Sale hoy en el blog POEuna
entrevista que me hacen,
relativa a la carrera y disciplina de Filología Inglesa:
será la primera de una
serie de entrevistas con otros profesores. Iré poniendo
enlaces
a ellas, pero la mía la pongo entera a
continuación:
Entrevista
al profesor José Ángel García Landa
Comenzamos una serie
de
entrevistas a profesores de Filología Inglesa de diversas
asignaturas y universidades y lo hacemos con José
Ángel
García Landa de la Universidad de Zaragoza.
1.
¿Qué asignaturas imparte? -
Shakespeare (quinto curso de Filología Inglesa) -
Comentario de Textos literarios Ingleses (tercer curso de
Filología Inglesa) Solía
impartir además un curso de doctorado, pero
últimamente
se instaurado una singular normativa en mi departamento que me
inhabilita para impartir postgrado.
2.
¿Cuántos años lleva en la
enseñanza universitaria? Desde
1987. Pongamos veinte.
3.
¿Cómo definiría usted
'filología'? Me
gusta la
definición del Diccionario de Autoridades: "PHILOLOGIA. s.f.
Ciencia compuesta y adornada de la Gramática,
Rhetórica,
Historia, Poesía, Antigüedades,
Interpretación de
Autores, y generalmente de la Crítica, con
especulación
general de todas las demás Ciencias." Este
vaporoso
estudio humanístico sin embargo resulta poco adaptable a las
exigencias de una titulación universitaria moderna. Es
más manejable la definición de
Filología como el
estudio en profundidad de una lengua en relación con su
literatura y (más en el trasfondo) con la historia y cultura
de
los pueblos que la hablan.
¿En
qué ha cambiado, si es que lo ha hecho, el significado del
término desdeque usted empezó a estudiar hasta el
momento
actual? El
significado
no ha cambiado, pero tiende a arrinconarse como plan de estudios
académico en favor de otras denominaciones como "Estudios
ingleses" (franceses, alemanes, etc.), "Traducción",
"Lingüística (inglesa, francesa, etc.)"
Filología ya
no gusta a mi profesión, les suena a
decimonónico, a
Historia de la Lengua, a Anglosajón. Hay aquí una
cierta
neurosis de no perder la comba de los tiempos, y lleva a veces a
curiosas declaraciones de filólogos, en un departamento de
filología, diciendo que la Filología es cosa de
otros
tiempos.
¿Cuál
sería el futuro inmediato de las filologías? No
sé
otras, pero la Filología Inglesa ha decidido
mayoritariamente
remozarse como "Estudios ingleses" a instancias de los acuerdos
adoptados a través de la asociación nacional de
anglistas, AEDEAN (Asociación de Estudios Ingleses y
Norteamericanos). Cada universidad puede, sin embargo,
diseñar
sus propios grados, y veremos también grados (y
másteres)
en lingüística, en traducción, etc. En
filología, creo que no. En mi despacho tengo una estatuilla
de
un Stegosaurus, y encima del cartelito de su peana he pegado un letrero
que pone "Philologia". No es lo que yo pienso, obviamente, pero es lo
que piensa y ha decidido hacer la profesión en pleno.
¿Hacia
dónde se dirige la disciplina? El
nombre,
hacia su extinción, supongo. Los estudios, hacia una
reordenación según líneas
más orientadas a
una disociación entre estudios lingüisticos
teóricos, traducción, y estudios culturales (la
literatura pierde peso y se engloba aquí). La conciencia del
espacio común o de interacción entre estas
disciplinas no
se ha perdido totalmente, pero no interesa mucho una
titulación
que ponga énfasis en ello, ni que se
llame"Filología".
4.
¿Qué criterios sigue usted a la hora de elaborar
el
contenido de las asignaturas? ¿Cómo elige los
autores y
obras que forman parte del programa? Dos
criterios,
de los cuales el primero tiene mayor peso: a) Lo que "se espera" en un
típico programa de estudios universitario de literatura,
crítica literaria, o lo que sea la asignatura. b) Con menor
peso: mis gustos o preferencias personales, que siempre orientan la
elección de contenido, pero no conviene que pasen a ser el
librillo que tienen que estudiar los sufridos estudiantes.
5.
¿Qué ventajas e inconvenientes ve a la reforma de
los estudios de Filología Inglesa? Ventajas:
una
mayor adaptación a las necesidades del mercado de trabajo.
Quizá un mayor reconocimiento de las otras vías
existentes hoy en día para una formación en
inglés. Inconvenientes: la pérdida de identidad
de la
disciplina como tal, y del trabajo más propio de ella, en
favor
de estudios más estandarizados de secretariado
multilingüe,
traducción, lingüística o "estudios
culturales". He
escrito bastante en mi blog sobre los avatares e incidencias de esta
reforma, incluida la amenaza (que la hubo) de suprimir la
titulación de Filología Inglesa o Estudios
Ingleses http://garciala.blogia.com/temas/filologia-inglesa.php
6.
¿Qué le recomendaría a alguien que se
plantea matricularse en Filología Inglesa? Que
escoja una
buena universidad. Y que tenga claras sus perspectivas de carrera:
quizá para ser profesor de enseñanza secundaria
le valga
más un título de máster
específico y
quizá, para ser traductor, le sirva más una
titulación en traducción. Son tiempos de crisis e
incertidumbre en la filología, y se nota en el alumnado. Muy
distinto es ahora de cuando yo terminé la carrera, y
estudiar
Filología Inglesa era una garantía de
colocación.
—Bueno bueno... tan perdida
está la noción sobre de qué va esto de
la
Filología Inglesa, que el otro día tuve que hacer
la
observación en nuestra Comisión de Postgrado de
que tal
como está planteado ahora nuestro postgrado en Estudios
Ingleses, puede salir doctorado alguien que no sepa inglés.
Se
reconoció que era un pequeño problema en el que
no se
había caído... pero que bah. Es
un caso extremo, pero a los estudiantes se les pide que salgan formados
en el tema de su investigación en concreto, y no en
"filología inglesa" en general. Que un profesor
universitario
domine mínimamente todas las materias de la carrera, en
especial
las más centrales a la noción misma de
Filología,
es algo que está fuera del horizonte de la universidad
actual,
que pide "especialistas". Y en el caso de la Filología
Inglesa,
se piden "lingüistas"
o "literatos"—nunca "filólogos".
No me extrañaría que otros profesores fuesen
más
optimistas que yo. Después de todo, el inglés es
un
idioma que no corre peligro, pase lo que pase con la
Filología
Inglesa.
Cantada por Agnès Jaoui y Jacques Higelin. Uau.
Muérete de envidia, Piaf.
PS: Hoy es el
día en el que
nos enteramos del secreto mejor guardado de la familia, durante muchos
muchos años.... "Que nadie sepa mi sufrir", en efecto.
Hablaré de esto cuando calibre bien que se puede, en
algún futuro.
Ahora que es el cuarenta aniversario de 2001: Una odisea del espacio vamos
a superponer tecnologías: me he acordado de este artefacto
que
me encontré antes del verano mientras me daba un paseo con
los
chavales por cerca de la desembocadura del Gállego. Bueno,
en
realidad creo que lo encontró Pibo, y nos llamó
la
atención inmediatamente.
Para mí que es un hacha de piedra pulimentada, posiblemente
de
muchos miles de años de antigüedad, y no un
producto de la
casualidad. No se me ocurre una tecnología más
reciente
que necesitase artefactos de piedra de esta forma y acabado, aunque
claro, igual estoy equivocado.
Si la agarras, es ergonómica—aunque se nota que
está hecha para una mano más pequeña
que la
mía. Pigmeos ibéricos, quizá...
Estoy leyéndome el muy interesante libro de
Julio Iglesias La
dimensión social del tiempo (Madrid:
Real Academia de Ciencias Morales y Políticas,
2005)—otra
"historia del tiempo" que si bien tiene algunos puntos de
contacto con
la de Hawking, se refiere más bien a la
organización, uso
y conceptualización social del tiempo. Y atiende sobre todo
a
las transformaciones del tiempo en la modernidad, en la ciudad, y en el
contexto globalizado que vivimos, así como a los efectos de
la
sociedad de la información en la reorganización
de la
experiencia temporal. Un índice:
I. Del tiempo y su ordenación: los calendarios.
II. El tiempo en el pasado.
III. La conciencia moderna del tiempo.
IV. El tiempo del tiempo. (Einstein o la relatividad del
tiempo; Piaget
y el tiempo en la infancia; El reloj biológico;
Políticas
del tiempo y ahorro económico; La política de
reducción del tiempo de trabajo; La necesidad de medidas
temporales muy breves; La sociedad del instante en la sociedad de la
información).
V. Tiempo y familia.
VI. Tiempo y trabajo.
VII. De la política y el tiempo.
VIII. El tiempo en perspectiva: pasado, presente y futuro.
Epílogo: La actualidad del tiempo.
Sigue un discurso de contestación del académico
(oximorónicamente llamado) Salustiano del Campo Urbano.
Durante mucho tiempo la sociedad vivió "de espaldas al
tiempo",
o más bien en un tiempo común y natural regulado
por los
ciclos del día, la noche y las estaciones. La
apropiación
y manipulación social del tiempo puede seguirse a
través
de los instrumentos de medición y sincronización
de
actividades que se van desarrollando: calendarios, relojes, horarios de
trabajo, y recientemente, en una apoteosis de milimetración
temporal, los sistemas informáticos que detallan el tiempo
de
cada transacción social. El desarrollo de la
medición y sincronización temporal va unido al
desarrollo
del capitalismo, local primero y global después, y de su
concepción del trabajo y de las actividades como algo
medible, a medida que pasamos del campo a la urbe.
Una concepción que deriva de Simmel.
Son excelentes las relaciones que establece Iglesias entre el
desarrollo de procesos económicos y sociales a gran escala y
las
manifestaciones locales de las nuevas concepciones temporales. Por
ejemplo, el reloj como arquetípico regalo burgués
simboliza la regulación temporal del matrimonio. O el libro
de
Julio Verne La vuelta
al mundo en 80 días,
con su argumento cronométrico, es un síntoma de
una nueva
concepción global de las comunicaciones—Y todo
efecto de
la globalización o sincronización universal, y de
la
división (sincronizada) del trabajo. Desde los cambios en
los
patrones de ocio a las modalidades de horarios laborales y de
negociación sindical, o el desarrollo de planes de estudio
con asignaturas optativas, todo logra hilarlo el autor en un
razonamiento magistral y panorámico.
Los blogs y foros, se me ocurre, son un caso no nombrado por Julio
Iglesias, pero que ciertamente es paradigmático de esta
universalización del tiempo contemporánea.
Ningún
texto antes ha llevado un registro temporal tan estricto (y
automatizado) de su difusión y de sus comentarios, y se
materializa en ellos (así como en la telefonía
digital y
en otros fenómenos informáticos) la
apropiación
del tiempo a la vez a escala milimétrica y global.
También son un síntoma de lo que
señala Iglesias:
el avance de la regulación y medición temporal
hacia
esferas de la intimidad y de la privacidad antes ajenas a esta
sincronización universal del tiempo.
En el ordenador puedes perder la noción del tiempo, pero sin
embargo estás registrado por toda una serie de protocolos de
control y de medición que registran tu actividad. Tienes el
reloj delante, en una esquina de la pantalla, permanentemente, pero
más allá de eso, estás trabajando
dentro del
reloj. Eres controlable, te registras a una hora, sales a otra, hasta
tus clics quedan ubicados en un espacio-tiempo cibernético,
en
el que tu trayectoria, su velocidad y sus reposos, quedan recogidos en
un registro temporal que además es inmediatamente
procesable,
para extraer estadísticas e implementar acciones correctivas
a
través del mismo aparato. Esto en cuanto el teletrabajo, o
más generalmente el trabajo por ordenador, se implanta. Las
consecuencias que extrae Iglesias de este potente cronómetro
que
es el ordenador me parecen insuficientes. Con los ordenadores no
habrá teletrabajo: estaremos más bien inmersos en
el
espacio de trabajo en todo momento, estemos donde estemos; y Matrix
será el resultado lógico de la
sincronización
universal.
Tiempo estimado de lectura de este artículo: un minuto y
catorce segundos.
Me las he visto y me las he deseado para dar al mundo una
versión de esta canción que, sin pecar de
vanidad, diría que puede
compararse con la interpretación de Gilbert
Bécaud.
No se me rían, que sudado tinta he. Y es que la cancioncita
de
marras tiene, en la
versión ésta, no menos de diecisiete acordes
diferentes, cuando
la mayoría cumplen con tres o cuatro. A la
versión que
intentaba en veintidós acordes, arrenuncio.
Los
feos son mutantes. Y
las pelirrojas.
Los monstruos de
dos cabezas, que
existen, son mutantes. Los gordos, mutantes
gordos. Son
mutantes asimismo las personas
de color (negros, chinos, blancos, etc.)—y los
humanos son peces mutantes.
Este retrato de una mutante fue pintado por Lavinia Fontana en la
segunda mitad del siglo XVI. Es Tognina Gonsalvus, hija del igualmente
peludo Petrus Gonsalvus, oriundo de Canarias pero acogido por diversas
cortes europeas. Al parecer, Tognina "acabó
casándose y
engendró varios hijos que fueron tan peludos como ella"
(271). Me ha encantado el libro de Armand-Marie Leroi Mutantes: De la variedad
genética y el cuerpo humano (Anagrama, 2007), que la tiene en
portada. Ahora
que Stephen Jay Gould ya murió, es bueno saber que hay
divulgadores científicos tan amenos como Leroi, que cita a
Gould
con simpatía aunque le contradice en algunos puntos. Se lo
recomiendo a todos los amantes del
evolucionismo, de los monstruos, y
de los mutantes.
I. Mutantes. La
cuestión de las mutaciones es una vía
privilegiada de
entrada a un tema más general del libro "la
construcción
del cuerpo humano" (13). Porque aunque todos somos mutantes, no somos todos igual de mutantes, y
hay casos más llamativos que yo. El
libro comienza con las teratologías del Renacimiento, desde
el
Monstruo de Rávena hasta los de Paré y Fortunio
Liceti (De Monstrorvm
natvra cavssis et differentiis libri duo, 1634), pasando
por las reflexiones sobre la monstruosidad de Montaigne, Browne y
Bacon.
Browne, en su Religio
Medici
(1642), es amable y admirativo con los monstruos: "en la Monstruosidad
(...) hay una suerte de Belleza. La Naturaleza ha creado las partes
irregulares de una manera tan ingeniosa que a veces son más
extraordinarias que la estructura principal" (en Leroi, 24). Y Bacon,
en su clasificación de todas las formas del conocimiento,
dedicaba un capítulo especial al conocimiento de los
monstruos,
por las perspectivas que ofrece para el desarrollo de la ciencia: "pues
una vez una naturaleza haya sido observada en sus variaciones, y la
razón que las origina haya quedado clara, será
materia
fácil aplicar la ciencia a esa naturaleza y llevarla al
punto
que alcanzó mediante el azar" (27). Todo un programa para el
Dr.
