5/10/2026

INVESTIGACIÓN Y TRANSFERENCIA

INVESTIGACIÓN

Un estudio analiza la desigual erosión del suelo por la lluvia en los viñedos de España

La investigación compara viñedos situados en ocho comunidades autónomas, analizando el papel que desempeñan las características naturales del terreno, las prácticas de manejo y la edad del viñedo en la erosión, redistribución y pérdida neta de suelo causadas por los episodios de lluvia que generan escorrentía

El trabajo, en el que participa Manuel López-Vicente, investigador del Campus de Huesca en el grupo GEOFOREST-IUCA de la Universidad de Zaragoza, utiliza una metodología estandarizada, basada en mediciones de campo usando los injertos como referencia, permitiendo comparar la movilización del suelo en viñedos con condiciones muy diferentes

Las mediciones registran resultados desiguales, con descensos de hasta 28 centímetros en la superficie del suelo y acumulaciones de hasta 19 centímetros en otras zonas de los viñedos

El suelo de un viñedo no permanece necesariamente en el mismo lugar con el paso del tiempo. Durante algunos episodios de lluvia, el agua que no llega a infiltrar en el suelo circula por la superficie y puede romper los agregados y arrastrar partículas de suelo, desplazándolas hacia otras zonas de la parcela o incluso fuera de ella. Este proceso, conocido como erosión hídrica, puede hacer que unas zonas pierdan suelo mientras otras acumulan los sedimentos transportados.

Pero ¿por qué este fenómeno es más intenso en unos viñedos que en otros? La respuesta no depende de un único factor. Las características del terreno, junto con la forma en la que se gestiona el suelo y el propio cultivo, interactúan y pueden dar lugar a diferencias muy importantes entre parcelas.

Un nuevo estudio publicado en la revista científica Hydrology ha analizado la erosión hídrica y la redistribución del suelo en 16 viñedos (17 sistemas fila-calle) distribuidos por ocho comunidades autónomas españolas, con el objetivo de comprender mejor qué factores explican la elevada variabilidad espacial y temporal de estos procesos. La investigación ha sido desarrollada por un equipo multidisciplinar con participación de las Universidades de Granada, Santiago de Compostela, Valladolid, Extremadura, La Rioja, León, Valencia y Zaragoza, junto con centros del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y otras entidades colaboradoras. La Universidad de Zaragoza ha estado representada a través de Manuel López-Vicente, investigador del grupo GEOFOREST, adscrito al Instituto Universitario de Investigación en Ciencias Ambientales de Aragón (IUCA) y profesor de la Escuela Politécnica Superior del Campus de Huesca.

La erosión hídrica se manifiesta de diferentes formas: desmenuzando los agregados, arrastrando las partículas más finas (arcilla y limo), abriendo surcos, y regueros, y a veces iniciando cárcavas que pueden ocasionar la pérdida irreversible del suelo. Sin embargo, ese suelo no desaparece de forma inmediata del campo: se transporta desde unas zonas del viñedo y se deposita en otras. Por ello, el estudio analiza conjuntamente la erosión, la redistribución de los sedimentos y el balance final de suelo, permitiendo distinguir dónde se está perdiendo terreno y dónde se está acumulando.

Los resultados muestran precisamente la enorme heterogeneidad existente entre los viñedos estudiados. Las mayores pérdidas netas de suelo se registraron en viñedos jóvenes establecidos sobre rocas calizas y margas. Por el contrario, en algunos viñedos antiguos o estables se observaron balances positivos, con acumulación neta de suelo. Las diferencias entre los sitios sugieren que la edad del viñedo y la litología son factores más relevantes de lo que se venía valorando, frente a los efectos ya conocidos de las condiciones climáticas, al tiempo que los tipos de manejo o gestión del suelo y de las cubiertas vegetales explican la variabilidad espacial de la redistribución del suelo dentro de cada región.
 

Las cepas como testigos de los cambios del suelo

Para poder comparar parcelas con condiciones muy diferentes, el equipo ha utilizado de manera estandarizada el método ISUM (Improved Stock Unearthing Method), una técnica desarrollada específicamente para estudiar la movilización del suelo en viñedos.

El método aprovecha una característica de las propias cepas: el punto de injerto puede utilizarse como una referencia del nivel que tenía el terreno cuando se realizó la plantación. Al comparar esa referencia con la superficie actual y realizar además mediciones en las zonas situadas entre las filas de viñas, es posible reconstruir los cambios experimentados por la superficie del terreno e identificar áreas de pérdida, transporte y acumulación de suelo. En cada sistema fila-calle las medidas se corrigen teniendo en cuenta la densidad del suelo y otras propiedades físicas.

La utilización del mismo procedimiento en todos los viñedos es una de las fortalezas del trabajo, ya que facilita la comparación de resultados obtenidos en parcelas sometidas a condiciones ambientales y formas de gestión diferentes. La falta de mediciones de campo comparables entre regiones ha sido, precisamente, una de las dificultades para conocer la magnitud real de la erosión en los viñedos.

 

Territorio y manejo: una combinación diferente en cada viñedo

Además de cuantificar cuánto suelo se ha movilizado, la investigación estudia el peso relativo de factores fisiográficos y ambientales y de variables relacionadas con el manejo del suelo y de las plantas. El objetivo es avanzar en la comprensión de por qué la erosión y la redistribución del suelo pueden evolucionar de forma tan distinta de una parcela a otra.

El trabajo muestra así la necesidad de analizar cada viñedo como un sistema en el que actúan simultáneamente las condiciones del terreno y las decisiones de gestión. Esta información puede contribuir a identificar las situaciones más vulnerables y orientar estrategias de conservación del suelo adaptadas a las características de cada explotación, evitando asumir que una misma medida tendrá necesariamente los mismos resultados en todos los territorios.

La conservación del suelo constituye un elemento fundamental para la sostenibilidad a largo plazo de los cultivos permanentes. La pérdida de la capa superficial no solo modifica la topografía de las parcelas, sino que afecta a un recurso esencial para el funcionamiento del sistema agrícola. Disponer de mediciones comparables y conocer qué factores están detrás de esa pérdida permite avanzar hacia una gestión más ajustada a las condiciones específicas de cada viñedo.

 

Artículo:  Rodrigo-Comino, J., Jódar-Abellán, A., Florido-Tomé, A., López-Vicente, M., Mirás-Avalos, J. M., Cancela, J. J., Barrena-González, J., Pulido, M., Lana-Renault, N., Arnáez, J., Caballero-Calvo, A., González-Moreno, M. T., Cambronero-Ruiz, L., Moreno-Cuenca, L., García-Pisabarros, S., García-Fernández, M., Fernández-Raga, M., & Cerdà, A. (2026). Spatial Variability and Magnitude of Soil Erosion in Vineyards Across Spain: Insights from Standardized ISUM Measurements. Hydrology, 13(9), 251. https://doi.org/10.3390/hydrology13090251

Archivos adjuntos

Ver archivo
Ver archivo
Ver archivo

    Compartir: