Menos mal que ha llegado el PP al poder y ahora los
sindicatos ya son todo furor revolucionario e indignación. Y ya aparece
Rajoy en el imaginario del PSOE y de los sindicatos como el adalid del
despido y el causante de los cinco millones de parados. ¡Que los ha
echado Rajoy, oigan!
Uno de los capítulos de The
Stuff of Thought
de Steven Pinker está dedicado a las palabras tabú o malsonantes, y
tiene cosas interesantes que decir sobre lo que él llama "verbos
copulativos" o verbos sobre relaciones sexuales.
El lenguaje educado, para hablar sobre el sexo, lo presenta con
construcciones de doble sujeto, y con esquemas semánticos que
representan a dos sujetos actuando conjuntamente. En cambio, en los
verbos y expresiones malsonantes, las construcciones sintácticas son de
sujeto (masculino) y objeto (femenino). Y el sentido figurativo en el
que se usan es para representar la explotación de alguien o el daño
infligido a alguien o algo: "Me
jodieron bien con ese horario", "Le dieron por culo con ese contrato",
"se ha jodido el invento". O la falta de control, podríamos
añadir: "iba follao". O la
humillación y sometimiento públicos: "Le
ha tocao bajarse los pantalones"; "A poner el culo."
Concluye Pinker, magistralmente:
"So
the syntax of the verbs of sex unconvers two very different mental
models of sexuality. The first is reminiscent of sex-education
curricula, marriage manuals, and other sanctioned views: Sex is a joint
activity, details unspecified, which is mutually engaged in by two
equal partners. The second is a darker view, somewhere between
mammalian sociobiology and Dworkin-style feminism: Sex is a forceful
act, instigated by an active male and impinging on a passive female,
exploiting her or damaging her. Both models capture human sexuality in
its full range of manifestations, and if language is our guide, the
first model is approved for public discourse, while the second is
taboo, though widely recognized in private." (356-57)
Traduzco: "Así pues, la sintaxis de
los verbos relativos al sexo desvela dos modelos mentales de sexualidad
muy diferentes. El primero nos recuerda los programas de educación
sexual, los manuales para matrimonios y a otras perspectivas
socialmente aprobadas: las relaciones sexuales son una actividad
conjunta, con detalles sin especificar, en la cual se implican
mutuamente dos personas asociadas en igualdad de condiciones. El
segundo ofrece una visión más negra, situada un poco entre la
sociobiología de los mamíferos y el feminismo estilo Dworkin: las
relaciones sexuales son un acto impuesto a la fuerza, instigado por un
macho activo y que afecta a una hembra pasiva, explotándola o
dañándola. Ambos modelos cubren entre sí la sexualidad humana en todo
el abanico de sus manifestaciones, y si hemos de guiarnos por el
lenguaje, el primer modelo está aprobado para el discurso público,
mientras que el seguido es tabú, aunque tiene amplio reconocimiento en
el ámbito privado".
Siendo así, no es de extrañar que estas expresiones sean, además de
malsonantes, inherentemente sexistas, o machistas si se prefiere, aun
cuando se usen en un sentido figurado. Es como si revelasen un orden
sexual oculto—semioculto más bien—bajo una apariencia hipócrita de
corrección política, pues cuando se usan en público, o en privado
incluso, rara vez se hace con sentido sexual, sino más bien como
representación figurativa. Sin que por ello dejen de tener un sentido
sexual, con el inconsciente público de la sexualidad comentado, o
caracterizado, en su ser, estar, o parecer. Casi podría decirse que
cada vez que empleamos una expresión malsonante de este tipo,
reforzamos este reparto imaginario de tareas y de ámbitos, esta curiosa
división conceptual de trabajo que se da en las representaciones de la
sexualidad, articulando el inconsciente público, públicamente, como tal
inconsciente. A mí, particularmente, no sólo no me sale usarlas, sino
que me desagradan bastante estas expresiones copulativas que sexualizan la
humillación, la violencia o el dominio en su expresión pública —debo
ser muy hipócrita.
Ahora que han
encontrado uno de los vagones del 11-M, de
los supuestamente destruidos, no se va alterar nada el caso,
descuiden.
Algunos hechos para
extrañarse, o escandalizarse:
-En ningún momento de esta
causa ha extrañado a ninguno de los juzgadores la destrucción de los
trenes, ni han procurado investigar ni a los que la han ordenado, ni a
los que no la han investigado. Con la excepción de la juez Coro Cillán,
a la que le han cerrado el sumario por orden de la superioridad.
- Toneladas de trenes destruidos, y kilos y kilos de efectos
personales, y todo desaparece, la policía científica no recibe ninguna
muestra para analizar, más que unos tornillos lavados, años después— Y
nadie es
detenido ni se hace causa judicial de esto. Quienes no la hacen,
ascienden.
- No se hicieron las autopsias de los Suicidados de Leganés. Inaudito.
Pero a los jueces no les extrañó.
- Y no se abrió causa contra el único inquilino del piso aquél que
salió mientras lo vigilaba la policía.
- Ha habido un celo activo por
parte del PSOE, del ministerio a la fiscalía y a los tentáculos
judiciales, para impedir que se investigue la cuestión de la
destrucción y falsificación de pruebas.
- Ha habido un desinterés activo y creciente del PP por
investigar la cuestión de la destrucción y falsificación de pruebas.
- Gallardón, ahora ministro de justicia (puesto al que llega teniendo
en su haber como recomendación el dejar abierto un agujero financiero
de escándalo en Madrid), siendo entonces alcalde de Madrid, se ha
negado siempre a recibir a las víctimas que piden una investigación del
caso, y recomendó "obviar el 11-M" y no investigar la
cuestión.
- Una serie de jueces han ido cerrando diligentemente y con
razonamientos técnicos más que dudosos todas las causas abiertas por
donde pudiera llegarse a investigar algún asunto relativo a la
implicación de los servicios secretos del Estado.
- El nuevo Fiscal General del Estado Torres Dulce parece que va a
aplicar la ceguera-sordera-mudez selectiva que viene caracterizando a
todos los que pasan por ese puesto, y se va a cuidar muy mucho de pedir
que se reabra el sumario. Su predecesor Conde-Pumpido estuvo sentado
encima del caso durante años, vigilando que nada se moviese.
- La prensa en general no tiene interés alguno por el asunto del 11-M y
sus incoherencias, quitando a El Mundo, y Libertad
Digital. No esperen oír nada al respecto en el telediario.
- Todos los que han colaborado en la génesis de la versión oficial se
han visto prontamente recompensados con medallas y ascensos, y no se
han interesado jamás por las incoherencias descubiertas en la versión
oficial del asunto. - La
voluntad activa de no investigar sugiere que si no era crimen de
estado cuando se produjo, ya lo es ahora, por el encubrimiento
deliberado y la ceguera
voluntaria a la hora de no investigar la cuestión.
- Y en esta trama, la trama de la ocultación, están implicados tanto el
PSOE como el PP como las autoridades judiciales.
Mi padre, hombre sabio, consideraba que un atentado así justo antes de
las
elecciones era un caso monstruoso de manipulación política, que algún
día se llegaría a conocer. Pero que el país estaba atontado y prefería
no saber nada. De la gente que conozco, apenas tres o cuatro personas
han
manifestado algún interés por esta cuestión, o capacidad de extrañeza o
de escándalo por la misma. Todos obviando el 11-M, como recomienda el
ministro de Justicia.
_____
Declaración de la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M:
La AAV11-M quiere compartir con la opinión
pública su hartazgo e
indignación por la noticia del hallazgo de uno de los focos de
explosión de
los atentados terroristas del 11-M que se encontraba oculto y que nunca
se
puso a disposición de la autoridad correspondiente.
Las víctimas nos preguntamos cómo es posible que tras casi 8 años
transcurridos de los atentados nos encontremos con este tipo de
descubrimientos, que dejan en evidencia comportamientos y actitudes que,
por el momento, nos abstendremos de calificar, pero que exigimos sean
investigados y depuradas las responsabilidades hasta sus últimas
consecuencias.
A estas alturas, no es posible permanecer indiferente, pues las posturas
tibias denotan más complicidad con los infractores y presuntos
delincuentes, que apoyo y empatía con las propias víctimas, y con los
deseos generalizados de la opinión pública que siempre hemos sentido tan
cercana.
Por eso, instamos a los poderes públicos y a los partidos políticos, que
dicen representar a los ciudadanos, a actuar de manera firme y decidida
y a
situarse con nosotras ante los nuevos hechos que se van conociendo de
los
atentados del 11-M. De lo contrario, mucho nos tememos que poco a poco
los ciudadanos no nos podremos sentir representados por dirigentes cuya
sensibilidad y concepto de justicia dista mucho del sentimiento
generalizado de los ciudadanos que se niega a olvidar que “en esos
trenes
íbamos todos”
Por eso queremos también manifestar que si en las próximas fechas,
coincidiendo con el VIII aniversario de la masacre, escuchamos de
responsables políticos loas, alabanzas y cariñosas palabras hacia
nosotras,
las víctimas preferimos hechos y actuaciones contundentes a ánimos y
gestos cariñosos una vez al año. Porque de no acompañar los hechos a las
intenciones, es preferible que guarden silencio pues es una forma
inequívoca de retratarnos todos, ante todos, y conocer cada uno de
nosotros
dónde estamos y con quién podemos contar.
________
PS, 2 de marzo:
La prensa española ignora estrepitosamente la noticia de
Libertad Digital, como un hatajo de vendidos. Sólo una notita
despectiva en El Mundo, y un tratamiento decente en TeleMadrid, y un par de webs con huebs. Todos los medios mayoritarios y minoritarios, silencio absoluto.
Ahora bien, tres días más tarde el tres de marzo, anuncia el fiscal
general Torres Dulce que ha dado orden de investigar y "judicializar"
el asunto si en efecto se trata de una ocultación de pruebas. Y
entonces son cientos los
medios que se ocupan de la cuestión, y los partidos hacen declaraciones
al respecto, apoyando a la justicia, etc. etc. Televisión Española se
da por enterada por fin en el último telediario.
Con una excepción notable: el PSOE hace como que no se entera de la
cosa, y, para vergüenza ajena, sus responsables huyen ante las
preguntas de qué piensan de este asunto. Como quien ha comido ajos, o
más bien como ciertos depredadores nocturnos, cuando les enseñan una
ristra de ajos. Por algo será, seguramente.
Me parece que la decisión del Fiscal hay que atribuirla en gran medida
al tercer grado al que lo ha sometido Jiménez Losantos desde su
programa, en el mismo tono en el que le hablaba a Cándido Conde-Pumpido
("Cándido.... ¡¡¡¡malo!!!"). A
Torres-Dulce, antiguo tertuliano de Libertad Digital, le aprieta las
tuercas morales el Federico, recordándole a los héroes de John Ford del
libro que escribió Torres-Dulce: "Eduardo, ahora eres tú el responsable. Ahora es el momento de demostrar Valor de Ley.... ¡True Grit!"
Ahora que no confío yo nada en que, una vez movida la ficha del Fiscal,
la Audiencia Nacional, o el Tribunal Supremo o cualquiera no le eche
encima un legajo folios que planche la chatarra del tren, y la oculte
para siempre. Es lo que vienen haciendo desde hace años, y no hay por
qué pensar que vayan a cambiar.
Carteles
de unas jornadas que organizan en mi facultad, con mucha conciencia de
izquierdas anarquista y demás, y apoyo oficial de la Universidad.
Se pregunta uno por qué excluiran
socialmente al tipo éste de la motosierra ensangrentada. La sociedad es
injusta, sin duda.
Yo creo que en esta ocasión a la
cartelería progre se le ha ido la pinza un poco más de lo habitual.
Una cosa te voy a decir
"Una cosa te voy a decir" es un marcador discursivo, que
sirve (al menos en sus usos más frecuentes) para posicionar
interaccionalmente al hablante frente al interlocutor, y para demarcar
un posicionamiento distinto, o una identidad interaccional diferente de
la que venía rigiendo el diálogo hasta ese momento. Puede señalar un
mero cambio de tema, pero es frecuente que el cambio de tema venga
asociado a un rol social diferente del hablante frente al alocutor: lo
que Goffman, en Forms of Talk,
llama una diferencia de footing, es
decir, de acreditación o posicionamiento interaccional, de "a título de
qué" estamos hablando. Por ejemplo, dos conocidos pueden estar hablando
de fútbol, y aunque sean capataz y empleado, a un determinado nivel
están en ese momento tratando con sus identidades respectivas de
"hombres en momento
de ocio", hablando con un conocido de un tema poco comprometido (para
eso está el fútbol, para dar pie o footing a un trato social neutro o
fuera por así decirlo de otros roles sociales, aunque todo es un rol
social, y el fútbol reafirma el posicionamiento mutuo en la
masculinidad). Si uno de ellos dice, "Oye, una cosa te voy a decir. La
partida esa que llevaba retraso, etc., etc.", usa el marcador
discursivo
no sólo para organizar una transición temática en el discurso, y
facilitar la comprensión, lanzando al oyente un aviso de que ahora el
tema no es
"fútbol" sino "trabajo"; también le lanza un aviso de que quien habla
ya no es
exactamente la persona que venía hablando hasta ahora, que ha adoptado
otro rol social, y que el interlocutor debe estar listo para
reorganizar su identidad y adoptar el rol correspondiente. Es un buen
ejemplo para estudiar las micromoculaciones de roles e identidades en
el discurso; muchas veces el cambio de rol que se espera es mínimo,
quizá sólo se trate de marcar la afiliación de grupo, o de organizar la
distribución
de información, como en este caso: "Una cosa te voy a decir, esto que
acabamos de hablar no se lo cuentes a Pepito". Sería útil que los
estudiantes de lengua hiciesen ejercicios de análisis conversacionales
pragmáticos,
señalando no tanto el sujeto y el predicado y el objeto directo, sino
las organizaciones de temas e identidades de los hablantes como marcos
estructuradores del discurso, y también el papel de estos marcadores
discursivos. "Una cosa te voy a decir" podría parecer una enunciación
semánticamente redundante, interpretada literalmente; y a otro nivel de
análisis
es una oración con sujeto, predicado y objeto. Pero estos niveles de
análisis no nos muestran su auténtica función—pues este marcador
funciona como una
unidad simple a la hora de delimitar una reorganización del tema y de
reorientar los roles interaccionales, y las identidades, asociados a
él.
Muy suaves veo con el tratamiento del caso a los contertulios. A mí
esta sentencia me parece una lección de escándalo, como todas las que
vienen dando el Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional. La
lección es útil, sin embargo: que ni hay justicia ni hay ley, y que las
decisiones de los tribunales se toman por la conjunción de fuerzas que
hagan la política con el corporativismo, el amiguismo, el miedo y la
dirección en que sople viento.
Total, que Garzón prevaricó, pero que como
le pararon los pies en instancias superiores,
no hay delito. Así que no lo condenan por prevaricación. Chúpense esa
como argumentario judicial. Lo que digo, una lección en letras de neón
para quien la quiera leer. Cada una de las sentencias del caso Garzón,
incluida la que lo expulsa de la carrera judicial, pero sobre todo las
que lo absuelven, es una lección de despropósitos y una demostración de
lo arbitrario de los procesos judiciales en España. La lógica, la ley y
la razón no pesan nada: únicamente el poder, que te faculta para abusar
de él y atropellar lo que convenga, mientras tengas apoyo de tus inter pares y
del círculo de observación mutua. Como siempre en una atmósfera
corrupta, son los votos particulares los más ilustrativos sobre la
verdad de la situación. Así sucede aquí con el
voto particular del juez Maza, que no ha querido que su nombre
figurase al pie del infecto pastel.
Mientras, Garzón está en Seattle, cabalgando, en una cátedra con su
nombre que le han creado allí, donde el orden judicial español se la
trae floja, y donde más que la ley les interesa al parecer el simulacro
y el oportunismo político. Como en el Tribunal Supremo, vamos.
retrospection|,retrə'spek sh ən | noun
the action of looking back on or reviewing past events or situations,
esp. those in one's own life : he
was disinclined to indulge in retrospection.
ORIGIN mid 17th cent.: probably from retrospect
(used as a verb).
Inauguro un recopilatorio de noticias en Scoop.it, sobre el tema de la
retrospección: RETROSPECTION
(en http://www.scoop.it/t/retrospection )
Scoop.it es un agregador de noticias que genera revistas electrónicas
personalizadas. Tú seleccionas un tema, la web te busca y sugiere
noticias que contengan tus términos, y tú las cribas para publicarlas
en una página web o eJournal temático dedicado al tema elegido. Y,
presto, ya tienes una revista online editada, o todas las que quieras o
des abasto a seguir. Veremos qué juego da la cosa; de momento parece un
recopilatorio de productos de Amazon - pero no subestimen a Amazon como
difusor de información. También puede ir al Facebook todo lo que
cuelgues, pero no sé si me anime a inundar mi página con estos enlaces.
Hoy hemos tenido entrega de premios. Alvaro nos ha dado, y
se ha dado, el gustazo de ganar este año una Olimpiada Geológica a
nivel territorial, y se ha clasificado para la fase nacional. Creía yo
que
era el ganador de la fase de Zaragoza, pero no, ha ganado la III Olimpiada de Geología de
Aragón, La Rioja y Navarra— e irá a la fase nacional en
Santander. Le hago un pantallazo a la web del departamento de Ciencias
de la Tierra, que la promueve junto con otras entidades, antes de que
desaparezca.
Le dieron un premio con documentación sobre geología aragonesa y
española, y hoy ha habido un acto en el Patio de la Infanta de Ibercaja
(una de las entidades patrocinadoras), donde han dado los premios de
las olimpiadas de Biología y de Geología, con Álvaro de number one en esta última.
Mira que le veníamos comiendo la moral con que si la geología era
realmente lo suyo (porque es la carrera que quiere estudiar
él)—nosotros que si medicina, que si informática.... y bueno, nos ha
dejado plantaos, y bien contentos.
En cuanto pueda pondré fotos aquí del evento; también ha habido un
pincho subsiguiente, pero a ese no le he hecho fotos, sino que me lo he
comido. También he conocido allí a su profesora de Geología, Mercedes
Borque,
que bien contenta estaba y con razón porque es la principal responsable
de que se haya apuntado Álvaro a esta olimpiada. Ahora, a concursar
para la siguiente fase, pero el premio ya lo tiene, sin medalla
olímpica pero con un diploma y un chequecillo que le han dado y que se
ha ido a cobrar ahora mismo.
Ayer hubo un debate en Oxford, entre Richard
Dawkins y un jerarca anglicano, rememorando o quizá mejorando el famoso
debate Huxley/Wilberforce. Digo mejorando porque en realidad fue mínimo
como debate, lo que pasó a la historia. No sé si éste será más
memorable en el buen sentido de la palabra. Aquí hay un preludio al
encuentro entre los dos contendientes:
Estoy siguiendo el debate, y tiene lo suyo. Pero en lo que se refiere a
altura intelectual y tratamiento de las cuestiones planteadas al límite
de lo humanamente pensable, recomiendo más bien dirigirse a dos fuentes
decimonónicas.
Una, la Fenomenología del Espíritu
de Hegel — que complica notablemente la relación dialéctica y
retroalimentativa del espíritu consigo mismo, aquí concebida todavía de
un modo un tanto bipolar ("hombre" vs. "dios"). Claro que Hegel no oyó
hablar de Darwinismo ni de evolución biológica humana, y su enfoque es
muy distinto.
Un enfoque evolutivo ya en la línea del evolucionismo darwinista, y en
la época victoriana. Y no me refiero al debate Huxley-Wilberforce
original, que se queda ciertamente chiquito al lado del debate entre
Dawkins y Rowan Williams. A pesar de lo conocido que es, el enfoque
victoriano de más altura sobre la cuestión de la relación entre la
ciencia y la religión no fue ese desencuentro un tanto anecdótico y
pintoresco, sino que tuvo lugar en un espacio más discreto, y en el
debate de una mente consigo misma. Me refiero a los capítulos iniciales
de First Principles, de
Herbert Spencer, donde los ámbitos de la ciencia y la religión se
debaten y delimitan con una altura intelectual que pocas veces se ha
visto desde entonces. O nunca.
