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También
tengo el IBSN 0-000-0000-1
—nada menos.

Dos patitos,
a photo by JoseAngelGarciaLanda
on Flickr.
Viernes 29 de julio de 2011 Miro la vida pasar Esta practicaba junto al mar, el de la guitarra—una de Fangoria. ITF Hoaxes (A commentary in The
Utopian Reservoir, on
the case of the Damascus lesbian blogger who turned out to be a man,
and not even gay, merely Scottish, causing general dismay about the unreliability of
the Web.... and a new realization that ¡people can wear masks!):Oh well, there were literary hoaxes before there was an Internet, and there were literary pseudonyms like George Eliot before the Internet avatars... but there was never such an outcry not to trust books or their authors, or literature as a whole. I suppose we just need to be more aware of the characteristics of the medium, and to trust information which comes via several channels, not just one. In so-called "real life" we've got to be multimedia too, otherwise we are liable to become a figment of the imagination, e.g. an telephonic acquaintance, or an epistolary one, or a mask at the office. Jueves 28 de julio de 2011 Freud ante la Esfinge Con su lectura de la tragedia de Sófocles Edipo Rey, Freud convirtió a Edipo en un everyman—un individuo cuya historia epitomiza el desarrollo de todo ser humano. La leyenda ya contenía un germen (más que un germen, diría Freud) de este paso, al hacer que Edipo no entienda cómo el enigma de la Esfinge, que él acierta en parte, se refería no sólo "al hombre", sino a él—muy particularmente, y no sólo en tanto que parte del género humano. Freud iría más allá, incluyendo en el destino general del hombre, tal como es representado por Edipo, no solamente el paso del héroe por las etapas de la vida (andando a cuatro patas, luego sobre dos piernas, luego con tres pies)—sino también la historia completa de Edipo: la muerte inconsciente del padre, y el deseo hacia su madre. El complejo de Edipo, en suma, que para Freud viene a ser determinante en la formación del sujeto humano y en su socialización simultáneamente, en el seno de la familia como pequeña sociedad. A la vez se forma la estructura del sujeto en tanto que ego socialmente aceptado e inconsciente antisocial, pulsional y sujeto a represión—pero que puede aflorar mediante extraños síntomas en la conducta consciente del sujeto. Hay quien ha acusado a Freud de proyectar una historia personal, o una obsesión particular suya, al nivel de una interpretación general de la conducta humana. Y se le dé el valor que se le dé a la tesis edípica de la socialización, y de la formación del carácter y de la identidad socio-sexual, sí habrá que reconocer una cosa. Que Freud tenía un fuerte complejo de Edipo, de la modalidad más clásica y acusada, con rivalidad frente a un padre al que siempre representa en su obra como tiránico y autoritario (Totem y Tabú es otro modelo estándar del parricidio elevado a categoría hermenéutica). El mismo Freud reconoció en sus cartas a Fliess cómo de su propio autoanálisis había emergido este complejo de Edipo del cual él sufría, reconociendo su hostilidad inconsciente hacia su padre y sus deseos reprimidos en la infancia hacia su madre. En fin, que Freud se propone a sí mismo como modelo de libro para el complejo de Edipo—algo que nos puede hacer sospechar, cuanto menos, que la generalización del modelo como marco para la generación de todo sujeto puede tener, como poco, un elemento de proyección o de distorsión subjetiva, por las tendencias del propio analista. Hay que señalar que, en todo caso, Freud tiene más complejo de Edipo que el propio Edipo—pues la historia del griego no da lugar al desarrollo de rivalidades inconscientes con su padre y de deseos hacia su madre. Sus padres para Edipo eran otros, y el hombre que mató y la mujer con la que se casó eran unos desconocidos, no familiares suyos. Freud mismo comenta que en los mitos las tendencias psicológicas están por así decirlo despsicologizadas, presentadas de modo objetivado y dramatizado en las acciones de los personajes, no en sus intenciones ni pensamientos. En suma, que Edipo no tiene por qué tener complejo de Edipo, más bien es imposible que lo tenga—lo que tiene que hacer es ofrecer con su historia un modelo que representa o expresa esas pulsiones identificadas por Freud. Que por su parte no es griego sino victoriano de Viena, y sí encuentra en su familia la situación patriarcal y edípica ideal para el complejo. Así pues, Freud elige el mito de Edipo como modelo de la psicología del sujeto, y se presenta a sí mismo como un nuevo Edipo que ha descifrado un enigma—el enigma del hombre también, el enigma de la formación del sujeto. Freud y Edipo se ven a sí mismos como descifradores de enigmas: lo cual no deja de tener cierta ironía, visto que la interpretación de Edipo había sido incompleta y parcial… verdadera, pero engañosamente verdadera. El libro de Nicholas Ray Tragedy and Otherness (2009) examina algunas disfunciones de la interpretación freudiana. Y recoge esta anécdota tan reveladora contada por Ernest Jones en su biografía de Freud. Un "curioso incidente", lo llama Jones. Era por el cincuenta cumpleaños de Freud, y se reunieron un grupo de sus discípulos y seguidores para hacerle un regalo: un medallón que por un lado llevaba una imagen en bajorrelieve con el perfil de Freud, y por el otro una ilustración griega de Edipo frente a la Esfinge, respondiendo su acertijo, figuras rodeadas con este lema: OS TA KLEIN AINIGMAT HDEI KAI KRATISTOS HN ANHR ![]() - es decir, "El que adivinó el célebre enigma y fue un hombre muy poderoso". Son palabras del Coro en el éxodo de Edipo Rey, de Sófocles. Pues bien, resulta que cuando Freud vio la medalla con la inscripción, "empalideció
y se alteró, y con voz ahogada pidió saber a quién se le había
ocurrido. Se comportó como si hubiese visto un espectro, y en efecto
era lo que había sucedido. Cuando Federn le dijo que era él quien había
elegido la incripción, Freud reveló que, cuando era un joven estudiante
en la Universidad de Viena, solía pasear por el gran claustro
examinando los bustos de antiguos profesores famosos de esa
institución. Había tenido entonces la fantasía no sólo de ver un día su
propio busto allí, cosa que no hubiera sido de extrañar en un
estudiante ambicioso, sino de verlo portando efectivamente las
idénticas palabras que ahora veía en el medallón" (Jones 1955, 2.14).
Nos cuenta el propio Jones, al parecer ajeno a la dimensión inquietante de su propio relato, cómo él mismo se encargó de llevar la profecía autocumplida hasta sus últimas consecuencias, pues cuidó de que cuando (en efecto) se erigió un busto a Freud en el claustro de la Universidad de Viena, se le añadiese la inscripción sofocleana del medallón. "Es", dice, "un ejemplo muy raro de que una ensoñación de la adolescencia se vuelve cierta en cada detalle, aunque le costase ochenta años el realizarse" (1955, 2.14, cit. en Ray 60). Jones, como vemos, se centra en la autosatisfacción de la profecía cumplida, mientras que la propia escena que describe parece sugerir una dimensión más inquietante. Unheimlich, por ser más precisos. También es simplista que Jones observe que la profecía adolescente se ha cumplido al detalle pasando por alto su dimensión de profecía autocumplida, su propio papel en autocumplirla, o el trayecto en concreto (inesperado y reflexivo) por el cual llega a cumplirse. Puede uno preguntarse qué enigma era el que Freud quería desvelar, siendo estudiante. También pueden aducirse explicaciones diversas para esta especie de déjà vu, o momento inquietante, como se le quiera llamar. Supongo que el propio interés continuado de Freud por Sófocles, ya desde estudiante por lo que se ve, fue captado sobradamente por Federn y los otros discípulos, y puede aducirse que el símil entre Edipo y Freud no era ya por entonces ajeno a la mitografía psicoanalítica. Ray explora algunos paralelismos entre Freud y Edipo como racionalistas presuntuosos. Sea como sea, el momento en que Freud contempla el medallón tiene algo de oracular—es una de esas coincidencias que permiten leer un destino; es significativo en todo caso, y algo tiene la escena que sugiere una revelación potencial de sentidos ocultos—quizá inesperados y desagradables, como si la coincidencia relativa a los enigmas fuese un nuevo enigma que requiriese interpretación, y anunciase, de manera autodesconstructiva, el propio fracaso de la teoría, o una dimensión indeseable de la misma, en el momento justo de celebrar su triunfo. La alteración de Freud puede ascribirse quizá sólo a la coincidencia, y a la emoción de ver una profecía realizada, o quizá pueda verse en ella (es lo que sugiere la descripción de Jones) una especie de desbaratamiento, un paso en falso dado por alguien con buena intención pero con resultados inesperados. Lo inesperado podría ser que el enigma está a medio resolver, y que el que se precia de adivinador de acertijos (Edipo, Freud) quizá tenga una trabajo interminable por delante, pues la interpretación misma se convierte (como decía T. S. Eliot) en un fenómeno que ha de ser interpretado de nuevo, volviendo el trabajo hermenéutico potencialmente interminable e irresoluble. La frase del coro tiene una dimensión irónica, no para el coro mismo, sino para el espectador reflexivo de la obra, que ve en ella una versión incompleta y blanqueada de los hechos y de la carrera de Edipo, así como de su capacidad en tanto que descifrador de enigmas. La obra misma es la historia de cómo la presunción de Edipo, confiado en su propia perspicacia como intérprete, le lleva a buscar al causante de los males de Tebas, sin saber que tras la pista del asesino se encuentra él mismo. Pero no es ese secreto desvelado cuya solución celebra el coro, diciendo cómo "adivinó el célebre enigma". Es una frase que celebra una solución incompleta e irónica. Freud nunca cuestionó seriamente, al parecer, que tras la resolución de su propio enigma, el del sujeto humano, pudiera hallarse no sólo Freud en tanto que sujeto humano, que es la solución que creyó encontrar en su autoanálisis, sino Freud como Freud. Es decir, que en el enigma que se le propuso, y en la solución que él dio, al margen de su aplicación al "hombre en general", la más dolorosa y significativa respuesta fuese, una vez más, gnothi seauton. Quizá en su agitación y sorpresa al encontrarse con el momento casi mítico de la profecía autocumplida pueda leerse también una sospecha de que siempre queda un enigma por resolver, una vez se han resuelto los enigmas, y una inquietud porque el destino aún tiene secretos por desvelar. Secretos que pueden ser dolorosos de sacar a la luz, pues se refieren a la propia historia del intérprete, la que lo ha llevado hasta ese enigma que sólo a medias ha quedado resuelto—diga lo que diga el coro. Autorretrato con chavales
Autorretrato con chavales, a photo by JoseAngelGarciaLanda on Flickr. Miércoles 27 de julio de 2011 Me dan pena los noruegos Pena de la buena, compasión—y también de la mala, algo de desprecio. Comprendo que es una sociedad básicamente buena (con excepción de su afición a cazar ballenas sin medida, quizá), y que les ha pillado desprevenidos el payaso sanguinario éste de la matanza. El bien ha de pagar, quizá, su buena fe y su exceso de confianza. No se puede reprochar a nadie, por lo menos no a las víctimas, el no haber previsto la actuación de este canalla, ni el no poderse defender de él, desarmados y cogidos por sorpresa. Pero empieza a ser más preocupante la ineptitud de la policía. Su incapacidad de llegar a tiempo—que no enviasen un helicóptero a reventarlo de un tiro, que no tuviesen medios para acercarse a la isla, que no haya un comando preparado para casos de éstos, en los que las víctimas no tienen por qué pensar pero los Estados sí. Estamos a merced de las bestias con forma humana—pero si no somos capaces de detenerlos en persona, una sociedad que se precie sí debe ser capaz de detenerlos a tiempo, una vez avisada, y de darles lo que merecen—ni más, ni menos. Y más pena da la perspectiva que se ofrece ahora: la de un sistema judicial buenista y garantista, que seguramente va a ser incapaz siquiera de enviar a este individuo a presidio, pues es un pobre demente.... Cuando, cuerdo o demente, sólo hay una pena adecuada para él, que es la muerte a garrotazos en la plaza pública. Por un mínimo de dignidad—por decir que puede haber un asomo de justicia en el mundo. Creo que tiene una noción equivocada de la naturaleza humana, el que no se dé cuenta que pueden hacerse cosas (como las que ha hecho este sujeto, o como las que hizo Bin Laden, o Hitler) que merecen la muerte. No cabe aquí el argumento que se suele aducir, de la imposibilidad de demostrar con certidumbre la autoría del crimen. Me
parece indignante que una sociedad esté, por dejadez de sus
legisladores y por
incapacidad de medir los hechos en su medida, condenada a aguantar a
este sujeto dos veces. Primero, a aguantar sus crímenes, y luego, a
aguantar la vergüenza de tenerlo viviendo a sus expensas unos años, y a
verlo luego en la
calle, quizá con una pensión por desempleo y todo. O a hacer unos
cursos de terapia y de empatía con algún asistente social. Tampoco lo
podrán mandar al exilio de por vida a la Antártida o a Bouvetøya, que
el
destierro seguro que tampoco existe en la feliz Noruega. Tanto más patético todo, cuando pensamos que sus víctimas seguramente se hubiesen opuesto a un castigo demasiado severo para este majadero exterminador. En ningún medio he oído estos días que la muerte sería un castigo adecuado para este tipo de crímenes—hasta allí llega el tabú que imponen las convenciones europeas en estas cuestiones. Y eso que se supone que la opinión es libre. Una curiosa regimentación mental, es lo que creo que hay más bien. No hay derecho a que criminales de este calibre no tengan un castigo adecuado. Es una incapacidad de respuesta, la de la sociedad buenista, que es preocupante—y sí, algo despreciable. Es un segundo atentado contra la sociedad, y casi más irritante que el primero. Porque esto no lo decide una bestia con dos patas, sino los propios representantes del pueblo, supuestamente racionales, y en aras de un supuesto sentido de la justicia, mal entendido. Tanto mayor la ofensa a las víctimas, y a toda la sociedad. Tanto mayor la pena, si ni siquiera se dan cuenta de la ofensa que se hacen a sí mismos. Decía Oscar Wilde que sólo hay una cosa más injusta que la injusticia— la justicia sin su espada. Hay que decir que rara vez la tiene. _____ Todo según previsto, meses más tarde Breyvik es una estrella en su juicio, le dan altavoz a sus sandeces criminales, y se convierte en un gurú internacional con multitud de seguidores y fans. Me reafirmo en mi opinión sobre la patética "justicia" buenista de los noruegos. ¿Cómo es posible que este individuo mantenga alegremente comunicaciones con los medios y con el exterior de la cárcel? Si somos así de tontos, nos seguirán matando con soltura y controlando la situación. Martes 26 de julio de 2011 Evening Planète (2) Planète que guette l'oubli... Lunes 25 de julio de 2011 Causan especial desánimo Más que la falta de respuestas y comentarios de los lectores del blog, causa especial desánimo que los que te pongan sean de este estilo, y a pares: Artículo maravilloso! La imagen y el contenido son atractivos! Gracias por vuestra participación! Its astounding, seeking in the time and work you place into your weblog and detailed specifics you furnish. I'll bookmark your web site and pay a visit to it weekly for the new posts. No les pongo el enlace que acompañaba al comentario por no hacerles publicidad. Puesta de sol en naranja
Puesta de sol en naranja, a photo by JoseAngelGarciaLanda on Flickr. Somos hijos de la guerra Somos hijos de la guerra por Javier Falgueras Cano: una tesis que se resume como sigue: ![]() "Partimos de una simple hipótesis, acorde con los más estrictos principios etológicos y de convergencia evolutiva, cual es... Más que por el cambio climático en el África ancestral, los primeros homínidos tuvieron que aumentar los enfrentamientos por el territorio en la misma medida en que los árboles desaparecían. Hasta el punto en que apareció la sabana, y la presión selectiva motivada por estas contiendas se hizo más intensa incluso que la Selección Natural. A partir de aquí la mayor parte de las adaptaciones positivas que se seleccionan son las que dan la victoria en combate. Cada vez seremos más guerreros, más gregarios y más inteligentes. Y con ello podemos explicar fácilmente los universales que nos separan del resto de animales, y que nos hacen únicos, como el bipedismo, la mano acortada, la aguda visión estereoscópica, el altruismo, las relaciones sociales y sexuales, el lenguaje, el arte, la extinción de las demás especies de homínidos, el fenómeno de masas, el de Estocolmo, el tribalismo, la guerra, etc." Es una tesis que pocas veces se oye enunciada tan claramente, y que me parece que tiene una gran dosis de verdad—de verdad de la desagradable, que es lo que puede explicar el que se oiga tan poco. De hecho se ha oído mucho esta tesis, aunque no en el lenguaje de la etología y del evolucionismo, que es el que se utiliza aquí. Nuestra visión tradicional de la historia siempre ha sido la de "reyes y batallas": pueblos y sociedades pugnando con otras por el dominio, el territorio o por la vida sin más; conquistas, matanzas, genocidios, poblaciones desplazadas y arrinconadas. La historia de los Westerns, sin ir más lejos, o de las películas de la Segunda Guerra Mundial. La carrera armamentista y la Guerra Fría todavía la tenemos muy presente—si no el famoso Choque de Civilizaciones de Hutchinson—y somos conscientes de los presupuestos destinados a los ejércitos y de que la tecnología de punta de lanza en investigación va asociada siempre a tecnología militar. Internet, sin ir más lejos, o la investigación en energía nuclear. Y esperen a ver qué inventos horrendos salen del LHC. En suma, que la tesis ésta no nos pilla de nuevas, todo lo más como un modo de recalcar algo que nos resulta muy familiar, y de llevarlo al origen mismo de la humanidad. No es que la humanidad sea humanidad, y además (como un defecto molesto, o o como un mal superable) sea violenta. Es que la humanidad se ha hecho humanidad mediante la violencia, el dominio y explotación de todo lo que la rodea—y muy especialmente con la exterminación de competidores cercanos, incluyendo a todas las demás especies de homínidos que formaban grupos menos potentes—ejércitos menos competitivos, según lo pondría Falgueras— y esto sin distinguir mucho en si pertenecían a la misma especie o no, pues la especie misma se va "refinando" mediante la asimilación cultural de los grupos marginales a la modalidad cultural dominante, o su exterminación. Sirve muy en concreto la tesis para explicar el funcionamiento de los grupos humanos para su mayor eficacia, la división social del trabajo entre las tres castas tradicionales: los guerreros, los trabajadores, y los sacerdotes. Siendo la misión de los sacerdotes aquí articular el universo ideológico que da cohesión al grupo—los dioses que el pueblo tiene unos en exclusiva (como hoy los santos patrones) y otros compartidos con la etnia que proporciona no sólo competidores de bajo nivel sino también aliados potenciales ante enemigos externos más hostiles. Si es que aún se reconoce la dinámica tribal en la misma distribución de la tierra y de las solidaridades ideológicas. En suma, que la importancia de este razonamiento se halla en subrayar cómo la organización social y la naturaleza misma de los seres humanos está íntimamente ligada a la lógica de la guerra. Sin entrar en si es concebible que la guerra desaparezca o se supere como medio de resolución de conflictos—historia hipotética ésta—lo que sí podemos decir es que la historia efectiva se ha hecho con la guerra. La guerra nos ha hecho humanos, y ha sido consustancial al desarrollo de las civilizaciones, y de las formas de la socialidad humana. De hecho la socialidad y ayuda mutua con los próximos no son sino la otra cara de la hostilidad y competencia con los que son un poco menos próximos. Hobbes ya decía que el hombre es un lobo para el hombre—le faltaba añadir que los lobos cooperan para cazar. La ayuda mutua, la socialidad, la racionalidad, el lenguaje, las leyes y la cultura, no se han desarrollado ni ejercido nunca en el vacío, sino en un marco de conflicto siempre latente o abierto entre especies, etnias, poblaciones y grupos sociales, pugnando por la supervivencia y por los recursos propios y ajenos. Es normal que nuestra atención se dirija a otra parte, y que esto sea a la vez evidente y pase desapercibido—como decía Nietzsche, la reflexión nunca ha sido muy dada a reconocer que cabalga a lomos de un tigre. Viña junto al mar 2
Viña junto al mar 2, a photo by JoseAngelGarciaLanda on Flickr. Domingo 24 de julio de 2011 Lenguaje sin evolución Leyendo Sapiens, el blog de Eudald Carbonell, veo que defiende la capacidad lingüística de las especies anteriores al homo sapiens, con un razonamiento basado en los restos fósiles del cráneo y del oído: A
multitud de colegas que trabajan en este campo les cuesta admitir que
las otras especies de homininos que nos han precedido o convivido con
nosotros sean capaces de hablar. Presos del convenio no escrito por el
que solamente los Homo sapiens podemos desarrollar esta manera singular
de comunicarnos, la mayoría de artículos científicos firmados por
especialistas del paleolenguaje no dan crédito a el habla presapiens.
