Vanity Fea: Blog de notas de José Ángel García Landa  (Biescas y Zaragoza) — Diciembre  2009stoneman


 
Powered by Rollyo
Todo es  cultura

Aquí mi clon
para poner comentarios 
O bien comentarios no públicos a garcialanda@gmail.com o por SMS al 646 141 379
 FOTOBLOG    Videoblog   Lecturas  Enlaces y blogs    Mi web    Indice Free counter and web stats Estadísticas
Música que viene:  Look what they done to my song (Jeanette) - Y vuelve -  Gonna Change My Way of Thinking (Bob Dylan)  -  y vuelve L'amoureuse (Carla Bruni)

Blog de hoy AQUÍ

Jueves 31 de diciembre de 2009

Narratividad del fotoblog

Un conjunto de medios interconectados desarrollan una narratividad compleja sobre la que sería interesante reflexionar. Yo tengo fotoblog, videoblog o videoblogs, blog por triplicado—que es a su vez, a ratos, fotoblog y videoblog—y facebook, que es lo que es y además absorbe las notas del blog, las fotos del fotoblog y los vídeos del videoblog, al margen de que se puedan subir a él otras fotos y otros vídeos no incluidos en ellos, y escribir otras notas por extenso—aunque lo cierto es que no conozco a nadie que use Facebook como blog para escribir notas o artículos en él. En fin, que todo esto forma una red o galaxia de medios con interconexiones a veces autormáticas, a veces puntuales y manuales, alrededor de un proceso ya de por sí infiltrado por la narratividad, que es la vida de uno mismo. 
flickr
Pero hoy me centraré en un aspecto de la cuestión. Ya hablé en otro artículo sobre los blogs y la narratividad de la experiencia; hoy me centraré en la narratividad particular inherente en un tipo particular de blog, el fotoblog. Y tomaré como ejemplo el mío—un fotoblog típico de Flickr, que tiene la ventaja de que es el que mejor conozco. Lo que diga será extrapolable en cierta medida a otros fotoblogs, aunque claro, cada uno desarrollará modalidades propias de narratividad dentro de las posibilidades ofrecidas por el medio, aunque se compartan muchos rasgos comunes con otros.

Primero lo primero. El fotoblog tiene, como cualquier blog hecho con un sistema automatizado, una estructura que lo liga al desarrollo del tiempo real: a los días y horas en los que el usuario ha ido subiendo fotos o haciendo cambios en él. Esta secuencia temporal de base es, digamos, la columna vertebral de su estructura. Dejaremos de lado, y meramente apuntada, la posibilidad de falsificarla, con ajustes técnicos que no están al alcance de cualquier usuario.  Así pues el fotoblog tiene un principio, una mitad, y dos posibles tipos de finales: un final cerrado o un final abierto, con una zona de indeterminación entre ellos. El final cerrado se da cuando el fotoblog se ha abandonado claramente, o cerrado oficialmente. De lo contrario, la foto más reciente es un final más o menos abierto.

Aclaremos que, como en cualquier blog, el orden es más bien el inverso: empezamos por el principio que es el final, que es el presente, o el pasado más reciente, como punto de acceso privilegiado y más frecuente—y nos desplazamos atrás en el tiempo hasta el principio, aunque nada nos impide ir allá de un salto. Este movimiento de retrocesión es característico de la narratividad de cualquier blog, no sólo del fotoblog. Lo podríamos comparar al manga japonés, que empieza al revés que los comics occidentales. En la práctica no es tan diferente una vez se comprende la estructura de relevancia: lo más reciente es lo relevante, y quien quiera ir al principio y seguir otro orden también puede hacerlo.

Esta es la secuencia de base del fotoblog: la adición de fotografías a medida que se suman los días de la vida—mientras dura la vida, o más bien mientras dura el fotoblog, invento reciente.

Pero luego está el tema de las secuencias narrativas parciales, que complica la cuestión y es lo que le da interés. A eso iremos a continuación.

Y trataremos primero la secuencia mínima, donde la secuencia pierde su nombre: la secuencia narrativa que consta de una sola fotografía. Esta cuestión no es propiamente específica de la narratividad del fotoblog, sino de la narratividad de la imagen fotográfica aislada. Por tanto no es central para el tema que ahora me ocupa—aunque sí le dedicaré un momento. Una instantánea fotográfica es muy distinta de otra—en todo tipo de cuestiones en las que no entraremos, pero algunas de ellas tienen que ver con el tiempo y la narratividad. Algunas fotografías contienen un instante digamos autocontenido—en otras sin embargo pide salir toda una historia; son fotografías narrativas. Fotografías por ejemplo de un instante decisivo, muy difíciles de conseguir (estar en el lugar adecuado en el momento adecuado) y muy apreciadas por tanto por algunos fotógrafos (¡—de esas tengo yo pocas!). En estas fotografías se manifiesta con fuerza especial no sólo la historia que ponen de manifiesto, la secuencia narrativa de la cual la fotografía no es sino el epítome—sino también, y esto es lo que las redondea como fotografías, el instante preciso. La cualidad narrativa de esa fotografía viene a reforzar la naturaleza de instante de ese instante, y la naturaleza de instantánea (única, irrepetible, etc.) de esa fotografía: paradójicamente, el trasfondo narrativo enfatiza la instantaneidad de ese punto de acceso al mismo que nos da esta imagen.

Bien, una vez establecida la diferencia ente fotografías narrativas y no narrativas, hay que proceder a relativizarla y desconstruirla. Para empezar, enfatizando el papel del observador—pues son las aportaciones del observador a la imagen estática las que contribuyen mayormente a convertirla en un momento de una historia. Suponiendo provisionalmente que es el observador quien narrativiza, podemos pasar a observar que el observador puede narrativizar cualquier fotografía. En toda fotografía hay narratividad contenida, pues toda fotografía, siendo un instante del tiempo, es una señal de lo que la precedió y una premonición de lo que pudo seguir. Esto es así porque cualquier objeto fotografiable es también un indicio y fragmento de una gran historia narrativa—la historia de cómo sucedió todo, de cómo la realidad llegó a ser lo que es, por un proceso evolutivo y transformador. Cada cosa que vemos es un fragmento o metonimia de esa gran historia global—de la realidad como gran narración. Y todo momento u objeto (presente o fotografiado) puede encontrar allí su anclaje narrativo.

Una foto de una hoja en el suelo sugiere así unos ciclos temporales, de crecimiento y decadencia—a las estaciones, o simbólicamente a la vida— y nos lleva por otra parte a un momento histórico capaz de generar una fotografía de una hoja en el suelo. La hoja tiene su historia biológica inscrita en ella; el suelo también—¿está la hoja sobre una acera, sobre un coche? Habrá también una estilística histórica de la fotografía en la cual pueda encontrar su ubicación esta fotografía, pues no son hojas en el suelo lo primero que se dedicó a fotografiar el ser humano (sino más bien el rostro humano). En fin, que la foto de una hoja en el suelo es menos narrativa, pero también es narrativa—pues remite a procesos y secuencias temporales más generales que tienen implicaciones narrativas. Aparte, un observador dado puede extraer mayor o menor narratividad de esa imagen (por ejemplo como hemos hecho aquí).  Hay una historia invisible detrás de todo lo visible.

Queda el hecho de que hay imágenes que serán más inmediatamente narrativas para la generalidad de los observadores—por su implicación en procesos de acción humana identificables e interesantes, por la manera en que remiten a imágenes ya cargadas narrativamente, o por la manera en que la imagen sea ya de por sí múltiple, una auténtica congelación de varios momentos y no sólo de uno.

Pero dejemos la narratividad de la imagen aislada, pues como he dicho antes no es la narratividad propia del fotoblog. La narratividad propia del fotoblog es una narratividad de secuencias fotográficas, comparable a la del álbum de fotos. Toda sucesión de fotos puede generar o sugerir secuencias narrativas más o menos consistentes, claras o definidas; dependerá de la tecnología de presentación, o de generación de secuencias, el que éstas adquieran mayor o menor consistencia y potencial de repetición. Así pues, la tecnología del fotoblog puede asimilar los potenciales de secuenciación de tecnologías previas, como por ejemplo (pongamos) la del álbum de fotos y la de la caja de zapatos llena de fotos. El álbum proporciona secuencias relativamente estables: nada impide reordenarlo, pero en general no se hace. Las fotos se pusieron en un orden, y generalmente lo conservan durante años, durante toda la existencia del álbum (con las disgregaciones y repartos parciales que se quieran imaginar). La caja de zapatos, en cambio, genera secuencias más móviles: las fotos se desordenan, cambian con facilidad a otra caja, aparecen en combinaciones inesperadas, diferentes cada vez. En el álbum es más frecuente que fotos pertenecientes a una misma época se presenten juntas—o que el mismo álbum sea parte de una colección de álbumes, y recoja las fotos de un determinado momento, con lo cual el propio álbum es un elemento narrativo subordinado a la secuencia mayor constituida por la totalidad de fotografías disponibles—sobre una familia, pongamos, o sobre la vida del fotógrafo, entendiendo el conjunto de sus fotografías como una autobiografía fragmentaria en imágenes. (A esta gran secuencia vital de la historia personal o familiar se subordinan también los fotoblogs, que por su naturaleza pública o potencialmente pública tienden a incluir menos fotos que los álbumes personales).

En la secuencia narrativa del álbum, caja o fotoblog se puede potenciar la narratividad de la imagen aislada. Una foto aislada puede contener una historia de por sí, pero en relación con otras fotos unos sentidos se acotan y limitan, otros se establecen y desarrollan. Dos fotos forman sistema semiótico, de establecimiento de paralelismos y diferencias, analogías hipotéticas, historias potenciales. Con más fotos, las posibilidades de sentido se multiplican. A veces unas pocas fotos forman claramente una secuencia: fueron tomadas sucesivamente, en el mismo sitio, en un corto intervalo de tiempo. Estas secuencias se definen a veces muy perfiladamente frente a otras: en otras ocasiones, la secuencia es dudosa, borrosa. Hay entonces aquí una gama continua entre dos extremos: hacer secuencia y no hacer secuencia. Una secuencia fuerte pueden ser variaciones de la misma foto: fotos de la misma hoja en el suelo, fotos de la misma persona en el mismo sitio posando con variaciones o sin ellas, fotos del mismo grupo...  Los paisajes, la ropa, los actores, todo sirve de indicios para generar subsecuencias en la mente del observador.  Hay secuencias de diversos tipos: por ejemplo, una secuencia de fotos pueden estar extraídas de la misma imagen, seleccionado o subrayando elementos que aparecen simultáneamente en la foto que genera la secuencia. No es un caso frecuente, por lo deliberado. Normalmente las secuencias obedecen a episodios de interacción de grupo, que invitan a la fotografía, o a desplazamientos geográficos, que también tientan a la cámara—o a experimentos formales, como las secuencias de fotos sobre hojas en el suelo, o sobre reflejos— o a intereses temáticos: acontecimientos, objetos de coleccionismo, iconos arquitectónicos, monumentos, etc.

Una ambigüedad hay sobre el término secuencia que hemos venido utilizando: pues puede referirse tanto a una secuencia continua como a una discontinua. La continuidad espacio-temporal refuerza la sensación de secuencia: pero una secuencia discontinua puede identificarse, dispersa a lo largo del álbum o del fotoblog, precisamente por las recurrencias temáticas, formales, personales o paisajísticas: Fotos de invierno. Fotos de playa. Fotos de Pibo. Fotos de Galicia. Autorretratos. Sombras. Reflejos. Etc.  En todas estas agrupaciones temáticas puede intuirse o proyectarse una evolución temporal, una secuenciación, una narratividad (—los niños crecen; nos hacemos viejos; la ciudad cambia).  Mención especial merecen quizá las secuencias "fuera de secuencia": las fotos que cronológicamente nos remiten a un momento muy anterior a su entorno inmediato—viejas fotos recuperadas, escaneadas e incluidas en el fotoblog, quizá—de manera que son una especie de analepsis fotográficas, remitiendo a veces a momentos anteriores al inicio del fotoblog.

El fotoblog proporciona instrumentos para resaltar algunas secuencias en forma de álbumes, galerías, colecciones...—fotos seleccionadas por su temática, o por el momento en que se tomaron, o por su calidad. Sin embargo, la mente del observador sigue siendo el mayor y más flexible generador de secuencias y agrupaciones.

Pero en todo lo dicho no se aprecian muchas diferencias entre el álbum (álbum electrónico, pongamos, como el iPhoto) y el fotoblog. La diferencia es naturalmente la especificidad del fotoblog: la conexión, la naturaleza pública, la interactividad, la capacidad de comunicación e intercambio con navegantes y fotoblogueros. Es en este sentido indirectamente fotográfico en el que los fotoblogs suponen una transformación radical de la fotografía, a través de los usos sociales de la fotografía.

Además, los fotoblogs incorporan una serie de herramientas y complementos más o menos opcionales en su utilización, pero que contribuyen a extender prácticas antes infrecuentes. Ahora la foto suele tener título (aunque se acabe acudiendo a numeraciones automáticas o títulos estandarizados). Puede tener comentarios del propio autor—y en Flickr tiene, de oficio, toda una serie de datos relativos a su naturaleza técnica, la cámara con la que se tomó, el momento de su origen... Se comprenderá que esto puede tener sus consecuencias a la hora de establecer secuencias narrativas que liguen diversas fotografías.  Hay instrumentos para asociarlas a redes temáticas de otros fotógrafos, a temas (los tags o etiquetas que yo no utilizo) o a ubicaciones geográficas—con lo cual los puntos posibles de acceso al fotoblog se multiplican a través de la red: gente que busque fotos de caballos, de Zaragoza, etc.  Y están los comentarios, cuando los hay—cada cual con su enlace, que no sólo pueden suponer un comentario técnico o estético de la imagen, sino que remiten cada cual a otros puntos de la red y otras secuencias fotográficas.

La integración entre palabra e imagen supondría toda una poética, en esta nueva dimensión de la fotografía. Por ejemplo, el pie de foto puede ser transparente y explicativo, o proponer un enigma para que el espectador lo resuelva a la vista de la imagen, o a la vista de otras imágenes del fotoblog. El título puede resaltar algún aspecto formal de la fotografía, o puede ser alusivo al momento de la composición, a otras imágenes recibidas, obras literarias, textos culturales, dichos, etc.—modulando un posible significado de la fotografía. Y mediante el texto se pueden ir enlazando así unas secuencias con otras—normalmente con otras previas, aunque todo puede reescribirse y modificarse a posteriori. Los comentarios también pueden introducir conexiones similares no previstas por el autor.

El fotoblog superpone título, imagen, comentario del autor y con frecuencia comentario de los visitantes. Entramos aquí en la intermedialidad, cuando la imagen ya no está sola sino que es parte de una red intertextual que la liga a otras imágenes o a otros textos, o resalta aspectos específicos, transformándola textualmente por así decirlo. Estos aspectos resaltados pueden ser narrativos, o formales, o temáticos. En todo caso, la imagen del fotoblog llega altamente mediatizada por su entorno fotográfico y por la nube de textualidad que se le va adhiriendo, que quizá crezca con el tiempo. Y por la nube de hipertextualidad, los enlaces, tags y páginas asociadas, que ejercen una influencia indirecta pero transformadora sobre las prácticas fotográficas.

Mil fotos






Miércoles 30 de diciembre de 2009

Microblog de diciembre 2009

31 dic 09, 10:40
JoseAngel: Nick Bostrom, "Are You Living in a Computer Simulation?" http://www.simulation-argument.com/simulation.html
31 dic 09, 00:29
JoseAngel: Viendo AVATAR. Quizá un día la comente.
30 dic 09, 01:36
JoseAngel: Mon fils chante: http://vimeo.com/8439758JoseAngel: The Origins of Progress: http://www.kk.org/thetechnium/archives/2008/11/the_origins_of.php
29 dic 09, 18:06
JoseAngel: Maintained relationships on Facebook http://overstated.net/2009/03/09/maintained-relationships-on-facebook
29 dic 09, 14:05
JoseAngel: Timewarp: Que toda la vida es cine http://www.newscientist.com/article/mg20427311.300-timewarp-how-your-brain-creates-the-fourth-dimension.html?full=true
29 dic 09, 12:25
JoseAngel: La rebelión del becario: http://www.unizar.es/prensa/noticias/noticias.php?noticia=10702&enlace=0912/091229_z0_18.pdf&via=m&fecha2=2009-12-29
28 dic 09, 14:19
JoseAngel: La Universidad de Zaragoza, en la lista de precarios: http://www.unizar.es/prensa/noticias/noticias.php?noticia=10644&enlace=0912/091223_z0_crisis.pdf&via=m&fecha2=2009-12-23
28 dic 09, 14:11
JoseAngel: Filosofía moribunda: http://www.facebook.com/topic.php?topic=8130&post=82865&uid=55751336693#/group.php?gid=55751336693
27 dic 09, 17:35
JoseAngel: For No One: http://www.youtube.com/watch?v=UEv36g3Jk5A&feature=PlayList&p=47F5CE209379B029&index=5
27 dic 09, 00:41
JoseAngel: Leopardi, "L'infinito" http://visperasdenada.wordpress.com/2009/12/26/giacomo-leopardi-cantos/
26 dic 09, 21:00
JoseAngel: Veo "Slumdog Millionaire", donde lo que más impresiona son las imágenes de la India barriobajera. Y el clasismo feroz.
25 dic 09, 12:48
JoseAngel: Una felicitación de navidad sale volando, nunca sabemos cómo aterriza.
25 dic 09, 10:05
JoseAngel: La máquina del salario mínimo: http://pjorge.com/2009/12/21/la-maquina-del-salario-minimo/
25 dic 09, 09:38
JoseAngel: Monos de Campbell y sintaxis: http://www.terceracultura.net/tc/?p=1705
24 dic 09, 21:40
JoseAngel: El día en el que vimos "Lluvia de Albóndigas" antes de la cena de nochebuena. Supersize me.
23 dic 09, 13:10
JoseAngel: La Universidad insostenible: http://www.unizar.es/prensa/noticias/noticias.php?noticia=10640&enlace=0912/091223_z0_12.pdf&via=m&fecha2=2009-12-23
23 dic 09, 12:28
JoseAngel: Arcadi Espada: suicidio en navidad http://www.arcadiespada.es/2009/12/23/23-de-diciembre/
23 dic 09, 00:43
JoseAngel: Belle: http://vimeo.com/8340777
22 dic 09, 23:41
JoseAngel: Dialéctica de la crítica http://militeraturas.ning.com/profiles/blogs/dialectica-de-la-critica
21 dic 09, 16:22
JoseAngel: En otro Top Ten (Humanities Research Network): http://papers.ssrn.com/sol3/topten/topTenResults.cfm?groupingId=926394&netorjrnl=ntwk
21 dic 09, 13:20
JoseAngel: "Renato Ortiz: La supremacía del inglés en las ciencias sociales." Fírgoa: Universidade Pública 21 Dec. 2009.* http://firgoa.usc.es/drupal/node/45030
21 dic 09, 12:55
JoseAngel: Acabo de integrar mi fotoblog de Flickr con el facebook. Últimas fotos: http://www.flickr.com/photos/garciala/
JoseAngel: Aparece mi blog por SITEBRO http://es.sitebro.com/es5ce764920
21 dic 09, 11:40
JoseAngel: Arcadi Espada, el derecho a los toros http://www.arcadiespada.es/2009/12/19/19-de-diciembre-2/
21 dic 09, 00:24
JoseAngel: James Geary, Metaphorically Speaking http://www.ted.com/talks/james_geary_metaphorically_speaking.html
20 dic 09, 21:48
JoseAngel: J.C.Bermejo Barrera: La situación de la Universidad Pública es de bloqueo y despilfarro: http://firgoa.usc.es/drupal/node/45005
20 dic 09, 19:54
JoseAngel: Me enlazan la bibliografía en PHILLWEB: http://www.phillwebb.net/Topics/Arts/Literature/Literature.htm
20 dic 09, 12:02
JoseAngel: House of Leaves, by Z. http://militeraturas.ning.com/profiles/blogs/house-of-leaves-by-z
20 dic 09, 00:58
JoseAngel: Aparece El Teatro: http://militeraturas.ning.com/profiles/blogs/aparece-el-teatro
19 dic 09, 23:31
JoseAngel: Doctor Túa y los Graduados, "Contra Todo" http://www.youtube.com/watch?v=QeT4sGsFiR8
19 dic 09, 19:23
JoseAngel: Narratology: An Introduction, re-Scribd: http://www.scribd.com/doc/24290482/Narratology-an-Introduction-Onega-Susana-Garcia-Landa-Jose-Angel
18 dic 09, 21:24
JoseAngel: Aragón catalán, la I República, el viento de Zapatero, Saharauis http://www.youtube.com/watch?v=d50VvpLCRD8&feature=sub
18 dic 09, 19:14
JoseAngel: Gonna Change My Way of Thinking http://vimeo.com/8247835
18 dic 09, 18:10
JoseAngel: Sad-voiced winds moan in the distance: http://www.historylink.org/index.cfm?DisplayPage=output.cfm&File_Id=1427
18 dic 09, 11:13
JoseAngel: Las obras de la Facultad siempre por llegar: http://www.unizar.es/prensa/noticias/noticias.php?noticia=10531&enlace=0912/091218_z0_5.pdf&via=m&fecha2=2009-12-18
18 dic 09, 10:19
JoseAngel: Aquí no hablamos catalán. Ni aragonés, por cierto.
17 dic 09, 23:29
JoseAngel: Una foto bonita me ha salido: "El cielo de agua": http://www.flickr.com/photos/garciala/4192955759/
17 dic 09, 16:35
JoseAngel: Me llega la Nueva Gramática de la Lengua Española (no "Castellana").
17 dic 09, 14:26
JoseAngel: Bonito disco a mitad de camino entre México y Huesca: ALLA DONDE VIVIA: CORRIDOS Y RANCHERAS EN EL PIRINEO (kikos)
17 dic 09, 13:17
JoseAngel: Robert Storey on EVOLUTION AND LITERARY THEORY http://www.umsl.edu/%7Ecarrolljc/Documents%20linked%20to%20indiex/Storey_on_E&LT.pdf
17 dic 09, 11:45
JoseAngel: Memoria de la Universidad de Zaragoza 2008-9: http://www.unizar.es/sg/doc/3_MEMORIA_CURSO_08_09_000.pdf
17 dic 09, 11:44
JoseAngel: Según Oscar, "Para mí es un honor que me nieve encima"
17 dic 09, 09:50
JoseAngel: Nieva mucho
16 dic 09, 18:46
JoseAngel: On Chesil Beach: http://militeraturas.ning.com/profiles/blogs/on-chesil-beach
16 dic 09, 12:11
JoseAngel: You're a Big Girl Now: http://vimeo.com/8204557
15 dic 09, 23:33
JoseAngel: Prospecciones intertextuales: El plagio por anticipación http://www.ibercampus.es/articulos.asp?idarticulo=11661
15 dic 09, 13:45
JoseAngel: Ya. Pero nadie nos dice quien es el nuevo director de Universidades - o si lo hay http://www.icnr.es/articulo.php?n=091215015123
15 dic 09, 13:29
JoseAngel: Se meten con el currículum de Pétriz: http://www.unizar.es/prensa/noticias/noticias.php?noticia=10211&enlace=0912/091209_z0_6.pdf&via=m&fecha2=2009-12-09
15 dic 09, 07:12
JoseAngel: Matrix nacionalista en Cataluña: http://www.youtube.com/user/libertaddigitaltv
14 dic 09, 18:17
JoseAngel: Welcome to The Machine: http://www.ted.com/talks/kevin_kelly_on_the_next_5_000_days_of_the_web.html
14 dic 09, 17:33
JoseAngel: The Birth of the Computer: http://www.ted.com/talks/george_dyson_at_the_birth_of_the_computer.html
14 dic 09, 11:22
JoseAngel: Reseña de On the Origin of Stories, de Brian Boyd: http://www.americanscientist.org/bookshelf/pub/the-plays-the-thing
14 dic 09, 00:20
JoseAngel: Sobre el Sáhara: http://www.youtube.com/watch?v=4JXTnFqY6i4
13 dic 09, 23:10
JoseAngel: 3 de junio de 1905: http://militeraturas.ning.com/profiles/blogs/3-de-junio-de-1905
13 dic 09, 12:02
JoseAngel: Veo THE READER, una buena adaptación de la novela de Bernhard Schlink sobre la culpa nazi: http://garciala.blogia.com/2008/082503-bernhard-schlink-el-lector.php
12 dic 09, 18:53
JoseAngel: The Fall, de Norah Jones - bonito disco.
11 dic 09, 18:05
JoseAngel: Contra la nueva ley del aborto y la política Zapatero: http://www.youtube.com/watch?v=fAD77RI_pjI&feature=sub
11 dic 09, 17:24
JoseAngel: Así funciona el país, y la disciplina de partido, y el doublethink: http://www.youtube.com/user/libertaddigitaltv#p/u/19/uaRxZ3Vw8Ok
11 dic 09, 15:47
JoseAngel: Un interesante texto de Bergson sobre la retrospeccón y la retroacción cognoscitiva: http://www.fabula.org/atelier.php?Bergson%3A_le_mirage_du_pr%26eacute%3Bsent_dans_le_pass%26eacute%3B
11 dic 09, 07:13
JoseAngel: Potocki: Formalización del trayecto vital: http://militeraturas.ning.com/profiles/blogs/potocki-formalizacion-del
11 dic 09, 05:55
JoseAngel: Lista Psyart en Academia: http://lists.academia.edu/PsyArt
11 dic 09, 05:31
JoseAngel: El Islam y la integración: http://www.youtube.com/watch?v=WPryPiBg_NU
10 dic 09, 16:21
JoseAngel: Hoy estoy enfermo y me pierdo un curso del ICE sobre OpenCourseWare
10 dic 09, 14:10
JoseAngel: Sobre los bloggers y la ministra: http://www.youtube.com/watch?v=B4c2S-ZbrOo
9 dic 09, 11:06
JoseAngel: One Too Many Mornings: http://vimeo.com/8072246
8 dic 09, 19:46
JoseAngel: Por cierto, estamos en Zaragoza de nuevo, después de unos días en Biescas y un rato en las retenciones de Monrepós.
7 dic 09, 20:55
JoseAngel: El despilfarro municipal de la Expo continúa: http://destruirzaragoza.blogspot.com/2009/12/splashed-splash.html
7 dic 09, 11:50
JoseAngel: La teoría de la relatividad no es relativista-subjetivista, sino objetivista: http://www.unizar.es/departamentos/filologia_inglesa/garciala/publicaciones/meadpresente5.1.html
6 dic 09, 13:12
JoseAngel: Tu Rostro Mañana: A success in storytelling: http://www.guardian.co.uk/books/2009/nov/21/your-face-tomorrow-marias-review
5 dic 09, 21:14
JoseAngel: Conversando sobre la ley y la ley detrás de la ley.
4 dic 09, 19:39
JoseAngel: Los catalanistas se lo llevan a manos llenas: http://www.youtube.com/user/libertaddigitaltv#p/u/1/GMydBYUuZg0
4 dic 09, 15:21
JoseAngel: Nuevo puesto para Felipe Pétriz: http://www.elmundo.es/elmundo/2009/12/04/espana/1259929518.html
4 dic 09, 10:59
JoseAngel: Haciendo un informe sobre un libro de narratología y representación intermedial.
4 dic 09, 10:57
JoseAngel: Fotos para el Puente de la Inmaculada Constitución: http://www.flickr.com/photos/garciala/4157664756/
3 dic 09, 20:34
JoseAngel: ¿Por qué te grita el jefe? http://www.ibercampus.es/articulos.asp?idarticulo=11576
3 dic 09, 17:08
JoseAngel: Arcadi Espada: lo musulmán en Europa: http://www.arcadiespada.es/2009/12/02/2-de-diciembre-2/
3 dic 09, 13:21
JoseAngel: El modo del texto narrativo: diversas interpretaciones: http://www.miscelaneajournal.net/images/stories/articulos/vol7/Garcia7.pdf
3 dic 09, 12:49
JoseAngel: Enunciación, ficción y niveles semióticos en el texto narrativo: http://zaguan.unizar.es/record/4344
3 dic 09, 11:28
JoseAngel: Julián Casanova y la historia española del XX http://www.unizar.es/prensa/noticias/noticias.php?noticia=10170&enlace=0912/091203_z0_epa60.pdf&via=m&fecha2=2009-12-03
3 dic 09, 10:03
JoseAngel: Me refería al jodío TERCER INFORMANTE.
3 dic 09, 10:02
JoseAngel: I'ts always the ****ing THIRD REVIEWER: http://chronicle.com/blogPost/Its-Always-the-Third/9013/?sid=pm&utm_so
3 dic 09, 10:02
JoseAngel: Pues seguimos sin saber de qué se habla, lo siento.
3 dic 09, 01:58
me: Me suena que un anónimo "parecido" escribió aquí unas semanas atrás y nadie le dio respuesta. Igual esperaba alguna...
2 dic 09, 17:28
JoseAngel: (¿?)
2 dic 09, 17:13
anonimo: Nada que decir a mis palabras días atrás.El que calla otorga, el que dice compensa.Sea bienvenido al mundo de la indiferencia ocupe su cómodo puesto y obvie a todo el que sufre
2 dic 09, 11:31
JoseAngel: La UZ sube en el ránking. Pero gasta un 70% de más en cada metro cuadrado de obras. http://www.unizar.es/prensa/noticias/noticias.php?noticia=10083&enlace=0911/091130_z0_25.pdf&via=m&fecha2=2009-11-3
2 dic 09, 00:26
JoseAngel: Universidad: Mucho dinero, pocos hechos: http://www.ibercampus.es/articulos.asp?idarticulo=11514
1 dic 09, 15:30
JoseAngel: Nivel narrativo, status, persona, y tipología de las narraciones: http://zaguan.unizar.es/record/4326
1 dic 09, 09:22
JoseAngel: La narración no fiable: http://militeraturas.ning.com/profiles/blogs/la-narracion-no-fiable