Loving in truth, and faine in verse my
love to show, That she (deare she)
might take some pleasure of my paine: Pleasure might cause her
reade, reading might make her know, Knowledge might pitie
winne, and pitie grace obtaine, I sought fit words to paint the
blackest face of woe, Studying inventions
fine, her wits to entertaine: Oft turning others
leaves, to see if thence would flow Some fresh and fruitfull
showers upon my sunne-burn'd braine.
But words came halting forth, wanting
Inventions stay, Invention Natures child
fled step-dame Studies blowes, And others feete still
seem'd but strangers in my way. Thus great with child to speake, and
helplesse in my throwes Biting my trewand pen,
beating my selfe for spite, Foole, said my Muse to
me, looke in thy heart and write.
Sir Philip Sidney
Lila, Lila. Dir.
Alain Gsponer. Written by Alex Buresch, based on the novel by Martin
Suter. Cast: Daniel Brühl, Hannah Herzsprung, Henry Hübchen. Germany,
2009.
David Kern, un vulgar camarero, encuentra en un mueble que compra el
manuscrito de una novela. Para impresionar a una chica literaria que le
gusta, finje ser el autor, y la seduce con su sensibilidad impostada.
Luego teme decirle la verdad, claro. La chica le coloca la novela en
una editorial, y David se convierte, casi sin querer, en un fenómeno
literario, el autor de moda, arrastrado por festivales literarios y
acosado por editores y agentes literarios.
Y adquiere un parásito: Jacky, el auténtico autor de la novela, que
reaparece y lejos de reclamar la autoría, se autonombra agente
literario suyo y aspira a organizarle su carrera y sus futuras novelas.
La chica no entiende la relación de su novio con este pelmazo gorrón,
nota un engaño, y se va. Al final, el viejo escritor Jacky, personaje
cómico y casi conmovedor, se mata por accidente, y Daniel retoma su
carrera, esta vez escribiendo de modo auténtico: lo que escribe es la
historia por la que ha pasado, con sus planes de seducción, su
superchería... pero perpetuando ésta en cierto modo, pues lo presenta
ante el público como una ingeniosa ficción o juego literario. Su novia,
sin embargo, regresa a él al entender lo sucedido.
Es un poco el tema de Cyrano de
Bergerac,
con el papel del protagonista arrebatado al viejo escritor ridículo;
aquí es el joven nulo (que al final sí se vuelve escritor, una vez la
vida le ha dado una historia que contar) el que es el centro de la
atención. El viejo escritor no aspira al amor de la chica, y
además sabe que le corresponde un lugar secundario: de lo más
humorístico de la película es cómo no da ninguna importancia a su
novela, sabe que son azares del mercado, manías de las modas; él no
tuvo éxito cuando era joven, pero ahora la ruleta ha favorecido a este
jovenzano iletrado del cual él, castigado por la vida, espera sacar
algo de tajada.
La interpretación alegórica sería que al auténtico autor nadie lo
quiere en realidad, a pesar de todo el lionizingdel
mundillo literario; lo que el mercado quiere es una imagen, un
fenómeno, "carne fresca". Recuerda un poco a ese cuento de
Vladimir Nabokov, "Un poeta olvidado", cuando reaparece un octogenario
poeta a quien todos creían muerto en su juventud, en el homenaje
literario que se le está haciendo—no es más que un viejo molesto fuera
de lugar, y en realidad un impostor aunque sea el "auténtico". Es la
fama quien hace la autenticidad. El mundillo literario es una farándula
más; los azares llevan a algunos a que se los disputen los fans; otros
tienen que andar buscándose la vida para que los inviten a algo, y
hacer pasillo y contactos; es un trabajo a tiempo completo, aunque por
lo menos comen de canapés en las presentaciones de libros. En cualquier
caso, la sátira de este mundillo queda subordinada en Lila, lila a la historia de
cómo el aspirante a escritor llega a seducir a su musa y chica, una vez
más coincidentes. Esta musa (poco
menos iletrada que él) se lo lleva en moto y sin casco, atravesando con
éxito a toda velocidad el túnel donde se mataba el ficticio
protagonista de "su" novela. Allí termina la película, con la
imagen de la pareja en moto convirtiéndose en foto que va a la portada
del libro, Lila, lila—una
de esas transformaciones metaficcionales
entre fotografía y película. Aquí se hace para señalar que la película
es la adaptación de un libro, señalando el triunfo del propio libro de
Martin Suter, pues hay a dos cosas a las que aspiraba el viejo escritor
Jacky para su pupilo: una, la adaptación cinematográfica y otra, una
tirada de camisetas (que también salen), en las que pone "He estado en la cama con David Kern"—
—y es que todo el mundo lee en la cama. Pero claro, el lema
también dice mucho sobre las interacciones de escritura y deseo, en
esta película o en cualquier otra. Este es el tema final de la banda sonora:
Me llega un mail circular pidiendo firmas contra la actuación de
la policía en los disturbios de Valencia:
La Delegada del Gobierno en Valencia no ha cumplido con su obligación
de velar por el orden durante los últimos dÃas y ha justificado y
consentido la agresión a menores de edad....
"¿Y si fuesen tus hijos?" Pero es que ahí está el tema. Si fuesen mis hijos, no
estarían ahí montando follón detrás de unos agitadores callejeros.
Cartel desvaído
Blog
Blog (Elena Trapé, 2010) es
una película sobre adolescentes, en la que se combinan de manera
curiosa las fuerzas y las debilidades, casi intercambiando puestos.
Está hecha en gran medida organizando montones de material grabado, sin
un argumento previo cerrado (aunque acaba cerrándose en cierta medida,
claro), y usando abundantes grabaciones con enfoque tipo webcam y de
cámaras de mano, con la espontánea torpeza de sacudidas,
interrupciones, escenas descoyuntadas y fragmentarias.... todo ello
retratando la interacción de un grupo de chicas de quince años,
compañeras de clase. Van en busca de amistad, de integración en un
grupo, de su identidad, buscan destacar por el procedimiento paradójico
de ser como las demás... y esto se muestra de modo vívido en sus
conversaciones, muchas improvisadas por las chavalas, que no son
actrices profesionales. Crean las chicas una sociedad secreta,
"Makamat", de apoyo e imitación mutua, y su grupo deviene en cierto
modo una
burbuja de realidad paralela donde ellas buscan afirmarse mutuamente y
empujarse unas a otras para tener experiencias intesantes y vitales, o
lo que creen que va a serlo. Una preocupación enorme es la iniciación
sexual. Ven porno, hablan de los chicos de clase, se pasan
información... y acaban haciendo un pacto para perder todas la
virginidad en el viaje de estudios a Mallorca. El plan tiene éxito,
y hasta disfrutan moderadamente con la aventura, pero se descubre
cuando una de ellas queda embarazada, y hay un mini
escándalo en el instituto, con una reunión en la que queda claro que
padres y profesores no tenían ni idea del mundo en el que vivían sus
hijas. La desconexión con la familia y con los profesores es total, y
eso se muestra de modo excelente no tanto en las escenas "de guión"
cuando interactúan con ellos, sino más bien por el puro procedimiento
de exclusión, mostrando que la atención y la identidad social de las
chicas está totalmente centrada en el grupo de amigas, y que el mundo
ambiental es un mero trasfondo mecánico por el que se tienen que mover.
El papel de los educadores queda especialmente minimizado—pero bueno,
lo mismo el de los padres. Esto
es lo más interesante de la película, esto y la manera en que se
muestra "desde dentro", con un estilo de filmación basado en las
tecnologías cotidianas de la información y la comunicación, las que
tienen las propias adolescentes delante todo el día, el móvil con
vídeo, el chat, la webcam. De ahí vagamente el título "Blog", palabra
que también connota una mezcla miscelánea e inconexa de imágenes y
ensoñaciones personales... vagamente digo, porque poco pinta ningún
blog
(curiosamente) en la película—"Red social" o "Chat" estaría más
acertado, literalmente, igual ya estaban pillados. Un blog es algo que
(en general) se hace público, y uno casi piensa a lo largo de la
película que las chavalas van colgando grabaciones en un blog, o en
YouTube (por ejemplo cuando una compromete a un profesor empezando a
desnudarse en su despacho, y lo graban) —pero esta línea argumental, si
existió, se pierde en la confusión de la película, o en la confusión de
proyectos de las adolescentes, confusiones que se ayudan mutuamente. Sí
hay una chavala que aparte de ventilar sus inseguridades en el grupo,
luego las vuelve a confesar en privado al público en un videoblog
(parece) pero no tiene esto mayor papel argumental. La
dimensión pública de lo que es un blog, digo, trabaja en contra de la
idea de secretismo y de grupo cerrado que hay aquí, de ahí una cierta
incoherencia con el título. Lo que sí es hay mucho chat sobreimpreso en
la pantalla, mientras vemos imagen de webcam, mucho teléfono móvil con
mensajes puramente fáticos, emoticonos, etc. En fin, que la película
parece que ha ido buscando su
dirección entre varias ideas, y al final ha impuesto un argumento por
hacer algo casi, cuando casi es en el terreno de indefinición ambiental
en el
que trabaja mejor y donde más naturalmente actúan las chavalas. El
argumento viene en parte de un incidente real en USA,
que sirvió de inspiración para la serie El pacto,
en el que un grupo de chicas buscaban embarazarse. Aquí el embarazo no
está deseado, y el sexo sólo por curiosidad e imitación; las chicas
buscan más bien
experiencias, pero diversas ideas entre lo que buscan ellas y lo que
buscan la directora contribuyen a dar un aire de cierta confusión a la
película, lo cual como digo no termina de perjudicarla, para nada. Otra
cosa algo curiosa es que estas chicas están obviamente en Cataluña y
aquí no
habla catalán ni dios, ni siquiera en el instituto—cosa que no sabe uno
cómo tomar, si como una crítica a la política artificial de lenguas de
la Generalitat, o como una simple conveniencia de producción para mejor
distribuir la película—pero en fin, que no se acaba de saber si se
supone que está doblada al español, o qué. Un multilingüismo hubiera
sido más realista quizá. Pero de realismo no anda mal la película,
sobre todo psicológico, y como digo también cinemático—un estilo de
filmación moderno, nervioso, como el de mis chavales pequeños cuando
cogen la webcam y empiezan a andar con ella. Desde luego la película te
transporta al grupillo cerrado y a sus obsesiones, con monólogos del
estilo éste...
"Yo es que no sé si tengo personalidad. O sea, sí que tengo cosas que
me gustan y tal. Pero no estoy segura si me gustan si me las pongo y me
pienso que igual no le gustan
también a alguien más. Si no les gustan, ya no apetece ponérmelas, es
como si.... me gustaran más cuando les gustan a mis amigas..."
La película de La Dama de Hierro, por cierto, la ví y no
me desagradó, para nada. Cierto que va tanto sobre la vejez y el
Alzheimer como sobre Thatcher, y es sostenible que el personaje merecía
una película de gran formato más histórica, antes de pasar a filigranas
personales. Pero el tema de la senilidad como manera de justificar
narrativamente la mezcla de tiempos, el recuerdo del pasado, etc,, está
bien llevado. Y el carácter del personaje queda bien retratado, en
parte gracias a la interpretación excelente de Meryl Streep; su papel
como una mujer hecha a sí misma y sin complejos frente al establishment
del partido, su énfasis en la decisión y la responsabilidad personal.
Ahora que hay ausencias imperdonables, como el vacío total a la Reina,
que tendría que dar más juego, la política internacional de altos
vuelos (aparte de las Malvinas) y episodios como el de "I shoot".
Esperaremos a la siguiente.
Las cuentas de los sindicatos
Un
correo que pasa HazteOír, sobre las finanzas de los sindicatos:
¡¡20 millones de euros al mes y siguen recibiendo dinero del Estado!!
No me ha costado demasiado hacer el cálculo. Según declaran los propios
sindicatos, el número de afiliados de UGT es de alrededor de 1.200.000
afiliados. Y el de Comisiones Obreras es más o menos el mismo. Y
también son los mismos sindicatos quienes señalan que las cotizaciones
de sus afiliados se sitúan en una media de 8 euros al mes.
Eso significa que UGT y CC OO ingresan más de tres mil trescientos
millones de pesetas mensuales.
¿Cómo tienen la desfachatez de reclamar más dinero al Estado?
¿Para qué lo quieren?
¿En qué lo están usando? Pide
a Mariano Rajoy que obligue a UGT y a CCOO a auditar sus cuentas y a
publicarlas y que un organismo independiente (como el Tribunal de
Cuentas) las fiscalice
El documento titulado Cómo se financia Comisiones Obreras,
elaborado por el propio sindicato (abajo te dejo un enlace para que
puedas comprobarlo tú mismo) reconoce que sus 1.200.000 afiliados
proporcionan al sindicato unos ingresos de 118.000.000 euros
anuales. Cabe suponer que la contribución del afiliado de UGT será
similar a la de sus compañeros de CC OO. Así pues, otros 118 millones
de euros para el sindicato de Cándido Méndez.
Te hago los cálculos para que no tengas que molestarte. UGT y
Comisiones Obreras ingresan a través de las cotizaciones de sus
afiliados:
Cada año 236 millones de
euros.
Esa cifra quiere decir
treinta y nueve mil millones de
pesetas. Exactamente 39.267.096.000.
Cada mes ingresan
19.666.666 euros.
Cada día 634.408 euros.
Es decir, 105 millones y medio de
pesetas.
No contentos con estos ingresos multimillonarios, además los sindicatos
se aferran al dinero público. Reconocen ellos mismos que las
subvenciones son el chocolate del loro de sus ingresos, pero no
renuncian a ellas. Dice el documento de CC OO que he mencionado (y que
te enlazo abajo):
“El
importe de las subvenciones
representan menos del 9% de nuestros recursos propios”.
Ese “menos del 9%” significa otra millonada astronómica. Solo en el
último año, UGT y CC OO se quedaron con las siguientes cantidades del
dinero que todos aportamos a las cuentas del Estado, fíjate qué cifras:
12 millones de euros
directos de los Presupuestos
Generales del Estado (6,37 millones para CC OO y algo más de 6,1
millones para UGT).
4,8 millones de euros
por su participación en órganos
consultivos.
172,6 millones de euros
en concepto de formación para el
empleo.
Una cantidad cuyo monto
total nunca se ha podido averiguar
procedente de municipios, comunidades autónomas y diversos organismos
de la Administración central.
Total, un mínimo de 189.400.000 euros al año. ¿Sumamos?
+ Los
236 millones de
euros de cuotas
+ Más 189 millones del dinero público
+ Más una cantidad desconocida de otras administraciones.
¿Para qué necesitan tanto dinero?
Ni UGT, ni CC OO pagan
los sueldos a sus delegados
sindicales (eso lo hacen las empresas para las que no trabajan: son
liberados).
El dinero que emplean en
formación de los trabajadores no
sale de sus arcas sino que lo reciben del Estado y de la Unión Europea.
Las opulentas sedes en
las que trabajan sus liberados les
fueron cedidas gratis et amore por el Estado.
¿Dónde van a parar los millones de euros que UGT y CC OO ingresan cada
día?
Hay algo que no cuadra en las cuentas de los sindicatos, verdaderas
máquinas de achicar dinero público:
O mienten y no tienen ni
una cuarta parte de los afiliados
que dicen tener, y por eso necesitan del dinero público para sobrevivir.
O mienten y sus
afiliados no cotizan un solo céntimo
porque eso ya lo hacen los ciudadanos (los que tienen trabajo y los
parados, sus afiliados y los que no lo son).
Las cuentas de los sindicatos apestan. Y el Estado no parece hacer nada
para ventilar tan oscuras dependencias.
El Tribunal de Cuentas lleva demasiado tiempo callado ante los libros
de contabilidad de UGT y CC OO. Es cierto, denunció el mal uso que los
sindicatos hacen de los recursos públicos en los cursos del INEM. Pero
eso no impide que sigan recibiéndolos a manos llenas. Y de las grandes
cifras sindicales, de sus balances, de la gestión económica de sus
recursos, ni mu.
Parecía que el Gobierno de Mariano Rajoy iba a encarar con decisión
este asunto, pero al final se ha limitado a recortar en tan solo un 20
por ciento las subvenciones a los sindicatos.
Y a la vista de que esta gente que nada entre millones de euros se
sigue embolsando el dinero de todos, esa reducción supone una afrenta
para los más de cinco millones de parados.
Las cuentas claras. Si reciben mi dinero, que me demuestren que lo
necesitan y me expliquen en qué lo emplean: http://www.hazteoir.org/firma/44331-pide-gobierno-fiscalizacion-y-publicacion-cuentas-ugt-y-cc-oo
Pedimos al Gobierno que disponga lo necesario para que se fiscalicen y
se hagan públicas las cuentas de UGT y CC OO de al menos los últimos
cinco años. Unas cuentas claras, en las que se pueda seguir el destino
del último céntimo de las rebosantes cajas de la Unión General de
Trabajadores y de Comisiones Obreras.
Gracias por contribuir a regenerar la vida colectiva de nuestro país.
Ignacio Arsuaga y todo el equipo de HO
P.D.- Si quieres conocer más sobre este asunto te recomiendo que leas
estos dos documentos:
Los datos sobre
afiliados y cotizaciones que ofrece un
periódico tan poco sospechoso de antisindicalismo como El País: Crisis
de imagen, pero no de afiliados
Hace más de ocho años empecé un diario en red o blog, que se ha
venido llamando "Vanity Fea" desde que lo pasé primero a Blogia y luego
a Blogger, pero que en su versión original se llamó Blog de notas. Y se
llama, así y de otras maneras, pues ahí sigue el blog hecho a pulso
cada mes, primero con PageMill, luego con NVU y ahora con Kompozer—con
un título nuevo cada mes desde hace años. Aquí está
la lista de títulos o webliografía del Blog de Notas hasta la fecha:
Me lo paso bien inventándome posibles títulos de blog—claro que
inevitablemente unos son mejores que otros.
He venido imprimiendo el blog éste y encuadernándolo, por eso de que
tenerlo por triplicado no es garantía de que no lo pierda la
posteridad. No sé el número de entradas que tiene, pero así a peso
viene a ocupar más de quince volúmenes en DIN A4 tamaño tesis doctoral,
o sea, un buen estante de libros lleno de mis diarios, especulaciones,
despotriques, ensayos, anotaciones, fotos, y comentarios sobre la
actualidad o cosas que me han llamado la atención. Calculo que cada
artículo tiene una media de diez o veinte lectores— o sea, una miseria
de resultados para tanto trabajo invertido. Claro que dicen que los
artículos académicos no los lee mucha más gente, así que debo estar en
la media.
Hoy el PP se ha sumado al "cordón sanitario"
parlamentario para asegurar la legalidad de los partidos etarras,
contra las víctimas del terrorismo. Incumpliendo una vez más sus
promesas electorales, y engañando a millones de personas. Han aislado a
UPyD en su moción contra los etarras, y para más ahondar en la infamia
les han acusado de manipuladores y de favorecer a los etarras. (Aquí la noticia en EsRadio).
Mientras, en la Audiencia Nacional, porque la vida tiene estas ironías
crueles, se juzgaba nueve años después a los asesinos de la hija de
Toñi Santiago. Así declaraba ella ante la sala, y así la recriminaba el
canalla del juez, por no tratar con respeto a los asesinos. Este país y
sus autoridades dan más asco que pena.
Así el PP se suma a las tesis de Zapatero sobre el proceso de
paz, y en última instancia la tesis etarra de la negociación entre
iguales, y del arrinconamiento de las víctimas, vence en España. Un día
glorioso.
____
Unos días más tarde, Toñi Santiago devuelve su carnet del PP. Otro
episodio sintomático, como cuando se salieron Ortega Lara y San Gil.
To the extent that one can find elements of Victorian
poetry in the eighteenth century, or of Modernism in the Romantic
poets, I suppose one can always find elements of post-modernism in a
major Modernist poet. As the Marxists used to say, in any cultural
phenomenon there is a residual dimension, a dominant or hegemonic one,
and emergent elements. Of course if T.S. Eliot were "hegemonically"
post-Modern, we wouln't be calling him a Modernist, but a
post-Modernist, but it's only natural that elements of contemporary
poetry, if that's what postmodernism means here, are to be found in a
major forerunner—above all with the benefit
of hindsight, you know, the "T.S.
