La "narratología evolucionista", que es una de
mis
aficiones intelectuales, es algo que no está
todavía
terminado de inventar, aunque hay gente como Joseph Carroll que
están en ello. Es el autor de Evolution
and Literary Theory
y de Literary Darwinism,
y pueden leerse algunos de sus artículos recientes en su web.
Por ejemplo este artículo sobre"Estudios
literarios y psicología evolucionista". Carroll es
también uno de los coeditores de la recién
fundada Evolutionary
Review. A ésta revista le acabo de enviar una
versión desarrollada de mi artículo sobre el anclaje narrativo
en Hacia los confines
del mundo—ésta es una
novela impresionante de Harry Thompson, centrada en torno al
capitán del Beagle
y al impacto del darwinismo en la mentalidad del siglo XIX.
A quien guste la "narratología evolucionista" le tiene que
gustar estudiar la teoría de la evolución, y a
quien le
gusten estas dos cosas le tienen que encantar forzosamente los
magníficos ensayos de Stephen
Jay Gould,
el pensador evolucionista más atento a las cuestiones de la
narratividad de la teoría evolucionista, y a las paradojas
que
aporta nuestra visión retrospectiva sobre el estudio del
pasado.
Evolucionismo y teoría de la
retrospección—una
combinación irresistible para mí. Por cierto, he
remozado
y actualizado mi colección de artículos sobre
retrospección narrativa y teoría
crítica, titulada
Objects in the Rearview
Mirror May Appear More Solid Than They Are: Retrospective-Retroactive
Narrative Dynamics in Criticism. Allí especulo
más sobre cuestiones como las falacias retrospectivas, el hindsight bias, los
efectos de la relectura.... Cuestiones que últimamente se
han
puesto más de moda gracias a un libro magistral sobre el
tema, El
Cisne Negro, de Nassim Nicholas Taleb.
Gould se interesa no sólo por la ciencia, sino por la
historia de la ciencia—y en su impresionante The Structure of Evolutionary
Theory
integra ambas visiones, la teórica y la
histórico-teórica, en uno de los libros
más
monumentales de la historia de la ciencia—libro que
merecería además figurar como un monumento
póstumo
a la máquina de escribir, artefacto del que
salió.
Para Gould, la evolución no es sólo
algo que "ha
sucedido"—sino que es algo que "se representa", una historia
en el doble sentido del término ("Historia 1": serie de
acontecimientos y fenómenos del pasado; "Historia 2":
Representación de esa serie en un discurso articulado u otro
artefacto semiótico). Nuestras convenciones disciplinarias,
nuestras estrategias comunicativas, nuestras tradiciones culturales,
nuestras predisposiciones cognitivas, son elementos que nos llevan a
escribir un tipo u otro de "Historia 2 de la Evolución" sean
cuales sean nuestros conocimientos sobre la "Historia 1 de la
Evolución". Más aún: la Historia-1 no
está
presente más que en sus huellas (pues el pasado no existe
sino
en el presente). Y siendo las diversas "Historia 2" un instrumento
cognitivo (el
instrumento cognitivo)
que permite la re-presentación de lo que no está
presente, quizá deberíamos hablar de "Historias
1.2" para
referirnos no a "la" serie virtual de lo acontecido, la Historia 1 (que
podemos concebir como una sola y quizá en última
instancia incognoscible), sino a esa serie tal
y como es representada en las "Historias 2". Así,
la
"Historia evolucionaria 2" de Lamarck nos remite a su propia "Historia
evolucionaria 1.2"—a unos acontecimientos
y unos mecanismos explicativos para interpretar su conexión
que
es muy diferente de la "Historia evolucionaria 1.2" de Darwin, o de la
"Historia evolucionaria 1.2" del propio Gould—por no hablar de
fantasías y mitologías sobre el pasado como las
que nos
cuenta el creacionismo en sus diversas salsas.
Voy derivando—en realidad sólo quería
dejar nota de
uno de los ensayos más narratológicos de Gould en
uno de
sus últimos libros, I Have
Landed. En
el capítulo 3 escribe sobre "Jim Bowie's Letter and Bill
Buckner's Legs"—analizando dos historias del acervo
legendario
norteamericano, para mostrar cómo nuestra mente tiende a
encasillar y a encarrilar los acontecimientos y desarrollos
argumentales de manera que se ajusten a expectativas y modelos
familiares. Lo atípico y complejo se "domestica", se hace
familiar y se le da una forma digamos culturalmente agradable o
aceptable, o que se ajusta mejor a nuestras ideas recibidas y
preconcepciones.
Gould es un narratólogo evolucionista, y como tal explica
nuestras preferencias y tendencias narrativas apelando a un origen
adaptativo de las mismas:
The vertebrate brain seems to operate
as a device tuned to the recognition of patterns. When evolution
grafted consciousness in human form upon this organ in a single
species, the old inherent search for patterns developed into a
propensity for organizing these patterns as stories, and then for
explaining the surrounding world in therms of the narratives expressed
in such tales. (55)
Hace poco me refería a un artículo sobre el origen de la
creencia en espíritus publicado en Scientific American, que
apela a principios psicoevolutivos muy parecidos: Por
qué la gente cree que hay agentes invisibles que controlan el mundo.
Michael Shermer explica cómo la creencia en agentes invisibles
(dioses, espíritus, demonios, fantasmas, etc.) es resultado
colateral de dos tendencias cognitivas que presentaban ventajas a la
hora de detectar presas o depredadores. La primera es la
detección de patrones y regularidades en medio del ruido
informativo; la segunda es la atribución de intencionalidad o
agentividadcomo explicación de esos patrones. Somos lectores de
mentes, a veces hiperlectores, y por eso proyectamos mentalidad e
intención donde no la hay, por ejemplo a la evolución del
Universo. Según Shermer, somos supernaturalistas de nacimiento,
o por tendencia arraigada. También en este post, "La
fe como exaptación",
aludía yo a la posibilidad de utilizar el concepto de
exaptación desarrollado por Gould para explicar fenómenos
como la creencia en seres sobrenaturales y en un orden intencional en
la naturaleza.
Estas especulaciones evolucionistas combinan bien con el actual
interés en explicaciones cognitivistas del funcionamiento de la
narración. De hecho, gran parte de la antigua
narratología estructuralista ha vuelto con un lenguaje
actualizado bajo la forma de narratología
cognitivista.
En clase de comentario de texto utilizo un esquema (derivado de Dirk
Delabastita 2004) para representar cómo los procesos cognitivos
de nuestra mente organizan la interacción entre el texto que
leemsos y el mundo que nos rodea. Es básicamente como sigue
(esquematizando el esquema):
Lo que obtenemos del texto:
EL MUNDO NARRADO (TEXTUAL)
MECANISMOS
COGNITIVOS:
nuestra manera de organizar el conocimiento y la comprensión—que son:
Lo
que aportamos al texto:
COSAS QUE SABEMOS DEL MUNDO EXTRATEXTUAL
- Datos y creencias
- Procedimientos, situaciones familiares
- Valores y emociones adheridas a las cosas
interactúa con:
- Nuestro conocimiento del lenguaje: vocabulario, gramática...
- Nuestra tendencia mental a establecer relaciones causales
(por ejemplo, post hoc ergo propter
hoc, la falacia narrativa o hindsight
bias).
- Nuestra tendencia a organizar la realidad mediante oposiciones
binarias:
arriba / abajo
Bueno / malo
EL
TEXTO:
tiempo del relato, modos de caracterización, perspectivización, voz
narrativa...
------->
<-------
REPRESENTACIONES
Y DISCURSOS SOBRE EL MUNDO:
- Discursos literarios o no literarios
- Otros textos, imágenes...
- Géneros, convenciones de representación
- Discursos ideológicos, políticos, doctrinas morales...
- Metodologías de análisis crítico
La interacción entre texto y mundo mediada por esos "mecanismos
cognitivos" (gramática, secuencialidad causal, metáfora,
etc.) nos embarca en un proceso en el que por vías
múltiples referimos el texto que leemos al mundo que representa
y
que hemos ido construyendo, el pequeño mundo creado en el
texto—y ese lo referimos al mundo en
general, al amplio mundo, tal como es representado y mediatizado por
diversos discursos
y modalidades de representación. Cierto es que a veces es
difícil separar el mundo narrado del texto en sí, o
distinguir entre el mundo y las representaciones del mundo—tal es
la circulación cognitiva entre unos y otros elementos del
proceso de lectura.
Si este esquema se refiere a la lectura de textos narrativos, hay que
recordar aquella frase de Derrida al efecto de que "no hay 'fuera del
texto'" pues toda la realidad está mediatizada
semióticamente en mayor o menor medida. Así pues, los
procesos metafóricos o las falacias narrativizadoras no son
sólo asunto de análisis literario: se dan igualmente en
nuestra comprensión del mundo en que habitamos, y que a veces
creemos un tanto ingenuamente que se nos ofrece en forma directa y no
mediatizada por ninguna convención de representación.
Para Gould, interpretamos el mundo en términos de historias
favoritas, y tenemos un repertorio limitado de procedimientos para
construirlo. Así, por ejemplo, tendemos a la direccionalidad antes que a la
desorganización sin rumbo fijo, y preferimos interpretar las secuencias
en términos de motivación—atribuirles
finalidad e intencionalidad, en lugar de suponer que puede no haber
ningún sujeto tras ellas. Es decir, tendemos activamente a
conectar los acontecimientos y a construir historias y argumentos con
ellos. Esta es una tendencia que puede resultar cognitivamente
ventajosa, aunque también puede que se vaya fuera de madre con
cierta frecuencia, dando lugar a las falacias narrativas como el exceso de argumento, las secuencias
causales imaginarias, el hindsight
bias. Algo
parecido sucede con otros tipos de esquemas intepretativos que
proyectamos o superponemos a los datos de la observación.
Tendemos a ver orden donde hay asomo de orden—aunque éste
sea casual. Parece ser cognitivamente rentable, en términos
sociobiológicos. La observación del orden permite
interpretar y relacionar, conocer el mundo y predecir (hasta cierto
punto) lo que todavía no ha sucedido, sobre la base de
analogías con lo que sucedió otras veces. Ahora bien, la
búsqueda de patrones y esquemas repetidos puede llevar a
ilusiones mentales: nos hace ver forma—es más, forma
intencional— donde a veces no hay sino forma casual, o caos. La apofenia o la manía referencial descrita por
Nabokov son modalidades de esta modalidad paranoica de la percepción.
Gould explica cómo conspiran entre sí nuestras
predisposiciones mentales mentales a la proyección y al
encarrilamiento, para dar lugar a propensiones mentales tendenciosas:
tales about nonconscious creatures or
inanimate objects must also provide a surrogate for valor (or
dishonorable intent for dystopian tales)—as in the virtue of
evolutionary principles that dictate the increasing general complexity
of life, or the lamentable inexorability of thermodynamics in
guaranteeing the eventual burnout of the sun. In summary, and at the
risk of oversimplification, we like to explain pattern in terms of
directionality, and causation in terms of value. The two central and
essential components of any narrative—pattern
and
cause—therefore fall under the biasing rubric of our mental
preferences. (56)
Observa Gould una tendencia a reducir las historias complejas de la
realidad a un puñado de historias canónicas, y
preferentemente distorsionadas por esta tendencia a la direccionalidad,
al exceso de intencionalidad, a la motivación. Siendo que
tenemos estas tendencias narrativizadoras, Gould ve preocupante que las
ciencias "históricas", las que utilizan representaciones
narrativas, puedan verse distorsionadas por estas predisoposiciones.
The explanation of temporal sequences
defines the primary task of a large subset among our scientific
disciplines—the so-called 'historical sciences' of geology,
anthropology, evolutionary biology, cosmology, and many others. Thus,
if the lure of 'canonical stories' blights our general understanding of
historical sequences, much of what we call 'science' labors under a
mighty impediment. (56)
En su teoría evolucionista, Gould ha criticado mucho a las
interpretaciones antropocéntricas, explícitas o
soterradas, que han llevado a los biólogos evolucionistas a
interpretar el proceso como algo "guiado" en lugar de azaroso; o como
un "progreso ascendente" hacia la vida, hacia la consciencia y la
inteligencia... (un poquito como esas interpretaciones hegelianas de la
historia, que la hacen culminar en el idealismo alemán...).
Gould insiste alegremente en que todo es azar, y que si evidentemente
lo complejo ha de proceder de lo simple por prioridad inevitable, en
realidad lo complejo (la vida, la consciencia) viene a ser una
probabilidad estadística, algo así como la marcha
errática de un borracho que anda entre una pared y una zanja:
normalmente va chocando con la pared, y desviándose más o
menos de ella, pero cuando caiga a la zanja caerá de verdad y
definitivamente. Bien, es una imagen... Podemos encontrar
comprensible que (en tanto que seres complejos) interpretemos el
ascenso a nosotros mismos como un proceso direccional—¡e
incluso que lo evaluemos con tintes positivos, si no estamos muy
deprimidos ese día! Gould es gran amigo de
señalarnos a los escarabajos y a los microbios: son ellos los
pobres de espíritu que heredarán la Tierra, pues son con
mucho estadísticamente preferidos por el imaginario Dios.
Y bien, concedámosle a Gould el punto cuantitativo, pero
en absoluto el cualitativo. Las teorías de la evolución
elaboradas por los escarabajos son infinitamente menos interesantes que
las elaboradas por Gould, aunque en algún punto concreto estas
últimas den algún tumbo o traspiés. Vamos, que las
preferencias cognitivas por la direccionalidad o por la complejidad
intencional serán ocasionalmente tendenciosas o
engañosas, pero nos vienen de lejos, por ser lo que
somos—y en lo fundamental son beneficiosas. Por otra parte, si
algo hay de cierto en las teorías de Lamarck de que los seres
contribuyen a hacerse su propio destino—que el pájaro
vuela porque quería volar—pues entonces más nos
vale tomar como modelo a los inexistentes ángeles que a los
existentes microbios. Con lo cual no quiero decir que la
angelología sea para nosotros más ventajosa que la microbiología.
Así, en el cielo donde las estrellas se distribuyen al azar,
vemos constelaciones—figuras imaginarias, que facilitaron en su
momento el estudio astronómico, y que para las pseudociencias
tienen entidad real. Pero el científico que ve constelaciones
aprovecha para explicar (como aclara Gould) que sería
precisamente la ausencia de
agrupaciones ilusorias de estrellas—es decir, una
distribución regular—lo que sería indicación
de una intencionalidad o determinismo previo en el cielo. Es decir,
más allá de meramente seguir nuestras tendencias
cognitivas, y ver formas imaginarias, podemos reflexionar sobre
cómo afectan a la percepción, y sobre su origen probable
en nuestra historia evolutiva, y sobre la utilidad cultural que pueden
tener esos objetos virtuales— y en ello estamos.
Podemos sin embargo estar de acuerdo con Gould en que los esquemas
previos preconcebidos, y la tendencia a proyectar narraciones y
coherencias, aun siendo un instrumento cognitivo necesario, pueden
limitar nuestra capacidad de comprensión e imaginación,
encasillando y encarrilando nuestras percepciones, llevándolas
hacia caminos trillados, y haciéndonos ignorar aspectos
potencialmente observables y explicables sólo porque no se
ajustan a lo ya sabido:
the organizing power of canonical stories leads us to ignore important
facts readily within our potential sight, and to twist or misread the
information that we do manage to record. In other words, and to
summarize my principal theme in a phrase, canonical stories predictably
"drive" facts into definite and distorted pathways that validate the
outlines and necessary components of these archetypal tales. We
therefore fail to note important items in plain sight, while we misread
other facts by forcing them into preset mental channels, even when we
retain a buried memory of actual events. (57)
En suma, para Gould la tentación que suponen los esquemas
narrativos canónicos, en los que encasillamos el mundo, es un
gran obstáculo al conocimiento auténtico y crítico
en todas las ciencias históricas, en todas las disciplinas en
las que tenemos que representar el pasado y articularlo narrativamente.
Los ejemplos que analiza en este artículo (ejemplos caprichosos,
muy al gusto de Gould) son dos episodios legendarios americanos:
1) la defensa hasta la muerte de El Álamo y la muerte heroica de
Jim Bowie, el comandante tejano enfermo e impedido para guiar la
defensa. Ese es el mito conocido: pero nos lleva a ignorar un aspecto
del episodio "escondido a plena luz" en el museo de El Alamo, bajo la
forma de una carta en la que Jim Bowie se dirigió al general
mexicano Santa Anna, que dirigía el ataque, ofreciendo una
salida negociada. Sólo que Bowie enfermó y no pudo
negociar, y la defensa la dirigió (hasta la muerte) un oficial
más bisoño.
2) Cómo un famoso golpe de mala suerte, una pelota de
béisbol colándose entre las pierdas de Bill Buckner,
impidió que los Red Sox ganasen la World Series de 1986. Cierto,
dice Gould: sólo que... eso no fue determinante, sólo un
elemento más que impidió la clasificación del
equipo. Pero la historia es más satisfactoria si obviamos el
hecho y presuponemos que hubieran ganado la final si no por esa pelota que se coló—y
así se recuerda el asunto.
El mundo es complejo y al parecer nos requiere urgentemente para que lo
simplifiquemos imponiéndole alguna historia canónica.
Esto es un obstáculo cognitivo cuando es importante conocer la
complejidad como tal:
our preferences for tales about
directionality (to explain patterns), generated by motivations of valor
(to explain the causal basis of these patterns) have distorted our
understandings of a complex reality where different kinds of patterns
and different sources of order often predominate. (68)
Datos importantes, o hechos significativos, se vuelven invisibles si no
se se adaptan a la historia canónica; los acontecimientos los
distorsionamos para que encajen mejor y den argumentos más
satisfactorios. Para Gould, estos errores se producen tanto en el
estudio científico como en la historia. Así, en
teoría evolutiva, al estudiar la diversidad de la vida tendemos
a representar sesgadamente la diversidad de la vida y a privilegiar el
desarrollo de la complejidad—cuando lo predominante, tanto antes
como ahora, es lo no complejo. Lo hacemos por motivos
antropocéntricos, aunque Gould admite de mala gana que la
capacidad de reflexionar sobre estas cuestiones es una invención
notable y propia de nuestra especie—¿quizá se nos
pueda tolerar un poco de distorsión perspectivística en
este sentido?
En lo que sí podemos estar de acuerdo con Gould es en investigar
nuestras tendencias cognitivas, así como su origen evolutivo.
Incluida, añadiría yo, una tendencia cognitiva reflexiva
y no menos interesante que las otras: la tendencia cognitiva a corregir errores cognitivos.
Gould no propone, finalmente, que desconfiemos de la narración
como tal, pues es un instrumento cognitivo imprescindible para
nosotros: sólo pide una narratología más compleja,
menos centrada en nuestras tendencias más arraigadas a ponernos
en el centro de todo, y más atenta a la diversidad:
If we must explain the surrounding
world by telling stories—and I suspect that our brains do stick
us in this particular rut—let us at least expand the range of our
tales beyond the canonical to the quirky, for then we might might learn
to appreciate more of the richness out there beyond our pale and usual
ken, while still honoring our need to understand in human terms. (70)
Yo de mayor quiero contar historias tan raras como las de Gould.
Qué rabia, la Ronda
de Boltaña va de ronda por la nueva Ronda
de Boltaña, y yo resulta que estoy
asmático y sin fuerzas para acercarme allí. La
maldita primavera, que decía Yuri. ¡Hola
desde aquí, Montse! Y enhorabuena a la Ronda.
25th
Hour 25th Hour (La última noche)
es una película de Spike Lee que cuenta las
últimas 24 horas de libertad de un camello neoyorkino
(Edward
Norton) antes de que le toque ingresar en la cárcel para
siete
años. Está aterrorizado, temiéndose
muy mucho lo
que le espera allí dentro el primer día sin ir
más
lejos—está rebrincado contra el mundo y contra
él
mismo, arrepentido y dándole vueltas a cómo se ha
jorobado la vida juntándose con la gente que se ha juntado,
unos
mafiosos rusos de pesadilla—pero de sus viejos amigos y de su
novia Naturelle (Rosario Dawson) tampoco se fía, pues
alguien lo
ha delatado. Hay una escena delirante en la que acusa a todo Nueva York
y sus etnias y sus grupos, de manera viciosa, por haberle hecho acabar
donde acabó... pero en fin, bien sabe que no puede culparse
más que a sí mismo. Quería ayudar a su
padre,
alcohólico que iba a perder su negocio, sí...
pero bueno,
también quería dinero fácil, y sobre
todo (lo que
se nos dice en una escena eliminada) quería el sway,
sentir que es el dueño del mundo y que todo rueda
sólo
para él y que todos lo respetan. En lugar de eso tiene una
celda
compartida con doscientos desgraciados y matones. Cómo
habrá sido tan estúpido, y el terror de lo que va
a pasar
al día siguiente, lo transmite muy bien esta
película
(cuesta un rato hasta que te das cuenta de cuál es
exactamente
las situación de Monty).
Seguimos esas veinticuatro horas desde la madrugada del
último
día hasta la madrugada del día en que su padre lo
acompaña en su viejo coche de madera, llevándolo
a la
cárcel. Le ha pedido Monty a un amigo (un broker
tiburoncillo)
que le rompa la cara para tener peor aspecto y pasar desapercibido
así el primer día de
cárcel—y se pone tan
borde con él, y salen tantas tensiones a flote, que se la
rompe
de verdad. El amigo le tenía ganas a Naturelle, la novia de
Monty, y se suelta presión a última hora. Las
relaciones
con los amigos, y los límites de la
amistad, están muy bien llevados. Durante ese
día, Monty
ve a su padre, a su novia, con la que hay tensión, pues no
sabe
si lo ha delatado... Desde luego ninguno de ellos le
paró
los pies ni se plantó con él para hacerle cambiar
de
vida, todos son cómplices hasta cierto punto. Sus mafiosos
también le han organizado una fiesta de despedida, con
sorpresita incluida—tras atemorizarlo para que no los delate,
le
ofrecen la cabeza de quien sí lo ha delatado, el que
parecía su colega más cercano en la banda de
mafiosos.
Pero Monty está asqueado y no quiere ni venganza ni nada con
los
rusos... y lo dejan irse, bien avisado.
También ve a sus viejos amigos y se los lleva a esa
party—de éstos, Philip Seymour Hoffman protagoniza
un
argumento secundario—es un profe de instituto solitario y
apocado. Enseña en literatura inglesa los mismos poemas que
yo
en clase—y le atrae con locura desbocada una alumna de
diecisiete
años, Mary, una lolita de mucho cuidado (Anna Paquin), con
la que
tiene tentaciones tipo "let us sport us while we may" y (más
increíble) también las tiene ella, aunque sea
sólo
por viciosilla y acelerada. El pobre profe es consciente del
lío en el que se puede meter
si se enrolla con ella—y lo evita en el último
momento
cuando se encuentran en la fiesta. No sabemos si parte de la culpa, o
de la suerte, se debe a que se acuerda de su halitosis mientras la
está besando. En lugar de mojar, se
limitará a
heredar el perro de Monty—y a recibir alguna torta de
través también, en la pelea que se monta
éste cuando busca que sus
amigos le arreglen la cara.
El perro éste comienza la
película—cuando Monty lo
rescata, con el mafioso; un perro atropellado al que en principio van a
matar, pero... hey, se revuelve, ¡quiere vivir el muy borde!
A
Monty le hace gracia, y lo cura. Una escena genialmente llevada
ésta, como todas las de la película, y
también
conecta con el tema de últimas oportunidades y decisiones de
vida o muerte en que se centra la película. El perro,
curado, es
un perro buenísimo, un modelo—como lo
podría ser
Monty, una buena persona, si tuviese una oportunidad de
última
hora.
Y la tiene. En una escena final conmovedora, es su viejo padre,
incompetente y ex alcohólico, quien le da la vida de nuevo.
Se
lo llevaba a la cárcel con su cara partida, pero le propone
en
lugar de eso seguir conduciendo y desaparecer en el oeste—en
lugar de estar atrapado por su destino, elegir la libertad: no
resignarse a entrar en la cárcel—dejar
atrás toda
su vida, y empezar de nuevo con otra identidad en un pueblo perdido. Y
vemos escenas hipotéticas del futuro en las que se
reúne
años después con Naturelle, y tienen una familia,
y
cuando son mayores les cuenta lo cerca que estuvo todo de no suceder, y
ellos de no existir–cómo todo dependió
de una
decisión crucial en la
hora veinticinco, ya fuera de plazo.
Es un futuro abierto, y la película sólo sugiere
que
Monty podría optar por eso, aunque a la vez nos muestra al
final
su cara magullada y derrotada, manteniendo las dos opciones como
igualmente posibles.
La película se filmó, y está
ambientada, en Nueva
York justo después del once de septiembre. Empieza con una
secuencia de títulos de crédito impresionante, de
una
fuerza increíble, con los focos de luz que sustituyen a las
torres gemelas, y la música magnífica de Terence
Blanchard. Y hay escenas marcadas por el 9/11 un poco por todo. Desde
el piso de Gordon Gecko, bueno, del amigo broker de Monty, que no me
acuerdo su nombre, se ve el Ground Zero; la oficina de los brokers es
evidentemente provisional y atestada, desplazada del World Trade
Center, pero todo está en ebullición; el bar del
padre de
Monty se reúnen los bomberos que ayudaron en el rescate; Bin
Laden sale por aquí y por allá... y toda la
difícil multietnia de Nueva York, a la vez insultada
y celebrada por la película. Está llevado
certeramente el
casting racial—así la pareja de Monty es
multiétnica, Naturelle es puertorricana y él
viejo
irlandés; pero los polis que lo arrestan (en uno de varios
flashbacks) son negros y ambivalentemente cabroncetes, honrados y
eficaces.
Pero el tema étnico más importante
está
implícito. La película, aparte de ser una
historia
concreta magistralmente contada, de un individuo y sus circunstancias,
es un alegato abiertamente didáctico, a favor de la gran
América de la integración y las oportunidades
abiertas— y contra las pequeñas dependencias y
esclavitudes de la legalidad paralela, de los circulillos mafiosos y de
la doble moral. Cierto, Monty esquiva la cárcel, y se nos
pide
fe en él... también se denuncian las
cárceles
americanas como lugares sin ley, indignos del país. Pero
sobre
todo, siendo una película "de Spike Lee" (aunque esta vez el
guión no es suyo), es un mensaje a los chicos del
barrio—de no dejarse atrapar por lo que parece la
vía
rápida al éxito social, y que en realidad no
conduce a
nada. Que no se encierren en ser negros profesionales, y en montarse su
legalidad paralela—el once de septiembre aparece
aquí
invocado como el gran "eye-opener" que hace redescubrir a los
neoyorquinos de todas las razas y etnias su destino común en
una
América de la integración, y no de la diferencia,
la ley
alternativa y el trapicheo. Que la esclavitud se acabó hace
más de ciento treinta años—move your
ass!
Bueno, y si alguien cree que le he contado la película,
obviamente es que no la ha visto. Hay que ver cómo funciona
cada
escena... con una fluidez certera, que no se contradice sin embargo con
curiosos experimentos de montaje surreales o desfamiliarizadores, como
por ejemplo reflejos inexistentes flotando al lado de los personajes,
experimentos con el grano y el color y el tono grotesco/surrealista de
algunas escenas, o ligeros recortes de montaje que duplican una
fracción de segundo de un momento clave, o
pequeños desenfoques puntuales—nada, que Spike Lee
sways,
está aquí en plena forma. De no
perdérsela. 25th
Hour. Dir.
Spike Lee. Screenplay by David Benioff, based on his novel. Edward
Norton, Philip Seymour Hoffman, Barry Pepper, Rosario Dawson, Anna
Paquin, Brian Cox. Music by Terence Blanchard. Ed. Barry Alexander
Brown. Prod. des. James Chinlund. Photog. Rodrigo Prieto. Exec. prod.
Nick Wechsler. Prod. Tobey Maguire, Julia Chasman, Spike Lee, Jon
Kilik. USA: Touchstone Pictures / 40 Acres and a Mule Filmworks /
Industry Entertainment / Gamut Films, [2002]. DVD: Touchstone Home
Entertainment.
Curioseando por el vecindario encuentro esta
web de Biolingüistica que lleva al parecer
Mª Carmen Horno y no sé si otros miembros del grupo
Sylex
de investigación del área de
Lingüística
General. A mis favoritos va. Creo que le estreno el libro de
visitas a la web, y aprovecho para decir (allí y
aquí)
que me está encantando el libro de Derek Bickerton Adam's Tongue: How Humans Made
Language, How Language Made Humans. El blog de
biolingüistica que más sigo es Babel's Dawn,
y allí aparece por cierto una
crítica al libro de Bickerton. Lo más
biolingüístico que he escrito yo hasta ahora es
este artículo sobre "Interacción
internalizada: el desarrollo especular del lenguaje y el orden
simbólico." Seguiremos curioseando por el tema.
Es que parecía sacado de principios de los años
noventa,
y lo estaba; llevo con la bibliografía en red casi quince
años. Los contenidos los actualizo cada año, en
la medida
de lo posible: ahora tiene a ojímetro unos 4.500 archivos de
texto, con centenares de miles de referencias y enlaces. Pero el
continente cambia menos, aunque hace poco le puse esta
dirección
abreviada mejor que la engorrosa dirección completa de mi
web en
la universidad de Zaragoza.
Por cierto, que acabo de hacer otra dirección abreviada en
TinyURL para mi página web:
Y aún otra dirección más para un libro
en red o grupo de esos
escritos—mis artículos sobre
retrospección y
retroacción narrativa en la teoría literaria. Lo
llamo en
inglés con este largo título: Objects
in the Rearview Mirror May appear More Solid Than They Are:
Retrospective / Retroactive Narrative Dynamics in Criticism. Bien,
por abreviar, retroretro:
http://tinyurl.com/retroretro Estas direcciones breves se suman a las que ya
tenía de antes, la de la bibliografía
que he dicho,
la de mi Blog de Notas
El juez Verdugo y todos los demás jueces del Tribunal
Supremo
han admitido a trámite una querella contra el juez Baltasar
Garzón. Querella por prevaricación, visto que
Garzón emprendió el proceso aquél de
los
crímenes de la guerra civil, un proceso abierto careciendo
de
competencias, plenamente a sabiendas de que vulneraba los
procedimientos, y creyéndose impune. Esto parece evidente (y
de
la palmaria evidencia puede que se deduzca esta
intervención). Garzón ha tenido
actuaciones
tendenciosas y sectarias antes,
pero en esta ocasión, cuando actuó
como si no le constase
la muerte de Franco, ya cayó en lo grotesco.
