Vanity Fea: Blog de notas de José Ángel García Landa  (Biescas y Zaragoza) — Agosto 2010

acuario2Cogitata & Visa
  Aquí mi clon para poner comentarios
O bien comentarios no públicos a garcialanda@gmail.com o por SMS al 646 141 379
 FOTOBLOG    Videoblog   Lecturas  Enlaces y blogs    Mi web    Indice Free counter and web stats Estadísticas Música que viene: Days of Hope (Howard Goodall)  —Y vuelve —  Le Contre-Ecclésiaste (Juliette Gréco) ... y vuelve: En mi pecho (Carmen París)
Blog de hoy AQUÍ

Martes 31 de agosto de 2010

A Tale of Leavings

En Field Notes from Elsewhere: Reflections on Dying and Living (2009), de Mark C. Taylor, está este capítulo sobre la última despedida de su padre, que me ha recordado la despedida para siempre del mío, hace bien poco:

mi padreLife is a tale of leavings, not all of which end well. Paging through one of my notebooks recently, I stumbled on the following entry:

July 10, 1992

A certain melancholy accompanies departures—especially when leaving alone for a foreign country. Often the sense of loss is stronger thatn the anticipation of gain. I suppose part of it is the solitude and the recognition of the isolation that lies ahead.
    But there is something else at work, for such departures often have as their last stop a visit with my father. I know he enjoys the visits, and yet I also realize that he dreads the partings. When you are eighty-four, you have suffered too many losses for leave-taking to be casual. I know how much my visits mean to him and yet they are difficult for me. It is depressing—terribly depressing—to watch him struggle with age. He will never get over my mother's death and seems convinced that his life ended with hers. With little to look forward to, there is nothing I can say to comfort him. He gets frustrated by the betrayal of his body. As I look at him , he is growing smaller, not just thinner but smaller—as if his body were slowly disappearing. Every death sentence ends with the contraction into a point. His shoulders are becoming rounded and his gait is steady but not as quick as it once was.
    Even more depressing than watching my father struggle with age is anticipating myself in his place. His days are long, his nights longer still. There is never enough conversation to fill the emptiness. In the midst of this silence, I feel guilty for not spending more time with him. But time seems too precious to spend sitting in New Jersey doing nothing. And yet, when I reverse the situation and think of what Aaron and Kirsten's visits mean to me, I have a sense of how important my trips are to him. Perhaps idleness and silent conversation are not a waste of time, but the most valuable way to spend it.
    Confronting—or at least acknowledging—such thoughts as I depart deepens the sense of loss and dislocation. I realize more and more that all departures are glimpses of the unavoidable departure toward which we are inexorably moving.


(...)

With the passing of years leave-taking becomes more and more difficult. For reasons I did not understand at the time, it was especially hard for me to leave my father that August. But the first hints of color were in the leaves, a new semester was beckoning, and there was work I thought had to be done. As I waved to him standing alone in the driveway, it would be the last time I should see my father alive.

(... ) "Life becomes death, and it is as if this death has owned this life all along. Death without warning. Which is to say, life stops. And it can stop at any moment."

Elsewhere. Abandonment.








Ranks Second?
pibo y otas
En el directorio de Google, pues Google además de buscador tiene directorio, en la sección de bibliografías sobre literatura, resulta que estoy, por orden de PageRank, el segundo de la lista. Después de la MLA International Bibliography.

Quizá convenga aclarar que esta bibliografía, la MLA digo, está elaborada por la asociación de filólogos más importante del mundo, la Modern Language Association norteamericana—con todo una industria editorial a su servicio, y cientos de editores y colaboradores, en lugar de este señor con su ordenador portátil, trabajando single-handed a dos manos. Disculpen si pongo una notita para llamar la atención sobre el particular, despueés de todo esto es un blog (casi temático) llamado Vanity Fea.

Pero no sólo esto. La página de Google tiene dos opciones de visionado, por PageRank y alfabéticamente. Y por orden alfabético estoy el PRIMERO.

Daba por hecho yo que si bien mi bibliografía incluye la de la MLA, la de ellos no incluía la mía. De hecho hasta hace poco no tenían en cuenta recursos electrónicos, pero como han cambiado de política, les envío ahora mismo esta atenta solicitud:

Dear MLA editors:

I am the editor and website administrator of a free-access online resource for literary studies, /A Bibliography of Literary Theory, Criticism, and Philology,/ hosted by the University of Zaragoza (Spain), at the following URL:
http://www.unizar.es/departamentos/filologia_inglesa/garciala/bibliography.html

/A Bibliography (...)/ includes approximately 250,000 records, grouped under several thousand subject headings, on topics such as authors, literary periods and movements, concepts, schools, critical approaches, motifs, topics in cultural studies, etc.
The bibliography has already been listed as a recommended resource by such qualified institutions as the Library of Congress, Harvard University, Brown University, the M.I.T. library, the University of Chicago library, and many more worldwide.

I would very much appreciate its inclusion in the MLA bibliography (it is an exclusively web-based site, with no print edition). I look forward to your answer.

Best regards,

José Angel García Landa
Senior lecturer in English
University of Zaragoza (Spain)
http://www.unizar.es/departamentos/filologia_inglesa/personal/profesorado/garcialan/garcialan.htm

Pero vaya, me responden inmediatamente los editores como sigue—que ya me habían incluido (al parecer en su primera remesa de recursos electrónicos):

Dear Professor García Landa

You may be pleased to learn that we had already listed the online 12th ed ition of A Bibliography of Literary Theory, Criticism and Philology in the MLA International Bibliography database. Today I revised our record to note publication of the 15th editon.

Thank you for informing me of the update. Please don't hesitate to contact me when your Bibliography is revised again . Also feel free to send me notice of additional publications you may have authored.

Se las enviaré, vaya que sí.

Otra diferencia entre esa bibliografía de la MLA y la mía que también vale la pena mencionar, es que la mía es de acceso libre y gratuito, mientras que la de la MLA cuesta un pico suscribirse a ella a través de bases de datos institucionales, y así sólo la pueden consultar los universitarios que tienen la suerte de contar con ellas. ¿Que es mejor que la mía? Pues claro, pero quien algo quiere, algo le cuesta.

Internet Public Library





Lunes 30 de agosto de 2010

Centre for Narrative Research / NABS

Me suscribo a la lista de distribución por e-mail del Centre for Narrative Research, en la University of East London. Y me comunica una de las directoras que me van a poner un enlace a la bibliografía en su página de colaboradores y centros enlazados. Allí hay una lista de centros y contactos de interés para teoría narrativa.

—Y también me apunto a otra lista de correo sobre teoría narrativa, la de un instituto de la Universidad de Edinburgo, el Centre for Narrative & Auto/Biographical Studies.

Me enlazan



Domingo 29 de agosto de 2010

Bridge over Troubled Waters

Estos días me bajo la guitarra a la playa y toco las canciones de siempre, las que siempre he tocado. Todo lo más añado al repertorio alguna de las que aún no tocaba pero siempre he oído, como ésta de Simon y Garfunkel, que tanto gustaba allá por los lejanos setenta.





Quizá cuando tenga setenta años toque las canciones de la primera década del dos mil. Esa que ya pasó.

L'Orage






Sábado 28 de agosto de 2010

Jerárquica mente (Niveles de intencionalidad y lectura mental)

En La Odisea de la Humanidad, Robin Dunbar especula con el desarrollo evolutivo de las capacidades mentales que caracterizan a los humanos.  Limitando un tanto el papel del lenguaje, pone más énfasis en otro fenómeno asociado a la humanización: la llamada Teoría de la Mente—término que se refiere a algunos aspectos de lo que en otras tradiciones de pensamiento se llama intersubjetividad.

La experiencia humana tiene lugar en un espacio de comunicación intersubjetivo, en el que nuestro pensamiento está en constante imbricación con el de los demás, y de hecho consiste en gran parte en la interpretación y reconstrucción hipotética de los pensamientos de los demás. Todos somos un poco Profesor X, y vivimos inmersos en un proceso constante de lectura mental. Por supuesto, la representación de otras mentes también es una cuestión central para la teoría literaria y la narratología—De esto hablé algo en "Leyéndonos la mente" , y también en una serie de artículos sobre Topsight o perspectiva dominante en la comprensión de las situaciones.  Y también especulé un tanto sobre el origen simultáneo de la intersubjetividad humana y de la comunicación simbólica, en aquel artículo sobre "Interacción internalizada: El desarrollo especular del lenguaje y del orden simbólico".

Los fenomenólogos ya estudiaron la intencionalidad, y a ellos alude brevemente Dunbar. Intencionalidad en sentido amplio: referida no sólo a intenciones y planes, sino a cualquier tipo de estado mental relativo a la representación, "estados mentales como saber, creer, pensar, querer, desear, esperar, proponerse algo, etcétera." La intencionalidad tiene que ver para Dunbar con la consciencia reflexiva—está relacionada "con el hecho de ser consciente de los contenidos de la propia mente" (51), y en su dimensión intersubjetiva puede concebirse como "una serie de estados de creencia jerárquicamente organizada". Y pronto empiezo a disentir con algunos aspectos de su análisis:seeyou

"los ordenadores son entidades intencionales de grado cero: no son conscientes del contenido de sus 'mentes'. También algunos organismos vivos, como las bacterias (y quizá algunos insectos), son seres de grado intencional cero. La mayoría de los organismos que tienen algún tipo de cerebro probablemente son conscientes de los contenidos de sus mentes: 'saben' que tienen hambre o 'creen' que hay un depredador debajo de aquel arbusto. Se dice que estos organismos tienen un primer grado de intencionalidad." (51)

Aquí matizaría yo: no es lo mismo a) alimentarse, que b) tener hambre, y que c) saber que se tiene hambre. Un animal que tiene hambre tiene un grado de intencionalidad inferior al animal que sabe que tiene hambre, pues en este último caso ya estamos dando un paso más hacia la conceptualización y la consciencia reflexiva. Con respecto al caso del depredador, tampoco es lo mismo, supongo que convendría Dunbar, creer que hay un depredador porque se ha percibido alguna señal de su presencia, que temer que hay un depredador invisible porque se sabe que los depredadores se ocultan en arbustos. Este segundo proceso es mucho más elaborado, mentalmente hablando.

Y, por otra parte, quizá los grados de intencionalidad no estén tan bien definidos y acumulados  por inserción simple como haría pensar la exposición de Dunbar.

"Tener una creencia acerca de una creencia (o intención) de un tercero constituye un segundo grado de intencionalidad y constituye el criterio para la teoría de la mente. Jane cree que Sally piensa que la pelota está debajo del cojín. Jane tiene dos estados de creencia en mente (el suyo y el de Sally), de modo que la teoría de la mente es equivalente al segundo grado de intencionalidad.
     Haciendo la equivalencia, Peter quiere que Jane suponga que Sally cree que la pelota está todavía debajo del cojín. Sally está en el primer orden de intencionalidad, Jane en el segundo, y Peter, en el tercero. (Y según la terminología que veníamos usando, diremos que Peter tiene topsight o perspectiva dominante sobre la situación—JAGL). La sabiduría popular señala que los humanos adultos experimentan un límite máximo absoluto en un quinto o sexto grado con respecto a los niveles de intencionalidad que podemos plantearnos:
     Peter cree [1] que Jane piensa [2] que Sally quiere [3] que Peter suponga [4] que Jane pretende [5] que Sally crea [6] que la pelota está debajo del cojín." (51)

Nos perdemos, y es normal, dice Dunbar: la mayoría de las situaciones cotidianas tienen que ver con un segundo grado de intencionalidad, y en la práctica la gente llega a resolver problemas hasta un quinto grado de intencionalidad; menos de la mitad llegan a un sexto grado.... mientras que por ejemplo se resuelven sin gran dificultad problemas con siete grados de causalidad. Los esquizofrénicos, depresivos, autistas o personas con síndrome de Asperger tienen dificultades para tratar con la intencionalidad compleja—y también los varones, que según algunos tienen un punto de autistas:

"El psicólogo Simon Baron-Cohen ha argumentado que, en realidad, el autismo es un síndrome normal de los machos de nuestra especie, llevado al extremo en unos pocos individuos desafortunados, pero subyacente bajo la estructura mental de todos ellos". (57)

Dunbar sí arguye que las mujeres tienen más habilidades sociales y comunicativas y son más sensibles a los signos. Al parecer son estadísticamente más capaces de resolver problemas de segundo y tercer grado de teoría de la mente (58).

En la hipersociabilidad de nuestra especie, su hipersensibilidad a la intencionalidad ajena, puede encontrarse una de las raíces de la religiosidad, de la creencia en espíritus y en un mundo intencionalmente ordenado típica de los mitos creacionistas de todas las épocas. Nos equivocamos, atribuimos intenciones inexistentes a pseudo-agentes: al mar, al sol, a las tormentas—y también quizá sobreinterpretamos la intencionalidad de los animales. "De hecho, interpretar el comportamiento de otros organismos de este modo nos resulta tan natural que incluso atribuimos estados mentales a objetos del mundo inanimado" (58). (Más sobre esta raíz intersubjetiva y psicoevolucionista de la religiosidad puede verse en este post, "Programados para creer"). Dunbar concluye su libro con una especulación sobre el origen y papel de la religión como cohesionador social, como interpretación de la realidad, y como generador de fuertes emociones y experiencias de trascendencia. Las creencias religiosas son ilusorias, pero resultaron en su momento beneficiosas evolutivamente, y siguen desempeñando el mismo papel en las sociedades humanas, minorías racionalistas aparte.

Algunos casos de comportamiento maquiavélico entre los simios parecen sugerir a algunos estudiosos que tienen una elemental teoría de la mente, es decir, que son capaces de entender que los demás pueden tener falsas creencias y así manipularlos en beneficio propio. Dunbar explica numerosos experimentos que no le permiten dar una respuesta clara—y sin embargo parecería que muchos casos de interacción social compleja de los chimpancés y de algunos monos como los vervets o los macacos sí sugieren una capacidad de representación mental de varios niveles de mundos posibles representados en otras mentes. Eso sí, muy inferior a la de los humanos; entre los cuatro y los seis años los niños desarrollan una capacidad de comprensión de las creencias de otros que desbordan las de animales inteligentes como chimpancés o delfines:

"aun haciendo la interpretación más benevolente, una cosa parece clara: ni los chimpancés ni los delfines obtienen resultados que se acerquen a los resultados de los niños de seis años, que, en su mayoría, sí tienen teoría de la mente. Y, por mucho que los simios puedan hacer, sencillamente no están en la misma escala que un humano adulto en términos de la habilidad de resolución de problemas de un cuarto o quinto grado de intencionalidad" (64)

La teoría de la mente es una propiedad emergente de una capacidad mental mucho más básica: la imaginación, la capacidad de desligarse de las circunstancias inmediatas y construir un esquema mental de algo que no está presente. Los animales viven inmersos en el aquí y ahora: carecen de la capacidad para trazar planes complejos y para representarse las consecuencias de distintas vías de acción—excepto a un nivel bastante simple, habría que matizar. Es esta capacidad de representación mental, o de imaginación, la que nos separa más de ellos. La parte del cerebro que más se ha desarrollado en la evolución de los primates, señala Dunbar, es la anterior: los lóbulos frontales responsables de la mayor inteligencia de simios y humanos:

"Existe una correlación entre la dimensión de los grupos sociales de los primates y el volumen del neocórtex que presentan que señala que fue la necesidad de afrontar el complejo mundo social en el que vivían lo que los llevó a desarrollar cerebros más grandes" (75)

Dunbar quizá subestime el papel del lenguaje (un sistema de representación social al fin y al cabo) como parte de ese universo social; y quizá en teorías como la de Bickerton sobre el desarrollo del lenguaje se eche en falta un mayor énfasis (como el que sí pone Dunbar) en el desarrollo de la teoría de la mente necesaria para la interacción social típicamente humana.

Por métodos estadísticos se puede hacer una estimación sobre la correlación entre el volumen cerebral y el desarrollo de una intencionalidad compleja en nuestros antepasados:

"Esto sugiere que el tercer grado de intencionalidad apareció por primera vez en el Homo erectus, hace unos dos millones de años. El cuarto grado de intencionalidad, sin embargo, no debió de aparecer hasta hace aproximadamente quinientos mil años, cuando el arcaico Homo sapiens (nuestra propia especie) entró en escena. Como el tamaño del cerebro continuó creciendo considerablemente en el linaje humano, el quinto grado de intencionalidad debió de haber surgido bastante rápido." (78)

Unos doscientos mil años atrás, lo sitúa Dunbar.

Un capítulo interesante de La Odisea de la humanidad está dedicado a las culturas animales—repasa Dunbar las distintas modalidades  de recolección de las hormigas y de uso de herramientas que tienen los chimpancés según la población a la que pertenezcan; esto son desarrollos culturalmente transmitidos, por elementales que sean. Pero el desarrollo cultural avanzado y la transmisión del mismo requieren del lenguaje y de una capacidad intencional superior a la que tienen los simios. Y aquí introduce Dunbar un ejemplo shakespeareano de cómo la comprensión cultural humana requiere una elaborada intencionalidad jerarquizada:

"Cuando escribió Noche de reyes, Shakespeare pretendía [1] que su público se diera cuenta [2] de que el muy ridiculizado Malvolio creía [3] que su señora Olivia quería [4] casarse con él en lugar de que fuera su mayordomo (los niveles intencionales están marcados numéricamente). Y, cuando escribió Otelo, lo que quería [1] era que su público comprendiera [2] que el moro creía [3] que Yago, un hombre a su servicio, era honesto con él cuando declaraba saber [4] que su amada Desdémona amaba [5] a Casio.  Los esfuerzos  literarios de Shakespeare llegan a un cuarto—e incluso un quinto—grado de intencionalidad, y las pruebas de cinco niveles de intencionalidad, como hemos visto en el capítulo 3, son complicadas incluso para los seres humanos de inteligencia superior a la media. Aun si un chimpancé pudiera hablar, no podría seguir las circunvoluciones de la trama, por más que para comprenderlas se requiera un nivel menos de intencionalidad de los que necesitó el gran bardo para escribirla. No hay indicios de que niveles de intencionalidad por encima del segundo excedan el ámbito estrictamente humano" (156)

Como he dicho antes, dudo que la cosa funcione así exactamente. Aun aceptando la utilidad analítica provisional de la teoría de los niveles de intencionalidad simplemente "acumulados" o superpuestos. Una cuestión es que algunos comportamientos de primates descritos por el propio Dunbar parecen sugerir una intencionalidad más compleja—pero en eso no entraré. Más en lo mío, haré una observación sobre la estructura intencional de las obras literarias.