Sin embargo, y como hemos hecho en muchas ocasiones, no podemos pasar por encima de pruebas empíricas que nos indican lo contrario. Ningún planteamiento científico puede ignorar las evidencias que pueden llevarnos a una explicación concluyente sobre esta posibilidad, aunque nos parezca atrevida o extraña. El descubrimiento en el yacimiento de la Sima de los Huesos, en el complejo de la Sierra de Atapuerca, de los restos esqueléticos que componen el oído medio, así como cráneos completos de Homo heidelbergensis, nos ha permitido al equipo de investigación reconstruir el conducto auditivo. La capacidad auditiva La restitución digital primero, y mecánica después, nos ha puesto en disposición de decir que con mucha probabilidad esta especie oía en banda ancha, como lo hacemos nosotros. Desde luego, si esto era así, parece obvio que era por que se emitía un lenguaje parecido al de los humanos anatómicamente modernos. Siempre se había concebido que la posibilidad del lenguaje en primates humanos estaba relacionada con las áreas de Broca y Wernicke, así como con la posición respecto al cuerpo de nuestro cráneo y su conexión a través del foramen magnum, lo que indicaría que era plana para la base del cráneo. También tendrían a ver la morfología del hueso hioides y la estructura del tracto vocal. Este conjunto de rasgos morfológicos eran el dogma del conocimiento sobre si los homininos que nos precedieron eran, a nivel del habla, como nosotros. Pero nadie había estudiado a través de pruebas indirectas, como la audición, para poder establecer una hipótesis del habla en especies humanas fósiles. Malas noticias para los colegas que piensan que solamente nuestra especie está preparada para entender el mundo, pues parece ser que esto es algo asociado a nuestro género y, por lo tanto, todas las especies, independientemente de la antigüedad han dispuesto de esta capacidad en menor o mayor medida. Se trata de un potencial evolutivo que aún no conocemos bien, pero que descarta a los Homo sapiens como únicos. Este razonamiento parece generalmente aceptado por el equipo de Atapuerca, y ya critiqué algunos de sus aspectos criticables en un comentario a una conferencia de Ignacio Martínez. En sustancia: es plausible la coevolución de la función y el órgano; sin embargo, también podría ser que el desarrollo del lenguaje fuese un caso de exaptación, una función colateral desarrollada para un órgano que ha coevolucionado con otra función. O, dicho de otro modo: para el desarrollo del lenguaje hace falta poder producir sonidos articulados; pero el hecho de que se disponga de un órgano capaz de producir sonidos articulados no quiere decir necesariamente que (ya) se haya desarrollado la capacidad lingüística—si no no habría loros, pongamos. ![]() Lo que querría añadir ahora sobre el razonamiento que vemos en este y otros muchos artículos sobre el origen del lenguaje, la evolución humana, etc., es, paradójicamente en científicos evolucionistas, una tendencia a ignorar una importante característica del evolucionismo: que no hay diferencias tajantes entre las especies, sino transiciones graduales. Por supuesto Carbonell lo sabe y lo dice, cito de su tercer artículo sobre "Homo Sapiens": "Todos sabemos que las adquisiciones humanas son progresivas en el espacio y en el tiempo, pero que surgen de un potencial evolutivo de un primate que hace 1,8 millones de años empezó a incrementar el volumen de su cerebro y la complejidad e interacción del material neuronal que contiene." —y sin embargo desde el momento en que hablamos de la aparición de "la conciencia" o "el lenguaje" o "el razonamiento complejo" o "la teoría de la mente" o "los ritos funerarios" o cualquier otro rasgo que se considere exclusivo y caracterizador de nuestra especie, se tiende con frecuencia a hablar de ese rasgo como si viniese en un package deal, ya hecho y complejo, y como si no estuviese él mismo sujeto a evolución. Quiero decir que la clave no está en si nuestros remotos ancestros a nivel de homo erectus o de homo heidelbergensis podían hablar, cosa que se podrá demostrar plausiblemente dentro de un orden—pero que no es la clave. La clave no está en ninguna parte, porque está en los detalles: no si hablaban, sino qué se decían, y cómo. Es decir, la transición gradual de la comunicación animal al protolenguaje, y (al nivel que discutimos) del protolenguaje al lenguaje. Muchas cosas interesantes se pueden decir al respecto (y por ejemplo las dicen Derek Bickerton, o Terrence Deacon) pero las estructuras lingüísticas y discursivas fosilizan mal, y todo a este nivel es mucho más conjetural de lo que se pueda decir sobre la estructura del cráneo o del oído interno. El lenguaje evoluciona con sus propios fenómenos emergentes de naturaleza lingüística—y mal podemos (al menos de momento) especular con fundamento sobre cuándo surgió la estructura sujeto-predicado, o los adverbios, o la adjetivación. Aunque sí se pueda seguir el razonamiento que sigue las fases necesarias que van de lo simple a lo complejo—por ejemplo, que las oraciones simples preceden a las oraciones complejas, aunque la manera en que las preceden puede que no sea tan simple como podría parecernos a primera vista. (Me refiero a que, por ejemplo, las bases semánticas de las estructuras adversativas o disyuntivas están ya en la lógica de la acción, al margen de su expresión precisa en forma gramaticalizada). Lo mismo que en el lenguaje, podemos hablar de la emergencia gradual y compleja de fenómenos como los rituales, la tecnología, etc. No hay una especie "con lenguaje" sin más (pues todos tenemos más o menos lenguaje) precedida de una especie "sin lenguaje" sin más. Y hasta ahí de acuerdo con Eudald Carbonell—pero debemos evitar el pensar que el hecho de que otras especies pudiesen hablar algo haya de conllevar que sea un lenguaje propiamente humano el que tenían, o una cultura humana. Humano en sentido de Homo, naturalmente. Pero humano en sentido de Homo sapiens, parece redundante decir que sólo lo es el Homo sapiens. Y ya estamos concediendo demasiado, pues el homo sapiens tampoco nace sapiens, sino que se hace sapiens. E incluso (verdad desagradable) es más o menos humano en tanto que complejamente humano—es un piadoso mito contemporáneo, por ejemplo, ese de que todas las lenguas son igual de complejas y todas las culturas igual de complejas (como coletilla que a veces se añade al "igual de respetables"). Todo es respetable, en sustancia, pero algunas cosas son más respetadas que otras. Es respetable también que Carbonell y sus socios de Atapuerca quieran potenciar la importancia y relevancia de su proyecto, arguyendo que se refiere no a una vía muerta de la evolución hacia la humanidad (Heidelbergenses, Homo Antecessor) sino a humanos como nosotros, sólo que primitivos. Es de hecho un interés "creado" que si bien puede distorsionar algún elemento de interpretación del proyecto (colocando a los antecesores con demasiada osadía como antecesores nuestros), también le añade una dimensión interesante—pues les lleva a buscar y mostrar la presencia de elementos "humanos" en especies próximas pero no sapiens. En suma, que no hay que olvidar que el lenguaje no viene "en bloque"—sólo Chomsky parece concebirlo así, con su tendencia infalible al ahistoricismo. No hace falta sólo desarrollar por evolución emergente la "capacidad de lenguaje", sino también el lenguaje en sí, el lenguaje en acto y no en potencia. El lenguaje es más o menos, se desarrolla, evoluciona; se puede hablar y dar voces sin decir gran cosa de modo coherente. Desarrollar la complejidad de un lenguaje y de un universo cultural del cual hablar es labor de toda una historia, y de una prehistoria. _______ Una perspectiva semejante adopta Angel Rivera Arrizabalaga en Arqueología del lenguaje (2009). Tras señalar diversos niveles evolutivos por los que tuvo que atravesar el lenguaje hasta llegar a su complejidad actua (distingue 8 niveles, partiendo de la sugerencia de Popper y Eccles de 4 niveles de complejidad cognitiva y lingüística). "Este sentido evolutivo implica que, durante todo el desarrollo de nuestro linaje, siempre existió una forma de lenguaje, aunque de complejidad muy diferente. Por tanto, al hablar de lenguaje se debe matizar las características del mismo, indicando el nivel lingüístico alcanzado por sus tres componentes básicos" (120) — se refiere a los componentes fonológicos, morfológicos y sintácticos, auque sin duda hay que añadir también la evolución y desarrollo de componentes pragmáticos y discursivos, tan unidos a las diversas formas culturales y sus necesidades de comunicación. La evolución de la literatura y de los géneros discursivos son así una parte de la evolución y desarrollo históricos del lenguaje hacia formas siempre más complejas y diversificadas, y más capaces de transmitir informaciones, gestionar la interacción, y crear representaciones de maneras cada vez más complejas y precisas. Otra vista de la casa Muere Amy Winehouse Breve carrera ha tenido, una chica que tenía algo especial cantando pero con una capacidad de autocontrol al parecer nula... y que convirtió en un éxito pop su negativa explícita a rehabilitarse de las drogas y la borrachera, "nou - nou - nou".... Le podemos dedicar en plan funerario, pobrecilla, su propio "Back to Black"—ahora, retrospectivamente, parece que esté asistiendo de modo premonitorio a su propio funeral: Y qué peste, ya veo desde aquí a los que la van a subir más arriba de lo que merece en el panteón, precisamente por el dudoso gusto de meterse drogas hasta las cejas y no tener criterio. La muerte por drogas como prueba de genio. Pues no. Prueba de falta de talento. Los suicidas y vidas arrastradas no es que tengan un insight privilegiado y sepan algo que los demás no sabemos—más bien son pobres gentes que ignoran muchas cosas que deberían haber sabido, por su propio bien. Pero es tan poquita cosa la vida que muchos prefieren pensar otra cosa. Por echarle encanto e ilusión a lo que no lo tiene. Sábado 23 de julio de 2011 Tarde muy tranquila
Tarde muy tranquila, a photo by JoseAngelGarciaLanda on Flickr. Ejecución de la sentencia de asesinato Qué manía en la prensa con llamar a los asesinatos "ejecuciones", por ejemplo en El País. El concepto de "ejecución" implica que se otorga una legitimidad política a quien realiza la ejecución, que hay un proceso penal o similar, etc. Me pregunto si es mera ignorancia, o si es parte de un "libro de estilo" para meter en el mismo saco ambos conceptos, y sentenciar implícitamente que toda ejecución es un asesinato—sin más matices. Es como decir que a un soldado muerto en el campo de batalla lo han "asesinado", o llamar un atropello de peatón "asesinato", llamar a un aborto "asesinato", o a matar a un toro "asesinato". Cosas que sí se dicen. Podría parecer que no matizar es parte del plan, y que se usa "ejecución" para valorar implícitamente otra acción de la que no hablábamos. Observo, sin embargo, que rara vez se "asesina" a un reo, o se "ejecuta" a un feto, o a un toro, o a un peatón. Y que la gente puede decir que un pareja sentimental ha "ajusticiado" a una mujer, y quedarse tan ancha. Así que puede que sea ignorancia sin más, o una mezcla de ambas cosas. ____________ Espero que lo de Noruega no sea el principio de una plaga de asesinos fundamentalistas cristianos, ahora. Lo que nos faltaría, ya. Roca en el mar
Roca en el mar, a photo by JoseAngelGarciaLanda on Flickr. Viernes 22 de julio de 2011 MUD can make you prisoner Muchas de las cosas que ahora pasan en Facebook pasaron antes en las Multi-User Dimensions o MUDs del Internet de los años 80 y 90, o en aquello que se llamaba IRC y ahora no sé si alguien sigue empleando. No se sospechaba, quizá, que todo el mundo terminaría empantanado en ese elemento. En su capítulo sobre "la identidad del sujeto en red" ("The Networked Self", de Remediation) dicen esto Bolter y Grusin, que no podían conocer Facebook (de hecho no aparece ni siquiera el término blog en su glosario ni en la conceptualización de su libro). "Los
MUDs y sitios de chat no parecen servir para otra función cultural al
margen de la remediación de la identidad del sujeto. Aunque los
especialistas en ordenadores han intentado durante años explotarlos
para la comunicación práctica (conferencias de empresa o educación) han
seguido siendo entornos sociales, oportunidades para que los
participantes (normalmente jóvenes) lleven a cabo experimentos en
autodefinición". (258)
Claro que Facebook suele
ser menos pseudónimo que el chat o los blogs,
y en ese sentido la autodefinición o autorrepresentación tiene lugar
según protocolos diferentes—siempre la tecnología invita determinadas
direcciones que son las más adoptadas por los usuarios, y eso crea
convenciones y un entorno determinado. El chat de Facebook así
tiene funciones de comunicación más cercanas a la llamada telefónica,
frente al chat generalizado y anónimo en que piensan en Remediation—y
también han proliferado las páginas de apoyo de Facebook a cosas como
empresas, programas, instituciones.... Si bien suelen ser bastante
inútiles, a mi entender, siendo más banderitas de apoyo que otra cosa,
sería precipitado decir que no las haya con función práctica
comunicativa más allá de la puramente fática o de relación social. Todo
esto va evolucionando y continuará haciéndolo. Llama de todas maneras
la atención cómo instrumentos tan ricos, versátiles y potentes como los
blogs o Facebook son muchas veces minusvalorados, ignorados o
despreciados para fines "serios" (pienso por ejemplo en la ridícula
presencia de blogs en la Universidad, o de la Universidad en los
blogs). ¿Estaremos desbordados o noqueados por the shock of the new, todavía a
estas alturas? Si los profesionales se resisten, los individuos privados han entrado en las redes sociales virtuales con decisión. Y así ha pasado con muchos ahora lo que ya les sucedió a los usuarios de las MUDs hace veinte años: "Muchos", nos dicen Bolter y Grusin, "consideran sus experiencias en los MUDs más satisfactorias emocionalmente que sus vidas en el mundo físico". Esto ha ido a más, e irá a más. ![]() ______ Observo que se empiezan a ver en la tele anuncios con apoyo de Facebook, o que emplean a Facebook como tema. A Facebook no lo anuncian en la tele (igual no hace falta), pero en cambio sí que acabo de ver el primer anuncio televisado de una red social (de Habbo). Wittgenstein on language De la película de Derek Jarman Wittgenstein—lo he visto en Lux cum corde. Ni que decir tiene que Wittgenstein subestimaba el parecido entre los humanos y los leones— y las posibilidades de la filosofía en tanto que juego lingüístico. Y las ventajas de hablar sobre aquello de lo cual no se puede hablar, en lugar de quedarse callado. ____ En YouTube tiene un canal la revista de filosofía A parte rei—y aquí hay un programa en tres partes sobre la filosofía del lenguaje contemporánea. Nuclear ![]() The Dice Are Loaded The Joys of Teaching Literature tells of someone who tried to get her PhD supervised by a professor who wouldn't even look at it... but in the author's experience, supervising a Ph.D. candidate's work is an exhausting job. In my commentary, these are two sides of the very same coin: And why would someone try to work with a supervisor who doesn’t supervise? Well, I know a possible answer to that question. Christ himself said, “unto those that have, more shall be given”. There is a kind of professor who tends to absorb everything, like a vortex: influence, research projects, supervisions…. and if you want the remotest chance of an academic career, you’d better begin by contributing your share to HIS (or HER career). The Catedrático gets all the PhD candidates who are able to really write a dissertation on their own, that’s why they "work" more and their job is easier. And the second-best or third worst are left to those whose job is to push and pull the candidate until s/he makes it… an exhausting job if you ask me, I almost said a fool’s game. The academic dice are loaded. Cormoranes desde mi ventana La Segunda República, Beevor la Guerra Civil española A la Segunda República le ha procurado poner buena prensa Zapatero, pero queda enmarcada en la historia de España como una hermana siamesa de la Guerra Civil, más acicalada ella, pero las dos unidas inseparablemente por un puente de la misma carne y la misma sangre. De hecho la República duró no del 31 al 36, sino del 31 al 39, aunque la etapa de la guerra tiene en parte otro carácter, y quizá haya que llamarla a esa la tercera república, esa que buscan algunos por otro sitio y que no se sabe si llegará. El régimen de Franco, claro, es la tercera hermana en discordia, y así sigue el parentesco hasta nuestros días, en que el gobierno encuentra un aire de familia en la República y le ve su encanto. Es normal por tanto que una historia de la guerra civil empiece con una historia de la República. Siguen unas notas sobre el capítulo de la República en La guerra civil española de Anthony Beevor. Coincidió la proclamación revolucionaria de la República con una crisis económica internacional, para facilitar las cosas. La etapa de obras públicas de Primo de Rivera había generado una deuda colosal, como nos pasa hoy—y además los ricos retiraban capitales, ya se sabe que nada es más tímido que los capitales ante las revoluciones—y visto lo que pasó, aunque haya un elemento de profecía autocumplida en todo, ¿quién les va a decir que fue una decisión financieramente equivocada? Beevor habla de medidas económicas "de un calibre y profundidad desconocidos hasta entonces para España"— pero a mí me suenan a medidas populistas y retrógradas—no socialmente, pues iban dirigidas a conservar el empleo (precario), pero sí absolutamente retrógradas desde el punto de vista económico. En suma, limitaciones a los propietarios a la hora de gestionar su contratación de empleo y sus propiedades—obligando a contratar a jornaleros de la localidad, a cultivar la tierra según "los usos y costumbres de la zona".... vamos, lo que se dice una receta de progresismo agrario mal entendido. Con esto iba el campo a la ruina: pan para esta tarde, y hambre para mañana, aunque Beevor no lo ve así en absoluto. La derecha del caso es que una reforma agraria que sea una modernización del campo, o sea, una auténtica reforma agraria, no va a ir en ningún caso a favor de los intereses de los jornaleros. Actitudes y medidas innecesariamente ofensivas para el ejército, como el cierre de la Academia de Zaragoza y "la causticidad de Azaña"—sin por ello hacer una reforma en profundidad, dice Beevor. A Beevor le parece que el nombre de la Guardia de Asalto que crearon "no presagiaba nada bueno". La proclamación de una Cataluña federal o independiente no parece considerarla Beevor más que como una especie de malentendido o cuestión de detalle. (La importancia relativa o la minimización que se hace de ciertas cuestiones es crucial en historia, una disciplina bastante menos objetivista y atenida a los "hechos" de lo que se supone, pues los hechos siempre tienen que ser sopesados. Me pregunto cómo han tratado los ingleses, siempre, la proclamación de independencias unilaterales en su isla). Al cardenal Segura, que alentó al voto de los católicos contra los republicanos, lo desterró el gobierno así sin más. Hem... oigan, ¿eso se hace? ¿No se supone que en una "democracia" cada cual puede exhortar al voto de los partidos que mejor le parezcan, y denunciar las políticas que van contra sus intereses? Beevor minimiza el alcance de la acción del gobierno contra los intereses y los derechos de la Iglesia en sus escuelas—derechos que desaparecieron sin más, sin mucho diálogo ni negociación. Al gobierno lo ve Beevor actuándo enérgicamente en medio de una vorágine de conflicto—lo que se ve menos claro aquí es en qué medida contribuyó el propio gobierno a crear el conflicto por su propia arrogancia, simplismo y frivolidad. Los incendios de iglesias y conventos "obligaron finalmente al gobierno provisional a decretar la ley marcial y reprimir con dureza a los revoltosos"—pero para Beevor son problemas heredados del pasado, no se ve aquí en qué medida fueron generados por las políticas de la república. O veamos su elección de vocabulario. Un sindicato anarquista, la CNT, que obviamente quería acabar con el gobierno y el Estado y demás, declara una huelga general. Parece Beevor suponer que una declaración de huelga general es algo por definición respetable, un conflicto social de esos a los que nos vemos abocados, y que hay que aguantar estoicamente, algo legítimo en suma. Los "sabotajes" que menciona se ven como parte de ese necesario panorama social. En cambio, el gobierno restableció el servicio "recurriendo a esquiroles de la UGT". O sea, el saboteador no merece ningún apelativo especial, pero el que repara las líneas es un esquirol. Pues vale. La guerra civil se dice que empezó en 1936, no sé por qué—bueno, Pío Moa dice que en 1934, con la revolución de Asturias— pero el hecho es que según recuerda Beevor "El gobierno decretó el estado de guerra el día 22" de julio de 1931, pronto empezamos, desbordado por las revueltas anarquistas. Para Beevor, las represiones de las revueltas y peleas callejeras se reprimieron "con la brutalidad de costumbre"—entre un obrero rompiendo un escaparate y un guardia acudiendo con la porra, Beevor parece tenerlo siempre claro. Observen el wording de este párrafo: "Los
trabajadores españoles, que tantas viejas esperanzas habían
depositado en la 'traída' de la República, advirtieron con estupor que
ésta podía ser tan represiva como la Monarquía. La CNT le declaró la
guerra abierta y se propuso derribarla a través de la revolución
social". (34).
