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30 de agosto de 2004, lunes Dime cualquier cosa (no importa lo que sea), necesito oír tu voz.
28 de agosto de 2004, sábado Hoy he ido en busca de un color, un azul necesitaba y he ido a donde se va por los colores, a casa de Manolita (Manoli). Ella tiene no sé que contactos y aunque está claro que en esa tienda tan pequeña no los fabrica, en cuestión de un rato te lo tiene preparado. ¿Qué color necesita? le das la referencia y cuando vuelves (después de todo lo más un cortado) a mirarte en el espejo que amplía el fondo frente a la puerta, ya lo tiene disponible. Los colores así son un milagro, después no he necesitado ese azul.
27 de agosto de 2004, viernes Apenas él le amalaba el noema, a ella se le agolpaba el clémiso y caían en hidromurias, en salvajes ambonios, en sustalos exasperantes. Cada vez que él procuraba relamar las incopelusas, se enredaba en un grimado quejumbroso y tenía que envulsionarse de cara al nóvalo, sintiendo cómo poco a poco las arnillas se espejunaban, etc. La lectura era como un homenaje a Cortázar en su noventa cumpleaños (allí donde esté esperando) y desde luego recordaba aquel día en que lo leía igualmente como un homenaje a Cortázar ante un nutridoboquiabierto auditorio, mientras el librito se descomponía en fragmentos (caray con las ediciones de aquellos años). Luego se comentaría el resultado erótico de un texto tan inocente. De cualquier manera (si quieres) yo también puedo esperarte (allí donde esté) a los noventa años.
25 de agosto de 2004, miércoles Era el amarillo. Los estímulos neuronales esta vez le llevaban a pensar en una sola sensación cromática y todo lo percibía tintado en una misma dirección del espectro, y esa fracción era la que se asociaba con el oro, con el cabello de los nórdicos, con los plátanos, con algunas hojas otoñales, con algunas pieles perfectas, con el sol en algunos momentos, con la arena de las playas. La verdad, sabía que no era nada objetivo y nada permanente, pero se sentía bien así de momento y no quería pensar en el futuro, ni siquiera en el más inmediato. Todo era mejor amarillo.
24 de agosto de 2004, martes El televisor jefe decía tal cúmulo de inconveniencias que todos sus fieles seguidores (otros televisores hasta entonces menos decididos) estaban avergonzados: su papel había sido el de meros repetidores de lo que él decía. La única solución para no acabar todos igual, era distanciarse lo más posible y lo más públicamente. Se pusieron muchos de acuerdo (si no todos) y consiguieron desconectarlo intentando después deshacerse de él a la desesperada. Tuvieron suerte y el televisor jefe terminó desintegrándose poco a poco en un bordillo cerca de un contenedor de basura, olvidado y sin que nadie le diera ningún valor. Cuando pensó en defenestrarse ya era demasiado tarde para eso.
23 de agosto de 2004, lunes Otra vez, hace 68 años, tal día como hoy en Huesca (no sé si de madrugada, al mediodía o al atardecer), cerca del cementerio eso sí.
22 de agosto de 2004, domingo Es maravilloso el
no porque es un centro vacío, pero siempre fructífero. A un espíritu
que dice no con truenos y relámpagos, el mismo diablo no puede
forzarle a que diga sí. Porque todos los hombres que dicen sí,
mienten; en cuanto a los hombres que dicen no, bueno, se encuentran
en la feliz condición de juiciosos viajeros por Europa. Cruzan las
fronteras de la eternidad sin nada más que una maleta, es decir, el Ego.
Mientras que, en cambio, toda esa gentuza que dice sí viaja con
montones de equipaje y, malditos ellos, nunca pasarán por las puertas de
la aduana.
19 de agosto de 2004, jueves También hoy, hace 68 años, los asesinos se dieron prisa. Había que matar al poeta: García Lorca y unos cuantos miles más.
18 de agosto de 2004, miércoles Salzburgo, 6/5/1931
17 de agosto de 2004, martes Era hermoso y no costaba nada.
