El triple screening es una prueba recomendada durante el segundo trimestre del embarazo, con
la finalidad de medir determinadas substancias en la sangre de la madre y de esa forma detectar
alteraciones fetales. El triple screening determina 3 componentes: alfafetoproteína (AFP),
gonadotropina coriónica (HCG) y estriol libre (no conjugado).
El triple screening no es una prueba perfecto y no diagnostica todos los problemas fetales.
Es una prueba de "cribado" que indica si el feto tiene un riesgo aumentado para determinadas
alteraciones (solo para esas). Es una prueba no-invasiva (es decir, no se penetra en la cavidad
uterina) que nos permite como se encuentra el feto, especialmente en mujeres jóvenes que no
tienen indicación para hacer la amniocentesis (prueba invasiva) y estudio de los cromosomas.
Si se detecta un aumento de AFP existe un aumento del riesgo de que el feto tenga espina
bífida. Se recomienda en tal caso hacer una ecografía en busca de posibles espinas bífidas
y alteraciones en la cabeza. La AFP también aumenta cuando existe un embarazo múltiple (gemelar
o mas fetos). Dado que los valores normales de AFP cambian según la edad gestacional, es
importante conocer la misma con precisión. Un aumento de AFP también indica un posible riesgo
de que la tensión arterial suba en los meses posteriores. Si los valores de AFP son bajos para
la edad gestacional hay más riesgo de que el feto tenga el síndrome de Down u otra alteración
cromosómica.
La HCG es una hormona producida por la placenta, cuyo niveles tienden a estar aumentados
cuando los fetos padecen el síndrome de Down. El estrioles una hormona producida por el feto
y la placenta en colaboración mútua, cuyo niveles se reducen si existe un síndrome de Down.
Algunos laboratorios miden un cuarto parámetro: la inhibina.
El triple screening se basa en medir las 3 substancias citadas y comparar los resultados con los
valores que se consideran normales para la edad gestacional. Se recomienda hacer la prueba alrededor de las
16 semanas de gestación. En ocasiones se da el resultado como normal o anormal, pero el riesgo
de enfermedades fetales depende también de la edad de la embarazada. Por ejemplo, a los 35 años
de edad el riesgo de síndrome de Down es 1 entre 200. Si el triple screening da un riesgo de
1 entre 750, la mujer puede tener bastante garantía de que corre poco peligro de tener un feto anormal;
pero si el riesgo es de 1 entre 50, lo más prudente es hacer una amniocentesis para hacer un estudio
de los cromosomas fetales para tener más información.
Si el triple screening da un riesgo significativo se debe proceder a hacer una ecografía buscando
signos ultrasónicos de síndrome de Down y pensar en practicar una amniocentesis en caso de duda.
Ultima revisión: 5 de mayo 2001