Moreau avant la lettre,
y
Leroi no parece totalmente averso a esta creación programada
de
mutantes, aunque observa que "Con la prohibición global de
clonar humanos no es probable que este experimento se lleve a cabo
pronto" (317). Peor para los periodistas, y para la ciencia; mejor
quizá para el pobre mutante, aunque quién sabe.
De hecho el autor duda en calificar de mutantes a un grupo determinado
de personas por oposición al resto: "Decir que la secuencia
de
un gen concreto presenta una "mutación", o llamar "mutante"
al
portador de ese gen, es realizar una distinción odiosa. Es
dar
a entender, como mínimo, que se desvía de un
ideal de
perfección"(30). Aunque por supuesto también lo
hace
continuamente, y de hecho al final nos hace partícipes de su
curiosa teoría según la cual los guapos no son
mutantes—o más bien, que los feos son
más mutantes
que los guapos, pues la belleza consistiría en una especie
de
neutralidad o bajo índice de mutaciones. Un punto que es de
los
más cuestionables del libro, y síntoma del mal
endémico de los biólogos, buscar explicaciones
estrictamente biológicas
a fenómenos
culturales muy complejos. Conste que bien me parece que se busquen las
condicionantes biologicas de los fenómenos (el cerebro
masculino
contra el femenino, etc.) siempre que no perdamos de vista otras
dimensiones (culturales y constructivistas) de la cuestión.
Las
personas comparten casi (casi) el 100% de su genoma. En el resto
está la variación: y el resto puede ser varios millones
de pares base, puesto que hay casi tres mil millones de ellos en el
genoma humano. Las mutaciones afectan con frecuencia a "uno de los
enormes segmentos del genoma humano que parecen carecer de sentido"
(31). Otras son menores, y otras por fin son espectaculares. "Cada
nuevo embrión cuenta con un centenar de mutaciones que sus
padres no tenían"( 32). Algunos nacen con un bajo
número
de mutaciones nocivas, otros con muchas. En suma: "Todos somos
mutantes. Pero algunos somos más mutante que otros" (33).
II. Una unión
perfecta.
Capítulo que trata sobre gemelos, siameses y monstruos
dobles,
como Ritta-Christina Parodi. Hay interesantes datos sobre las
representaciones de monstruos desde tiempos antiguos, y
teorías
clásicas de la monstruosidad: así la querelle
des monstres,
la disputa sobre si la monstruosidad forma parte del plan divino, o es
un accidente de ese plan. Lo que nos lleva a dos teorías
distintas sobre los embriones: la preformación
o la epigénesis.
El desarrollo del embrión es un tema fascinante, que nos
conduce
a la teoría de la evolución (el primer sentido de
evolución fue precisamente "desarrollo del
embrión"). En
los años 90, estudiando la recombinación del ADN,
se
llegó por fin a identificar los genes que controlan el
desarrollo. Un gran paso adelante desde las teorías de
Geoffroy
Saint-Hilaire, coleccionista de monstruos, que pretendía
deducir
los principios del desarrollo a partir de sus manifestaciones
anómalas. Y nos cataloga Leroi las variedades de
anomalías que pueden darse: gemelos unidos, personas
"invertidas" (¡no homosexuales!) por situs
inversus... El
organizador de todo este desarrollo es el organizador,
"un grupo de células mesodérmicas localizadas en
un
extremo de la línea primitiva del embrión", que
con unos
movimientos ciliares distinguen izquierda de derecha y así
orientan el desarrollo del organismo hacia uno y otro lado.
III. El juicio final(de las primeras
partes). Donde
se trata del museo de monstruos de Amsterdam; de cíclopes y
ciclopia, en mitología y en teratología
renacentista. El
desarrollo defectuoso del cerebro frontal y la cara afecta a 1 de cada
16.000 nacidos, y 1 de cada 200 abortos espontáneos: el
mundo
está lleno de cíclopes y paracíclopes.
En
algún sitio los guardarán—aunque otras
fuentes nos
dicen que muchos
son asfixiados por los médicos,
discretamente y sin preguntar a nadie, y clasificados como "nacidos
muertos". Mejor que nadie llegue a verlos, a juzgar por las
ilustraciones del libro de Leroi. Muchos de estos casos se deben a
mutaciones en los genes que producen una proteína llamada
"erizo
sónico"—la que debía producir dos
hemisferios
cerebrales divididos. Otro tipo de trastornos puede producir una
duplicación total o parcial de la cara—y hasta
individuos
con dos cabezas. Otra monstruosidad estándar es la
sirenomelia, un defecto en la línea media de las
extremidades
posteriores. "Los morfogenes que atraviesan el embrión en
desarrollo—sean proteínas o anillos de
hidrocarburos—proporcionan a las células una
especie de
retícula de coordenadas que éstas utilizan para
averiguar
dónde están y qué deberían
estar haciendo y
ser" (93). La homeosis,
fenómeno "en el que una parte del embrión en
desarrollo se transforma
de manera anómala en otra", dándonos por ejemplo
orejas en el cuello.Y
así, viendo el proceso de construcción y la
manera en que
es organizado por los morfogenes, y la manera en que se puede
distorsionar este proceso, va ordenando Leroi distintos tipos de
monstruosidades. Con el estudio de las moscas de la fruta Drosophila se
halló la combinatoria informática de las
proteínas
que rigen el crecimiento. "La calculadora segmental es algo hermoso.
Posee la económica lógica booleana de un programa
de
ordenador. Cada una de las proteínas codificadas por los
genes
homeóticos se presenta en ciertos segementos" (98). Los
genes
pueden crear proteínas, pero necesitan ser activados o
desactivados por el ARN mensajero , "una molécula muy
parecida
al ADN, sólo que no es doble ni es una hélice,
sino tan
sólo una larga serie de nucleótidos" (99). El
núcleo organizador de esta información, la
homeocaja, es
"la piedra de Roseta" de la genética del desarrollo, y
están presentes en todo tipo de animales. La presencia y
ausencia ordenada de genes Hox (numerados) regula la
formación
de segmentos del cuerpo—en su debido número o con
anomalías. Son universales anatómicos: organizan
tanto
los segmentos de las moscas como de los humanos, y en el mismo orden.
Aunque también hay disimilitudes, como la
inversión
arriba-abajo entre artrópodos y cordados que tanto intrigaba
a
Geoffroy Saint-Hilaire. Quizá pudiese explicarse con una
mutación en un remoto antepasado. Pero al margen de estos
genes
Hox hay muchos más instrumendos de
señalización:
"los factores de transcripción vienen en familias, de las
que lo
genes homeocaja son sólo una" (105).
IV. Atrofiados (de
brazos y piernas).
Aquí se tratan fenómenos como la
ectrodactilia, o manos y pies en forma de pinzas de langosta; el famoso
semi-mito de la tribu africana "con pies de avestruz", la aqueiropodia
o atrofia de las piernas, y el violinista
sin brazos Hermann Unthan. También los estragos de la
talidomida... Aquí puede verse por cierto un
vídeo de Tony Meléndez, admirable guitarrista sin brazos:
John Saunders estudió la manera en que las extremidades de
desarrollan creciendo hacia afuera, a la manera de los brotes de las
plantas, y cómo se pueden transplantar o alterarse su
crecimiento. Alteraciones "naturales".... La focomelia, como la
del malabarista "Le Petit Pepin". Los dedos extra, y la polidactilia
simétrica, que duplica las manos. Todo ello producto de
alteración de las señales que envían determinados
genes.
El sistema de activación de los genes depende a su vez de otros
genes, cuestión que plantea un problema teórico,
elegantemente (aunque sólo parcialmente) resuelto:
"A primera vista, las jerarquías de este tipo parecen enredarnos
en una regresión infinita en la que la carga de producir orden
simplemente recae en una serie anterior de entidades que deben, ellas
mismas, ser ordenadas. Pero este dilema es más aparente que
real. El orden del embrión se crea iterativamente. La precisa
presencia del sónico en el ZPA viene definida en parte por la
actividad de los genes Hox en el mesodermo del tronco del que brotan
las extremidades. Pero el orden geométrico que estos genes dan a
la extremidad es tosco; la tarea del sónico es pulirlo. Aparte
del sónico hay, por supuesto, otros niveles de refinado en los
que el orden se crea a escalas cada vez más pequeñas,
y cada una de ellas requiere sutiles e interminables
negociaciones, la naturaleza de las cuales apenas comprendemos" (135)
Las extremidades se forman por condensaciones de células que se
agregan guiadas por complejas señales que van y vienen, en
localizaciones señaladas por los genes Hox que regulan la
segmentación del cuerpo. "Muchas de las moléculas que
forman las extremidades crean también los genitales, y no
debería sorprendernos que algunas mutaciones afecten a ambos"
(137)—o sea, que lo de que el pitilín sea el dedito
número veintiuno no es tan descabellado como parecía.
V. Carne de mi carne, huesto de mi
hueso (De los esqueletos). En los que hay deformidades como la del chino Arnold y sus
descendientes sudafricanos, con falta de huesos en el cráneo y
clavículas. El crecimiento de los huesos es controlado por la
familia de proteínas BMP. Un transtorno en su inhibición
puede dar lugar a la esclerosteosis o a la fibrodisplasia osificante
progresiva, como la que sufría Harry Eastlack, invadido de
depósitos de huesos. Los experimentos con salamandras de Victor
Twitty transplantándoles patas demostraron que los reguladores
del crecimiento no están centralizados: "cada pata de salamandra
contiene dentro de sí misma la construcción de su propio
destino" (153). Otros experimentos más terribles narrados en
este capítulo son los del nazi Mengele con las víctimas
de Auschwitz: aunque sí sobrevivió a su curiosidad la
familia Ovitz, pseudoacondroplásicos que habían formado
la "Banda de Jazz de Liliput" y a los que exhibió Mengele con
frecuencia. A Mengele nunca se le juzgó ni se le capturó,
manda huevos. La pseudoacondroplasia es uno entre varios transtornos
causados por mutaciones que inhiben el crecimiento de los huesos.
Está la acondroplasia, más frecuente, y la displasia
tanatofórica, mortal, resultado de un exceso de la
molécula de señalización FG (que regula qué
está cerca y qué lejos en el eje de la extremidad del
feto). Todo órgano debe poseer señales semejantes que le
indiquen cuándo dejar de crecer—y es concebible que haya
alteraciones del crecimiento de otros órganos, como
músculos extra... aunque estén sin documentar. Otras
mutaciones dañan el colágeno de los huesos y dan lugar a
osteogénesis imperfecta (como la de Michel Petrucciani). El
equilibrio entre crecimiento y destrucción que mantiene el
hueso, si se trastoca, da lugar a la conocida osteoporosis o a su
contrario, la osteopetrosis, sufrida levemente por Toulouse-Lautrec.
VI. La guerra con las grullas (Del
crecimiento).
Los enanos, tan apreciados por los monarcas
absolutos—quizá como emblema de sus deseos de superioridad
absoluta sobre sus súbditos... Aunque el testimonio del diminuto
y longevo Joseph Boruwlaski (ss. XVII-XIX) es optimista, presenta una
mirada maravillada ante el mundo "desde abajo". Quizá por un
fallo en la hipófisis, siguió creciendo hasta los treinta
años, pero sin llegar al metro de altura. A los quince
años medía 62 centímetros y medio. En 1782 le
presentaron a un gigante en Londres: "mi coronilla apenas alcanzaba la
altura de su rodilla". Quizá fuera uno de los dos O'Brien que
andaban por londres a fines del XVIII, proclamándose
descendientes de Brian Boru. Ninguno se llamaba O'Brien; de uno se sabe
que tenía un tumor pituitario.
Hasta bien mediado el XIX no se acreditó la
existencia real de los pigmeos, que habían pertenecido a la
mitología clásica, con su guerra contra las grullas,
desde Homero y Plinio. No se sabe hasta qué edad crecen los
pigmeos, pues ellos no saben su edad ni les interesan los calendarios
ni cumpleaños. El ritmo humano de crecimiento en la adolescencia
es curioso, no se da en otros primates. Al parecer en los pigmeos hay
una escasez relativa de la hormona del crecimiento que dse descarga en
la adolescencia. Hay otras diversas poblaciones bajitas, por factores
que deben combinar la alimentación y la genética. Los
negritos, los darus o taron de Brimania—(y más
recientemente se ha hablado de los pueblos de pigmeos de la isla de
Flores, a cuenta del descubrimiento del hombre de Flores). Es posible
que los taron de Birmania sean cretinos—el
cretinismo es una alteración neurológica y del
crecimiento. Hay una fuerte tendencia al cretinismo en unas poblaciones
del norte del congo: el crecimiento y desarrollo sexual se paran a los
nueve años—puede que los taron tengan una variedad
más suave de lo mismo, sin esterilidad claro. En el Valais suizo
también solía haber abundancia de cretinos—por
falta de yodo. El bocio es otra afección
relacionada—"cuello de Derbyshire" en Inglaterra. Y a esas tribus
de hipotéticos cretinos, ¿habría que integrarlos a
la modernidad y medicarlos, o respetar su atraso y precario modo de
vida?
Crecimiento extra es proporcionado por la
castración. Historias de castratos altos, y cantantes
célebres, con pechos—y no se quedaban calvos. "El
último eunuco de la corte china, Sun Yaoting, no fue enterrado
hasta 1996, junto con sus testículos, que habían sido
meticulosamente conservados en un tarro" (205). Los eunucos tienden a
conservar huesos en estado adolescente—con placas terminales de
crecimiento aún activas. "Pero debe haber algo más que
detenga el crecimiento aparte del estrógeno" (206). El IGF hace
que proliferen las células, pero este crecimiento es regulado
entre otros mecanismos por una proteína llamada PTEN. La
alteración de este equilibrio entre crecimiento y
contención puede dar lugar a alteraciones como el
síndrome de Proteo, en el que formaciones óseas crecen
descontroladamente—quizá el caso del "Hombre Elefante" James
Merrick. Los perros grandes y los niños altos son más
susceptibles al cáncer—¿quizá sólo
porque tienen más células? O quizá por una
descompensación de entrada del IGF—"una hipótesis
es que el IGF impide que las células enfermas mueran" (210).
Pero por otra parte la estatura en los humanos va asociada a la
prosperidad y la salud; las clases altas y pueblos prósperos
tienden a ser más altos—de ahí el atractivo
omnipresente de la estatura en las figuras públicas. "Pero
¿qué tamaño deberíamos
tener?" (215). "Los límites entre lo normal y lo
patológico no son sólo borrosos; son móviles,
siempre cambiantes, siempre impulsados por la tecnología" (216).
VII. El deseo y la búsqueda de la
totalidad (del género).
