Una investigación demuestra que pequeñas interacciones entre moléculas, tradicionalmente consideradas secundarias, pueden cambiar completamente el comportamiento químico de un sistema y abrir nuevas posibilidades para controlar reacciones complejas
El estudio ha sido publicado en la revista Nature Communications y seleccionado como Editors' Highlight, una distinción que destaca investigaciones especialmente relevantes
(Zaragoza, viernes, 29 de mayo de 2026) Un nuevo trabajo de investigación ha demostrado que pequeñas interacciones entre moléculas, tradicionalmente consideradas secundarias, pueden cambiar completamente el comportamiento químico de un sistema y abrir nuevas posibilidades para controlar reacciones complejas. El trabajo ha sido publicado en Nature Communications, una de las revistas científicas internacionales más relevantes, y además ha sido seleccionado como Editors' Highlight, una distinción reservada a investigaciones especialmente destacadas por sus editores.
La investigación se centra en un tipo de compuestos conocidos como aniones débilmente coordinantes. Tradicionalmente, estos compuestos se consideraban especies con una participación limitada dentro de determinados procesos químicos, actuando principalmente como estabilizadores de especies altamente reactivas. Sin embargo, los resultados muestran que, bajo determinadas condiciones, pueden desempeñar un papel mucho más activo del que se pensaba hasta ahora.
El trabajo revela que el diseño preciso del entorno químico alrededor de un centro metálico permite modificar la interacción entre distintas especies químicas y y controlar su reactividad. Los investigadores observaron que pequeñas variaciones en este entorno provocaban comportamientos muy diferentes incluso entre moléculas aparentemente similares, generando nuevas especies químicas y dando lugar a nuevas rutas de reacción.
La investigación ha sido desarrollada por Cristina Tejel, Ana M. Geer y Judit Cano, investigadoras del CSIC en el Instituto de Síntesis Química y Catálisis Homogénea, ISQCH, instituto mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, instituto mixto del CSIC y la Universidad de Zaragoza, y aporta nuevas herramientas para comprender mejor los mecanismos que gobiernan procesos químicos complejos. Este trabajo forma parte del proyecto nacional “Diseño de sistemas mono y multimetálicos para una química sostenible” (PID2023-148472NB-I00) y de las actividades del grupo ARMOIN (E50_23R) del Gobierno de Aragón.
Más allá del resultado específico, el estudio propone una nueva forma de entender cómo factores aparentemente secundarios, como el entorno molecular o la interacción entre iones, pueden desempeñar un papel determinante en la reactividad química.
Para los investigadores, uno de los mensajes más relevantes del trabajo es que especies químicas tradicionalmente consideradas simples “acompañantes” o actores secundarios pueden desempeñar un papel decisivo en el desarrollo de determinadas reacciones químicas. El estudio demuestra que el diseño preciso del entorno molecular y el control de las interacciones entre iones permiten modificar profundamente la reactividad de un centro metálico. Este enfoque podría abrir nuevas posibilidades en áreas como el diseño de catalizadores moleculares, nuevos materiales funcionales o incluso electrolitos avanzados para dispositivos de almacenamiento de energía.
Tal y como indican Ana M. Geer y Cristina Tejel, investigadoras del CSIC en el ISQCH (CSIC-UNIZAR) e investigadoras principales de la investigación, “Pequeñas interacciones dentro del entorno molecular pueden modificar profundamente la reactividad química. Comprender y controlar estos efectos puede abrir nuevas estrategias para diseñar sistemas químicos más selectivos y eficientes.”
Además de su publicación científica, el trabajo ha recibido recientemente una importante visibilidad internacional tras ser seleccionado como Editors' Highlight y destacado también en una plataforma internacional de divulgación científica.
Imágenes
Se adjuntan las siguientes imágenes
- Diferentes modos de interacción de BF4- y PF6-
- Imagen del grupo de investigación, de izquierda a derecha: Tejel, Ana M. Geer y Judit Cano.
Enlaces:
https://www.nature.com/articles/s41467-026-69257-8
Editors’ Highlight: https://www.clearskyscience.com/en/10.1038/s41467-026-69257-8/?utm_source=postmark&utm_medium=email&utm_campaign=standard_notification