Microblog de noviembre 2009




Martes 29 de diciembre de 2009

El interlocutor interiorizado

Me he estado leyendo últimamente el libro de Antonio García Gómez Habla conflictiva como acción social, que analiza los diferentes posicionamientos de los hablantes a la hora de enfrentarse a otros en una confrontación verbal—algo que hacen asumiendo diversos tipos de yo, o de "self" como dice él no sé por qué.

García Gómez no presenta el yo del hablante como algo monolítico, sino más bien como algo mediado por una retórica y una pragmática interpersonal—el yo que se presenta y se manifiesta es el resultado de diversas estrategias posibles de posicionamiento, presentándose ya sea como un yo individualizado o como el representante de un grupo social, o de valores socialmente sancionados.  Buena parte de la discusión va dirigida a negociar el posicionamiento social de los hablantes, su aceptación simbólica en un grupo socialmente prestigioso, o el rechazo de esta pretensión. O bien, al contrario, el hablante puede representarse a sí mismo delimitando una autonomía personal frente a un grupo.


"En lo que respecta a la construcción y negociación de las versiones del mundo a través del discurso, hemos confirmado que el self es un proyecto reflexivo, social y discursivo (Giddens, 1991; Lorenzo-Dus, 2000). En un episodio de habla conflictiva, los hablantes se valen de un complejo entramado de estrategias de cortesá verbal para categorizarse, compararse socialmente con el adversario e invocar para sí una identidad social concreta. Dicho de otro modo, los hablantes negocian las realidades opuestas que defienden en función de activar un posicionamiento determinado. Además, la activación de un posicionamiento u otro no es sino una construcción discursiva." (132)

Establece García Gómez un paralelismo entre los posiconamientos que adoptan los hablantes según su poder discursivo y los dos ejes fundamentales de la teoría de la cortesía verbal: estrategias de inclusión o búsqueda de solidaridad, y estrategias de exclusión o búsqueda de autonomía. Así, los hablantes con poder o con apoyo social se presentarán (en una confrontación o debate) como portavoces sociales autorizados, como un yo normativo que negocia el acercamiento del interlocutor al grupo prestigioso, o bien como un yo disciplinario que castiga al interlocutor y destruye su autoimagen. Los hablantes con menos asideros sociales se presentarán como un yo redimido, o como un altruista. Una estrategia posible es disociarse de su yo pasado e intentar acceder al grupo social representado por el interlocutor. En todo caso, la actuación discursiva discrepante negocia y redefine la naturaleza de los hablantes y la versión de la realidad que ofrece su discurso:

"la intención del hablante de introducir una versión diferente de la realidad que el adversario sostiene tiene como finalidad presentar unos valores distintos que provoquen un nuevo proceso de comparación social que favorezca, a su vez, la recategorización social del hablante, con el consiguiente cambio en su identidad social. Este hecho, finalmente, le asegura la movilidad social a una categoría socialmente aceptable". (133)

Si la actuación o posicionamiento de los hablantes socialmente reprobables es indefendible, y el interlocutor no ofrece un punto de encuentro, se presentarán los primeros como víctimas de la sociedad, o bien como seres antisociales, agresivos con el interlocutor. 

El análisis llevado a cabo en este libro parece un tanto mecánico a veces, a modo de tesis doctoral—supeditado al método elegido y condicionado sobre todo por las características muy particulares del tipo de interacción conflictiva que analiza—un programa tipo telebasura británico (Kilroy) en el que los hablantes debaten y se posicionan claramente frente a un problema social o de comportamiento que afecta directamente a algunos de ellos.

Es interesante ver cómo los hablantes intentan justificar su postura con respecto a la afiliación con grupos e identidades sociales determinadas: en el debate, cada hablante, al posicionarse, perfila su identidad y se modela a sí mismo, o lo intenta, presentándose como imbuido de ciertos valores sociales o ciertas características que le trascienden, y que son representativas de procesos discursivos y sociales más amplios. O bien pretende dramatizar su desvinculación de un grupo indeseable y su nueva vinculación al grupo favorecido por los hablantes fuertemente posicionados (y por el público).  Pero en general en los diálogos transcritos se aprecia (quizá dadas las características del programa, que prima la confrontación) poco interés por comprender la posición del otro, y una clara voluntad de arroparse en su propio papel y expresarlo coherentemente hasta sus últimas consecuencias. Mientras que otros actores pugnan por arrancar al hablante la máscara que elige ponerse y que cree que le favorece. Un actor social, nos dice Goffman, tiene como objetivo prioritario mantener la definición de la situación promovida por su actuación—y esto supone la sobrecomunicación de algunos aspectos de la situación, y la infracomunicación o supresión de otros aspectos (141). Todos somos tendenciosos, y grandes partidarios de nosotros mismos.conversation

En otros tipos de conversación menos confrontacionales se aprecia menos claramente que en los debates de Kilroy, pero aun allí me ha llamado la atención muchas veces cómo cada interlocutor va a lo suyo, cada loco con su tema, y va desarrollando su propia línea de pensamiento, o la que quiere imprimir al encuentro conversacional, sin atender mucho a los intereses de los demás.  A veces es casi delirante, y el discurso de cada cual parece más expresivo que comunicativo—el desarrollo de un identity theme, que diría Norman Holland. La conversación corre el riesgo de convertirse en un par de monólogos superpuestos o alternantes, con cada uno de los discursos ofreciendo una imagen favorable de quien lo promueve pero a veces sin mucho punto de encuentro.

Leyendo el libro de Erving Goffman The Presentation of Self in Everyday Life también se encuentran observaciones útiles para el análisis de la conversación. La tesis central de Goffman es que cada interactor social no sólo desempeña un rol social determinado mediante la actuación o la palaba, sino que además lo proyecta y lo representa activamente, dando señales sobradas de quién cree que es, de quiénes cree que son los demás interlocutores, y de cómo espera cada cual que se interprete la situación presente en que se hallan; para engrasar la vida social, conviene que haya pocos equívocos sobre el tipo de intercambio social que se está realizando—un encuentro profesional, una pausa en el trabajo, o lo que sea en cada caso. Así, la situación o encuentro social no sólo tiene lugar efectivamente, sino que se resignifica, se negocia o se modula desde el punto de vista de cada uno de los interlocutores.

En otros artículos hablé de cómo Goffman define a los sujetos actores, de cómo estudia su organización por grupos y equipos—no es bueno ni frecuente que el actor esté solo—y de cómo se distribuye el espacio social dividiéndolo en frente o escena y trasera o bambalinas, para presentar estas actuaciones al público. Normalmente un encuentro social se presenta como un equipo de actores (con acceso a bambalinas) actuando para otro equipo, el público, sin acceso éste a las traseras del teatro. Luego hay que añadira a los que no son actores ni público, y que normalmente ni están ahí, auqnue a veces irrumpen e interrumpen la función.

Bien, pues en el capítulo cuarto, "Roles discrepantes", trata Goffman de diversos tipos de posicionamiento social intermedios o complejos, que hacen más complicada la división simple entre actores y público al ser por definición roles múltiples, superpuestos o ambiguos.

Una cuestión crucial en la representación social es que hay secretos. Los actores conocen secretos que el público no debe conocer—los secretos de las bambalinas, ligados al espacio no accesible para el público. Por tanto, una cuestión primordial en la actuación social es la dosificación de la información y la gestión de los secretos. Una importante función de los "roles discrepantes" es acceder a los secretos, o gestionarlos, complicando una división ingenua y simple entre actores y público. Los roles discrepantes más espectaculares son los que conllevan una falsa identidad: informantes, espías, plantaos.... (Nota: si un espía es alguien del público que se hace pasar por uno de los actores, un "plantao" es uno de los actores que se hace pasar por un miembro del público–pero que juega para el equipo de los actores). También hay inspectores, oficiales o de tapadillo—e incluso suplantadores de estas posiciones, "listillos" que se hacen pasar por miembros autorizados para inspeccionar a los actores, y hasta a los inspectores si te descuidas. O espías de la competencia—actores de otra compañía que se hacen pasar por inocentes miembros del público. 

Aún define Goffman otros roles que pueden superponerse a éstos:
1) el de "no persona", como los sirvientes u operarios que convencionalmente no existen—o niños, viejos, y demás,
2) los especialistas profesionales de servicios, con acceso a secretos profesionales: médicos, abogados, etc.; 
3) Los colegas—los de otro equipo—son aún otro tipo de rol discrepante, a veces competencia y a veces miembros asociados y conocedores de secretos por analogía)
4) los confidentes, que supuestamente se mantienen al margen pero son depositarios de los secretos de los actores.

Un rol discrepante que me interesa aquí es el de mediador—mediador entre dos equipos o entre actor y público: "el mediador se entera de los secretos de cada una de las partes y le da cada una de las partes la impresión de que le mantendrá los secretos; pero tiende a dar a cada una de las partes la impresión (falsa) de que es más leal a ellos que a los otros" ( 149). Hay algunos roles profesionales o institucionales afines a estos mediadores—como los capataces, mediadores entre patrono y obreros. O, también, los presentadores de un conferenciante—que median entre él y el público, "con frecuencia sirviendo como un modelo altamente visible para los demás oyentes, ilustrando con expresión exagerada el interés y apreciación que deberían mostrar, y dándoles pistas sobre si una observación dada debería ser recibida con seriedad, carcajadas o risitas apreciativas" (150).narration

Bien, todo esto viene a cuento de los roles conversacionales, y a ellos nos vamos acercando. La conversación también es una performance teatral, para Goffman, y aunque los equipos se turnen, normalmente uno de ellos (un equipo de un solo actor, normalmente) ocupa la escena. Esto es especialmente claro en el caso de la narración conversacional, cuando los demás oyentes ceden voluntariamente tiempo y preeminencia al narrador, y se constituyen en público paciente. Recordemos que, aunque en la acción intervengan diferentes grupos sociales y equipos, o aunque actores y público alternen sus papeles, hay una cierta tendencia espontánea según Goffman a generar en un encuentro dado una situación de interacción entre dos equipos.

"El rol de mediador parece ser especialmente significativo en el trato social informal, ilustrando de nuevo la utilidad del enfoque basado en dos equipos. Cuando un individuo de un círculo conversacional emprende un acción o discurso que recibe la atención concertada de los allí presentes, define la situación, y puede definirla de una manera que no sea fácilmente aceptable para su audiencia. Alguno de los presentes notará mayor responsabilidad por él de la que sienten los demás, y podemos esperar que esta persona más cercana a él haga un esfuerzo por traducir las diferencias entre hablante y oyentes a un punto de vista que sea más colectivamente aceptable que la proyección original. Un momento más tarde, cuando otra persona recibe la palabra y la atención, otro individuo puede encontrarse asumiendo el papel de mediador e intermediario. Una sesión de conversación informal puede verse, de hecho, como la formación y reformación de equipos, y la creación y recreación de intermediarios" (151)

De hecho podríamos llevar un poquito más allá el análisis de Goffman—pero en su línea de razonamiento, que nos hace pensar constantemente que el sujeto  individual y la interioridad compleja se generan interaccionalmente—mediante la interiorización de la interacción social.

Así pues, una vez visto que cada individuo llega a una situación de diálogo con una identidad y un posicionamiento social, y con una línea de acción a la que atenerse—y con la voluntad de mantener esa faz pública, hay sin embargo una posibilidad de mediación entre su postura y la de los interlocutores, sobre todo una vez éstos manifiestan su propia postura, o manifiestan su reacción a la postura del hablante. Esta mediación se da en particular si el hablante desea un acercamiento a las posturas del grupo de interlocutores, o atraerlos a sí. El papel de mediador lo puede hacer un tercero, como hemos visto—pero también lo puede hacer un crítico interno, es decir, un tercero interiorizado. Así el sujeto modula su postura inicial y hace concesiones a lo que pueden ser otros puntos de vista sobre la cuestión que presenta, estableciendo un acercamiento entre su postura y la de los interlocutores, o la que se supone a los interlocutores.

(Pues aquí hay que diferenciar en cada caso las posturas manifiestas públicamente en el encuentro, de las "reales" o posturas que se manifestarán frente a otros interlocutores—y también de las posiciones discursivas o posicionamientos dialógicos implícitos, los supuestos en el discurso de un interlocutor, el "oyente implícito" que construye, y que va reconstruyendo o modificando con las pistas o indicaciones que recibe de los interlocutores efectivos. En estudios literarios se habla con frecuencia del lector implícito; en análisis del discurso hablado no se habla tanto de oyentes implícitos, pero haberlos haylos).

Así, el sujeto interioriza la propia situación conversacional y establece un dialogismo interno, que le lleva a asumir internamente papeles de interlocutor implícito o proyectado, y a responder a ellos con un discurso que si bien es el suyo propio, también es un discurso filtrado por un mediador interno, y adaptado a la situación conversacional efectiva.  El discurso deviene así una mediación por anticipado entre "nuestra" postura y la de los demás, mediación que hacemos nuestra al menos provisionalmente. Quien argumenta bien, llega incluso a formular los argumentos del interlocutor mejor que el interlocutor, y a la vez a orientarlos, enmarcarlos adecuadamente y rebatirlos, incluso antes de que se formulen. Gran parte del razonamiento y exposición de una cuestión puede consistir así en la interiorización de un oponente, o la creación de la imagen virtual de un interlocutor más o menos distante de las propias posturas—un oyente resistente, como diríamos adaptando la noción del lector resistente de Judith Fetterley. Así, como Whitman, contenemos multitudes—y no sólo dialogamos con quienes tenemos delante, sino con nuestra versión interiorizada de ellos, ya por anticipado. Y también puede un hablante comenzar su discurso de modo tentativo, próximo a los interlocutores, o haciéndoles concesiones, para a continuación ir aproximando la argumentación a su terreno, si percibe que ha logrado atraer al interlocutor a una postura más próxima de la esperada, o de la mantenida inicialmente.

Aunque también se da el caso de que muchos hablantes se adaptan bien poco al que los escucha. Es, quizá, una cuestión de pocos recursos comunicativos—o de sofisticación comunicativa en el caso de quienes sí lo hacen.

Vencer, convencer




















Lunes 28 de diciembre de 2009

Una reseña de Theorizing Narrativity

Una de las revistas llamadas Atlantis es la de la Asociación Española de Estudios Anglo-Norteamericanos. Por una razonable iniciativa de su dirección, está disponible con libre acceso en la red. En su último número, de este mes, aparece una reseña, escrita por Marta Dahlgren, del volumen Theorizing Narrativity, que edité el año pasado con John Pier—reseña positiva en conjunto. Google nos enseña, en su Preview Wizard, algunos trozos del libro en sí.

Fue un loable esfuerzo supongo, esto de currarse una publicación "de las caras" en Berlín y Nueva York. Pero poquito a poco voy desapareciendo de las publicaciones académicas. No sé si tendré ímpetu o ganas de volver a aparecer por ellas. Sobre todo visto para lo que me valen— cero puntos me dieron por todas ellas, en el último recuento. Así que la alternativa es o tumbarme a la bartola y pasar de la Academia, o irme a trabajar a un sitio menos corrupto, donde no estén trucadas las oposiciones y los baremos.

Pero vaya usted a saber qué planteamientos tendremos sobre nuestra carrera dentro de un año, o de diez. Las cosas han resultado ser bastante impredecibles, y nada hace suponer que vayan a cambiar.

Acción, Relato, Discurso

Domingo 27 de diciembre de 2009

For no one

Puestos a revolver entre viejas canciones, sale del baúl de los recuerdos ésta de los Beatles.







Where Are You Tonight? (Journey Through Dark Heat)



Sábado 26 de diciembre de 2009

Lucille

Country-vals que cantaba Kenny Rogers.




Les faux soleils




Hypertext in Hindsight

Por la red encuentro esta reseña que escribí hace trece años del libro de George P. Landow, Hypert-Text-Theory (1994)—está junto con otras del número de 1997 de la Miscelánea, que también editaba yo por entonces—incluso en edición electrónica. Aquí hay otra versión más legible que colgué más adelante, cuando la edición electrónica desapareció de la web. Ahora ha reaparecido mejorada.

