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de notas de José Ángel
García Landa (Biescas y Zaragoza) - JULIO 2008
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Jueves 31 de julio
La corbata de
Sebastián
Viene
siendo noticia continuada la corbata del ministro Sebastián, primero
porque no se la pone y luego porque sí, y ahora porque recomienda que
no se lleve para no tener que bajar el aire acondicionado, y ahorrar
energía. Es una corbata con voluntad política, cosa que no me parece
nada mal.
Lo que me parece peor es que cuando el ministro, ya
sea por promocionar sus ideas, ya por hacer gala de atuendo informal, o
simplemente porque le da la gana, aparece por el Congreso de los
Diputados sin corbata, va y se escandaliza medio país. "País..."—
Como para creer que no hubiesen visto a un tipo sin corbata, o a un
diputado sin corbata, antes. Mira que si se le ocurre ir en sandalias,
o en bambas... le mandan detrás a las fuerzas del orden, vamos.
Patético.
Y más patético cuando el presidente del Congreso se siente autorizado
para llamarle la atención al ministro, y decirle que allí se va con
corbata.
(Insértese aquí una diatriba contra la corbata
croata, prenda absolutista primero y oficinista después, prenda símbolo
del conformismo, de la inutilidad, y del trágala oficial. Google
acabará con la corbata, y no será la menor de sus contribuciones a la
civilización).
Bien, pues el muy respetable señor Bono, siempre
atento a tomar postura y defender sus ideas en las cosas importantes de
la política de este país, le dice al ministro que aquí, con corbata.
¿Estará escrito en algún reglamento eso?
¿Le llamaría acaso la
atención Bono a alguna señora, diciendo que "aquí se viene con faldas"—
o "de tacón"— o "sin escote"? ¿O a algún diputado gay (de los que van
de tal, digo) advirtiéndole que a ver si lleva menos colores? ¿Será
patético—será clasista, será machista y falso, no digo ya Bono, sino la
atmósfera que se genera en estos reductos de caballeros? ¿De
dónde
hemos sacado que las varas de medir se aplican de esta manera
diferencial? Ah, ya... del PSOE y del Ministerio de Igualdad, es cierto.
Si
existiese algún "código vestimentario" en el Congreso, como existe en
otros sitios elitistas y falsarios, habría que derogarlo
inmediatamente, pues se contradice con la idea básica del Congreso como
lugar de reunión de los representantes de la nación—del pueblo
encorbatado y del sin encorbatar. Supongo que si eligiesen un diputado
musulmán, le harían quitarse el turbante. Digo yo—o por lo menos llevar
la corbata enrollada en la frente.
Patético, y paleto, como digo. De nuevo rico. Pero hay una cosa más
patética todavía—
—que
el ministro, oyendo al presidente de las cortes, toma buena nota,
agacha las orejas, y se aprieta la corbata emblemática al cuello. En
lugar de decirle que gracias por su consejo, y que yo también le
aconsejo a usted que se depile el entrecejo.
Miércoles 30 de julio de 2008
Apólogo del
bufón
A
Federico Jiménez Losantos le acaba de condenar un juzgado a una multa
de cien mil euros por atentar contra el honor de Zarzalejos, el antiguo
director del ABC. Sale la noticia el mismo día en que se condena al
Solitario a indemnizar a las familias de dos guardias civiles con
150.000 euros, por matarlos.
Supongo que es para que se vea
clarito quién cuenta y quién no cuenta, o (quizá) quién se considera el
auténtico peligro social, o quién molesta más al sistema.
A
Jiménez Losantos lo han freído a apelativos e insultos, y él a ellos,
en todos los medios simpatizantes del gobierno—empezando claro por la
SER y Onda Cero. Y los dos bandos han decidido llegar a los
tribunales—Federico denunció a Garzón por acusarlo de "venal", así que
tampoco puede decir que él no judicialice el asunto.
En todo
caso parece que lleva las de perder. En el asunto Garzón, se queja el
locutor de que el acusado Garzón y su colega el juez que llevaba el
caso estuvieron departiendo amablemente en privado antes de la vista.
Casi ná: jueces para la democracia. Una causa que por supuesto no
llegará a nada, ésta.
Las causas contra Federico parece que
tendrán más éxito. Porque la opinión pública y el consenso de los
poderosos crea un ambiente en el que los jueces dictan resoluciones
abusivas y anticonstitucionales, que sin embargo surten efecto, y han
de ser recurridas, con un resultado incierto en las instancias
superiores (a las que Federico también ha ofendido repetidamente). El
resultado va a ser el que anunciaba Federico: el amordazamiento de la
libertad de expresión, pues pocos particulares pueden estar aguantando
alegremente condenas de cien mil euros una tras otra.
Yo estoy
de acuerdo con muchas de las opiniones de Federico—y con las que no
estoy de acuerdo me parece que tiene perfecto derecho a expresarlas. La
manera de hacerlo es otra cosa—y claro, el caso está liado porque en la
expresión van muy ligadas la manera de hacerlo y lo que se hace. Nadie
negará que las maneras, los despotriques y calentones, forman parte del
estilo que ha hecho de Federico una estrella mediática—y censurar las
maneras también es atentar contra la libertad de expresión. La
sentencia busca, supuestamente, conjugar el respeto a esa libertad con
el derecho al honor, pero lo busca muchos metros más allá de la línea
adecuada. Es ridículo reprochar a Federico que juegue con los nombres o
que ponga motes—bueno, sería ridículo si no fuera esto siniestro, por
ser una sentencia que regula lo que se puede decir en público y lo que
no. En todo caso, lo que va a misahn son las sentencias, no mis
opiniones ni las de Federico, y si el país se pone las normas que se
pone, o acepta las limitaciones que acepta, la solución es callarse o
emigrar.
Aunque creo que optará Federico por seguir denunciando... con menos
expresividad.
Frente
a las denuncias de Federico de cómo las autoridades y los políticos
falsean y pervierten las instituciones y las leyes, podemos contrastar
el punto de vista de la "víctima", Zarzalejos, explicando cómo ve él la
cosa. Nos dice Zarzalejos sobre Losantos, cito de memoria:
"Este
señor ha tomado un papel que es el del bufón. Se cree que porque va y
dice que el Rey debería abdicar, se cree que es alguien. Pues no. El
bufón en la corte es el que dice lo que la gente decente piensa y no
dice. Pero él va y lo dice. Porque es el bufón. Claro que lo normal
entonces es que el rey o la reina va y le pega una patada y lo manda a
rodar por la sala".
Analicemos este apólogo del bufón, más instructivo de lo que parece.
Nos
dice Zarzalejos que él (importante periodista) no dice lo que piensa.
Él se coloca en el papel del cortesano, el que busca medrar, calla, no
denuncia las falsedades y vicios de la Corte, sino que participa de
ellos, y busca atraerse con su silencio el favor del Rey. Es el que,
cuando el rey va desnudo, alaba las ricas telas de su traje. Y además
tiene una alianza tácita no sólo con el rey sino con los demás
cortesanos para mantener esa ficción pública. De hecho es esa su
función como cortesano—un papel con el que él se identifica tan
plenamente que no duda en utilizar este apólogo para desacreditar a
Losantos. Parece ignorar que toda la crítica ilustrada de la
modernidad, y la razón y la moral, están del lado del bufón, y no del
cortesano. O bien lo sabe, pero le trae al pairo, porque sabe quién
puede dar patadas y quién no.
Zarzalejos sabe que el bufón será
castigado por una Real Patada. Naturalmente, aunque esto no lo dice, no
es el rey mismo quien anda dando patadas. Para eso está el Consenso de
los Cortesanos. Los que quieren medrar—como estas juezas que condenan a
Federico—o los que ya han medrado, como los ladrones de guante blanco
que tenemos en las más altas instituciones. La dirección en la que
sopla el viento está clara—como dice Bob Dylan, no necesitas ningún
hombre del tiempo que te la indique. Así que nadie tiene que dar
instrucciones precisas de qué hacer, basta saber dónde se ubica cada
cual para saber dónde tiene que caer la patada. La patada se premia con
cien mil euros.
Este sistema, que es plenamente feudal y
cortesano, no tiene nada que ver con lo que supuestamente defiende la
Constitución—libertad de expresión y de crítica y cátedra y demás
zarandajas. Esa libertad queda bonita allí escrita, para cubrir el
expediente, pero luego viene la letra pequeña: las alianzas tácticas de
los poderosos, y las acciones teledirigidas de los lameculos, se
encargarán de acotarla cuidadosamente en cuanto haya un consenso de que
alguien molesta. Zarzalejos reconoce que su fábula del Antiguo Régimen
es plenamente válida en el presente—que de hecho siempre vivimos en un
régimen vigilado. Que al Rey no se le puede criticar. Y que, sea la
patada constitucional o no, desde luego ningún cortesano va a
criticarla. Antes bien, habrá aplauso generalizado: "Buena patada,
Majestad".
Con lo cual en realidad Zarzalejos y Federico están
de acuerdo en su diagnóstico del sistema: Cratocracia, y Feudalismo,
disfrazados de democracia—un sistema que no cambia más que de mano de
pintura. Lo que pasa es que uno lo acepta, y lo va a defender (y encima
se forra), y el otro en cambio lo denuncia y lo ataca.
¿Quién es más coherente? Zarzalejos, por supuesto.
Martes 29 de julio de 2008
The Other Boleyn
Girl
Una película excelente, con un guión sin superfluidades y
muy bien llevado, personajes y diálogos bien construidos sobre
un trasfondo histórico de los memorables, con Enrique Octavo
visto como una fuente de favores a explotar por Ana Bolena y su
familia—hasta que les explota la situación entre las
manos, por el absurdo machismo que irradiaba el rey y llevaba hasta
límites grotescos en su búsqueda de un heredero
varón. La interpretación es excelente, y destacan los
trajes de ricas telas, la
ambientación histórica y una fotografía
auténticamente memorable, en la que se disfruta de cada imagen y
cada plano. En conjunto, una película que no hay que dejar pasar
sin ver. Las Bolenas, aun siendo de aúpa, son aquí
quizá de lo mejorcito de una corte de víboras cortesanas
en la que sólo se salvan la madre de ellas (Kristin Scott
Thomas) y la reina Catalina de Aragón, con Ana Torrent excelente
una vez más, un personaje que impresiona y que en las escenas de
su juicio debería hacer caer la cara de vergüenza al rey y
todos sus acólitos. Pero también queda muy bien
retratado, en este juicio y luego en el de la propia Ana Bolena, el
absoluto borreguismo del absolutismo, en el que las personas que llegan
a los más altos y dignos puestos son precisamente los canallas
que van a traicionar cualquier principio legal y moral para decir
sólo lo que se espera por transmisión ambiental que
digan. Eso también impresiona. ¿He dicho el borreguismo
del absolutismo? Me parece que es el de cualquier sistema de poder,
sólo que aquí se ve en toda su pureza. Quien manda es el
jefe, y las leyes o tecnicismos están para torcerlos. Y lo que
sube es la espuma, y lo que flota en cualquier líquido es el
corcho.
The Other Boleyn Girl. Dir.
Justin Chadwick. Screenplay by Peter Morgan. Based on the novel by
Philippa Gregory. Cast: Scarlett Johansson, Natalie Portman, Eric Bana,
Kristin Scott Thomas, Mark Rylance, Jim Sturgess, Eddie
Redmayne, Benedict Cumberbach, Juno Temple, Ana Torrent, Mark Lewis
Jones, David Morrisey. Costumes by Sandy Powell. Music by Paul
Cantelon. Coprod. Mark Cooper. Ed. Paul Knight, Carol Littleton. Prod.
Des. John Paul Kelly. Photog. Kieran McGuigan. Exec. Prod. Scott Rudin,
David M. Thompson. Prod. Alison Owen. DVD. Universal-Columbia Pictures,
2008.
Lunes 28 de julio de 2008
Entre dos mares

El cabo Ortegal, donde fuimos de excursión este pasado fin de semana, es la separación convencional entre el mar Cantábrico y el océano Atlántico. La gente que haya venido aquí a lo largo de los siglos supongo que nunca ha tenido la menor duda de que la tierra es redonda. Lo mismo sucede en el Teide. Es difícil apreciar la escala de la fotografía. Sólo diré, para hacerse una idea, que el mar está plagado—pero plagado—de barcos, al lado de las islas, que son los Tres Aguijones.
Domingo 27 de julio de 2008
The
Self-Begettor
Tras mucho tiempo de tenerlo haciendo ganas, por fin vemos con Álvaro
la película de James Cameron The
Terminator,
que a estas alturas tiene un look decididamente retro con sus peinados
de los ochenta, sus teléfonos fijos y sus Schwarzeneggers de
cera. La primera propuesta de guión de James Cameron es de 1982,
y la película sale en el ochenta y cuatro, hasta con alguna
alusión a Orwell que luego se cayó por el camino. Pero la
película tiene, claro, un tema subyacente donde convergen lo
orwelliano (la sociedad distópica mecanizada) y lo
shelleyano—la criatura artificial que se vuelve contra el
creador. Aunque al contrario que Frankenstein, el Terminator no tiene
fibra sensible. Menos mal que lo aplasta una máquina tan
despiadada como él—pero que aún es de las de
apretar botón.
Esta temática de la rebelión del robot, inherente a la
idea misma de robot, tiene una variante que es la dominación de
los robots, y ahí ya convergemos no sólo con 1984 sino con todo tipo de
distopías. The Matrix
es la versión fin de siglo del mismo tema, basada en la
alucinación colectiva de Internet en lugar de en la herramienta
industrial mejorada cibernéticamente. Al basarse estas
fantasías científicas en una lectura extrapolativa de la
flecha y dirección del progreso tecnológico, va unido a
ellas el tema de la inevitabilidad de los desarrollos temporales: "si
seguimos por aquí..." etc. El desarrollo tecnológico
dará lugar a un mundo cada vez más mediatizado por la
tecnología, y donde los procesos inteligentes se ven sustituidos
gradualmente por la inteligencia artificial. La proliferación de
armas nucleares culminará en sistemas de defensa y ataque
plenamente automatizados, y en la guerra nuclear a gran escala. Hasta
allí, la extrapolación que probablemente es
profética—tanto más cuanto que es una
profecía sin profeta concreto, que forma parte de la consciencia
colectiva de la era nuclear, y que Cameron no tiene talla especialmente
destacada para formularla de manera original.