Nos cuentan la historia de Herculine Barbin, tan cara a Michel
Foucault—Herculine, hermafrodita que se crió como mujer,
pero al salir, ay, "lesbiana", por así decirlo, le hicieron un
cambio de sexo. Cambio sobre el papel (como los que se hacen ahora a
voluntad en España), porque sus partes múltiples no se
las tocaron. Versa el capítulo sobre la
diferenciación sexual, estados intersexuales... y teorías
al respecto. Para Vesalio (De humani
corporis fabrica,
1543) los órganos sexuales masculino y femenino venían a
ser una "inversión" o exteriorización (como un guante
reversible, vamos). Esta teoría le llevó a malinterpretar
o describir mal lo que veía en sus disecciones.
Otro anatomista de Padua, Renaldo Colombo, "descubrió" (o
más bien "describió") el clítoris en 1559. Y hasta
1998 no lo anatomizaron con atención, descubriendo sus
raíces y tamaño real. Pero la correspondencia
auténtica entre partes masculinas y femeninas se
estableció en el XIX: "Las correspondencias ahora quedan claras:
pene y clítoris; escroto y labios mayores; uretra y labios
menores; y la vagina única para las hembras" (230)—una
diferenciación que se hace mediante un "viaje a la masculinidad"
a partir de una estructura más bien femenina: "convertirse en
hembra es viajar por una autopista recta y ancha" (230). Pero si hay un
cromosoma Y, "a la hora de determinar el sexo, como en el tango, el Y
manda y el X lo sigue" (231). Así hay varones que tienen
más de un cromosoma X, pero al tener un Y, no son varones
ambiguos. En concreto es una región del cromosoma Y, la SRY, la
que determina el sexo, y varones con cromosoma Y defectuoso pero con
esa región intacta siguen siendo varones aunque "de sexo
invertido". Y hay hembras XY, "hembras de sexo invertido", que son
hembras porque no tienen el SRY donde debía estar. Lo que hace
el SRY es controlar las gónadas, y de allí sale la
testosterona que altera el ADN para convertir al macho en macho. Si el
receptor de la proteína no funciona, lo que iba a ser un macho
se convierte en una hembra... sin útero.
"A
menudo se dice que estas chicas son excepcionalmente femeninas, al
menos externamente. Al carecer de un receptor de testosterona,
están incluso menos expuestas a las hormonas que masculinizan
que las mujeres de verdad, que invariablemente poseen alguna. Su
único rasgo masculino obvio es su estatura: de adultas suelen
ser bastante altas, lo que sugiere que la diferencia entre macho y
hembra se debe a algo distinto de la testosterona (aunque aún se
está discutiendo qué es exactamente). La
combinación de aspecto femenino y estatura masculina significa
que las mujeres sin receptores de testosterona a menudo son
extraordinariamente atractivas. En la década de 1950 al menos
hubo una mujer en Francia con carencia de testosterona que se
ganó la vida como modelo de pasarela, mientras que un par de
gemelas idénticas sin receptores de California fueron azafatas
de avión." (236)
Muchos pseudohermafroditas machos no están completamente
feminizados al nacer, y tienen genitales ambiguos. Y ha habido
frecuentes casos de "cambio de sexo" con el desarrollo de la pubertad...
el
fenómeno de las chicas que se vuelven hombres es bien conocido
en ciertas partes remotas del mundo. Hasta hace poco, los habitantes de
Salinas (4.300 habitantes), emplazada en una región remota de la
República Dominicana, asignaban el sexo femenino de manera
incorrecta a uno de cada noventa muchachos, sólo para hacerle
cambiar de sexo en la pubertad. El fenómeno era tan correinte
que los aldeanos le pusieron un nombre: guevedoche, o "pene a los doce".
(237)
También en Papúa Nueva Guinea es familiar el caso
(más mutantes....: por falta de la enzima 5-alfa-reductasa).
Un exceso de testosterona en la madre puede también masculinizar
al feto. Todo esto son mutaciones, pero las mutaciones de identidad
sexual suelen dar a esterilidad—callejones sin salida de la
evolución... normalmente. El caso de las hienas moteadas es
curioso: hay poco dimorfismo sexual, un clítoris que parece un
pene, con conducto genitourinario y erecciones... y dan a luz copulan
las hembras a traves del clítoris, por carecer de vagina. Una
historia dolorosa, en la que lo patológico se ha vuelto normal.
Enormes cantidades de testosterona y deficiencia de aromatasa.
Platón narraba en El Banquete
un mito sobre el origen del deseo, que tendría un objeto
"innato" y no construido, por la divisió nde esos seres
esféricos dobles de sexo diferente o igual. La
antropología del siglo XX (Boas, Margaret Mead) enfatizó
el constructivismo sexual, pero "dichas ideas constructivistas del
género están perdiendo fundamento rápidamente ante
el estudios genético molecular del comportamiento sexual" (243).
VIII. Una frágil burbuja (de la
piel). Nos llamamos homo sapiensdesde
1758 gracias a Linneo (Systema
Naturae, 10ª ed.). Estuvo a punto de llamarnos homo diurnus,
porque creía en la existencia de los míticos trogloditas,
ahora exiguos supervivientes de una antigua raza numerosa—ellos
serían el homo nocturnus; "Linneo
injertó en su imagen una antigua tradición que hablaba de
una raza remota y oculta de gentes antinaturalmente blancas, de ojos
dorados, e intensamente fotofóbicas" (250). Tomó Linneo
el grabado de la humanizada "orangutana" blanca de Jacob Bontius (Historia naturalis indiae orientalis,
1658) y lo rebautizó Homo
troglodytes. (Sería interesante seguir la pista a estas leyendas
de trogloditas fotofóbicos tras el descubrimiento del Hombre
de Flores, y las leyendas en torno al Ebu gogo...
¿quizá aún no extintos en tiempos de Linneo, al
menos en la memoria? Quién sabe. Es interesante en todo caso esta
vieja edición del ensayo de Tyson sobre los pigmeos.De los
trogloditas de Linneo también habla Huxley en "The Man-Like
Apes"). A
Leroi le parece que Linneo estaba pensando en albinos al hablar de
estos trogloditas—aunque claro se mezclan más historias en
la mente de Linneo.
Buffon también se interesó por los albinos, habla de la negra albina
Geneviève, blanca como la tiza, en su Histoire
Naturelle—"Buffon
le midió las extremidades, la cabeza, los pies, el pelo: dedica
todo un párrafo a sus pechos, observa que era virgen, y luego,
con interés, que era capaz de ruborizarse" (252). Había
mucho albinismo al parecer entre los negros del caribe. (Y
últimamente llegan muchas noticias de los albinos perseguidos en
algunos países africanos: al parecer muchas malas bestias ignorantes
los quieren para matarlos ritualmente y bebérseles la sangre—que
suponen les dará no sé qué beneficios vitales). Los picazos son
un caso también frecuente en el Caribe (piel a corros o manchas, albina
y negra). Los melanocitos, células que dan color a la piel, derivan de
las mismas células de la cresta neural que forman la cara—algunas se
desplazan y dan lugar a nervios, músculos, glándulas, y a los pigmentos
de la piel. "La piel picaza es causada por mutaciones en, al menos,
cinco genes distintos, y cada una de ellas desactiva uno o más
dispositivos de ésos" (259)—y en los casos graves hay complicaciones
variadas, intestinales, o sordera, por conexiones genéticas en la
formación de todos estos sistemas.
Hay varios genes que determinan el color de la piel. Y es un tema
delicado por su asociación a la concepción que se tiene de la raza. En
Sudáfrica, con las leyes raciales, había cierta vaguedad en la
cuestión: que fueses "de color" dependía tanto de tu círculo social que
del tono exacto de la piel. Pero a pesar de eso una ciudadana "blanca",
Rita Hoefling, tuvo problemas al volverse negra espontáneamente.... y
luego se convirtió en blanca de nuevo. Sufría del síndrome de Nelson,
frecuente tras la extirpación de la glandula suprarrenal. Un exceso de
hormona pituitaria, controlada por esa glándula, hizo oscurecerse su
piel. La falta de melanotropinas, por el contrario, va asociada a pelo
pelirrojo y gordura: la misma molécula tiene efectos distintos en
distintas partes del cuerpo, y en este caso va asociada también a la
señal neuronal que nos ordena dejar de comer cuando estamos saciados.
Pero la mayoría de los pelirrojos, no gordos, se deben a otra cuestión:
unos receptores inactivos en sus melanocitos: la actividad les haría
fabricar eumelanina, pigmentos marrones; la inactividad da lugar a
fabricación de feomelanina (pigmentos rojos):
"Los celtas pelirrojos poseen receptores que están inactivos de manera
más o menos permanente, algo que comparten con los setters rojos, los
zorros rojos y el ganado de las Highlands de pelo rojo" (265)
¿Pero por qué llamar a los pelirrojos mutantes, en lugar de
considerarlos un polimorfismo? "las mutaciones son raras y
perjudiciales, los polimorfismos no suelen ser ni una cosa ni otra"
(265). Globalmente considerados, los pelirrojos son raros; la mutación
podría ser adaptativa en los climas con poco sol del norte, o al menos
no ser dañina allí, con lo cual el gen del pigmento entra en desuso,
pero es muy dañina en los trópicos.
Los chinos estaban extrañados por la pilosidad de los europeos y los
aínos. Y las pilosidades excepcionales han atraído siempre la atención.
Petrus Gonsalvus, de las Canarias, vivó en varias cortes europeas en el
siglo XVI; sufría de hiperetricosis lanuginosa, y varios de sus hijos
(retratados con frecuencia, como él) fueron también peludos. El cuadro
que pintó Lavinia Fontana de la hija de Petrus, Tognina, ilustra la
portada del libro de Leroi, y este artículo. El viajero John Crawfurd
describe a otra familia extraordinariamente velluda en Birmania. Estos
acabarían viajando a Europa para exhibirse como curiosidades.
Ayer hablaba de Borges; hoy, un tango. Es curioso, pero
los tangos, después de leer a Borges, adquieren un toque de
Borges, que a su vez se inspiró en ellos. Nos prometemos
volver a este Ventarrón cuando nos arrastre la vida como una
galerna de fuerza ocho.
If gale-force
Fortune sweeps you
off your feet
Let it, ride it, and admit defeat.
There's no point in resisting, it's too strong—
Willy-nilly, you'll get swept along.
Si la escritura de Borges es una escritura de la
eternidad, no
será porque sea indiferente al tiempo. Más bien
podría ser por el complejo juego de perspectivas temporales
que
ofrece, como en estos poemas de El
Hacedor,
donde la retrospección se imbrica con la
prospección y la
página crea un lazo de tiempo que atrapa al lector:
precisamente
porque éste ya está atrapado a la vez en el
tiempo, y en
la eternidad.
La lluvia
Bruscamente la tarde se ha aclarado
Porque ya cae la lluvia minuciosa.
Cae o cayó. La lluvia es una cosa
Que sin duda sucede en el pasado.
Quien la oye caer ha recobrado
El tiempo en que la suerte venturosa
Le reveló una flor llamada rosa
Y el curioso color del colorado.
Esta lluvia que ciega los cristales
Alegrará en perdidos arrabales
Las negras uvas de una parra en cierto
Patio que ya no existe. La mojada
Tarde me trae la voz, la voz deseada,
De mi padre que vuelve y que no ha muerto.
Este poema transcurre en un tiempo eterno que a la vez no existe
(paradójica continuidad del presente y del pasado) y sin
embargo
no es sino el tiempo ordinario en el que vivimos, que así
mezcla
lo inmezclable. También, también a mí
me trae esta
lluvia de Borges, y este poema, la voz de mi padre que vuelve. Aunque
no ha muerto: no más que yo, al menos. Espero no releer
este poema nunca en otras circunstancias—pero ya lo he
releído.
A
la
efigie de un capitán
de los ejércitos de Cromwell
No rendirán de Marte las murallas
A éste, que psalmos del Señor inspiran;
Desde otra luz (desde otro siglo) miran
Los ojos, que miraron las batallas.
La mano está en los hierros de la espada.
Por la verde región anda la guerra;
Detrás de la penumbra está Inglaterra,
Y el caballo y la gloria y tu jornada.
Capitán, los afanes son engaños,
Vano el arnés y vana la porfía
Del hombre, cuyo término es un día;
Todo ha concluido hace ya muchos años.
El hierro que ha de herirte se ha herrumbrado;
Estás (como nosotros) condenado.
¿Qué es artístico aquí? El
paso de la
pintura a la vida, situándonos en una dimensión
en la que
son intercambiables el cuadro y su espectador. La
utilización
que hace Borges de su propia muerte (muerte futura entonces, muerte
pasada ahora) como la mejor prueba del memento mori
que llega hasta el lector y le demuestra fehacientemente la verdad de
lo que aquí se dice. El uso del cuadro como tercer
término que da profundidad a la relación entre el
lector
y el poema: el cuadro es una inerte simulación de lo que fue
la
vida en su momento, como lo es el poema de Borges, que así
saca
partido de su propio hieratismo atemporal y logra romper su marco para
herir al lector con ese hierro herrumbroso.
Y tantas otras cosas son artísticas en este soneto, tantas
adquieren una profundidad inquietante precisamente por este juego del
tiempo. Esa penumbra, por ejemplo, en la que se mezclan la penumbra del
fondo del cuadro, y la penumbra de la historia que apenas nos deja
atisbar la verde región de otro siglo. El contraste entre el
optimismo heroico-bíblico herreriano de los primeros versos,
y
el paso a otra Biblia más pesimista en el cierre, el
Eclesiastés que nos recuerda la vanidad de los
empeños, y
que vivir es caminar breve jornada. Y ver cómo otros la han
caminado antes, y sacar de ello enseñanzas y poemas que no
nos
impedirán volver al fragor
de la batalla, mientras dure.
De esa eversión va en parte este
artículo que he
colgado en el SSRN, basado en un post que escribí sobre la
última novela de William Gibson. Ahora se titula, en
versión expandida, "'Cyberspace
Everting': Spook Country,
de William Gibson".
Dice el mito popular que a Bin Laden se le busca por el
ataque a
las torres gemelas del World Trade Center y por otros actos
terroristas. Bien, se le buscará por otras cosas, pero no
por
ésta.
Si ya decía Michael Moore que la familia Bin Laden
tenía cierta bula en América. Aquí
está la página de "WANTED" del FBI, a
la que llego por un comentario en Crónicas
Bárbaras. En
ellas "se busca" a Bin Laden por otros crímenes terroristas,
pero curiosamente no por este: "Usama Bin Laden is wanted in connection
with the August 7, 1998, bombings of the United States Embassies in Dar
es Salaam, Tanzania, and Nairobi, Kenya. These attacks killed over 200
people. In addition, Bin Laden is a suspect in other terrorist attacks
throughout the world." Vamos, que
según la información que da el FBI no hay
cargos contra Bin Laden por participar en el ataque del 11-S, ni por
conspiración para asesinar a ningún
norteamericano en suelo
americano. Quizá se le tenga en cuenta a nivel de
"sospechoso", pero
ni siquiera eso se especifica. La misma información se da
en otra página del FBI sobre Bin Laden.
