INVESTIGACIÓN Y TRANSFERENCIA
El Laboratorio de Bajas Actividades (LABAC) de la Universidad de Zaragoza amplía el alcance de su acreditación ENAC (Entidad Nacional de Acreditación) en la medida de radiactividad medioambiental
El LABAC, en marcha desde 1996 en la Facultad de Ciencias de la Universidad de Zaragoza e integrado actualmente en la unidad tecnológica del instituto universitario CAPA (Centro de Astropartículas y Física de Altas Energías) se dedica principalmente a la medida de la radiactividad medioambiental dentro de la red de vigilancia radiológica ambiental (REVIRA) del Consejo de Seguridad Nuclear. En esta red se monitoriza periódicamente la radiactividad del aire, agua, suelo y alimentos https://www.csn.es/sistema-de-vigilancia-ambiental-en-espana.
En el año 2019 el LABAC consiguió la acreditación ENAC para la medida de los índices de actividad alfa total y beta total en agua. El pasado mes de junio el LABAC superó con éxito la auditoría ENAC sobre su procedimiento para la medida por espectrometría gamma de determinados radionucleidos naturales y artificiales. Con esta ampliación, el laboratorio posee acreditación ENAC para la mayoría de las medidas que hace cotidianamente en sus instalaciones.
Los umbrales de las distintas fuentes de radiactividad ambiental están regulados en los países de la Unión Europea. Por ejemplo, la directiva 2013/51/Euratom está dedicada al control de las sustancias radiactivas en el agua destinada al consumo humano y el reglamento (Euratom) 2016/52 establece los niveles máximos permitidos de contaminación radiactiva en alimentos y piensos tras un accidente nuclear o una emergencia radiológica. La monitorización periódica de la radiactividad ambiental permite detectar niveles anormalmente altos o la superación significativa de estos umbrales.
Además de controlar que la radiactividad ambiental no supere el valor natural propio de la zona controlada, hay otras aplicaciones que pueden apoyar a sectores específicos de la economía.
Uno de los más importantes es la exportación de alimentos a países cuya legislación exija que las actividades específicas de algunos radionucleidos sean inferiores a unos umbrales determinados. En general suelen exigir unas medidas con calidad acreditada por las agencias nacionales del país exportador acorde con la norma UNE-EN ISO/IEC 17025. El LABAC puede hacer estas medidas para productos en los que Aragón es un gran productor y exportador, como los forrajes transformados, o en productos con un gran valor añadido, como la trufa negra, donde Aragón es primer productor mundial.
Otro sector importante es la construcción porque la directiva 2013/59/Euratom, que ha sido traspuesta en el RD 1029/2022 a la legislación española, limita la exposición externa en recintos cerrados debida a la radicación gamma emitida por los materiales de construcción. La aplicación práctica de este RD se resume en los índices de concentración de actividad que limitan las actividades específicas de los radionucleidos 226Ra, 232Th y 40K. El LABAC también puede hacer, con el sello de calidad ENAC, estas medidas por espectrometría gamma de los materiales de construcción.
Las aplicaciones en radioecología también son importantes permitiendo evaluar el depósito en la superficie terrestre de radionucleidos, su dispersión en el aire, las aguas continentales y marinas, su acumulación en los sedimentos y en los seres vivos. En definitiva, para comprender su transferencia entre los diferentes componentes de un ecosistema concreto.
Más información sobre el LABAC en https://gifna.unizar.es/labac/.
Se adjuntan fotografías de los laboratorios de recepción de muestras, de Radioquímica y de Radiofísica del LABAC.


