El cáncer de cérvix (cuello uterino) es el tumor genital maligno más frecuente en la mujer
a nivel mundial, aunque en los países donde se usa rutinariamente la citología su frecuencia está
superada por el cáncer de cuerpo uterino.
Aparece sobre todo en pacientes a partir de la cuarta década de la vida.
El síntoma principal es el flujo sanguinolento y las hemorragias espontáneas o tras las
relaciones
sexuales. Durante bastante tiempo no produce síntomas; por eso se recomienda una revisión
periódica en las mujeres sanas y así poder detectar su presencia mediante citología lo más
pronto posible.
El cáncer de cérvix va precedido de lesiones precancerosas (displasia cervical) que cuando son
tratadas a tiempo pueden evitar la aparición de cáncer.
El tratamiento del cáncer de cérvix es quirúrgico y por radioterapia.
La cirugía consiste en la extirpación de todo el útero
y de los gánglios linfáticos regionales.
Cuando la enfermedad es más avanzada también se realiza tratamiento con quimioterapia y
radioterapia.
El seguimiento posterior al tratamiento de este cáncer se realizará durante un mínimo de cinco
años.
Ultima revisión: 3 de marzo 2001