La calidad del embrión preimplantativo (antes de su implantación) se define por su aptitud para desarrollarse
con éxito más allá del estadio de blastocisto y hasta el nacimiento. Esta calidad depende de los
gametos (óvulo y espermatozoide) y del medio ambiente. Desde la penetración del espermatozoide en
el interior del ovocito hasta la foramción del blastocisto, el espermatozoide puede influir en el
desarrollo embrionario. La integridad del genoma aportado por el padre es esencial. Otros elementos
paternos necesarios son factores citosólicos, centriolo, mitocondrias, etc.
Tras la penetración del espermatozoide dentro del ovocito, el genoma de las dos células germinales
se encuentran en el mismo medio ambiente: el citoplasma del ovocito activado. Se produce de los dos
pronúcleos y la formación del genoma embrionario. La primera replicación del ADN (fase S) conduce a la presencia de
dos pronúcleos diploides que se condensan y sufrirán la primera división mitótica y la división en
dos blastómeras. Esta primera división es de una duración más larga que las posteriores.
La integridad del genoma paterno es necesaria para el desarrollo embrionario. La fragmentación
de la cromatina por los rasyos ultravioleta o gamma no impide la fecundación, pero reduce el
número de blastocistos que se consiguen con éxito. De la misma forma los espermatozoides que tienen
alteraciones cromosómicas son responsables de la detención del proceso embrionario después de la
inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI). El genoma paterno también puede
inducir la destrucción embrionaria después de la ICSI antes de conseguir el estadio de
blastocisto.
La inyección de espermatozoides fraccionados (cabeza separada del flagelo) permite la activación
del ovocito y la formación de dos pronúcleos, pero el embrión conseguido es aneuploide; lo que
demuestra que es necesaria la integridad del gameto masculino para tener éxito. Los factores
paternos ligados al centrosoma pueden comprometer los cromosomas y interferir con la implantación
del blastocisto.
Ultima revisión: 25 de mayo 2001