Eliot's-influence-on-Shakespeare" kind of thing that David Lodge
wrote about.
Una
reflexión de Gérard Genette sobre la identidad, en Codicille:
Identité.
J'ai
parfois quelques doutes sur la mienne, dans les deux sens classiques du
terme. En ce language d'école, je pourrais me dire conscient de mon
identité "numérique", ou "juridique", ou ipséité
("Qui suis-je?"), que de mon identité spécifique, ou "qualitative", ouquiddité
("Qui suis-je?"), mais ce serait presque aussi faux que pédant: je ne
porte pas grand intérêt, et ne fais d'ailleurs pas grand crédit, à la
permanence que note mon empreinte génétique ou mon numéro de Sécurité
sociale, et qui me définit comme le même individu depues le lointain
jour de mon arrivée jusqu'à celui, plus proche, de mon départ; et le
fait que mes souvenirs, vrais ou faux, se rapportent à moi et non à un
autre n'est pas ce qui m'y importe le plus, ni ce dont je me crois le
plus assuré. Ce dont je rêve, en somme, c'est d'une identité spécifique
sans appartenance, sinon à une espèce—ce qui serait, littéralement, un
peu trop contradictoire—, du moins à un groupe, à une institution, ou
(comme disent les politiques) à une "famille", à un "courant" ou à une
"sensibilité": j'admire la sensibilité de ces gens, mais l'adhésion
n'est plus mon fort, et si un mot m'horripile encore plus qu'identité, c'est communauté. Spinoza disait, en latin: omnis determinatio
est negatio. Jean-Claude
Carrière dit en un français non moins lapidaire: "Être quelque chose, c'est être moins."
El momento fílmico (de Hamlet
a Saraband) Viendo una película me gusta fijarme en lo que a falta de
mejor nombre llamo el momento
fílmico de la película. El término y concepto lo derivo de lo
que J. Hillis Miller llama el
momento lingüístico en las obras literarias—definido a grandes
rasgos como un fragmento, escena, episodio o párrafo en el que la obra
exhibe su lenguaje y sus convenciones estéticas de modo llamativo.
Podría tratarse de una maniobra metaficcional que problematiza un texto
realista, o de un artificio estilístico que por lo llamativo resalte
sobre el texto, constituyendo un momento de creatividad especialmente
interesante. Con
frecuencia el momento lingüístico es un momento reflexivo: la escritura
se vuelve por así decirlo sobre sí misma, para autoanalizarse, para
mostrar sus reglas a veces por la vía de la excepción, baring the device, o
para plantear una paradoja que nos haga reflexionar sobre las
convenciones
literarias, o de representación, que se han seguido en el texto. El
momento lingüístico es, con frecuencia, un momento metalingüístico, en el que la
densidad retórica del lenguaje o la complejidad del juego de la
representación atrae la atención, a veces para deslumbrar al lector con
un virtuosismo estilístico en el que el acróbata del lenguaje aterriza
de pie, y a veces para abrir un espacio insondable o irreal de
paradojas, un laberinto de espejos o un agujero negro de la
representación. También leyendo novelas o poemas, o viendo obras
teatrales, estoy atento al momento lingüístico o a lo que podríamos
llamar de modo más general el momento
semiótico en el que el sentido del texto además suele revelarse
de manera especialmente interesante.
El momento fílmico, entendido
como una variante del momento
semiótico en el arte cinematográfico, tiene que ver con aquellas
dimensiones de la representación que son más puramente fílmicas. Puede
haber un momento lingüístico
en un guión cinematográfico, en los diálogos de los personajes
pongamos, pero estoy pensando en un juego de representación más
específicamente cinematográfico, que tenga que ver con la imagen
especialmente, y si no con la interacción multimedia de sonido, música,
palabra, argumento, puesta en escena, actuación y juego de cámara que
es característica de la complejidad mediática del cine. Por ejemplo, un
momento fílmico me viene a la cabeza, en el Hamlet
de Kenneth Branagh, cuando
el rey y Polonio están escondidos espiando a Hamlet en una sala de
espejos, y éste habla su monólogo ante el espejo, y rasca el cristal
con la punta de su daga. Es un tratamiento de la escena muy acertado,
pues a la reflexividad propia de la reflexión monológica, se suma la
autocontemplación en el espejo, reforzándola con una metáfora visual; y
el espejo transparente actúa como un símbolo de la "cuarta pared"
virtual que separa a Hamlet de sus espías, el Rey y Polonio, cuyo papel
es ya reflexivo-teatral pues está construido usando y complicando la
situación del público teatral convencionalmente invisible para el
actor. Por otra parte, la pantalla de cristal es especialmente adecuada
como metáfora de la pantalla cinematográfica—y aún más de la
televisiva. Su transparencia unidireccional es precaria—ellos ven a
Hamlet, y apenas pueden creer que Hamlet no los esté viendo, y en
efecto está muy al tanto de ellos, tanto que el espectador en la sala
no se siente más a salvo del agudo ingenio del príncipe. Hamlet habla
su monólogo de espaldas a la cámara, y es su reflejo quien lo
pronuncia—la proximidad creciente de éste, a medida que Hamlet anda al
espejo (hasta rozarlo con la punta del estilete en el momento clave)
también sugiere una intensidad reflexiva mayor, un autoexamen más
profundo, en especial cuando perdemos de vista al personaje "real" y es
el reflejo sólo quien ocupa la pantalla, amenazando con mirarnos
directamente a los ojos—si bien no llega a hacerlo en esta escena. En
otra
escena, Hamlet presiona el rostro de Ofelia contra el cristal,
reprochándole su doble juego— y filmada desde el otro lado, aparece su
imagen prensada por así decirlo contra la pantalla del televisor, o
contra los límítes de su mundo de ficción—como si los personajes
buscasen un conocimiento que la obra no puede contener, o una salida
fuera de ese mundo (esa cárcel de Dinamarca) que sólo encontrarán con
la muerte. Son dos momentos cinematográficos en Hamlet, en los que una dirección
inspirada trabaja sobre un texto que ya tiene de por sí un fuerte poder
metateatral, para potenciarlo con un juego de perspectivas muy propio
del cine.
Sin salirnos del Shakespeare cinematográfico, hay otro ejemplo de
momento intensamente fílmico en el Richard
III de Richard Loncraine (el de Ian McKellen). Ricardo recita
una vez más su monólogo—vemos que las escenas de reflexión se prestan a
esta reflexividad, decididamente— en un urinario, y se queja de su
propia imagen contemplándose en el espejo del lavabo, un tratamiento
sugerido por así decirlo por la alusión de texto a los espejos:
But I
that am not shaped for sportive tricks
Nor made to court an amorous looking
glass,
I that am rudely stamped and want
love's majesty
To strut before a wanton amblign
nymph,
I that am curtailed of this fair
proportion,
Cheated of feature by dissembling
nature,
Deformed, unfinished, sent before my
time
Into this breathing world scarce made
up (I.i)
—Todo esto lo recita Ricardo mientras la cámara lo filma de espaldas de
tal modo que vemos su nuca desde 3/4 inclinada hacia el espejo, y su
rostro mirándose a sí mismo, visible para nosotros en el reflejo. En
este momento, el reflejo del espejo capta nuestra mirada—la de la
cámara. Es la primera de varias veces en esta película, pero en este
punto esto supone una llamativa ruptura de la regla clásica que declara
invisible la cámara y "prohíbe" a los personajes mirar a la pantalla,
para contener más la ficción en sí misma. Ahora el reflejo de Ricardo
mira directamente a la cámara, y la intensidad del momento se hace
mucho más vívida cuando de repente Ricardo se vuelve, da la espalda al
espejo y mira directamente esta vez sí a la cámara, ahora él mismo y no
su reflejo, una intensidad potenciada por una cierta transgresión de
nivel semiótico—es como si Ricardo se saliera del espejo, y por
extensión de la misma pantalla, para situarse en nuestro mismo plano de
realidad. Es sabido en qué medida este personaje se hace de modo
indeseable e invasivo con la complicidad del público y nos sitúa en una
incómoda proximidad a sus actos y sus percepciones—aquí el momento
fílmico no hace sino expresar con potencia inusitada esta estructura
básica de un personaje ya conocido.
No hace falta filmar Shakespeare para crear momentos fílmicos. En una
película de suspense de Demi Moore, Half Light, escrita y dirigida
por Craig Rosenberg, hay un momento fílmico muy vívido, comparable al
que acabamos de describir. Ocurre en un momento en el que el personaje
duda de su sentido de la realidad, y no consigue comprender el status
real o imaginario de los terrores o apariciones que la acosan. Para
expresar la intensidad de su desorientación, la cámara gira alrededor
de la protagonista en un momento en el que ésta se está mirando en un
espejo. Y la cámara traspasa de modo imposible el plano del espejo, y
nos muestra "desde el otro lado" lo que antes veíamos en el reflejo, y
ahora vemos desde dentro del espejo, el rostro traspuesto de la actriz,
cuyo sentimiento de irrealidad ha sido transferido al espectador
mediante esta transición imposible entre dos planos. Es de notar que la
cámara no vuelve a salir del espejo para volver al mundo "no reflejado"
en el que venía teniendo lugar la acción, quizá una manera de sugerir
que en el cine todo es reflejo e imagen, y quizá en la realidad
también.
En Saraband, la última
película que dirigió Bergman, hay un momento fílmico que también usa
otra representación como apoyo—muchas veces estos momentos son un juego
de representaciones en distintos medios, estableciendo relaciones
paradójicas entre ellas. Al comienzo de la película, Marianne,
divorciada de Johan hace muchos años, repasa mentalmente su vida. Los
dos son ya ancianos (ya eran viejo matrimonio divorciado en Escenas de un matrimonio); sus
hijos no han tenido suerte, ni los que tienen en común ni Michael, el
hijo, sesentón ya, de Johan. Marianne contempla el pasado sentada ante
una mesa con cientos de fotografías, que siempre son de gente más
joven, las fotografías—una muestra la casa donde vive Johan, al cual va
a visitar de modo inopinado. Se queda unos días con él, y el espectador
descubre la frialdad inhumana y desinterés de Johan por sus hijos—y aún
más, el desprecio y odio visceral que siente hacia Michael, el único
que vive cerca de él. La razón para odiarlo parece ser que de niño era
un niño gordito que lo miraba con devoción "como un perro"—ahora
Michael es un hombre amargado y destructivo, y un abusador
despreciable. A Marianne, demasiado comprensiva y fría a su manera,
nada la altera mucho—ni este odio ambiental, ni el descubrimiento de
que Michael tiene una relación incestuosa con su hija Karin. La
historia termina con Karin abandonando a su padre, con el intento de
suicidio de éste, y con Marianne al fin de su visita, abrazando desnuda
en la cama a Johan que sufre un ataque de angustia (es lo menos que
merece —el ataque de angustia digo). Aún habrá una escena en la que
Marianne visita a una hija, demente, en un sanatorio, y siente por vez
primera en su vida algo de cariño y proximidad hacia ella. Pero vamos
al momento fílmico que al que me refería. Se encuentra justo después de
la escena en la que Marianne se acuesta con Johan, uno de los momentos
inolvidables de su visita. La pareja está filmada desde arriba,
arropados en la cama, Johan a la izquierda, Marianne a la derecha, y la
cámara es de suponer que en el techo, pero inexistente naturalmente,
pues la película sigue un código fílmico realista, casi de teatro
filmado para televisión en su parquedad estilística. La imagen de
repente se vuelve una fotografía, queda congelada en el tiempo —así
funciona la memoria selectiva, y por eso la fotografía le dice algo a
la memoria— se vuelve en blanco y negro la imagen, y pasa a ser una de
las fotos que Marianne tiene en la mesa, pues antes de cerrarse la
película volvemos a la mesa con los cientos de fotos con Marianne
rememorando delante. Esa foto que ahora tiene Marianne en la mano, y
que deja con las demás, es una fotografía imposible, según el código
hasta ahora seguido por la película, pero también viene a decirnos que
quizá las otras fotos tampoco existan sino como alegorías de la
memoria, del pasado que queda almacenado con la edad y con los
recuerdos. Las últimas películas de Bergman son películas sobre la
vejez, también, y sobre la rememoración que va unida a ella. Algunos
artistas hacen un uso hábil de esta asociación natural entre fotografía
y vejez (la muerte contenida en la fotografía, que decía Barthes)—se me
ocurre el caso de Vladimir Nabokov en "Signs and Symbols" (—ver "Out
of Character: Narratología del sujeto y su trayectoria vital"),
donde la anciana protagonista también mira fotos y rememora. La
reflexividad de esta maniobra metaficcional, la aparición de una foto
imposible entre la colección, viene ya anunciada, claro está, por el
monólogo de Marianne al principio de la película, cuando se dirige a la
cámara a modo de parlamento teatral, o como si fuese un caso de Bergman
imitando a Woody Allen y no al revés. Cada película puede tener varios
momentos de intenso carácter fílmico, claro, pero a veces unos trabajan
para hacer posibles otros. Aquí el monólogo de Marianne viendo la
colección de fotos prepara la génesis de la fotografía inexistente,
cuya propia imposibilidad (o su posibililidad exclusivamente fílmica)
revierte sobre la escena de rememoración ante las fotos, convirtiéndola
en una rememoración ante una vida vivida fílmicamente—en parte, claro,
la vida del propio Bergman. Pero también toda vida recordada desde la
vejez, pues si la vida es nuestra película personal, los fragmentos de
la misma son desde luego fotografías vistas en retrospección.
J. Edgar,
con Leonardo diCaprio, es una buena película de Clint Eastwood sobre J.
Edgar Hoover, el fundador y director del FBI durante muchas
administraciones. La ambientación es sobresaliente (a pesar de las
consabidas listas de anacronismos que pueden encontrarse en IMDb), y la
interpretación también. Algún problema con el envejecimiento a base de
máscaras de goma, aunque no tanto en el caso de diCaprio, que está
realmente acertado, así como su secretaria Naomi Watts. Hace tiempo que
no se veía una perspectiva tan favorable sobre el aborrecido Edgar
Hoover, creador del espionaje masivo a sospechosos y a aliados y a sus
amantes y a cualquier persona que pudiese ser candidata a tener
influencia. Muere Edgar Hoover al llegar Nixon a la adminsitración, y
como se sabe Nixon continuaría con sus prácticas hasta que se le expuso
y perdió el cargo en el caso Watergate; a pesar de que sus métodos
coincidían, se llevaban a matar, con la desconfianza y paranoia
debidas. Muy a punto viene, por cierto, esta cuestión de exponer a los
escuchadores, ahora que estamos a vueltas con el (ex-)juez Garzón
protegiéndonos del crimen a base de escuchas ilegales; quizá este
paralelismo indebido con J. Edgar Hoover les dé a su club de fans algo
de food for thought,
aunque
no creo, porque normalmente también son fans del régimen castrista, y
allí las tácticas de Hoover, o de los comunistas rusos, que hacían lo
mismo, están en plena vigencia. Como se ve es un personaje paradójico,
que por oponerse al peligro soviético amenazaba con instaurar una
dictadura policial y burocrática en todo semejante al KGB, imagen
especular suya. La película he dicho que da una imagen favorable,
quiero decir relativamente—favorable en tanto que es equilibrada y no
busca demonizar al personaje, sino retratarlo en su momento histórico y
en su psicología interna. En cuanto al momento histórico, varias veces
se repite que en momentos de revolución y de plaga terrorista se toman
decisiones que otras épocas no entienden. Algo parecido pasó aquí con
los GAL, a principios de los 80; y hay que decir que J. Edgar no llegó
a
los extremos de Mister X en este sentido, aunque sin duda lo hubiera
hecho de tener las manos libres. Hoover es oficialmente caracterizado
hoy como un indeseable, pero parece claro que los personajes a los que
investigaba lo eran todavía más. (Ver por ejemplo esta Emma Goldman,
que en la película aparece casi dignificada antes de su deportación. No
la querría yo en mi familia). La película se mueve libremente entre
distintas épocas, los años 70, los 60, los 50, los 40, los 30....
contrastando a veces de modo inmediato las decisiones iniciales de J.
Edgar y el carácter que va adquiriendo el FBI con los años. Un episodio
muy central recurrente es el secuestro del hijo de Lindbergh y el
arresto del secuestrador, con el desarrollo de métodos de policía
científica, análisis de huellas, etc. Era Hoover sin duda una persona
de enorme capacidad para la organización, volcando allí una energía
casi demente, haciendo para el Estado un trabajo que había que hacer, y
que sólo personas obsesivas como él podían hacer. Es una demencia y una
obsesión que en la película aparecen derivadas de sus frustraciones
personales, de una homosexualidad mal asumida y de una inseguridad
personal sobrecompensada con una voluntad descomunal y casi inhumana.
Obsesionado por vigilarse a sí mismo, temeroso de que descubran su
interioridad, avergonzado de su propia orientación sexual, Hoover
reacciona con agresividad y sobrecompensación, montando un sistema de
vigilancia que asegure que sea él quien sepa los secretos de los demás,
y no al revés. El personaje es desagradable y patético, a martinet
en el trabajo y un peligro público a la vez que un modelo de eficacia;
es una herramienta del Estado que
amenaza con degenerar en cáncer incontrolado. Pero es un retrato humano
muy conseguido el de la película, y su historia de amor
homosexual reprimido con su colaborador más estrecho, Clyde Tolson,
está contada como lo han hecho pocos directores, al menos
heterosexuales (se
me ocurre quizá Brokeback Mountain)—una
historia a la vez patética, despreciable y conmovedora.
Obviamente no hay quien lo aguantase a J. Edgar excepto con alianzas
emocionales inconfesables, como las que lo unen a su secretaria la
señorita Gandy, y a Tolson. Como un cura reprimido y acogotado por su
madre, que con su furia sexual sublimada llega a cardenal rabioso,
Hoover traza
un trayecto que pocas veces se ve en una película de gran presupuesto,
por lo antipático del personaje, claro. Parece que hay un subgénero de
películas con personaje falsario y patético en primera plana, se me
ocurre en la línea de biopic homosexual la de Capote, en
años recientes, aunque como digo no es intención de la película el
satirizar a Hoover o criticar sus acciones, sino más bien el dar un
retrato global del personaje. La megalomanía, por cierto, que le
llevaba a promocionar comics de G-Men en los que aparecía él como
héroe, a exagerar su protagonismo directo, a montar escenas apañadas
para la prensa... esa megalomanía, digo, adquiere aquí una interesante
dimensión metaficcional, puesto que al final de la película queda claro
que varias de las escenas que hemos visto están infiltradas por la
megalomanía de Hoover, y que son no tanto al verdad literal de lo que
pasó, cuanto la versión que Hoover filtró o el sesgo que quería darle.
Es una manera inteligente de solventar una ficción histórica, en la que
los protagonistas normalmente han de desempeñar por razones de
construcción estética un papel argumental mucho más central del que en
realidad
les correspondió en la historia. La historia la hacen entre muchos, y
el estado policial del FBI no fue obra sólo de Hoover, sino que él
actuó como agente y catalizador. Es justo a la vez darle un
protagonismo personal acentuado, y mostrarlo a la vez como producto de
una época
en la que las cosas se hacían, o se hacen, así. Uno de los más
siniestros y totalitarios planes que el Lado Oscuro le inspira a J.
Edgar, y que en esta ocasión no llega a buen puerto, era la
implantación en Estados Unidos de un DNI con información centralizada y
huellas digitales similar al que hay en España desde hace muchos años.
