El craneofaringioma es un tumor benigno que se desarrolla cerca de la glándula pituitaria, más
común en
en los niños entre los 5 y 10 años de edad; sin embargo, en algunas
ocasiones los adultos pueden verse afectados. La distribución por sexos es similar.
El craneofaringioma síntomas de tres tipos: aumento de la presión en el cerebro
(presión intracraneal), alteraciones hipofisarias y lesión del nervio óptico
El incremento de la presión en el cerebro produce dolor de cabeza, náuseas, vómitos
(especialmente en la mañana) y dificultades con el equilibrio.
La lesión de la glándula pituitaria produce desequilibrios
hormonales que provocan sed y micción excesivas (diabetes insipidus) y alteran el crecimiento.
Cuando el tumor comprime el nervio óptico se producen alteraciones de la visión
que a veces pueden ser permanentes y empeorar después de la cirugía para extirpar el tumor.
La mayoría de los pacientes tienen al menos algunos defectos visuales y alteraciones
de la producción hormonal en el momento del diagnóstico. A estos síntomas se asocia con frecuencia obesidad.
Un examen neurológico exhaustivo orienta sobre la causa de los síntomas y los
estudios hormonales orientan sobre la presencia del tumor.
El diagnóstico se suele establecer mediante gammagrafía computarizada y/ o resonancia magnética
del cráneo.
El craneofaringioma ha sido tratado tradicionalmente mediante cirugía, pero la radioterapia es
un tratamiento adecuado en muchos casos. Los
tumores que no se pueden extirpar totalmente sólo con cirugía, por lo general,
es necesaria la radioterapia. Si el tumor tiene la apariencia típica en la tomografía computarizada,
entonces la biopsia puede aún ser innecesaria, y se puede establecer el
tratamiento sólo con irradiación. Dada la baja frecuencia del tumor el
mejor tratamiento se administra en centros con experiencia suficiente en
craneofaringiomas.
El pronóstico para los pacientes con craneofaringioma es bueno, con posibilidades
de curación permanente del 80 al 90% cuando el tumor se puede extraer totalmente con cirugía
o tratar con dosis elevadas de radiación. Sin embargo, el pronóstico
para un paciente individual depende de varios factores, entre los que se cuenta
la capacidad de extirpar todo el tumor y las deficiencias neurológicas y desequilibrios
hormonales causados por el tumor y por el tratamiento. La mayoría de los problemas
con las hormonas y con la visión no mejoran con el tratamiento y, en
ocasiones los pueden empeorar.
Un porcentaje significativo de los pacientes sufre problemas hormonales, de la vista y neurológicos a largo plazo después del tratamiento del craneofaringioma.
El tumor puede recurrir en aquellos pacientes en quienes no se lo extirpó por completo.
Se precisa asistencia médica urgente si se presenta cualquier signo de aumento de
la presión intracraneal (dolor de cabeza, náuseas, vómitos, desequilibrio),
cualquier cambio visual, sed y micción en aumento o crecimiento deficiente en un niño o adolescente.
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Ultima revisión: 28 de septiembre 2003