Las presuposiciones son de un simplismo atroz. Ya no entro en las identificaciones globales del sujeto "los trabajadores españoles", o en el papel de Justiciero Enmascarado de la CNT. Está claro en el universo mental de la frase que reprimir es malo, haga lo que haga el reprimible—que la República Traicionó a los Trabajadores—una vez en el poder se envilecen y adoptan las peores maneras—que derribar el régimen a través de la "revolución social" es siempre y en cualquier caso un noble empeño, digno de respeto si no de un elogio que estaría fuera de lugar en una obra histórica. Sobre la viabilidad o fundamentos de las viejas esperanzas, si eran wishful thinking o no, mejor no entrar, pertenecen aquí al terreno de lo sagrado casi. Y en todo esto, los daños a la propiedad (y a los propietarios de la propiedad) no cuentan ni se mencionan—las quejas las manda Beevor al maestro armero. Me pregunto si sería igual de ecuánime si algún insatisfecho social le revienta el coche a él, o le echa un cóctel molotov en su chalet. Causó un conflicto en el gobierno la discusión de los artículos 26 y 27 de la Constitución, "que en principio implicaban la disolución de las órdenes religiosas". No parece llamarle la atención a Beevor que esto suponga un atentado a derechos, etc.—sólo ve en ello una actitud "nada sumisa" de las autoridades a la Iglesia. Por ponerlo suavemente será. La Constitución se aprobó el 9 de diciembre del 31—tras muchos debates sobre la posibilidad de expropiar propiedades privadas por el bien común. Esto lo hizo mucho Franco, luego, por cierto, claro que el bien común siempre cada cual lo entiende a su manera. Los intelectuales promotores de la República se desencantaron con ella, a decir de Beevor, porque vieron que "avanzaba" demasiado aprisa. Lo que no nos dice es hacia dónde era ese avance, o si el avance era tal avance. Porque avanzar hacia el caos habrá que ver si es un avance… pero aquí estos temores (de Ortega y otros supongo) aparecen rodeados de un aura de alarma pequeñoburguesa ante los grandes saltos adelante de la Historia. Beevor empezó como historiador abiertamente pro-republicano, y en sus presuposiciones y elección de vocabulario lo sigue siendo. Menciona el libro el nacimiento de movimientos antirrepublicanos, fascistas por un lado y anarquistas por otro. Pero los enemigos más peligrosos, dice, eran los generales: el golpe de Sanjurjo fracasó (no queda claro que era un golpe de un republicano). Se nos dice que el gobierno juzgó y condenó a muerte a Sanjurjo. ¿Por el estado de guerra sería? Es que no entiendo cómo un gobierno democrático puede juzgar y condenar a muerte a nadie—indultarlo sí, según parece, no sé si eso no atenta contra la separación de poderes, o mejor sí lo sé, pero se sigue haciendo aun a día de hoy. En cualquier caso a Sanjurjo sí lo indultó el siguiente gobierno, mal indultado según se ve, lo de este gobierno a veces era amagar y no dar. (Franco, por cierto, le dijo a Sanjurjo que le correspondía muy justamente ser ejecutado, por rebelarse y fracasar). Luego, la revuelta de Casasviejas: no queda claro hasta qué punto Rojas, que sirvió de chivo expiatorio, no actuó siguiendo instrucciones del gobierno—o al menos si el gobierno le mandó sofocar la revuelta a cualquier precio, y luego le pareció alto el precio para su imagen. A las elecciones del 19 de noviembre del 33 acudió la derecha mejor organizada, y las ganó. Se permitió que siguieran funcionando las escuelas de la Iglesia, que se detuviera la "reforma" agraria, etc... medidas conservadoras y moderadas que según quién las cuente parecen radicales. Mientras, el PSOE se bolchevizaba llevado por un delirante Largo Caballero, a quien las palabras le salían baratas, y le han seguido saliendo, pues la mayoría de los historiadores de izquierdas minimizan sus llamadas a la guerra y al exterminio de la burguesía. Bah, detallitos, incluso cuando se llevan a efecto. Formaron los socialistas, con la oposición de Besteiro por cierto, una Alianza Obrera que preparó una insurrección contra el gobierno que en palabras de los propios promotores, debía tener "todos los caracteres de una guerra civil", y cuyo éxito dependería "de la extensión que alcance y la violencia con que se produzca"—que habría de ser la mayor posible. Oigan, que algunos aún creen que esto es un delirio de Pío Moa... claro, con Víctor Manuel cantándole nostálgicamente a la Revolución de Asturias, es esto un icono más intocable que el Che Guevara. El mismo Azaña estaba al tanto y avisó de que "el ejército" aplastaría la rebelión (el gobierno al parecer no). "Pero Largo Caballero hizo caso omiso de tales consejos". Hem... lo que está diciendo Beevor, y lamento subrayarlo, es que el PSOE inició una guerra civil contra la República, en el año 1934. Por cierto, ¿ha pedido alguna vez perdón el PSOE por la revolución de Asturias, o la tiene todavía en el palmarés de los Cien Años de Honradez? Menudos falsarios. También convocó la UGT una huelga general contra la "contrarrevolución" en el campo, es decir, las medidas del gobierno de Lerroux que echaban atrás las medidas socialistas. Esto no se acogió con filosofía, sino con disturbios que llevaron a la detención de 10.000 braceros y a la suspensión de 200 ayuntamientos socialistas. Pero Beevor no entra en detalles: aquí parece que sólo actúa la Derecha reprimiendo, no se sabe qué se reprime ni qué actividades se hacen en una huelga general, aparte de cantar "no nos moverán." Me temo que son delictivas, pero no busquen por este libro razonamientos de este tipo. En la selección selectiva se encuentra el gusto. O en una expresión como "facilitar el acceso a la propiedad de los arrendatarios". Claro, si yo arriendo algo, me parecerá genial que a mitad de camino me cambien la ley y le faciliten al arrendatario el acceso a la propiedad que le he arrendado. Es comprensible que los propietarios se soliviantasen, pero a Beevor (que no arrienda propiedades a nadie) le parece extraño que medidas tan moderadas disgusten a nadie. Luego está el alarmismo de la izquierda porque la CEDA pudiese entrar en el gobierno. Esto sí que es una ley del embudo de tamaño natural: el PSOE quería destruir el sistema republicano, pero le parecía lógico gobernar si tenía escaños para ello. En cambio, que la CEDA pudiese tener ministros, por muchos escaños que tuviese, les era inaceptable porque consideraban que la CEDA no era especialmente afín a la república. Esto se dice pronto, pero cuesta procesarlo (montones de historiadores hay que siguen repitiendo ese razonamiento PSOE sin pestañear). "El propio Largo Caballero había reconocido el año anterior que en España no había peligro de fascismo, pero en el verano de 1934 la retórica de los caballeristas viró 180 grados" (43) — y no tanto por un cambio del panorama sino por una estrategia de intoxicación. "Un
PSOE radicalizado y dispuesto a rebelarse contra el Gobierno decidió
desencadenar la huelga general revolucionaria. Otros partidos de
izquierda y centro izquierda, estimando que se había entregado la
República a sus enemigos [!!!], proclamaron que a partir de aquel
momento rompían con las instituciones legales. El gobierno se apresuró
a declarar fuera de la ley la huelga general convocada por los
socialistas y proclamó el estado de guerra en toda España." (43)
—O sea, la guerra civil
del 34—y repito que no es Pío Moa, que es
Beevor quien lo dice, y les tiene una simpatía especial a los
republicanos de izquierdas. Las exclamaciones entre corchetes son mías,
porque me parece obvio que quienes le declaran una guerra abierta al
régimen son peores enemigos que quienes trabajan dentro de las
instituciones, haciendo leyes de acuerdo con sus programas de gobierno
y con los votos que han sacado. Así que menos cuento con el PSOE como
defensor de la República.En Madrid fracasó la revuelta armada, en Cataluña Companys volvió a proclamar el Estado Catalán. Fue detenido y condenado a treinta años. Hasta a Azaña detuvieron, que pasaba por allí. Se suspendió el Estatuto de Cataluña y las leyes agrarias catalanas. Qué quieren que les diga, que no me extraña. Decenas de muertos en el País Vasco, pero peor en Asturias. Asaltos a los cuarteles, luchas callejeras con millares de sublevados armados, suspensión del orden, comités revolucionarios, nueva moneda... "Los más radicalizados asesinaron a unas cuarenta personas entre sacerdotes y miembros de clases altas asturianas. Era una guerra civil en toda regla, aunque limitada a una región" (46). Claro que lo que dijo Franco de una "conjura roja" le parece a Beevor una excusa... alegando que era el PSOE y no el partido comunista quien lo organizaba. ¡Como si no fuese bastante "rojo" el PSOE de Largo Caballero! En fin, que a Franco le ordenaron que acabase con la rebelión. El ejército de Africa entró como por territorio extranjero, dice Beevor, y hubo fusilamientos, saqueos... en conjunto alrededor de 1000 muertos... pero las cifras aquí no están claras, no se sabe de qué bando son esos muertos. De los saqueos de los revolucionarios no dice nada Beevor. Fue una probatina, lo de Asturias, de lo que sería la guerra civil del 36, o de una hipotética revolución a la rusa en España, tal como la que buscaba Largo Caballero: "Largo
Caballero declaraba que quería una república sin lucha de clases, pero
que para ello era preciso que una de las clases desapareciera. No
necesitaba la derecha que se le recordaran los horrores que siguieron a
la Revolución rusa y la determinación de Lenin de aniquilar a la
burguesía." (47)
Ahora, que la determinación de la burguesía a sobrevivir y a defenderse... eso ya está mucho peor visto, y goza de desaprobación casi universal entre los historiadores de la guerra civil. El nuevo gobierno, con CEDA y Gil Robles, buscó no irritar a los ricos y hasta los indemnizó (oh horror) por daños a la propiedad, devolvió a los jesuitas sus propiedades—cuando lo obvio quizá sea que a un jesuita hay que expropiarlo, no sé, otra cosa parece ultraderechismo según como se cuente— y mantuvo el estado de alarma todo 1935. Pero a Azaña lo liberaron por no haber participado en los hechos, y preparó la campaña del 36 uniendo a las izquierdas en el Frente Popular. Pero es que hasta "Largo Caballero salió de la cárcel, en noviembre, más bolchevizado que nunca, tras su primera lectura de las obras de Lenin y de las visitas que le hacía en su celda Jacques Duclos, el representante francés de la Comintern" (48). Pues miren lo que hacía antes de leer a Lenin, el Lenin español de las narices... Tuvo que dejar la dirección del PSOE a Prieto, sin embargo. Sobre el Frente Popular, está claro que había allí partidos con finalidades antidemocráticas, antiliberales y claramente delictivas, incluso, con trayectoria acreditada. Pero se puede preguntar uno (que no sea Beevor)—¿es legítima y democráticamente justificable una alianza de los demás, supuestamente demócratas, Azaña et al., con partidos que acababan de iniciar una guerra civil, y planeaban iniciar otra? ¿Es razonable? ¿No es una alianza estúpida, si no culpable y criminal? Sobre este panorama de confusión, revuelta y masacre, una memez como el estraperlo, episodio más ridículo que los trajes de Camps, llevó a la caída de uno de los pocos partidos medianamente racionales del panorama, el Partido Radical. Si bien era un partido ineficaz para defenderse, como se ve por su propia caída, y por los indultos a sus enemigos. Esto lo digo yo, no Beevor. Se abría el camino para el gobierno del Frente Popular, que es otra historia y otro capítulo, aún más siniestro si cabe. Crucero de Hío 5
![]() Crucero de Hío 5, a photo by JoseAngelGarciaLanda on Flickr. Miércoles 20 de julio de 2011 Narrative Matters 2012 Call for Papers: Narrative Matters 2012: Life and Narrative The American University of Paris CONFERENCE DATES: May 29th to June 1st 2012 DEADLINE FOR SUBMITTING ABSTRACTS: November 15, 2011 The American University of Paris, The University of Paris Diderot-Paris 7, and the Centre for Interdisciplinary Research on Narrative at St. Thomas University, invite scholars from all disciplines to reflect upon the productive interplay between life and narrative. What is the relationship between life and narrative? As noted by Jerome Bruner in his article on “Life as Narrative” (1987), this is one of the central intellectual questions facing narrative inquiry and narrative practice across multiple disciplines – psychology, narratology and literary theory, digital media, sociology, history, sociolinguistics, philosophy, medicine, education, gerontology, communications, social work, ethics, religious studies, etc. Indeed, there is broad agreement that narrative representations (from novels to histories, biographies, websites, films, museums) and life are essential to each other. Narrative draws upon life for inspiration to create an imagined world that has substance, color, texture, and meaning. Meanwhile, life draws upon narrative for resources to imagine our identity and to interpret others, situations, and the “real” world. Both are involved in an intricate exchange, playing off one another, informing and creating one another. However, the relationship between life and narrative – between experience and story - is not merely theoretical in nature but practical as well. Narrative has a profound impact on our understanding of what it means to be human; of the choices we make as persons; of the nature of health and wellness, teaching and learning; of the meaning of history; of how social groups work through conflict; and of how the cultural and political world is ordered. Panels and papers Scholars are invited to organize panel sessions and present papers on various aspects of the broad theme of “Life and Narrative.” Possible questions include: • What is the relationship between telling and living? • How can the narrative concept help us to better understand experience, interpretation and action? • What does literature teach us about aspects of life, experience, mind, and social relationships? • How can narrative research have a greater impact on the lives of real persons and institutions? How can narrative theory and practice better inform one another? • Can there be a “true” narrative? What are the boundaries between fact and fiction, between autobiography and autofiction? • How is identity storied, restoried, even de-storied across the lifespan? • What is the effect of the media (new and old) on identity? • What is the relationship between what is archived in individual memories and social institutions and the stories that we tell? Conversations Two plenary sessions will ask prominent scholars from different disciplines to present a short paper and discuss a central question related to life and narrative. Time will be given for debate and interaction between the presenters and the audience. Confirmed Plenary speakers Mark Freeman, College of The Holy Cross , Kings College London James Phelan, Ohio State University Comparing interpretations A final plenary will compare and contrast approaches to the study of narrative. Our plenary speakers will discuss approaches to the study of research interviews and literature. The audience will be provided with the texts in advance of the plenary and will be given ample opportunity to exchange ideas with the panelists. Language Although the language of the conference will be in English, papers delivered in French are welcome. Scholars presenting papers in French are requested to bring a translated copy of their paper to the conference for distribution to the audience. Workshops Preconference workshops will be organized, principally for graduate students and beginning scholars, along the following themes: 1. Translating narrative theory 2. Doing narrative inquiry 3. Digital narratives 4. Narrative and social change Guidelines for submissions We welcome proposals for individual papers (20 minutes plus ten minutes for questions) and panels (90 minutes). Submissions should be in the language of presentation (English or French). Please submit your proposal, including an abstract of less than 250 words, on-line at: http://my.aup.edu/conference/narrative-matters-2012 Abstracts are due on November 15, 2011. Publications An edited book will be published including the best submissions from the conference. If you would like your paper to be considered, please submit a complete draft no later than May 30, 2012. Conference website Coming soon. Contact information If you have questions, please email us at narrativematters2012@aup.fr. Organizing committee Brian Schiff. The American University of Paris. Sylvie Patron.The University of Paris Diderot-Paris 7. Claudia Roda. The American University of Paris. William Randall. St. Thomas University. Elizabeth McKim. St. Thomas University. Andrea Olguin. The American University of Paris. El yo remediado Leyendo sobre el yo remediado en el libro de Bolter y Grusin, Remediation—un título y concepto que en español nos suena a remedio para algún mal, pero que se refiere a la interacción y reelaboración mutua que se da entre diversos medios de comunicación y de representación. Un libro sobre multimedia pues, y que explora algo el concepto de intermedialidad, algo muy urgente ahora que estamos invadidos por distintos medios, sin que ninguno nos aporte remedios definitivos—pero al menos nos entretienen, y nos complican la realidad, porque la realidad se hace a base de representaciones y reelaboraciones de la misma. Para eso los tenemos, para complicarnos la vida, con los libros, el cine, el vídeo, los textos electrónicos, Internet, las redes sociales... nos invaden la vida, y el yo desde dentro, y así acabamos con el yo remediado sin remedio. Plantean los autores una dialéctica entre la inmediatez y la hipermediación que se plantea una vez tras otra en todos los medios. Todos prometen una transparencia inmediata, una desaparición del medio para proporcionarnos una interacción directa con su objeto (por ejemplo, la fotografía, copia perfecta de lo fotografiado, el teléfono, presencia inmediata del ausente) pero en todos existe la tensión contraria, la visibilidad de la mediación, sobre todo cuando otro medio aparentemente más inmediato la expone. "Parecería
que el deseo de inmediatez se satisfaría con las tecnologías
transparentes de la fotografía directa, de la televisión en directo, y
de los gráficos de ordenador tridimensionales e inmersivos. Sin
embargo, tales tecnologías transparentes no pueden satisfacer ese deseo
porque no consiguen negar completamente la mediación. Cada una de ellas
termina por definirse con respecto a otras tecnologías, de modo que el
espectador nunca mantiene ese estado elusivo en el que se siente que
los objetos de la representación están plenamente presentes. Nuestra
cultura intenta este asalto frontal al problema de la representación
casi con cada nueva tecnología, y repetidamente con las tecnologías ya
familiares. Cuando ésta estrategia falla, emerge una estrategia
contraria, en la que nos fascinamos con el propio acto de la mediación"
(236).
