9/3/2026

CULTURA, POLÍTICA SOCIAL, DEPORTE Y SALUD

ACTIVIDADES CULTURALES

Esta tarde comienza el nuevo ciclo de Aula de cine titulado 'Películas malditas' en el Paraninfo de la Universidad de Zaragoza

El curso 2025-2026 del Aula de Cine de la Universidad de Zaragoza concluye con un ciclo de películas situadas al margen de la comercialidad. Trabajos nacionales que se situaron fuera de los límites, apostando por una experimentación que no siempre fue bien recibida ni por el gran público ni por la censura. Se trata de audiovisuales que se mueven en una época crucial de la historia de España, los años sesenta y setenta; tardofranquismo y Transición, una combinación que en numerosas ocasiones significó cambio y transgresión, reflejo de una sociedad que quiso dar un paso más allá.    

La selección comienza con El sexto sentido (1929) una película experimental de Nemesio Manuel Sobrevila que reivindica al cineasta como creador y se plantea una reflexión acerca de las propuestas del cine vanguardista. A su vez se incluyen títulos como Dante no es únicamente severo (1967, Jacinto Esteva, Joaquim Jordà), uno de los ejemplos más destacados de la Escuela de Barcelona, movimiento catalán formado por cineastas contestatarios que se oponía a la industria cinematográfica de la dictadura franquista; o Cecilia Bartolomé, cuya práctica fin de carrera en la Escuela Oficial de Cinematografía, Margarita y el lobo (1969), le ocasionó problemas con la censura. Ventura Pons en Ocaña, retrato intermitente (1978) propone un documental intimista del artista andaluz José Pérez Ocaña que contiene la esencia más pura de la contracultura catalana en pleno posfranquismo. 1978 es también testigo del estreno de El diputado (Eloy de la Iglesia), la historia de un diputado de izquierdas víctima del chantaje de un grupo de extrema derecha que amenaza con airear su homosexualidad. El recorrido continúa con la vanguardista Arrebato (1979, Iván Zulueta), una de las películas más arriesgadas del cine español que ha terminado convirtiéndose en película de culto, y Tierra de rastrojos (1980, Antonio Gonzalo), adaptación de la novela homónima de Antonio García Cano que narra la vida cotidiana de unos jornaleros andaluces que realizan una movilización por sus derechos en vísperas de la Guerra Civil. El ciclo concluye con una de las directoras más emblemáticas del panorama fílmico español, Pilar Miro y su película El crimen de Cuenca (1980).

De nuevo las proyecciones del Aula de Cine (Área de Cultura de la Universidad) tendrán lugar en la sala Pilar del edificio Paraninfo (Zaragoza) a las 19:00h. Títulos controvertidos, que ayudan a dibujar un pasado al margen de toda convención, y sobre todo permiten entender mejor las ansias de libertad de una sociedad que deseaba contar historias diferentes.

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