Virtual Selves Roaming Free In some respects, a reader responds to a book with his own
intellectual, emotional and ideological makeup; liking, disliking,
enjoying, approving is a function of the person that reader is. But
there is another side of the coin: the reader also abandons in part his
"practical self" (as aesthetically-minded used to call it sixty years
ago) and tries instead a virtual self which is in part proposed by the
work, as part of the experience it provides, and is also in part an
unpredictable mixture of this guided experience, of personal tendencies
and sympathies, and of unconscious, repressed or unacknowledged drives
usually kept under leash in more "practical" activities. The virtuality
of fiction allows us to experience virtual selves which roam free (in a
sense) not just over time and space, following the guidance of the
plot, but also over a moral landscape of good and evil intermixed and
problematized. This unruly virtual self is to a good extent under the
vigilance of the critical, moral, official self of the reader during
the reading process, and the latter takes over by and large at the end
of the work, but the emotional and ethical gymnastics of virtual
experience (I include here both fiction and narrative at large) have
done their job, and some cathartic effects have taken place. Or maybe
some seeds of evil have been sown, it's a risky carnivalesque space
where reality and the moral order are problematized, and that's why
professional moralists have often distrusted fiction or warned against
it. The fictionist or narrator is an experimental moralist, and there's
no telling what may result form such experiments in morals. Some
shaking and discombobulation, one would not be surprised.
Norman Holland niega en
su respuesta que todo esto que digo tenga algún sentido
psicológicamente o neurológicamente hablando—que no existe en
psicología tal cosa como una proyección virtual del yo. E intento
explicarme mejor:
_____
Any self is virtual to some extent - to the extent that is
a socially distributed cognitive entity, an informational object so to
speak. But a self which acts on the virtual environment of fiction (I
think one can accept that fiction generates a virtual environment of
space, time, action and character) acquires an additional virtual
dimension - the reader of fiction is like an avatar in Second Life, to
some extent. Neurology is not (yet) fine-grained enough to ascribe a
neurological basis to this phenomenon, but this is a phenomenon as real
as any other psychological phenomenon. Virtuality, that is, is a real
psychological phenomenon.
Una canción de Francis Cabrel, aquí buscándole el punto...
pero lo debe tener Francis Cabrel, el punto ése.
Una foto que me hicieron
Viernes 17 de febrero de 2012
Los 89
Veo que se va actualizando la web de mi departamento, y va
apareciendo más visible en la red una lista de mis colegas de Filología
Inglesa y Filología Alemana—a algunos de los cuales ni les pongo cara,
puesto que están
distribuidos por 15 centros
y no somos un departamento que tenga un espacio común o actividades en
las que se reúna todo el mundo. En el último recuento que hice eran más
de 100; ahora con los recortes hay menos de 90. Muy bien me parece que se haya hecho este
listado; así nos enteramos de quiénes somos y dónde estamos. A mí me busquen en Filosofía y Letras.
Escuela de Ingeniería y Arquitectura: Área de Filología Inglesa
AGUADO PIÑERO, ROCÍO 976 76 24 13
raguado@unizar.es
ARTIEDA POTOC, SUSANA 976 76 25 87
artieda@unizar.es
ESCUDERO ALÍAS, Mª TERESA 976 76 25 88
mescuder@unizar.es
MURILLO ORNAT, SILVIA 976 76 15 22
smurillo@unizar.es Área de Filología Alemana
CUBRÍA DE MIGUEL, Mª JOSÉ 976 76 10 00
4988 majo@unizar.es
Facultad de Ciencias:
Área de Filología Inglesa
MUÑOZ CALVO, MICAELA 976 76 24 81
micaela@unizar.es
PLO ALASTRUÉ, RAMÓN 976 76 10 65
plo@unizar.es
Facultad de Medicina Área de Filología Inglesa
HERRANDO RODRIGO, ISABEL 976 76 17 44
herrando@unizar.es
LÓPEZ PÉREZ, PATRICIA 976 76 17 44
plperez@unizar.es
Facultad de Veterinaria Área de Filología Inglesa
JAIME SISÓ, MERCEDES 976 76 16 54
mjaime@unizar.es
Área de Filología Alemana
MÉNDEZ MOREDA, LUIS 976 76 15 17
lmendez@unizar.es
Facultad de Educación Área de Filología Inglesa
ARTIGAS MAYAYO, ANA MARÍA 976 76 22 02
aartigas@unizar.es
CASTRO ESCARIO, Mª ELISENDA 976 76 13 10
elies@unizar.es
DELGADO CRESPO, VIOLETA 976 76 28 05
violedel@unizar.es
FERNÁNDEZ TORRALBA, LETICIA 976 76 13 10
leticiaf@unizar.es
FORNS MARTÍNEZ, CARMEN 976 76 22 02
cforns@unizar.es
GIL, VICTORIA 976 76 22 02
vickygil@unizar.es
GOIRÍA CLARAMUNT, TATIANA 976 76 22 02
tatedu@unizar.es
GONZÁLEZ VERA, Mª PILAR 976 76 22 03
pilargv@unizar.es
LAFUENTE MILLÁN, ENRIQUE 976 76 28 05
elafuen@unizar.es
MOYA SÁEZ, LUISA ROSA 976 76 22 03
lmoya@unizar.es
MUR DUEÑAS, Mª PILAR 976 76 13 10
pmur@unizar.es
RODRÍGUEZ-MAIMÓN TORRIJO, Mª JOSÉ 976 76 22 03
mjrodri@unizar.es Área de Filología Alemana
FERNÁNDEZ MERCADAL, JOSÉ MIGUEL 976 76 13 10
jmfermer@unizar.es
HÜBNER, DANIEL 976 76 15 17
dhubner@unizar.es
SANZ JULIÁN, MARÍA 976 76 15 15
msanzj@unizar.es
Facultad de Economía y Empresa, campus
Paraíso Área de Filología Inglesa
FOZ GIL, CARMEN 976 76 10 00 46
22 foz@unizar.es
GÓMEZ VALENZUELA, MARTA 976 76 10 00
4622 mgomez@unizar.es
OLIETE ALDEA, ELENA 976 76 10 00
46 22 eoliete@unizar.es
Facultad de Economía y Empresa, campus
Río Ebro: Área de Filología Inglesa
ESCUDER BARROSO, ADOLFO 976 76 10 00
4951 aescuder@unizar.es
MARCÉN BOSQUE, Mª CARMEN 976 76 10 00
4965 cmarcen@unizar.es
MOR VICENTE, ÁNGEL 976 76 10 00
4965 angelmor@unizar.es
SÁNCHEZ GARCÍA, JESÚS 976 76 22 36
jsg@unizar.es Área de Filología Alemana
CUBRÍA DE MIGUEL, Mª JOSÉ 976 76 10 00
4988 majo@unizar.es
Facultad de Ciencias Sociales y del
Trabajo, Zaragoza Área de Filología Inglesa
CABALLERO NAVARRO, PEÑA 976 76 17 41
pcaballe@unizar.es
LUZÓN AGUADO, VIRGINIA 976 76 17 41
vluzon@unizar.es
Facultad de ciencias de la Salud y del
Deporte, Huesca Área de Filología Inglesa
DOMINGO BAGUER, IGNACIO 974 29 25 90
85 15 90 idomingo@unizar.es
FANLO PINIÉS, MARÍA 974 23 93 00
85 14 10 mfanlo@unizar.es
GONZÁLEZ PASTOR, ELENA 974 23 93 27
85 13 27 egonzal@unizar.es
NEUMANN, CLAUS-PETER 974 23 93 63
85 13 63 cpneuman@unizar.es
Escuela Politécnica Superior, Huesca Área de Filología Inglesa
GONZÁLEZ PASTOR, ELENA 974 23 93 27
85 13 27 egonzal@unizars
Facultad de Ciencias Humanas y de la
Educación, Huesca Área de Filología Inglesa
DOMINGO BAGUER, IGNACIO 974 29 25 90
85 15 90 idomingo@unizar.es
GONZÁLEZ PASTOR, ELENA 974 23 93 27
85 13 27 egonzal@unizar.es
NEUMANN, CLAUS-PETER 974 23 93 63
85 13 63 cpneuman@unizar.es
TURMO CANDIAL, JAVIER 974 23 93 62
85 13 63 pturmo@gmail.com
Facultad de Ciencias Sociales y
Humanas, Teruel Área de Filología Inglesa
DELGADO CRESPO, VIOLETA 978 61 81 23
86 11 23 violedel@unizar.es
GÓRRIZ VILLARROYA, MANUEL 978 61 81 22
86 11 22 magorriz@unizar.es
NEUMANN, CLAUS-PETER 974 23 93 63
85 13 63 cpneuman@unizar.es
REPULLÉS SÁNCHEZ, FERNANDO 976 60 81 21
86 11 21 fergolie@unizar.es
SORIANO SÁNCHEZ, JOSÉ RAMÓN 978 61 81 21
86 11 21 jrsorian@unizar.es
TARANCÓN DE FRANCISCO, JUAN ANTONIO 978 61 81 23
86 11 23 juantar@unizar.es
Escuela Universitaria de Ciencias de
la Salud Área de Filología Inglesa
DÍEZ MORRÁS, REBECA 976 76 17 44
rebeca.diez@unizar.es
HERRANDO RODRIGO, ISABEL 976 76 17 44
herrando@unizar.es
LÓPEZ PÉREZ, PATRICIA 976 76 17 44
plperez@unizar.es
MERENCIANO URBÁN, VANESSA 976 76 17 44
vanessam@unizar.es
SOLÁNS GARCÍA, MªANTONIA 976 76 17 44
masolans@unizar.es
Escuela Universitaria Politécnica,
Teruel Área de Filología Inglesa
NEUMANN, CLAUS-PETER 974 23 93 63
851363 cpneuman@unizar.es
Nota: hay algunos repetidos, y alguno prejubilado. O sea que igual
somos más bien 85 en activo. Además hay tres empleados de
administración y servicios. En cuanto a los otros colegas
geográficamente hablando, los profesores en la Facultad de Filosofía y
Letras, de distintos departamentos, aquí hay un directorio.
Nos dice este folleto
informativo sobre la Facultad que eran o éramos 343 en el curso
2009-10, trabajando en 16 titulaciones.
Hasta este nivel de detalle llega Google a estas fechas.
El año que viene nos sacan hasta los empastes, seguro.
Pareja en el Zigurat
Jueves 16 de febrero de 2012
Shakespeare's Staying Power
Un comentario en"That
Shakespeare Thing"—donde Bill Benzon protesta contra la
mitificación de la grandeza de Shakespeare:
Dear Bill: I
could agree less with what you say, but not much less. I must admit I’m
a bit more on the Bloomian side here. The gist of the issue is that
you’re ignoring historical distance. Coppola is great, sure, but he
towers (if indeed tower he does) over other practitioners of his art
much less (much- much- less) than Shakespeare did on anything early
modern. He made lots of things up, as Bloom says, including in part our
sensibility. And there is no way we can cut him out and let him drift
away because he’s right here on our raft. There is a sense in which he
wasn’t as great as people seem to think, ok, and that’s again an issue
of historical distance. He’s a classic now, he wasn’t a classic then,
but he can’t make himself into a classic without lots of people
helping; that’s beyond his means. But now it’s happened and he’s there,
and he’s there to stay. No way you’re going to discover his near
equivalent, if only because it’s already a fact that people haven’t
been pouring such a flood of commentary and attention and performance
on anyone else, and that’s lots kilowatts of social energy. Attention
now doesn’t hold, it’s Lady Gaga this year and Adele last year, or was
it the other way round, but there’s nothing in sight with even a
hundredth of Shakespeare’s staying power.
"Dirty Dozen" was "Inglorious Basterds" before "Inglorious
Basterds", although I'm not saying that it can stand comparison with
Tarantino's film, being somewhat more aimless in its narrative drive.
There is, rather than an anti-authoritarian, an anti-system strain in
its apologetic use of criminals and outcasts as war heroes, but this
cuts both ways: it is after all a neat way of reappropriating them for
the aims of the system and the plans of the generals, however maligned
they are. And most of the outcasts are treated as free subjects
exercising their subjectivity in the one compulsory direction of
becoming tools, and accepting the risk of death, and they do die.
Sounds like a pretty dose of authoritarianism and Cold War Era
ideology, to me. One can can sense this ambivalence throughout the film.
In "Time and Ebb" Vladimir Nabokov reflects on the retrospective
nature of "periods" -- Inevitably, they don't know their own name,
because they are named in the most unlikely and unexpected ways by
people not yet born. So, we're fated not to know the age we live in,
for the time being, and to learn about it with incredulity as it begins
to take shape (and to lose texture) when we're old and skeptical.
JoseAngel:
Les cabe la satisfacción de comunicarme que la comisión competente ha
acordado por unanimidad valorar mi actividad docente del curso 2010-11
como merecedora de EVALUACIÓN POSITIVA DESTACADA.
JoseAngel:
Nos falta medio hervor para que nos digan los sindicatos que el paro lo
han creado los despidos del PP. No se puede subestimar la cortera de
memoria de este país.
20 feb 12, 09:28
JoseAngel: El premio al mejor documental, a una entrevista con Garzón a cámara fija. HAY QUE JODERSE.
JoseAngel:
Oído en esRadio: "A ver si nos aclaramos con los socialistas. ¿El
empresario quiere absorber la plusvalía del trabajador, o despedir al
trabajador?
JoseAngel:
Ahora que me gustaría saber si van a procesar también a los que se los
compraban, que tontos no eran, porque su dinero tampoco era.
13 feb 12, 07:45
JoseAngel:
"Según algunos trabajadores, Urdangarín les pagaba 600 euros al mes por
plagiar de Internet los informes que luego vendía"... por cantidades
astronómicas. Es lo que se llama valor añadido.
JoseAngel:
Camps ante los tribunales otra vez. Imagínense que a Garzón lo
siguiesen cientos de personas pitándole por prevaricador. También se
podría, ¿no?
JoseAngel:
Muy bien parecen las medidas del gobierno para limitar el saqueo de
empresas públicas por los directivos salientes, con sueldos
astronómicos. Si son funcionarios, que vuelvan a su puesto.
JoseAngel: Y para producir mucha retórica que disimule esto.
5 feb 12, 14:09
JoseAngel:
Últimamente veo el mundo y todas sus instituciones como un gigantesco
sistema de redes de influencias para dirigir el dinero al lugar correcto
y a los aliados de uno.
JoseAngel:
Y el PP nos hace "el favor" de LIMITAR A 300.000 euros el sueldo de los
directivos de las cajas quebradas. ¡Serán SAQUEADORES, toda esta
pandilla!
JoseAngel:
A este sirio sanguinario, El Asad, en tiempos hubo una propuesta para
hacerlo Doctor Honoris Causa de la Universidad de Zaragoza. Que era
menos malo que su familia, se decía.
JoseAngel:
El tema "Educación para la Ciudadanía": supongo que la clave del asunto
es que se pasa de la dignificación activa de la homosexualidad al "no
comment".
Un consejo al gobierno, ante las amenazas de
huelga general de Comisiones y UGT. Estos sindicatos que han sido tan colaboracionistas
con Zapatero,
callados como muertos ante la crisis y el paro, y ante la corrupción de
los ERES en Andalucía— y que ahora empiezan a ladrar a la derecha "que
trae los despidos", para sabotearle las reformas que ójala puedan hacer
remontar la crisis y reavivar el empleo. Con semejante historial, UGT y
Comisiones tienen la cara dura de amenazar con "golpear" con una huelga
general a un gobierno
recién elegido por mayoría absoluta. Puede hacerse, claro. Pero yo en
lugar del gobierno les avisaría que convocar la huelga general
conllevaría la retirada de todo tipo de subvenciones a los sindicatos,
de aquí to the crack of doom.
Que no vamos a estar subvencionando además los piquetes "informativos"
y matonismos varios
desde el Estado. Que si tanto apoyo creen que tienen, que les cobren
cuotas a sus afiliados y vivan de eso. Y hale, si negociamos, vamos a
negociar de verdad. Un buen
aviso a tiempo les vendría mejor que bien.
Les Rois du monde (3)
Le dan un retoque a Vimeo—así es más
fácil ver las pocas
visitas que tengo en
mi canal. Este es el último subidón: LES
ROIS DU MONDE (3)
Parece
que se cierra la fase inicial del repositorio digital de
nuestra universidad, Zaguán, pues a partir de ahora no podrán subir
artículos los propios profesores e investigadores, sino que se
coordinará con la plataforma Sideral, y será una cosa más burocrática.
Iremos viendo nuevos desarrollos. De momento en esta primera fase he
sido uno de los usuarios principales, o quizá el "namberguán"—véase
aquí la
lista de artículos subidos a Zaguán. Aparece el repositorio éste en
el puesto 10 de los
repositorios españoles, y el puesto 253 mundial, de la Ranking Web of World
Repositories. En tamaño puramente es el cuarto de España. El SSRN
está en el segundo puesto mundial de este ranking, detrás de Arxiv.
A los
otros sindicatos se les presupone, pero es que hasta
CSIF se opone a la reforma laboral de Rajoy. Algunos argumentos:
La Central
Sindical Independiente y de Funcionarios, CSI·F, manifiesta su rechazo
a las medidas de la reforma laboral, que no van a servir para crear
empleo, sino que van a desequilibrar las relaciones laborales en
España, facilitando la destrucción del empleo y precarizando aún más
las condiciones laborales y salariales de los trabajadores y que
profundiza en el desmantelamiento del sector público.
Se quiere salir de la crisis con el sacrifico único de los
trabajadores. Se facilita el despido al reducir la indemnización por
despido improcedente a 33 días y con un limite de 12 mensualidades.
Ademas con la ampliación de las causas objetivas para el despido
procedente todos los despidos serán de 20 días con el tope de 12
mensualidades y teniendo el trabajador que probar en los tribunales la
improcedencia del despido.
Propicia la destrucción de empleo en el sector público, sin entrar a
valorar si es necesario o no y rechazando la negociación y el trabajo
para adecuar las Administraciones Públicas: el Estado, las Comunidades
Autónomas y los Ayuntamientos podrán despedir al personal laboral que
accedió a su plaza mediante oposición aduciendo causas, técnicas,
organizativas y de la producción igual que en la empresa privada.
Facilita los EREs, las empresas no necesitaran la aprobación de la
autoridad laboral competente, solo tendrán que comunicar su decisión.
Las empresas podrán reducir los salarios e incrementar las jornadas por
razones económicas o técnicas y el trabajador que no esté de acuerdo
será despedido con 20 días por año.
Elimina la ultra actividad de los convenios, despojando a los
trabajadores de los derechos del convenio en caso de que la patronal lo
denuncie y trascurrido el plazo de 2 años no se llegue a acuerdo.
En el capítulo I, el de medidas para favorecer la empleabilidad de los
trabajadores, dedica su primera parte a las empresas de trabajo
temporal (ETT)… que te contratan y luego te ceden para que prestes los
servicios en otra empresa, que hacen de INEM. Una amplia extensión del
capítulo para ellas, intermediarios que suplen a las administraciones
ante la imposibilidad, forzada por los políticos, para que la
administración pública realice su trabajo. Sería necesario que se les
de a las oficinas de empleo la operatividad que merecen.
No se adoptan medidas para luchar contra la economía sumergida. Habrá
que controlar que el nuevo contrato para PYMES que permite
compatibilizar el cobro del 25% del desempleo para que no se convierta
en una figura abusiva.
Si no se genera empleo es por la recesión, la caída del consumo
interno, la falta de crédito y el déficit generado por unos
Administradores Políticos que han derrochado, y nos lo están haciendo
pagar a los trabajadores.
Creemos que esta reforma por si sola no va a crear empleo sino va
acompañada de medidas que persigan el fraude fiscal, la economía
sumergida y la reactivación racional de la inversión pública.
Aun estando de acuerdo en algunos
puntos, me parece que este sindicato,
como los otros, subestima seriamente la situación de la deuda pública y
las reformas que son necesarias en el gasto público para ajustarlo a
los ingresos. Aun después de la subida de impuestos. Si no se quiere el
"desmantelamiento del sector público" habrá que encontrar una manera
viable de financiarlo—¿o va a trabajar la gente gratis? Para mí que no.
Tampoco parecen conscientes de
la relación entre la eliminación
de penalizaciones al despido y la creación de puestos de trabajo.
Esas penalizaciones convierten
a un contrato laboral en una relación mucho más comprometedora y firme
que un matrimonio; si no quieres arriesgarte a hundir la empresa, casi
es mejor opción casarte con un trabajador antes que contratarlo. Hasta
que no introduzcan el divorcio exprés entre patrono y empleado, aquí no
se va a colocar ni el potitos. Por cierto, la reforma de Rajoy aún está
muy, muy lejos de eso, o sea que convengo en que no va a contribuir
mucho a crear empleo, como mucho a destruir aún más. Este país no es
consciente aún de la travesía del desierto que le espera antes de crear
una economía viable—y, cuánto menos, viable para mantener las
superestructuras que se ha dado a sí mismo y que espera ingenuamente
poder mantener vendiéndoles deuda a los chinos—como Estados Unidos. Me
reiría, pero me pillan sin ganas.