![]() Así pues, en lugar de inmediatez, hipermediación. Y la hipermediación se hace especialmente visible en entornos multimedia y fenómenos intermediales, cuando el objeto (o los propios medios) aparecen perspectivizados a través de otros medios. Esta tensión es inherente a la economía psíquica de la remediación, dicen: "El deseo de inmediatez no puede satisfacerse con medios transparentes y debe suplementarse por tanto con las tecnologías de la hipermedialidad"—y aquí nos remiten a Zizek y sus lacanianismos. Un problema que no terminan de enfocar o tratar bien los autores es el de la reflexividad y la metamedialidad: el medio remediando no a los demás medios (es decir, la literatura pasada por el cine, el libro en la Internet, etc.) sino el medio mediatizándose a sí mismo—representando el mundo como un entorno en el que no sólo existen otros medios, para ponerles remedio, sino un mundo que ya está mediatizado por el propio medio. En fin, ahí me remito a lo mucho escrito sobre la metaficción, empezando por ejemplo por Patricia Waugh y su Metafiction. O por estas reflexiones mías sobre ficción reflexiva, de hace veinte años... En fin, temas tan trillados que no se extraña uno de que los eviten los autores, y sin embargo son una pieza clave que parece faltar en sus razonamientos. El mundo representado por el medio incluye (o no incluye, según) al propio medio, y así se inaugura (o no se inaugura, en las representaciones ingenuas) una espiral de reflexividad que convierte a cada medio en un instrumento autogenerativo de medialidades insospechadas. Así, frente a la "inmediatez" de la ficción realista, encontramos la "hipermediación" de la metaficción, escritura experimental o reflexiva. Paradójicamente, el realismo que no incluye alusión a sí mismo, o a la mediatización de la realidad por la literatura, es menos realista (—ya decía Wilde que el realismo va siempre por detrás de la realidad, pero que el romanticismo la guía, y quizá pensase en la ironía romántica, precedente de la hipermedialización ésta de Bolter y Grusin). En fin, que la alternancia o contraposición entre inmediatez e hipermediación acaba resolviéndose, según se desprende del análisis de Bolter y Grusin, cuando aceptamos la constitución de la realidad humana como un juego de representaciones, de mediaciones y de remediaciones—con los medios insertánsose unos en otros e imitándose unos a otros en una lógica compleja que proporciona su propia experiencia de inmersión por emergencia, podríamos decir. La realidad aparece como una compleja dinámica de representaciones, que son lo único que experimentamos inmediatamente—y la misma experiencia directa y corporal pierde su inmediatez quizá ingenua, cuando nos damos cuenta hasta qué punto está filtrada por los sistemas de representación desarrollados socialmente. Se preguntan los autores si no estaremos en un capítulo más de la negación del cuerpo que caracteriza a la tradición occidental. En cualquier caso, el cuerpo, y the world's body también, está cada vez más mediatizado por la representación y la tecnología. William James teorizaba nuestra presencia social como una presencia multimodal, filtrada por diferentes modos de relación. Ahora, qué duda cabe que nuestra presencia social en las redes sociales contribuye mucho a deslocalizarnos o a virtualizarnos—Bolter y Grusin se remiten a la teoría del cíborg de Donna Haraway, una de las primeras en darse cuenta de cómo ya somos cíborgs, cuerpos remediados por diferentes tecnologías de representación. Otra cuestión que echo en falta en el análisis que hacen Bolter-Grusin de la dialéctica entre inmediatez e hipermedialidad es la cuestión de la atención—en concreto del efecto que tiene la familiaridad con las tecnologías sobre la inmediatez relativa o sobre la sensación de hipermediación. Una tecnología familiar tiende a volverse transparente, como bien sabemos, aunque bien se la puede también desfamiliarizar, ya sea remediándola consigo misma, reflexivamente, o representándola con otras tecnologías. Pero el hecho de que una tecnología no nos llame la atención no quiere decir que no esté haciendo su trabajo de representación, o de re-representación, incorporada a nuestro procesamiento mental automatizado. En cualquier caso, el libro Remediation parece comenzar con un binomio de pares opuestos, inmediatez o transparencia del medio versus hipermedialidad o superabundancia del medio, pero conforme avanza el análisis vemos que la inmediatez y la hipermediación son parientes mucho más próximas de lo que parecían, y mantienen extrañas relaciones de imbricación e implicación mutua. Lo cual nos lleva una vez más a la vieja intuición platónica de que toda la realidad humana, la que parece inmediata, está en realidad mediatizada, por ese Cinematógrafo primitivo que se proyecta en las paredes de la caverna socrática.... Batea lejana El punto que pueda tener esta foto se lo dan, aparte del color uniforme y la tecnología vacía, las repeticiones y simetrías de bateas y grúas, y sobre todo, la ventana de la caseta de la batea, que replica casi en abîme, pero en vacío, el marco de la propia foto. Martes 19 de julio de 2011 La realidad, según se mire La realidad, según se mire, está en el mundo o está en la mente. Hablaremos aquí de idealismo, realidad, y marcos conceptuales. La teoría del conocimiento tradicional oscilaba entre dos polos: el idealismo, según el cual la mente no conoce sino a una realidad de naturaleza ideal, y el realismo, según el cual la mente conoce una realidad exterior a ella. Sirvan de ejemplos extremos el platonismo y el materialismo histórico. Tales extremos piden por supuesto algún tipo de síntesis dialéctica. Y una síntesis que no puede dar una fórmula igual para todos los tipos de conocimiento o de percepión. Las formas de la sensación simple son más interpretables según la fórmula realista—con la sensación yendo del objeto al sujeto de conocimiento—y constituyen también la base común de conocimiento y sensación que compartimos con los animales que se nos asemejan. ![]() Pero la manera en que estas sensaciones se agregan para formar objetos de conocimiento ya está más mediada por una actividad cerebral compleja. Es a esto a lo que se refería sin duda Descartes cuando, en la segunda Meditación, lo ponía de manera un tanto maximalista: "Ahora sé que ni siquiera los objetos son percibidos estrictamente hablando por los sentidos o por la facultad de la imaginación, sino sólo por el intelecto, y que esta percepción deriva no de que sean tocados o vistos, sino de que sean entendidos". Así, vemos un árbol, pero el árbol que vemos es y no es el árbol que ve el perro. La raíz del árbol, podríamos decir, es la misma, pero en nuestra experiencia el árbol tiene unas ramificaciones que no tiene el árbol del perro. Una cosa la vemos realmente no cuando tenemos delante de los ojos, sino cuando la vemos realmente. Cuando la miramos, para empezar, centrando en ella nuestra atención, y cuando la entendemos. Así podemos entender muchos objetos cotidianos de manera distinta a sí mismos, cuando están asociados mentalmente a otros objetos (u otros momentos, etc.). Desde el punto de vista idealista, es la mente la que proyecta el concepto sobre el objeto–sobre el objeto primariamente percibido—para perfilar su percepción, y ubicarlo en una red mental de relaciones que lo sitúan y explican. Cuanto más compleja es la red de asociaciones mentales que va unida a un objeto, más complejo se vuelve éste, más se aleja de una mera colección de impresiones. Se crea la identidad del objeto, no sólo como tal objeto ("un árbol", "un coche", "una casa", etc.) sino como este árbol, este coche, esta casa, con una red de asociaciones irrepetible, una historia y una identidad que los individualizan para la mente que establece esa red de relaciones, o para el grupo social que colabora para convertir a ese objeto físico en un objeto mental colectivo, un objeto cultural, un icono de especial significado por ejemplo. De este modo los objetos del mundo cultural son mucho más mentales—producto de una mentalidad compartida—que meramente físicos. Y a esto me refería en parte cuando hablaba de la realidad virtual en la que habitamos, generada en gran medida mediante el lenguaje y la red de discurso que tejemos en torno a los objetos. Red de palabras, pero también de relaciones sociales. El mismo objeto o situación son y no son los mismos, según cómo se interprete, o según la perspectiva que se proyecte sobre ellos. La identidad de los objetos, y la atención que les prestamos, está gestionada colectivamente. En mayor o menor medida—también hay asociaciones que llamamos privadas y que son parcialmente privadas, mientras que otras son evidentemente públicas y colectivas. La experiencia humana de la consciencia no viene de la mera percepción (del objeto hacia el sujeto), sino de la atención del sujeto al objeto: la proyección de un concepto, un marco conceptual interpretativo, o una estructura narrativa que sirve para ubicar e interpretar al objeto. Proyección de la mente "hacia el objeto" por así decirlo, o de la mente hacia sí misma, o hacia otras mentes, mediante el lenguaje u otros sistemas de representación. Por eso las representaciones añaden valor al objeto—por eso un objeto representado normalmente atrae más la atención que el objeto material mismo, y así la pintura modifica nuestra percepción de la realidad, y la fotografía nos hace más conscientes del objeto fotografiado. La experiencia misma de la consciencia proviene de este juego complejo de ideas y representaciones, y así los medios de representación, y su uso colectivo e intersubjetivo, contribuyen a crear el mundo en que habitamos como una realidad virtual—realidad ideal, o paisaje mental. Un rato en la playa Lunes 18 de julio de 2011 Revolución cerrada por vacaciones
...
ANYMORE
Con el verano empezó a apretar el sol en las plazas y parece haberse disuelto el movimiento 15-M. Casi mejor que pase al olvido directamente y así quizá se haya conjurado a mitad de camino por vía de la desmemoria su trayectoria ineluctable, de la ilusión a la desilusión, descrita por Houellebecq avant la lettre: Reunidos para
luchar (manifestaciones de estudiantes, reuniones ecologistas,
talk-shows sobre la marginalidad). La
idea, a priori, es ingeniosa: efectivamente, los venturosos cimientos
de una causa común pueden provocar un efecto de grupo, un sentimiento
de pertenencia, e incluso una auténtica embriaguez colectiva.
Lamentablemente, la psicología de masas obedece a leyes inmutables: se
desemboca siempre en el dominio de los elementos más estúpidos y
agresivos. Uno se encuentra entonces en medio de una banda de ruidosos
y a veces peligrosos energúmenos. La elección, por lo tanto, es la
misma que en la discoteca: irse antes de que empiece la pelea, o ligar
(en un contexto aquí más favorable: puede que la presencia de
convicciones comunes, los sentimientos diversos provocados por el
desarollo de la manifestación, hayan estremecido ligeramente el
caparazón narcisista). (Intervenciones, 79).
Hojas de parra ![]() Hojas de parra, a photo by JoseAngelGarciaLanda on Flickr. The Sad Café I remember the times we spent inside the Sad Café... Una canción de los Eagles, de aquellos tiempos: Domingo 17 de julio de 2011 Piña integrada en (des)composición ![]() Piña integrada en (des)composición, a photo by JoseAngelGarciaLanda on Flickr. Quisimos vivir, aún quedan indicios Leyendo los poemas desencantados de Houellebecq en Intervenciones. Dicen así, traduits, trahis, un par de fragmentos del final de Opera Bianca: ![]() Mujer: Llega un momento en que las palabras dichas en lugar de convertirse en destellos de luz se retuercen en torno a uno, ahogan sus ideas. Las palabras están hechas de cierta materia. (Una materia viscosa cuando pesan mucho; así ocurre con las palabras de amor, con la materia amorosa.) Hombre: La vida se perpetúa de relámpago en relámpago, la información circula; en el fondo de la noche se enlazan los destinos; las cartas están marcadas M: Atravesamos los días con el rostro inmóvil, Ya no hay amor en nuestras miradas estériles, la infancia ha terminado, la suerte está echada, nos acercamos al final de la partida. H. Las últimas partículas flotan a la deriva en el silencio y el vacío articula su presencia en la noche. M: El polvo forma torbellinos en el suelo gris; una ráfaga de viento purifica el espacio. Quisimos vivir, aún quedan indicios; nuestros cuerpos se suspenden en la espera. ________ H: Cargadas de energía, unas partículas circulan en un espacio cerrado, durante un tiempo limitado. Llamemos ciudad a ese espacio, comparemos la energía con el deseo; tendremos una metáfora de la vida. M: Crees que delimitas seres individuales, a cada paso tu ojo toma una medida; hay excepciones, casos residuales, pero tú estás seguro de tí mismo, conoces la naturaleza. H: Obedeciendo a la teoría de los choques, las partículas reaccionan cubriéndose de caparazones, de espinas, de armas defensivas u ofensivas; tenemos una metáfora de la evolución animal. M: En medio de la noche ves las trayectorias de objetos que circulan, claras como a la luz del día; para tí la libertad es el sentido de la historia y la acción a distancia es un sueño impreciso. H: Como la roca necesita el agua que la erosiona, así nosotros necesitamos nuevas metáforas. M: Tienes una agenda y unas coordenadas; los humanos son móviles y a menudo vulnerables; chocan von los humanos durante algunos años; luego se descomponen en agregados inestables. Dos partículas se reúnen y tienen una función de onda común; después se separan en la noche, se alejan. Sometamos la partícula B a la acción de un campo eléctrico; la partícula A reaccionará de forma idéntica; sea cual sea la distancia habrá una acción, una influencia. H: La separación del mundo en objetos es una proyección mental. Ocurren ciertos fenómenos; se determina un dispositivo experimental. La comunidad de los observadores puede llegar a un acuerdo sobre el resultado de las medidas. Se pueden definir unos valores con cierta aproximación. Esos valores son el resultado de una interacción entre el mundo, la conciencia y el instrumento. Así, a través de una intersubjetividad razonable, podemos hablar sobre lo que hemos observado, lo que hemos visto, lo que hemos aprendido. Sábado 16 de julio de 2011 Frente a la isla de Tambo Acabo de darme cuenta de que tengo esta isla frente a la mesa del ordenador— todo el día mirando por la ventana y aún no me había fijado en ella. Prospección, retrospección, retroproyección, retroalimentación Un interesante artículo en Wired: "Harnessing the Power of Feedback Loops". Sobre cómo la información recibida sobre nuestras propias acciones puede utilizarse para controlar las asociaciones mentales, y el comportamiento. Deberes por hacer, si son factibles: explorar el terreno común, interfaz o interacción entre los conceptos de retroalimentación informática—el cibernético de Norbert Wiener, digo— y de retrospección narrativa. Después de todo, según nos decía Terrence Deacon, tanto la elaboración prospectiva de planes futuros como la evaluación retrospectiva de la acción—tan ligada a la narración—son características propias del pensamiento humano al menos en sus formas elaboradas. Cuando decíamos que el hombre es el único animal que cuenta historias, no andábamos tan desencaminados intentando centrar la singularidad humana, aunque singularidades hay muchas. ![]() Y otro ingrediente retroalimentativo más que añadir: la consciencia. Me refiero a mi noción de la consciencia como retroproyección de un concepto o imagen, o, como diría Herbert Blumer, la conciencia como autocomunicación, como señal que nos enviamos a nosotros mismos (si se prefiere, ya que somos complejos, señal enviada desde una parte de nosotros mismos, uno de esos circuitos cerebrales, a otra parte de nosotros mismos. O si se prefiere todavía, ya que somos más complejos todavía, la consciencia entendida como la circulación retroalimentativa compleja entre distintos sistemas y circuitos cerebrales—así como entre distintas modalidades de representación en el cerebro, y estoy abusando de la cursiva. Por ejemplo, la escritura incrementa la consciencia aunque sólo sea por el mero hecho de que conlleva asociar una señal visual con una señal auditiva—y lleva a uno de esos feedback loops a los que se refiere el artículo de Wired, sólo que en este caso es uno interno al cerebro. Nos hacemos más conscientes no sólo con la retroalimentación de señales externas, sino con las señales que nos emitimos a nosotros mismos, si son de naturaleza distribuida pero fácilmente asociada—la escritura es realmente un buen ejemplo. Las asociaciones difíciles hay que traerlas a la consciencia, con un esfuerzo de concentración, no vienen solas, pero el resultado es efectivamente la creación de un efecto de consciencia, o de asociación. Ahora se me vienen a la cabeza otras asociaciones de ideas, como los conceits de John Donne, el ingenio auténtico tal como lo define Samuel Johnson, y —cómo no, cómo no— las redes de integración y fusión conceptual de Fauconnier y Turner. Pero mejor voy a dejar la explicitación de estas conexiones como sugerencia de trabajo para el curioso lector. En suma, la narración es (en una de sus muchas dimensiones) un instrumento de autorrepresentación y asociación de elementos—para traer a la consciencia aquellas de sus conexiones que nos interesa resaltar. Es una máquina de consciencia, para dominar el pasado. Lo mismo que los planes y proyectos orientan la acción y nos permiten organizar el futuro, en la medida en que éste se deja organizar. Siempre es mejor un futuro interpretado mediante un plan, en el que la intervención de nuestra acción es evaluada de modo retroalimentativo, que ninguna representación del futuro, o un futuro no planificado. Aunque bien es sabido que, of mice and men, nuestras capacidades de control, prospección y autoconciencia son limitadas. Como decía aquel gurú, predecir es difícil, especialmente el futuro. Porque el presente tampoco será el que creemos que es, y el pasado tampoco se queda quieto donde estaba—pero el futuro cambia a velocidad pasmosa. ______ Más sobre retroalimentación (y sobre alimentación también) en el libro de Eudald Carbonell que ahora me termino, El nacimiento de una nueva conciencia. Carbonell habla de una progresiva humanización que (paradójicamente quizá) supondrá en última instancia una transición a la deshumanización—a lo posthumano, que dicen otros—si conseguimos superar nuestra naturaleza primate desbordada hoy por la tecnología, y utilizar racionalmente los recursos del planeta. La retroalimentación viene para Carbonell entre la sociedad humana y las innovaciones tecnológicas—definiendo la tecnología como otro rasgo exclusivo del homo sapiens: una conciencia técnica que va más allá de la mera técnica: "La
ciencia y la técnica nos diferencian cada vez más de nuestro entorno y
de las formas orgánicas que nos rodean; esto genera una nueva capacidad
de estimulación que se basa en la socialización de la ciencia y la
técnica.