Landow era profesor en Brown University, y cuando estudié allí en los ochenta ya pude ver algunos de sus montajes hipertextuales, como The Victorian Web, una base de datos hipertextual que ya entonces, offline, proporcionaba la ilusión óptica de lo que años más tarde sería navegar por la web, con integración de texto e imágenes, enlaces hipertextuales, y archivos multimedia. Tenían en marcha, en el Centro de Semiótica, varios proyectos hipertextuales, algunos de creación, otros de teoría en plan duro, empezando por lo que se llevaba entonces que era Derrida. Pero yo me limitaba al word y al Mac, que bastante trabajo me daban por entonces—eh, que hablamos de los ochenta, la era de la pantalla negra y letra verde para mucha gente.

La Web, que haría Internet manejable para la mayoría de la gente, se inventó pocos años después, generalizando los hipertextos de una manera que no habría soñado ni Ted Nelson fumao. Sobre todo con la llegada de los elementos "hágaselo usted mismo" de la Web 2.0, como este Blogger en el que escribo, y ya a nivel generalizado con el "se lo damos todo hecho" de Facebook, que podríamos considerarlo la Web 3.0: pronto ya tendrá uno su propia granja virtual generada de oficio, donde tu avatar irá currando sin que te lo mires siquiera, y carteándose con los avatares de tu red social.

Pero esto quedaba muy lejos allá por los principios de los 90. Cuando Landow escribía estos primeros libros ni siquiera pensaba en Internet—la base del hipertexto era un sistema de archivos autocontenido en un ordenador, tipo Hypercard.  Ya en mi reseña me extrañaba a mí la ausencia de referencias a Internet—que se convertiría por supuesto en el hipertexto, pero eso pocos o nadie lo veían venir hasta hace quince años. Hace trece años ya decía yo esto:

Internet es, por supuesto, el hipertexto por excelencia, y se echa en falta en este volumen [en Hyper/Text/Theory]  una teorización de las modalidades hipertextuales en red y de los programas de búsqueda (web browsers), entre los que destacan actualmente el Navigator de Netscape y el polémico Explorer de Microsoft. Las capacidades técnicas de las herramientas actualmente en pleno desarrollo serán un condicionante importante de las formas que asuma la hipertextualidad en los estudios literarios como en otros campos (un efecto saludable de la hipertextualidad será favorecer la interdisciplinariedad). Como algunas posibilidades de desarrollo interesantes, mencionemos los buscadores "inteligentes" o personalizados que seleccionan la información preferida por el usuario a lo largo de las diversas sesiones, o bien sistemas de transformación automatizada de texto electrónico en hipertexto mediante el establecimiento sistemático de conexiones e información en el marco de un servidor, de un conjunto de servidores seleccionados o en el conjunto de la red, mediante sistemas estadísticos más o menos personalizados. El Word 97 de Microsoft, por ejemplo, ya incluye la posibilidad de editar un documento como hipertexto, y el Netscape Communicator está equipado para permitir al usuario medio la edición de páginas HTML.

Qué tiempos. Enseguida aparecerían sistemas como los que yo "predecía", en la forma de los sistemas de blogs como Blogger o Blogia, los detectores de enlaces que dieron lugar a Google, los agregadores como Technorati, la sindicación RSS, los retroenlaces, la integración con los avisos por correo electrónico... luego las redes sociales—y el resto es historia contemporánea.sinapsis2

Aunque en realidad el enlace hipertextual no es sino una de las interfaces que hicieron esto posible: Internet ya era en sentido amplio un hipertexto, pues para el usuario, lo esencial era no el hipertexto como tal o el html, sino la integración de un comando y una información ordenada, en forma de texto—y esto lo daban las interfaces de correo electrónico, los primeros buscadores por feos que fueran, los foros de noticias y discusión en red, y toda una serie de sistemas que venían a converger en el ordenador: el hipertexto y la web serían uno más, y el que acabaría enmarcando y organizando a los demás.  Pero esto no lo sabía ni Berners-Lee: la Web es un bonito caso—uno de los más llamativos—de serendipia exaptativa—William Gibson fue uno de los pocos que había visto, en Neuromante, algunas de las extrañas posibilidades contenidas en esta conectividad universalizada. Pero ahora mismo están pasando, sin duda, cosas extrañas en la red, cuyo significado no terminaremos de ver nunca, pues llevamos un desfase con el presente y con el futuro que posiblemente contiene.

Allá por el 93 no teníamos en mi facultad ni correo electrónico: mi hermana lo tenía en Ciencias, y yo no acababa de captar su importancia. Pero de todos modos fuimos con la Dra. Penas a exigir que nos cableasen, y pronto llegó el plan de Ethernet de la Universidad hasta nuestros Macs. Y una de las primeras cosas que hice fue poner en red mi bibliografía, con mucho texto pero poco hipertexto—gracias al programita ftp Fetch y a la ayuda de Sergio Salvador que me enseñó a manejarlo.  Como hipertexto era la cosa mínima y precaria, desde luego: el propio finder del ordenador hacía de interfaz de búsqueda... a mano. Luego, en una versión más organizada, y ya con una portada en html, puse la bibliografía en el servidor de la Facultad que llevaba Luis Julve. Y siguiendo los consejos de éste compré un Adobe PageMill que permitía hacer páginas web sin saber HTML—el antepasado del Kompozer que utilizo ahora, y por supuesto de las mayores maravillas WYSIWYG que son los sistemas de blogs y las redes sociales.  Con esta aplicación me dediqué de momento no a hacer diarios en red, que no estaba yo por la labor, sino a hacer la versión electrónica de la Miscelánea, y también la primera página web de mi departamento, aunque entonces esto no le interesaba a nadie y no había el menor interés (como no lo hay ahora tampoco) en hacer la información más accesible.

Luego, con el nuevo milenio hubo (para mí) un colapso de varios años al irse Luis Julve y entrar en precario el servidor de la Facultad. No pude modificar contenidos durante años, allí rabiando y haciendo paciencia a ver si volvía a buenas la cosa... hasta que me animé a hacer lo que tenía que haber hecho desde el principio, y me migré con la bibliografía y todos los aperos al Centro de Cálculo de la Universidad, donde me dieron un espacio del cual me temo que abuso, pero me aguantan de momento. Allí empecé el año 2004 a colgar en red mis publicaciones, y empecé la primera versión del blog que estamos leyendo. Aunque inmediatamente me pasé a los sistemas automáticos que habían aparecido entretanto—a Blogia, y a Blogger, empecé más a pedales, reproduciendo con desfase la evolución que habían seguido las cosas fuera de mi horizonte. Luego me abrí un fotoblog en Flickr, un videoblog en YouTube... y apareció Facebook, que succiona e integra todos estos sistemas—y a toda la gente: este año se ha apuntado toda mi familia a Facebook, aunque yo llevaba años ahí esperándoles en solitario sin red social en la red social. Y aún soy el que más postea, creo, pues ahí van a parar las cosas que pongo en otros blogs.

En el caso de este blog elabora Facebook un duplicado automático—con unas versiones un tanto patateras de lo que encuentra en él, pero va mejorándose: igual un día hasta aprende a poner guiones largos.  Los vídeos de YouTube que pongo en mi blog se los salta, pero por otra vía pasan allí automáticamente sin problemas, al igual que las fotos de Flickr. Así que mucho adelantado tiene Facebook para convertirse en el agregador universal en red. Aquí el que más integra es el que se acaba llevando el gato al agua—only connect, que decía E. M. Forster, y no sabía ni lo que decía.



Me enlazan en Brown University





Viernes 25 de diciembre de 2009

Gonna Change My Way of Thinking

Una pesadilla de canción, buf.... (No me refiero al resultado, je—sino a las dificultades para tocarla. Salvadas gracias al Quicktime y al iTunes).





Creo que Bob Dylan también la tocaba con truco y con ayuda, pero no me hagan caso.

Simple Twist of Fate





Jueves 24 de diciembre de 2009

The Magic of Christmas Day

Una bonita canción de Céline Dion, y felices fiestas a quienes pasen por aquí—y, vale, también a los demás.





A New Day Has Come





Miércoles 23 de diciembre de 2009

It's Only A Whiter Shade of Pain

Ensayando ensayando, entre los múltiples telefonazos que hoy se me han juntado para asediarme por alguna razón, voy extrayendo estas dos canciones. De Katie Melua y Procol Harum.

It's only pain:




A whiter shade of pale:





Semilla negra





Martes 22 de diciembre de 2009

Ways in which culture drives evolution

An article in the forum On the Human, by Mark Stoneking, discusses ways in which cultural developments, far from "preventing" or putting a stop to human evolution, may be actually driving it. The issues are focused from the viewpoint of a molecular geneticist—natural selection of certain genes under specific cultural conditions, lactose tolerance, sickle-cell anemia, etc. I add the following comment:

Perhaps the most relevant ways in which culture may drive human evolution are left undiscussed. One: weapons of mass destruction (or their environmental equivalents). Once humans acquire the power to destroy most of their own populations, and use it, the surviving gene pool may show significant statistical variations with respect to the previous one. Perhaps hypothetical yet, but don’t rule it out. Two: Differential reproduction in different cultures. E.g. here in Spain slightly more than one child per couple; African populations have other habits. Chinese policies about number of children, etc.- All of that is relevant. Three: Increased communications mean an increased choice of mates for sexual selection. Some people likely to get married in a small agricultural community are likely to stay unmarried, with their genes de-selected, in a different régime of communications. And there may be other issues as well.

Adam's Tongue 6: Nuestros ancestros en sus nichos


Lunes 21 de diciembre de 2009

Redes, regiones y públicos

El tercer capítulo de The Presentation of Self in Everyday Life, de Erving Goffman, se titula "Regions and Region Behaviour"—tras estudiar los sujetos actores y su organización en grupos, ahora estudia el espacio preparado para, y acotado por, la interacción pública. Añadiré algunas observaciones sobre la aplicación de estos conceptos a la interacción en red y a los blogs.

"Una región puede definirse como cualquier lugar que está delimitado en cierta medida por medio de barreras impuestas a la percepción.  Las regiones varían, naturalmente, en la medida en que están delimitadas y según los medios de comunicación en los que se dan las barreras a la percepción" (106).

En el espacio humano físico: fronteras, espacios públicos y privados, instituciones con o sin acceso, puertas, cristales, cortinas...  Goffman señala cómo determinados tipos de actuación e interacción van unidos a determinados espacios o los requieren, y viceversa, cómo los espacios están habilitados para la organización de la interacción. Los números o espectáculos desarrollados por los equipos tienen su espacio—y su tiempo, pues otras barreras son las temporales.

Los distintos medios de comunicación pueden entenderse, según sugiere Goffman, como distintas regiones, con sus subdivisiones o barreras inmateriales, que acotan temporal y "espacialmente" (pero aquí el espacio es muchas veces virtual) las distintas interacciones. En los medios electrónicos hace falta disponer de la señal adecuada y del receptor adecuado—lo cual es ya una acotación o barrera, por pública que sea la interacción. Cada medio (radio, TV) está acotado en cuanto a su capacidad de transmisión y la gama de señales disponibles. Internet, por su naturaleza más distribuida, es en sí mismo un gigantesco espacio público de interacción, una región a la vez tecnológicamente acotada e inmensa, con sus propias barreras virtuales, obstáculos, y espacios acotados—cada página, blog o sitio web es un espacio tal.

Las regiones tienen, según Goffman, una estructura teatral, con una "delantera" o escenario donde tiene lugar la interacción pública, y una "trasera" o bambalinas, donde los actores se ocultan a la vista del público y se cuecen las cosas no visibles en presentación pública. La Red es en gran medida un escenario o delantera, pero también puede haber secciones con carácter de bambalinas, relativamente a otras—por ejemplo lo que sólo ve el administrador de un sitio. Aunque gran parte de las bambalinas de la red están en los ordenadores personales (o institucionales) de cada cual, y son lo que está offline— lo que está online es en este sentido (en mayor o menor medida) más público—por oculto que pueda estar es accesible para un hacker.

Un frente de interacción puede tener un equipamiento semiótico o instrumental unido a la actuación en cuestión: una "ambientación" (setting) que muchas veces es parte esencial de la interacción: la consulta de un médico, por ejemplo (que también tiene su trasera o bambalinas). Goffman distingue entre cortesía, el tratamiento directo verbal o gestual entre los actores y el público, y decoro—o sea, el comportamiento y palabras de los actores en público, a la vista o alcance auditivo del público, aunque no con el público. Hay normas de cortesía y de decoro en Internet como las hay fuera de red. El término netiqueta podría incluir ambas dimensiones, cortesía en red y decoro en red: uso correcto de imágenes, respeto a la privacidad, adecuación lingüística, tono y tratamiento adecuado, etc.  En cuanto al setting, cada sitio web viene por definición con su instrumental semiótico que no sólo lo identifica sino que lo constituye: aspectos como  nombres, logotipos, decoración, etc. pueden ser secundarios y variables, pero como parte de la ambientación del local (o quizá sea mejor decir del como parte del instrumental) habría que incluir las distintas funcionalidades comunicativas de cada sitio web: posibilidad de interacción, acceso a información sobre novedades, comentarios recientes, visitas y contadores, etc.—cuestiones todas que pueden ser más o menos públicas, más o menos parte del frente o escenario o de las bambalinas inaccesibles del sitio web.
jesus comes
Las cuestiones de maneras de los actores son más relativas a la cortesía; las cuestiones de su apariencia son más relativas al decoro.  (Luego distingue Goffman entre aspectos morales e instrumentales del decoro que debe observarse en cada local o cada encuentro social). El decoro tiene mayor alcance que la cortesía, por el mismo hecho de que puede ser examinado por el público aun en ausencia de ninguna acción concreta por parte del actor: "Los actores pueden dejar intencionadamente de emitir expresiones, pero no pueden evitar el emitirlas espontáneamente" (108).

Todas estos conceptos conectan con las reflexiones de Goffman, en otros libros, sobre el orden público—y también sobre lo sagrado cotidiano. En lo sagrado cotidiano se incluye la persona del otro; y los requisitos de decoro de los locales sagrados (iglesias, santuarios etc.) forman igualmente un continuo con el decoro requerido en los locales de trabajo u otros lugares públicos.

Una forma de decoro a mantener en el lugar de trabajo es la de aparentar que se trabaja (se esté trabajando o no). Es decir, es indecoroso  no trabajar y dar señales de que no se trabaja, o trabajar emitiendo señales de que no se trabaja, mientras que no es indecoroso no trabajar y emitir señales de que se está trabajando. Será improductivo o inmoral o ilegal, o engordará, pero no es indecoroso.

Hay distintos grados de confianza, o de estar en el ajo en un equipo de trabajo, para controlar quién tiene acceso a las traseras o bambalinas, y a conocer el grado real en el que se está cumpliendo con las tareas oficalmente proyectadas. En lo más hondo, cada trabajador es su propio inspector, y uno de los últimos recovecos de las bambalinas está en la cabeza de cada cual, en el conocimiento de cada actor sobre su grado de cumplimiento con las apariencias proyectadas ante los demás miembros del equipo. Pero volvamos sobre las bambalinas entendidas de modo más general, o espacial-interaccional. En las bambalinas se manifiesta todo lo que se oculta en el escenario público:

"Una región trasera, o bambalinas, puede definirse como un lugar, relativo a una determinada función o actuación, en el que la impresión alimentada por la actuación se contradice a sabiendas y por sistema" (112)

La organización colectiva de la acción y del trabajo requieren cierto grado de ilusionismo, montar un número para el público, y hay aspectos indeseables pero necesarios para la función que no pueden mostrarse; se reservan para estos lugares separados por una barrera perceptual, a los que en principio no puede acceder el público. Todos llevamos nuestro teatro portátil—las mujeres más, dice Simone de Beauvoir, la feminidad requiere un plus de actuación y de interiorización de esa actuación. De ahí la relación especial de las mujeres con las bambalinas de los lugares públicos, los aseos—y si es posible en grupo. "Gestión de impresiones (Impression management)", llama Goffman a todo este control de lo que se muestra y de lo que se reserva para petit comité, o para el petit comité de uno mismo—como siempre, esta teoría de la interacción de Goffman forma un continuo con una teoría del sujeto, lo que hemos llamado interacción internalizada, o el teatro de la interioridad, que nos constituye como sujetos. Es otro de los aspectos que me interesa resaltar. El sujeto está internamente constituido por esta organización del trabajo, de grupos, de impresiones públicamente proyectables, etc.—que parecerían cuestiones externas. Cada sujeto se autocomunica por referencia a los demás: a la red social que lo liga a los otros y así también lo estructura desde dentro. Lo interno es una exterioridad más asimilada, y es la complejidad de su interacción social lo que en última instancia da complejidad y profundidad a un sujeto. Aunque los actores estén representando una obra, no por eso dejan de actuar en el gran teatro del mundo; entre estos dos niveles de actuación hay una relación parecida a la que hay entre subjetividad o fuero interno e interacción social externalizada.

La gestión de impresiones encuentra un terreno particularmente favorable en los medios de comunicación no presenciales, pues hay mucho margen para controlar las expresiones voluntarias que se quiereb proyectar y sobre todo para restringir las involuntarias. Y por lo general la tecnología misma usada se encarga de aislar suficientemente las bambalinas por un lado y el escenario público por otro.

La multiplicidad de personalidades de cada sujeto va asociada (es la teoría del yo relacional) a los roles sociales que desempeña y los requisitos organizativos, profesionales, etc. de cada posición. El sujeto es la suma de todos estos escenarios públicos. Pero cada uno de estos escenarios públicos en los que aparece y hace su número tiene sus propias bambalinas, que en parte se solapan y en parte no (al igual que hay una etiqueta de la aparición en público, hay una etiqueta de las bambalinas, que es un espacio compartido con otro público, el del propio equipo. Goffman dice que en las bambalinas "el actor puede relajase: quitarse el frente público, dejar de pronunciar sus parlamentos, y salirse del personaje" (112)—pero todo esto sucede relativamente, en el espacio de interacción entre la obra representada en equipo (el trabajo, el grupo de amigos, etc.) y la que sigue representándose entre bambalinas (el grupo de amigos, la pareja, etc.).

Gran parte del trabajo que se ofrece al público, observa Goffman, ha de hacerse efectivamente en las traseras del escenario, en el espacio de trabajo al que no accede el público, que sólo viene a traer o llevarse su producto. La cocina, para los cocineros. Pero siendo que hay un tabú de la invasión indebida de este espacio, habrá toda una gramática del anecdotario que tiene lugar cuando no se sigue la norma y el espacio trasero queda a la vista: por invasión deliberada, o accidental, por exhibición indecente de hombres trabajando, etc. Los accidentes que conectan de modo imprevisto los dos tipos de espacios dan lugar a conflictos y contradicciones: micrófonos abiertos en los estudios de radio, disputas entre el personal de la trastienda que son oídas por los clientes, etc.

Otro motivo de exhibición impúdica puede consistir en revelar que las relaciones públicas de los miembros del equipo no son lo que aparentan ser (–decíamos que los equipos tienen mucho que ocultar—). A veces los roles del equipo son variables: entre bambalinas son de una manera, en público de otra. Utilizar un tipo de cortesía en otra situación es descortés, o incluso obsceno: y esto se aplica a cuestiones como el lenguaje utilizado, el atuendo apropiado, las posturas o gestos, la familiaridad de la interacción, etc. Goffman se remite a su experiencia como sociólogo infiltrado en un hotel-restaurante de pueblo:
ppch
"Dadas, pues, las diversas maneras en que la actividad de la cocina contradecía las impresiones alimentadas en la región de los huéspedes del hotel, se entenderá por qué las puertas que llevaban de la cocina a otras partes del hotel eran un punto doloroso permanentemente en la organización del trabajo" (118)

—a unos les convienen cerradas, a otros abiertas; y por pocos momentos que se abran, a veces dejan traslucir esas puertas lo que no se debe, etc.

El orden público convencionalmente supuesto y mantenido se ve así atravesado por interferencias de la realidad—del otro régimen informativo que resulta no de las barreras teóricas a la comunicación entre espacios y roles, sino de las efectivas. Es lo que sucede con las paredes delgadas y los vecinos: "Aquí los vecinos que puede que se conozcan muy poco entre sí se encuentran en la situación embarazosa de saber que cada uno de ellos conoce demasiado bien al otro" (120).

Y, volviendo al las cuestiones de Internet, se puede observar un fenómeno de interferencia de espacios comparable. La red es un gran espacio público, en el que muchos sujetos pueden expresar distintas facetas de su actividad pública o "públicamente privada", si se me entiende—en vídeos de YouTube, blogs personales, comentarios de Facebook, etc. Existe un potencial de accesibilidad pública de información sobre las personas en diferentes roles o facetas que no existía antes: para un círculo de amigos y conocidos (que no necesariamente conocen al sujeto en todas sus facetas, o más bien necesariamente no lo conocen en todas sus facetas), para vecinos, para compañeros de trabajo y otros tipos de equipos, o para desconocidos totales).  Internet abre un nuevo espacio potencial para la expresión de diferentes roles, pero a la vez tiende a colapsarlos todos, por la conectividad inherente al medio, por el desarrollo de herramientas de búsqueda que superponen resultados de diferentes procedencias, etc.—pensemos en la típica búsqueda de Google sobre cualquier persona que conozcamos.

Los sujetos desarrollan pues estrategias para impedir este colapso de los roles—de ahí los alias, nicks, alteregos y avatares que proliferan en la red, como remedio a este peligro que supone el verse manifestado públicamente de maneras inadecuadas para el rol más deseable. Por cierto, el rol más deseable (en público) suele ser el rol profesional, el ciudadano con responsabilidades: así que los yoes privados se han de batir en retirada y refugiarse en las bambalinas de los nicks,  donde se superponen de este modo la autenticidad libre de responsabilidades con la fantasía y ficcionalización del yo a través de sus deseos. Claro que la identidad en red siempre es precaria, y se pueden reproducir allí las mismas dinámicas que en la realidad no virtual, o supuestamente no virtual. Una vez se ha delimitado el nick como trastienda del yo, pueden darse los mismos fenómenos de ruptura de límites y transferencias indeseadas entre estas nuevas bambalinas públicas y el yo profesional u oficial públicamente presentado en red.

Un blog multifacético, como el mío, que sea a la vez personal y profesional, es un fenómeno muy propio del nuevo medio, y a la vez relativamente atípico. Como el propio medio (Internet, la red) tiende a superponer aspectos del sujeto que en otro régimen de comunicaciones se considerarían incompatibles públicamente. Un blog temático evita este problema acotando severamente el tipo de manifestaciones del bloguero que son aceptables a través de ese medio. Lo cual no impide a un bloguero tener diversos blogs temáticos o personales, modulando de diversas maneras su presentación en estos espacios públicos. Pero a menos que se reserve para la trastienda la conexión entre estas facetas, existe la cuestión de la fácil transferencia, a golpe de click, de una identidad, o rol en red, a otra. Podría escribirse toda una gramática, también, de las maneras en que se producen estas interferencias de roles y regímenes de presentación pública, o internetferencias.

