imagen cabecera institucion

Los antioxidantes naturales en el tomate rosa de Barbastro, objeto de investigación de la Universidad de Zaragoza

Este estudio busca determinar el valor nutritivo y funcional de estos elementos en este fruto de piel fina, aromático, carnoso, dulzón, con poca acidez y escasas semillas

(Zaragoza, viernes 11 de abril de 2014). Un grupo de investigadoras lleva a cabo un estudio que permitirá identificar y cuantificar los antioxidantes naturales presentes en el tomate rosa de Barbastro, para que pueda mostrarse como un producto de calidad y se pueda determinar su valor nutritivo y funcional. El tomate rosa de Barbastro es un fruto grande de color rosado, con una piel fina, aromático, carnoso, compacto, dulzón, con poca acidez y escasas semillas. Además de las características organolépticas que lo distinguen de otras variedades, también podría presentar diferencias en su composición nutricional, en concreto, en la presencia de antioxidantes naturales (vitamina C, carotenoides y polifenoles) muy beneficiosos para la salud.
 
La variedad tradicional tomate rosa es el resultado de un proceso de selección artesanal llevada a cabo por los agricultores del Somontano de Barbastro (Huesca). En su comercialización se utilizan materiales locales conservados por los agricultores, que al estar adaptados a las condiciones agroclimáticas de la zona y a los gustos locales permiten obtener un producto muy valorado por el consumidor. En otras regiones de España existen otros tipos de tomate con características morfológicas similares, sin embargo, la reconocida calidad organoléptica del tomate rosa de Barbastro y su buena adaptación a la zona podrían constituir aspectos diferenciales respecto a esas variedades.
 
En este trabajo de investigación participan las profesoras de la Escuela Politécnica Superior de Huesca (EPSH), Esther Asensio, investigadora del Grupo de Investigación Analítica del I3A, y Susana Menal, investigadoras del Grupo Análisis y Evaluación de la Seguridad Alimentaria, además de Cristina Mallor, de laUnidad de Tecnología en Producción Vegetal, Banco de germoplasma y mejora genética de especies hortícolas del Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA). Desde el CITA se lleva a cabo el cultivo del material vegetal, recolección de frutos y preparación y acondicionado de las muestras de los tomates rosa de Barbastro para el análisis de las variedades seleccionadas en dos condiciones de cultivo (aire libre e invernadero), así como otras variedades de tomate utilizadas como control.
 
Desde la Escuela Politécnica Superior de Huesca se realiza la puesta a punto y optimización de la metodología de análisis de los antioxidantes naturales seleccionados, el ácido ascórbico/vitamina C, carotenoides y polifenoles (ácidos fenólicos y flavonoides).
 
Por último, se harán los correspondientes análisis estadísticos que permitan caracterizar la composición del tomate rosa de Barbastro, según las condiciones de cultivo, y estudiar las relaciones entre los diferentes antioxidantes naturales analizados así como determinar su valor nutritivo.
 
Alimentos funcionales y antioxidantes
En los últimos años se ha incrementado el interés por parte de las industrias alimentarias y los consumidores por el concepto de alimento funcional, aquél que contiene algunos elementos que contribuye a mantener o mejorar nuestro estado de salud. El tomate puede ser considerado alimento funcional por el aporte en antioxidantes naturales como carotenoides, vitamina C y polifenoles. Estos compuestos, también llamados fitoquímicos, se acumulan en cantidades más pequeñas, no son esenciales y no están presentes en todas las plantas. Aunque su función es proteger a la planta del ambiente donde se desarrolla, su importancia para la salud es fundamental una vez ingeridos por las personas. Son sustancias de origen vegetal y biológicamente activas, que no son nutrientes esenciales para la vida pero tienen efectos positivos sobre la salud.
 
Estas sustancias parecen ser responsables, al menos en parte, del papel beneficioso para la salud asociado al consumo de frutas, hortalizas y alimentos derivados. Muchas de ellas tienen características antioxidantes, que podrían estar relacionadas con su papel de protección “in vivo” frente a enfermedades cardiovasculares, algunos tipos de cáncer o al antienvejecimiento. La composición en sustancias fitoquímicas de diferentes frutas y hortalizas es muy variada, tanto desde el punto de vista cualitativo como cuantitativo. El contenido en estas sustancias también se puede ver afectado por las condiciones ambientales y nutricionales de los cultivos –condiciones agronómicas–, así como por los tratamientos efectuados durante la manipulación de las frutas y hortalizas en la etapa postcosecha y el procesado para obtener alimentos derivados. Además existen factores intrínsecos al propio vegetal –de origen genético–, que llevan a que la composición en estas sustancias sea diferente no sólo entre distintos géneros o especies, sino incluso también entre variedades de la misma especie.
 
Precisamente, el trabajo de estas investigadoras recibió una beca de ayuda a la investigación de los Premios Félix de Azara de este año que otorga la Diputación de Huesca y también han recibido una ayuda de investigación del Centro de Estudios del Somontano de Barbastro.
 
Foto: El día de la entrega de los Félix de Azara en Huesca.
Firma de la fotografía: DPH-Álvaro Calvo.

Ver archivo adjunto

Compartir: