Un novedoso procedimiento químico relacionado con el futuro diseño de memorias masivas de información
El grupo M4, formado por químicos y físicos del Instituto de Ciencia de Materiales de Aragón, logra ordenar imanes moleculares formando planos con alta simetría.
La revista científica Chemistry: A European Journal dedica la portada del primer número de este mes a los resultados conseguidos por el centro mixto de investigación del CSIC y de la Universidad de Zaragoza
Un grupo de investigadores del Instituto de Ciencia de Materiales de Aragón (ICMA) ha conseguido sintetizar de forma ordenada y con alta simetría una red de imanes moleculares, que puede tener implicaciones en el futuro diseño de memorias masivas de información. El grupo M4 formado por químicos y físicos del ICMA, centro mixto del CSIC y de la Universidad de Zaragoza, ha recurrido a técnicas químicas de autoensamblado para ordenar una red de diminutos imanes moleculares de unos pocos átomos de tamaño cada uno. De esta manera se ha avanzado un paso más en el procesado de memorias de muy alta densidad.
El interés de estos resultados de la investigación realizada desde Aragón ha llevado a la prestigiosa revista científica, Chemistry: A European Journal a dedicar la portada de la primera revista de este mes a este trabajo, que ha sido presentado en varios congresos internacionales.
Desde que se fabricara el primer ordenador, hace ya más de medio siglo, la capacidad de memoria de éstos ha ido aumentando rápidamente. Esto se debe en parte a la investigación en materiales, que ha conseguido reducir la unidad de espacio, en la que se puede almacenar una unidad de información.
Los discos duros, que se utilizan hoy en día en los ordenadores, están compuestos por un soporte, sobre el que se fija un material magnético. Este material se divide en pequeñas celdas, a las que se puede modificar la dirección del campo magnético. Cada celda puede tener dos direcciones de campo magnético, lo que ya podemos interpretar como 0 o 1.
El descubrimiento del comportamiento como imanes de moléculas individuales abrió nuevos horizontes para la investigación, puesto que permitió almacenar un bit de información en cada molécula. De este modo, se iniciaron gran cantidad de investigaciones orientadas a conseguir memorias masivas de información. Uno de los retos que plantea este proyecto es conseguir que estas unidades de información se ordenen de una forma regular. El problema, por tanto, no es sólo almacenar en un pequeño espacio, sino también saber dónde se encuentra esa información y cómo tener acceso a ella.
Cuando se trabaja con materiales de un tamaño tan pequeño, incluso inferior al nanómetro (1 nanómetro es la millonésima parte del milímetro), como es el caso de muchas moléculas, las técnicas habituales de manipulación ya no son útiles. Y en este caso, el grupo M4 del ICMA ha recurrido a la química, a técnicas de autoensamblado, para que las ordene.
Mediante síntesis en disolución acuosa se ha logrado que citratos de cobalto formen pequeños cubos, los llamados cubanos, y se dispongan de forma ordenada formando una red cuadrada de dos dimensiones y gran simetría. Cada unidad de cubano se comporta como un imán molecular y están unidos por otros átomos de cobalto, que conforman una segunda red magnética.
La respuesta magnética que se ha observado en este sistema plantea nuevas posibilidades en la síntesis de polímeros de imanes moleculares, y supone un paso más hacia las memorias masivas moleculares.
Para más información:
A Tetragonal Two-Dimensional Array of Single-Molecule Magnets with Modulable Collective Behavior.
Enrique Burzurí, Javier Campo, Larry R. Falvello, Elena Forcén-Vázquez, Fernando Luis, Isabel
Mayoral, Fernando Palacio, Cristina Sáenz de Pipaón, and Milagros Tomás
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Last Updated (Friday, 11 March 2011 12:41)