"WANTED"?
Difícil de creer, ¿verdad? Lo que es
difícil de
creer es que esto sea un lapsus. Y la foto la tienen anticuada, que Bin
Laden ya peina canas, si es que se peina la barba. Por lo que se ve, el
FBI sólo es infalible en las películas. Lo que es
a Bin
Laden, lo busquen o no lo busquen, lo cierto es que no lo han cogido.
Incompetencia, ya sea estimulada o espontánea... sus razones
habrá para ella.
Por cierto, más cerca de España que esas
montañas
y desiertos de Afganistán: ayer la ETA planta tres coches
bomba.
Si a estos no los detienen, también es por algo: porque los
partidos nacionales están más interesados en
tirarse los
trastos a la cabeza, y en pactar con los nacionalistas vascos, que son
la vaca lechera de la ETA. En lugar de ponerse de acuerdo para hacer
una ley electoral decente, que reduzca los nacionalismos a lo que
deberían ser, y que elimine los fueros vascos, implantando
una
ley única para todos los españoles, sin
discriminaciones
ni vacas lecheras para que mamen de ellas los separatistas. Que ya va
siendo hora. Si los terroristas medran, es por la pasta que se mueve
invisible por las trastiendas del poder.
Que es el último fin de semana de este verano.
Todo el día hoy al sol dándole a las cuerdas,
primero en
la plaza de los sitios, donde una clocharda guitarrera me saca un euro,
y luego en el parque grande, mientras los chavales pedaleaban un rato.
Me ensayo algunas endiabladamente difíciles como
"L'Aigle noir" o "L'important c'est la rose", pero en tanto no las
domine... voy repitiendo
esta de Katie Melua, "It's only pain", que está
más a mi alcance.
Y ando, también; andar, ando... pero esto de andar mal va
para largo, me dicen. Esta semana vuelvo al trauma.
Aunque sea sólo un poco. Como me comunica la
Universidad que no
considera mérito alguno mis publicaciones en el Social Science Research Network,
voy cogiendo algunas y enviándolas a revistas y libros de
filología, para que cambie su naturaleza.
- Una, a un volumen de homenaje a Enrique Alcaraz.
- Otra, a The Grove, revista
agradablemente miscelánea de la Universidad de
Jaén.
- Otra, a SEDERI, anuario
de la Sociedad Española de Estudios Renacentistas. —aunque, oops,
de
aquí me contestan inmediatamente que sólo
publican cosas
en inglés. Lo malo es que he dejado de escribir en
inglés, y ahora
estamos en la fase de que es el inglés lo que mola por todo,
y
el español está de capa caída como
idioma
científicamente deseable—además de en
otros
aspectos. Veremos en qué va parando la cosa. Porque a
azotarme
mucho
para escribir lo que no me apetezca no llego—y ahora no me
apetece (intelectual y políticamente hablando, digo)
escribir en
inglés por imperativo profesional. En España,
digo.
Hagamos patria, hagamos lengua—o por lo menos no echemos
piedras
sobre nuestro propio tejado, en aras de la calidad entendida
según los parámetros del vecino.
(PS:
También me dicen las editoras de SEDERI que no publican nada
que haya
aparecido en Internet. Con lo cual la idea de un "working paper"
difundido en Internet no tiene sentido para quienes sigan esta
política
editorial).
Sin pretender aspirar a esa categoría o
distinción del
libro Guinness, pues ya no existe, sí manifestaré
sin
embargo que me parecen erróneas (si
bien no completamente...)
tanto la solución de
Savant como las que ofrecen el autor del blog, y la mayoría
de
sus comentaristas.
Comienza el post con un epígrafe que alude a la dificultad
de la
mente humana para enfocar correctamente los problemas de probabilidad.
Y la discusión que sigue, con el post y sus cincuenta y
tantos
comentarios a estas alturas, es una buena demostración de
ello.
(Como lo es
también este post). Yo tampoco tengo la mente
muy hecha a las matemáticas (un poco
más a la lógica) pero tras una breve
reflexión,
ofrezco estas conclusiones provisionalmente definitivas sobre
el
problema.
Quien quiera participar debe parar de leer en este párrafo,
leerse el post donde se describe el juego, y pensar su
solución.
Luego volver, si le interesa la mía—que no es la
más defendida en ese post, ni en
el artículo de la wikipedia sobre esta paradoja de
Monty Hall. Pero para quien sea perezoso, pongo el planteamiento del
problema, copiado de Un
barco más grande:
A
lo largo de los años Marilyn se ha atrevido con todo.
Así, no es de extrañar que en algunas ocasiones
sus
respuestas hayan causado cierta polémica y en otras
directamente
hayan sido erróneas. Pero hubo una columna que
destacó
sobre las demás debido a la enorme repercusión
que tuvo
la respuesta de la señora Savant. Mas de diez mil cartas
llegaron a su dirección, todas con el mismo objetivo:
decirle
que estaba equivocada. Y no todos los remitentes lo hacían
de
buenas maneras. Marilyn fue ridiculizada por varios profesores de
universidad que escribieron artículos mofándose
de la
respuesta publicada en Parade. Pregunta
y respuesta recibieron el nombre de El Problema Monty Hall
La
pregunta
La
pregunta del lector estaba basada en un conocido concurso
norteamericano llamado Let´s
Make a Deal (Hagamos
un trato) El programa, presentado siempre por el showman Monty Hall,
estuvo en antena desde 1963 hasta 1991, aunque no de forma
ininterrumpida. Durante la fase final los concursantes
tenían
ante ellos tres puertas entre las que debían escoger una.
Tras
una de las puertas estaba escondido el premio gordo, mientras que las
otras dos estaban vacías. La cuestión enviada a
Parade
partía de una situación que se daba cada semana
en el
concurso:
Imaginemos
que estamos en la fase final de Let´s Make a Deal
y tenemos ante nosotros las tres puertas. Monty nos informa de que tras
una de ellas se esconde un impresionante Ferrari (o un apartamento en
Torrevieja o lo que sea que dieran como premio en ese concurso). Por
supuesto, tras las otras dos nos espera el fracaso absoluto. Cuando
hemos elegido una de las puertas, da igual cual, Monty se acerca a una
de las otras dos y la abre. Dentro no hay nada. Ahora quedan dos
puertas cerradas. Monty nos hace una oferta: podemos quedarnos con la
puerta que hemos elegido o cambiarla por la otra.
¿Cómo
tendríamos más posibilidades de ganar el Ferrari,
cambiando la puerta o manteniendo la que escogimos al principio?
La
respuesta
Parece
una pregunta bastante estúpida. Si solo hay dos puertas, una
con
premio y otra no, está claro que da igual la puerta que
escojamos. Siempre tendremos un cincuenta por cien de posibilidades de
ganar. Pero no fue eso lo que Marilyn vos Savant respondió
al
lector de Parade. Según la inteligente columnista, si
cambiamos
la puerta que escogimos al principio por la que nos ofrece Monty Hall
tendremos dos tercios de posibilidades de ganar el Ferrari; mientras
que si nos quedamos con la primera puerta tan solo tendremos un tercio.
La
reacción a la respuesta de Marilyn no se hizo esperar. Como
he
dicho, recibió miles de cartas de lectores ofendidos por su
ignorancia. Mas de mil de esas cartas estaban escritas por doctores,
matemáticos en su mayoría, que consideraban
indignante el
error de Savant y le pedían que rectificase.
Para el autor del blog Un
barco más grande, en conclusión,
Está
claro que o bien el 95% de los estadounidenses, incluyendo a
importantes matemáticos, estaban en un error o lo estaba
Marilyn. ¿Quién cometió el
traspié en esta
historia?
Este
fue un ejemplo perfecto para ponernos en guardia frente a la falacia de
autoridad. Por más expertos que sacaran las uñas
y
mostrasen sus títulos para refutar a la escritora, lo cierto
es
que Marilyn tenía razón y todos ellos estaban
equivocados. Si cambias de puerta tienes 2/3 de posibilidades de ganar
el Ferrari mientras que si conservas la puerta original tus
posibilidades son tan sólo de 1/3.
Lamento tener que ofrecer una solución menos
democrática.
Muchos matemáticos que se opusieron a este planteamiento es
posible que tuviesen razón, pues el problema y su
solución requieren muchas matizaciones. De hecho, tanto la
postura del autor
del blog como la de los comentaristas supone una nueva
versión
del argumento de autoridad—en este caso de la autoridad "no
académica" de vos Savant, pero pocos usan el sentido
crítico necesario para ver dónde radica el origen
de la
paradoja. Que es en cierto modo lingüístico. (En
lo que sigue, pongo en redonda mi acercamiento inicial a la
cuestión, y en cursiva el resultado de la relectura del
problema—como demostración práctica de
las
interesantes confusiones y complejidades a que conduce este problema).
— Para centrar el problema: la probabilidad de un tercio que
parece darse en la primera elección es falsa, pues no tiene
posibilidades de materializarse, al ir vinculado el problema a una
segunda elección. Sólo en experimentos de control
y no en
el juego en sí se comprueba que existía en esta
primera
ronda una posibilidad de un tercio de acertar la puerta correcta. Pero
eso, insisto, no es el juego. Podríamos decir, por
simplificar,
que la primera vez no eliges nada, pues la única
elección
que haces (eliminar una puerta que pueda elegir Monty Hall para tu
segunda vuelta) es indiferente, pues siempre habrá otra
puerta
sin premio para que la elija Monty.
(Sí le
prohíbes a Monty
elegir "tu" puerta. O sea, aunque Monty no te vaya a dar directamente
información sobre la puerta que dejará cerrada,
pues su
elección es compulsiva, sí te da necesariamente
información sobre la que abre, y esa información
revierte
sobre la que ya tenías, a saber: - que en tu primera
elección tenías dos tercios de posibilidades de
fallar, y
que ahora tienes un 50% de posibilidades de acertar... en la puerta que
Monty ha dejado cerrada, pero no un 50% en la tuya, pues sobre esa has
inhabilitado a Monty para que te proporcione información)
— La solución de porcentaje de personas premiado
en la segunda vuelta,
como no podía ser otra, es un 50%—y no el
porcentaje que
parece indicar la solución de Savant. Este se aplica al
conjunto
del problema, no a la elección de un jugador concreto en la
segunda vuelta, aunque se sugiera lo contrario. En la segunda vuelta
hay dos puertas, una elección y un solo premio, o sea, 50%.
Aquí es donde entran en juego lo que llamo las falacias de
Monty
Hall / Savant, al mezclar dos perspectivas sobre la
cuestión: la
perspectiva estadística de lo que sucede globalmente a una
población de jugadores, con la perspectiva de lo que sucede
a
cada jugador en la segunda vuelta.
(Falso me parece esto al
releerlo,
pues las dos puertas no tienen probabilidades iguales de ocultar el
premio: no existe un 50% más que en apariencia.
Sólo hay
un 50% si se suprime una regla implícita del juego: que para
la
segunda vuelta NO VALE cambiar al coche de puerta. Esto parece
presupuesto por todo el mundo, pero conviene especificarlo, porque no
se le ha explicitado al concursante, ni éste
notaría
ninguna diferencia si se introdujese la regla del cambiazo: que
mientras Monty abre una de las puertas rechazadas, el premio se cambia
o no se cambia a la otra con un azar del 50%. La probabilidad, sin
embargo, se alteraría con esta regla, sin que el concursante
se
diese cuenta).
— La solución ofrecida por Savant es por tanto
simplista y
poco comunicativa, y (quizá deliberadamente) confunde al
personal haciéndole creer algo que no está en
modo alguno
implicado en esa solución. No se puede ofrecer una
caracterización matemática idéntica
para la media
de la población jugadora y para un jugador en concreto en la
segunda vuelta, y en ello radica la falacia. Ninguno de los
comentaristas, creo, llama la atención sobre este aspecto de
la
cuestión.
(En efecto, la media de
la
población jugadora acertará un 50%... mientras
cambie de
puerta un número adecuado de veces. Exactamente el
número
de veces que, al azar, recaería su elección en
una puerta
distinta, en una elección al azar sobre tres y dos puertas
sucesivamente. Si se atiene a un plan que reduzca la
proporción
de azar, como por ejemplo no cambiar nunca de puerta,
acertará
sólo un tercio de las veces. Y esto es lo que implicaba la
solución de vos Savant, que tenía
razón aunque
expresaba su solución de modo quizá
deliberadamente
paradójico).
— Y en lo que no cae ninguno de los explicadores: de lo que
sí hay mayor probabilidad es de que la mayoría de
las
personas cambiarán de elección. Al haber una
mayoría que cambia, y tener iguales posibilidades de acertar
se
cambie o no (según hemos dicho, un 50%)... pues
evidentemente
"las personas que cambian", que son la mayoría, aciertan
más. O, mejor dicho, aciertan más personas que
han cambiado su elección.Pero
sólo porque hay más personas que cambian su
elección, no porque el hecho de cambiar les haga acertar
más.
(Corrección
corrección... como no hay iguales posibilidades de acertar
en la
segunda tirada, pues el 50% era falso a menos que se introduzca la
regla del cambiazo, habrá más
personas
que acierten precisamente porque habrá más
personas que
cambien. Lo que sí oculta de manera un tanto desorientadora
la
solución de vos Savant es que hay mayor número de
personas que cambian: nos lleva a creer, erróneamente, que
la
mitad de la gente cambia y la mitad no, y que los relativamente "pocos"
que cambian tienen más posibilidades de acertar).
— Muchos pierden la perspectiva al interpretar este juego por
no
tener en cuenta su desarrollo temporal. Las fórmulas
matemáticas que dan una caracterización atemporal
de sus
probabilidades también llevan a engaño, pues no
describen
la manera en que la gente interpreta el juego: teniendo en cuenta
cuestiones no matematizadas, como son la temporalidad, la
información superior del narrador del juego, y la
retrospección.
— Pocos comentaristas son tan refinados, pero alguno
sí
que llama la atención sobre la posibilidad de que la
retroalimentación reflexiva, una teoría
sobre el juego
altere el comportamiento de las personas y les lleve a acertar
más. Es
decir, si hay muchas personas que conocen la pseudo-solución
de
van Savant, pues esos cambiarán de puerta para
así
"mejorar" sus posibilidades de acertar. Sin embargo, esto
sólo
nos conduce (contrariamente a lo que piensan estos refinados) a que una
proporción estadísticamente anómala de
personas
cambiarían su elección, en números
superiores a lo
que nos daría una probabilidad estadística al
azar. Pero
resulta indiferente para el porcentaje de posibilidad de aciertos, que
se mantiene en un 50% tanto para los que cambian en la segunda vuelta
como para los que no cambian.