No negaré que tenga su belleza simbólica eso de
llevar a
Franco (o a Atila) a los tribunales, pero la Audiencia Nacional no
está para crear belleza, sino para aplicar la ley. Y para
aplicarla sin sectarismos: el mismo Garzón había
desestimado querellas contra Santiago Carrillo por crímenes
en
la guerra civil, arguyendo para ello las mismas razones legales que
luego pasó a ignorar cuando le convino para llevar adelante
su
propia cruzada de autobombo. Ahora dice que no le consta
haber
incurrido en ninguna ilegalidad—lo cual es prueba como poco
de
gran ignorancia, que lo inhabilitaría para ser juez.
Lástima, porque Garzón ha dado pruebas de gran
actividad
y osadía a la hora de perseguir el crimen, dotes que, bien
encauzadas, podrían haber sido beneficiosas para desperezar
un
poco a la justicia en España. Pero lamentablemente ha dado
pruebas también de una enorme voluntad de poner el dedo en
la
balanza, o de sentarse en un platillo directamente. Y eso es
intolerable en un juez. Con el tema éste de Franco se ha
pillado
él mismo los dedos, pero a conciencia, y a bombo y
platillo. Sobrados andamos de jueces tendenciosos,
sectarios y cegatos voluntarios. A ver si de alguna manera se consigue
llevar a los tribunales, por ejemplo, a un juez que ordenó
destruir todas las pruebas del atentado del 11-M. Por menos otros se
han podrido en la cárcel. Aquí hasta ahora, menos
el
extorsionador Estevill, los jueces se van de rositas dicten lo que
dicten, aunque sea a cara o cruz. Declara sobre Garzón la
portavoz del PP en las cortes que "nadie está por encima de
la
ley". Error. El Tribunal Constitucional, por ejemplo, está
claramente por
encima de la ley. Y bien que lo demuestra además, con su
ceguera selectiva (ahora por ejemplo no ve indicios de que la
candidatura de
Alfonso Sastre tiene simpatías con el mundo batasuno, o cree
que
un abstracto y panorámico "rechazo a la violencia" es
condenar
los atentados de ETA, cuando todo el mundo sabe a qué se
refieren los batasunos cuando "condenan la violencia"). Vamos,
que ha
sido una ayudita clara, desde Arriba, a los que hacen lo posible por
desmantelar España y lo que queda de su estado de derecho.
Mucha
prisa se dieron los del constitucional en resolver este
recurso—perdieron el culo, vamos: contrasta esta Prisa, de
modo
palmario,
con su pereza selectiva, echando los recursos contra el estatuto de
Cataluña al
fondo del cajón de sus asuntos. Seguro que por algo
será.
¿No canta esto un
poquito?
¿No estarán prevaricando de la manera
más escandalosa sus señorías, los
que están por encima de la ley? Estos caballeros (y
señoras), grandes
trepadores, o bien guardarán silencio eterno, o nos
declararán que en efecto en España hay ahora
varias
naciones. Pero es muy de temer que estos nunca van a ser reos de nada,
ni les va a poner en
vereda ningún juez Verdugo.
¿Pero es que el mundo está de verdad
casi loco,
y sin casi? Locos, ya ya... Menuda timadura de pelo, el nuevo logotipo
de
la ciudad de Zaragoza, una chapucilla situada entre Nike y Nozar. Lo ha
parido CIAC,
que su
profesionalidad les avala, claro. Hay que ser muy profesional para
hacerse con esta pasta gansa de modo tan elegante y
minimalista—hay que tener auténticas estrategias
de
mercado.
—pero lo malo no es que sea una cosa así sosilla o
dejavu,
sino que ALGUIEN, algún "socialista", de los de ps- de
pseudo
por delante, ha tenido la atención de pagarles a esta
empresa
nada menos que 230.000 euros. DOSCIENTOS TREINTA MIL EUROS y meses de
trabajo por algo que yo, y otros cien mil, hacemos con la punta del pie
en diez minutos, y que encima está semicopiado. Menuda
estafa...
a quien se deja estafar, claro, seguramente de modo interesadillo.
Pero bueno, ¿aún hay quien no ve que esto es
MALVERSAR
caudales públicos? Yo no sé si aquí
habrá
financiaciones irregulares de partidos, o favores a los socios listos,
o cosas en esa línea, pero es que si no las hay es que
tenemos a
algún BOBO DE SOLEMNIDAD desperdigando el dinero del
ayuntamiento. Pero bobitos regalando al azar dinero público,
en
los partidos políticos, me parece que hay los justos.
Que alguien me explique por favor cómo hay tanto borrego que
vota y vota a esta gente— es indignante. Pero cuando las
cosas se
hacen así con descaro, y a la luz pública y salen
bien, y
nadie te pasa factura y todos tan contentos—pues tira
palante, es
que vives en un país de memos. Les alabo el gusto a Belloch
y su
equipo.
Aquí va un logo gratis que me parí en diez
minutos, se lo
regalo al Ayuntamiento, para que lo tire a la basura y le dé
otros doscientos mil euros a algún amiguete que les
dé
buen rollito, o alguien que los engañe:
A message
to the Narrative-L:
About a year ago I was asked to
give a lecture on "The Future of Theory." Which in practice means
"important developments in theory in the recent past."
I have my
own ideas and prejudices, of course, but am also aware of my
limitations, and would be grateful for any input from this listserv,
which I will be delighted to acknowledge in the published version of
the talk. (If you want to toot your own horn, that's okay, and those
who would prefer for any reason to message me privately should respond
to drichter@nyc.rr.com.) Thanks,
David Richter
—and my
answer:
Hi,
Any discussion of the future of theory would have to acknowledge, I
think, the major paradigm shift of recent years, well, decades, with
the oncoming of Internet, Google, instant information, blogs, the World
Wide Web 2.0— technoliteracy, instant worldwide dialogue
(which remains),
distribution lists, social networking, book phasing—and the
Gutenberg Galaxy going nova with this new dimension of textuality. Well
now that I think of it some things have been long prefigured (by
McLuhan, Barthes et al.) and others are more recent and may well be
undertheorized, linkterature for instance, or the visibility of small
literary niches in the long tail.... whatever that may be... or
searchability—search me... Whatever you write on, don't leave
cyberNethics out of the discussion!
Jose Angel Garcia Landa
http://www.garcialanda.net
Tres enfoques de los
problemas científicos: globalista, individualista y
sistémico
Es una conferencia de
Mario Bunge hoy
en la Facultad de Ciencias de Zaragoza. Tomo notas sobre la marcha, y
añado unas cuantas erratas de tecleo y frases inconexas para
mayor impresión de inmediatez.
(Mario Bunge
cumplirá 90 años en
septiembre; Phd. 1952 con la tesis "Cinemática del
electrón relativista". Enseñó en
Buenos Aires
hasta 1963, emigrado entonces enseña en diversas
universidades;
actualmente en Canadá, McGill University (Montreal),
cátedra de lógica y
metafísica. (Rutherford
en 1902 también trabajaba en McGill, desarrolló
en sus
estudios sobre la radiactividad la noción de un elemento
aleatorio en física, desarrollada luego Heisenberg). En
Bunge
encontramos filosofía pura y ciencia experimental
conjuntados;
desarrolla un sistema atento tanto al reduccionismo como a la
emergencia, combinados.
Promueve la Sociedad para filosofía exacta: contra la
pseudociencia (como Eustoquio Molina y Alberto Carreras en Zaragoza).
También extiende su pensamiento a la sociología,
la
ética y el bienestar humano (una amplia gama de intereses,
no
ciencia aislada de toda otra consideración). Obras de
filosofía y teoría de la ciencia como como Three Types of Basic Philosophy;
La ciencia, su método y filosofía.
En la línea de Feyerabend, Popper, Kuhn… Pero
Bunge parte
de la ciencia primero, llega a la filosofía
después.
Partidario de una "No-nonsense philosophy", enemiga del relativismo y
oscuridad verborreica en filosofía. Una Filosofía
política
es su libro más reciente. Doctor Honoris Causa por Salamanca
y
muchas otras universidades; Premio Príncipe de Asturias
1982,
entre otras distinciones).
Vivir equivale a resolver problemas. Nos basamos en una
visión
general de lo que supone resolver problemas en el mundo: vs. Husserl,
pues si partimos de la idea de que el mundo no existe en sí,
que
hay que basarse en la intuición, etc. no llegaremos a
resolver
los poblemas del mundo. No: Bunge propone concepción
sistémica + método científico. Los
objetos son
partes de sistemas, y los sistemas tienen propiedades emergentes de las
cuales carecen sus componentes.
Enfoque sistémico vs. enfoque sectorial (que
aísla de modo artificial una cuestión).
3 ejemplos de enfoque sectorial sobre los problemas:
- El gen
egoísta. El
mito de que somos nuestros genomas, que nuestros genomas buscan
perpetuarse (Dawkins, etc.). No es así: el genoma se replica
por
la acción de enzimas (y
de organismos diría yo).
Lo que es seleccionado no son genes sino organismos. Y esto descuida el
hecho de que el ambiente es modificado por el organismo (termiteros,
lombrices creando suelo, etc….)
- El Puente del Milenio
de Norman Foster.
Otro ejemplo de pensamiento sectorial. La muchedumbre hizo bambolearse
el puente. Se creó una oscilación, y la gente
tuvo que
salir a 4 patas. Fracaso, porque Foster olvidó el factor
humano:
olvidó que los puentes se diseñan para ser usados
por
gente que se mueve. Nature
publicó unas sencillas ecuaciones sobre el movimiento
previsible del puente.
- El economicismo.
(De
izquierdas o derechas). En todas sus versiones, postula que la
actividad económica es primaria, y la política,
sociedad
etc. son secundarias. No, dice Bunge: todo es igualmente importante y
activo. La sociedad debe entenderse como un supersistema de sistemas
ideológicos, económicos, políticos y
culturales.
(Además se combinan factores psicológicos con los
económicos —por ejemplo, los que son
egoístas
totales y su efecto sobre la economía).
Tipos de sistemas: hay muchos. Los hay químicos, sociales,
biológicos, conceptuales, semióticos, etc. Un
sistema no
es una colección carente de estructura.
Las
muchedumbres, nubes, etc. son conglomerados, no sistemas
(caóticos). Pero todos los sistemas están en un
entorno— menos el Universo.
Composición, medio, estructura y mecanismo. Elementos para
pensar el sistema.
La estructura definida como conjunto de vínculos que
mantienen unidos a los componentes del sistema.
Pero sólo los sistemas conceptuales y semióticos
son estáticos: los demás cambian. (Aquí,
claro, le
llevan la contraria a Bunge, en la sesión de preguntas).
Cambian por acción de un mecanismo (trabajo, flujo de
información, reacción química, etc.).
La ciencia y técnica necesita además de estos
modelos
cualitativos para describir sistemas, otros cuantitativos. Por
ejemplo ecuaciones que describan relaciones entre poblaciones
de
presas y depredadores en un ecosistema.
En todas las ciencias se usan espacios abstractos y conceptos como los
mencionados– pero esto es ignorado por la gran
mayoría de
filósofos, estos términos faltan en los
diccionarios
filosóficos, La filosofía va a la zaga. Por eso
los
filósofos no son leídos por los
científicos, no
les sirven.
Sobre los tres enfoques sobre los problemas, globalista, individualista y
sistémico. Los
globalistas / holistas son irracionalistas, pues no explican las
propiedades emergentes ni cómo surgen. Los individualistas
ven
los árboles pero no el bosque, los holistas al
revés. Los
ecólogos ven las dos cosas: individuos, sistema y su
interacción. Enfoque sistémico.
Distintos tipos de pensamiento sistémico atendiendo siempre
a la
interacción entre partes y todo. El zoólogo se
interesa
por los animales, pero también por su comportamiento, el
lingüista por la frase y por las palabras… etc. El
pensamiento del sistema nace con la revolución
científica
del XVII. Por ejemplo en Harvey, "sistema cardiovascular", que
relaciona el pulso y las contracciones del corazón. Antes no
se
veía la relación. Tres siglos
después, el
paciente se estudia en medicina sistémica como un elemento
en un
sistema más amplio (sociología médica,
alimentación, stress…)
Composición, estructura, ambiente y mecanismo
también
rigen en el en el sistema cardiovascular, que va unido a otros
factores: los pulmones, otros sistemas, la circulación de la
sangre….
Los atlas anatómicos antiguos mostraban los
órganos
desconectados, se ignoraban sus funciones y sus conexiones. Esta
ignorancia la suplían o completaban con
fantasías: el
cerebro se veía como un segregador de mucosidad.
Pardójicamente, no conservaban los embalsamadores el
cerebro…. En fin, que la observación exhaustiva
(que la
tenían los embalsamadores) no basta, ni tampoco hacer
hipótesis. Hay que ponerlas a prueba, las
hipótesis.
Con el desarrollo de la medicina y anatomía, se vio la
interacción entre los sistemas, y se llevó a la
fusión de disciplinas antes separada:
"psiconeuroendocrinología". Etc. Se diseñan
terapias
nuevas.
Población, comunidad, ecosistema, biodiversidad,
evolución, especiacióin, etc., son conceptos
sistémicos en biología. Así se impone
la
fusión de la teoría evolucionista y del
desarrollo
morfológico (Evo-Devo). Un triunfo del sistemismo, que
implica
transgredir fronteras disciplinarias.
La ecología—Los sistemas poseen propiedades
emergentes,
como la biodiversidad y la sustentabilidad, no presentes en los
organismos, sino que surgen de las interacciones entre organismos. Hay
una relación óptima entre la biodiversidad y la
sustentabilidad, no una relación indefinida de "mayor
biodiversidad, mayor sustentabilidad", sino un índice
óptimo. La biodiversidad sí favorece la
especiación, etc. La biología hoy es
sistémica.
De la ecología pasamos a la gestión de recursos
renovables: sólo es racional la explotación de la
naturaleza si la cuota de explotación es inferior a la de
reproducción. Ojo los pescadores gallegos, que sobreexplotan
sus
cuotas pesqueras. La moraleja es que el mercado desbocado es suicida.
Lástima dan las flotas pesqueras, también en
Chile,
encalladas en la arena, víctimas de sí mismas. Es
necesario establecer y cumplir normas reguladoras racionales y
científicamente establecidas.
De aquí la importancia de rechazar las pseudociencias que
niegan
la realidad – el existencialismo, el construccionismo
relativista, etc.—y hacen imposible la toma racional de
decisiones.
Los problemas de explotación son sistémicos y
globales.
Requieren la colaboración de muchas disciplinas. Problema de
la
gestión de recursos de comunidades, desde las locales a las
globales e internacionales. Harvey
llegó a la conclusión de que el problema de la
gestión es insoluble, ni por la autogestión
individualista ni por el control central. No ha sido refutado.
Son importantes los acuerdos internacionales sobre gestión
que
tengan éxito: contra la sobreexplotación. ONGs
empeñadas en superar la disyuntiva mercado/Estado. Esto
supone
rechazar el dogma central de la teoría economía
clásica, que ve sólo un lado de la moneda.
Se habla de la sobreexplotación y el calentamiento global.
Es
necesario que el protocolo de Kyoto lo firmen USA y lo cumplan China y
Rusia. Empresarios miopes y lacayos políticos frustran las
políticas de regulación, que es tan necesaria.
Pensando en los ecosistemas—utilizamos los conceptos de
Taxon
Población
Comunidad
Ecosistema
- cuatro niveles biológicos de un ecosistema. Los taxones no
son
suficientes. Al hablar de los taxones hablamos de la
aparición
de individuos diferentes de otros. (En realidad hay individuos, las
especies son para Bunge construcciones conceptuales si bien no
arbitrarias). Las leyes ecológicas se refieren a poblaciones
(más bien que a especies, al menos no las quiere definir
Bunge
estrictamente por incompatibilidad reproductora, sino que parece
favorecer una definición más
ecológica).
Pasando del ecosistema al universo... Antes se veía como
nuestro
planeta cubierto por un conglomerado de cuerpos celestes. Pero Galileo
introduce el sistema solar. Newton suplió el
cemento que
lo mantiene, la gravitación. Es una concepción
científica y sistémica. Se desarrolla
así una
ciencia que permite predecir, calcular, contrastar cálculos
y
observaciones….
Cabe entonces pasar a plantearse problemas sistémicos, como
el
origen del sistema, su movimiento, estabilidad, futuro….
Nuestro sistema solar es dinámicamente estable,
según Poincaré—pero aún no
sabía que
es inestable por el agotamiento del combustible del sol.
Emergentismo racionalista: la emergencia a nivel sistémico
de
cualidades que no se dan en los individuos no es misteriosa, sino que
puede explicarse con el análisis científico de
los
sistemas en cuestión. La ciencia no completará la
exploración de la realidad, desde luego, pero la
filosofía irracionalista (Bergson, Husserl, Heidegger son
bestias negras para Bunge) no hace sino desanimar esa
exploración.
Aparte de los ecosistemas o sistemas naturales, también hay
sistemas artificiales: técnicos o sociales, son todos de
factura
humana. Pero algunos sistemas sociales emergen
espontáneamente,
otros son diseñados. Siguen leyes que, sin ser arbitrarias,
no
son las leyes de las ciencias naturales.
Las ideologías pueden ser corregidas o invalidadas por la
ciencia. Es demostrable que en una sociedad es más
importante
por ejemplo la igualdad social que el monto del ingreso.
La sociobiología y la psicología evolutiva son
falsas:
pretenden reducir todas las ciencias sociales directamente a la
biología. Lo mismo sucede con otras teorías
unilaterales,
como las teorías de la "acción racional" en
politología, economía, etc. Porque decidimos no
como
jugadores racionales, sino en el seno de sistemas sociales, sobre la
base de creencias o cálculos falsos. Por ej. Se juzga a los
candidatos presidenciales por su cara. La racionalidad no es tan
común como creía Aristóteles. Las
teorías
de la "acción racional" ignoran la acción de los
sistemas
sociales que condicionan la acción del individuo.
Sistemas sociales hay múltiples. Los antropólogos
estudian las sociedades antiguas y sus relaciones de parentesco. En la
sociedad moderna, hay muchos más sistemas sociales complejos
no
familiares, instituciones, sistemas políticos,
asociaciones…. Se solapan entre sí, cada persona
está cruzada entre varios sistemas, además los
hay mixtos
(así los Estados son órganos
políticos, y a la vez
empresas culturales y económicas)…
Ibn
Jaldún
(filósofo andalusí-tunecino, s. XIV) anticipo la
visión sistémica de los problemas en su
sociología. Desarrolló este pensmiento el
barón
D'Holbach, fundador del sistemismo filosófico (en Système de la Nature
y Système
Social). Hoy se le ignora.
Bunge pro sistemismo, vs. holismo y vs. atomismo individualista. Modelo
de atomismo es el dicho de Thatcher, "la sociedad no existe". Los
nazis, al revés: "dein Volk ist alles"—frase que
si se
pronuncia ladrada aún es más escalofriante.
El sistemismo sostiene que cada uno de nosotros es más que
la
colección de los individuos. Hay propiedades suprapersonales
(cohesión, tradición, división del
trabajo, nivel
cultural, etc…). Reúne el sistemismo las tesis de
sus
rivales individualistas y holistas, y las combina de modo ventajoso. El
sistemismo admite los niveles de sus rivales, cosa que no sucede al
revés. Lo macrosocial condiciona y es condicionado por los
procesos microsociales.
¿Cómo entender con un enfoque
sistémico problemas como la marginalidad y el subdesarrollo?
La marginalidad es una situación individual, el
subdesarrollo es
cuestión de una colectividad. La marginalidad se combate
facilitando la participación y la integración
social (en
la escuela, sindicatos, etc.). Bunge es partidario de la
eficacia
de las ONGs, y está por la inversión en obras
públicas y sistemas de seguridad social. Avance
hacia la
democracia integral (modelo de los escandinavos) – los
latinoamericanos son los más alejados de este modelo, pues
poseen el índice de diferencia social mayor del mundo.
El subdesarrollo se caracteriza por la marginalidad y la dependencia, y
sus concomitantes: la corrupción, la impunidad, etc. No hay
recetas simples como "libre comercio" o "democracia" para superar el
subdesarrollo. Se requieren soluciones sistémicas (G.
Soros).
Hay que tener en cuenta el localismo, las condiciones, tradiciones,
recursos de cada país. No hay recetas internacionalmente
válidas. Esto es algo que no entienden los economistas
desarrollistas ortodoxos, que de hecho son el peor obstáculo
al
desarrollo.
La visión sistémica, la visión
integradora y
multipartita de la sociedad, contrasta con las visiones sectoriales: el
ambientalismo (o
ecologismo radical), el biologismo,
el economicismo
y el culturalismo—y
el politicismo
(centrados cada uno en un solo aspecto de la sociedad). Hay que
integrar las cinco visiones parciales sin perder de vista los
demás aspectos. No hay recetas simples que tengan en cuenta
sólo uno de esos factores.
El Universo es el sistema de todos los sistemas. Sólo se le
puede entender y controlar mínimamente si se adopta un
enfoque
sistémico junto con el método
científico. Pero
también hacen falta pasión intelectual, y
pasión
moral: deseos de hacer el bien en la sociedad. La pasión
política debe estar al servicio de la pasión
moral. Si
no, está al servicio de otras pasiones, no del bien
público. Bunge aboga por un enfoque sistémico y
científico de los problemas, unido a una moral humanista.
____________________
En la sesión
de preguntas....
- Argumenta contra el sistemismo abstracto y la Teoría
General
de Sistemas: no hay que perder de vista los problemas concretos. Contra
los pseudo-científicos sociales de moda que aplican
indebidamente la Teoría de Catástrofes, etc.
—Contradicción entre la disciplinariedad
universitaria, la
superspecialización, y la formación integral.
¿Es
nociva la superespecialización? Para Bunge, la
filosofía de la ciencia, la sociología de la
ciencia,
etc. son puentes entre ciencias y humanidades. Filosofía de
la
ciencia y sociología de la ciencia deberían
introducirse
como asignaturas optativas en las ciencias… pero ojo con
qué sociologías de las ciencias, que intentar
desacreditar a la ciencia es más fácil que
intentar
comprenderla.
—Yo le pregunto por si la racionalidad universal
podría
suponer a veces un problema más que una solución,
visto
que la racionalidad de una época se ve desautorizada por la
racionalidad de la siguiente. ¿Sería beneficioso,
por
ejemplo, un gobierno mundial, que aplicase decisiones
científicamente informadas? ¿Lo ve Bunge factible
en el
futuro?
Sin llegar a eso, sí aboga por un refuerzo de la ONU, que
permita tomar decisiones reales, y por desvincularla de Estados Unidos.
En Andorra la pondría, dice, no en Nueva York. (¡Ojo con Andorra! le
digo).
Bien, en todo caso insiste Bunge en la toma de decisiones racionales,
contra el oscurantismo, y la irracionalidad. Y también
contra
"charlatanes" como Heidegger y Derrida, que tal como los ve Bunge
envuelven sus nadas en grandes oscuridades verbales. Está a
favor de los principios de racionalidad, de claridad y de no
contradición. Y a favor de una claridad de
expresión, que
es "la politesse du
philosophe".
(Y, bien, éste es el aspecto en el que
más disiento
de Bunge: en su rechazo de la filosofía
fenomenológica y
hermenéutica; es maximalista, poco
'sistémico' si
se quiere, desautorizar en bloque así disciplinas enteras
casi,
y modos de reflexión —y
problemáticas— que
escapan a un tratamiento científico. No negaré
que ni
Derrida ni Heidegger son muy "educados" en ese sentido, sí
pecan
de oscuridad innecesaria—pero tampoco es de mucha
educación desautorizar tradiciones enteras de pensamiento de
esta manera. Hay muchas maneras de abordar los problemas, y algunas
paradojas de la racionalidad no son visibles, ni tratables, desde otras
perspectivas).
He estado esta tarde en una conferencia de Mario Bunge en
la
Facultad de Filosofía y Letras; venía a hablarnos
sobre
el estudio de la mente. Oponiendo la tradición
médica y
materialista (hipocrática - epicúrea) y la
idealista -
inmaterialista, de Platón al menos en adelante. Bien: una es
monista; monista-materialista, dice que la mente es una
función
del cerebro y llega hasta la neurociencia de hoy. La otra, la
inmaterialista, es dualista, separa fenómenos mentales por
un
lado y físicos-fisiológicos por otro, hasta en su
lenguaje lo hace, aunque luego tenga que reconciliarlos o
sincronizarlos (me ha hecho pensar en este punto en los ocasionalistas
y en Malebranche— tal como lo ve Bunge hay mucho dualista
irredento que aún emplea conceptos de mente y materia
precientíficos, incluso prearistotélicos.... pero
en
filosofía hoy, recuerda, anything
goes
aunque él no esté de acuerdo con eso).
Nos habla de los primeros neurocientíficos ya en siglo XIX,
de
Broca, de Wernicke— y del gran Ramón y Cajal, que
fue
quien describió en detalle las redes neuronales. Otro
aragonés, por cierto, un discípulo suyo, fue el
que
probó que algunos de esos circuitos eran realmente circuitos
de
feedback, es decir, que no llevan del cerebro afuera, sino del cerebro
al cerebro. La inmensa mayoría de la
energía
cerebral se dedica a procesos internos—y sólo un
pequeñísimo porcentaje a dirigir un respuesta
exterior al
cerebro. Defiende Bunge la teoría de Cajal ahora probada de
que
el uso de las neuronas con el hábito y la costumbre,
modifica el
cerebro, y crea nuevas redes neuronales. Esto sucede por un principio
peculiar del desarrollo de las neuronas: las neuronas que se activan
simultáneamente acaban por desarrollar conexiones directas
entre
sí. Y así la mente nace, pero
también se hace: hay edades críticas por ejemplo
para el
desarrollo de ciertos sistemas cerebrales y si no se crean las
conexiones necesarias para la visión, o para la
interiorización de la fonética de un idioma...
pues ya es
tarde. Y de ahí hemos pasado a las capacidades de lectura
mental
de los perros, a los diversos grados y tipos de consciencia que tienen
los seres vivos, y sus estudiosos, a la mala traducción del
término freudiano "Seele" por "mind"....
No puedo ni siquiera resumir el amplio abanico de temas que ha tratado
Bunge, desde experimentos de transplante de cerebros (animales), hasta
la visión ciega estudiada por Weiskrantz, y pasando por la
exposición de diversas teorías desfasadas sobre
la
localización puntual
de áreas cerebrales modulares (ya desde la
frenología de
Gall).
Hay ciertas áreas (la de Broca, la de Wernicke, etc.)
asociadas
a funciones cerebrales, claro— pero cada
función mental implica circuitos muy complejos y
distribuidos;
lo que parece un proceso unificado es resultado de la
interacción de muchos sistemas—como prueban los
experimentos de alteración de funciones cerebrales
específicas como ciertos tipos de memoria o de
percepción
visual, en pacientes con lesiones. En fin, numerosísimos y
bien
traídos son los ejemplos que aduce para mostrar las
contribuciones de la neurociencia al conocimiento de la
mente—la
mente, función cerebral, y no el alma.
Bunge cree sin embargo en el libre albedrío,
cuestión que
justifica por varias vías. Podría haberla llevado
a su
razonamiento emergentista,
al
que alude en repetidas ocasiones: un fenómeno puede estar
determinado a nivel molecular, pero contemplado a un nivel mayor de
emergencia no tiene sentido esa reducción (no tiene sentido
estudiar a los jaguares como un montón de quarks, como
diría Gell-Mann—poca zoología
haríamos).
Bien, los fenómenos mentales como la consciencia son
fenómenos que se han de estudiar a nivel más
"macro", que
es el que les corresponde—neuronas, conexiones neuronales,
representaciones.... Bunge desecha como un sinsentido las propuestas de
Penrose y otros sobre la búsqueda de la consciencia en
fenómenos de nivel cuántico dentro de las
neuronas. El
principal argumento que aduce Bunge para permitirse el lujo de ser un
materialista determinista, y a la vez un defensor del libre
albedrío, es precisamente ese enorme gasto de
energía en
los procesos internos del cerebro que hemos mencionado: lejos de
responder de modo determinista a los estímulos externos, el
cerebro elabora respuestas complejas que no pueden reducirse de modo
simplista a un modelo de estímulo-respuesta que nos
permitiese
percibir un determinismo en la acción humana. Aparte
está
la sensación interna de cada cual de decidir
libremente—aunque también tiene mucho sitio Bunge
en su
teoría para los aspectos inconscientes del pensamiento.
Pero no tiene sitio para el psicoanálisis—al que
califica
sin ambages de pseudociencia; ni tampoco para la filosofía
heideggeriana, "palabrería sin sentido" (me ha recordado en
lo
radical de su rechazo a la crítica de Adorno a Heidegger).
Bunge
propone que si queremos entender qué son cosas como el
conocimiento, el ser, la consciencia, "el alma" etc.— es a la
ciencia a donde tenemos que acudir. A la neurociencia que poco a poco
va desvelando los fenómenos mentales como funciones
cerebrales.
Un poco en la línea de este post ("Consiliencia
y nichos
ecológicos") donde hablaba yo de la consiliencia
en el estudio
de la mente—aunque Bunge también (aun defendiendo
naturalmente el evolucionismo) desconfía de las
explicaciones
reduccionistas de la sociobiología darwiniana aplicada a los
fenómenos humanos. Simplista le parece—como
también
la moda actual de desarrollar "neuro-"todo—
neuroestética,
neuroastronomía, hala.... Para Bunge, cada cosa a su nivel.
La
ciencia básica se ocupa de su objeto de estudio, y es pura ignorancia,
dice, el hacer extrapolaciones precipitadas como las que hace cierta
crítica postmoderna (hablando de la física como
un
fenómeno de dominación o patriarcal,
etc.)— Mezclar
niveles precipitadamente de esa manera es cosa de ignorantes, dice
Bunge. La ciencia no es neutra con respecto a los valores propiamente
científicos (pues en todo lo humano hay
valoración) pero
no es científico el extrapolar de esa manera. La ciencia no
tiene una política incorporada—habla de
células, o
de electrones, o de lo que sea. Es la técnica,
insiste Bunge, la que tiene una política asociada. La
ciencia
conoce el mundo: la técnica lo transforma, o lo
amplía, y
eso siempre es en beneficio o perjuicio de ciertos humanos, grupos
humanos, intereses o actividades humanas. Pero aquí tenemos
a un
gran defensor de la racionalidad y de la ciencia que no quiere mezclar
churras con merinas.
Me ha recordado mucho en sus planteamientos (el emergentismo, el
interés por la experiencia y la consciencia como problemas
científicos, etc.) a la filosofía de G. H. Mead
(en La Filosofía del
Presente).
