INVESTIGACIÓN Y TRANSFERENCIA
INVESTIGACIÓN
El Instituto de Investigación en Economía, Sociedad Digital y Sostenibilidad (IEDIS) promueve la planificación presupuestaria intertemporal de las familias en el Día Mundial del Ahorro (31 de octubre)
El 31 de octubre se conmemora el Día Mundial del Ahorro, una fecha dedicada a concienciar a la población a escala global sobre la trascendencia de la planificación presupuestaria intertemporal de los recursos en las familias. Esta efeméride nació el 31 de octubre de 1924 tras las jornadas del Primer Congreso Internacional del Ahorro celebrado en Milán (Italia), promovido el entonces Instituto Internacional del Ahorro (ISBI), actual World Savings and Retail Banking Institute (WSBI) con sede en Bruselas.
El ahorro de los hogares constituye una variable fundamental para comprender las decisiones de consumo, la acumulación de riqueza y la capacidad de las familias para afrontar perturbaciones económicas. Desde la perspectiva macroeconómica, determina parcialmente los recursos disponibles para financiar la inversión y contribuye al equilibrio entre consumo presente y futuro. Por otro lado, desde el enfoque microeconómico, permite suavizar el consumo a lo largo del ciclo vital, afrontar contingencias y acumular activos para la jubilación u otros objetivos.
Entrevista a José Alberto Molina (https://personal.unizar.es/jamolina/):
Pregunta: ¿Cómo ha evolucionado la tasa de ahorro (proporción de la renta disponible bruta no destinada al consumo final) de las familias en España?
La evolución del ahorro en España desde 2008 refleja la interacción de varias perturbaciones: la crisis financiera internacional, la recesión y el ajuste inmobiliario, la recuperación económica posterior, la pandemia de COVID-19, el repunte de la inflación y el endurecimiento de las condiciones monetarias. Estos acontecimientos modificaron tanto la renta de los hogares, así como sus expectativas, sus oportunidades de consumo y sus incentivos para acumular activos.
Los datos (en términos estacionales) de Eurostat y del Banco Central Europeo muestran tres evidencias. En primer lugar, la brecha de ahorro es anterior a la pandemia. Durante buena parte de la década de 2010, España registró tasas inferiores a las de la eurozona. Esta diferencia puede estar relacionada con factores estructurales, como la mayor sensibilidad del empleo y de la renta a las fluctuaciones económicas, la composición de los ingresos de los hogares, el acceso al crédito y las diferencias en el consumo.
En segundo lugar, la pandemia elevó el ahorro en ambas economías (española y europea). El incremento fue generalizado, pero España volvió a situarse por debajo de la eurozona una vez superada la fase más restrictiva de la crisis sanitaria. Esto sugiere que el ahorro extraordinario acumulado durante la pandemia no se tradujo en un cambio permanente que eliminara las diferencias históricas.
En tercer lugar, la recuperación reciente no ha cerrado la brecha. Aunque la tasa española aumentó entre 2022 y 2024, la moderación de 2025 volvió a ampliar la distancia respecto a la eurozona. Por tanto, el ahorro español continúa mostrando una capacidad de acumulación agregada inferior a la de las economías del área monetaria.
Conviene subrayar que una tasa de ahorro más elevada no constituye por sí sola una señal inequívoca de mayor bienestar. Puede reflejar una mayor capacidad económica, pero también un consumo contenido por motivos de precaución. Del mismo modo, una tasa inferior puede obedecer a restricciones de renta, pero también a diferencias en la composición demográfica o en las necesidades de inversión de los hogares.
Pregunta: ¿Cuál es la situación actual del ahorro en España y Europa?
Los datos trimestrales más recientes confirman que la evolución del ahorro continúa estrechamente ligada a la relación entre el crecimiento de la renta y el del consumo. La tasa de ahorro de los hogares españoles durante el segundo trimestre de 2026 registró un valor del 11,0% (en términos estacionales), seis décimas menos que el trimestre anterior. En el mismo trimestre, la renta disponible bruta de los hogares españoles aumentó un 5,5 % interanual, mientras que el consumo final creció un 7,1 %. Esta evidencia crecimiento es coherente con la moderación del ahorro observada.
La comparación con la eurozona refuerza esta interpretación. En el segundo trimestre de 2026, la tasa de ahorro ajustada se situó en el 14,2 %, frente al 14,4 % del trimestre anterior. La diferencia entre España y la eurozona fue, por tanto, de aproximadamente 3,2 puntos porcentuales en ese trimestre. Este resultado sugiere que el ahorro español mantiene una trayectoria de moderación relativa.