(Matización:
si una
proporción estadísticamente anómala de
personas
cambian su elección con respecto a lo que sería
una
elección al azar —es decir, con respecto a un
mayor
número de veces de cambio al elegir la segunda
vez—
entonces es cuando se distorsiona el número de aciertos. Si
hay
muchos con el plan de no cambiar, bajará el
número de
aciertos, tendiendo a un tercio en esa población. A la larga
larga, sin embargo, las grandes cifras dan más
número de
gente que cambia de puerta y se tiende al 50% de aciertos. Esto sucede
tanto con plan como sin plan, pues puede haber planes
erróneamente enfocados tanto en el sentido de cambiar
sistemáticamente como en el de no cambiar nunca. Lo que
nunca
tendrá casi nadie es el ideal 50% de aciertos, siga un plan
o
no—y los planes erróneos también pueden
llevar
engañosamente a rachas de aciertos).
— Por supuesto, los que presuponen otras variables para el
juego
(que si Monty tiene opción o no de darte a elegir una
puerta,
que si puede abrir una puerta que sí tenga premio, etc.,
están hablando de otro juego. En este, Monty no tiene
libertad
de acción, y eso es lo que mantiene las probabilidades en lo
que
son.
— Algunos comentaristas dan una explicación para
justificar a vos Savant estableciendo una analogía con un
juego
similar pero en el que hay un millón de puertas, se elige
una, y
se abren a continuación 999.998. Hay que cambiar a la que
queda
sin abrir, dicen—y tienen razón. Pero comenten la
falacia
(la estadística engaña) de pensar que estamos
hablando de
un juego comparable. En este juego del millón la
elección
de Monty señalando a una puerta (la premiada probablemente)
por
el procedimiento de abrir 999.998 puertas es muy significativa: hay una
fuerte señal que indica que debemos cambiar de puerta, pues
nuestra elección inicial, menos informada que la de Monty,
es de
una entre un millón de posibilidades de acertar: la suya es
de
prácticamente un millón contra una de
posibilidades de
acertar, o sea, todo lo contrario. En el juego de las tres puertas, y
luego dos, sin embargo, la
señal que nos envía Monty no es significativa,
al haberse equilibrado las probabilidades a un 50%. Con cuatro puertas
(abriendo dos), ya es ventajoso cambiar. Con tres (abriendo una), no.
(Relectura: Con tres,
abriendo una,
también... porque ahora veo que las probabilidades no
estaban
equilibradas al 50% a pesar de haber dos puertas. Con lo cual
sí
estaríamos
ante el mismo
juego, o más bien ante un juego parecido pero más
taimado,
al estar disimulado por una apariencia falsa de 50% de azar).
—Esto es sólo un ejemplo de las muchas falacias
que
cometen quienes se embarcan en este juego. Tampoco es de
descartar que muchos de los que aparentemente dan
con la solución correcta (o sea, la mía) lo hagan
por las
razones equivocadas, sin pasar por los razonamientos aquí
expuestos ni enterarse de la misa la mitad. La lectura de los
comentarios al post de Un
barco más grande
es toda una lección de cómo la gente puede estar
acatando
la autoridad, y cometiendo una falacia lógica, en el mismo
momento en que creen estar desenmascarando las falacias de otros, y
resistiendo el argumento de autoridad, y felicitándose por
ello.
Irónico, e ilustrativo.
(Me parece que he
ofrecido sin querer
otra ilustración... De todos modos tiene el juego una
cuestión interesante en lo que atañe a la
reflexividad
sobre la acción del conocimiento estadístico.
Quienes
conocen que trae ventaja cambiar, cambian, y eso mismo, que les
ayudaría la mayoría de las veces, les perjudica
si se
convierte en un método fijo que corrija el azar... En
cambio,
quienes no tienen teoría al respecto cambian la
mayoría
de las veces, un número que resulta ser el
estadísticamente idóneo para acertar.
Quizá haya
aquí un profundo mensaje sobre el valor de las
teorías y
del conocimiento reflexivo, para quien lo sepa extraer).
Aunque tal vez sea todo una broma... in
fake we trust.
La escribió Borges, en El
hacedor (1960).
Como Kafka, Borges tiene sus precursores: pueden leerse algunas
páginas de Biographia
Literaria
en que Coleridge compara a Milton y a Shakespeare como dos tipos de
poetas antitéticos: el que lo asimila todo a sí,
y el que
tiene capacidad de
volverse él mismo en todas las cosas. Y
Keats, en sus cartas, habla de la
capacidad negativa de
Shakespeare, su capacidad de contradicción y
autoanulación podríamos decir, o de contener en
sí
mentalidades distintas y para otros incompatibles. Así lo
vio
Borges, que habla también, por supuesto, de Borges, y de
cualquiera que entienda esta página y su final inquietante,
casi
aterrador.
Everything and Nothing
Nadie hubo en
él;
detrás de su rostro (que aun a través de las
malas
pinturas de la época no se parece a ningún otro)
y de sus
palabras, que eran copiosas, fantásticas y agitadas, no
había más que un poco de frío, un
sueño no
soñado por alguien. Al principio creyó que todas
las
personas eran como él pero la extrañeza de un
compañero con el que había empezado a comentar
esa
vacuidad, le reveló su error y le dejó sentir,
para
siempre, que un individuo no debe diferir de la especie. Alguna vez
pensó que en los libros hallaría remedio para su
mal y
así aprendió el poco latín y menos
griego de que
hablaría un contemporáneo; después
consideró que en el ejercicio de un rito elemental de la
humanidad, bien podía estar lo que buscaba y se
dejó
iniciar por Anne Hathaway, durante una larga siesta de junio. A los
veintitantos años fue a Londres. Instintivamente, ya se
había adiestrado en el hábito de simular que era
alguien,
para que no se descubriera su condición de nadie; en Londres
encontró la profesión a la que estaba
predestinado, la
del actor, que en un escenario, juega a ser otro, ante un concurso de
personas que juegan a tomarlo por aquel otro. Las tareas
histriónicas le enseñaron una felicidad singular,
acaso
la primera que conoció; pero aclamado el último
verso y
retirado de la escena el último muerto, el odiado sabor de
la
irrealidad recaía sobre él. Dejaba de ser Ferrex
o
Tamerlán y volvía a ser nadie. Acosado, dio en
imaginar
otros héroes y otras fábulas trágicas.
Así,
mientras el cuerpo cumplía su destino de cuerpo, en
lupanares y
tabernas de Londres, el alma que lo habitaba era César, que
desoye la admonición del augur, y Julieta, que aborrece a la
alondra, y Macbeth, que conversa en el páramo con las brujas
que
también son las parcas. Nadie fue tantos hombres como aquel
hombre, que a semejanza del egipcio Proteo pudo agotar todas las
apariencias del ser. A veces, dejó en algún
recodo de la
obra una confesión, seguro de que no la
descifrarían;
Ricardo afirma que en su sola persona hace el papel de muchos, y Yago
dice con curiosas palabras "no soy lo que soy". La identidad
fundamental de existir, soñar y representar le
inspiró
pasajes famosos.
Veinte años
persistió en esa alucinación dirigida, pero una
mañana lo sobrecogieron el hastío y el horror de
ser
tantos reyes que mueren por la espada y tantos desdichados amantes que
convergen, divergen y melodiosamente agonizan. Aquel mismo
día
resolvió la venta de su teatro. Antes de una semana
había
regresado al pueblo natal, donde recuperó los
árboles y
el río de la niñez y no los vinculó a
aquellos
otros que había celebrado su musa, ilustres de
alusión
mitológica y de voces latinas. Tenía que ser
alguien; fue
un empresario retirado que ha hecho fortuna y a quien le interesan los
préstamos, los litigios y la pequeña usura. En
ese
carácter dictó el árido testamento que
conocemos,
del que deliberadamente excluyó todo rasgo
patético o
literario. Solían visitar su retiro amigos de Londres, y
él retomaba para ellos el papel de poeta.
La historia agrega
que, antes o después de morir, se supo frente a Dios y le
dijo:
"Yo, que tantos hombres he sido en vano, quiero ser uno y yo". La voz
de Dios le contestó desde un torbellino: "Yo tampoco soy; yo
soñé el mundo como tú
soñaste tu obra, mi
Shakespeare, y entre las formas de mi sueño estás
tú, que como yo eres muchos y nadie".
Tengo acceso con correo y su contraseña al curso de prueba.
Para el curso de verdad, hago ya una solicitud en add@unizar.es; lo
utilizaré como apoyo para las asignaturas. Sólo
las webs
en Moodle o WebCT se consideran oficialmente parte del Anillo Digital
Docente de la Universidad.
De las páginas finales de Adiós
Cataluña, de
Albert Boadella(premio
Espasa Ensayo2007).
Libro con el que me he reído mucho, aunque esta
página
que pongo no es humorística. Narra el resultado de su
indiferencia o burla a la religión nacionalista de los
catalanes
y de su ofensa a las esencias patrias:
"Josep
Pla distribuía su estima por la gente que trataba en tres
grupos: amigos, conocidos y saludados. Esta clasificación,
que
me parece muy eficaz, la mantengo de forma parecida, pero con ligeras
variantes, debido a los avances electrónicos de la
época.
Están los que tienen mi teléfono privado, los que
tienen
sólo el móvil y los que conocen mi correo
electrónico. Pues bien, inmediatamente después de
la
irrupción de Ciutadans,
el descenso de comunicaciones en los tres apartados fue impresionante.
De la noche a la mañana me había convertido en un
apestado del que era prudente distanciarse y evitar los contactos. Lo
asombroso es que, sin haber dado nadie la orden explícita,
todos
parecían obedecer a un poder oculto de dimensión
planetaria que, mediante procedimientos paranormales, habría
filtrado la siniestra consigna.
"Esta
circunstancia provocó una importante reducción de
nuestra
agenda de direcciones y, al mismo tiempo, supuso el descubrimiento de
agentes del enemigo en mi propio entorno personal, familiar y
profesional. Primero era algún vecino que dejaba de saludar.
Otro día era el amigo de tantas comidas en nuestra mesa que,
sin
previo aviso, se despachaba con un artículo en el que
venía a justificar el asalto violento en mi
presentación
de Girona. Después ya eran los familiares de mi primera y
difunta mujer, que azuzaban a mi hijo contra el traidor de su padre. La
espiral no cejaba y se acercaba por vericuetos cada vez más
retorcidos, porque hasta un cualificado trabajador de mi propia
compañía escribía en un
periódico un
artículo con seudónimo en el que me
ponía verde y
exigía que saliera inmediatamente de Cataluña. En
resumen, lo que iba aconteciendo en mi propio entorno me recordaba lo
que algunos escritores alemanes cuentan de la lenta y sinuosa
implantación del nazismo en su país.
"Cuando
la tribu se entrega a esos arrebatos irracionales y las naturales
discrepancias políticas acaban creando en el entorno
personal un
avispero de enemigos activos es difícil mantenerse
invulnerable,
porque contra esas acciones de la quinta columna no hay contraataque
posible. Son de naturaleza especialmente temible, pues,
además
de dañar los afectos, pueden algunas veces incluso conseguir
inducirte a la paranoia. Enzarzado en este ambiente corrompido, resulta
muy fácil interpretar el largo silencio de un amigo como un
acto
de censura personal relacionado con el tema tabú. Para
acabar,
lo que es más grave, descubriendo que solo estaba de viaje.
Y es
que el contacto con esta modalidad de epidemia tribal, que se introduce
en todos los recodos del pensamiento, comporta mucho riesgo de
contagio. Es una auténtica guerra bacteriológica
que va
eliminando paulatinamente la totalidad de los anticuerpos, de forma que
lo más prudente en estos casos es poner tierra por medio,
tanta
como para que la acción del virus no tenga alcance".
Reflexividad Reflejos y
reflexión: para mí están unidos.Me
fascinan las fotografías que contienen dentro de ellas el
mundo
virtual de un reflejo: como Nabokov, veo en un charco una
ventana a
otro mundo, o a otra manera de ver el nuestro. Un
reflejo
es la primera intuición del microcosmos en el macrocosmos, o
viceversa: es la primera obra de arte, la primera
representación
del mundo que se enmarcó y se encastró en otra,
como un
niño en el vientre de su madre. Se me ocurre que la
consciencia se originó por el estremecimiento que
causa un ojo en el espejo de otro ojo, light
seeking light.O
tratando de diferenciar un reflejo de una imagen real, cruzando el
marco que las separa.
La asociación entre reflejo y
reflexión no es casual,
sino antigua y profunda. De ahí
que un reflejo siempre nos
haga
meditar, y que me parezca irresistible la conjunción de
reflexividad estructural y de espejos en las imágenes o en
la
literatura. Por eso me gusta este
poema de Shakespeare, o este
de Marvell.
O este de Borges, rotundo:
Los espejos
Yo que sentí el
horror de los espejos No sólo ante el
cristal impenetrable Donde acaba y empieza,
inhabitable, Un imposible espacio de
reflejos
Sino ante el agua especular
que imita El otro azul en su profundo
cielo Que a veces raya el ilusorio
vuelo Del ave inversa o que un
temblor agita
Y ante la superficie
silenciosa Del ébano sutil
cuya tersura Repite como un
sueño la blancura De un vago mármol
o una vaga rosa,
Hoy, al cabo de tantos y
perplejos Años de errar bajo
la varia luna, Me pregunto qué
azar de la fortuna Hizo que yo temiera los
espejos.
Espejos de metal, enmascarado Espejo de caoba que en la
bruma De su rojo
crepúsculo disfuma Ese rostro que mira y es
mirado,
Infinitos los veo, elementales Ejecutores de un antiguo
pacto, Multiplicar el mundo como el
acto Generativo, insomnes y
fatales.
Prolongan este vano mundo
incierto En su vertiginosa
telaraña; A veces en la tarde los
empaña El hálito de un
hombre que no ha muerto.
Nos acecha el cristal. Si
entre las cuatro Paredes de la alcoba hay un
espejo, Ya no estoy solo. Hay otro.
Hay el reflejo Que arma en el alba un
sigiloso teatro.
Todo acontece y nada se
recuerda En esos gabinetes cristalinos Donde, como
fantásticos rabinos, Leemos los libros de derecha
a izquierda.
Claudio, rey de una tarde,
rey soñado, No sintió que era
un sueño hasta aquel día En que un actor
mimó su felonía Con arte silencioso, en un
tablado.
Qu haya sueños es
raro, que haya espejos, Que el usual y gastado
repertorio De cada día
incluya el ilusorio Orbe profundo que urden los
reflejos.
Dios (he dado en pensar) pone
un empeño En toda esa inasible
arquitectura Que edifica la luz con la
tersura Del cristal y la sombra con
el sueño.
Dios ha creado las noches que
se arman De sueños y las
formas del espejo Para que el hombre sienta que
es reflejo Y vanidad. Por eso nos
alarman.