A Mead no lo ha nombrado, aunque sí con simpatía
a
William James (más que a Rorty que simplifica las cosas
diciendo
que la mente es un pseudoproblema, y más que a Searle y
otros
"dualistas"). Aunque sí le he visto una tendencia a Bunge a
ser demasiado maximalista y all-or-nothingist
en su rechazo de lo que considera verborrea o
pseudociencia—como
si no hubiese muchos contextos diversos y acercamientos provechosos
para el tratamiento de ciertas cuestiones.
Yo le he hecho una pregunta de entre otras, un poquito buscando bronca
hablando del psicoanálisis y otras pseudociencias como algo
que
sí puede tener valor para la facultad de Humanidades, pues
al
fin y al cabo muchas humanidades son pseudociencias.... y le he
preguntado si, partiendo de que en efecto hay gran desconocimiento de
la ciencia "dura" entre los humanistas y en las ciencias sociales, si
veía él también el fenómeno
inverso—si consideraba que las humanidades podían
aportar
cuestiones, reflexiones o problemas a las ciencias, cosas que los
científicos suelan pasar por alto o ignorar.... (un poco en
la
línea de Freud diciendo que los poetas eran quienes
habían descubierto el inconsciente....). Bien,
pues Bunge
acepta la mayor, pero se ve que de mala gana—toda persona
inteligente, dice, puede recibir ideas de todas partes, y es bueno el
conocimiento mutuo, etc. En fin, se le ve que no es eso lo que nos ha
venido a decir, sino lo contrario: a insistir las aportaciones que ha
hecho la
ciencia al conocimiento de fenómenos que antes se
consideraban
intratables o puramente especulativos desde un punto de vista
filosófico. Cómo la mente puede estudiarse desde
la
ciencia, despejando telarañas y tradiciones intelectuales
desfasadas, es decir, bastante en la línea "Tercera Cultura".
A mí, claro, por debatir, me interesa insistir
también en
lo contrario—cómo hay fenómenos
cognoscitivos,
problemas humanos, morales, culturales, que pueden ser un acicate para
la investigación científica. Pongamos, sin ir
más
lejos, el estudio del lenguaje, o el de la comunicación
narrativa.
Y un chiste—hablando con Bunge, de su contencioso con el
psicoanálisis (razón suficiente para irse de
Argentina,
le comento) contaba él cómo consiguió
una vez, con
un artículo suyo, publicado en una revista
psicoanalítica, convencer al director de la revista de que
abandonase su interés en el psicoanálisis. Un
caso raro
éste, le he dicho—y ocasión
única, desde luego, para
experimentar un sentimiento de SchadenFreud.
Aunque se ha reído y ha asegurado que no, que
le había hecho un gran bien al ex-freudiano...
Al menos, por mérito—ya soy
Emérito. Me
falta la edad. Acaba de sacar la Universidad de Zaragoza un plan de
jubilación anticipada para sus profesores mayores de sesenta
años (ahí fallo, por suerte)—para
sacárselos
de encima nombrándolos Eméritos, con rebajilla de
sueldo
y unas poquitas clases (pocas) si
quieren.
Otro dato a tener en cuenta es
que tendrán
"plena capacidad" investigadora, para dirigir proyectos y tesis
doctorales, y tendrán derecho a usar los medios del
Departamento. Mira, eso yo no puedo— porque una normativa
interna
(e ilegal) que se han sacado de la manga los coordinadores del
postgrado de mi departamento, me impide dirigir tesis en mi
departamento— y dar clases de segundo ciclo.
Tendré que
esperar a cumplir los sesenta para que se me garantice la plena capacidad
que ya me garantiza la LOU— aunque en esta universidad todas
las
garantías legales son papel mojado. Como en todas las
autonomías plenas.
Me consolaré con el vanidoso pensamiento de que la
Universidad,
aunque no me deje dirigir tesis ni nada, y envíe a su
abogada a argumentar
estas cosas impresentables, contra mis recursos....
... que bueno—por lo menos la Universidad sí
piensa que le he prestado servicios
destacados,
y me envíaría alegremente a la
jubilación si ay,
si tuviese unos añitos más. Los "servicios
destacados"
consisten en disponer "al menos, de seis tramos, entre quinquenios de
docencia y sexenios de investigación, reconocidos por los
organismos competentes", o cinco tramos y un ejercicio de
cargo
unipersonal. Bueno, yo tengo siete tramos de esos, o sea que cuando
llegue a emérito, seré destacadísimo
emérito... con pocas tesis dirigidas, claro, que eso de
dirigir
tesis me lo prohíben por norma en mi universidad, si no les
aporto subvenciones.
PS : El 15 de junio, nos anuncian los
sindicatos mayoritarios que han dado su conformidad al plan de
prejubilaciones "eméritas". Disiente CGT Universidad, que nos pasa esta
valoración:
CGT-UNIVERSIDAD
Si nadie lo impide, en el próximo Consejo de Gobierno de la Universidad
de Zaragoza (UZ), a celebrar el 16/06/2009, será aprobado el denominado
Plan de Incentivación de la Jubilación Voluntaria del Profesorado
de
los Cuerpos Docentes Universitarios. En su preámbulo, este Plan al que
puede acogerse potencialmente el personal docente
funcionario
(PDI-funcionario) de la UZ que haya cumplido los 60 años con algunos
requisitos mínimos, bajo la figura de profesor Emérito*, destaca que
pretende fomentar el rejuvenecimiento de la plantilla de PDI de esta
universidad.
(*) Emérito/ta. (Del lat. emeritus).: 1. adj. Dicho de una persona: Que
se ha retirado de un empleo o cargo y disfruta algún premio por
sus
buenos servicios. 2. adj. Se dice especialmente del soldado cumplido de
la Roma antigua que disfrutaba la recompensa debida a sus méritos.
CGT no ha querido sumarse a la firma de este Plan, o normativa, a
diferencia de los sindicatos mayoritarios que públicamente se han
congratulado del acuerdo alcanzado en la Mesa Sectorial de PDI de la
UZ.
Son numerosos los motivos por los que CGT no se ha sumado a la
firma
del mismo, algunos de los cuales destacamos a continuación.
1.- PRIVILEGIOS DE CLASE. No estamos de acuerdo con la implantación de
planes de jubilación anticipada que conlleven una discriminación entre
los diferentes trabajadores de la función pública. Fomenta, en
particular, la desigualdad entre trabajadores de una misma empresa y,
en
general, la desigualdad social.
2.- ¿ES LEGAL?. No se trata de una jubilación real, dado que el
profesor
que se acoge al Plan puede seguir prestando sus servicios a la UZ
impartiendo hasta 1/3 de su carga docente plena si así lo
deseara. Pero
el Plan tampoco establece mecanismos de control sobre el resto de
actividades, si las hubiera, que deba desarrollar el profesor
"jubilado", ni tan siquiera un seguimiento mínimo de estas actividades
por parte del Departamento al que pertenezca.
3.- REJUVENECER = AMORTIZAR. El Plan rejuvenece la plantilla de la UZ
simplemente con la amortización de las plazas de profesorado que se
acojan al mismo. Tal vez por ello, ningún epígrafe de la norma
garantiza
que se contrate un docente y/o investigador en formación en el puesto
del docente jubilado, conviertiéndose por tanto la norma, si así se
deseara aplicar, en un Plan de Amortización de plazas de
PDI-funcionario.
4.- PRECARIEDAD LABORAL. El Plan condenará al PDI más joven de la UZ a
la precariedad laboral y a la falta de promoción, condicionada por la
falta de recursos económicos, ya que la UZ hipoteca una parte de sus
recursos a la retribución de PDI que potencialmente pudiera no realizar
actividad alguna. Grosso modo, es MUFACE la que se hace cargo, en
aplicación de la legislación vigente de clases pasivas, de abonar al
profesor jubilado según el Plan algo más del 50% de su retribución
ordinaria anual. La UZ abonará la diferencia hasta completar la
retribución que percibiría el profesor si estuviera en activo (salvo
complementos autonómicos por méritos, pendientes de negociación).
5.- AUSENCIA DE DEBATE. Tampoco CGT puede admitir la forma en que
se ha
llevado a cabo la gestación del Plan en una Universidad Pública. Se ha
fomentando el oscurantismo al no difundir, con anterioridad al acuerdo
sindical alcanzado en la Mesa Sectorial, información y documentación
sobre el mismo en las listas habituales de distribución de información
al PDI, lo que hubiera permitido la participación de toda la comunidad
universitaria en el debate de la conveniencia del desarrollo de un plan
de jubilaciones y de su implantación en una etapa de cambios profundos
en el sistema universitario europeo.
CGT-UNIVERSIDAD denuncia que es el ahorro en gastos de personal,
amortizando plazas de PDI, la principal motivación que ha llevado a la
UZ a la puesta en práctica de este Plan de Incentivación de la
Jubilación Voluntaria, sin valorar los efectos negativos que pueden
derivarse de su implantación.
Pero de tapadillo. Aquí
hay un artículo de Guillermo Fatás,
"Listas vergonzantes", publicado en el Heraldo de Aragón de
hoy, donde observa algunos truquillos de los partidos de izquierdas de
cara a las elecciones europeas—escondiendo a sus electores la
auténtica composición de sus listas. Por ejemplo,
la
Chunta Aragonesista, partido que propone la
"autodeterminación"
para Aragón, pasa de puntillas a la hora de decir que hace
lista
común con abertzales como los de Aralar, o Eusko
Alkartasuna, o
con partidos como Esquerra Republicana, claros partidarios de la
voladura de España como
nación—diría voladura controlada,
pero no sería exacto. (Los partidarios de la voladura controlada
de España son el PSOE y el Tribunal Constitucional
más
bien, y puede que hasta el PP). Observa Fatás, sobre los dime con quién andas
de la Chunta:
Estaría
bien que a los aragoneses les dijera alguien quién va
realmente
en esa lista; y que Chunta se comprometiera, al menos, si es que
obtiene algo, a ocupar por el tiempo que le corresponda el
escaño para el que pide el voto, en lugar de renunciar a
él, como hizo la vez pasada. Lo cierto es que el primero de
la
lista que ha elegido la Chunta es un nombre de Esquerra Republicana; el
segundo, del Bloque Nacionalista Galego; el tercero, de Aralar; y el
quinto, de Eusko Alkartasuna, ambos [todos, quiere decir]
secesionistas. El viernes, hablando de sus intenciones en Europa,
Carod-Rovira dijo en Barcelona que los catalanes—siempre
habla en
nombre de todos ellos—están "hasta el
moño de
España". Al mismo tiempo los portavoces de EA y Aralar
insistían en la "necesidad" de enviar a Estrasburgo a un
aberzale. Iñaki Irazalbeitia (Aralar) concretaba para
qué: para defender la autodeterminación del
País
Vasco, en una especie de Plan Ibarretxe bis.
La Chunta Aragonesista no es, en sus manifestaciones
públicas,
tan vociferantemente antiespañola y secesionista como
Esquerra,
o como Aralar. Pero con ellos va aliada. Es una estrategia electoral,
todo—la alianza con los secesionistas, y el callarla. Los
Chunteros (hay un montón en la blogosfera, deben tener una
especie de consigna de abrirse todos un blog y enlazarse mutuamente) se
presentan con un discurso simpático, de defensa de cosas
populares y de buen rollito (subvenciones, botellones, actividades
culturales (o kulturales) en los barrios, vivienda social, cosas para
el pueblo, l'aragonés ta escuela, etc.). Y en sus
manifestaciones más oficiales (portavoces en las Cortes,
etc.)
mantienen un "perfil bajo" en temas de oposición frontal y
secesionista a España. Vamos, que nadie los
consideraría
independentistas, más que algún
maledicente—sino
más bien una cosa así regionalista-popular de las
de
antes, con una argumentación nebulosa en lo referente a la
reordenación del Estado.
Es que en Aragón el antiespañolismo visceral
aún
no vende mucho, no tanto como en Cataluña, Galicia o el
País Vasco, y la cosa requiere una maceración
previa—sería contraproducente ponerse
aquí muy duro
con el tema, y les restaría más votos de los que
les
aportaría. Porque aquí aún hay que engañar
un poquito
al electorado—como muestra el artículo de
Fatás.
Ahora bien, husméese un poquito por el ambiente Chuntil, y
ahí si que aparece todo el rollo patatero nacionalista, en
todo
su triste esplendor: que si los españoles somos unos
colonialistas, que si fuera la bandera española de la Plaza
de
Aragón, que si lenguas propias (aragonés y
catalán) por encima del español que es lengua
"foránea", aunque aragonés no hablen ni ellos,
que si las
tropas de Felipe II aún desfilando por Aragón,
que
Aragón Ye Nazión... Menuda perspectiva,
si llegan
al gobierno. La autodeterminación primero, y luego
aragonés por decreto para todos. Nacionalismo cerrojo, y
secesionista, del que a tantos aragoneses les desagrada cuando lo ven
ejercer en sus vecinos, barriendo para lo suyo y huyendo con el
botín.
Dime con quién andas, y te diré quién
eres. La Chunta, con los secesionistas:
contra España (fea
palabra, ¿eh?). Y quien no lo quiera ver, y les
esté
dando su voto por simpáticos y por ser "de
aquí"—igual es que necesita las gafas esas de la
Naranja
Mecánica.
En su último Consejo de Gobierno, la Universidad de Zaragoza
rechazó un título propio en Homeopatía
que se
proponía para su aprobación, pero no lo
rechazó porque la
homeopatía sea una pseudociencia, sino porque la Universidad
ya tiene otro
título propio
sustancialmente coincidente. (El postgrado en "homeopatía
clínica", será). En un resumen del Consejo de
Gobierno que pasa el Colectivo de Profesores se reseña
el
rechazo de un título propio en Homeopatía que
había sido informado negativamente por la
Comisión de
Docencia de la Universidad, atendiendo a las alegaciones presentadas y
una vez detectadas algunas disonancias en su presentación.
El
Vicerrector explicó que, coordinado por el mismo responsable
—el profesor Lanuza—, existía ya otro
título
propio con contenidos similares. En consecuencia, lo oportuno no era
crear un segundo curso prácticamente igual al existente,
sino
optar por la fusión de ambos. En el turno de
intervenciones, el
Decano de Medicina tomó la palabra para defender el caso del
título en Homeopatía. Aseguró que
había
razones para ofrecer los dos cursos simultáneamente. A pesar
de
tener un mismo coordinador y contenidos similares, eran
títulos
diferentes, con objetivos distintos y dirigidos a alumnos
también diferentes. Quería anunciar, por lo
tanto, la
presentación de un recurso a la Comisión de
Docencia de
la Universidad con el fin de que fuera reconsiderada esta
decisión.
Quizá deberían empezar por modificar la
Wikipedia, que
los podría dejar en mal lugar a estos decanos y doctores que
defienden la homeopatía. Allí (y en otras partes,
digamos) la homeopatía se considera una
pseudociencia,
sin eficacia probada, sin principios activos en sus "medicamentos" y
sin hipótesis racionales sobre un posible mecanismo de
acción, puesto que "contradice los principios mejor
establecidos
de la física, de la química y de la
biología sin
ofrecer explicaciones alternativas". Y que de hecho "ninguna
organización científica de prestigio le presta
credibilidad" a la homeopatía. (¿Excepto la
Universidad
de Zaragoza, será?).
Claro que la Universidad de Zaragoza debe ser más seria que
la Wikipedia, me imagino, y doctores
tiene la iglesia para rebatir opiniones controvertidas.... Pero oye, lo
raro es que sobre pseudociencia nadie dijo nada en el Consejo de
Gobierno, si nos atenemos a lo que nos cuentan.
De todos modos, aunque ofreciesen un máster en
homeopatía
también sería un pseudo-máster, como todos
los de esta lista, que tienen nombre de título
oficial sin serlo.
¿Para cuándo el máster en
Frenología, o el Postgrado en Astrología y Tarot?
Parece que falta algún principio
activo
de control en esta Universidad también. Si se deja que en
cada
sector imperen los intereses particulares del grupo que allí
lidere, por el principio de no intervención, se puede llegar
a
extremos ridículos. Se vota por acuerdo, o por respeto
mutuo,
que la semana tiene doce días y así pasa a ser,
democráticamente, en aquel corroncho. Y no lo digo por la
homeopatía, de la que sólo sé lo que
pone en la
Wikipedia—hablo por mi departamento, donde han votado que
sólo estén autorizados a dirigir tesis quienes
tengan
subvenciones.
Leía un artículo de Seymour Chatman,
"Backwards", sobre Time's
Arrow,
la novela de Martin Amis que se remonta, en narración marcha
atrás, a los años en Auschwitz de un viejo nazi,
médico emigrado a América. Así lo
describe el
narrador:
"En tanto que ser moral, Odilo Unverdorben es absolutamente ajeno a la
excepcionalidad; hará lo que todo el mundo hace, bueno o
malo,
sin límites, sólo con encontrarse a cubierto tras
los
números. Jamás podría ser una
excepción:
depende de la salud de su sociedad."
"Consiliencia" es un término que introdujo
William Whewell en The
Philosophy of the Inductive Sciences
(1840) y que volvió a poner de actualidad Edward O. Wilson
en
los noventa. Se refiere a la congruencia entre diversas disciplinas, de
modo que sus objetos de estudio formen un todo coherente, un continuo a
lo largo de las diversas escalas y ámbitos del universo
estudiado. Las ciencias "duras" (matemáticas,
física,
química, astronomía, geología,
biología) se
presentan como consilientes—mientras que las ciencias
sociales y
las humanidades parecen existir aún en otro
ámbito, y el
proyecto actual de la consiliencia sería tender esos
puentes,
desarrollando lo que a veces se llama "tercera cultura" que ligue las
ciencias humanas y las inhumanas.
Para E. O. Wilson, "los genes y la cultura han coevolucionado,
están ligados. ¿Cuál es, pues la
naturaleza de la
coevolución genes-cultura, y cómo ha afectado a
la actual
condición humana? Esa es, en mi opinión, la
cuestión intelectual central de las ciencias sociales y de
las
humanidades. También es uno de los problemas más
importantes que quedan por resolver en las ciencias naturales"
("Resuming the Enlightenment Quest", 1998).
La hipótesis de la consiliencia universal
requeriría
mostrar que la actividad mental tiene una naturaleza material, y que su
funcionamiento es congruente con las leyes físicas del
universo
y con las explicaciones causales de las ciencias naturales. Y
señala Wilson cuatro disciplinas especialemente relevantes a
la
hora de investigar esa hipótesis:
- La neurociencia cognitivista, que estudia la ubicación
cerebral de los procesos mentales.
- La genética del comportamiento humano.
- La biología evolucionista (incluyendo a la
sociobiología humana), que intenta reconstruir la
evolución del cerebro y la mente. (Y que tendrá
que
incluir, claro, una lingüistica evolutiva, o
vérselas con
ella).
- La ecología o ciencia del entorno — el estudio
de la
interacción entre especies, y entre éstas y su
medio
ambiente.
La
contribución de ésta última puede ser
especialmente
fructífera si se la extiende hasta entenderla como la
construcción activa de nichos ecológicos por
parte de
muchas especies, que modifican su entorno. El caso humano de
modificación radical del entorno, o de su
creación a
partir de la nada (en especial mediante el lenguaje y los marcos de
interacción)
sería un fenómeno único en su especie
pero no, por
así decirlo, en su género.
Una cuestión reflexiva se plantea cuando consideramos que
estas
disciplinas del estudio de la mente y de la sociedad son a su vez
fenómenos mentales y sociales. Para Wilson, el cerebro no
evolucionó como un órgano destinado a entenderse
a
sí mismo, sino más bien como un órgano
que
maximizase la supervivencia. Aunque no está descartado que
si ha
de seguir cumpliendo su función de hacernos sobrevivir, deba
mejorar en su capacidad de entenderse a sí mismo, y a
nosotros— y al nicho ecológico que hemos creado y
seguimos
creando, y también a su ubicación en un entorno
ecológico más amplio.
Un ejemplo de actualidad: Por
qué la gente cree que hay agentes invisibles que controlan
el mundo.
Michael Shermer explica cómo la creencia en agentes
invisibles
(dioses, espíritus, demonios, fantasmas, etc.) es resultado
colateral de dos tendencias cognitivas que presentaban ventajas a la
hora de detectar presas o depredadores. La primera es la detección de patrones
y regularidades en medio del ruido informativo; la segunda
es la atribución
de intencionalidad o agentividadcomo
explicación de esos patrones. Somos lectores de mentes, a
veces
hiperlectores, y por eso proyectamos mentalidad e intención
donde no la hay, por ejemplo a la evolución del Universo.
Según Shermer, somos supernaturalistas de nacimiento, o por
tendencia arraigada.
Bien, la teoría de los nichos ecológicos, que
promete ser
muy útil para los fines de la consiliencia, la desarrollaron
Marcus Feldman, John Odling-Smee y Kevin Laland, en Niche Construction: The
Neglected Process in Evolution (2003).
Enfatizan estos autores cómo las especies no sólo
se
adaptan al medio ambiente, sino que transforman el medio ambiente
mediante su comportamiento, abriendo así nichos
ecológicos que a su vez favorecen ciertos tipos de
direccionalidad evolutiva, en un proceso de
retroalimentación—el relojero de la
evolución no es
completamente ciego, como quería Dawkins, sino que los seres
vivos se diseñan a sí mismos con sus acciones, su
comportamiento, sus elecciones... algo que viene a resucitar,
debidamente transformada, la teoría lamarckiana de la
direccionalidad intencional de la evolución: las aves vuelan
porque querían volar, y nosotros también. O al
menos
algunos de nosotros.
Esta teoría la ha adaptado de manera muy interesante al
origen del lenguaje Derek Bickerton, en su libro Adam's Tongue: How Humans Made
Language, How Language Made Humans (2009)—
título que es todo un programa de nichificación
ecológica, y que no pide sino completarse con
las frases how Language
made Language, how Humans made Humans. El Homo sapiens,
un self-made
man—Todos
lo somos, y seguimos construyendo activamente nuestros nichos
ecológicos en el mundo humano, millares de ellos, en un
segundo
nivel de emergencia, hecho posible por el lenguaje.
El lenguaje, que es por tanto un problema científico de
primer
orden, y un problema evolutivo también de primer orden.
Pocos
teorizadores sobre el origen del lenguaje presentan una tesis
evolucionista tan consistente y sugerente (Chomsky y sus partidarios de
una máquina lingüística en el cerebro no
lo hacen,
desde luego). El libro de Bickerton es fascinante, y si abre
aún
más interrogantes de los que cierra, eso es un
mérito.
Una maquiavélica canción del musical
Le Roi Soleil, apta
para darwinistas sociales como Monsieur
Ça marche
Tout est dans l'allure,
C'est une certitude,
Tout est dans le style et la pause attitude,
Mets des crabes dans un panier,
C'est la société,
Des panurges et des requins associés,
Ça marche
Bras dessus et bras dessous,
Ca marche
L'un sur l'autre dans la boue,
Ça marche
Tant qu'on peut encore debout
Monter les marches,
Ça roule
Sans respect, ni foi, ni loi,
S'écroule
Sur ceux qui font pas le poids,
Ca tourne
Et ça tournera comme ça
Tant qu' ça marche,
Chacun ses blessures
Et ses habitudes,
Chacun dans la jungle a sa soif d' altitude,
Des loups dans la bergerie
Bestiale comédie,
Depuis que l'immonde et monde sont unis,
Ça marche
Bras dessus et bras dessous,
Ca marche
L'un sur l'autre dans la boue,
Ça marche
Tant qu'on peut encore debout
Monter les marches,
Ça roule
Sans respect, ni foi, ni loi,
S'écroule
Sur ceux qui font pas le poids,
Ça tourne
Et ça tournera comme ça
Tant qu' ça marche,
L'homme est un animal
Qu'on dit civilisé,
Pour qui tout est parades et mondanités,
Entre mâles et femelles,
C'est une espèce en voie de disparité—
Hou - là là là là
là là là...
Bras dessus et bras dessous,
L'un sur l'autre dans la boue,
Tant qu'on peut encore debout
Monter les marches,
Oh sans respect ni foi ni loi
Sur ceux qui font pas de poids
Et ça tournera comme ça
Tant qu'ça marche,
Ça marche
Bras dessus et bras dessous,
Ça marche
L'un sur l'autre dans la boue,
Ça marche
Tant qu'on peut encore debout
Monter les marches,
Ça roule
Sans respect, ni foi, ni loi,
S'écroule
Sur ceux qui font pas le poids,
Ça tourne
Et ça tournera comme ça
Tant qu' ça marche
La Chunta
Aragonesista
defiende el Botellón, diciendo que el Ayuntamiento
"criminaliza"
a los jóvenes que no tienen dónde reunirse y que
se
entretienen bebiendo como sus mayores, sin molestar a nadie, y que les
hacen circular sólo por "enturbiar la vista de algunas
personas", etc... Así que les pongo este comentario:
—Hombre, "sin
molestar".... no
le molestarán a usted, las voces y los gritos de multitudes
bajo
su ventana, a las tres de la madrugada. A mí sí
que me
molestan.
En el capítulo 4 de The Stuff
of Thought, Steven
Pinker presenta una visión cognitivista de la
representación de espacio, tiempo y causalidad en la
gramática. Centrémonos en la causalidad.
Allí
Pinker expone la teoría de la causalidad de Hume, que la
entiende como producto
del hábito y de la asociación de
ideas—la
teoría de la "conjunción constante" entre causa y
efecto.
A ésta la complementa otra teoría más
avanzada, la
teoría "contrafactual" de la causalidad, que
podríamos
resumir así: que
'A causa B' quiere decir que entendemos que si no hubiese A no
habría B. Aquí
nos basamos en mundos posibles, pero lo malo de los mundos posibles es
que suelen imaginarse sin incluir en ellos cuestiones cruciales que de
hecho sí están
inextricablemente unidas a la diferencia
que hemos introducido en ese mundo posible.
Los conceptos intuitivos de
causalidad que manejamos no atienden a leyes físicas, que
nos
dirían que todas las circunstancias van unidas en un caso
determinado. Para andar por casa, más bien aislamos una de
las condiciones necesarias
para el acontecimiento y la llamamos su
causa,
mientras que las otras condiciones se quedan en el nivel de
circunstanciales. Esta selección se hace con
arreglo a
convenciones y capacidades de la acción
humana—seleccionando los mundos posibles alternativos que
previsiblemente podríamos controlar volicionalmente, o que
es
concebible que difieran en el futuro en lo referente a la "causa"
señalada:
"To label a condition as a 'cause' means to identify a factor that we
feel could easily have been different, or that someone could have
controlled, or that someone might control in the future." (214)
Hay diversas paradojas asociadas a la causalidad concebida
así. Una de ellas es la sobredeterminación:
cuando concurren varias circunstancias para causar un
fenómeno,
en cierto modo ninguna de ellas es "la" causa. Para analizar diversos
tipos de sobredeterminación podemos establecer distintos
tipos
de correlaciones o combinaciones de fuerzas entre causas y efectos.
Pero unas son las
correlaciones demostrables, y otras las que establecemos mentalmente
por propensiones, creencias, poderes ocultos que (para nuestra mente
cotidiana) ligan causas
determinadas y efectos mucho más vívidamente de
lo que
jamás se podría demostrar. La gente no es
racional
ciertamente, al atribuir a los acontecimientos causas claras e
identificables. Nuestros instintos de atribución causal
descansan ya a nivel gramatical en el lenguaje, como ha
señalado Len Talmy.
Así, algunos verbos son esencialmente causales: begin, bring about, cause,
force, get, make, produce... otros
añaden datos sobre el efecto producido, como melt, move, paint, roll. Otros
son verbos de impedimento: avoid,
block, check, hinder... otros de
capacitación, como aid,
allow, assist, enable, help. Y hay indicación
de causa también en conjunciones como although,
but,
despite, even, regardless, in spite of...
Talmy explica estos verbos con un modelo cognitivo que denomina
"dinámica de fuerzas"—dinámicas
variadas
establecidas entre agentes figurados implícitamente por los
verbos. El agonista
(concepto central) puede concebirse como activo o en reposo; la "trama"
verbal lo enfrenta a un antagonista, , "an entity that exerts a force
on the agonist, generally in opposition to its intrinsic tendency"
(219). La fuerza puede concebirse como mayor (capaz de vencer
la
tendencia del agonista) o menor:
Agonista se mueve
Agonista en reposo
Agonista con tendencia al reposo
Con antagonista más fuerte:
CAUSA (la pelota
siguió rodando por el viento que la empujaba)
Con antagonista más débil:
A PESAR DE (El
árbol siguió de pie a pesar del
huracán)
Agonista con tendencia al movimiento
Con antagonista más débil:
A PESAR DE (La pelota
continuó rodando a pesar de la hierba tiesa)
Con antagonista más fuerte:
IMPEDIMENTO (El tronco
se quedó en la pendiente por el repecho)
Hay otras variantes—agonista y antagonista pueden tender a la
misma dirección, o el antagonista se puede mantener apartado
de
un agonista... dándonos otras variantes como
causar
reforzando un efecto, permitir un efecto inherente al no oponerse a
él, o por el contrario bloquear una tendencia.
El lenguaje coloquial comprime estos argumentos causales
implícitos, y en lugar
de ligar acontecimientos ligamos explícitamente los agentes
con
sus causas: agentes entendidos ya sea como fuerzas
autónomas, o como sujetos que
ejercen volición. A veces se comprimen la acción
y su
efecto en un solo verbo— Cal
rompió la lámpara,
si actúa directamente sobre ella, aunque no quisiese
romperla:
en cambio si Sybil abre la ventana y el viento vuelca la mesa y se
rompe la lámpara normalmente no diremos que Sybil rompió la
lámpara. (Aunque supongo que todo depende de
la irritación o malevolencia que sintamos hacia Sybil).
En suma, estos esquemas relativos a la dinámica de fuerzas
gobiernan la manera en que la gente emplea el lenguaje de la
causalidad, interpretando las situaciones en términos de
estos
guiones o argumentos implícitos.
"The basic script of an agonist tending, an antagonist acting, and the
agonist reacting, played out in different combinations and outcomes,
underlies the meaning of the causal constructions in most, perhaps all,
of the world's languages. And in language after language, the
prototypical force-dynamic scenario—an antagonist directly
and
intentionally causing a passive agonist to change from its intrinsic
state—gets pride of place in the language's most concise
causative construction." (222).
Me recuerda este esquema de semántica verbal a los
análisis estructuralistas de la dinámica de los
argumentos, reduciéndolos a una dinámica de
conflictos y
su resolución—los estructuralistas expanden los
verbos
para hacer de ellos historias mínimas (como
Tesnière, o
Fillmore), y comprimen las historias para identificar macroestructuras
argumentales también formalizadas.