A
Baltasar Garzón, en su segundo juicio, lo han absuelto... pero
cuidando de dejar bien claro que es un delincuente.
Es especialmente interesante, y
reveladora, una frase del auto del
Tribunal Supremo que exculpa a Garzón de prevaricación y lo culpa de
cohecho impropio—una frase que retrata tanto lo que los jueces piensan
en realidad de Garzón, como los criterios torcidos que ellos dan por
buenos:
"D.
Baltasar Garzón no tiene el deber
jurídico de decir la verdad".
Con
lo que presuponen los jueces, negro sobre blanco, que está
mintiendo—pero que se lo van a pasar, aunque les conste.
Dicen que el cohecho, delito que sí
hubo según todos los indicios, ha
prescrito y que no procede condenarlo por él. Y, más sustanciosamente,
dicen que no hay prevaricación porque no consta que la resolución de
Garzón sobre el Banco de Santander, que
sí les consta a estos magistrados que se dictó en agradecimiento por el
pago,
fuese injusta. ¿Y por qué no consta? Pues... porque eso no lo
juzgan, sino que dan por bueno el juicio de Garzón, porque tiene los
membretes habituales y se parece a un auto de los de todos los días. Quod erat demonstrandum, y Catch-22.
Les consta, dicen, que Garzón sabía
que debía abstenerse en la causa
del Santader, y que no lo hizo. Pero no es prevaricación, sin embargo,
porque sólo hay prevaricación (dicen) si la injusticia cometida es
"patente, clamorosa, ajena a cualquier método de razonamiento jurídico,
expresiva de un voluntario apartamiento de lo que es propio de la
función judicial". O sea, si la injusticia es de pasar de puntillas,
disimuladilla, no patente... mejor no entrar a mirarla más.
Pero aun usando estos criterios
pervertidores de la justicia y de la
ley, estos julays no se privan de argumentar lo siguiente, para tirarle
de las orejillas a Garzón:
"Es
cierto que D. Baltasar Garzón no se abstuvo del conocimiento de aquella
querella. Ese hecho tiene un significado jurídico incuestionable. Es la
mejor muestra de que el deber de abstención que le incumbía fue
concientemente [sic] infringido en gratitud por la generosa respuesta
que el BSCH había realizado a su petición de ayuda económica. Cuando el
imputado, debiendo abstenerse del conocimiento de esa querella,
consideró oportuno ocultar al Fiscal y a las partes la concurrencia de
una causa que podría perturbar su imparcialidad, estaba demostrando que
el deber de agradecimiento generado por la dádiva interfería ya el
ejercicio íntegro de su función jurisdiccional."
O esta otra, relativa a hechos
probados:
"El
querellado contactó con responsables de distintas empresas españolas
reclamando ayuda económica para la celebración de cursos en los que él
aparecía como director. Todas tenían en común—BSCH, BBVA, TELEFÓNICA y
CEPSA—el haber sido objeto de investigación por hechos imputados a sus
directivos en el propio juzgado del que era titular el acusado o en
otros de la Audiencia Nacional. Además de estas empresas, también
contactó con los responsables de ENDESA, llegando a solicitar a todas
ellas un total de 2.595.375 dólares. Mediante esas gestiones D.
Baltasar Garzón obtuvo para la Universidad que le abonaba sus
honorarios, que pagaba a su asistenta personal, que cubría los gastos
de escolarización de su hija y que, además, poneía a su disposición una
elevada retribución en especie, la cantidad definitiva de 1.237.000
dólares. Todas las empresas que fueron requeridas rebajaron la cuantía
reclamada, algunas, por el carácter injustificado de los presupuestos
económicos aportados por el querellado, otras por la falta de seriedad
en la descripción de los proyectos de convenio."
Se especifica que los testigos
dijeron que no habían dado el dinero
porque se
tratase de un magistrado de la Audiencia Nacional,
pues si no, reza el auto, sí habría habido prevaricación. Los testigos
lo dicen, y el tribunal se lo cree con excelente credulidad. Ahora,
vayan ustedes a pedirles unos cientos de miles de euros a Botín o a
Telefónica, para unos cursos muy interesantes y enrollados que están
ustedes organizando, a ver qué les dicen. Aquí hay una voluntad muy
determinada, y explícita, de
no querer ver y no querer saber, por parte del tribunal.
Que descarta la prevaricación, y no
se priva sin embargo de decir que
Garzón sí cometió un delito, de cohecho impropio— un delito que,
qué suerte, ya ha prescrito. Si no hubiese prescrito, vayan a saber
ustedes si existiría, con apretar los ojos un poco más fuerte...
Aclaremos que según la ley actual, el delito no ha prescrito
(reforma LO 5/2010)—pero como entonces sí habría que enchironarlo, pues
aplican la ley más favorable que era la que regía cuando se cometió el
delito. También encuentran maneras "jurídicamente aceptables" de
saltarse el artículo del código penal que dice que la prescripción se
interrumpe "cuando el procedimiento se dirija contra el culpable". Una
querella por los mismos hechos que se presentó en plazo, y que fue
inadmitida, hubiera interrumpido esta prescripción, pero ah, fue
inadmitida en su momento, aunque ahora se vea que tenía razón. O sea
que esta vez caen todas las monedas de canto para favorecer a Garzón,
miren qué bien.
Seguramente también lo exonerarán en
la causa del franquismo, con
argumentos igual de finos. Ahora ya lo han quitado de enmedio, y le han
dejado claro que no se han ensañado con él, que podían haberlo mandado
a la trena, o inhabilitarlo de por vida. Two out of three ain't bad,
Garzón conserva su dinero ganado delictivamente, se puede dedicar a la
política, e igual los republicanos, comunistas e Indignados paran de
tirar huevos a la fachada del Tribunal Supremo, cuando lo absuelvan por
saltarse la ley de amnistía.
Qué quieren que les diga, que
tirarles huevos es lo mínimo que se puede
hacer.
"A mitad de
camino" (V Ciclo de Cine Alemán del Siglo XXI) (Zaragoza)
Fecha
09/02/2012
Lugar
Salón de Actos de la
Biblioteca María Moliner de la Facultad de Filosofía y Letras
(Campus Plaza San Francisco) Zaragoza
Hora
19:00
Entrada
Libre
Organiza
Asociación Aragonesa
de Germanistas y Profesores de Alemán
Colabora
Vicerrectorado de
Proyección Cultural y Social
A MITAD DE CAMINO (Halbe Treppe) País:
Alemania Año: 2002 Duración: 107 min. Color
Dirección:
Andreas Dresen. Guión:
Andreas Dresen y Cooky Ziesche. Fotografía:
Michael Hammon. Música:
17 Hippies. Dirección
artística: Susanne Hopf. Diseño
de vestuario: Sabine Greunig. Montaje:
Jörg Hauschild. Intérpretes:
Steffi Kühnert, Gabriela Maria Schmeide, Thorsten Merten, Axel Prahl,
Julia Ziesche, Jens Graßmehl, Mascha Rommel, Gregor Ziesche, Christine
Schorn.
Sinopsis:
Chris es locutor de radio y está casado en segundas nupcias con Katrin.
Uwe, propietario de un pequeño restaurante, está casado con Ellen. Los
cuatro rondan la cuarentena y viven en una ciudad tan insulsa como
deprimente, Frankfurt-Oder, en la antigua Alemania Democrática. Chris
es íntimo amigo de Uwe. Y Katrin, amiga íntima de Ellen. Lo cual no
impide que un buen día Chris y Ellen comiencen una aventura sentimental
que, al ser descubierta, hará saltar por los aires el aparentemente
perfecto universo pequeño burgués de las dos parejas. Pero, al mismo
tiempo, este hecho invitará a los cuatro a replantearse sus existencias
____
Esta
sinopsis viene del anuncio de la película,
en un ciclo de nuevo cine alemán. No sé si lo habrá, nuevo cine alemán,
pero como sea como éste, ya se puede poner las pilas seriamente. Es una
historia de adulterio, cuya mayor originalidad es que nunca pareció el
adulterio (ni tampoco el matrimonio) más soso, plano y carente de
atractivo. Madame Bovary es una heroína romántica al lado de éstos, una
Cleopatra (bueno, creo que ese camino lleva en general, últimamente, la
heroína de Flaubert, será que vivimos tiempos muy a mitad de camino).
Debería ver esta peli obligatoriamente, sin embargo, cualquier joven
harto de España que esté planteándose ir a vivir a Alemania, pues todo
el ambiente humano que se respira parece seriamente
desaconsejable, por lo inerte, carente de motivación, gris, gris,
gris.... Tras el affair insustancial que descoloca a dos
parejas de amigos, una de las dos parejas se recompone, ya ni me
acuerdo cuál; la otra se descompone definitivamente y se separan, para
continuar llevando cada uno por su lado, sin duda, una existencia igual
de desoladora, sin ideas, sin ilusiones, sin intereses, sin apegos más
que postizos, y con intelecto absolutamente nulo. Una planicie moral, y
emocional, y ética, y erótica, absoluta, un panorama estepario de
barrio residencial, visto por (me temo) un participante. Es una obra de
arte de la desmotivación y del realismo de cocina de formica, si la
queremos salvar de alguna manera, aunque participa de lo que llamaba
Yvor Winters "imitative form", desaconsejando la falacia de dar a la
obra de arte la forma o impresión del objeto representado (aquí, la
planicie emocional y mental). La peor sospecha que recae sobre la
película, pues, es que parece filmada por uno de sus protagonistas. No
le hubiera pillado el punto tan bien si no. Como hubiera dicho Rubén
Darío, que precisamente no pega nada en semejante ambiente —¡líbranos, señor! The
Last Resort
"She came from
Providence, the one in Rhode Island..." El tema de esta
canción me recuerda en parte a la película Silver City, de John Sayles.
Vicenç
Navarro sobre la deuda El lobby de la
banca, un artículo de Vicenç Navarro que me pasan por
email:
Para
qué sirve un banco central?
Una de las actividades que un Banco Central realiza en un país es
imprimir dinero para, entre otras cosas, comprar la deuda pública de su
Estado y con ello bajar los intereses que tenga que pagar su Estado
para poder vender sus bonos públicos. De esta manera, cuando los
mercados financieros quieren especular sobre el precio de tales bonos
públicos (promoviendo en los medios de información, con ayuda de las
agencias de calificación de riesgos como Standard & Poor's, que los
estados no podrán pagar los intereses de tales bonos, forzándoles a
pagar unos intereses muy altos para poder vender sus bonos —lo que se
llama prima de riesgo—), entonces el banco central hace funcionar sus
imprentas y produce moneda con la cual comprar su deuda pública,
defendiéndola frente a la especulación. Esto es lo que hace un banco
central digno de su nombre. Ni que decir tiene que hay también riesgos
en imprimir mucho dinero, porque, cuando hay mucha moneda, puede
incrementarse la inflación. Pero la inflación en la eurozona no es un
problema. Antes al contrario, es demasiado baja, dificultando el
crecimiento económico, que es el mayor problema de esta comunidad
monetaria.
El
problema con la deuda pública de los países de la eurozona es que
sus bancos centrales no pueden imprimir dinero ni tampoco pueden
comprar su deuda pública. Los estados están totalmente desprotegidos.
De ahí que todos (desde Grecia hasta Alemania) tienen o tendrán
problemas con su deuda pública. El único banco central que puede
imprimir dinero es el Banco Central Europeo (BCE). Pero el problema con
este es que no actúa como un banco central, es decir, no compra los
bonos públicos de los estados miembros, ni tampoco presta dinero a los
estados. El famoso artículo 123 de su reglamento lo dice muy claro. El
BCE no podrá comprar deuda pública de los estados. Estos no pueden
hacer nada frente a la especulación de los mercados financieros.
Los
que sí pueden pedir prestado dinero al BCE son los bancos privados,
y lo pueden conseguir a unos intereses bajísimos, al 1,25%. En cambio,
los estados tienen que pedir prestado dinero a los bancos, pagando unos
intereses elevadísimos, incluso del 7%, como es el caso de Italia (en
España es el 6,5%). Este arreglo es una bonanza para los bancos
privados. Consiguen dinero fácilmente del BCE y con ello compran bonos
públicos que les producen una rentabilidad del 6% o del 7% de lo que
compran. El BCE actúa de esta manera, privilegiando a los bancos
privados sobre los estados, transformándole en un lobby de la banca.
Como
consecuencia de esta situación, los estados se tienen que endeudar
más y más y deben mucho dinero a los bancos privados. Y ahí está la
raíz del mal llamado problema de la deuda pública, que es incluso más
acentuada en aquellos países como Grecia, Portugal, Irlanda, España e
Italia, que habiendo estado gobernados por las derechas por la mayoría
del periodo posterior a la II Guerra Mundial, tienen estados muy pobres
(sus ingresos al Estado son muy bajos: España, por ejemplo, sólo
representa un 34% del PIB, frente al 44% en el promedio de la UE-15 o
el 52% en el caso de Suecia), resultado de unas políticas fiscales muy
regresivas y de un enorme fraude fiscal (en España se calcula que
alcanza unos 65.000 millones de euros).
La
deuda pública de estos estados ha ido creciendo, no porque su gasto
público haya ido creciendo (como los autores neoliberales erróneamente
indican), sino porque han cambiado de banco. En lugar de conseguir
dinero de su propio banco central, ahora tienen que pedir prestado
dinero a los bancos privados. En realidad, si pudieran pedir prestado
dinero al BCE a unos intereses de 1,25% (como los bancos privados), no
habría ningún problema con su deuda pública. (Ver Ellen Brown, The
European Central Bank withholds relief while Rome Burns). Y ahí está la
raíz del problema. Se ha diseñado un sistema en la eurozona en el que
los estados dependen de la banca privada para conseguir dinero. Y esta
es una realidad que el lector raramente leerá en la prensa financiera o
económica.
Los
bancos se forran a costa del endeudamiento de los estados. Un
círculo virtuoso para la banca. Pero la situación es incluso peor que
la ya descrita, pues el BCE, al romper con el espíritu del famoso
artículo 123, comprando deuda pública a estados como España e Italia,
ha puesto como condición que los salarios y la protección social
disminuyan, acentuando la necesidad de privatizar el Estado del
bienestar, tanto sus transferencias públicas como las pensiones, así
como los servicios públicos como la sanidad.
Estas
condiciones están escritas en una carta, no conocida por el
público, que el entonces gobernador del BCE, Jean-Claude Trichet, y el
gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez,
escribieron al presidente Zapatero condicionando la compra de bonos
públicos del Estado español a la toma de tales medidas por parte del
Estado español.
Un
tanto semejante ha ocurrido con Italia. ¿Por qué hacen tal petición
en su carta? En teoría, esta reducción de los salarios y de la
protección social se exige para aumentar la competitividad de la
economía española y salir así de la recesión. Este es el argumento
neoliberal hoy en boga. Es fácil de demostrar que este argumento carece
de credibilidad. Suecia es el país con salarios más elevados y con
mayor protección social, y su tasa de crecimiento económico es de un
5,6%, uno de los más elevados de la Unión Europea. La explicación real
es que, por una parte, el descenso de los salarios aumenta el
endeudamiento de la población (lo cual es bueno para la banca) y, por
otra, la privatización de las transferencias y de los servicios del
Estado del bienestar son la generalización de la deseada privatización
de las pensiones públicas y la privatización de la sanidad, el sueño de
la banca y de las compañías aseguradoras. Y lo están consiguiendo. —Muchas cosas habría
que matizar, claro. El
endeudamiento generalizado de la población por necesidad
no es bueno para la banca, por ejemplo— ya se sabe el chiste, "para
conseguir un crédito es necesario que Vd. demuestre que no lo
necesita." Y en el artículo no se
mencionan las consecuencias de darle a la máquina del dinero, que es lo
que se resiste a hacer todo lo que puede la Unión Europea. Si no, ya me
dirán qué problema en echarles una carretada más de millones a los
griegos, que parece que quieren más. Como todo, el inundar el mercado
de dinero tiene sus consecuencias. La felicidad perfecta no está tan al
alcance de la mano, y me temo que inevitablemente requerirá gobernantes
más responsables de los que hemos tenido—y menos dispuestos a
entregarse a los rapaces banqueros, sí; pero es que las condiciones de
éstos han sido la única contención, que a la fuerza aprietan, a la
rapacidad aún mayor de los políticos y partidos para derivar el dinero
en las direcciones que les resultan a ellos favorables.
José
Luis Sánchez Trujillano, Ramiro
Ventura y Rosa Borobia son los jueces de la Audiencia
Provincial de Madrid que han cerrado con una argucia legal (y falsaria)
la
investigación del atentado del 11-M que llevaba la juez Coro Cillán.
Como si el asunto de la destrucción y falsificación de pruebas hubiese
sido ya juzgado, cuando en realidad la querella presentada
anteriormente fue desestimada sin llegar a juicio, y además la
presentaban personas distintas.
Del juicio a Sánchez Manzano estaban
saliendo, poco a poco, datos muy
inconvenientes sobre la manera en que se llevó la investigación del
atentado, y sobre las preguntas que se evitaron cuidadosamente hacer en
el tribunal de la Audiencia Nacional presidido por Gómez Bermúdez.
Como éste, Ventura y Borobia son dos jueces que en los medios califican
como "progresistas". Hay, desde luego, un interés extraordinario desde
el entorno del Partido Socialista en echar tierra sobre este asunto.
Por qué será, lo acabaremos sabiendo—o ya lo vamos sabiendo poco a
poco.
Lo que sí parece claro es que aquí
nunca van a pasar por los tribunales
todos los que han contribuido a ese atentado en sus diversos capítulos:
organizando, cometiendo, falsificando, encubriendo y desactivando. Unos
poniendo bombas, y otros poniendo su granito de arena en la maquinaria
de la justicia.
::::::::::
15/2/12:
Me temo que a poner granitos de arena, o piedras, en la maquinaria de
la justicia va a contribuir el gobierno del PP y el Ministerio de
Justicia, con Gallardón, y el nuevo Fiscal General del Estado, Torres
Dulce, que ya empieza a malear—no ha tardado mucho, vaya. Ahora resulta
que no tiene intención de recurrir el archivo de esta causa, porque no
recurrirlo "sería coherente con actuaciones anteriores de la Fiscalía".
¿Con la Fiscalía de Conde-Pumpido, será, que fue siempre el dócil
instrumento de las cloacas del Estado? Pues vamos bien.
----
Y a finales de febrero, una juez pega un viraje judicial de 180º y
entierra la posibilidad de que el encarcelado Zougam denuncie a la
policía por falso testimonio. También "progre" la juez, lo que son las
cosas, y también con ingeniería judicial inaudita.
Obsérvese
que al parecer se limita
(bueno, "limita" casi sin límites) al PP, al PSOE, y a diversos
partidos locales y nacionalistas, y un poco de IU. Por lo que
veo, de momento se libra de aparecer sólo un partido significativo:
UPyD.
Donde se explica que es una
ingenuidad creer que no hay censura, y se aclara que los censores somos
nosotros. Esta carta es parte de un intercambio que tuve, hace años,
con un medio en el que colaboraba y donde hubo sus más y sus menos por
la virulencia ocasional de mis escritos—ante lo cual dije que "había
censura" en ese medio, cosa que ofendió seriamente a los editores. Me
escribieron airados diciendo cómo osaba yo decir que había censura en
su medio. Ahora que estamos en otros asuntos, me interesa recordar lo
que decía yo en esa ocasión sobre censura y autocensura. Estimado
compañero:
Me temo que te has sentido ofendido
al decir yo que en tu sitio web hay
censura, y que te has visto por un momento caracterizado como un censor
"inquisitorial". Por favor no te enfades conmigo, que no es para tanto.