Todo es misterio para Borges. De hecho, en última instancia
todo
es misterio en el mundo, y a ese misterio insondable que "se oculta
detrás" nos conducen los espejos y
la reflexión. Pues el
mundo no lo conocemos siquiera sino reflejado en ese espejo que es la
mente, esa forma especular, o waking
dream, que somos nosotros mismos.
Un paso gigantesco para la ciencia será el LHC,
la máquina
de colisionar hadrones que han arrancado esta semana en Suiza. De lo
que no estoy tan seguro es de que sea un paso comparablemente
beneficioso para la humanidad.
No creo que, según las teorías físicas
hoy en
boga, sea probable, o siquiera posible que
se genere un agujero negro
como producto de estas colisiones de partículas. Aunque
según
los físicos implicados "reproducen situaciones comparables a
las
condiciones iniciales del Universo", y crean singularidades que
quizá no se produzcan hoy en otro lugar del cosmos.
No creo, como digo, que vaya a generarse un agujero negro que devore la
realidad.
Pero sí creo que no tengo datos suficientes para saberlo con
certeza.
Y también creo que tampoco los tienen los
científicos. De
lo que sí estoy seguro es de que dentro de cincuenta
años
su física será muy distinta de la de hoy. Gracias
en parte
al cacharro éste.
Y quizá entonces (sólo quizá) se
lleven las manos
a la cabeza de la alegría con que se embarcan hoy en un
experimento semejante, conociendo tan poco sobre los
fenómenos
que producen— conociendo
tan bien
que
lo que se da por ciencia segura y probada en un momento, se vuelve un
quimera de la imaginación un paradigma más tarde.
Ahora
se habla con
cierta alegría de una probabilidad fraccionaria, o casi
despreciable, de que fuese el planeta entero el que desapareciese como
consecuencia de la generación de una singularidad para un
proyecto de investigación. El cálculo de riesgos
y
beneficios parece muy mal hecho. Sobre todo si hay denuncias de
insuficientes estándares de seguridad. Y sobre todo cuando
sus
beneficios
inmediatos son inciertos, y prometer prometer sólo nos
prometen
mayor conocimiento de incierta aplicación. Cuando hay muchas
aplicaciones concebibles (más) que son más de
temer que
de agradecer.
Me parece que el balance de prioridades que han hecho quienes financian
proyectos de tal potencia sobre fenómenos tan mal conocidos,
y
sopesando lo que se podría perder a cambio, ha perdido un
tanto
el oremus. Avanzarán su proyecto de
investigación,
sí, pero hacen un
cálculo estúpido y criminal, y juegan a Prometeo
contra
los dictados de la prudencia más elemental.
También el
monstruo de Frankenstein andaba por los Alpes.
Más
grande parece la irresponsabilidad cuando se conocen
tan bien, además, las consecuencias terroríficas
que se
extraen al fin de
estas investigaciones subatómicas. ¿Alguien duda
que la
humanidad
estaba en mejor situación, y con mejores perspectivas de
supervivencia,
antes de que se inventase la bomba atómica?
Quizá
el siglo que empieza veremos, en lugar de la amenaza nuclear, una
guerra fría equilibrada por la amenaza del suicidio global
por
agujero negro. Las estupideces de la humanidad hasta la fecha no lo
hacen descartable. Me interesa el estudio del origen del
universo como al
que más. Pero sin embargo no hubiera financiado yo,
jamás,
la construcción de un artefacto como éste. Si mis
impuestos van a financiarlo, lo lamento profundamente—y
aquí protesto.
Pero el tiempo está out
of joint, y no sólo en el tubo éste.
Y nadie lo puede enderezar.
PS: Lo del agujero negro no
lo descarta Hawking,
aunque descarta que pueda hacerse peligroso. Serán
irresponsables todos, con su proyectito macromillonario y su premio
Nobel... Tampoco lo descarta, y es bastante más cauto,
Walter Wagner:
De momento ya se les ha averiado. Y quizá lo mejor que salga
del proyecto en última instancia es este Large Hadron Rap:
"Que
yo sepa, solo leo
a un hombre, porque es colega y porque se supone que dice cosas bien
interesantes, aunque el día que no me parece un
pestiño,
me fascina, y entonces me deprimo, por agravio comparativo.
Además, desde que no transcribe a sus hijos hablando con
lengua
de trapo (los años pasan, los niños crecen y
hacen
comuniones y eso) le tengo abandonado. Miro su fotoblog. (...)"
Bueno, no todos los días podemos
ser fascinantes,
o como decía Umbral, "sublimes sin interrupción",
jeje...
y menos aún para las chicaXX.
A ver a quién más le zumban los
oídos... sin trackback.
Un vídeo que expresa muy bien, y utiliza de
modo muy
eficaz, la teatralidad de la autocompasión, y la crisis de
división de personalidad que producen las rupturas y
separaciones cuando hay una mitad que sigue enamorada. Nuestro yo
socialmente integrado contempla al teatrero y desgarrado yo privado
producido por la separación, que a su vez contempla la
existencia ahora fantasmal de una pareja que ahora son otros. El
espectador del vídeo es colocado aquí, por
paralelismo
estructural, como espectador de este teatro interno del yo, en un
eficaz ejercicio de identificación.
Algo
supuestamente divertido que
nunca volveré a hacer
Leerme Infinite
Jest de
David Foster Wallace, ficción postmoderna americana descrita
así por sus editores: "A gargantuan, mind-altering comedy
about
the Pursuit of Happiness in America, from one of the most admired young
writers of our time". 1070 páginas sobre...
- Una academia de tenis y la familia de su fundador y directora
(familia disfuncional y con hijo monstruoso bien integrado socialmente)
- Los problemas con las drogas de muuuucha gente, incluyendo a Hal
Incandenza, segundo hijo de esta familia, a Don Gately, antiguo
matón drogota reconvertido a la penitencia y al amor, y
mucho me
temo incluyendo también al autor mismo, que nos forra a
datos detalladísimos
sobre
las drogas y el pastillamen y su composición
química, comercio y distribución, con una
dedicación que roza el desquiciamiento.
- Una Reconfiguración política en los EE.UU.,
parte de
cuyo territorio de Nueva Inglaterra sufrió una
contaminación nuclear y pasó al
Canadá—si
bien ahora está habitado por mutantes y bebés
gigantes.
El presidente USA es un showman de políticas delirantes. Por
ejemplo, la supresión de la numeración de los
años, para introducir un Tiempo Subvencionado por
espónsors comerciales. Estamos, creo, en el Year of the Depend Adult
Undergarment.
- Distintos servicios secretos buscando una película
extremadamente adictiva que hizo el padre de Hal y fundador de la
academia de tenis, el cineasta experimental James O. Incandenza.
Destruye la mente de quien la ve. Hay planes de un grupo terrorista
canadiense (todos amputados de las piernas por un juego de saltar
trenes) para emitirla y destruir la mente de los americanos.
- Y muchas más cosas y personajes marginales perdiendo el
tiempo
muy a la americana con las actividades más disparatadas,
muchas
de ellas muy adictivas—como las reuniones tipo
Alcohólicos
Anónimos, y de grupos de apoyo mutuo para exdrogotas, muy
bien
satirizadas aquí.
- Pero lo importante es la textura, que es lo que lo convierte en "uno
de esos raros libros que renuevan la idea misma de lo que es posible
hacer en una novela", como dice su presentación: hay
digresiones, y fórmulas matemáticas, rituales
locales y
juegos
que simulan guerras nucleares, modernidad desquiciada y parodias
literarias, y mucha escoria social y
vilezas límite, y chicas deformes que están
buenísimas, y pseudo-historia paralela, y
artículos
académicos imaginarios... Y en conjunto, es una mezcla
desorientadora e indigesta de trozos geniales, como este
sobre la dinámica de la innovación y la
adopción tecnológica o este sobre los
límites de la reflexividad en el cine experimental—junto
con otros llevados más allá de toda
proporción
razonable, como en un chiste infinito de 1070 páginas, con
final
en ninguna parte. No se lo recomiendo a
nadie—aunque
sí, a americanistas a quien les gusten las cosas
quintaesencialmente usanianas de la América desquiciada, eso
sí; pero yo ya he estado y no tengo interés en
volver por
allí.
Es un libro de Francisco Medina (De Bols!llo, 2006) muy
ilustrativo sobre aquellos años de caos y conjuras, y trae a
la
memoria cosas que la mitología oficial de la historia
española, o la conveniencia oportunista, hacen a menudo
olvidar.
Algunos elementos a tener en cuenta según los expone Medina:
— La política económica de
Suárez estaba
siendo desastrosa; las huelgas promovidas por unos sindicatos aliados
con la izquierda eran irresponsables y desestabilizadoras. Ni entonces
ni ahora hay una ley de huelga. Los empresarios no querían a
Suárez que "era muy socialista" y los socialistas tampoco lo
querían allí, en el lugar de ellos.
— A Suárez lo quiere echar todo el
mundo: hasta su
partido, que lo ve embarcado en una carrera personalista hacia no se
sabe dónde, pedaleando para mantenerse. Su
política
exterior recuerda, si a la de alguien, a la de Zapatero.
Suárez,
dice uno de los confidentes, "no quería ser el
líder del
centro derecha español".
— El PSOE estaba con el culo inquieto por llegar al poder,
aunque
fuese a través de un gobierno de coalición, y
estaban
dispuestos a dar su apoyo al plan para poner al general Armada a la
cabeza de un gobierno de concentración.
—Antonio
Cortina y su hermano del CESID José Luis Cortina, el coronel
José Ignacio San Martín, el comandante Pardo
Zancada, fueron de los más activos
factótums que
impulsaron un golpe. (También el enconces capitán
Joaquín Tamarit, hoy en la Jefatura de Estado Mayor del
Ejército—p. 345, n.3). Aparte estaban Tejero y sus
autobuses, y por otro lado todos los políticos urdiendo una
manera de quitar a Suárez de enmedio, con el apoyo del Rey. Pero
el punto de contacto de todos estos planes, golpistas o no, era
mínimo,
y los esfuerzos de los intrigantes para ocultar información
a unos y otros
a la
vez que conjugaban voluntades y compromisos medio hablados,
sólo consiguieron llevar al
fracaso y al ridículo todo el plan. Como muestra un
botón, "Se habló incluso de crear una unidad
militar
puramente vasca, en la que se integrarían los etarras tras
dejar
las armas, una especie de Legión..." (192) !!!!
— El tejerazo fue a la vez "el 23-F" y lo que
acabó con el
23-F, o sea, fue la manifestación grosera, chapucera,
decimonónica y absurda de un deseo muy extendido entre
muchos de
dar un giro radical a la política española. Y
acabó con cualquier posibilidad de impulsar el "gobierno de
concentración" que aunase a las fuerzas parlamentarias.
Saldría de allí el breve gobierno de Calvo
Sotelo, y
pronto unas elecciones ganadas por un PSOE que ahora ocultó
cuidadosamente sus contactos con Armada y su disposición al
gobierno de un militar. Pero vamos, en el año anterior,
parece
claro "no sólo que en la Zarzuela se conocía que
había algo parecido a lo que luego se denominaría
la
Operación Armada, sino, sobre todo, que se apoyaba semejante
operación" (174). Pero los métodos impresentables
elegidos por Armada, y sobre todo el Tejerazo televisado en directo,
obligaron a reconducir toda la cuestión y a ocultar una
metedura
de pata gigantesca de mucha gente.
—Hubo contactos y vistos buenos confidenciales de los EE.UU.
No
es casual que el 23-F suceda justo tras la llegada de Reagan a la Casa
Blanca. "Había una dependencia muy evidente del CESID con
respecto a la CIA", dice Perote (301).
— El Rey tenía conocimiento del plan para llevar a
Armada
al gobierno, y confiaba en la capacidad de éste para
"reconducir" un golpe militar, con el que prácticamente se
contaba. Entre militares se era muy consciente de lo que
convendría hacer o no hacer si había
levantamiento: pero
había enorme desorientación, mentideros por
doquier y
vigilancia mutua. Sorpresas sorpresas, pocas. Más bien, "un
problema de estética" para liderar lo que se vio por la tele
(352).
— Hay que colocarse en contexto retrospectivamente. La Eta
estaba
matando por entonces a decenas y decenas de militares: algo que en
aquellos años de postfranquismo inmediato se toleraba con la
inconsciencia del "algo habrá hecho" o del "todo vale"; con
una
falta de criterio y un embotamiento en la reacción
política que hoy serían impensables. O eso es
preferible
pensar.
— Suárez había perdido la confianza del
rey (por
asuntos "de celos" nos dice Medina, sin especificar mucho
más,
aunque alude a líos de todo tipo). En parte se le estaba
subiendo a las barbas no sólo al monarca, sino a su propio
partido, y al país: un corredor por libre pedaleando en el
aire,
vamos—pensemos en la locura del rey Jorge, vamos, o en las
escapadas de Ibarreche. Su buen criterio y su eficacia salen bastante
en entredicho del panorama pintado aquí.
—Suárez fue quien, a su manera, dio
también un
"golpe", en el sentido de que nombró a su sucesor, Calvo
Sotelo,
invadiendo lo que el Rey consideraba una competencia suya (un rey que
todavía tenía extendido el dedo que
había nombrado
a Suárez, y que quizá no había asumido
plenamente
su papel cuasi-nominal en la nueva Constitución). El rey
esperaba que Suárez dimitiese a sugerencia suya, para
nombrar a
"alguien" sugerido por los partidos, posiblemente Armada: y le
irritó que Suárez se resistiera y luego que
organizara su
propia sucesión ("Arias era un caballero, me
bastó con
insinuarle la necesidad del cambio para que él actuara en
consecuencia"). Suárez le pidió a Felipe
González
apoyo para resistir estas ideas del rey, pero Felipe no deseaba otra
cosa que la dimisión de Suárez... y participar en
el
gobierno Armada.
— La mitología según la cual unos
militares se
salen del tiesto por cuenta propia, y el rey los pone firmes en un
gesto de heroica autoridad... es una simplificación notable,
aptar para consumo popular. Ignora todas las tramas civiles, militares
y reales para dar un "golpe de timón" a la
situación
caótica y descabalgar a Suárez. El verle las
orejillas al
lobo hizo que se calmase un poco quizá todo el mundo: el
rey,
que pasó a intervenir menos en política nacional,
y el
PSOE, que esperó a ganar las elecciones en lugar de
apuntarse a
un bombardeo—es un decir.