Esta estrategia puede llevarnos a la última resocialización, aquella que ha de hacer emerger la conciencia de especie desde una perspectiva crítica. Nuestra singularidad, pues, se basa en la retroalimentación entre aquello que es social como forma organizativa y las adquisiciones técnicas como mecanismo productivo y susceptible de proporcionar energía a las comunidades así organizadas, sólo las humanas" (177). Una característica de los fenómenos de interacción compleja, incluidos estos fenómenos de retroalimentación entre la técnica y la sociedad, es la aparición de nuevos fenómenos emergentes, que añaden un nuevo nivel de complejidad a la realidad humana. Sobre todo porque lo emergido interactúa también con la realidad de la cual ha emergido, en una relación dialéctica de complejidad creciente. Por no perder el hilo narrativo, señalaré que lo que nos permite conceptualizar este complejo de fenómenos evolutivos y emergentes es la narración—una narración como la que viene a subyacer, por ejemplo en el título o el argumento principal del libro de Carbonell, para interpretar y resaltar los fenómenos, y guiar así la percepción y la acción. Viernes 15 de julio de 2011 Incendio en el camino 3
Incendio en el camino 3, a photo by JoseAngelGarciaLanda on Flickr. There Is a Tale in Everything A response to the question at the Centre for Narrative Research's Blog, "Do Objects Tell Stories?": ![]() There are of course different kinds of stories, different levels of explicitness in storytelling, and different ways of telling. And different ways of using objects to tell stories to one another. A tape recorder is an object, and it may literally speak and tell me a story, but I will only make sense of it if I know the language. Books are speaking objects, but only through the common "agreement" that the written marks mean something. Similarly, there are shared and partially shared meanings in nonlinguistic objects, and we speak of objects telling stories when we can share a story through the examination of an object, by making it tell its tale through us. Its history. What we read is a story of time: since we live in a world unfolding in time, we can discern narratives about the past (fragmentary or more articulate) practically anywhere. The world as such is a grand narrative, the narrative of how objects came to be made, the narrative of human societies and their globalization, of how we evolved to get to where we are now (on this website) and the narrative of how it is that there came to be anything at all, from the beginning. Everyone, and everything, is a small chapter of this story. What is more, we all know about this narrativity of all things in an intuitive way—and what we do all the time is to bring it out into the open, and tease out the stories which are lurking everywhere around us. Agenda verano 2011 Prueba aptitud Kinga -Fecha: 5/9, 9.30-11.30 h. -Lugar: Aula V, Fac. de Fil. y Letras. En tiempos de los cíclopes Cuando era pequeño los cíclopes me daban mucho miedo—por suerte tampoco abundaban demasiado. Los viejos mitos y leyendas hablan de gigantes, y enanos, muchas veces como algo asociado a tiempos remotos. Los gigantes y los enanos siempre han ido a menos en el mundo moderno, en el que vivimos desde hace miles de años. A veces reaparecen sorprendentement—hace poco los enanitos irrumpieron súbitamente en la paleoantropología, con el descubrimiento del hombre de Flores. En otro artículo hablé de la conexión entre las leyendas sobre enanos y la exterminación de razas humanas primitivas. Hoy hablaremos de gigantes y cíclopes. ![]() Gigantes los hubo, según la Biblia: habitaron la tierra antes del Diluvio Universal. También aparecen en diversas variantes en muchas mitologías, nórdicas, mesopotámicas y otras que ni siquiera conozco—pero ahí están, tan seguro como que haberlos haylos. Los jayanes y hombres salvajes de las leyendas y fantasías medievales (la Edad Media es nuestro última inmersión en la Edad Oscura) suelen ser corpulentos, cuando no tienen un tamaño gigantesco. Me acuerdo ahora de los hombres salvajes que reaparecen en las novelas de caballerías y pastoriles, o en los capiteles de las catedrales, y que vienen de tiempo atrás, de los orígenes de la historia, y de lo más remoto de nuestra infancia. Cuando somos niños vivimos rodeados de gigantes, y nos vamos incorporando a la cultura humana a la vez que salimos, poco a poco, del mundo de los gigantes—al final hasta llegamos a olvidar que alguna vez existieron fuera de las ilustraciones de los libros de cuentos. Me acuerdo del hombre salvaje Enkidú, en el Poema de Gilgamesh: ya en la primera obra literaria que pervive aparece este ser medio bestia y medio hombre, que acaba siendo el fiel amigo del protagonista—y se lamenta de haberse civilizado y haber adquirido con ello consciencia de su mortalidad. Enkidú es en cierto modo el primer evolucionista, o por lo menos el primer hombre que evoluciona a partir de las bestias. Claro que en la historia del jardín del Edén podemos ver también la historia de la humanización, una historia protoevolucionista como la historia del Creación en el mismo Génesis. El mito hebreo tampoco es precisamente optimista, con respecto a las ventajas de haber adquirido la consciencia y haber sido expulsados del Paraíso. En la historia edénica se reúnen, como en las leyendas sobre gigantes, las dos infancias: la de la humanidad, y la de los individuos—es una historia de experiencia y maduración personal del individuo (mediante la consciencia del pecado) a la vez que una historia de los orígenes de la humanidad—ontogenia y filogenia, siempre extrañamente entrelazadas en la experiencia humana y en sus representaciones. Pero derivo—no quería hablar yo de los gigantes del Génesis, sino de los que aparecen en la Odisea. Suele identificarse con la tierra de los cíclopes con Sicilia, y estos gigantes van asociados en otros mitos a Vulcano, que supuestamente tendría su fragua bajo el Etna. Lo cierto es que los cíclopes de Homero son menos tecnológicos: en el canto noveno de la Odisea aparecen precisamente como el prototipo de la humanidad sin ley ni cultura ni sociedad establecida. Allí llega Ulises, viajero por muchas naciones, tras dejar el país de los Lotófagos: "Desde
allí continuamos la navegación con ánimo afligido, y llegamos a la
tierra de los Cíclopes soberbios y sin ley, quienes, confiados en los
dioses inmortales, no plantan árboles, ni labran los campos, sino que
todo les nace sin semilla y sin arada—trigo, cebada y vides, que
producen vino de unos grandes racimos—y se lo hace crecer la lluvia
enviada por Zeus. No tienen ágoras donde se reúnan para deliberar, ni
leyes tampoco; sino que viven en las cumbres de los altos montes,
dentro de excavadas cuevas; cada cual impera sobre sus hijos y mujeres,
y no se entretienen los unos con los otros."
Vemos que sí tienen vino los cíclopes, y quesos también, y hablan—lo que (a pesar de su carácter arisco) los hace más humanos que los bárbaros que se hallan más allá de la comunicación humana. Llama la atención en algunos relatos de los antiguos la poca diferencia que establecen entre las tribus exóticas y los animales—en ocasiones parecen considerar a los animales antropomorfos como una tribu más, con la que es especialmente difícil entenderse o encontrar una alianza posible. Los cíclopes están en este territorio borderline, humanos pero fuera de las leyes humanas, pues cuando Ulises le pide hospitalidad, mediante la cual los hombres se reconocen entre sí, el cíclope devora a sus compañeros. No parece casual que Polifemo habite en una cueva, no en una choza—por hacerlo más montaraz y primitivo— y que arroje piedras, rocas enormes por cierto, contra los griegos que se burlan de él. Todo en él va unido a la Edad de la Piedra, y si su imagen es memorable es entre otras cosas porque ha sido la principal representación que nos ha llegado, a través de los siglos, de los hombres de las cavernas, esos antiguos gigantes—derrotados en su encuentro con las sociedades humanas que los desplazaron, y los incorporaron a sus mitos. ![]() Cíclopes, trogloditas—habitan en cuevas, lejos de los poblados de los hombres y de las ágoras. Para Giambattista Vico, primer gran teorizador del evolucionismo cultural, los cíclopes aparecen como la figura emblemática, y a la vez como el recuerdo culturalmente transmitido, de la humanidad primitiva. Como vemos en el pasaje de Homero, en la sociedad de los cíclopes no hay unidad mayor que la familia—y en la familia veía Vico la raíz de las sociedades humanas, que evolucionarían a formas más complejas mediante extensiones y asociaciones de familias, creando asociaciones y redes de relaciones cada vez más complejas—junto con las instituciones necesarias para gestionarlas. Vico no es un evolucionista en el sentido biológico del término—ni concibe ni le preocupa una continuidad de descendencia entre el hombre y el mono—pero sí en el sentido cognitivo: las mentes e instituciones humanas se van haciendo gradualmente y en retroalimentación mutua, la humanización es un proceso a partir de sociedades y mentes no diferentes de las de los animales. Los humanos se construyen a sí mismos, su pensamiento y su mundo ético y emocional, conforme construyen gradualmente su cultura y sus instituciones. Los cíclopes son en la Ciencia Nueva el emblema de la sociedad prehumana, o protohumana. Es curioso comprobar que en general los antecesores eran pequeños de tamañao, y que las razas protohumanas y humanas primitivas tienden con más frecuencia a lo diminuto que a lo gigantesco. También hay historias de duendes y enanos, por cierto—y los neandertales sí eran bastante corpulentos. Pero el tamaño de los gigantes primitivos y de los cíclopes tiene más bien otro origen... psíquico, y puede explicarse por la analogía que decíamos entre el desarrollo del individuo y el desarrollo de la sociedad. La infancia personal se proyecta a la infancia de la humanidad, y los seres primigenios aparecen como gigantes. La experiencia de la primera infancia no es la de vivir en una sociedad compleja: comúnmente ha sido la de vivir en una unidad familiar que es toda la sociedad que existe, y sólo remotamente se relaciona con otras unidades familiares. Curiosamente esto no es así en las sociedades auténticamente primitivas: es sólo con el desarrollo cultural, por ejemplo en las sociedades agrícolas, cuando comienza a percibirse la propia familia como una entidad primigenia aislada de las demás—y se originan o refuerzan los mitos de humanidades primigenias y transiciones culturales. Los hombres primitivos tienen en todo caso la consciencia y mitología de la transición que los creó como humanos, a diferencia de los animales. Las culturas avanzadas van desarrollando historias de transición cada vez más complejas—no sólo a partir del mundo animal, sino a partir de humanidades previas insuficientemente humanizadas. Una versión actual de esta historia leemos en un libro de Eudald Carbonell, del proyecto Atapuerca, El nacimiento de una nueva conciencia. Dice Carbonell (sin duda exageradamente) que aún no somos humanos, y que estamos en proceso de transición hacia la plena humanización. El libro es en gran medida una defensa de la interacción sostenible con el entorno, y de la conciencia del enraizamiento humano en el medio natural—y por ahí llegamos a la defensa y promoción del Proyecto Atapuerca como un proyecto formativo hacia esa nueva conciencia de nuestra relación responsable con el entorno. Pero me interesa terminar con la historia de los Cíclopes según Carbonell—para que se vea que sigue concordando en lo fundamental con las narrativas protoevolucionistas de Vico, y con la memoria remota de la humanidad primigenia en Homero. Los
humanos somos unos primates especiales que hemos creado formas de
organización adaptadas a nuestra etología. Desde los grupos formdos por
pequeñas unidades que vivían en las sabanas africanas hace más de dos
millones de años hasta los grupos compuestos por millones de unidades
que viven actualmente en ciudades ha tenido lugar un gran proceso de
adaptación. Como género hemos sufrido una fuerte transformación que
debe explicarse diacrónicamente para entenderla.
Las excavaciones arqueológicas llevadas a cabo en el Abrigo Romaní de Capellades, en la comarca de Anoia (Cataluña, España), con una cronología que oscila entre 40.000 y 60.000 años de antigüedad, nos han permitido conocer que las unidades domésticas de la especie Homo neanderthalensis estaban formadas por más de cinco individuos y menos de una docena. Podemos pensar, pues, que en el pasado existían auténticas familias nucleares, con unas dimensiones reducidas, pero suficientes para poder sobrevivir y que mantenían una cohesión organizativa. Seguramente estos grupos mantenían una fuerte jerarquía etológica, como muchos otros grupos de mamífero; no hay evidencias, pero es posible que esta organización estuviera basada en la preponderancia de los más fuertes y más inteligentes. Las unidades domésticas del Abrigo Romaní se movían por el territorio de manera que los grupos, cuando llegaban al umbral de una docena de individuos entre machos y hembras, se disgregaban; sus componentes formaban nuevos grupos familiares o bien se incorporaban a otros ya existentes; la pérdida de miembros dominantes obligaba al resto a integrarse en otras unidades de la misma etnia o tribu. Estos grupos humanos, muy móviles, recorrían el territorio, posiblemente de forma cíclica, y todos los miembros debían tener una relación genética y familiar, de manera que formaban parte de una misma tribu o una etnia. Entonces no existía ningún espacio patrimonial exclusivo de un grupo, tal y como lo entendemos ahora, pero sí que debió existir un espacio social donde se producían y reproducían las relaciones económicas y de vínculo, relaciones que ahora son intangibles, ya que dejan pocos restos, pero que se pueden hacer emerger a través del análisis dialéctico de los registros arqueológicos. (145-47) En Atapuerca existe un yacimiento llamado (por otras razones, supongo) Sala de los Cíclopes. Es una coincidencia bonita. También eran caníbales al parecer, como Polifemo, algunos de los antiguos habitantes de Atapuerca. Huesos de cíclope no se han encontrado en el registro fósil humano: todo lo más de gigantopiteco, un primate más parecido a un orangután gigante que a un humano, aunque en algún viejo libro de antropología pueda leerse sobre los restos de nuestros gigantescos antepasados—el árbol de la evolución humana es complejo y muy cambiante, por reorganización retroactiva. En Europa, los antiguos cráneos de cíclope que se encontraron en siglos anteriores se han reinterpretado como cráneos de elefante: el orificio nasal para la trompa llevó a error a esos anatomistas poco expertos e impresionados por los relatos de Homero. Lo que sí se ha descubierto recientemente es que los elefantes tienen un protolenguaje, con llamadas y sonidos identificables (aunque a veces inaudibles para los humanos) para diversas situaciones—esta semana informaban de que se ha identificado su "palabra" para avisar de la presencia de abejas, que les molestan en los ojos. Cada vez más animales van teniendo un protolenguaje, cada vez más elaborado. Sin que por ello haya previsiones de que lleguen un día a hablar tan articuladamente como Polifemo. De lo que también hay mayor conciencia entre los lingüistas es de que el problema del origen y evolución del lenguaje no es una pseudo-cuestión intratable para la ciencia. Tras los entusiasmos evolucionistas de la lingüística del siglo XIX, la lingüística del XX hasta su última década ignoró (y bien podemos decir que sigue ignorando) la importancia de esta cuestión. Hoy en día se ve la evolución histórica del lenguaje en la especie como íntimamente ligada con la adquisición lingüística del individuo, en concreto con capacidad especial de los niños de adquirirlo. El nuevo planteamiento evo-devo de la biología relaciona la formación histórica de la especie con la estructura corporal y el desarrollo embrionario y crecimiento de cada individuo—retomando una serie de problemas que se habían descuidado desde que Haeckel relacionó ontogenia y filogenia, un planteamiento abandonado por la biología "formalista" del siglo XX. Todo esto nos lleva a pensar de nuevo en los antiguos gigantes, los de la edad de piedra, que vivían en cuevas, no tenían leyes y se devoraban unos a otros—y comenzaban sin embargo a hablar y a humanizarse, una labor en la que aún seguimos. Eran humanos, y no lo eran, eran monstruos horrendos fuera del orden de lo humano, tanto más horrendos por su semejanza a los humanos. Al igual que nada hay más horrible que los humanos mismos, cuando queda destruido el orden del mundo que han creado, y se comportan como bestias. Navegando por los límites del mundo humano, nos encontramos una vez y otra con los cíclopes, y siempre queda memoria de este encuentro. A mí de pequeño me daban miedo, y todavía me impresionan. Young Man
Young Man, a photo by JoseAngelGarciaLanda on Flickr. Jueves 14 de julio de 2011 Grüss Gott, liebe Kinder! Se ha puesto Alvarillo a estudiar el método de alemán con el que empecé yo a estudiar hace treinta y tantos años. Lo compró mi padre, uno de varios. Ya tenía otro anterior, que también acabé haciéndolo, aunque era muy años cincuenta—me lo tomé con aplicación y aprendí bastante, echándole una hora al día durante años. A clases de alemán con un profesor nunca fui, menos un año allá por los ochenta, que le pedí a Susanne Hübner si me podía colar en su clase de oyente, y me dejó. El resto, lo aprendí por mi cuenta, menos las primeras lecciones, que esas me las enseñó mi padre, sin saber mucho él, pero siempre decía que conseguía enseñar cosas que no sabía, y algo tenía de cierto. Empeño ya le echaba: conseguir un curso de alemán, con discos y demás, en nuestro pueblo, en los años sesenta y setenta, pues como que no se llevaba. Y también nos compraba tebeos, en inglés, francés, alemán y hasta en latín hay alguno. Oíamos los discos en tocadiscos clásico, o bien los grababa mi padre en magnetófono de bobinas al principio, de esos tamaño maleta, y en cassette después. Si le faltaban los discos, pues hacía él mismo la grabación leyéndola, y cantando las canciones. Y estudiamos así Peter and Molly, cursos de la BBC por correspondencia, alemán Vergara, Assímil inglés, francés, alemán y ruso.... uf, cuántas horas invertidas, a veces con resultados medianos. Pero a mí me sirvió para encauzarme en los idiomas, y para hacer la carrera que me permite ganarme la vida—a mi padre se lo debo, que me enseñó no sólo las lecciones, sino la constancia y la disciplina de ponerme a trabajar un poco cada día, en cosas cuya utilidad inmediata no se veía por entonces. Mi padre capturaba a los hijos y a los sobrinos por turnos cada día, y ponía a unos a seguir la lección en el magnetófono mientras a otros les hacía leer él en el libro amarillo de francés primero, luego en el azul, luego en el verde. Y hacía luego vídeos, en cuanto salió el aparato, filmando los libros con sus ilustraciones y leyéndolos. Unos años nos tocaba inglés, otros francés. Y algunos pasamos al alemán—los primeros allá por el año 1974. ![]() El curso éste de Grüss Gott, liebe Kinder! está forrado de plástico, y tiene dentro de la portada un sobre pegado, que dice "Facturas". En la primera página está anotada también la factura, con la letra de mi padre: "Pagado el 15-4-74 — 1750 pts. Curso alemán elemental— 1200. Tomo 7º serie Dime, 550. Total 1750 pts." (Lo de la serie Dime supongo que también la editaría la editorial Vergara: eran esos libros de Dime quién es, Dime dónde está, Dime qué es, Dime cuál será mi profesión... Ahora los vemos a veces en las bibliotecas gallegas). El curso éste de Grüss Gott es del año 1965; luego compró mi padre otro Alemán Vergara, que sólo estudié yo, y luego un curso de Salvat en varios volúmenes, que anotó el pacientemente durante años. Ese también se lo he cogido a Álvaro, por si se anima a seguir con el alemán a pulso—hasta ahora no hemos dado señales de matricularlo en la Escuela de Idiomas, aunque todo se hará, quizá—también me llevó mi padre allí durante años, a examinarme por libre. Eran nuestros viajes anuales a Zaragoza, a casa de tío Agustín—y así me acabé sacando los títulos de inglés y francés; con el alemán no pude. Al final de Grüss Gott, liebe Kinder! hay un disco microsurco, uno que les ha extrañado mucho a los niños—es como un viaje en el tiempo: un disco blanco y flexible, que parece de broma: "parece un protector de discos, no un disco", dice Álvaro. Es un "Disco-obsequio ASSIMIL"—anuncio de Deutsch ohne mühe, El alemán sin esfuerzo: por analogía debió ir a parar aquí. También se hizo mi padre con el curso ese de Assimil y con sus discos, y varias veces me lo repetí yo, antes de pasar al volumen dos, y a escribir mis apuntes en cursiva gótica. Luego pasé al Assímil ruso. Y luego a otros métodos que me iba comprando yo, ya metodizado y embarcado en mis estudios—allá por los años de la guerra fría estudiaba yo mucho ruso, luego lo fui dejando. Algunas personas opinan que tengo una facilidad especial para los idiomas—eso es que no saben las horas que le he echado a cada uno de los que he aprendido, y de los que no. El paso lógico siguiente era el chino, creo, pero ese no llegó a tentarme nunca. Seriamente. Cruzando la Rioja
Cruzando la Rioja, a photo by JoseAngelGarciaLanda on Flickr. A más de 110 km/h. Miércoles 13 de julio de 2011 La espiral hermenéuticaUn artículo que termino de colgar antes de que cumpla diez años... Lo presenté a un congreso en 2002, y se les olvidó publicarlo en las actas, así por descuido. Así que lo envié a una revista belga, en inglés, y luego el español lo revisé y lo acabé publicando en un libro de homenaje a Hans-Georg Gadamer. Aquí están sus avatares en red y fuera de ella. José Angel García Landa. "Tematización retroactiva, interacción e interpretación: La espiral hermenéutica de Schleiermacher a Goffman." Comunicación presentada en el XXVI Congreso AEDEAN (Santiago de Compostela, diciembre de 2002). _____. "Tematización retroactiva, interacción e interpretación: La espiral hermenéutica de Schleiermacher a Goffman." In Hans-Georg Gadamer: Ontología estética y hermenéutica. Ed. Teresa Oñate y Zubía, Cristina García Santos y Miguel Ángel Quintana Paz. Con el "Grupo de Investigaciones estético-políticas Palimpsestos. Facultad de Filosofía, UNED. Book + DVD: "Gadamer: memoria de un siglo". Madrid: Dykinson, 2005. 679-88. http://www.uma.es/gadamer/OnateI.htm _____. "Retroactive Thematization, Interaction, and Interpretation: The Hermeneutic Spiral from Schleiermacher to Goffman / Tematización Retroactiva, Interacción e Interpretación: La espiral hermenéutica de Schleiermacher a Goffman (Spanish)." PDF en red en Social Science Research Network 17 junio 2011. http://ssrn.com/abstract=1856424 _____. "Retroactive Thematization, Interaction, and Interpretation: The Hermeneutic Spiral from Schleiermacher to Goffman." BELL (Belgian English Language and Literature) ns 2 (2004): 155-66.* (Special issue, "The Language/Literature Interface). http://www.baahe.be/BELL2004.html _____. "Retroactive Thematization, Interaction, and Interpretation: The Hermeneutic Spiral from Schleiermacher to Goffman." PDF en red en García Landa, Vanity Fea 29 nov. 2006. http://garciala.blogia.com/2006/112902-retroactive-thematization-interaction-and-interpretation.php _____. "Retroactive Thematization, Interaction, and Interpretation: The Hermeneutic Spiral from Schleiermacher to Goffman." iPaper en Academia.edu http://unizar.academia.edu/Jos%C3%A9AngelGarc%C3%ADaLanda/Papers/92673/Retroactive-Thematization--Interaction--and-Interpretation--The-Hermeneutic-Spiral-from-Schleiermacher-to-Goffman _____. "Retroactive Thematization, Interaction, and Interpretation: The Hermeneutic Spiral from Schleiermacher to Goffman." PDF en red en Zaguán 3 feb. 2009. http://zaguan.unizar.es/record/1986 _____. "Retroactive Thematization, Interaction, and Interpretation: The Hermeneutic Spiral from Schleiermacher to Goffman." PDF en red en ResearchGate (2010).* http://www.researchgate.net/publication/33419604_Retroactive_Thematization_Interaction_and_Interpretation_The_Hermeneutic_Spiral_from_Schleiermacher_to_Goffman Hojas, flores En verano caen todas juntas Martes 12 de julio de 2011 Más sobre la internalización de la interacción En un artículo anterior hablé del origen del lenguaje y de la comunicación simbólica como una internalización de la interacción comunicativa. Esta noción de la internalización de la interacción fue estudiada no a nivel filogenético sino a nivel ontogenético por L. S. Vygotsky: el desarrollo del individuo lo ve como una internalización de procesos comunicativos. Así habla Tabea Becker del enfoque interaccional sobre la adquisición infantil del lenguaje: "Desde
los primeros años del infante, la interacción juega una parte
importante en la adquisición del lenguaje. Fue L. S. Vygotsky quien
preparó el camino para esta concepción cuando describió al niño (en
oposición a Piaget) como ante todo orientado socialmente, progresando
de un intercambio intermental interaccional hacia un proceso de
desarrollo intramental (Vygotsky, Thought
and Language, 1934, MIT Press, 1986)." (Becker, 2005: 93).
