La esterilidad afecta a una de cada 7 parejas. Aparentemente la prevalencia o frecuencia de
esterilidad no ha cambiado en los últimos años, pero cada vez más parejas buscan consejo y
tratamiento. El manejo de las parejas con esteriles varían de un centro a otro.
La esterilidad causa un estrés significativo y afecta a muchas variables de la calidad de vida.
Por eso la esterilidad debe ser considerada como una prioridad en la investigación y tratamiento.
Además, se deben ofrecer soluciones a todas las parejas sin crear discriminación o impedimentos, asignando
los recursos económicos necesarios para que todas las parejas dispongan de las mismas posiblidades.
En determinados ambientes existe escaso interés en dotar de recursos necesarios favoreciendo
el enriquecimiento de unos a costa del sufrimiento de otros.
En la evaluación de la pareja se deben hacer a las dos personas implicadas en la reproducción.
Si la mujer no tiene inmunidad a la rubeola, se recomienda su vacunación y evitar el embarazo durante
un mes. Se recomienda también que la mujer en estudio reciba un suplemento de 0,4 mg/día de
ácido fólico mientras intenta el embarazo y durante las primeras 12 semanas de gestación, con el fin
de prevenir las alteraciones del desarrollo neurológico. Si la mujer ya ha tenido un hijo con
defectos del tubo neural o toma medicación antiepiléptica, se recomienda la dosis de 4 mg/día.
Se debe realizar una historia detallada de las circunstancias personales de la pareja, incluyendo
consumo de drogas de abuso, medio ambiente laboral y tóxicos, etc. Se debe explicar el plan diagnóstico
a seguir y cada nueva prueba y tratamiento se deben explicar para que sea comprendida por la pareja.
Se recomienda dejar de fumar y de beber alcohol, adelgazar si el índice de masa corporal es muy elevado
y evitar situaciones que aumenten la temperatura testicular o comprima la región genital.
Se recomienda explicar claramente los momentos en los cuales existen mayores posibilidades de
conseguir la fecundación.
El varón debe hacer un examen de semen como parte de la evaluación inicial. Se deben seguir las
recomendaciones de la OMS y le laboratorio tiene que estar sometido a control de calidad.
La existencia de ciclo menstrual periodico sugiere la posible ovulación, pero para su confirmación
se recomienda la determinación de progesterona en la segunda parte del ciclo o fase luteal. La
determinación de prolactina y TSH no es imprescindible en ausencia de trastornos menstruales y/o
síntomas indicativos de posibles alteraciones.
Antes de realizar manipulaciones sobre el aparato genital, se aconseja la detección de posibles
infecciones o inflamaciones, como la causada por Chlamydia trachomatis, usando técnicas sensibles.
En el caso de positividad es recomendable tratar a la pareja.
La biopsia de endometrio no es imprescindible
como prueba de rutina.
En la siguiente fase del estudio hay que comprobar la permeabilidad de las vías genitales mediante
una radiografía genital o histerosalpingografía (HSG). Si precisa evaluar no solo el aparato
genital, sino también el estado de la pelvis, se puede realizar una laparoscopia con prueba de
permeabilidad con colorante.
Otras pruebas no obligatorias, a usar en casos selectos, incluyen la histeroscopia, demostración de anticuerpos
antiespermatozoides, ecografía, test postcoital, etc
Ultima revisión: 28 de marzo 2001