El gobierno del PP cierra el año, aparte de con los
recortes,condecorando
a Zapatero y a todos los ministros de su antiguo gobierno, de
Chaves a Pajín y de Salgado a Pepiño. En lugar de abrirles un
proceso judicial, por ejemplo. A
Zapatero le dan el Collar de la Orden de Isabel la Católica. La
cosa podría prestarse a derivas chistosas e irónicas, pero mejor
quédense con el meollo del asunto, que no conviene perder de vista, y
que es el siguiente: para condecorar a Zapatero y a su gobierno
hay que ser al menos tan canalla,
y tan botarate, como ellos.
Porque esto, para más inri, sucede simultáneamente, el mismo día,
en el que el PP denuncia que el PSOE ha falseado las cuentas del Reino,
que ha ocultado deuda y déficit, y que eso hace necesario subirnos los
impuestos contra toda previsión, echando mano a la cartera de todos los
españoles. Desfalcadores, y condecorados por los
co-Condecoradores.
Así
que nos siguen esperando momentos de gloria con la política española.
Al timón, como siempre, los tíos del purazo y el apaño entre
caballeros— la prepotencia, la corrupción, y el club de protección
mutua.
______
Unos versos de Fray Josepho al respecto:
El pasado viernes, en el mismo
Consejo de Ministros en que el Gobierno de Rajoy anunció una tremenda
subida de impuestos, también se concedieron condecoraciones a Zapatero
y a todos los miembros del anterior Ejecutivo.
Podemos entender que nos atraques,
que nos saquees nóminas y rentas.
Y que el grave marrón al que te enfrentas
a ZP y los suyos se lo achaques.
Podemos entender que nos machaques,
que nos crujas, nos sangres y nos mientas.
Y que, para intentar cuadrar las cuentas,
la pasta del bolsillo nos la saques.
Podemos entender que con impuestos
decidas ajustar los presupuestos,
tras la devastación de los canallas.
Lo que nos huele a mofa y chamusquina
es que a los responsables de la ruina
los despidas poniéndoles medallas.
Aquí en mi estudio de grabación de a bordo, y sin alquilar sesiones de
mezcla en Londres, me despacho una pista en cinco minutos. Claro que
la tengo más que ensayada este año.
El R.D. de prórroga
presupuestaria, vuelve a imponer nuevos recortes a
los EE.PP
En la reunión de hoy de la Mesa
General de Negociación de las AA.PP, se
ha expuesto por parte del Gobierno un paquete de medidas, con recortes
que afectan al conjunto de empleados públicos:
· Congelación
salarial.
·
Tasa
de reposición 0%, salvo en los servicios básicos, que se admite una
tasa de reposición del 10%. Consideran estos servicios básicos los de
Educación, Sanidad, Fuerzas Armadas, Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del
Estado (incluidas las Policías Autonómicas) y los Cuerpos de la lucha
contra el fraude fiscal.
·
Estas
medidas tienen carácter básico, es decir, de obligado cumplimiento para
todas las Administraciones Públicas del Estado.
CSI•F, sindicato mayoritario en
las Administraciones Públicas,
manifiesta que rechaza dichas medidas que suponen un nuevo ataque a las
condiciones laborales de los Empleados Públicos.
Los Empleados Públicos llevamos
sufriendo, desde hace varios años, una
pérdida importantísima de poder adquisitivo, superior al 20%. Los
recortes a nuestros salarios, son medidas fáciles, aparentes y
mediáticas, pero que ya se ha podido comprobar no tienen repercusión
significativa para salir de la crisis. Sirven para hacer creer a la
sociedad que somos la causa de la crisis y que con nuestro sacrificio
se solucionará.
Pedimos al Gobierno que
cuantifique y reconozca la pérdida de poder
adquisitivo sufrida en los últimos años y que la haga pública, para que
la Sociedad conozca la verdadera evolución de los salarios de los
Empleados Públicos, y el castigo que la crisis nos está
suponiendo a nosotros también.
Se quiere asociar déficit público
con servicios públicos y
empleados públicos. Hay que dejar claro al ciudadano cuál es la
diferencia entre lo que son las Administraciones Públicas y los
Empleados Públicos y lo que no lo son. Y qué presupuestos hay para
Servicios Públicos en las Administraciones Públicas y qué presupuestos
se gastan en otras ‘cosas’ que no son servicios públicos.
Desde CSI•F, siempre hemos
defendido que tiene que haber el número
necesario de Empleados Públicos, ni uno más ni uno menos, para prestar
los Servicios Públicos que los ciudadanos demandan. Con una tasa de
reposición cero, lo que se quiere transmitir al ciudadano es que se
puede hacer lo mismo con menos trabajadores y eso no es cierto. No se
podrá dar la calidad necesaria y demandada.
Volvemos a reclamar negociación de
verdad. ¿Por qué a los empresarios y
a los sindicatos de clase se les ha convocado para la reforma
laboral y a los Empleados Públicos se nos niega el derecho a negociar y
trabajar para modernizar, de verdad, las Administraciones Públicas?
Nos sentimos preocupados, con esta
situación, en la que los nuevos
responsables políticos que confunden firmeza y rigor con
imposición, igual que hizo el anterior Gobierno.
Reclamamos para los Empleados
Públicos la capacidad de negociación, que
en el ámbito de la empresa privada ya han empezado con los sindicatos
de clase, y que con actos como el de hoy se nos hurta. Consideramos que
no ha habido negociación pues no debe considerarse así a la reunión de
la Mesa General tenida hoy ya que el Gobierno se ha limitado a
comunicarnos su decisión.
Tenemos, todos, que luchar por
unos servicios públicos de calidad que
empiezan por no deteriorar más las condiciones laborales de los
servidores públicos.
LOS EMPLEADOS PÚBLICOS NO SOMOS
CULPABLES SEGUIMOS DEFENDIENDO LO PÚBLICO
Madrid, 30 de diciembre de
2011 COMITÉ EJECUTIVO NACIONAL DE CSI•F
__________
Y en lo que a mí respecta, aunque no me recorten el sueldo à la Zapatero, sí que me lo
recortan más disimuladamente. Primero, dejo de cobrar un complemento
que sólo se había pactado para unos pocos años y no se ha renovado.
Segundo, me congelan el sueldo pero sube el IPC. Tercero, me suben el
IRPF, cuarto, me suben el impuesto de bienes inmuebles. Quinto y sexto,
ya nos iremos enterando. La luz, por ejemplo, ha subido un 34% durante
el último año, sin ir más lejos.
JoseAngel:
Digo que, por qué no los empezamos a llamar tranquilamente el once, el
doce, igual que decimos el ochenta y siete, el noventa y dos. Parece que
aún nos tengan impresionados.
JoseAngel:
Oído en la SER: Sobre los primeros astronautas, "Las mujeres sacaban
mejores resultados que los seres humanos, pero entonces los astronautas
hombres se plantaron, hicieron una huelga...
28 dic 11, 17:01
JoseAngel: Camino Biescas.
28 dic 11, 11:37
JoseAngel: ESTO NO ES UNA INOCENTADA (CECI N'EST PAS...)
28 dic 11, 10:47
JoseAngel: I knows... Ya lo decía en los años 80, "algún día estaré en tu tribunal".
28 dic 11, 01:57
anonimo: Está el Collado en el tribunal de los sexenios
JoseAngel:
Una historia lamentable y que es un serio patinazo para Libertad
Digital. Me pregunto si tendrá que ver con la nueva dirección. Moa se ha
ido injustamente y con elegancia (él).
JoseAngel: Y Celia Villalobos, poniendo equidistancia entre los etarras y UPyD. Genial.
16 dic 11, 07:39
JoseAngel:
El PSOE defendiendo como siempre a los secesionistas vascos. Y el PP
regalando un puesto en la mesa del Congreso a los secesionistas
catalanes.
En los agradecimientos de Zero History, la que
debe ser la penúltima novela de William Gibson (la última aún no la
tengo), agradece a Larry Lunn el proporcionarle el macguffin de los
macguffins, "Larry Lunn gave me the order flow, when asked for a
macguffin of ultimate scale. I don't know anyone else who could have". En
su entrevista de la Paris Review, cuando le
preguntaban por Neuromante,
decía Gibson que necesitaba construir las experiencias y percepciones
de los personajes en torno a un argumento de acción, un thriller. Lo
interesante son las experiencias y su modo de describirlas, el lenguaje
que se hace necesario—pero el argumento en sí, el objeto de deseo que
se persigue, es una percha convencional en la que colgarlas. Sin
embargo, tiene su cualidad propia y su interés—enNeuromante
ya era información lo que se buscaba, y en Idoru, con sus minas
de datos y sus figuras que emergen en medio del ruido—en Pattern
Recognitiontambién, y aquí en Zero History aparece el
order flow, como una variante más de la información útil que
sólo algunos saben extraer, y que les da poder. Aquí repetimos casting
con Spook
Country—Hollis,
Milgrim y Bigend; es una vez más Hubertus Bigend quien busca controlar
la información, y las modas, y las inversiones. Y Bobby Chombo, el
analista de datos, es quien descubre (aparte de Larry Lunn) el order
flow—hacia dónde se mueven los deseos del mercado, o mejor dicho,
hacia dónde se van a mover, porque con esa predicción se tiene topsight
sobre la masa, y se pueden mover acciones en Internet a la velocidad
del rayo, "Compra. Vende". En
una escena final se explica este macguffin que ha tenido a los
personajes twitteando y tecleando iPhones, disfrazándose y cambiando de
bando, corriendo de aquí para allá en moto, en silla segway, en
todoterreno blindado, en ekranoplano, en traje de ardilla voladora o en
pingüino drone, buscando controlar la info, sin saber lo que buscaban
siquiera. Hablan, hacia el final de la novela, el antihéroe Milgrim y
el antivillano Bigend.
"It's
the order flow, isn't it?" Milgrim had had no intent to ask this at
all. Hadn't been thinking of it. Yet it had emerged. His therapist had
told him that ideas, in human relations, had lives of their own. Were
in a sense autonomous.
"Of course."
"That's what Chombo was doing. Finding the order flow."
"He found it a week before they kidnapped him, but his work, to that
point would have been useless. Without him, I mean."
"And the market, the whole thing, it's no longer real? Because you know
the future?"
"It's a very tiny slice of the future. The merest paring.
Minutes."
"How many?"
Bigend had glanced around the empty lounge. "Seventeen, presently."
"Is that enough?"
"Seven would have been entirely adequate. Seven seconds, in
most cases."
Los protas hallan el amor y se emparejan. La novela va, aparte de eso,
de marcas secretas, otro macguffin informacional-conceptual, un poco la
moda como negación de la moda misma. Como uno de esos secretos que
están a la vista pero que nadie puede reconocer si no tiene la
información. El concepto es interesante, un argumento de
espionaje industrial, aunque se me hace a mí demasiado diseño y
demasiada moda; ha vuelto aquí Gibson a sus comienzos cuando le
encantaban de estudiante las revistas de modas. He aquí otra
conversación sobre el mercado y el flujo de órdenes, entre Milgrim y
Cayce, digo, Hollis:
"But
what is it?"
"It's the aggregate of all the orders
in the market. Everything anyone is about to buy or sell, all of it.
Stocks, bonds, gold, anything. If I understood him, that information
exists, at any given time, but there's no aggregator. It exists,
constantly but is unknowable. If someone were able to aggregate that,
the market would cease to be real."
"Why?" (...)
"Because the market is the inability to aggregate the order
flow at any given moment."
Es decir, el mercado es información, o más bien, información parcial,
en última instancia, carencia de información. El codiciado flujo
de órdenes
es un concepto metafísico, hasta cierto punto, es el topsight total, un
sueño o criatura mitológica de la información. Aunque exista en
avatares locales o encarnaciones parciales. Bigend, inquietante
controlador, busca controlar el mercado controlando el futuro. Dentro
de un orden, pues también le hace una modesta reverencia a la
contingencia que todo lo rige. Es curioso que aquí son los poco
atractivos Bigend y Bobby Chombo quienes se acercan más al topsight
total.
Ya son hackers sin glamour. Los buenos son ahora los relativamente
desinformados, como Hollis o Milgrim, o como nosotros; los espectadores
de la lucha por la información.
Por supuesto, el argumento trabaja, como todo argumento, enfrentando
distintos niveles de información, planes, contraplanes, estrategias y
contraestrategias; en ese sentido, como en cualquier otro argumento, la
noción de topsight y de información es básica. Por tanto todo el
desarrollo del argumento guarda cierta relación con el objeto de deseo,
macguffin o excusa argumental—y es eso lo que permite decir que el
macguffin del flujo de órdenes no tiene aquí una función únicamente
constructiva, sino también, en cierta medida, reflexiva. No
completamente lograda, pues no es el flujo de órdenes detectado por
Chombo el que vemos actualizarse en el argumento, sino las estrategias
informativas parciales de personajes menos informados; el Order Flow
como tal es un objeto más nombrado que visto en la novela. Como
corresponde a todo objeto mítico, claro.
Mi Facebook Network a estas alturas. Bastante clarito resulta, visto
los pocos amigos de Facebook que tengo. En el Facebook Network no
aparece el interesado, claro, al que habría que añadir mentalmente en
el centro del diagrama con una línea uniéndolo a cada puntito, o más
bien exactamente donde está tu punto de vista, entre los dos ojos del
espectador, y una línea saliendo hacia cada miembro de la red. Como
todo diagrama selecciona una parte de la realidad: igual resulta que si
en intensidad de conexiones la red es muy espesa alrededor de la
familia, en intensidad de uso, aquí no reflejada, el énfasis cae en
otro sitio. Y luego, claro, están los amigos, familiares o contactos
que no son amigos de Facebook, ni le tienen simpatía a Facebook.
Aunque una cosa sí hace pensar el diagrama: que por la dinámica misma
de Facebook, tienden a reforzarse los contactos en las sub-redes más
intensas y conectadas—eso en cuanto a la distorsión añadida por el
instrumento.
Visto que ZP nos rebajó el sueldo a los funcionarios, por nuestra
condición de tales, y que con el nuevo año ya estrenamos el siguiente
recorte con el nuevo gobierno, no me voy a privar de recopiar un correo
del género "reenvío" que me ha llegado hoy.
Asunto:
PARA LOS FUNCIONARIOS - ¡¡ QUE RULE QUE RULEEE ¡¡¡
Os reenvío un artículo redactado por un funcionario. Difícilmente se
puede expresar mejor la situación actual. Un saludo.
Resulta que en la década prodigiosa del pelotazo, cuando media España
se lo llevaba caliente a casa, cuando un encofrador sin estudios se
embolsaba tres mil euros, cuando hasta el último garrulo montaba una
constructora y en connivencia con un par de concejales se forraba sin
cuento, cuando un gañán que no sabía levantar tres ladrillos a derechas
se paseaba en Audi, los funcionarios aguantaban y penaban. Nadie se
acordaba de ellos. Eran los parias, los que hacían números para cuadrar
su hipoteca, hacer la compra en el Carrefour y llegar a fin de mes,
porque un nutrido grupo de compatriotas se estaba haciendo de oro
inflando el globo de la economía hasta llegar a lo que ahora hemos
llegado.
Y ahora que
el asunto explota y se viene abajo, la culpa del desmadre es de los
funcionarios. Los alcaldes, diputados y senadores que gobiernan la cosa
pública a cambio de una buena morterada no son responsables de nada y
nos apuntan directamente a nosotros: somos demasiados, hay que
ultracongelarnos, somos poco productivos. Los responsables bancarios
que prestaron dinero a quienes sabían que no podrían devolverlo tampoco
se dan por aludidos. Todos los intermediarios inmobiliarios,
especuladores, amigos de alcalde y compañeros de partida de casino del
diputado provincial no tenían noticia del asunto. Nosotros sí. Como
diría José Mota: Ellos? No. Nosotros? Si. Siendo así que ellos? No. Por
tanto, nosotros? Si.
La culpa,
según estos preclaros adalides de la estupidez, es del juez, abogado
del estado, inspector de hacienda, administrador civil del estado que,
en lugar de dedicarse a la especulación inmobiliaria a toca teja, ha
estado cinco o seis años recluido en su habitación, pálido como un
vampiro, con menos vida social que una rata de laboratorio y tanto sexo
como un chotacabras, para preparar unas oposiciones monstruosas y de
resultado siempre incierto, precedidas, como no podía ser de otra
forma, de otros cinco arduos años de carrera. Del profesor que ha
sorteado destinos en pueblos que no aparecen en el mapa para meter en
vereda a benjamines que hacen lo que les sale de los genitales porque
sus progenitores han abdicado de sus responsabilidades. Del auxiliar
administrativo del Estado natural de Écija y destinado en Barcelona que
con un sueldo de 1000 euros paga un alquiler mensual de 700 y soporta
estoicamente que un taxista que gana 3000 le diga joder, que suerte,
funcionario.
La culpa es
nuestra. A poco que nos descuidemos nosotros los funcionarios seremos
el chivo expiatorio de toda una caterva de inútiles, vividores,
mangantes, políticos semianalfabetos, altos cargos de nombramiento
digital, truhanes, pícaros, periodistas ganapanes y economistas de a
verlas venir que sabían perfectamente que el asunto tarde o temprano
tenía que petar, pero que aprovecharon a fondo el momento al grito de
mientras dure dura! y que ahora, con esa autoridad que da tener un
rostro a prueba de bomba, se pasan al otro lado del río y no sólo
tienen recetas para arreglar lo que ellos mismo ayudaron a estropear,
sino que, además, han llegado a la conclusión de que los culpables
son... tachan...los funcionarios.
Soy
funcionario. Y además bastante recalcitrante: tengo cinco títulos
distintos. Ganados compitiendo en buena lid contra miles de candidatos.
¿Y saben qué? No me avergüenzo de nada. No debo nada a nadie (sólo a mi
familia, maestros y profesores). No tengo que pedir perdón. No me tocó
la lotería. No gané el premio gordo en una tómbola. No me expropiaron
una finca. No me nombraron alto cargo, director provincial ni vocal
asesor por agitar un carnet político que nunca he tenido.
Aprobé
frente a tribunales formados por ceñudos señores a los que no conocía
de nada. En buena lid: sin concejal proclive, pariente político, mano
protectora ni favor de amigo. Después de muchas noches de desvelos,
angustias y desvaríos y con la sola e inestimable compañía de mis
santos cojones. Como tantos y tantos compañeros anónimos repartidos por
toda España a los que ahora algunos mendaces quieren convertir, por
arte de birli-birloque, en culpables de la crisis.
Amigos
funcionarios, estamos rodeados de gente muy tonta y muy hija de puta.
PD. Si
alguien, en cualquier contexto, os reprocha -como es frecuente- vuestra
condición de funcionario os propongo el refinado argumento que yo
utilizo en estos casos, en memoria del gran Fernando Fernán-Gómez: váyase usted a la
mierda, hombre, a la puta mierda.
He desenterrado un cassette de Blondie, de 1980 debe ser—y
aquí voy ensayando Sunday Girl. Esta me trae recuerdos de una primavera
allá por el año 82 u 83, y de una chica con la que iba al parque de
atracciones. Domingo debía ser, o sábado.
Por cierto, no os perdáis la versión de Florrie Arnold de esta canción.
Nada que ver con la mía.
"We don't have the option of
living outside our imagination." Una conferencia de Joseph
Carroll en el congreso sobre
Autonomy-Singularity-Creativity, defendiendo la relevancia el enfoque
darwinista y sociobiológico sobre las humanidades y sobre la crítica
cultural:
Veo que en YouTube mi canal, del cual soy no sólo director sino también
primer actor o primodono, tiene ahora sonido continuo, enlazando los
diferentes vídeos. Para un
concierto de navidad a base de versiones cover de Bob Dylan, Leonard
Cohen, Juliette Gréco y poco más, pulsar en
"Reproducir todo" en esta página.
Sólo dura la programación unas doce
horas. A
estas alturas del año y de la vida, tengo 282 vídeos subidos, y casi
220.000 visitas. Imposible, me salen a casi mil visitas por vídeo, y
algunos tienen muy pocas. Pero unos pocos vídeos tienen varios miles, y
hasta tengo un par de vídeos que pasan de diez mil visitas. Ahora que
el récord no lo tiene ninguna canción mía, sino el vídeo de los cubos
de mi padre. Otra manera de seguir mi canal (la segunda cadena, podríamos
decir) es seguir mi feed, o sea, ir viendo lo que
yo voy viendo en YouTube. Pero para eso ya estoy yo.
The Artist The Artist es,
argumentalmente, una versión más de Ha
nacido una estrella, aquel
clásico que tuvo tantos remakes–recuerdo uno, hacia 1980 debió ser, con
Kris Kristofferson
y Barbra Streisand. Cruzado, argumentalmente hablando, con Sunset boulevard
y con incontables otras películas del cine mudo, desde las de Douglas
Fairbanks a las de Lubitsch. Mucho me ha recordado a las sagas de Von
Stroheim, en su ritmo narrativo y sus experimentos visuales y
simbólicos (bonita, por ejemplo, la escena del abrazo al traje con top hat). Pero claro, lo
importante aquí es la puesta en escena, las actuaciones (incluida la
del perrito), los gestos, la
caracterización, el estilo de actuar—y
el concepto de base, porque es una película actual que imita y
homenajea a las películas de los años 20. El protagonista, George
Valentin, se parece increíblemente a Fairbanks y se confunden sus
cabriolas renovadas con las originales de La marca del Zorro de 1920.Emitiendo
gestos pagados de sí a lo Clark Gable, Valentin impulsa en su carrera a
la starlette Peppy Miller; hasta le pinta sobre el labio la peca que la
caracterizará y la convertirá en la nueva ídola. Sube Peppy y baja
Valentin, pero ella le devolverá el favor, rescatándolo de la pobreza y
el olvido, cuando la carrera de Valentin se interrumpe al llegar el
cine sonoro. Al final harán juntos musicales a lo Fred Astaire y Ginger
Rogers, y la película, que empieza casi de modo experimental, acaba
convencionalmente ya asentada en su imitación decidida del cine mudo.
Queda su originalidad en eso—en la recreación cuidadosa de las
convenciones del cine mudo, desde los movimientos y gestos a los
encuadres y los títulos de crédito— y en ser una falsa película muda, quizá la única
película muda sobre la historia del cine sonoro. Sólo en El cantor de Jazz se ve tan
gráficamente la transición de uno a otro—o, quizá, en esa de
Hitchcock que empieza muda y acaba sonora, Blackmail. Woody Allen fue un osado
al hacer Manhattan en blanco
y negro; Hazanavicius ha ido mucho más allá en su osadía y no le ha
salido mal la apuesta. The Artist
es, cómo no, muy agradable de ver, y nos retrotrae vitalmente no diré
que a los años 30, pero sí a los sesenta, cuando nos echaban por la
tele tantas películas de las primeras décadas del cine. No pocas mudas,
y todas todas en blanco y
negro. Hasta las que eran en color.
