Primeros Pobladores del Valle del Ebro

 

       El grupo de investigación “Primeros Pobladores del Valle del Ebro” (PPVE) tiene como núcleo principal a profesores, técnicos de investigación, becarios y colaboradores del Área de Prehistoria del Departamento de Ciencias de la Antigüedad de la Universidad de Zaragoza. Es el único grupo de investigación estable que actualmente estudia todos los periodos de la Prehistoria en Aragón. Cuenta además con miembros que trabajan en otras administraciones y centros de investigación como la Dirección General de Patrimonio del Gobierno de Aragón, el Museo de Huesca o el Ayuntamiento de Zaragoza.


    A través de 11 proyectos consecutivos del Ministerio de Ciencia obtenidos a lo largo de los últimos 25 años, la actividad de nuestro grupo se ha concretado en dar a conocer el más antiguo poblamiento prehistórico del valle medio del Ebro, en especial en Aragón, Rioja y Navarra.


         Uno de nuestros objetivos ha sido averiguar si era correcta la teoría tradicional de que esta zona representaba durante la época glacial y el Holoceno inicial un desierto cultural, apenas habitado entre las bien pobladas Costa Cantábrica y Mediterránea.


    El resultado de nuestras investigaciones ha permitido demostrar lo contrario, documentando un poblamiento intenso ya desde el Paleolítico y configurándose el Valle del Ebro, y en especial la cara Sur de la zona prepirenaica, como el necesario corredor que permitía establecer contactos entre la zona levantina y la cantábrica.


        En resumen, encontramos territorios claramente ligados a la comunicación, como el valle del Jalón, que entrega un rosario de asentamientos, vinculados muchas veces con el afloramiento de aguas termales, señalando el acceso a la Meseta de los hombres paleolíticos, o el del Cinca, probablemente vía de comunicación desde el Sureste francés a través de la ruta del Segre - Têt. Pero también lugares que parecen marcar una intensa explotación del territorio, como el valle del Arba de Biel o la zona del Matarraña - Algás, o enclaves elegidos por los artistas prehistóricos para dejar sus representaciones, como en el entorno de Santolea, en el Guadalope, o en el río Martín, ambos en Teruel, sin olvidar el importantísimo núcleo del río Vero, en la oscense Sierra de Guara.


        La prehistoria reciente es estudiada bajo dos enfoques complementarios: el primero de ellos dedicado a la Arqueología de la muerte, trabajando específicamente sobre la implantación del megalitismo en el Valle del Ebro, y el segundo centrado en las primeras sociedades complejas que, especialmente en la zona central de la Depresión, nos han dejado una intensa red de asentamientos con un incipiente urbanismo. Las últimas investigaciones en este campo, en el valle de la Huerva, permiten entrever una red poblacional densa y bien estructurada.

NoticiasNoticias.html