días pasados

2004 febrero

29 de febrero de 2004, domingo

La gente que no ha vivido aquí se piensa que estamos en las montañas, cerca del Círculo Polar Ártico. Pero aquí casi nunca nieva, sólo cada diez años, más o menos. Así, desde que tú naciste habrá nevado dos, tres o cuatro veces, según. Sólo cuando el resto del mundo está harto de recoger nieve, de abrir carreteras, de limpiar aceras, de sembrar la sal en los portales, cuando los quitanieves ya están fatigados, sólo entonces nieva aquí. Hoy ha sido un día de esos. La gran fiesta de la nieve. La calle más vulgar (mi calle), muestra otra cara, una cara insólita y mucho más interesante. Parece totalmente distinta. Todo en blanco. Hasta los coches, tan pesados, tan omnipresentes, tan metálicos, tan poco imaginativos con sus cuatro ruedas, siempre ocultando las aceras, siempre llenando las calles, hoy parecían otra cosa.

 

28 de febrero de 2004, sábado

Hace unos minutos he terminado uno de los relatos más tristes que he leído. Ahora pienso que el más triste. Pero supongo que las siete historias que me restan por leer pueden superar ese grado. Se trata del libro de Tom Lampert titulado “Una sola vida. Ocho historias de guerra”. En este libro el autor (un americano en Berlín), tras diversas pesquisas, consulta de archivos y estudio de documentos, relata la peripecia vital de ocho personas en el convulso contexto de la “Gran Guerra” europea. La descripción es como un documental, el autor no opina, su estrategia se basa en relatar a grandes rasgos los sucesos, paradojas o casualidades que afectan al personaje (víctima o verdugo) y que lo precipitan a un inexorable y dramático final. Quizá por ello la lectura te impresiona más, en ningún momento cabe endulzar la historia pensando que es fruto de una elucubración imaginativa. Y para más tristeza: cosas muy parecidas siguen pasando todos los días.

 

27 de febrero de 2004, viernes

CONSEJOS PARA ACABAR CON UNO
No hace falta llegar al asesinato. Se le puede dejar de hablar, impidiéndole también que se dirija a nosotros, a base de ir muy deprisa al pasar junto a él. Por supuesto nunca debemos dejar que se nos acerque. Si alguna vez coincidimos en un mismo recinto deberemos mirar para otro lado dando claramente a entender que no nos importa nada. Si hiciera uso del teléfono (para llamarnos) deberíamos colgar sin pronunciar palabra apenas nos percatáramos de quién nos llama. Podemos hacer como si estuviéramos locos, de esa forma no podrá nunca interpretar qué pasa. Debemos poner mucha distancia, kilómetros a ser posible, entre él y nosotros y dejar que pase mucho tiempo en estas circunstancias, cuanto más mejor: meses o mejor años. Así la persona desistirá con el tiempo y hasta puede ser que nos olvide. Quizá hasta piense que todo ha sido una pesadilla, que no merecemos la pena o que no hemos existido nunca. Es un método limpio, poco costoso y el resultado es perfecto.

 

26 de febrero de 2004, jueves

Una vez escribí algo sobre un gato y esto me trajo algunos problemas, quizá porque equivoqué el género: yo decía gato y en realidad se trataba de una gata. Mejor pues no escribir de gatos. Escribiré de perros. Tengo un vecino que tiene un perro pequeñito, un perro portátil (que se puede llevar encima). A este hombre en tiempos le birlé la novia, aunque no creo que ahora le importe mucho: parece un hombre feliz. En cambio yo… ya no tengo aquella novia y no tengo un perro portátil que, los días de lluvia, pueda llevar encima (para que no se ensucie las patas) y que pase el día conmigo, en el negocio de disfraces que regento, haciéndome compañía.

 

25 de febrero de 2004, miércoles

LOS PLÁSTICOS Y TÚ
De esto hace ya mucho tiempo. Había montañas de recipientes, cajas de todos los tamaños, de todos los colores, de muchas formas diferentes. Apiladas por millones. Las cajas eran nuevas, limpias todavía, estaban destinadas a contener todo tipo de productos y objetos. Cuando llegara el momento serían enviadas en muchas direcciones, en trenes, barcos y aviones que ya estaban preparados. El universo del plástico aplaudía. Era una oportunidad mundial, un éxito de la producción industrial. La envidia de todas las naciones. Y yo sólo pensaba en ti.