La descripción que hace Dunbar de los niveles de intencionalidad involucrados en la comunicación literaria es, me parece, inadecuada. No creo que en la práctica puedan superponerse los niveles del modo sencillo presupuesto aquí. Más bien funciona la intencionalidad en forma de paquetes complejos, orquestados convencionalmente mediante géneros comunicativos y esquemas situacionales. Estas estructuras organizativas permiten a los comunicantes manejar una compleja estructura intencional sin ser conscientes en cada momento de cada uno de los niveles de intencionalidad involucrados en ella—que vienen por así decirlo ya por defecto con el género usado o el marco comunicativo. (Más sobre marcos en mi comentario a la teoría de la organización social de Erving Goffman).

Obsérvese que en Noche de Reyes la situación es mucho más complicada de lo dicho hasta ahora: Maria y Sir Toby preparan una trampa para que Malvolio crea que Olivia le ama, y la escena es divertida precisamente porque la vemos a través de los ojos de los intrigantes que controlan la escena... y a la vez por encima de su hombro. Con lo cual los niveles de intencionalidad se multiplicarían. Tenemos que suponer que el público disfruta viendo cómo Malvolio actúa manipulado por un mensaje que ha encontrado, supuestamente escrito por Olivia. Pero nada más tender esa trampa ya presupone toda una serie de niveles de intencionalidad: el espectador observa cómo Maria planea que Malvolio creerá que Olivia le ama. También la actuación de Maria parece guiada por un plan cuyo objetivo último no es sólo ridiculizar a Malvolio, sino también seducir a Sir Toby. Los disfraces de Viola aún dan lugar a situaciones más complicadas: Shakespeare diseña una situación para que el espectador disfrute viendo cómo Olivia cree que está casándose no con Sebastian sino con Cesario—situación divertida para el espectador porque Cesario oculta una identidad secreta (la de Viola, gemela de Sebastian)—con lo cual no sólo es divertida la confusión de Olivia como tal, sino también es divertido lo que Olivia cree que sucede y en realidad no está sucediendo, por suerte para ella, porque si no estaría casándose con una mujer... etc.

A lo que voy: en esta descripción de las complicaciones intencionales de Shakespeare, estamos dando por supuesto, y ni siquiera mencionando, la estructura intencional de toda representación dramática. El espectador no ve directamente a Viola disfrazada de Cesario, puesto que no está en Iliria—sino que ve a un actor (o actriz) disfrazado de Viola disfrazada de Cesario. La actuación dramática presupone un nivel más de intencionalidad no mencionado en el análisis de Dunbar, y es uno de esos package deals intencionales a que aludíamos (la prueba de que se presupone, es que ni siquiera se le ha mencionado en el análisis). Lo mismo sucede con el uso de la palabra: el lenguaje es de por sí un complejo sistema intencional, y más cuando entramos en las complejidades de usos figurados del lenguaje, ironía, actos de habla indirectos, etc. Tampoco esta compleja intencionalidad lingüística es mencionada en el análisis de Dunbar.

¿Cuántos niveles de intencionalidad, contados uno a uno, habría en una frase de Twelfth Night pronunciada por Viola-Cesario, o por un muchacho interpretando el papel de Viola-Cesario, si esa frase es figurativa? Por ejemplo, esa de que soy todos los hijos de la casa de mi padre... frase que, pronunciada para desorientar a Orsino, es sin embargo inadvertidamente irónica, puesto que el gemelo de Viola, Sebastian, no se ha ahogado como cree Viola, y ya ha reaparecido para el espectador.  Si empezamos a contar, quizá nos plantemos en doce o catorce niveles de intencionalidad. Demasiado para un primate: y es que uno de los grandes inventos del primate humano ha sido la orquestación compleja de la intencionalidad en esquemas, marcos, géneros... de tal manera que se pueda gestionar sin necesidad de suponer una consciencia sobrenaturalmente potente y atenta, ni un lóbulo frontal del tamaño de una sandía.

Un caso en el que se aprecia la posible complejidad, y a la vez la sencillez, de las estructuras intencionales complejas, es el caso de la inserción narrativa múltiple. Los niveles de intención descritos por Dunbar recuerdan al caso arquetípico de relato dentro del relato: el narrador A introduce al personaje B que narra una historia en la que el personaje C narra una historia en la que el personaje D narra.... Aquí nos encontramos pronto con el límite que señala Dunbar, de sólo unos pocos niveles que caben en la consciencia si han de estar activos. Pero estas narraciones presuponen también la intencionalidad compleja de la comunicación lingüística, y más en concreto de la ficción literaria—con un autor implícito y un autor histórico, además del mencionado narrador. Aquí la estructura de la comunicación literaria es como el andamiaje presupuesto en el que se juega la complejidad de los diversos niveles narrativos, pero ese andamiaje que sujeta la estructura intencional compleja también es, a su vez, una estructura intencional compleja. Hay obras literarias que sacan gran partido a la inserción narrativa múltiple. El Quijote puede ser un ejemplo, pero también el Manuscrito encontrado en Zaragoza de Potocki, en el que los niveles narrativos son complicados de seguir, y la narración de un personaje se interrumpe con frecuencia para darnos paso a un nivel que ya habíamos olvidado de momento. John Barth lleva esta estructura a límites paródicos y grotescos en su cuento "Menelaiad", de Lost in the Funhouse. La inserción enunciativa, por cierto, no es sino una de las maneras en que se puede introducir un nivel ontológico en el seno de otro (ver "Enunciación, ficción y niveles semióticos en el texto narrativo").

Este verano de 2010 tenía gran éxito la película Inception, basada en una forma similar de inserción narrativa múltiple—en este caso, sueños dentro de sueños, a los que se puede tener acceso y que son compartidos por los personajes. Como en el caso del Manuscrito encontrado en Zaragoza o de la Menelaíada, parte de la dificultad de seguir el argumento de la película consiste en mantener los distintos niveles de inserción ordenados y diferenciados. Es una especie de gimnasia mental a la que nos retan algunos artistas—pero estas construcciones de intencionalidad compleja ya se edifican sobre otros andamios intencionales preexistentes, que pasan a ser confundidos con terreno sólido. El mundo humano que habitamos está hecho de intencionalidad compartida, y es difícil siquiera concebir un terreno firme que pisar que no esté ya estructurado por las intenciones intersubjetivas que nos permiten explorarlo. Podemos entender que a esto se refería Derrida cuando decía que no podemos ver el lenguaje desde afuera.

En suma, que en la práctica no podemos distinguir claramente un primer nivel de lectura mental de un segundo, porque en el mundo humano ya estamos, de entrada, en un mundo intencionalmente estructurado, un mundo en el que siempre estamos ya leyendo las mentes de los otros sin saber que lo que leemos son mentes.  Paseamos por un paisaje mental sin darnos cuenta, y creemos que es el mundo exterior— así como sin enterarnos leemos nuestra propia mente como si fuera nuestra sin más, y no estuviese ya surgiendo en un mundo de sentido compartido.

(PS: Una versión alternativa de este razonamiento, en el lenguaje cognitivista de Mark Turner, puede leerse en su artículo The Scope of Human Thought).

La caverna del cerebro: el lenguaje como realidad virtual







Viernes 27 de agosto de 2010

Still Walking

Still Walking (Aruitemo aruitemo, 2008) es una excelente película japonesa, escrita y dirigida por Hirozaku Kore-eda. Recomiendo verla a todo el que tenga esa cosa llamada una familia, porque de relaciones familiares va la cosa, de las generaciones y el paso de los años, de las relaciones entre padres e hijos, cuando los padres ya se vuelven abuelos, de las miradas al pasado que se arrastra, y de la muerte que anda cerca, de la ausencia que ya se ha instalado de alguna manera entre los presentes. Me ha recordado mucho a mi propia familia, no tanto por coincidencias uncanny, sino por la maestría de Kore-eda, que encuentra aquí, en una familia muy concreta, con unas personalidades inconfundibles e irrepetibles, y excelentemente retratados todos, el elemento de universalidad que la une a todas las familias. Porque todos pasamos por el trance de hacernos mayores cuando somos niños, de hacernos mayores en el sentido políticamente correcto del término, luego—o sea, envejecer, ir perdiendo a los hijos de vista, excepto para visitas ocasionales, ir sobrellevando las desgracias y tragedias que aunque están en el pasado siguen muy presentes, y forman ya parte de los sobreentendidos familiares—en esta familia están todas las familias (y sí, también la mía). Recomiendo ver la película, desde luego, aunque puede ser una experiencia dura así entre líneas y como quien no quiere la cosa. No hay gore, ni desgracias, ni gritos ni escenas violentas, nada—todo es muy tranquilo, muy cotidiano, muy japonés y muy tradicional. Pero al poco rato de verla parece que estás con gente que has conocido toda la vida—esa gente precisamente que has conocido toda la vida. Es una obra maestra del detalle, de la penetración psicológica y de la sutileza. Y sí, en efecto se parece mucho a Tokyo Story de Ozu, pero es mucho más absorbente, intensa y ligera a la vez.still walking

Los abuelos viven cerca del mar, en un paisaje japonés que parece talmente Galicia, en la vieja casa de toda la vida, toda paneles corredizos, mobiliario viejo, y montones de chismes acumulados. La ocasión de la película es la visita a casa de los padres de un hijo y una hija con sus familias respectivas; el protagonismo mayor se lo lleva la familia de Ryo, el hijo segundo, que hace poco se ha casado con una joven viuda, Yukari. Ella y el hijo de ella lo acompañan en la visita un tanto problemática—habrá mucha ocasión para observar al detalle las relaciones a la vez cercanas y distantes entre familia carnal y política. La hija y yerno tienen una parejita; son todos simpáticos y tratables, el yerno discreto ha aprendido a quitarse de enmedio y se echa la siesta todo el día o se va de paseo con los chavales; la hija Chinami es un encanto (como Yukari por otra parte), cariñosas, atentas, despiertas y observadoras—hay planes de que Chinami y el yerno se muden a casa de los padres para ayudarlos ahora que son viejos, pero una de las cosas que se descubren a lo largo de la película es que después de todo ni el abuelo ni la abuela quieren volver a tener gente en casa. El abuelo es un viejo médico jubilado, extremadamente orgulloso, caprichoso, irritable e impaciente, hasta la mala educación con frecuencia. Son una vieja pareja que vamos conociendo poco poco, hasta que al final ni él parece tan malo ni ella tan buena: la abuela que está todo el día dedicada a la cocina y a la familia esconde una colección de resentimientos que la llevan a cometer pequeñas crueldades o venganzas casi invisibles, en realidad bastante inofensivas. Tanto el abuelo como la abuela viven colgados del pasado, del hijo mayor que perdieron, Junpei, el que iba a continuar la tradición del padre haciéndose médico—y más pendientes están de él hoy, que es el día de su aniversario, para lo cual se ha reunido la familia. Hay varias ceremonias shintoístas alrededor de un altarcillo con su foto, y el ausente está realmente muy presente. Murió salvando a un chaval vecino de ahogarse... y se ahogó él. Hoy les visita como cada año ese vecino, un hombre joven poco agraciado, gordo, nervioso y sudoroso, sin pareja ni perspectivas de trabajo. Les expresa como cada año su agradecimiento a su salvador Junpei... es una escena entre grotesca y sentimental, y el visitante provoca las risas de los niños. Sobre todo cuando el abuelo comenta que el mundo no es justo, visto que por este mierda se ahogó mi hijo. "Papá, aún es joven, aún puede encontrar trabajo", le dice su hijo Ryo (parado vergonzante él)... A Ryo, el hijo segundo, ahora el mayor, le da pena este ritual, pena por el superviviente—pero descubre que su madre piensa invitarlo todos los años precisamente para que sufra. La abuela también lo atormenta a él haciéndole que se bañe al estilo tradicional con su "hijo"—y es que no es su hijo, se ha casado el segundo con una viuda con niño, mantienen ante los padres la ficción de hacerse llamar "papá" e "hijo" cuando en realidad siempre se llaman por su nombre... y ni el abuelo ni la abuela los consideran de la familia, a la viuda Yukari y al niño, y se lo dejan ver entre líneas a Yukari en multitud de ocasiones. Este hijo Ryo, al contrario que la hija mayor, tiene una relación difícil con los padres: se siente fracasado, comparado con su hermano mayor difunto, que era el favorito—Ryo no está a la altura, no pudo hacerse médico, ahora mismo está en paro, su hijo no es hijo suyo, tiene esposa "de segunda mano"—es curioso lo extremadamente tradicionales que son para algunas cosas, estos japoneses de clase media. No está presente en el aniversario la viuda de Junpei el hijo mayor, a la que han perdido de vista desde hace años ("si hubiesen tenido niños podríamos invitarla"... etc.). Se ven fotos familiares, se hacen discretamente preguntas indiscretas, se estudian planes de futuro, se tantean momentos de familiaridad y de comunicación, que con frecuencia llegan a un callejón sin salida... por ejemplo, el tema de que Ryo está en paro no debe mencionarse ante sus padres, y va manteniendo la ficción bien que mal. Su cuñado le quiere vender un coche, un monovolumen "ahora que tiene familia", y debe fingir que no le interesa. Vaya, su madre quería que sus hijos la paseasen en coche, la visita al cementerio se le hace cuesta arriba. Allí van todos también a hacer más rituales. Todo esto le trae a la cabeza a la joven viuda casada al que fue su marido, parece que guarda algún secreto recuerdo de él que no airea mucho—a estas japonesas jóvenes les va mucho lo de suavizar las relaciones, que ya bastante difíciles son los hombres... Le dice a su niño que visitarán la tumba del padre muerto. La abuela había hecho una cosa muy rara que ha impresionado al chico: había entrado una mariposa por la noche, y la abuela se ha emocionado toda, diciendo que igual era el alma de su hijo que les visitaba, y en efecto se posa la mariposa en el retrato de Junpei el Ausente... Bah, tonterías, supersticiones, dice el abuelo, y Ryo el hijo mayor pero no primogénito coge la mariposa y la suelta a la noche, la ven irse... La abuela se va a dar un baño, también ella, emocionada. Ha tenido también una pequeña venganza contra su marido, sin que nadie se entere: hablando de recuerdos personales, les pone una canción "que le trae recuerdos", una de los sesenta... todos imaginan que de los tiempos en que el abuelo era rómántico, "Bah, no tiene nada que ver conmigo", dice él, siempre desaborío—pero luego nos enteramos los espectadores de que era la canción que le gustaba a una amante que tuvo el abuelo, y que la abuela le va dando recordatorios a veces, no olvida y perdona sólo a medias. Las viejas parejas afinan sus rituales comunicativos, y también las familias—muchos mensajes se envían de modo no explícito, signos y símbolos que sólo los avezados pueden leer bien. Los niños observan todo esto, especialmente el pequeño falso nieto—que encuentra un lugar ambiguo en la casa, con sus primos y sus abuelos. Los muertos nunca se van del todo, le dice al niño su madre Yukari, comentando la escena de la abuela y la mariposa. Tu padre está en tí, dentro de tí—le dice que está hecho mitad de él, mitad de ella. —¿Y Ryo?, pregunta el niño. Bueno, de él también, con el tiempo, también se irá haciendo de él, le dice su madre....

La familia de la hermana se volvieron para casa en el día mismo; los de Ryo su hermano se quedan a hacer noche en casa de los padres, con resultados agridulces. Los abuelos investigan si esta pareja van a tener hijos propios o no... la madre ni lo espera ni lo quiere, y se lo deja semiclaro a la nuera. Es más fácil divorciarse si no hay hijos de por medio. Los vemos pasear al día siguiente hasta el mar, al falso padre y al falso hijo, con el abuelo,  y el viejo se ablanda un poco, le habla a su hijo de ir al estadio juntos, de llevar al chaval... como lo llevó a él cuando era niño. Pero no se dará el caso. Al final de la película vemos una visita años después de Ryo y familia: pero vienen en coche, han prosperado algo... y tienen una niña, además del chaval ya adolescente. Visitan el cementerio, a hacer los rituales familiares: el abuelo murió al poco, y la abuela pocos años después. Nunca fuimos al estadio juntos con mi padre, y por fin nunca paseé a mi madre en coche. (Siempre acaba pasando así, le digo a mi esposa).

