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El sector agroalimentario de Aragón apuesta por la eco-innovación en un encuentro en el CIRCE

70 representantes de empresas y asociaciones agrarias buscan mejorar la competitividad de las empresas a través de medidas sostenibles

La jornada, financiada por el Gobierno de Aragón, incide en el uso óptimo de los recursos, el reciclaje de los residuos y la recuperación de las especies autóctonas

(Zaragoza, martes, 2 de julio de 2013). Fomentar la eco-innovación es una de las apuestas de las empresas, asociaciones agrarias y profesionales del sector agroalimentario de Aragón, tal como se ha puesto de manifiesto durante la jornada de trabajo celebrada en el Centro de Investigación de Recursos y Consumos Energéticos (CIRCE) de la Universidad de Zaragoza. El objetivo es realizar un uso óptimo de los recursos y materias primas disponibles, reutilizar y reciclar residuos y recuperar especies autóctonas, así como la necesidad de proseguir la labor investigadora en este ámbito.

Esta iniciativa se enmarca en las actividades previstas por el proyecto “Fomento de la eco-innovación empresarial en Aragón”, financiado por Gobierno de Aragón, para mejorar la competitividad de las empresas a través de medidas sostenibles y promovido por la Fundación CIRCE.

Antonio Valero, director general de CIRCE, ha presidido el acto, acompañado por  Miguel Ángel García Muro, director general de Investigación e Innovación del Gobierno de Aragón, quien ha destacado la necesidad de aplicar soluciones innovadoras y respetuosas con el medio ambiente, como vía para mejorar la competitividad de los productos aragoneses.

El encuentro, que ha reunido a más de 70 asistentes, ha servido para intercambiar puntos de vista y experiencias entre profesionales del sector, y presentar casos de éxito llevados a cabo por las empresas Lacasa, Grupo Pastores, Eco-Monegros 03, Bioselecta, Grupo BSV, Adocrin, Agracon y el propio CIRCE.
 
Las distintas ponencias e intervenciones han coincidido en la relevancia de hacer un uso eficiente de los recursos como primer paso para alcanzar la sostenibilidad de los procesos de producción. Así, optimizar el uso de materias primas, fertilizantes, y especialmente agua, permite reducir el impacto ambiental de esta actividad logrando al mismo tiempo importantes ahorros económicos.

Al mismo tiempo, uno de los objetivos de la eco-innovación es el de mejorar la calidad de los productos, para lo que algunas empresas han llevado a cabo labores de recuperación de especies autóctonas tradicionales, como la especie de trigo Aragón03, la cabra Moncaína o la oveja Churra Tensina.

Otros proyectos presentados para producir alimentos de una forma sostenible planteaban nuevos diseños de maquinaria agrícola o pioneros sistemas de crecimiento. Por ejemplo el proyecto Smartom, para cultivar tomates en altura, ha desarrollado un innovador invernadero de crecimiento en vertical, que permitirá optimizar el consumo de agua, recuperar residuos de poda y lixiviados para obtener biomasa, y exportar el desarrollo al resto del mundo.

Los casos planteados también han reflejado la necesidad de actuar sobre todo el ciclo de vida del producto, involucrando tanto a proveedores y distribuidores como a los clientes. De este modo, las empresas exigen cada vez más tanto a suministradores de materias primas y embalajes, como a transportistas, que también integren medidas eco-innovadoras, llegando al consumidor final un producto ecológico, que cada vez cuenta con mejor valoración frente a los convencionales.

Un encuentro que refleja la concienciación social
El objetivo de esta iniciativa es apoyar a las empresas aragonesas del sector agroalimentario para generar productos y procesos eco-innovadores y mejorar la eficiencia en el uso de recursos, así como fomentar la convergencia del tejido productivo con el investigador y las iniciativas de la Administración Pública.

Con el encuentro de ayer, son tres las jornadas que CIRCE ha organizado en 2013 para fomentar la eco-innovación en el tejido empresarial aragonés. Ambos encuentros dejaron patente la fuerte concienciación que existe en la región por integrar procesos más eficientes y respetuosos con el medio ambiente, al contar con la participación de más de 200 profesionales procedentes de un gran abanico de sectores industriales.


Pie de foto: Invernaderos del Proyecto Smartom, que coordina la empresa Alquimiza.

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