La liposucción es una de las operaciones cosméticas más frecuentes. Aparetemente es una intervención
sencilla, pero ha habido casos que han terminado con la muerte de la paciente. Se calcula que
ocurre una muerte cada 5.000 procedimientos de liposucción.
La mortalidad elevada parece guardar con la intensidad del procedimiento
usado. Cuando se extrae una cantidad moderada de grasa no suele haber complicaciones.
La combinación de la liposucción con otros procedimientos cosméticos aumenta el riesgo de
complicaciones. Además, se deben extremar los cuidados anestésicos aunque el procedimiento se
haga ambulatorio. Incluso la anestesia local tiene riesgos como una reacción tóxica o alérgica.
No todos los pacientes pueden someterse a una liposucción. Situaciones que pueden complicar
el resultado incluyen la diabetes, cardiopatias y obesidad. En esto el paciente debe ser honesto, siempre
encontrará quien le opere si falsea sus antecedentes médicos, pero el perjudicado es el propio
paciente.
Si se usa una solución de epinefrina se puede reducir la hemorragia y la incorporación de lidocaina
puede ser analgésica. Las nuevas técnicas de liposucción ultrasónica pueden reducir los riesgos de
complicaciones.
Pero siempre se debe tener en cuenta que la cirugía implica una agresión al sistema inmunológico.
Los accidentes tromboembólicos, la embolia grasa, la insuficiencia cardiorrespiratoria,
infección y hemorragia también se presentan en algunas ocasiones.
Ultima revisión: 8 de abril 2001