Será casualidad, pero esta noche ha tenido lugar la primera visita o aparición de mi padre, tras su muerte. En un sueño, claro, ha sido—el hombre no tenía ninguna intención de asustarme. De hecho, acababa yo de hablar por teléfono con mi madre, dando por hecho que estaban lejos, los dos, en el pueblo seguramente—pero al poco rato entraba mi padre por el cuarto, trayendo unos papeles, a preguntarnos qué tal nos encontrábamos. Y estábamos bien, era una visita normal, sólo pasaba por allí, a saludar, aunque mi padre siempre se fija en las cosas más de lo que parece, con su fama de distraído. Bien, pues luego resulta que, más adelante en el sueño, no me casaban las fechas, y me entraba la sospecha de que cuando hablé con mi madre por teléfono mi padre ya estaba muerto—¿y entonces, esa visita? ¿Me había olvidado yo de que se había muerto, cuando vino, o no lo sabía aún? Era urgente examinar los papeles, ver si se me confundían las fechas, o si efectivamente había venido a vernos una aparición cotidiana—iba a decir y no mi padre, pero de eso nada, porque aparición o no, era mi padre el de siempre. Pero las fechas estaban confusas, no quedaba claro al examinar los papeles cuándo habían sido escritos, o quizá no se encontraban. Esa era la aparición de esta noche, a vision in a dream supongo que podría decirse. Otro tipo de apariciones no espero, pero ¿apariciones, así en general? Haberlas, claro que las hay, en Japón y aquí.still walking
















Retrospección, prospección, eternidad





Jueves 26 de agosto de 2010

El escondite

Me leo El Escondite, novela de Trezza Azzopardi (2000)—sobre vergüenzas y malos rollos familiares. Bastante malos; versa sobre una mísera familia de Cardiff, los Gauci, con esposa e hijas de un inmigrante maltés. Si no la hubiese escrito un persona de la comunidad, podría leerse como un elegante panfleto contra la mugre mental de la comunidad inmigrante; viniendo de una insider supongo que no se lee así. (O quizá con más razón). El paterfamilias, Frankie, es un impresentable bien plantado, jugador, violento, cruel e irresponsable. Acaba robando a su socio, y fugándose, dejándolo que se ahogue en el barro del puerto tras un forcejeo, cuando sale corriendo a pedirle lo que se ha llevado. Desaparece de su familia, y su mujer, prostituta extraoficial, depresiva y conarnaud la girafe tendencias suicidas, es incapaz de cuidar a la recua de hijas que tienen. Las dan en adopción, y la narradora, Dol, no vuelve a ver a su familia en treinta años. Era la pequeña de la casa, muy pequeña por entonces—y va rememorando la historia y el ambiente de su infancia con ocasión de haber recibido la noticia de la muerte de su madre. La primera parte de la novela narra la infancia, sin ninguna referencia al presente de la narradora, y distinguiendo poco entre lo importante y lo irrelevante—como visto a través de los ojos de una pequeña. Allí va trasluciendo la historia de la problemática relación de la niña con la familia, y una circunstancia importante que la marcó, literalmente: se quemó en un incendio, en esa casa de dejadez, quedándole deshecha una mano.   La segunda parte narra el reencuentro con personajes tan desagradables como su hermana Rose, que treinta años después vuelve a llamarla la Lisiada, sin la menor autocrítica, y sin que eso parezca afectar a la narradora. Más le ofende su hermana mayor, Celesta, que ha querido dejar el pasado atrás y lleva una vida convencionalmente respetable. La narradora le reprocha que no cuidase más de ellas siendo la mayor, que sólo pensase en bailar como una idiota, allá en los años sesenta... pero Celesta era una cría, irresponsable como todos allí, parece mucho pedirle. Recuerda con cariño a su hermana Fran, vapuleada por su padre, y aficionada a las autolesiones, y a lesionarla a ella también... y poco a poco, revolviendo en los trastos viejos de la casa de su madre, van saliendo las cosas y descubre una jaula de conejos donde al parecer la tenían encerrada de niña, por orden de su padre, que la aborrecía y temía por su desfiguración ("un hombre supersticioso (...) un hombre estúpido"). Creía Dol recordar que sus hermanas la encerraban allí para atormentarla, uno entre otros juegos crueles que jugaban con ella—pero le aclara su hermana Luca, tras el funeral, que lo que hacían ellas era sacarla de cuando en cuando. La escena en la que la familia estalla en risas tontas en el entierro de su madre puede entenderse a la vez como una liberación del pasado (al que la narradora se promete no volver) y como un síntoma más de lo mal que está el personal después de semejante crianza. Una novela pues sobre el trauma y los recuerdos imperfectos. Demasiado perfectos a veces, claro, por la técnica narrativa elegida, llena de detalles y gestos casi irrelevantes observados y recordados; también podría atribuirse al trauma otra curiosa convención elegida por la novela: no hay ninguna referencia a qué ha sido de la vida de la narradora durante los últimos treinta años—el foco cae únicamente sobre los traumáticos años de la infancia. Que sin embargo se recuerda con nostalgia a veces, como toda infancia, que es la única que tiene todo el mundo. En realidad, en este punto no se puede decir que la novela sea ni imperfecta ni realista; ni que sea una narración insincera y parcial, ni que ese enfoque obsesivo sea adecuado como una dramatización del trauma. Es el resultado un tanto amanerado de una cierta convención literaria para representación de traumas: la revelación gradual, y parcial, tiene una intención estética (curiosidad, supense, etc.) que interfiere un tanto, de base, con la exposición del trauma. Sólo puede narrarse así un trauma superado (o no vivido), y por tanto ha de parecer parcial la restricción de todo el mundo mental de la narradora a lo que eran las circunstancias y momentos del trauma.  Un trauma que no deja otras huellas que su rememoración y superación parece poco trauma. Después de todo, la marca que lleva la narradora en el cuerpo ha tenido que señalarla de por vida—pero de eso poco vemos, como si el pasado hubiese realmente quedado contenido en aquellos años, una solución narrativa quizá poco convincente, pues un trauma que tan poco aflora luego es un trauma de poca intensidad. Esos traumas de baja intensidad son la textura misma de la vida, claro, pero normalmente no nos dedicamos a volver sobre ellos con tanta dedicación y exclusividad.

Caché



PareceQueAunLeFaltaUnToquecilloParaPerfeccionarlo



%20%20%20%20%20%3Cp%3E%3Cblockquote%3E%3Ci%3E%22Probando%2520el%2520nuevo%2520desarrollo%2520del%2520navegad%0A%0A%0A%2520%2520%2520%2520%2520%253Cp%253E%253Cblockquote%253E%253Ci%253E%2522Me%2520acuerdo%2520de%2520una%2520p%25C3%25A1gina%2520web%2520que%2520se%2520presentaba%2520chistosamente%2520titul%25C3%25A1ndose%2520%2522Internet%2520empieza%2520aqu%25C3%25AD%2522%25E2%2580%2594como%2520si%2520en%2520la%2520Web%2520hubiese%2520alg%25C3%25BAn%2520punto%2520de%2520entrada%2520o%2520portal%2520privilegiado.%2520(La%2520idea%2520misma%2520de%2520%2522portal%2522%2520contiene%2520el%2520mismo%2520chiste,%2520con%2520menos%2520autoiron%25C3%25ADa).%250A%250AAcabo%2520de%2520leerme%2520ahora%2520Electronic%2520Literature:%2520What%2520Is%2520It?%2520de%2520N.%2520Katherine%2520Hayles,%2520muy%2520interesante,%2520c%25C3%25B3mo%2520no,%2520pero%2520que%2520me%2520ha%2520producido%2520una%2520sensaci%25C3%25B3n%2520parecida,%2520como%2520si%2520no%2520acabase%2520de%2520captar%2520la%2520medida%2520en%2520que%2520la%2520web%2520ha%2520transformado%2520el%2520concepto%2520de%2520literatura%2520electr%25C3%25B3nica.%2520O%2520m%25C3%25A1s%2520bien%2520como%2520si%2520estuviese%2520acot%25C3%25A1ndolo%2520en%2520una%2520fase%2520(la%2520de%2520los%2520hipertextos%2520autocontenidos)%2520ya%2520superada.%2520Como%2520est%25C3%25A1%2520superada%2520(y%2520a%2520la%2520vez%2520conservada)%2520toda%2520la%2520literatura%2520por%2520Internet,%2520donde%2520se%2520realiza%2520plenamente%2520el%2520ideal%2520de%2520poem%2520unlimited%2520o%2520de%2520jard%25C3%25ADn%2520de%2520senderos%2520que%2520se%2520bifurcan,%2520partiendo%2520de%2520cualquier%2520enlace,%2520por%2520ejemplo%2520de%2520cualquiera%2520de%2520estos%25E2%2580%2594de%2520%25C3%25A9ste,%2520pongamos.%250A%250AUn%2520blog%2520vendr%25C3%25ADa%2520a%2520ser%2520una%2520especie%2520de%2520modelo%2520reducido,%2520o%2520a%2520escala,%2520de%2520ese%2520laberinto%2520que%2520es%2520la%2520red,%2520o%2520una%2520traves%25C3%25ADa%2520determinada%2520del%2520mismo.%2520Traves%25C3%25ADa,%2520o,%2520a%2520veces,%2520inmersi%25C3%25B3n%2520sin%2520salida%2520posible.%2520Ahora%2520paso%2520a%2520leer%2520%2522The%2520Labyrinth%2520Unbound:%2520Weblogs%2520as%2520Literature%2522%2520de%2520Steve%2520Himmer.%250A%250ATodo%2520es%2520un%2520c%25C3%25B3digo%2520secreto%250A%250A%250A%250A%250A%2522%253C/i%253E%253C/blockquote%253E%253C/p%253E%2520%2520%2520%2520%2520Probando%2520el%2520nuevo%2520desarrollo%2520del%2520navegador%2520Firefox:%2520la%2520aplicaci%25C3%25B3n%2520Reframe%2520It,%2520que%2520permite%2520hacer%2520comentarios%2520p%25C3%25BAblicos%2520sobre%2520cualquier%2520p%25C3%25A1gina.%2520En%2520ese%2520sentido%2520se%2520parece%2520a%2520Google%2520Sidewiki,%2520y%2520comparte%2520sus%2520principales%2520ventajas%2520y%2520limitaciones.%2520Los%2520comentarios%2520son%2520p%25C3%25BAblicos%2520y%2520van%2520vinculados%2520a%2520una%2520p%25C3%25A1gina%2520determinada,%2520con%2520lo%2520cual%2520podr%25C3%25ADamos%2520decir%2520que%2520toda%2520la%2520web%2520se%2520convierte%2520as%25C3%25AD%2520en%2520un%2520blog,%2520con%2520posibilidad%2520de%2520interacci%25C3%25B3n,%2520desarrollo%2520lineal%2520y%2520comentarios%2520aun%2520en%2520las%2520p%25C3%25A1ginas%2520dise%25C3%25B1adas%2520como%2520est%25C3%25A1ticas%2520por%2520su%2520administrador.%2520Por%2520otra%2520parte,%2520el%2520administrador%2520pasa%2520a%2520ser%2520Google%2520en%2520el%2520caso%2520de%2520Google%2520Sidewiki,%2520y%2520Reframe%2520It%2520(supongo)%2520en%2520el%2520caso%2520de%2520Reframe%2520It.%2520Pero%2520es%2520una%2520administraci%25C3%25B3n%2520distante%2520y%2520lejana,%2520casi%2520virtual.%2520El%2520inconveniente%2520mayor%2520es%2520que%2520la%2520vinculaci%25C3%25B3n%2520de%2520los%2520comentarios%2520a%2520la%2520p%25C3%25A1gina,%2520y%2520su%2520visibilidad%2520misma,%2520s%25C3%25B3lo%2520existe%2520para%2520quienes%2520usen%2520el%2520mismo%2520sistema%2520inform%25C3%25A1tico.%2520En%2520realidad%2520es%2520lo%2520que%2520sucede%2520con%2520toda%2520aplicaci%25C3%25B3n%2520cibern%25C3%25A9tica,%2520s%25C3%25B3lo%2520existente%2520en%2520su%2520contenido%2520para%2520quienes%2520la%2520usan%25E2%2580%2594%2520s%25C3%25B3lo%2520que%2520aqu%25C3%25AD%2520esto%2520se%2520da%2520en%2520un%2520segundo%2520grado,%2520dando%2520lugar%2520a%2520subcomunidades%2520de%2520usuarios%2520de%2520estos%2520programas%2520dentro%2520de%2520la%2520comunidad%2520de%2520la%2520web.%253Cbr/%253E%250A%2520%2520%2520%2520%2520%2520%2520%2520%2520%2520%2520%2520%2520%2520%2520%2520%2520%2520Comment%2520posted%2520on%2520%253Ci%253E%253Ca%2520href=%2522http://reframeit.com/c/1V5_Zm7dTOO%2522%253EBlog%2520de%2520notas%2520de%2520JAGL%25202010-8%253C/a%253E%253C/i%253E%2520at%2520www.unizar.es%2520using%2520%253Ca%2520href=%2522http://reframeit.com%2522%253EReframe%2520It%253C/a%253E%22%3C/i%3E%3C/blockquote%3E%3C/p%3E%20%20%20%20%20PareceQueAunLeFaltaUnToquecilloParaPerfeccionarlo.DiriaYo.%3Cbr/%3E%0A%20%20%20%20%20%20%20%20%20%20%20%20%20%20%20%20%20%20Comment%20posted%20on%20%3Ci%3E%3Ca%20href=%22http://reframeit.com/c/3uK72QGG6sz%22%3EVanity%20Fea%3C/a%3E%3C/i%3E%20at%20vanityfea.blogspot.com%20using%20%3Ca%20href=%22http://reframeit.com%22%3EReframe%20It%3C/a%3E



Hace diez años

Hoy hace diez años que nació el pequeño Oscar—el último de mis hijos. Entonces no lo sabía, claro, que sería el último, pero poco a poco el tiempo y la vida van tomando la que iba a ser su forma.

El arcángel castigado








Miércoles 25 de agosto de 2010
arco
Punto de entrada

Me acuerdo de una página web que se presentaba chistosamente titulándose "Internet empieza aquí"—como si en la Web hubiese algún punto de entrada o portal privilegiado. (La idea misma de "portal" contiene el mismo chiste, con menos autoironía).

Acabo de leerme ahora Electronic Literature: What Is It? de N. Katherine Hayles, muy interesante, cómo no, pero que me ha producido una sensación parecida, como si no acabase de captar la medida en que la web ha transformado el concepto de literatura electrónica. O más bien como si estuviese acotándolo en una fase (la de los hipertextos autocontenidos) ya superada. Como está superada (y a la vez conservada) toda la literatura por Internet, donde se realiza plenamente el ideal de poem unlimited o de jardín de senderos que se bifurcan, partiendo de cualquier enlace, por ejemplo de cualquiera de estos—de éste, pongamos.

Un blog vendría a ser una especie de modelo reducido, o a escala, de ese laberinto que es la red, o una travesía determinada del mismo. Travesía, o, a veces, inmersión sin salida posible. Ahora paso a leer "The Labyrinth Unbound: Weblogs as Literature" de Steve Himmer.

Todo es un código secreto































Martes 24 de agosto de 2010

No hurgar

Oyendo sobre la resolución del secuestro de "los cooperantes catalanes" en el Sahel, en la Cadena Ser. Entrevistando a la encargada del gobierno, no se le pregunta si se ha pagado secuestro, y "se pierde la comunicación" tras cuatro formalismos y felicitaciones sobre la resolución del caso—sin ningún intento de recuperar la conexión con otro teléfono, que bien lo habrá en el mundo. No hay asomo de preguntarle cómo se ha resuelto el caso, si se ha pagado y cuánto, etc.—aunque los contertulios se apresuran a admitir que es lógico que la encargada del Ministerio sea prudente.

Se escuchan las siguientes cosas de estos periodistas que sin duda reflejan el punto de vista del gobierno / Prisa / PSOE:

- "No hay que hurgar en lo que se ha hecho". (¿Ni siquiera en pro de la información y el interés del público? Pues vaya periodistas los...)
- "Ha habido sin duda importantes concesiones económicas y políticas". (No detalladas).
- "La oposición ha hecho lo que tenía que hacer, que es callar". (Genial, como plan para la oposición).
- "La vida humana está por encima de todo". (Se entiende: por encima de la dignidad, de la justicia, y del honor de las naciones).
- "Los terroristas, no lo olvidemos, secuestran extranjeros para colocar en apuros a esos gobiernosque son extraordinariamente débiles". (No queda claro a cuáles se refieren).
- "Que no se debe negociar, que no se debe ceder al chantaje, son principios que todos podemos compartir pero que es imposible llevarlos a cabo". (O sea, que hay que tener principios que no podamos cumplir).
- "En este caso nuestras convicciones últimas no nos han permitido sacarlas a la mesa". (Tampoco parece que hubiese mucho interés en sacarlas, puesto que son meramente teóricas).
- "¿Cómo se debe tratar con el terrrorismo? Pues como se está tratando". (Es decir, negociando, pagando y haciendo concesiones. Porque de perseguir a los secuestradores no se dice nada, ni siquiera por quedar bien).
- Por supuesto que ha habido un desafío al Estado español. (Y por supuesto que los que lo han retado, cuatro pelagatos con metralleta, han triunfado en esta puja, solución de la que se felicitan los periodistas en conjunto, a pesar de la derrota y aunque reconocen que "no es un triunfo de la democracia").
- (Y, el más disidente con la opinión de los demás, línea PP): "No se puede decir que la vida sea el valor supremo; eso sería un criterio zoológico. El valor supremo es la vida digna, que a veces requiere sacrificar la vida" (—pero no la vida de los demás, le replican. O sea: con la vida de los demás no se juega. Con el dinero y la dignidad de los demás, se sobreentiende que sí, porque están más repartidos y nadie se va a quejar mucho).  Y también, dando por hecho que se ha pagado a los secuestradores, dice el Pepero: "Yo también hubiera pagado, y luego hubiera dicho que no había pagado". (Y yo también, si me secuestran, quiero que trate Fernández de la Vega con los piratas. Ahora, que no la pienso votar en la vida).

Así está el tema, visto desde el Estado Español.

Luego, oyendo a los cooperantes, uno (supongo que el que fue herido) se queja de que el secuestro ha sido muy duro, y que es un crimen (—vamos, lo mínimo que se puede decir). ¡Pero el otro declara que los secuestradores los han tratado bien—"dentro de las carencias que tiene esta gente, que son muchas, graves"! Vamos, como sugiriendo que lo poco que tenían lo han compartido con nosotros.

Y creo que esto es un error—el creer que tenemos que ponernos en el punto de vista del otro, aun cuando el otro nos tenga a punta de pistola. Aquí hay una falta de coincidencia de intereses no reconocida: entre los secuestradores y los cooperantes, entre los cooperantes y los españoles, entre el gobierno y los periodistas, entre el PSOE y el interés general, entre la SER y los oyentes... y el minimizar el hecho de que hay intereses contrapuestos sólo lía las cosas.
________________

Aquí el comentario de EsRadio
, más incisivo y crítico, como cabía esperar.

De la Vega y los piratas










Lunes 23 de agosto de 2010

Occidente a oriente

Me ha gustado esta imagen que he encontrado por la Wikipedia. A ver quién adivina qué sitio de España es.

pda









































Camino del Norte


Domingo 22 de agosto de 2010

Vista al mar

Así se llama, al parecer, nuestro edificio. Es el de la derecha, visto desde el satélite, en este saliente que se llama la Punta de Petís, aunque parece el peñón de Vélez de la Gomera. Por la mañana la playa siempre está vacía:

petis

Y hoy en concreto había más delfines que personas en esta esquina.

Por cierto, el peñón de Vélez de la Gomera también se ve en los mapas de Google—pero hay que buscarlo con cuidado. Aún se encuentra antes el de Alhucemas. Estos peñones son algunos de los rincones del fin del mundo.

