|
Histerectomía e incontinencia de orina
|
![]() |
|
Dr Faustino Pérez _________________
La histerectomía o extirpación quirúrgica del útero es la cirugía ginecológica más
frecuente. A pesar de ser una intervencion perfectamente reglada, no está exenta de efectos
secundarios. En un porcentaje significativo de casos la histerectomía se acompaña de la
extirpación de los ovarios (ooforectomía).
La mayoría de histerectomías se realizan como tratamiento de miomas uterinos, cáncer genital,
hemorragias abundantes, prolapsos, inflamación pélvica genintal, endometriosis y dolor pélvico. A pesar de otras alternativas
terapéuticas desarrolladas en los últimos años, la citada intervención se realiza
con gran frecuencia lo cual puede sugerir que algunas son innecesarias. Al mismo
tiempo la operación goza de gran popularidad y aceptación por parte de las pacientes
y de los médicos.
Con la excepción del cáncer genital, la histerectomía no es un procedimiento que deba
ser realizado de urgencia. Es decir, la mujer tiene tiempo para meditar sobre su
realización y considerar otros tratamientos y otras opiniones, si bien es una decisión
que tiene una importante carga emocional.
Tipos de histerectomía
Existen diferentes tipos de histerectomía según la extensión de la operación y los órganos
afectados.
- Histerectomía subtotal o parcial por la que se extirpan los dos tercios superiores
del útero, dejando el cuello uterino, trompas y ovarios.
- Histerectomía total en la que se extirpa todo el útero (cuerpo y cuello), dejando
las trompas y los ovarios.
- Histerectomía total con anexectomía (o salpingooforectomía) bilateral por la
cual se extirpa el útero junto con las trompas y ovarios. También puede ser unilateral cuando
se extirpa el ovari y trompa de un lado.
- Histerectomía radical que incluye la extirpación de útero, trompas, ovarios, parte alta de
la vagina y los ganglios linfáticos regionales.
|
|
Figura 1.Histerectomía subtotal (izquierda) y total (derecha). |
|
|
Figura 2. Histerectomía y anexectomía bilateral (izquierda) y radical (derecha). |
La histerectomía se puede realizar de diferentes maneras y con variaciones particulares: por
vía abdominal, vía vaginal y con asistencia mediante laparoscopia.
La histerectomía abdominal se realiza sobre todo cuando hay que proceder a una exploración
meticulosa de la pelvis (por ejemplo cuando existe cáncer), cuando el útero es muy voluminoso,
y cuando existen procesos inflamatorios o adherenciales muy intensos. La incisión para entrar
en el abdomen se puede realizar mediante una incisión vertical (laparotomía media) o transversa
baja (incisión de Pfannestiel). En general, la estancia postoperatoria es más larga que con
las otras vías de abordaje y existe mayor riesgo de que se realice la extirpación de los
ovarios.
La histerectomía vaginal consiste en la extirpación del útero a través de la vagina y se
realiza sobre todo cuando existen prolapsos o descensos genitales o el útero tiene miomas pequeños
que se pueden extraer a través de la vagina. Esta vía de operación no deja cicatrices visibles
y la recuperación postoperatoria es más corta. Los inconvenientes de la misma es el acortamiento
de la vagina y la lesión del llamado punto G o de Grafenberg.
La histerectomía asistida con laparoscopia consiste en convertir una histerectomía
abdominal en vaginal, introduciendo instrumentos bajo control laparoscópico
a través de 3-4 orificios abdominales. Esta técnica requiere un entrenamiento complejo y las
ventajas son la estancia hospitalaria más corta y cicatrices menos importantes.
Las técnicas convencionales de histerectomía se han ampliado con nuevos métodos para
reducir el traumatismo quirúrgico, sobre todo en intervenciones radicales.
A continuación puede
ver un video (en inglés) usando técnica laparoscópica.
Para ver este video necesita el sistema
Real Audio.
Alternativas a la histerectomía
Las indicaciones para realizar una histerectomía son muy variadas y, a veces, es
una intervención innnecesaria frente a otras opciones terapéuticas. En su célebre
libro de Cirugía Ginecológica Te Linde señala que sin lugar a dudas una histerectomía bien realizada
puede producir enormes beneficios a una paciente bien informada con síntomas
ginecológicos o una enfermedad genital.
