El cáncer de ovario es una enfermedad que desgraciadamente se diagnostica en fases avanzadas,
cuando tiene una alta mortalidad a pesar del mejor tratamiento que se pueda aplicar. El
diagnóstico precoz es muy difícil por la ausencia de síntomas y por la falta de una prueba
de cribado o screening realmente efectiva, sencilla de aplicar y barata.
El cáncer de ovario consiste en la aparición de células malignas originadas en el ovario, que se
pueden desprender y rápidamente distribuirse por toda la cavidad abdominal, produciendo una enfermedad
que engloba a todos los órganos contenidos en la misma. Es decir, muy pronto deja de ser una enfermedad
"del ovario". El 85 al 90% de los casos corresponde a tumores de estirpe epitelial y en general
afecta a mujeres de más de 50 años.
Las investigaciones no han permitido saber cuales son las causas de la aparición de la enfermedad.
Se ha propuesto que la ovulación lesiona la superficie del ovario y las nuevas células que se
forman se transforman en malignas. Las mujeres que tienen menos ovulaciones tendrían menos peligro
de desarrollar cáncer de ovario. Efectivamente, las mujeres que han usado anovulatorios, la píldora
aanticonceptiva, durante más de 10 años reducen a la mitad el riesgo de tener cáncer de ovario en comparación
con las mujeres que han tenido todas las ovulaciones durante su vida menstrual. Por otra parte,
las mujeres que han tenido más hijos tienen menos cáncer de ovario lo cual se relaciona con haber
estado mucho tiempo sin ovular (los meses de cada embarazo y la lactancia).
Las mujeres que tienen familiares directos que han tenido cáncer de ovario, de mama o de colon tienen
maayor riesgo de sufrir un cáncer de ovario. Las drogas que se emplean en los tratamientos de esterilidad
femenina pueden aumentar el riesgo de cáncer de ovario. Algunos estudios indican que las mujeres
que iniciaron la menstruación antes de los 12 años, no han tenido hijos antes de los 30 años, y
tienen la menopausia después de los 50 años, tienen mayor riesgo de cáncer de ovario.
Los síntomas del cáncer de ovario son inespecíficos y se pueden confundir con otras enfermedades.
Por otra parte, muchas mujeres diagnosticadas de cáncer de ovario nunca han sufrido síntomas
abdominales y la enfermedad se descubrió por casualidad. Los síntomas pueden ser: molestias difusa abdominal,
dolor abdominal, inflamación imprecisa, meteorismo, estreñimiento, diarrea, fiebre u otros
problemas digestivos, micción frecuente, hemorragia genital, fatiga, náusea, falta de apetito, cansancio,
dificultad para respirar, fiebre, dolor con las relaciones sexuales.
Ultima revisión: 28 de abril 2001