 

24 de febrero de 2004, martes

Ser padre es una cosa muy seria y conlleva algunas serias obligaciones. Cuando se tiene un hijo una de las primeras cosas que hay que hacer es darle un nombre. Porque a un niño hay que llamarlo de alguna forma. Los nombres son ese capricho de los padres con el que tienen que cargar los hijos toda la vida. A veces nos pasamos de sencillos, de modestos, a veces de frívolos, a veces de rebuscados y pretenciosos. Hay algunos indecisos: el niño tenía dos meses y todavía se llamaba “el niño”. Pero también hay padres graciosos, con chispa: un amigo mío de la infancia, apellidándose Guerra (como su padre), fue bautizado con el nombre de Armando, de verdad.

 

23 de febrero de 2004, lunes

DEDICATORIA DEL ESCRITOR AGRADECIDO  
En su primer y último libro publicado (por ahora)

"A mi esposa que tanto y tan abnegadamente me ha ayudado cuando lo he necesitado, que ha estado siempre a mi lado, que me ha animado en los momentos difíciles, que me ha leído y corregido, que me ha dado sabios consejos, que ha pasado a máquina, que ha planchado y ha hecho la comida, que ha atendido a los niños y al teléfono, que ha abierto la puerta, que ha lavado la ropa, que ha hecho las camas, que ha ventilado la casa, que ha sacado al perro a pasear, que ha llevado el coche al taller, ha ido a las reuniones de vecinos y del colegio, que ha soportado mi mal humor, que ha hecho las gestiones bancarias, que ha ido a comprar, que ha hecho siempre los cafés, que me ha traído un vaso de agua siempre que se lo he pedido, me ha despertado por las mañanas y me ha arropado en las noches, que era una santa".

 

22 de febrero de 2004, domingo

Me gusta mojarme cuando llueve. Lo mismo que hacía mi amiga Aina, que paseaba a cuerpo con su perro, disfrutando bajo la lluvia y rechazaba cualquier ofrecimiento de paraguas o cualquier cobijo. Luego empezó a hacer cosas raras y acabó cruzando la línea luminosa. Espero que no me suceda lo mismo si me mojo demasiado.

 

21 de febrero de 2004, sábado

GRACIAS NUBE
Hoy una grandiosa nube ha estado todo el día sobre nosotros y generosa nos ha mandado agua en rachas de intensidad diferente y hasta en forma de nieve. A mí me gusta la lluvia porque un día, hace tiempo, perlaba tu pelo y recuerdo ese día siempre que llueve.

 

20 de febrero de 2004, viernes

PENSAMIENTOS
A veces, (siempre por algún motivo) pienso que me gustaría decirte: “qué cobarde eres y qué equivocado estaba cuando confié en ti”, pero como tú también me podrías lanzar unos cuantos pares de adjetivos igualmente horrorosos (siempre por algún motivo), mejor es callar, no decirte nada, dejar todo como está. Es un pensamiento.

 

19 de febrero de 2004, jueves

AÑOS
Faltan entre 40 y 50 años para celebrar los 1000 de la llegada del papel al sur de nuestra geografía (políticamente entonces era al-Andalus). De entonces datan más o menos las primeras palabras (las Glosas Emilianenses) escritas en nuestro idioma que se conservan (están escritas sobre pergamino). Sólo hace 2000 años, más o menos, que se inventó el papel en China (uno más de sus inventos). Algo más de 500 que se perfeccionó la imprenta con tipos móviles en Europa. Unos 600 que se pinta al óleo. Quizá 5000, a lo sumo 6000 que se utiliza la escritura. Y hace unos 730 días que deberías saber cómo me llamo.

 

18 de febrero de 2004, miércoles

Descubierta a 13.000 millones de años luz la galaxia más lejana. ¿Esa distancia es posible? Marco Pantani, al que adoramos escalando las cumbres más provocadoras (y al que nos encomendábamos cuando nuestra bicicleta miraba de reojo a las nubes), muere solo en la habitación de un hotel y deja una nota escrita: "la tristeza es grande sin ti, la distancia es imposible".

 

17 de febrero de 2004, martes

ENIGMAS
1 Si la respuesta es:

"No me hables, no me mires, no pienses en mí"
¿Cuál es la pregunta? ¿Quién la hace? ¿Quién la responde?

2 Plantear lo mismo con la respuesta:
"No te hablo, no te veo, desaparece, no existes"

 

16 de febrero de 2004, lunes

Cautivado por las olas, muy al principio, con mi amigo, quise ser marino. Pero torcimos el rumbo para dedicarnos a oficios de tierra adentro. De esa manera nunca tuve que borrar, arrepentido, el dibujo de mi brazo izquierdo: un corazón con un ancla (el navegante tiene un amor). Ese tatuaje no llegó a hacerse.