The
Artist.
Written and dir. Michel Hazanavicius. Cast: Jean Dujardin, Bérénice
Bejo, John Goodman, James Cromwell, Penelope Ann Miller, Missy Pyle,
Beth Grant, Bitsie Tulloch. B/W, pseudo-silent. Prod. Thomas Langmann.
Exec. prod. Daniel Delume, Antoine de Cazotte, Richard Middleton.
Assoc. prod. Emmanuel Montamat. Photog. Guillame Schiffman. Art dir.
Laurence Bennett. Music by Ludovic Bource. Ed. Anne-Sophie Bion and
Michel Hazanavicius. France: La Petite Reine / Studio 37 / La Classe
Américaine, 3D Prod., France 3 Cinéma / Jouror Productions / Ufilm,
dist. Alta Classics, 2011. (NY Critics Circle Prize 2011, best film,
best director; Cannes 2011, best actor, prizes at Washington Film
Critics, San Sebastián, Sevilla, Hamptons and St Louis).
Iba a titular este post "Hasta el gorro del currículum."
Soy bastante dado a buscar méritos míos por la red, pero cuando llega
la hora de presentarlos al Ministerio se me van las ganas, y pierdo la
paciencia igual que la gente humilde, y me disgustan mis escritos.
Ahora que hay rebajas de sueldo a
los funcionarios, empero, hay que pedir el complemento de
investigación, si no por el dinero para consolarse con la dignidad
herida, y lamer uno sus méritos. Hasta ahora me han dado todos los
sexenios que he pedido (tres); a ver si no pierden la buena costumbre.
Lo que no sé es si iremos a por el quinto sexenio, o si me quedo con
cuatro, o con tres. La
solicitud se presenta por Internet y la acabo de rellenar; consta de un
currículum que se adjunta, más o menos completo (en realidad resumido)
y cinco publicaciones selectas
entre las mejores de estos seis años. Menos mal que no son seis de
cinco años—así aún logramos recopilar unas cuantas con aspecto
académico, aunque los géneros que más cultivo a estas alturas son el
blogueo y la autopublicación.
Aquí está el mini-currículum (que se me
queda de 380 paginas en sólo 118).
Y las cinco publicaciones seleccionadas:
1) Capítulo de
Estudios sobre el texto
José Ángel García Landa. "Los blogs y la narratividad de la
experiencia." En Estudios sobre el
texto: Nuevos enfoques y propuestas.
Ed. Azucena Penas y Rosario González. Frankfurt a/M: Peter Lang, 2009.
303-22.
Resumen y objetivos:
Propondremos aquí un análisis de la narratividad de una forma
discursiva recientemente aparecida, como son los blogs, en el marco de
una teoría emergentista de la narratividad y de sus modalidades
discursivas. Las características narrativo-discursivas de los blogs
emergen de una base previa de prácticas comunicativas más básicas o
menos específicas. Y la narratividad discursiva misma es un fenómeno
emergente con respecto a fenómenos cognoscitivos y experienciales que
le subyacen necesariamente y son la base sobre la cual definir su
carácter emergente. Es decir, ha de haber procesos para que exista la
posibilidad de que haya representaciones procesuales, y estas
representaciones han de existir en formas simples antes de dar lugar a
formas narrativas complejas, asociadas a contextos culturales y
comunicativos específicos—como por ejemplo el desarrollo de la
escritura interactiva en la Red.
Indicios de calidad:
Además de la edición impresa, hay versiones electrónicas de este
trabajo disponibles en los siguientes repositorios:
José Angel García Landa. "Blogs and the Narrativity of Experience / Los
blogs y la narratividad de la experiencia." Social Science Research
Network (marzo 2008): http://ssrn.com/abstract=1113321
2008
_____. "Los blogs y la narratividad de la experiencia." Zaguán: Repositorio en red de la
Universidad de Zaragoza 20 feb. 2009. http://zaguan.unizar.es/record/2008
2009
En ambos pueden consultarse estadísticas de uso.
Sobre la serie en que aparece:
Lobato, Julia, y Emilio Ortega. "Repertorio bibliográfico sobre la
colección 'Studien…' (1998-2009) del grupo editorial Peter Lang." Entre
Culturas 2 (2010): 277-288 (p. 286).
El volumen Estudios sobre el texto
ha tenido abundantes reseñas
favorables, muchas de ellas subrayando el interés de mi contribución.
Entre ellas:
González, Paloma. Reseña de Estudios
sobre el texto: Nuevos enfoques y
propuestas. Ed. Mª Azucena Penas Ibáñez y Rosario González. Anuario
de Estudios Filológicos 33 (2010).
Según esta reseña, de una profesora de la Universidad Autónoma de
Madrid, el volumen consta de "diecinueve capítulos elaborados por
autores de reconocido prestigio, profesores universitarios con amplia
investigación sobre el tema, desde distintos puntos de vista, como el
lingüístico, el filológico, el teórico de la literatura, el pragmático
o el comparativo, y que aporta una visión global exhaustiva, actual y
renovada de los estudios textuales" (p. 416).
Hay otras reseñas, todas favorables, muchas de las cuales detallan la
temática de cada capítulo:
Martínez de Carnero, Fernando. Reseña de Estudios sobre el texto:
Nuevos enfoques y propuestas. Ed. Mª Azucena Penas Ibáñez y
Rosario
González. Artifara 9
(2009).
Silió, Teresa. Rev. Reseña de Estudios
sobre el texto: Nuevos enfoques
y propuestas. Ed. Mª Azucena Penas Ibáñez and Rosario González. Mi+d
(un lugar para la ciencia y la tecnología) Portal científico de
la web.
(2010).
Alonso, Milagros. Reseña. of Estudios
sobre el texto: Nuevos enfoques y
propuestas. Ed. Mª Azucena Penas Ibáñez y Rosario González. Anuario de
Lingüística Hispánica 26 (2010).
Baena, Enrique. Reseña de Estudios
sobre el texto: Nuevos enfoques y
propuestas. Ed. Mª Azucena Penas Ibáñez and Rosario
González.
Rilce 27.2 (2011).
Medina, Francisca. Reseña de Estudios
sobre el texto: Nuevos enfoques y
propuestas. Ed. Mª Azucena Penas Ibáñez y Rosario González. Oralia 14
(2011).
Ruiz Gago, Carmen. Reseña de Estudios
sobre el texto: Nuevos enfoques y propuestas. Ed. Mª Azucena
Penas
Ibáñez y Rosario González. Lenguaje
y Textos 33 (2011).
Llorente, Mª del Rosario. Reseña de Estudios
sobre el texto: Nuevos
enfoques y propuestas. Ed. Mª Azucena Penas Ibáñez y Rosario
González.
Analecta Malacitana 33.1
(2010).
Citamos de esta última reseña, a título de ejemplo. El volumen es "una
gran obra colectiva sobre el texto" que "nos proporciona una visión
global y exhaustiva de la investigación textual". "Este libro merece
ser considerado como obra de consulta obligada para profundizar en el
estudio de todo lo concerniente al texto, ya que aborda la complejidad
del fenómeno textual en todas sus dimensiones".
Hay diversas webs que han recogido contenidos del libro; destaca:
2) Capítulo de
Interculturalism: Between Identity and Diversity / Paradojas de la
interculturalidad
José Ángel García Landa. "Rereading(,)
Narrative(,) Identity(,) and
Interaction." En Interculturalism:
Between Identity and Diversity. Ed.
Beatriz Penas Ibáñez y Mª Carmen López Sáenz. Berna: Peter Lang, 2006.
207-26.
Resumen y objetivos:
Este trabajo reformula la relación entre la identidad personal y la
dimensión configurativa y estructuradora del discurso, estableciendo
una relación entre fenómenos semióticos cuya interconexión compleja ha
estado insuficientemente teorizada: (1) la lectura, específicamente en
su modalidad de relectura; (2) la estructuración narrativa, y los
géneros narrativos; (3) la identidad personal, entendida aquí en su
dimensión temporal, como desarrollo interpretado y por tanto
secuencial-narrativo; y, por último (4) la interacción comunicativa
como fenómeno dinámico y estructurador de relaciones y de sujetos. El
título del trabajo pretende señalar una conjunción inicial de estos
términos aislados, integrándolos parcialmente mediante una proposición
problematizada, en el sentido de "una relectura de la relación entre la
interacción y la identidad narrativa". Pasamos a tratar una integración
entre estos conceptos mediante síntesis parciales, viendo los elementos
de nuestro título en relación mutua: comenzando con la relación entre
identidad y narración, y luego la relación entre 'relectura' y
'narración', o estructuración narrativa, mediante el examen de la
comprensión narrativa como una forma de relectura a nivel intertextual.
Este trabajo se sitúa en la línea de reflexión sobre hermenéutica
narrativa, con un énfasis especial en la retrospección, desarrollando
una línea investigadora ya emprendida en trabajos anteriores, como
puede verse en el listado de publicaciones del currículum completo, en
especial éstas: http://tinyurl.com/retroretro
Indicios de calidad:
Existen diversas páginas web con una versión electrónica en red de la
publicación en repositorios académicos universitarios, y en ellas
pueden consultarse las estadísticas de uso del documento:
El libro ha tenido una reedición/traducción española, con el título
Paradojas de la interculturalidad (Madrid: Biblioteca Nueva, 2008).
García Landa, José Ángel. "Narración, Identidad, Interacción:
Relectura." En Paradojas de la
interculturalidad: Filosofía, lenguaje y
discurso. Ed. Mª Carmen López Sáenz y Beatriz Penas Ibáñez.
(Razón y
sociedad). Madrid: Biblioteca Nueva, 2008. 183-202.
Realizado con el proyecto de investigación del equipo investigador
consolidado / acción especial "Identidad y Diferencias"
BFF2002-11914-E del Ministerio de Educación y la ayuda del proyecto de
investigación de la DGICYT del Ministerio de Educación y Ciencia,
HUM2004-03533/FISO
Brufau Alvira, Nuria "Translating and (Re)creating (Cultural)
Identities. A Review Article of New Work by López Sáenz and Penas
Ibáñez, and Vidal Claramonte." CLCWeb:
Comparative Literature and
Culture (Purdue University) http://docs.lib.purdue.edu/clcweb/vol10/iss3/
2008
Muñoz Terrón, José María. Reseña de Paradojas
de la interculturalidad:
Filosofía, lenguaje y discurso. Ed. Mª Carmen López Sáenz y
Beatriz
Penas Ibáñez. Daímon: Revista
Internacional de Filosofía 46 (2009):
222-24.
Mi capítulo de Paradojas de la
interculturalidad aparece también, en español, en los siguientes
repositorios:
José Ángel García Landa. Coeditor del volumen Theorizing Narrativity,
coautor de la introducción y autor único del capítulo "Narrating
Narrating: Twisting the Twice-Told Tale." En Theorizing Narrativity.
Ed. John Pier y José Ángel García Landa. (Narratologia: Contributions
to Narrative Theory, 12). Berlin y Nueva York: Walter de Gruyter, 2008.
419-51. http://www.degruyter.com/cont/fb/li/detailEn.cfm?id=IS-9783110202441-1
2007
Resumen y objetivos:
Theorizing Narrativity es una obra colectiva que reúne los trabajos
sobre narratividad de un grupo internacional de especialistas en teoría
narrativa. Proporciona nuevas perspectivas sobre la narratividad y la
naturaleza de las narraciones, sobre la teoría de los géneros, sobre
estructura narrativa y semiótica narrativa, y sobre la interfaz entre
narratología y teoría de la comunicación. La mayoría de las
contribuciones se centran en las especificidades de la narración
ficcional literaria, pero cada capítulo investiga una dimensión
diferente de la narratividad, tratando muchas cuestiones desde una
perspectiva innovadora—entre ellas, la narración oral, la dimensión
narrativa de la ley, o de los videojuegos, la teoría de la causalidad,
la intertextualidad, y la teoría de la lectura.
Esta contribución mía, "Narrating Narrating: Twisting the Twice-Told
Tale", examina la continuidad estructural y genética existente entre la
narración oral y las narraciones literarias complejas o elaboradas. El
capítulo examina algunos aspectos de la narración oral en la ficción
escrita, y avanza la tesis más general de que la re-narración es un
concepto crucial en el análisis narrativo, ya que las narraciones
parten siempre de la transformación de narraciones precedentes. El
marco teórico utilizado combina la narratología con la pragmática
comunicativa desarrollada por el interaccionalismo simbólico, y en este
sentido supone también, desde el punto de vista de la metodología, una
investigación interdisciplinar, en línea con otros trabajos que
publiqué con anterioridad—por ejemplo, el capítulo "Overhearing
Narrative" en el volumen 4 de esta misma serie "Narratologia", The
Dynamics of Narrative Form.
John Pier (U. de Tours / Ecole des Hautes Études en Sciences Sociales,
París). Es uno de los principales impulsores del European Narratology
Network.
Indicios de calidad de la serie: La serie Narratologia es publicada por
la prestigiosa editorial académica Walter de Gruyter (Berlín y Nueva
York), editores de numerosas revistas y series de referencia en
múltiples campos académicos, incluyendo numerosas revistas y series de
filología, lingüística y estudios literarios. Los volúmenes de la
serie, aprobados por el comité de editores, son editados y revisados
además por un editor externo y luego sometidos a informes y revisión a
dos o más miembros del comité científico. La serie Narratologia ha
publicado hasta la fecha más de treinta volúmenes de teoría narrativa,
con la participación de numerosos equipos de investigación
internacionales y de los principales expertos en narratología del
mundo, incluyendo estudiosos como Brian Richardson, Meir Sternberg,
Gerald Prince, Monika Fludernik, Ansgar Nünning, Werner Wolf, Wolf
Schmid, etc.Ver la web de la serie: http://www.degruyter.de/view/serial/19096?rskey=RDUfCk&result=1&q=
Indicios de calidad del volumen:
El volumen ha recibido diversas reseñas en revistas académicas
especializadas por parte de prestigiosos especialistas en la materia:
Reseña en Reference &
Research Book News (nov. 2008). http://trove.nla.gov.au/work/75313671
Notas o páginas web en AEDEAN, Amazon, Google Books, U Read…
Markus Kuhn, Film-Narratologie. Berlin
y Nueva York: De Gruyter, 2011. 373-406.
Greta Olson, ed. Current Trends in
Narratology. Berlín y Nueva York: De Gruyter, 2011. P. 197, etc.
Hühn, Peter, et al., eds. Handbook
of Narratology. Berlín y Nueva York: De Gruyter, 2009. P. 347,
etc.
4) Capítulo de The Texture of Internet
José Ángel García Landa. "Literature in Internet." En The Texture of
Internet: Netlinguistics in Progress. Ed. Santiago Posteguillo,
María
José Esteve y M. Lluïsa Gea-Valor. Newcastle: Cambridge Scholars
Publishing, 2007. 143-61.
Este artículo examina la interfaz entre la literatura e Internet, con
un énfasis especial en la cuestión de la intertextualidad. Delimita
algunas características específicas de la literatura en red, entendida
como un fenómeno diferenciado de la literatura digital y de la
literatura hipertextual. La literatura queda concebida aquí como una
familia de prácticas discursivas condicionadas por su medio de
representación y comunicación (especialmente por la escritura impresa):
a continuación se examinan las consecuencias que tienen las redes
digitales para la transformación y redefinición de esas prácticas.
Estas consecuencias se examinan desde cuatro puntos de vista: 1) Una
perspectiva sobre Internet considerada como literatura; 2) Una
perspectiva sobre la literatura considerada como una red, una Internet
antes de los ordenadores; 3) Un examen de la literatura en Internet, la
literatura impresa transvasada a la red; 4) Un examen de las
representaciones de Internet en obras literarias, en especial de
anticipación. Entre las cuestiones que se tratan se encuentran la
comunicación autor-lector, la interactividad, los blogs y la
blogosfera, la narrativa experimental postmodernista y la
ciber-organización de la comunicación social, transformada por el
impacto de la red.
Esta publicación se realizó desarrollando la temática de una
conferencia plenaria que impartí por invitación a la Universidad Jaume
I, congreso International Conference on Internet and Language ICIL'05.
Castellón de la Plana: Universitat Jaume I.
Una versión más amplia del trabajo aparece en la web del Social Science
Research Network. "Linkterature: From Word to Web. Or:
Literature in
the Internet - Internet as Literature - Literature as Internet -
Internet in Literature" Social
Science Research Network 30 oct.
2007. http://ssrn.com/abstract=1025231
2007
José Ángel García Landa. "Illuminations from This Thing of Darkness."
The Evolutionary Review 1 (2010): 138-40.
Este artículo examina la novela This
Thing of Darkness (2005) de Harry
Thompson (1960-2005), traducida al español como Hacia los confines del
mundo. Se trata una novela histórica sobre el viaje del Beagle
de
Charles Darwin y sobre la vida del capitán del barco, Fitzroy. En
nuestro análisis señalamos cómo la novela presta una atención especial
al anclaje narrativo de los acontecimientos en el seno de una "gran
narrativa" de la modernidad y del imperialismo, del desarrollo
científico y cultural, y más ampliamente de la evolución humana. En la
versión ampliada del trabajo publicada en el Social Science Research
Network exponemos de modo más detallado el interés teórico que
para la
narratología, y para la teoría de la historia, tiene el concepto de
anclaje narrativo.
La Evolutionary Review (vol. 1). fue editado por Alice Andrews y por
Joseph Carroll, siendo éste último una autoridad en el campo de los
estudios literarios evolunistas, darwinistas o sociobiológicos, una
corriente novedosa que está teniendo gran influencia en la última
década. La Evolutionary Review es la primera y principal revista
dedicada a los estudios literarios desde esta perspectiva. En este
volumen inaugural aparecen trabajos de conocidos especialistas del
campo como Brian Boyd, el propio Carroll, David Sloan Wilson, Jiro
Tanaka, Francisco J. Ayala, Harold Fromm, Ellen Dissanayake, Daniel
Barratt, etc.
El artículo de John Hay (Universidad de Columbia) "Plotting Devices:
History and Form in Evolutionary Literary Criticism," presentado en al
congreso de la SLSA (USA) en octubre de 2010 presenta esta revista como
la publicación de referencia en el campo de la crítica literaria
evolucionista: http://www.litsciarts.org/slsa10/archive/slsa10-1615.pdf
A partir de mi trabajo en esta revista estoy desarrollando una línea de
investigación sobre cartografía narrativa y anclaje narrativo, que se
apunta en las versiones ampliadas del mismo publicadas en repositorios
académicos:
José Angel García Landa. "Harry Thompson, This Thing of Darkness:
Narrative Anchoring / Harry Thompson, This Thing of Darkness: Anclaje
narrativo." Social Science Research Network http://ssrn.com/abstract=1121438
_____. "Harry Thompson, This Thing of Darkness: Anclaje narrativo." Zaguán: Repositorio digital de la
Universidad de Zaragoza http://zaguan.unizar.es/record/4099 _______
Y hasta aquí el curro en el currículum. Ya iré contando si me dan el
sexenio.
Más sobre el origen de las sociedades. De primates, que sociedades hay
muchas, pero las de primates incluyen a las sociedades humanas. A
cuenta de un artículo aparecido en Nature—
The
Oxford survey confirms that the structure of human society, too, is
likely to have a genetic basis, since humans are in the primate family,
said Bernard Chapais, an expert on human social evolution at the
University of Montreal. "Evolutionary change in any particular lineage
is highly constrained by the lineage's phylogenetic history," Dr.
Chapais said, referring to the evolutionary family tree. "This
reasoning applies to all species, including ours. But in humans,
cultural variation hides both the social unity of humankind and its
biological foundation."
Human
multifamily groups may have arisen from the gorilla-type harem
structure, with many harems merging together, or from stable breeding
bonds replacing sexual promiscuity in a chimpanzee-type society, Dr.
Chapais said.
In his book Primeval Kinship
(Harvard, 2008), he describes a further stage in human social evolution
that occurred when individual bands allied with those with whom they
exchanged daughters. The bands in such a marital exchange system formed
a tribe, taking human society to a level of organization beyond that of
chimpanzee society.
With
chimps, territorially based bands also exchange daughters to avoid
incest but continue to fight with one another to the death because the
males cannot recognize their kinship with relatives in neighboring
bands.
El intercambio de hijas como base de la sociedad habría que
relacionarlo, claro, con la prohibición del incesto, que como señalaba Lévi-Strauss existe
de una forma u otra en todas las sociedades humanas—y por tanto puede
considerarse un universal, una piedra angular o estructura fundacional.
El segundo paso es (parece ser) el reconocimiento de aliados más allá
del propio grupo, para evitar la
guerra universal—en especial en la época en la que el hombre es un
chimpancé para el hombre. Es el momento en que nace la diplomacia y el
potlatch—el intercambio de regalos, que tanta importancia tiene en las
sociedades primitivas. Y hasta en la sociedad homérica, ahora que estoy
releyendo La Odisea.
Por cierto que algunas conclusiones geneticistas que apunta Wade en su
artículo me parecen exageradas, o precipitadas, o sobredimensionadas. Las sociedades,
en
especial la humana, crean condiciones emergentes que si bien pueden
haberse debido en su origen a los genes, se encuentran ya a otro nivel
de análisis, y originan una dinámica ecológica que se retroalimenta con
la
propia existencia de la sociedad (un nicho ecológico, dicho de otro
modo), de tal modo que cualquier tendencia genética ya se ve canalizada
y conducida por las circunstancias y relaciones socialmente construidas.
Buscándose a sí mismo uno, preferentemente con Google, a veces
se encuentra, o se encuentran cosas. Aparece por la Güés
este libro, Interculturalism,
en el cual tengo un capítulo, y Beatriz aún más proporción:
Mi capítulo no está incluido en la vista previa de Google—no sé si por
suerte o por desgracia, sobre esto hay debate y de ahí salen el Acuerdo
Google y muchos pleitos. Pero, por si acaso es por desgracia, aquí hay unas
cuantas versiones en red de mi capítulo y de su traducción.
Gimme the initial spark—and the noise of connections
My commentary to a LinkedIn post by
Stuart Nager, "The
Initial Spark"—on creativity
in the hypermediated and multitasking Age of the Web:
So the initial spark of creativity is bound to come now
in quite a different informational ecology, and surrounded by
interruptions and cybernoise. I find this post interesting and well
put, it is quite attentive to the distinctive quality of the
present-day experience and conditions of writing. For myself, I tend to
believe that the initial spark of creativity is favoured by the
unexpected connectiveness of multimedia noise—doing half the work of
connection for your brain, in a way— but then who knows, perhaps it's a
matter of different kinds of brains and other people are numbed by
excess noise. Anyway, to look at an additional side of the question, it
occurs to me that although we're multimedial now, and we're interrupted
constantly, this has always been the case (not in the same way I grant,
but think of the Person
from Porlock).