El diagnóstico, pues, está ahí para quien quiera
mirar: holocausto nuclear y control cibernético. No es
difícil de ver. Una vez visto, ¿cómo impedirlo? La
película tiene teorías del tiempo múltiples y
contradictorias. A la vez hay que tratar de impedirlo, e ir paso por
paso para que se realice lo que ya está
escrito—según nos dicen los mensajeros del futuro,
encarnación intradiegética de nuestra prospección
imaginativa. Esta tensión entre lo ya escrito (o ya filmado) y
lo imprevisible, es altamente cinematográfica—el tema de
la película se intensifica reflexivamente con la experiencia a
la vez imprevisible y determinada de su visionado por cada espectador,
y es en esta cinematogenia inherente a estas paradojas temporales donde
ha de buscarse gran parte del éxito masivo y la
fascinación de esta película. Aparte del gore, los tiros,
etc., y otras características que son menos inherentes a la
especificidad de su guión.
Tensión, por tanto, entre lo que sucederá (porque sabemos
que está escrito) y lo que podría no suceder. No es
sorprendente que entre la intertextualidad mítica de esta
película se encuentre de manera prominente la historia de
Jesucristo—el Enviado, el primer Termineitor, al menos desde el
punto de vista de Satanás. (Por tanto tampoco es gratuito, ni
mucho menos, el acierto de aquella parodia de Terminator enviado para
proteger a Jesucristo).
El destino de Cristo también estaba escrito, y también
él ha de cumplirlo, hacer lo necesario para que llegue a suceder
lo que de todos modos ha de suceder. Aun con todo tiene dudas sobre el
trayecto preciso o los límites de la determinación
("Padre, aparta de mí este cáliz", etc.).
Sarah Connor es una figura de la Virgen María que ha de dar a
luz al nuevo mesías, John Connor. Tras una resistencia inicial
("¿por qué yo? No soy digna de que entres en mi casa"),
acepta su destino, y se prepara para la tormenta final que ha de venir.
Visto que no puede cambiar el futuro, procurará realizar su
papel bien. Por cierto, entre los elementos suprimidos del guión
de Cameron en la forma final firmada conjuntamente con Gale Ann Hurd
(guión que data en su primera versión de 1982) se
encuentra un proyecto de Sarah Connor para destruir la empresa de
Silicon Valley que acabaría desarrollando los sistemas de
inteligencia artificial para Skynet en el futuro próximo...
bueno, como digo este plan de alterar el futuro es algo a lo que se
renuncia (incluso en esa versión del guión, y luego hasta
se suprime). El futuro ha de cumplirse, y en ese cierre necesario
insiste la escena final de la película, cuando le hacen a Sarah
la foto suya que el enviado Reese verá quemarse en el futuro,
muchos años después.
Es un orden por otra parte también altamente metaficcional, este
sometimiento al destino. El planteamiento inicial de la película
(con el envío del Terminator al pasado) está basado en el
deseo de reescribir el pasado (matando a Sarah) para modificar el
futuro y que no exista John Connor. Pero el envío del segundo
enviado, Reese, ya va encaminado más bien a hacer que el pasado
se cumpla en sus propios términos. Es un orden secuencialmente
necesario dentro de la economía narrativa: al principio de una
película el futuro está abierto, y la película
consiste en rasgos generales en su cierre gradual. Esto es otro
elemento estético de un guión "redondo" y convincente,
que hace de la película un objeto estético con una
inevitabilidad narrativa que le es propia, y que resuena de manera
especialmente poderosa cuando queda anclada en el trasfondo general de
la narrativa "inevitable" del desarrollo tecnológico. Digamos,
entonces, que es una estructura argumental-temporal especialmente bien
diseñada y apta para el tema de una película de
ciencia-ficción.
Tanto más si las resonancias van más allá de la
gran narrativa tecnológica y se suman ecos redentoristas
traídos de la Biblia. El interés de Cameron por la figura
de Cristo es conocido, hace poco iba tras la tumba de Cristo...
un enviado que (como Reese) al parecer acaba muerto y enterrado, aunque
no sin cumplir su misión.
Si Sarah Connor es la Virgen María, no faltan ecos que sugieren
que Reese y John Connor son la misma persona. Que, tomando su destino
en sus manos, ha venido del futuro directamente a engendrarse a
sí mismo, y hacer posible así la existencia del Redentor
que él es. Es una versión incestuosa del tema de la
Encarnación que a pesar de que pueda parecer ligeramente
escandalosa, sí saca a la luz algunas cuestiones que se hallan
subyacentes o en potencia en el mito bíblico, y que quizá
contribuyan también a darle su especial fascinación. Dios
es padre, y dios es hijo, pero el hijo y el padre son para los
cristianos un solo dios, y el Hijo existía antes que su madre.
Podemos decir, salva sea la distancia, que el Hijo, no menos que el
Padre, es el padre del hijo. Y que Dios da cumplimiento así (en
su encarnación terrena) a su esencia de Autoengendrado, como ya
la cumplió en el principio de los tiempos.
En la película nunca se dice que Reese sea el hijo de Sarah en
el futuro. Su edad lo impide (si cotejamos las fechas de las escenas de
1984 y de 2026 en las que aparece). Sería por edad más
bien un "nieto" de Sarah, o un hijo adoptivo de John Connor. Pero
aquí no hablamos de sentidos literales e históricos, sino
de ecos, fantasías y sugerencias. Si John Connor era la "father
figure" de Reese, tal como sugieren las primeras versiones del
guión, lo que hace Reese es (si no engendrarse a sí
mismo) sí engendrar a su propio padre—seducido por la
leyenda de su abuela Sarah.
No es una lectura que haga la película de modo explícito,
pero sí que nos empuja en cierto modo a ella. La figura de John
es muda y oscura incluso en las primeras versiones del guión. Su
papel se va reduciendo conforme nos acercamos a la versión
filmada. En las versiones primeras del guión, John es "una
figura imponente", líder de los rebeldes contra las
máquinas, que salva a Reese, y a su vez al parecer muere a manos
de un Terminator. En la versión filmada se habla de él
pero no se le ve ni se le distingue—es un mito, o un constructo,
o paisaje de fondo. Es Reese lo más parecido a un líder
entre los rebeldes; es él quien tiene la foto de Sarah, no John;
John sólo es el transmisor de la foto, si transmisión ha
habido, y el autor del mensaje de ánimo que envía a Sarah
por medio de Reese. En la primera versión del guión, el
mensaje del futuro contenía un aviso sobre cómo terminar
con el Terminator; luego ni eso queda. Lo más importante que
viene del futuro no es el Verbo, sino la carne, Reese mismo, al parecer
con desconocimiento de su misión de Inseminator—pero
quién sabe...
La Máquina del Tiempo existe. Es el cine, es la
narración. La narración, y la paralógica
retrospectiva que le es inherente, el hindsight
bias, es nuestra experiencia cotidiana de viaje en el tiempo.
La ficción del viaje en el tiempo invita al ser humano,
inevitablemente, a volver sobre su propio pasado y engendrarse a
sí mismo, una fantasía de retroacción absoluta que
es la Encarnación, en el seno del guión, del caso
límite que pide la paradoja temporal. Algo hay de estos
autoengendros en toda narración que adecúa sus principios
y planteamientos para que los finales salgan como tienen que salir,
asegurando así que haya coherencia aun en medio de esa paradoja
que es intervenir a distancia en el pasado, o en el futuro. Y narrarlos
ya es intervenir en ellos—aunque no sabemos si lo
suficiente.
Sábado 26 de julio de 2008
Constitución
reflexiva de la percepción
Tras su análisis de la percepción en el capítulo 2 de la Fenomenología del Espíritu,
describe Hegel, tomando un poco de distancia, lo que acaba de hacer en
dicho análisis, y presenta esta descripción como modelo
del funcionamiento reflexivo de la consciencia, con un lenguaje que
(más que la versión del principio de
indeterminación de Heisenberg, muy limitado a un contexto
científico particular) muestra la implicación necesaria
del sujeto y del propio instrumento analítico en la
descripción que se da de los objetos.
En el análisis de la percepción había mostrado
Hegel que lo que parecía conocimiento inmediato era de hecho un
fenómeno complejo y relacional, donde uno tras otro los dos
polos (el objeto percibido y el sujeto cognoscente) eran puestos en
cuestión y mostrados como inesenciales—el objeto relativo
a la manera en que es percibido con categorías universales, y a
la experiencia que de él tiene el sujeto, y el sujeto como algo
que transitorio cuya presencia no es necesaria y puede ser sustituida
por la de cualquier otro sujeto frente a la permanencia del objeto.
Ante la insatisfacción teórica que produce esta
descripción, la consciencia se ve llamada a dar una
explicación todavía más compleja del proceso de
percepción, y el primer paso consiste en reconocer el papel de
la reflexividad tanto en el acto de percibir como en su análisis
al que estamos procediendo. Es el párrafo 118 de la Fenomenología:
Raíces hegelianas de ciertas dicotomías estructuralistas
San Xiao
Que no es ningún sabio chino, sino la versión gallega de
San Julián, o San Jenaro dicen otros. El día de Santiago
fuimos de excursión a Cariño. Pasando por la ría
de Ortigueira, que hay que rodearla toda, se ven algunos de los
paisajes más bonitos que se puedan ver en España o en
otra parte; y Cariño permanece un poquito como atascado fuera
del tiempo, en un rincón apartado de la realidad donde no pasan
muchas cosas. Nos llegamos con unos amigos de Beatriz al cabo Ortegal,
donde se ve un paisaje impresionante de acantilados e islas de roca,
con una flota microscópica de barcos en torno a
ellas—engaña la perspectiva. A lo lejos se ve la punta de
Estaca de Vares (o Bares), que vemos desde el otro lado cuando nos
vamos a la playa de Xilloi. Bien, pues bajando hacia el pueblo, en una
ladera del cabo, se encuentra la ermita de San Xiao, donde hacen los de
Cariño una romería en enero, debe ser la más
tempranera del año.
Es una iglesita diminuta, que se abre con una llave que hay colgada a
la puerta de una casa un poco más arriba. Y entre otras figuras
de vírgenes y santos, ahí está la de San Xiao, una
figura al estilo de 1600 que lleva una escopeta. Debe ser el
único santo con escopeta. Hombre, al lado está la figura
de San Miguel dándole al diablo, pero ese lleva espada, o lanza.
Lo de la escopeta tiene su historia, claro, que los santos no pasean
por ahí sus atributos porque sí.
Resulta que este Xiao era cazador, nos cuenta la leyenda, y
vivía en una casita del monte aislada. Y volviendo un día
a casa, ve metidas dos figuras en su cama. Pensando que su mujer estaba
refocilándose con otro, ni corto ni perezoso les pega
allí mismo dos tiros. Y al salir de casa "cuál no
sería su sorpresa" al ver a su mujer, que le venía y le
dice que habían llegado los padres de él de visita, y que
como estaban muy cansados, les ha dicho que se echasen en la cama.
Resulta que creyendo hacer un castigo de honor, se había
convertido en parricida.
Drama, desesperación, arrepentimiento, penitencia. Y de
allí a santo. Como se ve, la historia tiene su moraleja y su
ironía trágica, algo así como "no hay que
precipitarse—vamos, que la intención era buena, pero
sorpresas te da la vida...."
Tela, lo de San Xiao.
Relacionado con esto, me leía en Ghosts
of Spain
algo que no sé si entiendo bien sobre el código civil de
hace cien años. Decía, creo deducir, que si el marido que
mata a su mujer y al amante de ella no lo hace al pillarlos in
fraganti, sufrirá pena de destierro. Entiendo que quería
decir no que fuese obligatorio matarlos, bajo pena de destierro (por
cabronazo consentidor que nos rebaja las gónadas patrias, etc.)
sino que si en el sofocón del momento
los mata, no hay pena alguna, pero que si los mata después, de
modo meditado y vengativo, será desterrado como castigo. En
cambio, si el celoso marido sólo les causa lesiones de menor
importancia (¿a posteriori, se entiende?) no hay castigo alguno.
De la venganza de la mujer no dice nada, creo.
Vamos, que lo de San Xiao era parte del paisaje peninsular, no
sólo del cabo Ortegal. Y aún tendría
intención cristiana la cosa.
Viernes 25 de julio de 2008
Hancock
Otra de las comedias raciales/sexuales de Will Smith, cuyas
difíciles relaciones con las mujeres blancas hemos seguido
últimamente en Yo, Robot y en Soy Leyenda.
Aquí hace de un superhéroe negro borracho y
desorganizado, Hancock. Del corazón de Smith nunca está
lejano el arquetipo del negrata de la calle, deslenguado,
desvergonzado, y aparentemente amenazador para los blancos o ajeno a su
mundo. Luego, claro, son comedias de integración en las que
juega un papel heroico, o irónico, y en todo caso mostrando que
el antisocial hostil a los blancos es sólo un barniz o disfraz.
Con las blancas lo tiene más difícil
todavía—aquí llega a besar a una (Charlize Theron),
y encima casada con un blanco, pero el beso del negro y la blanca va
seguido de un monumental tortazo y luego una pelea que casi destroza el
barrio. Resulta que los dos son superhéroes o dioses o algo
así que vienen amándose y peleando a través de los
tiempos, pero que sólo conservan sus poderes cuando se mantienen
a distancia uno de otro. Todas las demás parejas de dioses (no
consta que fuesen interraciales) murieron al amarse—sólo
esta sobrevive a través de los siglos, hay que deducir que
porque es pareja imposible de negro y blanca. Hancock averigua esto, y
su historia, hablando con ella—él sufría amnesia,
mientras que Charlize lo sabía. Descubren la superidentidad de
ella Hancock y su marido, un publicista blanco—y tras muchos
avatares, y casi perder la vida por estar demasiado cercanos, guardan
las distancias, cómo no, ella volviendo a su vida de ama de casa
discreta, y Hancock retomando una vocación de superhéroe
más aceptable y convencional, Si es que es una comedia de
integración... claro que de integración dentro de un
orden, porque Hancock está al final condenado al celibato o al
menos a no mojar blanca. En su lugar se ha hecho con una mascota, un
águila. Sobre el tema de las águilas americanas que
aparecen a pares en el cartel promocional: Hancock es al principio el
típico borrachuzo indeseable, tumbado en un banco donde figura
esa águila americana—siendo él la negación
del sueño americano. Pero posibilidades tiene—sólo
que no las aprovecha bien. El publicista le enseñará, y a
cambio Hancock hará triunfar su plan de un logotipo visible a
nivel mundial, inscribiéndolo en la luna. El copyright
reportará pingües beneficios, y vemos así que el
arreglo de los males del mundo se hará dentro de las pautas del
beneficio empresarial. Hancock apoya esto aunque sea un tanto
desganadamente. Sí pasa a volar con más elegancia, y a
vestirse de superhéroe en lugar de vestirse de capullo
callejero. Lo de que lo llamen capullo lo lleva muy mal, es lo que le
llama una blanca a la que le toca la pierna groseramente al principio.