16 de agosto de 2004, lunes Passed away (se marchó fuera) No ha muerto. Nadie muere. Manuel Mantero (fragmento)
15 de agosto de 2004, domingo Había llovido recientemente. Iba con un grupo de gente más o menos interesada por la conservación de la naturaleza. Marchábamos uno tras otro a causa de las dificultades del camino. De vez en cuando nos parábamos para ver y comentar algo que alguno de nosotros había descubierto y señalaba en el suelo: el rastro dejado por un animalillo, un pequeño hormiguero, el color de una brizna de hierba… Para salvar lo que me parecía una dificultad del camino (pasándome de listo) me había encaramado a los restos de un húmedo muro de ladrillo mientras el grupo seguía adelante, al parecer, sin reparar en mi maniobra. Pronto me quedé sólo, definitivamente rezagado, pero lo peor de todo es que llegó un momento en que habiendo cobrado cierta altura (cinco o seis metros por lo menos), agarrado a un saliente del muro (de forma precaria), me había quedado atascado: ya no se veía a nadie, era de noche, y no podía ni avanzar ni retroceder. Hacía tiempo que no me alegraba tanto al despertarme.
14 de agosto de 2004, sábado Un bello camino a
ninguna parte con flores autóctonas. Beso.
13 de agosto de 2004, viernes "Pueden amar los pobres, los locos y hasta los falsos, pero no los hombres ocupados". Es una cita de John Donne (él debe saberlo).
12 de agosto de 2004, jueves Sólo me has regalado una cosa.
11 de agosto de 2004, miércoles Somos más bellos cuanto más simétricos (haré lo posible por ocultar mis asimetrías). Pero no hay que pasarse, si alguien hubiera de simetría perfecta sería un inquietante monstruo perfecto. Así se descubrían antes los primeros androides.
10 de agosto de 2004, martes Aún recuerdo el primer día que te vi. Tu pelo brillante me sedujo de inmediato. Tu inquieta manera de estar presente y tu elegancia al andar (y al correr), me turbaron nada más descubrirte. Supe de inmediato que algo iba a suceder y me dejé llevar con despreocupación. Ahora sólo falta que ganes algunas carreras.
9 de agosto de 2004, lunes Mi estudio no es ni la
mitad de espacioso de lo que desearía, pero lo he convertido en un lugar
para ganarse la vida tan perfecto como ha sido posible. Contiene todo lo
necesario: libros de consulta, lupas, cortaplumas. Y plumas: de cisne para
la escritura general, de ganso para los trabajos en color, porque es
suave, y, para los detalles más delicados, de cuervo. La luz no es
perfecta porque mi ventana, en realidad, da ligeramente al oeste. Pero los
mejores resultados se consiguen siempre en condiciones naturales, de
manera que, a menos que tenga una urgencia inaplazable, intento no
trabajar con luz artificial.
8 de agosto de 2004, domingo ¿Quién no echa una
mirada al sol cuando atardece?
7 de agosto de 2004, sábado No había nada rústico,
pues, ni ingenuo en Goya. Era un hombre, además, inteligente, con la
cualidad profesional más difícil de la inteligencia: concentró todas sus
energías ejemplarmente en el objeto de su vida, en su profesión de pintor.
Supo despreciar todo aquello que directamente no le servía. No pierde su
tiempo. No pone su mano sino en aquello en que puede apoyar todo su cuerpo
y toda su alma. Todo lo que veía, lo que sabía y lo que soñaba, lo
convertía en pintura. En una ocasión comenzó a aprender francés para
abandonarlo instantáneamente.
6 de agosto de 2004, viernes En Huesca, en1936, el 6 de agosto, mucho madrugaron los asesinos para inaugurar sus fechorías matando a un hombre bueno. A Ramón Acín, profesor de dibujo, ese día, se le paró el corazón que tanto había amado, y las estrellas se entristecieron porque enseguida se dieron cuenta de que durante mucho tiempo nadie las pintaría.
4 de agosto de 2004, miércoles Sólo por nuestras historias podemos saber que
nuestras historias han llegado a su fin; de lo contrario viviríamos como
si aún diéramos continuidad a algo (a nuestras historias, por ejemplo), es
decir, viviríamos en el error.
2 de agosto de 2004, lunes Con Julio en julio, planchas de hierro, el azúcar, los biseles, el aguafuerte y algo de aguatinta. Mar, Maica, Mamen, Bea y Pilar. Luis, sus inventos, sus medallas y sus patentes soviéticas. Rafael, Roberto, Javier y sus chistes y anécdotas verídicas (en Aragón hace mucho viento porque los montes están llenos de ventiladores). Los barnices, las tintas, los papeles. Ismael y su teoría del arte, José Manuel y su confianza en los habitantes del mundo, y aún Rosa y el alcalde. Todavía todo en julio.
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