ECONOMÍA DE LOS PAÍSES ÁRABES ACTUALES:

EL CASO DE EGIPTO

 

HELENA LUCIA MAZO

HISTORIA ECONÓMICA MODERNA Y CONTEMPORÁNEA

FILOLOGÍA HISPÁNICA ~ 2000-2001


INTRODUCCIÓN

Hoy en día es muy frecuente oír hablar de los países árabes, pero casi todo lo que nos llega de nuestros vecinos del Mediterráneo suele ser bastante negativo, pues siempre va rodeado de religión, fanatismos, pobreza, atraso en todos los sentidos. Una aproximación a su historia y a su cultura nos puede ayudar a comprender mejor la situación en la que viven. En este caso, hablar de su economía y de cómo se ha llegado a la situación actual puede abrir bastante nuestros ojos, al menos para comprender un poco mejor algo que queda tan próximo a nosotros.

Hablar de los países árabes en general resulta un tema inabarcable, al menos para un estudio breve, ya que, a pesar de que comparten una cultura, una religión y una lengua, cada uno ha seguido su propia historia y hoy presentan grandes diferencias. Era necesario, pues, marcar unos límites claros y conducir los pasos hacia un tema concreto. Tras mucho pensar y rebuscar, la decisión fue hacer un trabajo sobre la economía de Egipto, país que por su situación geográfica y por su historia ha vivido una evolución que lo ha llevado a tener una de las economías más favorecidas del mundo árabe.

Está claro que muchos aspectos importantes van a quedar sin tratar, pero el tema es demasiado complejo. Esta pequeña introducción puede abrir el estudio de otros países que se encuentran en la misma situación.

Curiosamente, uno de los problemas de los países árabes radica en la falta de información que tenemos de ellos y este trabajo se ha visto afectado por ello, pues ha sido muy difícil encontrar datos actuales y libros específicos que hiciesen referencia a la historia económica de Egipto. La única solución ha sido acudir a Internet, donde hemos encontrado los datos más actuales. No obstante, algunos de estos provienen del propio gobierno egipcio, de manera que deben ser analizados con cautela, para evitar conclusiones engañosas.

Otro de los problemas que nos encontramos al afrontar este trabajo es la complejidad de los asuntos políticos que caracterizan a estos países, como el conflicto arabe-israelí, en los que no hemos entrado a pesar de que influyen indudablemente en aspectos económicos.


En esta gráfica podemos analizar la comparación de este crecimiento con el resto de las economías mundiales emergentes y vemos que Egipto avanza más rápido que países que, inicialmente, podríamos pensar que tienen mayor potencial, como Brasil o Grecia.

Fuente: The Economist (18-11-2000)  en Monthly Economic Bulletin  (diciembre de 2000)

No obstante, hay otros datos que deben preocuparnos, como son, fundamentalmente, la alta tasa de paro (10% en 1998), la deuda externa (28 billones de dólares en 1998) y el déficit comercial (más de 11 billones de dólares), derivado de unas importaciones mucho mayores que las exportaciones.

Capítulo aparte merece el estudio de la inflación. En el año 1998 se situó en 3,6%, mientras que en 2000 es del 2,6%. Aunque estas cifras no nos den mucha información por sí solas, sí obtenemos datos significativos si las comparamos con las de años anteriores y con las de otros países. Así, en una gráfica histórica de la tasa de inflación de Egipto en los últimos
diez años observamos que esta se ha reducido desde el 19,7% al 2,6% actual.


lver es si los países árabes se tienen que entregar por completo a los patrones occidentales o si se debe establecer un patrón propio. Algunos autores hablan sobre la economía islámica como alternativa a los sistemas capitalistas y socialistas, pero es necesario abrir bien los ojos al mundo en que vivimos.