Luego se resigna a su lugar. El águila, como decía, pasa
de su gorro (allí un ideal mal llevado o degenerado) a
materializarse al final como su mascota, una especie de logotipo
viviente ahora. Recuerda también al halcón que llevaba el
superhéroe negro ayudante/auxiliar del Capitán
América, El Halcón. Recordemos que el Halcón
también llevaba mal lo de su subordinación al capi, no
tener superpoderes, y al final conseguía una alas para volar de
verdad. Y recordemos también que en la anterior película
de Smith, The Pursuit of Happyness,donde
el personaje de Will Smith buscaba desesperadamente la
promoción social y el empleo fijo, su hijo llevaba siempre su
juguete favorito, una figurita del Capitán América. Y
recordemos, por último, que John Hancock era el primer firmante
de la
Declaración de Independencia de los EE.UU. (mientras que
el último viene a ser Barack Obama...).
Vamos, que Will se apunta willingly al sueño
americano, aunque
requiera desautorizar a los chicos de la calle, hacer jornada
intensiva, relaciones públicas, merchandaising planificado, y
encima no se ligue nada.
Jueves 24 de julio de 2008
Raíces
hegelianas de ciertas dicotomías estructuralistas
La Fenomenología del Espíritu
de Hegel traza el camino recorrido por el conocimiento y la
consciencia, desde las formas más elementales hasta las
más complejas. En su primer capítulo trata de la certeza
sensorial, y en el segundo de la percepción ("Percepción:
o la cosa y el engaño"). El engaño viene a ser que la
consciencia (la humana al menos) no puede darse por satisfecha con la
percepción como forma de conocimiento—la consciencia niega
siempre la simplicidad evidente de lo que los sentidos ofrecen, para ir
más allá e introducir un elemento
reflexivo—descubrir que desde el momento que se reflexiona sobre
la percepción ya se está en una fase de conocimiento
superior. Y así avanza el sistema dieléctico de la
epistemología hegeliana, con la reflexividad de la consciencia
como base.
Bien, pues en su análisis de la percepción y de su
objeto, vemos desarrolladas con gran sutileza cuestiones que, en una
forma más simplificada y una aplicación más local,
pasarán más adelante por grandes innovaciones del
pensamiento estructuralista. En concreto, se trata del análisis
saussureano del signo como algo que adquiere una identidad positiva
sólo merced a una negatividad que lo constituye. En
semiología, recordamos, sólo hay diferencias, no hay
términos positivos (algo a lo que Derrida le sacará gran
partido)—o cuando menos, los términos positivos
sólo son posibles mediante una consitución diferencial
previa de los sistemas de signos. El signo está diferenciado de
otros signos por relaciones in praesentia (sintagmáticas) que lo
diferencian de otros signos de la misma cadena, y relaciones in
absentia, paradigmáticas o asociativas, que constituyen su
entidad diferencialmente con respecto a otras posibilidades de sentido.
Por ejemplo, un fonema es una amalgama de rasgos (oclusivo, sordo,
etc.) superpuestos; en tanto que tal opone su entidad a la de otros
fonemas que no es, otras características que no tiene— y a
la vez esos rasgos son tales únicamente porque los ha generado
un sistema de sentido que otorga un valor semiótico a
determinadas características físicas (por ejemplo la
sonoridad frente a la no sonoridad).
Este análisis del signo tiene un paralelismo muy cercano en el
análisis hegeliano del objeto percibido. No del signo
lingüístico, sino de cualquier objeto—
con lo cual Hegel sienta las bases, avant la lettre, de una
semiología general mucho más universal que cualquiera
propuesta por Saussure.
La percepción simple de un objeto es un modo de conocimiento
aparentemente simple, pero que en seguida nos llevará más
allá, una vez embarcados en la reflexión hegeliana. Un
objeto es percibido como podría serlo otro, y así la
objetualidad es un "medio abstracto universal", que podemos llamar la
"cosidad" o la "esencia pura". ¿En qué consiste? Pues en
la simple presencia conjunta de una pluralidad de
características: en la percepción de la sal, por ejemplo,
la blancura, la textura, el peso, el sabor... propiedades que en su
coexistencia acumulada constituyen la sal como objeto. Pero estas
cualidades son de por sí independientes: comprendemos que la
blancura no afecta a la forma cristalina, ni al sabor, etc.: cada una
de estas cualidades aquí superpuestas es de por sí un
universal distinto, meramente conectados en una acumulación (un
"Además") que es la cosa—y, como modo de existencia, la
cosidad en general (Fenomenología
§ 113). Traduzco ahora el párrafo 114:
En términos saussurianos (derridizados) diríamos: la presencia está penetrada de ausencia;
no hay términos positivos sin una negatividad estructural previa.
Y esta naturaleza diferencial del signo subyace no sólo al
lenguaje, sino a toda la realidad, cuya naturaleza es por tanto
semiótica. Y sujeta a la reflexividad de la mente que la conoce
y se conoce—que es el punto a donde quería llegar Hegel, y
donde nos estaba esperando.
(Lástima no tener a mano: "The Pit and the Pyramid: Introduction to
Hegel’s Semiology", en Jacques Derrida, Margins of Philosophy. Chicago: U
of Chicago P, 1982. 69-108).
Miércoles 23 de julio de 2008
Nuestros prohombres
Pasan por sabios de juicio inalterable, con bibliotecas técnicas a sus espaldas, que han dejado atrás carreras acumuladas casi imposibles para un mortal; miembros de las mil y una academias y sociedades, hombres serios que no han tenido nunca tiempo para pamemas. Magistrados de solemnidad tan estratosférica que te caes para atrás, gente tan encumbrada que hay que llegar a ellos arrastrándose por la moqueta. Y gemelos en los puños, y Audis y Reaudis y recepciones y cenorras de a mil euros que no falten.
Y luego resulta que se arropan las espaldas unos a otros, y actúan según consignas, con un corporativismo atroz, plegados abyectamente a las instrucciones que les llegan radiadas indirectamente por los sobreentendidos entre caballeros. Resulta que son gentes que están ahí para que no se desmande la cosa, vamos, y para que la justicia vaya a donde tiene que ir, o sea, a plegarse a los intereses de quien corta el bacalao. El arte del prohombre español consiste en llegar a la cima (con ayuditas, claro) para una vez instalado allí en un tribunal o en un órgano colegiado, contradecir en una resolución o en un juicio técnico las cosas que se aprenden en primero de carrera. Pero hacerlo con cara de granito, y sentando cátedra, y sin nadie que te lo enmiende. En suma, que están allí para hacer lo contrario de lo que se supone que deberían hacer, para pudrir el sistema, y estafar a todo el mundo, y repartir favores por lo bajini, en el mejor estilo nacional, y hacer circular la pasta. Pero a lo grande. Y si hay que decir que lo blanco es negro—pues sin pestañear.
Y sólo muy de vez en cuando alguna sentencia que viene de fuera, de Estrasburgo por ejemplo, de fuera de su red de intereses y corruptelas, les saca los colores. Bueno, se los sacaría, si hubiese colores que sacar. Al pairo se las traen estas sentencias, mientras el corral siga bajo control. ¿Cinco mil euros de multa? En la primera cena se los chafan.
Martes 22 de julio de 2008
Días de playa, typical
No se puede decir que madruguemos en Viveiro, por muy ecológico que sería hacerlo. Y aquí estamos a las once y media (cierto es que acaba de anochecer) todavía dándole al ordenador. Un ratito sacamos muchos días para llegar a la biblioteca municipal y consultar el correo, y colgar el blog si se tercia. Fisgamos también por los blogs favoritos de nuestra página de enlaces. Los niños sacan un rato para estudiar francés, inglés o matemáticas, y después de comer miramos a ratos descuidados el serialón culebrón de los últimos años, Amar en tiempos revueltos. Hoy se casaban Don Álvaro y Elvira, parece mentira, dos personas tan responsables. Luego vamos a la playa, por decreto o por votación, hoy por votación, a la favorita de los niños, Xilloi, que está a unos pocos kilómetros ya cerca del límite de la provincia—se ve la punta de Bares enfrente, estamos justos al sur del norte norte. Hoy aún había gente en la playa, aunque no Jairo, el vecinito que querían ver los niños y que va a esta playa al parecer. Mucho no se baña nadie: aunque hoy tocaba, para variar, día de sol rabioso, resulta que al llegar a la playa el aire era frío, hacía ventacho y hasta lo completamos con efectos sonoros, ululando y silbando para mayor efecto. El mar está precioso, la playa no la hay más bonita en las Seychelles, pero el agua está fría, y me dedico a darle a la guitarra antes que a bañarme... también me empiezo otro libro más sobre teoría de la evolución, yo es que me voy a la playa con el equipamiento completo, aunque el ordenador de momento me lo dejo en casa. Los niños no se bañan mucho, pero hacen presas y castillos, se tiran barro, chapotean, y saltan olas. Con la Sra. Penas paseamos playa arriba y playa abajo, con la presuposición de que ella se va a bañar y yo no, aunque al final resulta ser al revés. Con la marea casi mareaba hoy la el mar, subiendo y bajando a uno las olas más de lo debido hasta arriba y súbito descenso. En frente, en Bares, se veían golpes de mar como casas de altos; aquí menos pero movido, y el agua estaba fría de carallo, aunque seguro menos que en Bares. Aquí es imprevisible: un rincón de la ría puede tener agua caliente, y el de enfrente helada. Y el viento se para, y si no se para, te pones debajo de un tozal, aunque aquí no los llamen tozales, y arreglado. Al fin una tarde buenísima, y como me baño en agua fría hasta parece que he hecho algo. Bueno, también he traducido un poco de filosofía y sigo tejiendo la Monstruosa Bibliografía, así en plan negación de las vacaciones. Cerramos la playa nosotros, y nos encontramos al irnos una toalla de marca, vaya. Exploramos con el coche a la vuelta unos rincones de monte, por carreteras como montañas rusas, viendo gente tranquilamente en su aldea sentados a la puerta de casa. Los niños insistían en ir al cine a ver Hancock, pero es que no da el día para más. Les hace mucha gracia Hancock, y Kung Fu Panda (que esa sí la han ido a ver), y también el anuncio de la Once de los heavis, "It's the final countdown....tarara rará - tararara rarará". Para terminar el día me rapo al cero—¿no es cierto que adquiero así un aspecto más dinámico? le pregunto a Álvaro. Tengo en el móvil una llamada perdida, pero las llamadas perdidas tiendo yo a darlas por perdidas... Ahora los nenes leen Mortadelos (Oscar: "¡Titanio reforzado! Uff!! Ivo, ¿cómo no se dan cuenta de que es Mortadelo?"), y oímos Maudit Bonheur de Michel Rivard, pero ya nos vamos a la cama, ya...
Pastoreo lingüístico
Como siempre existe una política lingüistica siempre existe el pastoreo lingüístico en el que las autoridades dicen a los ciudadanos cómo tienen que hablar o qué idioma tiene que utilizar. Las diferencias, supongo, son siempre de grado, y lo que difiere es la visibilidad o importunidad del pastoreo para una proporción mayor o menor de la población.
Pero siendo entonces todo los mismo en todas partes, las diferencias de grado y proporción y las proporciones estadísticas son altamente relevantes, y vale decir que se convierten en diferencias de sustancia. Que todos los casos no son iguales, vamos.
Y para sustanciosas, o más bien propias de gente con poca sustancia, vale destacar las políticas lingüísticas de los nacionalistas en la España de hoy. De los nacionalistas, y de los socialistas, pues los socialistas han resultado ser nacional-socialistas en cada corroncho local por algún efluvio del lugar, o influencia irresistible; del mismo modo que el Partido Popular tiene contorsiones, espasmos y da señales de ir a hacer una mutación hacia el populismo-nacionalismo para mimetizarse con el paisaje dominante.
Lunes 21 de julio de 2008
Percepción primigenia
Estos días estoy a vuelta con la Fenomenología del Espíritu de Hegel, que va a ser uno de mis libros de cabecera del verano, para darle vueltas a este post sobre la crítica dialéctica.
Bien, pues uno de los primeros movimientos de Hegel consiste en desconstruir la "inmediatez" de lo particular, reduciéndolo a lo universal, al concepto y al lenguaje. Es un movimiento que prepara, por cierto, mucho de lo que luego pasará en Derrida por perverso y original—hallar mediación y complejidad y semiosis allá donde otros ven sólo lo simple, directo, inmediato y presente. Gramatología avant la lettre.
Uno de los argumentos de Hegel (también Heidegger avant Heidegger) es etimológico. La percepción no es inmediatez y contacto del sujeto con lo individual y particular sin más, sino que está ya "always already" mediada por el concepto, por lo Universal. Para ello señala que la palabra alemana para "percibir", Wahrnehmen, nos remite a una relación con la Verdad, con la esencia de algo—de lo percibido, una verdad que se encuentra más allá de la particularidad accidental:
"al señalar este pedazo de papel, la experiencia me enseña lo que es de hecho la verdad de la certidumbre sensorial: lo señalo como un "Aquí", que es un Aquí entre otros Aquíes, o es de por sí un "simple estar junto de muchos Aquís"; es decir, es un universal. Lo capto entonces como es en verdad, y en lugar de conocer una cosa de modo inmediato, capto lo que es su verdad, o la percibo (wahrnemen)." (§ 110, p. 66).