Quizá tengas una alergia especial a la palabra "censura", y te ha
resultado ofensiva. La intención no era ofender, desde luego. Porque la
práctica de la censura no es sólo privilegio de terceras personas
desagradables a las que condenar: todos censuramos, y todos nos
censuramos. Censura hay en tu sitio web, y en el mío, y en todos (no en
todos el mismo tipo, claro). Un administrador es, entre otras cosas, un
censor. Censura es, desde luego, exigir el uso de un determinado
estilo, expresiones, etc. Llámalo "normas de uso", como lo haces, si
prefieres: pero el rechazo de un escrito por no atenerse a las normas
de uso no es algo distinto de la censura "clásica" en esencia, sólo en
grado, latitud, modos.... Y por supuesto que los administradores podéis
no publicar, o publicar, en vuestro sitio web lo que estiméis
oportuno---como yo en mi blog---aunque os autocensuréis, y aunque yo
también me autocensure. Eso no es algo que me tengas que explicar, ni
yo a tí. No iba por ahí en absoluto la cosa. Todos trabajamos con
condicionantes: como tú mismo me has aclarado tan amablemente, no
podéis correr el riesgo de publicar cualquier cosa, porque os cerrarían. Ergo:
censura. No tuya, o no a tu gusto, quizá, pero sí exigible por las
condiciones mismas del medio, su administrador último, que no eres tú
sino el Rector, y ni siquiera él quizá, pues vamos acercándonos a los
límites legales del uso de la palabra, etc. Que los hay aquí y en la
España de Franco. Creo que no deberías ofenderte, y te lo digo
amistosamente, por el hecho de que yo hable de una "versión censurada"
de mi artículo---tampoco digo quién la censura, no digo si la censuro
yo, como es el caso, al aceptar publicarla "censurada"---ya que la
versión que publicáis no es la que yo quería enviar, pues esa se borró,
sino una pactada dentro de ciertas limitaciones a la
expresión---limitaciones aceptadas de una manera que me parece que
supone un acercamiento racional entre las dos partes. A mí no me
parecería racional que no existiese la censura, de un modo u otro, pues
todos tenemos intereses que defender. Si has visto mi blog, quizá hayas
visto lo que pasa cuando una lista de correo supuestamente "no ejerce
la censura" (me refiero a la de AEDEAN), sino que, según los
administradores, los socios pueden publicar en ella lo que quieran. A
la primera de cambio, con el primer conflicto, aparece
la censura.
Normal. Lo que no era normal era hacer gala de que no había censura,
ignorando lo que son los propios intereses, y los condicionantes del
medio institucional en el que nos movemos. Creer que puede no haber
censura es creer que el mundo es una balsa de aceite, un lugar sin
conflictos, donde podemos presuponer todos los mismos sobreentendidos.
Y me parece obvio que no es así, en ningún caso, y menos cuanto más
abierto sea el medio a opiniones diversas. En un sitio donde todos
están de acuerdo nunca hay que censurar a nadie; es donde empiezan los
desacuerdos cuando empieza a actuar la censura inevitablemente. Así
que, si no estás demasiado enfadado conmigo para verlo con humor,
acéptame esta paradoja: es la existencia de la censura en él la que
prueba que un medio tiene cierta dosis de visión crítica y variedad de
opinión. Siempre cierta dosis, no seamos absolutistas... Mira,
francamente, creo que no deberíamos partir peras por esta cuestión,
sino seguir aprovechando el espacio de entendimiento que tenemos, que
no es poco. En realidad siempre tienes sólo un espacio de entendimiento
con la gente con quien te entiendes, pues hay tantas cosas en las que
podríamos disentir con las personas que nos son más cercanas, si las
estudiamos de cerca... Entiendo que en la versión del artículo que
envié revisada no encuentras nada que contravenga vuestras normas de
uso (no digo que estés de acuerdo, que eso es otra cosa). Si las sigo
contraviniendo, como pareces temer, pues dímelo, y o bien enviaré otra
versión más dulcificada, o bien renunciaré a enviar este artículo, y
enviaré otros, o ninguno si no logramos entendernos. Pero no pasa nada,
no me voy a enfadar con vosotros por eso, que entiendo perfectamente la
situación. Ahora bien, tampoco te enfades tú por lo que yo pongo en mi
blog, que sólo es ofensivo para quien crea que la censura es algo así
como el Coco---no para quien sabe que es una realidad inherente a la
comunicación pública. Y créeme, que es muy fácil tolerar la libertad de
expresión cuando estamos de acuerdo con lo que se dice: es cuando
disentimos cuando llega el auténtico test de la tolerancia. Que (como
he venido diciendo) tiene sus límites, por supuesto. Espero no exceder
los tuyos con mi explicación, y que podamos seguir encontrando espacios
de entendimiento.
Según el diccionario de la Real
Academia Española, prevaricar es, en
sus acepciones relativas a deberes:
1. Delinquir
los empleados
públicos dictando o proponiendo a sabiendas o por ignorancia
inexcusable, resolución de manifiesta injusticia. 2. Der.Cometer el crimen de
prevaricato. 3. Por
ext., cometer uno
cualquier otra falta menos grave en el ejercicio de sus deberes. "Prevaricato" a su vez se
define como "Der. incumplimiento
malicioso, o
por ignorancia culpable, de las funciónes públicas que se desempeñan. /
2. Der. Injusticia dolosa o
culposa cometida por un juez o magistrado." En España prevarican mucho
los jueces o magistrados, pero
rara vez se llega a juzgarlos. Estos son los artículos Código penal (texto
íntegro actualizado 2009) que
se aplican en la sentencia contra Baltasar Garzón (que
puede leerse aquí):
TITULO
XX
Delitos
contra la Administración de Justicia
CAPITULO
I
De
la prevaricación
Artículo
446.
El
Juez o Magistrado que, a sabiendas, dictare sentencia o resolución
injusta será castigado:
(...)
3.º
Con la pena de multa de doce a veinticuatro meses e inhabilitación
especial para empleo o cargo público por tiempo de diez a veinte años,
cuando dictara cualquier otra sentencia o resolución injustas.
Y este otro:
CAPITULO V
De los delitos cometidos por los
funcionarios públicos contra las garantías constitucionales (...)
SECCIÓN 2.ª DE LOS DELITOS COMETIDOS
POR LOS FUNCIONARIOS PÚBLICOS CONTRA LA INVIOLABILIDAD DOMICILIARIA Y
DEMÁS GARANTÍAS DE LA INTIMIDAD (...)
Artículo 536.
La autoridad, funcionario público o
agente de éstos que, mediando causa por delito, interceptare las
telecomunicaciones o utilizare artificios técnicos de escuchas,
transmisión, grabación o reproducción del sonido, de la imagen o de
cualquier otra señal de comunicación, con violación de las garantías
constitucionales o legales, incurrirá en la pena de inhabilitación
especial para empleo o cargo público de dos a seis años.
Si divulgare o revelare la
información obtenida, se impondrán las penas de inhabilitación
especial, en su mitad superior y, además, la de multa de seis a
dieciocho meses.
A
mi entender, también podría serle de aplicación (en este
caso y el del franquismo) este otro artículo:
Artículo
447.
El
Juez o Magistrado que por imprudencia grave o ignorancia inexcusable
dictara sentencia o resolución manifiestamente injusta incurrirá en la
pena de inhabilitación especial para empleo o cargo público por tiempo
de dos a seis años.
Se aprecia, pues, que "prevaricación"
es un delito de definición
variable, en estos y otros artículos (como el 404, delitos contra la
Administración Pública). Se mantiene en conjunto la definición de la
RAE, que en su acepción relativa a delitos administrativos, dice que es
prevaricación en un funcionario público el adoptar resoluciones
injustas a sabiendas o por
ignorancia inexcusable. Como se ve, la ignorancia inexcusable
sólo se aplica a jueces y en el artículo 447, y éste no se le aplica a
Garzón en esta resolución. Por tanto, en este caso se juzgan no sólo
los resultados, sino también las intenciones del juez. No se atribuye a
Garzón una "ignorancia inexcusable" (que a mi entender parece bastante
manifiesta, por otra parte) sino sus acciones delictivas, sin entrar en
motivaciones en
el caso del art. 536, y, en el caso del 446, haciendo un juicio de intenciones y atribuyéndole un propósito deliberado de
quebrantar la ley.
Aún
hay otras acepciones de "prevaricar", según la RAE: 4. fam.
desvariar, decir desatinos.
Esta es la prevaricación a la que se
ha dedicado en pleno la izquierda
española, a cuenta del caso Garzón. Espeluzna ver el tipo de
razonamientos que se ventilan entre los garzonitas—la arbitrariedad, la
confusión del tocino con la velocidad, y la ignorancia de la ley y del
derecho cuando afectan a uno de los
nuestros.
Les "entristece" la justicia española; a mí me entristece ver por todo
el panorama la disposición al sectarismo más incondicional, y a la ley
del embudo. Así
que creo que también puede acusarse a Garzón, y a la nube de confusión
que lo rodea, de prevaricar en la última acepción del término, desusada
ya según la
RAE, pero que habrá que resucitar. Prevaricar también es...
5. Hacer prevaricar.
Garzón prevarica en todas sus
acepciones. Sus seguidores, en las
acepciones 4 y 5—por lo que el asunto tiene de retroalimentación,
vigilancia mutua y jaleo recíproco.
_____
Y otra opinión desinformante, la del New
York Times, según el cual a Garzón se lo persigue injustamente,
porque, según entienden los expertos que cita, "To sanction a possible
breach of ethics or misconduct is up to the professional
organizations", y a un juez no debería aplicárse el código penal—dicen.
Iríamos bien, si los delitos de los jueces sólo los pudieran denunciar
las organizaciones de jueces. Pero en cualquier caso es una opinión que
manifiesta un desconocimiento total del código penal español, o una
voluntad deliberada de ignorarlo.
Garzón y el Banco de Santander:
prevaricación desestimada, cohecho
prescrito. Qué mangantes tenemos en el Tribunal Supremo. Ahora, ya
apartado Garzón preventivamente, pisarán huevos para no cabrear a nadie
más, y a la ley y a la justicia que las zurzan.
El
Tribunal Supremo acaba
de inhabilitar a Baltasar Garzón como
juez para el resto de su carrera, con argumentos que parecen desde
luego mejor fundados que la argumentación defensiva del juez. La
condena ha sido por unanimidad, y por parte de un tribunal formado por
jueces aceptados por el propio Garzón, tras las múltiples recusaciones
que ha presentado contra quienes consideraba enemigos o adversarios
suyos. La benevolencia del tribunal o su voluntad de tragaderas puede
verse incluso en el hecho de que se haya tolerado a Garzón disfrazarse
de juez para asistir como imputado a las sesiones—una auténtica
tomadura de pelo o carnaval que no se le aguantaría a nadie más, me
parece. Quedan aún dos sentencias que muy posiblemente, visto el rumbo
de esta, sean igualmente condenatorias.
Como digo, no me da pena
Garzón, no digo ya porque no comparta su
argumentación o presupuestos en estos casos, desde el punto de vista
jurídico, pues son desde luego difícilmente compartibles para quien
tenga una mínima idea. (Otra cosa es que Garzón tenga muchos
simpatizantes que consideren que nunca se le debiese condenar a nada,
con ningún tipo de argumentación, o que las leyes deberían desactivarse
en su presencia; eso es patología sectaria más bien). Garzón llevó
algunas cuestiones—la del franquismo en concreto—con una determinación
de espectáculo y unas piruetas jurídicas realmente atípicas, y uno
podía dudar si había perdido el oremus o si se embarcaba directamente y
de cabeza en una movida mediática encaminada deliberadamente a que se
le expulsase de la judicatura, en plan mártir de la causa. Es un poco
una trayectoria a lo Oscar Wilde—ascendiendo de categoría para
convertirse, de mero ciudadano de a pie, en enxiemplo:
alimentando uno mismo la causa jurídica por la que se le va a
empapelar, porque de algún modo parece que expresa el destino ejemplar
que busca el personaje por razones que quizá hasta a él mismo se le
escapen. Como digo, aquí hay razones para el asombro o la sorpresa,
pero no para la pena—es un hombre encontrando un destino que en cierto
modo iba buscando. (O eso, o es tonto, vamos).
Y si digo que no me da pena es porque
Garzón hace tiempo que hizo
fortuna con el espectáculo de la justicia, o con la justicia como
espectáculo. Con subvenciones astronómicas que se buscaba para sí con
una red bastante impresentable tirando de hilos de organizaciones
internacionales, políticos y banqueros. Este episodio no es sino un
capítulo más de esa saga: uno que no lo va a desacreditar ante sus
incondicionales,
sino todo lo contrario; lo va a justificar y va a ensalzar su imagen, y
lo va a poner una vez más en órbita a dictar cursos millonarios y
conferencias de la jet-set internacional. Su libro (que lo habrá o
habrases) será un best-seller, y si Garzón no se pone al frente de las
ruinas del PSOE, o de un nuevo partido de Indignados, será porque no
quiera. Creo que es un resultado redondo, dentro de lo que cabía
esperar.
El sectarismo que tanto ha
contribuido Garzón a avivar, arderá con
llama más viva que nunca. Esto sí es hacer algo por la causa. Y las
puñetas a hacer puñetas, que todos los jueces son unos fascistas si
hemos de creer al Partido de Garzón, y es un club al que es mejor no
pertenecer.
Silver City es una
excelente película de John Sayles, de 2004. Esto es lo que dice
de ella Roger
Ebert:
John
Sayles' "Silver City" can be read as social satire aimed at George W.
Bush -- certainly the film's hero mirrors the Bush quasi-speaking style
-- but it takes wider aim on the entire political landscape we inhabit.
Liberals and conservatives, the alternative press and establishment
dailies, environmentalists and despoilers, are all mixed up in a plot
where it seems appropriate that the hero is a private detective. Even
the good guys are compromised.
Sayles, like
Robert Altman, is a master at the tricky art of assembling large casts
and keeping all the characters alive. Here, as in his "City of Hope"
(1991), he shows how lives can be unexpectedly connected, how hidden
agendas can slip in under the radar, how information can travel and
wound or kill.
The movie
centers on the campaign of Dickie Pilager (Chris Cooper), who is
running for governor of Colorado with the backing of his father
(Michael Murphy), the state's senior senator. Dickie is the creature of
industrial interests who want to roll back pollution controls and
penalties, but as the movie opens, he's dressed like an L.L. Bean model
as he stands in front of a lake and repeats, or tries to repeat,
platitudes about the environment. Cooper deliberately makes him sound
as much like George II as possible.
The younger
Pilager may be clueless, but he's not powerless. His campaign is being
managed by a Karl Rove type named Chuck Raven (Richard Dreyfuss), who
tells him what to say and how to say it. There's not always time to
explain why to say it. Surrounding the campaign, at various degrees of
separation, other characters develop interlocking subplots.
The most
important involves the discovery of a dead body in a lake, and the
attempts of private eye Danny O'Brien (Danny Huston) to investigate the
case. O'Brien is in the tradition of Elliott Gould in Altman's "The
Long Goodbye"; he's an untidy, shambling, seemingly distracted,
superficially charming loser who often seems to be talking beside the
point, instead of on it.
Maria Bello
plays Nora Allardyce, a local journalist who used to be involved with
Danny. She sniffs a connection between the body and politics. Once she
was a fearless reporter for a fearless newspaper, but a conglomerate
swallowed up the paper and taught it fear, and now she is an outsider.
She's currently engaged to a lobbyist (Billy Zane), who knows where all
the bodies are buried and swells with his pleasure in this knowledge.
Other important characters include Kris Kristofferson as a millionaire
mine owner and polluter, who is funding Pilager's campaign and is one
of those gravel-voiced cynics who delight in shocking people with their
disdain for conventional wisdom.
The best of
the supporting characters is Madeleine Pilager, Dickie's renegade
sister, played by Daryl Hannah with audacious boldness. She likes to
shock, she likes to upset people, she detests Dickie, and she provides
an unexpected connection between the private eye and the campaign
manager. Those connections beneath the surface, between people whose
lives in theory should not cross, is the organizing principle of
Sayles' screenplay; one of the reasons his film is more sad than
indignant is that it recognizes how people may be ideologically opposed
and yet share unworthy common interests.
Sayles' wisdom
of linking a murder mystery to a political satire seems questionable at
first, until we see how Sayles uses it, and why. One of his strengths
as a writer-director is his willingness to allow uncertainties into his
plots. A Sayles movie is not a well-oiled machine rolling inexorably
toward its conclusion, but a series of dashes in various directions, as
if the plot is trying to find a way to escape a preordained conclusion.
There's a dialogue scene near the end of "Silver City" that's a
brilliant demonstration of the way he can deflate idealism with weary
reality. Without revealing too much about it, I can say that it
involves acknowledging that not all problems have a solution, not all
wrongs are righted, and sometimes you find an answer and realize it
doesn't really answer anything. To solve small puzzle is not
encouraging in a world created to generate larger puzzles.
(Se refiere aquí Ebert a la
conversación de Danny con el perro viejo
que es el Sheriff—éste le hace ver que revelar a la justicia lo que
sabe no haría más que perjudicar a un par de pobres diablos que se han
visto mezclados en el asunto por miedo y por presiones, y que a los
especuladores y políticos corruptos les va a resbalar el caso por
encima como el agua a un pato. Y Danny calla, aunque sí le pasa algunos
datos bajo mano a un colega suyo activista anticorrupción).
It's
a good question whether movies like this have any real political
influence. Certainly Sayles is a lifelong liberal and so is his
cinematographer, the great Haskell Wexler. (So are Murphy and Dreyfuss,
for that matter.) They create a character who is obviously intended to
be George W. Bush. How do we know that? Because Dickie Pilager speaks
in short, simplistic sound bites, uses platitudes to conceal his real
objectives and has verbal vertigo. Now, then: Am I attacking the
president with that previous sentence or only describing him? Perhaps
to describe George W.'s speaking style in that way is not particularly
damaging, because America is familiar with the way he talks, and about
half of us are comfortable with it.
That's
why "Silver City" may not change any votes. There is nothing in the
movie's portrait of Pilager/Bush that has not already been absorbed and
discounted by the electorate. Everybody knows that Bush expresses noble
thoughts about the environment while his administration labors to
license more pollution and less conservation. We know Bush's sponsors
include the giant energy companies, and that Enron and Ken Lay were his
major contributors before Lay's fall from grace. So when Dickie
Pillager is revealed as the creature of anti-environment conglomerates,
it comes as old news. The
movie's strength, then, is not in its outrage, but in its cynicism and
resignation. There is something honest and a little brave about the way
Sayles refuses to provide closure at the end of his movie. Virtue is
not rewarded, crime is not punished, morality lies outside the rules of
the game, and because the system is rotten, no one who plays in it can
be entirely untouched. Some characters are better than others, some are
not positively bad, but their options are limited, and their will is
fading. Thackeray described Vanity
Fair
as "a novel without a hero." Sayles has made this film in the same
spirit -- so much so, that I'm reminded of the title of another
Victorian novel, The Way We Live Now.
La película es una auténtica obra de
arte, a pesar de algún punto flojo
en el guión y algún uso extremado de la coincidencia—lo es por las
interpretaciones de los personajes, y por lo magistralmente que están
llevadas las conversaciones, con una densidad de información y una
significación potentes en cada frase, a la vez que no se pierde para
nada la naturalidad de los diálogos. Las posturas políticas y
existenciales de los personajes se hacen diálogo de la manera más
vívida, y cada uno aporta a cada momento a la conversación unas
palabras que lo retratan en relieve, y que a la vez resuenan con ecos
de posiciones y actitudes políticas que van mucho más allá de la
individualidad. Son personajes significativos e históricos de una
manera que Lukács teorizó pero que quizá jamás soñó se haría tan
vívida. De la caricatura a Bush esté llevado con especial crueldad el
tema de la relación entre Bush padre y Bush hijo, nunca dando la talla.