—Armada por supuesto emerge como un notable intrigante,
contando
a cada cual lo que quería oír y
haciéndoles
presuponer más acuerdos de los que había; al
tanto de
planes golpistas semicoordinados, e intenta rentabilizarlos y que
jueguen a su favor. El golpe de extrema derecha de Tejero, el de los
militares descontentos liderados por San Martín, y el de la
"trama civil" habrían de culminar en su persona. Otro que
pedaleaba por el aire, aunque no tanto. Todo era bastante inestable e
imprevisible, y parte al menos de este comportamiento sorprendentemente
estúpido y optimista de Armada habría que
atribuirlo a
las peculiaridades de la comunicación de un
monárquico
con el Rey: a la necesidad de no involucrarle y a la vez de interpretar
sus deseos y llevarlos a cabo de la manera que él
consideraba
más factible, mediante la presión del
Ejército y
una amenaza de golpe similar a la que llevó a De Gaulle al
frente de la V República francesa.
— Como curiosidad, Suárez
"presumía de no
haber leído nunca un libro", dice uno de sus antiguos amigos
(213).
— Y otra curiosidad: el gabinete que iba a ser propuesto por
Armada si el Rey le pedía que interviniese. Gabinete que
tampoco
le gustó a Tejero:
"Presidente: general Alfonso Armada; vicepresidente para Asuntos
Políticos: Felipe González; vicepresidente para
Asuntos
Económicos: José María
López de Letona;
ministro de Asuntos Exteriores: José María de
Areilza;
ministro de Defensa: Manuel Fraga; ministro de Justicia: Gregorio
Peces-Barba" etc, etc... Un gobierno en el que estarían no
sólo los
otros frustrados miembros de la terna de la que salió
Suárez (Fraga
y Areilza), sino también Javier Solana, Ferrer
Salat,
Solé Tura, Tamames, Múgica, Herrero de
Miñón, Garrigues, Luis María Anson, y
supervivientes todoterreno del franquismo como Pío
Cabanillas...
Vamos, suficiente como para que a nadie le interesase airear demasiado
los detalles. A Carmen Echave, que tomó nota de la lista, le
recomendó Rosón, el ministro del Interior, que no
la
diera a conocer a los jueces que investigaron el golpe. Y hubo
instrucciones, y consenso, de encausar al mínimo
número
posible de implicados en las diversas tramas ilegales o de dudosa
legalidad.
La limitación mayor del libro... pues sin duda la
ocultación de las fuentes, de los nombres de varios de los
personajes que hacen confidencias políticas a Medina,
exigiéndole que mantenga su intervención en
secreto. Y
siempre hay quien sabe más de lo que circula. Aún
está demasiado cercano el asunto, parece—por
ejemplo,
tenemos aún el mismo rey, y que nos dure muchos
años cumpliendo sus funciones.
Este sitio, Wordle,
hace
imágenes con las palabras más frecuentes de tu
blog, o
del texto que pongas. Esta es la radiografía de lo que ha
salido
de mi cabeza este verano—se supone que son mis
preocupaciones, o
prioridades:
Estamos (no me refiero a mí) desbordados, conmocionados y
atontados; desbordados y descriteriados, por la
transformación
súbita que ha sufrido la televisión por Internet.
Y la
música. Por ejemplo, ninguno de mis conocidos parece
interesarse
por YouTube más que como un sitio donde ver
vídeos
chuscos o curiosos ocasionalmente. Cuando les explicas que es mucho
más: que es una plataforma de videoblog que puedes manejar
para
tener tu propia cadena de televisión, no lo procesan.
Les
muestras: "mira, como Televisión Española, o como
Telecinco: tengo un sitio en el espacio mediático que
controlo.
Y pongo contenido autoproducido, o selecciono del producido por
otros—igual que otras cadenas." No reaccionan. No entienden
para
qué puede uno querer un canal propio, como si el mismo
concepto
estuviese realmente más allá de sus entendederas.
O se
bloquean deliberadamente, casi alarmados, si les sugieres que ellos
también se podrían abrir su canal particular de
televisión: "No no, que prefiero no saberlo. Ya veo la
tele cuando quiero..." —o algo así. The shock of the new,
o un capítulo más de la tecnofobia. Por una
persona que
esté interesada en poner algo en la tele, hay mil que
prefieren
que les echen algo. Esto tarda en calar: a
veces, ni cala. Parece que la gente, con el móvil, va que
arde.
O con el mando para zapear: que fue el inicio y fin de la
televisión dinámica, para muchos.
Bueno, pues a quien le guste ver la tele, o tener música de
fondo, aquí están mis canales. Primero, mi canal
por
excelencia, claro: JoseAngelGL's
Channel.
Donde se pueden ver mis vídeos guitarrísticos y
mis
cancioncillas. Pero muchas más cosas: comentarios a ellos,
puntuaciones, suscripciones a otros canales... y también los
vídeos que he estado viendo recientemente.
Y si alguien considera que la tele tele es cuando te sientas coflao en
el asiento y no tocas ningún botón de "play"
más
que al principio, a ver qué te echan—pues entonces
están las Playlists: un enlace
que pasa desapercibido a muchos, para ensartar vídeos en
serie.
Por ejemplo, esta secuencia de algunos vídeos
musicales favoritos. Hale, que quien no tiene tele propia es porque no quiere,
o porque pasa demasiado tiempo viendo la tele.
T'avais mis ta robe
légère, Moi l'échelle contre
un cerisier T'as voulu monter la
première Et après Y'a tant de façons,
de manières De dire les choses sans parler Et comme tu savais bien le faire Tu l'as fait Un sourire, une main tendue Et par le jeu des transparences Ces fruits dans les plis du
tissu, Qui balancent S'agissait pas de monter bien
haut Mais les pieds sur les premiers
barreaux J'ai senti glisser le manteau de
l'enfance
On n'a rien gravé
dans le marbre Mais j'avoue souvent y penser Chaque fois que j'entends qu'un
arbre Est tombé Un arbre, c'est vite fendu Le bois, quelqu'un a du le vendre S'il savait le mal que j'ai eu A descendre. D'ailleurs en suis-je descendu ? De tous ces jeux de transparence Ces fruits dans les plis du tissu Qui balancent J'ai trouvé d'autres
choses à faire Et d'autres sourires
à croiser Mais une aussi belle
lumière Jamais.
A la vitesse où le
temps passe Le miracle est que rien n'efface L'essentiel Tout s'envole en ombres
légères Tout, sauf ce goût de
fièvre et de miel Tout s'est envolé
dans l'espace Le sourire, la robe, l'arbre et
l'échelle. A la vitesse où le
temps passe Rien, rien n'efface L'essentiel.
J'ai trouvé d'autres
choses à faire Et d'autres sourires
à croiser Mais une aussi belle
lumière Jamais. Et voilà que du sol
où nous sommes Nous passons nos vies de mortels A chercher ces portes qui donnent Vers le ciel.
Es un título que se acaba de inventar Oscar,
mientras
dibujaba el mapa de una isla en la que ha puesto su propio esqueleto
("me
morí de viejo"), con un casco de guerrero al lado. Esta de
arriba es una de las fotos de Galicia que cuelgo
en mi
fotoblog. Aparte de eso, he ido renqueando al
traumatólogo y
me ha puesto su tratamiento. Dice que volveré a buenas.
Espero
que sea antes de que vuelva el verano, se me hace un poco lejos ahora
el próximo. Y el verano pasado, aún no pasado,
sí, parece ya la Isla de los
Recuerdos.
Acabo de colgar en el Social
Science Research Network un artículo sobre el Evangelio de Judas—Judas
ha abundado estos días por aquí a cuenta de Jesucristo Superstar,
y también sale en Y
entonces llegó ella. Pues
el artículo, en español a pesar del
título
inglés, es "La Visión del Templo: Espiritualidad
Antieclesiástica en el Evangelio
de Judas y la Batalla por la Realidad" http://ssrn.com/abstract=1265207
Y sí, también aparece por ahí Matrix,
y Borges el de "Tres versiones de Judas".
Los del SSRN han cambiado por cierto la interfaz, y está
más cómoda e intuitiva, aunque sigue sin avisar
de en
qué idioma están los artículos
allí
colgadas. Sigo tan viciado por las capacidades de
autogestión de
esta red, que no envío mis artículos a
ningún otro
sitio—aunque me digan que aquí no están
publicadas.
La publicación sin publicar—es otro de los
refinamientos
angélicos a que vamos llegando en esta
escolástica
universidad. En realidad a lo que se refieren es que no les han dado el
visto bueno dos expertos en la disciplina en cuestión, y por
tanto no tienen esa garantía de calidad disciplinaria. Es
cierto: lo malo es que los expertos, aparte de asegurar la calidad
disciplinada, también acotan la discusión posible
sobre
los temas que tan celosamente guardan. Y en las humanidades esto me
parece especialmente pernicioso o contraproducente: así que
yo,
como Judas y Cristo, he pasado a desconfiar del Sistema y de su
sacerdotes y sanedrines.
Hemos estado visitando
tu blog, y por
su contenido hemos creído que te podría interesar
un
proyecto que estamos arrancando con gran ilusión desde
Zaragoza.
Acabamos de crear Librofilia.com,
una
red social de recomendación literaria en castellano.
Básicamente es una página con una
extensísima base
de datos de libros, que los propios usuarios se encargan de incrementar
y mejorar. Para cada libro, el usuario puede dar una
votación
numérica, y en base a sus votos se le recomiendan, mediante
un
complejo algoritmo, libros que a buen seguro le gustarán.
También puede agregar notas personales a los libros, que
sólo el propio usuario puede ver, o escribir
críticas que
podrán ser vistas por todos los usuarios.
La web permite
además agregar
a los amigos y conocer el grado de compatibilidad literaria con ellos,
ver a usuarios con gustos similares a los propios ("almas gemelas") y
muchas otras funcionalidades que poco a poco iremos creando. Un sistema
propio de puntuación, el "karma", mide la actividad de cada
usuario para mejorar la comunidad.
Esperamos que este
mensaje sea de tu
interés (si no lo es, disculpa las molestias, por la
temática de tu blog pensamos que te podría
interesar), y
te animamos a pasar por la web y a darnos sugerencias para mejorar esta
comunidad virtual. Al ser un sistema de recomendaciones, necesitamos
que la gente vote para que las recomendaciones que da nuestro sistema
sean precisas, por lo que cualquier entrada sobre nuestra web en tu
blog sería de gran ayuda para nosotros, y para que esta
comunidad pueda dar sus primeros pasos.
Un saludo y suerte con
el blog.
Héctor Librofilia.com info@librofilia.com
Pues ya me he registrado en Librofilia y les he enviado mi
reseña de The Road
de Cormac McCarthy.
Nos llegan por la lista de AEDEAN dos correos seguidos
anunciando estas publicaciones:
López-Couso, María José &
Elena Seoane (eds.) in collaboration with Teresa Fanego. 2008. Rethinking Grammaticalization:
New Perspectives. (Typological Studies in Language 76).
Amsterdam & Philadelphia: John Benjamins.
Seoane, Elena & María José
López-Couso (eds.) in collaboration with Teresa Fanego.
2008. Theoretical and
Empirical Issues in Grammaticalization. (Typological
Studies in Language 77). Amsterdam & Philadelphia: John
Benjamins
Me parece interesante en cuanto síntoma de la
mecanización administrativa que se ha extendido a la manera
de
valorar nuestras publicaciones. Reconozco que no conozco los
libros—y sin embargo me parece obvio que en otro tiempo y
lugar
hubieran sido un solo libro en dos volúmenes, o sea, una
sola
publicación, no dos libros distintos (con distinto ISBN, y
contabilizables obligatoriamente como dos publicaciones).
Según
las convenciones actuales de nuestros diversos baremos (que
podrían perfectamente cambiar) no cuenta el volumen de la
obra,
sino sólo las unidades de valoración: tantos
libros, o
tantos artículos ya valorados. Un libro en dos
volúmenes
no tiene sentido en la academia española hoy en
día, si
es publicable con más provecho como dos libros.
Otro síntoma más dañino del mismo
síndrome
es que el mismo artículo (a veces con un ligero cambio de
título) es dos o tres o doce publicaciones diferentes a
efectos
de currículum, siempre que lleve el marchamo de la
diferencia
oficial. Además, esta otra línea de ataque tiene
el valor
añadido de que si tienes doce artículos sobre
tonos de
gris del mismo tema, pero del mismísimo, tu línea
de
investigación es "altamente especializada" y
"sólidamente
coherente".
Me pregunto si mi bibliografía generalista en
cuarenta
volúmenes virtuales valdría más si la
subdividiese
en cuarenta bibliografías... que tendrían
además
la ventaja de ser más especializadas. Aquí va a
haber que
rentabilizar.
Voy leyendo las muy entretenidas memorias de Albert
Boadella, Adiós
Cataluña: Crónica de amor y guerra (Espasa,
2007), que en efecto alternan capítulos de "amor" y
capítulos de "guerra". Una de las guerras narradas, guerra
intestina y local, es la que le enfrentó a los otros
componentes
de Els Joglars
cuando las
divergencias les llevaron a dirimir a quién le
correspondía el nombre de la compañía,
si al
director Boadella o a los actores de quienes ahora se quería
desembarazar por considerar que eran plomo en las alas. Y
allí
diagnostica un fenómeno bastante frecuente en tiempos de
reacción contra el conservadurismo, la mediocridad
disfrazada de
igualitarismo, y "la doblez que se esconde bajo esa
generalización que el vulgo llama hoy progresismo". In
extenso:
"¿Por
qué he
descrito con abundancia de detalles lo que podría
considerarse
un simple conflicto casero? Me ha parecido fundamental relatar este
desencuentro, porque, al margen de la anécdota gremial y la
frustración artística que supuso, las actitudes
de los
jóvenes participantes que intervinieron en aquel episodio
constituyen un fiel reflejo de lo que posteriormente ha sido la
implantación generalizada de la impostura progre. Gente poco
preparada en general, que acostumbra a ver enemigos en todo lo que no
está fuera de sus excelsas letanías de libertad,
paz,
solidaridad, y bla, bla, bla. Por ello fuerzan siempre la
cohesión entre mediocres, con el fin de conseguir por la
mayoría lo que no pueden realizar individualmente. Es verdad
que
entonces se adjudicaban el papel de víctimas, fingiendo
despreciar al maligno poder, pero la edulcorada exhibición
de
filantropía que se ha instalado hoy en España,
desde los
gobiernos hasta las protectoras de animales, tiene precisamente su
germen en actitudes como las que me tocó soportar. Empezaba
a
emerger una nueva casta cuya clave de actuación se apoya en
la
destrucción del mérito y, por consiguiente, en la
alianza
entre fervientes mediocres, lo cual lleva como objetivo una
selección en la que los peores siempre tienen las mejores
oportunidades de medrar.
Paradójicamente, aquellas víctimas
crónicas del
maléfico sistema capitalista se han transformado ahora en un
nuevo poder sectario que actúa impunemente bajo la
franquicia de
la verdad absoluta. En concreto, al huir de esta gente estaba rompiendo
definitivamente con una generación de la que, con toda
franqueza, me exasperaba sobre todo su doblez." (p. 94).