Bien, pues este énfasis en la verdad de lo percibido es propio de la lengua alemana, y subraya un aspecto importante de la percepción. Mi padre reflexiona mucho últimamente sobre esta cuestión heideggeriana, el lenguaje como sedimento y depósito de conocimientos e intuiciones—sobre la cantidad de significados que están ocultos en las palabras, no puestos allí por casualidad, sino por la experiencia colectiva de las generaciones. Y por los accidentes, claro, que hacen que una lengua subraye lo que no subraya otra. Pinker, en The Stuff of Thought, dedica un bonito análisis a destripar y desacreditar la teoría de Sapir-Whorf según la cual el lenguaje determina el pensamiento, pero sobreviven a su análisis muchas de las maneras fundamentales ("obvias" o "redundantes") en las que el lenguaje orienta el pensamiento. Estos saberes etimológicos (e incluso las falsas etimologías a su manera) son una de las maneras en las que se da esa orientación del pensamiento por el lenguaje—al menos cuando la etimología es desenterrada o construida, y nos lleva a relacionar dos conceptos o aspectos de la realidad cuya relación pasaba desapercibida o era captada subliminalmente.
Volviendo (sin haber salido de allí) a estas cuestiones de captar y percibir, observaremos que en el verbo alemán wahrnehmen no sólo está wahr, sino también nehmen, "captar" o "coger" como dice Hegel. Y esta mitad de la palabra sí que la tenemos en común, porque percibir también contiene captar, en su origen latino, "per-capio"—"agarrar por, coger a través de".Pop&Pap: Mamá y mamar, papá y papilla
Reflexiones ante el espejo
Ayer hablaba de la inmersión en el espacio textual como en otro medio (acuático a veces), tiempo y espacio. Dándole vueltas al tema entre sábanas, veo en el diario por ordenador una convergencia y mezcla de cosas que antes se daban en otro contexto. La escritura en papel por supuesto. Pero a su vez en el diario en papel también convergen otras cosas: el retiro, el espacio propio. El diario de uno es (los diaristas de Lejeune vuelven sobre ello una y otra vez) el dominio de cada cual, con leyes propias, donde uno es maestro de convenciones genéricas y lingüísticas—es el espacio propio en el cual se puede dar rienda suelta a los caprichos y escribir de maneras no toleradas en otros sitios (por ejemplo, escribiendo desvergonzadamente sobre uno mismo como si fuera un tema interesante). Estos sitios propios tienen ciertos parentescos entre sí: la casita de vacaciones de uno, la habitación propia of one's own, el rincón del desván donde nadie más va, sólo nosotros de niños. O la camita donde se recoge uno calentito. O la tumba, nicho, catafalco de cada cual, también su espacio propio por el que se le recordará, con algún epitafio o dicho memorable, por qué no. Hay otros momentos de recopilación, hacer balance, que tienen analogías con el diarismo. Rezar al final del día, haciendo examen de conciencia. O hacer caja, lista de ingresos y recuento de gastos. O, al principio de la jornada, el momento de estar ante el espejo, dándose un aspecto presentable, afeitándose, maquillándose. El espejo es la primera versión de la pantalla virtual en la que reorganizamos nuestro yo. Un diario manuscrito es un espejo de tinta, ciertamente, pero la pantalla subraya la analogía: es, como el espejo, un espacio virtual enmarcado frente a nosotros, un cristal tras el que se oculta otro mundo—un cristal tiene algo de ventana con un mundo al otro lado al que podríamos pasar, pero ese mundo es este mismo, presentado desde otro punto de vista. La analogía entre pantalla y espejo queda realzada cuando vemos en la pantalla la imagen captada por nuestr propia webcam. La situación más habitual es el chat, pero el chat nos lleva a prestar atención al otro—esta posibilidad saca sus potencialidades narcisistas y reflexivas en esos blogs en los que cada día se incluye una foto del bloguero ante su diario diario. He observado por cierto que mi webcam funciona de manera diferente según qué programa utilizo. Uno invierte la imagen como un espejo, convirtiendo mi izquierda en mi derecha; otro no—conserva cada cosa en su sitio, con el efecto paradójico de que es entonces un espejo invertido, un espejo ligeramente demencial en el que la imagen reflejada va un poco a su aire, y nos muestra realmente desde fuera, como si fuésemos otros. Como efectivamente lo somos, para otros, y con frecuencia para nos otros.
Domingo 20 de julio de 2008
Escritura e inmersiones
La mente inmersa en la escritura se crea su propio espacio de orientación, no digo ya en el mundo descrito por la escritura, sino en la misma interfaz que comunica el mundo físico con ese otro mundo significado. Y así el papel, y especialmente la pantalla, se convierten en un espacio donde uno se orienta y se mueve, y que recorre también, asociado al tiempo de la escritura. Supongo que los adictos a los videojuegos tienen experiencias de inmersión mucho más vívidas, pero es curiosos que hasta en un entorno sin imágenes ni virtualidad, sólo de palabras, enlaces, ventanas y espacio en la pantalla, se dé este tipo de inmersión. El aspecto más llamativo es cuando se proyecta al revés, y pasa a otros aspectos de la experiencia— y tienes sueños de navegación en la red, o es el mundo físico el que se textualiza o se cibernetiza, y espontáneamente pasas a establecer relaciones asociativas entre tus movimientos en el mundo y los movimientos en la pantalla. No me pasa sólo a mí—según parece son cosas por las que van pasando las personas como un trayecto repetido una vez se embarcan en la escritura y en la pantalla. Veo dos ejemplos llamativos, asociados a la natación, en los comentarios de autores de diarios electrónicos en Cher écran de Philippe Lejeune. Una diarista, Nicole Ollier, dice haber reemplazado los largos de piscina, va y ven, por la escritura del diario: "Simple changement de lignes!" y ve que ocupa una función similar en su vida que el rato del baño en la piscina: función de retiro consigo misma, meditación o "inmersión" en un elemento distinto. Otro diarista, Philippe Santos Arbones, también observa la misma asociación que se produce en su mente entre escribir su diario y nadar:
Je dis que j'écrivais ce journal en nageant, mais que je ne le transcrivais pas : de fait, alors que mes mains brassent l'eau, j'ai le sentiment très net de tracer mes lettres sur du papier, à l'intérieur de mon cerveau — je situe le lieu de l'action, assis sur une chaise sous la voûte crânienne, accoudé à une petite table coincée sous les fenêtres — les yeux —, le porte-plume grinçant sur les pages d'un grand cahier ouvert devant moi tandis que la bouteille d'encre repose sur des brouillons en désordre.
Bousculé par les vagues, soufflant un souffle saumâtre, je m'applique à dessiner les caractères que je taperai sur le clavier de mon ordinateur. (163)
Hay una analogía entre la inmersión en el agua y en el espacio del texto aún por escribir—pantalla o página en blanco. La escritura personal, especialmente la diarística o meditativa, es un espacio de auto-interacción, y en tanto que tal, representa la inmersión en un marco de referencia distinto. No es de extrañar por eso que los diaristas presten especial atención al espacio de interfaz—la calidad del papel en el que escriben, el color de la tinta, los trazos físicos de la escritura manuscrita—o, en el ordenador, la personalización del sitio web con un estilo particular. Es otro espacio en el que entramos a veces, y puede asociarse también a otros espacios propios: el momento del paseo a solas, o el jogging, que también trazan un trayecto. Correr, especialmente, a la vez que es una actividad bien delimitada por movimientos diferentes de los habituales, además también nos sumerge en una dimensión temporal distinta: si corremos, viajamos un poco en el tiempo, hacemos que todo a nuestro alrededor suceda más despacio, y al parar de correr la marcha habitual del tiempo nos atrapa otra vez, nos ponemos al ritmo temporal del resto de la realidad. Con la escritura sobre uno mismo también se entra en otro espacio y en otro tiempo.
Inmersión, interacción, transición imposible
Sábado 19 de julio de 2008
Carrera
Sigo leyendo Ghosts of Spain de Giles Tremlett, y este trozo me ha hecho acordarme otra vez del tío Víctor—mi tío abuelo Víctor Carrera, tío de mi madre y de otro tío Víctor que tenía, Víctor Landa. Habla de los maquis, de la amnesia nacional, y de la resistencia antifranquista.
"Tenía yo curiosidad. Aquí había, a fin de cuentas, un grupo de resistentes que habían combatido contra un régimen dictatorial de derechas dirigido por un aliado de Hitler y de Mussolini. De niño en la Gran Bretaña de los años 60 y 70, había crecido fascinado por historias de hombres y mujeres así. En cómics, revistillas, películas y novelas baratas, la Resistencia de Francia, Italia, Yugoslavia y Grecia figuraban a menudo como los aliados clave de algún héroe británico terriblemente heroico y ligeramente sentimental. Aun hoy, estos leales partisanos hacen alguna aparición ocasional en las novelas británicas—como la Charlotte Gray de Sebastian Faulks.
En la mayoría de los países, los miembros de la Resistencia son héroes nacionales. Tienen medallas, monumentos y museos. Pero en la mente de los españoles los maquis están en general olvidados. Un puñado de ex-combatientes, historiadores locales, y gente de la extrema izquierda ha impedido que desaparezca su recuerdo. Pero no tenían sitio en el panteón de héroes de la nación. Ni siquiera los socialistas que lucían su antifranquismo como seña de identidad en los años 60 y 70, y que habían pasado a dirigir la España democrática en los 80, se habían molestado en interesarse por este grupo de hombres y mujeres ancianos y derrotados. Irónicamente, algunos de ellos, exiliados de la España de Franco, podían considerarse héroes en Francia, al haber luchado con la Resistencia de allí durante la Segunda Guerra Mundial. Los tanques que hicieron entrar a la Francia Libre a París en 1944 llevaban los nombres de ciudades y pueblos españoles como Zaragoza, Guadalajara y Belchite, e iban conducidos por españoles." (Ghosts of Spain 56-57)
El
tío Víctor debió nacer hacia 1900, y a los siete
años lo mandaron de pastorcico. Por la escuela poco pasó:
no aprendió a leer y escribir hasta mucho más tarde, en
la cárcel de Franco, haciendo tiempo entre que lo fusilasen o lo
soltasen. Cuando se fue a trabajar fuera del pueblo, no sabía ni
cómo se llamaba, me dijo: le preguntaban y decía:
"Vítor"—"¿Víctor qué?" —"Pues
no sé... ¡Vítor!". Tuvieron que escribir al pueblo
para informarle de su apellido... Y me decía, de viejo,
"¡Qué vergüenza, que no supiese yo ni cómo me
llamaba! ¡Cómo estaba el país, para que hubiese
tanta miseria y yo fuese tan ignorante! Eso es lo que queríamos
cambiar los comunistas."
No tuvo hijos, y casi parecía más un tión que un tío. A los sobrinos-nietos nos parecía extraño que hubiese estado casado (sobre todo llevando ese bigote propio de Hitler que llevaba en las fotos viejas). Pero aunque los tíos son una especie que deja poca huella en la tierra, sí que nos acordamos bastante del tío Víctor. "¡¡Víiitoooor!!", le llamaba mi abuela en la granja, cuando necesitaba algo.
Viernes 18 de julio de 2008
El incidente
Justo acabábamos de ver una bandada de cuervos posados
observándonos al lado de la
playa, y hablábamos de Los Pájaros de Hitchcock—películas
que tenemos que volver a ver, éstas de Hitchcock.
En
su lugar nos cruzamos el puente de piedra
de la ría y
nos vamos a unos cines bien majos y bien vacíos al lado del Landro,
a ver esta película de M. Night Shyamalan,
El
incidente, pariente próxima y heredera. Esta vez no hay
pájaros en la
cabeza de una mujer, aunque sí que hay un argumento secundario de
crisis
matrimonial; el subtexto misterioso lo
ponen la
histeria terrorista y los pájaros de la cabeza del director Shyamalan,
con una historia de árboles que se vengan de los humanos o los atacan.
Vamos,
que hay una oleada masiva de suicidios en el noreste de USA, con un
viento que
le da a la gente, que entonces pasa a automasacrarsede
la manera más rápida; y la cosa queda a medio explicar un
poco a la mecagüen diez, con esa teoría de la
vegetación. Ya se nos prepara desde el principio cuando el
protagonista (profesor) habla en su clase de ciencias
de actos inexplicables de
Refutación de la vanidad
O: Hegel y el egotismo intelectual.
Siempre me
llamó la atención en el sistema filosófico de Hegel
su lado megalómano. Es un proyecto intelectual ciertamente
ambicioso e
interesante, el de ver todas las producciones intelectuales y
culturales del
ser humano como un gigantesco proceso necesario, en el que las fases
anteriores
son imperfectas realizaciones del conocimiento, y éste sólo llega a su
culminación al final de la historia. Representa un paso conceptual
crucial, el
ver otros sistemas, religiones, ideologías, etc., no como errores sino
como
fases necesarias del desarrollo espiritual, que sin embargo han de ser
superados en el proceso de un conocimiento más totalizante.
Abre una vía muy interesante esta concepción para una teoría evolucionaria o emergentista
de
la cultura y la consciencia—ciertamente ya muy trabajada en Vico—en el que una fase avanzada de la cultura o
del
conocimiento no puede surgir de modo gratuito sino siempre "a hombros
de gigantes",
como fenómeno emergente de una fase anterior. El problema que me
llamaba la
atención, como digo, es que por pura lógica y de modo bien argumentado,
semejante sistema tenía un fallo que amenazaba con desacreditarlo: el
hecho de
colocarse a sí mismo, y a la mente de Hegel
por
tanto, como la culminación del proceso cósmico del Espíritu, y ápice de
la
historia de la materia pensante. Conclusión que si bien no era descartable, también tenía su lado cómico.
Bien, pues he aquí cómo Hegel se enfrenta
(elegantemente)
a la objeción que podría plantearle el argumento del egotismo
intelectual o
de la historia del pensamiento entendida como un concurso de cráneos
privilegiados. Es el párrafo ochenta de la memorable introducción a
"Pero su objetivo
queda fijo
para el conocimiento de modo tan necesario como la progresión
secuencial; es el
punto en el que el conocimiento ya no necesita ir más allá de sí mismo,
en el
que el conocimiento se encuentra a sí mismo, en el que
Lo cual, si no es una refutación total de la vanidad—pues admite su
existencia y sus efectos en el discurso filosófico—sí señala que lo
filosóficamente importante y debatible se halla al margen del elemento
de
egotismo que en este y otros discursos se pueda encontrar.