We are always already multimedial, if only because our body is from the
start the original multimedia machine, and an interface for the
interaction of different and incommensurable senses (as pointed out by
Berkeley in his Essay towards a New Theory of Vision).
But I digress. You made me think of an article by Leah Marcus in The Renaissance Computer,"The
Silence of the Archive and the Noise of Cyberspace"
- what she argued is that our association of writing and silence, the
internal train of thought, etc., is a modern development, a product of
the age of print. And that the noise of cyberspace may restore to us a
more multifarious-hypermedial-interactional (and bodily) relationship
to writing and thinking. As is the case here.
Once written, I add as hyperlinks the
initial connections which suggested themselves as I wrote the
commentary—and others
that popped up along the way as I rewrote it and linked it here. For
instance, this
reflection on the notion of connecting the seemingly unconnected is...
somehow connected to the discussion.
Acabo de enterarme de que existe la
página de "mis citas"
en Google Scholar. Incluye unos interesantes índices de impacto—poco
tengo yo, la verdad, en índices o en número de citas.
For the record, estos son mis índices de citas hoy:
Citations: 279 (159 desde 2006)
h-index: 4 (4 desde 2006)
i10-index: 2 (2 desde 2006)
El primer índice se define así: el índice h es el número más grande tal
que h publicaciones tienen al menos h citas.
Y el i10-index se refiere al número de publicaciones con más de 10
citas.
Falta otro índice
que coteje la cantidad de artículos frente a la cantidad de citas:
habrá quien tenga mas citas que publicaciones, igual que yo tengo más
artículos que citas.
No sé si la solución para levantar el índice será autocitarme aún más,
igual como que no.
Fui ayer a la reunión de la comunidad de
vecinos de la casa de Tenor Fleta, por aquí conocida como "casa del
Moro", por el retrato de un berberisco sonriente y maligno, o quizá un turbond
Turke, que adorna la entrada. Resulta que soy el único copropietario (y hay muchos) que vive en
Zaragoza. Es curioso, he observado en mis hermanos y hermanitas,
incluida la abajo retratada, una tendencia a emigrar del pueblo a la
ciudad, como yo, para a continuación hacer una quebrada altamente
atípica y volver al pueblo tras unos años. Igual acabo allí yo también,
no sé. De momento fui de representante a la reunión, y —otra cosa
atípica: nos bajan la cuota de comunidad para el año que viene, a la
mitad, se quedará en unos 50 euros mensuales. Esto es claro porque se
ha cambiado la calefacción central por una de gas individualizada;
luego cada cual tendrá que ver si paga más de 50 euros mensuales de gas
de media, al año. Mucho gas parece, pero hay gente friolera. También
hay quien no enciende la calefacción, por lo que veo. Igual nosotros y
el turco estamos entre ellos, porque ahora tras el paso de varios
huracanes la casa está deshabitada, y un tanto patas arriba, todo hay
que decirlo. Lo mejor sería alquilársela a alguien que viva ahí y se
responsabilice de tenerla ordenada, y los demás que vayan por
invitación y bajo control. Hasta
ahora, los diversos habitantes que van
circulando por ahí o no están lo bastante, o no se preocupan o no se
consideran con autoridad suficiente para poner un poco de orden. Así que mejor que la alquile alguna
persona de orden. Es que donde hay muchos propietarios, unos por otros,
la casa sin barrer. Tras la elección de cargos no salí presidente en la
reunión, uf, ni tampoco ninguno de mis copropietarios. Menos mal,
porque no recuerdo con agrado mi única presidencia de comunidad. En
esta comunidad tenemos —otra cosa rara— un presidente voluntario y
entusiasta y al parecer eficaz, que se apunta una vez tras otra con el
consenso de todos los vecinos. Como única anécdota—una vecina reclamaba
a la comunidad el pago de una obra dudosa, de 500 y pico euros. Se
sometió a votación y se le pagará aunque se lleva la mitad del
remanente. Yo fui el único que votó que no, sin más criterio que por el
siguiente: al estar representando a muchos, que ni sabían de ese gasto
ni podían opinar de él, me pareció más coherente votar en contra, al
ser un caso dudoso, mejor que comprometer los eurillos (pocos) de mis
representados. Por cierto que estaba Luis Carlos en la reunión, también
viejo habitante de esta casa donde yo viví en aquella década en la que
éramos todos más jóvenes y más guapos aunque vestíamos y nos peinábamos
con peor gusto—en los ochenta. El año que viene radiamos más, si sigo
siendo copropietario de nada, y representante electo de las masas.
Mirad
qué preciosidad de chiquitina tenemos en Biescas, que es mi hermanica
Amaya, que siempre será la más pequeña; y la que tiene encima más
pequeña todavía es Laurita, la Prima Ultima (hasta la fecha), una
nenita preciosa pero ella no sabemos si será siempre la más pequeña.
De momento lo es: a mi hermana no le dio tiempo a salir de cuentas,
pero la pequeña ya estaba contando los días para salir.
¡Y felicidades a mamá, que está sosteniendo la cámara, y la familia! Y
también a Bertita, que cumple años el mismo día que mi madre. ¡Muchos
cumpleaños y natividades estos días! Si es que hasta a Cristo lo
hicieron al llegar la primavera.
Como las truchas, vamos nadando contra corriente para quedarnos
en el mismo sitio—nuestro sueldo de profesor funcionario va bajando a
base de recortes (y más que va a bajar cuando lo raje Rajoy), y la
única manera de mantenerlo a flote es pidiendo
complementos de productividad. Yo tengo varios quinquenios por méritos
docentes, todos los que puedo tener, y también tengo todos los sexenios
posibles por méritos de investigación, tres de momento. Ahora tengo que
aportar a la Comisión Nacional Evaluadora de la Actividad Investigadora
una selección de cinco publicaciones, las más lucidas hechas estos
últimos seis años. Creo que una de ellas va a ser mi capítulo incluido
en el libro Estudios sobre el
texto: Nuevos enfoques y propuestas— del cual hablé aquí
cuando salió. Una de las cosas que hay que hacer es cantar las loas de
la propia calidad, cosa que no se me debería dar mal, y hacer mucho
aparato con los propios méritos, en el caso de esas cinco publicaciones
seleccionadas. Así que me he enterado de que existen estas reseñas del
libro en cuestión:
Reseñas de Estudios sobre el texto: Nuevos enfoques y
propuestas, ed. Azucena Penas y Rosario González (Frankfurt,
Nueva Yor, etc.: Peter Lang, 2008).
Rodríguez, María. Reseña de Estudios
sobre el texto. En Cauce
32 (2009).
Martínez de Carnero, Fernando. En Artifara
9 (2009)
González, Paloma. En Anuario de
Estudios Filológicos 33 (2010).
Silió, Teresa, en mi+d (un lugar
para la ciencia y la tecnología. Portal científico de la Web).
(2010)
González, Carmen. En LinRed 7
(2010).
Fernández, Rafael. En Crítica
Bibliográfica. Revista electrónica de la Academia del Hispanismo
(dic. 2010).
Llorente, Mª del Rosario. En Analecta
Malacitana 33.1 (2010).
Alonso, Milagros. En Anuario de
Lingüística Hispánica 26 (2010).
Baena, Enrique. En Rilce 27.2
(2011).
Medina, Francisca. En Oralia 14
(2011).
Ruiz, Carmen. En Lenguaje y Textos
33 (2011).
Las otras publicaciones que presentaré creo que son Theorizing
Narrativity, Emergent
Narrativity, el capítulo de Con/Texts of Persuasion,...
Y ya veré qué más. Quizá un capítulo de Paradojas
de la interculturalidad.Publicaciones al gusto académico
tengo pocas, aunque
de por sí tengo muchas, demasiadas dicen algunos—he tenido que abreviar
mi currículum, de 380 páginas y lo he dejado a efectos de brevedad en
130. Ya contaré si me dan el cuarto sexenio. Y si no me lo dan, pues
daremos ya definitivamente por clausurada nuestra obra académica, que
con menos sexenios que yo hay algún catedrático.
Meditación de la
Joven Prudente en Los enamoramientos
de Javier Marías:
Todo acaba atenuándose, a veces
poco a poco y con mucho esfuerzo y
poniendo de nuestra voluntad; a veces con inesperada rapidez y en
contra de esa voluntad, mientras intentamos en vano que no palidezcan
ni se nos difuminen los rostros, y que los hechos y las palabras no se
hagan imprecisos y floten en nuestra memoria con el mismo valor escaso
que los leídos en las novelas y los vistos y oídos en las películas: lo
que ocurre en ellas da lo mismo y se olvida, una vez terminadas, aunque
tengan la facultad de enseñarnos lo que no conocemos y lo que no se da,
como había dicho Díaz-Varela al hablarme de El Coronel Chabert. Lo que alguien
nos cuenta siempre se parece a ellas, porque no lo conocemos de primera
mano ni tenemos la certeza de que se haya dado, por mucho que nos
aseguren que la historia es verídica, no inventada por nadie sino que
aconteció. En todo caso forma parte del vagaroso universo de las
narraciones, con sus puntos ciegos y contradicciones y sombras y
fallos, circundadas y envueltas todas en la penumbra o en la oscuridad,
sin que importe lo exhaustivas y diáfanas que pretendan ser, pues nada
de eso está a su alcance, la diafanidad ni la exhaustividad. Sí, todo
se atenúa, pero
tambien es
cierto que nada desaparece ni se va nunca del todo, permanecen débiles
ecos y huidizas reminiscencias que surgen en cualquier instante como
fragmentos de lápidas en la sala de un museo que nadie visita,
cadavéricos, como ruinas de tímpanos con inscripciones quebradas,
materia pasada, materia muda, casi indescifrables, sin apenas sentido,
absurdos restos que se conservan sin ningún propósito, porque no podrán
recomponerse nunca y ya son menos iluminación que tiniebla y mucho
menos recuerdo que olvido. Y sin embargo ahí están, sin que nadie los
destruya y los junte con sus trozos desperdigados o hace siglos
perdidos: ahí están guardados como pequeños tesoros y superstición,
como valiosos testigos de que alguien existió alguna vez y de que murió
y tuvo nombre, aunque no lo veamos completo y su reconstrucción sea
imposible, y a nadie le importe nada ese alguien que no es nadie.
(361-62)
Un comentario en Facebook Corolario: no nos queda más
remedio que vivir nuestra vida, que es la que resulta ser. Y aguantar
nuestros textos, que son los que resultan ser. Claro que un buen lector
da una segunda oportunidad, y mejora lo que se escribió.
Durán y Lleida, el invitado
del PP a la mesa del Congreso, defendiendo a los diputados etarras:
"representantes legítimos de la soberanía del pueblo vasco". Si es que
en España siempre sigue habiendo sitio para más tontos, y para más
canallas.
Por lo menos parece que (a pesar de las protestas del PSOE y
nacionalistas) Amaiur se queda sin grupo parlamentario propio. Qué
pena, oye, la voz del pueblo desoída. Del pueblo de la España profunda.
Motorretrato del autor
Jueves
15 de diciembre de 2011
Serbilletes
—Papá, me he inventado un nuevo modelo de servilletas para
despilfarradores.
—Ah, ¿sí?
—Sí. Se llaman los Serbilletes. Son servilletas de papel hechas con
billetes de 500 euros cosidos, para limpiarte los morros y tirarlas. Y
son carísimas, porque te cobran los billetes que han cosido para
hacerlas cuadradas, y además el precio del que las cose.
—Sí, no creo que tengan mucho éxito.
—Sólo para despilfarro. Para ricachos, como el rey. Yo creo que el rey
sería buen cliente. Seguro que alguna le vendíamos, "Oh, sí, sí,
traiga, traiga". Y claro, ¡las pagaría todas con dinero público!
Una regla de oro de la economía es que no hay reglas
fijas, pues,
tratándose de un proceso dialéctico y retroalimentativo, cualquier
establecimiento de reglas llevará a intentos de sortearlas buscando el
beneficio con respecto a los que se atienen estrictamente a ellas. Como
el objeto de la regulación es un sujeto, reaccionará a los intentos de
regulación y se adaptará al panorama cambiante, dando lugar a un
círculo hermenéutico de estrategias económicas. De
ahí que la fiebre especulativa sea especialmente intensa cuando se
entra en un remolino acelerado de cambio de normas y de observación
mutua, como
sucede ahora con la crisis de deuda y la con endeble estructura de
apoyos
al euro.
No hay normas fijas, aparte de esta regla de oro, pues en cada momento
histórico la situación económica es una, las normas bancarias o
crediticias son otras, la política monetaria y sus agentes varían, y
también las políticas, modas o teorías sobre cómo controlar el precio
del dinero y
la inflación. Cada vez estamos en un contexto distinto, que trabaja
sobre el anterior y es el resultado de su desarrollo—el resultado
imprevisible, por definición, auque quienes por chiripa o por su
control local de la información lo han previsto en parte, con
frecuencia se
han hecho ricos. Y en cada momento, quien tiene más información (nunca
toda) estudia la situación, estudia los instrumentos financieros a su
alcance, las inversiones disponibles, y hace juego maquiavélicamente,
si es posible fingiendo que es otra cosa lo que está haciendo, según la
teoría
paranoica de la observación mutua a la que se atienen los cálculos
de las acciones humanas.
Aunque no hay normas fijas, y en el detalle todo el panorama económico
y financiero es distinto en cada lugar y momento de la historia, sin
embargo sí se aprecian constantes recurrentes—igual que volverán las
corbatas estrechas aunque no se parezcan en nada más a las de los
ochenta, ni en su tela ni en su color.
Una de las formas recurrentes en este sentido es el siguiente paso
de
minué: la intervención estatal, creyendo controlar y acotar las
actividades económicas con una normativa fija, impone un corsé que de
hecho empeora los males que se supone iba a remediar. O remedia unos y
da lugar a otros imprevistos. Lo hemos visto en muchos otros
aspectos—por ejemplo, con los precios fijos de productos básicos, para
protección del pueblo, que no se sabe cómo conducen a lo contrario: a
la especulación, escasez y mercado negro. O con la legislación laboral
hiperproteccionista para
el obrero, que en la práctica lo convierte en un contratado-basura o en
un parado, y destruye la creación de empleo. Son un par de ejemplos.
Otro
ejemplo quería citar a cuenta de un ensayo de Herbert Spencer "State-tampering
with Money and Banks",
escrito en 1858 y reimpreso en el segundo volumen de sus Essays. Está comentando Spencer
cómo se dictan normas para evitar la
quiebra bancaria, impidiendo la emisión de billetes más allá de un
máximo sobre los depósitos efectivos—y cómo esa limitación lleva a la
proliferación de deuda e hipoteca, que crea un peligro de quiebra mucho
mayor. Cosas que casi nos suenan a historia contemporánea, ciento
cincuenta años después. Y es que plus
ça change…
"There
is reason to believe that bankers are tempted into greater dangers
under this protective system. They can and will hypothecate their
capital in ways less direct than by notes; and may very likely be led,
by the unobtrusiveness of the process, to commit themselves more than
they would else do. A trader, applying to his banker in times of
commercial difficulty, will often be met by the reply—'I canot make you
any direct advances, having already loaned as much as I can spare; but
knowing you to be a safe man, I will lend you my name. Here is my
acceptance for the sum you require: they will discount it for you in
London'. Now, as loans thus made do not entail the same immediate
responsibilities as when made in notes (seeing that they are neither at
once payable, nor do they add to the dangers of a possible run), a
banker is under a temptation to extend his liabilities in this way much
further than he would have done, had not law forced him to discover a
new channel through which to give credit." (Essays, II, 317)
Podría argüirse
que la versión refinada y realmente envenenada de este
proceso es la que se ha vivido en los últimos años, cuando hablamos no
de la deuda a particulares sino de la deuda pública, que ha alcanzado
su crisis en Europa y está a punto de hacerlo en EE.UU. Ahora el Estado
ya no es sólo árbitro de los préstamos, sino también la principal parte
interesada—juez parcial, abogado, acusado, fiscal, criminal, víctima y
avalista. Cuando
todo el mundo duda del futuro del crecimiento de la economía europea (y
occidental), y
de su capacidad de afrontar la deuda pública—de ahí la acertada
renuencia de la
Merkel a emitir los famosos bonos europeos, que empantanarían más al
sistema entero en la deuda—sin embargo se buscan trampeos para
que podamos prestarnos dinero a nosotros mismos, como si el futuro
fuese boyante y las expectativas inmejorables. Y
si el Banco Central Europeo no puede prestar a los propios países, pues
no es problema:
le presta al FMI para que sea éste quien lo represte a los endeudados.
De lejos se ve dónde acaban estas cosas, a menos que hubiese un serio
plan de controlar la deuda a corto plazo. Pero cómo va a haberlo
mientras sigan al
frente los mismos, y sigan ingeniando estas ingenierías financieras.
Spencer sostenía que el papel del Estado era administrar justicia y
hacer cumplir las leyes, y no invadir el control de la política
monetaria con estrategias cambiantes. No sé en qué se basaría, pues
apenas ha hecho otra
cosa el Estado…
"Si
el Gobierno prohíbe una manera de dar crédito, encontrarán otra, y
probablemente peor. Sea el grado de confianza mutua prudente o
imprudente, habrá de seguir su curso. El intento de restringirlo por
ley no es sino una repetición de la vieja historia de intentar detener
el mar con un rastrillo." (318)
Como
el intento de
que los gobernantes no intervengan en los procesos financieros,
supongo. Es
por parte de Spencer un último resto de ingenuidad. Más contundente es
cuando dice algo que podría aplicarse a las
quiebras apuntaladas por dinero público:
"Lo
que resulta al
final de resguardar a los hombres contra los efectos de la necedad, es
llenar el mundo de necios" (320).
Supongo
que en la línea de pensadores como Spencer se sitúa la ahora tan
comentada
tradición de Hayek y la escuela austríaca liberal, mientras que el
siglo XX, y el XXI hasta la fecha, ha estado dominado en la práctica
por los keynesianos, para quienes intervención estatal es un elemento
de racionalidad. Parece previsible que los Estados seguirán siendo
mayoritariamente keynesianos, aunque sólo sea por las ventajas
especulativas que se derivan de un conocimiento de las maniobras de
intervención. No para los gobernantes, claro, sino para sus amigos y
sus partidos y
sus socios secretos. Que no sé si existen, en la teoría de Keynes.
Micromotivos, retroalimentación, y fenómenos emergentes
Releyendo en The Stuff of Thought, de
Pinker, p. 321. "En su libro de 1978 Micromotives and Macrobehavior,
el economista Thomas Schelling llamó la atención sobre muchos fenómenos
sociales no planificados, pero que emergen del hecho de que la gente
adopta decisiones individuales que afectan a las elecciones hechas por
otros" (321). Así, por ejemplo, la segregación racial por barrios,
cuando las minorías inmigrantes se van reuniendo espontáneamente, y las
ex-mayorías nativas van desalojando el barrio para no ser minoría—y
surgen guetos. Así, dice Schelling, creamos nosotros mismos
indirectamente, contribuyendo a él, el medio ambiente en el que nos
movemos y del cual a menudo nos quejamos. "En su reciente bestseller The Tipping Point, el
periodista Malcolm Gladwell aplica la idea de Schelling a recientes
tendencias sociales como los cambios de las tasas de alfabetización,
crimen, suicidio, y tabaquismo en adolescentes. En cada caso, se venía
suponiendo que la tendencia se atribuía a fuerzas sociales
externas como la publicidad, los programas gubernamentales, o los
modelos de conducta. Y en cada caso la tedencia venía en realidad
impulsada por una dinámica interna de elecciones perosnales e
influencias, y su retroalimentación". (322). Pinker observa que lo
mismo se aplica a las modas que rigen la elección de nombres para
niños: la elección de un nombre "nos conecta con la sociedad de una
manera que sintetiza la gran contradicción de la vida social humana:
entre el deseo de integrarse y el deseo de ser único y diferente" (322).
La emergencia de fenómenos globales inintencionales a partir de
pequeñas acciones y elecciones individuales tiene una ascendencia más
antigua en la economía: hasta la obra de Adam Smith, y luego de David
Ricardo, que hablan de "la mano invisible del mercado" que, basada en
la libre competencia de oferta y demanda, genera actividades, bienes y
servicios, clases sociales, ocupaciones... y así transforma el panorama
social. Podríamos ver aquí una teoría de la emergencia y de la
retroalimentación—casi, una teoría de generación de la realidad, de
"nichos ecológicos" o quizá mejor económicos, no por diseño sino por
interacción y retroalimentación. La teoría de Adam Smith (junto con la
de Malthus, y su énfasis en la insuficiencia de los recursos) influiría
a Darwin, que es el siguiente gran teorizador de los fenómenos
emergentes. La selección natural, como la "mano invisible del mercado",
da lugar a macrofenómenos no intencionados ni diseñados, y a la
generación de nichos ecológicos, a partir de los microfenómenos de la
vida, que ellos pueden ser meros procesos naturales, o bien tener
elementos de intención limitados e individuales (como la búsqueda de
alimento, la obtención de una presa, o la competencia sexual por la
reproducción). En cada caso, los micromotivos o microfenómenos dan
lugar a macrofenómenos, que ponen las condiciones en el seno de las
cuales tendrán lugar otros microfenómenos, dando así a una
retroalimentación en la cual las intenciones conscientes no son sino un
elemento más, al lado de fenómenos espontáneos y de la emergencia de
nuevos entornos ecológicos y nuevas formas de complejidad.
La conjunción de entorno económico, recursos, micromotivos y resultados
emergentes se aprecia, como en ninguna parte, en la estructura de las
ciudades humanas. De toda actividad humana, en realidad—pero es
especialmente visible en las ciudades por la manera tan visible en que
toda decisión de diseño del paisaje urbano se encuentra allí con las
limitaciones impuestas ya por la estructura de la ciudad, resultado del
entorno previo y de la acción humana acumulada. De tal manera que la
forma de una ciudad es una conjución inextricable de planificación y
espontaneidad—todos la han diseñado en parte, en sus detalles, pero el
conjunto que ha emergido no ha sido diseñado por nadie, es un fenómeno
de orden diferente, emergente con respecto a las elecciones
individuales. Y que las condiciona. Pues bien, como las ciudades, así
las naciones y sus instituciones, las culturas, los idiomas, y el mismo
cuerpo humano, resultado de una selección natural en la que la
intencionalidad humana juega un papel, limitado pero activo. Nos hemos
diseñado a nosotros mismos, y sin embargo no hay nadie responsable del
diseño, ni de las circunstancias en que actuamos. También de esto dijo
Marx algo—podemos actuar, pero no podemos diseñar el trasfondo
histórico de nuestra actuación.
