Las mujeres con un estilo de vida saludable tienen hijos más sanos. Si usted planea quedarse
embarazada, hay una serie de recomendaciones generales que aumentarán sus posibilidades de
culminar un embarazo feliz.
Realize una visita a su ginecólogo antes del embarazo para comprobar que todo está correctamente
y si hay alguna alteración se corrija antes del embarazo. Además, podrá aclarar dudas, realizar
alguna prueba si fuese necesario y recibir un suplemento vitáminico que incluya ácido fólico
para prevenir algunas malformaciones fetales.
Algunas enfermedades pueden el resultado del embarazo, tales como la obesidad, hipertensión,
diabetes, enfermedades de transmisión sexual, fumar, uso de alcohol, déficit nutricionales, grupo
sanguíneo Rh, etc. Informe a su ginecólogo de los medicamentos que consume, especialmente los que
compra sin receta médica, y aquellos que usa de forma continuada o crónica. En el embarazo puede
ser necesario un reajuste de dosis o la interrupción del tratamiento.
Si usa métodos anticonceptivos como el DIU o la píldora, se aconseja cambiar de método anticonceptivo
y esperar 3 meses para intentar el embarazo. Si tiene obesidad no estaría de más que intentase
adelgazar antes de la gestación. El ejercicio periódico es recomendanle antes del embarazo.
Si existen trastornos genéticos familiares, si la futura gestante supera los 35 años o el
futuro padre supera los 60 años, se deben valorar la posibilidad de algún estudio genético.
Durante el embarazo no consuma cafeina, alcohol, nicotina o drogas de adicción que pueden
perjudicar el resultado de su embarazo.
Durante el embarazo mantenga una dieta equilibrada, variada, sin polarizarse en determinados
alimentos y con la cantidad de calorias necesarias (no es necesario "comer por dos"). Durante el
embarazo continue con el ejercicio moderado, salvo si aparece hemorragia o amenaza de aborto o parto
prematuro.
Es aconsejable alguna técnica de relajación y de control del estrés. Evite el contacto con animales
domésticos, especialmente gatos, para evitar el riesgo de toxoplasmosis.
Ultima revisión: 18 de mayo 2001