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Issue/número 5: March/marzo 1997

Indice / Table of Contents

Diagnóstico del
Cáncer de Ovario
Noticias Médicas
Medical News
Libros
Books
Clonación de
Mamíferos


1. Diagnóstico del Cáncer de Ovario

Los tumores del ovario pueden ser benignos, malignos y situaciones intermedias llamadas borderline de comportamiento y tratamiento especial. Las neoplasias malignas o cánceres representan la cuarta causa de muerte por cáncer en la mujer, después del cáncer de mama, intestino grueso y pulmón. Se dice que una de cada 70 mujeres desarrollará un cáncer de ovario en algún momento de su vida, lo que contrasta con la proporción de cáncer de mama que es de un caso en 10 mujeres en la misma situación. Esto nos indica que la mortalidad debida a cáncer de ovario es proporcionalmente muy alta en relación con el cáncer de mama. Además, a pesar de ser tumores menos frecuentes que los de útero, el cáncer de ovario produce una mortalidad superior a la causada por los tumores originados en el útero.

En la actualidad el cáncer de ovario constituye un auténtico problema sanitario, por varias circunstancias: a) La ligera tendencia a incrementar su frecuencia, b) el mal pronóstico geneal de la enfermedad, c) el limitado impacto de los esfuerzos de prevención primaria y secundaria. A pesar de lo cual son innegables los progresos relacionados con el diagnóstico, la técnica quirúrgica, y la disponibilidad de nuevas drogas a incluir en el tratamiento sistémico.

El cáncer de ovario es durante muchos años una enfermedad asintomática, a veces cuando se detecta el desenlace mortal ocurre en pocas semanas. Cuando la mujer presenta molestias o síntomas la enfermedad puede haber alcanzado otros órganos con escasas o nulas posibilidades de curación. Por otra parte, muchas mujeres presentan molestias abdominales inespecíficas de mayor o menor intensidad que pueden enmascarar la existencia de un tumor ovárico. En la mayoría de los casos, la sintomatología inicial está representada por un aumento de volumen de la región inferior del abdomen o por vagas molestias muchas veces descritas como sensación de distensión abdominal. Una vez que el cáncer de ovario se desarrolla, se disemina por extensión directa a las estructuras pélvicas adyacentes, por vía linfática a los ganglios y menos frecuentemente por vía sanguínea.

La cirugía sigue siendo el pilar fundamental sobre el cual se fundamenta el intento de curación. La quimioterapia es el elemento complementaria del tratamiento. Sin embargo, el pronóstico está determinado por el grado de extensión de la enfermedad en el momento de iniciar el tratamiento: un estadio precoz se puede curar solo con cirugía, mientras que un estadio muy avanzado es muy poco probable que se cure incluso con la mejor técnica quirúrgica y la combinación de quimioterapia más elaborada que se pueda uno imaginar. En cuanto a la utilidad de la radioterapia es muy limitada: en los casos precoces es innecesaria y en los estadios avanzados es ineficaz.

Puesto que los síntomas y signos clínicos aparecen en estadios avanzados de la enfermedad, la mujer y los médicos de atención primaria deben ser conscientes de la importancia que tiene la realización de una evaluación ginecológica correcta por personal suficientemente cualificado. Algunos casos no se diagnostican a pesar de existir datos objetivos para sospechar el cáncer de ovario.

Por otra parte, la actuación quirúrgica a veces dista mucho de ser la apropiada para obtener el máximo rendimiento terapéutico: cirugía mal indicada y mal realizada, y técnicas insuficientes o incorrectas, reducen la efectividad de la quimioterapia y ensombren el pronóstico y calidad de vida de la mujer.


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2. Noticias Médicas/ Medical News

Noticias breves sin ningún orden predeterminado, solo presentadas atendiendo a su importancia y trascendencia sobre la salud de la mujer. Se incluye la revista donde se ha publicado el estudio completo para su consulta por los interesados.


Flutamida como tratamiento del hirsutismo

Se estudia en 41 pacientes con hirsutismo los efectos del tratamiento con flutamida (250 mg/día) durante 6 meses. Antes y durante el tratamiento se estudiaron los cambios hormonales y en el hirsutismo. El tratamiento con flutamida produce una reducción rápida de la puntuación del hirsutismo, desde 17 a 5 puntos. No se detectaron cambios hormonales significativos ni efectos secundarios importantes. Se puede concluir que la dosis empleada es adecuada y tan efectiva como dosis superiores. (Fertil. Steril. 66: 220-2, 1996).