La complejidad surge, pues, por interacción no planificada de fenómenos
simples. Es el centro de la teoría de la selección natural de Darwin,
pero la misma noción básica fue aplicada por Herbert Spencer al origen
de todo tipo de complejidad - ver por ejemplo el
ensayo sobre la hipótesis nebular del origen del cosmos, en sus Essays.
Lo complejo surge por interacción compleja de lo simple y creación de
subsistemas que a su vez interactúan:
That
our harmonious universe once existed potentially as formless diffused
matter, and has slowly grown into its present organized state, is a far
more astonishing fact thatn would have been its formation after the
artificial method vulgarly supposed [se refiere al creacionismo o
"diseño inteligente"]. Those who hold it legitimate to argue from
phenomena to noumena, may rightly contend that the Nebular Hypothesis
implies a First Cause as much transcending 'the mechanical God of
Paley,' as this does the fetish of the savage. (Essays, II, 1863, 53).
Spencer representa, en física, un estadio avanzado de la noción del
surgimiento espontáneo, y evolutivo, de la complejidad: algo que en la
Antigüedad tuvo su primera manifestación en la obra de los
atomistas—Leucipo, Demócrito, y Lucrecio. En De rerum natura,
atribuye Lucrecio el origen de la complejidad a los choques fortuitos
entre átomos (cosa que causó risa a muchos), sí, pero también a la
generación de equilibrios parciales, esos subsistemas parcialmente
estables que serían más adecuadamente teorizados por Spencer. Sobre el
origen del mundo, y los torbellinos atómicos, dice así el Libro V de Sobre la naturaleza:
Pero,
de qué modo aquella aglomeración de materia llegó a fundar la tierra,
el cielo, los abismos del ponto y las órbitas del sol y la luna, voy a
exponerlo en orden. Pues ciertamente los elementos de las cosas no se
colocaron de propósito y con sagaz inteligencia en el orden en que está
cada uno, ni pactaron entre sí cómo debían moverse; pero como son
innumerables y han sido maltrechos por choques desde la eternidad y
arrastrados por sus pesos no han cesado de moverse, de combinarse en
todas las formas y de ensayar todo lo que podían crear con sus mutuas
uniones, ha resultado de ello que, diseminados durante tiempo
indefinido, después de probar todos los enlaces y movimientos, aciertan
por fin a unirse aquellos cuyo enlace da origen a grandes cosas, la
tierra, el mar, el cielo y las especies vivientes. Entonces no se
veía aún la ruedadel sol volando a lo alto con su luz abundante, ni los
astros del vasto firmamento, ni el mar, ni el cielo, ni, een fin, la
tierra y el aire; ninguna cosa había semejante a las nuestras, en la
multifome masa de átomos estallaban siempre nuevas tempestades, se
formaban nuevas aglomeraciones, y la discordia de los elementos en
continua batalla confundía sus distancias, direcciones, enlaces,
densidades, choques, encuentros y mociones, a causa de la diferencia de
formas y variedad de figuras; pues en este caos los átomos no podían
unirse en combinaciones estables, ni comunicarse unos a otros los
movimientos convenientes. Empezó luego la separación de las diversas
partes; lo igual se junta con lo igual, emerge un mundo, se distribuyen
sus miembros y se disponen en orden sus grandes partes; es decir, de la
tierra se separan las profundidades del cielo, y de ellos se retira el
mar para extender aparte sus aguas, y aparte se separan también los
fuegos puros y sin mezcla del éter. (416-448)
Lucrecio, Adam Smith, Spencer, Darwin, son figuras
clave del pensamiento emergentista, que explica cómo puede surgir el
orden al margen de la intencionalidad, los planes y el diseño.
Defoe publicaba sus novelas como si fuesen autobiografías reales de los
personajes, alegando en el prólogo del "editor" que, lo fuesen o no,
tanto daba: la moraleja servía igual, la historia entretenía lo mismo.
Una perspectiva más inquietante sobre esa idea aparece en Los enamoramientos, de Javier
Marías:
"'Es
una novela, y lo que ocurre en ellas da lo mismo y se olvida, una vez
terminadas.' Quizá pensaba que con los hechos reales no sucedía así,
con los de nuestra vida. Probablemente sea cierto para el que los vive,
pero no para los demás. Todo se convierte en relato y acaba flotando en
la misma esfera, y apenas se diferencia entonces lo acontecido de lo
inventado. Todo termina por ser narrativo y por tanto por sonar igual,
ficticio aunque sea verdad." (331)
Una lista improvisada de obras influyentes, sugerida por gente en la
Narrative-List, referida a libros de pensamiento, ensayo, no ficción...
Discutible como todas (no sé qué pinta ahí Marx, o por qué no está
Goffman), pero me llama la atención sobre todo la falta de corrección
política / cuota de sexo. Diez hombres por mujer. Señoras, después del
siglo del feminismo, hay que
ponerse las pilas, como siempre.
Author
Title
Frequency of Nomination
Adams The
Education of Henry Adams
Agee Let
Us Now Praise Famous Men
2
Arendt
Eichmann in Jerusalem: A Report on the Banality of
Evil
Arendt The
Origins of Totalitarianism
Auerbach
Mimesis
Berger/Luckmann The Social Construction of
Reality
Brittain
Testament of Youth
Brown, Dee Bury My Heart at
Wounded Knee
Brown, Norman Life Against
Death: The Psychoanalytic Meaning of History
Buckley Man and God at
Yale
Buford Among
the Thugs
Butterfield All God's Children:
The Bosket Family and the American Tradition of
Violence
Camus The Myth
of Sisyphus
Carson Silent
Spring
Cavell The
Claim of Reason
Chatwin
Songlines
Chomsky Language and the Study of
Mind
Dawkins The Blind
Watchmaker
Dawkins The Extended
Phenotype
de Beauvoir The Second
Sex
2
Debord Society
of the Spectacle
Dennett Freedom
Evolves
Derrida Of
Grammatology
2
Empson Seven Types of
Ambiguity
Fanon The
Wretched of the Earch
Feldenkrais Embodied Wisdom:
The Collected Papers of Moshe Feldenkrais
Foucault Discipline and Punish:
The Birth of Prison
2
Foucault History of
Sexuality
Frank, Anne
Diary
Freeman How Brains Make up Their
Minds
Freud Beyond
the Pleasure Principle
Freud
Civilization and its Discontents
Freud The
Interpretation of Dreams
3
Friedan
The Feminine Mystique
Gandhi Hind
Swaraj
2
Gombrich Art and
Illusion
Gould The
Mismeasure of Man
Gutíerrez A Theology of
Liberation
Hawking A Brief History of
Time
Hayek The Road
to Serfdom
Heidegger Being and
Time
2
Hitler Mein
Kampf
2
Hofstadter Gödel, Escher,
Bach
Horkheimer/Adorno Dialectic of
Enlightment
2
Howe The
Birthmark: Unsettling the Wilderness in American Literary
History
Jung
Psychology of the Unconscious
Keynes The
General Theory of Employment, Interest and Money
3
Kinsey Sexual
Behavior in the Human Male
Kuhn The
Structure of Scientific Revolutions
3
Lakoff Women,
Fire and Dangerous Things
Leggett
Ross and Tom: Two American Tragedies
Lenin What is
to be Done?
Levi Survival
in Auschwitz
Levi-Strauss The Elementary
Structures of Kinship
Luhmann Social
Systems
Lyotard The Postmodern
Condition
Malcolm X The
Autobiography
Mao Quotations
from Chairman Mao
2
Marx The
Communist Manifesto
McLuhan Understanding
Media
Mead Coming of
Age in Somoa
Nabokov Speak,
Memory
Ogden/Richards The Meaning of
Meaning
Riis How the
Other Half Lives
Rorty
Philosophy and the Mirror of Nature
Saussure Course in General
Linguistics
3
Solzhenitsyn The Gulag
Archipelago
Tarbell
History of Standard Oil Company
Vygotsky Thought and
Language
Watson
Behaviorism
West Black
Lamb and Grey Flacon
Whitehead/Russell Principia
Mathematica
Wiesel
Night
2
Williams The Alchemy of Race and
Rights
Wilson To the
Finland Station
Wittgenstein Philosophical
Investigations
2
Woolf A
Writer's Diary
Zizek The
Ticklish Subject
Por aclamación, ganan Freud, Keynes, Saussure y Kuhn.
Voy a una conferencia de la Dra. Marina Díaz-Michelena.
Científica del Instituto Nacional Técnico Aeroespacial, en el Ámbito
Cultural de El Corte Inglés, "Los misterios de Marte":
Hace tan sólo unos
días la NASA ha enviado el rover
Curiosity a Marte, en el que se ha contado con la participación de
científicos españoles. Entre los objetivos de esta misión del Curiosity
está, entre otras cuestiones, saber si ha habido alguna vez vida en
Marte. Pero ¿Qué otros misterios oculta el planeta rojo? ¿Cuáles van a
ser las próximas misiones a Marte? ¿Qué quieren descubrir? ¿Cuál es la
participación española en esta aventura de exploración planetaria? Para
responder a estas preguntas se contará con la presencia de Marina Díaz
Michelena, científica del Instituto de Técnica Aeroespacial y
responsable del magnetómetro MOURA que volará en la futura misión
METNET (coparticipada por Rusia, Finlandia y España) destinada a
estudiar en detalle la atmósfera marciana.
______
Las perspectivas de un vuelo tripulado a Marte siguen pareciendo
remotas. No diré "cada vez más remotas", pero casi. La mitad de las
misiones han fallado, y de los datos obtenidos persisten interrogantes
sobre la geología pasada de Marte (la presente es deprimente), sobre
los ambigüos indicios de vida mínima en un pasado, muy debatidos. Y se
van instalando poco a poco instrumentos, obteniendo datos... pero le
pregunto a la conferenciante sobre las inversiones actuales en
exploración espacial, y las europeas se van reduciendo; las españolas
vienen sufriendo recortes del 6% desde hace años. Se va a
colaborar con rusos y chinos (los chinos siguen invirtiendo cada vez
más en cambio). Pero no esperen astronautas ni terraformaciones ni nada
espectacular en el futuro previsible. De momento, la agencia española
está enviando un magnetómetro y otro instrumento de medición
meteorológica, llamado Meiga,
en una misión rusa y finlandesa. También van a colaborar,
presumiblemente, con los chinos en un futuro.
______
Ahora que me quedo con las ganas de preguntar uno de los misterios de
Marte. Ni los canales del siglo XIX ni las caras del siglo XX—nos pasan
por cierto un NO-DO de 1956 donde se daba por hecha la presencia de
vegetación en Marte, poco antes de las fotos del Mariner II que
mostraron la desolada geografía del planeta, en los 60. Aún me acuerdo
yo de las naves Viking que aterrizaron allí, cuando yo era chaval, y
las esperanzas que luego se fueron desvaneciendo de encontrar algo,
siquiera microorganismos. Estamos más solos de lo que parecía, somos,
quizá, más excepcionales.
El misterio que decía yo no está sólo en Marte, sino también en la
Tierra—en 1726, y en las páginas de Los
viajes de Gulliver.Jonathan
Swift predijo, en una de sus sátiras, que se descubrirían dos lunas
en Marte, e incluso indicó la proporción entre sus tamaños y su
distancia al satélite.
Lo que dice Swift en el "Viaje a Laputa" sobre los astrónomos de esa
isla voladora:
"They
have likewise discovered two lesser Stars, or Satellites, which revolve about Mars;
whereof the innermost is distant from the Center of the primary Planet
exactly three of his Diameters, and the outermost five; the former
revolves in the Space of ten Hours, and the latter in Twenty-one and an
Half; so that the Squares of their periodical Times, are very near in
the same Proportion with the Cubes of their Distance from the Center of
Mars, which evidently shows
them to be governed by the same Law of Gravitation, that influences the
other heavenly Bodies."
Lo que dice la Wikipedia al respecto:
"Perhaps
inspired by Kepler (and quoting Kepler's
third law),
Jonathan Swift's satire Gulliver's Travels (1726) refers to two moons
in Part 3, Chapter 3 (the "Voyage to Laputa"), in which the astronomers
of Laputa are described as having discovered two satellites of Mars
orbiting at distances of 3 and 5 Martian diameters, and periods of 10
and 21.5 hours, respectively. The actual orbital distances and periods
of Phobos and Deimos of 1.4 and 3.5 Martian diameters, and 7.6 and 30.3
hours, respectively.[1] The orbital periods are roughly similar to
those guessed by Swift, but the radii were too big by about a factor of
two."
Las cifras no son
exactas,
claro, aunque la combinación de las proporciones relativas de los datos
es llamativa. Claro que ya señaló Marjorie Hope Nicolson, en Science and Imagination,
que Swift
pudo conocer las fórmulas de Kepler al respecto, y que basó los datos
de su sátira en la revista científica más avanzada de la época, las Transactions of the Royal Society. Pero
sigue siendo una llamativa anticipación al descubrimiento efectivo de
estas lunas un siglo y medio más tarde.
Resuelto
a medias este relativo misterio, y entretanto enviamos a los primeros
astronautas, que quizá sea nunca...
Un
poema de Katherine Philips, "la sin par Orinda", poetisa metafísica de
mediados del siglo XVII. Una escéptica, con el mundo y con la vida y
con el hombre. En genérico.
The World
WE falsely think it due unto our
friends, That we should grieve for their
untimely ends. He that surveys the world with
serious eyes, And strips her from her gross and
weak disguise, Shall find 'tis injury to mourn their
fate; He only dies untimely who dies late.
For if 'twere told to children in the womb, To what a stage of mischiefs they
must come; Could they foresee with how much toil
and sweat Men count that gilded nothing, being
great; What pains they take not to be what
they seem, Rating their bliss by others' false
esteem, And sacrificing their content, to be Guilty of grave and serious vanity; How each condition hath its proper
thorns, And what one man admits, another
scorns; How frequently their happiness they
miss, So far even from agreeing what it is, That the same person we can hardly
find, Who is an hour together in one mind: Sure they would beg a period of their
breath, And what we call their birth would
count their death. Mankind is mad; for none can live
alone, Because their joys stand by
comparison: And yet they quarrel at society, And strive to kill they know not
whom, nor why. We all live by mistake, delight in
dreams, Lost to ourselves, and dwelling in
extremes; Rejecting what we have, though ne'er
so good, And prizing what we never understood. Compar'd t' our boisterous inconstancy Tempests are calm, and Discords
harmony. Hence we reverse the World, and yet
do find The God that made can hardly please
our mind. We live by chance and slip into
events; Have all of beasts except their
innocence. The soul, which no man's pow'r can
reach, a thing That makes each woman man, each man a
King, Doth so much lose, and from its
height so fall, That some contend to have no soul at
all. 'Tis either not observ'd, or at the
best By Passion fought withal, by Sin
deprest. Freedom of Will (God's Image) is
forgot; And if we know it, we improve it not. Our thoughts, though nothing can be
more our own, Are still unguided, very seldom known. Time 'scapes our hands as water in a
sieve, We come to die ere we begin to live. Truth, the most suitable and noble
prize, Food of our spirits, yet neglected
lies. Error and shadows are our choice, and
we Owe our perdition to our own decree. If we search Truth, we make it more
obscure, And when it shines, cannot the light
endure, For most men now, who plod, and eat,
and drink, Have nothing less their bus'ness than
to think. And those few that inquire, how small
a share Of Truth they find, how dark their
notions are! That serious evenness that calms the
breast, And in a tempest can bestow a rest, We either not attempt, or else
decline, By ev'ry trifle snatch'd from our
design. (Others he must in his deceits
involve, Who is not true unto his own resolve.) We govern not ourselves, but loose
the reins, Counting our bondage to a thousand
chains; And with as many slaveries, content As there are tyrants ready to torment, We live upon a rack extended still To one extreme or both, but always
ill. For since our fortune is not
understood, We suffer less from bad than from the
good. The sting is better dress'd and
longer lasts, As surfeits are more dangerous than
fasts. And to complete the misery to us, We see extremes are still contiguous. And as we run so fast from what we
hate, Like squibs on ropes, to know no
middle state; So outward storms strengthen'd by us,
we find Our Fortune as disordered as our mind. But that's excus'd by this, it doth
its part; A treach'rous World befits a
treach'rous heart. All ill's our own, the outward storms
we loath Receive from us their birth, their
sting, or both. And that our Vanity be past a doubt, 'Tis one new vanity to find it out. Happy are they to whom God gives a
grave, And from themselves as from His wrath
doth save. 'Tis good not to be born; but if we
must, The next good is, soon to return to
dust, When th' uncag'd soul fled to Eternity Shall rest, and live, and sing, and
love, and see. Here we but crawl and grovel, play
and cry; Are first our own, then others' enemy: But there shall be defac'd both stain
and score, For Time, and Death, and Sin shall be
no more.
Tengo noticias de que el Rayo Destructor va acertando aquí y allá por
mis alrededores. Aquí seguimos, esperando turno. Camino de los sesenta,
pues camino de los cincuenta ya no vamos.
Darwin muestra en
su Descent of Manel
origen de los cuerpos humanos;
dice bastante menos sobre el origen de la racionalidad humana, aunque
el desarrollo de su teoría haya contribuido a especulaciones
posteriores muy fructíferas al respecto, en
el ámbito de la sociobiología.
Pero antes del evolucionismo de los cuerpos estuvo el evolucionismo de
las mentes y de la cultura, en obras como la de Vico y la de los
idealistas alemanes, que muestran cómo el hombre no está ya hecho, sino
que está in fieri. En lo que se refiere a desubicarnos y descentrarnos,
cuestionando la primacía de la racionalidad, y por limitarnos a
pensadores del siglo XIX, Nietzsche es muchísimo más inquietante y
desazonador que Darwin. Pienso en su imagen de la razón soñando que
controla el mundo y ve la verdad del mismo desinteresadamente, cuando
en realidad cabalga
a lomos de un tigre—un
tigre que es el propio ser humano, que prefiere no conocerse a sí
mismo, o finge no hacerlo. ¿Cómo si no se
explica la resistencia del
pensamiento filosófico a admitir lo que debería haber sido una
evidencia temprana y de hecho tautológica?—que el hombre, animal
racional, y animal que se va humanizando a sí mismo, tiene su origen y
su lugar entre los animales. Eso no lo pensaron con claridad, o no lo
quisieron pensar con claridad los filósofos —ni siquiera Hobbes,
que decía que el hombre es un lobo para el hombre, ni Vico, que
nos remontaba a los cíclopes, ni Hegel, que en la enorme complejidad
intelectual de su sistema, dejó de mencionar o de constatar algo en
apariencia tan simple.
De hecho, podría argüírse que ni Darwin ni Nietzsche llegaron a ver
claramente la otra mitad de la verdad que había descubierto cada uno de
ellos.
Biescas, Santa Elena, el embalse de Búbal, Fajalata,
Baladrás, Peña Blanca de Hoz... Los alrededores de mi pueblo, apenas
unos kilómetros... y qué poco he ido por algunos de estos sitios, o
nada. Claro que fácil no es llegar a ellos.
En esta imagen Biescas está en la esquina inferior izquierda, tiene al
parecer un kilómetro de anchura. También aparece Hoz, al lado del
embalse, en realidad muy por encima de él. Y Búbal. Polituara y Saqués,
abandonados, bordeando el embalse. Otros lugares habitados no hay en la
imagen.
En Los enamoramientos, de
Javier Marías, recordando episodios de Dumas y de Balzac:
'Os cruzasteis ya en mi
camino', le dice Athos, algo así, 'creía haberos fulminado, Madame;
pero o bien me equivocaba o el infierno os ha resucitado.' Y añade,
respondiendo a su propia duda: 'Sí, el infierno os ha hecho rica, el
infierno os ha dado otro nombre, el infierno casi os ha reconstruido
otro rostro; pero no os ha borrado las manchas del alma ni la mancilla
de vuestro cuerpo'. Y poco después viene la cita de la que me acordé,
en mi camino hacia Díaz-Varela por última o penúltima vez: 'Me creíais
muerto, ¿no es así?, como os creía yo muerta a vos. Nuestra posición es
en verdad extraña; el uno y el otro hemos vivido hasta ahora tan sólo
porque nos creíamos muertos, y porque un recuerdo molesta menos que una
criatura, aunque a veces un recuerdo sea algo devorador'. Si se me
quedó en la memoria, o ésta la recuperó, es porque a medida que vamos
viviendo esas palabras de Athos se parecen más a una verdad: se puede
vivir con un remedo de paz, o simplemente continuar, cuando se cree
fuera de la tierra y difunto al que nos causó enorme daño o pesar;
cuando ya es sólo un recuerdo y no más una criatura, no más un ser vivo
que alienta y todavía recorre el mundo con sus pasos envenenados, al
que podríamos volver a encontrar y ver; alguien a quien, de saberlo
emboscado—de saberlo aún por aquí—, querríamos rehuir a toda costa, o
lo que es más mortificante, hacer pagar por su mal. La muerte del que
nos hirió o mató en vida —expresión exagerada que ha acabado por ser
común— no nos cura del todo ni nos faculta para olvidar, el propio
Athos acarreaba su remota pesadumbre bajo su disfraz de mosquetero y su
nueva personalidad; pero nos aplaca y nos deja vivir, respirar se hace
más llevadero si nos quedan sólo una remembranza que ronda y la
sensación de tener saldadas las cuentas en este mundo que es el único,
por mucho que siga doliendo ese recuerdo cada vez que se lo convoca o
que se presenta sin ser llamado. En cambio puede resultar insoportable
saber que aún se comparte aire y tiempo con quien nos destrozó el
corazón o nos engañó o traicionó, con quien nos arruinó la vida o nos
abrió demasiado los ojos o con demasiada brutalidad; puede paralizarnos
que esa criatura aún exista, que no haya sido fulminada ni colgada de
un árbol, y pueda reaparecer. Es otra razón más para que los muertos no
regresen, al menos aquellos cuya condición nos provoca alivio y nos
permite avanzar, si se quiere como espectros, tras enterrar nuestro
antiguo yo: a Athos como a Milady, al Conde de la Fère como a Anne de
Breuil, se lo permitieron durante años sus creencias respectivas de que
el otro era sólo un muerto y ya no hacía temblar ni una hoja, incapaz
de respirar; también la suya a Madame Ferraud, que rehízo sin estorbos
su vida porque para ella su marido, el viejo Coronel Chabert, sin duda
era solamente un recuerdo, y ni siquiera devorador. (...)
