Entre las anomalías del desarrollo de los conductos de Müller, el síndrome de
Rokitansky-Küster-Hauser (RKH)
constituye una de las formas más frecuentes.
Su presencia se debe sospechar siempre en las pacientes con amenorrea primaria.
Con el adecuado examen físico se deben descartar el himen imperforado y la obliteración
del orificio vaginal o la falta de continuidad del canal vaginal.
En los casos más graves
hay ausencia de útero y cérvix; es menos frecuente encontrar un útero con cavidad ausente o
en presencia de cavidad, la falta congénita del endometrio. Cuando el problema es obstructivo
generalmente se acompaña de hematocolpos, hematometra, hematosalpinx o hemoperitoneo.
El diagnóstico de fracaso
del desarrollo mülleriano se sospecha en la paciente con amenorrea primaria en la cual
no hay vagina aparente. Se puede encontrar un útero pero sin un conducto que lo comunique con
el introito; en otros casos solo hay un tejido rudimentaria que representa el útero. Si hay
algo de cavidad endometrial se puede presentar dolor abdominal cíclico. La función ovárica es normal, lo cual puede ser confirmado con la curva de temperatura basal y
niveles de progesterona. El crecimiento y el desarrollo son normales. Por la frecuencia de su
asociación se deben descartar malformaciones renales y del esqueleto especialmente de la
columna.
El diagnóstico
diferencial se debe hacer con el pseudohermafroditismo masculino, para lo cual se recomienda realizar
un cariotipo. En el caso del síndrome de RKH el cariotipo es femenino normal 46XX. En cambio en
el pseudohermafroditismo masculino tipo síndrome de Morris el cariotipo es masculino normal 46XY.
El tratamiento quirúrgico no es el ideal; es preferible hacer la dilatación progresiva tal
como fue descrita por Frank y Wabrek. A diferencia de ésta alternativa, cuando la
obstrucción es distal, el tratamiento quirúrgico debe hacerse en forma muy precoz para
tratar de evitar la endometriosis y la infertilidad. En ausencia del cérvix no se justifica
dejar el útero, ya que este no será apto para un embarazo.
Cuando se trata de un caso con vagina sólida es necesaria la creación de una neovagina que
permita la cohabitación sexual.
La posibilidad de un embarazo es imposible en la forma clásica del síndrome. En las formas
incompletas con útero con mucosa endometrial, el embarazo es difícil y está mediatizado por la
capacidad uterina.
Ultima revisión: 10 de mayo 2001