En el mismo volumen, John-Steiner et al. observan que "hay en las ciencias humanas una nueva y creciente importancia de teorías que enfatizan la interdependencia entre los individuos" (170). Podríamos señalar a este respecto el nuevo énfasis en antropología que enfatiza las peculiaridades de la extrema socialidad humana frente a la de otros primates. En estas cuestiones no entró Vygotsky ni los lingüistas que cito, pero puede verse en el creciente énfasis que se da en teoría de la evolución a la selección de grupo. De la historia de las especies humanas, parece desprenderse que fueron las más intensamente socializadas, que eran a la vez las más complejas en su cultura simbólica y lingüística, las que sobrevivieron, y desplazaron (o quizá exterminaron) a las demás especies protohumanas y humanas. Es interesante el terreno común (o lo que debería ser el terreno común) entre Bajtin y Vygotsky. El dialogismo de Bajtin muestra cómo el discurso siempre tiene lugar sobre un significado preexistente, y que el uso de la palabra es una toma de posición con respecto a ese protodiscurso. La palabra siempre es un terreno de confrontación, entre los significados de otros y los que queremos darle—como dice Bajtin en Discourse and the Novel, la palabra de los otros ha de ser expropiada, y el discurso de uno se construye con la apropiación de los términos de los demás para nuestros propios fines: "El
concepto de 'apropiación', inicialmente desarrollado por Bajtin, ha
sido descrito por el estudioso de Vygotsky James Werch (John-Steiner
2000) como 'el proceso de tomar algo que pertenece a los demás y
hacerlo propio' (p. 1999) En un ejemplo a menudo citado que habla a
propósito de la apropiación de las palabras, Wersch también escribe que
para Bajtín 'La palabra de la lengua es a mitad de otros. Se vuelve 'de
uno mismo' cuando el hablante la puebla con su propia intención, su
propio acento, cuando se apropia de la palabra, adaptándola a su propia
expresión semántica e intencional' (John-Steiner 2000, p. 199)."
(John-Steiner 2005: 173).
Sobre la interacción plurilingüística, otro concepto bajtiniano basado en la construcción interactiva del significado y de la comprensión, habla así Bajtín: ![]() "El
hablante intenta que se lea su propia palabra, y su propio sistema
conceptual que determina esta palabra, en el seno del sistema
conceptual ajeno del receptor que lo comprende: entra en una relación
dialógica con algunos aspectos de este sistema. El hablante se abre
paso a través del horizonte conceptual ajeno de su oyente, construye su
propia enunciación en terreno ajeno, contra el trasfondo apreciativo
del oyente" (174).
De este modo, se modela un oyente ideal o receptor implícito que supone un espacio de mediación entre el hablante y el oyente. Lo que me interesa resaltar aquí es la necesaria imbricación entre la interacción comunicativa con el otro por una parte, y el propio pensamiento por otra, una imbricación que no hace sino resaltar la consitución social, comunicativa e interaccional de la personalidad y del propio pensamiento—en este caso tal como se expresa en un discurso. De hecho, la discursivización del pensamiento contribuye a expresarlo y a clarificarlo, mediante la necesaria externalización a un sistema de signos, o si se quiere mediante la recíproca necesaria internalización de la interacción comunicativa que supone la construcción de un discurso articulado en torno a una cuestión dada. Todo esto venía a cuento de insistir en que los procesos psicológicos, simbólicos, cognitivos, discursivos, lingüísticos, etc. internos al individuo, se construyen sobre la base de la interacción social, y —dado que la interacción social preexiste al individuo, le precede en su complejidad, y lo forma— podemos describir el desarrollo de la consciencia y los procesos comunicativos y simbólicos en el individuo como una internalización de la interacción. Como decíamos, la teorización de este proceso para explicar el desarrollo psicológico del individuo procede de Vygotsky: "Un
segundo principio de la teoría vygotskiana es el del origen social de
los procesos psicológicos. Es en el curso de la participación en la
vida social—desde la más temprana interacción del recién nacido con sus
cuidadores a sus comunidades de aprendizaje en la vida adulta— como los
procesos cognitivos individuales se forman. Vygotsky no supone que el
funcionamiento mental superior sea una simple copia de prácticas
socialmente organizadas. Sino, más bien, que los seres humanos extraen
de su herencia cultural compartida los medios y artefactos que son
necesarios para su capacidad de aprender, resolver problemas y crear.
En su propia obra, ilustró este principio de que 'toda actividad
simbólica ... fue en tiempos una forma social de cooperación'."
(John-Steiner et al., 172).
Se verá en esta última cita cómo la teoría de Vygotsky asocia también el desarrollo cultural de la comunidad y el desarrollo del individuo—tanto uno como otra pasan de formas interaccionales externalizadas y efectivas a su internalización y simbolización en forma de estructuras comunicativas y procedimientos gramaticalizados o relativamente fijados. Hay aquí un interesante punto de contacto con la teoría de la evolución biológica, en concreto con el desarrollo tardío de la teoría de la selección natural conocido como "evo-devo": la selección natural no se realiza en el vacío, mediante la competencia entre individuos ideales plenamente formados, sino que ha de tener lugar entre individuos que deben constituirse a partir de una simplicidad embrionaria; se crea por lo tanto una dinámica compleja entre el desarrollo del individuo y la evolución de la especie. Esto sucede a un nivel mucho más complejo de lo que sugería el viejo principio de Haeckel según el cual "la ontogenia recapitula la filogenia"—aunque volviendo en cierto modo a considerar la imbricación estrecha entre ontogenia y filogenia, esta vez en el marco de un estudio del desarrollo del organismo dirigido ordenadamente por genes que son producto de la selección natural y la historia de la especie. Tanto en la biología genética "evo-devo" como en la psicología interaccional que va de Vygotsky a Goffman, hay una relación dialéctica entre el desarrollo interno de los individuos y el desarrollo de las estructuras supraindividuales. En su artículo "A Role for Relaxed Selection in the Evolution of the Language Capacity", Terrence Deacon proporciona una argumentación en el seno de la genética "evo-devo" que resulta de enorme interés para entender cómo puede tener lugar el desarrollo del lenguaje en el marco de un desarrollo neurológico flexible. De paso, por cierto, esta teoría también ayuda a entender por qué la adquisición de lenguaje se vuelve imposible si no tiene lugar en los primeros años, y cómo el aprendizaje de segundas lenguas se vuelve más difícil con la edad. También ofrece, sobre todo, una respuesta evolucionista a un problema que algunos lingüistas como Chomsky atribuyen a poco menos que un milagro inexplicable. Traduzco el resumen, pero recomiendo leer el artículo entero por su enorme interés: "La
explicación de la extravagante complejidad del lenguaje humano y de
nuestra competencia para adquirirlo ha planteado durante mucho tiempo
un reto a la teoría de la selección natural. Para contestar a sus
críticos, Darwin se volvió hacia la selección sexual para explicar el
extremado desarrollo del lenguaje. Muchos teorizadores evolucionistas
actuales han invocado alguna mutación increíblemente afortunada o
alguna variante de la asimilación del comportamiento adquirido hacia
predisposiciones innatas, en un esfuerzo por explicarlo. Los recientes
enfoques evo-devo han identificado procesos de desarrollo que ayudan a
explicar cómo pueden desarrollarse sinergias funcionales por medios
darwinistas. Es interesante observar que muchos de estos mecanismos de
desarrollo guardan un parecido con algunos aspectos del mecanismo de la
selección natural de Darwin, difiriendo a menudo en un aspecto (por ej.
en la forma de duplicación, en el tipo de variación,
competición/cooperación). Un rasgo común a ellos es una interacción
entre procesos de selección estabilizadora y procesos de relajamiento
de la selección a diferentes niveles de la función del organismo. Estos
pueden jugar papeles importantes en muchos niveles del proceso
evolutivo que contribuye al lenguaje. De modo sorprendente, la
relajación de la selección a nivel del organismo puede haber sido la
fuente de muchos rasgos sinérgicos complejos de la capacidad
lingüística humana, y puede ayudar a explicar por qué tanta
información lingüística es socialmente 'heredada'." (Deacon 2010)
En su obra The Symbolic Species: The Coevolution of Language and the Brain, Deacon ya señalaba que el desarrollo gradual de la comunicación simbólica, o protolenguaje, creó un nicho ecológico construido socialmente por los humanos, un nicho que favoreció la propia adquisición y transmisión del simbolismo y del lenguaje, en un proceso retroalimentativo. La teoría del origen del lenguaje en su relación con la teoría de la construcción de nichos ecológicos la traté por extenso en mi reseña del libro de Derek Bickerton Adam's Tongue, libro que enfoca la misma cuestión desde el punto de vista de la ecología de la alimentación y de la cooperación en la búsqueda de recursos por los protohumanos. Este artículo de Deacon comenta de modo muy ilustrativo cómo un proceso tal como la muerte neuronal puede haber contribuido al desarrollo de los complejos circuitos neuronales que ligan diversas partes del cerebro—todo ello a partir del principio de que las neuronas que se activan conjuntamente desarrollan conexiones directas entre sí. De hecho este mismo principio se refinó y perfeccionó en el cerebro humano por medio de la selección natural, como parte del mismo proceso de retroalimentación. El argumento central de Deacon es, como se ve, que ciertos procesos complejos se hacen posibles mediante la interacción de selección natural y de relajación de esa misma selección que facilita la "exploración" de posibilidades en ambientes redundantes, sistemas genéticos duplicados, etc. A la vez, según Deacon, este procedimiento de crecimiento flexible de las conexiones cerebrales "significa que las funciones cerebrales seleccionadas para las demandas cognitivas, perceptuales, de percepción y de producción del lenguaje, reflejarán únicamente las demandas más persistentes e invariantes de este nicho lingüístico altamente variable"—lo cual supone una aportación de gran interés para la teoría de los universales lingüisticos. Querría señalar que esta explicación "evo-devo" de las conexiones lingüísticas en el cerebro también es a un determinado nivel resultado de esta internalización de la interacción— en el sentido más literal, puesto que el cerebro se va construyendo en sus conexiones y circuitos a medida del lenguaje y del pensamiento simbólico, como resultado de la interacción comunicativa en el seno de una comunidad. Esto, aunque Deacon argumente contra una visión demasiado simplista de la internalización del comportamiento social. Tal es el papel de la flexibilización de mecanismos cerebrales necesarios para la cognición y desarrollo humanos, que Deacon se pregunta si no habría que considerarnos "un simio degenerado", a degenerate ape: "This
raises an obvious question: Could humans be a self-domesticated
species—i.e., a degenerate ape? The Munia/Finch analogy suggests that
genetic dedifferentiation affecting the nervous system may have
contributed to functional complexity in human language evolution. Has
there been more widespread degeneration as well? If so, it might help
explain the extensive human cognitive–social–emotional flexibility
compared with other mammalian species. Could human mental plasticity,
cultural variability, aesthetic and religious sensibilities, and
susceptibility to social control and conformity be an expression of
cognitive–emotional dedifferentiation?" (Deacon, 2010).
Y en efecto, somos una especie auto-domesticada, una especie que se va imaginando y haciendo a sí misma mediante la retroalimentación que suponen la consciencia, la representación, las culturas, el lenguaje, los ideales y la autoobservación. Un primate degenerado, en términos gorilescos quizá, pero the glory, jest, and riddle of the world en términos propiamente humanos. Traduzco el final del artículo de Deacon: "El
lenguaje es demasiado complejo y sistemático, y nuestra capacidad de
adquirirlo es demasiado fácil, como para que esto pueda explicarse sólo
con el uso cultural o el aprendizaje en general. Pero el proceso de la
evolución es demasiado complicado y casual como para haber producido
este fenómeno complejo por una mutación afortunada, o por la
internalización genética del comportamiento lingüístico. Estas
metáforas son más adecuadas para el análisis de un artefacto diseñado.
La robustez del proceso de adquisición lingüística, la profunda
integración del lenguaje y de la cognición humana, y la mutua
implicación e interacción sinérgica de diversos y dispersos sistemas
cerebrales en los procesos lingüísticos, implican conjuntamente que ha
habido una adaptación a largo plazo que ha involucrado una gama muy
amplia de ubicaciones genéticas, y que se han visto implicados muchos
niveles de mecanismos intraevolutivos. Es más probable que consigamos
resolver este misterio si nos acercamos a él con la expectativa de que
la naturaleza produce sus obras más complejas mediante una lógica que
es inmensamente más sutil, y enteramente diferente, de los métodos de
un relojero o de un ingeniero informático."