Pero no son sólo construcciones de los estructuralistas,
sino
requisitos cognitivos de la manera en que entendemos las acciones y los
conflictos. Así, también aparece una
formalización
cognitiva muy semejante en teorizadores digamos poco estructuralistas:
así la descripción del conflicto central de la
tragedia
tal como la describe A. C. Bradley en Shakespearean
Tragedy. Pues
Bradley también describe la tragedia shakespeareana (al
menos la
que adopta como modélica) como un tipo particular de
dinámica de fuerzas.
Para Bradley, la tragedia es principalmente la historia de una persona,
o a lo sumo dos, el héroe y la heroína. Es una
historia
de sufrimientos y calamidades que llevan a la muete del protagonista;
un sufrimiento ejemplar, en contraste llamativo con su anterior
encumbramiento o felicidad. Pero no es una desdicha que resulte de un
destino prefijado, o de la voluntad de Diso, sino de un determinado
tipo de causalidad indirecta (y aquí es relevante pensar en
la
dinámica de fuerzas). "The calamities of tragedy do not
simply
happen, nor are they sent; they proceed mainly from actions, and those
the actions of men.” (11). Los personajes principales,
incluyendo
al héroe, contribuyen en cierta medida al desastre en el que
perece el protagonista. La acción y el carácter
se
determinan mutuamente para Bradley: la tragedia shakespeareana se
produce como resultado de acciones características.
El único destino en Shakespeare es "el carácter
como
destino"—un héroe se enfrenta a circunstancias
que, en
virtud de su personalidad, y del tipo de decisiones que toma en ellas,
resultarán en conclusiones trágicas.
A veces estos hechos característicos se refuerzan con
circunstancias como estados
psíquicos anormales (epilepsia en Otelo,
sonambulismo en Lady Macbeth), o apariciones
sobrenaturales
(fantasmas abundantes unidos a remordimientos de conciencia). Pero
precisamente estos fenómenos no causan las acciones del
héroe, sino que en cierto modo subrayan aspectos de su
carácter, enfatizan precisamente lo
característico de sus
acciones, en lugar de determinarlas: “the supernatural is
always
placed in the closest relation with character. It gives a confirrmation
and a distinct form to inward movements already present and exerting an
influence; to the sense of failure in Brutus, to the stifled workings
of conscience in Richard, to the half-formed thought or the horrified
memory of guilt in Macbeth, to suspicion in Hamlet.” (14).
Asimismo, se da un papel apreciable a los accidentes o a circunstancias
fortuitas— “That men may start a course of events
but can
neither calculate nor control it, is a tragic fact. The dramatist may
use accident so as to make us feel this.” (15). Pero el papel
de
lo accidental también es limitado, y está
subordinado al
énfasis central, que recae en la acción
característica.
Una tragedia es para Bradley una historia de acciones y
conflictos humanos
que producen calamidades excepcionales y terminan con la muerte de un
protagonista socialmente importante. Las acciones de la tragedia toman
la forma de un conflicto social (conflicto político,
familiar,
grupal...). “There is an outward conflict of persons and
group,
there is also a conflict of forces in the hero’s
soul”
(18). El conflicto externo y el interno son paralelos, y la estructura
principal de la tragedia es su movimiento en este doble plano de
conflicto: “Treasonous ambition in Macbeth collides with
loyalty
and patriotism in Macduff and Malcolm: here is the outward conflict.
But these powers or principles equally collide in the soul of Macbeth
himself: here is the inner. And neither by itself could make the
tragedy” (19).
Como vemos, las fuerzas enfrentadas que mueven a la tragedia no se
pueden aislar en la persona del protagonista por un lado y sus
antagonistas por otro. El antagonismo está interiorizado.
(Hasta
Macduff es un 'traidor' como Macbeth, para su esposa). Hay una fuerza
que podríamos decir "causa" la tragedia al actuar contra el
bien, produciendo sufrimiento y muerte—en el que
también
se ve implicadas las fuerzas del bien que resisten a esta
convulsión.
“In Shakespearean tragedy the main source of the convulsion
which
produces suffering and death is never good: good contributes to this
convulsion only from its tragic implication with its opposite in one
and the same character. The main source, on the contrary, is in every
case evil . . . not mere imperfection but plain moral evil”
(34).
El mal puede estar muy dentro del héroe mismo, o por el
contrario el héroe puede tener algún defecto (la hamartia
aristotélica, el fallo trágico) que sin ser en
sí
mismo destructivo contribuye a la catástrofe, en virtud de
las
circunstancias en que el héroe toma sus decisiones
erróneas. El elemento propiamente maligno es una
alteración del orden, y el orden reacciona exigiendo la
restauración del bien. La reacción del principio
de orden
lleva a la destrucción de todo el bien que se ha visto
implicado
inextricablemente con el mal. Y así el protagonista resulta
ser
víctima de esta reacción del bien contra la
acción
ejercida. Pero, subraya Bradley, “There is no tragedy in its
expulsion of evil; the tragedy is that this involves the waste of
good” (37).
Hay varios principios de alternancia de fuerzas que dan forma a este
conflicto en su desarrollo.
Por ejemplo, el movimiento es muy rápido y decisivo en
algunos
actos, y otros presentan aspectos complementarios de la
acción.
El protagonista puede estar relativamente ausente al principio (se
habla de él creando curiosidad) o en el acto cuarto,
relativamente flojo de acción antes de la
catástrofe
final. Se da forma al conflicto mediante la alternancia de escenas de
esperanza y escenas de peligro (en lo referente a los intereses y
acciones del héroe). El enfrentamiento entre las fuerzas en
conflicto llega a una crisis, cerca del final de la obra (lo que
Aristóteles llamaba el punto de inflexión), y
allí
decae el bando perdedor hasta la Catástrofe final. Avanza
allí un conjunto de fuerzas, en oposición ya sea
secreta
ya sea abierta al otro frente, y consigue un éxito
importante—sólo para ser derrotado por la
reacción
que con ello provoca. Esto ayuda a producir la impresióin de
que
en su declive y caída, el héroe ha sido agente
involuntario de su propia destrucción, y que sus actos
recaen
sobre su propia cabeza (así por ejemplo Macbeth, o Bruto en Julio César).
En este lenguaje de fuerzas enfrentadas, de acciones y reacciones, de
modalidades de causalidad indirecta, etc., puede reconocerse parte del
análisis conceptual de la causalidad que presentan Pinker y
Talmy. De modo que podríamos reutilizar estos
esquemas
conceptuales verbales
para analizar distintos tipos de argumento a modo de distintas
composiciones de fuerzas, siguiendo la línea de esos
estudios
estructuralistas (Barthes, Genette, Greimas, Todorov....) que presentan
el relato como a modo de un gran verbo expandido, con sus
dinámicas de
tiempo, persona, modo, etc., extendidas al nivel del discurso. O, en
este caso, sirviendo de modelo en su dinámica interna de
fuerzas. En
una combinatoria (como la del cuadro de Len Talmy explicado arriba) que
no deja de recordar al análisis aristotélico de
los
distintos tipos de
argumento en la Poética.
Según lo expone Aristóteles, el personaje que
comete un
acto trágico o bien conoce el lazo emocional que lo liga a
la
víctima,
o no lo conoce; y conociéndolo (o no
conociéndolo), o
bien actúa, o renuncia a actuar. Resultan distintos tipos de
tragedia,
aunque a algunos no los llamemos hoy tragedia. También
clasifican diferentes dinámicas
causales—amén de
otras relativas al punto de vista o conocimiento de los personajes.
Y es
que por mucho que expandamos la narratología, nos volveremos
a
encontrar con frecuencia que Aristóteles ya había
estado
allí en cierto
modo—y así Aristóteles ya era a su
manera un
narratólogo cognitivista. Y también Bradley, que
desde
luego llegó a esta teoría de la
dinámica de
fuerzas de la tragedia sin contar para nada con el análisis
cognitivista de la causalidad en el lenguaje.
Ha aparecido en el Rincón de Opinión de la
Universidad de
Zaragoza, un tanto inesperadamente, el texto de protesta que les
envié por sus continuadas censuras de mis opiniones, que
desaparecían allí como en un sumidero sin
acuse de recibo ni explicación. Igual todo esto es producto
de
la dejadez y la arbitrariedad, o quizá se está
reconduciendo la política de
censura; no sé. Observaré que mi texto ("Censores
Habemus")
sale allí con fecha del día que lo
envié, el
día 14 de mayo, pero ha aparecido allí una semana
más tarde, cosa que no es la primera vez que sucede. Tampoco
se han estirado hasta publicar los textos que les he enviado
durante este año pasado. Sea como
sea, les envío este comentario adicional
felicitándoles
por este aparente cambio de actitud—
–Ya admiten
críticas. Es un primer paso.
Veo que (contra mis
previsiones)
sí han publicado mi crítica a la
política
del Rincón de Opinión. Enhorabuena. Sigan
así, y
poco habrá que objetar al funcionamiento de este foro. Eso
sí, debería empezar el Rincón de
Opinión
por atenerse a sus estatutos: nombrar moderadores, que sean conocidos,
y abrirse al libre acceso en Internet (no en la "intranet", que no
dictó eso el Consejo de Gobierno). Y ya sea por normativa,
ya
por cortesía, deberían exponerse los motivos a
los
autores si se rechaza publicar alguna
opinión—aunque no
veo ninguna razón para hacerlo si no contraviene ninguna ley
y
se atiene a las normas de corrección que se establezcan. Los
administradores deberían ser eso, administradores y en todo
caso
moderadores. Nunca censores de opinión, pues es la censura
lo
que no debería tener lugar en la Universidad, no las
opiniones
que viniendo de la comunidad universitaria se expongan razonadamente.
Para eso se supone que está este foro, así que
disculpen
si no les doy las gracias por publicar lo que les envío. Es
lo
que tienen que hacer, ni más ni menos. Un saludo.
Hoy comentábamos en clase de literatura inglesa
el relato de Jack London "The
Scarlet Plague"
(1912), un hito clave del futurismo
apocalíptico—describe
una humanidad disminuida y reducida al tribalismo primitivo, en un
mundo en ruinas tras la Peste Escarlata que asoló a la
humanidad
en el año 2013.
En 2009 vemos este relato con cierta perspectiva, tras el
paréntesis de cien años que London
imaginó para
permitir una exacerbación de algunas tendencias sociales que
estaba interesado en denunciar o analizar. Y, bueno, hay que decir que
ha habido peores profetas, aun teniendo en cuenta que todo profeta que
se precie habla más bien de su propio momento que de un
futuro
que siempre nos ha de pillar por sorpresa y nunca avisados.
London profetiza un crecimiento de un capitalismo feroz, en la
línea del darwinismo social y los robber
barons,
con una explotación salvaje y tiránica de las
clases
bajas. Los Estados Unidos evolucionan en "nuestros días" en
la
dirección de una tiranía de los Magnates, que
mantienen sólo una apariencia de democracia. El
presidente
es Morgan V, —hereditario, al parecer. Pero no olvidemos que
(aun
esquivando por los pelos a Clinton II) sí hemos sufrido a
Bush
II, con su propia board
of magnates
directamente las riendas del gobierno. La Peste que retrata London (y
hay que pensar en la tensión revolucionaria de aquellos
años) es también, a un nivel dado, una
revolución,
escarlata por el fuego de los incendios y los saqueos, y del sol que se
pone sobre una civilización que se derrumba entre llamas,
con la
anarquía invadiendo las calles y con los burgueses
atrincherados
defendiéndose a vida o muerte de un populacho embrutecido y
aterrorizado por la muerte colectiva en las ciudades.
No sé qué veremos en 2013, o qué
verán en
2113. Entretanto, London predice varias epidemias graves que
precederán ("precedieron") a la Peste Escarlata.
A bacteriologist watches
germs. That's
his task, and he knows a great deal about them. So, as I was saying,
the bacteriologists fought with the germs and destroyed
them—sometimes. There was leprosy, a horrible disease. A
hundred
years before I was born, the bacteriologists discovered the germ of
leprosy. They knew all about it. They made pictures of it. I have seen
those pictures. But they never found a way to kill it. But in 1984,
there was the Pantoblast Plague, a disease that broke out in a country
called Brazil and that killed millions of people. But the
bacteriologists found it out, and found the way to kill it, so that the
Pantoblast Plague went no farther. They made what they called a serum,
which they put into a man's body and which killed the pantoblast germs
without killing the man. And in 1910, there was pellagra, and also the
hookworm. These were easily killed by the bacteriologists. But in 1947
there arose a new disease that had never been seen before. It got into
the bodies of babies of only ten months old or less, and it made them
unable to move their hands and feet, or to eat, or anything; and the
bacteriologists were eleven years in discovering how to kill that
particular germ and save the babies.
Bah, bah. Ficciones de una mente calenturienta. La gripe del pollo, o
la del cerdo, han matado a cuatro gatos, o a unos pocos cientos de
personas quizá. (Y a millones de animales). Esa epidemia
brasileña del 1984 no existió. Claro que London
tenía presentes las recientes epidemias de Fiebre
Amarilla, que no eran cosa de broma. Y pocos años
después de que London escribiese este relato, la Gripe
Española
se juntó con la Primera Guerra Mundial, y le sumó
entre
20 y 100 millones de muertos en todo el mundo. Se infectó
cerca
de un tercio de la población mundial. Hoy casi nadie se
acuerda
de eso—la memoria es corta, y la previsión no
digamos. Del
Sida,
la peste
escarlata de nuestra generación, han muerto más
de 25
millones de personas en los últimos 25 años. Pero
nos
parece totalmente descartado que pueda haber una pandemia universal
como la que describe London.
La tesis de London es que la civilización crece hasta que se
destruye a sí misma, y que volverá
quizá a
resurgir lentamente para volver a caer. Tenemos un nivel—que
lo
da la propia naturaleza humana, fundamentalmente rapaz. Las
guerras y las armas se inventarán una y otra vez, y la
sociedad
volverá a estructurarse con sistemas opresivos de
explotación humana. Esta "violencia organizada" que llamamos
civilización permite, según la tesis visible en
el relato
de London, canalizar las energías humanas hacia la
producción, y reducir así (escasamente a veces)
el
enfrentamiento directo por los recursos entre clases o entre grupos
humanos—pero esto tiene otros costes: la no sostenibilidad de
estas estructuras productivas. La urbanización creciente y
el
desarrollo incontrolado de la población ("incontrolado" por
la
destrucción masiva) nos lleva a chocar con nuestros
límites como especie. Así describe Jack London, o
más bien su narrador interno, el viejo Granser, que cuenta a
sus
nietos, los nuevos salvajes, cómo pudo la Peste acabar con
la
civilización humana:
"In spite of all these
diseases, and of
all the new ones that continued to arise, there were more and more men
in the world. This was because it was easy to get food. The easier it
was to get food, the more men there were; the more men there were, the
more thickly were they packed together on the earth; and the more
thickly they were packed, the more new kinds of germs became diseases.
There were warnings. Soldervetzsky, as early as 1929, told the
bacteriologists that they had no guaranty against some new disease, a
thousand times more deadly than any they knew, arising and killing by
the hundreds of millions and even by the billion. You see, the
micro-organic world remained a mystery to the end. They knew there was
such a world, and that from time to time armies of new germs emerged
from it to kill men. And that was all they knew about it. For all they
knew, in that invisible micro-organic world there might be as many
different kinds of germs as there are grains of sand on this beach. And
also, in that same invisible world it might well be that new kinds of
germs came to be. It might be there that life originated-the 'abysmal
fecundity,' Soldervetzsky called it, applying the words of other men
who had written before him. . . ."
Evidentemente London está escribiendo antes de la era de los
genes, del ADN y de la secuenciación de genomas (y
Soldervetzsky
también...). Pero el fenómeno que describe a su
manera,
la mutación de los virus y bacterias, y el desarrollo de
variedades resistentes a los antibióticos—que
también están en el futuro para London, no lo
olvidemos— es no menos que admirable.
Así se describe el desarrollo de la resistencia a los
antibióticos en un artículo sobre medicina
evolutiva que
me leía hoy (Randolph M. Nesse y George C. Williams,
"Evolution
and the Origins of Disease", Scientific
American 279, 1998):
Antibiotic resistance is a
classic
demonstration of natural selection. Bacteria that happen to have genes
that allow them to prosper despite the presence of an antibiotic
reproduce faster than others, and so the genes that confer resistance
spread quickly. As shown by Nobel laureate Joshua Lederberg of the
Rockefeller University, they can even jump to different species of
bacteria, bonre on bits of infectious DNA. Today some strains of
tuberculosis in New York City are resistant to all three main
antibiotic treatments; patients with those strains have no better
chance of surviving than did TB patients a century ago. Stephen S.
Morse of Columbia University notes that the multidrug-resistant strain
that has spread throughout the East Coast may have originated in a
homeless shelter across the street from Columbia-Presbyterian Medical
Center. Such a phenomenon would indeed be predicted in an environment
where fierce selection pressure quickly weeds out less hardy strains.
The surviving bacilli have been bred for resistance.
En tiempos de London también se asociaban las migraciones
humanas, las condiciones hacinadas e insalubres, etc., a las plagas. La
lección para algunos críticos culturales es el
prejuicio
social que denotan—la lección para los
evolucionistas es
el fundamento real de estas especulaciones. La
superpoblación que lleva al desarrollo de sistemas
médicos urbanos tienen un curiosa contrapartida
evolucionista—sobrevive a estos controles lo más
adaptado,
es decir, lo más mortífero. Esto no siempre es
así, claro—en el caso del SIDA, la existencia
tratamiento
puede contribuir, paradójicamente, a la
instalación
permanente de las variedades menos mortíferas de SIDA que
coexistan con el desarrollo y reproducción de la
población.
Nesse y William, en su línea darwinista sintética
(la del
"gen egoísta") observan que la selección natural
no lleva
necesariamente a maximizar la salud sobre la enfermedad:
The assumption that
natural selection
maximizes health also is incorrect—selection maximizes the
reproductive success of genes. Those genes that make bodies having
superior reproductive success will become more common, even if they
compromise the individual's health in the end.
Bien, pues London, con una visión menos
seleccionista-gradualista, y más catastrofista (en esto no
es
darwiniano) parece ver una lógica parecida al nivel de la
civilización humana. Crecemos, como genes
egoístas, sin
vistas a la sostenibilidad del organismo que nos
sustenta—sólo llevados por la lógica de
que es
posible hacerlo, aprovechando los recursos disponibles (y
organizándolos para ese crecimiento inmediato, que hasta
allí nos llega la previsión que no tienen los
genes).
Pero la lógica superior no es gradualista, sino
catastrofista.
Somos caldo de cultivo para otros genes más competitivos que
los
nuestros. Y la historia humana, en la visión pesimista de
London, no puede ser sino una sucesión de castillos de
naipes
que se derrumban—pues el mundo sigue una lógica
evolutiva
que no está bajo nuestro control, ni siquiera bajo nuestra
previsión. Aunque algunos lo vislumbren, aquí o
allá.
El viejo Granser, a quien sus nietos semisalvajes apenas comprenden,
termina el relato angustiado, meditando cómo no
servirán
para nada los libros que ha atesorado, tratando de resguardar el saber
de la civilización desaparecida. Tanto da—porque
la
humanidad, según ve, se elevará de nuevo
sólo
hasta el nivel que le es dado, repitiendo la organización
social
que les permita reconstruir una civilización siempre
precaria,
siempre provisional, hasta que vuelva a tocar techo. Y la media no es
nunca muy alta:
"Only remain cosmic force
and matter,
ever in flux, ever acting and reacting and realizing the eternal
types-the priest, the soldier, and the king. Out of the mouths of babes
comes the wisdom of all the ages. Some will fight, some will rule, some
will pray; and all the rest will toil and suffer sore while on their
bleeding carcasses is reared again, and yet again, without end, the
amazing beauty and surpassing wonder of the civilized state. It were
just as well that I destroyed those cave-stored books—whether
they remain or perish, all their old truths will be discovered, their
old lies lived and handed down. What is the profit—"
Hare-Lip leaped to his feet, giving a quick glance at the pasturing
goats and the afternoon sun.
"Gee!" he muttered to Edwin. "The old geezer gets more long-winded
every day. Let's pull for camp."
—The wisdom of all ages. Perdonen el post tan largo. Es que
hoy me he comprado la Metafísica
de Aristóteles.
Eso incluye al Partido Popular. El PP, visto el éxito de los
modelos educativos transferidos a las comunidades autónomas
(con
'inmersiones lingüisticas' en catalán o en gallego
o en
vasco, historias alternativas, etc.), apoya al PSOE y a los
nacionalistas, partidarios de mantener el modelo.
¿Saben esto sus votantes? ¿Y es esto lo
que quieren? Pues es lo que tienen.
—Claro, que
aunque volviesen
las competencias al ministerio de Educación... igual se
encontraban allí con un ministro que (como la "inhumana"
Aído) tampoco
sabe si los fetos humanos son seres humanos.
A pesar de sus largos estudios de Metafísica y su
sesuda
disertación sobre Hegel. Menudo
filósofo—que no
tiene el valor de decir cuándo a su lado alguien dice una
memez. La trahison des clercs, en estado puro, cuando al
metafísico se le queda el encefalograma plano, n/s, n/c.
Para eso igual
podíamos tener a Bibiana Aído en
Educación.
Y así va el país—entre sectarismos,
alianzas de
conveniencia, cegueras interesadas, mentiras (y gordas), oportunismos
baratos, partidismos aliados con
nacionalismos, y corrillos de influencia.... Vamos de un insulto a la
inteligencia, al siguiente.
En Facebook
hay varios álbumes de fotos de la familia, nunca
habíamos
compartido tantas fotos desde que Mireya nos puso de moda este sitio. Y
allí con un mínimo viaje en el tiempo, seguimos
viendo a
Mireya. Supongo que las fotos son veneno y remedio, pharmakos.
Demasiado, podría matar, pero bueno, no vivimos en
fotos—menos el momento que nos sumergimos en ellas, y eso
hace
bien aunque también pueda doler a veces. Ayudan las fotos a
que
la vida quede a la vez que pasa— y así vivimos en
varios
tiempos simultáneamente. La de veces que volveremos a vivir
estos momentos, aunque sea de prestado, en los días que
vendrán.
David está, supongo, detrás de la
cámara. Exactamente donde nosotros ahora.
PS: Un vídeo de la quedada ciclista organizada en homenaje a
Mireya:
Para que veamos el nivel de los personajes que nos están
haciendo las leyes en este país— leyes que luego
hay que
cumplir y joderse.
La ministra de Igualdad,
Bibiana
Aído, ha opinado en una entrevista en la Cadena SER sobre el
anteproyecto
de Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de
Interrupción Voluntaria del Embarazo que un feto de 13
semanas
de gestación no es un ser humano.
En ABC puede verse un
vídeo donde declara literalmente lo siguiente
sobre lo que son esos fetos abortables a voluntad:
"Un ser vivo, claro. Lo que no podemos hablar es de ser humano porque
eso no tiene ninguna base científica".
Dice que el papel del gobierno es "garantizar derechos" y proporcionar
"seguridad jurídica". Se entiende que será a las
mujeres
que abortan, porque desde luego en ningún caso es a los
fetos
abortados. Y si se pregunta por qué garantizar la seguridad
jurídica de unos y no de otros, la ministra no acude a
ningún argumento jurídico, sino directamente a la
autoridad inapelable, a la Ciencia. Esto es significativo:
habrá de ser la Ciencia, y no los juristas, o los
filósofos, o los teólogos, quienes determinen
científicamente si lo que hay en la barriga es humano o no.
Y la Ciencia — la Ciencia de la ministra — dice que
los
seres que engendran los humanos, y que llevan en su barriga, no son
humanos. No dice a qué especie pertenecen, la ministra.
Posiblemente crea que a ninguna.
Ojo, que la ministra admite que los fetos humanos son "seres". Es
más, que son "seres vivos". Por donde no pasa, e invoca a la
Ciencia, es por que sean "humanos". No cita ninguna autoridad, claro,
sólo a la ciencia
así
a voleo— como el mono del Anís del Mono. O sea que
no le
vayan a ir con pruebas genéticas, por favor.
Lo más triste es que se puede decir esto, y sacar una ley
acorde con este nivel de razonamiento—y
no pasa nada. Con
personajas de este calibre, este país tiene lo que se merece.
Y lo peor es que la ministra no cree ni esto, ni todo lo contrario.
Ella, y el resto del partido, siguen instrucciones, y si
mañana
les ordenan defender todo lo contrario (por estrategia o por lo que
sea) pues eso harán, media vuelta ar. Y de estos
modos de
(no) pensar, y de actuar, salen los nazismos, y los nazismos
cotidianos.
(Oh, por favor, no nos venga con esas, que esas cosas sólo
pasaban en Alemania... aquí somos diferentes,
aquí no se
mata a nadie.)
_____________________________________
PS— LA LUCHA POR LA VIDA Y LA LEY DEL MÁS
FUERTE. Arcadi
Espada
concluye,
sopesadas las "científicas" opiniones de la ministra, y las
de
los obispos, que no hay opiniones objetivas sobre lo que define al ser
humano—que todo se basa en creencias. Cierto. Pero las hay
muy
tendenciosas, como cuando se declara no humanos a los
judíos, o
a los negros, o a los que tienen síndrome de
Down—genoma
distinto—o a los fetillos como el de la foto. Es poner el
listón un poco alto de más, diría yo.
Más
parece coger el toro por los cuernos Arcadi Espada cuando
insinúa que la cuestión fundamental es "si el
aborto
forma parte de esa repetida necesidad de lo humano de volverse contra
sí mismo a fin de cumplir el implacable mandato de
supervivencia
de la especie." Digo que es más claro–porque
allí
sí que presenta el aborto como un caso de lo humano
volviéndose contra sí mismo, es decir, contra lo
humano.
No diría yo sin embargo, como dice allí, que se
vuelve lo
humano contra lo humano por la supervivencia de la especie, un fin
loable que sin embargo me parece un tanto dudoso en este contexto,
indirecto hasta el interrogante, y en todo caso no buscado... Vamos, un
curioso darwinismo abortivo, el de Arcadi Espada. En el aborto libre,
que es de lo que se trata, lo humano se vuelve contra lo humano
más bien por el interés egoísta, la
pura
conveniencia personal, o la indiferencia del más fuerte.
Cuestión orillada en el análisis de Espada.
Hoy he dado con la página dedicada a la Facultad
de Filosofía y Letras
de la Universidad de Zaragoza, en la Gran
Enciclopedia Aragonesa
Online. Es divertida la fe que les tiene el redactor a los
Catedráticos y sólo a los
Catedráticos. Y me ha
llamado la
atención este párrafo sobre los años
30 y 40:
Un catedrático
de Valencia, el
zaragozano Riba, se incorporó a la Facultad de Zaragoza para
dar
lecciones muy cuidadas de Historia Contemporánea;
será el
difusor de la afición a la lengua inglesa y dará
tono con
su elegancia personal y refinamiento social a más de un
círculo estudiantil de entonces; junto con el
paleógrafo
Usón tuvo que asumir la responsabilidad de la Facultad en
los
años cuarenta, en que ésta
experimentó una grave solución de continuidad en
su profesorado,
que además coincidió con una plétora
de alumnos
tras los años de la guerra civil, y con un traslado de las
enseñanzas desde la vieja Universidad de la plaza de la
Magdalena al primer pabellón elevado en la actual Ciudad
Universitaria; les cupo lograr la asimilación de numerosos
nuevos catedráticos que por estos años se
incorporaron al
claustro facultativo.
Énfasis mío.... porque desde luego el autor pasa
de puntillas por el tema de la grave
solución de continuidad. Y la "reseña
histórica" de la página de la propia
Facultad de Filosofía y Letras es aún
más discreta.
Menos eufemismos sobre esas misteriosas Soluciones aparecen en
esta entrevista de Carlos Castilla del Pino con Arcadi Espada,
donde habla de sus memorias de la época de la guerra y el
franquismo, y describe lo que me imagino fue un fenómeno
parecido por toda España:
R. Para mí,
escribir Pretérito
imperfecto
era una tarea ineludible. Primero porque era consciente de que mi vida
era ejemplar en el sentido cervantino, y por tanto debía
narrarla. Y por otra parte yo creía en los efectos
terapéuticos de la escritura memorialística. Por
ese lado
me equivoqué. Yo creía que ese tremendo trauma,
del que
no me he repuesto ni me repondré nunca, que fue la Guerra
Civil,
lo liquidaría al escribir sobre ella. No lo he liquidado.
P. Sigue ahí la calle de San Roque donde mataron a sus
tíos.
R. Fíjese que a mí lo que más me ha
traumatizado
de la guerra civil es el descubrimiento de que en el ser humano que
tienes a tu lado, de pronto emergen las más brutales y
crueles tendencias. Menos mal que mi padre estaba muerto...
Porque ver a amigos de mi padre, hombres de la edad de mi padre, que de
pronto se convertían en asesinos directos o comprensivos con
los
que asesinaban, ver que esa especie humana de pronto... Eso me ha
conferido un gran escepticismo sobre el hombre. Las memorias me han
servido para establecer un cierto orden. Pero consuelo... Nada de
consuelo. Es verdad que mucha gente se ha identificado con lo que
explico; que he recibido un enorme volumen de cartas. Pero
ése
es un consuelo sobrevenido.
En la época del franquismo hubo muchos docentes
represaliados.
Aparte de los muchísimos asesinados directamente
(sospechosos ya
no sólo por simpatizar con las izquierdas, sino muchas veces
tan
sólo por ser maestros, o cultos) muchos otros perdieron su
puesto, y muchos fueron desplazados a lugares remotos o inconvenientes.
Mi padre que estudió Magisterio en Huesca dice que eso le
sirvió para tener excelentes profesores que en
circunstancias
normales hubieran debido estar en cátedras menos pirenaicas.
Yo me pregunto cuántos, y quiénes, fueron los
expedientados y "desaparecidos" en cada sitio—por ejemplo en
la
Universidad de Zaragoza, ya que en ella estamos. Tanto hablar de
memoria histórica, costaría poco dedicar una
página web a la memoria de quienes perdieron su trabajo, o
su
vida, ya no digo por defender nada, que seguramente ni oportunidad
tendrían... sino por estar donde estaban, o por ser quienes
eran, o por ser sus enemigos quienes eran. Supongo que muchos
irían a parar al instituto anatómico forense, ese
que
ahora es una ludoteca, y en el certificado de defunción les
anotarían como causa de la muerte "traumatismo craneal", que
es
como los supervivientes profesionales llamaban al tiro en la nuca.