Pero esto es una novela, como me dijo Javier cuando le pregunté qué le
había pasado a Chabert: "Lo que pasó es lo de menos, y lo que ocurre en
ellas da lo mismo y se olvida, una vez terminadas. Lo interesante son
las posibilidades e ideas que nos inoculan y traen a través de sus
casos imaginarios, se nos quedan con mayor nitidez que los sucesos
reales y los tenemos más en cuenta". No es verdad, o sí lo es muchas
veces, pero no siempre se olvida lo que pasó, no en una novela que casi
todo el mundo conocía o conoce, hasta los que jamás la han leído, ni en
la realidad cuando lo que sucede en ella nos sucede a nosotros y va a
ser nuestra historia, que pueda terminar de una manera u otra sin que
ningún novelista lo fije ni dependa de nadie más... Sí, ojalá Javier
hubiera muerto y se hubiera convertido también en recuerdo', volví a
pensar. 'Me ahorraría mis problemas de conciencia y mi miedo, mis dudas
y tentaciones y tener que decidir, mi enamoramiento y mi necesidad de
hablar. Y lo que me espera ahora, hacia lo que voy, que quizá sea algo
parecido a una escena conyugal.'
Sábado 10 de
diciembre de 2011 Caos de elementos en disolución
progresiva
Qué tiempos, aquéllos en los que yo me especializaba en la obra
de Samuel Beckett. Ahora se traduce al español su primera novela, Dream of Fair to Middling Women,
perteneciente al género raro-extravagante: Samuel Beckett. Sueño con
mujeres que ni fu ni fa. Trad. José Francisco Fernández y Miguel
Martínez-Lage. Barcelona: Tusquets, 2011.
El manuscrito es de principios de los años 30, y entonces quedó
inédito, para la vida póstuma, posiblemente un destino que le hacía
justicia. En inglés se publicó la novela a principios de los noventa, y
por entonces escribí una
notita al respecto, nada del otro jueves. Señalaba (como
curiosidad) una conjunción inesperada entre la obra de
Samuel Beckett y las jotas guarras—a
form of literary statement to which we object particularly.
En noviembre de 1981, mi padre, Ángel García, grabó una
entrevista con mi tío abuelo Víctor Carrera Vera, en la que éste le
cuenta su
vida. La cinta se titula "Historia de Víctor Carrera Vera 1899-1981",
aunque sólo cubre hasta aproximadamente el año 1916. Aquí transcribo lo
que dicen:
_____
VC: ¿Otra vez?
AG: Aquí cerca, sí... hala.
VC: ... no, no, ya vale, ya me pondré yo más cerca, si hace falta, si
hace que me ponga así...
AG: Empieza, empieza.
VC: Me llamo VICTOR CARRERA VERA. Nací en Villareal.
AG: ¿De qué provincia?
VC: Provincia de Huesca. Soy hijo... —verdad, vamos a poner— hijo de
CONSTANCIO CARRERA NAVARRO, nacido en... en Embún. De la provincia de
Huesca, también.
AG: ¿Qué año nació?
VC: Me acuerdo de que en Villarreal me tuvieron, estuvieron mis padres,
hasta la edad que yo tenía cuatro años...
AG: ¿Y qué año nació usted?
VC: Bueno, ahora tengo noventa y dos.
AG: No, ochenta y dos.
VC: Ochenta y dos. Ahora tengo ochenta y dos. Eh... de Villareal,
cuando tenía cuatro años, mis padres me llevaron, a mí y a mis
hermanos, a un pueblo que llaman, dentro de la misma provincia, me
paece que es de la misma provincia también, Asso Veral. No sé si no es
de la provincia de Zaragoza ya. Asso Veral.
AG: Si... Usted nació en 1899.
VC: Noventa y nueve.
AG. 1899, bien...
VC: Y de Asso Veral, cuando tenía unos seis años, no cumplidos, me
acuerdo aún todavía que mis padres se marcharon de ese pueblo para ir a
Ruesta, en la provincia de Zaragoza.
AG: ¿Y qué hacía... a qué se dedicaban?
VC: Se dedicaban al campo, a labrar, a... quehaceres del campo,
ganados, ecétera ecétera. Pues me acuerdo muy bien que cuando nos
salimos de Asso Veral, pues cargaron los muebles que tenían, lo poco
que tenían, lo cargaron en unos mulos, que iban con bastes, verdad, que
en aquél entonces no había carros. Y cargaron los mulos y a mí me
pusieron ¡dentro de un cuenco, je! Pasamos el río de Aragón, entre el
molino de Esco y el molino de Ruesta, allí pasamos Aragón. Y llegamos a
Ruesta. Y cuando tenía siete años, me acuerdo muy bien que mi madre,
pues tuvo una enfermedad que estuvo tres años loca. Y mi padre, pues
naturalmente como éramos, en aquél entonces éramos seis en casa, pues
no tuvo más remedio que... colocar a mi madre en un manicomio, luego a
nosotros, los que pudo, los que podíamos ya hacer algo, pues nos
colocó; a mí, yo con siete años me puso en un pueblo que llaman Gordún.
AG: Gordún.. —¿y cuántos hermanos eran, pues?
VC: Seis.
AG: Seis. Seis hermanos, ¿tres, o cuatro...?
VC: Seis; éramos cuatro de padre, y dos de... es decir, seis de madre y
cuatro de padre, seguidos. Bueno...
AG: Y eran...
VC: Éramos seis.
AG: Y todos... seis de... ¿y eran todos chicos, o todo chicas...?
VC: No. Éramos cuatro hermanos y dos hermanas, las dos hermanas las
más... que son las que vienen detrás de todos, más jóvenes. Y claro,
pues mi padre, al verse en esa situación, no tuvo más remedio que
colocarnos, a los que ya podíamos hacer algo, y claro, a mí me colocó
en un pueblo que llaman Gordún. En provincia de Zaragoza también, y me
colocó en una casa de campo, campesinos, verdad, y allí tenían unas
vacas. Y yo cuidaba, me hacían guardar esas vacas, y por la noche, pues
cuando entraba de guardar las vacas, tenían un par de bueyes pa labrar,
que eran padre e hijo, que eran los que hacían las faenas del campo. Y
a mí por la noche cuando llegaba, pues me daban un poco de cenar y a
darles de comer a esos dos bueyes que, que tenían que trabajar, y que
venían de trabajar tó el día. Y me acuerdo siempre de que había unos
fajos de avena, verdad, que estaba cortada, pero entera así, y que
había que doblala y darles en la boca y que se la comían así. Por las
tardes cuando llegaba ese era mi trabajo, y por las mañanas, antes de
salir con las vacas, también era mi trabajo, el darles de comer a estos
bueyes. Bueno, pues todo el día ya iba así. Pero... no estaba muy bien
tratado, porque claro, eh... pasaba incluso hambre y ya, pues estuve
allí seis meses, y a los seis meses, pues había otra casa en el mismo
pueblo que... eran un poco más ricos, y que tenían más hacienda, y
que...
AG: ¿Y cómo se llamaba la casa?
VC: No me acuerdo de la... el nombre de la casa, de la casa ésa, no me
acuerdo cómo se llamaba.... Porque ese pueblo pertenecía a un conde que
era, toda la comuna ésa de ese pueblecito es de un conde de por allí,
ni sé tampoco eso, nunca he sabido el nombre de ese pueblo... del conde
ése. Pero bueno, ya de esta casa entonces ya los dueños de la casa
vecina pues me querían coger allí y me decían que a mí que me darían
mejor de comer, que me tratarían mejor, ecétera ecétera... Y sí,
pues hice zafrán, porque entonces se llamaban los zafraneros los que
cambiaban de posada, hice zafrán de esa casa y me cambié a la otra,
jeje... Bueno, pues allí, desde luego sí, el primer mes bastante bien,
mejor atendido, pero ya luego vino la misma ranguena [rengaine,
canción], verdad, es decir, que... escuela ninguna, y nos hacían
levantar por la mañana muy temprano, a las cinco la mañana que había
una misa que hacían, porque había... no había escuelas en el pueblo,
pero sí había una iglesia. Y había un cura. Y claro, hacía la misa para
los que iban a trabajar a las cinco de la mañana. Y luego, pues cuando
venías por la tarde, a las ocho, el rosario, ¿no? entrabas cuando....
era similar a esto....
AG: ¿Todos los días a las cinco?
VC: Ah, sí sí. Eso... era la moda entonces. [¿¿] también. Bueno,
pues claro, allí, pues al cabo de un mes, ya... ya ví que iban
aflojando la cuestión de dar la comida y al mismo tiempo los mismos
tratos, entraba mojao, ya no... no me secaba ni nada, sino que me
acostaba igual en la fajera. Mojado.
(Pausa)
AG: Siga...
VC: ¿Ya has enchufado, ya?
AG: Sí, sí...
VC: Ah, bueno. Pues nada, como ya me... eso, pues claro, yo iba
aguantando, iba aguantando hasta que ya encontré otra posada. Porque
claro, para... ir a casa, mi madre ya no estaba en casa. Mi padre, pues
trabajaba, y claro, pues... y los demás hermanos, unos por un lado,
otros por otro, y claro, yo... las dos hermanas estaban en casa, y yo
pa qué iba a ir a casa, si nadie me iba a recibir, ¿no? Pues ya me
tenía que buscar una posada antes de quitar [quitter]
otra, y entonces pues ya me encontré otra posada, en el mismo pueblo
aún, en otra casa que seguía también, porque había, había catorce casas
en ese pueblo... [AG: Sí...] Y cada una iba... por orden, verdad, una,
la... la primera que encomencé a trabajar, era la más pobre, de las que
seguían allí. Y claro, pues allí, otra vez, pues cambié a los... me
parece que llevé unos tres meses al fin, y al fin, pues ya también en
esa casa me dijeron, "ah, pues ven con nosotros, con nuestra casa, que
te trataremos mejor, porque... yo me quejaba que tenía hambre, y además
pedía pan a los que trabajaban en esas casas. Y claro, me dijeron, ven,
que ya te damos mejor de comer y mejor estar, pues sí, cambié, y hasta
que eso, pues...
AG: ¿Y usted qué años tendría pues? ¿Siete?
VC: Bueno, yo entonces iba sobre los ocho años. [AG: Ocho...] Iba con
los ocho años. Allí tuve seis que estuve, tres hacen nueve, iba aún
todavía [encore] siempre sobre
los... iba de siete a ocho. Y claro, pues continué así, ahí... y luego
que ya cambio. Y ya, cuando ya cambié de las tres casas, la tercera que
hice pues lo mismo, cuando se encomienza, siempre parecía que había
una... un pequeño cambio, ¿no?... [AG: Hola, es que...] ... pero al fin
y al cabo, total, vino igual. Bueno, pues, uno de los días, hem... no
encontraba a los otros, y ya... no... o que no necesitaban, o bien que
[aunque] yo no hubiera querido tampoco yo ya salir del pueblo, tampoco
no buscaba arrimarme además ni a pedir trabajo en esas casas... Pues
entonces tenía un hermano que era Isidro, que era el que era por
delante de mí, que era del mismo padre, ¿no? Los otros dos mayores,
ya... —uno trabajaba también en ese pueblo, pero en una, en otra...
AG: ¿Esos eran ya de otro padre? O sea—
VC: Los otros eran de otro padre pero al fin y al cabo éramos todo
igual, era igual, como si hubieran sido hermanos de padre y madre,
bueno solamente que había que diferenciarles los nombres, ¿no? Bueno,
pues ya, entonces ya comuniqué con otro hermano que se llamaba Basilio,
que era el segundo de los primeros que tuvo mi madre. [AG: Sí...] Que
trabajaba en....
AG: El segundo era Basilio. ¿El tercero?
VC: El... el segundo era Basilio. El primero era Eleuterio.
AG: ¿El cuarto era usted? [VC: ¿Eh?] ¿El cuarto era usted?
VC: El que va delante de mí. Era el tercero de mi madre, y el cuarto,
yo era de mi madre, ¿no?
AG: ¿Y después viene, eh....?
VC: Y después viene Felisa, y viene Aurelia.
AG: Felisa, y después Aurelia.
VC: Claro que Aurelia apenas había nacido. Fue además por esas fiebres
de leche que mi madre estuvo... estuvo... cayo así, enferma, ¿no? —
claro.... [AG: Hm...]. Bueno, pues al no ver eso, pues comuniqué
primero, primero comuniqué a Basilio, porque Basilio trabajaba en la
misma comuna [commune,
pueblo], pero que esta comuna tenía una casa que llamaban la Venta, una
venta que había ahí hay un río que era la Venta de, la Venta
de... porque claro, attends...
la Venta de... aguarda, cómo llamaban a esta venta...
AG: ¿La venta Carrica?
VC: No... ah... la Venta de Sutirana. Que era entre Urr... entre un
pueblo que llaman Longás y otro pueblo que llaman Isuerre. Esta
ventana, esta, esta venta, ésta, la llamaban la Venta, ¿no? pero era
porque era una casa, de la misma comuna pero que había la doncella que
pasar el río, ese río que llevaba agua que los inviernos un poco y el
verano siempre estaba seco, ¿no? Un barranco que... muy pobre. Y claro,
comuniqué a mi hermano, y me dijo, pues mira, pues tendrás que
aguantar, porque ¿aónde vas a ir a trabajar, a dónde vas a ir, y quién
te va a dar de comer? Y claro, pues aguanté aguanté, pero de todas
maneras ya luego comuniqué a Isidro que, Isidro estaba en un pueblo que
llaman allí, eh, attends,
cómo lo llaman a este pueblo, tal—mi hermana se acuerda mejor de los
nombres de los pueblos, que está en la mismo eso, pero, attends, cómo lo llamaban, Irrués, [Urriés] me paece que es...
pero bueno... Y claro, pues Isidro trabajaba allí en esa y ya él, ya
encomenzaba a labrar, cuando fuimos... y le pregunté y entonces ese
Isidro me dijo "pues mira, no, de momento aquí no puedes porque en la
casa que estoy yo hace falta un segundo para labrar, pero tú eres aún
muy joven, tú no puedes aún poner el yugo a los animales"—porque
entonces era con yugos, que se ponían, no había collares—porque los
collares no existían en esos pueblos aún todavía, hasta que luego ya
vino el brabant [arado].
Estaba pues entonces, y no tuve más remedio que... —porque me escapé,
porque al escaparme también me querían pegar, no, al mismo tiempo
cogiéndome pa decir, cogerme y guardarme y pegarme y obligarme a
continuar, ¿no?
Pues entonces sí, vine a Ruesta, vine a casa, y mis
padres entonces, pues al ver estas cosas, no, como yo le conté las
cosas, pues mi padre entonces me puso a guardar ovejas en Ruesta,
¿comprendes? En casa de Miterio. Una casa que llamaban Miterio, que
estaban... rebadán, que
llaman allí, sabes, un... tenían el mayoral, [AG: Sí, ya...] uno que va
con él... Y allí comencé a guardar ovejas, naturalmente. Pues también
en esta casa, pues más o menos, verdad, pero... En estas casas se
disputaban muchas veces por la cuestión de tener un rebadán, verdad,
que... que era mejor, o que si guardaba mejor las ovejas, es decir,
estas cosas que tienen entre ellos... Pero allí, de todas las maneras,
ya cuando entré ya había hecho los ocho años, ¿verdad? Y ya enconmencé
la carrera de nueve años. Y en esta casa de Miterio pues estuve unos
seis meses también. Y al cabo de nueve—de seis meses, en una casa que
llamaban Tendero, también en el mismo pueblo, en Ruesta, pues
necesitaban un rebadán. Y esta casa mi padre pues tenía más confianza,
en esta casa, es decir, que eran mejor, además atendían mejor a los
críos, tal, ecétera ecétera, y sí, por cierto, fui a esta casa. En esta
casa estuve hasta que tuve doce años. Guardando las ovejas. Que
incluso, el mayoral que tenían, era joven también, era un chico de
Tiermas. Era muy bueno, pero se tuvo que ir al servicio. Y al marcharse
al servicio no encontraban un mayoral. Y yo incluso hice el mayoral,
hacía de mayoral porque me quedé solo, ya... —como no encontraban
otro... Hubieran encontrado otro más joven, verdá, pero yo ya era
bastante joven para... pero, a pesar de eso, yo hice el mayoral y el
rebadán. Tenían dos perros, verdá, pa guardar el ganao, ecétera. Y así,
pues ahí en esta casa también, estuve cuasi el año, también. Y así ya
me va llevando, me va llevando, verdad, que ya llego a los once años. Y
a los once años yo ya encomienzo, verdad, porque claro, guardando las
ovejas, como allí son todos casas de campo, de labor, verdad...
AG: ¿Y a la escuela no había ido ningún día?
VC: Ah, no... a la escuela nada. A la es... Si, estuve seis meses al
comienzo cuando mi madre aún podía— que, cuando comencé, a ir a la
escuela, mi madre aún no había caído enferma. A la escuela sí, si pongo
la escuela no vale la pena de ponerla porque hemos pasado el tiempo,
pero en fin...
AG: Ya, pero al principio fue...
VC: Al principio fui, estuve seis meses fui a la escuela.
AG: ¿Y aprendió a leer en ese tiempo?
VC: Aprendí— en los seis meses, cuasi pasé todas las pizarras. [AG:
Sí...] Porque iba mi hermano también a la escuela, entonces, y había ya
Felisa que encomenzaba a ir, porque comprendes, ella ya tenía sobre los
cuatro añicos, cuando mi madre...
AG: Ah, ¿y a los cuatro ya iban?
VC: Hombre, ya encomenzaban a coger a la escuela... ya sabes, las
que querían, o las que podían ir, las crías y los críos... Allí se iba
hasta que tenías la edad de poder hacer algo. En lo demás ya no ibas a
la escuela, los que tenían necesidad, qué te diría yo, por ejemplo los
que como mi padre, que tendría que servir, todos los que no tenían
ninguna hacienda, pues los padres no tenían más remedio que poner los
niños enseguida, en cuanto sabían que podían hacer algo, pues ya a
trabajar. Y por la tarde el rosario, y les hacían una especie de
escuela que no les hacían... no les enseñaban más que el Padrenuestro,
el Avemaría, la Salve, el Credo, etcétera, pero cuestión de escuela,
nada, y luego había una escuela de noche, pero, una escuela de noche,
para nosotros, tan pequeños, verdad, que entrabas ya... además entrabas
mojao, primeramente eso, entrabas todo el día a guardar el ganao, y
luego pues que te encontrabas con una edad muy débil, verdad... Había
la escuela de noche, pero no podías ir porque te dormías en la escuela,
para qué....
Yo fui seis meses a la escuela, y me acuerdo muy bien el
por qué quité [dejé] la
escuela; primero ¿por qué quité la escuela?
Porque cuando mi padre me puso, si hubiera continuao la escuela hubiera
llevao un año de— de escuela, antes que mi madre cayó enferma,
comprendes, y hubiera aprendido, además aprendía muy bien, pero lo que
pasa es que ese día me acordaré siempre, además mi hermano te lo puede
repetir porque [se repitió?] en el pueblo, mi hermano iba a la escuela,
entonces estaba por delante, mi hermano hacía cuasi ya el maestro
entonces. Porque era un maestro... qué quieres, tenía conocimientos,
con arreglo a en aquellos tiempos, tenía conocimientos, pero era un
hombre que, además ya de edad, y muy pesao, muy fuerte, tenía un
barrigón así, muy gordo, y estaba siempre sentao, no se movía siquiera,
sino que daba orden. Y claro, algunas veces preguntaba de cosas que
pasan, no sé por qué, pues saber lo que pasa por ejemplo, que me
pregunta, me llama y me dice, eh... "Diez y nueve, ¿cuántas hacen?"—Yo
le dije diecinueve, tal como me lo preguntó, y entonces me llamó, yo no
sé por qué, él lo cogió como burla, que le había contao diez y nueve,
es decir, que yo repetía lo mismo que él, pero yo lo que quería decir,
que hacían diecinueve, ¿no?
Bueno, pues me llamó, y allí al lao de él, y entonces me dice, primero
me hizo poner las manos así, sabes, tenía una regla, una regla de
madera [AG: Ya... sí...]— que te pegaba en las manos que eso... jeje...
Y entonces, claro, cuando levantó la regla, quité las manos y se pegó
en la rodilla. Al pegarse en la rodilla, pues luego tienen una correa,
y ya te engancha... Y quiso engancharme, coger la correa, engancharme
por eso, pa darme un buen sobo— pero cogí yo, pero hombre, más listo
que él, porque cuando yo ví el caso, pues cogí el couloir [el pasillo] y me marché.
Y ya no volví más a la escuela. Por eso, por miedo de que... [AG: Ahá,
hm...] no me pegara. Y como mi madre ya entonces ya no estaba bien, ya
estaba un poco trastornada, pues tampoco no había—y mi padre, pues no
sabía nada; además mi madre no sabía leer, mi padre tampoco... No le
daban interés a estas cosas, ¿no? [AG: Sí...]
Y claro, pues estuve cierto tiempo, hasta que mi madre se
marchó, estuve un cierto tiempo que yo decía que iba a la escuela, pero
no iba a la escuela, no iba a la escuela, lo que iba por ahí por los
barrancos a jugar, a ver los pastores...
AG: Bien; y ahora, vamos a continuar con los once años, cuando ya
estaba en Ruesta... Y de ahí, ¿a dónde marchó, pues?
VC: Bueno, pues, de todas las maneras... Cuando ya tengo los, los once
años, en esta casa, en esta casa de... que estaba después, amos, cómo
se llamaba, casa del Tendero, pues ya quité de allí, porque ya, estando
en su casa, yo ya encomencé a coger mulas, y a labrar, con los que
estaban labrando pues a llevar el apero. Me interesaba todo eso a mí,
porque lo que ves hacer, quieres hacer. Y claro, pues ya llega el
tiempo que ya tengo demasiao trabajo; además llevaba un trabajo que
entonces ya no buscaban a nadie y tenían seiscientas cabezas. Y sabes,
cuando venía, cuando parieron, porque les hice un año, el año que se
quedaron sin mayoral, yo tuve que atender todo esto, verdá...
AG: ¿Y iba con las seiscientas cabezas usted solo?
VC: Dos perros, y esas seiscientas cabezas de corral en corral,
comprendes, y cuando parían tú date cuenta...
AG: ¿Con cuántos años? Once...
VC: Pues iba a hacer once, cuando terminé hacía once, en esta
casa...