Dinámica de
grupos
ésta descrita por Boadella que sin duda puede observarse,
con
las variaciones de matiz que corresponda, en muchos otros lugares y
contextos.
El contexto de Boadella en concreto era el momento en que los
catalanistas se instalan en el poder e imponen la ideología
oficial y las señas de identidad obligatorias; y
así
nació (contra la nació) la parodia antipujolista
de Ubú
president, derivada de Ubú
rey que
a su vez derivaba de Macbeth.
Las
nuevas circunstancias me planteaban un dilema: o bien optaba por volver
a emigrar a otro territorio o me decidía a presentar batalla
en
pro de la supervivencia. Mi irrefrenable belicosidad me
llevó a
decidirme por lo segundo, aunque consciente de que sólo
podría proyectar el combate bajo una estrategia de
guerrillas,
pues ahora ya no eran los fingidos antifranquistas de antes, sino que
el nuevo panorama autonómico de España los
había
convertido en el prepotente ejército del poder. Tampoco
podía confiar en los colegas del gremio, porque andaban
todos a
la caza de alguna prebenda que les permitiera vivir del erario
público. La milicia de volatineros se hallaba dedicada por
entero a colaborar entusiásticamente en la
implantación
de la nueva patología endogámica, y nadie
quería
pasar por desafecto a la causa. (p. 106).
Vigilancia al disidente, localismo, clientelismos y prebendas,
feudalismo, grupos de protección mutua,
balcanización que
permite las normativas locales... Vamos, que el nacionalismo no es sino
un ingrediente apestoso más en este nauseabundante caldo de
la
dieta mediterránea.
Mi arreglo de una canción de André Manoukian,
Liane Foly
y Philippe Viennet—arreglo a su vez (opino) de otra de Cole
Porter, "You'd
be so nice to come home to". El disco era un regalo ¿de
cuándo? De 1994.
Mais
qu'ils sont gris, les murs de la ville...
La ministra de Igualdad, Bibiana Aído, nos
anuncia una nueva ley del aborto, o de
interrupción
voluntaria del embarazo,
que aquí no aborta nadie. Se hará "la mejor ley
con el
mejor consenso"; será "muy avanzada" (whatever that means) y
según todos los rumores será una ley de plazos,
con
plazos muy tolerantes hasta los cinco meses de embarazo, y con
generosas excepciones para casos excepcionales, como ya las hay en la
presente ley. Por lo que se ve, la intención es consolidar
la
libertad de aborto que existe de facto en España,
dándole
apoyatura legal.
Y dice la ministra que esta ley velará por la salvaguardia
de
los derechos de todas las partes: a saber, de las mujeres que deseen
interrumpir su embarazo, y de los profesionales que practiquen estas
intervenciones (o abortos). Dos partes: mujeres, y profesionales.
De lo que se ha olvidado la ministra es del tercero en discordia: el
nascituro. Lo que nos da a entender que para ella (diga lo que diga la
ley) no es sujeto de ningún tipo de derechos.
Quizá esta
ley venga a aclarar o a cambiar la definición de
qué es
una persona humana, término que queda muy vago en la
Constitución. Lo que sí parece claro es que un
feto no es
sujeto de ningún derecho para la ministra, como no sea del
derecho a que lo aborten.
Será una opinión personal (y ampliamente
sostenida en la
España de la cuerda del PSOE)—pero es ahora mismo
una
negación palmaria de la ley, según la cual el
aborto es
ilegal y criminal, está penado, excepto en algunos supuestos
despenalizados, y los fetos tienen derecho a no ser abortados, o
(quizá) la sociedad tiene derecho a que no se aborten los
fetos.
Una postura de un ministro tan contraria a una ley actualmente vigente,
y negando por vía de la amnesia selectiva unos derechos
existentes, o reduciendo a la inexistencia o a la inhumanidad a muchos
sujetos de derechos, merecería como poco una
aclaración.
En mi opinión merecería otra cosa, claro.
Pero no es cosa de la ministra Aído sólo: como
digo, es
el proyecto del PSOE (y de Izquierdas y Esquerras varias, no lo duden).
La vicepresidenta Fernández de la Vega ha tenido exactamente
el
mismo lapsus selectivo que Aído: hay derechos de mujeres
desembarazables, y de "profesionales": en ningún caso se
alude a
los derechos de los no nacidos, o de su vida como un bien posible a
proteger. Ni tres meses ni nueve: pasas de ser mujer libre que se libra
de unos kilos sobrantes, a ser asesina infanticida—en un
minuto,
según haya nacido el niño o no. Y en cuanto al
aborto por
parto provocado, doctores tendrá el PSOE para decir que no
se
mata a nadie.
Y aún lo peor son las mentes marcando el paso de la
consigna, y
la desconexión del lóbulo cerebral que mande el
partido.
Eso sí es de Auschwitz.
El diario electrónico
marroquí L'Observateur
daba
una "noticia" con tono burlón y de mala baba atribuyendo a
Aznar
la paternidad del hijo de la ministra francesa Rachida Dati, de origen
magrebí. Eso en cuanto al tono: no iba firmada la noticia,
ni
citaba fuente alguna, por lo que entra en la categoría de
cotilleos. Sin embargo la noticia es interesante (aparte del morbo en
sí) por el eco mediático que ha tenido y por la
manera de
tratarlo que se ha elegido en cada sitio, valorando tanto la fuente
original como las reacciones a ella.
Al parecer Aznar ha desmentido la noticia, pero ha elegido hacerlo a
través de un comunicado de su fundación
FAES—una
vía harto indirecta, pues no se sabe qué pinta
FAES en
este asunto, ni qué información tiene (oficial e
institucional, se entiende) sobre la verdad o falsedad de la noticia.
Podría aplicarse aquí el principio de excusatio
non petita,
con lo cual habrá que deducir al menos que el inmiscuir a
FAES
en este asunto es una torpeza: bastaba (y quizá sobraba) con
el
desmentido personal de Aznar. Ahora la cosa adquiere un tono de cerrar
filas y actos de fe impropiamente requeridos.
Habiendo elegido la vía de los desmentidos, queda ahora en
mal
lugar también la ministra Dati, pues al parecer su postura
es no
decir nada sobre la identidad del padre. Cosa comprensible y
allá ella cuando no se ha señalado a nadie en
particular,
pero habiéndose señalado a un eminente
líder
político, casado y conservador, y habiéndose
molestado el
interesado en negar su implicación, no estaría de
más
que por cortesía hiciera lo mismo la ministra—sin
necesidad de señalar a nadie como el padre. Por supuesto es
muy
suya de hacer lo que le dé la gana, pero estando activamente
en
política parece que bien merece la cosa un
pequeño
desmentido—siquiera sea por cortesía con Aznar. Y
por
supuesto demandar también a L'Observateur.
Todo esto presuponiendo que se trata de un bulo. Las
políticas
de información mal llevadas crean tanta confusión
como
los bulos mismos, y los alimentan. Y si no se trata de un bulo, la
ministra habría hecho bien en callarse si lo
prefiere—
pero en cuanto a Aznar y FAES, quedarían a la altura del
betún. Ahora
bien, siempre es posible, sea por voluntad de una parte o por mutuo
acuerdo, desvincularse de una paternidad no deseada, y eso se hace
mediante declaraciones y negativas de este tipo. En el caso
hipotético de
que la noticia fuese cierta, un desmentido de los dos interesados
significaría (al margen de su falsedad factual) un acto
oficial
de
desvinculación: referencialmente falso, pero
performativamente
auténtico en el sentido de que no se admitiría
públicamente nada al
respecto. Es la postura que ha tomado Aznar. La ministra, al respecto,
ni afirma ni niega.Por
eso sería muy inoportuno para Aznar y para FAES que en estas
circunstancias no hubiese un desmentido de la embarazada ministra.
(Señora que, al margen de este lado de la
polémica,
merece una enhorabuena por su arrojo).
Esta
va de quejas. Ya se sabe las pesadillas que se pasan al cambiar de
compañía telefónica; bueno, yo
pardillo de mí me las prometía muy
felices con un cambio ventajoso y sin complicaciones de Ono a
Telefónica, visto que ya me maltrataban como a cliente
viejo, dándome
precios que van destinados al parecer a que yo les pague las rebajas
que les hacen a los clientes nuevos.
Pues los de Ono, a pesar
de haber recibido notificación por escrito de la baja, no se
dan por
aludidos, y me pasan la última factura,
diciéndome que "si la pago, me
vuelven a dar de alta". Vamos, dejándome de oficio de
moroso, o dándome
de alta—a elegir.
Y los de telefónica, aparte de ponerme un wifi
que sólo funciona en un radio de cuatro metros—me
dicen que mal lo
pueden solucionar, porque tengo un Mac, y ellos sólo
trabajan con
Internet Explorer y con PCs de windows.
Yo no sé si soy yo el que no me entero, o si son ellos. Pero
que hay alguien que no se entera, eso seguro.
estoy, el blog de este
verano que perdí... menos mal que lo
tenía colgado aquí.
También vamos apareciendo ya por la Universidad con paso
tentativo... para que no haya shock postvacacional, que amaga. Esta
tarde ya cae el primer examen, y aún tenemos todas las
maletas
por medio. Y seguimos con la rehabilitación del cojo, con lo
cual lo del paso tentativo ya no es sólo por la universidad
sino
por todas partes. Peor está mi hermano Eduardo, que se iba
de
vacaciones a Cádiz y se ha tenido que quedar en el
fisioterapeuta de Zaragoza con la espalda hecha polvo. A los noventa
habrá que vernos, le decía yo. "A los noventa
estaré bailando jotas", dice. Un optimista. Atrás
va
quedando el verano—qué depre. A mí me
van a empezar
a dar lloreras inexplicables cualquier rato.
A juicio de
la Universidad de
Zaragoza. Lástima, porque lo que aquí figura como
inconvenientes son precisamente las ventajas que me gustan. Cierto que
no son los procedimientos académicos habituales...
Será
que me gustan más los procedimientos académicos
inhabituales. No todos, claro. Este es el escrito que me han enviado a
la consulta que les hice.
INCORPORACION DE DOCUMENTOS DE SSRN A SIDERAL
En relación a los documentos depositados en
SSRN Social
Science Research Network [http://www.ssrn.com] y dados de alta en
Sideral-UZ debo informarle que entre los documentos
aceptados en SIDERAL se recogen los artículos
científicos o académicos publicados en revistas
científicas o publicaciones académicas
reconocidas como
tales, tanto impresas como electrónicas, sujetas al habitual
procedimiento de selección, revisión y
publicación.
En el caso concreto de SSRN, este repositorio no puede considerarse una
revista o publicación periódica ya que no cumple
con los
requisitos de las mismas:
1.
No posee un sistema de aceptación y revisión de
originales, siendo libre la incorporación de documentos al
repositorio. [http://www.ssrn.com/update/forms/absubmission.html]
2.
Los artículos pueden ser o no originales, es decir
que
artículos publicados o en proceso de publicación
en
revistas pueden ser depositados en SSRN, lo que supondría,
de
ser aceptada SSRN como publicación académica, una
duplicación en los artículos recogidos y
valorados en
SIDERAL.
El propio SSRN recoge esta posibilidad y define claramente su
función de “deposito-agregador”.
Is
submission of a paper to SSRN tantamount to prior submissions by
scholarly refereed journals? We
are
unaware of any journals that consider SSRN's eLibrary or the email
abstracting journals to be "prior publication" since our services are
basically an aggregation of working papers and not a refereeing
process. If an author requests it, we will immediately remove their
paper from the SSRN eLibrary.
3. Los artículos depositados
en SSRN pueden
ser continuamente revisados y modificados a diferencia de los trabajos
recogidos en cualquier publicación científica que
mantienen su integridad tras su publicación
How do
I Revise my previously submitted paper?
To
revise one of
your submissions, log in at http://hq.ssrn.com. Click on the "My
Papers" link in the menu to the left. Click on the blue "Revise" button
located to the left of the Abstract ID number of the corresponding
submission and make the necessary change
4. A diferencia de las publicaciones
académicas, en SSRN un artículo puede ser borrado
por el
autor en cualquier momento, desapareciendo del repositorio temporal o
definitivamente
Once
I submit a paper to SSRN do I have to leave it on SSRN for any given
period of time?
No,
we will immediately remove an author's paper anytime he or she requests
it.
Por todo ello estas publicaciones, al igual que ocurre con repositorios
como ArXiv ( http://arxiv.org ) en el campo de la Fisica, RePEc
(economía) o institucionales, solo tiene cabida en SIDERAL
cuando han sido publicadas originalmente en publicaciones
periódicas.
Si alguna de sus publicaciones recogidas en SSRN fue aceptada y
publicada anterior, o posteriormente, en una de estas publicaciones,
vuelva a darla de alta en SIDERAL a través del ISSN o
título de la revista reconocida incluyendo, volumen,
páginas y aquellos datos que nos permitan localizar el
original
publicado.
Lunes
1 de septiembre de 2008 Ills Like White Elephants
He estado leyéndome una divertida historia de Francisco Medina sobre el fallido golpe del 23-F, del cual me acuerdo todavía "como si fuera hoy". Se me ha ocurrido hacer este juego literario alusivo a la cuestión:
- The hills across the valley of the Ebro were long and white
- on to Madrid
- like white elephants
- Anís del Toro. It’s a drink.
- That’s the way with everything. Especially all the things you’ve waited so long for.
- You started it.
- It’s really an awfully simple operation.
- Then what will we do afterward?
- We’ll be fine afterward. Just like we were before.
- And you really want to?
- I think it’s the best thing to do. But I don’t want you to do it if you don’t really want to
- I don’t care about me.
- Well, I care about you.
- We’ll wait and see.
- I don’t feel any way. I just know things.
- Can’t we maybe stop talking?
- I’m perfectly willing to go through with it if it means anything to you.
- And I know it’s perfectly simple.
- Will you please please please please, please please please please stop talking
- I’ll scream.
- I’d better take the bags over to the other side.
- He looked up the tracks but he could not see the train.
- They were all waiting reasonably for the train.
- I feel fine. There’s nothing wrong with me. I feel fine.
- Operation aborted.
Un relato instructivo sobre el aborto, por cierto, éste de Hemingway. No sé si nuestras ministras lo entenderían.
Nuestro
coche aprovecha los días de los largos viajes de ida y
vuelta de
vacaciones para petar. Esta vez emprendemos viaje desde la
ría de
Pontevedra a Zaragoza, y antes de perder de vista la ría nos
fallan las
bujías y la pieza amiga en la que se encastran. Y
aún menos mal que
encontramos un taller llevado al parecer por un judío y una
vikinga,
que nos soluciona el problema por la mañana. Comemos con
vistas a la
ría que queríamos perder de vista—un
paisaje de maravilla—y luego
conducimos sin pausa y sin incidentes hasta llegar a Zaragoza,
según
previsto, a la 1 de la madrugada.