Por cierto, ahora que estamos con la vanidad a vueltas, me pasa José Luis Gamboa un meme
que pide explicar
el nombre de mi blog. Mi blog
tiene muchos nombres, y creo que esa multiplicidad se explica por el
carácter
cambiante y evolutivo y multiforme del género en sí. Podría explicarlos
todos,
pero me llevaría una jornada. Así que me centraré en explicar el nombre
más
estable que tiene mi blog en su edición de
Blogia, “Vanity
Fea”.
Me parece autoexplicativo, pero quizá no
sobre
aclararlo.
Es un
título irónico, una versión Spanglish del
título de
la revista “Vanity Fair”. “Fair”
quiere decir cosa bonita, hermosa, pero curiosamente su homófono
español, “Fea”,
es todo lo contrario. Y es que encuentro esa misma ambivalencia en el
carácter
personal de los blogs, tanto ventajas que
ofrece ese
centrarse en el propio universo, como inconvenientes. Por supuesto es
un título
que apunta a la condición de blog de lo
titulado: una
especie de versión pobrecita y ególatra de lo que sería una revista de
cultura
y sociedad como Vanity Fair, pero reducida
al
estrecho círculo de uno mismo y sus limitaciones. Y siendo muy
consciente de
ello, y haciendo gala de ello (vanidosamente) en la justa medida
espero. Por
otra parte hay que señalar que el título de la revista americana es ya
él mismo
una alusión, a la irónica novela de Thackeray
(hace
poco una vistosa película con Reese Witherspoon), y más allá al origen de la cita,
al relato
alegórico de John Bunyan
Pilgrim’s Progress
(siglo XVII), que presenta la vida humana como el viaje de un peregrino
que va
pasando distintas etapas y visitando paisajes tan alegóricos como él
mismo. Uno
de esos sitios es
Jueves 17 de julio de 2008
Espectros de España por aquí
Me empiezo el libro de Giles Tremlett
Ghosts of
Spain (Londres: Faber
and Faber,
2006). Sobre la
memoria histórica y la desmemoria precedente: los crímenes de
Tremlett toma partido claramente por los
derechos del
bando republicano a rememorar y enterrar dignamente a sus muertos, algo
que el
régimen franquista, y luego
Establece una diferencia entre la barbarie oficial promovida por Mola o
Franco
durante la guerra (sembrar el terror, exterminar a los disidentes) y la
actitud
diferente de los republicanos—cita a "un historiador" no
nombrado que dice que "Ni las autoridades republicanas, ni los partidos
políticos de izquierda sancionaron las represalias. Por contra, la
represión
salvaje perpetrada por el bando nacional fue una estrategia oficial,
sistemática y calculada".
En esta diferenciación pecan de parciales Tremlett
y
su historiador (—Vicenç Navarro es una de
sus
fuentes favoritas). Cualquiera que estudie el asunto con objetividad
verá que
hubo tanta barbarie organizada en un bando como en otro, y tanta
hipocresía y
uso extraoficial de la brutalidad entre los partidos y dirigentes
republicanos
como entre los "alzados". Con mucho lenguaje noble e idealista en los
dos bandos, también.
En todo caso, sobre un punto no hay mucha disputa, y es quién ganó la
guerra, y
quién tuvo cuarenta años para decir la última palabra—última por
entonces, claro. Y por eso no se puede disputar el planteamiento básico
del
libro de Tremlett expuesto así:
"En las tumbas de Pilar, Virtudes y Valeriana—y en cientos más como
ellas—se halla la prueba de un silencio que ha sido tanto colectivo
como
voluntario. Uno de los pueblos más habladores y discutidores de Europa
sencillamente ha elegido apartar la mirada de una parte vital de su
historia
cuya presencia espectral y aterradora se encuentra bajo unos pocos
palmos de
tierra" (24).
Es la postura de
"Los que perdieron la guerra se vieron condenados al silencio, que les
impuso la dictadura, y que aceptó la democracia con
Reconoce Tremlett el extraño giro de los
partidos de
izquierda tan interesados en hacer uso político de esta cuestión ahora
como
desinteresados estaban hace unos años. Pero para muchas personas, dice,
no es
una cuestión de enfrentamientos partidistas:
"La venganza no está en su vocabulario. La justicia que buscan es
histórica. Por tanto, no ha habido presión para llevar a juicio a los
viejos
asesinos en masa, ni, hasta ahora, de exponerlos a la reprobación
pública. Eso
sería tensar demasiado el pacto de no agresión sobre el que está
fundada la
moderna democracia española. Lo que exigen es la verdad, y el derecho a
enterrar sus muertos con decencia—dos derechos que hace tiempo que se
concedieron a las víctimas del bando vencedor" (32). Y a veces no se
trata
en realidad de derechos o de obstáculos legales, sino de traumas y
actitudes y
tabúes enraizados ya en la historia colectiva y personal.
Es una historia que nos suena, pues ha sido la historia de nuestra
familia,
como de tantas otras. Aunque no tenga yo, que yo sepa, ningún
antepasado
enterrado por las cunetas.
Mis abuelos maternos tuvieron que vivir en el exilio. Mi abuelo cruzó
la
frontera perseguido a tiros por una cuadrilla de matarifes de esos que
iban
fusilando gente por los pueblos. Y mi abuela tuvo que dejar el pueblo, Sigüés, cuando otros vecinos le hicieron la vida
imposible.
Las posesiones las fueron perdiendo por el camino, claro, y claro,
alguien
sacaría algo en limpio del asunto.
El otro día nos contaba mi madre cómo se quedó ella sin madre. Bueno,
ya la
habían mandado a vivir con mi tía, repartiendo fuerzas, a Borrés,
donde la tía Felisa era la ama de llaves de
Mosén
Benito, que fue más tarde el que procuró que mi madre acabase
Magisterio.
Bueno, pues a veces en Jaca y a veces en Borrés
con la tía, mi madre recuerda que mi abuela procuraba reunirse con mi
abuelo en
Francia, donde había más oportunidades y menos miseria. Era la cocinera
del
general de
En la familia de mi padre la historia es más sangrienta, pues a mi
abuelo
paterno lo mataron al principio de la guerra: una historia que se ha
vivido en
silencio durante muchos años, de la manera que tan bien describe el
libro de Tremlett.
Mi abuelo paterno era maestro en Escuer,
cerca de Biescas, y movió todo el asunto
(junto con el cura del
pueblo) para trasladar el pueblo de sitio, desde el monte al llano.
Veía la
miseria de la gente que bajaba del pueblo aún de noche a trabajar al
valle,
andando horas, para deslomarse trabajando "de estrella a estrella" en
las obras públicas, y volver a casa de noche cerrada. Hizo el abuelo
los
papeles necesarios en Madrid, una pesadilla administrativa, buscó
créditos, y
hasta le prestó dinero a alguno que no podía acometer el traslado de su
casa él
solo. Y Aún se ven hoy las ruinas del Escuer
viejo, pero al final todos acabaron viviendo al lado de la carretera,
donde el
pueblo ha tenido una oportunidad, y hasta le dedicó una calle a mi
abuelo en
los años ochenta.
Por esos años reapareció también el retrato de mi abuelo, junto al de
mi
abuela—yo no lo había visto nunca de niño. El trauma de mi abuela era
tan
tremendo que nunca pudo hablar de esto ni mucho menos superarlo. Murió
en 1972,
una de esas mujeres de negro que eran como un símbolo de
De mi abuelo también se habló durante muchos años en voz baja. Y queda
tan
atrás su memoria que poco más se dirá de él seguramente. Aunque una
antigua
alumna suya, octogenaria ahora, tiene muy buen recuerdo de él y nos
dicen que
escribe cosas sobre aquellos años. Pero hay tantas cosas que pasan al
olvido
sin contarse nunca—y aunque se cuenten, al final todas. Sus hijos casi
no
lo conocieron, pues eran pequeños cuando murió y cayó sobre ellos el
nubarrón
de la desmemoria activa que fomentaba el Régimen. Además del régimen
alimenticio bajo mínimos y la miseria que apretaba y las prioridades
para
sobrevivir y salir adelante—el estudio, el trabajo sin parar. Mi abuela
no pudo reivindicar la memoria de mi abuelo, pero sí que consiguió en
cambio,
partiendo de casi nada (pues además fue maestra represaliada
por el Régimen), sacar adelante a tres hijos y darles estudios. Y de
allí hasta
estas cumbres de cultura y bienestar, pasando por los disciplinados
años
cincuenta y sesenta, y los setenta que ya apretaron menos según
recuerdo yo.
A mi abuelo le pusieron una calle los socialistas—aunque sus hijos
insistieron en que no hubiese nada "de política" en el homenaje. Pero
con calle y todo, resulta que el nombre coincidía con uno de los
sublevados de
Jaca, "Angel García"—además de
coincidir con el de mi padre, y ya no se sabía la calle para quién era.
Y la
placa se fue moviendo de una casa en derribo a otra... total que ya no
se sabe
si tiene calle o no. Lápida aún no tiene su tumba, ni tendrá quizá.
Pero con
estos afloramientos de la memoria histórica, todo se mueve, y su
familia va a
ponerle este verano una lápida, con setenta y dos años de retraso... no
en
Jaca, sino en Escuer, en el cementerio del
pueblo que
él trazó. Sólo con su nombre y sus fechas de nacimiento y muerte—por no
recordar su asesinato. Un capítulo más de la memoria y el olvido, que
llega
hasta aquí mismo, donde digo poco y aún digo demasiado. Es esa una
sensación
que producen los espectros del pasado, nunca se sabe si se les debe
mentar o
no, qué es mejor, qué es peor. La sensación no es que sea mía, es
atmosférica.
Yo a veces he pensado, como quien piensa cosas por perder el tiempo,
que quizá
consten en algún archivo de Falange los nombres de los nobles patriotas
que
asesinaron al abuelo éste desconocido, con los recibos del sueldo que
cobraron
por la faena—es cosa que tal vez se podría investigar; hacerles un
seguimiento, ver qué ha sido de ellos. Ponerles una denuncia por
asesinato (que
nadie les ha puesto nunca) a ver qué pasa... O darle de leches a algún
nonagenario, quizá... Son cosas que uno no puede evitar pensar. O por
lo menos
ver si sus hijos saben quiénes fueron esos individuos—de quiénes son
hijos. Serían tareas que sin duda tendrían su lado educativo, para mí y
sobre
todo para ellos, nunca es tarde para aprender. Gratificantes serían
menos, me
parece; y frustrantes, seguro.
En cualquier caso, hasta mí llega la desmemoria activa, y así no voy ni
iré a
los archivos ni a los juzgados, como cosa que no vale la pena, o poco
seria, o
demasiado seria; y todo va quedando atrás, y todo pasa y todo se
sucede, y todo
queda en la memoria y en la desmemoria.
Miércoles 16 de julio de 2008
Un pequeño volantazo
Ya listos para salir para Viveiro, con
nuestras
trece bolsas más guitarra, descubrimos que no podemos sacar el coche
del
garaje, porque el montacargas del garaje (nuestro coche sube en
montacargas) no
funciona. Hale, a esperar que los señores Boetticher
y Navarro, o el señor Schindler, o alguno
de esos, lo
arregle, y por fin emprendemos viaje a la una y media. Sin incidentes
gracias a
Dios, y a nuestra habilidad al volante. Esta queda sin embargo un poco
en
entredicho cuando (gajes de no llevar ni mapa ni el el
gepe ese ni el tomtomgou
ese) al llegar a León damos un pequeño volantazo de través y nos vamos
a Oviedo
en vez de irnos a Lugo... cierto es que tardamos bastantes
kilómetros en
enterarnos, y sólo caemos en la cuenta viendo cómo las montañas se
volvían
demasiado montañosas. Lo que es las indicaciones de la carretera no nos
dan
ninguna pista porque no había ni mención de cuántos kilómetros faltaban
para
llegar a donde fuese.
— Mira, un autobús. Tiene wifi, dice.
— Ya te gustaría consultar el Paleofreak
mientras lo adelantamos, ¿eh?
— Lee el cartel de delante, a ver si dice a dónde va.
— Dice dice... "Madrid-Oviedo". Pues
nos hemos equivocado.
Bueno, a cambio vemos paisajes espectaculares, montañas neblinosas
dignas de El
Señor de Los Anillos, puentes en construcción dignos de Myst.
Bastante en construcción, la autovía del nororeste;
estas noticias siempre nos llegan en directo, por información fiable.
Oscar
durante el viaje se desepera porque su
madre no
quiere parar en ningún sitio: amenaza con el suicidio: "¡¡¡Estoy
agotado,
hambriento, destrozado, y tengo pis!!!" —("Qué
mono", dice Álvaro).
Y en fin, que así veo el último trocito de la cornisa cantábrica que me
faltaba
por ver, de Cudillero a Ribadeo.
En Cudillero estuve hace años, más de
veinte
pongamos, en una curiosa expedición con los amigos donde al final cada
cual
acabó volviendo por su lado, en una especie de riña implícita o
descomposición
de la expedición. Bonito sí que era. Mientras duró.
Y Viveiro sigue donde lo dejamos. Bueno,
nos han
quitado la cama supletoria, con lo cual ya no invitamos a nadie a
venir. El
pueblo, perfecto; investigando ya hemos visto una casa que venden en el
centro:
ochenta kilos, que no tenemos, a no ser de grasa corporal. Los niños se
han
encontrado otra vez con su amigo y vecino Jairo de otros años, y la
nube sigue
colocada sobre la villa, casi permanente—hay que salir a las afueras
para
coger más ratos de sol. Aún estamos desempaquetando y organizando
cosas, y
viendo qué dan de sí los recursos informáticos que nos hemos traído.
Álvaro me
va a enseñar a editar vídeos de sonido con imágenes, aprovechando que
no me he
traído la webcam; algo aprenderemos unos
de otros. Ya
pondremos fotos de las que hagamos; y mañana más.
