LA
INMIGRACIÓN COMO FENÓMENO SOCIAL |
España se ha visto inmersa en estos últimos años en un fenómeno sociológico de grandes dimensiones: la inmigración, que es posiblemente, el cambio social más importante del siglo XXI. Pero el fenómeno migratorio no es nuevo ni en nuestro país ni en el resto del mundo, pues en los años sesenta, más de un millón de españoles fueron a buscar mejores condiciones de trabajo a Europa, como antes lo habían hecho a Hispanoamérica y viceversa, en mayor o en menor medida.
Los emigrantes, en su mayoría provinientes
de “países pobres”, viajan hasta países como el
nuestro, apoyados en una doble expectativa:
- La esperanza de obtener un empleo mejor.
- El deseo de ver aumentadas las oportunidades de educación y promoción
cultural; de gozar más y mejores servicios y de alcanzar mayores cotas
de bienestar social.
- En definitiva, mejor calidad de vida.
El incremento de población inmigrante en nuestro país desde el año 1997 a 2003, superó el millón de personas, concretamente el aumento fue de 1.037.198. personas. A pesar de comenzar de forma gradual, se disparó en los dos últimos años, creciendo la población inmigrante de 2002 a 2003 en 323.010 personas, suponiendo casi el 20% de la población inmigrante residente en España a fecha de 31 de diciembre de 2003.
Es muy importante tener en cuenta que estas cifras corresponden a inmigrantes en situación legal en nuestro país, ya que si recurrimos a las estadísticas del Instituto Nacional de Estadística (INE), a fecha de 2003 en España residirían 2.500.000, es decir, 852.989 personas extranjeras más.
Este
total de población inmigrante se distribuye en las comunidades autónomas
de forma desigual. Así podemos comprobar como las comunidades que más
población extranjera acogen son: Andalucía, Cataluña
y Madrid, debido, en éstos dos últimos casos, a que son comunidades
económicamente muy importantes, en las que estas personas que llegan
a nuestro país, guardan altas expectativas del aumento de su calidad
de vida, y en el caso de Andalucía también hay que tener en
cuenta que es una puerta de entrada habitual de inmigrantes ilegales a través
de sus costas.
Mientras que las comunidades autónomas con menor número de población inmigrantes son: Asturias, Cantabria y La Rioja estando a la cabeza Ceuta y Melilla, suponemos que la razón es, en los primeros casos, el número menor de población general de estas comunidades y en el último caso, se podría deber a que los inmigrantes buscan entrar en la Península Ibérica y es el trampolín hasta otros lugares de Europa.

Datos obtenidos del Plan Integral para la Inmigración en Aragón
En el siguiente gráfico queda reflejada la cifra de población inmigrante en nuestro país por distintas nacionalidades.
Datos obtenidos de Heraldo de Aragón. Martes, 13 de Enero de 2004
Podemos observar claramente que el mayor número de inmigrantes son marroquíes, debido a su mayor proximidad con nuestro país.
En el caso específico de Aragón, también se ha observado un aumento continuado de población inmigrante, siendo Zaragoza la provincia receptora de la mayoría de esta población, seguida de Huesca y Teruel.
Concretamente,
en Zaragoza se produce un espectacular aumento a partir del año 2001,
año en el que se instalan 10858 extranjeros más, a los que se
suman 13948 en 2002.
Y según los datos más recientes del padrón, esta cifra sigue aumentando viviendo a fecha de 2004 en Aragón 61.896 extranjeros empadronados (con y sin papeles), un 5,03% del total de la población aragonesa.