Más dolería saber quiénes fueron los
que
accedieron entonces a las plazas "desocupadas". Me parece que eso los
principales interesados preferirán no recordarlo mucho. La
desmemoria activa aún tiene mucho recorrido en
España, y
nos reímos de Garzón pidiendo el certificado de
defunción de Franco... igual más vale
cerciorarse.
Cuando ya no haya ocasión de conocer estas historias,
entonces
correrán los investigadores a escribirlas. Es más
seguro
mantener una distancia segura, que estas indagaciones las carga el
diablo. Y no llegarán los represaliados a tener una placa
conmemorativa en su universidad; todo lo más una nota a pie
de
página en alguna tesis de historia.
A falta de historia, nos contentaremos con los mundos alternativos de
la ficción—el capítulo 4 de Barra
Siniestra, de
Nabokov, donde se narra la Junta de Gobierno extraoficial que tiene
lugar en la Universidad justo tras el golpe de estado del dictador
Paduk.
_________________________
Vladimir Nabokov,Bend Sinister (1947), ch. 4:
Old Azureus's manner of welcoming people was a silent rhapsody.
Ecstatically beaming, slowly, tenderly, he would take your hand between
his soft palms, hold it thus as if it were a long sought treasure or a
sparrow all fluff and heart, in moist silence, peering at you the while
with his beaming wringkles rather thatn with his eyes, and then, very
slowly, the silvery smile would start to dissolve, the tender old hands
would gradually release their hold, a blank expression replace the
fervent light of his pale fragile face, and he would leave you as if he
had made a mistake, as if after all you were not the loved one
—
the loved one whom, the next moment, he would espy in another corner,
and again the smile would dawn, again the hands would enfold the
sparrow, again it would all dissolve.
Some twenty prominent representatives of the University, some of them
Dr Alexander's recent passengers, were standing or sitting in the
spacious, more or less glittering drawing-room (not all the lamps were
lit under the green cumuli and cherubs of its ceiling) and perhaps half
a dozen more co-existed in the adjacent mussikisha [music-room], for the old
gentleman was a mediocre harpist à
ses heures
and liked to fix up trios, with himself as the hypotenuse, or have some
very great musician do things to the piano, after which the very small
and not over-abundant sandwiches and some triangled bouchées,
which, he fondly believed, had a special charm of their own due to
their shape, were passed around by two maids and his unmarried
daughter, who smelt vaguely of eau de Cologne and distinctly of sweat.
Tonight, in lieu of these dainties, there were tea and hard biscuits;
and a tortoiseshell cat (stroked alternately by the Professor of
Chemistry, and Hedron, the Mathematician) lay on the dark-shining
Bechstein. At the dry-leaf touch of Gleeman's electric hand, the cat
rose like boiling milk and proceeded to purr intensely; but the little
medievalist was absent-minded and wandered away. Economics, Divinity,
and Modern History stood talking near one of the heavily draped
windows. A thin but virulent draught was perceptible in spite of the
drapery. Dr. Alexander had sat down at a small table, had carefully
removed to its north-western corner the articles upon it (a glass
ashtray, a porcelain donkey with paniers for matches, a box made to
mimic a book) and was going through a list of names, crossing out some
of them by means of an incredibly sharp pencil. The President hovered
over him in a mixed state of curiosity and concern. Now and then Dr.
Alexander would stop to ponder, his unoccupied hand cautiously
stroking the sleek fair hair at the back of his head.
'What about Rufel?' (Political Science) asked the president. 'Could you
not get him?'
'Not available,' replied Dr Alexander. 'Apparently arrested. For his
own safety, I am told.'
'Let us hope so,' said old Azureus thoughtfully. 'Well, no matter. I
suppose we may start.'
Edmund Beuret, rolling his big brown eyes, was telling a phlegmatic fat
person (Drama) of the bizarre sight he had witnessed.
'Oh yes,' said Drama. 'Art students. I know all about it.'
'Ils
ont du toupet pourtant,'
said Beuret.
'Or merely obstinacy. When young people cling to tradition they do so
with as much passion as the ripe man shows when demolishing it. They
broke into the Klumba [Pigeon Hole — a
well-known theatre] since all the dancing halls proved closed.
Perseverance.'
'I hear that the Parlamint and the Zud [Court of Justice] are still
burning,' said another Professor.
'You hear wrongly,' said Drama, 'because we are not talking of that,
but of the sad case of History encroaching upon an annual ball. They
found a provision of candles and danced on the stage,' he went on,
turning again to Beuret, who stood with his stomach protruding and both
hands thrust deep into his trouser pockets. 'Before an empty house. A
picture which has a few nice shadows.'
'I think we may start,' said the President, coming up to them and then
passing through Beuret like a moonbeam, to notify another group.
'Then it is admirable,' said Beuret, as he suddenly saw the thing in a
different light. 'I do hope the pauvres
gosses
had some fun.'
'The police,' said Drama, 'dispersed them about an hour ago. But I
presume it was exciting while it lasted.'
'I think we may start in a moment,' said the President confidently, as
he drifted past them again. His smile gone long ago, his shoes faintly
creaking, he slipped in between Yanovsky and the Latinist and noded yes
to his daughter, who was showing him surreptitiously a bowl of apples
through the door.
'I have heard from two sources (one was Beuret, the other Beuret's
presumable informer),' said Yanovsky —and sank his voice so
low
that the Latinist had to bring down and lend him a white-fluffed ear.
'I have heard another version,' the Latinist said, slowly unbending.
'They were caught while attempting to cross the frontier. One of the
Cabinet Ministers whose identity is not certain was executed on the
spot, but (he subdued his voice as he named the former President of the
State) . . . was brought back and imprisoned.'
'No, no,' said Yanovsky, 'not Me Nisters. He all alone. Like King Lear.'
'Yes, this will do nicely,' said Dr Azureus with sincere satisfaction
to Dr Alexander who had shifted some of the chairs and had brought in a
few more, so that by magic the room had assumed the necessary poise.
The cat slid down from the piano and slowly walked out, on the way
brushing for one mad instant against the pencil-striped trouser leg of
Gleeman who was busy peeling a dark-red Bervok apple.
Orlik, the Zoologist, stood with his back to the company as he intently
examined at various levels and from various angles the spines of books
on the shelves beyond the piano, now and then pulling out one which
showed no title — and hurriedly putting it back: they were
all
zwiebacks, all in German —German poetry. He was bored and had
a
huge noisy family at home.
'I disagree with you there —with both of you,' the Professor
of
Modern History was saying. 'My client never repeats herself. At least
not when people are all agog to see the repetition coming. In fact, it
is only unconsciously that Clio can repeat herself. Because her memory
is too short. As with so many phenomena of time, recurrent combinations
are perceptible as such only when they cannot affect us any more
— when they are imprisoned so to speak in the past, which is
the past just because it is disinfected. To try to map our tomorrows
with the help of data supplied by our yesterdays means ignoring the
basic element of the future which is its complete non-existence. The
giddy rush of the present into this vacuum is mistaken by us for a
rational movement.'
'Pure Krugism,' murmured the Professor of Economics.
'To take an example' —continued the Historian without
noticing
the remark: 'no doubt we can single out occasions in the past that
parallel our own period, when the snowball of an idea had been rolled
by the red hands of schoolboys and got bigger and bigger until it
became a snowman in a crumpled top hat set askew and with a broom
perfunctorily affixed to his armpit — and then suddenly the
bogey eyes blinked, the snow turned to flesh, the broom became a
weapon and a full-fledged tyrant beheaded the boys. Oh, yes, a
parliament or a senate has been upset before, and it is not the first
time that an obscure and unlovable but marvellously obstinate man has
gnawed his way into the bowels of a country. But to those who watch
these events and would like to ward them, the past offers no clues, no modus
vivendi
—for the simple reason that it had none itself when toppling
over
the brink of the present into the vacuum it eventually filled.'
'If this be so,' said
the Professor of Divinity, 'then we go back to the
fatalism of inferior nations and disown the thousands of past occasions
when the capacity to reason, and act accordingly, proved more
beneficial than scepticism and submission would have been. Your
academic distaste for applied history rather suggests its vulgar
utility, my friend.'
'Oh, I was not talking of submission or anything in that line. That is
an ethical question for one's own conscience to solve. I was merely
refuting your contention that history could predict what Paduk would do
or say tomorrow. There can be no submission — because the
very
fact of our discussing these matters implies curiosity, and curiosity
in its turn is insubordination in its purest form. Speaking of
curiosity, can you explain the strange infatuation of our President for
that pink-faced gentleman yonder — the kind gentleman who
brought
us here? What is his name, who is he?'
'One of Maler's assistants, I think; a laboratory worker or something
like that,' said Economics.
'And last term,' said the Historian, 'we saught a stuttering imbecile
being mysteriously steered into the Chair of Paedology because he
happened to play the indispensable contrabass. Anyhow the man must be a
very Satan of persuasiveness considering that he has managed to get
Krug to come here.'
'Did he not use,' asked the Professor of Divinity with a mild
suggestion of slyness, 'did he not use somewhere that simile of the
snowball and the snowman's broom?'
'Who?' asked the Historian. 'Who used it? That man?'
'No,' said the Professor of Divinity. 'The other. The one whom it was
so hard to get. It is curious the way ideas expressed ten years
ago—'
They were interrupted by the President who stood in the middle of the
room asking for attention and lightly clapping his hands.
The person whoe name had just been mentioned, Professor Adam Krug, the
philosopher, was seated somewhere apart from the rest, deep in a
cretonned armchair, with his hairy hands on its arms. He was a big
heavy man in his early forties, with untidy, dusty, or faintly grizzled
locks and a roughly hewn face suggestive of the uncouth chess master or
of the morose composer, but more intelligent. The strong compact dusky
forehead had that peculiar dusky aspect (a bank safe? a prison wall?)
which the brows of thinkers possess. The brain consisted of water,
various chemical compounds and a group of highly specialized fats. The
pale steely eyes were half closed in their squarish orbits under the
shaggy eyebrows which had protected them once from the poisonous
droppings of extinct birds — Schneider's hypothesis. The ears
were of goodly size with hair inside. Two deep folds of flesh diverged
from the nose along the large cheeks. The morning had been shaveless.
He wore a badly creased dark suit and a bow tie, always the same,
hyssop violet with (pure white in the type, here Isabella) inter-neural
macules and a crippled left hind wing. The not so recent collar was of
the low open variety, i.e., with a comfortable triangula space for his
namesake's apple. Thick-soled shoes and old-fashioned black spats were
the distinctive characters of his feet. What else? Oh, yes —
the
absent-minded beat of his fore-finger against the arm of his chair.
Under this visible surface, a silk shirt enveloped his robust torso and
tired hips. It was tucked deep into his long underpants which in their
turn were tucked into his socks: it was rumoured, he know, that he wore
none (hence the spats) but that was not true; they were in fact nice
expensive lavender silk socks.
Under this was the warm white skin. Out of the dark an ant trail, a
narrow capillary caravan, went up the middle of his abdomen to end at
the brink of his navel; and a blacker and denser growth was
spread-eagled upon his chest.
Under this was a dead wife and a sleeping child.
The President bent
his head over a
rosewood bureau which had been drawn
by his assistant into a conspicuous position. He put on his spectacles
using one hand, shaking his silvery head to get their bows into place,
and proceeded to collect, equate, tap-tap, the papers he had been
counting. Dr Alexander tiptoed into a far corner where he sat down on
an introduced chair. The President put down his thick even batch of
typewritten sheets, removed his spectacles and, holding them away from
his right ear, began his preliminary speech. Soon Krug became aware
that he was a kind of focal centre in respect to the Argus-eyed room.
He knew that except for two people in the assembly, Hedron and,
perhaps, Orlik, nobody really liked him. To each, or about each, of his
colleagues he had said at one time or other, something . . . something
impossible to recall in this or that case and difficult to define in
general terms — come careless bright and harsh trifle that
had
grazed a stretch of raw flesh. Unchallenged and unsought, a plump pale
pimply adolescent entered a dim classroom and looked at Adam who
looked away.
'I have called you
together,
gentlemen, to inform you of certain very grave circumstances,
circumstances which it would be foolish to ignore. As you know, our
University has been virtually closed since the end of last month. I
have now been given to understand that unless our intentions, our
programme and conduct are made clear to the Ruler, this organism, this
old and beloved organism, will cease to function altogether, and some
other institution with some other staff be established in its stead. In
other words, the glorious edifice which those bricklayers, Science and
Administration, have built stone by stone during centuries, will fall .
. . it will fall because of our lack of initiative and tact. At the
eleventh hour, a line of conduct has been planned which, I hope, may
prevent the disaster. Tomorrow it might have been too late.
'You all know how
distasteful the
spirit of compromise is to me. But I do not think the gallant effort in
which we shall all join can be branded by that obnoxious term.
Gentlemen! When a man has lost a beloved wife, when an animal has lost
his feet in the aging ocean; when a great executive sees the work of
his life shattered to bits — he regrets. He regrets too late.
So
let us not by our own fault place ourselves in the position of the
bereaved lover, of the admiral whose fleet is lost in the raging waves,
of the bankrupt administrator — let us take our fat like a
flaming torch in both hands.
'First of all, I
shall read a
short memorandum — a kind of manifesto if you wish
— which
is to be submitted to the Government and duly published . . .
(....)
The President had slipped out of his chair and fairly ran towards Krug.
'I have remembered,' he said with a catch in his voice, 'something I
wanted to tell you — most important — sub
rosa
— will you please come with me into the next room for a
minute?'
'All right,' said Krug, heaving out of his armchair.
The next room was the President's study. Its tall clock had stopped at
a quarter past six. Krug calculated rapidly, and the blackness inside
him sucked at his heart. Why am I here? Shall I go home? Shall I stay?
'... My dear friend, you know well my esteem for you. But you are a
dreamer, a thinker. You do not realize the circumstances. You say
impossible, unmentionable things. Whatever we think of — of
that
person, we must keep it to ourselves. We are in deathly danger. You are
jeopardizing the — everything...'
Dr Alexander, whose courtesy, assistance and savoir vivre were
really supreme, slipped in with an ash tray which he placed at Krug's
elbow.
'In that case,' said Krug, ignoring the redundant article, 'I have to
note with regret that the fact you mentioned was but its helpless
shadow — namely an afterthought. You ought to have warned me,
you
know, that for reasons I still cannot fathom you intended to ask me to
visit the—'
'Yes, to visit the Ruler,' interpolated Azureus hurriedly. 'I am sure
that when you take cognizance of the manifesto, the reading of which
has been so unexpectedly postponed—'
The clock began striking. For Dr Alexander, who was an expert in such
matters and a methodical man, had not been able to curb the tinkerer's
instinct and was now standing on a chair and pawing the danglers and
the naked face. His ear and dynamic profile were reflected in pink
pastel by the opened glass door of the clock.
'I think I prefer going home,' said Krug.
'Stay, I implore you. We shall now quickly read and sign that really
historical document. And you must agree, you must be the messenger, you
must be the dove—'
'Confound that clock,' said Krug. 'Can't you stop its striking, man?
You seem to confuse the olive branch with the fig leaf,' he went on,
turning again to the President. 'But this is neither here nor there,
since for the life of me—'
'I only beg you to think it over, to avoid any rash decision. Those
school recollections are delightful per
se — little
quarrels — a harmless nickname — but we must be
serious
now. Come, let us go back to our colleagues and do our duty.'
Dr Azureus, whose oratorical zest seemed to have waned, briefly
informed his audience that the declaration which all had to read and
sign, had been typed in the same number of copies as there would be
signatures. He had been given to understand, he said, that this would
lend a dash of individuality to every copy. What was the real object of
this arrangement he did not explain, and, let us hope, did not know,
but Krug thought he recognized in the apparent imbecility of the
procedure the eerie ways of the Toad. The good doctors, Azureus and
Alexander, distributed the sheets with the celerity that a conjuror and
his assistant display when passing around for inspection articles which
should not be examined too closely.
'You take one, too,' said the older doctor to the younger one.
'No, really,' exclaimed Dr Alexander, and everybody could see his
handsome face express a rosy confusion. 'Indeed, no. I would not dare.
My humble signature must not hobnob with those of this august assembly.
I am nothing.'
'Here — this is yours,' sid Dr Azureus with an odd burst of
impatience.
The zoologist did not bother to read his, signed it with a borrowed
pen, returned the pen over his shoulder and became engrossed again in
the only inspectable stuff he had found so far — an old
Baedeker
with views of Egypt and ships of the desert in silhouette. Poor
collecting ground on the whole —except perhaps for the
orthopterist.
Dr Alexander sat down at the rosewood desk, unbuttoned his jacket, shot
out his cuffs, turned the char proximally, checked its position as a
pianist does; then produced from his vest a beautiful glittering
instrument made of crystal and gold; looked at its nib; tested it on a
bit of paper; and, holding his breath, slowly unfolded the convolutions
of his name. Having completed the ornamentation of its complex tail, he
raised his pen and surveyed the glamour he had wrought. Unfortunately
at this precise moment, his golden wand (perhaps resentful of the
concussions that its master's various exertions had been transmitting
to it throughout the evening) shed a big black tear on the valuable
typescript.
Really flushing this time, the V vein swelling on his forehead, Dr
Alexander applied the leech. When the corner of the blotting paper had
drunk its fill without touching the bottom, the unfortunate doctor
gingerly dabbed the remains. Adam Krug from a vantage point near by saw
these pale blue remains: a fancy footprint or the spatulate outline of
a puddle.
Gleeman re-read the document twice, frowned twice, remembered the grant
and the stained-glass window frontispice and the special type he had
chosen, and the footnote on page 306 that would explode a rival theory
concerning the exact age of a ruined wall, and affixed his dainty but
strangely illegible signature.
Beuret who had been brusquely roused from a pleasant nap in a screened
armchair, read, blew his nose, cursed the day he had changed his
citizenship — then told himself that after all it was not his
business to combat exotic politics, folded his handkerchief and seeing
that others signed, signed.
Economics and History held a brief consultation during which a sceptic
but slightly trained smile appeared on the latter's face. They appended
their signatures in unison and then noticed with dismay that while
comparing notes they had somehow swapped copies, for each copy had the
name and address of the potential undersigner typed out in the
left-hand corner.
The rest sighed and signed, or did not sigh and signed, or signed
— and sighed afterwards, or did neither one nor the other,
but
then thought better of it and signed. Adam Krug too, he too, he too,
unclipped his rusty wobbly fountain pen. The telephone rang in the
adjacent study.
Dr Azureus had personally handed the document to him and had hung
around while Krug had leisurely put on his spectacles and had started
to read, throwing his head back so as to rest it on the antimacassar
and holdeing the sheets rather high in his slightly trembling thick
fingers. They trembled more than usually because it was after midnight
adn he was unspeakably tired. Dr Azureus stopped hovering and felt his
old heart stumble as it went upstairs (metaphorically) with its
guttering candle when Krug nearing the end of the manifesto (three
pages and a half, sewn) pulled at the pen in his breast pocket. A sweet
aura of intense relief made the candle rear its flame as old Azureus
saw Krug spread the last page on the flat wooden arm of his cretonned
armchair and unscrew the muzzle part of his pen, turning it into a cap.
With a quick flip-like delicate precise stroke quite out of keeping
with his burly constitution, Krug inserted a comma in the fourth line.
Then (chmok)
he remuzzled, reclipped his pen (chmok)
and handed the document to the distracted President.
'Sign it,' said the President in a funny automatic voice.
'Legal documents excepted,' answered Krug, 'and not all of them at
that, I never have signed, nor ever shall sign, anything not written by
myself,'
Old Azureus glanced round, his arms slowly rising. Somehow nobody was
looking his way save Hedron, the mathematician, a gaunt man with a
so-called 'British' moustache and a pipe in his hand. Dr Alexander was
in the next room attending to the telephone. The cat was asleep in the
stuffy room of the President's daugher who was dreaming of not being
able to find a pot of apple jelly which she knew was a ship she had
once seen in Bervok and a sailor was leaning and spitting overboard,
watching his spit fall, fall, fall into the apple jelly of the
heart-rending see for her dream was shot with golden-yellow, as she had
not put out the lamp, wishing to keep awake until her old father's
guests had gone.
'Moreover,' said Krug, 'the metaphors are all mongrels whereas the
sentence about being ready to add to the curriculum such matters as
would prove necessary to promote political understanding and to do our
utmost is miserable grammar which even my comma cannot save. I want to
go home now.' 'Prakhtata
meta!' poor Dr Azureus cried to the very quiet
assembly. 'Prakhta tuen
vadust, mohen kern! Profsar Krug malarma ne donje . . . Prakhtata!'
Dr Alexander, faintly resembling the fading sailor,
reappeared
and signalled, then called the President, who still clutching the
unsigned paper, sped wialing towards his faithful assistant.
'Come on, old boy, don't be a fool. Sign that darned thing,' said
Hedron, leaning over Krug and resting the fist with the pipe on Krug's
shoulder. 'What on earth does it matter? Affix your commercially
valuable scrawl. Come on! Nobody can touch our circles — but
we
must have some place to draw them.'
'Not in the mud, sir, not in the mud,' said Krug, smiling his first
smile of the evening.
Aquí está Álvaro con la
dudosa figura paterna de Atrus (de Myst)
en un montaje Photoshop que ha hecho él mismo.
¡Bueno, por
lo menos no se ha puesto con Achenar, ni con Darth Vader!
Aunque igual son sólo colegas. Yo desde luego
lo más parecido que tengo a un Libro Conector es este blog...
Vemos
el remake de Tim Burton en familia, antes de ver la película
original que yo ví hace treinta años. Para Oscar,
es la
mejor película que ha visto, le impresiona eso de que los
simios
pudieran gobernar a los humanos. Es una película de
acción con algunas cosas muy bien hechas y otras
improvisadas a
la mecagüen diez, en especial a nivel del argumento, con
más concesiones al efectismo que a la coherencia.
Siendo de Tim Burton, uno espera cierta vistosidad y alguna tendencia a
lo grotesco y al exceso, y la hay.... pero podía haber ido
mucho
más allá, por no decir que debería.
Yo no sé por qué la novela original la
escribió un
francés, puesto que la historia pide ser americana. Desde
luego
son los americanos los que se la han apropiado, con la
película
de Charlton Heston de 1968 (dirigida por Franklin Schaffner) y sus secuelas, esta vez
está bien aplicado el término, de los
años setenta: Beneath
the Planet of the Apes (1970), Escape from the Planet of the
Apes (1971), Conquest
of the Planet of the Apes (1972), y Battle for the Planet of the Apes
(1973). Algunas de éstas se armaban un bollo, como la de Tim
Burton, a la hora de establecer en qué planeta tiene lugar
la
acción y en qué momento; con una
lógica
típicamente serie B, después de saltar siglos
adelante en
el tiempo, reutilizan los mismos personajes para la secuencia "previa",
y saltan alegremente atrás y adelante por los siglos.
Tan
caótica como la cronología es la
cuestión
racial—si las películas se vuelven americanas, es
en parte
para tratar al modo histerizado de Hollywood con cuestiones
traumáticas de la esclavitud de los negros y sus
resentimientos
mal curados, cuestiones de derechos civiles mezclados con reflexiones
sobre el tratamiento a los animales, y alegorías
políticas sobre la teocracia, la tiranía, el
fundamentalismo o la carrera armamentística. En fin, un
mish-mash de los años 60-70 que si vuelve ahora a la carga
sugiere que tampoco hemos cambiado tanto, y que las cuestiones
básicas siguen sin resolver y con los mismos potenciales
para el
trauma.
Inevitables las comparaciones. Aquí Charlton Heston ha
envejecido, y es un simio resentido. Repite su maldición
final
(esa que soltaba ante la Estatua de la Libertad semienterrada),
sólo que ahora tiene otro sentido la cosa, pues siendo simio
llama a la exterminación del género humano. Es un
fundamentalista antievolucionista, que guarda un arma (cómo
no)
a modo de reliquia familiar. Y su hijo el general Thade (Tim Roth), un
chimpancé extraordinariamente agresivo,
perpetuará la
tradición familiar, siendo el mayor partidario de esclavizar
a
los humanos. Irónicamente, Tim Burton lo hace acabar
convertido
en un liberador Lincoln-de-los-simios, en un final efectista y
apresurado que requiere imaginar de golpe demasiados avatares que
contradicen la línea principal de la película y
la
reducen a un juguete caprichoso.
Pues la película parte de una sociedad esclavista, en la que
los
humanos (negros multicolores) son meros animales para los simios, y
llega, por obra y gracia de un Jesucristo/liberador, el astronauta
Davidson (Mark Wahlberg) a una sociedad con derechos civiles para
blancos y negros y simios. Pero el fundamentalista Thade queda vivo, y
cuando Davidson sube a su cápsula y Asciende a los Cielos,
para
meterse en una práctica tormenta electromagnética
que lo
devuelva a su tiempo y su mundo (hay que ver qué pocas dudas
que
tiene este hombre y qué poca capacidad de
sorpresa)—pues
resulta que no vuelve a su tiempo (pasado) sino a un futuro
todavía más lejano en el que los monos se han
"liberado"
otra vez, al parecer han exterminado a los humanos, y le han erigido a
Thade su memorial Lincoln.... con lo cual el final, aparte de acumular
las insensateces, convierte en un caos el mensaje de la
película—en un caos estético, digo,
pues para tener
supremacía de monos, ya la teníamos al principio,
y la
supuesta sorpresa final es un cortocircuito de energías mal
enfocadas.
Bien, por supuesto no hay que investigar tampoco por qué
aquí el Planeta de los Simios a la vez es la Tierra en el
futuro
(con una sola luna) y otro planeta totalmente distinto (con diversas
lunas), a menos que vaya adquiriendo y perdiendo lunas por necesidades
o
por incoherencias del guión, que es lo que sospechamos.
En suma, que el excelente trabajo hecho con la ambientación
y
caracterización de los simios (lo mejor de la
película)
se podría haber enfocado mejor a un guión mejor
construido. En demasiadas ocasiones la coherencia de la
acción
de la película se pliega de maneras inexplicables a los
avatares
puntuales del guión, que busca efectismo desesperadamente,
ignorando lo que sería un mundo coherente de acciones e
intenciones. Eso es lo que hace a una película barata sea
cual
sea su presupuesto.
En otra cuestión clave flojea la película. El
protagonista Wahlberg es tan cejijunto que no se da cuenta de que en un
remake del Planeta de
los Simios
de 2001 debería tener un rollito amoroso con la atractiva
chimpancé Ari (Helena Bonham-Carter), que le pone ojitos. La
película se ocupa de establecer un triángulo
entre estos
dos y la rubia Daena, que
no debería hablar,
como Nova, pero aquí sí que habla para estropear
la
película. También echa demasiadas miradas celosas
a la
elegante chimpancesa. No tiene mucho sentido un Planeta de los Simios
en el que los humanos no sean simiescos, es como unos Viajes de Gulliver
en el que los Yahoos no fuesen repugnantes, sino bellos animales
esclavizados por los caballos. No, esto está enfocado fatal.
Los
humanos deberían haberse hecho más repugnantes
que en la
película de 1968, donde Nova estaba buena y era medianamente
sumisa e inteligente, pero no hablaba. Eso era machista: en este siglo
merecíamos unos humanos repugnantes y simiescos, pero no los
tenemos—son unos rebeldes oprimidos, injustamente tratados.
Esto
también abarata la película. El
guión
sugiere una historia amorosa entre Ari y el protagonista, pero no se
atreve a llevarla adelante. El beso interespecies de Charlton Heston a
Kira en la película de 1968 era puramente amistoso y de
solidaridad ("eres tan feo" le decía ella), pero
aquí Ari
tiene un interés obviamente erótico, no
correspondido,
por Wahlberg/Davidson. ¿Se achantó Tim Burton, o
los
guionistas? Parece que el tradicional tabú hollywoodiense
que
impide que el negro ligue con la blanca invade aquí la
metáfora interracial que es el tema éste de las
especies
simiescas y humanas. La rubia es especialmente irrelevante, como digo
merece no tener don de la palabra; pero todo el encanto intelectual de
Ari, activista por los derechos del Proyecto Gran Simio, no merece la
atención erótica de Davidson. En fin,
qué se le va
a hacer, el amor es imprevisible y si no surge la chispa por mona que
sea la chica no hay nada que hacer.
Por cierto, que la temática racial (siempre tan cargada en
las
películas americanas) se expresa aquí a sus
anchas bajo
el disfraz simiesco, y la película se permite una
orgía
de estereotipos. Ari es blanca, claro, como su padre o como el general
Thade, chimpancés de rostro blanco. Pero los
gorilas—faithful
retainers o fieles soldados de a pie—son
negros. Y Paul Giamatti está genial en el personaje de
Limbo, un
orangután que es una de esas caricaturas salvajemente
racistas
de judíos que se encuentran con frecuencia en Hollywood
(otra de
este tipo, especialmente nazi, era el moscardón que era el
amo
de Anakin Skywalker y de su madre en la nueva película
número 1 de Star
Wars).
Lo mejor que tiene la película es la
caracterización de
rostros creíbles de diversas especies de simios
(chimpancés, orangutanes, gorilas) que acaban
haciéndose
inquietantemente "normales", y recordándonos que no es que
el
hombre proceda de los primates, sino que es una especie más
de
primate... También el tema de la teoría
de la
evolución también se trata aquí de
modo indirecto
o alegórico-caótico, al gusto de la serie. En
parte, lo
que posibilita la reconciliación entre simios y humanos es
que
los simios reconocen la verdad de sus orígenes
"evolutivos"—que proceden del mono, por así
decirlo, y se
libran de las explicaciones teológico-divinas, convertidos a
la
ciencia de la Evolución por el Elegido Wahlberg, antes de su
Ascenso a los Cielos. Una de las muchas profecías
caóticas de la película es que esa
revelación no
calará en América. El futuro pertenece a Thade,
fundamentalmente fundamentalista—aunque disfrazado, eso
sí, de Lincoln liberador.
Planet
of the Apes.
Dir. Tim Burton. Written by William Broyles, Jr., Lawrence Konner and
Mark Rosenthal, inspired on the 1968 film Planet of the Apes and the
novel by Pierre Boulle. Cast: Mark Wahlberg, Tim Roth, Helena Bonham
Carter, Michael Clarke Duncan, Kris Kristofferson, Estella Warren, Paul
Giamatti, Charlton Heston, Cary-Hiroyuki Tagawa. Special effects by
Rick Baker & Industrial Light and Magic. Music by Danny Elfman.
Costumes by Colleen Atwood. Ed. Chris Lebenzon. Prod. des. Rick
Heinrichs. Photog. Philippe Rousselot. Exec. prod. Ralph Winter. Prod.
Richard D. Zanuck. USA: Twentieth Century Fox / Zanuck Company, 2001.