PS: Casi me olvido: Felicidad.es
Martes 15 de julio de 2008
3 de junio de 1905
Es uno de los cuentos sobre mundos imaginarios de Sueños de
Einstein, de Alan Lightman
(—traduzco):
Imagina un
mundo en el que la
gente vive sólo un día. O bien el ritmo cardíaco y respiratorio se
acelera, de
manera que toda una vida se comprime en el espacio de una vuelta de
En este mundo, nadie vive para ser testigo del cambio de las
estaciones. Una
persona nacida en diciembre en cualquier país europeo nunca ve el
jacinto, la
azucena, el aster, el ciclamen, el edelweiss,
nunca
ve las hojas del arce volverse rojas y oro, nunca oye los grillos ni el
canto
de los pájaros. Una persona nacida en diciembre vive su vida fría. Del
mismo
modo, una persona nacida en julio nunca siente un copo de nieve en su
mejilla,
nunca ve el cristal sobre un lago helado, nunca oye el crujido de las
botas en
la nieve reciente. Una persona nacida en julio vive su vida cálida. La
variedad
de las estaciones se aprende en los libros.
En este mundo, una vida se planifica por la luz. Una persona nacida a
la puesta
de sol pasa la primera mitad de su vida de noche, aprende oficios de
interior
como tejedor y relojero, lee mucho, se vuelve intelectual, come
demasiado, se
asusta de la inmensa oscuridad exterior, cultiva sombras. Una persona
nacida al
amanecer aprende ocupaciones de aire libre como granjero o albañil, se
mantiene
en forma, evita los libros y los projectos
mentales,
es soleada y segura de sí, no teme nada.
Tanto los bebés del anochecer como los del amanecer se desconciertan
con el
cambio de luz. Al llegar el alba, los que han nacido al anochecer se
ven
sobrecogidos por la visión súbita de árboles y océanos y montañas, se
ciegan
con la luz del día, vuleven a sus casas y
cubren sus
ventanas, pasan el resto de sus vidas en la penumbra. Al llegar el
crepúsculo,
los nacidos al alba se lamentan amargamente por la desaparición de los
pájaros
del cielo, de los matices y capas de azul en el mar, del movimiento
hipnótico de
las nubes. Se lamentan y se niegan a aprender los oficios oscuros de
puertas
adentro, se tumban en el suelo y miran arriba y se esfuerzan por ver lo
que
antes veían.
En este mundo en el que una vida humana dura un solo día, la gente
atiende al
paso del tiempo como los gatos aguzando el oído para oír ruidos del
ático.
Porque no hay tiempo que perder. El nacimiento, la escolarización, los
enamoramientos, el matrimonio, la profesión, la vejez, deben caber
todos en un
solo tránsito del sol, una modulación de la luz. Cuando la gente se
cruza por
la calle, hacen un gesto con el sombrero y siguen adelante, aprisa.
Cuando la
gente se encuentra en las casas, educadamente se preguntan uno a otros
por la
salud y pasan ya cada cual a sus asuntos. Cuando la gente se reúne en
los
cafés, nerviosamente estudian los cambios en las sombras y no se
sientan mucho
rato. El tiempo es demasiado precioso. Una vida es un momento de una
estación.
Una vida es una nevada. Una vida es un día de otoño. Una vida es el
borde
rápido y delicado de la sombra de una puerta que se cierra. Una vida es
un
breve movimiento de brazos y piernas.
Cuando llega la vejez, ya sea en la luz o en la oscuridad, una persona
descubre
que no conoce a nadie. No ha habido tiempo. Los padres han fallecido a
mediodía
o a medianoche. Los hermanos y las hermanas se han ido a vivir a
ciudades
lejanas, para coger las oportunidades al vuelo. Los amigos han cambiado
con el
ángulo cambiante del sol. Ls casas, las
ciudades, los
trabajos, los amantes, todos se han planeado para poder acomodar una
vida
enmarcada en un único día. Un anciano no conoce a nadie. Habla con la
gente,
pero no los conoce. Su vida se desperdiga por fragmentos de
conversación,
olvidados por fragmentos de personas. Su vida se divide en episodios
apresurados,
de los cuales pocos han sido testigos. Se sienta a su mesa al lado de
la cama,
escucha el ruido de la bañera, y se pregunta si existe algo fuera de su
mente.
¿Existió realmente aquel abrazo de su madre? ¿Existió esa rivalidad bienhumorada con su amigo del colegio? ¿Existió
realmente
esa primera punzada de enamoramiento? ¿Existió la persona que amaba?
¿Dónde
están ahora? Dónde están, ahora que está sentado, a la mesa de al
lado de
la cama, escuchando el ruido de la bañera al vaciarse, percibiendo
vagamente la
luz cambiar.
—No sólo es el cuento estremecedor, sino que creo que todos vivimos
en
ese mundo, o en uno muy parecido. A veces tardamos en enterarnos.

Lunes 14 de julio de 2008
Para ver la Expo
... desde un punto de vista excepcional, hay que ver las
fotos de José
Antonio Melendo. No os las perdáis.
Ayer nos
acercamos por primera vez a dar una vuelta por el Parque del Agua y
todo este
barrio nuevo del noroeste (la última vez que fui por allí eran campos
de
acelgas). En septiembre veremos más. De momento vamos mucho más al
noroeste—mañana, a Viveiro.
Domingo 13 de julio de 2008
Green Leaves
of Summer
Canción de Paul Francis Webster
y Dimitri Tiomkin, de la película "The Alamo" (1960).
Aunque la
han grabado muchos después, yo se la oí a The
Brothers Four.
A time to be reapin', a time
to be sowin'.
The green leaves of Summer are callin'
me home.
'Twas so good to be young then, in a season
of plenty,
When the catfish were jumpin' as high as
the sky.
A time just for plantin',
a time
just for ploughin'.
A time to be courtin'
a girl of
your own.
'Twas so good to be young then, to
be close to
the earth,
And to stand by your wife at the moment of birth.
A time to be reapin',
a time to be sowin'.
The green leaves of Summer are callin'
me home.
'Twas so good to be young then, with the
sweet smell
of apples,
And the owl in the pine tree a-winkin' his
eye.
A time just for plantin',
a time
just for ploughin'.
A time just for livin',
a place for
to die.
'Twas so good to be young then, to
be close to
the earth,
Now the green leaves of Summer are callin'
me home.
Site I Like
Si hubiera tenido este organizador bibliográfico en red quince años
antes
no hubiera empezado jamás a hacer mi
bibliografía:
CiteULike: A Free Online Service
to Organise Your Academic Papers:
http://www.citeulike.org/
What is CiteULike?
CiteULike is a free service
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there's no need to install any software. Because your library is stored
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Why
is it "social"?
You
can share your library with others, and find out who is reading the
same papers as you. In turn, this can help you discover literature
which is
relevant to your field but you may not have known about. The more
people who
use CiteULike, and the more they use it, the better it becomes
as a
resource. (...)
How can I organise my papers?
CiteULike has a flexible filing system
based on tags.
You can choose whichever tags you want, and apply as many as you like
to a
paper. You can use tags
to group papers
together.
Viene a ser como un blog de referencias
académicas.
Ahora ya demasiado tarde para cambiarme de sistema. Pero se lo
recomiendo a
cualquiera que quiera hacer una bibliografía personal, y que no le
importe
compartirla, como era mi caso.
En cualquier caso, es un sitio excelente para obtener información
bibliográfica
actualizada sobre cualquier tema. Esto es lo que se llama emplear
Sábado 12 de julio de 2008
Don't think
twice it's all
right
Hace poco me he vuelto a comprar (como hace treinta años) The Freewheelin'.
Viernes 11 de julio de 2008
Tercer contencioso
Nos despedimos de este curso al modo tormentoso, poniendo pleitos.
Ya es el
tercer recurso contencioso administrativo que planteo contra
— El primero, el de la oposición a cátedras. Aquí está la
historia de
este caso. Actuación irregular y trapichera de un tribunal,
protegida
luego por el Rectorado del antiguo rector Pétriz.
Este recurso lo perdí en el juzgado de lo contencioso administrativo
con una
actuación en la que el
juez se cubrió de gloria. Vamos, como no es infrecuente que suceda
hasta en
— El segundo contencioso se verá en mayo del año que viene, un recurso contra
la inactividad de la Administración. Se refiere a la actuación
irregular de
nuestro departamento excluyendo de la docencia de postgrado a quienes
no
pertenezcan a grupos de investigación. Aquí el Rectorado nos dio la
razón a los
recurrentes, pero luego no ha llevado a efecto sus propias
resoluciones, ni les
ha corregido los papeles ni las actuaciones a quienes actúan (según
criterio
del propio Rectorado) irregularmente. Otra de traca, vamos. Lo que
solicitamos
es la aplicación de la resolución del propio Rectorado.
— El tercer contencioso va referido a lo mismo: contra la nueva
normativa
del departamento según la cual no quedan ya excluidos de segundo y
tercer ciclo
quienes no pertenezcan a los grupos de investigación, pero "se
da la preferencia" a los que sí pertenezcan. Efectos, los mismos,
con
otras palabras.
Al entender de nuestros colegas, enlazados en grandes corros de la
patata, la pertenencia
a un grupo es un mérito que eclipsa a todos los demás. No cuenta la
investigación
efectivamente realizada, pues no se llegan a baremar los méritos: donde
hay
Miembro de Un Grupo, ábrasele paso, pues goza de la bendición de
Y quien no esté de acuerdo, que vaya a los tribunales, porque al
Rectorado esto
le parece genial como criterio, aunque nunca lo pondrá por escrito. A
nuestro
recurso de alzada contra esta normativa, dio la callada por respuesta.
Otra
posibilidad, claro, es que al Rectorado más bien le traigan al pairo
los
criterios que emplean los departamentos para repartir la docencia, o
los chanchulletes que se monten. Pero
cuando vaya su abogado a
defender esto ante un tribunal, bien tendrá que echarle fe y cantar las
excelencias de la pertenencia a equipos de investigación como mérito
clave y
piedra de toque de todo el sistema. Pues allá ellos, lo que eligen
defender—si de mí depende, ya mostraré cómo eso es incoherente
con las propias resoluciones anteriores del Rectorado.
Y si gana la universidad este contencioso, pues genial: que se aplique
el
sistema a toda
Contra esa política oportunista y carente de principios sólo se puede
hacer una
cosa: recurrir fuera, a los juzgados. Y que sea lo que el juez
dictamine.
Esperanzas no tenemos muchas, de nada. Porque es una manera de hacer
que se
lleva no sólo en esta Universidad, sino que es típicamente española. Y
cada vez
más—cada corronchico, con su leyecica, y la letra de la ley "de verdad",
pues... "incomprensible" para todos, y hasta para los jueces que
habrían de aplicarla. La letra dirá lo que ellos dicen que dice, una
vez
olvidados o tergiversados los aspectos que molesten. Que sería muy
jorobado el
hacerla cumplir, si la gente se acostumbrase a exigirlo. Menos mal que
no hay
mucha costumbre de hacerlo, y contra el vicio de pedir, ya se sabe.
Si
la ley no lo prohibe explícitamente...
estamos
cubiertos
Jueves 10 de julio de 2008
Producción y reproducción
De un artículo en la última revista de Muface
sobre "Las españolas y la salud reproductiva": cada año nacen en
España 480.000 niños, y hay más de 101.000 abortos. Oficialmente
reconocidos.
O sea, que cerca de uno de cada seis embarazos se interrumpe
voluntariamente, o
más. En la mayoría de los casos, alegando que hay "peligro para la
salud
de la madre", lo cual es señal evidente de un fraude masivo, para
cualquiera que se pare un minuto a pensarlo sin prejuicios.
Y es un fraude de ley, éste, que no resulta en unos eurillos estafados
a
Hacienda, sino en un acto que (supuestamente) está penado como un
atentado a la
vida humana—de no ser el supuesto auténtico y cubierto por la ley, se
entiende. No hay una hipocresía de tamaño similar en ningún otro
rincón de
nuestro ordenamiento jurídico—ni en ningún otro caso se tolera que una
vida que según la ley se entiende humana dependa de que un médico
falsario
(falsario en un altísimo porcentaje de los informes producidos sobre la
salud
de la madre) se quiera sacar unos euros en un negocio en el que
participa
directamente.
Es, sencillamente, inaudito. Pero los alemanes también vivían con sus
campos de
concentración pensando que su razón de ser tendrían,
y
que después de todo igual no eran plenamente humanos, los masacrados.
Suponiendo
que los abortados sean medio humanos, son más de 50.000 homicidios
legales o
legalmente apañados con un tupido velo—así desde el punto de vista
matemático.
Otro dato de este artículo: "el 42,6% de las mujeres españolas de entre
22
y 44 años no ha tenido aún ningún hijo." 
"Aún".
Estamos hablando de más de un 40 por ciento—algo que jamás ha sucedido
en
ningún país ni en ninguna época. Cosas inauditas nos trae el progreso.
El
artículo habla de "retraso en la edad de tener el primer hijo".
Retraso a perpetuidad, en tantos y tantos casos. Luego las niñas
chinas, etc.
El Tercer Mundo produce barato—niños también. De hecho le hemos
delegado
mayormente la producción de productos y de productores y de
reproductores—por efecto deslocalización.
El artículo dice que "la competitividad actual obliga a una dedicación
plena al trabajo". Trabajos a tiempo completo, sin tiempo para la
familia.
Ya harán eso de hacer familias en China o en Marruecos. Los matrimonios
(institución agrícola) fueron estables mientras hubo puesto de trabajo
estable,
o mientras hubo que tener una productora/reproductora en casa del
obrero, para
asegurar la producción y reproducción de su hombre. ¿Ahora? A
deslocalizar.
Puestos de trabajo inestables, y relaciones también inestables: el
tener una
pareja fija es un incordio para la movilidad laboral. Y todos sabemos
que el
trabajo va primero y el amor después, como un epifenómeno para llenar
las horas
libres.
Que si prolifera lo de las 65 horas semanales ya no serán tantas—qué
alivio, una vez libres de los hijos, ya no necesitaremos ni pareja.
El fenómeno tiene otras variantes. La funcionaria tan hiperresponsable
y dedicada primero a su oposición y luego a su puesto y luego a volver
tras
largo circuito al lugar de su origen y familia, que mientras se le pasa
el
asado y se queda soltera a perpetuidad. Con pocos riesgos tomados, poca
improvisación erótica, y eso sí buena carrera y buenos trienios.
También abunda—y
es que en la función pública se han refugiado muchas mujeres que en
otros
sitios eran sospechosas de poder querer embarazarse.
Sospecha infundada en muchos casos, como vemos.
