Síndrome de Asherman se debe a la destrucción del endometrio, la mucosa que recubre el
interior del útero. Generalmente es el resultado de un legrado postparto excesivo que lleva
a la formación de cicatrices y adherencias intrauterinas.
En la histerosalpingografía se observa un patrón típico dado por las múltiples sinequias
intrauterinas. El diagnóstico por histeroscopia es más certero y muestra adherencias mínimas
que no son aparentes en la radiografía. Si la función ovárica es normal la curva de
temperatura basal es bifásica y la producción hormonal normal para la edad.
Las adherencias pueden obliterar parcial o totalmente la cavidad endometrial, el orificio
cervical interno, el canal cervical o combinaciones de estas áreas. A pesar de la estenosis
del orificio cervical el hematometra no se presenta con frecuencia; posiblemente por el
aumento de presión el endometrio se vuelve refractario; en estos casos una simple dilatación
del cérvix cura el problema.
Este síndrome también puede ser secundario a cualquier tipo de cirugía uterina, incluyendo
la cesárea, la miomectomía y las metroplastias. Las manifestaciones clínicas pueden ser
diversas además de la amenorrea, incluyendo la pérdida recurrente de la gestación,
la dismenorrea, la hipomenorrea y la infertilidad.
Otra causa poco frecuente de alteración del endometrio es la tuberculosis genital.
Si existe la sospecha clínica el diagnóstico se puede comprobar con el cultivo de
sangre menstrual o de tejido obtenido por biopsia. La esquistosomiasis también es rara y
puede comprobarse por la aparición de huevos en orina, heces, frotis rectal, endometrio o
sangre menstrual.
El tratamiento consiste en la dilatación y legrado para romper las sinequias,
pero es más fiable cuando se realiza la adhesiolisis directa bajo visualización histeroscópica.
Luego de la cirugía se debe utilizar un método que prevenga que las paredes uterinas se
adhieran nuevamente; una buena opción es un dispositivo intrauterino pero es preferible una
sonda de Foley pediátrica, los cuales se retiran siete días después. Se recomienda el uso de
antibiótico profiláctico de amplio espectro desde el preoperatorio y por diez días más. Además,
se administran estrógenos y gestágenos en dosis altas de manera secuencial durante 2 meses.
En estos casos se puede lograr el embarazo pero muchas veces se complica con trabajo de parto
pretérmino, placenta ácreta, placenta previa o hemorragia postparto.
Ultima revisión: 10 de mayo 2001