Reparación quirúrgica de la incontinencia de orina

Los autores comparan los resultados de dos técnicas quirúrgicas para la incontinencia urinaria de esfuerzo: la operación de Burch y la del cabestrillo con duramadre liofilizada. A los 32-48 meses las curaciones eran del 86 % y 92 % respectivamente. Las mujeres tratadas con el cabestrillo tuvieron una reducción significativa de la capacidad vesical. Las pacientes en las que persistía la incontinencia urinaria en el postoperatorio tenían una longitud acortada de la uretra (menos de 10 mm). Las dos técnicas parecen apropiadas, pero la técnica del cabestrillo debería usarse solo en ciertas ocasiones por su tasa elevada de complicaciones, debiéndose reservar para los fracasos y complicaciones de la técnica de Burch. (Obstet. Gynecol. 88: 251-6, 1996).


Cambios en la inmunidad en mujeres tratadas con Triptorelina

Se estudian los cambios en la inmunidad en mujeres con endometriosis que se sometieron a tratamiento con 3.75 mg de Triptorelina depot cada 4 semanas por un periodo de 24 semanas. Se observó un efecto inmunomodulador positivo durante el tratamiento hormonal. En las primeras 12 semanas se detectó un aumento progresivo y significativo de la actividad NK. La citotoxicidad natural descendió hasta una meseta que persistió hasta el final del tratamiento. En pacientes con recaídas, los valores de la actividad NK permanecieron más bajos en las pacientes sanas en el seguimiento. (Obstet. Gynecol. 88: 234-40, 1996).


Los anticonceptivos orales no aumentan el riesgo de accidentes cerebrovasculares

Estudios anteriores demuestran que los anticonceptivos orales aumentan el riesgo de accidentes cerebrovasculares (ACV). El presente estudio se ha realizado en usuarias de anticonceptivos conteniendo baja dosis de estrógenos y comparando los resultados a una población de las mismas características que no usaban tratamiento hormonales. El cociente de probabilidad de ACV entre las consumidoras actuales frente a las consumidoras en el pasado y frente a las que nunca consumieron anticonceptivos orales fueron de 1.18 y 1.14. Se encontró una interacción positiva entre consumo actual de anticonceptivos orales y el de tabaco 3.64. Los autores concluyen que los ACV no son frecuentes en mujeres en edad fértil. (N. Engl. J. Med. 335: 8-15, 1996).


Un nuevo contraceptivo masculino

El contraceptivo masculino ideal debe ser seguro, reversible e inocuo. En un estudio multicéntrico se han evaluado los efectos del enantato de testosterona (ET) como contraceptivo masculino en 271 varones fértiles de 21-45 años de edad. El tratamiento consistió en la administración semanal de 200 mg de ET i.m. en tres fases. En la primera fase hasta conseguir la asuencia de espermatozoides en el eyaculado o hasta el sexto mes si no se consiguió, momentos en que se interrumpe el tratamiento. En la segunda fase se evaluó la eficacia desde el momento en que no había espermatozoides y tuvo una duración de 12 meses. La tercera fase fue desde que se interrumpió la administración de ET hasta que se recuperó la espermatogénesis. Los efectos colaterales del tratamiento fueron dolor a la inyección, acné, fatiga y aumento de peso. Nueve casos desarrollaron problemas prostáticos y 24 ginecomastia (crecimiento mamario). Hubo algunos cambios metabólicos reversibles y desaparecieron 6 meses después de dejar el tratamiento. Los autores terminan proponiendo seguir estudios con otros preparados hormonales que reduzcan los efectos colaterales. (Fertil. Steril. 65: 626-36, 1996).


Esterilidad masculina por ausencia de hormona hipotalámica liberadora de gonadotropinas (GnRH)

Se ha demostrado que la ausencia de GnRH es causa de esterilidad masculina. Los hombres con deficit en la liberación de esa hormona presentan ausencia de desarrollo puberal cuando son adolescentes. Pero el nuevo síndrome consiste en la pérdida de esa propiedad en varones adultos con desarrollo genital normal de edad comprendida entre 27 y 57 años. Estos varones a diferencia de los casos instaurados desde antes de la pubertad, tienen un volumen testicular mayor y niveles de testosterona e inhibina superiores a los casos sin desarrollo puberal. En 5 pacientes tratados con GnRH se logró mejorar el cuadro clínico. (N. Engl. J. Med. 336: 410-5, 1997).


Anastrazol en el cáncer de mama avanzado

Este producto es un inhibidor de la aromatasa no-esterodieo activo por via oral. Los autores revisan los resultados procedentes de 764 pacientes de dos estudios multicéntricos tratando de forma aleatoria con 1 ó 10 mg/día a mujeres menopáusicas con cáncer de mama o con acetato de megestrol. La duración media de los tratamientos fue de 6 meses. Anastrazol y megestrol se toleraron bien. Se detectaron trastornos gastrointestinales en las mujeres tratadas con anastrazol, y aumentos de peso significativos en las mujeres tratadas con el gestágeno. La eficacia terapéutica fue similar para ambas drogas. (J. Clin. Oncol. 14: 2000-11, 1996).