Vu d'en haut


¿Es esto una web oficial?

Comentarios a diversas páginas web relativas al Tribunal Superior de Justicia de Aragón:

Me resulta difícil creer que esto sea la página oficial de los tribunales de justicia españoles, pero lo cierto es que no encuentro una web del Tribunal Superior de Justicia aragonés, aparte de ésta. Supongo que es una señal del lamentable estado de la administración de justicia. Ni datos, ni enlaces, ni archivo de sentencias, ni recursos, ni información sobre el personal, ni nada de nada. Con transparencia como ésta va apañada la Justicia. A mí, desde luego, ya me ha perjudicado la inopia e incompetencia del Tribunal Superior de Justicia de Aragón. Aquí comento una sentencia en la que se echa de ver el lamentable nivel de la jurisprudencia que aquí se ejerce. http://firgoa.usc.es/drupal/node/43715 Pongan a un becario o a una secretaria a hacer una web mínimamente mejor, al menos.

con referencia a: Mapa TSJs (ver en Google Sidewiki)
_____________

Me resulta difícil creer que esto sea la página oficial de los tribunales de justicia españoles, pero lo cierto es que no encuentro una web del Tribunal Superior de Justicia aragonés, aparte de ésta. Supongo que es una señal del lamentable estado de la administración de justicia. Ni datos, ni enlaces, ni archivo de sentencias, ni recursos, ni información sobre el personal, ni nada de nada. Con transparencia como ésta va apañada la Justicia. A mí, desde luego, ya me ha perjudicado la inopia e incompetencia del Tribunal Superior de Justicia de Aragón. Aquí comento una sentencia en la que se echa de ver el lamentable nivel de la jurisprudencia que aquí se ejerce. http://firgoa.usc.es/drupal/node/43715 Pongan a un becario o a una secretaria a hacer una web mínimamente mejor, al menos.

con referencia a: ·T.S.J.· (ver en Google Sidewiki)

PS: Añado el mismo comentario usando Reframe It, una aplicación para Firefox que hace más o menos lo mismo que el Google Sidewiki, y permite añadir comentarios a cualquier página, visibles para quien tenga la misma aplicación. Pero de momento no consigo conectar este Reframe It a mi cuenta de Blogger ni a la de Facebook.

_____________

¿Es esto una página oficial?

Me resulta difícil creer que esto sea la página oficial de los tribunales de justicia españoles, pero lo cierto es que no encuentro una web del Tribunal Superior de Justicia aragonés, aparte de ésta. Supongo que es una señal del lamentable estado de la administración de justicia. Ni datos, ni enlaces, ni archivo de sentencias, ni recursos, ni información sobre el personal, ni nada de nada. Con transparencia como ésta va apañada la Justicia. A mí, desde luego, ya me ha perjudicado la inopia e incompetencia del Tribunal Superior de Justicia de Aragón. Aquí comento una sentencia en la que se echa de ver el lamentable nivel de la jurisprudencia que aquí se ejerce. http://firgoa.usc.es/drupal/node/43715 Pongan a un becario o a una secretaria a hacer una web mínimamente mejor, al menos.

con referencia a: Tribunal Superior de Justicia de Aragón. TSJ aragonés (ver en Google Sidewiki)




Una sentencia vergonzante

Mucho se ha escrito sobre los sorprendentes criterios jurídicos (o políticos) que viene aplicando el Tribunal Constitucional en sentencias importantes que afectan, como ésta, a la estructura del Estado y a derechos fundamentales. No sería bueno que semejante actuación quedase sin comentario en la web del Tribunal Constitucional. Aquí hay un par de comentarios al respecto. http://vanityfea.blogspot.com/2010/06/el-constitucional-pone-el-huevo.html

con referencia a:
"Pleno. Sentencia 31/2010, de 28 de junio de 2010Recurso de inconstitucionalidad 8045-2006. Interpuesto por noventa y nueve Diputados del Grupo Parlamentario Popular del Congreso en relación con diversos preceptos de la Ley Orgánica 6/2006, de 19 de julio, de reforma del Estatuto de Autonomía de Cataluña." - Sentencias (ver en Google Sidewiki)

El fallo del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto de Cataluña







Sábado 21 de agosto de 2010

Los infantes de Aragorn

Ivo nos lee una bonita elegía que ha encontrado en El Señor de los Anillos, la canción de un poeta olvidado de Rohan. Hela aquí en la Lengua Común, en una versión aproximada:

¿Dónde están ahora el caballo y el caballero? ¿Dónde está el cuerno que sonaba?
¿Dónde están el yelmo y la coraza, y los luminosos cabellos flotantes?
¿Dónde están la mano en las cuerdas del arpa y el fuego rojo encencido?
¿Dónde están la primavera y la cosecha y la espiga alta que crece?
Han pasado como una lluvia en la montaña, como un viento en el prado;
Los días han descendido en el oeste en la sombra de detras de las colinas.
¿Quién recogerá el humo de la ardiente madera muerta,
O verá los años fugitivos que vuelven del Mar?

Recuerda la poesía de Tolkien, claro, a los melancólicos poemas anglosajones—y también a las Coplas de Jorge Manrique.

La Profecía



The Sense of an Ending, revisited

Ha muerto esta semana Frank Kermode, uno de los críticos que más han ayudado a reflexionar sobre la retrospección y sobre la imbricación de tiempo, vida y narración.  Aquí un obituario en el New York Times. Yo lo oí en una conferencia en Norwich en 1991, hablando sobre el futuro del canon literario inglés. Quizá lo más significativo del futuro será que en él estaremos todos o muertos, o rodeados de muertos—de la gente que conocimos, y de los que habitaron el mundo con nosotros, todos muertos ya.


Frank Kermode: The Sense of an Ending



Viernes 20 de agosto de 2010

My Own Private Idaho

En el cineclub nos vemos esta película de Gus Van Sant, que la tenía yo atrasada. Película de cierto culto semifringe, tanto por su estética un tanto errática como por la temática marginal de chaperos, drogadictos y alusiones shakespeareanas. Casi lo que más me gustó fueron los colores y la fotografía. private idahoEl protagonista, Mike (el malogrado River Phoenix) es un desvalido prostituto narcoléptico—vamos, que se cae dormido o desmayado constantemente en los momentos más inoportunos. Esto no le facilita la vida, aparte de que el muchacho no tiene ni muchas luces ni formación ni oficio ni beneficio ni talento visible aparte de vender el culo, y hasta eso se le da mal. No es sorprendente que siempre se encuentre en la vida como perdido en una carretera que va a ninguna parte (una imagen en concreto, la de esa carretera en Idaho, que se repite al principio, a mitad y a final de la película). Depende de quienes se apiadan de él o le cogen afición, para ir tirando unos metros más allá. Ahora, que el chaval no mueve nunca un dedo para superar su situación, no da para más—es tan inútil y de nivel tan bajo que en cierto modo está más allá de la moralidad. De hecho es un niño mal crecido que nunca llegará a madurar, y lo más proactivo que hace es de hecho regresivo—volver a intentar localizar a su familia, una mierda de familia que debió dejar en algún recodo de esa carretera. Su padre, o quizá no sea su padre, es un pintorzuelo dejado que vive en una caravana, y su madre, al parecer una destalentada que cometió un asesinato pasional, se pierde en el pasado en algún viejo super 8 que es la imagen inalcanzable de un cielo infantil, inalcanzable y más que dudoso. El futuro no promete más: la película acaba con River (que tampoco parecía tener mucho más criterio que su personaje) tumbado en la carretera, saqueado por dos malos samaritanos y rescatado por un buen samaritano que se lo lleva a un horizonte vaquero demasiado bonito en ese último fotograma. Es que las valoraciones de la película van un poco a voleo—el director (como algún otro personaje) parece encariñado en demasía con Mike, por una mezcla de pura piedad y de cara bonita, o por su pura indefensión— porque no da para más el chaval. Igual el director está más cerca de Scott Favor, uno de los buenos samaritanos de Mike—del cual éste se enamora, pero Scott no es homosexual y es chapero sólo por vicio, no por gusto. Scott está forrado, hijo de un alcalde, prohombre y magnate, y se mete en la mugre de la prostitución como forma de hiperreacción adolescente contra el mundo de su padre. Pero volverá a por la herencia. Esta parte de la película repite (literalmente a veces) la historia del príncipe Hal y su padre Enrique IV en la obra de Shakespeare. El personaje de Mike no pega mucho en esa historia, por cierto—no sabemos que nadie se enamorase de Hal, a no ser Falstaff. El papel de Falstaff aquí lo hace Bob Pigeon, un viejo ratero que es el jefe extraoficial de la banda de chaperos drogatas—entre Fagin y Falstaff está el hombre. El tema shakespeareano, teniendo su interés inherente (el hijo pródigo que vuelve al mundo del padre, se hace cargo de la herencia, rechaza a sus malas compañías.... etc.) rechina un tanto en varias ocasiones—sobre todo cuando caes en la cuenta de que ninguno de estos personajes tiene la menor noción de teatro clásico, pues si no se verían a sí mismos repitiendo paso por paso las escenas de Enrique IV, incluyendo el robo de Gadshill (dios mío, hasta con trajes de fraile). En fin, que la película toca muchos palos, y siempre tiene algo interesante, pero a veces no acaban de combinar bien los ingredientes del guiso. El director, como decía, parece colocarse más en el papel de Scott (Keanu Reeves), como alguien que ve ese mundo marginal desde dentro pero sabe que lo tiene superado, que madurará y saldrá de él en cuanto elija, o que ya ha salido—tiene topsight—mientras hay otros como Mike, o como River, que son desvalidos y no tienen la capacidad de abrirse camino en la vida. La de Mike, por mucho que se lo lleven al horizonte infinito de Idaho, va a ser corta, sin dirección, y vivida como en un sueño.  Al fin toda vida viene a ser vivida como un sueño en una carretera infinita, igual viene de allí la fascinación que despierta el protagonista, aparte de ser delgadito y con buen peinado.

Una sombra, una ficción






Jueves 19 de agosto de 2010

Pepito Pelayo

Más phishing:

Estimado cliente, en su cuenta ha ingresado una transferencia de 939.12 euros. Remitente: Pepito Pelayo. Número de control: EU3393633308. Siga el enlace para consultar la información.

Atentamente, su banco CajaMurcia.

Bueno, lo siento por Pepito Pelayo, pero me da igual los motivos por los que me haya ingresado esos 939.12 euracos—me basta y me sobra con saber que los tengo en la cuenta. También diré que a veces me cuesta entender los criterios de negocio y la estilística de esta gente.

La letra pequeña



Miércoles 18 de agosto de 2010

Lapamán

Hoy hemos dado una vuelta por Pontevedra la vieja, y por la Isla de las Esculturas. También es el día en que Ivo y Oscar han flipado al comprarles un grueso volumen con todo El Señor de los Anillos—aunque no en la librería Michelena, que (lástima) ha cerrado. Por fin seguirán a gusto las aventuras de Gollum, ese pegadizo personaje, en busca de su tesoro.

Y de regreso a nuestra comarca hemos recalado en la playa de Lapamán... —Espec-Tacular, y vacía. Bueno, hace unos días al parecer se vio por allí a Rajoy, en un alto de sus vacaciones. Lo que es en cuestión de playas no le patina el criterio.

Rajoy Herodes






Martes 17 de agosto de 2010

What Isn't Narrative

A question by Michael Frank on the Narrative-L:

following this thread leads me once again to a question that – in one version another – has bugged me for years:  does any account of anything that includes a cause and effect dimension count as narrative . . . if i remember some of seymour chatman’s work accurately, it would seem that even verbal description [as distinguished from pictorial depiction] can have a cause/effect implication . . . . so  maybe what i’m asking is “what _isn’t_ narrative?”

My response:

On the issue of narrative-ness, narrativity, etc. there are of course many positions. Some are discussed in a volume I co-edited with John Pier,

Theorizing Narrativity. (Narratologia, 12). Berlin and New York: Walter de Gruyter, 2008.
   http://www.degruyter.com/cont/fb/li/detailEn.cfm?id=IS-9783110202441-1

My view is that there are of course degrees of narrativity, as well as more central and more deviant uses of the term and concept of narrative.

Some additional references on narrativity:
http://narrative.georgetown.edu/wiki/index.php/Narrativity
The discussion in Philip Sturgess's book is particularly elaborate.

Regards,
Jose Angel García Landa
University of Zaragoza
http://unizar.academia.edu/JoséAngelGarcíaLanda

Los blogs y la narratividad de la experiencia







 Lunes 16 de agosto de 2010
ivy
Otro enlace americano

Me ponen un enlace a la bibliografía en la Catholic University of America, en concreto en la guía de estudios para Filología Hispánica de la biblioteca.

Tiene esta biblioteca una colección muy organizada de guías de estudio—cosa frecuente en las bibliotecas universitarias americanas, y que acabará llegando por aquí, supongo. Otra buena colección de guías de estudio por materias la encontré hace poco en la Florida Gulf Coast University, donde también me enlazaron, en la sección de Filología Inglesa.

Y siguen apareciendo:

1) acabo de localizar mi ficha en el sancta sanctorum de la bibliografía norteamericana, la Biblioteca del Congreso de Washington—en la página de LIBRARY OF CONGRESS AUTHORITIES). Al parecer hay en esta biblioteca un par de libros míos, además de un enlace a la bibliografía.

2) Aparezco también en la página de recursos para Filología Alemana de la Universidad de Yale. Es mi cuarta crucecita de la Ivy League—porque ya me pusieron otros enlaces antes en Pennsylvania, en Brown, donde hice un máster, y varios en esa universidad de Cambridge que lleva fama de ser la mejor del mundo.

Me citan en Harvard






Domingo 15 de agosto de 2010

Good-bye My Love Good-Bye




C'est écrit



Sábado 14 de agosto de 2010

La Apropiación de la Universidad y la Promoción del Conformismo

Una vez me dijo una directora de mi departamento—totalmente en serio lo decía—que el departamento, a pesar de ser en apariencia parte de una institución pública, de hecho pertenecía a la catedrática, era SUYO. Puede que el caso no sea tan extraño, aunque normalmente las maneras en que los funcionarios se apropian de las instituciones son más indirectas. Pero son muy reales, sin embargo, las génesis de oligarquías funcionariales, redes de dependencias, grupos de gatekeepers o de trepadores asociados de escalafones... Cada vez se define más estrictamente, para la promoción dentro de la Universidad, lo que han de ser una carrera política y un expediente académico promocionables—que han de ser estándar, impolutos, con las afiliaciones convenientes, y con sellos de calidades y acreditaciones que hacen muy fácil descabalgar a quien no vaya recto por la vía trazada. Sobre todo eso tiene algo que decir José Carlos Bermejo Barrera, en la última sección de su libro La Fábrica de la Ignorancia (Akal, 2009). Algunos párrafos de esa sección final, titulada como sigue: "Se está gestando un proceso de patrimonialización de la Universidad, mediante el cual grupos de funcionarios pasan a monopolizar el control de la misma".

En ese proceso, a su vez, están teniendo lugar dos procesos paralelos: a) la monopolización de los beneficios académicos y materiales que se pueden obtener de la misma universidad por parte de oligarquías de profesores, y b) la degradación del ejercicio de la autoridad académica, que sufre un proceso de deslegitimación y que progresivamente pasa a ser monopolizada y ejercida por personas de menor jerarquía intelectual, lo que se reflejaría en la necesidad obsesiva de incrementar el control de la institución y el debilitamiento de de la capacidad de argumentación y el debate público e institucional. Un proceso éste último paralelo al de la degradación general de la vida política y de los partidos políticos españoles.

El incremento de la necesidad de control por parte de grupos de funcionarios en crisis es una consecuencia no sólo de la crisis de los propios sistemas en los que viven, sino de su incapacidad de analizar la realidad circundante. Esto les ha llevado, y les sigue llevando, a incrementar los procedimientos administrativos y de control de las instituciones y de la población, y a hacerlos cada vez más complejos y farragosos, con lo que se puede conseguir que lleguen a ser casi inútiles, además de perder su credibilidad propia.

Ese incremento de los procedimientos puede justificar y justifica la necesidad de la existencia de los propios cuerpos de funcionarios y del incremento de su número, pero a su vez el creciente alejamiento de la realidad circundante y la inutilidad de los propios procedimientos no pueden hacer otra cosa que alargar la agonía del sistema, a veces en plazos desesperadamente largos, si la caída no se ve precipitada por circunstancias externas.

Todo ello está ocurriendo también en la universidad española actual, en la que se ha creado una agencia de acreditación y control: la ANECA. Una agencia que viola los principios básicos del ejercicio de la función pública, puesto que suele ser más bien afín al partido político gobernante en cada momento, cuyos mandatos ejecuta. Esta agencia establece criterios de control de la calidad que no tienen ningún valor ni ninguna eficacia.

Se trata de unos procedimientos complejos hasta el barroquismo, meramente verbales y vacíos de contenido, construidos en torno a un lenguaje pseudopedagógico y pseudoempresarial, que sirven para justificarlo todo. Con ellos se puede conseguir aprobar cualquier plan de estudios que sea exactamente igual que el anterior, o en el que grupos de profesores ofrezcan sus materias sin ton ni son, superponiendo cada uno las suyas con las de los demás. Con ellos se pueden acreditar másteres carentes de valor en el mercado, y esteblecer toda clase de clasificaciones científicas, que en muchos casos ni siquiera coinciden con las establecidas internacionalmente, como es el caso de muchas revistas científicas.

Los participantes en los procesos de evaluación son los propios funcionarios, evaluados previamente con ese mismo sistema, y a veces ni siquiera los que han merecido las evaluaciones más altas. Unos funcionarios que creen poder controlarlo todo, desde los baremos para nombrar profesores hasta la distribución de todo tipo de recursos. Unos recursos que se controlan muy poco, una vez han sido asignados, debido a que da la impresión de que el mayor mérito es haber conseguido cada recurso específico, independientemente de los resultados que se obtengan con él. Y todo ello se debe a que en el caso de la ANECA, como en muchos casos cuando se trata de cuerpos de funcionarios, lo importante es el propio procedimiento, un procedimiento que puede llegar a constituirse en un verdadero ritual, tal como ocurría en la China antigua.

