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La Universidad de Zaragoza coorganiza en Madrid un simposio internacional sobre vacunas contra la tuberculosis

El congreso, inaugurado por S.M. la Reina en la Fundación Ramón Areces, reúne a los máximos expertos, entre los que destaca Carlos Martín, del Grupo de Micobacterias del campus aragonés

Esta enfermedad se cobra más de un millón de vidas en el mundo cada año

(Madrid/ Zaragoza, miércoles, 7 de mayo de 2014). El Simposio Internacional Vacunas preventivas contra la tuberculosis: un nuevo horizonte, organizado por la Universidad de Zaragoza, la Fundación Ramón Areces y la Iniciativa Europea Vacuna Tuberculosis (TBVI), revisará el estado actual de los ensayos clínicos en marcha y los nuevos candidatos a vacunas. Entre estos, destaca el candidato a vacuna MTBVAC, construido y desarrollado en la Universidad de Zaragoza, bajo la dirección del investigador Carlos Martín, responsable del Grupo de Micobacterias, en colaboración con la doctora Brigitte Gicquel, del Instituto Pasteur de París y, producido por la biofarmacéutica española BIOFABRI.
 
Este encuentro científico, que ha sido inaugurado por S.M. la Reina en la sede de la Fundación Ramón Areces, reúne durante dos días en Madrid a 23 reconocidos expertos de 12 países en el campo de las vacunas preventivas contra esta enfermedad que cada año se cobra más de un millón de vidas en el mundo.
 
Carlos Martín, profesor de Microbiología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Zaragoza y miembro de la Iniciativa Europea Vacuna Tuberculosis (TBVI), ha destacado los buenos resultados que se desprenden de los informes intermedios de seguridad de la fase I del candidato a vacuna MTBVAC, que entró en ensayo clínico en Suiza, bajo la dirección del profesor François Spertini. “Los datos conseguidos han creado una gran expectación a la espera de los resultados de Inmunología, a finales de 2014". MTBVAC busca activar el sistema inmunitario para que éste sea capaz de reconocer al bacilo de la tuberculosis y proteja a  largo plazo frente a la forma más común de la enfermedad: la respiratoria. 
 
Sólo en 2012, la tuberculosis provocó la muerte de más de 1,3 millones de personas. Durante ese mismo periodo de tiempo, otros 8,6 millones padecieron esta dolencia y un tercio de estos casos ni se diagnosticaron ni se trataron. En la actualidad, los investigadores tratan de hacer frente a la aparición de cepas de tuberculosis multirresistentes a los fármacos (TB-MR) y ultrarresistentes (TB-XR), lo que constituye una nueva amenaza para el control de esta enfermedad. Se estima que la tuberculosis se ha cobrado mil millones de vidas en los últimos 200  años y sigue matando a más de un millón de personas cada año.
 
 
Más de un siglo de esfuerzos
Desde el descubrimiento del bacilo de la tuberculosis por Robert Koch en 1882, los investigadores han trabajado para lograr el objetivo de desarrollar una vacuna que confiere protección a la enfermedad. Después, Calmette y Guérin lograron un avance significativo con la introducción de la vacuna BCG en 1921. Para el director del departamento de microbacterias del Instituto Nacional de Investigación Médica (MRC) del Reino Unido, "aunque la vacunación BCG salva las vidas de los niños en situación de riesgo de formas graves de tuberculosis, ésta no protege contra las formas respiratorias que permiten la transmisión de la enfermedad".
 
Douglas Young ha subrayado el papel que España está desempeñando en el desarrollo de una solución a esta epidemia. "En 1990, la Organización Mundial de la Salud (OMS) inició una nueva fase de la investigación de vacunas contra la tuberculosis que se concretó con un ambicioso conjunto de objetivos establecidos en la Conferencia de Madrid en 1995. Entonces, se declaró por primera vez que, dados los avances tecnológicos y los nuevos conocimientos sobre el bacilo de la tuberculosis, una nueva vacuna contra esta enfermedad era posible. Desde entonces, la investigación internacional, con Europa y España a la cabeza, ha trabajado muy intensamente en la búsqueda de nuevas vacunas preventivas contra las formas respiratorias de tuberculosis", ha subrayado Young.
 
En la actualidad, más de una decena de candidatos de vacunas se encuentran en estudio en diferentes ensayos clínicos. El pasado año, la Dra. Helen MacShane, de la Universidad de Oxford -presente en este Simposio Internacional de la Fundación Ramón Areces- publicó el primer estudio de eficacia de una nueva vacuna contra la tuberculosis en 90 años. Este adelanto sienta las bases y demuestra que es factible realizar un estudio de eficacia en tuberculosis, que se ha centrado en el estudio de 3.000 recién nacidos en Sudáfrica durante tres años.
 
 
La colaboración es la clave
Stefan Kaufmann, presidente del Consejo Científico del proyecto europeo FP7 NEWTBVAC, ha recordado cómo las vacunas se encuentran entre las medidas de intervención de mayor éxito en la medicina, salvando millones de vidas. "Gracias a los esfuerzos de la Alianza Global para las Vacunas y la Inmunización (GAVI), los beneficios de la vacunación están llegando a los más pobres, que son quienes más las necesitan". En este sentido, ha querido poner en valor el papel de la Unión Europea, que ha contribuido con el apoyo financiero de la investigación y el desarrollo de vacunas contra la tuberculosis en los últimos 16 años. "Todo comenzó con el 5º Programa Marco en 1998, continuó con TBVAC en el 6º Programa Marco y estuvo seguido por el 7º Programa Marco NEWTBVAC. La Iniciativa Vacuna contra la Tuberculosis (TBVI) ha jugado un papel central en la coordinación de este esfuerzo europeo. Europa estableció con los países en desarrollo de Europa Clinical Trial Plataforma (EDCTP) con apoyo financiero de 16 Estados europeos, entre ellos España, y con numerosos socios en el continente africano. EDCTP y la UE se han comprometido a continuar con esta plataforma que interactuará estrechamente con nosotros, los investigadores de la vacuna TB, en la transición del laboratorio a los ensayos clínicos", ha comentado.
 
El presidente del Consejo Científico del proyecto europeo FP7 NEWTBVAC también ha insistido en la idea de que Europa no está sola en esta batalla. La Fundación Bill y Melinda Gates -también representada en este Simposio Internacional en la Fundación Ramón Areces- es una importante fuente de financiación para el desarrollo de vacunas contra la tuberculosis, directamente y a través del apoyo a la fundación AERAS en Estados Unidos. "Para satisfacer la necesidad urgente de una vacuna contra la tuberculosis, la colaboración y no la competencia es la palabra clave. Por lo tanto, nuestro objetivo es una asociación mundial  para lograr el objetivo de control de esta enfermedad. No podemos hacer esto sin el apoyo de la política, la sociedad civil y de las fundaciones privadas. Es bueno ver que España se da cuenta de esta responsabilidad a todos los niveles, en particular a la Familia Real", ha subrayado Kaufman.

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