Spanish DVD: El planeta
de los simios. Madrid: Twentieth Century Fox Home
Entertainment España, 2002.
La semana pasada, se censuró un mensaje mío
enviado al
Rincón de Opinión de la Universidad de Zaragoza.
Lo
publiqué a mi aire aquí en mi blog,
claro—aquí está: "Autorización
para discriminar". Otro artículo censurado por la
Universidad de Zaragoza en este foro apareció
luego en Ibercampus,
que a diferencia de mi universidad no ejerce la censura—Con
el
agravante de que mi universidad es un servicio público que
viene
actuando arbitrariamente. Y con el agravante de que yo soy un Profesor
Titular de esa universidad—un profesor cuyas opiniones no
pueden
al parecer ser toleradas en el foro de opinión de su propia
universidad.
Esto es realmente fuerte— es franquista,
por
utilizar un término no exagerado. Franquista gris.
La semana anterior, el misterioso administrador del Rincón
de Opinión (pues
haberlo haylo, aunque no se manifieste) censuró
allí un mensaje que poco después,
y sin que yo lo pidiese, apareció en
Fírgoa:
Universidade Pública—sin
que se rasgase el Velo del Templo. Pero aquí, en Zaragoza, le molestaba a alguien.
Lo que envié, léanlo, eran protestas por las
arbitrariedades que se cometen en la ordenación docente de
mi
departamento, y que son toleradas, si no apoyadas, por el Rectorado.
Ah, pero.... ¿críticas al Rectorado?
¿Críticas a la actuación (feudal) de
un
departamento? ¿Se puede opinar de eso?
Pues sí—se puede, y se debe. Opino.
Pero esta opinión tampoco aparecerá probablemente
en el
Rincón de Opinión, porque allí hay
alguien con
espíritu censor que se ocupa de suprimir las opiniones que
pudieran molestarle a otro
alguien. Actuando
de modo interesado, favoritista, y contrario a la normativa—
pero
oigan, aquí no pasa nada. Se censura, y ya está.
Ni se da
justificación, ni razón, ni se contesta a los
mensajes
pidiendo aclaraciones. A la antigua, sin
más—vamos, que a
éstos la Ley de Prensa de Fraga les vendría
grande pero
muy
grande.
No sé realmente cómo expresar lo inaceptable que
me
parece la existencia de censura ideológica en mi propia
Universidad, por parte del propio Rectorado. La vergüenza que me
produce.
Durante el último año, no han
aparecido apenas
opiniones en ese foro de opinión (que, incumpliendo
también en esto su normativa, es invisible desde fuera de la
Universidad). Yo he enviado varios artículos, pero se han
censurado todos sin excepción. En años anteriores
se me
censuraron algunos—siempre sin explicación ni
respuesta—y aparecieron otros; de hecho soy el mayor Opinador
de
esta universidad, si a este rincón de ella nos atenemos.
Pero como digo, de un año a esta parte, parece que
le
habían echado el cerrojazo definitivamente, como para sentar
que
aquí no hay opinión que valga. (Qué
bochorno
intelectual y moral y político...).
Ah, pero no. Tate. De repente sí aparece una
opinión, en
abril pasado, una firmada por el profesor Turégano, sobre el
proceso de Bolonia y un manifiesto que han sacado un grupo de
profesores, etc. Vale, una opinión, bienvenida. Una que pasa
el
filtro.
Casi como que parece que se abrió el filtro ad hoc
para difundirla. Casualmente a la vez, aparece en abril esta notita de
los Misteriosos Administradores de este foro, por primera vez
identificados como "el Gabinete del Rector". He de decir que hace un
par de años envié una protesta al Defensor
Universitario
por la manipulación de este foro de opinión y su
incumplimiento flagrante de su propósito y
normativa—y que
el Defensor echó paños calientes y en lugar de
tomar
cartas en el asunto propició que me dirigiese yo (in person)
al
Gabinete del Rector a hablar de este problema. Como si fuese un
problema mío, y no de la Universidad, o como si fuese una
desavenencia entre mi persona y el Gabinete del Rector.... En
fin.
Bien, pues ésta es la notita emitida por los
Administradores, en
la que se reconoce implícitamente que desde hace
años no
se ha regulado (como era normativo) el funcionamiento del foro:
El Consejo de
Dirección
de la Universidad de Zaragoza va a proceder próximamente a
la
regulación del Rincón de Opinión. Para
ello, es
necesario regular las condiciones de funcionamiento del mismo,
así como proceder al nombramiento de moderadores.
Hasta que esa
regulación
se produzca, el Gabinete del Rector autorizará
exclusivamente el
uso del Rincón de Opinión para aquellos
comentarios que
se atengan al contenido del Acuerdo de 12 de julio de 2005, del Consejo
de Gobierno de la Universidad de Zaragoza, por el que se aprueba la
Normativa de uso de los recursos informáticos y servicios de
red
de la Universidad de Zaragoza (BOUZ
nº 36) y -especialmente-, del que le es de
aplicación recogido de sus artículos 7 y 8.
Universidad, abril
de 2009
Ah, pues si hay criterios (criterios que se supone hemos
debido
incumplir) veamos cuáles son las indicaciones que da esa
normativa. Y más en concreto, qué es lo que
prohíbe, ya que de prohibir mensajes se trata
aquí:
1) En
ningún caso, se podrán utilizar los recursos
informáticos
de la Universidad de Zaragoza para actividades que
sean contrarias al ordenamiento jurídico y
especialmente,
a las previsiones recogidas en los Estatutos de la
Universidad
de Zaragoza.
De modo particular queda prohibido difundir contenidos
de carácter discriminatorio de cualquier tipo,
pornografía
infantil, sexista, de apología del terrorismo,
de incitación a
la violencia o atentatorio contra los derechos humanos,
así
como actuar en perjuicio de los derechos a la intimidad, al
honor, a la propia imagen, contra la dignidad de las
personas
o contra la protección de datos de
carácter personal.
2) Los medios indicados están destinados al uso
profesional
de los usuarios, por tanto, éstos no disponen
del uso privativo
de los mismos.
3) Los usuarios destinarán los medios indicados
a usos compatibles
con la finalidad de las funciones del servicio al
que se encuentren adscritos y que correspondan con su
trabajo.
Su utilización con cualquier otro fin diferente
necesitará
del consentimiento expreso de la Universidad.
4) Los usuarios deberán realizar un adecuado
uso de los
medios materiales puestos a su disposición.
5) Se acepta como principio básico
ético el de respetar la verdad
informativa de los hechos, siempre verificada y
contrastada,
diferenciando las noticias y las opiniones.
6) Queda prohibida cualquier tipo de publicidad no
contratada
por la Universidad de Zaragoza, así como la
información
privilegiada a favor del propio autor o familiares.
7) Se respetarán los derechos de propiedad
intelectual e
industrial, en cualquiera de sus modalidades.
¿Alguien me puede explicar cuáles de estas normas
incumplen mis "opiniones"? Que opiniones son, claro, y por eso van al rincón de
Opinión. ¿O
querrían quizá nuestros Encapuchados
Censores—supongo que se trata del Gabinete del Rector, puesto
que
ahí se le nombra— que haya un rincón de
opinión sin
opiniones? Esta
normativa no dice que "se censurarán los mensajes que
disgusten
al Administrador", o "las ideas que supongan una crítica a
las
actuaciones administrativas de la Universidad".... que
faltaría
más, que dijese eso. No lo dice, pero lo hace. Hay que
pensar
que alguien tiene amigos usando la tijera.
Pensad bien lo que significa esto. Que es MUY SINIESTRO,
en
especial en un supuesto foro de pensamiento habilitado por un supuesto
Paraíso del Pensamiento, y de la Libertad del
Espíritu bla bla, como es la Universidad.
Aquí hay alguien que
utiliza y gobierna los
recursos públicos de la Universidad desde la
sombra—pues
nombres no hay. Ese alguien
—el Gabinete del Rector, supongo—no es que imponga
normativas abusivas, sino que incumple
las propias normativas que se ha dictado a sí misma la
Universidad. Desde
hace años, no hay en este foro de opinión ni
Administradores identificables, ni respuestas razonadas, ni
contestación a quejas. Censura sí hay,
repetidamente.
¿Y quién es el Gabinete del Rector, o el Rector,
para
incumplir la normativa establecida, o para tratar arbitrariamente a
unos y otros, o para censurar las opiniones de nadie? ¿En
qué país vivimos? ¿Tenemos
aquí Bwanas, o
Amos?
¿Se dan cuenta de lo que harían en un
régimen
franquista unos Funcionarios Grises de este calibre, si de este modo
actúan en un régimen de supuestas libertades y
regido por
principios constitucionales? ¿Habría
algún
periódico que hablase del gobierno, con personal de este
nivel?
¿Se podría hablar públicamente de alguien
con influencia,
o criticar a la administración, u opinar sobre nada? Pues es
lo
que hemos tenido en este país, y lo que tenemos
aquí
mismo—no es de extrañar que en instituciones como
éstas suele tener razón el que manda, mande lo
que mande.
Carne de nazismo, lo llamaban en Alemania a esto. Más vale
que
no tenemos nazis, porque si no iba a haber mucho colaboracionista.
Todo esto retrata a nuestra Universidad de Zaragoza.
Lamentablemente—da una medida exacta de su talla, exacta
porque
resulta de lo que hace,
no de
lo que dice que hace. Es intolerable. Y lo más intolerable
quizá sea que nadie al parecer eche en falta un foro de
libre
opinión en esta universidad, y que se nos ponga esta infame
pantalla para montar el paripé, como se ha hecho con el
referéndum de Bolonia, un hueso que se ha tirado a los
estudiantes para que muerdan, mientras el bacalao se va cortando por
otro lado.
Y aún habrá quien lea esto y diga, "ingenuo,
aún
protestando por la libertad de opinión en la universidad....
como si a alguien le importase un pimiento". Así vamos, y
así es la universidad, la triste universidad Pública,
que tenemos en Zaragoza.
PS- Me contesta el contestador automático del
Rincón de Opinión:
Con fecha y
hora: 14/05/2009
19:07:33 se ha recibido su aportación en el
Rincón de
Opinión: Censores Habemus (Andanada contra Nadie)
Muchas
gracias por su participación.
De nada. Ahora a ver si aparece publicada.
re-PS: Sí que aparece publicada, una semana más
tarde. Les envío este
comentario.
Aunque esta web de tvgratis
no emite la programación de las cadenas,
sino el
resumen diario que las cadenas publican en su página web.
Más parecido
a la tele en directo por internet es la de esta
página: http://www.teledirecto.es/
—donde
sí aparece la programación completa de las 24
horas emitida por las
cadenas, con un pequeño desfase con respecto a la
emisión en directo.
Hace poco hablaba yo de lo paupérrimo que resulta que las
universidades como la nuestra no tengan mediatecas o canales de
televisión—visto que yo mismo tengo
dos—ahora que se lleva tanto, de boquilla al menos,
eso de que las Universidades deben "abrirse a la sociedad" y ser un
servicio público.
Pues estos días ha aparecido lo que debe ser (al
menos lo es para
mí) la primera emisión de
televisión de nuestra
Universidad de Zaragoza, al margen de videoconferencias puntuales en
ámbitos particulares.
También ésta es un tanto precaria, y
más que precaria, pues son unos vídeos
colgados en la red, en múltiples formatos, eso
sí, pero que se
cargan al paso la burra y a mí se me interrumpen al poco de
empezar. Lo que
se emite allí como programa inaugural (todo un programa
apocalíptico) es el
debate de la semana pasada sobre el Proceso de Bolonia. Se
anunció la videoconferencia, y se pasa luego a colgar los
vídeos
en una página—bueno, igual es el primer granito
para la
mediateca. Pero ya se ve que hay otros—no
muchos—que llevan mucho más camino adelantado.
—y Bolonia a
referéndum
Bien, pues si el debate se ve en precario en TVUnizar, más
precario
aún ha sido el referéndum sobre Bolonia anunciado
en esa
página.
Aunque allí no lo dice, estaba limitado a los
estudiantes—para entretenerlos, vamos; el resultado ha sido
de un
12% de participación y un 87% de esos en contra de Bolonia.
La opinión de los profesores ni siquiera interesaba al
Rectorado, al parecer (tampoco la de los estudiantes, vamos). Validez,
nula. Y el Proceso sigue su curso, una vez el Rectorado ha cumplido con
su compromiso de torear al personal con este montajillo
pseudo-democrático.
Nos pasan los
estudiantes okupas ACPU (siempre optimistas) esta valoración:
El 87.77% de los estudiantes de la Universidad de Zaragoza a favor de
la paralización de Bolonia.
La paralización de Bolonia recibe un 50% más de
votos que el Rector en su candidatura de 2008
La campaña más barata de la historia de la UZ: un
coste de 52,21€
El 12 de mayo de 2009 se celebró en la Universidad de
Zaragoza
un referendum sobre el Espacio Europeo de Educación
Superior,
fruto de las exigencias planteadas por la Asamblea Contra la
Privatización de la Universidad al rectorado de esta
Universidad. Con este referendum se pretendía dar voz de una
vez
a lxs estudiantes, quienes han sido constantemente apartados del debate
y demostrar que la postura mantenida por la ACPU no era minoritaria.
Este referendum, que "sólo" costó 108
días de
encierro, ha sido organizado por los estudiantes de la UNIZAR. En las
mesas se sentaron casi exclusivamente delegados de centro o clases para
garantizar la ausencia de críticas. La UNIZAR
habilitó
espacios, censos, papeletas, urnas y mobiliario. La campaña
a
favor de la paralización, autogestionada por la ACPU, ha
tenido
un coste económico de 52,21€, aunque
algún examen
sin duda se verá penalizado por la falta de tiempo.
Al contrario, una abrumadora mayoría ha votado a favor de la
paralización del proceso de Bolonia, con una
participación que ha superado aquella que eligió
al
actual rector. En concreto la participación ha alcanzado un
11.82%, o lo que es lo mismo, se han emitido un 3622 votos. Al actual
rector le votaron 2081 estudiantes frente a los 3179 que han dicho
sí a la paralización. fuente:
http://www.unizar.es/elecciones/rector2008/JEC/proclamac_resultados.pdf
La jornada por otra parte se ha desarrollado sin incidentes y dentro de
la normalidad habitual, a pesar del boicot de algunos colectivos
estudiantes. En particular EDU y algunos delegados anunciaron su
desvinculación del referendum y que rechazo a lo que las
urnas
expresasen, pues erigiéndose en representantes
legítimos
del estudiantado no necesitaban consultar nada a nadie.
Por parte del rectorado solo cabe esperar que se posicione sobre este
referendum, aunque la experiencia de la ACPU en este tema indica que no
se tomará muy en serio la opinión
democráticamente
y legítimamente expresada por el estudiantado. Aunque
más
estudiantes hayan votado por la paralización de Bolonia que
por
su candidatura, estamos segur@s que siempre habrá alguna
peregrina excusa, falsedad o mentira que aducir.
El estudiantado se ha pronunciado.
Votos
Porcentaje
censo
30648
emitidos
3622
validos
3616
sí
3179
87,77
no
403
11,13
blanco
36
0,99
nulo
4
0,11
% participación
11,82
Algunos datos parciales:
Algunas facultades se han demostrado especialemente combativas contra
Bolonia:
En la FAC CC SALUD Y DEPORTE, en Huesca, el 40% de los estudiantes
participaron en la consulta, expresándose en contra el 92%.
En la Facultad de Filosofía y Letras el 94% se
pronunció a favor de la paralización de Bolonia.
Los resultados más ajustados tuvieron lugar en la EUPLA (La
Almunia): 64% a favor de la paralización, 33% en contra.
_________________
Hasta aquí, los estudiantes. A mí
más significativas me parecen otras cosas:
—Que un par de días después del
supuesto
referéndum, en la página de la Universidad no
aparezca
(ni en las noticias de la página principal, ni en la
página de dedicada al susodicho referéndum) ni
mención de sus resultados.
—Que ni siquiera se hiciese mención del asunto, en
toda la promoción de la consulta, de
que era una consulta
únicamente para estudiantes, y no vinculante en
ningún caso porque la Universidad no tiene atribuciones al
respecto.
—Que ni al profesorado ni al alumnazgo le llamen la
atención estas cosas, y que les parezca lo más
natural
del mundo. Yo iba a votar (a votar sí) a la Sala de Juntas,
donde siempre se hacen las votaciones, y me la encuentro
cerrada.
Me pregunta el Decano que pasaba por allí, qué
buscaba, y
le pregunto por el referéndum. Y me dice: Ah, no, eso es
sólo para los estudiantes....
La opinión del profesorado no interesa, al parecer.
Probablemente ni al profesorado. Y a correr.
TransAmerica
Película sobre un/a transexual (ver ilustración)
que
busca acomodo en su ser y en su mundo; una comedia bastante buena,
entre la sátira y la ternura—aunque algunos la
considerarán un poco fuerte para la tarde del domingo,
habiendo
como hay gays y travestís, transexuales, pollas visibles,
incestos, castraciones, felaciones y demás
faralás.
La mejor broma de TransAmerica
es un chiste repetido, que ya lo contó Almodóvar
en La Ley del Deseo, cuando
puso a Carmen Maura en el papel de un transexual.
Aquí Felicity Huffman hace de mujer muy bien, con
un
toquecillo de exageración que le va bien a la identidad
sexual
del personaje pero sin pasarse con la caída de mano. Y es
una
experiencia ver la película sin atender al
auténtico sexo
del actor que hay tras el personaje, pues se ve así de modo
especialmente vívido el tema de la
identidad sexual como construcción, o como
teatralización, interpretación de un papel y una
retórica del género, etc.,—toda
la
temática que hace interesante el tratamiento de la identidad
sexual en esta y otras películas sobre travestismo y
transexualidad (—que son un continuo, y no "dos mundos
distintos"
como sostienen algunos, igual que son un continuo, aunque menos
continuado, con las identidades sexuales "normales", en especial con la
femenina).
Hace mucho para los matices de la película el hecho de que
Bree,
el/la protagonista, sea estrecho/a y tímida y traumado
además de transexual. Es virgen—menos por una
noche
"lesbiana" en la que dejó embarazado a una chica de la
universidad... y ahora le aterriza encima que tuvo un hijo, justo
cuando iba a hacerse una operación crucial de
cirugía
genital. Y su terapeuta exige que se enfrente a la situación
para darle el visto bueno definitivo, y que se haga cargo del
chaval.... cosa que Bree no hace sino a medias, pues en primer lugar le
oculta tanto su identidad sexual como su parentesco. Se hace pasar por
una misionera que lo quiere sacar de su mala vida—cosa que
aún añade un matiz más de teatralidad
(ñoña en este caso) al personaje, una capa
más de
actuación—interesante. El chaval
necesita
urgentemente salir de la mala vida, y de momento no es que lo haga. Se
dedica a putillo chapero en Nueva York— venía de
una
historia de maltrato sexual a manos de su padrastro, y al parecer le
había cogido afición al asunto: desea hacer
carrera en el
cine porno, y no tienen ningún inconveniente en sacarse unos
duros a base de felaciones. También necesita una
educación urgente
en
otros sentidos—pues como muchos personajes de la
película,
como la familia de Bree sin ir más lejos, el chaval es
tosco, grosero,
egoísta, indiferente y despectivo hasta la
naúsea.
Viajando trans América desde Nueva York hasta
California en plan roudmuvi
(y enterándose por el camino todo el mundo de
quién es
quién) hay ocasión de ver mucha
América profunda,
ya sea en la miseria o en el lujo, gente buena, mala y regular. Hay
pocos
encontronazos con gente que desenmascare o ridiculice a
Bree—si
exceptuamos a su propia familia. La familia, frecuentemente la peor
experiencia del inadaptado sexual, es aquí una pesadilla de
la
que más vale poner tierra por medio. Media
América, o
más.
El viaje termina con el chaval dándole un tortazo a Bree al
descubrir quién es en realidad la misionera (justo cuando se
animaba a meterse en su cama, para horror del "yo soy tu padre").
Este chaval, si lo interpretase un paticorto cejijunto de
morro
caído, en vez del guaperillas que lo interpreta,
daría
mejor la medida de lo que es la América moralmente profunda;
la
belleza siempre engaña. Yo creo que no tiene
remedio, a
pesar de su cara bonita. La película termina cuando visita
otra
vez a su madre, vaya, ya he dicho su madre—a su padre,
ya operada el padre, pero no por mucho amor familiar, sino porque su
trabajo es una mierda y su vida es una mierda, y allí tiene
comida y tele. No sé si lo del calor familiar va
tanto con
él, eso no convence mucho. Y si la película
argumenta que
un transexual puede ser buena madre, también es cierto que
baja
mucho el listón de la vida moral del hijo, para convencernos
de
eso.
Es un transexual muy atípico el que vemos aquí,
por otra
parte. Es virgen (que no abundan, ni siquiera entre los transexuales).
No tiene interés alguno en el sexo, al
parecer—atípico. Ni en ambientes transexuales hi
homosexuales ni travestís ni gays—cuando aterrizan
en uno,
se siente violentísimoa, sobre todo quizá por si
su hijo
se entera del asunto—pero también porque parece
repugnarle
todo lo sexual, bisexual o monosexual; su pene le horroriza, y su a
vagina cuando la estrena no parece que vaya a irle mucho mejor. La
película, tras poner en boca de su terapeuta que la disforia
sexual se considera una enfermedad mental seria, pasa a refutar eso con
su argumento, pues Bree es una persona tratable, dulce, medianamente
ordenada y responsable, buena ciudadana, etc... y sin embargo
la película profundiza muy poco en su identidad sexual, lo
cual es una especie de
falacia. Ciertamente sí que presenta un personaje traumado y
alterado por la sexualidad, no sólo por la respuesta de los
demás a su sexualidad, sino por lo sexual en sí.
No
sé si es un alegato a favor de qué, en este
sentido...
pues nada queda muy bien parado.
Menos traumados parecen, por cierto,
los otros gay queens y transexuales que aparecen en la
película,
por ejemplo en la fiesta tupperware que dan unos tejanos.
Allí
Bree confunde a una mujer de verdad con un transexual, como la hemos
confundido a Felicity Huffman, y su hijo habla con un señor
calvo que es una drag king, diciendo que en su caso no se
había
dado cuenta de que era (o había sido) una mujer.... bien,
pues
esta drag king calvorota dice una de las mejores frases de la
película, sobre las identidades sexuales postizas y
auténticas: "We
walk among you." Aunque la película lo
demuestra por la vía contraria—we
walk among ourselves.
Transamerica.
Writer and dir. Duncan Tucker. Cast: Felicity Huffman, Kevin Zegers,
Fionnula Flanagan, Jon Budinoff, Stella Maeve, Teala Dunn, Calpernia,
Grant Monohon, Graham Greene, Burt Young, Carrie Preston, Amy Povich,
Barbara Barron. Music by David Mansfield. Photog. Stephen Kazmierski.
Ed. Pam Wise. Prod. Rene Bastian, Sebastian Dungan, Linda Moran. USA:
Belladonna Productions, 2005.
On the appeal of Realism A response to the
discussion
on realism in the Narrative-L—in answer to what Matthew Clark
called "the limited appeal of realism":
The appeal of realism —or "realisms", to ward
off the
bluntness thing— is not limited. Realisms do not "copy"
reality.
They expand it —adding representations of unknown aspects of
reality to the well-known ones, establishing relationships between
heretofore unconnected aspects of reality—or underlining,
emphasizing, testing the borders of their own game, with forays into
surrealism or fantasy or what have you. Realisms are magnificent. We
keep paying for them, all the time, and expanding and reinventing them.
—that is,
realism never stays
the same, it keeps exploring new corners of reality and new ways of
representing them. It moves beyond received reality and received
realism. Hence, "realisms".
Entre ellos ponen a mi Bibliography
of Literary Theory, Criticism, and Philology— en
esta
guía de recursos para teoría crítica
en el Eastchester Union
School District, en Nueva York.
Hoy hay en la
Universidad de Zaragoza
un referéndum que invita a votar "sí" a la
moratoria del
proceso de Bolonia "para abrir un debate sobre el futuro de la
enseñanza pública". Pues votaríamos, e
incluso votaríamos
"sí", a pesar de nuestras opiniones divididas al respecto...
... pero es que no vamos a poder. Aunque la página de la
Universidad sobre esta consulta y debate no dice NADA al respecto, esto
es una mera consulta "de diversión" para los
estudiantes—a
los profesores ni se molesta nadie en preguntarles nada, porque es UN
PARIPÉ, uno de los más desvergonzados que ha
montado esta
universidad hasta ahora.
De todos modos no es
que vaya a tener ningún efecto la votación en un
sentido
u otro, pues la reacción de los antibolonios ha sido
tardía y el trabajo de Bolonia ya está avanzado.
Nos
llegan estos dos manifiestos por correo, antibolonios
también,—el primero de unas asambleas de PDI, el
segundo de Comisiones Obreras.
1)
Declaración de Madrid, 25 de abril 2009
Por
la dignidad de los estudios superiores en Europa. Preámbulo
Nosotros, profesores, investigadores, personal de
administración
y servicios, constituidos en Coordinadora de Asambleas de PDI y PAS de
las Universidades públicas españolas, indignados
por el
curso del actual proceso de reforma universitaria en nuestro
país, conocedores de las paradojas y el fracaso de estas
mismas
reformas en Alemania, Italia y otros países europeos,
haciéndonos eco del valeroso llamamiento de
los Rectores franceses en defensa de la independencia
científica
y la libertad académica -que ha movilizado ya a treinta
universidades francesas- y animados, en fin, por la lucidez y la
tenacidad de los estudiantes,
Declaramos:
1. Que lo que se conoce como Plan Bolonia y se presenta machaconamente
como una mera intervención burocrática y
técnica
para facilitar la
homologación de títulos y la movilidad
académica,
es, en realidad, un cambio radical del modelo de la Universidad en
Europa. Los rectores franceses incluso no han dudado en diagnosticarlo
como una mercantilización de la enseñanza, que
convierte
al alumno en cliente y a la Universidad en una empresa de servicios.
2. Que si la actual crisis ha hecho ya evidente que la
Comisión
Europea, impulsando la Agenda de Lisboa del 2000 ha empujado a toda
Europa a una verdadera catástrofe económica,
social y
política, la actual reforma universitaria no es otra cosa
que la
extensión de esta misma lógica a la Universidad y
tendrá unas consecuencias igualmente destructivas.
3. Que, entretanto, profesores y estudiantes, desde las Facultades y
Escuelas, desde sus Comisiones Académicas, constatamos el
inexorable desplome del nivel académico
científico,
así como la desfiguración hasta la ridiculez del
carácter superior de los estudios universitarios, tal como
quedan reconfigurados en los nuevos planes de estudios. En este
sentido, tenemos la obligación de denunciar, al mismo
tiempo,
las consecuencias que esta degradación de los estudios
tendrá en las profesiones reguladas, cuya
regulación se
está desarrollando con particular irresponsabilidad.
4. Que la bochornosa propaganda con que se quiere ocultar esta terrible
estafa a la sociedad es la otra cara del
carácter profundamente antidemocrático del
proceso, en el
que los Rectores y Decanos, con sólo honrosas excepciones,
han
sido una pieza clave (my emphasis). La
Universidad, tras la LOU y su reforma, no hace sino profundizar en un
giro autoritario, oscurantista y empresarial, al que
últimamente
se le llama “gobernanza”.
Los manifiestos que acompañan esta declaración
(vid.
infra) recogen las razones que apoyan este diagnóstico y
esta
denuncia. Estas razones han sido discutidas durante los
últimos
años en las Universidades españolas y, por
más que
hayan sido silenciadas en los medios de comunicación y por
las
autoridades universitarias, de una manera u otra están
llegando
a la sociedad. Presentamos ahora estos documentos con las miles de
firmas -individuales e institucionales- que los respaldan.
Por todo ello, EXIGIMOS:
Una moratoria general no simplemente en la implantación de
nuevos Grados y Másteres, sino en el sistema completo de
medidas
en que consiste esta reforma en todo su alcance.
Esta moratoria debe sustanciarse, por ello, en la
paralización (o en su caso revocación) de:
1. La implantación de los Grados y Másteres.
2. La Estrategia Universidad 2015.
3. La actividad de la ANECA en todos sus planos.
4. El borrador del estatuto del PDI.
5. El borrador de la Nueva Ley de la Ciencia.
6. La órdenes ministeriales que atañen a las
profesiones reguladas.
Esta moratoria debe extenderse todo el tiempo que sea necesario para
debatir de una forma transparente y democrática los
principios,
el sentido y la aplicación de la reforma o reformas que
necesite
nuestra Universidad y, más en general, nuestro sistema de
instrucción pública.
LLAMAMOS a nuestros compañeros universitarios a firmar los
manifiestos adjuntos, a escribir manifiestos nuevos, cartas al director
en los periódicos, a secundar las movilizaciones y a sumarse
a
esta declaración que quiere ser la primera en un proceso de
defensa de la Universidad que permanezca vinculada y comprometida con
los ideales de la Ilustración que dieron sentido a la idea
de
Europa y en nombre de los cuales es posible aún combatir y
criticar formas espúreas de sedicente
europeización.
La Universidad debe estar al servicio de la sociedad, pero, sobre todo,
la sociedad debe de poder estar orgullosa, y segura, de tener una
Universidad que lo sea de verdad.
Madrid, 25 abril de 2009 Coordinadora
de asambleas estatales de PDI y PAS
Manifiestos:
¿Qué educación superior Europea?
Manifiesto de
profesores e investigadores universitarios. Madrid. Marzo de 2005.
http://fs-morente.filos.ucm.es/convergencia/debate/inicio.htm
La profesión de profesor». Manifiesto de la Junta
de la
Facultad de Filosofía de la UCM sobre el nuevo
Máster
profesional de
profesores de educación secundaria y bachillerato, 29 de
enero de 2008 .
http://fs-morente.filos.ucm.es/manifiesto/index.htm
Per una universitat pública al servei de tota la societat.
Contra una campanya per desprestigiar-la i mercantilitzar-la. Maig de
2008.
http://repositori.wordpress.com /
Por un debate en la Universidad de Alicante sobre la reforma educativa
http:/www.redires.net/?q=manifiesto_ua_pdi_pas_debate_bolonia
Contra el desballestament de la universitat pública.
Assemblea PDI i PAS de les Universitats Públiques Catalanes .
Barcelona, 28 de febrero 2009.
http://assembleapdipas.universidadpublica.net/es/manifest28 f
Manifesto en Defensa da Universidade Pública Galega.