Y también es muy significativo el
final, que como se verá lo enfatiza
Ebert en su originalidad. Termina la película con Danny
reanudando su relación con Nora: él sin trabajo, ella trabajando ahora
para un periódico de la Bentel Corporation, el Malo; o sea, vendidos al
sistema, quieran que no. El cuerpo del ahogado se envía a México y ahí
se cierra el caso; el supuesto asesinato se ha quedado en un accidente
mal llevado, y los malos ni siquiera son tan malos como podíamos haber
pensado, aunque mafia e intimidación e hilos ocultos desde luego hay
más de los que parecía. Las falsedades de Pilager y Benteen parecen
salir a la luz pública en el momento final, cuando el lago que iba a
ser el centro de la urbanización de Silver City aparece envenenado y
lleno de peces muertos—pero una reflexión nos llevará a ver que pronto
encontrará Chuck Raven, el Rubalcaba del partido de Pilager, una manera
de reconducir la situación. Pilager evidentemente será gobernador, y
Benteen seguirá controlando los lobbies a nivel nacional incluso y
manejando la situación desde la sombra. Hasta el inútil marido de la
detective, fracasado en todos sus empeños, y que parece encaminarse de
neuvo a la ruina, sacará seguramente parte de la tajada que espera, si
no toda.
Por cierto, la detective, su jefa, le
dice a Danny una de las más
memorables frases de la película, cuando lo despide:
Danny—¿Cómo has dado conmigo?
Ella—Soy detective.
Danny—Pensaba que eras investigadora.
Ella—Tú eres investigador. Yo soy
detective. Y una de las cosas que
tiene que hacer un investigador es no encontrar más cosas de las que se
le dicen que encuentre.
La película es, pues, desengañada,
como bien dice Roger Ebert. Los
buenos son unos losers,
perdedores, al menos desde el punto de vista de quien se lleva el
dienro; el viejo minero que intentó exponer a Wes Benteen se despide
diciendo: "No tiene por qué preocuparse por mí. Sé reconocer cuando
estoy derrotado." Benteen le pregunta directamente a Danny si es un
ganador, y Danny dice "Espero", pero vemos que no lo cree mucho, y la
película le da la razón. La película espera crear su efecto (anti-Bush
en 2004, y anti-lobbies industriales) no por entusiasmo sino por
reacción; pero desespera, casi, de hacerlo, y se posiciona a sí misma,
y posiciona al espectador, en el papel del periodista underground, el
que denuncia en su web las cosas que luego, con un poco de suerte,
pueden saltar a los grandes medios. Pero siempre ya desde la derrota,
en un ambiente que está organizado y construido por los constructores
de países y ciudades, los grandes capitalistas como Benteen. La
corrupción no es combatible: es inherente a la manera en que funciona
la clase política y en que está estructurado el uso del poder, y eso es
así en los USA, el modelo de la democracia para el mundo. La verborrea
democrática e idealista va dirigida a encubrir estos aspectos
inconvenientes del sistema.
Silver City, la urbanización en
antiguo terreno minero es, claro, el
emblema de los USA. Originalmente una colonia minera del Oeste en el
XIX, abandonada tras la fiebre de la plata, luego enterrada bajo
detritus industriales de décadas, y ahora "reciclada" para reconstruir
en ella una ficción de naturaleza y de las Rocosas habitadas
armónicamente por el hombre. Pero toda la ponzoña de la industria
química sigue debajo, aunque sólo algunos sean conscientes de ello.
Sayles hace así una película de activista desengañado, y a la vez
sabedor de su lugar marginal, involucrado en el sistema al que critica.
Como en el Cándido de Voltaire, Danny se retira a cultivar su jardín, y
quizá mantenga "la llama de la rebelión" en privado, pero es posible
que su siguiente empleo dependa de alguna compañía de Benteen. Nos deja
la película la satisfacción moral de sabernos almas bellas, pero con la
impotencia que acompaña a tal condición. Invitándonos, incluso, a
reconocerlo, y a convertir nuestro descontento en una actitud más
estético-existencial que política. Aunque Sayles se ve a sí mismo,
claramente, como el periodista underground,
el que mantiene la antorcha de la crítica y es la mosca cojonera de los
poderosos, mostrando las conexiones inconfesables de intereses que
mantienen al establishment
siendo lo que es, y al dinero circulando hacia donde tiene que circular.
Life
Writing Workshop
28-29
September 2012, Tilburg University, Netherlands
Organiser:
Programme Literature and Visual Art in the European Public
Sphere,
Department
of Culture Studies, Tilburg University
In
this two-day workshop on life writing we shall explore
representations of
the
self and constructions of identity in contemporary autobiographical
texts
and
cultural products ranging from literary autobiographies and visual
art to
performances
and portrayals of the self in documentaries, interviews,
films,
and
digital media.
We
invite scholars and researchers from the fields of literature,
visual art,
culture
studies, history, ethnography, anthropology, and philosophy to
explore
representations of the self. The focus of this workshop is on
the
translation
of personal experience to the represented or imagined story,
publicly
performed or otherwise made open to the view of all. Relevant
questions
are: How, and for what purpose, is the story effective? Who
are the
public/audience
and what is their relationship to autobiographical
products
and
their producers? Are audience members passive recipients or active
negotiators,
shapers, and creators of meaning and thus of the
represented
autobiographical
identity? What expressive techniques are used to
'translate'
and
mediate personal experience? In what ways do different media
combine to
create
new discourses of the self? We encourage submissions on topics
such
as:
public confessions, the represented self in painting, film, and
documentary,
constructions of identity in digital story-telling,
auto-ethnography.
Workshop
papers will be made available to all participants on a
password-protected
website prior to the event so that they can be read
in
advance.
Papers should be between 4000-5000 words. In the workshop each
participant
will be allocated a 30-minute slot, consisting of a brief
presentation
by the speaker (5-10 minutes) followed by discussion of the
paper.
Please
send abstracts of no more than 250 words to Dr Sanna Lehtonen,
s.j.lehtonen@uvt.nl.
Abstracts should be accompanied by a brief
biographical
statement
(max 150 words).
Deadline
for abstracts: April 30, 2012
Deadline
for submission of full papers: August 1, 2012
The
submitters of abstracts will be notified of acceptance or refusal
by the
end
of May 2012.
(A comment to a talk on Kropotkin and the evolutionary role of
mutual aid— from Facebook):
"Kropotkin
was known as a brilliant scientist, famous for his work on animal and
human cooperation, and for his role as a founder of anarchism. Tens of
thousands of people followed Prince Peter during two speaking tours
that took him around America. Kropotkin’s path to fame was
labyrinthine, with asides in prisons, breathtaking
50,000-mile journeys through Siberia, and banishment from most
respectable Western countries of the day. In Russia, he went from being
Czar Alexander II’s favored teenage page, to a young man enamored with
the theory of evolution, to a convicted felon and jail-breaker,
eventually being chased halfway around the world by the Russian secret
police. Somehow Kropotkin found the energy to write books on a dazzling
array of topics: evolution and cooperation, ethics, anarchism,
socialism and communism, penal systems, and the coming industrial
revolution in the East, to name a few. Though seemingly disparate
topics, a common thread–Kropotkin’s scientific law of mutual aid, which
guided the evolution of all life on earth–tied these works together.
Just like in the animals he watched for five years in Siberia,
Kropotkin saw human cooperation as ultimately being driven not by
government, but by groups of individuals spontaneously uniting to do
good, even when they have to pay a cost to help."
Garzón como Alma Bella En su defensa
final en el juicio por abrir una causa al
franquismo, el juez Baltasar Garzón (vestido de juez sin que venga a
cuento, por cierto, no sé cómo se lo tolera el tribunal) termina su
alegato justificándose con la tranquilidad de su conciencia, y llega
hasta a citar a Kant, al efecto de que no hay para un hombre
un tribunal superior
al de su propia conciencia.
¿Kant? Pues toma Hegel. O, más bien, recomendemos a Garzón la crítica
de la actuación
en conciencia
según aparece en la Fenomenología
del Espíritu, en la
explicación de J. N. Findlay. Y traducción
mía:
653.
En el discurso moral, la consciencia moral abandona su silencio y se
vuelve universal. Un hombre enuncia la convicción de su deber, que
otros entienden como tal convicción. Nada cuenta excepto que otros
tengan por seguro que el hombre en cuestión está seguro de que está
cumpliendo con su deber.
654. Quien
actúa en conciencia no puede admitir que se cuestione si está actuando
o no por sentido del deber, puesto que no admite una modalidad de deber
absoluto que sea distinta de la determinación consciente del mismo por
parte del individuo. Si dice que está actuando en conciencia, está
actuando en conciencia.
655. La
conciencia, en su majestad sublime, puede rellenar su saber y su querer
con cualquier tipo de contenido. Es el genio moral a quien le consta
que la voz de su intuición interna es divina. Es asimismo la fuerza
creativa que puede hacer que cualquier tipo de actuación sea correcta.
Seguir a la conciencia es practicar una religión de auto-adoración.
656. Esta
solitaria religión es también comunitaria, y sirve para todos los que
hablan el lenguaje de la conciencia y son en conciencia puros en sus
propósitos.
657.
Este tipo de conciencia pura es totalmente vacía. Uno siempre tendrá la
certidumbre de tener razón sea cual sea la cosa sobre la que tiene
razón. La consciencia, la relación de la mente a algo que sea objetivo,
se ha evaporado en una autoconsciencia vacía, y lo que tenemos aquí en
realidad es la falsedad de la conciencia moral, en lugar de su verdad.
658. Lo que emerge de este
vaciado de la moralidad es el 'alma bella', que es demasiado excelente
para comprometerse con nada. Le falta la fuerza para externalizarse y
soportar la existencia. No quiere manchar la luminosidad de su puro
actuar en conciencia decidiéndose a hacer algo en concreto. Mantiene su
corazón puro huyendo del contacto con la realidad y manteniendo a buen
recaudo su impotencia. Su actividad consiste en ansiar, y es como un
vapor sin forma que se disuelve en la nada.
Visto así, no es de extrañar que Garzón le diese carpetazo a la causa
franquista. Lo que no entiendo es cómo le alaban tanto, desde el ala
republicana, que abriese el caso, y le reprochan tan poco que lo cerrase sin condenar al Caudillo a
nada en concreto. Puestos a saltarse leyes, obviamente
se ha quedado corto en el salto.
Una ley hipócrita Curioso que al defender la nueva (o la vieja) ley del
aborto, el ministro de Justicia, o el Partido Popular en general, no
hablan en absoluto de derechos del no nacido—que suponía uno que era la
justificación final para la reforma de la ley, y lo que le da sentido a
la postura del Tribunal Constitucional al respecto. El ministro
Gallardón habla sólo de defender derechos de las mujeres—de las
embarazadas, hay que entender, no de las embarazantes— y usa así el
lenguaje del adversario, quizá hábilmente, exponiendo algunos puntos
flacos del razonamiento del PSOE al respecto. Defendiendo el derecho a
elegir, apoyando la maternidad, etc... Pero en realidad concediendo la
mayor, y haciendo en un punto clave lo mismo que hacía el PSOE: ignorar
olímpicamente la noción básica que lleva a limitar el aborto, y que es,
se supone, la razón de la postura del PP—ignorando, digo, el derecho a
la vida de un feto de status ambiguo (¿"ser vivo"? ¿"ser humano"?
¿"ciudadano"?). El derecho a la vida es el principio constitucional que
lleva a restringir el derecho al aborto, o, como les gusta decir en más
leguleyo, a "despenalizar ciertos supuestos" de aborto. La noción misma
de "despenalizar" presupone que es un hecho en principio condenable no
sólo moralmente, sino penalmente— pero "despenalizado" en algunos
casos, no en sí mismo, sino sólo en atención a ciertas circunstancias.
El aborto es un tema incómodamente gradual, que muchos prefieren
solventar por la vía del blanco y negro: que un óvulo fecundado es un
sujeto de plenos derechos humanos, por ejemplo (postura católica) o que
a un bebé no nacido con el cordón umbilical aún no cortado puede
rompérsele la cabeza y hacerlo trozos sin más cuestiones morales ni
políticas. Postura fomentada por los socialistas y feministas de
izquierda, precisamente por la vía de no mencionarla: siempre
procurando evitar plantarse el caso extremo, o eludiendo la pregunta de
qué diferencia a un aborto avanzado de un parto provocado con
infanticidio incluido. Tampoco se les oye nunca defender el infanticido
activamente, a las feministas-socialistas, es curioso: y sin embargo es
obvio que un recién nacido de siete meses es igual de humano que un
feto de siete meses que pasa a la trituradora. Obvio, menos para la
Aído y otros fenómenos, quizá. Como sujeto formado genéticamente, está
formado desde la concepción; mentalmente, el bebé está aún sin educar,
igual que el feto o poco más; anatómicamente, el cuerpo humano se va
haciendo poco a poco, y una ley de plazos (sin puertas falsas) es una
manera de sentar arbitrariamente un antes y un después este proceso
gradual, e imponer un blanco o negro donde por definición no lo hay.
Tampoco les falta razón a los católicos cuando arguyen que el hecho de
que el aborto tenga una cobertura legal lleva a muchos hombres a
obligar a abortar a sus parejas, abortos que quizá la mujer no
desearía, como manera de no comprometerles a ellos en una paternidad no
deseada. Y que la supuesta elección de la mujer tan cacareada por las
socialistas viene a ser en muchísimos casos una trampa legal
inespereada, que les lleva a sufrir presiones aún mayores que antes
para obligarlas a pasar por un aborto menos deseado todavía que un
parto. Todo esto es invisible o inexistente si les preguntan a las
feministas de la línea PSOE.
Por otra parte no he oído que se vaya a limitar de ninguna manera la
puerta falsa de la ley anterior, que partiendo del supuesto de que un
hijo no deseado puede hacer peligrar la salud psíquica de la madre
(como si los deseados no pudiesen hacerlo...) despenaliza el aborto,
siempre que haya un psiquiatra, a sueldo de la clínica abortista
normalmente, que firme la autorización—pues autorización para abortar
es lo que es, ese diagnóstico hecho a ciclostic. No parece que haya en
el PP una voluntad política de arbitrar un sistema más garantista (para
el feto abortable, me refiero, ya que derechos parece que tiene)— En
última instancia todo se habrá de reducir a un criterio experto, y en
España parece suponerse que está más que acreditado que el criterio
experto es venal e interesado, o partidista, y nunca objetivable. En
buena ley habría que partir de la constatación de que un futurible
psicológico no es nunca demostrable, con lo cual la intervención de
médicos psiquiatras es más que cuestionable, cuanto más si están a
sueldo de la clínica. El "peligro para la salud de la madre" habría de
definirse por causas únicamente físicas y objetivables. Y los otros dos
supuestos, el de violación y el de malformación, son también un
compromiso incómodo entre un cúmulo cuestiones prácticas que serían
injustificables en pura teoría legal. En ninguna propuesta legislativa
hoy viable hay voluntad, en absoluto, de ser coherente con los
principios que supuestamente inspiran la ley. Más bien se mantiene una
puerta falsa para que quien quiera la encuentre, y no haya nunca
ninguna mujer castigada por abortar, que es, después de oír hoy al
ministro, la prioridad incuestionada. Pero se puede uno preguntar si
una ley que no castiga su incumplimiento, ¿es acaso una ley?
Al ser un proceso gradual y complejo, al estar envenenado el debate por
consignas y tomas de postura partidistas, no hay solución al tema del
aborto que vaya a dejar a todos satisfechos. Menos aún, si aceptamos
incluir al feto o embrión abortado en el grupo de los que tienen que
estar satisfechos. Un planteamiento que no soluciona nada a nivel
filosófico pero sí supone a su manera una solución política, es el
sentar una ley de plazos (que ya se sabe: hecha la ley, hecha la
trampa). Pero tiene el inconveniente de trazar una línea donde no la
hay. El aborto pasa gradualmente de ser un asunto desgradable y
repugnante en las primeras semanas, a ser un horror carnicero digno de
Hannibales Lécters en las últimas semanas. Una manera de concebir
su aceptabilidad moral es contemplar la aceptabilidad moral de
arrancarle a un bebé, de la cabeza, un trozo de carne equivalente al
tamaño del embrión o feto que se pretende abortar. Así vemos de modo
práctico cómo la cantidad se va convirtiendo en calidad.
Es una perspectiva, se me dirá, un tanto pedestre o patatera. Pero por
lo menos sí se adecúa, puestos a ser pragmáticos, con cierta práctica
social de la cuestión, y no una práctica actual, sino casi inmemorial.
El aborto con la bruja o con las malas hierbas era tradicionalmente
cosa de la mujer y llevada en secreto—nunca respaldada públicamente y
con vale de la seguridad social. Y si hay algo de hipocresía social en
ésto, es preferible a la hipocresía con seguro médico incorporado que
subvenciona públicamente un aborto fingiendo que hay riesgos para la
salud psíquica de la madre. (Al padre nadie le pregunta, por cierto,
sobre su salud psíquica). Desde tiempos inmemoriales, un embrión
minúsculo no era sujeto social, pues era conocido sólo para la
embarazada. Lo que empezaba a ser sujeto social visible era la barriga,
y eso sí era objeto de escándalo o sospecha cuando desaparecía por
voluntad de la interesada. Ahora se pretende imponerlo como
comportamiento socialmente irreprochable. Pues miren, para unos lo
será, y para otros no; y la ley tendrá que decidirse, y todos y todas
tendrán que hacerle caso a la ley, o atenerse a las consecuencias si
ponen su voluntad o su moral particular por encima de ella. Aunque...
más bien lo que harán es lo de siempre, buscar la puerta falsa que se
suele dejar entreabierta.
Evitar la discusión de los límites desagradables en que termina la
coherencia, o evitar examinar los aspectos inconvenientes de la
cuestión, tiene sus ventajas prácticas. Examinar en detalle la cuestión
del aborto tiene el inconveniente de hacer que la ley del aborto del PP
sea casi tan inmoral como la del PSOE. Pero evitar estas cuestiones, en
las que no estamos de acuerdo ni con nuestros más allegados y quizá ni
con nosotros mismos, es lo que hacemos constantemente. La moral
abortista de uno mismo no coincidirá con la ley, nunca o muy raramente,
excepto por acomodo interesado, falsario y predeterminado, a la misma—y
esto hace que toda regulación concebible del aborto sea inmoral,
monstruosa e inhumana, para casi todo el mundo.
Reaparece ResearchGate O más bien reaparecen mis publicaciones desaparecidas en
ResearchGate—deben estar de reformas por ahí.
Y les añado ésta, que escribí hace casi 30 años, un trabajo de curso de
cuando aún era estudiante:
Era para la asignatura de fonética que si mal no recuerdo la
estudiábamos con Javier Sánchez, quien por cierto se acaba de jubilar
al comenzar este curso. "Hard Work!"
me pone al principio el profe, y yes
indeed,
me lo curraba yo... y así saqué uno de los mejores expedientes de mi
promoción; si no el mejor—que tampoco andaba yo comparando expedientes.
_____
Hábitat 2000
Thunder on the Mountain (3)
Nos cobrarán más y nos pagarán
menos
Y lo de la limitación de sueldo a los banqueros, una
tomadura de pelo. El gobierno del PP está haciendo, poco más
o menos, lo que el de Zapatero. Perrear, como los griegos, e ir
aparcando las reformas necesarias, ahora que están ellos en posesión
del chiringuito. Con lo cual la crisis se agudizará y el paro seguirá
creciendo.
Martes
7 de febrero de 2012
10001 fotos, y más
Como a pesar de lo que pueda parecer por el post
anterior soy poco dado a las efemérides, se me pasaba comentar que ya
tengo más
de diez mil fotos en Flickr. No lo diría si no fuera porque,
aparte de
la calidad de las fotos, es cuestión de cantidad: no conozco a nadie
que tenga un fotoblog con diez mil fotos. Así que quedan invitados a
mirarlo, pero no las miren todas de golpe no les vaya a dar un mal.
Ésta es la foto diez mil uno:
Mi tesina sobre Dickens
Aniversario de Charles Dickens, el 200. Aquí hay un
artículo de la NPR sobre él.