Como se trata, pues, de funcionarios aislados del mundo real, rentistas del Estado, que se hipervaloran a sí mismos y la importancia de su labor, complican voluntariamente los procedimientos, de  tal modo que lo que se valora es la voluntad de someterse al propio procedimiento, de aceptar las normas y los sistemas cada vez más arbitrarios y complejos, a la vez que progresivamente menos creíbles.

En este caso, como en el de todo sistema funcionarial en descomposición, cunde la sensación de que todos esos procedimientos en realidad son inútiles y meramente verbales. Se predica, por ejemplo, la movilidad y el cosmopolitismo, pero en realidad no hay movilidad de profesores entre las universidades españolas, y prácticamente ningún profesor español es promovido a puestos fijos en las universidades que sí poseen un prestigio en el mundo. Se alaba la tecnología, la industria y la flexibilidad del mercado, pero casi ninguno de los que se proclaman tecnólogos cosmopolitas se marcha a formar parte de industrias existentes al margen de las universidades, sino que prefieren seguir dentro de las propias universidades, en ese mundo que cada vez parece más ficticio.

Sin embargo el sistema sigue en pie tal como está porque pequeños grupos de profesores, que gustan de denominarse a sí mismo elites académicas, y a los que otros simplemente llaman oligarquías, encuentran beneficioso que las universidades sigan así. Para ellos es beneficioso porque se han hecho con el control de la institución y sus órganos de gobierno, de evaluación y de control a nivel autonómico y estatal. (...)

Del mismo modo que en España ha desaparecido el debate político real, basado en ideas y programas concretos, para ser sustituido por una crónica más o menos escandalosa de la vida y milagros de los dirigentes y militantes de los partidos políticos, cuyos nuevos líderes son incapaces de argmentar con seriedad y rigor, en las universidades se está dando una dejacion de responsabilidades por parte de muchos profesores que permite, y a veces incluso obliga, a que personas menos capacitadas o muy inexpertas asuman cargos para los que no están preparados. Unas personas que por su excesiva juventud y a veces por su falta de perspectiva son las únicas capaces de creer en un nuevo sistema académico en el que su promoción y su futuro laboral dependen de evaluaciones sin sentido, basadas en la cantidad de sus publicaciones y en las técnicas de gestión del currículum (....).

Para estos nuevos profesores toda la universidad es un simulacro en el que se trata de manejar y acumular los signos externos de prestigio, que permiten ascender académicamente, sean los que sean esos signos, a los que siempre tendrán que someterse, a pesar de que saben perfectamente que esos signos pueden resultar arbitrarios.

Ellos tienen que vivir en ese mundo cerrado de funcionarios rentistas, evaluadores de sí mismos, carentes cada vez más de un sistema de valores específico, y en el que sólo se puede ascender a costa de los demás, en el que hay que pelearse para conseguir unos recursos, que por definición siempre serán escasos para cualquier rentista, y en el que lo fundamental es llegar a formar parte de la pequeña oligarquía de evaluadores, contoladores y autoridades de todo tipo, para poder así estar seguro al juzgar a los demás y no ser juzgado.

En un sistema funcionarial en descomposición las oligarquías están regidas, como en cualuqier sistema, por la ley de hierro de la oligarquía de Mitchels, según la cual el gurpo dirigente tiene que ofrecer la opcion de formar parte de él a algunas personas, con el fin de que la mayoría pueda reconocer su legitimidad, a cambio de poder integrarse en el futuro en él. Sin embargo, por tratarse precisamente de una oligarquía muy cerrada, en este caso el número de cooptados de be ser muy pequeño, por  lo que ese mecanismo debe ser reforzado por los mecanismos de control de la mayoría, mientras las circunstancias externas a la institución permitan que esta misma siga existiendo de la misma manera en la que lo hace.

¿Hasta cuándo será así? No lo podemos saber, puesto que los historiadores, como alguien dijo, sólo sabemos profetizar el pasado. Sin embargo si desembocamos en el mundo real, con el que habíamos comenzado este artículo, podemos conjeturar que la situación de las universidades españolas deberá cambiar en el futuro, ya sea con una reforma radical, impuesta desde el exterior, pero que trate de salvar los caracteres básicos de la institución, con el fin de que pueda seguir cumpliendo sus funciones específicas, o bien con una reconversión más o menos salvaje, que sería impuesta cuando la absoluta disonancia entre las universidades y la realidad llegue a ser realmente conocida.

La posibilidad de una reforma integral y coherente no parece de momento posible, debido a la situación de crisis económica mundial en la que estamos. Pero no sólo por ella, sino porque la mentalidad de las propias oligarquías dirigentes, de evaluadores, controladores y autoridades académicas y políticas en cada uno de sus niveles la hace difícilmente concebible, por una parte, y nada deseable, por la otra. (...)

R. A. Baker ha señalado que el problema actual del capitalismo, un sistema que él considera esencialmente bueno, es el excesivo peso del capital financiero, o especulativo, frente al capital productivo. Por ello sería lógico pensar que, si algún capital va a entrar en las universidades españolas, será precisamente el capital financiero, que encarna la banca.

Dicho capital buscará beneficios rápidos en las universidades, a las que le interesará endeudar. Es en el mundo de ese capital donde el riesgo de descontrol fiscal y de corrupción puede ser más grande, como señala Baker, y por ello podría ser un peligro para nuestras universidades que unos funcionarios obsesionados por el control de sus instituciones decidiesen ponerse excesivamente en manos de ese capital, que por definición no mejoraría la calidad de esas universidades, sino que trataría de hacerlas entrar en sus circuitos de búsqueda de una alta rentabilidad inmediata.

Deberíamos evitar esa tentación, y la de todos los grupos de funcionarios en decadencia: la corrupción económica, que quizá pueda llegar a ser posible en el futuro. Y sobre todo deberíamos intentar que la pérdida de los valores específicos de la universidad permita que, gracias a la burocracia más desmedida e inútil, entremos en un proceso de control y normalización de las personas y las instituciones en el que sólo puedan llegar a sobrvivir los intelectuamente más mediocres, pues sólo ellos pueden hallar satisfacción y reconocimiento en un mundo académico en el que han desaparecido los verdaderos debates de ideas y en el que los controles más obsesivos y rutinarios se imponen por doquier por parte de quienes se saben incapaces, por su falta de conocimientos y valores, de controlar todas las universidades de un país de otra manera.

Por el contrario este nuevo tipo de funcionarios mediocres podrían sentirse muy a gusto y encontrar el reconocimiento en unas nuevas universidades en las que una docencia anodina, simplificada y regulada hasta la saciedad, unida a una pseudoinvestigación que desea más enterar en los moldes de los controles y las evaluaciones que la búsqueda del conocimiento en sí mismo, puedan llegar a convertir a estas viejas instituciones en pequeñas fábricas de producción en serie de los recursos humanos que requiera en cada momento el mercado, cada vez más degradado, del trabajo.


Cuando la calidad pierde su honesto nombre














Viernes 13 de agosto de 2010

Inception

Por cierto, sí vi Inception / Origen, la aclamada película de Christopher Nolan, después de haber visto hace poco El caballero oscuro, y ambas me han gustado. Podría haber ido a repetir Origen otra vez, que no estaría de más (las malas lenguas dicen que es una película diseñada para conseguir dos ingresos de taquilla por espectador)—con Álvaro y Beatriz que fueron a verla ayer, pero en su lugar me fui con los pequeños a Toy Story 3, que también recomiendo y recomiendan ellos. Y eso que Ivo tenía muchas ganas de ver Origen, aunque iba avisado de que supondría un reto para su redonda cabeza.images

Aquí hay una reseña de Roger Ebert, para quien lea inglés y no sepa de qué va la fiesta. Y aquí otras más elaboradas, una de David Hudson, otra de Vanessa Thorpe y otra de David Bordwell y Kristin Thompson. Ésta con interesantes apuntes narratológicos, y hasta una interpretación con referencia a la teoría de las múltiples inserciones de representaciones mentales de Robin Dunbar. Cierto que la película es una obra de arte de construcción compleja, y una mina para los aficionados a las paradojas narrativas y a los relatos con múltiples niveles, como yo.

De la reseña de Ebert, lo que más modificaría yo es esa noción de que la película es tan original... está hecha íntegramente (como todo, decía Barthes) de materiales reciclados, entrecruzados y recombinados. Algunos de ellos de películas previas de Leonardo DiCaprio, según entiendo—hay que cuidar el Star System. Y las peleas espectaculares con efectos de gravedad cero, el argumento de videojuego, los paisajes imposibles, los niveles de realidad, la duda ontológica sobre si el mundo es sólido—todo se puede encontrar en películas anteriores. Citemos así rápidamente: Total Recall, Solaris, eXistenz, Abre los ojos / Vanilla Sky, The Matrix, Eternal Sunshine of the Spotless Mind, La memoria de los muertos, El imaginario del Doctor Parnassus, World Builder, o aquélla de Robin Williams sobre el mundo de los sueños... con angustia de pérdida de pareja incluida, en estos casos. Eso sí, Inception está muy bien hecha en todos sus aspectos, y si hay costuras están bien alisadas. La pequeña señal ambigua del final, la peonza que termina o no termina de girar, y nos deja con la duda de si hemos llegado a la realidad o estamos atrapados todavía en una ficción onírica—y lo estamos, claro, pero por poco tiempo, porque pronto termina la película, y el cine es el modelo de ficción onírica que inspira todas estas ambivalencias de la realidad.... La pequeña señal, digo, la peonza, me recuerda al caballito de papiroflexia que aparece al final de Blade Runner—una pequeña pista de que quizá la realidad que hemos estado viviendo por delegación admite ser interpretada de otra manera. También es, claro, como el beso final de Total Recall, un homenaje a la ficcionalidad del cine y su capacidad para hacernos vivir mundos dentro de mundos.

En cuanto a mí, todo el que me conozca sabrá que Inception sí siembra hábilmente dudas sobre si, una vez despertamos a la realidad de la sala, y los zombis abandonan el local como decía Mecano—sobre si hemos vuelto realmente a la realidad, o seguimos atrapados en un sueño apofénico, en el que oscuras señales nos dan pistas de que estamos viviendo una realidad virtual artísticamente diseñada por el Genio Maligno. Recordemos la inquietante investigación filosófica de Nick Bostrom, "Are You Living In a Computer Simulation?". Son estas dudas a la vez un tema eterno—que toda la vida es sueño— y un Leitmotiv de nuestros tiempos acelerados por la realidad virtual y los niveles de representación insertos unos dentro de otros, la facilidad para manejarlos que nos han dado la novela, el cinematógrafo y la cibernética. Inception se pone sus propias normas, arbitrarias, claro—la diferencia de duración entre los tiempos de un nivel y otro, la permeabilidad de los niveles de sueño, que da lugar a divertidas correspondencias entre una realidad y otra, las arquitecturas paradójicas que son una especie de símbolo visual de la película misma... todo manejado con una soltura y un acabado que son los que le han dado a esta película el éxito que ha tenido, no pensemos que es el tema cartesiano (ése de la duda sobre la sustancialidad de la realidad) el que más vende en cine, por muy sustancialmente cinematográfico que sea. Y lo es—esta película, lejos de ser original como creía Ebert, es una obra de género, de un género, el de las múltiples realidades, que se ha ido asentando poco a poco en el cine, que asoma mucho en algunas películas como ésta, y menos explícitamente, apenas esbozado, en otras—pero con el cual el cine ha encontrado un auténtico filón, una vocación—y un puente más que lo une a nuestra experiencia cotidiana, que una vez la interpretamos como lo que es, es compleja, y nos lleva a lo largo del día, y de la noche, a través de múltiples mundos virtuales, ensoñaciones, imaginaciones, pesadillas y despertares—abre los ojos—parciales, antes de ese gran despertar al sueño eterno que es la muerte.

Dos detalles. La exposa de Cobb/DiCaprio, interpretada por Marion Cotillard—Mal, creo que se llamaba—ha acabado confundiendo sueños y realidad, con todos esos experimentos metaficcionales, y se suicida creyendo que así va a salir al mundo exterior fuera de todos los sueños. Sólo logra, claro, morir—y seguir viva únicamente como personaje del mundo más profundo de los habitados por Cobb, un mundo que va arrastrando en secreto a través de todas sus labores y trabajos de fino ingeniero—pero que no cesa de producirle interferencias y de poner en peligro la estabilidad de todos los demás mundos en los que habita. En el centro de todas las redes de mundos de Cobb, allí está la femme fatale, la araña o mujer monstruo de quien no puede escapar, a la vez añorada y temida—con ella vivió una vida entera, virtual, y llegó por lo que se ve a celebrar las bodas de oro y a morir de viejo con ella—antes de verse arrojado a través de otras dimensiones en las que eran otras vidas las vividas. Todos los tiempos de la vida (de la real y de las posibles) son virtualmente simultáneos, en cierto modo, y también eso lo recoge la película, esa eternidad del recuerdo o esa simultaneidad de los muchos mundos mentales en que habitamos.

Y el otro detalle: la idea que quiere implantar Cobb, como encargo de Saito, para acabar con el imperio concurrente. La duda sobre cómo haría Fischer Jr., el joven heredero capitalista, para no decepcionar a su padre Fischer Sr. Pues el joven heredero tiene una relación problemática con su padre, y ése es el punto débil a atacar, según Cobb y Saito. Se le hará creer que Fischer Sr. estaba decepcionado con Jr. porque no había intentado vivir su propia vida, sino únicamente imitarle a él y seguir sus pasos (que llevan a la decepción). Aquí hay una escena que retoma un tema de Ciudadano Kane: el millonario moribundo nos da una señal que remite a la infancia—Rosebud—pero en este caso no a la propia infancia, como señal de su insatisfacción con su propia vida, sino a la infancia de su hijo. Guarda el anciano agonizante, en la caja fuerte, el testamento que anula sus disposiciones anteriores sobre su fortuna, y también un molinillo de viento de su hijo cuando era pequeño. Como señal de la decepción que supone que crezca todo hijo, supongo, pues no queda claro aquí, viva la vida que viva, cómo podría haber satisfecho las aspiraciones de su padre, si era al niño a lo que echaba de menos. Llegados a este punto sugiero cambiar de nivel de realidad, e ir a ver Toy Story 3.

____________________

Addenda:
En primicia, o segundicia, la reseña de Inception según Álvaro, publicada en su facebook:

Origen es, sin duda, una de las mejores películas que he visto, y la encuentro al mismo nivel que Matrix (aunque le falta el Agente Smith :D). Guau, en serio, es que lo tiene todo: la dosis justa de acción (es decir, un huevo), sueños, tren...es, unos efectos especiales de la leche, un guión muy bueno y bien explicado...
Bueno, empecemos analizando el principio. Es difícil de la leche, así de claro. Te sacan a unos chinos, una peonza y al DiCaprio medio ahogado y no sabes qué leches pasa ahí. Luego, a los diez minutos, ya pillas el ritmo y el estilo de la peli, te empiezan a explicar conceptos y la sigues bien, pero vamos, que empieza fuerte XD. Además, más tarde el asunto se complica mucho y hay momentos en los que piensas “Me pierdo, me pierdo”, pero no hay que tener miedo, que todo está explicado ¿vale?. Llegados a este punto, para seguir con el post voy a tener que explicar un poco del argumento (nada que no podáis ver en cualquier blog, en serio): el prota, Cobb, es un especialista en espionaje industrial que tiene un método un tanto curioso; el equipo que lidera seda a la persona de la que quieren extraer la información y crea un escenario virtual en su mente (un “sueño artificial”), que el sujeto se ocupa de rellenar con la información de su cerebro. En ese “sueño” siempre incluyen un lugar seguro (una caja fuerte, una cárcel...), que el cerebro del receptor reconoce automáticamente y llena con la información que desea mantener en secreto. Luego, Cobb se inyecta un sedante, se introduce en el mismo sueño que el receptor y roba la información que necesita de su mente. Así de simple XDD Bueno, el caso es que un día un japonés le contrata para que haga lo contrario; introducir una idea en la mente del heredero de un imperio financiero rival para que decida disolver la empresa de su padre cuando éste muera (de ahí el título de la peli: “Origen”, el Origen de una idea, aunque deberían haberla traducido como “Concepción”, más bien...). Los personajes están muy bien, la verdad, y la peli también tiene momentos graciosos ("Tienes que soñar a lo grande, tío" -lanzagrazadas- PTUI-KABOOM!!!!)
Finalizando ya la parte sin Spoilers, os digo que es una peli MUY buena y muy entretenida, pero que te obliga a estar con la CPU mental a toda leche las dos horas y media que dura.

SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS SPOILERS

Fischer es un pobre pardillo, así de claro. Pero pobre chaval, joder, la de meneos que le meten para, al final, manipularle la mente...y la pena que me dio cuando entra, engañado, en su propia cabeza, abre la cajita fuerte de su padre...y se encuentra con su propio Rosebud...imaginario, porque eso sólo significa que, en el fondo, él, y sólo él, quería creer que su padre le quería. Es una mentira imaginada por él mismo, pero el pobre se lo traga porque piensa que está en la mente de su tío. Ahí sí que tuve ganas de meterle de leches a Cobb...cretino...¬¬
Y me parecieron muy guays las escenas en el segundo sueño, cuando están en la nieve. Parecía que estaban en el Call of Duty: Modern Warfare, o algo así...lol
Ah, por cierto, las proyecciones-gente de negocios de cara seria daban cague, ¿eh? XD

Bueno, la próxima peli que veré será un poco más facilona: "Los Mercenarios" (OOOOH!! Sesentones cachas metiendo caña!!) XD

(Buen punto lo del Rosebud imaginario, este Álvarez...)

La realidad flojea



Jueves 12 de agosto de 2010

Crimen nacional y tragedia

Comentario que pongo a un artículo sobre Hiroshima y Nagasaki, de Fernando Peregrín, en Tercera Cultura:

El Estado de Derecho de los norteamericanos, como el de otras muchas naciones, tiene elementos endebles en sus raíces— como la exterminación masiva e indiscriminada de civiles en Hiroshima o Nagasaki, por la que jamás se ha juzgado a Truman, por ejemplo, ni se le ha apeado de ningún panteón. Son crímenes de guerra nunca reconocidos como tales, sino justificados y medio escondidos, medio aceptados como parte de la tradición patriótica. Pero en eso no somos distintos los demás occidentales. Todos los Estados son, en cuanto tales, administradores de violencia, y muchas veces esa violencia legal se ha llevado por delante a inocentes, sin que se exijan responsabilidades. Por eso la historia es trágica, porque aun en el caso de llegue a prevalecer lo relativamente mejor (desde un punto de vista ético, digo), va imbricado indisolublemente con mucho de lo peor. Nosotros colaboramos con quienes sostienen el sistema que no exige responsabilidades— aun manteniendo una distancia crítica con respecto a lo que menos nos gusta de nuestra sociedad, estamos pillados todos en una cadena humana.