Una de las indicaciones más frecuentes para la histerectomía es la existencia de
miomas. En muchos casos de miomas la cirugía no es necesaria, pero cuando los síntomas
y molestias son importantes se precisa del tratamiento quirúrgico. Otras indicaciones
para la histerectomía pueden ser endometriosis, prolapsos, hemorragias y dolor pelviano, y cáncer genital.
| |
Figura 3.Mioma submucoso visto a través de histeroscopia. |
En general, la histerectomía es un procedimiento reglado, pero no está exento
de riesgos inmediatos como hemooragia, infección, lesiones intestinales o de vías urinarias,
embolismo y trombosis. En pocos casos puede ocurrir la muerte. Por eso es interesante determinar
si otros procedimientos pueden sustituir a la histerectomía. Sobre todo en los casos
de hemorragias genitales, se pueden usar otros tratamientos como hormonas, se puede
intentar la ablación endometrial bajo control histeroscópico. Sin embargo, en
algunos casos estos procedimientos no consiguen los resultados deseados.
|
|
Figura 4. Miomectomia realizada a través de histeroscopia. |
En los últimos tiempos se han diseñado otros sistemas como la destrucción térmica
intrauterina que destruye la mucosa endometrial de forma que se pueden controlar
las hemorragias sin tener que realizar la histerectomía. Además, estos procedimientos
requiere una corta estancia en el medio hospitalario lo que reduce el coste
asistencial. Aqui encontrará un video en Real Audio sobre
la destrucción endometrial
Cuando la indicación de la histerectomía es la presencia de miomas, se puede
considerar la opción de la miomectomía (extirpación de los nódulos, respetando
la parte sana del útero). En algunos casos se puede realizar mediante una intervención
convencional, pero otras veces se puede realizar mediante histeroscopia o laparoscopia,
según las características del caso. Sin embargo, hay que considerar las posibles
recidivas o recurrencias a partir del útero restante.
Por lo tanto se deben explorar todas las posibilidades terapéuticas.
Incontinencia urinaria después de la histerectomía
El análisis de los estudios observacionales indica que el riesgo de desarrollar incontinencia
de orina después de una histerectomía es 40% superior que en las
mujeres que no han sufrido dicha intervención quirúrgica. La comparación entre ambas poblaciones
de mujeres da un riesgo relativo de 1,4 (95% intervalo de confianza 1,2-1,7). Para las mujeres con
más de 60 años el riesgo relativo fue de 1,6 (1,4-1,8). El tipo de incontinencia urinaria que aparece puede
ser de esfuerzo, de urgencia o mixta.
Cuando una mujer va a ser sometida a una histerectomía debe conocer los riesgos y secuelas
a que está expuesta: posibles infecciones, hemorragias y transfusiones, lesión de órganos
vecinos al aparato genital, trombosis venosa profunda, embolismo pulmonar e incluso la muerte. Este tipo de
información puede crear pánico. En la mayor parte de los casos la intervención quirúrgica
se realiza por un proceso de naturaleza benigna, pero que puede complicarse. La secuela
de la incontinencia urinaria es una de las secuelas más frecuentes que debe incluirse en
la información previa al consentimiento. Se estima que la mortalidad relacionada con la
histerectomía es de 6 por 10.000.
Bibliografía
- Berek JS. Novak’s Gynecology, 12ª Edición, Williams &Wilkins, Baltimore,
1996.
- Brown J, et al. Hysterectomy and urinary incontinence: A Systematic review Lancet 2000; 356: 535-9.
- Goldfarb HA, Grief J. The no-hysterectomy option. New York: John Wiley & Sons
1997; 139.
- Rock JR, Thompson JD. Te Linde’s Operative Gynecology, 8ª Edición,
Lippincott-Raven, Philadelphia, 1997.
- Singer A, et al. Preliminary clinical experience with a thermal balloon endometrial
ablation method to treat menorrhagia. Obstet Gynecol 1994; 83: 732-4.
- Speroff T, et al. A risk-benefit analysis of elective bilateral oophorectomy:
Effect of changes in compliance with estrogen therapy on outcome.
Am J Obstet Gynecol 1991; 164: 165-74.
- Zussman L, et al. Sexual response after hysterectomy-oophorectomy: Recent studies
and reconsideration of psychogenesis. Am J Obstet Gynecol 1981; 140: 725-9.
Ultima revisión: 4 de mayo 2001
|

|
|

|
|
©
GineWeb - 2001 - Todos los
derechos reservados
GineWeb no se hace responsable del mal uso
del contenido de esta web por parte del visitante. Si se encuentra
cualquier material ilegal, por favor, comuníquenoslo y será retirado
inmediatamente. Gracias. |
| | | |