Unas inter(net)ferencias más llamativas que las producidas en el seno de la red son las que se dan entre el espacio público ordinario y el mediado por red. Por ejemplo, si hago pública cierta información (personal o no) por la red, nunca puedo saber en qué medida esa información es realmente conocida de modo público o es ignorada totalmente—caso éste el habitual y que podemos tomar como la norma, pero claro, hay excepciones. De modo que a la existencia social ordinaria se superpone una existencia fantasmal que sería la mediada por red, en la que otras personas quizá conozcan otros aspectos de nuestra persona, ideas, escritos, imágenes, opiniones, etc—al margen de los que manifestamos en la interacción ordinaria.  Esto puede dar lugar a una paranoia panóptica reticular. Es un síndrome que antes aquejaba únicamente a los escritores, o a los famosos, y que ahora se puede generalizar más y adoptar nuevas formas. Aparecen así nuevas modalidades y dimensiones de lo que Goffman llama la gestión del frente público, o (inversamente) control de bambalinas. Es un problema, insisto, no nuevo, pues "no se puede estudiar ningún establecimiento social en el que no se dé algún problema de control de las traseras del escenario" (121), pero sí puede manifestarse de maneras diferentes en espacios (virtuales en este caso) diferentes, y en modalidades de interacción diferentes.

Goffman comenta la separación de espacios de trabajo público y ocultos al público, la separación entre espacios de trabajo y ocio, la de baños y servicios para necesidades fisiológicas frente a lugares públicos, los lugares en las viviendas que hacen de frente (salón) y traseras diversas (cocina, dormitorios)—toda una arquitectura y coreografía del control de impresiones. A veces un espacio público se vuelve su propia trasera privada a otra hora, o cuando se ha retirado el público; otras veces la separación espacial es imaginaria o convencional (no hay barreras) y es el tipo de trato, el lenguaje, la interrupción del trabajo, los gestos, o una ligera separación física, la que señala qué espacio es el público y cuál es el privado: "Invocando un estilo de traseras de escenario, los individuos pueden transformar cualquier región en una trasera de escenario" (129)—o intentarlo, claro. Todo esto está sujeto a redefinición y a improvisación situacional—lo cual no quiere decir que en ocasiones las convenciones no sean extremadamente rígidas y detalladas. Las ceremonias solemnes o las apariciones públicas de los reyes y autoridades son una pesadilla, claro, pero en el caso de los reyes también la vida privada es un espectáculo en diversos grados de privacidad convencional.  Los reyes salen de un escenario formal para pasar a interpretar el papel de que están distendidos, con una informalidad formal. Pero todos somos un poco reyes en este sentido.

Isabel de Inglaterra (la primera) y Jacobo su sucesor ya decían que los reyes son como actores en un escenario, donde todos los contemplan. A este respecto me acuerdo de una bonita escena metateatral en el Enrique V de Shakespeare, filmado por Laurence Olivier. Esta película nos muestra la obra siendo representada en un teatro isabelino, en el que el público de la corte ficcional se confunde con el público del teatro que asiste a la obra. Pero también vemos las bambalinas del teatro, que se confunden con las bambalinas de palacio. Cuando entra el rey, o el actor principal, a escena (es Olivier) vemos muy bien tanto la superposición metaficcional de papeles (el gran actor cinematográfico Olivier, el gran actor teatral Burbage, el gran actor histórico Enrique) como el paso de las bambalinas al escenario público, de la corte y del teatro. No hay un paso al escenario público del cine, pero queda sugerido por analogía—es genial el carraspeo de transición justo en el momento de franquear la puerta que lleva de un rol a otro, aunque esta selección empieza justo al suprimirlo.





Obsérvese que el "rey" (pero es el actor Burbage, estrella de su tiempo) hace una reverencia al público antes de entrar del todo en su papel, y también al retirarse. Y es que, como dice Goffman, "uno de los momentos más interesantes en los que observar la gestión de impresiones es el momento en que un actor deja la región trasera y entra el lugar en que se encuentra el público—o cuando vuelve de allí—porque en estos momentos se puede detectar una manera magnífica de ponerse y quitarse de encima el personaje" (121). El personaje de "nosotros mismos", normalmente, el sujeto "como él mismo" o "haciendo de él mismo", like himself, que decía Shakespeare (Enrique V, acto I, coro).

En la red el problema de las entradas y salidas del personaje queda en cierta medida obviado, en cada uno de los espacios y sitios web, por el hecho de que la comunicación textual, a distancia, es mucho más controlable que la presencia física, y la mera separación entre el tiempo y el espacio del público y los del emisor, obvian en cierto modo el problema. Pero sólo en cierto modo, pues como hemos dicho la red superpone al menos potencialmente distintos tipos de aparición "en red" del sujeto, interpretando distintos papeles (por ejemplo, catedrático y rockero punk, como mi compañero de facultad Doctor Túa—o yo mismo tarareando mis cancioncillas en YouTube). Es por eso que algunos lo consideran un espacio demasiado informativo, potencialmente peligroso o destructivo para la imagen que quieren mantener—incapaces de gestionar adecuadamente las impresiones allí proyectadas, con lo cual la estrategia favorecida es aparecer lo menos posible en la red, o al menos aparecer únicamente con la máscara profesional, ya que ésta es inevitable, e impedir que aspectos de otros roles y actividades, o de la vida digamos "privada", puedan superponerse al personaje oficialmente definido.

La organización social del espacio en frentes y traseras se da a todos los niveles. La política, la literatura, las instituciones, todas las actividades organizan sus rituales y ceremonias con espacios privilegiados y sus correspondientes bambalinas. La sociedad es, a un nivel dado, una gigantesca escena organizada para gestionar la presentación pública y la atención. Es la función (y la batalla) de la publicidad, las cadenas de televisión, los concursos, competiciones y premios... A un nivel determinado de atención concitada, no sólo el espectáculo público es espectáculo, sino también sus bambalinas (los pasillos del Congreso, los chismorreos sobre entrenadores de fútbol y fichajes...). Y así a muy distintos niveles todo en la vida social es escenario y bambalinas, y lo que es escenario para una persona o una función es bambalinas desde otro punto de vista, para otra función social u otro operario. Y esta división de la atención, o esta gestión de impresiones, tiene consecuencias casi infinitas a todos los niveles, pues "La línea que divide regiones delanteras y traseras se ejemplifica en todas partes en nuestra sociedad" (123). Por ejemplo, en la selección de estilos, materiales y personal (y no sólo de gestos o lenguaje): lo que se presenta en público es lo presentable, los guapos, lo caro—para las traseras de la cocina se dejan las peladuras y la cocinera gorda. Los sujetos "plenos" o socialmente autorizados se manifiestan en el escenario público —y los "socialmente incompletos" que dice Goffman, la servidumbre, los repartidores, los niños, usan la puerta trasera.  Estando organizado así el espacio físico y la actividad presencial, no extrañará que se encuentren también manifestaciones de todo tipo de esta oposición entre regiones frontales/traseras en la gestión del ciberespacio.

La oposición entre frente de escenario y región trasera es, como se ve, no absoluta, dada la superposición de funciones que se están representando; ciertos escenarios se solapan con las traseras de otras situaciones interactivas. Por otra parte, Goffman señala que hay casos mixtos entre las dos polaridades:

"no debería uno esperar que las situaciones concretas proporcionen ejemplos puros de conducta informal o de conducta formal, aunque normalmente hay una tendencia a mover la definición de la situación en una de estas dos direcciones. No encontraremos estos casos puros porque los que son miembros de un mismo equipo en relación a un show determinado serán en cierta medida actores y público de otro show, y los actores y público de un show tenderán aunque sea en pequeña medida a ser miembros de un mismo equipo con respecto a otro show. Así en una situación concreta podemos esperar el predominio de un estilo o de otro, con algunos sentimientos de culpa o de duda respecto de la combinación efectiva o equilibrio que se está alcanzando entre los dos estilos." (129)

Por ejemplo, los miembros de un equipo en actuación están divididos muchas veces por barreras de sexo, edad, etc.—pertenencias a grupos que se entrecruzan con los grupos comparables del público.  Goffman señala que "la división más importante es la sexual, pues no parece haber sociedad en la que los miembros de los miembros de cada sexo, por cercanos que sean, no mantengan ciertas apariencias ante el otro" (130). Esta superposición y multiplicidad de roles es en parte el problema que se planteaba para la definición de las "comunidades interpretativas" que quería delimitar Stanley Fish: pues en realidad siempre estamos divididos por la pertenencia a múltiples comunidades, aparte del equipo que esté llevando la voz cantante en una interacción determinada, y siempre estamos jugando a diversos juegos sociales simultáneos, aparte de la función o ritual que esté en el candelero en un momento determinado.

Hay un deseo o utopía de la teatralidad—que es librarse de ella, y alcanzar una "autenticidad" o "integración con uno mismo" librándose de esta separación entre escenario público y bambalinas. Lo identifica Goffman en ciertos sueños de progreso social o de ascenso—pero, avisa, nunca salimos del teatro. Una vez alcanzamos la posición que envidiábamos en tanto que parecía algo libre de teatralidad, resulta que sólo veíamos la fachada pública, objeto de deseo, y que la nueva posición tiene también sus propias bambalinas: "la nueva situación tiene similitudes no previstas con la anterior; ambas suponen la presentación de un frente a un público, y ambas implican al presentador en el montaje de un espectáculo, asunto que lleva todos sus cotilleos y trapos sucios a cuestas" (132-33).

Hablábamos antes de las invasiones de espacios privados, traseras o cocinas, asunto indeseable para los actores. Una cuestión parecida es la invasión de un espacio público, representación o función, por parte de un público a quien no va dirigido el espectáculo. Es un asunto del cual podemos pasar en un continuo a los estudios de Goffman sobre la interacción conversacional—cuando un tercero escucha una conversación entre dos interlocutores que no contaban con él. En Forms of Talk proporcionaba Goffman interesantes ejemplos de este overhearing.  En un artículo titulado "Overhearing Narrative" yo relacionaba esta línea de razonamiento con los interlocutores implícitos, narradores, lectores textuales, narratarios, etc. definidos por la narratología. Estas cuestiones se pueden contemplar también como la invasión de espacios privados y de funciones teatrales particulares, por parte de espectadores no buscados, por intrusos accidentales, o por espías malintencionados. Estas interferencias hacen peligrar el espectáculo en sí, y quizá también minen nuestra fe en el teatro:

"los actores tienden a dar la impresión, o tienden a no contradecir la impresión, de que el rol que están interpretando en cada momento es su rol más importante, y que los atributos que allí proclaman o que allí se les atribuyen son sus atributos más esenciales y característicos. Cuando los individuos contemplan un espectáculo que no iba dirigido a ellos pueden, por tanto, desilusionarse con respecto a este espectáculo, además de con respecto el espectáculo que sí les iba dirigido." (138)

Así pues, son indeseables las asistencias a actos religiosos por parte de los descreídos, o la asistencia de musulmanes a las misas, o de los cristianos a los rezos musulmanes, o de los ateos a cualquier tipo de misa negra o blanca. Aunque no veo yo casos tan claros de que la fe en el propio espectáculo se vea minada por contemplar al vecino en su teatro. Nuestro propio show suele concitar nuestra adhesión inmediata; de hecho no lo vemos como tal show sino como "la realidad". Sea como sea, para mantener la realidad bien ordenada, y evitar interferencias de espectadores no deseados, es importante la gestión de roles a que aludíamos antes, estableciendo separaciones claras, o conexiones medidas, entre los diversos espectáculos que ofrecemos. En la práctica esto supone una segregación de públicos:

"La respuesta a este problema para el actor es segregar sus públicos de manera que los individuos que los contemplan en uno de sus roles no sean los individuos que lo contemplan en otro de sus roles" (137)

—pues pueden producirse efectos incómodos que van desde la incomodidad a la obscenidad. Las visitas de familiares o novios al puesto de trabajo de uno son un ejemplo, o la presencia de párrocos y monjas en la piscina. Aunque todas estas anormalidades se normalizan en cuanto la gente desarrolla expectativas y protocolos de actuación. Lo malo son las superposiciones inesperadas e incómodas de roles y papeles, que dejan al actor sin saber por dónde tirar ni qué rol adoptar, a cuál de sus muchas personalidades darle prioridad. Pues cada uno de nuestros conocidos espera de nosotros un determinado tipo de espectáculo y actuación. Es todo un arte de la personalidad y de la vida social, el de combinar roles con sprezzatura, sin dejar traslucir incomodidad ni dudas ante un intruso inesperado—se hace todo más fácil para todo el mundo.  Pero todo arte fino es un arte escaso, y

"rara vez se puede hacer esto con suficiente suavidad como para conservar la ilusión del recién llegado de que el show que de repente ponemos en marcha es el show natural del actor. E incluso si esto se consigue, es probable que el público que ya estaba presente tenga la sensación de que lo que estaban tomando por el yo esencial del intérprete no era algo tan esencial". (139)

Y esto se complica si es todo un equipo el que debe coordinar sus actuaciones ante la nueva situación creada por la llegada de una mirada externa. Es de esperar una cierta paralización de la función, mientras la persona en quien se concentra la interferencia de círculos sociales o de espectáculos suda y sale del paso lo mejor que puede, animando la función con entusiasmo fingido, ante la mirada de los Otros—que ya se sabe que son l'enfer en persona.pope

Ya en el origen de la cultura escrita se preocupaba Platon (en el Fedro) por este asunto de la segregación de interlocutores, y por su imposibilidad en el nuevo régimen, pues el autor no está presente en el escrito para controlar quién lo lee—de modo que los escritos van a parar indiscriminadamente a unos y otros públicos, a los que entienden y a los que no, problema especialmente delicado éste en el caso de que haya armarios de los que no se quiera salir.

En suma, con respecto a las regiones y roles en red... el problema no tiene solución más que parcial. La red amalgama todas las regiones y escenarios, a la vez que los mantiene nominalmente separados—proporcionando así una visión panorámica abreviada de las actividades de una persona allí visibles, y los numeritos que monta en sus diversos avatares y encarnaciones. La solución: volverse invisible para Google, el gran amalgamador—algo que muchas personas de momento van consiguiendo sin problemas, o sin proponérselo.  Segregar los roles de uno por la vía de no aparecer en la red, quizá lo más recomendable para quien quiera tener una fachada oficial bien apañadita al modo tradicional. Y, si no, hacer una sabia distribución de identidades, roles y públicos. Hay que ser conscientes de que todo el mundo puede leer lo que escribas—en un blog o en un libro, sí, pero más en un blog, pues las máquinas nos leen rápidamente, y lo que encuentran lo exhiben en este nuevo escenario. Y hay que llevar por delante, por tanto, que gran parte del público que asista al show será un público imprevisto, y con frecuencia inoportuno.


El mundo social como presentación y (re)presentación













Domingo 20 de diciembre de 2009

La Javanaise (2)

Si hiciese buen día estaría tocando la guitarra al sol en lugar de dar aqui la vara en YouTube. Mais hélàs...





L'important c'est la rose




A Whiter Shade of Pale



C'est écrit 2


Sábado 19 de diciembre de 2009

Case Histories

Case Histories es una novela sobre traumas, insatisfacciones y misterios, de Kate Atkinson (2004). Está centrada alrededor de Jackson Brodie, expolicía y ahora detective, hombre recto y fiable, pero maltratado por la vida y por su ex, Josie.   Jackson quiere con desesperación a su hija Marlee y teme perderla por su mala relación con Josie. Sueña con jubilarse y va resolviendo sus casos, un poco por azar y un poco por intuición, mientras oye Emmylou Harris; al final, tras recibir varias magulladuras más de la vida, hereda una fortuna de una anciana de gatos a la que ayudaba a veces. Claro que tiene que evitar las asechanzas del malvado sobrino que esperaba heredar él, pero lo consigue con la ayuda de su amigo el negrazo Howell. Con esto Jackson se jubilará y hará el viaje que soñaba hacer a Francia, en compañía de dos de sus clientas, hermanas que pierden las bragas por él, Amelia y Julia Land.  Y el peligro de que Josie se llevase a Marlee a vivir a Nueva Zelanda se conjura más o menos...

Dos misterios o casos abiertos resuelve Jackson y otro no, antes de cerrar su garito y vendérselo a su antipática secretaria. Resuelve el misterio de la desaparición de Olivia, hermana pequeña de Amelia y Julia, treinta y cuatro años antes, en 1970 (—dormía en el jardín con su hermana Amelia, y se volatilizó sin más, llevándose a su muñeco Ratón Azul). Resuelve también Jackson el asesinato de Laura Wyre, hija de su gordo cliente Theo, a manos de un misterioso demente que la acuchilló en la oficina en 1994. No resuelve el paradero misterioso de Michelle, la hermana de su clienta Shirley, aunque casi se da de narices con el coche de ella mientras huía del malvado sobrino. Que acaba en la cuneta por culpa de Michelle.
carapuzzle
Cada caso se resuelve tirando de hilos mal tirados antes. Ha muerto Victor, el antipático padre de Amelia y Julia. Estas casi celebran su muerte, y Jackson asiste a una parodia de funeral. Al visitarle en su lecho de muerte y remover la casa, ha aparecido el misterioso Ratón Azul escondido en su escritorio. Así que le encargan a Jackson que investigue. En realidad Amelia calla un recuerdo mal suprimido de abusos sexuales de Victor a una cuarta hermana, Sylvia—que ahora es monja. Y es entrevistando a Sylvia como Jackson desvela la verdad—fue Sylvia, la víctima de abusos—y mala cabeza—la que asfixió a la pequeña Olivia por imprudencia, intentando hacerla callar. Y Victor, peor cabeza, la enterró en el jardín de la vecina—la de los gatos—intentando evitar sin duda una investigación a fondo.

A Laura Wyre no la mató un demente al azar, ni nadie que buscase a su padre. La mató un chiflado que se había enamorado de ella y la venía siguiendo. Pero para dar con él hubo que dar con la única que sabía la historia, la ex mujer de un profesor de Laura al que fue a visitar un par de veces. Y para saber de esas visitas había que entrevistar a una compañera de clase que es la única que lo dice, y localizar a la ex después de ver que no daba nada la visita al profesor (que había intentado propasarse con Laura).

Michelle cambió de identidad tras años en la cárcel. A la que fue por asesinato de su marido, a hachazos, delante del bebé—en un momento de tensión de pareja. Al menos eso creemos al leer la primera versión del asesinato... pero hay truco, el narrador nos oculta arbitrariamente la verdad, que es que por mucho que le tentase a Michelle darle un hachazo a su marido, quien se lo da efectivamente es su hermana Shirley, la que será clienta de Jackson, que pasaba por allí, ve la pelea y resulta extrañamente resuelta a la hora de cargarse al cuñado. Será Michelle quien cargue voluntariamente con la culpa, dejando a su bebé para que lo críe Michelle...  Pero este caso queda sin resolver, y Jackson no descubre ni dónde está Michelle, ni el paradero de su bebé desaparecido. Michelle está huyendo de su boda  con un aristócrata campestre, escapando preñada y en su Mercedes, posiblemente fugándose con el párroco. Si todo pega, su primer bebé debe ser ahora una joven mendiga callejera que acaba de compañera de piso del gordo Theo, a quien ha salvado de un ataque de asma.

Se ve que las historias de los personajes se tropiezan por azar—Binky Rain, la anciana de los gatos, es vecina de los Land; el mercedes de Michelle (ahora Caroline de momento, huyendo de su nueva vida para empezar otra más) manda a la cuneta al sobrino de Binky—; unos capítulos narran preliminares, cuando comenzó el caso (1970, 1979, 1994) y los capítulos de Jackson lo llevan de un cliente a otro y un caso a otro. El caso de Shirley/Michelle lo deja por ética, habiéndose acostado con la primera sin saber que estaba casada. Los demás se resuelven bien; Jackson es un varón castigado y eficaz que gusta a su autora tanto como a las Land.  De éstas una parece destinada a ser pareja nueva de Jackson, la actriz Julia. Amelia es menos atractiva y se intenta suicidar por su asco de vida y su falta de esperanzas, pero de repente se convierte al nudismo y a la bisexualidad, y oye, una revelación. Tampoco resuelve todos los traumas pendientes—Jackson lleva un par más a cuestas, el asesinato de su hermana y el suicidio de su hermano— sino que deja al lector en la posición de ver cómo se va rehaciendo la vida a medida que se van dejando atrás mal que bien. Pueden resurgir cosas inesperadas del pasado, sin embargo, que alteren el equilibrio precario—como ese Ratón Azul.

Al final acaban todas las historias demasiado unidas, quizá, con lo cual la novela se va haciendo no sólo más convencional (de detectives) sino también más novela a medida que avanza. Comienza como una colección de cuentos, con capítulos relativos a cada caso, que podrían ser perfectamente independientes, y esta transformación e integración gradual, aunque sea en dirección a lo convencional y al argumento bien trabado—demasiado bien trabado parece, después de haber empezado tan suelto— es el aspecto más interesante de su estructura narrativa. Las experiencias de desengaño ante la vida y escepticismo de Jackson también valen lo suyo—y en conjunto la novela se lee muy bien y hay herencia al final, aunque haya traumas inconclusos y malos que queden sin castigar.

Lo esencial es no dejar que crezcan los problemas y mantenerlos en dimensiones tratables. A Jackson le han dejado una herencia, pero a condición de que se ocupe de todos los gatos de la anciana Binky Rain. No intenta escapar Jackson a su responsabilidad—pero, se dice, lo primero que voy a hacer va a ser contratar a alguien para caparlos a todos.

Michael Clayton








Lune (2)

Fuera brilla el sol pero dicen que hace cero grados. Así que aquí estoy enclaustrado en el estudio de la mente practicando mis canciones. Segundo, o enésimo, intento con esta de Notre  Dame de Paris:






Por cierto, nuevos intentos de localizar un micrófono que me convenga resultan en nada, así que tengo que utilizar el incorporado y acercarme mucho para que se me oiga un poco mejor. Con lo cual continúo haciendo siempre el mismo vídeo de las guitarricas, ya es marca de la casa.

¡Y felicidades a mi madre, que es su cumpleaños!  Si me saliese una canción decente te la dedicaría, mamá, pero hay que conformarse con lo que hay para elegir.

Across the Universe






Viernes 18 de diciembre de 2009

Lune




Chanson simple



Jueves 17 de diciembre de 2009

Pobre Gobierno de España

Espeluznao me estoy quedando, buscando información por aquí y por allá sobre la organización de los estudios universitarios en España. Me refiero a la pobreza (quiero pensar, pero luego prefiero no pensar, que deliberada) de la web del Ministerio de Educación y Ciencia en lo referente a universidades.  Pero si apenas les da para poner un enlace al BOE, a la actual ley de universidades.  Esto es triste, pero más que triste alarmante, y más que alarmante, indignante.

Este dibujito es lo que tiene el Ministerio que decir, al mundo mundial de la Web, sobre la estructura de los estudios universitarios en España. Y no lo habrá hecho ni la ministra ni el Director General de Política Universitaria, suponiendo que exista, ni el Secretario de Estado de Universidades, ni el Presidente del Consejo de Universidades, ni la Jefa de la Gran Cadena del Ser—  no, lo habrá hecho el becario, encima, que igual le ha dado apuro ver la web vacía.