 

15 de febrero de 2004, domingo

Por amor, he prestado mis gafas de presbicia y ahora no veo apenas nada de lo que está cerca. No puedo leer más que la letra gorda y si escribo, en lugar de mi letra clara, redonda y regular (celebrada algunas veces como buena caligrafía), lo hago a bulto, con letras desproporcionadas, irregulares y confusas.

 

14 de febrero de 2004, sábado

He tenido tiempo de ir a Sigüenza, subir poco a poco la calle Medina, curiosear en la librería Rayuela, descubrir esa montaña de piedras trabajadas y ordenadas de forma tan milagrosa que hemos dado en llamarla catedral gótica (con detalles románicos) y dentro de ella visitar al Doncel que es tan buen lector que lleva siglos enamorado de su libro (no puede apartar la vista de sus páginas). El Doncel es un inconformista, mientras sus compañeros de tumba están medievalmente estirados, mirando al techo para siempre y sujetando una espada entre las manos, él (que olvidó la espada en Granada), se acomoda sobre una gavilla de heno para, apoyado en el codo, concentrarse en el libro. Es como si dijera: "a mí qué eso de la muerte, yo estoy leyendo". 

 

13 de febrero de 2004, viernes

Me he encontrado en ARCO a mi antigua compañera y después amiga Margarita (Margalida). Ya casi había olvidado que en una ocasión me negó un cristalito azul que yo le pedí. Siempre admiré su capacidad de asertividad, pero en esa ocasión no debió quedarse muy satisfecha con esa negación, porque es lo primero que me ha dicho, recordando, tras saludarnos. Me ha sorprendido que para ella mi recuerdo fuera unido a ese episodio. Misterios de la memoria. Ayer, después de tantos años, y en ese entorno, no quería hablar ni de familias, ni de hijos (ya hablaremos de eso más tarde), ni de pueblos antiguos o ciudades nuevas, sólo de ARCO. Lo comprendo, es una artista profesional y estaba en su feria.

 

12 de febrero de 2004, jueves

Voy a leerte poemas de amor todas las mañanas, para que antes de irme, cuando te lleve el café, me llenes de besos y así salir a la calle, ya a primera hora, con los primeros besos puestos.

 

11 de febrero de 2004, miércoles

Tenía una gran mala leche que tú no tenías, que se le adivinaba enseguida. Tenía como una dulzura igual que la tuya, pero al final se rompía. Como para defenderse, para que no le tomaran el pelo. Tú no tienes ese final, tu defensa es mucho más artificiosa. Tú no lo sabes hacer y te lo preparas demasiado, por eso resulta tan extraño, es como si no fueras tú.

 

10 de febrero de 2004, martes

El mundo es como un espacio, un vacío en el que hay cosas: caballos, casas, personas, árboles, vasos, piedras, libros, insectos, peces, máquinas, bolígrafos, gafas, mecheros, trajes, pájaros, volutas de primavera…etc. Y me parece recordar que también estabas tú.

 

9 de febrero de 2004, lunes

AFECTOS I
A quiere a B, B quiere a A.
C quiere a D, D quiere a C.
E quiere a F, F quiere a E.
Y así todo el alfabeto.
Quizá demasiado ordenado.
Demasiado perfecto. Imposible.

AFECTOS II
A quiere a B, B quiere a C.
C quiere a D, D quiere a E.
Y así todo el alfabeto.
Quizá demasiado ordenado.
Demasiado perfecto. Imposible.

 

8 de febrero de 2004, domingo

Una situación que se repite:
No debería estar aquí, a esta hora, contigo.

 

7 de febrero de 2004, sábado 

Aunque nos gusta cómo somos,
a todos nos gustaría ser un poco más altos.
(Anuncio publicitario radiofónico)

 

6 de febrero de 2004, viernes

El 5 de febrero, ha sido un día especial. Un día importante. Ha sido distinto. Un día en blanco. Nada malo ha sucedido. No ha habido ninguna catástrofe. Ningún terremoto ha asolado una ciudad. Ninguna epidemia ni humana ni animal ha sido contraída por la población. Ningún ferrocarril ha equivocado su  camino. Ningún avión ha dejado de volar antes de tiempo. Ningún barco, grande o pequeño ha naufragado. Ninguna empresa llena de codicia ha lanzado al aire ningún vertido tóxico. No se ha quemado ningún bosque. Nadie ha sido sepultado por la ceniza. Nadie ha tenido que morir sólo para cruzar la frontera. Nadie se ha inmolado esparciéndose por el aire. Nadie ha puesto una bomba en ningún sitio. Nadie ha disparado. Nadie ha odiado. Ningún marido, ningún amante ha matado a ninguna mujer. Nadie ha robado a nadie. Ningún malvado ha maltratado a ningún niño. Nadie se ha vengado. Nadie ha ofendido a nadie. Ha sido un día difícil de creer, algo imposible, un sueño.