Es decir, de diez a once hice, el año que hice de diez a once en su
casa, me estuve solo. [AG: Sí, sí... ] Claro, venía el dueño, venía
cuando tenía tiempo, comprendes, pero estaba tó el día solo, y cuando
hicieron la... por ejemplo, el año porque comienzan a parir antes de
San Miguel, porque en aquellos tiempos para San Miguel cuasi todas
habían parido, verdá, y ya se ponían a los mardanos y tó eso, antes de
subir, que las subían a los puertos... pues claro, ¡hacían treinta y
cuarenta cada día! Y sabes, hay que recogelos, hay que ayudar, hay que
en fin, unos y otros, y claro... Yo, tenía fe a esas cosas ¿no? —es que
me gustaba además, me gustaba, y yo tenía un amor, por recoger los...
pero claro, estaba demasiao apurao. Y ya, cuando ya vino el buen
tiempo, que ya todo estaba salvao, pues yo le dije al dueño, "mire, yo
no continúo así..." No le dije así, sino que le dije, "mire, la puerta
está cerrada, si quiere que las ovejas coman, vaya y las suelte",
porque me marché y... me encontré una posada. Y la posada que me
encontré era donde trabajaba mi hermano, en ese pueblo que llaman
Urriés, verdad, que necesitaban un segundo criáu. Para labrar, porque
había cinco mulas. Y de cinco mulas, el mayor, que era mi hermano, ya
llevaba tres, y llevaba un segundo, el segundo criáu, aunque hubiera
sido un hombre de edad, no llevaba que dos. Y me acuerdo, pues sí,
aunque volví a ver a mi hermano, y mi hermano me dijo "Sí, ahora sí, ya
que sabes llevar dos mulas, ya puedes poner un yugo..."—porque en
realidad, yo en todo lo haría igual como un hombre, como lo podía
hacer... más bien que lo podría hacer ahora. Y ya en esta casa ya
encomenzaron con los collares, porque ya aquí no, esta casa ya está
cerca de Sos, y ya encomienzan los brabanes
a venir, a labrar con brabant, y
en esta casa ya, collares a las mulas. No llevan más que cuando se
trabajaba con el apero o la vertedera, pero ya en trabajos, en muchos
trabajos ya se ponía el collar. E incluso para trabajar luego ya se
puso un... los collares con unas cosas acopladas, a efecto de que
también con el apero se podía, sin un yugo. Pero en fin, de todas
maneras, encomencé aún con el yugo, pero ya, y lo sabía coger, cogelo,
y encima de las mulas. Y entonces entré en esta casa. Y en esta casa
estuve hasta que tuve trece años, en esta casa. Había corrido algunas,
pero me iba y venía, sabes, era una cosa, aquello, en aquellas casas,
era en aquel entonces, los trabajos... tal. Era porque me llamaban
siempre el zafranero. Yo en cuando me hacían una burla, un dueño, que
no me daban de comer la comida, cuando veía una cosa que no... que se
escondía, mira, me escapaba. Y algunas veces, pues volvía a la misma
casa, ¿no? Vamos, que es así, la vida entonces era así.
Bueno, pues en esta casa estuve entonces hasta
que tuve trece años. Me iba y venía, estuve en Villarreal una vez,
también, y a última hora me escapé y vine aún otra vez a esa casa, y de
esa casa, volví a Villarreal. A la misma casa, a casa de Jordán. Y allí
pues un día tuve una discusión con el mozo de casa, porque ahí también
había cinco mulas. Cinco mulas y un caballo, que el dueño montaba a
caballo. Y claro, el hijo, que eran— allí eran tres hijas y un hijo,
era viudo, pero ya mayores, el hijo era uno de los de ahí...
[caetera desunt]
... y me marché y me encontré en Sigüés con un hombre, verdá, que era
el que se ocupaba de mandar obreros a uno que llamaban Calvo y a las
casas en... en Isaba, en el valle el Roncal, a esas casas que cortaban
madera y que almadiaban, que el invierno tiraban la madera... Y me
mandó... yo, al marcharme de esta casa, pues pasé por Sigüés, ya
buscando posada, y claro, pues al llegar a Sigüés él me dijo que—mi
hermana conoce bien la persona, ella de esos nombres se acuerda, porque
ella, como ha vivido allí, yo no me acuerdo de los nombres de esa
gente—pero en fin, este hombre, verdad, pues me dijo, "Oye, oye, ¿de
dónde eres tú? Que no te he visto nunca aquí en el pueblo." Y le dije
pues quien era, y por qué venía allí, y tal, porque ya mi madre
entonces ya estaba en casa, ¿no? Sabes... Ya, pues le he dicho, "Mire,
pues no soy de aquí, pero vengo a ver si encuentro una posada." "¿Y qué
quieres hacer tú? ¿Sabes llevar mulos?" Y yo voy y le digo, "Sí", e
ice, "Pues si quieres ir a trabajar, si eres bueno pa llevar mulas, si
sabes poner los collares y tienes fuerza de eso, pues te mandaré a un
pueblo, a Isaba, si quieres subir, que te voy a dar de comer y te...
date prisa, antes de que se haga de... y me dio de comer, este hombre,
me dio de comer, porque era por la mañana, y al mediodía aún estaba en
Sigüés, que me dio de comer y me mandó a onde tenía que ir, a Isaba, y
a la casa que me tenía que dirigir que iba de su parte. Y en Isaba...
AG: Y en Isaba, ¿fue andando, a Isaba?
VC: A Isaba, sí, ¡ah, sí, yo...! Si ya entonces, señor, no había coches
ni bicicletas por [??]. Había, la Roncalesa ya andaba entonces, pero
amigo, había que pagar, y yo andaba...
AG: Así que después de comer se marchó andando a....?
VC: Sí. "Bueno," dice, "te voy a dar de comer y date prisa, date prisa
porque hay kilómetros, sabes, de Villarreal a Isaba. Y date prisa
porque seguramente allí todos los días, cuando se mueve el cierzo, al
escurecer, las borrascas de.. de... de agua ya caen allí y te van a
mojar. Alors, date prisa de
llegar antes de la noche". [¿] Ya andaba bien, sabes, y había que
andar, y sí, efectivamente, como me lo dijo pasó, antes de entrar a
Isaba, en el puente, ya encomenzaron, ya encomenzó a soplar el... ya
encomenzaban las estrellas a brillar y ya conmenzaba la noche a caer,
ya la noche... pues sí, encomenzó la borrasca, pero ya llegaba al
pueblo. Y claro, me dijo, "Ya entrarás en el pueblo, la carretera,
sigue la carretera, y verás, a un sitio, a tu izquierda verás que
llaman el Casino"—yo no sabía ni leer, entonces, ni.... uh...
bah... "Verás unas escaleras ahí, es el Casino; luego entrarás, y ves
hace una revueltica así la casa, y verás enfrente siempre hay una
puerta abierta, que tienen posada, hacen hotel... posada. Y estos
tienen un hermano, ésta, la tía Fidela—que llamaban la tía
Fidela—tiene, tiene un hermano que lo llaman Carallot, el tío Carallot,
y que necesita—tiene un criado...
(...)
_______ Aquí se interrumpe la cinta. Muchos años
faltan hasta el año 81, pero es que la cinta tiene trozos en blanco y
otros con unas canciones de Maniobras Orquestales en la
Oscuridad—"Enola Gay", "Joan of Arc"... cosas de los ochenta.
En el Roncal trabajó mi tío de almadiero, creo, como mi abuelo
Severiano. Pasó a Francia a trabajar, creo que por también librarse del
servicio militar. Si mal no recuerdo, no volvería a España hasta
después de la guerra civil, infiltrándose
con una partida de maquis,
enviado por una misión del Partido Comunista a contactar con un grupo
del interior. Lo capturaron y estuvo condenado a muerte, pero lo
indultaron tras unos años de cárcel. Le escribieron de la cárcel a mi
abuela, comunicándole su puesta en libertad (condicional, creo) y
responsabilizándola de acogerlo. Durante
una fiesta en un pueblo de la frontera
se escapó a Francia, con mi abuela Aurelia y mi tía Encarnita, para
reunirse con mi abuelo. Antes de volver a España, en Francia se había
casado, luchó en la Resistencia en la Segunda Guerra Mundial, y se
quedó viudo también.
Yo viví con él en diversos sitios y momentos, en Francia, en unos
pueblecitos del Allier donde iba a veces a pasar las vacaciones en los
años sesenta, y setenta. Luego en Biescas, cuando nos visitaba él
algunas veces, y en Huesca, varios meses, pues estuve en su casa el año
que hice la mili allí, con mi abuela y mi tía Encarnita. En un pisito
que alquilaban, ya jubilados y retirados de las faenas del campo,
aunque tenía una bonita colección de macetas que regaba y cuidabamuy a
gusto. Se había hecho francés ya hacía años, pues en Francia vivió casi
toda su vida. Y en cuanto tenía ocasión iba a votar a Francia, contra la droite, y contra Mitterrand
también.
No sabemos cómo somos. Leído en
un libro de Carlos Castilla del Pino que me acabo de comprar, para
autodiagnosticarme— La incomunicación. Es una buena
descripción de lo que podríamos llamar el teatro social de la
incomunicación:
"Buena
parte de la comunicación no se realiza meramente en el mero decir, sino
en el trabajo y por el trabajo. El trabajo enajenado conlleva asimismo
una entrega al trabajo extraño
como si
fuera un trabajo propio, porque el trabajo así realizado puede deparar
la no conciencia de la alienación en él. La enajenación en el
trabajo—sobre la cual está lejos de haberse dicho ya todo, en cuanto
las condiciones en que el trabajo se verifica son cambiantes—hace
posible la distracción, o mejor dicho la absorción de la persona por
él. No la absorción impuesta y vivida como tal, sino la absorción
asumida gratamente por su no consciencia de la imposición. De esta
forma, en el trabajo la persona encuentra la forma más 'respetable' de
evasión y de autoafirmación. Mediante el trabajo, la propia persona se
presenta ante sí misma como gratificada en su realización por sí y ante
los demás. Al decir ahora 'los demás' no me refiero simplemente a
aquellos que pagan o compran su trabajo de modo directo. También los
demás le pagan indirectamente su trabajo, bien por la necesidad que de
él tienen—por ejemplo, en el caso del profesional 'libre'—, bien merced
a la consideración y el prestigio que de su trabajo se deriva. Éstos
son los factores gratificadores del trabajo enajenado, que tienden a su
perpetuación en forma de más y mayor alienación. Porque merced al
trabajo que les cualifica frente a los demás, la realidad es que,
ahora, él habrá de proseguir desempeñando su papel en la forma que los
demás, mediante su expectativa, lo requieren. Ahora dirá a ellos, se
comunicará con ellos, de esa forma parcial y distorsionada que implica
el decir en cuanto yo inauténtico, en cuanto yo representativo del
citado papel. El juez ya no es más que 'juez', incluso fuera del
contexto que la acción de juzgar implica. El médico será 'el médico que
le hace ser' y que él, a la perfección, 'representa', aun fuera del
contexto que la acción de diagnosticar y curar supone... La
petrificación en su papel lleva implícita la limitación de lo que puede
decir y de lo que los demás le hacen decir. Esto significa que la
enajenación en el trabajo—inherente a la división del trabajo que lleva
consigo una división de la persona—le hace ser simplemente 'aquel' que
trabaja en esto y de esta forma, y no otra cosa. La enajenación en el
trabajo, pues, supone la extensión de la enajenación a la restante
esfera de su hacer y de su ser, enajenación que ahora se ofrece en
forma de 'limitación' de su ser, o de estrechamiento del campo de sus
posibilidades de ser. Dicho con otras palabras: ya no se puede ser de
otra manera. Pruébese a serlo y se verá la rotunda inaceptación por
parte de los que componen el grupo propio". (97-98)
Claro que lo que dice Castilla del Pino
sobre el trabajo puede aplicarse también a otro tipo de roles
sociales—en especial, nuestra posición en la familia, que también nos
da una identidad que nos constituye, un conjunto de posibilidades y
limitaciones, de la cual no podemos apearnos a voluntad. Trabajo y
familia son, sin duda, los más importantes constituyentes del teatro
social del sujeto—pues los otros círculos, si los hay, son periféricos
y están subordinados a éstos, cuando no son prolongaciones suyas de
algún modo.
Esta noción de la 'vida como teatro' o
de la identidad personal como un rol teatral ha dado lugar a
importantes análisis sociológicos—en
esta serie de artículos sobre Erving Goffman comento uno de los más
significativos, y en mi artículo sobre "La realidad como
expectativa autocumplidad y el teatro de la interioridad"
intento mostrar cómo la estructura psíquica del sujeto, aun en su
propia autocomunicación, no es sino un resultado de esta organización
de las identidades sociales. Pero antes de ser sociología, o
psicología, el Gran Teatro del Mundo fue una obra de Calderón, o de
Shakespeare—dramaturgos muy conscientes de la manera en que la
dimensión teatral del mundo humano se expresa a través de su drama, y
puede potenciarlo a modo de retroalimentación (ver por ejemplo, a
cuenta de Shakespeare, mi artículo "'Be Copy Now':
Retroalimentación y dialéctica de la vida y el teatro en Shakespeare").
Antes aún, fue una intuición de aquellos predicadores y satiristas
medievales, que, abiertos los ojos por el desarrollo del teatro en los
misterios y moralidades, pasaron a ver el mundo como una función
provisional, una representación teatral en la cual asumimos
temporalmente unos papeles de los cuales luego nos despojamos—el rol es
una vestimenta, una imposición sobre la identidad de la persona, que
sin embargo no es nada sin ella, sólo un alma como las demás. Es la
intuición que aparece en las Danzas de la Muerte, por ejemplo.
Al texto anterior le añade Castilla del
Pino una nota:
"Hay mucho que
decir todavía acerca del proceso por el cual esta forma de alienación
acontece. Buena parte de esta limitación en nuestro papel, en el
exclusivo papel, deriva del hecho de que la sociedad nos coloca
estereotipadamente en sólo ese papel. Para 'rendir' en la sociedad hay
que vivir el personaje, y la función a él inherente, cada vez con mayor
profundidad. Por otra parte, la sociedad, los otros, operan con una
economía mental que les depara comodidad. Es más fácil contar con que A
es médico y sólo médico, y que renuncia a pensar en otra cosa: que B es
profesor de Historia, que se exime de razonar de política
contemporánea, etc. Salirse del papel impuesto es desconcertar,
entendido este vocablo en el sentido literal, como factor que perturba
el concierto que la división del trabajo social había conseguido." (98)
Algo en esta línea decíamos al respecto
del nuevo desconcierto de las identidades en el ciberespacio—en "El
obsceno blog", por ejemplo, o en "Opino
demasiado, opino".
En un nuevo ámbito de comunicación social, los protocolos sociales de
creación de identidades pueden desconcertarse y desbaratarse—aunque por
otra parte, también en la red se constituye una identidad con
parámetros en gran medida importados de los otros ámbitos.
Por suerte, aparte de las salidas por
lo virtual, Castilla del Pino sugiere una salida para estas petrificaciones
de la identidad:
"Pero
este vicioso círculo de la extrañación progresiva de sí mismo, de verse
siendo como sólo el que se nos hace ser, puede romperse, y no
precisamente merced a la voluntariedad del propio sujeto. Son los
cambios extrasubjetivos, es decir, las modificaciones objetivas de la
situación las que pueden subvenir a la ruptura del círculo alienador,
que, de una u otra forma, es una situación de equilibrio, compensada.
Estas modificaciones objetivas acontecen, como antes he dicho, gracias
a la emergencia de circunstancias en apariencia triviales y fortuitas.
Digo en apariencia con toda intención". (98).
Lo previsto, claro, no desbarata lo
previsto, y sólo se hace sitio a sí mismo. Pero el mundo es
contingente, y por ahí se abren paso las crisis de identidad, las
rupturas de protocolos comunicativos y sociales, los cambios de
personalidad... La falta de espontaneidad puede llevar a estas crisis,
y sobre eso dice Castilla del Pino lo siguiente, tomen nota:
"La pérdida de
la espontaneidad es un rasgo de importancia, a mi modo de ver. Ella
denuncia el fracaso de la comunicación. Es decir, la irreal
comunicación se torna ahora real fáctica incomunicación. ¿Por
qué? ¿Cómo es posible que la falta de espontaneidad antes existente no
sirviese como detectante de la real incomunicación y, en cambio, ahora
sí?
A mi parecer, lo ocurrido es lo siguiente: antes, efectivamente, la
acción era cautelosa, titubeante. La comunicación obtenida era tan sólo
un remedo tartamudeante de la comunicación posible. Pero era la forma habitual
de
comunicación. La repetición del dinamismo, una y otra vez, había pasado
a ser 'constitutivo' del hacer del sujeto. Curiosamente, si bien se
mira, lo que define nuestro modo de ser en nuestra comunidad es nuestro
modo de hacer (tímido, reservado, osado pero ocultante, etc.)
inespontáneo. Si todos fuéramos espontáneos, porque las condiciones
objetivas no hubieran hecho imprescindible el aprendizaje de la acción
en la inespontaneidad, evidentemente seríamos otros. Somos como tenemos
que ser y se nos define en gracia a la índole de nuestra coartación en
la acción que verificamos. Somos cualquier cosa menos espontáneos. Esto
es, no se sabe—ni sabemos—cómo somos."
(A comment to the post "The
Speech Faculty" in Language
Continuity). Well, I'd say that if language is not the only thing that makes
us human, it helps a lot: language is an amazing tool to build
ourselves. We make language, and language makes us, sometimes in
unexpected ways in both directions (as your examples show). I recommend
the book by Derek Bickerton, ADAM'S
TONGUE: HOW HUMANS MADE LANGUAGE, HOW LANGUAGE MADE HUMANS.
It is only a sketch of the issues involved, but I think it shows that
without language our mental world would not be what it is. So let me
take a middle-ground position: our communal mind is not limited by our
individual languages, and our communal language is not limited by our
individual minds.
Aún me parece increíble que en YouTube podamos tener un
concierto de quien queramos, cuando queramos. Aquí un par de canciones
de Kate Bush. Quien no es aficionado a ella no sabe lo que se pierde.
Trasteando por el sitio web de Stephen Hawking, llego a esta
conferencia de 1996 titulada "The Beginning of Time". Desde
entonces Hawking ha revisado algunas cuestiones en su teoría (ver
aquí mi comentario a su libro El
gran diseño).
Sobre todo, ampliándola con la noción del multiverso. Nada podemos
saber de esos otros universos hipotéticos, pues por definición el
conocimiento científico posible se limita a (algunos aspectos de)
nuestro universo. También es previo este artículo a la comprobación de
la aceleración en la inflación del universo, un descubrimiento que si
no me equivoco vendría a darle la razón a sus tesis al menos en parte,
y a complicar el panorama por otra parte, pues al parecer tras la
primera inflación original del universo sigue una segunda, en
aceleración creciente, impulsada por una fuerza hasta ahora desconocida.
Sea como sea, la noción de que el tiempo
de nuestro universo tiene un
principio, noción unida a la teoría del Big Bang, puede parecer de por
sí bastante chocante. El Big Bang es un después sin un antes, pues
aunque podemos concebir un tiempo imaginario que le preceda (por
ejemplo, "un segundo antes del Big Bang", por simetría con "un segundo
después del Big Bang") ese tiempo hipotético no tiene manifestación
alguna en el mundo físico que conocemos. Quizá se parezca en eso a los
múltiples universos de Hawking.
Obviaré aquí la cuestión de que los mitos de creación como los
platónicos o cristianos también conciben un origen del mundo y del
tiempo. La noción de un tiempo infinito tiene cierta inmediatez
intuitiva, pero por otra parte la analogía entre el cuerpo humano y el
universo (microcosmos/macrocosmos) también ha fomentado a nivel popular
la noción de que el universo puede haber tenido un principio, y con él
el tiempo—al menos el tiempo que conocemos, "imagen móvil de la
Eternidad" según lo llama el Timeo. Las
nociones del final del Universo, Apocalipsis o Conflagración Final,
también se
mezclan de modo indisociable con las de final del tiempo. Es otra
característica de estos mitos que no pueden narrarse sin postular un
tiempo de los dioses, o del más allá, que trasciende al tiempo de
nuestro mundo. Quizá este tiempo de los dioses también tenga su
contrapartida analógica en la ciencia.
Una cuestión de precisión conceptual le apuntaría yo a Hawking cuando
dice que en el Big Bang toda la materia del universo estaría
concentrada, o más bien "amontonada" dice. Esto no es exacto. En el Big
Bang no podemos hablar de materia, si entendemos por materia una
determinada configuración de moléculas, átomos y partículas, pues en
ese momento no puede hablarse de moléculas ni de átomos, ni tan
siquiera de partículas, y por tanto no
había materia.
También puede argüirse que en la singularidad del Big Bang no hay
energía en el sentido en que hoy entendemos la palabra—las cuatro o
cinco fuerzas básicas de la naturaleza, pues éstas no se habían
diferenciado, o bien no tiene sentido concebirlas como diferenciadas,
antes de un cierto momento en que puede observarse su actuación
diferencial.
Observemos que Hawking usa la noción de un tiempo previo al Big
Bang—sólo que es una noción de tiempo no usable físicamente, al ser el
Big Bang una
singularidad. Su aserto de que el estado del universo después del Big
Bang no dependerá de nada de lo que hubiese antes, sino que corresponde
a un desarrollo nuevo e independiente (causa
incausata)
podría entenderse con más consistencia en el sentido de limitación
cognitiva: no tiene sentido relacionar nada posterior a la singularidad
con nada "anterior", visto que no hay medición u observación posible
más allá de ese límite, y que por tanto esa misma "anterioridad" es una
noción metafísica o teológica, pero no científica. "Since events before
the Big Bang have no observational consequences, one may as well cut
them out of the theory, and say that time began at the Big Bang".
Enfatiza Hawking la noción de que el Big Bang es un principio
intrínseco al universo y a sus leyes (y, podríamos añadir, intrínseco a
la disciplina de la física).
Si el Big Bang puede parecer a algunos una teoría desagradablemente
creacionista, no parecen mejores las alternativas que se le plantearon,
como la teoría del Estado Estable preconizada por Bondi, Gold, y Hoyle:
ésta suponía la creación continua de materia a partir de la nada en el
espacio intergaláctico, a medida que el universo se expandía. Esta
teoría se acabó de enterrar, dice Hawking, cuando se descubrió en 1965
la radiación de fondo de microondas, inexplicable en los términos del
Estado Estable. (Y difícil también, por cierto, de conciliar con el Big
Bang, precisamente por su relativa uniformidad, que se aviene mal con
la noción de una explosión). La teoría alternativa, del universo
oscilante entre
expansiones y contracciones, tampoco parecía compatible con la
termodinámica, si pensamos en un tiempo infinito, sin principio. El
propio Hawking, con Penrose, calculó que la propia relatividad general
predecía la existencia de singularidades a partir de la distribución de
las masas observables en el universo. Al igual que la contracción de
materia en una estrella provoca una singularidad, un agujero negro, y
el final del tiempo, Hawking arguye que la aparición del universo es
como un agujero negro invertido, una singularidad. (Una noción que de
por sí lleva a suponer, o imaginar, que de cada agujero negro podría
surgir, en alguna dimensión inimaginable, un nuevo universo
autocontenido, a modo de anverso-reverso del "anterior"—pero esto no lo
dice Hawking).