Entre estas cosas que nos cuesta entender, hay una que se nos resiste y tenemos que redescubrir continuamente: el extremo hasta el cual estamos donde han estado otros antes, que lo que pensamos surge de lo que otros han pensado, y que lo que tenemos dentro, nuestras mismas asociaciones de ideas y conexiones cerebrales, son un resultado de la interacción con los demás en un mundo que sólo en parte es lo que vemos—porque la otra parte nos lo hemos inventado, un mundo virtual, para metérnoslo en la cabeza y vivir dentro de él. ______________ Notas de: Becker, Tabea. "4. The Role of Narrative Interaction in Narrative Development." In Narrative Interaction. Ed. Uta M. Quasthoff and Tabea Becker. Amsterdam and Philadelphia: John Benjamins, 2005. 93-111.* John-Steiner, Vera, Christopher Shank and Teresa Meehan. "7. The Role of Metaphor in the Narrative Co-Construction of Collaborative Experience." In Narrative Interaction. Ed. Uta M. Quasthoff and Tabea Becker. Amsterdam and Philadelphia: John Benjamins, 2005. 169-95.* Vista de verano
Vista de verano, a photo by JoseAngelGarciaLanda on Flickr. No sé para qué me voy a molestar en hacer fotos este año. Me valen las del año pasado: el tiempo parece haberse detenido. Lunes 11 de julio de 2011 Ideología de van Dijk En su libro titulado Ideología: Una aproximación multidisciplinaria, Teun van Dijk realiza un estudio conceptual detallado de lo que se entiende por ideología en especial en su relación con la práctica discursiva. El concepto de ideología se estudia y define en una primera parte en tanto que cognición: en relación a ideas y creencias, personales y sociales, valores, modelos mentales, conocimiento y saber, identidad. Luego se estudia la relación de las ideologías con la sociedad: las relaciones entre grupos, las élites, los discursos dominantes, las instituciones. Por último, la tercera parte dedicada a la ideología y el análisis del discurso. Termina el libro con un análisis práctico de la ideología en funcionamiento en el libro de Dinesh D'Souza The End of Racism, expuesto como un discurso racista encubierto. Quizá vaya añadiendo aquí algunas notas que resuman las principales cuestiones del libro, y sus ideas más interesantes. Pero de momento quiero apuntar lo que me parece la principal objeción que se puede hacer al planteamiento de van Dijk. Podría resumirse en que es un tanto contradictorio. Por una parte, muestra cómo la ideología se manifiesta a través del discurso, para promocionar los intereses de diversos grupos sociales. Por ejemplo, en el libro de D'Souza. Esto sugeriría que el discurso académico es, como cualquier otro, un vehículo de la ideología, o un espacio donde se articula. Pero por otra parte, el propio discurso de van Dijk parece extrañamente inmune a este espacio de debate. No me refiero a que no debata o no se posicione (contra D'Souza, por ejemplo), o que su ideología no esté claramente manifiesta. Me refiero a que no teoriza este posicionamiento ideológico del propio discurso, el del analista. Es decir, la ideología aparece como un objeto de estudio frente a un sujeto observador no ideológico, a un sujeto que desde un punto de vista objetivo y basado en un análisis multidisciplinar pero nunca explícitamente posicionado políticamente, expone los condicionantes ideológicos del discurso del otro. En suma, que un discurso político aparece un tanto disfrazado de análisis "a vista de pájaro" u omnisciente sobre la ideología de los otros. A lo que voy es a que la ideología tiende a ser siempre, en sus diversas teorizaciones, algo que tienen los demás, mientras que "lo nuestro" sería ciencia (es la conocida posición marxista, por ejemplo, o la actitud cristiana ante el paganismo por elegir un ejemplo más remoto). Llama aquí especialmente la atención la perpetuación de este proceder, en cuanto que van Dijk, como digo, señala el posicionamiento ideológico de todo discurso—pero no saca todas las conclusiones para su teoría que cabría esperar de ese reconocimiento. ![]() La ideología se articula en un juego de posiciones, o podríamos decir que se hace visible relacionalmente. De este modo, podríamos decir que el posicionamiento que toma frente a D'Souza hace visible la ideología de van Dijk. Sin embargo, esta dimensión relacional del propio discurso analítico no aparece teorizada en ningún momento en el libro. Quizá sea un caso de invisibilización del propio discurso (como digo relativa, pues van Dijk a un nivel determinado sí teoriza la visibilidad de la ideología en todo discurso... analizado). La cuestión es que la ideología de un discurso se hace visible o determinable por diferenciación, por distancia y contraposición. Se hace visible a través del análisis que sobre un discurso (o acción, institución, práctica etc.) efectúa otro discurso. Este proceso de emergencia diferencial de la ideología no aparece suficientemente teorizado aquí: parece como si la ideología se manifestase por sí misma, o "estuviese" sin más en el discurso que se analiza. Y está: pero hay que hacerla consciente, o visible, o extraerla con un trabajo metadiscursivo. Hasta ahí supongo que puede entenderse que sí lo acepta la teoría de van Dijk—lo que ya queda menos evidente es que ese metadiscurso (una determinada teoría de análisis del discurso, por ejemplo) también está ideológicamente posicionado. ¿Para quién lo está? Para el objeto de análisis Uno, seguramente, si sabe que está siendo analizado por Dos. O para un tercero Tres, que a su vez tiene que hacer visible la ideología de Dos, y menos obviamente la suya propia, a través de un texto destinado a Cuatro, su receptor ideal o implícito—pero que a la vez puede ser oído y entendido contra su intención por un oyente no invitado, al que llamaremos Cinco. Y, claro, también es el texto legible al menos en potencia para Uno y Dos y Tres. (Aquí Tres soy yo, por si nos hemos perdido). De este modo, la ideología emerge, adquiere forma plena y manifestación de todas sus implicaciones mediante un proceso dialógico o dialéctico. En algún punto de mi libro Acción, Relato, Discurso, decía yo que la ideología no es un contenido que "esté" en un texto o discurso, sino un proceso de relación entre dos textos, el texto y otro texto crítico—es un proceso de relación, de emergencia y de constitución interaccional. Esta perspectiva está en línea con los razonamientos de Mijail Bajtin, según los cuales el uso del lenguaje siempre es dialógico, por no decir confrontacional, siempre en debate implícito o explícito con un texto anterior, y siempre dirigido a un receptor que no coincide plenamente con el emisor (aunque sea por el mero hecho de que si coincidiesen, el emisor se quedaría callado al no tener que informar de nada a nadie). En suma, que el discurso y la ideología que en él se articula o manifiesta no son un contenido determinable o estable, sino un sistema de relaciones en el que se encuentra implicado el propio analista-observador, y cualquiera que le ponga objeciones o responda a su análisis con un contra-análisis. Domingo 10 de julio de 2011 Los pájaros ![]() Estábamos viendo Los pájaros de Hitchcock, y de repente sale Rubalcaba en un ascensor con Tippi Hedren. Ya sé que Rubalcaba está de campaña electoral y que hay que meterlo hasta en la sopa, pero esto ya me parece francamente excesivo. Quedarse inmóvil unos segundos Entre la colecta de libros para el verano, me compré Intervenciones, de Michel Houellebecq, y me ha gustado su ensayo "Aproximaciones al desasosiego", no sólo el título. Houellebecq mira de manera ácida y desapegada la civilización postcapitalista e hipermediática en la que vive, y en el ensayo expresa el desarraigo que se siente en la época de aceleración consumista y proliferación de modas e imágenes. Es también una defensa de la literatura, arte conceptual por excelencia: sus musnos virtuales dice que nada tiene que temer de la realidad virtual de los ordenadores, pues ya de por sí sustituye a la misma realidad y proporciona una inmersión en un mundo aislado y propio—y sin embargo la gente no saca tiempo para leer, como no saca para otras cosas, y es guiada por las imágenes del consumo descerebrado y acelerado. Pretende Houellebecq escribir novelas totales, donde quepa de todo, ciencia y reflexión también, y que la forma cuide de sí misma—lo que él quiere sugerir es más bien un cierto impulso o movimiento, y eso hace que sus textos se lean bien la primera vez pero quizá no se dejen releer mucho, es también arbitrario y simplista a veces, con toda su complejidad. Este es el final del ensayo y loa a la literatura en la era de la información: La
literatura puede con todo, se adapta a todo, escarba en la basura, lame
las heridas de la infelicidad. Por eso fue posible que una poesía
paradójica, de la angustia y de la opresión, naciera en medio de los
hipermercados y de los edificios de oficinas. No es una poesía
alegre; no puede serlo. La poesía moderna ya no aspira a construir una
hipotética "casa del Ser", del mismo modo que la arquitectura moderna
no aspira a construir lugares habitables; sería una tarea muy diferente
de la que consiste en multiplicar las infraestructuras de
circulación y de tratamiento de la información. La información,
producto residual de la no permanencia, se opone al significado como el
plasma al cristal; una sociedad que alcanza un grado de
sobrecalentamiento no siempre implosiona, pero se muestra incapaz de
generar un significado, ya que toda su energía está monopolizada por la
descripción informativa de sus variaciones aleatorias. Sin embargo,
cada individuo es capaz de producir en sí mismo una especie de revolución fría, situándose por un
instante fuera del flujo informativo-publicitario.
![]() (Me pregunto, por cierto, si hacer un blog misceláneo y sin comentarios como éste no será una mezcla extraña o imposible no sólo de ficción y reflexión, sino también de inmersión en el consumismo informativo y de ... revolución fría, o aislamiento de ese flujo. Termina así Houellebecq:) Es
muy fácil de hacer; de hecho, nunca ha sido tan fácil como ahora
situarse en una posición estética
con relación al mundo: basta con dar un paso a un lado. Y, en última
instancia, incluso este paso es inútil. Basta con hacer una pausa;
apagar la radio, desenchufar el televisor; no comprar nada, no desear
comprar. Basta con dejar de participar, dejar de saber; suspender
literalmente cualquier actividad mental. Basta, literalmente, con
quedarse inmóvil unos segundos.
Ivo Green Man
Ivo Green Man,
a photo by JoseAngelGarciaLanda
on Flickr.
Trolösa Este título, que parece que quiera decir mentirosa en gallego, en realidad quiere decir infiel en sueco. Es una película de la japonesa Liv Ullmann, a quien recuerdo como actriz de cuando veíamos películas de Bergman, en los ochenta—y es muy bergmaniana, hasta el extremo de que el protagonista - narrador - inventor de la historia se llama Bergman, y Bergman el auténtico, es el guionista de la película. Suponiendo que el otro no sea auténtico—pues Bergman es como Bergman, un viejo cineasta o dramaturgo, que inventa una historia o la revive de su pasado, quizá sobre su ex (Liv Ullmann es la ex de Bergman, y no es la primera vez que éste se mete en la vorágine dramática de las infidelidades, sacándole al adulterio sus posibilidades de angustia metafísica. Supongo que en esta colaboración o regalo de guión hay algo de comunión mutua de angustias, y explicaciones personales que sólo se pueden dar mediante la ficción). Inventa o cuenta Bergman la historia de Marianne, que fue su amante o que algo tiene que ver con su amante, con la que no llegó a casarse (eso suponiendo que Bergman sea David, el director de teatro que tiene una aventura con Marianne y la separa de su marido Markus). Bergman vive solo en una costa nórdica vacía y azotada por el viento, y no tiene más que los recuerdos o las invenciones basadas en ellos, y no son alegres precisamente: las visitas de la fantasmal o inventada Marianne, que se confiesa con él o adquiere su ser cuando la inventa, son un entretenimiento y las espera con ilusión, pero quizá también son un tormento de autotormentador. Lo que va contando Marianne, o le van haciendo contar, es la historia de la destrucción de su matrimonio aparentemente feliz con Markus, cuarentones ellos. Sin saber cómo ni por qué, tiene una aventura con David, amigo de la familia, durante un viaje a París. Parecía que iba a quedar ahí la cosa, pero lo retoman y el engaño la va absorbiendo, se va complicando y la hunde poco a poco en un caos de mentiras, contradicciones, vergüenza y humillación. Su marido los descubre, o descubren ellos más bien que los había descubierto ya antes, y más cosas saldrán a la luz. Que
Markus tenía
una amante, que nada era como pensaba Marianne, que ni el pasado estaba
a salvo, que ni ella era quien ella pensaba, porque—¿por qué tuvo esa
aventura con David, en primer lugar, si ni siquiera se le había pasado
por la
cabeza desear a este amigo suyo? Dice Marianne, o su joven aparición a
Bergman, que cuando aceptó o decidió tener una aventura con su amigo,
era como si quien lo hiciese fuese una persona sin nombre y sin
identidad que vivía oculta dentro de Marianne. Leía hoy en Houllebecq
que "en la vida cotidiana hay que andar con cuidado para no dejarse
atrapar por la propia historia o, de forma aún más insidiosa, por la
personalidad que uno imagina que es la suya". Muchas rupturas
seguramente provienen de allí—de un deseo de ruptura con una coherencia
que se hace ajena, o demasiado propia. Pero la felicidad no parece ser
una prioridad para Houellebecq, y tampoco en esta película da felicidad
la ruptura, o el dejar salir la propia incoherencia a flote. Todo
deriva hacia el
vodevil grotesco y vergonzoso, hacia la tragedia fea e
insensata, y al fin hacia el horror metafísico. El adulterio todo lo
adultera: el vaivén entre su marido y su amante, o mejor llamarlo ahora
actual pareja, desquicia la vida de Marianne, la lleva a la indignidad,
y saca lo peor de todo el
mundo. Ya le había avisado David que él era un fracasado y que todo lo
que tocaba se echaba a perder. Una escena en la que vemos cómo se hunde
un montaje teatral que ensayaba lo muestra de modo patético. Aparte,
David es violento, celoso e impredecible, tiene deudas, es mal padre
con los hijos de su divorcio anterior, no es ninguna joya; y la
historia de amor o lo que sea entre él y Marianne no los lleva a más
felicidad precisamente. Aunque aún más en picado cae Markus—y se
suicida, sí, después de un feo proceso de
separación en el que humilla a Marianne y la veja a cambio de
permitirle conservar la custodia de su hijita Isabelle. Pero la
demencia de Markus, ya desatada, había ido más allá: había intentado
convencer a la pequeña Isabelle de que se suicidase junto con él. La
película
comienza con una cita de Botho Strauss que nos dice que nada hiere el
alma de una
persona tan profundamente como un divorcio. Durante gran parte de la
película
creemos que se refería al divorcio de Markus, y que Bergman era un
trasunto de Markus anciano. Al final parece más bien un trasunto de
David, quizá David en persona, que también perdió a Marianne después de
que ella
decidiera abortar al hijo de él que esperaba, tras una pelea espantosa.
