El tono de la contracción del músculo liso de los cuerpos
cavernosos se mantine en estado flácido por los impulsos adrenérgicos. Las erecciones del
pene son el resultado del aumento del
flujo sanguíneo provocado por la vasodilatación y relajación cavernosa atribuible a la estimulación
nerviosa.
Los estímulos capaces de estimular al cerebro son muy variados. Los impulsos provienen de la
médula espinal hasta el ganglio toracolumbar. El principal neurotransmisor producido es el óxido
nítrico, derivado del factor endotelial de relajación, que causa aumenta el flujo sanguíneo
Este agente produce relajación de las arteriolas y del músculo cavernoso del pene que permite aumentar
el flujo sanguíneo y aumenta la presión intracorporal cavernosa hasta casi los niveles de la
presión sistólica. Los cuerpos dilatados comprime el sistema venoso contra los tejidos elásticos
de la túnica
albuginea, que evita la salida de sangre venosa y aumenta, aún más, la presión intracavernosa por
encima de la presión sistólica.
Justo antes de la
ejaculación, se contraen los músculos isquicavernoso y pubocavernosos produciendose más presión
y la eyaculación. Las fibras parasimpáticas también se estimulan por el tacto del pene, que se
transmite por el nervio pudendo al arco espinal reflejo S-2-4. De esta forma se relaja el músculo
cavernoso permitiendo la llegada de sangre al pene y subsecuentemente aumentando la presión
del pene.
En condiciones normales, la erección depende de los dos mecanismos indicados, pero con la edad
se produce menos estímulo nervioso central y depende más de la estimulación táctil del pene.
Con el envejecimiento el varón precisa alargar la estimulación local, posiblemente por
una disminución de la producción de óxido nítrico.
Cambios eréctiles relacionados con la edad
Antes de considerar las causas de disfunción eréctil, se deben analizar los cambios de erección
relacionados con la edad. Muchos varones no tienen disfunción eréctil, sino cambios fisiológicos
con la edad.
En los varones jóvenes, los centros nerviosos cerebrales se estimulan fácilmente por las
fantasias y pensamientos sobre sexo que causan erección casi a voluntad. Con los años se
perde esta capacidad, asi como el estimulo obtenido con fotografias eróticas. En cambio
la sugestión causada por videos eróticos persiste más tiempo. Otro cambio relacionado con la
edad es el alargamiento del periodo refractario, es decir el tiempo entre la eyaculación y una nueva erección.
Este intervalo varía entre media hora en el joven hasta varios días cuando se superan los 65 años.
Las erecciones conseguidas son más frágiles con el paso de los años. Se requiere mayor concentración
para mantener la erección, cualquier distracción conduce a la pérdida de tumefacción
del pene. Por ejemplo, una simple llamada de teléfono puede alterar la erección.
Causas de disfunción eréctil
Hay dos grupos de discunciones: las psicológicas y las orgánicas. A veces se combina alteraciones
de uno y otro tipo. Las causas orgánicas son de origen vascular, neurológico, hormonal, médico
o debido a drogas. La mayoría de estas causas producen alteraciones en los cambios vasculares del
pene, arteriales o venosos. Otra causa frecuente es la disminución del óxido nítrico local que
es el producto que inicia la erección. La fibrosis dentro de los cuerpos cavernosos puede limitar
la capacidad de expansión de los cuerpos cavernosos, impidiendo la compresión de las venas contra
la túnica albuginea con lo cual se pierde parte del contenido venosos del pene.
1.
Causas vasculares
Entre los factores vasculares que pueden alterar la función eréctil se encuentra la disminución
del flujo sanguíneo dentro del pene.
2.
Causas neurológicas
Los accidentes cerebrovasculares, enfermedades desmielinizantes, o las convulsiones
pueden provocar disfunción eréctil. Las lesiones de la médula espinal son causa frecuente como
secuela de accidentes de tráfico. Las lesiones neurológicas por diabetes también pueden
alterar la erección. Otras veces son secuelas de la cirugía prostática o uretral.
3.
Alteraciones hormonales
Las alteraciones hormonales pueden provocar disfunción eréctil, especialmente las alteraciones
del eje hipófiso-gonadal, el aumento de prolactina o la disminución de testosterona. Otras
alteraciones como el hipotiroidismo, insuficiencia suprarrenal o aumento de glucocorticoides
también pueden favorecer dichas disfunciones. En general se percibe fatiga excesiva o debilidad
por la enfermedad. Los tumores hipotálamo-hipofisarios pueden provocar efectos por compresión,
destrucción de la hipófisis o aumento de la prolactina, que causan disminución de las gonadotropinas
e hipogonadismo secundario. El aumento de prolactina puede crear problemas de erección incluso
cuando los niveles de testosterona son normales.
El hipogonadismo se puede definir por niveles de testosterona disminuidos, por debajo del
limite inferior de la normalidad de los adultos sanos.
Sobre lo que no hay acuerdo es cual el límite inferior de la normalidad o a partir de que
concentración de testosterona se altera la función eréctil.
Tampoco existe acuerdo sobre el concepto de hipogonadismo que incluye un amplio espectro de
síntomas inespecíficos como osteoporosis, anemia, debilidad muscular, depresión y astenia.
Habitualmente la disfunción sexual, especialmente la disminución de la líbido y la
incapacidad eréctil, a menudo se corrigen con tratamiento hormonal con andrógenos.
La variabilidad de la respuesta depende de las situación comórbidas, disfunción vascular,
enfermedades o factores psicológicos.
4. Condiciones médicas
Cualquier enfermedad médica puede causar debilidad y disminuir el deseo y la potencia sexuales.
El dolor, disnea, angina cardíaca, debilidad muscular o alteraciones del humor pueden causar
disfunción eréctil. Las causas médicas más frecuentes de disfunción sexual son la diabetes y
la hipertensión, psoiblemente por los cambios neruovasculares. En los diabéticos estos facotres
pueden producir disminución de la estimulación nerviosa y en la síntesis de óxido nítrico. Si
la diabetes está mal controlada se debe añadir mayor alteración. Otras veces se presentan juntas
la diabetes y la hipertensión y se suman los problemas.
La arterioesclerosis generalizada y la enfermedad vascular periférica puede impedir la
llegada de saangre al pene. Lo mismo ocurre en caso de irradiación de la pelvis u otras lesiones
de los ganglios regionales.
El consumo de cigarrillos puede causar insuficiencia vascular por la nicotina que disminuye
los niveles de óxido nítrico en el pene. El consumo de alcohol y otras drogas de ocio causan
disfunción eréctil, por un efecto directo sobre el sistema neurovascular del pene, aumentando la
prolactina o disminuyendo la testosterona.
La enfermedad de
Peyronie se caracteriza por la transformación del colágeno en tejido fibroso por motivos desconocidos.
La enfermedad se caracteriza por la desviación de la dirección del pene por las placas fibrosas que
se forman y el dolor durante el coito.
5. Causas relacionadas con medicamentos
Los medicamentos corrientes y especifícos causan hasta el 25% de las disfunciones eréctiles.
Cuando se toman varios medicamentos, los efectos nocivos se suman especialmente cuando la edad
es alta. Algunos medicamentos afectan la líbido mientras que otros producen disfunción eréctil.
Por lo tanto, existe una gran variedad de circunstancias en las que la función eréctil
se altera, unas veces por motivos orgánicos y otras por causas psicológicas.
Dr. F.R. Pérez-López, Universidad de Zaragoza.
Ultima revisión: 18 junio 2001