El matrimonio se ha devaluado como institución—a la gente le da lo
mismo
(aparentemente al menos) estar casada o no, y el gobierno hace lo que
puede por
eliminar la diferencia entre estarlo y no estarlo. Y a nadie le
importa, menos
a la hora de tener hijos, porque la inestabilidad de la relación
siempre es
buena excusa para postponer el embarazo
sine die. También aquí hay mucho
liberalismo de boquilla, y más
bien búsqueda de la comodidad y de eludir compromisos y
responsabilidades.
Buena solución será dar a los matrimonios (también a los gays)
permiso laboral obligatorio durante la adopción o reproducción, tanto a
hombres
como a mujeres, todos café. Pero no parece que vayan a ir los tiros
mucho por
allí. Igual ya era la puntilla y pasábamos a natalidad y adopción cero,
para no
ser sospechosos nadie de nada. Que eso sí que parece que va a ser
importante.
Aún recuerdo que en mi currículum de las oposiciones (suspendidas) puse
al
final, a modo de chiste, en "otros méritos", que tenía tres niños,
"con régimen de dedicación a tiempo parcial". Y el tribunal se lo
tomó tan mal que incluso se molestaron en reprochármelo. No es de
extrañar,
viendo que la que era presidenta del tribunal, y catedrática de nuestro
departamento, en otras ocasiones nos ha afeado en público cosas como
tomar
permiso laboral por matrimonio, o "dedicarse a criar niños" en lugar
de investigar más. Pues no sé quién iba a leer los artículos de
investigación, si no hubiese primero niños, y luego mayores. Eso sí que
habría
que investigarlo. También hemos tenido ocasión de oír comentarios
negativos
sobre las profesoras que tienen partos fuera de los meses de
vacaciones, como
cosa poco profesional. Por supuesto, como esta postura podría parecer
muy dura
si no, iba aderezada con ribetes de discurso feminista.
Los niños no son especialmente bienvenidos—ya casi parecemos ingleses.
Hasta los padres y madres, cuando hablan de ellos, suele ser como de un
fastidio, o de un incordio para su ocio o su trabajo. Y a facturarlos
al
campamento si es posible. Interesantes, no parecen; y uno se sospecha
que en
general deben recibir poco refuerzo positivo. Ahora, nintendos
y playstations, todas las del mundo.
En nuestra Universidad no hay guarderías. La verdad es que casi ni son
necesarias. De hecho, se aprecia más la "disponibilidad total" de que
hacía gala el antiguo Rector, que la "conciliación laboral" que a
veces se pregona. De todo hace falta, supongo. Pero puestos a elegir,
mejor,
opino yo, todos con conciliación familiar que todos con disponibilidad
total. Este último ideal pertenece a alguna pesadilla zamiatinesca
u orwelliana, de una sociedad robótica
perfectamente
eficaz, y donde la vida y el erotismo y el ocio de sus habitantes están
supeditados a una mejor productividad y a un orden social
planificado—no
por nadie, sino autoplanificado. Y es una
pesadilla
que cada día parece menos delirante.
La bohème
I wish, I wish, I wish in vain
That we could sit simply in that room
again...
Non monsieur je
n'ai pas vingt
ans
Miércoles 9 de julio de 2008
Más arte espontáneo de
Este
Me llamo Darya
He oído mucho que en Internet hay unos lotes, donde probablemente
encontrar a
la persona del sueño! Espero mucho que me
escribiréis!
Deseo encontrar a la persona, que se encuentra en la condición de
dirigirse con
las mujeres, sabe que esto los es necesario, por eso busco a la persona
adulta! Veía su estructura sobre el lote,
pero no tenía el tiempo
para escribirle, ya que mi estructura personal fue quitada. Pero me
amabais
mucho, esto amaba, decís de usted directamente!
Pensaba en Usted mucho, y ahora le escribo!
Espero que
le amaré también, así como!
Mí - 28 años.
Trabajo como la enfermera de los niños.
La muchacha muy romántica, mí amo soñar y pensar bueno. Mucho a menudo,
cuando
en la calle hacer calor voy con las amigas, tengo muchos amigos, mí la
muchacha
muy sociable, amo estudiar todos los nuevo, amo, hace conocimiento con
la gente
nueva! Amo mucho los animales, amo a los
gatos. Pienso
que los buenos animales muy tiernos y! Amo
mucho leer,
amo los libros distintos, la imaginación, los detectives y mucho otras
cosas,
amo también parecer las películas distintas, mucho a menudo voy al cine
con las
amigas!
Amo todas las temporadas, en cada uno de ellos hay algo bueno, en
verano amo
navegar, amo, cuando quitar probablemente toda la ropa superflua y
ENTRAR en la
ropa fácil! Esto muy agradable, cuando las
influencias
del viento sobre el cuero y amò esto!
La muchacha muy activa, mí amo las competiciones deportivas, se
encuentra,
corro por la mañana en verano, estaba sentado nunca sobre las dietas,
deseo
estudiar todo este mundo, deseo mirar en cada esquina de este mundo!
Espero mucho que me responderéis que le amaba, por que os me habéis
interesado! Espero mucho en esto!
(ALVARO: "¡Si parece Jar-Jar Binks!")
Si queréis os paso su email...
Una estrella de YouTube
Me suscribo poco a otros canales de YouTube,
pero
hoy me he apuntado al de Ysabellabrave,
que se dedica
a hacer canciones en plan cuasikaraoke y
bueno, lo
hace de maravilla, se adapta genial al medio, y tiene cientos de
comentarios en
cada vídeo. Una muestra:
Y aquí cuenta sus experiencias en YouTube:
Martes 8 de julio de 2008
Lejeune-do diarios
Me estoy leyendo uno de los primeros libros que salieron sobre los blogs personales, "Cher
écran..." de Philippe
Lejeune (2000). Bueno, la palabra blog
es que ni aparece, llega aquí Lejeune no
por el
camino tecnológico sino por el del diario personal, que es el objeto
del libro:
el diario personal escrito por ordenador—privado, en la primera mitad
del
libro, y público en red, en la segunda mitad. El libro mismo adopta una
forma
de diario siguiendo la inmersión lenta y deliberada de Lejeune
en un mundillo que desconocía (mundillo realmente entonces, antes del
bombazo
de los Skyblogs en Francia). Como es de
suponer, las
reflexiones sobre la privacidad, la intimidad, el descoque, la
confidencialidad
etc., ocupan buena parte de las reflexiones de Lejeune—y
de sus "colaboradores", pues más de la mitad del libro son extractos
impresos de diarios en red, una especie de anthologie
du blog avant la lettre.
Un échantillon:
"Internet no es más que una peripecia en la larga historia del noviazgo
entre el secretismo y la publicación, entre el pudor y el impudor...
Todo
descansa sobre la oposición de dos públicos: los cercanos, de los
cuales uno se
esconde; los otros, cuyo reconocimiento se busca. Mucho antes de
Internet, los
escritores querían a los amigos que les llegaban a través de los
libros.
Internet es el primer dispositivo que permite a cualquiera ser
reconocido a la
vez que permanece desconocido." (393, traduzco).
Internet es la invención de la "micro-recepción" (395): permite a
todos tener unos poquitos lectores y sentirse reconocido por ellos,
hace pasar
la recepción de lo cuantitativo a lo cualitativo. Todo es allí a
la vez
viejo y nuevo y (aquí se reconoce el momento milenarista en que se
escribió
esto)—nos lleva au
"un fin del mundo en un desorden de voces inaudito, y a la vez, es el
principio del mundo, en el que cada uno, en su rincón, reinventa los
gestos más
simples, como los enamorados el amor..." (397).
"Cada vez más, el diario de enfermedad me parece no ya una categoría
particular más, sino el núcleo mismo del diario íntimo" (398)—Supongo que esto es más comprensible si
consideramos
la vida como enfermedad, o las paradojas de la socialización como una
enfermedad... La perspectiva de Lejeune
se va
volviendo más comprensiva y positiva hacia los blogs
personales, como se volvió en tiempos más positiva hacia el diario
personal a
partir de un rechazo inicial que tenía. Esto decía en unas notas que
rescata de
1980—cuya sustancia es que le falta al diario perspectiva, retrospectividad, interpretación, distancia y
narratividad:
"El diario, que se presenta como una lucha contra el tiempo
(fijar
el presente, construir una memoria) está de hecho fundado sobre una abdicación
previa ante el tiempo (atomizado, hecho añicos, reducido al
instante)...
Incapaz de resumir, de subsumir lo idéntico bajo un concepto, atrapado
en esa
locura de repetición que es la vida misma.... Repite en la escritura
precisamente aquello de lo cual debería salvarnos la escritura: es
esencialmente trágico" (405).
Ahora parece creer más en la posibilidad de construir ese orden
narrativo a
medida que se avanza. "L'articulation entre
journal et autobiographie
est au cœur de
mon histoire" (405). Una
página del diario sobre diarios:
"lunes 14 de enero (de 2000)
"Última clase del semestre. Excelente exposición de otra estudiante
sueca,
Jenny Högström, sobre las cicatrices como
desencadenadoras de autobiografías. Cosa que resonaba con una
exposición del
año pasado sobre el tatuaje. Nuestra piel es un pergamino sobre el cual
la vida
deja sus huellas, podemos vernos tentados a inscribir allí, a su vez,
nuestra
identidad. El tatuaje mismo, cuando las elecciones que lo inspiraron ya
no se
llevan, se vuelve la cicatriz de una identidad pasada. Chair
écran..."
Y le parece encomiable la dignidad personal de los diaristas en
red, y
hasta una especie de modestia sui géneris, frente a los egos grotescos
de la telebasura.
Mientras el libro avanza, pasan cosas. Muere el padre de Lejeune
(on n'est plus
si jeunes que ça...).
—Leyendo leyendo a Lejeune
me acuerdo de cuando comencé a llevar un blog
personal. Supongo que lo sigo llevando, aunque el lado personal no es
precisamente el que más ha crecido. Antes leía más diarios personales,
ahora
más blogs temáticos. Y me he dedicado a
especulaciones semióticas, a comentarios sobre la actualidad,
últimamente al
cante jondo.... Supongo que gran parte de la deriva que tome un diario
tiene
que ver no sólo con lo que uno lleve dentro y vaya sacando, sino con el
feedback que llega de fuera. Abundaban más los comentarios y el trato
personal
hace unos años en mi internet particular.
Luego la
cosa no se ha desarrollado por allí—hoy le decía a una amiga que creía
que iba a encontrarme gente con intereses similares, conversaciones,
etc., y que
más bien me he encontrado más aún conmigo mismo, ¡como si yo no
abundase ya, y
me hiciera falta! Cuestiones de intimidad personal, problemas con
los
conocidos, etc., también eran más prominentes al principio. Aunque
quizá sea
que me he acostumbrado. Hace poco, una colega con la que he tenido
muchas
desavenencias se quejaba de verse nombrada en mi web
personal. Le dije que al menos no podía decir que me dedicaba a decir
falsedades sobre ella—si bien no es de esperar que esté muy de acuerdo
con la manera en que entiendo nuestras desavenencias.
En fin, que quiérase que no, desde el momento que abrimos la boca
hacemos un
diario personal. Y ya no te digo si vamos por ahí, como yo, con su
identidad
"real" a cuestas, hablando de cosas del trabajo, etc. Aunque mi blog vaya derivando hacia dos o tres temas
recurrentes, ni
me libro ni me quiero librar de la dimensión de blog
personal, y diario si a diario llega. De ahí que alguna gente parece
creer (y
antes más) que me dedico a escribir aquí todo lo que hago y todo lo que
pienso
y todo lo que me pasa. Eso no es ni posible ni deseable ni se intenta
aquí, por
supuesto. Aunque no niego que lo que escribo esté lleno de mensajes
secretos
sólo descifrables para mí, como señales de televisión para las que
falta el decodificador.
Pero eso le pasa al mundo por el que paseamos, no sólo a los textos que
escribimos. Todo es un diario personal, y un fragmento de
autobiografía, si
bien lo miramos. El mundo está tatuado con mensajes personales.
Simple Twist of
Fate
Del álbum de Bob Dylan
Blood on
the Tracks. En
nuestro
característico estilo primer plano de cámara cum
regressus in infinitum.
Y cuántas veces regresamos a esos parques y canales y hoteles
desconocidos...
Lunes 7 de julio de 2008
La paradoja de la publicación
Otro interesante artículo de José Carlos Bermejo Barrera en Fírgoa:
"La paradoja de la
publicación."
Concluye que "en el momento presente el proceso de creación de
publicaciones puede llegar a convertise en
un
monstruo o en una especie de “gen egoísta” que no aspira más que a
reproducirse a sí mismo, con el grave problema de que podría incluso
llegar a
deteriorar el proceso real de creación del conocimiento científico."
Resulta esta conclusión de analizar el "mercado" de la investigación
con razonamientos basados en la oferta y la demanda (universidad
capitalista al
fin y al cabo), y en unas hipotéticas unidades cerradas en sí mismas
que son
las disciplinas o teorías - dos conceptos que no se distinguen
suficientemente
en el artículo. Claro que lo de teorías se toma en sentido amplio, los
fundamentos básicos que dan su sustentación a una práctica
disciplinaria dada,
según la teoría de las revoluciones científicas.
Podría decirse que analizar la producción de conocimiento en esos
términos ya
es sin embargo dar una imagen "teórica" del mismo, según un método
cuadriculado ideal con el que las disciplinas se conceptualizan a sí
mismas. En
mi opinión la paradoja no llega a ser tan grave, aunque siempre lo sea,
ni
llega la cuestión a un colapso matemático, aunque colapso haya siempre.
Y
"el proceso real de creación del conocimiento científico" siempre ha
tenido lugar rodeado de mucho ruido ambiental.
No llega a ser tan grave el asunto, digo, porque las disciplinas en
realidad no
tienen esa estructura aquí expuesta (o quizá satirizada) ni funcionan
como
compartimentos estancos, y las revoluciones, aun habiéndolas totales,
son más
bien derrumbes progresivos y por partes. Las disciplinas, aun en las
ciencias,
y ya no te digo en las humanidades, son bastante más borrosas y
fluidas, son
colecciones nebulosas de prácticas, instituciones y personas. Y los
criterios
sobre lo que es aceptable o no disciplinariamente están constantemente
siendo
revisados, cambiando, ganando o perdiendo influencia en la génesis del
conocimiento.