Y vivieron separados, se nos cuenta. Claro que Bergman bien puede ser
una versión de Markus y de David a la vez, y de Bergman también, cómo
no,
y de Ullman, y de quien se meta en la historia. Al final el viejo
guarda sus retratos y recuerdos de Marianne, que sí parecen reales, y
sale a dar su último paseo quizá por la costa batida por el viento. Esa
relación con los recuerdos y con el pasado la acabamos teniendo todos o
casi todos. El pasado siempre se fue al traste, y en el caso de los
divorciados y amantes separados, más todavía.Sábado 9 de julio de 2011 Precisión Bibliography of literary Ahora mi bibliografía de teoría literaria, crítica y filología está tocando mínimos en cuestión de visitas—y crucemos los dedos. En tiempos tenía una media de unas cien visitas diarias, pero eso era a principios de siglo. Ahora está más cerca de las veinte, bajando a las diez. Ya hice en tiempos la reflexión sobre qué sentido tenía seguir con un trabajo que va perdiendo valor asintóticamente; pero como ví que no por eso dejé de hacerlo no sé si vale la pena repetirla. Parece que la única justificación que tiene hacerla es que me entretiene—y lo mismo con mis demás trabajos en la red, visto que su rentabilidad académica o profesional parece que tiende a cero, a pesar de todos mis esfuerzos, en cuestión contabilizable de citas o eco académico. Parte del descenso en el número de visitas está en que al parecer ya no se me encuentra con Google: mis visitas en la época de muchas visitas venían mayormente a través de Google. Tengo cientos de enlaces, algunos en sitios buenísimos, pero poca gente busca información a través de enlaces en sitios de prestigio. Es Google quien te manda visitas, y como digo repentinamente ha dejado de enviarlas, en los últimos meses o años es la Wikipedia (no puedo considerarla sitio de prestigio, mal que me pese) quien me envía la mayoría de los visitantes. Y Google casi ninguno estas últimas semanas. Lo curioso es que Google sigue encontrando mi bibliografía pronto: sigue estando en su directorio bien ubicada (pero quién usa el directorio de Google...) y con la opción de búsqueda instantánea activada, aparece mi bibliografía no con "Bibliography of L", que eso es bibliografía sobre Lady Gaga, pero sí con "Bibliography of literary"—número uno toco ya allí. Y en español con "Bibliografía de teoría" ya ocupo el primer puesto. Pero quizá sean búsquedas que cada vez haga menos gente, y quien no busca algunas cosas rara vez las encuentra. Por lo menos Google me ayuda a encontrar las cosas que he escrito sobre mi bibliografía en el blog éste. Viernes 8 de julio de 2011 Suelo con hojas y flores
Suelo con hojas y flores, a photo by JoseAngelGarciaLanda on Flickr. Performing Identities CALL FOR PAPERS "Through me many long dumb voices": Performing Identities in American Literature Department of English Studies, University of Durham September 10th 2011 Performing Identities in American Literature seeks to explore the ways in which American identity is defined, enacted and contested in texts from the sixteenth century up to the present day. Tapping into the influential, yet highly contradictory visions of identity which have dominated the modern field of American Studies, in which multiculturalist and pluralist critiques of a unified national sensibility are set against the "indifference to difference" of an increasing cosmopolitanism (Michaels, 2004), the event invites fresh discussion of the identities contained and performed beneath the umbrella term "democracy". By expanding a consideration of the performative beyond the more obviously dramatic aspects of text, we aim to provide a forum for debating the role played by the theatrical dimensions of the imaginary within American literary identities, highlighting the staging of belonging and exclusion that has shaped writers' responses for more than four centuries. In the interest of broadening the scope of discussion, we invite abstract submissions for papers of between 20 and 40 minutes in length. Presentations are welcomed in a variety of formats, from single and joint papers to lecture performances and works-in-progress. Topics may include, but are by no means limited to: *Patriotism and anti-patriotism: narratives of belonging and exclusion *Migration, immigration and inward expatriation *Propaganda and nationalism/exceptionalism *Staging the past: re-writing history as literature *Issues of authenticity: difficulties inherent in enacting race/class/nation *"Textualising" the body and bodily experience *Metatextuality and self-reflexive performativity *The evolving identity and cultural mythology of the American writer *Multiplicity and cosmopolitanism: new directions for American literature Please submit your name, institutional affiliation and abstract of up to 300 words to PerformingAmerica@gmail.com by the deadline of July 31st 2011. Further information and updates can be found at the symposium website: PerformingAmerica.blogspot.com PerformingAmerica@gmail.com Email: performingamerica@gmail.com Visit the website at http://PerformingAmerica.blogspot.com Jueves 7 de julio de 2011 About.me Redundando en lo redundante, me he abierto hoy una nueva página de inicio en About.me: Estos acaban de inventar, me temo, la página web personal, eso que se llevaba ponerse uno en los años noventa. Esta es la mía, o sea, mi about me antes de about.me: Está inaugurada en 2004 (porque antes tenía sólo, desde mediados de los 90, la página de la bibliografía, que fue mi primera página web y se bastaba como autopresentación). En realidad tengo una página de enlaces, a la que remiten tanto "mi página" como esta de About.me, y que es la que más utilizo como punto de entrada a mi red. Lo que pasa es que poner una portada antes de la portada de tu web siempre contribuye a reorientar la atención de una manera determinada. Aquí en About.me, claro, la vieja idea de la página web no sólo viene apoyada con estadísticas y demás, sino que está integrada con las redes sociales que a la vez lo comunican a uno y lo disgregan. Quienes quieran, aquí pueden poner un enlace a todo su enredamiento social o a una parte selecta de él; yo le he puesto un facebook, un blog y esa página de enlaces de la universidad, y ya voy que ardo. Total, toda puerta de entrada a la red de uno es imaginaria y convencional, porque la gente entra por cualquiera de las mil puertas de servicio antes que por la entrada principal, y ésta no existe más que como adorno o emblema. Unizar Loves Santander Ya sabíamos que nuestro ex-Rector Pétriz se entendía bien con Emilio Botín, pero el buen entendimiento entre nuestra universidad y el Banco de Santander no acabó con el ascenso de Pétriz a más altas esferas, ascenso que sin duda también le ha permitido profundizar en esta relación. Hoy mismo nos comunica la Universidad que si queremos (pero sólo si queremos) podemos cambiar nuestro carnet universitario vulgaris por una tarjeta con nuevo diseño y que es a la vez una tarjeta de crédito del Banco de Santander. Además de útil, es bonito, en tanto que alegoría de las transformaciones de la Universidad en el nuevo Ecosistema Económico de la Educación Superior... Reiniciar el disco duro Ahora que llega el verano, o ahora que llegan los cincuenta tacos, me voy echando más siestas de las que solía. Pero me pasa una cosa que no sé si será habitual: aunque a veces me echo una siesta en condiciones, que por cierto a veces me sientan fatal y me despierto casi paralizado, otras veces me basta con una microsiesta: o sea, como el equivalente de apagar el ordenador y reiniciarlo, y me quedo más o menos descansado, desde luego más que con la macrosiesta que me deja baldado o inutilizado. Se pierde la consciencia unos segundos, y a por la segunda mitad del día. Un chiste había, sobre la meditación oriental, que según dicen te permite alcanzar un profundo nivel de integración de tu consciencia con el cosmos y una renuncia al yo, y con suerte el nirvana con mucha parafernalia mística... pero que por aquí por Occidente lo tenemos perfeccionado y lo llamamos siesta. Cambio de luces
Cambio de luces, a photo by JoseAngelGarciaLanda on Flickr. Miércoles 6 de julio de 2011 Realidad de mentira Es el final de la "autobiografía intelectual" de Agustín García Calvo, en una conferencia en audio en la Fundación Juan March—más en concreto hablando sobre su libro Qué es lo que pasa. Criticando entre otras cosas el discurso de la ciencia física sobre la realidad. Es importante no creerse que se sabe, ni siquiera qué es la realidad, porque entonces no se descubre nada, nos dice. ![]() "Dentro de la realidad, realistamente, no se puede preguntar qué es la realidad. La pregunta misma, entonces, queda dentro: hay que preguntar desde fuera... —cabe, porque no estamos bien hechos del todo, no somos completamente reales—se puede. Preguntar, preguntar desde fuera, y ésa es la posibilidad. Las explicaciones que se nos venden, y que se imponen, son explicaciones hechas de dentro, para contentar, para confirmar a la realidad, para tranquilizar al personal, que se crea que no hay nada misterioso, que no pasa nada. Y así no se puede hacer nada: lo mismo que en el plan de la acción política les digo a los amigos anarcos, o quienes sean que me acompañan: que si uno quiere hacer una revolución realista y lanzarse realistamente contra las cosas, está inmediatamente adoptando las armas del enemigo: el futuro, en primer lugar, y la fe en los medios que el poder ha establecido, y por ahí no puede haber ninguna rebelión de veras contra el orden. Lo mismo se lo digo a los que se lanzan por los caminos de la física y semejantes: no puede uno dentro de la realidad preguntarse por la realidad y descubrir su mentira. Otra de las perogrulladas: verdad es incompatible con realidad. La realidad está sostenida necesariamente por falsificaciones, y no se puede pretender, aunque se pretende a cada paso, por parte de los que mandan o de los llevan las cuentas, que sí hay algo verdadero, que sí hay cosas verdaderas dentro de la realidad. No, no lo hay... Y fuera... no estamos nosotros. La verdad que a nosotros nos es dada es descubrir la mentira de lo que se vende como verdad. Ninguna otra. Ninguna otra, porque nosotros somos reales, y no podemos aspirar a una verdad del otro mundo, más que del nuestro. De manera que ésa es la verdad que nos es dada, y pienso que como rebelión, como juego, como intento de que se haga o pase algo que no ha pasado, vale la pena. Y sólo tomando esta actitud se puede entrar en estos descubrimientos, o en ese juego. Con esto me callo. De momento." Martes 5 de julio de 2011 La carrera por Mireya ![]() Aquí llegan los primeros corredores. Un reportaje fotográfico completo en el Facebook de David. Qué verde era, y estaba, mi valle. Autoinserción ![]() Con noche de insomnio, pruebo una de las opciones que proporciona Researchgate, la de compartir publicaciones. Cuatro tengo allí puestas hasta la fecha—podría twittearlas, facebookarlas, diggearlas, deliciousearlas, etc., pero también me dan su enlace sin más, claro, y su código de inserción. Aquí mi reseña sobre Actos de habla en la literatura, etc. Actos de habla en la literatura: Reseña de Speech Acts in Literature de J. Hillis Miller José Ángel García Landa Husband to Mrs Milton José Ángel García Landa Bueno, veo que poca inserción es: el título con enlace y firma. Para qué más, claro. Por lo que veo, le da un DOI a mis publicaciones—el ISBN, o la URL de Zaguán. De momento me corto de cuadruplicar aquí mis publicaciones, pero todo llegará. Ya he establecido en ResearchGate una conexión a Facebook, con lo cual sí van subiendo allí todas mis noticias y artículos del blog, multiplicando las entidades, hasta este mismo post con sus enlaces se repetirá allí velis nolis, gentileza del texto autogenerativo robotizado. Lunes 4 de julio de 2011 Summer Nights Aparte de ser nuestra actual circunstancia, "Summer Nights" es una canción de un bonito musical, y da título a este recopilatorio de "canciones chachis" de musicales: Summer Nights: Un mix de Álvaro y Lizara— este fin de semana vino tía Lizara de visita desde Aínsa, y lo estuvieron pergeñando con Álvaro un rato libre que tuvieron, no sé si para celebrar el derrumbamiento de la cúpula de la SGAE. No sólo se hicieron el disco con carátula y demás, sino que lo han puesto en Internet, en Mediafire, para quien quiera oírlo. Al parecer les coinciden los gustos entre ellos, y con los míos también, es freut mich. Hagan clic en la imagen si quieren. Saberes nacionales e internacionales Andrew Hadfield, "National and International Knowledge: The Limits of the Histories of Nations." Cap. 7 del libro de reflexión retrofuturista The Renaissance Computer, ed. Neil Rhodes y Jonathan Sawday. Traducción del resumen: "Al
igual que en el Renacimiento, el conocimiento es [hoy en día] el
escenario de una confrontación entre fuerzas nacionales e
internacionales". El ensayo de Andrew Hadfield se ocupa de la medida en
que los teorizadores del postmodernismo y de la globalización que han
venido sosteniendo que las fronteras nacionales se están volviendo cada
vez más obsoletas bajo la presión de las "redes" informáticas de
conocimiento y de transmisión de datos, están, de hecho, reproduciendo
unas dicotomías que se hicieron visibles por primera vez en las
primeras etapas de la revolución de la imprenta. Entonces, como ahora,
se iniciaron ambiciosos proyectos diseñados para un consumo a gran
escala, en los que naciones y sociedades se comparaban unas con otras
en pos de una "indiferencia" imparcial, permitiendo someter a
escrutinio la ley, la religión, la organización social, las políticas
económicas, etc. Pero persistió el problema de que el "deseo de afirmar
lo particular" chocaba con un impulso contrario, el de "analizar lo
universal". La cultura de la imprenta prometía resolver esta
contradicción, de un modo semejante a como el ordenador moderno ha
prometido disolver los límites nacionales desfasados. Pero en este
esquema de cosas, ¿cómo explicar el hecho de que la identidad nacional
se ha visto, paradójicamente, representada con mayor énfasis todavía,
en el mundo moderno?
![]() Hadfield se remite al fenómeno económico-cultural de la globalización, y al análisis de la postmodernidad de Lyotard. A ello le enfrenta el análisis de los efectos de la imprenta en el Renacimiento, según Elizabeth Eisenstein, The Printing Press as an Agent of Change. Arguye que "lo que destaca en el análisis de Eisenstein es que la hegemonía creciente de la imprenta no precipitó una transformación basada en un cambio de los medios de producción intelectual, como sostendrían deterministas tecnológicos como Walter Ong y Marshall McLuhan. Más bien, la inauguración de textos impresos reproducibles de modo barato alteró las relaciones de producción intelectual para siempre, sirviendo para agrandar algunas cuestiones y problemas significativos, mientras que otros se fueron desvaneciendo" (109). (No veo yo que una cosa se contradiga con la otra, por cierto. El "determinismo" de Ong y McLuhan no es absoluto, aunque quizá sí sea excesivo). Fukuyama se compara a Lutero en su visión redentorista de un "fin de los tiempos" asociado a la nueva era. Con respecto a Lutero, paradójicamente, "Traducir la palabra de Dios a un idioma familiar llevó a un auténtico Babel de voces y lenguas que amenazaba con oscurecer la finalidad misma inicial de traducir el texto". La imprenta potenció el nacionalismo pero puso asimismo de manifiesto la no coincidencia entre las fronteras nacionales y las historias de los pueblos. Se analizan los casos de Camden, Holinshed, Thomas Churchyard, A Mirror for Magistrates, y su relación con el nacionalismo. También The Faerie Queene de Spenser, que Hadfield propone leer como un poema británico más que inglés. Asoma una tensión entre el nacionalismo monárquico y "el proyecto de Gran Bretaña". "Tal
como lo veo, la imprenta hizo mucho para poner en cuestión la lealtad
monolítica a los grandes proyectos imperiales, tanto como para
apoyarlos. Queda por ver cuál sera el efecto de las redes informáticas
en la extensión y flujo de la información, si se derrumbarán las
fronteras por los nuevos sistemas ante las comunidades imaginarias
conectadas electrónicamente, o si permitirán a los poderes existentes
controlar a sus ciudadanos más eficazmente". (116)
(Las dos cosas, en efecto. Un ejemplo podría ser el efecto de Internet o Google sobre regímenes autoritarios como los de Irán o China, y los esfuerzos de estos proyectos nacionales por aislar en lo posible su propia red de influencias externas). "Los
cambios tecnológicos fundamentales que transforman la ordenación y las
posibilidades de las comunidades imaginarias se enfrentan
inevitablemente a dos caminos, y han de suponer un reto para cualquier
narración simplista sobre progreso inevitable" (116).
Así se extendieron la Reforma y el nacionalismo en la Europa renacentista, asociados a la imprenta, con dinámicas cruzadas de mayor intercambio internacional y mayor promoción de la cultura nacionalista; el libro impreso difundió la cultura nacional, pero acabó con el internacionalismo del latín. "La
computerización también ha afectado dramáticamente a la relación entre
las comunidades nacionales e internacionales, aunque el efecto directo
haya sido quizá el de una internacionalización creciente, junto con la
reacción asociada a este fenómeno. Queda por ver exáctamente qué efecto
tendrá la ubicuidad de los ordenadores sobre las sociedades en que
vivimos."
Domingo 3 de julio de 2011 Things Have Changed The things they are a-changin'.... Una de Bob Dylan, me repito. Heart of Gold Se la oí a Boney M en los setenta; a Neil Young más tarde, siempre el original después de la versión. Veo que tiene un ensayo sobre él Houellebecq en Intervenciones, donde dice que es ésta su canción más conmovedora. Quadroretro Sábado 2 de julio de 2011 Blogs versus redes sociales Leyendo este artículo de Graham Lampa, "Imagining the Blogosphere", incluido en Into the Blogosphere, se echa de ver lo que ha cambiado la blogosfera desde 2004. O sea, cuando abrí mi primer blog, ya hace casi siete años. Y lo más vistoso del cambio se debe, me parece, a la irrupción masiva de las redes sociales, que no sólo han crecido por su cuenta, sino que han influido mucho en la dinámica que seguían los blogs antes de su llegada. Cuando el boom de los blogs, hace, pues eso, siete años, casi nadie de tus conocidos se abría un blog. Algún raro, que además solía dejarlo abandonado. Ahora, en cambio, todo el mundo se abre un facebook. Y casi nadie se abre ya un blog. ![]() Lampa distingue dos tipos de blogueros, los activos, actualizadores, enlazadores, productores de contenido—una minoría—y luego la gran masa de la blogosfera, la que no se identifica con el bloguero tipo: la chica adolescente que se abre el blog para estar en contacto con las amigas. Esto pasó mucho en Francia por ejemplo con los Skyblogs, que ahora supongo que estarán de horas bajas—porque la gran masa de la gente se ha pasado al facebook o alguna otra red social. Aquí en España no llegó a haber gran masa de blogs adolescentes y sociables: la gente se apañaba con los contactos del teléfono móvil, puesto que los SMS fueron la red social antes de la red social y antes de Twitter—y luego se pasaron en masa al facebook; en la blogosfera no se les echará mucho de menos porque como dice Lampa no le daban carácter. Estaban a la espera de que surgiese un instrumento más adecuado para ellos. Con el transvase de todo ese personal, por suerte, ha desaparecido también mucho troll que rondaba por los blogs. Es curioso, todos estos términos, blog, troll, blogosfera, netiqueta, etc., tienen un toque de trasnochadillo ya, de 2005 (aunque por supuesto siguen siendo de máxima relevancia—me refiero a que han adquirido un aire de época). Los trolls que quedan, los insultones y buscabroncas profesionales, se concentran en torno a las webs de política o de noticias, donde siguen siendo masivos los comentaristas anónimos. En cuanto a los blogueros, en conjunto han perdido peso en los últimos años los blogs anónimos y pseudónimos. Me refiero a peso psicológico en mi percepción del panorama, no he hecho estadísticas, pero sí parece que no son ya un trending topic, como los trending topics (aunque hasta los trending topics dejan ya de ser trending topics, les veo que amagan un cierto aire pre-passé...). Ganan peso los blogs periodísticos y de periodistas, blogs firmados con nombre real, y los blogs tecnológicos. Muchos blogueros antiguamente anónimos van dejando entrever su identidad y hasta su foto, conforme el blog se ha ido asentando y ganando relevancia. (Otros ya empezamos dando la cara descaradamente, y luciendo títulos pseudo-vanidosos, en lugar de pseudo-humildes). En esto convergen los blogs con las redes sociales: en ellas, por convención inicial (que no por imposibilidad técnica) empezó la gente poniendo su nombre real, quizá sintiéndose protegidos por la murallita de invisibilidad relativa que proporcionaba la privacidad de la red, es como tratarse con los de la urbanización, en vez de con toda la ciudad. Y aunque ahora hay mucho pseudo(a)nónimo por Facebook, ha proliferado más lo de la identidad real. La gente en general es vaga, no se lo plantea dos veces, y hace lo que hace Vicente, o lo sigue las instrucciones y costumbres que le llegan de otros. También a la vagancia (en este caso llámesele usabilidad) deben su éxito las redes sociales. El blog, en sus interfaces más habituales, presentaba como las webs típicas de la generación del 2000, el pequeño inconveniente de que para escribir había que "activar un modo de edición". Pinchar un icono, y esperar unos segundos. Igual hasta poner un password.... Buf, tremendo. Esa barrera no se la salta la mayoría del personal. En cambio, en Facebook tienes a la vez la red, con el ejemplo de los otros que han escrito ya, y con un pequeño cuadro de texto ya listo para escribir tú. Irresistible, casi. Es una buena manera de mostrar cómo las capacidades tecnológicas guían o encauzan la actuación efectiva de la gente. No de los individuos uno a uno, porque quien quiere puede escribir Notas en Facebook—¿pero quién lo hace? Nada, mejor poner una frase cortita, un pinchacito en la conversación, y a ver quién responde, que la respuesta es más fática que intelectual de todos modos, y la participación inicial también. Por cierto, esto también ha favorecido, frente a los blogs, el acortamiento de las intervenciones. Ya en los blogs aconsejaban no enrollarse, hacer posts muy breves, y la gente lo hacía, pero en Facebook la cosa ha ido a más. El propio sistema no te deja escribir mucho en el muro—aunque observo que se puede escribir más (sin inaugurar una Nota) continuando tu redacción o mini-post en forma de comentario a tu propio "what's on your mind" (Es que mi facebook está en inglés, me lo abrí cuando en España no se llevaba, y me quedé años esperando a que se me uniese algún tipo de red social). Bueno, en todo caso, nadie lo hace, como digo, escribir más de unas pocas líneas. Si acaso se copia un texto que circula por la red, eso sí se lleva. Y sobre todo se enlaza: webs, vídeos, notas de otros... Ha prosperado lo del enlace al enlace. Y sobre todo se ha intensificado la superposición e interacción entre lo real y lo virtual: tus contactos bloguísticos eran otros blogueros que en general no conocías (como la red social de Sandra Bullock en La Red, una chica que nos llevaba quince años de adelanto, a nosotros y a La red social). Pero en Facebook se superponen conocidos y desconocidos, interacción fuera de red e interacción en red, y hay mucho más trato efectivo y continuo con los contactos, o con algunos de ellos al menos. Es un síntoma y adelanto de lo que será el mundo en 2020 según este vídeo de Telefónica, basado en las actuales tendencias: la Red se extenderá mucho más y penetrará en muchos más ámbitos, y la frontera entre lo real y lo virtual se hará cada vez más borrosa. Es lógico, si tenemos en cuenta que lo que llamos real ya está mediado por la red social anterior a la red social: la red de presuposiciones, modos de interacción y de esquemas mentales que llamamos nuestra cultura. La red converge con la red, y se atrapa a sí misma en ella: nada que deba sorprender, aunque quién nos lo hubiera dicho hace sólo unos pocos, poquísimos años. Viernes 1 de julio de 2011 La Subvención y Sumisión Bien expresado por César Vidal en una tertulia, a cuenta de los artistas subvencionados y de la SGAE que ahora parecen tener problemas judiciales. Ver minuto 31 y siguientes. Con la subvención de la cultura—y podríamos decir también de la investigación en la cultura— procura que la cultura deje de tener criterio, y que pase a tener sólo intereses. La subvención tiene un efecto directo y otros indirectos. Su misión no sólo es promocionar determinados tipos de cultura, sino someter las voluntades e intereses para orientarlos con el dinero y las directrices del poder. En un ambiente donde se suele controlar las manifestaciones artísticas y culturales con las subvenciones, cuando la cultura no necesita la subvención, se intenta impedir que salga adelante. Uno de los mayores problemas con la subvención es no que se promociona lo subvencionado, sino que se crea una dinámica en la que se intenta impedir que exista lo no subvencionado. El político quiere cultura subvencionada, porque el subvencionado acaba siendo sumiso. Aunque vaya de rebelde, será una rebeldía institucionalizada y poco crítica con el sistema que la alimenta. Esto no sólo pasa con la "producción cultural", sino también con los estudios sobre esa producción cultural: con los proyectos de investigación subvencionados, llevamos años viéndolo de manera bastante vívida, y experimentando las dinámicas de sumisión de los subvencionados, y de exclusión de los no subvencionados. Peeping ![]() Peeping, a photo by JoseAngelGarciaLanda on Flickr. Microblog de junio 2011
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