Mirando al cielo estrellado, nos dice la teoría de la relatividad,
vemos el pasado, a modo de un cono de luz que es cada vez mayor cuanto
más lejano está ese tiempo de nuestro vértice observacional en el
presente del espacio-tiempo (también
hay una zona de sombra observacional que nos impide tener noticias de
los objetos situados en esa zona del espacio-tiempo). El cono
observacional, sin embargo, también se estrecha a partir de un cierto
momento, en lugar de expandirse—por efecto de la distorsión de la
gravedad concentrada en el pasado—y así se calcula matemáticamente la
presencia de una singularidad en el pasado, si la materia que pudo
haberse generado en ella es la suficiente. Hawking deduce que sí hay
mayores cantidades de materia, más de la que observamos directamente, o
sea, la materia oscura—y lo deduce a partir de la opacidad del
universo: "It then follows that if there is enough matter to make the
universe opaque, there is also enough matter to focus our past light
cone. One can then apply the theorem of Penrose and myself, to show
that time must have a beginning."
Combinando la Relatividad General, y sus tesis sobre la distorsión de
la luz, con la teoría cuántica, resulta la noción de la gravedad
cuántica: el universo inicial está regido, como todo a nivel cuántico,
por el principio de incertidumbre, y el resultado es que no podemos
hacer cálculos como los antes mencionados, que hagan rebotar el
universo más allá de la singularidad, en una serie de contracciones y
expansiones. Es un cálculo imposible en estos términos, y por eso el
universo está, para la ciencia, autocontenido: no puede determinarse
científicamente su origen. (Observa Hawking que por eso muchos líderes
religiosos aceptaron con gusto el Big Bang y los teoremas de la
singularidad).
Introduce a continuación Hawking la noción del tiempo esférico, sin
límites, en la dimensión imaginaria—con la consecuencia de que el
tiempo real, aun teniendo una singularidad, no tendría por qué
"apoyarse" en un tiempo externo (el supuesto tiempo de Dios): el Big
Bang vendría determinado por el estado del universo en su tiempo
imaginario, creando un sistema que en términos matemáticos está
perfectamente autocontenido. Para Hawking, esta "no boundary
hypothesis" tiene comprobación experimental posible a través de
observaciones del auténtico estado del Universo, frente al estado que
habría
de tener según las predicciones de la teoría. Es una hipótesis
falsable, y por tanto científica. Lo que no es es demostrable: "But
one's confidence in it would be increased, particularly because there
doesn't seem to be any other natural proposal, for the quantum state of
the universe".
"The
beginning of real time, would have been a singularity, at which the
laws of physics would have broken down. Nevertheless, the way the
universe began would have been determined by the laws of physics, if
the universe satisfied the no boundary condition. This says that in the
imaginary time direction, space-time is finite in extent, but doesn't
have any boundary or edge."
La teoría coherente en estos términos sería la del universo
inflacionario: un universo que se expande absorbiendo energía del campo
gravitatorio, para crear la materia. Esta inflación habría creado
irregularidades, que serían detectables (y lo fueron al medir la
radiación de fondo en 1992).
La existencia de esas irregularidades no la explica Hawking—¿hay que
suponer un espacio sin materia, permeado por la gravedad, pero de modo
ligeramente irregular, dando lugar a una expansión irregular? Porque, a
un cierto nivel, puede que siga vigente aun en esta ultima thule
del Tiempo, el viejo principio del Rey Lear: "nothing will come of
nothing". Siguen intrigándome las irregularidades iniciales que dieron
lugar a todas las cosas (si bien de modo indirecto). Pues entonces, una
especie de universo previo al universo existiría con anterioridad al
Big Bang, e independientemente de él. Si no entiendo mal.
Admite Hawking que en el colapso final del universo no tiene por qué
haber una fase inflacionaria como la inicial, y que por tanto el tiempo
no es simétrico en ese sentido, la flecha del tiempo no se invierte.
"Como el tiempo no va ir hacia atrás," termina Hawking su conferencia,
"mejor acabo ya".
Así pues, un universo con principio, en nuestra propia dimensión
física, pero sin límites y cerrado sobre sí mismo, sin un principio o
final determinables, en la dimensión del tiempo imaginario que plantea
la teoría del universo sin bordes.
Más allá de lo formulado en esta teoría de Hawking, la propia
existencia de irregularidades en el Universo—vale decir, la propia
existencia del Universo tal y como lo conocemos—hace suponer la
existencia de condiciones previas a la actuación de la Fuerza—y sugiere
la idea de un espacio previo al espacio, y de un tiempo antes del
tiempo. Un espacio y un tiempo fuera de nuestro universo autocontenido,
pero que han dejado huella en él. Nuestro universo es esa huella.
Como se ve, cada modalidad y dimensión del tiempo tiene sus propias
condiciones. El
tiempo imaginario existe en las ecuaciones de Hawking, y puede explicar
la relación entre el Big Bang y las fuerzas del universo, pero no lo
busquemos en nuestra experiencia perceptible. También es un poco
engañoso hablar de "el tiempo" a nivel de teoría física como si fuese
el tiempo humano de nuestra percepción: hay que tener en cuenta que el
tiempo humano es una representación cognitiva de fenómenos, y que por
lo tanto tiene una relación un tanto paradójica con los fenómenos
representados.
Una paradoja que termina de redondearse (y nos da otra universo sin
bordes, a su manera) cuando apuntamos que las teorías de la física son
a su vez representaciones dentro del universo de la comunicación humana.
A response to a LinkedIn
discussion on the legitimacy of "research of literary material written
far removed by us, timewise, using modern knowledge"
Hindsight is a great source of insight. And one of the
advantages of studying a work from the past is that we stand in a
position of hindsight, and can see (for instance because of future
developments in the genre of the work, or later studies on its subject
matter) many things which were invisible, or only partially visible, to
the author. We also have the tradition of commentaries of that work at
our disposal—and that is something no contemporary of the author may
know. Contemporaries do have their own set of advantages, as regards
the response to a work, but we latecomers should not forgo the special
benefits afforded by our retrospective watchtower.
Y Hobbes. Primero, el
célebre frontispicio del Leviathan
de
Hobbes (1651):
Haciendo clic en la imagen se
llega al
texto de Leviathan, del servidor de la Universidad de Oregón.
Un par de introducciones a Hobbes.
La primera en español, de
parte de Fernando Savater:
La segunda, dos
lecciones sobre Hobbes, de un curso de filosofía política, en el canal
de la universidad de Yale:
Y por último, algunas referencias de y sobre Hobbes, de
mi bibliografía de teoría y crítica literaria:
Thomas Hobbes (1588-1679).
English philosopher and political theorist; b. Malmesbury, st. Magdalen
Hall, Oxford, grad. 1608; secretary to Francis Bacon; tutor to Lord
Cavendish of Hardwick, later Lord Devonshire; travelled in Europe
1629-31 and 1634-37; fled to Paris, 1640-51 later tutor to the Royal
Family in exile, returned to Cromwell's England; highly polemical
theorist of absolutism, pensioned by Charles II during the Restoration;
d. Hardwick.
Works
Early works
Leviathan
Later works
On Hobbes
Biography
Criticism
Works
Early works
Hobbes, Thomas. Three Discourses: Newly Identified Work of the Young
Hobbes. Chicago: U of Chicago P, 1996.
_____, trans. (Thucydides). 1628.
_____. Brief of the Art of Rhetoric. By Aristotle. 1637. (Digest).
_____. Brief of the Art of Rhetorick. Online ed. of the 1681 London
edition, scanned from: Aristotle; Treatise on Rhetoric, literally
translated from the Greek, with the Analysis by T Hobbes, by Thomas
Buckley. London: Henry G. Bohn, 1850. In Peithô's Web: Classic
Rhetoric and Persuasion.
http://www.classicpersuasion.org/pw/hobbes/index.htm
2007-02-13
_____. The Elements of Law, Naturall and Politique. Circulated 1640.
_____. The Elements of Law Natural and Politic, Part I, Human Nature.
Part II, De Corpore Politico. With Three Lives. Ed. J. C. A. Gaskin.
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1650. Rpt. London, 1651 (with Davenant's works).
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_____. "To the Reader, Concerning the Vertues of an Heroique Poem."
Preface to his translation of Homer's Odyssey. 1675. In Spingarn,
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Comparación de dos posibles escenarios una vez
superado a nivel global el techo máximo de producción de
petróleo. (Fuente: Peak Oil: The End of
Cheap Oil
- http://www.peak-oil-crisis.com)
La sociedad moderna está atada al petróleo más que a ninguna otra
fuente de energía y de materiales. El cénit global en la extracción del
petróleo supone una producción en constante disminución—sin una fuente
alternativa, ni una combinación de fuentes, que sea capaz de reemplazar
al petróleo, ni de cerca, en cuanto a resultados en energía neta, en
ritmo de flujo, o en volumen. En la década de 1950, el conocido geólogo
norteamericano M. King Hubbert observó que un gráfico de los
descubrimientos de petróleo a lo largo del tiempo tendía a formar una
curva en forma de campana. Supuso que el índice de producción
petrolífera formaría una curva similar, conocida ahora como la "curva
de Hubbert":
A pesar de abundantes críticas en
sus tiempos, Hubbert predijo con éxito que los estados continentales de
los EE.UU. alcanzarían su máximo de producción a principios de los
70—una realidad desalentadora que ha hecho que la economía
norteamericana dependa cada vez más de importaciones de petróleo para
cubrir la creciente demanda doméstica.
A pesar de un acuerdo creciente en
que la teoría de Hubbert es fiable en términos generales, sigue
debatiéndose bastante la cuestión de cuánto durará el declive
inevitable en las reservas de petróleo, y de cuáles serán las
consecuencias para la sociedad en general. Aquí presentamos de modo
esquemático dos teorías contrapuestas:
1. la teoría del "colapso
catabólico" del autor John Michael Greer, que predice que el descenso
de la energía seguirá un esquema general de descenso en forma de
escalones, puntuado por breves periodos de recuperación económica, y
2. la teoría del "petrocolapso"
del analista del petróleo Jan Lundberg, que postula una caída
pronunciada, a modo de precipicio, en la producción del petróleo, con
consecuencias dramáticas para nuestra economía.
Hundimiento
catabólico: Declive en forma de escalones Resumido de la reseña de The Long Descent
(El largo descenso), de
John Michael Greer, hecha por Frank Kaminski.
En su libro El largo descenso
(2008), John Michael Greer prevé un periodo de desindustrialización
glacial, impulsado por un proceso que denomina "colapso catabólico".
Greer empieza exponiendo con algunos preliminares sobre el punto máximo
de la producción petrolífera, el estudio del Club de Roma Límites del
desarrollo, con algunas lecciones extraíbles de colapsos sociales
anteriores, y con la diferencia entre los problemas (que tienen
solución) y las situaciones difíciles (que no la tienen). Sostiene de
modo convincente que el máximo de la producción petrolífera es más bien
una situación difícil que un problema.
Basándose en la teoría del colapso
o hundimiento catabólico, Greer traza el cuadro de cómo es probable que
esta situación difícil se vaya desarrollando a lo largo de las décadas
y de los siglos que tenemos por delante. Su teoría muestra cómo las
civilizaciones encaminadas al hundimiento tienden a declinar de una
manera escalonada, descendente, con sucesivas crisis y recuperaciones.
No sufren la caída libre repentina y catastrófica que plantean los más
irredentos profetas del final de la era del petróleo.
¿Cómo tendrá lugar el hundimiento
catabólico de nuestra propia sociedad? Greer nos ve al borde de un par
de décadas de contracción económica, escasez crónica de energía,
declive en los servicios sanitarios públicos, conflictos políticos y
desaparición gradual de las tradiciones culturales y conocimientos.
Este periodo de crisis, predice, será seguido por un respiro de quizá
unos 25 años, durante los cuales habrá un poco de margen una vez la
sociedad se haya aliviado de los despilfarros energéticos producidos
por la motorización y electrificación universales, por los edificios
climatizados, por la medicina moderna y por otras comodidades actuales.
Pero este respiro irá seguido, a su vez, por otra ronda de crisis que
irán despojando a nuestra civilización de más capas de complejidad
social, y así sucesivamente.
A la larga, el mundo desarrollado
adoptará un modo de vida agrario articulado en torno a comunidades
locales y recursos sostenibles. Pero este cambio sucederá tan
lentamente que nadie que viva hoy estará para ser testigo del resultado
final. Así pues, sostiene Greer, deberíamos orientar nuestros esfuerzos
no a sobrevivir al final de la civilización industrial, sino a
conseguir superar el periodo de crisis inminente que será sólo un breve
intervalo en el seno de este contexto más amplio.
Con este fin, Greer expone algunas
estrategias y tecnologías que permitan sobrellevar las décadas de
crisis que vienen. La respuesta más adecuada ante los retos que se
presentan, cree Greer, no es plantar enclaves de supervivencia ni
comunidades-salvavidas, sino rehacer nuestras actuales ciudades,
pueblos y campos para enfrentarnos mejor a estos retos.
A nivel individual, todos tenemos
que limitar drásticamente el gasto en energía, y encontrar maneras de
hacer las cosas con poca tecnología, preparándonos para la inevitable
escasez. También tenemos que posicionarnos en nichos de empleo que
atiendan a las necesidades humanas efectivas, ya que serán estos los
trabajos que probablemente seguirán teniendo demanda. Ante la
decadencia de los sistemas públicos de salud, cada persona debería
aprender a hacerse responsable de su propia salud. Por último, debemos
ayudar a fomentar el establecimiento de redes sociales locales en
nuestra comunidad, que serán esenciales para conservar servicios
básicos tales como la seguridad pública, el agua y el alcantarillado
cuando el gobierno de la nación resulte ineficaz.
El
petrocolapso: Una caída pronunciada del petróleo por Jan Lundberg, CultureChange.org
Nos enfrentamos a un futuro sin
petróleo inminente y abrupto, con un consumo per cápita de energía
dramáticamente más bajo que el actual. La mayoría de la gente con
estudios ha oído hablar del techo de producción del petróleo, pero a
muchos se les ha llevado a creer que habrá una pendiente descendente
lenta de extracción de reservas, una vez se haya superado el pico. Esto
es teórico, basado en cálculos de las reservas que quedan en el suelo,
que pueden ser exactos o no.
En lo que hay que fijarse es en la
dinámica de abastecimiento al mercado y en funciones de la industria
petrolífera tales como las necesidades que imponen las refinerías.
Estas inflexibilidades darán lugar no sólo a escaseces repentinas y
paralizadoras, sino también a la incapacidad de que la industria del
petróleo mantenga un flujo de productos a un nivel sostenido y a largo
plazo—un escenario que denomino "petrocolapso".
En 1979 mi compañía Lundberg
Survey predijo con exactitud que una descenso en la producción del 9%
llevaría a que se disparasen los precios, hubiese compras guiadas por
el pánico, y almacenamientos para tiempos de escasez—lo que el banquero
inversionista del petróleo Matthew Simmons llama "una carrera al banco
de la energía". Cuando se dé la siguiente crisis mundial de
abastecimientos, sin que puedan acudir al rescate ni la industria del
petróleo ni el gobierno, los efectos socioeconómicos serán rápidos y
devastadores. En cuestión de días, los supermercados y los huertos
locales se quedarán sin existencias, y los trabajadores no residentes
no podrán coger el coche para ir a su puesto de trabajo. Cerrarán
negocios, en parte debido a su dependencia de los repartos puntuales.
El derrumbamiento no tocará fondo hasta que la producción local de
alimentos pueda abastecer al número de habitantes que queden. El
único modelo conocido por la industria del petróleo es el crecimiento.
El único modelo socioeconómico a gran escala que se conoce es el del
crecimiento, que ha sido posibilitado en el pasado por una producción
petrolífera cada vez más abundante. Estas fuentes se están hundiendo en
los países productores, y la demanda nunca será compensada por los
esquistos, los aceites pesados o el biocombustible. Al ir cayendo en
picado la reserva de petróleo, la industria será incapaz de adaptarse.
No puede frenar sin más su producción de refinado adaptándola a la
escasez para seguir una curva suave descendente. Las refinerías tienen
que utilizar su capacidad a niveles altos para producir un equilibrio
de producto (gasolina, destilados, fuel oils). Esta necesidad se
mantendrá constante a medida que se cierren los pozos menos productivos
y que las instalaciones ya oxidadas vayan requiriendo inversiones y
adaptaciones cada vez mayores.
La rápida caída del negocio y del
empleo, junto con la demanda y destrucción de las reservas de petróleo,
son las características del petrocolapso. Estamos en una fase temprana,
y será inevitable una contracción repentina e inmensa de la producción.
La esperada "recuperación" no podrá tener lugar, sin energía barata y
sin otros recursos para una población creciente. Es sólo una cuestión
de tiempo antes de que llegue la siguiente Crisis Masiva del Petróleo,
y haya una enorme demanda y destrucción de petróleo y de otros
productos básicos de consumo. Esto transformará el estilo de vida
moderno en un modo de vida post-industrial y local.
Este artículo es de 2008, año en el que se disparó el
precio del petróleo sólo para caer pronunciadamente de nuevo—una caída
que, vista con perspectiva, puede que sea más engañosa que la subida
que le precedió. Hay que esperar que estas predicciones sean todo lo
catastrofistas que parecen, y que Occidente logre evitar un hundimiento
masivo, y salvar sus muebles, aunque es obvio que tendrá que cambiar
sus hábitos derrochadores. No sé si hay razones para ser optimista. Aunque es
difícil calcular la fecha del pico del petróleo—un cálculo
que sólo se podrá hacer retrospectivamente de modo exacto—parece
plausible que estamos en el cénit, y que la crisis financiera y de
deuda pública actual tiene sus raíces, no muy confesadas, en una crisis
de confianza en el futuro—que es, en el fondo, una crisis energética.
El modelo de crecimiento indefinido y de globalización creciente ya no
inspira la confianza que inspiraba antes, y todo el mundo va haciendo
sus apuestas a la baja. En cuanto a
España, la salida de su propia
crisis no va a ser fácil, pues va a enlazar con una crisis mundial
mucho más profunda, cuando los Estados Unidos se vean colapsados a su
vez por la deuda pública y la recesión. Un desarrollo éste que, me
temo, es inminente.
Mi repertorio musical se detuvo, básicamente, hace
veinte años. El resto es darle vueltas a lo ya vivido. Pero muchas
vueltas—observo que, en el índice temático de mi blog, la etiqueta
"música" supera a todas las demás.
Una mesa redonda en el canal de YouTube del Philoctetes
Center (2006):
Veo que estoy de acuerdo con varios de los
ponentes en el énfasis que ponen sobre la dimensión contextual que
tienen las explicaciones, y sobre la multidimensionalidad de los
fenómenos—algo que ninguna explicación puede abarcar. Una explicación
atiende a uno o más aspectos de un fenómeno, no a todas sus
dimensiones—y tiene lugar en un contexto determinado, para una
determinada finalidad.
La discusión final sobre la evidencialidad como
criterio de éxito de una explicación podría ponerse en relación con la
teoría de la fusión
conceptual de Fauconnier y Turner—y, remontándonos
más atrás, con el establecimiento (o percepción) de lazos de analogía
entre los fenómenos, tal como comento en esta
nota sobre Heráclito y el establecimiento de conexiones.
Muy interesante, en el debate, la observación final de Bob Michaels
sobre ese tipo de explicaciones que, siendo
correctas (pues
un fenómeno admite muchas explicaciones diferentes) se utilizan sin
embargo como manera de evitar o bloquear otra explicación más
comprensiva o potente, que podría resultar inquietante, desagradable, o
inoportuna—una explicación ésta que expandiría sin embargo la
percepción de la situación, mientras que esas otras explicaciones
parciales sirven para contener o limitar la situación, o la discusión
sobre la misma, en un ámbito determinado. La explicación como maniobra
de protección, o de contención.
Y es que es inevitable, al explicar las explicaciones, acabar
discutiendo su papel interaccional: la retórica de las explicaciones, y
las situaciones sociales o psicológicas en las que se usa esa retórica.
Decía T. S. Eliot, en su tesis sobre F. H. Bradley, sobre las
interpretaciones, que "every interpretation, along perhaps with some
utterly contradictory interpretation, has to be taken up and
reinterpreted by any thinking mind and by every civilization." No sé si
es algo que se da siempre, pero sí diría yo que el destino más
interesante de una explicación es ser interpretada, y explicada, en un
marco de referencia distinto al que ella misma propone o presupone.
Su primera película en color, de 1952. Es de las mejores
adaptaciones que se han hecho de la novela de Daniel Defoe—desde
luego, la mejor que he visto yo.
Atrás van quedando todas las viejas costumbres. El francés lo
practicaba yo más hace veinte años, que fue cuando
me regalaron el disco de Michel Rivard:
From Defoe's Roxana or the
Fortunate Mistress—first read in 1983, I'm rereading it these
days:
But to look back to
the particular Observation I was making, which, I hop may be of Use to
those who read my Story; I say, it was something wonderful to me, to
see this Person so exceedingly delighted at the Birth of this Child,
and so pleas'd with it; for he would sit and look at it, and with an
Air of Seriousness sometimes, a great while together; and particularly,
I observ'd, he lov'd to look at it when it was asleep. It was,
indeed, a lovely, charming Child, and had a certain Vivacity in its
Countenance, that is, far from being common to all Children so young;
and he would often say to me, that he believ'd there was something
extraordinary in the Child, and he did not doubt but he would come to
be a Great Man. I could
never hear him so, but tho' secretly it pleas'd me, yet it so closely
touch'd me another Way, that I could not refrain Sighing, and sometimes
Tears; and one time, in particular, it so affected me, that I could not
conceal it from him; but when he saw Tears run down my Face, there was
no importunate to be deny'd, in a thing of that Moment; so I frankly
answer'd, It sensibly affects, me, MY LORD, said I, that whatever the merit of this
little Creature may be, he must always have a Bend on his Arms; the
Disaster of his Birth will be always, not a Blot only to his Honour,
but a Bar to his Fortunes in the World; our Affection will ever be his
Affliction, and his Mother's Crime be the Son's Reproach; the Blot can
never be wip'd out by the most glorious Actions; nay, if it lives to
raise a Family, said I, the Infamy must descend even to its innocent
posterity. He took
the Thought, and sometimes told me afterwards, that it made a deeper
Impression on him, than he discover'd to me at that time; but for the
present, he put it off, with telling me, these things cou'd not be
help'd; that they serv'd for a Spur to the Spirits of brave Men;
inspir'd them with the principles of Gallantry, and prompted them to
brave Actions; that tho' it might be true, that the mention of
Illegitimacy might attend the Name, yet that Personal Virtue plac'd a
Man of Honour above the Reproach of his Birth; that as he had no Share
in the Offence, he would have no Concern at the Blot; when having by
his own Merit plac'd himself out of the reach of Scandal, his Fame
shou'd drown the Memory of his Beginning.
Un vídeo de Fernando Savater sobre uno de mis
filósofos favoritos:
A relacionar con el vídeo anterior, El
cerebro construye
la realidad, sobre la creación de los objetos en la mente, y la
construcción activa de la realidad por parte del sujeto. Una noción en
buena medida anticipada por Berkeley, y por Locke.