Universidad de Santiago. Plataforma na defensa da Universidade
Pública Galega. 16 de marzo de 2009.
http://www.cigadmon.org /
Otra Bolonia es posible. Manifiesto profesorado de Zaragoza.
http://docs.google.com/Doc?id=djzvrm5_7c7nqn3f4
Manifiesto del profesorado. Plataforma por una Universidad
Pública, Democrática y de Calidad. Universidad de
Sevilla
.
http://sites.google.com/site/plataformapdi /
Declaración de la Asociación de Personal
Investigador en
Formación (APIF) de la UCM sobre el proceso de Convergencia
Europea.
http://fs-morente.filos.ucm.es/convergencia/debate/inicio.htm
(De estos manifiestos he
firmado un
par, aunque en ellos no decía nada de Lisboa ni eran de
sesgo
político tan claro como este de las Asambleas. El que sigue
de
Comisiones es quizá más matizado y menos
maximalista:).
Los
cambios ministeriales y el
futuro de la universidad Aunque había rumores, en medio de las
vacaciones de
semana santa el Presidente del Gobierno nos sorprendió
poniendo
en el Ministerio de Educación al Presidente de la CRUE,
Ángel Gabilondo, y retornando las competencias de
Universidad al
Ministerio de
Educación.
Tras varias semanas de dudas e incertidumbres, el pasado 5 de mayo
tomó posesión como Secretario General de
Universidad
Marius Rubiralta, quedando asegurada la continuidad del equipo que
anteriormente estaba en el Ministerio de Ciencia e
Innovación.
Así mismo se ha creado una mesa coordinadora de
investigación entre el Ministerio de Educación y
el de
Ciencia e innovación para abordar los temas de
investigación en la Universidad, ya que el 60% de
ésta se
realiza en las universidades.
Despejadas todas las dudas respecto de las personas, que tienen la
responsabilidad de hacer frente a los retos e incertidumbres planteados
en la Universidad española, ahora sólo les falta
ponerse
a ello.
La cuestión
fundamental con la
que se enfrenta el Ministro Gabilondo en la universidad
española
es la reforma e implantación de los nuevos planes de estudio.
En definitiva el desarrollo de los compromisos adquiridos por los
ministros de educación de 46 países, en unos
momentos
económicos muy adversos. Superar todas las sombras que el
llamado proceso de Bolonia tiene será un esfuerzo
titánico, ya que lo hecho hasta la fecha deja mucho que
desear:
* Desde 1999 es el 7º cambio de titular en el ministerio y
desde
2004 los vaivenes producidos no han sido lo más conveniente
para
trabajar con continuidad, diálogo y sin apresuramientos.
* Se ha retrasado mucho la publicación de las directrices
para los títulos con atribuciones.
* El modo de hacer de los sucesivos gobiernos al respecto, ha provocado
un nivel de desinformación que está alterando,
tanto la
legimitidad organizativa como el necesario sosiego a la hora de tomar
decisiones.
Es difícil no estar de acuerdo con los principios que se
signaron hace 10 años por los ministros de
educación,
pero al calor de los cambios que se han de producir aparecen otros elementos, que
poco o nada tienen que ver con la génesis de este proceso.
Ante esto hay todo tipo de prevenciones, desacuerdos, controversias y
oposición al conocido Plan Bolonia.
La primera cuestión a tener en cuenta es que antes de 1999
la
Organización Mundial del Comercio tenía puesto el
punto
de mira en la liberalización de los estudios superiores en
Europa, es decir, pasar la universidad del estado del bienestar al
mercado y aprovechando la propuesta de cambio, comienzan a incidir en
este proceso las ideas más neoliberales
económicamente
hablando.
Por ejemplo :“En el plan estratégico de la CEOE
para la
economía española 2008-2012 nos hemos propuesto
consolidar una participación empresarial activa en el
conjunto
de los sistemas y políticas de educación y
formación, en todos sus niveles, liderada por una
acción
coordinada de las organizaciones empresariales…Esto implica
también promover
la colaboración empresarial en la definición de
objetivos
y en la evaluación de resultados, y también en la
participación de los órganos de gobierno de las
universidades” Gerardo Díaz
Ferrán Presidente de la CEOE.
En este “totum revolutum” también
aparecen la
evaluación de la calidad de todo, los cambios
metodológicos, los préstamos renta, la gobernanza
de las
universidades necesita cambios, etc. Esta campaña
mercantilizadora es un peligro que conviene tener muy presente y tanto el Ministerio como las
universidades públicas
deben ponerse desde ya mismo, manos a la obra para defender el servicio
público de la Educación Superior no
sólo con
palabras. Tienen la obligación de llevar a cabo lo que
firman:
“La Educación Superior es un bien
público y una
responsabilidad pública. (Declaración de
Berlín de
2003) ó “La dimensión social incluye
medidas
adoptadas por los gobiernos para ayudar a los estudiantes,
especialmente los pertenecientes a grupos socialmente desfavorecidos,
en aspectos financieros y económicos, y para
ofrecerles servicios de orientación y asesoramiento
destinados a
ampliar su acceso” (Declaración de Bergen, 2005).
CC.OO. exige el cumplimiento de todas las resoluciones que
inciden en estas dos líneas y no
colaborará en el
desmantelamiento de la universidad pública.
Es necesario:
—Promover debates que hagan posible una
clarificación de
la actual situación, ya que toda imposición
llevará al fracaso.
—Cooperación frente a competitividad en la
actividad universitaria.
—Que la reforma no se haga a coste cero, ni aumente la carga
de
trabajo del profesorado como recoge la propuesta de Estatuto del
Ministerio, ni empeoren sus condiciones laborales.
—Que los másteres oficiales tengan el mismo precio
que los grados.
—Que los préstamos renta no sustituyan a las becas
y
sólo constituyan una ayuda para los estudiantes que no
puedan
acceder a las becas por superar el umbral de renta, siendo rechazables
los falsos préstamos-renta impulsados por la banca privada.
Que se impulsen las becas- salario y a la vez se aumente el control del
fraude fiscal para que la política de becas sea justa.
Que la universidad no se supedite exclusivamente a las demandas del
mercado manteniendo las tres funciones que la hacen ser una
institución universal, autónoma y
crítica, con
capacidad de creación de conocimiento y
transmisión de
éste.
Que las agencias de evaluación hagan públicos los
curriculas de todos los evaluadores, así como la
identificación de los que actúan en la
evaluación
del profesorado, a efectos de evitar la indefensión e
impunidad
que se viene dando.
Que el Ministerio recuerde a las
agencias que son órganos técnicos que en
ningún caso desarrollan la política universitaria
del Estado ni de las
CCAA. Los baremos y criterios deben de ser negociados entre los
representantes de los trabajadores y las administraciones
públicas en cumplimiento del EBEP.
Que la movilidad de todos los estudiantes y del personal de las
universidades, sea financiada suficientemente, si realmente se quiere
cumplir con uno de los objetivos del Espacio Europeo de
Educación Superior.
Me temo que la
Universidad seguirá
imparable su paso hacia la "mercantilización" que se dice
aquí, y que
viene a ser el fundirla con estudios de Formación
Profesional
avanzados, intentando atraer más fondos del capital privado
para su
financiación, y ponernos así a nivel europeo o
americano (que a tanto
no llegaremos) con unos fondos que el Estado desde luego no va a
aportar, por mucho que trinemos. Y que tampoco sería
lógico que
aportase, si lo que se pretende es la financiación masiva de
estos
estudios de FP, de márketing y técnicos
industriales mayormente...
Antes la Universidad proporcionaba estudios sólo
de trivium y
quadrivium, luego de Medicina y Derecho, y poco a poco cada vez pesan
más primero las ciencias y luego las técnicas e
ingenierías y luego el
márketing y preparación de personal
técnico. Lo que era la Universidad
seguirá existiendo, pero será un rinconcito
sólo... en una institución
completamente reorientada no hacia el estudio avanzado sino hacia la
acreditación de personal colocable en la empresa.
Y a ver quién detiene esto. Matices se podrán
añadir en las políticas universitarias, claro, y
se
podría seguramente no cometer tantas torpezas y desmanes
como se
ha venido haciendo... pero vete tú a parar la
Globalización, que de esto se trata: de sus efectos en la
Universidad.
Moratoria a la globalización... pues sí, vale.
Hagamos lo que podamos.
Yo de momento lo que he hecho es llevar a a juicio a los tribunales,
con mi dinerito y sin ayuda de mi Universidad, a unas movidas
estratégicas demasiado acogidas a los Nuevos
Tiempos— En mi departamento, pretenden reservar los
postgrados y
la dirección de tesis a quienes tengan
Financiación, y
someter el diseño de nuestro postgrado al único
criterio de la
Aneca, o al que nos venden como tal. Todo en nombre de la
Calidad. Calidad que se reduce aquí al
único criterio delirantemente (e interesadamente) formalista de "pertenecer a un grupo
subvencionado". Vamos, cosa más descarada, imposible.
"Bolonia"—en el mal sentido del
término—en estado
químicamente puro.
(Este texto
que sigue lo
envié la semana pasada al Rincón de
Opinión de la
Universidad de Zaragoza. Como (para variar) allí me lo
censura
un Anónimo Censor, pues lo cuelgo aquí. Y
mañana
cuento lo que me parece lo de una universidad que censura a sus
profesores en un foro de opinión).
Sobre si puede obligarse
a los profesores a pertenecer a un Grupo de Investigación: El pasado miércoles 6 de junio se
vio en el
juzgado de lo contencioso administrativo nº 3 un recurso que
presentamos contra la actuación, o quizá
inactividad, de
la Universidad de Zaragoza.
Sintetizaré la información que puede encontrarse
más detalladamente en
otros sitios.
- Soy Profesor Titular, Doctor desde 1988, con tres sexenios
reconocidos de mérito investigador.
- Desde hace años, el Departamento de Filología
Inglesa y
Alemana, al que pertenezco, me impide la enseñanza en
Máster, y la dirección de Tesis doctorales,
alegando que
no pertenezco a un grupo de investigación que reciba
subvenciones. En efecto, yo investigo por mi cuenta, ni pido ni obtengo
ayudas para proyectos de investigación, pero produzco
resultados
de investigación igual que los grupos a cuya instancia se ha
aprobado esta normativa. Y hasta el sistema Bolonia, nadie me
había puesto peros a la hora de impartir segundo ciclo, o
cursos
de doctorado, o de dirigir tesis. Ahora sí - por norma de la
casa.
- Esta norma interna del Departamento, inaudita, fue recurrida ante el
Rectorado, en tiempos de Pétriz, y éste
emitió dos
resoluciones anulando el uso que hacía el departamento de
criterios excluyentes, y recordándole la
obligación de
atenerse a la legislación y normativa universitaria general.
- El Departamento, con un ligero maquillaje terminológico,
siguió aplicando su normativa y he seguido
sistemáticamente excluido de postgrados y
dirección de
tesis.
- Los recursos al Rector ante este incumplimiento no han sido
contestados.
- Se ha pedido en contencioso administrativo la ejecución de
las resoluciones del Rector.
- La abogada de la Universidad, representando es de suponer lo que es
la política universitaria al respecto, ha defendido la
postura
del
departamento y la legitimidad de mi exclusión. Es decir, la
Universidad, tras dos resoluciones recordando la normativa aplicable al
departamento, y tras un silencio administrativo, sale de su mutismo
para sentar que sí es exigible la pertenencia a grupos de
investigación para dirigir tesis y para impartir clases en
segundo ciclo.
- El razonamiento que justifica este proceder es como sigue: se dice
que el criterio de pertenencia al grupo es "no excluyente aunque
preferente". Y se defiende la actuación del departamento en
casos como el mío, en el que sin baremar en
ningún
momento el conjunto de mi currículum, el Departamento ha
constatado que no pertenezco a un grupo de investigación, y
me
ha negado la petición de docencia en segundo ciclo y la
inclusión en el programa de doctorado-incluyendo en cambio a
numerosos profesores más recientes y con muchos menos
méritos de investigación, sobre la base de que
ellos
sí pertenecen a los equipos.
- La coordinadora del postgrado de Estudios Ingleses, inspiradora
original, y máxima defensora de esta norma
(apoyada por
los grupos de investigación del departamento) es la
catedrática Dra. Susana Onega Jaén. En el Consejo
de
departamento muchos la votan, claro.
- La postura del nuevo rectorado, tras la actuación indecisa
e
insuficiente del anterior, supone una vulneración de la
normativa universitaria, una contradicción con sus propias
resoluciones y una vulneración de sus estatutos, que
aseguran
que el apoyo a los grupos se hará "sin menoscabo de la
investigación individual".
- Es sonrojante que la falta de efectivo de esta Universidad lleve a
semejantes lapsos de criterio, por favorecer a un equipo subvencionado-
y
que la tan cacareada descentralización de la Universidad
lleve a
la dictadura arbitraria de lo que decida cada feudo en cada
departamento, sin
criterio ni norma común.
- Y, en suma, si esto es lo que defiende la Universidad por boca de sus
abogados, deberían hacérselo mirar.
José Ángel García Landa
Departamento de Filología Inglesa y Alemana
Facultad de Filosofía y Letras
(Universidad de Zaragoza)
Revisiting Highway 61. He estado un rato practicando esta
y otras de Bob Dylan al sol de la mañana de domingo, y
aquí va el primer intento de grabación.
Ruth Page tiene un blog sobre narratología y
cibernética, Digital
Narratives. Y
es una de las pocas personas al parecer interesadas en la
narratología de los blogs, sobre la que he escrito alguna
cosa
aquí (por ejemplo sobre "Los
blogs y la
narratividad de la experiencia"). También
está interesada en narratología feminista; me he
leído un artículo suyo, "Blogging
on the Body: Gender and Narrative", que compara las tendencias de
blogueros y blogueras cuando se trata de hablar de cosas personales
como es el caso de los blogs sobre la enfermedad. (Los blogs que
estudia en su muestra van sobre la
enfermedad, el cáncer).
Tomando como muestra comparativa otro corpus de blogs sobre viajes,
tema pongamos "masculino", vemos que los posts de las mujeres sobre la
enfermedad son mucho más largos que los de los hombres, y en
el
asunto de los viajes sucede al revés, son los hombres los
que se
enrollan sobre lo que ven y hacen—no tanto sobre lo que les
pasa
por dentro de la mente o del cuerpo. Esto parece corroborar ciertas
tendencias en estilos narrativos, o quizá en un sentido
más amplio, interaccionales, en hombres y mujeres:
"women’s stories are seen to promote solidarity through
affective
emphases and self disclosure (Coates 1996), while men’s
stories
tend to be factually oriented and present the protagonist in a heroic
light, or in isolation from others (Eggins and Slade 1997). "
En los blogs sobre enfermedad la interacción es
especialmente
importante, ya que se busca más deliberadamente el apoyo de
una
comunidad y la solidaridad con la situación del autor, no ya
la
respuesta a una idea u observación concreta de un post. El
hecho
de que se trate de narrativas vitales, no ficcionales, crea tipos de
interacción particulares y hace especialmente relevantes a
la
hora de estudiar estos blogs la relación
pragmática entre
el bloguero y su público, no tanto las cuestiones formales a
que
se suele atender en narratología de la ficción, o
la de
narraciones que no se desarrollan en tiempo real.
También observa Page que las mujeres tienden a comentar
más en los blogs de cáncer sobre mujeres, y los
hombres
en blogs sobre hombres, y en todo caso más las
mujeres—aunque esto puede deberse, dice, no sólo a
estilos
de interacción, y a la tendencia femenina a
interacción
solidaria, sino también a una mayor probabilidad de
experiencia
compartida (el cancer de pecho en el caso de todas las blogueras de su
muestra).
Otra manifestación de la "solidaridad" interaccional son los
enlaces. Herring et al. habían distinguido tres tipos
principales de blogs: los filtros (que promueven otros blogs o
materiales en red), los blogs temáticos o "knowledge-logs" y
los
diarios personales. Bien, pues también hay enlaces que
promueven
más el contenido,
y enlaces que promueven más a la persona,
o a su blog, que viene a ser lo mismo hablando en red. Las
mujeres del estudio de Page enlazan más, y usan
más
enlaces del tipo "personal" o interaccional-solidario, menos
proporción de enlaces informativos. También son,
en
consecuencia, blogs más enlazados por otros blogs de
comunidades
semejantes—más del doble de enlaces que los blogs
de
hombres.
Otra dimensión que estudia son las señales de
evaluación—también son las mujeres
(ligeramente)
más evaluadoras que los hombres. Hay que decir que la
evaluación en las narraciones bloguísticas tiene
una
distribución y modalidades diferentes que en las
anécdotas personales—aquéllas (las
estudiadas por
Labov, etc.) son retrospectivas y acabadas, mientras que el blog de la
enfermedad se presenta más como un proceso continuo sin
conclusiones definidas evaluables con tanta certidumbre de
resolución.
En cuanto a subgéneros narrativos, los hombres tienden
más a usar un género informativo neutro tipo
"informe", y
las mujeres cuentan más anécdotas, un
género
más afectivamente involucrado, buscando la solidaridad de
los
lectores: los hombres se centran más en acontecimintos
concretos, y las mujeres más en desvelar sentimientos. De
hecho,
Page observa que en los blogs de mujeres aparece una modalidad que
llama "Reflective Anecdote", anécdota reflexiva, en la que
el
foco no está en el hecho narrado sino en el hecho mismo de
narrarlo—anécdotas que enfatizan la
introspección,
evalúan el pasado de la narradora frente a su presente, y
presentan un flujo crítico entre el pasado, presente y
futuro de
la narradora. Van dirigidas a un público cuyas emociones
quieren
compartir y dirigir. De modo más general, también
abundan
más las anécdotas contadas para construir
solidaridad con
el interlocutor en las narraciones personales de mujeres en la
conversación. Los hombres prefieren al parecer un silencio
protector que proteja su masculinidad, y esto se ve comparativamente
incluso en el caso de blogs centrados en cuestiones íntimas
y
personales.
Me recuerda esto a ese poema de Kingsley Amis, "A
Bookshop Idyll",
sobre la mayor expresividad emocional e interactiva de las
mujeres...—siempre iguales los hombres, en la vida, en la
muerte,
en el amor y en la enfermedad, en las historias del bar, en la
poesía y en los blogs. Uno se pregunta si girls (aren't) like that.
Ayer leía en un artículo de Stephen
Jay Gould (en I Have
Landed)
la idea de que lo específicamente humano, o al menos lo
más propiamente humano, es... la
humanidad, es decir, la descendencia común que nos
identifica
como humanos frente a otras especies—que también
tienen
sus propias percepciones, jerarquías sociales, sistemas
comunicativos (y hasta dialectos) más o menos elaborados, o
tradiciones culturales que se transmiten por aprendizaje y no por
instinto—al menos en el caso de algunos animales superiores.
Hasta capacidad de hacer herramientas simples, en el caso de
los
chimpancés, tan humanos ellos a veces, y sin embargo micos.
Linneo no era evolucionista, pero ya antes que Darwin situó
al
hombre entre los animales—entre los cuadrúpedos,
para ser
más exactos. Y señaló que en tanto que
naturalista, no tenía argumentos para distinguir nada
específicamente humano en el hombre. "De hecho",
admitió,
"por decir la verdad, en tanto que historiador de la naturaleza y
según los principios de la ciencia, hasta ahora no he
conseguido
descubrir ningún carácter por el cual se pueda
distinguir
al hombre del simio". Más que la cuestión
terminológica, dice, le preocupa el atenerse a los
principios de
su ciencia: "Si hubiera llamado al hombre 'simio', o viceversa,
habría caído yo bajo todas las prohibiciones
eclesiásticas. Es posible que, en tanto que naturalista,
debiera
haberlo hecho".
Otros dirán, claro, que esto es limitación de la
ciencia
de Linneo, más que de la inexistencia de diferencias. Ahora
el
naturalista estricto tiene el linaje evolutivo, como señala
Gould, para distinguir a lo humano de lo no humano. Y claro que eso es
cierto, pero es una especie de renuncia ad
absurdum—cuando buscamos lo específicamente
humano, no nos
interesa tanto la biología como la etología y la
semiótica; nos
referimos no tanto a estructuras corporales como a capacidades que
otras especies no tienen, y que reservan el mundo de
comunicación humana a los homo
sapiens, por
mucho que otras especies
tengan su "cultura" simple o su "lenguaje" simple. Y siguen siendo el
lenguaje y la cultura—y la memoria cultural—lo que
no
tienen los animales.
Si bien lenguaje tienen en parte los animales, hay partes del lenguaje
que no
tienen—las que lo hacen propiamente lenguaje humano, y no
lenguaje en sentido amplio o laxo. Para los chomskianos lo propiamente
lingüístico del lenguaje es la
sintaxis—un sistema
computacional que es el núcleo de la facultad
lingüística que caracteriza al cerebro humano. Hoy
me
leía un artículo al respecto de José
Luis
Mendívil (colega de la Universidad de Zaragoza), "La
facultad del lenguaje y la diversidad de las lenguas: ¿una
paradoja?". En el website de Ciencia
Cognitiva. Allí
expone la idea del "sistema computacional" sintáctico como
el
núcleo del lenguaje, rodeado por sistemas más
periféricos que actúan como interfaz con los
demás
sistemas informacionales y comunicativos del sujeto—con los
sistemas corporales orgánicos y con el sistema
conceptual-memorístico. Esta periferia
lingüística
que rodea al núcleo sirve a su vez de interfaz para la
interacción con los sistemas externos al individuo: el
entorno
ecológico, físico, social, cultural,
histórico...
según Mendívil, "Mi
hipótesis central es que la variación
lingüística estructural es consecuencia de que esos
sistemas de interfaz entre la sintaxis y el resto de componentes de la
FL se pueden configurar de diferentes maneras en cada lengua".
Y así no es una paradoja que haya una Gramática
Universal
y también diversidad de lenguas (equivalentes a especies
para
Mendívil) y de idiolectos (correspondientes a individuos
biológicos). Cada lengua es un objeto histórico,
que como
las estructuras corporales arrastra consigo su historia; es un
documento viviente de un proceso evolutivo. Esto lo formula
Mendívil de un modo realmente un tanto maximalista:
"lenguas y especies son
entidades de
la misma naturaleza formal: agrupaciones de objetos naturales
históricamente modificados"
—formulación que casi parece olvidar que los
individuos
biológicos son estructuras físicas, y las lenguas
son
procedimientos semióticos utilizados por esas estructuras
físicas en su interacción...
Los pequeños cambios históricos, accidentales,
etc., son
comparados por Mendívil a "mutaciones" que se transmiten a
la
descendencia (supongo que, en buena lógica darwinista, si
son
"seleccionadas", o en buena lógica mendeliana, si son genes
resistentes a la eliminación...). Con esta
consideración
darwinista-histórica de las lenguas, evita
Mendívil el
extremismo formalista chomskiano. Pero mucho queda de
chomskianismo en esta concepción: pues si bien la lengua
misma,
por sus interfaces y su interacción histórica, es
variable, el núcleo de la facultad
lingüística es
tan invariable como siempre:
"la sintaxis no es un
hecho cultural
anidado en las lenguas, sino que está naturalmente
condicionada.
Una sintaxis así es una propiedad de la especie, no
estaría sujeta a adquisición y sería
entonces
insensible al cambio y a la variación en tiempo
histórico."
—Y aquí es donde el evolucionismo de la
teoría
pierde su honesto nombre. Un fenómeno de esta naturaleza no
puede surgir de la noche a la mañana "ya hecho": para una
teoría evolucionista propiamente dicha, el núcleo
sintáctico tiene que ser también variable,
histórico, cambiante, producto de la evolución.
Como todo
lo animal y todo lo humano.
Volviendo a lo específicamente
humano, dice Mendívil:
"Dentro de la
FLA [Facultad del
Lenguaje en sentido amplio] se representa con el círculo
interior la Facultad del Lenguaje en sentido estricto (FLE), que
sería -por hipótesis- lo único
específicamente humano y específicamente
lingüístico y que, según presupuestos
minimalistas,
incluiría únicamente un sistema computacional
responsable
de la sintaxis y la recursividad."
—pero esto también adolece de prejuicios
chomskianos...
¿Son realmente la sintaxis y la recursividad lo
único específicamente
humano en el lenguaje? A mí sí que
me parece buena lógica esto de que haya pocas cosas específicamente
humanas, porque
eso parece pedir la lógica evolucionista: que haya una base
en
común con otros seres vivos complejos, en especial con los
más cercanos, y que lo específico "de la especie"
por
así redundarlo sea una especificación o
complejificación a partir de materiales rudimentarios o
potenciales que se den en otros seres. Tiene que haber las dos cosas,
sí: el terreno común que permita el anclaje del
lenguaje
en la comunicación animal, y lo
específicamente
humano, que lo haga lenguaje.
Bien, pues no me parece suficiente ni la atención del modelo
chomskiano a la "base común" con otras especies, ni la
definición de lo específicamente humano.
¿Hay
animales que hagan metáforas? Quizá Fauconnier o
Johnson,
cognitivistas de otro pelaje, hubieran colocado en el núcleo
duro del lenguaje la capacidad de reciclar los signos y hacer
analogías y fusiones entre ellos. Quizá haya
animales que
hablen de lo que tienen delante—probablemente esto es incluso
probable, quiero
decir demostrable, si no ya demostrado. Pero más
difícilmente demostrable será que haya animales
que
hablen de lo que no
tienen delante—es decir, y por
simplificar, que
cuenten historias. De los teorízadores de la
narración (aquí
hay uno)
se podrá esperar que centren en la capacidad narrativa lo
más específicamente humano del lenguaje humano,
ya que
hay pajaritos con sintaxis o pseudo-sintaxis... O que, por lo menos,
que incluyan en un núcleo duro más difuso y
más
ampliado otras capacidades lingüísticas
más
allá de la celebrada sintaxis. Aunque admito obviamente que
sí que hay sintaxis propiamente humana, y léxico
propiamente humano, y morfología y fonética,
claro,
propiamente humanas. ¡Y complejidades culturales y
tradiciones
culturales propiamente humanas, como la Lingüística!
Posiblemente no todos los homo
hayan sido humanos—tan humanos como nosotros. No
sería de
esperar en un proceso evolutivo. Según Adam Kuper (The Chosen Primate),
el "Homo erectus
fue probablemente la única especie homínida de la
Tierra
durante casi un millón de años", y
mostró relativa
estabilidad durante ese período tan largo. "El Homo erectus
tenía una capacidad cerebral casi próxima a la
moderna,
pero al parecer muy poco la utilizaba para producir una cultura de tipo
humano", con lo cual hay que esperar a formas posteriores para el
desarrollo de una capacidad de comunicación,
interacción
y simbolización humanas. Posiblemente el homo erectus, si
hablaba, no tenía mucha conversación, ni mucha
capacidad de contar historias.
¿El único bípedo implume?
No—los loros
desplumados lo son. ¿El único animal que habla?
No, pues
hablan los implumes delfines, en delfinés. ¿El
único animal con genética humana? Vale, pero eso
es poco
decir. El único animal que habla como nosotros, vale, pero
también es un poco perogrullesco. ¿El
único
animal que miente, como decía Umberto Eco? Pues no; los
chimpancés lo hacen de maravilla, y otros
también.
Aunque no pueden mentir sobre
el pasado, como sí puede Tom Waits.
¿Será el hombre, más bien, el
único
animal que dio nombre a los animales—in
the beginning—
y construye oraciones? Bueno, posiblemente sea así.
¿O el
único animal que hace metáforas y cuenta
historias? Esto
es más seguro todavía.
– Hale, nenes, buenas noches. Un besito y a
dormir.
Que tengáis bonitos sueños. Qué
suerte, antes de dormiros, podéis pensar en todas las
cosas bonitas que habéis visto hoy, y en todas las cosas
buenas
que tenéis. En vuestra familia, en vuestro querido hermano
Álvaro... en vuestros abuelos, vuestros primos, que os lo
pasáis tan bien con ellos... En el simpático
Morpheus,
que os viene a ofrecer una pastilla roja y otra azul...
Oscar: Yo
prefiero la azul.
Prefiero vivir en mi ilusión... Pero bueno, luego
me lo
pienso mejor.... ¡Eh, toro, vuelve! Y vuelve con dos
pastillas
rojas.
Ivo: Oh,
síii...
Y podemos soñar también con la nueva
Play. O pensar
en nuestros Minijuegos, en nuestro ordenador que tanto queremos.
O infectas chapuzas. Me refiero ahora a las que han ido adornando la
implantación del
Espacio Europeo de Educación Superior, o Plan Bolonia. Que
"armonizarse" con Europa está bien, pero las guindas
adicionales
que le han puesto aquí sobraban. Primero hubo que librar una
épica batalla
con el ministerio de Sansegundo para defender la continuidad de las
titulaciones (ahora esto suena a la prehistoria,
pero era ya una Zapaterada más de las que tantas hemos
visto).
Este ministerio hizo que los Rectores fuesen de repente por
arte
de birlibirloque expertos
delegados (sin que nadie los hubiera elegido como tales) de
sus respectivas áreas de conocimiento—con lo cual
había rectores
de ciencias, rectores de derecho, rectores de humanidades, etc.,
y se pusieron a diseñar las titulaciones de las
universidades.
Siguiendo consignas e instrucciones de la Superioridad,
además.
Recuérdese que se pretendió implantar
Filología
Asturiana y suprimir
Filología Inglesa, en un alarde más de
nacionalismo llevado al
ridículo.
Luego, quebrada fatídica en sentido contrario. Cae
Sansegundo,
llega Cabrera, y pasamos de una lista minúscula y
tendenciosa de
titulaciones, a ninguna
lista–
que cada universidad invente sus titulaciones, con sólo unos
parámetros así generales.... vamos, que ya por no
ser
compatibles con Europa, que es a lo que se suponía que se
iba,
muchas veces no van a ser compatibles las titulaciones ni con la
universidad de al lado. Antes hubiéramos acabado
sencillamente
describiendo las titulaciones existentes con un anexo al
título,
y dando más facilidades para la subdivisión o
creación de títulos según necesidades.
Pero no:
había que poner másteres,
con lo cual está montado ahora el pitote de qué
másteres son másteres (oficiales) y
cuáles no lo
son. En nuestra universidad, por ejemplo, hay másteres a
patadas, pero hace falta un experto para distinguir cuáles
tienen validez oficial y cuáles no, porque todos se llaman
igual: máster, aunque
la ley prohíbe explícitamente usar denominaciones
oficiales que puedan llevar a confusión.
Imagínense que por allí fuesen las academias
ofertando
licenciaturas, o doctorados "no oficiales".... pues eso es lo que hace
la propia Universidad con los másteres.
Bien, Cabrera también tenía su perra particular
con una cosa, al parecer: el
máster de profesorado de Secundaria.
