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La investigación bioquímica en Aragón es capaz de curar enfermedades y favorecer la creación de empresas biotecnológicas

El campus aragonés celebra con diversos actos el 30 aniversario del Departamento de Bioquímica de la UZ

Bioquímicos del campus aragonés estudian, entre otros temas, cómo bloquear las infecciones bacterianas

(Zaragoza, jueves, 7 de noviembre de 2013). La investigación bioquímica en Aragón es capaz hoy en día de curar enfermedades y favorecer la creación de empresas en el ámbito biotecnológico. Esta realidad es posible gracias al desarrollo que esta disciplina ha tenido en la comunidad autónoma aragonesa desde que hace 30 años se constituyera el Departamento de Bioquímica y Biología Molecular y Celular de la Universidad de Zaragoza. Entre los actos conmemorativos de este 30º aniversario, el campus aragonés ha celebrado una serie de actividades, como una sesión divulgativa en el Paraninfo, en la que han participado científicos y empresarios y en la que se ha puesto de manifiesto cómo los avances científicos logrados en este tiempo han influido en el desarrollo económico y cultural de la sociedad actual.

Así, Jesús de la Osada, catedrático de Bioquímica de la UZ, ha expuesto las propiedades del aceite de oliva en la prevención de enfermedades cardiovasculares, mientras que Julián Pardo, del Centro de Investigación Biomédica de Aragón, ha explicado las nuevas terapias para el tratamiento del cáncer. La visión empresarial ha sido planteada por Carlos Genzor, director general de la empresa Certest Biotec, de San Mateo de Gállego, con una charla titulada “las empresas de biotecnología creadas en Aragón funcionan”.

Y es que los resultados obtenidos a lo largo de estos 30 años por el Departamento de Bioquímica de la Universidad de Zaragoza le han permitido convertirse en un referente de calidad con importantes avances en investigaciones relacionadas con el conocimiento de la función y organización del DNA de las mitocondrias y su efecto en enfermedades genéticas mitocondriales humanas; en los mecanismos implicados en el desarrollo de la aterosclerosis; en la relación existente entre el sistema inmune y determinadas enfermedades inflamatorias (artrosis) y el cáncer, entre otras muchas.
 
Estas y otras líneas de investigación han sido revisadas también en un acto académico celebrado en el Aula Magna de la Facultad de Ciencias, en el que se han analizado los orígenes del Departamento, su presente y sus perspectivas de futuro.

Interruptores genéticos para bloquear las infecciones bacterianas
Precisamente, una de las líneas de investigación en marcha con prometedoras perspectivas de futuro en el campo de la bioquímica y la biotecnología es averiguar cómo bloquear las infecciones bacterianas. Laura Botello Mote, joven investigadora que estudia “interruptores genéticos. Su importancia en patogenicidad”, explica que determinadas bacterias patógenas utilizan un mecanismo “de encendido y apagado” para producir la infección e incluso para luchar contra las barreras que interpone el propio sistema inmunológico.

“Estamos tratando de utilizar como diana terapéutica una de estas proteínas que actúa como interruptor genético, es decir, como un tratamiento contra infecciones”, explica Laura Botello, que desarrolla este estudio dentro del grupo de investigación de Biología Estructural, coordinado por Carlos Gómez-Moreno, y director del Departamento de Bioquímica de la UZ. Con este objetivo, se estudian a fondo las proteínas de estas bacterias, que controlan casi toda la virulencia del patógeno, para conocer cómo funcionan y ver cómo se podrían utilizar.

De ese modo, se podría ayudar a bloquear o inhibir la actividad de esta proteína de la bacteria y, por tanto, se lograría paralizar la infección. “Es un futuro muy prometedor, pero necesitamos medios para seguir investigando y los recortes en I+D+i actuales no son alentadores”, añade la joven científica.

 
Pie de foto. Momento de la sesión académica celebrada por la mañana en la Facultad de Ciencias.

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