Aparte, Hume era historiador. Hoy me encargo en Amazon su History of England.
Viernes 2 de
diciembre de 2011 Presentación de El linchamiento
El linchamiento
es el último libro de Federico Jiménez Losantos, y allí narra y
denuncia ciertos compincheos de los poderosos y aspirantes a poderosos
en España; su propia expulsión de la Cope, y la creación de EsRadio.
Según Luis Herrero, "Federico es el ejemplar más claro que yo he visto
nunca de periodismo asilvestrado, y ésa es una especie a proteger".
Otros opinan que está en veda abierta. Con estos, y con el poder, está
Federico en guerra "constructiva", defendiendo dos principios
básicos: España, y libertad. Cosa que trae problemas y atrae muchos
enemigos. ¿Meterse con el PSOE y con la corrección política? ¿Con los
nacionalistas, secesionistas y hasta etarras? ¿Meterse con el PP de
Rajoy y sus silencios interesados? ¿Meterse con el Rey, vade retro?
¿Con Gallardón, con Bono, esos homines
honesti, moderados y modelos de consenso tan admirados por
los españoles? No había políticos en la presentación. Aparte, es
divertida.
Partamos de una cita de Heráclito, en esta traducción que
me encuentro en el Brown Alumni
Magazine:
"A wonderful harmony arises from
joining together the seemingly unconnected". Cita este texto
Aristóteles, en su Ética a Nicómaco (VIII.2,
1155b): "Heráclito dice que lo opuesto concuerda y que de las cosas
discordantes surge la más bella armonía, 'y que todo sucede según
discordia'." Es una frase en la que están las semillas de muchas
futuras reflexiones. Su conexión con ellas podría parecer más o menos
remota. Me interesa resaltar aquí un par de loci classici.
Primero, del propio Heráclito, pues esta frase se relaciona con otros
aspectos de su pensamiento, en los que enfatiza la coherencia
subyacente de las cosas, más allá de su aparente diversidad u
oposición. La
apariencia de discordancia, y la concordancia o coherencia profunda,
entendida y expresada por el filósofo, es un tema fundamental en
Heráclito. En la paráfrasis
de Kirk y Raven, "Men should try to comprehend the underlying coherence
of things: it is expressed in the Logos, the formula or element of
arrangement common to things."(Kirk
& Raven 187). La palabra da razón de lo que parecía diverso, y lo
explica. Heráclito es, supuestamente, el filósofo de la diversidad, la
discordia y la discontinuidad, pero como vemos hay más bien una tensión
dialéctica entre la diversidad y la unidad en su pensamiento: el camino arriba y abajo es uno y el
mismo. En su cosmología, en general, "lo uno, al diverger,
converge consigo mismo, como la armonía del arco y la lira" (Los filósofos presocráticos I.225).
O bien, "An unapparent connexion is stronger than an apparent one" (fr.
210 Kirk y Raven); "The real constitution of things is accustomed to
hide itself" (fr. 211 Kirk y Raven)—de ahí la aletheia como operación cognitiva.
No deja de ser irónico que a Heráclito le reprochase Demetrio la
oscuridad resultante de la falta de
conexión en sus discursos.
Otro texto que podemos traer a colación es el comentario de Samuel
Johnson sobre los poetas metafísicos y sus extravagantes
conceptos—seguida por su discusión del "auténtico ingenio". Viene de su
"Life of Cowley":
If
wit be well described by Pope, as being "that which has been often
thought, but was never before so well expressed," [the metaphysical
poets] certainly never attained, nor ever sought it; for they
endeavoured to be singular in their thoughts, and were careless of
their diction. But Pope's account of wit is undoubtedly
erroneous: he depresses it below its natural dignity, and reduces it
from strength of thought to happiness of language.
If by a more noble and more adequate conception that be considered as
wit which is at once natural and new, that which, though not obvious,
is, upon its first production, acknowledged to be just; if it be that
which he that never found it wonders how he missed, to wit of this kind
the metaphysical poets have seldom risen. Their thoughts are
often new, but seldom natural; they are not obvious, but neither are
they just; and the reader, far from wondering that he missed them,
wonders more frequently by what perverseness of industry they were
found.
But wit, abstracted from its effects upon the hearer, may be more
rigorously and philosophically considered as a kind of discordia
concors; a combination of dissimilar images, or discovery of
occult resemblances in things apparently unlike. Of wit, thus
defined, they have more than enough. The most heterogeneous ideas
are yoked by violence together; nature and art are ransacked for
illustrations, comparisons, and allusions; their learning instructs,
and their subtlety surprises; but the reader commonly thinks his
improvement dearly bought, and, though he sometimes admires, is seldom
pleased.
Y, un siglo antes, también viene a cuento relacionar con el dicho de
Heráclito la discusión del ingenio que se da en el Tratado de la agudeza de Baltasar
Gracián. Por ejemplo en esta reflexión sobre la metáfora, que seguro
habría de ser apreciada por los actuales teorizadores de la lingüística
cognitiva:
"La
Semejança o Metafora, ya por lo gustoso de su artificio, ya por lo
facil de su acomodacion, suele ser la ordinaria oficina de los
discursos; y aunque tan vulgar, se hallan en ella Compuestos
prodigiosos."
—así el análisis que hace de la comparación entre San Juan Bautista y
el Fénix:
"Quando
se ajustan todas las circunstancias del sujeto, al termino de la
translacion, sin violencia, y con tan grande consonancia, que cada
parte de la metafora, fuera un relevante concepto, està en su mayor
exaltacion el compuesto." (Discurso XLIIII, "De los Compuestos por
Metafora").
O, en el Discurso XXXXV que le sigue, "De la Acolucia y Trabaçon de los
Discursos", también se echa de ver cómo la argumentación brillante
consiste en relacionar las partes aparentemente inconexas que se van
tratando en las distintas secciones de un discuso—uniendo lo
aparentemente inconexo, como decía Heráclito:
"Acontece
tal vez, que vna propuesta vna Hypotesis, o asunto, contiene muchas
partes, y el discurso entonces consiste en irlas prouando todas,
explicando, y especificandolas, de suerte que no es menester mas
trabaçon, porque la propuesta las ciñe todas, y las vne en si. (...)
Otras vezes aunque la primera propuesta no es general, pero da pie, y
ocasion a la segunda, y esta a la tercera".
Así, de diversas maneras, la argumentación y exposición es una continua
relación de lo aparentemente inconexo, trayéndolo a la luz y creando en
el discurso un sistema de atención que expone su conexión subyacente y
la hace objeto de la consciencia. "Acoplamientos: cosas íntegras y no
íntegras, convergente divergente, consonante disonante; de todas las
cosas una y de una todas las cosas" (Heráclito, Los filósofos presocráticos I.201).
Una última cuestión que me interesa resaltar sobre el dicho de
Heráclito es que apunta a una
teoría de la retrospección intelectual, o cognitiva. La
consiliencia de lo diverso, que incluye una mirada retrospectiva sobre
lo antes pensado, y su reelaboración en una síntesis, precursora de la
producida por la
dialéctica hegeliana.
Los fenómenos a los que se refiere Heráclito,
los que producen una armonía extraordinaria, tenían una conexión
intrínseca, pero tal conexión no aparecía. Se hace visible por arte de
quien los une—pero ya estaban unidos—es decir, de quien formula de
modo visible y explícito esa unión, o llama la atención sobre ella. El
Logos de Heráclito también podría interpretarse en este sentido—en el
sentido de dar razón de algo,
mediante la palabra. La
armonía intelectual que surge es la armonía de una mayor comprensión de
las relaciones entre los fenómenos—no una asociación caprichosa de
ideas, sino un reconocimiento de lo que antes no se conocía, por mucho
que estuviese presente, y ahora sí se conoce. Es en cierto modo la
armonía que produce nuestra perspectiva superior sobre nosotros mismos,
nuestra topsight, o
perspectiva dominante,sobre lo que antes era nuestra
percepción limitada de los fenómenos, cuando no podíamos apreciar su
conexión.
___
Como deberes o reto intelectual para el lector, le propondré (que no le
ofreceré) una integración o fusión conceptual entre las conexiones
iluminadoras de Heráclito el Oscuro, y la teoría del pensamiento
metafórico, o, más ampliamente, la noción de integración conceptual
desarrollada por Fauconnier y Turner. La sugerencia la ofrezco, y
la fusión ya está así amagada.
__________
La frase de Heráclito también es una teoría de la explicación o de la
evidencia. Más sobre explicaciones aquí, en The
limits of explanation. Lo breve, si bueno, no tan breve.
I confess that I don’t share your dislike for Jane Austen, she
is a delight to read, whatever her notions (like Milton, or Homer, say)
and I’m a sucker for Jane Austen films as well, but anyway, count that
out as a personal weakness. Now what I question is when you say take
these authors to task for their belief that “a single man may be in
want of a wife but remain single, whereas a single woman is always in
dire need of finding a husband even when she’s rich” – this assumption
is not their own, but their age and culture’s, it’s something like the
atmosphere they breathe, so I find it’s unfair to ask them to question
it. There are other worlds, but they are (were) in this one. And I
think that in this social milieu of course women were (in principle)
worse off if they did not get married, they became something like
third-class citizens, assuming married women were the second-class
ones. It’s a matter of social status and identity above anything else,
perhaps, and you know status of all kinds did matter in Austen’s world.
Now perhaps she shows her heroes in too good a light, the solid men I
mean, but you only have to look at the older generation of her
characters and find what the marriages might look like a few years
afterwards, she’s more skeptical there. She’s more of an ironist than a
romantic, I find, in spite of the successful love story on which the
plot is built.
If the State pays 90% of the fees at public universities, it
means that ALL students get a scholarship (an implicit one) covering
90% of their expenditure. Maybe this is a kind of luxury we cannot
afford without borrowing money from the Germans (or suppressing the
provinces, or cutting the expediture on public health, or whatever).
And maybe it has a nasty side effect, too, in making students less
conscious about public money and public institutions (which are, after
all “for free”). Perhaps getting them to pay a higher proportion of
their fees, unless they qualify for a REAL scholarship, would be more
reasonable, and a more intelligent use of public funding.
El Gran Diseño y Hacedor de
Estrellas (8): El Gran Diseño
La
ciencia ha ido formulando, poco a poco, las leyes a las que obedece el
funcionamiento del cosmos, cada vez en campos más amplios, descubriendo
leyes cada
vez más integradas entre sí hasta constituir, idealmente, un conjunto
de leyes coherentes entre sí y universalmente aplicables. Las leyes
describen cómo funciona el universo, pero no contestan a los últimos
porqués:
¿Por qué hay algo, en lugar de nada? ¿Por qué existimos? ¿Por qué estas leyes en concreto, y no otras?
Solían ser preguntas religiosas, explicadas remitiendo a la voluntad de
un dios todopoderoso. Y en ese nivel se detiene la especulación en las
tesis creacionistas, que nunca van a buscar al dios detrás de dios,
ése que intrigaba a Borges.
E incluso las fantasías creacionistas científicas, como la de Olaf
Stapledon en Star Maker,
han de tratar este nivel como resultado de la pura
arbitrariedad, expresada con la imagen mítica del libre albedrío de un
creador. Puestos a postular una causa incausada,
arguyen Hawking y Mlodinow, el nombre de "dios" se aplica a ella—y en
ese
sentido limitado habrá que decir que siempre hay un dios detrás del
universo, aunque sea un dios sin intenciones ni planes, ni por supuesto
cielos ni infiernos ni mitologías redentoras.
Puede parecer un tanto sorprendente la afirmación de Hawking y Mlodinow
que sigue:
"Sostenemos,
sin embargo, que es posible contestar a estas preguntas puramente en el
ámbito de la ciencia, y sin invocar ningún ser divino." (172)
—Quiero decir que, atendiéndonos a nuestras definiciones, no
invocar a ningún ser divino querrá decir decir, además de no invocar
creacionismos, no invocar a ninguna causa incausada.
Realmente me parece dudoso que se pueda contestar a todas estas
preguntas en
el ámbito de la ciencia, sobre todo habida cuenta de que (como nos
recuerdan H y M) la ciencia responde a los cómos, pero no a los
por qués.
Así pues, parecería que esas preguntas se podrían resolver
científicamente en la medida en que la preguntaj por los por qués
se refiera en realidad a una pregunta por el cómo.
Las tres preguntas no son equiparables en ese sentido, me parece. Pues
no se hallan al mismo nivel. No preguntan por fenómenos de la misma
complejidad. Un fenómeno complejo puede reducirse a una combinación de
fenómenos simples. Y así, la segunda pregunta, "por qué existimos",
entendiendo "por qué existimos los seres humanos, en concreto" parece
que puede disolverse en otro tipo de preguntas, algunas similares a
"por qué existen los rinocerontes en concreto"—es decir, se puede
contestar con respecto a las leyes más generales de la evolución
biológica, y éstas pueden remitirse a cuestiones de ecología, entornos
climáticos, química de la vida, etc. La pregunta número 2 no pregunta,
pues, por los "últimos porqués", sino por algunos que por muy remotos
que nos parezcan, son bastante antepenúltimos, desde el punto de vista
filosófico.
Más difícil será analizar y descomponer un fenómeno simple,
o hallar su último por qué. Cuanto más nos remontamos al origen
indiferenciado del universo, y hacia la simplicidad absoluta, van
perdiendo sentido las preguntas sobre el por qué, y no queda sino
constatar lo que hay—no pourquoi,
sino sólo parce que, "porque
sí".
La tercera pregunta, "por qué estas leyes en concreto" también pregunta
en cierta medida por un fenómeno complejo—en la medida en que unas
leyes puedan derivarse de otras, o unas fuerzas cósmicas integrarse con
otras en una explicación común. Es en este nivel en el que se ha
centrado la argumentación del libro, y se han hecho grandes progresos a
este respecto
durante el último siglo, desde la obra de Einstein.
La primera pregunta, en cambio, es una pregunta por lo absolutamente
simple, y es una pseudo-pregunta en gran medida—científicamente
hablando—, pues no admite reducción. No se puede contestar "por qué hay
algo en lugar de nada": sólo se puede constatar lo que hay—Hay algo—y
estudiar qué es ese algo, y cómo funciona, y cómo de lo simple se sigue
lo complejo. ¿Quiénes somos para decir si, puestos a postular
multiversos, en otros universos no habrá nada, en lugar de
algo, universos ésos de los que no se sabe si tiene más sentido decir
que existen o que no existen?
Puestos a crear, creamos pequeños modelos de universo—controlados con
leyes estrictas incluso, en el caso de los juegos de generación
matemática de John Conway, el "Juego de la Vida". Puede observarse la
generación de entidades virtuales, dibujos móviles dentro de un
ordenador guiados por leyes generativas: dan lugar a universos más o
menos complejos,
repetitivos o generadores de complejidad—y cómo de lo simple se siguen
fenómenos emergentes, conforme las combinaciones de cuadraditos
evolucionan: se crean formas móviles, colisiones, objetos que
generan otros
semejantes a ellos, vías muertas, vías fructíferas, etc.
"Si
observásemos el universo del Juego de la Vida un tiempo determinado, a
una escala dada, podríamos deducir las leyes que gobiernan a los
objetos que se hallan a esa escala" (175).
Siendo un universo binario en origen, el Juego de la Vida puede
usarse a su vez como un ordenador, para almacenar, transmitir o
procesar
información. Una versión más complicada del Juego de la Vida podría
crear vida consciente: objetos que respondiesen a estímulos de su
entorno, que reaccionasen... la diferencia entre un ser con libre
albedrío y otro que no lo tiene se reduciría en última instancia a la
cuestión
de si somos o no somos capaces de calcular sus reacciones y de predecir
por tanto su comportamiento futuro.
Del universo físico predecimos su comportamiento futuro por un cálculo
que presupone que el espacio vacío es estable, y que un cuerpo rodeado
por espacio vacío tiene energía positiva. Presuponemos también que la
energía del universo es una constante: "Eso es lo que se requiere para
hacer que el universo sea localmente estable—hacerlo de modo que las
cosas no aparecen sin más de la nada, por todas partes" (179).
En este punto, Hawking y Mlodinow relacionan la universalidad de la
gravedad con la estabilidad local del universo, con la existencia de
los agujeros negros, y con la posibilidad de la creación ex nihilo —es
decir, con la idea misma del big bang:
una teoría atrevida y ambiciosa,
que desde luego requeriría más de un libro entero para exponerla. En su
lugar tenemos menos de dos páginas. Este párrafo es crucial:
"Si la energía total del universo ha de ser siempre cero..."
(Big if, por cierto—pero claro, estamos trabajando en última
instancia con un único universo, no parece tener sentido plantear otro
tipo de suma)
"Si
la energía total del universo ha de ser siempre cero, y cuesta energía
crear un cuerpo, ¿cómo puede crearse todo un universo a partir de la
nada? Por eso es por lo que tiene que existir una ley como la de la
gravedad. Como la gravedad atrae, la energía gravitatoria es negativa:
hay que hacer un trabajo para separar un sistema gravitacionalmente
ligado, como el de la Tierra y la Luna. Esta energía negativa puede
equilibrar la energía positiva requerida para crear la materia, pero
realmente no es tan simple. La energía gravitatoria negativa de la
Tierra, por ejemplo, es menos de una mil millonésima parte de la
energía positiva de las partículas de materia que componen la Tierra.
Un cuerpo como una estrella tendrá más energía gravitacional negativa,
y cuanto más pequeño sea (cuanto más cercanas estén entre sí sus
diferentes partes) mayor será esta energía gravitacional negativa. Pero
antes de que pueda hacerse mayor que la energía positiva de la materia,
la estrella se hundirá para convertirse en un agujeron negro, y los
agujeros negros tienen energía positiva. Por eso es estable el espacio
vacío. Los cuerpos como las estrellas y los agujeros negros no pueden
aparecer sin más a partir de la nada. Pero un universo entero sí." (180)
Aclaremos: no un universo como el que conocemos hoy, pues ése sólo
puede surgir de la evolución de una serie de formas previas—lo que
puede surgir de la nada, y a la aparente evidencia nos remitimos, es un
cúmulo de energía que, en su interacción consigo misma, acabará dando
lugar a formas complejas de energía y materia, al universo primitivo, y
andando el tiempo y la evolución, al nuestro. En última instancia,
previamente a la constitución de los átomos, de los cuerpos y de los
fenómenos, la diferencia entre la energía perfectamente simple y el
vacío o la nada es... mínima, o total, según se mire. (Podríamos en
este punto remitir a
Herbert Spencer y a la teoría del efecto mariposa para explicar la
creación del universo a partir de la nada).
En suma, que el universo es localmente estable, pero la realidad, de
por sí, no es estable. Pasan cosas en ella, de repente—o al menos han
pasado. Probablemente es inútil preguntarse por qué, aunque sea
entretenida la especulación.
Antepenúltimo párrafo de The Grand Design, tras el anterior
citado:
"Como
la gravedad da forma al espacio y al tiempo, permite que el espacio y
el tiempo sean localmente estables pero globalmente inestables. A la
escala del universo entero, la energía positiva de la materia sí que
puede equilibrarse con la energía gravitatoria negativa, y por tanto no
hay restricción para la creación de universos enteros. Porque existe
una ley como la gravedad, el universo puede crearse a sí mismo, y se
crea, a partir de la nada, de
la manera descrita en el capítulo 6.
La creación espontánea es la razón por la cual hay algo en lugar de
nada, por qué existe el universo, por qué existimos. No es necesario
invocar a Dios para que encienda la mecha y ponga al universo en
marcha" (180).
Muy de acuerdo, sólo que observaré una cosa: sabemos que hay algo,
y sabemos bastante sobre cómo se hizo: pero seguimos sin saber por qué
hay algo
en lugar de nada. Seguimos teniendo una ley fundamental, y una Fuerza
fundamental, que son una causa incausada e inexplicada. Incausada
precisamente por su carácter
inexplicable,
pues en el destello cegador del Big Bang, donde nada hay, se hallan los
límites de toda ciencia humana, que consiste en relacionar y medir
efectos y objetos y fenómenos.
Últimos párrafos:
"¿Por
qué son las leyes fundamentales tal y como las hemos descrito? La
teoría final ha de ser consistente, y ha de predecir resultados finitos
para cantidades que podamos medir. Hemos visto que debe haber una ley
como la gravedad, y vimos en el capítulo 5 que para que una teoría de
la gravedad prediga cantidades finitas, la teoría ha de tener lo que se
llama una supersimetría entre las fuerzas naturales y la materia sobre
la que actúan. La teoría M es la teoría de la gravedad más
supersimétrica en su conjunto. Por estas razones, la teoría M es la única
candidata a ser la teoría completa del universo. Si es finito (y esto
aún ha de probarse) será el modelo de un universo que se crea a sí
mismo. Tenemos que ser parte de este universo, pues no hay ningún otro
modelo consistente."
(Es, como se ve, el razonamiento de un matemático, y a este nivel de
discusión la teoría M es ante todo, como la teoría de los multiversos,
una teoría matemática).
"La teoría M es la teoría unificada que Einstein esperaba encontrar. El
hecho de que nosotros, los seres humanos—que de por sí somos meras
colecciones de partículas fundamentales de la naturaleza—hayamos podido
acercarnos tanto a una comprensión de las leyes que nos gobiernan a
nosotros y a nuestro universo, es un triunfo muy grande. Pero quizá el
auténtico milagro sea el hecho de que el razonamiento lógico abstracto
conduzca a una única teoría que predice y describe un vasto universo
lleno de la sorprendente variedad que vemos. Si la teoría queda
confirmada por la observación, será la conclusión con éxito de una
búsqueda que se remonta a más de tres mil años atrás. Habremos
encontrado el gran diseño." (181)
Diseño sin diseñador, si exceptuamos la mente que construye un
modelo para comprenderlo. Es más, quedaría desconstruida o
desarticulada la canción de
Aute, sobre este universo
"que
es algo más que materia
pues el misterio
se oculta detrás..."
Puede que el mayor misterio, en el sentido de lo más difícil de comprender, sea
que no hay misterio—pues sólo hay misterios propiamente dichos en el
mundo de los fenómenos, delante—pero
en la raíz de todos ellos, detrás, sólo hay una fuerza simple, frente a
la cual no tiene sentido distinguir misterio y revelación. Siempre
están ante nosotros, el misterio de lo complejo y la revelación de lo
simple, los habitamos—los
somos—constantemente, como escribía Kafka en sus meditaciones:
“No
es necesario que salgas de tu casa. Quédate junto a tu mesa y escucha.
Ni siquiera escuches, espera. Pero ni siquiera esperes. Quédate
completamente quieto y solo. Se te ofrecerá el mundo para el
desenmascaramiento, no puede hacer otra cosa, extasiado se retorcerá
ante ti.”