El principio de funcionamiento del sistema




Miércoles 11 de agosto de 2010

La Maestra

Este texto lo escribió mi padre para el libro Maestras (Zaragoza: Prames, 2004), un volumen colectivo de relatos, recuerdos y notas sobre las maestras de los pueblos. En la cubierta aparece mi tía Angelines, su hermana, como maestra arquetípica, en la clásica foto rodeada de los niños de la escuela.

LA MAESTRA

(A Eusebia Pomar Guillén)

¿Un relato? ¿Una historieta? ¿Una historia? La realidad superaa la ficción. Allá va.

En un lugar del Pirineo, cuyo nombre tendrás tú que averiguar, bastante más de cien años ha nació una maestra. Y digo que nació maestra porque eso quiso ser desde que balbuceó sus primeras palabras, aunque al principio sólo lograba decir que quería ser 'maeta'. A ese fin dedicó todos sus afanes. Vosotros juzgaréis.

Su padre, Benito, agricultor en los Monegros, había hecho el servicio militar en Cuba y al regreso, cansado de ver sequías y deseoso de ver España, compró una galera y unas mulas y, junto con uno de sus hermanos, durante varios años, ése fue su menester.
maestras
Para sufragar los gastos compraban lo que más abundaba en el país que atravesaban e iban vendiéndolo a lo largo del camino. Naranjas en Valencia, mantas en Palencia... Decía su hija, la maestra, que contaba anécdotas de cualquier lugar de España donde llegase una carretera, de carro, lo mismo de Galicia como de Andalucía.

Pero todo tiene su término y a él se le acabó la carretera antes de llegar a Sallent de Gállego. Era lógico porque en aquél entonces estaban empezando a construirla. Y, cosa atípica, empezaron a construirla por el fin. En Sallent decían que que si se empezaba por el final siempre se encontraría presupuesto para llegar a enlazarla si éste se acababa. Como siempre, tenían sus buenas influencias y las emplearon.

Sallent estaba rebosante de obreros con dinero y sin tiendas donde comprar. Así pues, allí llegaron, aunque no me explico cómo, nuestros incansables viajeros y, encontrando un vacío comercial, montaron el primer comercio fijo del Valle de Tena de que tengo noticia. Eso fue hacia 1880-84.

Allí, con Dámasa, una sallentina vecina, fundaron su familia. Pero aquí no nació la maestra sino un hermano suyo. Valle abajo avanzó la carretera, con ella los obreros y la tienda tras ellos. En el pueblo de esta segunda tienda del Valle de Tena nació la maestra que nos ocupa.

Al bautizo no asistieron sus abuelos, tíos ni parientes de Sallent, porque aquel año, por Todos los Santos, cayó una gran nevada. Su madre tampoco fue a la iglesia, pues no era prudente salir de casa con esa gran nevada y un parto tan reciente. Pero sí tuvo una gran sorpresa:

—¿Sabes cómo se llama tu hija? —le preguntó la madrina al regresar de la iglesia.
María, como dijimos—contestó la madre.
—No; se llama Eusebia. El cura ha dicho que no se le debía quitar un nombre tan bonito como se ha traído.

Dos años más tarde, en 1892, finalizadas las obras de la carretera, comercio y familia se trasladaron a Biescas.

Aquí hicieron una gran amistad con dos maestros jóvenes que acababan de llegar y que pronto contrajeron matrimonio: D. Amadeo y Dª Maximina. Ambos influyeron grandemente en el destino de nuestra maestra.

De los 6 a los 13 años Eusebia asistió a la escuela de Biescas con toda normalidad. Debe subrayarse, eso sí, su aplicación y sentido de la responsabilidad. 

Por aquel entonces, no existía el Ministerio de Educación, ni con este nombre ni con los que sucesivamente se le van adjudicando, y los maestros, aunque conseguían su plaza por oposición, dependían económicamente del Ayuntamiento. Según costumbre recibían, al final del año, un canastillo lelno de duros, pesetas, perras gordas (10 céntimos), perras chicas (5 céntimos) y céntimos propiamente dichos (gordos y chicos).

Al comercio de Biescas acudían muchos clientes, siendo habituales los de Sallent, que no pasaban sin visitar a su paisana. El más destacado de todos, al menos por su estatura, era el Gigante de Sallent, que también era admirado por su fuerza. Los sacos que un hombre normal llevaba apurado en sus espaldas los llevaba él sin esfuerzo bajo el brazo, y no uno, sino dos. Cuando entraba en la cocina debía instalarse encogido, con la cabeza entre dos vigas. Tapaba con la punta del dedo pulgar un dur ode los "Amadeos" sin que pudiera verse nada en absoluto. Destacaba también por su carácter bonachón.

En 1903, cuando Eusebia contaba 13 años y sólo le quedaba uno de ir a la escuela, murió el Maestro, idóneo, o enseñante que se ocupaba de los niños de 4 a 6 años, y a D. Amadeo y Dª Maximina se les vino el cielo encima de pensar que sus nuevos alumnos ingresaran sin distinguir siquiera las vocales. He de aclarar que, por aquellas fechas, la matrícula normal en las escuelas de Biescas rondaba los 130 alumnos y otras tantas alumnas, atendidos por un maestro y una maestra. Se hicieron muchas gestiones para mantener la escuela de 4 a 6 años abierta, pero nadie en el pueblo quería hacerse cargo de esa tarea.

Como la alumna, Eusebia, de 13 años, era despierta, aplicada, responsable y  tenía una indudable vocación de Maestra, D. Amadeo le propuso que se encargara de esa clase. Tras muchas dudas por parte de todos, pues había que buscar también un local, prepararon una sala grande en lo alto de la casa, y ayudada por su madre, que de tanto en tanto subía de la tienda para colaborar, empezó su tarea.

Cobraba una peseta al mes por cada niño. Esto lo pagaban los padres. Si el niño se constipaba o tenía el sarampión, se reducía la aportación a 80, 60, 40... céntimos.

Todo lo que ganaba lo dedicó, desde el primer momento, para sufragar sus estudios de maestra.

Sus estudios de Magisterio los hizo por libre, ayudada principalmente por Dª Maximina, su vecina y maestra y que, con el tiempo, llegaría a ser su cuñada. Pero con sus 130 alumnas, la casa, los hijos y preparando las labores de costura, que entonces se hacían en la escuela, quedaba muy poco tiempo. Así pues, tuvo que afrontar sus estudios casi sin ningún apoyo. La vida era sencilla y en las largas y oscuras tardes de invierno se juntaban las dos familias para contar los sucesos del día, narrar cuentos o leer historias del periódico, a la luz de la vela o de las teas, aunque, a partir de 1901, ya pudieron hacerlo a la luz de las bombillas.  Cuando Eusebia acabó sus estudios, comenzó a preparar las oposiciones al Magisterio. El lugar más cercano para hacerlas era Zaragoza y ya debía haber tren, pues no recuerdo oírla hablar de ir en diligencia. Dª Maximina, en 1890, vino a Biescas, desde Huesca, en diligencia de caballos, haciendo noche en Santa María de la Peña.

Seis veces se presentó a las oposiciones, con sus correspondientes desilusiones, pero siempre fue tenaz y constante y al final, a sus 26 años, fue destinada a Otal. Hoy ahí no vive nadie. Llegó la lluvia amarilla.

Otal tenía entonces 16 hogares. Entre 100 y 120 habitantes en verano. En invierno, solamente quedaban en el pueblo los ancianos, las mujeres y los niños. Los hombres iban con el ganado a la tierra baja. Saliendo de Biescas, al este, tras una montaña cubierta de nieve la mitad del años, se encuentra Otal. Para llegar a Otal, que está a 1470 m. y es el pueblo más alto de toda la comarca, si se va andando, lo mejor es subir a Erata por Barbenuta y Espierre. Una vez en la punta, a 2005 m., ves el pueblo abajo en un valle muy solano. Esta es la ruta que eligieron Eusebia, sus padres, D. Amadeo y los acompañantes que desde Otal vinieron a buscarlos con caballerías.

Como siempre, con los machos cargados a tope, les costó 6 horas llegar al pueblo. Todos alabaron la valentía de la maestra, que sin descabalgar, había llegado al pueblo atravesando los tramos más peligrosos, donde era frecuente que las caballerías resbalasen e incluso cayesen. Había una explicación: la maestra iba aterrorizada y confiaba más en el instinto del animal que en sus propias fuerzas. Por otra parte, si se desmontaba, no había en todo el trayecto un punto donde volver a montarse en aquellas bestias enormes, tranquilas y sensatas.

Todo esto aconteció el día de San Ramón, 31 de agosto de 1916, en plena Primera Guerra Europea. Cuando llegaron ahí, sólo se escuchaban la bandurria, guitarra y acordeón, usuales en las fiestas de los pueblos en aquél entonces, y qes que ese día se celebraba la fiesta en Otal.  Del sol de la montaña llegó roja y quemada, y, visto el panorama de aislamiento y soledad que le esperaba, le entró tal llantina que, a pesar de la fiesta, los halagos de todos y su natural comedido, no se pudo contener. A esto habían venido a parar todas sus ilusiones, todos sus esfuerzos, todos sus sacrificios, estudiando después de las horas de clase, incluso a la luz de la luna, ahorrando peseta a peseta, céntimo a céntimo, para poder desplazarse a Zaragoza a unas oposiciones tantas veces fallidas.

Ya más calmada, pues, eso sí, sabía sobreponerse a las situaciones más adversas, se hizo cargo de la situación y resolvió que tenía que aceptar la realidad por dura que le pareciese. Para consolarla, los vecinos le explicaron que en invierno, durante muchos días, a veces meses, no se abría la escuela a causa de las nevadas y las ventiscas que envolvían las puertas de nieve y por lo tanto no tendría que ir a trabajar.

"¿Ve Vd. esa borda? Pues cuando nieva en invierno todo se queda parejo y los terneros, cuando salen a beber, se pasean por el tejado lo mismo que por la calle".

A Eusebia, que ante todo estaba allí para ser maestra y no concebía pasarse el invierno sin trabajar, no le gustó la perspectiva, así que, cuando llegaron las grandes nevadas, consiguió que le abrieran camino hasta la escuela, adonde iba a veces por trincheras de nieve más altas que ella, y no era pequeña.

En las Navidades y Pascuas, las únicas salidas que hacía durante el curso, el paso a través de la montaña de Erata, con la nieve, estaba impracticable. Hacían el viaje por Escartín, Ainielle, Berbusa, Oliván, Orós Bajo y Orós Alto, con paradas en las casas de familiares y conocidos de los acompañantes, lo cual, unido al paso seguro pero cansino de las caballerías, hacía que empleasen todo el día.

Llorando entró y llorando se marcó de Otal, tras seis años de estancia. Todo el pueblo salió a despedirla. Allí djaba, enterrado en el pequeño cementerio, a su padre, que la acompañó en sus últimos años y que, tras haber recorrido todas las carreteras habidas, vino a terminar sus días en un pueblo en el que ni siquiera llega, hoy en día, una pista forestal.

Por concurso salió destinada a Belber de Cinca, un pueblo ya mayor y con mejores comunicaciones, de donde recordaba las grandes celebraciones que hacían para la fiesta del árbol.

Durante su estancia en Belber, contrajo matrimonio con Ángel, hermano de sus antiguos maestros y vecinos, con los cuales seguía teniendo una estrecha relación. Era el amor de su vida.

Fue ahí donde se le presentó un gran dilema: debía escoger entre marchar a vivir a Escuer (hoy Escuer Alto), sin carretera, y abandonando la profesión que tanto esfuerzo le había costado, o bien continuar en Belber, separada de su marido. Sin dudarlo, pero con gran duelo, optó por lo primero.

En el año 1930, en un concurso de traslados, consiguió la escuela de Biescas, que además acababa de estrenar edificio. Todo iba de frente.

Su marido, Ángel, animó al Ayuntamiento, y tras muchas gestiones en Madrid habían conseguido trasladar el pueblo de Escuer, muchas de cuyas casas presentaban grietas por corrimientos de tierras, al actual emplazamiento junto a la carretera. Muchos de sus vecinos, que trabajaban en las obras de los barrancos de Arás y Arratiecho, vieron acortada sensiblemente la distancia al trabajo, y él mismo podía desplazarse y vivir en Biescas. Pero eso es otra historia, y larga: sigamos con la Maestra.

Y llegó la guerra. A los quince días de comenzar ésta, cuando aún nadie sabía muy bien por dónde venían los tiros, Eusebia se enteró bien de dónde iban a parar. Su marido fue la primera víctima de toda la comarca.

Llorando, sin consuelo posible, comprobó que perdía la vista. No podría dar clases. Era viuda y con tres hijos a su cargo. Tomó la determinación de no llorar más. Se hizo a sí misma un pacto silencioso de silencio. Ese tema era tabú y naadie quiso en adelante provocar más llantos.

Respetaremos el pacto. Pasarmos por alto los momentos y escenas más tristes, y nos ceñiremos en lo posible a los aspectos más profesionales.

Toda Maestra lleva en su interior un instinto de segunda madre. Muchas de las maestras, durante la guerra, tuvieron, bien a su pesar, que ejercerlo a tope.

A ifn de sacar a los niños de los peligros del frente, se crearon las Colonias Escolares. A una de ellas, en las Vilas del Turbón (Huesca) fueron a parar los niños y maestras de Biescas. Allí la dedicación a los alumnos era exclusiva, incondicional e ineludible. Día y noche. 24 horas.

Era la supervivencia. Era suplir a cada madre, que estaría llorando y que sólo tenían el pequeño consuelo de pensar que sus hijos estaban en manos de personas en las que siempre habían confiado y que no los abandonarían. Pero era la guerra...

Fueron maestras y madres de día y de noche, con los enfermos y con los díscolos, procurando sufrir la falta de amor maternal y los momentos tristes que a veces embargaban sobre todo a los más pequeños. Nadie estaba seguro de que volviesen a ver a sus padres y eso los niños instintivamente lo percibían.

Como premio a esta gran labor, al reincorporarse con sus alumnos a la zona llamada nacional, fueron suspendidas de empleo y sueldo, probablemente por haber ejercido su profesión en el bando contrario.

Esta situación duró varios meses. El dinero ya no valía, pues había una nueva moneda, los ahorros se acababan y su situación no se resolvía. Así pues Eusebia, que como maestra siempre había impartido la justicia entre sus alumnos, creyó que aquella nueva sociedad no podía funcionar sin, al menos, un atisbo de justicia. Se armó de valor y junto con Maximina, su antigua maestra y ahora inseparable compañera de desgracias, ésta no muy convencida, solicitaron una entrevista con el entonces Director General de Enseñanza Primaria.

Hasta el año 1959 ejerció su labor en Biescas, luchando tenazmente por que sus hijos alcanzasen al menos los mismos estudios que ella. No era tarea fácil. En primer lugar, sólo había un Instituto Oficial en Huesca y en aquellos tiempos de racionamiento ya era un logro conseguir la supervivencia. Para desplazarse a Huesca se necesitaba un salvoconducto de fronteras cuyo costo venía a ser bastante más de la mitad de un jornal y sólo valía, cuando más, para 15 días.

Jamás profirió Eusebia una palabra de odio o venganza. Fue cristiana en el sentido más profundo de la palabra. No concebía la mentira ni como broma.

Entre 1929 y 1959, junto con su cuñada que ejerció cincuenta años, todos ellos en biescas, fueron maestras de abuelas, hijas y madres de toda esta villa. En total, desde 1903 hasta 1960, fecha en que se jubiló a los setenta años, trancurrieron cincuenta y siete, todos dedicados a la enseñanza. Quizá vosotros sepáis de otros récords.

Tras una permuta, acabó su carrera en Saqués, y justamente aquel día, tras un gran temporal de lluvias se cortó, en el Zoque, la carretera que construían cuando nació. Hoy, desde el pueblo en que nació hasta el que finalizó su profesión (quién iba entonces a pensarlo), como dice la Ronda de Boltaña, puede uno desplazarse en un barquito de vela. Pero esta vez de verdad.

Sirvan estas líneas de homenaje, aunque breve, para estas dos y en general todas las maestras que, muchas veces incomprendidas, han dejado su vida y su alma esparcida por los yermos, como decía, no hace tanto, una de ellas.

Tres han sido los motivos que me han llevado a escoger a esta maestra.
1) La conocía muy bien.
2) No tengo noticia de nadie que haya dedicado más tiempo a la enseñanza.
3) Era, y seguirá siendo siempre, mi madre y maestra.

Ángel García Pomar
Biescas (Huesca), marzo 2004

La República de los Maestros







Martes 10 de agosto de 2010

Más sobre retroalimentación cerebral

En mayo nos pasaron por Psyart este post; comentaba Norman Holland que la idea de la retroalimentación cerebral está desarrollada (con vistas a sus consecuencias para la teoría literaria) en su libro Literature and the Brain.

feedback
Does the Brain Use the Scientific Method?


Our senses—sight, hearing, taste, touch, and smell—are bombarded with input from the ever-changing world around us. For centuries, philosophers and scientists have tried to make sense of just how our brains make sense of our environments. A neuroimaging study in the Feb. 24 issue of the Journal of Neuroscience by researchers at the Max Planck Institute in Germany suggests that our brain does so by a process similar to the scientific method.


The predictive brain


The idea of a 'little scientist' inside in our heads making and testing predictions is not a new one. It is at the crux of the mind/body problem—or the nature of the relationship between our mental and emotional processes and our brains—and has been hotly debated since Plato was on the lecture circuit.


"I've been studying how brains give rise to minds for over 50 years," says Stephen Grossberg, director of Boston University's Center for Adaptive Systems. "And part of examining the mind/body problem is understanding it in terms of the real-time adaptation of an individual's behavior to a changing world filled with unexpected events."


