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El Instituto de Ciencia de Materiales de Aragón (ICMA) participa en un proyecto europeo para la construcción de un telescopio de Rayos X

La Agencia Espacial Europea (ESA) tiene previsto mandar al espacio este telescopio para el estudio del Universo más profundo y antiguo

El investigador Carlos Pobes, recién llegado de la Antártida, se incorpora a este equipo para desarrollar un sensor criogénico, que funcionará a temperaturas cercanas al cero absoluto

(Zaragoza, jueves, 18 de abril del 2013). Investigadores del Instituto de Ciencia de Materiales de Aragón (ICMA), centro mixto Universidad de Zaragoza-CSIC, participan en la construcción de ATHENA +,un telescopio de Rayos X que la Agencia Espacial Europea (ESA) tiene previsto mandar al espacio para el estudio del Universo más profundo y antiguo.
 
El investigador aragonés Carlos Pobes, recién llegado de la Antártida, se acaba de incorporar al equipo de expertos en bajas temperatura y superconductividad del ICMA, para desarrollar un sensor criogénico que llevará uno de los dos instrumentos del satélite, el X-Ray Integral Field Unit (X-IFU), que medirá los rayos X entre 0.3 y 10 Kev, con una resolución sin precedentes. Para conseguir dicha resolución el sensor deberá permanecer enfriado a temperaturas cercanas al cero absoluto.
 
Al contrario que el famoso telescopio Hubble, que observa el Universo en el rango visible, es decir, como nuestros ojos, ATHENA+ lo hará en el rango de los rayos X. Eso permitirá estudiar el Universo de una forma más global así como los procesos más energéticos y calientes que ahí tienen lugar con una resolución y precisión nunca antes alcanzada. Se podrá estudiar, por ejemplo, cómo crecen los agujeros negros o cómo estos dan forma al Universo.
 
Para evitar las perturbaciones de la Tierra, el telescopio se enviará al punto L2 a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra, donde además la atracción gravitatoria del Sol se iguala con la de la Tierra y el control del telescopio será mucho más sencillo.
 
El coste total del telescopio será superior a los 1.000 millones de euros, de los que la Agencia Espacial Europea (ESA) aportará 850 millones y el resto, los distintos países participantes: España, Holanda, Inglaterra, Italia y Francia. En España, además del ICMA colabora el Instituto de Microelectrónica de Madrid, el Instituto de Materiales de Barcelona y el Instituto de Física de Cantabria.
 
El ICMA, bajo la dirección del investigador Agustín Camón, lleva trabajando en este proyecto más de 5 años. Con la incorporación de Carlos Pobes, experto en detectores de partículas y bajas temperaturas, se espera poderle dar un nuevo impulso al proyecto.
 
Para que este telescopio sea una realidad en el futuro, es necesario que la ESA seleccione esta misión en el año 2014, en dura competencia con otras propuestas, como LISA, un detector de ondas gravitacionales. Si finalmente ATHENA+ fuese elegido, el objetivo sería que volase hacia su destino en el año 2028.
 
 

Se adjuntan dos fotografías:
Agustín Camón (izqda.) y Carlos Pobes, en el laboratorio de bajas temperaturas del ICMA.
Detalle de un sensor.

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