10/2/2016

CONGRESOS, CURSOS Y CONFERENCIAS

El Campus de Huesca analiza el papel de los museos como espacio para afrontar la multiculturalidad de la sociedad contemporánea

Experiencias educativas que pretenden transforman el museo en herramienta de mediación y cohesión social han protagonizado una sesión formativa, organizada por el Máster en Museos, que ha tenido como ponente al técnico catalán Miquel Sabaté
El Campus de Huesca de la Universidad de Zaragoza acogía el pasado este lunes, 8 de febrero, una sesión formativa, abierta al público, titulada “¿Museos diversos? Afrontando la multiculturalidad desde el museo”. Miquel Sabaté, técnico del servicio educativo del Museo de Lleida, era el ponente de este acto que tenía lugar en la Facultad de Ciencias Humanas y de la Educación organizado por el Máster en Museos del campus oscense.
 
Sabaté analizaba en su intervención el papel que pueden desempeñar estos centros culturales, como espacio de encuentro, en el abordaje de la diversidad creciente de la sociedad contemporánea. “El museo debe incorporar en su enfoque museológico la diversidad de intereses y aspiraciones demandados por una sociedad cambiante y multicultural”, considera. Partiendo de esa premisa, y convencido de que los museos pueden ser “una herramienta fantástica de cohesión social”, Sabaté plantea utilizar diversas estrategias que hagan de ellos un espacio de encuentro, “dónde se puedan llegar a romper barreras ideológicas, culturales y económicas”. Se trata, precisaba, de construir un “museo mediador”, que sea un escenario adecuado para realizar una labor educativa “en estos momentos de cambio social y de necesidades excepcionales”.
 
A lo largo de su charla explicaba diversas experiencias educativas desarrolladas en el Museo de Lleida, que se sitúa en un entorno con una amplia diversidad cultural fruto, principalmente de la inmigración de las últimas décadas. El diálogo con todos los agentes sociales implicados, la colaboración con los centros educativos, y la voluntad de incorporar la diversidad en todas las iniciativas, sin tener en cuenta si van dirigidas a sectores culturalmente diferenciados o no, para evitar su “exclusión” de facto en el museo, son algunas de las premisas de estas actividades que, indicaba, pretenden conseguir que sea percibido como un espacio plural, democrático y “propio” por parte de todos los usuarios, 
 
Miquel Sabaté, que reivindica el uso de prácticas de la educación de calle en los museos,  recuerda que aunque siempre haya una “cultura oficial dominante”, esta siempre cuenta con elementos aportados por otras que históricamente han convivido o se han relacionado con ella, lo que aporta una base de diversidad que puede alimentar esa tarea, como ya ocurre en las colecciones del museo en que trabaja.
 

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