INFRAESTRUCTURAS
Plan de climatización de la Universidad de Zaragoza
La iniciativa, impulsada desde el Vicerrectorado de Infraestructuras y Sostenibilidad, pretende abordar de forma gradual la falta de climatización en una parte significativa de los espacios universitarios, siempre en función de la disponibilidad presupuestaria y atendiendo a criterios de prioridad, viabilidad técnica y eficiencia económica.
Una de las primeras actuaciones realizadas es la implantación de la Red de Espacios Climatizados de Uso Común en edificios universitarios (RECUC), especialmente en aquellos centros que no disponen de climatización centralizada o cuentan con una cobertura parcial. Estos espacios permitirán mantener la actividad académica y administrativa en condiciones adecuadas durante los periodos de calor extremo, además de servir como zonas de apoyo para estudiantado, personal docente e investigador y personal técnico, de gestión y de administración y servicios.
El plan contempla también la climatización progresiva de las aulas de docencia teórica, especialmente las de mayor capacidad, donde además se desarrollan habitualmente las pruebas de evaluación. Actualmente, algo más del 50% de este tipo de aulas están climatizadas. Además, durante los últimos 14 meses, se ha climatizado aproximadamente un 10% más, lo que han supuesto más de 30 aulas en edificios existentes, además del refuerzo que van a suponer las nuevas aulas de los edificios que se inauguran este próximo mes de septiembre en los Campus de Huesca y Teruel. La previsión es completar la climatización de la mayoría de esta tipología de aulas durante los dos próximos años (2027-2028), asegurando, de este modo, que todos los centros cuenten con la mayor parte de sus aulas de docencia de gran capacidad climatizadas para el buen desarrollo de la docencia y las pruebas de evaluación. En este sentido, el nuevo Reglamento de Gestión de Espacios de la Universidad de Zaragoza, recientemente aprobado por Consejo de Gobierno, define la aulas climatizadas como espacios académicos singulares y establece, entre otros, su uso compartido entre todos los centros que desarrollan su actividad en cada uno de los Campus de la universidad, tratando de evitar, de este modo, que las pruebas de evaluación se realicen en espacios no climatizados.
Otra línea prioritaria es la climatización de laboratorios críticos, como los laboratorios BSL2 o aquellos que albergan equipamiento singular especialmente sensible. Para ello, los grupos de investigación, departamentos o centros interesados deberán solicitar la actuación a través de un OMEI (https://utce.unizar.es/solicitud-de-obra-menor-equipamiento-o-informe), de modo que la UTCE pueda estudiar la viabilidad técnica y económica de cada propuesta. En estos casos, se requerirá la cofinanciación por parte de los solicitantes, tratando, de este modo, de llegar al mayor número de espacios posibles con el presupuesto existente. Estas intervenciones podrán permitir, además, la climatización de despachos próximos a dichos espacios, siempre que la capacidad de la instalación lo permita.
Una vez atendidas estas prioridades, la Universidad iniciará la climatización de laboratorios docentes, despachos y espacios de oficina compartidos. La planificación de estas actuaciones se realizará en función de las necesidades específicas de cada edificio, y de la disponibilidad presupuestaria, priorizando aquellas intervenciones que permitan beneficiar al mayor número posible de miembros de la comunidad universitaria en el menor tiempo posible.
Con este plan, la Universidad de Zaragoza avanza en la mejora de las condiciones de trabajo, estudio e investigación de su comunidad universitaria, reforzando su compromiso con el bienestar, la sostenibilidad y la adaptación de sus infraestructuras a los nuevos escenarios climáticos.