How are human beings able to suss out the environment around them so quickly and efficiently? One idea is that our brains are forming predictions from the top down. That is, we use data from our past experiences to help cull all the extraneous sensory data that is flowing in from the environment. Neuroanatomy seems to support this idea.


"Everywhere you look in the brain, almost every connection you see has one going in the other direction, too," says Moshe Bar, a neuroscientist at Harvard Medical School. "The more we thought about this anatomical set-up, the more it seemed like there must be some kind of feedback happening."

Arjen Alink, a researcher at the Max Planck Institute, thinks this feedback has everything to do with the brain actively making predictions about the environment—and then testing them against sensory input. "We believe that the brain actually constantly has some kind of expectation about what will happen next," says Alink. "Sensory input provides information about whether those predictions are correct."


Less activation for predictable stimuli


Alink and his colleagues decided to test this hypothesis by measuring brain activity in Area V1, the area of the occipital cortex linked to early pattern recognition.


"There was a previous finding that the brain has less activation when perceiving coherent motion, or lots of objects moving in a similar pattern, than when seeing random motion," says Alink. "This and other studies provided a context that if a stimulus is predictable the brain doesn't have to make as much as an effort to process it."

To see if this finding held at V1, the first stage of visual processing in the cortex, the researchers scanned study participants using fMRI while showing them visual images that moved in predictable and unpredictable manners. "If anticipation or prediction is a fundamental principle, then we should see reduced activation in V1 for a more predictable stimulus even at this early stage of processing."

And that is what the group found—suggesting that V1 processing is more efficient when the stimulus is predictable. But going further, the group also found a direct correlation between predictability and brain activation.
"

As the stimulus becomes less predictable, we'd expect the signal in the brain to increase. And as it becomes more and more predictable, the activation should systematically reduce," says Alink. "That's what we found. With the least predictable stimuli, we saw the highest response in V1. In the most predictable, the lowest. And in between the two, an intermediate level of activation. It seems that our brain works hard to hypothesize and then test what's going to happen next."


Prediction and mood


Bar says the finding is consistent with other work going on in the field. "More and more, you see the top-down facilitation of perception and action everywhere. Evolution has shaped our brains to be proactive and anticipate what is happening around us and what could happen later."

But he also argues that motivation is required to do this—and the brain's reward for making these continuous hypotheses about the outside world is a better mood. In a review published in the November 2009 issue of Trends in Cognitive Sciences, Bar suggests that the healthy brain is always generating predictions to help us minimize uncertainty, prepare future actions, and make the right decisions. An unhealthy brain, on the other hand, is unable to make these predictions, leading to more uncertainty and, ultimately, depressed mood.

"Imagine a population that can't generate predictions often enough. They live in a constant state of uncertainty and anxiety," says Bar. "Prolonged anxiety leads to mood-related mental disorders and depression."


He argues that depression leads to a chemical imbalance in the brain that prunes synaptic connections in the hippocampus, making it more difficult for the brain to generate predictions. Bar does acknowledge the hypothesis has a bit of a chicken/egg problem—does the brain stop predicting leading to the lack of those connections and then a lack of neurotransmitter release? Or does a lack of neurotransmitter lead to fewer connections and less predictions? But it is an area, he contends, that requires further study.


"The idea is that there are links between serotonin and associations that help the brain make predictions," he says. "And there may be promising treatments for depression that come out of this line of research."


Next steps


Alink cautions that his work is preliminary but promising. In future work, he hopes to look at predictions making use of other senses and investigate the role memory plays. Bar plans to focus his efforts on the relationships between predictions and mood disorders. Both agree there is plenty still to learn. But Grossberg is excited about all the possibilities'and future studies that may offer new insights to the age-old mind/body problem.


"This is where the revolution is. It's not about predicting in a stationary world where things don't change. That's classical, that's known. And it's not just about prediction," says Grossberg. "It's about how our brains can learn to make predictions about a world that's changing in unexpected ways. It's understanding how new fast learning and information processing can occur in response to a non-stationary world without destabilizing our current memories and knowledge."

_______________

Y en septiembre, también via PsyArt:

Speaker-listener neural coupling underlies successful communication.

Stephens GJ, Silbert LJ, Hasson U.

Joseph Henry Laboratories of Physics, Princeton University, Princeton, NJ 08544, USA.

Proc Natl Acad Sci U S A. 2010 Aug 10;107(32):14425-30. Epub 2010 Jul 26.

Abstract

Verbal communication is a joint activity; however, speech production and comprehension have primarily been analyzed as independent processes within the boundaries of individual brains. Here, we applied fMRI to record brain activity from both speakers and listeners during natural verbal communication. We used the speaker's spatiotemporal brain activity to model listeners' brain activity and found that the speaker's activity is spatially and temporally coupled with the listener's activity. This coupling vanishes when participants fail to communicate. Moreover, though on average the listener's brain activity mirrors the speaker's activity with a delay, we also find areas that exhibit predictive anticipatory responses. We connected the extent of neural coupling to a quantitative measure of story comprehension and find that the greater the anticipatory speaker-listener coupling, the greater the understanding. We argue that the observed alignment of production- and comprehension-based processes serves as a mechanism by which brains convey information.

PMID: 20660768 [PubMed - indexed for MEDLINE]

La neurolingüística parece así encontrar una manifestación neurológica de fenómenos bien conocidos y estudiados desde el punto de vista de otras disciplinas lingüísticas, como análisis del discurso o la hermenéutica. A este respecto, quizá venga bien recordar que los procesos interactivos de anticipación, retrospección y estructuración del sentido que Teun A. van Dijk y Walter Kintsch llaman top-down y bottom-up processing, en su libro Strategies of Discourse Comprehension,  tienen unos análogos o precedentes muy interesantes, y normalmente ignorados por los discursivistas, en la lingüística hermenéutica de Schleiermacher. La teoría del círculo hermenéutico se abre, con estos últimos experimentos, a un desarrollo e interpretación neurolingüísticos.

Más consciencia



Lunes 9 de agosto de 2010

When the World Has Changed

Hoy me he suscrito a este canal de Michael Penrose, y se ha suscrito él, o su canal, al mío.
 

Me ha gustado este poema/canción sobre otra familia de once hijos:
 
Lettre à France


Sábado 7 de agosto de 2010

El maestro de Biescas

 Mi padre, Ángel García Pomar, maestro de Biescas, y mío, ha muerto hoy, a las siete de la tarde, en Huesca. En paz y ejemplarmente, como ha vivido.

con papá




Viernes 6 de agosto de 2010

El último hospital

Parece que mi padre está en el último hospital, aunque nunca sabemos nada de cómo resultan ser las cosas. Esta tarde vuelvo de Vigo a Zaragoza, y de allí a Huesca, donde está ingresado, sin perspectivas de tener más vida por delante. Nos esperan malos días, por mucho que estemos avisados de la muerte y casi estemos acostumbrados a tenerla rondando por casa.

último hospital

Jueves 5 de agosto de 2010

Citado en reseña beckettiana

Se refiere a mi libro sobre Beckett José Francisco Fernández en una de sus reseñas sobre literatura irlandesa en Irish Studies in Spain 2007en concreto a cuenta del libro Tentativas sobre Beckett editado por Julián Jiménez Heffernan. Unos párrafos:

  Julián Jiménez Heffernan writes what I consider to be the best chapter of the book. He posits the thesis that if Beckett, as is commonly asserted, dismantled the Western tradition of narrative, he must have known it well in the first place. In any case for Jiménez Heffernan the novel as a literary genre was doomed to obliterate itself from the very beginning, it was destined to meet the end of the God-like author, a state of things that Beckett’s writing perfectly symbolizes and which is widely accepted today.

Jiménez Heffernan claims that Beckett did not destroy anything and advances powerful reasons: he wrote novels (not anti-novels, Jiménez Heffernan stresses); there is plenty of evidence in the form of echoes and allusions to show that his novels are deeply embedded in the long history of novel writing (Jiménez Heffernan speaks of Beckett’s seven novels. I would say there are eight of them as Dream of Fair to Middling Women is not a mere draft but a fully completed work); this same tradition has always shown a great capacity to reshape itself and to give birth to new forms which have renewed the genre. Beckett would belong to this category of alternative writing as old as the novel itself.

This appreciation is not completely new. José Ángel García Landa in Samuel Beckett y la Narración Reflexiva (Zaragoza: Prensas Universitarias, 1992) also placed Beckett’s prose fiction in the tradition of the novel. In his study on Beckett’s trilogy, García Landa claimed that Beckett’s subversion of the novelistic genre implied in fact the conquering of new territories for this fictional form. It must also be said, however, that the concept of anti-novel does not necessary cancel any kinship with a previous tradition. In his A Dictionary of Narratology (Lincoln: University of Nebraska Press, 1987) Gerald Prince defines antinarrative merely as “A (verbal or nonverbal) text adopting the trappings of narrative but systematically calling narrative logic and narrative conventions into question”, and he mentions Molloy as an example of antinarrative.

Dream of Fair to Middling Women, la primera y póstuma novela de Samuel Beckett


Miércoles 4 de agosto de 2010

Neurología de la intencionalidad y Perspectiva Dominante

Brian Boyd, en "Literature, Evolution, and Cognition"—con Hamlet como ejemplo analizado—dice lo siguiente sobre la neurología de la intencionalidad:

Nervous systems, consciousness and intelligence allow information to be gathered rapidly to recognize new problems and manipulated flexibly to try to reach new solutions. Social learning often offers still better solutions than individual intelligence, since it enables individuals to avoid the cost of solving problems on their own. Evolution has attuned social species to understand others in terms not just of actions and expressions but also in terms of intentions, in terms of the problems they are trying to deal with and the solutions they are trying to achieve. We interpret social events not just in terms of patterns of action but especially in terms of patterns of intention (Tomasello et al.). One way we understand others is through the help of mirror neurons: neurons in our brain’s motor cortex that fire not only, say, when we grasp something, but when we see another grasp something. Mirror neurons fire more intensely at an intention than at an apparently undirected action (at a directed move toward something graspable, say, rather than a casual stretching of the arm in the same direction) (Iacoboni), or to think of this in another way, we can intuit in a flash the problems we think others’ behavior is trying to solve. Experiments show that even infants interpret actions in terms of goals, in terms of the problem that an action solves (Premack and Premack).

Las neuronas espejo, otra vez—esenciales para entender el mundo intersubjetivo en el que vivimos: un mundo de intenciones, en el que las intenciones de otros (reconstruidas, hipotéticas, deducidas, ligadas a percepciones repetidas)—son una parte esencial. Ahora resulta que son especialmente sensibles a las acciones que se perciben como intencionales. Esto supondría que en su actividad se da un proceso de retroalimentación, en interacción con otros sistemas cerebrales (memoria, etc.) que asignan intencionalidad a un comportamiento.

El mundo que cada ser construye es una estructura de información: de informacióin sobre lo que hay, sobre lo que ha habido (intepretación de huellas, pistas, etc.) y sobre lo que puede haber en el futuro: sobre todo reconstruyendo las intenciones y los mundos intencionales de los demás, un juego en el que los humanos destacamos con ventaja sobre cualquier otro animal por la complejidad de nuestro mundo social. 

Es importante, en el juego de mundos enfrentados entre dos seres vivos que interactúan, el mayor o menor dominio perspectivístico de la situación: lo que en otros sitios se ha llamado topsight— "vista desde arriba" o "perspectiva dominante". Claro que esta vista dominante hay que definirla con respecto a alguna intención particular—puede haber vistas dominantes entrecruzadas en una situación concreta, en la que los actores persiguen objetivos distintos o parcialmente distintos—por ejemplo, un ladrón puede estar vigilándome a ver si me roba la cartera, y mientras yo observo, ajeno a ello, su pésimo gusto en cuestión de cortes de pelo.

Boyd sobre la Teoría de la Mente como marco analítico:

Probably the most active research area in comparative, developmental and evolutionary psychology over the last thirty years has been Theory of Mind. Theory of Mind covers the ways in which creatures develop an understanding of others of their kind—develop, that is, both at the species and the individual level: understanding others first in terms of desires, then intentions, then also, in humans, from about the age of four, of beliefs (Perner; Saxe and Baron-Cohen). In the 1980s Theory of Mind research tended to stress what was then called the Machiavellian Intelligence hypothesis (Byrne and Whiten). This proposed that intelligence had arisen especially out of the pressure to understand others, and above all to try to compete with, to outwit, deceive and manipulate others. Competition certainly remains a sharpener of intelligence, and Hamlet and Claudius in particular hone their wits in the back-and-forth of probe and concealment.

The struggle of one mind to read another that wants not to be read has an inherent fascination. We know these struggles from both sides, and the experience may make us more aware than anything else of the thin knife-edge between cooperation and competition, between shared understanding and our strategic hoarding of information to ourselves. No wonder the struggle of mind-reader against would-be mind-reader repeatedly provides so much of the shape and force of revenge tragedy.

Sobre lectura de la mente ya hablamos aquí en "Leyéndonos la mente: Dos artículos sobre narratología cognitiva."

La comprensión de las falsas creencias que es tan crucial en la Teoría de la Mente es crucial para una definición de topsight: la visión dominante es la que ve las visiones de los demás como falsas creencias, y se sabe no englobada por la intencionalidad ajena—es la posición que consigue una y otra vez Hamlet en la obra de Shakespeare, a pesar de todas las trampas que le tiende Claudio.
celebration
Vemos cómo la comprensión de la intencionalidad nos lleva desde la neurología de la percepción a la teoría de los marcos de acción y de los mundos posibles—pues unos y otros han de ser cotejados para descifrar la intencionalidad ajena, reconstruir el mundo de las otras intenciones, y determinar sobre esa base las acciones a tomar.

Once we clearly grasp false belief we can also realise that we can have false beliefs if we happen to have missed out on key information. We realize we may not know what we need to know. That recognition amplifies human curiosity far beyond that of chimpanzees, the next most curious species, but it also lays the ground of our unique human anxiety. There may be things we feel we need to know about that we know we do not know. We want to understand ultimate causes and consequences. Where do we come from? Where do we go to?

Es decir, nos preguntamos sobre quién goza del topsight sobre determinada situación, o sobre el universo—de ahí pasa Boyd a una discusión sobre la religión. Combatimos la ansiedad que produce el no saber sentando que (aunque no sepamos) al menos sí hay alguien que sabe, que domina perspectivísticamente la realidad, y a quien se puede propiciar con rituales o comportamientos adecuados.

La creencia en espíritus omniscientes, aparte de ser una consecuencia gratuita o desplazada de la evolución de nuestra inteligencia social (lo que Gould llamaría una enjuta o spandrel)— tendría por tanto un cierto valor adaptativo, al hacer más utilizable esa inteligencia social, evitando embarcarla en problemas recursivos o apaciguando ansiedades surgidas de la percepción misma de las falsas creencias. (Sobre el valor adaptativo de la religión, como cohesionadora del grupo social y motivadora de acciones altruistas, también hablamos en "Programados para creer").

La cooperación típica de los humanos requiere según Boyd unas capacidades de la teoría de la mente todavía más elaboradas que los escenarios competitivos típicos asociados con los maquiavélicos chimpancés.  El esconder las propias creencias—para competir—es más sencillo que compartir de modo elaborado las propias creencias, un proceso que da lugar a la compleja colaboración social humana, al lenguaje, y a posibilidades de inteligencia social mucho más elaboradas (tanto para la colaboración como para la competición maquiavélica) que se abren en este mundo propiamente humano.

En el análisis de Hamlet que hace Boyd, quizá se eche en falta la cuestión de la perspectiva dominante. La perspectiva de Hamlet, por potente que sea, no puede ser la dominante en la obra, aunque domine las de los demás personajes—el propio Hamlet muere debido en parte a las limitaciones de su perspectiva. En drama no hay narrador, y ninguno de los personajes, ni siquiera el más intrigante o inteligente, es dueño de la acción de la obra. Pero sí hay autor, e intencionalidad autorial. El autor nos sitúa (sistemáticamente es así en Shakespare) al público en la perspectiva dominante, aquélla en la que, aupados por él mismo y por Hamlet, podemos contemplar el panorama de las acciones, intenciones y motivaciones humanas. Pero la lucha por el topsight continúa en las interpretaciones críticas. (Ver otro ejemplo de enfrentamiento de inteligencias críticas en "Poe-tics of Topsight").

Pero una cuestión que sí sugiere el análisis de Boyd es el esfuerzo reflexivo de la mente de Hamlet por entenderse a sí misma—como un empeño cognitivo. Quién se conocerá a sí mismo—quién tendrá topsight sobre su propia mente. Para ello se requiere, seguramente, no sólo una capacidad reflexiva superior, sino también el paso del tiempo, que nos da esa elevación espontánea sobre las intenciones y proyectos del pasado, hace surgir planes ocultos, y que se publique todo lo que se guardaba en un cajón.  De esto obtenemos conocimiento. Pero el éxito en la acción depende no del conocimiento retrospectivo, sino del prospectivo, de la capacidad de construir y representar la intencionalidad más relevante o comprensiva en una situación dada, rápidamente, en medio de la acción para permitir reorientarla—anticipándonos a lo que será nuestra propia evaluación retrospectiva de ese encuentro de mundos mentales, y del éxito o fracaso de nuestras intenciones.

Benefit of Hindsight




Descriptive Criticism

Check out this SlideShare Presentation (—my bibliography appears among the works cited):
Descriptive Criticism
View more documents from Cupid Lucid.
Ligamenta Salmanticensia



Mirada

Me encanta la gramática del phishing, pero este mensaje se supera, va in creschendo (sus tuteos, sus subjuntivos, su Lenguaje Piel Roja...) hasta la despedida de traca.

Estimado / a (garciala@unizar.es),

Este mensaje es de los Servicios de Tecnologías de la Información
(ITS) de la Universidad de Zaragozato todo nuestro Staff y
Estudiantes. En estos momentos estamos actualizando nuestra base de
datos y e-mail centro y esta es nuestra última notificación a usted.

hemos enviado varios mensajes a usted sin respuesta.

Estamos borrando todas sin usar la cuenta de correo para crear espacio
para las cuentas nuevas. A fin de no ser suspendido, usted tendrá que
actualizar su cuenta, proporcionando la siguiente información:

Confirma tu E-Mail UNIZAR Detalles ..