También yo leí bastante Dickens, hace 200 años, qué digo, hace sólo 25
o 30 —y me quedaron ganas de leer más, y algún día lo haré, quizá
empezando por una primera edición de los Pickwick Papers que me compré hace
poco. Great Expectations
es quizá mi favorito y el que más veces he leído, unas cuantas, hasta
se lo leí a Alvarete cuando era pequeño, un capítulo cada noche. Y
también leí varias veces Hard Times,
porque escribí en tiempos una tesina sobre esta novela de Dickens. Por
releer hasta me releí y me retecleé la tesina, para ponerla en red,
aquí: Aspectos
de la técnica narrativa en Hard Times
de Charles Dickens. Pero no volveré a hacerlo, eso de releerme. Más
bien... igual les empiezo a leer a los chavales David Copperfield, por qué no. O Dombey and Son,
que lo empecé a leer el año 93, pero perdí el libro, junto con la casa
en la que estaba; allí debe seguir. Tantas cosas se dejan sin acabar.
Otros de Dickens ni los he abierto. ¿Realmente me quedará tiempo para
leer más Dickens? Estoy dividido entre los dos consejos de Gandhi, Live
as if you were to die tomorrow. Learn as if you were to live forever.
—que son intercambiables, claro:
Learn as if you were to die tomorrow. Live as if you were to learn forever.
O, quizá, lo más sabio sea hacer como los dioses, Live as if you were to live forever. Lo
más cerca que podemos estar de la vida de los inmortales es fingir que
lo somos. En cualquier caso, una de las mejores maneras de que te pille
la muerte, o la vida, es sin duda leyendo a Dickens.
Y a las seis me voy a la FNAC, que hay un ciclo de Dickens y echan Historia de dos ciudades.
________
Bien, pues excelente la adaptación clásica de 1935 de Historia de Dos Ciudades, con
Ronald Colman con un ligero toque a lo Joaquín Sabina. Claro que era
una película con dobles; el aristócrata francés que se le lleva a la
chica era el Orlando Bloom de los años 30, y el malo y corrupto Basil
Rathbone sacaba un aire de lo más parecido a Camps. Luego ha habido un
coloquio muy animado con Alfredo Moreno, el de 39
Escalones, blog en el
que he visto este vídeo de homenaje a Dickens:
Y la nave va Poco antes del célebre hundimiento del Costa Concordia, tan
alegórico como el del Titanic o más, resulta que Jean-Luc Godard había
hecho una película sobre esa dimensión significativa del barco—no sobre
el hundimiento, claro, sino sobre la vacuidad del crucero entendido
como una alegoría de la sociedad postmoderna. En el mismo Costa
Concordia, digo, filmó su película de 2010 Film Socialisme.
Con escenas entre incomunicativas y curiosas, como la que muestra a
Alain Badiou dando una conferencia sobre Husserl a una sala vacía, en
un auditorio de a bordo. Anunciaron realmente la conferencia, dice
Godard, y nadie fue, previsiblemente. Tampoco nadie hace caso al aviso
de "Abandon Ship, Abandon Ship" que
suena por los altavoces en la película. Resulta que este mighty ship of state tenía
sus cubiertas, plazas y salones nombrados todos con los países y
ciudades de la Unión Europea, y saquen sus conclusiones. Sea como sea,
la combinación de Godard y Costa Concordia es demasiado explosiva como
para no fijarse en ella. Puede leerse un comentario sobre la película en
el blog de David Bordwell, a cargo de Kristin Thompson, y otro de Andréa
Picard en CinemaScope.
La película de Godard, claro, merecería una secuela, visto lo
visto—aunque igual la debía filmar Mister Bean, no sé, para encontrar
el punto de alegoría adecuado.
"This object tells a story" is another way of saying "this object has a
story." Of course people can tell any kind of story through objects,
but this only means that objects can be recycled. When we speak of the
story told by an object, we mean not just any story anyone might tell
using the object as a prop, but rather, a story which is necessarily
structured around the object's specificity, not around the teller's
individuality. The story which needs to be told in order to understand
the object—not just any story the teller might tell, but the story
which needs this object in order to be told. Which is not to say that
the teller's individuality may not interact fruitfully with the
object's specificity (or historicity should I say), opening it up and
making the object readable for people who could not see the story in
the object or could not hear the story "told" by the object. A story
told by an object is therefore the story which concerns anyone who
wants to know more about the piece of history which inheres in the
object. Or, ultimately, the story which concerns anyone interested in
understanding the historicity which inheres in anything and in anybody.
The big story that we all share with the object and with the teller.
La escritura, la mano derecha y
del curso del sol Habiendo disfrutado mucho con las memorias
alfabético-caóticas de Gérard Genette, Bardadrac, ahora estoy
leyéndome su continuación o Codicille.
Leo
como sigue en el artículo-entrada "Côté", sobre sus perplejidades con
la reversibilidad de derecha e izquierda, según desde donde se miren:
"la
'droite' est perçue, dans cette tradition, comme le parti attaché au
passé, la 'gauche' comme le parti tourné vers l'avenir. Je n'en crois
plus rien depuis longtemps, mais les réflexes anciens parlent plus fort
que les prises de conscience récentes. J'en conviens, mais pourquoi
cette vectorisation contradictoire de l'espace symbolique?
La réponse
est sans doute dans la question: le fait décisif qui oriente de la
gauche vers la droite, et contrairement à l'orientation politique
héritée de si peu loin (pas beaucoup plus de deux siècles), la plupart
de nos gestes directionnels, y compris sans doute chez les gauchers, ce
fait est celui qui domine, depuis bien plus longtemps (plus de deux
millénaires) notre orientation culturelle : c'est le mouvement
dextrogyre (de gauche à droite) qui est pour nous celui de l'écriture
et de la lecture. 'Nous' (on voit maintenant ce que désigne
sélectivement ce pronom) écrivons et lisons de gauche à droite, et
cette
habitude commande notre vectorisation de l'espace et du temps, par
exemple dans nos graphiques et autres courbes de croissance (ou de
déclin) : une ligne ascendante ou descendante l'est toujours pour nous
de gauche à droite, et l'on imagine mal la barre oblique des calandres
de la marque Volvo 'monter' de droite à gauche, ce que chacun
interpréterait comme une diagonale déclinant de gauche à droite. On
pourrait certes tenir cette supposée cause elle-même pour un simple
effet, ce qui nous relancerait, en amont de celle-ci, à la recherche
d'une autre cause, plus universellement anthropologique. Mais si cette
cause primitive et naturelle était établie, on ne comprendrait pas
pourquoi tant d'écritures 'orientales' se tracent et se lisent,
lévogyres à l'inverse des nôtres, de droite à gauche." (76-77)
Meditando sobre esto he ido
husmeando por la página
de la Wikipedia sobre la escritura, y por otra sobre los sistemas de
escritura.
Y me parece que la causa antropológica, primitiva y natural podemos
localizarla con relativa facilidad. Creo que la direccionalidad del
alfabeto va unida a su adopción por los pueblos del hemisferio norte,
lejos ya de los trópicos, asociando la dirección de la escritura al
movimiento aparente del sol en el cielo. Los primeros alfabetos del
mediterráneo oriental se escribían con frecuencia de modo
boustrofedónico: es decir, alternando una línea de derecha a izquierda
con otra de izquierda a derecha, como el trayecto de los bueyes arando
un campo. Esto es menos operativo, claro, que escribir todas las líneas
en la misma dirección. Sobre todo en los sistemas alfabéticos, en
los que la direccionalidad de la palabra como unidad duplica la
direccionalidad de la sintaxis. Y así se acabó imponiendo la dirección
uniforme, y de izquierda a derecha, en el alfabeto griego. Grecia está
más al norte que Fenicia o que Egipto.
Los jeroglíficos egipcios se solían escribir con frecuencia de derecha
a izquierda, pero abundan otras direcciones, lo que prueba que la
direccionalidad no era percibida como algo fundamental—y menos aún la
asociación entre el movimiento del sol y la escritura. El cuneiforme
mesopotámico, sin embargo, se escribía de izquierda a derecha—al menos
a partir de mediados del tercer milenio a.C., pues antes era
vertical—lo cual pudo influir en que los alfabetos del sureste de Asia
se escribieran también de izquierda a derecha. Es posible que el
cuneiforme pasase de escribirse de izquierda a derecha junto con un
desarrollo de una mayor conexión entre la escritura y el tiempo: por
ejemplo, a través de la escritura de textos más elaborados como son las
crónicas o las narraciones como el Poema
de Gilgamesh.
En el lejano oriente era más frecuente en muchos alfabetos que la
escritura fuese de arriba abajo, en otros alfabetos de abajo arriba—y
las columnas unas veces de izquierda a derecha y otras de derecha a
izquierda. A lo largo del siglo XX, por influencia occidental y para
facilitar la inserción de símbolos occidentales, los alfabetos
orientales han
pasado a escribirse horizontalmente, y de izquierda a derecha.
La escritura árabe es la más "antisolar" que hay de entre los grandes
sistemas de escritura, pues va de derecha a
izquierda, como el sirio y el hebreo,
y un par de lenguas tropicales. En los países del sur, no es tan
relevante la asociación del movimiento del sol con la dirección
izquierda-derecha: es más bien arriba-abajo o abajo-arriba la
espacialidad que se asocia al paso del tiempo.
A lo que voy: aunque la historia de las direcciones de la escritura es
en gran medida caótica, es un caos en el que entran diversos
ingredientes a modo de vectores de fuerza. El más potente de ellos, sin
duda, es la tradición recibida; otro es la influencia de los vecinos.
Pero uno de estos vectores de fuerza, y muy influyente a la hora de
determinar una tradición, ha sido la asociación entre el movimiento
aparente del sol en el cielo, más perceptible en el norte como un
movimiento de izquierda a derecha, y el progreso del tiempo en la
cadena escrita. La izquierda es "antes" y la derecha es "después", y la
flecha del tiempo se asocia pues con la representación natural de un
movimiento de izquierda a derecha. Por lo mismo las culturas europeas
asocian el movimiento de las agujas del reloj con un movimiento
"natural" o con el paso habitual del tiempo, y el contrario a las
agujas del reloj con un movimiento antinatural o retrógrado. Por
supuesto que la aguja del reloj viaja también de derecha a izquierda
mientras el tiempo sigue avanzando, pero eso es en la parte inferior de
la esfera, la que no está asociada al movimiento del sol ni a la
postura erecta humana, con la cabeza apuntando al mediodía.
Originalmente, el amanecer ha de estar a la izquierda, en la horizontal
de la esfera, y el atardecer también, pero a la derecha. Las demás
horas ya no son laborables. En cuanto a los demás astros, siguen
naturalmente un movimiento aparente similar al del sol, pero su impacto
en la experiencia general y en la percepción es mucho menor.
Otro ingrediente más que entra en la composición caótica de fuerzas que
acaban direccionando la escritura es la lateralización del cerebro, y
el dextrismo predominante. La lateralización actúa sobre la escritura
por vía del manejo de instrumentos de escritura con la mano derecha. En
una escritura con líneas horizontales, habrá mayor tendencia a escribir
de izquierda a derecha que de derecha a izquierda: para no emborronar
lo escrito, si se usa tinta u otro material que haya de secarse o
endurecerse; y, por otra parte, también para ver lo que acabamos de
escribir, sin que nos lo tape la mano al moverse de derecha a
izquierda. No es extraño que muchos zurdos escriban, en la práctica,
líneas verticales, girando el papel para que sea visible lo que acaban
de escribir.
En suma, y por sintetizar mi tesis definitiva: la escritura se mueve
mayoritariamente hacia la derecha no sólo por la lateralización
cerebral que resulta en el dextrismo, sino también porque se desarrolló
en el hemisferio norte. La escritura occidental (y ahora también
la oriental)
sigue al sol trazando sus líneas invisibles en el cielo, y en última
instancia su direccionalidad dominante viene dada en gran medida por la
dirección de giro de la Tierra. Es el sol quien aúna tiempo y espacio
en una fusión conceptual espontánea, sugiriéndonos la dirección
"natural" de la escritura, en origen a los países del norte, donde el
sol está bajo. Luego, por virtud del comercio, la industria y el
colonialismo, éstos han extendido esa percepción espacial del tiempo
por la mayor parte el mundo.
Un chiste de Adorno Quién dijo que
Adorno no tenía sentido del humor. En su chiste son suabos, pero yo los
voy a cambiar por sociatas, en homenaje al congreso de hoy.
Dos del PSOE se encuentran un sapo. Uno le dice al otro—Oye, te doy
cincuenta euros si te lo comes. El otro va y se lo come, y el primero,
mosqueado, paga cincuenta euros. Siguen andando y se encuentran otro
sapo. El que se había comido el sapo dice, Oye, y yo ahora te doy
cincuenta euros si éste te lo comes tú. El primero va y se lo come. Se
embolsa los euros, y siguen andando. Y dice uno, "Oye, no sé para qué
nos hemos comido esos sapos".
Viernes 3 de febrero de 2012 Arratiecho
Who'sWho in the World Hoy
actualizo la información disponible sobre mí en Who'sWho in the
World—donde aparezco entre Alberto
García Jurado y Gabriel José García Márquez. La
verdad es que no ha cambiado gran cosa en mi vida, a efectos de Who's
Who, desde que me incluyeron en su publicación, y en otro siglo era. No
hemos prosperado ni decaído espectacularmente, sólo que ahora la
actualización se hace en red en vez de por carta. Esto dicen de mí en
Who's Who: Personal
Information
José Ángel García Landa
Gender: Male
Occupation: English educator
Birth: (City) Biescas (State) Huesca (Nation) Spain
(Date) 06/01/1961
Contact Information
Edit Home: Joaquín Costa 12 Zaragoza, 50001 Spain
Edit Office: U de Zaragoza Facultad de Filosofía Zaragoza, 50009
Spain Currently selected as 'mailing' address
Education
Edit Degree: Lic., School: U. de Zaragoza, Location: Spain
Edit Degree: PhD, School: U. de Zaragoza, Location: Spain
Edit Degree: MA, School: Brown U.
Career History
Career: Asst. lectr. U. de Zaragoza, 1987-90, acting sr. lectr., 1991,
sr. lectr., 1992—
Creative Works
Author: Samuel Beckett y la
Narración Reflexiva, 1992, Acción,
Relato, Discurso: Estructura de la ficción narrativa, 1998;
co-editor: Narratology, 1996,
Gender, I-deology, 1996, Theorizing Narrativity, 2008;
editor Miscelánea-A Jour. of English
and Am. Studies, 1991-99, (Internet) A Bibliography of Literary Theory,
Criticism and Philology, yearly editions from 1995.
Awards
Grantee USA-Spanish Joint Com., 1988-89.; AEDEAN prize for research in
literature 1993.
Achievements
Contributions to interdisciplinary narrative analysis.
Civic, Political, and Philanthropic Activities
Member of several charities and NGOs.
Military
Military service in the Spanish army, 1985-1986.
Current Memberships
Mem. AEDEAN (sect. convenor 1994-95, award 1993), ESSE (European
Scociety for the Study of English), ISSN (International Society for the
Study of Narrative).
Family
Son of Angel García and Felisa Landa; m. M.J. Arán (div. 1996); m.
Beatriz Penas, Nov. 9, 1996; children: Álvaro, Ivo, Oscar.
Hobbies and Special Interests
Book collecting, guitar, drawing, blogging, photography.
Additional Comments
Online publications available at the Social Science Research Network.
Photographs at Flickr. Personal website at www.garcialanda.net
NCB-KRL Una foto que rescata
Pilindrín del baúl de los
recuerdos, diría yo que de hace 20 años, pero diría mal porque es de
hace 30. En
fin, la guitarra la sigo teniendo. Por aquel entonces aprendía
yo (aparte de la guitarra) a revelar fotos en blanco y negro, y nos lo
pasábamos bien imitando a los rockeros. Bueno, eran los años de
Rockollection, todo era ya retro. Pero lo que me parece ya una
casualidad es que salgan en la foto tanto Lennon como McCartney, además
de mí imitando a Bob Dylan, claro. Y una cosa que iba de guasa en
la foto pero que jamás pensé que tendría en la realidad: ahora tengo un
canal propio de televisión, para cantar los viejos éxitos de esos
años—
des trucs qui m'collent encore au
cœur et au corps.
This Is a Fine Romance Este es el texto que he puesto para comentar
en el primer examen de grado de Estudios Ingleses que hago (hoy); la
asignatura es "Literatura Inglesa II", de los siglos XVII y XVIII, y el
texto viene de Pamela: Or, Virtue
Rewarded, de Samuel Richardson.
At last
he came in again, but with mischief in his heart! and raising me up, he
said, 'Rise, Pamela, Rise; you are your own enemy. Your perverse folly
will be your ruin: I am very much displeased with the freedoms you have
taken with my name to my house-keeper, as also to your father and
mother; and you may as well have real cause to take these freedoms with
me, as to make my name suffer for imaginary ones.' And saying so, he
lifted me up, and offered to set me on his knee.
O how
I was terrified! I said, like as I had read in a book a night or two
before, 'Angels and saints, and all the host of heaven, defend me! And
may I never survive one moment, the fatal one in which I shall forfeit
my innocence!' 'Pretty fool!' said he, 'how will you forfeit your
innocence, if you are obliged to yield to a force you cannot withstand?
Be easy, for let the worst happen that can, you'll have the merit, and
I the blame; and it will be a good subject for letters to your father
and mother, and a pretty tale moreover for Mrs Jervis.'
He
then, though I struggled against him, kissed me, and said, 'Who ever
blamed Lucretia? The shame on the ravisher only: and I am content to
take all the blame upon myself; as I have already borne too great a
share for what I have deserved.' 'May I,' said I, 'Lucretia like,
justify myself by my death, if I am used barbarously?'
'O my
good girl!' replied he, tauntingly, 'you are well read, I see; and we
shall make out between us, before we have done, a pretty story for a
romance.'
El tema a desarrollar ha sido John Milton (cuénteme
vd. lo que quiera); y las preguntas cortas eran tal que así:
a) Which of these works should be described as a mock epic? a) Paradise Lost
b) The Aeneid
c) The Dunciad d) The Rambler e)
On American Taxation e) Biathanatos
b) Who is the author of The History
of Rasselas, Prince of Abyssinia? a) Ben Jonson
b) John Donne
c) Oliver Goldsmith d) William
Shakespeare e) Adam Smith f) Samuel
Johnson
c) Which of the following works is NOT by Mary Wollstonecraft? a) Mary, a Fiction
b) Humphry
Clinker c) A Vindication of the Rights of Men
d) Original Stories e) Thoughts on the Education of
Daughters f) An Historical and Moral View of
the French Revolution
d) Which is the metrical form of Alexander Pope's Essay on Criticism? a) Heroic couplets
b) Blank verse c) Prose fiction
d) Elizabethan
sonnet e) Accentual
essay f)
Spenserian stanza
De resultados, ya hablaremos más adelante, quizá en
la web de la asignatura.
Un debate en el Philoctetes Center sobre la influencia de la
motivación y la atención sobre lo que percibimos y cómo lo
interpretamos.
Interesante para reflexionar sobre lo que percibimos consciente o
inconscientemente, y sobre ciertos tipos de procesos mentales que
normalmente son inconscientes pero que pueden volverse conscientes
cuando volvemos la atención hacia ellos. Por ejemplo, "they found that
very emotional stimuli could break through the cloak of
invisibility..." También de modo racional y reflexivo, "induced
vigilance makes you more aware about your interpretation." Otro
experimento psicológico de percepción curioso (y seguramente
esperable): a las personas sin pareja, los posibles candidatos les
parecen más interesantes o atractivos que a las personas ya
emparejadas: son, por así decirlo, modificados mentalmente.
Y, viniendo del público, una observación crucial: no percibimos las
cosas en "flashes" o aisladas, sino contextualizadas, e insertas en
marcos narrativos que les dan sentido. Esto afecta de modo crucial a
nuestra interpretación y a nuestra percepción de los fenómenos.
Otro participante habla de "unconscious motivational tracks", es decir,
motivaciones inconscientes de nuestra actuación, que permiten hablar de
intenciones inconscientes.
Esta intencionalidad de nuestra actuación nos lleva a modificar de modo
inconsciente (pero intencional en este sentido) los datos que manejamos
en nuestra percepción, para conducir a nuestra interpretación deseada y
justificar lo que va a ser nuestra actuación.
De modo más general, la interpretación y reelaboración de un
acontecimiento, situación, fenómeno, viene a suponer esta modificación
retrospectiva de su naturaleza, para orientarlo con los fines del
sujeto que lo interpreta o reelabora.