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CIRCE instalará una planta piloto en el Campus Río Ebro para ensayar la eficiencia energética de cristales aislantes

El nuevo cerramiento acristalado es capaz de variar sus propiedades en función de la temperatura exterior

Esta actividad forma parte del proyecto europeo EMILIE, en el que participan grupos de Croacia, Eslovenia, Francia, Italia y España

(Zaragoza, lunes, 17 de marzo de 2014). El Centro de Investigación de Recursos y Consumos Energéticos (CIRCE) de la Universidad de Zaragoza ha comenzado la construcción de una planta piloto en un edificio existente en el Campus Río Ebro para estudiar el comportamiento aislante de varios prototipos de cerramientos acristalados.
 
Esta acción se enmarca dentro de las actividades previstas en el proyecto EMILIE, una iniciativa financiada por la Comisión Europea a través del Programa de cooperación transnacional Mediterráneo, en la que participan cinco países. El proyecto tiene como fin potenciar el crecimiento y la capacidad de innovación en el ámbito de la eficiencia energética en edificios del sector terciario. Para ello apoyará el desarrollo y difusión de productos y tecnologías, que a pesar de que se encuentren en el mercado actual, no cuenten con uso o conocimiento generalizado.
 
Así, la instalación piloto desarrollada por CIRCE pondrá a prueba el comportamiento energético de un nuevo tipo de cerramiento acristalado, mediante su aplicación en dos bancos de pruebas ubicados en el Campus Río Ebro de la Universidad de Zaragoza. Cada uno de estos bancos contará a su vez con dos laboratorios, uno con los nuevos cerramientos y, otro, con los cerramientos convencionales.
 
En todos los casos se instalarán sensores y equipos de medida, que permitirán recopilar información sobre las condiciones climáticas de las estancias, y compararlas para obtener resultados sobre el funcionamiento y comportamiento aislante de la nueva tecnología.
 
La característica principal de esta tecnología, basada en el concepto de los “materiales de cambio de fase”, es su capacidad de variar sus propiedades en función de la temperatura del ambiente. Así, en verano refleja la práctica totalidad de los rayos del sol, mientras que en invierno permite la entrada de la radiación solar, además de ceder el calor acumulado durante el día al interior, de forma graduada. De este modo es posible mantener de una forma mucho más eficiente y natural, el confort interior de una vivienda con independencia de la temperatura exterior.
 
De forma simultánea, el resto de socios del proyecto europeo EMILIE comenzarán la instalación de sendas plantas piloto en sus respectivos países (Croacia, Italia, Eslovenia y Francia). En ellos se ensayarán otras soluciones tecnológicas sobre eficiencia energética en la edificación como sistemas de climatización basados en el frío-solar, o sistemas optimizados de gestión energética.
 
España acogerá, además de la de Zaragoza, otra instalación piloto en Sevilla para ensayar varias soluciones innovadoras de la mejora del aislamiento en una red de distribución de un edificio.
 
Con los resultados obtenidos se espera acercar a los diferentes agentes involucrados en el sector de la construcción, productos innovadores que pueden contribuir a reducir el consumo energético de los edificios y las emisiones de CO2 derivadas de su uso. Esto será posible gracias a un fuerte programa de diseminación de las actividades y resultados arrojados por EMILIE, que incluye visitas técnicas a las instalaciones piloto, para llegar a más de 2.000 empresas de los cinco países integrantes del proyecto.
 
 
Se adjunta imagen del edificio que acogerá la planta piloto del proyecto europeo Emilie en la Universidad de Zaragoza.

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