De toda la información que presumiblemente hay en la red, ni se la busca ni se la quiere ni les importa un cuerno.  Ni unas tristes FAQs, fuck yourself. Donde más información hay, no es en el "ministerio" sino en la pestaña de "prensa". O en la sección de datos y cifras, donde hay unos pdfs. Será que el resto se les ha caído por el camino al meterlo en una caja de cartón para llevarlo del Ministerio de Educación al de Ciencia e Innovación, y vuelta.

El Consejo de Universidades, ínclito órgano, esto es lo que tiene que decirnos sobre sí, y punto. No le ponen ni un enlace a su web. Que la tiene, aunque no sea utilizable. (Por cierto que ya no saben si lo quieren llamar Consejo de Universidades o Consejo de Coordinación Universitaria).

¿Pero estos señores del Consejo habrán hecho cosas, tenido reuniones, producido documentos, algo que merezca la pena ver? ¿Podremos saber quiénes son, una triste lista? ¿Cuáles son sus competencias o atribuciones? Que nos cuenten su historia. ¿Hay normativas, resultados, algo? ¿Algo tendrán que decir sobre la Universidad? ¿No se merece este Consejo de Universidades un triste enlace en la página del Ministerio de Educación? ¿No debería tener una web inteligible el Consejo de Universidades? ¿O la Dirección General o la Secretaría General de Universidades? ¿Algo harán? Y si no hacen nada, podían empezar por hacer la web.

Está el tema de la transparencia, y de la información institucional, a un nivel.... que indigna, o alarma, o da penica. Si con las herramientas que nos da la web está la cosa a este nivel, la cosa es grave, pero grave grave.

_________________

Sí que tienen una sección de consultas—así que les he consultado por qué no incluyen más información y enlaces en la web. Pero no sé si espere respuesta.


El CCU y las áreas de conocimiento











Miércoles 16 de diciembre de 2009

Menos calidad y más legalidad

La información sobre el programa de Doctorado en Estudios Ingleses de la Universidad de Zaragoza que hay en esta página, así como en alguna otra página de la Universidad, está atrasada. El programa de doctorado actualmente vigente no puede tener "Mención de Calidad" pues ésta era aplicable a los programas no adaptados al Espacio Europeo de Educación Superior. Por otra parte, también se cita aquí un marco legal obsoleto, el Real Decreto 56/2005, de 21 de enero. Este fue derogado ya en 2007 por el RD 1393/2007, de 29 de octubre, por el que se establece la ordenación de las enseñanzas universitarias oficiales.
http://www.boe.es/boe/dias/2007/10/30/pdfs/A44037-44048.pdf
- ver disposición derogatoria.

En la sección de Profesorado de este programa han estado varios años sin constar los nombres de algunos profesores que se excluyeron contrariamente a derecho, a iniciativa de los responsables del programa, y que deberían figurar allí según ordenó el Rectorado ya en 2006 y vuelve a ordenar una sentencia judicial en 2009 (Juzgado de lo contencioso administrativo de Zaragoza nº 3, sentencia 00203/2009), en concreto quien esto escribe, Dr. José Ángel García Landa, y Dra. Beatriz Penas Ibáñez. Aun tras estas órdenes, se niega el Departamento a incluir sus líneas de investigación al mismo título que las de los demás profesores.

Por otra parte resulta atípica en la Universidad (y tendenciosa, visto el uso que se ha hecho previamente de ella) la organización del doctorado en torno a los proyectos subvencionados de unos grupos de investigación específicos y sus seminarios. Siendo que las órdenes del Rector y las sentencias judiciales han establecido repetidamente que, contrariamente a las prácticas de los directores del Máster y del Doctorado de Filología Inglesa, y de los profesores aquí listados, no puede excluirse a otros profesores de la docencia y de la dirección de tesis por el hecho de no pertenecer a determinados grupos de investigación. Ya va siendo hora de que este departamento asuma estas cuestiones, de que trate a sus profesores doctores sin discriminaciones improcedentes, y de que cumpla la normativa universitaria sin retorcerla ni buscar subterfugios ni acuñar normativas propias inauditas. Y de que actualice su información.
con referencia a: Departamento de Filología Inglesa y Alemana :: Universidad de Zaragoza (ver en Google Sidewiki)






We Were the World



Michael Jackson - We Are The World


Ray - - Michael Jackson, RIP


Martes 15 de diciembre de 2009

Imaginación, memoria y narración

(Notas de y sobre La loca de la casa, de Rosa Montero, 2003; Punto de Lectura, 2007)

"Me he acostumbrado a ordenar los recuerdos de mi vida con un cómputo de novios y de libros" (9). El orden de los recuerdos no es cronológico, sino que lo dará la narración; un orden imaginativo por tanto, ya que los capítulos del libro de Rosa Montero se centran en torno a alguna cuestión dictada temática o ensayísticamente. La memoria es el tercer ingrediente que se suma en este libro a "narración" e "imaginación", o el cuarto si sumamos los novios, y el quinto si contraponemos el presente al pasado, la niñez a la madurez (el paso de enana a mujer, dice Montero que la obsesionan los enanos, igual es por no tener hijos, vaya usted a saber...).

En todo caso, la autora borra sus huellas en lo que se refiere a novios y recuerdos; empezamos suponiendo que es un libro en primera persona fiable, de la autora "real" Rosa Montero, y luego resulta que esa Rosa Montero está parcialmente ficcionalizada, o al menos lo está su vida y su hermana gemela Martina, sin duda imaginaria, tan imaginaria como su desaparición de unos días cuando era niña. Y desde luego está ficcionalizada su aventura erótica frustrada con un olivia 8famoso actor extranjero, narrada en varias versiones, todas con final más o menos malo en la despedida y en el reencuentro años más tarde, con la distancia del olvido y la madurez y el desencanto y el desenamoramiento. Es con el tema éste del actor donde (sin saber nada de Rosa Montero) primero te preguntas si es que le falla la memoria a la autora, o si te cuenta una bola, o si (finalmente la opción elegida) todo forma parte de un plan novelístico para combinar el ensayo y la ficción autobiográfica. 

En fin, uno supone, no sabe bien por qué, que la ficción o mentira se limita a los novios y hermanas y recuerdos de infancia (no todos, ni de lejos)—pero que en ningún caso llega a los libros que acompañan a los novios en esa frase inicial.  Que si Montero nos dice que le impresiona tal autor, "la conmovedora y trágica Carson McCullers", etc., suponemos que eso no es ficción: tiene ésta un campo honesto al que aplicarse, la vida e identidad pública, y uno que sería, suponemos, ilegítimo, las ideas, gustos y sentimientos de la autora. Y su imaginación. ¡Con la estética y la ética no se hace ficción! Ni con la imaginación, aunque suene paradójico.... O al menos no parece hacerla Montero, ése sería un juego completamente distinto del que parece ventilarse en este libro. Pero me pierdo. No quería comentarlo ni criticarlo, sino recopilar las reflexiones de Rosa Montero sobre la invención y el arte de la narración, que me han parecido muy vívidas y vividas, además de certeras e interesantes. Y, como digo, creo que son, éstas sí, de Rosa Montero, y no de una narradora no fiable que se haga pasar por ella.

La infancia en las novelas rusas, tan llena de detalles luminosos, como vistos en una bolita de cristal.... A Montero le parece sospechosa esa memoria, a mí también—y así pasamos a la imbricación de narración e invención que es el centro de sus reflexiones:

"Son tan iguales esas paradisíacas infancias que una no puede menos que suponerlas una mera recreación, un mito, un invento.
   Cosa que sucede con todas las infancias, por otra parte. Siempre he pensado que la narrativa es el arte primordial de los humanos. Para ser, tenemos que narrarnos, y en ese cuento de nosotros mismos hay muchísimo cuento: nos mentimos, nos imaginamos, nos engañamos." (10)

Sobre la narración como arte primordial de los humanos, puede que no sea una exageración de novelista. Ver aquí—"Lo específicamente humano".

"De manera que nos inventamos nuestros recuerdos, que es igual que decir que nos inventamos a nosotros mismos, porque nuestra identidad reside en la memoria, en el relato de nuestra biografía. Por consiguiente, podríamos decir que los humanos somos, por encima de todo, novelistas, autores de una única novela cuya escritura nos lleva toda la existencia y en la que nos reservamos el papel protagonista. Es una escritura, eso sí, sin texto físico, pero cualquier narrador profesional sabe que se escribe, sobre todo, dentro de la cabeza" (11)

Nuestras vidas son relatos
, que van a dar al final... o al amar, o al desamar, que es el morir.... (bueno, a veces). Montero dice que en La Loca de la casa habla de vida y literatura porque para ella (y para nosotros) están mezcladas—vida y lectura, y escritura, sueños e imaginación, ficciones contenidas en la realidad, y realidad ficcionalizada en las ficciones realistas. Y la ficción de la supuesta realidad:

"poco a poco fui advirtiendo que no podía hablar de la literatura sin hablar de la vida; de la imaginación sin hablar de los sueños cotidianos; de la invención narrativa sin tener en cuenta que la primera mentira es lo real." (11)

También esto es una metáfora literalmente cierta, en cierto modo al menos. Gracias al lenguaje que la conforma y modela, o por su culpa, toda la realidad es para nosotros realidad virtual.

Y muy especialmente la vida infantil, dice Montero—entramos en la vida sin distinguir muy bien lo real de lo soñado (18), y nunca llegan a separarse del todo, sobre todo para el escritor, que a través de la inventiva está en contacto con tantas pulsiones subterráneas.

"Las novelas, como los sueños nacen de un territorio profundo y movedizo que está más allá de las palabras. Y en ese mundo saturnal y subterráneo reina la fantasía" (27).

Otro lazo que une amor y literatura (aparte de la ficcionalización del ser amado....) sería una cierta narratividad del enamoramiento, experiencia que promete una culminación... como la vida por otra parte, que también parece que nos va a llevar a una culminación que si no está aparente hay que inventársela en el más allá....

"Ni que decir tiene que esa culminación nunca se alcanza, ni en el amor ni en la narrativa; pero ambas situaciones comparten la formidable expectativa de sentirte en vísperas de un prodigio" (13)

—y debe ser esa sensación el prodigio en sí, el waiting for the miracle, porque si no, nos podríamos quejar prosaicamente de fraude.  El enamoramiento y la pasión creadora, dice Montero, nos desvían la mirada de la muerte y nos sacan del tiempo.

"También eres eterno mientras inventas historias. Uno escribe siempre contra la muerte." (13)

Algo que supongo se aplica incluso a esos escritores que como Beckett escriben siempre al borde de la muerte y desengañados de las historias. Sería el suyo un optimismo liminal—donde el optimismo y el pesimismo pierden su honesta diferencia.

"Hay un momento en que todo viaje se convierte en una pesadilla" (26)—supongo que esto incluye al viaje de la vida. Esa frase, unida a una anécdota infantil, llevó a Montero a escribir Bella y oscura, nos dice, pero igual es mentira, porque todo lo cambiamos retroactivamente:

"Visto aquel asunto desde hoy, con la perspectiva del tiempo, puedo añadir sensatas y profusas explicaciones, porque la razón posee una naturaleza pulcra y hacendosa y siempre se esfuerza por llenar de causas y efectos todos los misterios con los que se topa, al contrario de la imaginación (la loca de la casa, como la llamaba Santa Teresa de Jesús), que es pura desmesura y deslumbrante caos" (27).

No me hagáis mucho caos, pero igual el orden de las cosas es imaginario. Y qué no habremos escrito aquí sobre la distorsión retrospectiva, y la perspectiva superior del que mira atrás, cara y cruz de la misma moneda, de la organización de la vida pasada que llevamos a cuestas—que nos sale cara a veces, o que es una cruz.

Somos muchos, y quizá tengamos muchas vidas posibles o imposibles. Ser novelista para Montero es ser consciente de eso y vivirlas en cierto modo, "los narradores somos seres más disociados o tal vez más conscientes de la disociación que los demás" (28). Pueden inventar otras vidas, además de la propia, y reflejarse en ellas. Ningún espejo nos enseña toda nuestra imagen, claro.

Más ideas que le pasan por la cabeza a Montero: que, ah, las escribe pero eso le desagrada, porque "Una idea escrita es una idea herida y esclavizada a una cierta forma material; por eso da tanto miedo sentarse a trabajar, porque es algo de algún modo irreversible" (49). Sí, eso de la procrastinación lo entiendo, habla Montero mucho y bien sobre el proceso de escritura, o de no escritura; yo a veces también me pongo a hacer cualquier cosa antes que lo urgente, o lo irreversible—me hago un huevo frito, me lavo los calcetines... cosas también irreversibles. Y entiendo en cierto modo eso de que la letra mata al espíritu de la idea. Pero como soy poco cristiano, también entiendo lo contrario: que la letra limpia, fija y da esplendor a ideas tan nebulosas que si no por la letra no llegarían a expresarse nunca, qué digo, ni a pensarse. Y lo que es fijar, fijémonos en que lo escrito sólo está fijo hasta cierto punto. Vamos, que sobre este particular prefiero llevarle la contraria a Montero—me recuerda su defensa de una fluidez así vaga y flotante aquel debate sobre "la tiranía de la narración" una idea que refutaba yo (hoy hace tres años de eso). Para comunicar y expresar hay que dar forma, y decir algo. No hay tu tía. Luego ya lo modificaremos si procede, o lo modificará el lector a su gusto. Como decía, la escritura (no la mental que decía Montero, sino la que se saca del cuerpo) tira de las palabras, nos lleva de una idea a otra, y nos hace pensar cosas que quedarían sin pensar de no ser porque una frase que hemos escrito antes las hace salir a la luz. Pero bueno, Montero no es especialmente inconsistente en este punto, pues también le gusta ver el envés a las ideas y el otro lado de la cuestión, aunque a veces se fije especialmente en uno de los dos aspectos, y bien que hace, que no se puede estar en todo a la vez.

Por ejemplo cuando habla de los conflictos que tenemos constantes con el poder, micropoder en las relaciones personales, o poder político: "a los escritores", dice, "se nos suele notar más ese conflicto. En primer lugar, porque la crítica o el análisis honesto de las relaciones de poder forma parte de nuestro oficio" (54). Lo cual es cierto en parte, claro, y falso en parte, claro. ¿Será que quiere decir a los buenos escritores? Y hasta algunos de estos hay que se venden al poder de modo vergonzante (mira, no sé por qué se me ha pasado García Márquez por la cabeza... ah, sí, p. 57). De los malos o mediocres ni te cuento: relaciones excelentes con todo tipo de poderes y quereres se les dan genial. Y sin embargo entiendo lo que dice Rosa Montero. Sobre el compromiso del escritor:

"Para mí el famoso compromiso del escritor no consiste en poner sus obras a favor de una causa (el utilitarismo panfletario es la máxima traición del oficio; la literatura es un camino de conocimiento que uno debe emprender cargado de preguntas, no de respuestas), sino en mantenerse siempre alerta contra el tópico general, contra el prejuicio propio, contra todas esas ideas heredadas y no contrastadas que se nos meten insidiosamente en la cabeza, venenosas como el cianuro, inertes como el plomo, malas ideas que conducen a la pereza intelectual. Para mí, escribir es una manera de pensar; y ha de ser un pensamiento lo más limpio, lo más libre, lo más riguroso posible" (55-56)

Sigo presuponiendo que son éstas ideas de Rosa Montero, al menos en alguno de sus avatares vitales reales, y no de "Rosa Montero" la narradora de ficción, aunque claro que puede haber terreno gris aquí. Lo que quería matizar es que (ya lo dijo Gadamer) estamos hechos de prejuicios, y es un prejuicio contra los prejuicios, eso de quererse desembarazar de todos. Todo lo más podrías cambiarlos por otros. Hay algunos muy estrechos, que nos separan de lo que es la humanidad en general, o la sociedad que nos rodea. Pero otros prejuicios de una persona extravagante en su círculo inmediato puede que sean sanas ideas para la humanidad en general. Así que es inevitable un vaivén entre unos y otros prejuicios. Pero, ¿liberarnos de ellos así en bloque? Dios nos libere, que la humanidad misma ya es un prejuicio contra la naturaleza. Y que conste que prejuicios rancios yo los denuncio como el que más, y también los tengo como el que más. El debate está servido:

"Ir en contra de la corriente general es algo sumamente incómodo. Puede que la mayoría de las miserias morales e intelectuales se cometan por eso: por no contradecir las ideas de tus patronos, de tus vecinos, de tus amigos. Un pensamiento independiente es un lugar solitario y ventoso" (56)

Aunque eso no existe, Montero—lo que pasa es que cuando tenemos el viento a favor no nos damos ni cuenta,  y bien contentos que vamos.

______________________

Coincidencias. Es otro efecto de sin duda de la lógica de la narratividad, la proliferación de coincidencias. Igual que atamos causas a efectos en una explicación retrospectiva, y así creamos la impresión de una lógica inexorable que conduce hasta el presente, de la misma manera es fácil descubrir coincidencias a toro pasado, siendo que todo el arte de narrar es un arte de seleccionar y subrayar. Inevitable seleccionaremos por analogía y paralelismo y relevancia actual, y así se puebla el mundo de coincidencias. Que ya lo estaba, pero no llamaban la atención ni se salían de la estadística. Para Montero, las coincidencias desbordan el mundo de la ficción e invaden, rompiendo el marco, la realidad de la escritora:

"llega un día, cuando la novela ya está muy adelantada, en el que las paredes que separan ambos mundos parecen empezar a fundirse. Yo lo llamo la etapa del embudo, porque es como si colocaras un embudo encima de la novela, de manera que todo lo que ocurre en tu vida cotidiana empieza a caer sobre lo que escribes en una explosión de coincidencias. Aunque, bien mirado, puede que suceda justo lo contrario; en realidad, el fenómeno se parece más a una inundación: la novela crece y crece hasta anegar el territorio de lo real." (65)

Un fenómeno éste que me parece a mí que tiene más que un poco que ver con la distorsión retrospectiva. El escritor da forma a un destino, en su texto, y este ejercicio de atención hace que su atención también narrativice elementos de la propia vida—tanto más cuanto muchas sensaciones, intuiciones, sentimientos de ésta son los que se han utilizado como material de construcción para la novela.

______________________

Fantasmas. "Los fantasmas de un escritor son aquellos personajes o detalles o situaciones que persiguen al autor, como perros de presa, a lo largo de todos sus libros" (66)—como los enanos en el caso de Rosa Montero. En Bella y Oscura, por ejemplo... o, en este libro, en la portada, Rosa Montero entre enanas y enanos, ella misma una niña enana o con una extraña gemela enana. Claro que se me ocurre que en su primera aparición no son tales fantasmas, sino que sólo a base de tiempo, de repetición, de retrospección—y de coincidencias—vemos cómo los fantasmas van tomando rostro y nos enteramos de lo que nos habitaba, o de lo que nos iba a habitar y ahora nos habita, como un hábito heredado de quien fuimos.

"De modo que escribir novelas es una actividad increíblemente íntima, que te sumerge en el fondo de ti mismo y saca a la superficie tus fantasmas más ocultos. ¿Cómo no va a sentirse frágil el escritor, después de tan desaforado exhibicionismo?" (111)

 Igual estos fantasmas son de dos clases, visibles e invisibles (ya sea para el escritor, ya sea para terceros) y muchos de los fantasmas que nos rodean sólo los ven otros o sólo los verán personas aún no nacidas—en el caso de quienes vayan a ser leídos después de muertos (fantasmas ellos mismos por entonces) y que siempre son desde luego una minoría.


______________________

Vanity Fea, y Tonta. Vuelta al exhibicionismo inherente al escritor. Le sorprende a Montero el narcisismo pueril de un autor que le gusta, Italo Calvino, sus maniobras intentando patéticamente que se lean o se vendan sus obras. Vergüenzas de la autopromoción...

"He aquí de nuevo a la vanidad asomando sus ojitos ansiosos, y una vanidad además perfectamente reconocible, porque todos los escritores somos pasto de este narcisismo loco, sólo que unos somos tal vez más conscientes del ridículo e intentamos reprimirnos y aguantarnos, mientras que otros viven su vanidad como un largo viaje sin retorno" (104).

Dice que la única manera de no caer en ella es abstenerse de su uso lo más posible—algo difícil en un mundo que la fomenta hasta el paroxismo. A mí se me ocurre otra manera, la que aquí practico, que es la parodia autocomplaciente. Supongo que los resultados son discutibles, pero siendo el blog personal un género egocéntrico por definición, no se me ocurrió mejor cosa que hacer las paces con la vanidad y llamarlo al mío Vanity Fea, en homenaje a Bunyan y Thackeray. Y al periodismo posh.

La particular, o general, vanidad de Naipaul: decía éste, "No puedo interesarme por la gente a la que no le gusta lo que escribo, pues al no gustarte lo que escribo me estás despreciando" (112). Montero: "Es una frase egocéntrica y bárbara, pero, la verdad, la entiendo..." (112). Hay que intentar no depender tanto de lo que otros digan, arguye... —Pero cómo no tener en cuenta a las personas cuya opinión nos interesa, digo yo. Que haberlas haylas, aunque sean unas brujas, o unos fantasmas.

_______________________

La Posteridad. "Ya sabemos que se escribe contra la muerte, pero la verdad es que siempre me ha sorprendido y divertido el ansia de posteridad que muestran muchos escritores" (149). A todos nos espera el olvido, pero claro, hay cuestiones de grado:

"hay una inquietud difícil de soslayar, y es la curiosidad o la preocupación por la imagen que quedará de ti en la primera resaca de tu muerte, es decir, en esos meses o incluso años en los que todavía te recuerden tras el fallecimiento. ¿Qué dirán de ti? ¿Cómo cerrarán la narración de tu vida? Puesto que nuestras existencias son un cuento que nos vamos contando a medida que crecemos, adaptándolo y cambiándolo según las circunstancias, fastidia pensar que la versión final de ese relato va a ser redactada por los demás". (151)

(Y consuela entonces pensar que en realidad no hay versión final, pues única versión final definitiva es el silencio del cosmos).

Las autobiografías, dice Montero, se encuentran todas impregnadas de una buena dosis de imaginación. Supongo que sobre todo en cuanto a la hilazón que se le da a la vida, los acontecimientos que se destacan como momentos clave, los valores simbólicos que se añaden a lugares, situaciones, momentos y personas. La narrrativización de lo vivido, para hacerlo vívido.

________________________

La exploración y originalidad creativa:

En realidad lo que más intriga a Montero, puesta a hacerse estas cuestiones de posteridad, es "cómo la recordarán en tanto que escritora"— o más bien, puesto que unos la recordarán de una manera, otros de otra, y la mayoría no la recordarán, "¿qué me gustaría que dijeran de mí como escritora?" (153)—la respuesta es que luchó contra la facilidad, que "Nunca se contentó con lo que sabía" (154). Según los Goncourt, nos dice, "La literatura es una facilidad innata y una dificultad adquirida". Trabajo debe llevar sin duda eso de sorprenderse a uno mismo... y encima no es garantía de sorprender a los demás.  Dice Montero que escribe de manera diferente como periodista y como novelista: "en periodismo hablas de lo que sabes y en narrativa de lo que no sabes que sabes" (166). Sería una manera quizá de llegar a saber que lo sabes—o al menos de que lleguen a saberlo otros.