Nombre de usuario: garciala@unizar.es
Contraseña :...............
Re Confirmar contraseña :...........

Si usted no puede confirmar su uso continuo de nuestros servicios
mediante la confirmación de su contraseña de correo electrónico ahora,
su cuenta se desactive y no poder tener acceso a su correo electrónico.

Inmediatamente debe responder este correo electrónico y escriba su
contraseña en la columna por encima de la contraseña.
Gracias por su comprensión.

Mirada,
UNIZAR HelpDesk

                        © 2010 Universidad de Zaragoza (Pedro
                         Cerbuna 12, 50009 ZARAGOZA-ESPAÑA.


Más arte espontáneo de la red


Martes 3 de agosto de 2010

La Burocracia Celestial

A veces tengo la sensación de pertenecer a una Burocracia Celestial, y de ser yo mismo un Burócrata Celestial, o un escriba asentado.

Así ve a los funcionarios universitarios José Carlos Bermejo Barrera en el libro  La fábrica de la ignorancia: La Universidad del "como si" (2010). heron

Los funcionarios públicos han sido y son parte fundamental de la estructura de los diferentes estados, desde el Antiguo Egipto o la China imperial hasta la actualidad. Los funcionarios públicos (...) se caracterizan en primer lugar porque poseen un conocimiento especializado, en el cual es fundamental, desde hace ya cinco mil años, el uso de la escritura. Un uso asociado a sus capacidades de organización, de cálculo y de previsión, y al control de los recursos públicos, ya fuesen en forma de rentas en especie o en dinero.
  
Fue este saber letrado y la capacidad organizativa de los escribas y los funcionarios lo que permitió la coordinacióin de la fuerza de trabajo de los grandes imperios y la movilización de los recursos necesarios para el reclutamiento de los ejércitos y la planificación o ejecucuón de la guerra o para la construcción de las grandes obras públicas y la prestación de determinados servicios necesarios para la comunidad (Wittfogel, 1966). En ese sentido podríamos afirmar que, al hablar de los funcionarios, no hay nada nuevo bajo el sol.

Ahora bien, es necesario distinguir (...) las funciones necesarias que los funcionarios desempeñan de la idea que los funcionarios se hacen de sí mismos. Una idea mediante la que intentan, también desde hace unos cinco mil años, marcar la distinción entre ellos mismos y el resto de la población con el find de justificar sus privilegios económicos, sociales y políticos. Y es una parte fundamental de esa idea la importancia que los escribas, letrados y funcionarios otorgan a sus largos, trabajosos y complejos procesos de formación. La educación letrada pasaría así a ser una de las bases esenciales que les permitirían reivindicar sus privilegios, como ha señalado Pierre Bourdieu (1984).

Los escribas y los funcionarios tienden a mantenerse alejados de la realidad económica y social. Los funcionaros suelen tender a creer que se puede vivir en un mundo perfecto, en el que todo está regulado al milímetro, en el que todo se puede explicar, y en el que por lo tanto todo está perfectamente justificado. En el caso de la Antigua China, algunos sociólogos denominaron a este tipo de funcionarios, eficaces, sí, pero obsesionados por la jerarquía y los rangos, así como por los signos externos de distinción, los gestos y el ceremonial, la burocracia celestial. (...)

Los funcionarios se describen siempre a sí mismos como letrados, y por eso aman los textos, su estudio y su comentario, pudiendo llegar a obsesionarse con los detalles de la corrección gramatical, con las sutilezas de la exégesis y la interpretación textual, sea legal o no, y siempre estarán orgullosos de poder producir ellos mismos esos textos, o al menos sus comentarios. Esto ocurre desde hace milenios y sigue ocurriendo exactamente igual en la actualidad. (...)

Como los funcionarios y los letrados viven de las rentas del rey o el emperador, del Estado, de la Iglesia o de la nobleza (recueérdese ue las universidades europeas anteriores al siglo XIX vivían de las rentas de sus tierras), tienden a situarse por encima de la realidad económica, del mundo de la producción y el consumo, puesto que siempre tienden a tener unos ingresos garantizados. Por esta razón solían despreciar el trabajo físico, como se puede ver en la Sátira de los Oficios que leían los escribas egipcios, en los textos sumerios o acadios, o en los textos de los mandatarios chinos, para los que el cultivo de unas muy largas uñas era un símbolo de distinción social porque mostraba su libertad de no tener que trabajar con las manos.

Es ese aislamiento de la realidad económica y de sus fluctuaciones, unido al alto concepto que los funcionarios suelen tener de sí mismos, lo que hace que tiendan a sobrevalorar la importancia de su trabajo, cuya necesidad no se puede discutir, y a creer que siempre merecerían estar mejor pagados y a aque sus instituciones son merecedoras de recibir más dinero. Como los funcionarios poseen una mentalidad de rentista suelen tener una cierta tendencia, típica de esa mentalidad, a no medir los gastos, e incluso a despilfarrar el dinero en lo que ellos consideran como lo más importante: su propia promoción y el cultivo de sus propios sistemas de honores y valores. (...)

[E]sos valores específicos pueden correr el riesgo de convertirse en meros instrumentos de justificación de los privilegios económicos, sociales y políticos de los que pueden disfrutar los distintos tipos de funcionarios. Y así la solidaridad d grupo o el "espírigu de cuerpo" necesario para la existencia de cualquier grupo de funcionarios pueden transformarse en una solidaridad de clase, cerrada frente al exterior, y orientada ante todo al mantenimiento y a la expansión del propio grupo, a costa de la supervivencia de otros grupos y en perjuicio del bien común.


(Carta de un Imperio Oriental)






gothmogLunes 2 de agosto de 2010

Frikitests y Brote Zombi

Alvaro acaba de diseñar un frikitest para Facebook: "¿Sobrevivirías a un brote zombi?".  Los pequeños están también empeñados en ser frikis, hacen el frikitest online, ese de los cientos y cientos de preguntas... y se documentan lo que pueden en cuestiones de frikismo. De momento su campo de especialización es El Señor de los Anillos, centro de todas sus imaginaciones y especulaciones:

Oscar: Papá, ¿tú crees que habrá un friki tan friki que vaya a un cirujano plástico para que le implante el tumor de Gothmog en la cara?

Yo: ¿Que qué? ¿Qué es eso? —Ah, ya caigo.... Uf... no creo que haya frikis que hagan eso... aunque hay gente para todo.

Oscar: Eso sí que sería un frikitest útil, mira—para descubrir si tu novia te quiere de verdad o por interés. Te implantas el tumor de Gothmog encima del ojo, y si ves que tu novia te sigue queriendo... —es que es por interés.


(—¡Parece que está Oscarelo en la fase de dejar a las novias sin muchas opciones!)

Desarrollo cerebral






Domingo 1 de agosto de 2010

Profesores monjes y profesores cortesanos

Es una distinción a la que se refiere José Carlos Bermejo Barrera en su libro crítico-satírico sobre la universidad española, La fábrica de la ignorancia, y que ciertamente tiene su dosis de verdad. Parte del mal que diagnostica Bermejo se debe a la proyectitis, de la cual ya hablábamos aquí otro día ("La investigación individual sobra en la Universidad"). A través de los grupos de investigación subvencionados, los profesores se embarcan en una dinámica que Bermejo denomina capitalismo imaginario:

"Unos profesores que últimamente valoran más la actividad investigadora basándose no en los resultados científicos obtenidos y publicados, sino en el dinero gastado en los años anteriores, de acuerdo con el llamado por R. Merton efecto san Mateo, conocido desde hace más de cuarenta años en las universidades norteamericanas, un efecto que, de acuerdo con las palabras de ese evangelio dice que al que tiene, se le dará, y al que no tiene incluso eso se le quitará.
    Unos profesores que no dudan a la hora de cambiar todo tipo de criterios para la valoración de la docencia y la investigación de sus colegas, según cada caso y cada persona, y que pueden llegar a considerar cosas como que si es necesario publicar en revistas de prestigio, eso puede lograrse bien accediendo a esas revistas, o bien pasando a considerar como revistas de prestigio aquellas revistas en las que ellos ya publican, lo que se puede conseguir fácilmente convirtiéndose en evaluador en las comisiones que establecen las catalogaciones de las revistas científicas." (68)

—enlaces añadidos. Pongo aquí algunas de las observaciones más jugosas sobre la universidad, vista desde dentro por este experto conocedor de la fauna académica. En especial en el capítulo IV, "¿En qué creen los profesores y por qué es tan fácil manipularlos?".  No le sorprenderá a nadie que se trate aquí de cuestiones muy relacionadas con el feudalismo en la academia, por mucho que Bermejo no entre de lleno en el tema.

"En la universidad española actual además parece estar vigente el concepto de servidumbre voluntaria. al que el amigo de Michel de Montaigne, Étienne de la Boétie, había dedicado un libro que citábamos en el capítulo primero. Los profesores españoles, en efecto, parecen haberse convertido de unos años a esta parte en unos seres aparentemente sumisos dispuestos a aceptar toda clase de normas y a someterse a todo tipo de pruebas, a cambio de unas mínimas compensaciones económicas" (71).

La docilidad de los profesores viene, según Bermejo, de la misma manera en que se constituye su identidad como sujetos de reconocimiento mutuo. "Los profesores somos seres empalabrados, debemos construir discursos en los que se comunique el conocimiento, y nuestra identidad depende de los discurso que seamos capaces de construir y de nuestra capacidad de comunicarnos con los demás" (73). El reconocimiento mutuo, tan importante en toda sociedad humana, es todavía más crucial en la Academia, que no es sino una sociedad organizada de reconocimiento mutuo. De allí que se produzcan en ella fenómenos patológicos ligados a los procesos, necesidades y ansiedades de reconocimiento mutuo.

"En una institución determinada cada sujeto asume uno o varios roles y logra consolidar un lugar propio o estatus, y de este modo construye su identidad. Se da la paradoja, como señalaba J L. Moreno, que la identificación entre cada sujeto y su rol puede llegar a ser tan fuerte en algunos casos, que los ataques más profundos que se le pueden hacer a una persona no serán aquellos que vayan dirigidos a los aspectos más íntimos de su personalidad, sino a su yo externo, al yo que desempeña en una institución con la que se siente identificado" (72)

Lo mismo comentábamos a propósito de la teoría de Goffman sobre la generación grupal de identidades, en el post sobre "Equipos y sujetos... al equipo". Parece lógico que el academicismo al cuadrado, o sea, la pertenencia a grupos específicos dentro de la academia, producirá patologías académicas elevadas asimismo al cuadrado. La raíz de esas patologías: la inseguridad y endeblez de la identidad académica—

"El carácter fuertemente lingüístico de la institución académica hace que el grado de identificación entre lo que podríamos llamar el ego interno y el ego externo sea mucho mayor que el resto de las profesiones (...). Podríamos decir que en el mundo universitario más que definir a una persona mediante la fórmula: yo soy lo que hago, o he hecho, se la define mediante la fórmula alternativa: yo soy lo que digo, o lo que he dicho. En términos literarios podríamos traducir esta proposición por yo soy mi obra, que en los términos académicos actuales sería: yo soy mi currículum. (73).

Siguiendo a Pierre Janet y a J. L. Moreno, ve Bermejo una implicación intelectual de la persona con su discurso, o quizá más bien con su imbricación en el discurso de la academia, que lleva a un mayor gasto de energía psíquica y mayor vulnerabilidad psíquica, a que

"esa energía que mantiene la tensión necesite un ayor grado de reconocimiento social. Ésa esa la razón que puede explicar la tendencia a la vanidad de los profesores universitarios y su búsqueda constante de ser reconocidos por los demás. Por la misma razón estrá allí su flanco más vulnerable: podrán ser manipulados mediante el halago, humillados mediante la injuria verbal y controlados gracias a la creación de sistemas que dosifiquen la alabanza y la crítica individual y colectivamente.
    El carácter empalabrado de los profesores, unido a su constante necesidad de búsqueda del reconocimiento y al hecho de que por su profesión siempre están juzgando a sus alumnos y a otros profesores, valorando sus grados de conocimiento, hace que el uso del lenguaje pueda adquirir en el mundo universitario unas características muy particulares en el campo de la agresión verbal.
    La agresión verbal en las universidades no se realiza básicamente mediante el insulto, sino mediante el uso y manejo constante de argumentos y contraargumentos, de alabanzas, de juicios de aprobación y de refutaciones. Cuando un profesor intenta atacar verbalmente a otro, lo que suele hacer es atacar su rol, su yo externo, siguiendo la lógica implícita, a la que ya habíamos aludido, según la cual: yo soy lo que digo o lo que he dicho." (74).

Sobre la vanidad de los académicos ya había disertado antes Bermejo—ver este post sobre "Enfermedad profesional".  Vanidad que, aclaremos, no siempre se manifiesta haciendo ostentación, sino también conversamente en forma de inseguridad.

"La necesidad de reconocimiento académico por parte de los profesores es perfectamente natural, puesto que en primer lugar godos los seres humanos necesitamos el reconocimiento de los demás en todos los terrenos y por otra parte el gasto de energía psíquica que implica el trabajo intelectual hace que la necesidad de ese reconocimiento sea aún mayor, lo que los convierte en blanco fácil para la credulidad. Una credulidad que puede llegar a ser incluso un poco infantil y que resulta paradójica en unas personas y en unas instituciones que deberían estar dedicadas al cultivo de la inteligencia. Y es precisamente en esa crédula necesidad de reconocimiento en donde reside la gran debilidad de los profesores españoles actuales, una debilidad que será sistemáticamente manipulada por el sistema universitario español, de un modo especialmente perverso en el momento presente." (74)

Cosas como ésta suceden, es de suponer, en cualquier departamento universitario. Y también en el mío, qué cosas—véase algún ejemplo relacionado con evaluación de méritos, en "Más Aneca".

Siendo el reconocimiento un bien tan ambicionado, es previsible que se intentará conseguirlo por diversas vías, o incluso mediante sucedéaneos. Explica Bermejo en otros capítulos cómo tiende a confundirse la unidad de valoración (el artículo) con la unidad de conocimiento, primando la cantidad de calidad sobre la calidad de calidad, por así decirlo. O cómo tiende a supeditarse el reconocimiento del conocimiento al reconociento del poder institucional—o directamente a primarse la influencia económica en forma de contratos y proyectos como medida de calidad. Es lo que Bourdieu (a quien se remite Bermejo) ha identificado en su libro Homo Academicus  como dos formas de deseo y ambición en la institución universitaria, la libido sciendi y la libido dominandi. El ansia de saber puede estar muy oculta, no se sabe quién la tiene y quién no—la otra, la ambición de dominio, suele manifestarse de modo bastante más evidente y visible.

"Podríamos, para sintetizar, establecer una contraposición ya consagrada en los estudios de sociología de las universidades entre dos tipos ideales de profesores: el profesor monje, que valora el cultivo del conocimiento por el conocimiento mismo, que asume el gran esfuerzo intelectual y personal que ese cultivo exige y que sólo espera el reconocimiento de sí mismo en términos puramente intelectuales, no aspirando a salirse del marco académico ni a lograr grandes riquezas. Y el profesor cortesano, que se da cuenta de que, en último término, lo único que importa es el prestigio, que todo prestigio es externo, ya que depende de la valoración que los demás hagan de nosotros, y que ese prestigio se puede conseguir manipulando los mecanismos que le son propios." (78-79)

Por supuesto, entre los cortesanos los hay serviles, meros pajecillos, y los hay conde-duques, cada cual intentando situarse en la corte según sus posibilidades. Cuando esta lógica llega a imponerse en el sistema, por diversas circunstancias que Bermejo analiza en detalle, en relación con la estructura político-económica de España y la evolución de su sistema universitario, puede generarse un sistema bastante perverso "en el campo del conocimiento, en el que a partir de ahora estarán destinados a sobrevivir los más hábiles y oportunistas, es decir, aquellos que—como los virus—sepan encontrar y manipular los puntos débiles de los demás" (81)

Son procesos sin duda siempre presentes, pero que según lo ve Bermejo pueden proliferar de manera especialmente virulenta en la actual situación de la Universidad española. Así, se pervierten los sistemas de supuesta evaluación de la calidad, que operan sobre un sistema universitario políticamente irreformable, por el galimatías de la descentralización autonómica y la proliferación de normas y administraciones—En este contexto la evaluación de la calidad tiene efectos, pero son quizá tan perversos como beneficiosos:

"esa universidad está sobredimensionada, es disfuncional y se halla en un estado caótico. Sin embargo no se puede reformar por razones políticas y sindicales, y por la imposibilidad de coordinar las universidades de las diecisiete autonomías existentes. Por esta razón debería dar igual evaluar a las universidades que no evaluarlas, si se buscase algún fin real. Ese fin real no se busca, porque si se hallase no se podría aplicar, pero la evaluación cumple sin embargo un papel fundamental, del mismo modo que la instrucción en orden cerrado en el patio de un antiguo cuartel franquista: mantener a los soldados ocupados y disciplinados" (86).

En Fírgoa pueden encontrarse más artículos de Bermejo Barrera, por ejemplo algunos textos preliminares de La Fábrica de la ignorancia, o una entrevista sobre el actual proceso de reforma universitaria.

Autoridad maquiavélica pura








Más atrás—julio de 2010




www.flickr.com

garciala1's photos


Otras fotos de

JoseAngel



IBSN: Internet Blog Serial Number 0-000-00000-1

También tengo el IBSN 0-000-0000-1

nada menos.

Archivos:  2010-7  2010-6  2010-5  2010-4  2010-3  2010-2  2010-1  2009-12  2009-11  2009-10  2009-9  2009-8   2009-7  2009-6 2009-5  2009-4  2009-3  2009-2  2009-1  2008-12  2008-11   2008-10  2008-9  2008-8  2008-7 2008-6  2008-5  2008-4  2008-3   2008-2  2008-1  2007-12  2007-11 2007-10   2007-9   2007-8   2007-7   2007-6   2007-5   2007-4    2007-3   2007-2   2007-1    2006-12   2006-11 2006-10  2006-9   2006-8   2006-7   2006-6   2006-5   2006-4   2006-3   2006-2   2006-1   2005-3   2005-2   2005-1   2004  1995-2003