Mamografias en mujeres tratadas con cirugía conservadora de mama

Se estudian los hallazgos mamográficos en mujeres que habían sido sometidas a cirugía conservadora de mama por haber sido diagnosticadas de cáncer. El 96 % de las mujeres presentaron cambios en los mamogramas que correspondían a las cicatrices: distorsión arquitectural en 82 %, aumentos de densidad en 79 %, engrosamiento de piel en 54 %, masas en 12 % y calcificaciones en 3 %. Salvo las calcificaciones, las lesiones radiológicas se reducían con el paso de los años. (Am. J. Roentgenol. 167: 171-8, 1996).


Diagnóstico de las recidivas del cáncer de endometrio

Las revisiones periodicas después del tratamiento del cáncer de endometrio tienen como objetivo el diagnóstico precoz y tratamiento de las recidivas que se pudieran producir. Los autores estudian un grupo de pacientes revisadas periodicamente durante 10 años o hasta la muerte después del tratamiento, llegando a la conclusión que las revisiones periódicas son de escasa utilidad para mejorar las tasas de supervivencia. Sin embargo, el contacto médico periódico permite reducir la ansiedad. La pregunta que se pudiera plantear es si hay otros métodos más simples y baratos que repetir exploraciones inútiles. (Br. J. Obstet. Gynaecol. 103: 710-3, 1996).


Nutrición y cáncer de endometrio

Se ha investigado en un estudio caso-control de 368 mujeres diagnosticadas de cáncer de endometrio en comparación con 713 controles hospitalizadas por problemas agudos no noplásicos, la dieta consumida y la ingesta energética total. Se ha comprobado que el consumo de carotenos contenidos en las zanahorias aportaba algún beneficio como prevención del citado cáncer genital. En cambio el ácido ascorbico, el retinol y las vitáminas D y E no producían ningún efecto beneficioso. (Cancer 77: 917-23, 1996).


Efecto de los estrógenos sobre la enfermedad de Alzheimer

El tratamiento con estrógenos aporta numerosos beneficios a la mujer menopáusica, entre los cuales se puede mencionar la prevención o retraso en la aparición de la enfermedad de Alzheimer. En un grupo de 1124 mujeres ancianas libres de la citada enfermedad, de enfermedad de Parkinson y sin antecedentes de accidentes cerebrovasculares, se estudiaron durante 1-5 años. El 12.5 % de las mujeres confeso haber consumido estrógenos después de la menopausia y desarrollaron el mal de Alzheimer con menor frecuencia que las que no habían usado dichas hormonas. Además, usando el método de Cox se comprobó que la duración del tratamiento con estrógenos influía positivamente. Los autores del estudio concluyen que el uso de estrógenos en la menopausia reduce el riesgo de sufrir el mal de Alzheimer y retrasa el inicio de los síntomas. (Lancet 348: 429-32, 1996).


Hemorragias genitales en mujeres menopáusicas

Se ha estudiado de forma prospectiva el valor de diferentes pruebas complementarias en 76 mujeres menopáusicas que no habían recibido tratamiento hormonal. La ecografía pélvica permitió estimar el grosor endometrial y obtener una sensibilidad del 83 %, una especificidad del 77 %, un valor predictivo positivo del 54 %, y un valor predictivo negativo del 94 % cuando el grosor era superior a 5 mm. La biopsia de endometrio o la histeroscopia es imprescindible con el fin de obtener un diagnóstico histológico. La histeroscopia permite la visualización directa de la cavidad uterina y la biopsia dirigida. (Acta Obstet. Gynecol. Scand. 75: 475-9, 1996).


Embarazo en mujeres de más de 40 años de edad

Se comparan los resultados retrospectivos de 1404 mujeres gestantes de al menos 40 años de edad con los obtenidos en 6978 mujeres de edad comprendida entre 20-29 años. Los 2 grupos se estratificaron según la paridad. La mujeres de más de 40 años tuvieron más posibilidades de desarrollar dibetes gestacional, preeclampsia y placenta previa. Las mujeres de mayor edad tuvieron también mayor riesgo de cesárea e inducción de parto. Las nuliparas añosas tuvieron mayor frecuencia de partos anormales, ingresos de los recien nacidos en cuidados intensivos y puntuaciones de Apgar bajas al nacer. Aunque la morbilidad materna está aumentada en las mujeres de más de 40 años, el resultado neonatal global no parece afectarse. (Obst. Gynecol. 87: 917-22, 1996).


Fumar en el embarazo favorece las malformaciones fetales

En un estudio de 117 recién nacidos con defectos del sistema urinario y 369 neonatos de control, se ha comprobado que fumar durante el embarazo multiplica por dos el riesgo de que el feto desarrolle malformaciones urinarias. El riesgo de malformaciones aparece incluso fumando poco (menos de 10 cigarrillos diarios). Un motivo añadido a los ya conocidos para que la nujer deje de fumar, al menos durante el embarazo. (Am. J. Public Health 86: 249-53, 1996).


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3. Libros / Books

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