________________________

Contra ciertas feministas...  Se considera Montero feminista en el sentido de "antisexista", pero señala una presuposición errónea común a los machistas y a ciertas feministas doctrinarias: "Aunque parten desde la orilla contraria, también ellas piensan que lo que escribe una mujer trata tan sólo de mujeres" (160).

________________________

Realidad y locura. No sé si Montero se volvió loca un tiempo, con el mundo perdiendo sentido para ella, como narra aquí. Pero sí define la locura de un modo relacional y social: "La locura es vivir en el vacío de los demás, en un orden que nadie comparte" (170). No es difícil que con el tiempo vayamos descubriendo en el mundo un orden que nadie comparte, creo yo.

"Resulta curioso que la escritura pueda funcionar a modo de dique de las derivas psíquicas, porque, por otra parte, te pone en contacto con esa realidad enorme y salvaje que está más allá de la cordura. (...) La realidad no es más que una traducción reductora de la enormidad del mundo y el loco es aquel que no se acomoda a ese lenguaje". (176)

La literatura es un poco locura controlada; también la novela pone orden en el mundo: como la ciudad, dice Montero. Y sin embargo le asalta la duda de si estamos más cerca de lo real cuando tenemos una intuición del caos y del sinsentido. Vivimos una vida oficial, narrable, que nos dice quiénes somos, pero también vivimos otras vidas alternativas donde somos otras personas y donde los acontecimientos no suceden igual, como en el Tiempo desarticulado de Philip K. Dick. Así se entiende el experimento a que juega Montero aquí, narrando varias versiones de aquella aventura amorosa que la marcó a ella o a su personaje. A modo de  Historia inventada, nos sugiere la autora: pero toda la invención sale de la vida, que contiene más que la mera vida.  En el postscriptum cita a Barthes: toda autobiografía es ficcional y toda ficción es autobiográfica. 

El libro se redondea implicando al lector en esa experiencia de memoria imperfecta o alternativa, aprovechándose del pacto supuesto de que estamos leyendo ensayo, y no ficción. Es lo que algunos han llamado forma imitativa: hacer vivir al lector, en su lectura, la experiencia vital del personaje. Aquí sigue Montero un modelo que aprendió en Mercè Rodoreda, e incluye la referencia a esta autora a modo de explicación autorreflexiva. Rodoreda incluye en Espejo Roto un detalle casi subliminal, un cristal imperfecto con una burbuja—detalle que luego el lector recuerda imperfectamente cuando reaparece con variaciones:

"Muchos años y muchas páginas más tarde, el mismo personaje, tan envejecido como envilecido, vuelve a contemplar el mundo desde otra ventana. Pero hete aquí que ese cristal también tiene una tara, también muestra una pequeña burbuja, que al protagonista le recuerda algo, aunque no sabe qué. ¿Dónde había visto él con anterioridad algo semejante? Se estruja la cabeza pero no consigue atraparlo, aunque la pompa de aire le inquieta y le estremece, le rememora paraísos perdidos, promesas traicionadas, felicidades rotas. Es un mensajero del pasado y viene cargado de dolor y de melancolía. Y lo más grande, lo más maravilloso, el truco admirable de esa delicada prestidigitadora que fue Rodoreda, es que el lector siente lo mismo que su personaje; también él rememora vagamente otra burbuja cristalina aparecida con anterioridad en la novela y, aunque no recuerda cuándo ni por qué, siente que estaba relacionada con un tiempo de dicha que ahora ha terminado. En consecuencia, también el lector experimenta la nostalgia infinita, la amarga tristeza de la pérdida" (211)


Reflexividad







Lunes 14 de diciembre de 2009

La peine maximum

Mi último intento... pero no será el último. La canción es del musical francés Los Diez Mandamientos.






Mi Verona de hoy




How to apply poststructuralist feminism to a novel

—an answer to a question on how to begin to analyze a novel from the critical standpoint of poststructuralist feminism.

Well... I suppose it depends very much on the kind of novel you wish to analyze (realist, experimental, feminist etc.) and also on your own interests, priorities, etc. But I suppose one key thing to do would be trying to situate the novel in a specific historical and cultural context: these contexts are always mixed, with influences coming from local traditions, nationalist discourses, globalizing influences, etc. I would try to see how these different traditions, discourses and influences contribute to the making of women's experiences in the novel. Especially as they result in tensions (in society, with other women and men, and also internal tensions within themselves) and how these tensions and the choices women make help make the plot of the novel. Also how the narrating technique uses these different discourses and languages coming from different sources, how the discourse on women and gender "makes" the female characters in the novel. I suppose one essential thing is the basic contrast between traditional images and roles of women (religious or cultural customs, etc.) and the more global, fluid, movable postmodern subject, less constrained by local culture and more by global, "modern" discourses and experiences. But this may result in those tensions, fractures, etc. which are the interesting thing to analyze...  Hope that helps. Are you thinking of a specific novel? Although most probably I won't know it, there are so many books in the world... but look, books there are many, but basic kinds of human conflict and experience, there are fewer. That might provide a starting point.

Bapsi Sidhwa's novels seem to be highly conscious of their political and historical context themselves, so the analysis should be at least as politically aware as the novels themselves —of course also criticizing her position or taking a critical distance if you feel your position as a critic on the issues she depicts is not fully coincident. There is much matter for discussion there: women and men in public and private life, childhood/maturity, colonialism/postcolonialism, religious and ethnic confrontations, identity problems, nationalism...  Lots of food for the critic! And one thing which complements the formal and ideological analysis of the novel: the reception history. That is, who is she writing for, which audience has responded to her novels and why, different reactions depending on political positions, etc.  But this is more or less a recipe for writing a doctoral thesis! For a paper I suppose you will have to choose one or two lines of analysis at most - and always choose the ones which look most promising from your own perspective, the thing you feel is the key of the novel for you. The other issues can be dealt with as a background on which to centre this central issue you wish to foreground.

A reading list of criticism, reviews, responses etc. on the author's work is the best way to start. Also, if there is a lack of secondary literature, critical approaches on other authors dealing with analogous issues or writing in the same tradition may be useful to develop a critical focus. (E.g. Salman Rushdie, Anita Desai, Bharati Mukherjee...). And the work of critics focusing specifically on women's issues in the Indian context is essential, I'm thinking especially of Gayatri Chakravorty Spivak, e.g. her article on the Subaltern ( "Can the Subaltern Speak?" In Marxism and the Interpretation of Culture. Ed. Lawrence Grossberg and Cary Nelson. Urbana: U of Illinois P, 1988. 271-316). But the main thing... is to be aware of your supervisor's taste, priorities and mode of approach. Supervised research is work by two people, even though only one may do the writing, and it's essential to have a clear shared plan on such issues as work schedule, scope and of course critical approach. Especially given that issues in political criticism, postcolonialism and feminism are an ideological minefield for dissension.


Cultura popular, literatura y traducción


Domingo 13 de diciembre de 2009

Sobre la selección de profesorado en este máster

La ordenación docente de este Máster deja mucho que desear desde su creación, ya que ha venido incumpliendo sistemáticamente la normativa aplicable y vulnerando los derechos docentes del profesorado de los cuerpos docentes universitarios. En esencia, este máster oficial ha sido copado (contrariamente a derecho) por los miembros de unos grupos de investigación específicos, que han creado una normativa propia ad hoc para excluir a quienes no perteneciesen a su grupo. Esto ha llegado a contencioso administrativo y ha sido anulado por sentencia judicial. Sin embargo, los grupos se siguen protegiendo mutuamente por medios inaceptables en la Universidad: ahora han hecho una valoración falsaria del currículum de los profesores que presentamos el contencioso administrativo, declarando contra toda evidencia que tenemos CERO puntos tanto en docencia como en investigación y que eso nos incapacita para enseñar en este máster: cuando de hecho tenemos un extenso currículum docente e investigador en esta área. La coordinadora y directores de equipo han actuado como si fuesen los propietarios de estos estudios, en lugar de hacerlo como gestores regidos por una normativa oficial. Estos modos de actuar son procedimientos feudales inaceptables en la Universidad, y que desacreditan tanto a quienes así actúan como a la supuesta "calidad" de sus enseñanzas. Aquí hay más detalles sobre este asunto, que ha sido pésimamente conducido por la dirección del departamento de Filología Inglesa y Alemana:
http://vanityfea.blogspot.com/2009/06/sentencia-dos.html
http://vanityfea.blogspot.com/2009/12/baremando-la-baja.html

Es éste un capítulo más de la picaresca que rodea la implantación del plan Bolonia. La garantía de la calidad, como cualquier otra cosa, se puede utilizar para barrer para casa y arrimar el ascua a la sardina de uno(s). Ya se sabe: la calidad bien entendida empieza por uno mismo.

Cuando la calidad pierde su honesto nombre




Scapebulls

A question from India, in Academia, about a symbol in Spanish culture:

My question is, why is  Bullfighting Spain's national game? whenever I sit down  and watch this game on tv, I feel it's so inhuman. Matadors get fatally wounded. How can anyone enjoy it as a game? Does this game has some cultural links if yes, then tell me what structural connections it has with the psyche and living style of people in Spain.

—And I answer back with the theory of the bull as a scapegoat in a cathartic ceremony:

Haha!! if you knew, Navdeep... My wife (the Beckettian one) later wrote a thesis on the bullfight, in connection with Hemingway, who also wrote several books on the Spanish bullfight. And now she's working on a project with a number of scholars, on the bull and the bullfight and their use as cultural symbols. So I suppose I should refer you to her, she must have some ideas on the subject. But no, I'll give you my view. Bullfighting is not so popular in Spain as it seems. But if one or two people in a hundred are interested, it still makes a good number. matadormatadoAbove all if it's a traditional thing which gets some attention in the media. The point of the game (Beatriz's view here) is a kind of living symbol of how brute instincts, i.e. the bull, can be controlled by regulated behaviour and social ceremony (i.e. the matador and the bullfight). It is a kind of celebration (a traditional one) of how humans, through knowledge, discipline, and control, can overcome the "dark" elements involved in their own nature. Because the bull is a symbol for something in humans, not just an "alien" animal. Of course the point is that this symbolic ceremony is played out with real blood and death... usually the bull's, that's the point, although of course the danger to the matador is a necessary ingredient. There are many debates in Spain as to whether this should go on or not, whether regulations should be changed...  Me I've never been to a bullfight, and my wife very rarely, she's interested in it as a cultural phenomenon. She has a paper on Hemingway's view of the bullfight here at Academia. By the way I didn't know one could watch bullfights on TV in India - most offensive to the sacred cows I guess, although the Spanish bull is a wholly different kind of beast - It's a globalised world indeed.

... oh yes it is. Much ado these days with bullfighting—from the UK to Israel to Italy to Mexico and back to Spain.

__________________

But oh look, there is a symbolic value about the bulls which is even more offensive to some... they are seen as a symbol for Spain (witness the popular right-wing Spanish flag with the silhouette of a black bull in it). And these days bullfights are being banned in Catalonia as part of an assertion of Catalonian identity against Spain. The excuse is "animal rights" but of course there is no talk of banning abattoirs or industrial chicken farms. It is wholly a matter of imaginary communities—given that as a matter of fact bullfights are as typical in Catalonia as in the rest of Spain.

Hemingway transexual



Sábado 12 de diciembre de 2009

When We Know How the Story Turned Out

Interviews and retrospection; empathy and self-disclosure. The story of outstanding lives as told by themselves (as "agents of their own self-revelation"), in Marc Pachter's video "The Art of the Interview" at TED:



Lo peor es entrevistar a gente modesta, dice. Les falta la energía para comunicarte que querían hacer algo, y que lo hicieron. Pero también hay que evitar que los enérgicos y famosos te den su "versión oficial" de sí mismos—hay que darles la oportunidad de escapar de esa coraza de oficialidad.  Es necesario encontrar la llave que desbloquee a cada persona, para que revelen lo que sólo ellos saben que les hizo hacerse lo que fueron... hayan sido famosos o no.

Nuestras vidas, ¿son relatos?



La vergüenza del Sáhara

Está bien este artículo de Javier y Carlos Bardem sobre la vergonzosa política española (y por supuesto marroquí) con el Sáhara y los saharauis, a cuenta del caso Aminetu Haidar. Aunque se queda corto.

Del nivel de bajeza de la política española en el Sáhara, sobre todo desde los años 70, casi no se puede dar una idea exacta. Venía siendo tradicional por parte de la izquierda un apoyo así un poco de boquilla al Frente Polisario, pero especialmente desde que apareció Zapatero todo son abrazos y buen rollito con Marruecos, y al Sáhara que lo parta un rayo, aunque se incumplan todas las resoluciones de la ONU y todas las responsabilidades políticas y morales de España.

España, por una política de descolonización mal orientada, dejó el Sáhara en tromba, en lugar de defenderlo de una ocupación "pacífica" por parte de los marroquíes. Menos mal que a éstos no les dio por orientar la Marcha Verde hacia Ceuta o Melilla o Andalucía o Canarias, porque posiblemente hubieran caído con la misma facilidad que el Sáhara, ante un gobierno desorientado mirándose unos a otros y a ver qué decía el jefe—con un jefe de estado inepto, y con el viejo dictador entubado y sin posibilidad de dar órdenes.  Sería mucho decir que con Franco no hubiera pasado lo que pasó... de la guerra de Ifni, supongo que no se acuerdan ni los que fueron allí, y hubo amplias muestras de incompetencia. Pero por lo menos se hizo un amago de defenderse. Y está inscrito en el momento elegido para la Marcha Verde que pasaba España por un momento especialmente débil.

Es triste decir que de todos los gobernantes españoles el que mejor se ha portado con los saharauis fue Franco—sí, el facha de Franco, menos facha en esto que todos los que le han seguido. De súbditos coloniales, convirtió a los saharauis en ciudadanos españoles, como a los de Almería.  Para lo que les sirvió...  Como ciudadanos de Franco eran también súbditos, claro, y sujetos a las arbitrariedades del gobierno de la época, y a las arbitrariedades aún mayores que se dieron con el vacío de poder. Pero no andamos ahora mejor que en esos años, ni de memoria ni de rigor, ni de dignidad.

En un país con una mínima coherencia política, se hubiera pasado factura a los responsables de semejante fiasco—pero aquí no recuerdo que se hablase dos veces del tema. Ni que dimitiese el gobierno siquiera, claro que con la que les venía cayendo a ellos con la crisis política y la transición... Se entiende que nadie pidiese deponer al jefe del Estado por alta traición, pues había falta no sólo de costumbre sino de apoyatura legal, y nunca a los reyes del viejo estilo se les aplicó semejante tratamiento—menos en Inglaterra quizá—ni aunque pierdan una provincia del tamaño de media España, sin mover un dedo. Que, oye, es mucho perder, así para estrenarse y empezar el reino con buen pie.  Dos de esas, y nos quedamos sin provincias donde reinar.

Esto le ha salido gratis al Rey. ¿Pero... que ni siquiera se buscase algún cabeza de turco? ¿Que no se diese ni entonces ni después el menor amago de depurar responsabilidades? Ya no es que no se haya juzgado a nadie por alta traición; es que no cayó ni Arias Navarro, y allí no dimitió ni el botones del Ministerio. Más bien,  a Arias Navarro se le nombró Grande de España—"se le nombró", vamos, el rey lo nombró. Indicación clara de a qué nivel recaían las auténticas responsabilidades de lo sucedido. Lo que digo, menos mal que a Marruecos no le dio por ocupar Andalucía, que el mismo derecho legal tenía a hacerlo. España se dedicó a fingir que no había sucedido nada, una solución redonda. Y a dí de hoy aún se sigue luciendo con la herencia del Sáhara, en casos como el de Aminetu Haidar, y explorando nuevas dimensiones de la bajeza.

Porque lo que se entiende aún menos es el simulacro de amistad y proximidad con Marruecos, y tanta diplomacia servil y tantos paños calientes y tanto primo del sur, mientras sigue bajo una ocupación ilegal y no reconocida internacionalmente un territorio que era responsabilidad de España, y poblado por gente que eran, y ni se sabe en virtud de qué dejaron de ser, ciudadanos españoles. Esto es bajeza hasta perder la medida. Sólo la existencia de resoluciones de descolonización de la ONU ha servido a España como una mínima excusa para salvar mínimamente la cara, aunque no parece que le preocupe mucho nada de este tema de la cara. Y claro que Marruecos no cumple esas resoluciones, y tan panchos, España con su administración teórica, humillada pero viendo telebasura; Marruecos con su ocupación efectiva, y el Polisario rabiando tras el muro, con sus campamentos destartalados en el desierto. Con lo cual se ha creado una situación que no tiene solución ni difícil ni fácil.





Para muchos, sólo en las canciones habrá un asomo de esa libertad. En la realidad, sólo hay grados de servidumbres—más o menos voluntarias, cuando hay suerte. O servidumbres impuestas, cuando la historia sopla viento en contra, y cuando quienes tenían que dar la cara por esa libertad prefieren eludir sus responsabilidades. Sin que nadie pase factura.

El asturiano, el gallego y el moro



Viernes 11 de diciembre de 2009

Magic Swirling Ship

Llevo un par de días con trancazo, en la cama unos ratos y arrastrando zapatillas otros. Y tengo un esguince o algo así en uno de los dedos de la guitarra —no el meñique de la mano derecha, que es el único que no se emplea.  Pero siempre podemos dar un concierto tirando de archivo:




De todos modos ya me estoy mejorando, que no es poco. Mañana veremos qué tal pinta.

I Shall Be Released




Jueves 10 de diciembre de 2009
beckettumba
Beckett después de tantos años

En Academia, me dice una profesora del Punjab que, qué coincidencia, también ella ha escrito un libro sobre Beckett:

Yeah, isn't that a coincidence, Samuel Beckett in one shot, in Chandigarh and Zaragoza, Spain!  Well, it's years since I wrote anything about Beckett, and then it was only in Spanish, sorry about that. I wrote mainly about the novels (Molloy, Malone Dies, The Unnamable, fascinating stuff), but also more generally about reflexive and metafictional structures in Beckett's writing. Another coincidence: those years, it must have been more than twenty years ago, I met a woman who had written a thesis on Beckett... and eventually we would end up getting married and having children, not that Beckett's a model for that! At the time I took a structuralist-formalist-aesthetic approach to Beckett's work, and of course it's rewarding, being he's so original in that respect. But later I became more interested in the autobiographical/cultural/contextual approach. From that point of view, an obvious context for Godot would be of course the Second World War, the French occupation, collaboration, its atmosphere of existential futility, etc. Beckett deals with the personal, the historical and the metaphysical in one move, and he can be read in so many ways. I wonder which is your approach from an Indian perspective. Please send me the reference of your book, and I will include it in an online bibliography I keep compiling. And keep on enjoying Beckett, but don't keep him "company" at his low level of optimism! (He doesn't care for children, that's one of his limits). Cheers, Navdeep!

Pronto hará veinte años de la muerte de Beckett, por cierto, pero era una muerte vivida por anticipado, en plan "no sé cuándo morí". Sin sorpresas póstumas previstas.

Sobre la doctora Penas, sí—oí hablar de ella por vez primera a cuenta de unas jornadas sobre Beckett, en otro aniversario. Yo estaba haciendo la mili pero me las arreglé para asistir.  De ella me chocó el nombre, sobre todo habida cuenta del contexto. Se la esperó allí, pero, como Godot, no acudió a la cita ni en el primer ni en el segundo acto... por asunto familiar grave.

Ephemera et aeterna



4 Non Blondes - What's up


Pequeño vals





venezia


En Venezia

Me gustó mucho La Tempestad, de Juan Manuel de Prada, más que la música de los hombres G.  Da una triste idea de la carrera académica y sus servidumbres voluntarias, al menos en el departamento universitario en que trabaja el protagonista—triste pero demasiado acertada.

A lo que iba, en Venecia me enlazan,  en la Universidad de Venecia, o sea Università Ca' Foscari. En la sección de información bibliográfica sobre lingüística general, me ponen un enlace a la bibliografía. Entre la Linguist List y la Bibliography of Linguistic Literature de la Universidad de Frankfurt: o sea, no mal ubicada.

Algo es algo, ya que a Venecia no voy ni iré probablemente avant que l'eau l'ait noyée. Y ya que en mi mísero departamento, digno de un novelista satírico, no me dan ni tan así de puntos, ni por la bibliografía ni por nada que haga.

Me citan en Harvard













Miércoles 9 de diciembre de 2009

Baremando a la baja

El otro día se causó un revuelo cuando protesté por el maltrato administrativo que, muy a conciencia me viene infligiendo mi departamento (de Filología Inglesa y Alemana, Universidad de Zaragoza). Causó un revuelo la protesta—no el maltrato, eso para nada. Una actitud que es un indicio seguro de fariseísmo.

Maltrato había: se trata de que por oscuros y complejos motivos, en nuestro departamento se han puesto a examinarnos y baremarnos el currículum para ver si podemos aspirar a dar clases en el máster. Esto, aclaro, ya entra dentro del maltrato, pues es algo que (en lo que a mí se me alcanza) no se hace en ningún otro departamento, y menos con profesores titulares y doctores con muchos años y sexenios de antigüedad. De hecho, esta curiosa norma sólo se nos ha aplicado a la Dra. Penas y a mí, en toda la Universidad. Que yo sepa.

Bien, pero mi protesta no iba por eso (que también) sino porque, puestos a baremar, ya liándose la manta a la cabeza y por acabar con el tema in one fell swoop, me pusieron mis colegas los del baremo un CERO PATATERO en publicaciones (0,75 puntos). Diciendo que no tengo ninguna de las que valen para aspirar al máster. Y ojo, que la asignatura a impartir se llama "La representación: formas, métodos y problemas"—más general imposible, y encima la semiótica, la teoría crítica, la representación, la hermenéutica, la narratología, etc. son el meollo mismo de mis publicaciones. Que a mí me suman, aplicando el baremo, más de 500 puntos, y a ellos, dicen, 0,75. Como que hay un pequeño desencuentro matemático. Y que si hablo de sinvergüenzas en este caso, es por algo.

Como las fechorías que hicieron mis compañeros al baremarme son de empezar y no acabar, hoy llamaré la atención sólo sobre una irregularidad más. Igual de gorda que la que supone ponerme un cero en investigación. ¿Igual de gorda? ¿No será imposible? Pues no, no será. Aquí no se cortan un pelo, como van a ver.

Según el baremo, se nos tienen que dar puntos por varios conceptos (aparte de las publicaciones): cuerpo docente, antigüedad, sexenios, etc. Uno de los conceptos es "Antigüedad en la impartición de la asignatura" (o sea, de la asignatura cuya asignación está en disputa). Bien, aquí tengo cero puntos, porque como los catedráticos desde el principio pusieron a dedo (contrariamente a derecho) a gente de sus equipos, eliminándonos de entrada a los que no estábamos en el equipo, pues tienen ellos la antigüedad. Esto lo ordenó deshacer un juez, pero aquí no se han dado por aludidos.