 

5 de febrero de 2004, jueves

ERES UNA DE ESAS
Hay luces (estrellas) que aunque creamos que para nosotros se han apagado, o aunque lo crean ellas, o aunque voluntariamente hayan querido apagarse, o aunque lo hayan conseguido y se hayan apagado realmente, porque un día fueron luminosas, todavía nos dan su luz y nos la darán durante mucho tiempo y sin que ellas mismas puedan evitarlo. Quizá tú eres una de esas.

 

4 de febrero de 2004, miércoles

¿QUÉ HACER AHORA?
Ahora que vivo con el menisco de la rodilla izquierda roto (solo una esquina) he pasado a valorar las cosas, relacionadas con el movimiento del cuerpo, que siguen estando a mi alcance y de las que antes no era consciente. Antes derrochaba movimiento (en todas las direcciones) como un insensato malgastador.
Puedo andar (qué suerte) aunque dudo que ahora pudiera atravesar el desierto del Taklamakan en el centro de Asia (qué pena, era una de las cosas que, en mi fantasía, quería hacer). Puedo nadar (qué bien), aunque no debo hacerlo a braza (por la patada hacia afuera). Puedo ir en bicicleta (qué maravilla), aunque es mejor en carretera o estática. No puedo correr (qué pena, quería volver a la media maratón de Vilafranca). Puedo hacer yoga (evitando la posición de loto), también puedo hacer Tai Chi. El baile no lo tengo estudiado, pero ahora no es una necesidad para mí. No puedo subir o bajar escaleras, y mucho menos pingonotear por terrenos irregulares o accidentados (aunque eso no te lo acabas de creer y sé de alguno que así ha hecho el Everest). Y puedo hacer el amor en todas sus modalidades, siempre que esa rodilla esté en el lugar adecuado en el momento adecuado y a alguien más le parezca bien.

 

3 de febrero de 2004, martes

FALSOS
Falso fotógrafo, falso pintor industrial, falso veterinario, falso médico, falso abogado, falso artista sagrado, falso cura, falso filósofo, falso estanquero, falso amigo,
falso hombre de negocios, falso amor, falso viajero, falso maestro, falso barman, falso sabio,  falso profeta, falso dios. Todo falso.


2 de febrero de 2004, lunes

PASARSE DE LA RAYA
Una de las obsesiones escolares es la idea de que los niños pinten sin salirse de la línea que habitualmente contornea una figura. Pero podría ser igualmente educativo plantear lo contrario: los niños podrían tapar las líneas del dibujo e incluso salirse libremente hasta donde quisieran, o pintar sólo la parte de fuera.
El mundo se divide una vez más en dos mitades, los que atraviesan la raya y los que se quedan dentro. Yo me he quedado muchas veces dentro, pero también he atravesado la raya algunas veces. Creo que me ha aportado mucho más esto último.

 

1 de febrero de 2004, domingo

Omar, que entonces era ya maestro y además estudiaba Bellas Artes, tenía razón. Dalí merecía la pena. Que era un gran pintor, que dominaba la técnica de maravilla, lo he dicho desde que vi el primer original y pude acercarme a la tela. Pero cuando murió y nuestro amigo Omar corrió a su entierro a nosotros nos pareció un exceso. No lo apreciábamos entonces, no lo conocíamos en profundidad y dominaba en nosotros la idea de un Dalí antipático y ridículo, amigo del espectáculo esperpéntico, el Dalí que justificaba el franquismo y hasta los últimos fusilamientos. Ahora, a los cien años de su nacimiento, se difunde, además del ya apreciado Dalí pintor, el Dalí todavía mejor escritor que pintor, el Dalí pensador, el Dalí precursor en el cine (junto a Buñuel), el Dalí generoso y simpático, el Dalí humorista, el Dalí empeñado en entretener y complacer  a los amigos. Omar tenía razón.