Un máster oficial más
máster que los
másteres oficiales—porque entre los oficiales los
hay
más y menos; los chupiguay son los que abren o cierran el
acceso
a una profesión reglada. Puestos a hacer
categorías,
algunas enseñanzas ni siquiera se van a molestar en entrar
en
ajustarse al tema éste de Bolonia, porque ya
están bastante colegiadas y blindadas
en sus profesiones. Que hagan grados los de humanidades, y ciencias
inútiles, que los que van a profesiones de cobrar en serio
ya se
apañan por otro lado.
Lo del máster de secundaria no lo querían las
facultades
de humanidades, que lo rechazaron en pleno, pues supone cerrarles la
salida profesional a sus propios másteres, que se quedan
para
aficionados al Saber Abstruso y poco más. Ahora, quien
quiera
colocarse en la enseñanza, a hacer este máster
invadido
por pedagogos y no por especialistas en la materia que vaya a
enseñar el profesor. Una especie de super-CAP o de super
ICE,
vamos. La chapuza infecta en este caso no es ya el máster en
sí, que aún no ha empezado y en eso
habrá
opiniones, sino el
obligar a que los Licenciados del plan viejo tengan que hacer un
máster.
Sí señor, tienen que hacer dos segundos ciclos,
pues les
han suprimido ya el CAP, y les han subido el precio y les han
restringido además las plazas. Y han creado, así
por
decreteishion, un absurdo administrativo que no se suele crear, una
interferencia entre dos sistemas cuando el "viejo" está
todavía vigente. Ahora dicen los rectores que consideran
difícil implantar ya este máster....
Claro que no es esto más confuso ni menos, ni peor hecho,
que
cuando salieron las instrucciones de empezar a diseñar (en
el
paso a Bolonia) los segundos ciclos antes de los primeros...
Y todo en medio de una flotación normativa y
desorientación notables,
qué digo, sobresalientes.
Un
río revuelto éste de Bolonia donde no faltan
ávidos pescadores que se apresuran a tomar posiciones, como
sucede en nuestro departamento vendiendo la retórica de la
Calidad de los programas y los Nuevos Criterios de los Nuevos Tiempos,
para arrimar el ascua a las sardinas. Todo ello con
financiación
insuficiente en una universidad precaria, que quiere refundarse a coste
cero si es posible, y no es—y así, claro,
reverencia y
alfombra roja para el que aporta cuatro perras (con un proyecto de
investigación digamos) aunque sólo se las aporte
a
sí mismo y encima aproveche para succionar los recursos del
vecino. Como en nuestro departamento, donde se han pergeñado
una
normativa, supuestamente acorde con los nuevos tiempos, que permite
dirigir tesis sólo a quienes tengan una
subvención. Lo de
Bolonia y el capital tendrá su lado de
exageración, si
nos los pintan a los rectores con chistera— pero lo que es
aquí sí que va a misa... Todo por la
desinformación, desorientación y mareo
boloñés. Que emanan desde el vértice
de los
ministerios, desde los evanescentes ministros que pasan como las hojas
de los árboles—y que contagian a todos por partes
y por
estamentos.
En fin, chapuzas infectas...
y aún se extrañarán de que
les hagan
manifestaciones, encierros, referéndums antibolonia, y
artículos
cabreados.
Hoy en el juicio la Universidad ha dado por bueno, por
boca de
la abogada que la representaba, el trato que nos da nuestro
departamento, exigiéndonos la pertenencia a equipos de
investigación para impartir postgrado, como criterio
supuestamente "preferente y no excluyente". Vamos, que si el Rector ha
callado como un muerto ante nuestros recursos, es porque se considera
que el asunto ya estaba solucionado, y los papelillos suficientemente
apañados. De repente da una quebrada, y decide
apoyar
todas las actuaciones del departamento que antes se consideraban antijurídicas.
Así, aunque en el departamento se nos elimine de entrada por
ese
criterio de "no estar en grupos", sin entrar a baremar nuestros
méritos para impartir posgrado, para la Universidad ya queda
cubierto el expediente, y garantizada la legalidad del procedimiento.
También ha considerado la Universidad, por boca de su
abogada,
que un escrito nuestro al Rector denunciando que este
proceder sigue siendo una utilización de la pertenencia a
equipos de investigación como un requisito previo para
impartir
postgrado, escrito que no es contestado por el Rector, no
supone recurrir esa actuación del departamento. Que no hemos recurrido nada, y
por tanto el silencio del Rector tampoco es inactividad por su parte.
Pues menudo fajo de expediente tienen, para considerar que no hemos
recurrido nada.
Defensa torticera y leguleya, pues bien le consta al gabinete
jurídico de la Universidad que esta misma
actuación del
Departamento viene siendo recurrida año tras año
no
sólo en en la actuación que hoy se
veía, sino en
otras que están en la sala de espera a la espera de juicio,
y
que la abogada al parecer ni conoce ni quiere conocer.
Lo de dar por bueno que los criterios insólitos del
Departamento, el exigir la pertenencia a grupos de
investigación, es "preferente" y no "excluyente"....
veámoslo con otro ejemplo. Imaginemos que le da la ventolera
a alguien, en
un departamento, de dictar que sólo pueden dirigir tesis
doctorales quienes tengan, además del Doctorado y
experiencia
acreditada, etc.,— el título de maestro de
escuela. Vale.
Según este razonamiento jurídico, vale si esto se
pide de
modo preferente pero no
excluyente,
pues si no sería contrario a derecho. Y entonces se coge a
los
doctores del Departamento, se ve cuáles tienen
título de
maestro y a esos se les autoriza dirigir tesis, prefiriéndolos a los
demás, a quienes ni siquiera se les bareman sus
méritos. Hale, preferidos
pero no excluidos.
Y apaño apañado. A este nivel está lo
que propone
la defensa jurídica de la Universidad. Yo creo que se lo
deberían mirar.
El juez no sé qué decidirá sobre la
legalidad de
estas actuaciones. Pero la Universidad tiene claro (dada la estrategia
elegida para la defensa) que las denuncias de mal hacer, de actuaciones
guiadas por el feudalismo, de normativas locales contrarias a derecho y
que vulneran las órdenes del Rector, de maniobras de
exclusión de funcionarios por parte de grupos de apoyo
mutuo....
no merecen más que un tupido velo lo antes posible, y
silencio
administrativo. Que el fondo de la cuestión es irrelevante,
mientras los papelicos tengan todos su sello de entrada. Y si gana la
Administración (cualquier Administración),
misión
cumplida. Un buen hacer jurídico, sí
señor.
Pues luego que no se sorprendan de lo que tienen.
Al fin nuestras diferencias con nuestro departamento han
llegado
a los tribunales de justicia. Mañana, a las doce, se ve en
el
Juzgado de lo Contencioso Administrativo nº 3 (Coso, 34,
planta 1
sala A) la demanda que presentamos contra la Universidad de Zaragoza.
Visto que el anterior Rectorado, tras darnos
inicialmente la razón,
luego se inhibió a la hora de hacer entrar en vereda al
departamento y ejecutar sus propias resoluciones. Ahora queda
por
ver qué pasa en el juicio mañana: si la
Universidad manda
a su abogado a abogar contra
su propia resolución,
que es lo que pedimos que se ejecute, o si no aparece el abogado, o
qué. Extremos ridículos a los que lleva
la
inacción administrativa y el dejar hacer.
Lo que han "dejado hacer" a nuestro departamento de
Filología
Inglesa y Alemana es, básicamente, vulnerar la ley de
universidades y la normativa de la propia universidad al hacer exigible la pertenencia
a un equipo de investigación subvencionado para
poder dirigir tesis doctorales y dar clases en segundo ciclo
("boloñés"). Los equipos de
investigación del
departamento han apoyado como un solo hombre este capricho—
con
el resultado de que no se nos admite como profesores capaces de dirigir
tesis en el programa de nuestro propio departamento, y a la hora de
elegir docencia, cosa que se hace por jerarquía y
antigüedad en el puesto, a nosotros "se
nos saltan"
y dicen que primero tienen que elegir todos los miembros de los equipos
de investigación, aun los más recientes
que nosotros
y con menos méritos, pues
el "mérito" de pertenencia a un equipo eclipsa y anula a
todos los demás. Mérito
éste que se basa, como se adivinará, en el
grupismo, el feudalismo, y las estrategias
de apoyo mutuo.
De hecho, estos equipos de investigación funcionan a la hora
de
tomar decisiones como partidillos políticos, o mejor como un
solo partido, dirigido por la coordinadora del postgrado, la Dra.
Susana Onega, que ha sido la creadora, impulsora y defensora de estas
normativas aberrantes. La Dra. Onega es apoyada por sus
co-coordinadores del postgrado, los otros catedráticos del
departamento, los Dres. Francisco Collado y Celestino Deleyto, que a
veces también toman la palabra, y por el aspirante a
catedrático Dr. Vázquez, director de otro de
estos
equipos. Y luego la norma de que Hay
que Pertenecer Obligatoriamente a Grupos Subvencionados,
norma que no rige en ningún otro departamento de humanidades
ni de esta ni de ninguna otra universidad, norma anulada
por el propio Rectorado de Zaragoza,
ha sido votada en silencio por todos los miembros de sus grupos,
repetidamente, con la inhibición casi generalizada del resto
del
profesorado del departamento. Con una falta de criterio lamentable en
un sitio de supuesto criterio como habría de ser la
Universidad:
si la Dra. Onega decide apearse de la burra, irían todos
detrás, pues no hay otro criterio que les rija. Si lo decide
la
becaria, no; y de todos modos la becaria no lo va a decidir si no lo
decide la catedrática. Así están las
líneas
de fuerza.
Y mucho nos tememos que así seguirán, puesto que
hasta
ahora las resoluciones del Rector a nuestro favor (no aplicadas) no han
hecho ni reflexionar ni meditar ni mucho menos cambiar las decisiones
de este grupo de profesores, que siguen como un solo hombre las
indicaciones de sus Jefes naturales. Las posibilidades de ganar el
juicio son, lo dicen las matemáticas, de un 50%. Con la
misma
situación de base y las mismas leyes, dos jueces distintos,
o
incluso el mismo dos días diferentes, dan fallos
opuestos—de eso ya tenemos experiencia, así que en
esto
pocas ilusiones. Si perdemos el juicio, hay otro idéntico,
por
actuaciones idénticas, dentro de un mes. Si lo ganamos, como
digo, no es previsible que cambien las cosas en el departamento.
Sencillamente se ignorará la decisión del juez,
pues en
estas cuestiones nuestro departamento, como muchos otros rincones
recónditos de la Administración, es un reducto de
impunidad, donde las actuaciones de fuera llegan tarde y mal, y para
cuando llegan ya
han tomado otra forma distinta las estrategias de
acoso administrativo que practican estos grupillos feudales.
Es posible que ésta sea la primera vez que se lleva a juicio
a este
departamento por actuaciones de este tipo. No lo sé, pues no
circula la información: en el Consejo de Departamento, por
supuesto, esta cuestión se ignoraría
sistemáticamente si de la Dirección dependiese:
la
dirección se limita a favorecer las decisiones de estos
grupillos de investigación, allanarles el camino, hacerles
el
papeleo, y correr un velo por encima de todo. No se le
ocurriría
a un director, por ejemplo, infomar al propio Consejo de que hay un
pleito judicial contra sus actuaciones—lo mejor es hacer como
que
no pasa nada; y hasta ahora ha funcionado muy bien.
Y sin embargo seguimos pleiteando, pues creemos que es la
única
manera en que podrían llegar a cambiar las cosas. Igual
así a más profesores les entra en la cabeza que
el
Departamento de Filología Inglesa y Alemana de la
Universidad de
Zaragoza no es
propiedad privada de
un grupo de juramentados, ni de nadie que quiera sentar
allí sus propias normas,
sino que se tiene que atenerse a la misma ley y a las mismas normas que
todo cristo en la Universidad. Cosa que ni los equipos de
investigación, ni quienes les dejan cancha libre, tienen
nada
clara, pues nadie se ha encargado hasta ahora de aclararla.
Veremos si ahora los tribunales se suman también a
la
ceremonia de la confusión, respetando las actuaciones de la
Casa
en lugar de aplicar la ley que rige a todos los demás.
Aunque no
será mañana cuando lo veamos, pues la sentencia
tardará unas semanas en hacerse pública.
Dice el autor que "Oponerse a leyes injustas
que
países europeos han puesto en marcha contra la
inmigración ilegal es un derecho inalienable de todo
ciudadano."
Es un derecho, e incluso una obligación moral, el
procurar que se cambien las leyes injustas. Ahora bien, para el Estado
(no para cada cual) lo que determina qué es justo y
qué
es injusto es la ley. La ley también regula la
objeción
de conciencia a las leyes y las modalidades de oposición a
ellas, y sus límites. Pero defender un derecho a no cumplir
una
ley injusta es un razonamiento siempre conflictivo y
paradójico,
pues normalmente no estamos dispuestos a que el vecino se oponga con el
mismo ahínco que nosotros a una ley que él
considera
injusta pero que a nosotros nos parece tan normal. No existe ni puede
existir (legalmente) el derecho a oponerse a la ley con procedimientos
ajenos a la propia ley. Eso quiere decir que si no está
reconocido el derecho a la objeción de conciencia en un caso
determinado, esa obligación moral de oponerse a la ley
injusta
tiene un precio que pagar. No es gratis: los límites de la
propia moral se defienden de las leyes mediante los disimulos, los
acatamientos fingidos o de boquilla, y en última instancia
mediante las
multas y la cárcel para quien insista en hacer
pública su
desavenencia con las leyes, y en poner su criterio ético
personal por encima de la ley.
Para profesores de inglés, abogados y asesores
jurídicos, estudiantes de
Filología Inglesa y otros interesados en obtener
titulaciones de
inglés. Esta semana hay dos seminarios (de
inscripción
gratuita) de introducción a dos certificados de
inglés de
la Universidad de Cambridge que se van a introducir en Zaragoza este
año:
INTRODUCTION TO LEGAL ENGLISH CERTIFICATE
(ILEC)
On 8th May 2009
From 16:00 – 18:00
At Facultad de Derecho, Aula Magna
Ciudad Universitaria,
C/ Pedro Cerbuna, 12 -50009 Zaragoza
INTRODUCTION TO TEACHING KNOWLEDGE TEST (TKT)
On 15th May 2009
From 16:00 – 18:00
At Facultad de Educación, Room
11
Paseo San Juan Bosco, 7
50009 Zaragoza
Me gustó mucho esta película de los hermanos
Coen;
está a la altura de Fargo,
o mejor aún... cosa
que no es
poco decir. Desde luego no tiene color a su lado otro de de
sus últimos esfuerzos, Quemar
después de leer—la diferencia entre
ésta y No es
país para viejos es como entre una
película hecha por un muerto viviente y otra por un vivo.
Para leer una reseña introductoria y
muy
acertada, aquí está la de Roger Ebert, No
Country for Old Men.
De lo que me llamó la
atención: a ver... lo primero, lo redondo
de todo, el toque infalible que hace que la película
esté
viva de principio a fin, la perfección en la
actuación,
en la fotografía, en la caracterización de los
personajes, en el ritmo... Una obra maestra, en suma, que combina
elementos de cine negro, road
movie,western,
y película sobre psicópatas, todo un
género muy demandado éste. El arte
está en la
manera en que se cogen ingredientes de todos estos géneros y
se
usan con destreza e inteligencia, para guiarnos la atención
a la
vez que se evita que la película se quede en los
tópicos
de los géneros, y se nos torean las expectativas a los
espectadores con la misma sencillez con que un sicario experimentado
hace su trabajo.
Básicamente lo que la hace distinta de Fargo
es que en Fargo
vence, quizá contra toda expectativa,
la
gente decente y eficaz; la mujer polícía
embarazada hace
su día de trabajo y arresta a los criminales que
parecían
superiores a ella. Pero que una película de
policías
acabe con el asesino capturado no es realmente inesperado.
Aquí
en No es
país para viejos se juega con las expectativas
de otra manera más cruel.
Un tipo
corriente,
oportunista, un cazador "duro" como es Llewellyn Moss encuentra, en el
desierto de Texas, el dinero de unas bandas de traficantes de droga que
se han matado entre sí. Y decide quedárselo, pero
comete
dos errores. El primero, de carácter humanitario (y nos lo
dice
él mismo que es un error): le remuerde la conciencia y
decide
volver a la escena del crimen para llevarle un bidón de agua
a
un gángster moribundo que había quedado en un
coche. Y
allí le localizan su coche los socios criminales de una de
las
bandas, y empieza una persecución... hasta que lo
maten en
un motel de El Paso, siguiéndole la pista cuando llama a su
familia para quedar allí con ellos. El otro fallo
es que
el maletín del dinero llevaba un trazador
electrónico, y
Moss tiene detrás de sí a un matón
contratado por los
dueños del dinero... pero un matón que de repente
decide trabajar
solo, y
mata a sus socios, para seguir a Moss y hacerse con la pasta. Este es
Anton Chigurh, un psicópata eficaz, encarnación
aquí del ángel de la muerte para muchos; va
dejando
cadáveres por donde pasa. No alcanzará a Moss,
aunque le
anda cerca; hasta le roza con algún disparo; y llega a
hablar con él y le asegura que aunque
él, Moss, va a morir, si le entrega el dinero Chigurh no
matará a su
esposa.
Moss, hombre de combate, ex-veterano de Vietnam, decide pelear, pero
muere... a manos de los mexicanos de la droga, inesperadamente.
Chigurh
llega tarde, pero se hace con el dinero pues sabía
dónde
solía esconderlo Moss, en los tubos de aire acondicionado de
los
moteles. Y luego va a cumplir su promesa al muerto, a matar a su
esposa. Y lo hace... sólo para ser víctima de un
accidente estúpido, cuando lo embiste un coche que se salta
un
semáforo. Se va Chigurh de la película con
una fractura espantosa con un
hueso
saliendo del brazo... pero sobrevivirá, y se va, no sabemos
a
dónde, al final. Ha sobrevivido al ordinary
guy
de la película, el tejano duro y americano cien por cien que
debería haber acabado con él en otra
película
cualquiera... aquí Moss plantea pelea, con
valentía y
mediana eficacia, pero sabemos que no es enemigo para Chigurh, que es
una especie de Terminator. También se quita de enmedio
Chigurh,
con facilidad, a otro tipo duro, el cazador de recompensas Carson
Wells, contratado por los del dinero para reconducir la
situación. Otro personaje excelentemente retratado:
parecía que iba a ser quien salvase la
situación, más duro que el duro... pero
no. Chigurh se los lleva por delante a él y luego, a
domicilio,
al magnate que los había contratado a los dos en un
principio.
Este Chigurh es un personaje deliberadamente impenetrable,
que
asocia sus actuaciones al destino, y disfruta haciendo que sean las
víctimas quienes, echando una moneda, decidan si van a vivir
o
morir. La esposa de Moss se niega a hacerlo por dignidad, pero muere
igual. Claro
que Chigurh no es el destino, el destino está en manos de
los
guionistas, que le recuerdan en el accidente final que
ningún
plan llega a bien, ni siquiera los suyos, y que la lógica
cinematográfica no tiene por qué adherirse a
esquemas
morales, puesto que el mundo no lo hace: son engañosas las
películas que nos muestran cómo los
acontecimientos del
mundo adoptan la forma de una enseñanza moral—pues
quizá sean los menos los que lo hacen, tan sujetos estamos a
los
planes de los demás, que escapan a nuestro control, y a la
contingencia de los acontecimientos. Así los Coen
desfamiliarizan los guiones moralizantes de las películas de
criminales y policías, que vienen a ser intentos, bien
intencionados quizá pero engañosos, de creer que
hay un
orden comprensible en el mundo, o que si no lo hay lo podemos imponer
los humanos. Los humanos somos parte del desorden.
Chigurh, por eficaz que sea, no llega nunca a dar caza a Moss que se le
va escurriendo, hasta que se escurre más allá de
la
muerte. Hay aún otro perseguidor que va tras los
dos—esta
película establece el ritmo sistemático de hacer
desfilar
ante nosotros los mismos sitios: primero pasa por ellos Moss, luego
Chigurh, luego el tercero en discordia, el que debería ser,
puesto que no lo es Moss, el garante del orden moral de la
película—el sheriff Ed Tom Bell, un viejo veterano
a punto
de jubilarse... y que se jubila de hecho sin llegar a resolver este
caso, por cerca que esté a veces. De hecho se libra por poco
del
balazo de Chigurh. En cualquier otra película
habría resuelto el caso: aquí no puede hacer
nada. Bell es eficaz, pero no lo suficiente para poner
orden en un mundo que escapa a sus manos. No es país para
viejos este en el que aparece un tipo de crimen organizado que desborda
lo que Bell
conocía. Pero es que el mundo siempre es igual, y nunca es
país para viejos.
Bell tiene conversaciones desengañadas con
viejos
colegas suyos en las que reconocen que su tiempo ha pasado, que han
hecho lo que han podido, pero que en última instancia no han
podido estar a la altura. Nadie puede. Hay una evocación muy
Cormac McCarthy al final de la película, con Tom Bell ya
jubilado, que cuenta un sueño a su mujer: ha
soñado con
su
padre, que también había sido
sheriff—en el
sueño. su padre, simbólicamente, es el
guardián del
fuego, lo lleva a él de niño a caballo por la
pradera, y
hace una hoguera cuando acampan por la noche. Bell acude a esa
evocación para consolarse, para
compararse a su padre o para intentar ponerse a su altura, pero
despierto no se puede— los viejos habitan el país
del
desengaño, en el que ya se ha perdido la fe en nuestras
fuerzas
para poner un orden moral en el mundo. Ese orden existe en nuestros
recuerdos, en la imagen de nuestros padres cuando somos
niños
(que siempre lo somos al pensar en nuestros padres)—en los
sueños que guardan el fuego... En esta película
sólo puede evocarse ese orden sagrado de las cosas, sin
hacerlo
nunca
llegar
a materializarse, pues si no el final de la película
falsificaría, como siempre hacen todas, lo que
hemos
visto que sucede durante su desarrollo. La
película ni
siquiera acaba—se interrumpe, como la vida, con un balance a
medio hacer.
No Country
for Old Men.
Dir. Ethan and Joel Coen. Screenplay by Joel and Ethan Coen,
based on the novel by Cormac McCarthy. Cast: Tommy Lee Jones, Javier
Bardem, Josh Brolin. Casting by Ellen Chenoweth. Music by Carter
Burwell. Ed. Roderick Jaynes. Prod. des. Jess Gonchor. Photog. Roger
Deakins. Exec. prod. Robert Graf, Mark Roybal. Prod. Scott Rudin, Ethan
Coen, Joel Coen. Scott Rudin / Mike Zoss Production. USA: Paramount /
Miramax, 2007. Spanish DVD: No
es país para viejos.
Madrid: Parmount Home Entertainment Spain, 2008.* (Oscars for best
film, direction, best adapted screenplay and best secondary actor,
Bardem).
Con unas
lagunas de los
días en que lo traicioné y me pasé a
Facebook...
Ahora lo he recuperado, y llevo media docena de blogs, ya ni
sé
cómo.
JoseAngel: What Is the MEatrix?
http://www.themeatrix.com/intl/spain/dub/
29 abr 09, 17:15
JoseAngel: A Comparison between the French and RP English vowels (en
Academia):
http://unizar.academia.edu/Jos%C3%A9AngelGarc%C3%ADaLanda/Papers
29 abr 09, 15:37
JoseAngel: Me acaban de comunicar que me conceden para este
año "Evaluación positiva destacada" en docencia.
29 abr 09, 09:02
JoseAngel: Wilde y el enigma de la Esfinge:
http://militeraturas.ning.com/profiles/blogs/wilde-y-el-enigma-de-la
28 abr 09, 21:15
JoseAngel: La identidad intertextual: la misteriosa llamada de la reina
Loana: http://zaguan.unizar.es/record/3247
28 abr 09, 19:16
JoseAngel: Grandiosa secuencia de acontecimientos:
http://www.ibercampus.es/articulos.asp?idarticulo=9889
28 abr 09, 17:12
JoseAngel: Aunque hace poco nos llegó una remesa entera,
producto de la extinción de los cuerpos de Escuelas
Universitarias.
28 abr 09, 17:12
JoseAngel: Hoy ha aprobado la oposición Mª Angeles
Ruiz Moneva. Enhorabuena a la nueva profesora titular.
28 abr 09, 16:56
JoseAngel: Bueno, le acabo de pegar una reorganización de
elementos al blog: http://vanityfea.blogspot.com
28 abr 09, 15:58
JoseAngel: Nos acaban de cambiar la instalación de red etc.
Dejamos telefónica, vuelta a ONO. Y me paso al WIFI.
28 abr 09, 15:56
JoseAngel: Síntesis iconográfica:
http://militeraturas.ning.com/profiles/blogs/sintesis-iconografica
28 abr 09, 08:58
JoseAngel: Man in the Long Black Coat: http://vimeo.com/4361526
27 abr 09, 17:23
JoseAngel: Technologies of Temporal Manipulation makes TopTen list...
http://papers.ssrn.com/sol3/JELJOUR_Results.cfm?form_name=journalBrowse&journal_id=1001719
27 abr 09, 14:24
JoseAngel: La Universidad de Zaragoza, la menos viable
económicamente: http://firgoa.usc.es/drupal/node/42471
27 abr 09, 13:37
JoseAngel: Wilde y el enigma de la Esfinge:
http://zaguan.unizar.es/record/3245
27 abr 09, 13:37
JoseAngel: Sí debería esto ir a una columna
lateral...
pero no sé si lo conseguiré, con lo precario que
soy.
26 abr 09, 22:20
Maite: Me cuesta acostumbrarme a este formato de blog. Me resulta
más fácil situarme en los contenidos
móviles y
estables con la distribución en dos columnas.
26 abr 09, 11:46
JoseAngel: - Ah, el cadáver... el cadáver
¡soy yo!
26 abr 09, 11:45
JoseAngel: - Pero y el cadáver, dónde
está?
JoseAngel: - Aquí, dentro de la tumba, echándome
una siesta.
26 abr 09, 11:45
JoseAngel: - Momo, dónde estás.
26 abr 09, 11:45
JoseAngel: Pequeño drama improvisado de Oscar: "Momo,
dónde estás":
26 abr 09, 01:46
JoseAngel: Acabo de reinstalar el Chatterbox en el nuevo blog... igual
lo resucito.
18 abr 09, 23:14
JoseAngel: En el día de hoy, este chatterbox le ha dado su
relevo a mi Facebook: http://www.facebook.com/profile.php?id=556405422
17 abr 09, 15:27
JoseAngel: Netiqueta, cortesía, estrategia y
sabiduría: http://zaguan.unizar.es/record/3232
16 abr 09, 17:41
JoseAngel: Escuchadme a esta chica, SpoTmobil:
http://www.youtube.com/watch?v=n0Mo2VFSIlU
16 abr 09, 14:34
JoseAngel: Dossier sobre el ministro Gabilondo en Fírgoa:
http://firgoa.usc.es/drupal/node/42354
16 abr 09, 11:06
JoseAngel: La mauvaise réputation: http://vimeo.com/4178992
16 abr 09, 11:03
JoseAngel: Review of Giambattista Vico's THE ART OF RHETORIC:
http://unizar.academia.edu/Jos%C3%A9AngelGarc%C3%ADaLanda/Papers/92187/Review-of-Giambattista-Vico-s-THE-ART-OF-RHETORIC:
http://unizar.academia.edu/
15 abr 09, 22:50
JoseAngel: Vaya, paso de 100.000 visitas en este contador de Vanity Fea.
15 abr 09, 15:43
JoseAngel: Mi primer iPaper.
15 abr 09, 15:43
JoseAngel: Stanley E. Fish's Speech Acts:
http://unizar.academia.edu/Jos%C3%A9AngelGarc%C3%ADaLanda/Papers/92031/Stanley-E--Fish-s-Speech-Acts
15 abr 09, 12:21
JoseAngel: Nuevas fotos en Flickr:
http://www.flickr.com/photos/garciala/
14 abr 09, 17:35
JoseAngel: Les faux soleils: http://vimeo.com/4149646
14 abr 09, 15:31
JoseAngel:
The Enthusiastick Fit:
http://unizar.academia.edu/Jos%C3%A9AngelGarc%C3%ADaLanda/Papers/91937/-The-Enthusiastick-Fit---The-Function-and-Fate-of-the-Poet-in-Samuel-Johnson-s-RASSELAS
14 abr 09, 09:04
JoseAngel: Crítica acrítica, crítica
crítica: http://zaguan.unizar.es/record/3228
14 abr 09, 00:02
JoseAngel: Benefit of hindsight:
http://militeraturas.ning.com/profiles/blogs/benefit-of-hindsight
13 abr 09, 19:49
JoseAngel: Otra vez en Zaragoza, después de unos
días en San Carlos de la Rápita.
6 abr 09, 23:52
JoseAngel: Creo que he arreglado mi YouTube. Fallo de Flash.
6 abr 09, 23:52
JoseAngel: Green Leaves of Summer: http://vimeo.com/4033173
6 abr 09, 08:30
JoseAngel: Interesante post de Federico Jiménez Losantos
sobre
su posible marcha de la COPE:
http://blogs.libertaddigital.com/blog-de-federico/la-decision-de-la-cope-4682/
5 abr 09, 09:59
JoseAngel: Antonio Ramos, LOS SÁTRAPAS DE OCCIDENTE:
http://militeraturas.ning.com/profiles/blogs/antonio-ramos-los-satrapas-de
4 abr 09, 18:26
JoseAngel: Interesantísimos podcasts en la Library of
Economics
and Liberty. Por ejemplo este de Kevin Kelly sobre
cibernética:
http://www.econtalk.org/archives/2007/03/kevin_kelly_on.html#
4 abr 09, 07:57
JoseAngel: Don't Think Twice, It's All Right: http://vimeo.com/3997944
4 abr 09, 07:47
JoseAngel: Actos de habla en la literatura:
http://zaguan.unizar.es/record/3227
4 abr 09, 06:47
JoseAngel: Julian Jaynes sobre el origen de la consciencia:
http://www.julianjaynes.org/bicameralmind.php
3 abr 09, 16:02
JoseAngel: Un reto para David Crystal y otros teorizadores de la
Netiqueta: EL HOYGAN http://www.frikipedia.es/friki/Hoygan
3 abr 09, 15:29
JoseAngel: Muybien muybien el disco BARE BONES, de Madeleine Peyroux.
3 abr 09, 12:13
JoseAngel: Termino de colgar hoy el texto completo de ACCION, RELATO,
DISCURSO. Falta formatearlo, gráficos...