Pero a lo que iba es a otra cosa: otro concepto baremable, diferenciado de ése, es "Adecuación del perfil docente": aquí se dan puntos por experiencia docente universitaria, sin especificar en qué asignaturas. El baremo diferencia simplemente entre "Asignaturas de primer y segundo ciclo", que reciben puntuaciones diferentes, dos puntos por año o un punto, según tengas buena nota o regularcilla en las encuestas de docencia—y "Tercer ciclo" —cursos de doctorado, a tanto el crédito (0,25 puntos en concreto).

Parece claro, ¿no? Tantas asignaturas impartidas con buena puntuación, tantos puntos. Tantas otras con puntuación flojilla, tantos puntos. Y tantos créditos de doctorado, tantos puntos.

Pues, según la Comisión ésta, adivinen cuántos puntos tengo yo—que vengo impartiendo dos o tres o cuatro asignaturas por año en este departamento, desde los años ochenta, y siempre con evaluaciones positivas.

A ver, un intento.... Adivinanza. No es difícil.

¿Sería demasiado tentador... decir que tengo cero puntos, igual que en publicaciones? ¿Serán tan facinerosos?

Pues en efecto. Cero puntos tengo, "según baremo", también en experiencia docente. Más exactamente, 0,2.  Porque admiten que una vez dí un crédito de doctorado (cuando en realidad he dado bastantes cursos de doctorado, y no de un crédito precisamente).

Esta sarta de falsedades consta en un documento público llamado Acta nº 208 de la Comisión de Ordenación Docente. Aclara la comisión en un preámbulo que no van a contar todas las asignaturas, sino únicamente las que les parezcan más parecidas a la asignatura que se solicita (Vamos, que se inventan otro baremo sobre la marcha, otro que les gusta más, en lugar de utilizar el que deberían aplicar y dicen que van a aplicar). Y así, resulta que los profesores "bendecidos" por los catedráticos sí que han impartido asignaturas por las que les caen puntos, y en cambio la experiencia docente de los demás se evapora. Y con cero puntos de experiencia docente que te quedas.

Bien. Estos colegas es obvio que, o no saben aplicar un baremo, o no quieren saber. Más bien me sospecho lo último, habida cuenta de la trayectoria que llevamos hasta ahora.

Por cierto, los doctores firmantes de estas sumas maravillosas, y responsables directos de esta valoración, se llaman Jesús Sánchez (subdirector del departamento y presidente de esta comisión de ordenación docente) y Mónica Calvo (secretaria del departamento y de la comisión). Hay otras dos profesoras que, para sorpresa mía, también suman así de bien, pero están desaparecidas missing y no han defendido en público esta baremación. Pero allí están sus nombres en el acta: las Dras. Castro y Aguado.

Y aunque esta bazofia fue denunciada ante el Consejo de Departamento, el Director (el Dr. Ignacio Guillén—que todos tienen doctorado, no crean) optó por no aceptar revisiones ni alegaciones, sino que defendió la actuación de la comisión, y sometió en bloque toda la baremación a votación del Consejo de departamento: todo el hediondo paquete, sí, o no (oséase, "los que estén conmigo que se levanten y me sigan").

Y para infamia y  vergüenza suya, el departamento en pleno votó por aprobar esta falsedad, por abrumadora mayoría, a pesar de que  les insistí que reflexionaran bien antes de actuar, que pensasen si tenía esto pies ni cabeza.

Es decir, que mis colegas, con los que vengo trabajando desde hace muchos años en unos casos, y menos años en otros, y creíamos conocernos, han decidido falsear mi expediente académico, declarando en documento oficial que según les consta tengo CERO puntos tanto en docencia como en investigación, a la hora de baremarme para impartir una asignatura de mi área y especialidad.  Una grave falsedad que han vertido sobre mi carrera, en un momento crucial en que se inauguran unos nuevos estudios y hay que ubicarse en ellos. Lo han hecho sabiendo muy bien, me temo, que lo hacen—y cada cual sabrá por qué lo hace, supongo. ¿Tiene esto algún tipo de justificación intelectual o moral? Para mí no la tiene, y aunque el caso sea irrelevante en Europa, para mí y para mi carrera en esta universidad es un asunto muy serio. En el que la gente, por otra parte, demuestra no sólo "con quién está", sino también lo que es.

Así que ruego que si alguien en mi departamento me va a apoyar—si alguien quiere desvincularse de esa infame votación, o cree que hay "algo" irregular en esta baremación—o si alguien ha reflexionado un poco más despacio sobre lo que hizo el otro día... pues que lo diga públicamente—aquí mismo, por qué no, ya que se lleva el estilo Ricardo Tercero. O que me lo haga saber en privado, si nota demasiada presión ambiental.

El asunto, por otra parte, está en los juzgados.


________________________


Otra baremación:

La Comisión de Ordenación Docente, y el Consejo de Departamento de Filología Inglesa y Alemana, realizaron una baremación errónea y distorsionada de los méritos de los diversos candidatos que habían solicitado las asignaturas La representación y Alternativas al canon:

Luis Miguel García Mainar: 71,6 puntos
María Dolores Herrero Granado: 59,4 puntos
José Angel García Landa: 41,6 puntos
María Benita Nadal Blasco: 82,1 puntos

Las que siguen serían unas puntuaciones más ajustadas a nuestro parecer, ateniéndonos a los términos del baremo y no a los criterios subjetivos acordados por la comisión. Sin entrar a cuestionar la puntuación que la comisión da a los demás candidatos, pues la aceptamos igual que ellos para los fines de este procedimiento, ésta desciende en nuestra contabilización al ser prorrateada en diversos apartados frente a puntuaciones superiores que se habían infravalorado.


PUNTO I: PERTENENCIA A CUERPOS DOCENTES:

(Único punto que queda igual en nuestra baremación y la de la Comisión)

B. Penas: 16 puntos
J.A.García Landa: 16 puntos
M. B. Nadal: 16 puntos
M.D. Herrero: 16 puntos
L.M. García Mainar: 16 puntos

PUNTO II: ANTIGÜEDAD EN LOS CUERPOS DOCENTES (HASTA 20 PUNTOS)

(La Comisión sólo cuenta la antigüedad en el último cuerpo docente al que pertenecen los candidatos, excluyendo la antigüedad total en los cuerpos docentes universitarios que es el objeto de este punto)

B. Penas: 73 puntos = 20 puntos
J.A.García Landa: 70,2 puntos = 17,86
M.B. Nadal: 57,4 puntos = 14,73
M.D. Herrero: 43,9 puntos = 12,03
L.M. García Mainar: 32,2 puntos = 8,82

Nota: Deberían revisarse las puntuaciones de los tres últimos candidatos para incluir su pertenencia a todos los cuerpos docentes precedentes que ocuparon. SI LO SOLICITARAN LOS INTERESADOS, pues ellos han dado por buena esta puntuación de la comisión.



PUNTO III: ANTIGÜEDAD EN LA IMPARTICION DE LA ASIGNATURA (HASTA 20 PUNTOS)

Deberían contabilizarse CERO PUNTOS a todos los candidatos, al haberse ordenado en el Juzgado la retrotracción del procedimiento. Las asignaturas impartidas por los candidatos Nadal, García Mainar y Herrero lo fueron contrariamente a derecho, y es especialmente improcedente que se les puntúen frente a los perjudicados por ese procedimiento.



PUNTO IV: ADECUACION DEL PERFIL DOCENTE (HASTA 20 PUNTOS)

L.M. García Mainar: 43,25 puntos = 20 puntos
B. Penas: 41,75 puntos = 19,31
J. A. García Landa: 41 puntos = 18,96
Benita Nadal: 37,5 puntos = 17,34
M.D. Herrero: 27,25 puntos = 12,60

Los prorrateos de la Comisión son erróneos incluso en sus propios términos; los profesores Nadal y Mainar obtienen 20 puntos partiendo de las siguientes puntuaciones diferentes: 43,25 y 37,5

Por otra parte, no se entiende de dónde puede haber sacado la comisión la puntuación de 0,25 puntos para la Dra. Penas Ibáñez y de 0,37 para García Landa, si se aplica este baremo.



PUNTO V: ADECUACION DEL PERFIL INVESTIGADOR (HASTA 15 PUNTOS)

Los criterios totalmente subjetivos e inverificables usados por la Comisión no respetan los términos del baremo. La aplicación del baremo tal como la ha hecho la comisión se ajusta estrictamente a algunos temas de los programas publicados de las asignaturas, sin ajustarse a los términos del baremo que habla de "materias con perfil afín" dando por hecho que puede existir esta afinidad entre materias que no son iguales. Hay que decir que tenemos que dar por buena la valoración del currículum investigador de los otros candidados dado que no conocemos el detalle del currículum presentado en cada caso y que ellos han aceptado esta puntuación. Nótese sin embargo la extraña coincidencia de puntos que da la comisión a los candidatos García Mainar y Nadal, poniendo a cada uno respectivamente en cabeza de una de las dos asignaturas en litigio.

Nuevo prorrateo global:

J. A. García Landa: 434,5 puntos = 15 puntos
B. Penas: 240 puntos = 8,29
L. M. García Mainar: 97,7 puntos = 3,37
M. B. Nadal: 97,7 puntos = 3,37
M. D. Herrero: 37,8 puntos = 1,30



PUNTO VI: FORMACION PARA LA DOCENCIA (HASTA 5 PUNTOS)

La Comisión no contabiliza como proyectos de innovación docente los programas Erasmus, etc. que sí tienen esa consideración oficial en la Universidad de Zaragoza

B. Penas Ibáñez: 24,5 puntos =  5 puntos
M. B. Nadal: 4,5 puntos = 0,92
M. D. Herrero: 2,1 puntos = 0,43
J. A. García Landa: 2 puntos = 0,40
L. M. García Mainar: 1,8 puntos = 0,37


RESULTADOS TOTALES PARA ASIGNACION DE CADA ASIGNATURA:

- LA REPRESENTACION: FORMAS, MÉTODOS Y PROBLEMAS

García Landa: 68,22 puntos
García Mainar: 48,56 puntos
Herrero Granado: 42,36 puntos


- ALTERNATIVAS AL CANON

Penas Ibáñez: 68,60 puntos
Nadal Blasco: 51,36 puntos

----

Para obtener resultados muy distintos a éstos, la Comisión tuvo que hacer cosas como darle al Dr. García Mainar, en cuyo tribunal de tesis estuve yo y con mucho gusto, veinte o treinta veces más puntos que a mí, tanto en docencia como en investigación—por el sencillo método de ponerme a mí cero puntos en cada uno de esos apartados, contra toda evidencia. Pero claro, eso es hacer trampa.
Existen dudas sobre la legalidad del sistema del prorrateo de puntos que hemos seguido tanto la comisión en su baremación como yo en este nuevo recuento. De no aplicarse esto, varios candidatos obtendrían la puntuación maxima del baremo, con lo cual volverían a introducirse o los prorrateos o la prioridad por jerarquía y antigüedad.

Pero es que, por otra parte, al margen de los méritos que tenga cada cual para baremar, un juzgado ordenó que no se aplicase este baremo para la docencia de postgrado (Juzgado Contencioso Aministrativo de Zaragoza nº 2, sentencia 268/09). Es un baremo que (además) no existe sino en este departamento. En los demás los profesores eligen asignaturas siguiendo el turno de jerarquía y antigüedad. Incluso en este departamento, nunca se había aplicado este baremo. Es más, se ha derogado nada más aplicarlo en esta útima ocasión. Con lo cual, eligiendo por jerarquía y antigüedad como en todo el mundo mundial—aunque de hecho tengamos además, más méritos, quedaría como sigue:

La Representación: Elige García Landa antes que García Mainar y Herrero Granado.
Alternativas al Canon: Elige Penas Ibáñez antes que Nadal Blasco.

Aquí se ha decidido, muy a conciencia, hacerlo todo al revés. Pero señores, si se creían que íbamos a plegarnos humildemente a la arbitraria voluntad de la coordinadora y sus co-coordinadores (como hace la dirección del Departamento), han pinchado en hueso. Así que en los juzgados nos seguiremos viendo.


Retorciendo la normativa


















Martes 8 de diciembre de 2009

!oremirp lE¡
eiffel
El primero estoy (con mi bibliografía de teoría literaria y crítica) en este extraño directorio Google sobre literatura... La pega es que está al revés, con lo cual me asalta la duda de que quizá esté el último. Pero bueno, que hablen de tí, aunque sea al revés. Sea como sea, mis visitas bibliográficas siguen viniendo mayormente de la Wikipedia y de la IPL.
___________

Bueno, tras una comprobación... en el directorio de Google de verdad, estaba el primero yo en esta sección en orden alfabético, por lo de "A Bibliography..." En orden de PageRank, estoy un poco más abajo de la bibliografía de la MLA. Pero tampoco tanto, hoygan.


Internet Public Library
















Lunes 7 de diciembre de 2009

Origen de la gramática

kittyEn Language Continuity, Jesús Sanchís comenta el paso del protolenguaje al lenguaje, es decir, el origen y desarrollo de la gramática. La idea básica es que la gramática es una manera de organizar y regularizar un número creciente de palabras y otros elementos lingüísticos, haciéndolos manejables, mediante el establecimiento de regularidades, reglas, analogías y simplificaciones. La base del lenguaje "elaborado", el mecanismo de su desarrollo a partir del protolenguaje, se encontraría en la pura lógica, economía, sentido práctico y necesidad de simplificación. Este comentario surgió en el contexto de una discusión sobre protolenguaje en Babel's Dawn.

Yo comento que es una explicación muy plausible sobre el origen y la evolución de la gramática. Y que esto también haría pensar que la gramática "compleja" de los idiomas primitivos sería una gramática en fase de elaboración, es decir, de simplificación, y por ello no claramente distinguible de la falta de gramática. La evolución y estandarización del lenguaje llevaría a una simplificación de algunos esquemas básicos (por ejemplo, desarrollando un sistema fonológico, o regularidades léxicas y morfológicas). Por otro lado, el lenguaje se hace (evidentemente) más complicado a medida que evoluciona, complicado en otras direcciones. El establecimiento de regularidades y esquemas básicos permite utilizarlos como piezas de construcción para el desarrollo de formas sintácticas complejas, y de modalidades discursivas y estilísticas diferenciadas. Ciertas complejidades lingüísticas sólo son posibles a partir de una fase previa, son "tardías" por definición (por ejemplo la devinculación de agentes y sujetos en la voz pasiva); y por supuesto la complejidad discursiva de una lengua moderna es tan superior a la de una lengua primitiva cuanto más compleja es una cultura avanzada comparada con una primitiva. Pero estas complejidades se pueden edificar sólo con instrumentos cognitivos y lingüísticos que son resultado de las regularizaciones, simplificaciones y estandarizaciones que dan lugar a la gramática.

El origen (del lenguaje)






Domingo 6 de diciembre de 2009

Mise en abyme vs. Metalepsis

Me pregunta una lectora sobre la diferencia entre mise en abyme y metalepsis en narratología, a cuenta de un artículo que escribí que trataba sobre estas cuestiones. Me dice,

Leo que escribes:

· Metalepsis. Es metalepsis la circulación ilegítima entre un nivel [de representación semiótica] y otro, rompiendo las fronteras de la verosimilitud o estableciendo conexiones ilegítimas entre uno y otro. (Don Quijote). Genette define la metalepsis como una violación de las fronteras entre niveles narrativos. Observaremos sin embargo que el fenómeno de la inserción dentro del texto narrativo no se limita a otros textos: cualquier elemento semiótico estructuralmente demarcado o autónomo y separado mediante un marco del resto de los elementos puede considerarse un fenómeno de inserción semiótica. Un cuadro, un sueño, una obra musical, etc. pueden ser así pequeños textos dentro del texto, y dar lugar a metalepsis con distinta estructura y potencialidades.

· Mise en abyme. No hay frontera clara entre la mise en abyme de una novela consciente de sí misma y otros mecanismos análogos, ya sea en la dirección del realismo o de la alegoría.

La mise en abyme puede clasificarse de diversas maneras. Dällenbach ofrece una clasificación que distingue entre la inclusión simple, la regresión al infinito y la inclusión paradójica. También podemos atender a otros criterios: si rompe o no las leyes de la verosimilitud; si los personajes son conscientes de ella, si sirve o no como elemento interpretativo del relato, y a quién (personajes, lector, o ambos), etc.

Entonces ¿qué diferencia ves entre Metalepsis y Mise en abyme?

Respuesta:

Yo creo que son dos fenómenos independientes, la mise en abyme y la "metalepsis" entendida al modo de Genette (que por cierto no me gusta el término éste, creo que proviene de una confusión, me gusta más "ruptura de marco", marco de la propia narración en tanto que texto, o bien marco representado en ella... (por ejemplo, alrededor de una imagen pictórica o fotográfica descrita en un relato hay como un marco, pero no es un marco propiamente textual).

Así, hay veces en que coincide una mise en abyme con una metalepsis, e incluso puede que armonicen especialmente bien, pero el que se dé una no quiere decir que se haya de dar la otra.

Lo definitorio de una mise en abyme es una cierta identidad o repetición de un elemento incluido o inserto, con el elemento mayor en el cual se inserta. La misma imagen dentro de una imagen, o una imagen similar dentro de una imagen.... aquí ya hay, claro, grados de centralidad, y el fenómeno se puede volver más o menos difuso. De hecho, y hablando de narraciones, nunca se puede insertar exactamente la misma narración dentro de otra, y se trata de que haya una grado razonable de analogía o identidad entre ellas, para poder hablar de mise en abyme de modo convincente. Pero el término es elástico: por ejemplo, si enmarcado en un relato amplio hay una pequeña escena, o cuento, o episodio, que reproduce las líneas generales de fuerza del argumento global, bien podemos hablar de mise en abyme, al menos en sentido amplio. Por ejemplo, en Olalla de Stevenson, una historia en la que dos amantes se reúnen y se separan sobreponiéndose a su deseo, la primera escena en la que se encuentran ya representa lo mismo: podríamos hablar allí de mise en abyme, en sentido amplio, aunque no haya ni siquiera un cambio de nivel narrativo.

La metalepsis debe suponer una cierta transgresión paradójica de marcos narrativos, o semióticos. Por ejemplo, si un personaje (el Wang Fô de Marguerite Yourcenar) pinta un cuadro, y luego escapa a sus captores introduciéndose en el cuadro que ha pintado, allí hay una metalepsis, aunque no hay mise en abyme ni tampoco por cierto una ruptura de marcos narrativos, el marco que se rompe es un marco narrado (la frontera entre un cuadro y la realidad en la que está) pero no "narrativo" en el sentido de estar hecho de palabras. Aunque en un sentido más amplio todo esté hecho de palabras en el relato...

Así pues, puede a veces haber transgresión entre niveles de representación (metalepsis) sin que haya identidad entre un elemento inserto y su contexto de inserción (mise en abyme), o vice versa...

Spencer y la narratología evolucionista





Sábado 5 de diciembre de 2009

Justificando esfuerzos (Dinámica de la zanahoria)

Más sobre la disonancia cognitiva según Cooper, Scher y Mirabile.

"¿Qué consecuencias tiene el que la gente trabaje duro—a veces hasta sufriendo—por alcanzar un objetivo? La teoría de la disonancia predeciría que cuanto más haya sufrido la gente por alcanzar las cosas, más les gustarán esas cosas. Imagínate  que estás intentando que te admitan a un club, una fraternity, a una residencia masculina o femenina en la universidad. Te ves abocado a un complejo periodo de prueba lleno de diversas actividades difíciles o sonrojantes. El comportamiento, que requiere esfuerzo, es inconsistente con las actitudes generales que tiene la gente hacia el hacer cosas desagradables. Además, suponte que el club tuviera determinadas características auténticamente desagradables (por ej. los otros miembros son aburridos, la comida es mala, las fiestas son mediocres). ¿Cómo puedes responder a la disonancia producida entre el sufrimiento de la puesta a prueba, la actitud de que a uno no le gusta sufrir, y las características nada atractivas del grupo? Una manera de tratar con la disonancia es alterar tu percepción del grupo de modo que, para tus ojos, se convierte en el mejor club del mundo. El sufrimiento tendría sentido si se soportase para tener acceso al mejor grupo social del mundo" (68).

Aplicado a la Universidad, esto puede llamarse la dinámica de la zanahoria, visible en diversos ámbitos, pero que rige especialmente los desaforados anhelos por obtener un sexenio de investigación, o por ocupar una cátedra, aunque requiera orientar toda la actividad y vida profesional para convertirlas en período de pruebas de estas fraternities, hipotecando otras prioridades. Quizá de ahí deriva en su mayor parte el poder simbólico de los catedráticos—en el proceso de selección para la fraternity—pues la diferencia de sueldo con los demás no es tanta, y en cuanto a capacitaciones docentes o investigadoras son básicamente las mismas que las de un profesor titular. Las legales, claro: las ilegales son atribuibles a la dinámica de la zanahoria. La diferencia (legal) entre un catedrático y un titular viene a ser imaginaria; por eso las cátedras son casos casi puros de la dinámica de la zanahoria, y de las burbujas inmovilistas a que puede dar lugar. Otro caso es la anxietas sexeniorum. O la ambición de sacarse un doctorado (o peor aún, dos)—exceptuando quizá los casos en los que es un requisito profesional.

El principio de la disonancia cognitiva explica cómo con muy poco coste se pueden movilizar esfuerzos notables, con sólo vender la moto correctamente... y castigar lo suficiente al personal por el camino hacia la zanahoria. Una vez obtenida ésta, será el fruto más delicioso y objeto de codicia de todos los que están sometidos a prueba—retroalimentando así la circulación de energías en el proceso. Deduzco que el castigo y apretura de tuercas son ventajosos en cierto modo, y sobre todo económicamente rentables. Pero hay un pero, claro. Lo malo es, precisamente, la manera en que se enfoca la atención hacia un objetivo que por definición no merece la pena, y genera unas dinámicas circulares bastante perjudiciales en un ámbito en el que la atención debería dedicarse a otras actividades y objetivos más interesantes y valiosos.

La institución del VERDUGO


 




Viernes 4 de diciembre de 2009

Retorciendo la normativa

Texto publicado en el Rincón de Opinión de la Universidad de Zaragoza:

El Departamento de Filología Inglesa y Alemana retuerce la normativa de ordenación docente para eludir sentencias judiciales.

En anteriores notas del Rincón de Opinión he expuesto cómo el Departamento de Filología Inglesa y Alemana viene actuando desde hace años con una normativa propia, a veces escrita, a veces no escrita, que contraviene la legislación. Desde la implantación de las nuevas titulaciones, se ha excluído de Máster y Doctorado a los profesores (fuesen cuales fuesen su puesto, sus méritos y su antigüedad) que no pertenecían a los grupos de investigación, favorecidos por la coordinadora, Dra. Onega bajo la excusa de la "Calidad".

Ahora bien, puede haber criterios de calidad subjetivos e ilegales, y éste es uno de ellos. Repetidamente el Rectorado y luego los tribunales de justicia han anulado estas normativas, por las cuales se nos impedía a mí y a otros profesores solicitar docencia en Máster o participar en el programa de Doctorado de nuestra área. Las sentencias de los tribunales, sin embargo, se han acogido en el departamento con desprecio, y se han cumplido de maneras torticeras e incompletas, buscando conseguir los mismos efectos sorteando los impedimentos legales: a saber, la exclusión de quienes no gozan de la bendición de la Coordinadora, la Dirección, los catedráticos y sus feudos—por muchos derechos legales y méritos académicos que tengan estos "excluidos".

Esto es un caso claro de acoso laboral, que además viene dejando un rastro administrativo fácilmente legible. La Universidad debería ser menos tolerante con estas prácticas.

En el estado actual de la cuestión, se accede a que solicitemos docencia, pero no se respeta el orden de prelación académica como es práctica generalizada en los demás departamentos. Por una normativa departamental sui géneris, se contempla la posibilidad de que otros profesores soliciten la misma docencia que ya hemos solicitado los "excluidos", y se pasa luego a hacer una baremación de sus méritos. De acuerdo, pero…

…no hace falta especificar que este procedimiento se nos ha aplicado, en toda la historia del departamento, únicamente a nosotros. Dentro de los grupos de apoyo mutuo se respeta religiosamente la jerarquía académica y nadie soñaría con solicitar la misma docencia que ya ha elegido alguien antes.

El resultado de la baremación de la Comisión de Ordenación docente es tristemente previsible. Naturalmente, dan más puntuación a los profesores pertenecientes a los grupos de investigación. ¿Cómo es posible, si en mi caso tengo más antigüedad, tengo todos los sexenios que puedo tener, y tengo muchas más publicaciones, tanto de mi área en general como sobre la materia en concreto?

Es fácil: se falsean los datos—para más vergüenza, con el beneplácito del Consejo de Departamento, que viene colaborando activamente en este acoso administrativo desde hace años. En mi caso, se me otorgan CERO puntos por publicaciones. Insisto en que tengo tres sexenios reconocidos, y que la materia en cuestión cuya docencia se disputa ("La representación, formas, métodos y problemas") es central a mi investigación.

Un 0,75, más exactamente, me ha otorgado la Comisión, en busca del efecto deseado, y sin vergüenza a torcer la ley, las evidencias, su criterio experto y su honestidad. Aquí hay unas cuantas publicaciones mías, la mayoría directamente relacionadas con la representación.
http://www.unizar.es/departamentos/filologia_inglesa/garciala/publicaciones.html

Juzgue el lector, y saque cuentas (a tres puntos por libro, y punto por artículo, pongamos de media según baremo). ¿Suma cero?

Y considérese luego cómo hay que llamar a lo que está sucediendo, desde hace años, en el Departamento de Filología Inglesa y Alemana, que sigue estas líneas maestras de actuación dictadas por sus catedráticos, con la colaboración activa de sus grupos y de la Dirección, y con la colaboración pasiva o la abstención negligente de la gran mayoría de sus miembros. Conociendo perfectamente las leyes y las normas, y también las sentencias judiciales que repetidamente vienen a recordárselas.

Es el tipo de actuación que desacredita a nuestra Universidad, y que no debería tener lugar ni amparo en ella.

José Angel García Landa
Profesor Titular de Universidad

Expertos sinvergüenzas




Jueves 3 de diciembre de 2009

Inducción a la aquiescencia por disonancia cognitiva

Buf, qué título. Igual mejor lo dejo en Autojustificaciones.

Un análisis interesante, para entender cómo puede inducirse a la gente a decir lo que no piensa, o a actuar contra lo que en realidad piensa, lo proporciona la teoría de la disonancia cognitiva. La exponen Joel Cooper, Robert Mirabile y Steven J. Sher en "Actions and Attitudes: The Theory of Cognitive Dissonance", que han experimentado sobre el comportamiento de sujetos expuestos a estas situaciones de disonancia. El estudio está recogido en el libro Persuasion: Psychological Insights and Perspectives editado por Timothy C. Brock y Melanie C. Green (Sage, 2005).

La idea básica es que si bien las actitudes, valoraciones y creencias pueden llevar a los sujetos a actuar en determinado sentido, también puede revertirse el sentido del proceso—a saber, quienes actúan de una determinada manera modifican sus actitudes, valoraciones y creencias para justificar su acción—y así mitigar la sensación de disonancia cognitiva.

Presentan el ejemplo de Clyde Barrow (el de "Bonnie and Clyde")—cómo pasito a pasito fue de una adolescencia normal a una carrera criminal, por este proceso de autojustificación, pasando de pequeñas fechorías apenas intencionadas, a grandes fechorías a medida que iba afianzando su nuevo curso de acción y reconociéndose en él: cambiando sus actitudes por la necesidad psicológica de justificar las acciones que hasta allí le habían llevado. Y no sólo Clyde: "en las circunstancias adecuadas, la mayoría de la gente cambia sus actitudes para justificar su comportamiento" (65).

La teoría de la disonancia cognitiva la expuso L. Festinger en 1957: una tensión entre creencias o actitudes incompatibles busca ser mitigada reduciendo la inconsistencia—ya sea cambiando alguna cognición, añadiendo cogniciones, o reduciendo la importancia de la cognición en su comportamiento. Y siguiendo la ley de la mínima resistencia, las actitudes y valoraciones son más fáciles de cambiar que los comportamientos (sobre todo si éstos se han producido ya...).scanner darkly

Festinger y Carlsmith hicieron un significativo experimento de comportamiento. Daban a los sujetos una tarea deliberadamente aburrida y cargante. Y luego les pagaban un dólar si le decían a otros sujetos (informantes colocados por los experimentadores) que la tarea era en realidad gratificante y entretenida. Así se creaba una disonancia cognitiva. A otro grupo no se le hacía mentir a nadie. Pues bien, los mentirosos "inducidos", con mayor disonancia cognitiva, sostenían más tarde todavía, espontáneamente, que en realidad la tarea era entretenida. Los otros, que no habían mentido a nadie, recordaban que era aburrida.

Una variante introdujeron los experimentadores: al grupo de los que recibían un dólar le agregaron otro grupo que recibía veinte dólares por decir la misma mentira—ya un sueldillo. Se había añadido una cognición consonante: Me dieron 20 dólares por mentir. Había menos disonancia cognitiva... con lo cual su valoración de la tarea (o su reescritura del pasado) cambió menos. En efecto, en el segundo control posterior, recordaban que la tarea era aburrida. (Con lo cual parece ser que es ventajoso para el control persuasivo hacer que la gente se venda barato... así se crea mayor disonancia cognitiva y los sujetos espontáneamente se alinean con las acciones realizadas a bajo precio).

La aquiescencia inducida es un fenómeno bien conocido entre políticos o abogados que muchas veces tienen que sostener públicamente cosas en las que no creen. Tendemos a autojustificarnos, y pasamos a creer lo que mejor nos autojustifica. Esta tendencia psicológica es una mina para quien la sepa explotar (por ejemplo para controlar al personal de una empresa con unas pocas zanahorias, o para explotar las ventajas comparadas de los contratos basura frente a contratos mejor pagados, se me ocurre...). Pero más allá de los maquiavelismos estudiados y experimentos psicológicos, es obvio que algunos sujetos manipuladores nacen enseñados, y saben sacar el mejor partido de esta tendencia a la autojustificación. 

Todo esto tiene una dimensión retrospectiva-retroactiva, claro, que es por lo que me interesa (y si le sumamos la dimensión egocéntrica del asunto, la combinación ya es irresistible). La autojustificación reescribe el pasado. El sujeto borra sus huellas, y arguye que en realidad siempre pensó como ahora piensa, siempre habría elegido lo que ha elegido, pues las demás alternativas pierden (a toro pasado) parte de lo que las hacía atractivas. Nuestras elecciones y nuestras acciones construyen nuestras valoraciones posteriores: si la disonancia es muy fuerte, y estamos atrapados o empeñados en una línea de acción determinada, tendremos que corregir mucho de lo que pensábamos antes, para reducir esa disonancia.* Lo que elegimos es siempre lo mejor y lo más acertado, si nos preguntan a nosotros; según la teoría de la autoafirmación, la gente utilizará cualquier medio para autoafirmarse. Así que si actuamos de modo inconsistente con la verdad o con nuestras creencias, primero lo hacemos, luego lo justificamos, y por último nos lo creemos.

De este modo la máscara provisional de la aquiescencia se convierte en la máscara más cara: la cara. Y la cara dura.


____________

* Claro que, observan los autores, la disonancia cognitiva producida por acciones incoherentes o inmorales es menor cuanta más baja sea, de partida, la autoestima del individuo: "If dissonance is aroused by the violation of an expectancy of themselves as competent and moral persons, those who feel that they are neither very moral nor very competent should not experience much dissonance" (73). Según la teoría de la autoafirmación, serán los sujetos que tengan bajo concepto de su persona quienes se verán más motivados para cambiar sus actitudes tras un comportamiento inconsistente.

Por otra parte, en una situación similar de actuación inconsistente con las creencias, experimentan más disonancia los sujetos que consideran que son responsables de sus acciones: quienes sienten que están siguiendo instrucciones, o las personas capaces de tratar con los elementos desagradables por la vía de fingir que no existen, experimentan menos disonancia (75).

Las personas difieren en cuanto a su PFC: su preferencia por la consistencia, que tiene las dimensiones de 1) deseo interno de consistencia consigo mismos, 2) deseo de ser percibidos como conscientes consigo mismos, y 3) deseo de que otros sean consistentes consigo mismos.  Índices altos de estos deseos de consistencia van correlacionados con altos índices de disonancia cognitiva ante la actuación inconsistente con las propias creencias o valores. Pero hay personas con bajo PFC—o que se acostumbran a desarrollarlo para no experimentar esa disonancia.  Orwell ya escribió bastante sobre esta educación en el doublethink.

Otra dimensión de la disonancia cognitiva es su distribución cultural. La cultura occidental, con su alto valor concedido a la individualidad y la autonomía personal, conduce a mayores niveles de disonancia cognitiva en caso de actuación inconsistente. Se sugiere que cultura japonesa, más centrada en valores comunitarios, no presupone tanto que los comportamientos de las personas son un reflejo de sus verdaderos sentimientos. (¿Habrá que volverse quizá más japonés, si vamos a actuar de modo inconsistente, para no vernos atormentados por la disonancia cognitiva?).  Los sentimientos de identificación con el grupo, por supuesto, no se dan sólo en Japón. Otro experimento que relatan Cooper et al. se refiere a la disonancia cognitiva experimentada en terceros—por vía de un miembro del propo grupo. La gente con fuerte sentimiento de identificación al grupo tiende a cambiar de ideas sobre una cuestión si se les informa de que un miembro de su grupo la ha defendido en público.  Podemos adelantar, sin necesidad de acudir a experimentos, que la gente sin ideas formadas sobre una cuestión también tenderá a asumir la línea defendida por su grupo sobre esas ideas, y a formar así sus creencias al respecto, sin otra base que la solidaridad de grupo. Así funcionan los partidos y partidillos, y así se impone por línea general la línea del grupo por encima del (muchas veces inexistente) criterio personal. Aquí y en Japón. 

El corolario a extraer es que si vamos a actuar en grupo, y el grupo ha de ser eficaz, será aconsejable que sus miembros no tengan muchas ideas propias, y que si las tienen, no tengan mucho empacho en traicionar su propio criterio. Lo mejor para el trabajo en equipo es esperar a recibir instrucciones sobre lo que hay que pensar, para no tenernos que tragar nuestras propias opiniones, y sufrir disonancia cognitiva—y emocional.


Totalitarismo, historia retroactiva y control interiorizado
















Miércoles 2 de diciembre de 2009

Sectas, pensamiento circular y realidad virtual

Una charla sobre el pensamiento circular que se produce en las personas con cerebro lavado por las sectas, y que se van encerrando en la realidad alternativa generada por la secta y su atmósfera.  La conferenciante, una ex-moonie, describe su experiencia y da una explicación memética del asunto.





Yo creo que la explicación necesaria es más compleja, y que ha de tener en cuenta muchas dimensiones más, que aquí apenas se sugieren: la identidad social, la ideología sobre la estructura de la realidad, las crisis de creencias (religiosas, morales) y la promesa de una nueva identidad en fases de cambio... La tentación (casi narrativa, podríamos decir) de los proyectos vitales y los ideales o identidades que ofrecen las sectas o las identidades colectivas; las explicaciones narrativas que nos venden sobre el por qué y el a dónde de las cosas. La propia simplicidad de pensamiento, que no deja hueco a la duda, es tentadora para muchas personas con capacidades limitadas, o con tendencias de dependencia, y particularmente en determinadas situaciones personales de necesidad. Muchos con el fútbol se apañan: otros tienen que vestir la camisa parda.

También es crucial, para entender la dinámica de la psicología sectaria, partir de la dimensión interactiva del sujeto. Pues la interactividad y las relaciones sociales son constitutivas al sujeto, no accidentales o externas. La afiliación con los demás nos construye desde dentro, y según qué afiliaciones (o dinámicas de enfrentamiento) nos ofrecen ya una versión simplista del mundo y de las fuerzas que en él actúan.

Todo esto es una perspectiva de psicología social sobre esas reconexiones meméticas, e ideas obsesivas, descritas por la autora: dinámicas mentales circulares, que se vuelven tanto más obsesivas e irreales cuanto más encerrada está la secta o grupo en su propia dinámica, y más aislada de la realidad circundante. Hay un efecto de retroalimentación entre relaciones sociales obsesivas e ideas y actitudes repetitivas. La programación  y el control de la información están en la base misma de la idea de cibernética, entendida como el estudio de los procesos de retroalimentación en cerebros electrónicos o humanos, todos programables, todos capaces de reproducir representaciones y generar universos virtuales. La idea básica de Benscoter es que esta circularidad de pensamiento altera el cerebro (su uso o funcionamiento, diríamos más bien) y le impide desarrollar el pensamiento en otras direcciones. Pero eso es básicamente porque las relaciones sociales han sido alteradas.  Y cuanto más circular el pensamiento generado por el sectarismo, más se encierra el individuo en la secta.

Hay que tomar en consideración, por último, que el cerebro de por sí es dado a generar realidades virtuales en las que habitar. Y si se las dan ya hechas y empaquetadas.... para muchos, mejor. En los mundos virtuales así generados todo es posible: se puede llegar a creer cualquier cosa, y puede haber de todo en esa economía mental alternativa, desconectada del tráfico social ordinario. Y la inmersión en ellos es más total que en un videojuego, o que en la vida real, tan planita a veces ella. Son como Second Life, pero perdiendo ya pie en la First Life.

La Caverna del cerebro: el lenguaje como realidad virtual







Martes 1  de diciembre de 2009

Paso al All Time Hits

Uno de mis artículos sobre Goffman han pasado a la All Time Top Ten list en el SSRN (en una sección de ciencia cognitiva, intencionalidad y representación): hasta ahora tenía ese artículo (y lo sigo teniendo, pues salgo allí por duplicado) en la lista de hits recientes.

Cierto es que soy menos leído que Mark Turner, que tiene un artículo en la misma lista. Nos acaba de enviar una circular por la lista PSYART, invitando a mandar artículos a la sección cognitiva del SSRN. Y aquí explica lo que es:

The Cognitive Science Network (CSN), a branch of the Social Science Research Network (SSRN), invites researchers to post working papers, papers in preparation, published papers, and abstracts of papers, conference presentations, and other scholarly contributions.  More than 250,000 authors have posted papers to SSRN.  There have been more than 27 million downloads from the network.  Several disciplinary organizations have established a principal affiliation with SSRN.  Most recently, the American Political Science Association, with 35,000 members, has arranged for SSRN to be the repository for presentations delivered at its annual meetings.  The APSA is additionally posting its library of papers from past meetings to SSRN.  SSRN presently hosts large meetings in finance and law, including the annual Conference on Empirical Legal Studies (with about 400 participants).  SSRN never takes copyright.  Registration is free.  The network provides individual authors with dedicated pages for their work, free.  It is always free to upload papers to CSN, to search for papers, and to download papers uploaded by authors.  Authors may publish their work elsewhere as they prefer and may remove their papers at any time. Submissions are accepted in any language if the author provides a translation into English of the title and abstract.  CSN now allows viewers to post comments on material they find on CSN.  CSN has been conceived as a service directed by cognitive scientists to provide rapid dissemination of research in cognitive science and a stable, searchable repository of research papers.

The Cognitive Science Network is presented at http://www.ssrn.com/csn/index.html .
The organization of the network is presented at https://sites.google.com/a/case.edu/csnkeywords/.

Very truly yours,
Mark Turner
Institute Professor
and Professor of Cognitive Science
Case Western Reserve University
607 Crawford Hall
10900 Euclid Avenue
Case Western Reserve University
Cleveland OH 44106
http://markturner.org


Yo qué voy a decir, también recomiendo apuntarse al SSRN. Y a Academia.

PS- por cierto, hoy se presenta en Zaragoza otra Red Temática de Ciencias Cognitivas.
Sociedades académicas





La oposición, y la oposición

Hoy tiene lugar una oposición a cátedras en mi departamento (de Filología Inglesa y Alemana, Universidad de Zaragoza). Es una cosa que no sucede todos los días, ni todas las décadas. El otro día se quejaba el Director, en el Consejo, de la insuficiente dotación de catedráticos en este departamento: cinco cátedras previstas (y sin cubrir) para más de cien profesores. Una ratio atípica. Tuve que hacerle notar que cuando se dejó vacante una cátedra, hace seis años, a la que se presentaban varios profesores del Departamento, a este departamento ni le pareció mal ni protestó ni dijo chitón. Simplemente apoyó sin fisuras a la presidenta del tribunal en su actuación —era, cómo no, la Dra. Onega, que viene "rigiendo destinos" desde hace tiempo aquí. Y era por entonces la única catedrática entre los casi cien profesores. Vamos, de traca. Menuda autovaloración del departamento.

Lo cierto es que de todos los candidatos suspendidos en esa prueba, todos en el primer ejercicio, a pesar de venir su investigación avalada por sexenios, etc., sólo yo impugné la actuación del tribunal. Nadie me apoyó, a no ser la Dra. Penas y algún otro compañero a título personal, aunque varios profesores sí me hicieron saber lo escandalosa y vergonzante que les había parecido la actuación del tribunal. Pronto, sin embargo, cambiaron de criterio la mayoría, han reescrito la historia y modificado sus recuerdos, y han venido apoyando a la Dra. Onega y proponiéndola una vez y otra más para presidir tribunales.

Bien, mis recursos y protestas tuvieron un largo y accidentado recorrido, y al final los tribunales de justicia dieron por buena la actuación de la comisión: con patinazos de criterio y con huecos de razonamiento que merecen este comentario.

A la prueba de hoy se presenta uno de los candidatos suspendidos en aquella ocasión, el Dr. Ignacio Vázquez. En lugar de impugnar la actuación del tribunal que le suspendió, el Dr. Vázquez ha colaborado desde entonces activamente con la Dra. Onega. Así que no dudamos de que esta vez tenga éxito: su trayectoria desde aquella prueba va sin duda a ser recompensada. Hay que decir que en el tribunal están dos miembros de la comisión que lo suspendió en 2003: la Dra. Onega y (como suplente, creo) el secretario de aquella prueba, Dr. Francisco Garrudo, de Sevilla. Pero esta vez la cosa va a estar cantada.

Le desearía suerte al Dr. Vázquez, pero supongo que tendrá en cualquier caso la valoración que ha merecido a juicio del tribunal. Y no hay que olvidar que el Dr. Vázquez ha venido apoyando, junto con los demás coordinadores del postgrado, ya catedráticos ellos, la política de la Dra. Onega que buscaba reservar los nuevos estudios a los miembros de sus grupos de investigación. Es una política que ha sido anulada en los tribunales de justicia, por ilegal, pero que se sigue aplicando entre líneas: por ejemplo, ahora que no pueden eliminarnos de entrada a quienes no pertenecemos a sus grupos, hacen una valoración de nuestros currícula y me ponen a mí, por ejemplo, CERO puntos en publicaciones de mi área— con criterio falsario y prevaricador.

Mucho me temo que el Dr. Vázquez, aunque nunca ha dicho esta boca es mía, ha venido apoyando con sus votos, sus silencios, sus firmas y sus acciones esta política ilegal e inmoral de acoso administrativo, exclusión y protección mutua. Que la sigue apoyando. Y que, independientemente de que él piense que mis publicaciones valgan cero puntos o no, que probablemente no ha reflexionado ni un segundo sobre la cuestión, le ha convenido apoyar esta estrategia de manipulación, el otro día en el Consejo de departamento, todos a una... como en Fuente Ovejuna.

Pero hoy será catedrático. Porque para eso no basta con publicar cosas (que igual valdrían cero, vaya usted a saber). Es mucho más importante participar de lo que aquí se viene llamando, con delicioso eufemismo, la "filosofía" del departamento.

_____________________

PS: Según previsto, tenemos cuarto catedrático en el Departamento, sumándose el Dr. Vázquez al trío que estaban entre los cinco del tribunal de examen—los Dres. Onega, Collado y Deleyto.

La puntuación otorgada al candidato es de 100 puntos sobre 100. Lo cual nos confirma en nuestras sospechas de que la puntuación que obtuvimos todos los candidatos en la misma sala en 2003 (estábamos entre ellos el Dr. Vázquez y yo) fue injusta. En efecto, ningún candidato obtuvo suficientes puntos para un aprobadillo con cinco, y para pasar al segundo ejercicio.  Lo raro es que, aunque no diré que el Dr. Vázquez no ha hecho currículum desde entonces, su carrera, méritos y publicaciones son sustancialmente los mismos. No más del doble—ni de muy lejos. Y la presidenta del tribunal también es la misma. Qué cosa más rara, tratándose de gente con experiencia evaluadora. Tuvo que haber serios errores de criterio, pero muy serios, en la evaluación de aquella prueba de 2003. No en ésta, por supuesto.

Más cátedras









Más atrás—Noviembre de 2009




www.flickr.com

garciala1's photos

Otras fotos de

JoseAngel

IBSN: Internet Blog Serial Number 0-000-00000-1

También tengo el IBSN 0-000-0000-1

nada menos.

Archivos:  2009-11  2009-10  2009-9  2009-8   2009-7  2009-6 2009-5  2009-4  2009-3  2009-2  2009-1  2008-12  2008-11   2008-10  2008-9  2008-8  2008-7 2008-6  2008-5  2008-4  2008-3   2008-2  2008-1  2007-12  2007-11 2007-10   2007-9   2007-8   2007-7   2007-6   2007-5   2007-4    2007-3   2007-2   2007-1    2006-12   2006-11 2006-10  2006-9   2006-8   2006-7   2006-6   2006-5   2006-4   2006-3   2006-2   2006-1   2005-3   2005-2   2005-1   2004  1995-2003