Y se da la otra paradoja de que muchas veces es lo periférico a la
disciplina
lo que le insufla energías nuevas para seguir avanzando y generando
conocimiento - ligeramente distinto del anterior, pero conocimiento al
fin y al
cabo. Mientras que lo realmente CENTRAL a la disciplina, lo
indiscutiblemente
disciplinado, suele ser más bien ciencia normal cuando no estéril.
En fin, al menos eso me gusta pensar a mí, con mis tendencias poco
disciplinadas últimamente, y mi exceso de producción... que ni se sabe
siquiera
hasta qué punto es académica, dado el cambio de reglas del juego, o
nebulosidad
adicional, que está introduciendo la publicación electrónica.
Dicho esto, a mí sí que me parece que hay paradojas en la publicación.
Por
ejemplo, la que se me da en la bibliografía, un recurso que cuanto más
trabajo
le dedico y (por lo tanto, supongo) más valioso se vuelve, pues menos
mérito me
reporta en relación al tiempo invertido, según la fórmula de Bermejo
(siendo la
unidad de mérito el "paper"). Mejor hacer
dos artículos que una bibliografía en cuarenta volúmenes—sobre todo si
es
gratuita y en red—en términos de rentabilidad profesional. Y los papers, cuanto más escondidos, mejor. Así sólo
queda su
valor oficial como mérito evaluado y contabilizado—el contenido es lo
de
menos, y he ahí otra paradoja.
PS: puestos a escribir sobre el tema, hoy me he reorganizado mi
página de publicaciones.
Domingo 6 de julio de 2008
I Shall Be Released
Ya aviso que los domingos canturreo más de lo habitual. Mientras
espero a
que los críos se terminen de arreglar para el paseo, aquí va otro
clásico de Bob Dylan,
en el estilo de vídeo
que me temo ya me caracteriza. Lo cierto es que aparte de la ventaja de
no
verme el careto mientras canto, lo hago porque mejora muchísimo el
sonido si me
acerco al micrófono incorporado del ordenata. He intentado sin éxito encontrar un
micrófono
para Mac, pero en cuanto lo haga igual
conservo este
formato de primerísimo plano que ya voy a patentar como marca de estilo
de la
casa. Sin un estilo personal no hay futuro en el mundo de la canción.
Canal
de JoseAngelGL (YouTube)
Buddy Can You
Spare a Dime
En mi estudio de grabación, un álbum (en el caso de que existiese
el
concepto) no se graba en un año sino en una mañana; me salen las
canciones como
auténticos churros. Bien, pues esta es nuestra producción de después
del
desayuno, una canción que no le oigo a nadie desde los años setenta
creo...
lo que no sé es cómo me acuerdo aún de la letra. Iba así:
Once I built a railroad, I made it run,
I made it race against time.
Once I built a railroad, now it's done—
Buddy, can you spare a dime?
Once I built a tower, way up to the sun,
Of bricks and mortar and lime.
Once I built a tower, now it's done—
Buddy, can you spare a dime?
Once in khakhi shirts, gee, we looked swell
Full of that yankee doodle dee-dum—
A hundred million boots went sloggin'
through Hell
And I was the kid with the drum!
Say, don't you remember, they called me Al,
It was Al all the time
Say, don't you remember, I was your pal—
Buddy, can you spare a dime?
Once I built a railroad, I made it run,
I made it race against time.
Once I built a railroad, now it's done—
Buddy, can you spare a dime?
Sábado 5 de julio de 2008
Back to Base
La bibliografía que llevo va bajando constantemente de visitas, en
suave
pendiente. Apenas tiene 50.000 visitas en los últimos 4 años. Supongo
que es un
síntoma más del crecimiento de contenidos la web,
por
una parte, y del decrecimiento de
En todo caso, está claro que hay que nadar nada más que para seguir
quieto en
la corriente, y promocionar constantemente los trabajos propios, porque
si no
se quedan durmiendo el sueño de los justos en una estantería del
ciberespacio.
Así que hoy inauguro una cuenta en Google
Base
y allí que te va la bibliografía como "contenido para compartir",
tipo "reference article".
Si Google ya tiene los diarios íntimos de
nuestras
búsquedas, por qué no darle nuestras referencias bibliográficas.
También le
puse una página en Wikilearning,
a la bibliografía.
E intento abrir una cuenta en Freebase
para lo mismo, compartir mis contents...
pero
está más difícil el proceso de registrarse allí.
Le echo un vistazo a Wikibooks etc., por
si pinta
allí algo mi bibliografía. De todas maneras, ya me llegan casi todas
las
visitas a través de Wikipedia.
Pero para volver a incluir sus contenidos en un wiki,
sería un trabajo de chinos. Para esos trabajos repetitivos, mejor sigo
añadiendo referencias al Project Narrative
Bibliographical Wiki
en Wikimedia. Hoy, con una bibliografía
sobre
el tiempo de
la narración. Como en casi todos estos wikis,
queda semianónimo el trabajo que allí se
hace, pero
al menos me autocito, cosa que siempre da
satisfacción. Aunque más content si
me citasen
otros, claro.
Y a última hora me apunto al European
Narratology Network, lo que era el viejo NarrNet,
pero que ahora va a volverse un sitio más social, o más asociado,
recopilando
miembros activos. Creo que les voy a aconsejar fundar una red social
con Ning, o al menos un blog,
porque al instrumental webero que utilizan
le falta
mucho mucho desarrollo. Como al de los narratólogos, y demás filólogos, en general.
Dear Jan
Christoph Meister,
Congratulations on the new impulse you are giving (mostly from the
All best wishes for
this upcoming project,
Jose Angel Garcia Landa
University of
Zaragoza (Spain)
PS: Enlace al espacio de trabajo del grupo de narratólogos
de Hamburgo en la plataforma Agora - ICN
NarrDiBi.
Viernes 4 de julio de 2008
De méritos
A estas alturas creo que ya nadie tiene claro si hay que añadir
nuestros
méritos en la aplicación que nos ha hecho
N.Merito Tipo
Merito Denominacion
Fecha Consolidación
1 410 Haber obtenido evaluaciones no
negativas Evaluación positiva-destacada curso
2006/07 22/04/2008
2 730 Edición de publicaciones
científicas.
Coedición del libro THEORIZING NARRATIVITY
28/02/2008 [Fichero adjunto al mérito]
3 212 Autor material original distinto
PESUZ-ADD. A Bibliography of
Literary Theory,
Criticism and Philology, 12ª ed.
01/01/2007
[Fichero adjunto al mérito]
4 132 Impartición de
asignaturas en
inglés. Shakespeare (5º
curso de
Filología Inglesa) 01/09/2007
5 132 Impartición de
asignaturas en
inglés. Comentario de textos literarios ingleses (3º
Filología Inglesa) 01/09/2007
6 132 Impartición de
asignaturas en
inglés. Crítica literaria inglesa y norteamericana
(2º ciclo
Filología Inglesa) 01/09/2007
7 212 Autor material original distinto
PESUZ-ADD. Artículos de crítica y teoría literaria en
el
Social Science Research
Network (2007)
17/12/2007 [Fichero adjunto al mérito]
8 212 Autor material original distinto
PESUZ-ADD. Guías de comentario de textos en Wikilearning (2008)
05/05/2008 [Fichero adjunto al mérito]
9 212 Autor material original distinto
PESUZ-ADD. Capítulo en libro "Theorizing
Narrativity"
28/02/2008 [Fichero adjunto al mérito]
10 211 Autor material original
PESUZ-ADD. Asignatura
"Crítica literaria inglesa y Norteamericana" ADD
01/09/2007
11 212 Autor material original distinto
PESUZ-ADD. Capítulo en libro THE TEXTURE OF
INTERNET 01/05/2007 [Fichero
adjunto
al mérito]
12 212 Autor material original distinto
PESUZ-ADD. Webs y blogs de crítica, semiótica y literatura
inglesa 01/05/2007
13 212 Autor material original distinto
PESUZ-ADD. Capítulo en libro PARADOJAS DE
14 212 Autor material original distinto
PESUZ-ADD. Artículo "Gilgamesh
y la escritura" en revista NARRATIVAS
01/04/2008
Pero hoy ya me aburro creo, y
cierro el
garito universitario. Hemos terminado el año aprobando el plan de
ordenación
docente del curso que viene, y haciendo yo y dos colegas un
voto particular en contra, como viene siendo de rigor estos años.
Final con traca, con votación de toma de posturas, y recuento
donde se
comprueba que seguimos en absoluta minoría ante la disciplina de voto
de los
grupos de investigación.
El caso es que entre mis méritos no está el de pertenecer a un equipo
de
investigación subvencionado, y eso hace que mis colegas me hagan pasar
a la
cola de elección de asignaturas hasta que adquiera ese mérito. Mérito
de gran
valor, que eclipsa o anula (a su juicio) a todos los demás.
Es una exigencia que no tienen derecho a
hacerme, les
recuerdo y no me canso—pues tengo más méritos que algunos de ellos
cogidos a pares o a tríos. Y como antigüedad, me doctoré en los años
ochenta,
no en los noventa, o en los dosmiles, o en
algún
momento del futuro, como alguno de los que votan por así excluirme.
Lo de la antigüedad lo digo porque entre sí se lo aplican a rajatabla,
faltaría
plus: es sólo cuando llegamos a mí cuando se saca el plan alternativo
b—para que ni se me tenga en cuenta la antigüedad, ni se me aplique un
baremo por si saco más puntos, que los saco.
Además me dicen (cuando me dicen algo) que se limitan a aplicar una
normativa,
que no va con ellos ni deja de ir, que es la que hay—como si no la
hubiesen puesto a conciencia y aprobado con sus votos—y que me
comprenden, pero que como está el tema en contencioso administrativo,
no pueden
sino votar lo que siempre votan, y seguir aplicándome esta norma que
ninguno
defiende explícitamente ni dice que le parezca bien. (Pues eso sólo lo
dicen
los catedráticos, y hoy no estaban). Ahora sí, el voto teledirigido,
como en
los mejores tiempos. Eso también es hacer méritos, claro—de un estilo
que
siempre se me ha dado muy mal.
Pues cuando el juez me dé la razón, como espero que me la dé, y tengan
estos
Colegas Agrupados una autoridad a la que obedecer... entonces ya
sabremos
que no es por el criterio ni voluntad de mis colegas por lo que se me
"readmite" al postgrado—que su opinión sobre mis méritos o
capacidad bien clara ha quedado en sus acciones. Será, si es, porque se
ven
obligados. Pero arrieros somos...
... y bueno, ya estoy vendiendo la piel del oso, porque aun en el caso
en que
el juez me dé la razón, igual no entienden mis colegas la
resolución del
juez, como dicen que no entienden la del Rector cuando
les anula
sus normativas. Ahora que, la decisión del Rector no la han
recurrido (precisamente por no entenderla), y se han limitado a hacer
oídos
sordos—en un recoveco administrativo en el que al parecer esto no tiene
consecuencias. Veremos si pasa lo mismo con la resolución del juzgado.
De momento he pasado al contraataque, y lo que hago es no pedir otra
docencia
que aquélla a la que tengo derecho—y brazos cruzados y recurso al
Rector,
el Gran Silente, si intentan imponerme otra. Y a ver quién se cansa
antes, o
hasta dónde se sigue pudriendo el asunto.
Inactividad
de la Administración
Home of the
Blues
Una vieja canción del álbum Buenas noches from
a Lonely Room,
de Dwight Yoakam.
Aunque claro, yo
se la oí a Johnny Cash.
Miércoles
2 de julio de 2008
Hasta el moño, del castellano
Aquí va a haber esta semana una manifestación contra el
"imperialismo lingüistico del catalán".
Pues igual deberíamos haber
empezado por hacer una contra el imperialismo lingüistico
del castellano.
Nos gustaría mucho el
manifiesto a favor del castellano si hablásemos castellano.
Toda la vida hablando español, y ahora resulta que hay que tener
cuidado de
aclarar que en realidad no hablamos en español (que al parecer no
existe, o no
se sabe qué idioma es ese) sino sólo en castellano. Erre
con erre. ¿A ver si es que quieren
promocionar el
laísmo, leísmo y loísmo, los promotores del manifiesto?
Mi padre propone la siguiente jotica
cuando le dicen
que habla en castellano:
No somos ni catalanes
Ni franceses ni navarros
Somos sólo aragoneses
No nos llaméis castellanos
Y aquí con música:
Siempre ha llevado especialmente mal mi padre esto de que al español lo
llamen
castellano, como si estuviésemos en el siglo quince. Cuando habla
con
algún catalán, le gusta contraatacar, dejando caer distraídamente en la
conversación "vosotros los castellanos..." Y le pegan cada
brinco...
Claro que también se puede reír uno del tema éste, como cuando en la
playa de
Valencia mi sobrino David viene corriendo y le dice: "Yayo, ese niño
que
jugaba conmigo me dice que habla en castellano, y le entiendo todo todo—¡el castellano y el español deben ser dos
idiomas muy parecidos!"
Por mí, en Castilla que lo llamen como quieran. Y en Hispanoamérica
si lo
llamasen hispanoamericano me parecería genial. Pero es que allí, y
aquí, y en
todo el mundo, lo llaman español, no "Castilian"
ni "châtelain" ni "Kastellanisch".
Hasta el moño de la ñoñería esta de evitar
el término
"español"—dejémosselo a los
secesionistas, que no son pocos y no necesitan ayuda.
Pero aun con todo, vale la pena firmar
el manifiesto en defensa de la lengua común (aunque la llamen
"castellano") ya que es lo más razonable que se ha podido pergeñar
hasta la fecha.
Manifiesto
por la lengua común
Martes 1 de julio de 2008
Plan de vacaciones
Por si este blog tiene algún seguidor
asiduo, cosa
que no me consta, aviso que durante julio y agosto es posible que esté
más
regularmente actualizado en su otra dirección o clon alternativo, http://garciala.blogia.com
De momento aún no hay vacaciones, aunque entre expos
y expas se ha adelantado el fin de curso y
las notas
están pinchadas en el corcho y las salas de estudio están desiertas.
Aún nos
que da algúna reunión, pero ya hay
ambiente de plegueishion.
Y lo que es la segunda quincena de julio, y agosto, andaremos por
Galicia, a
merced de los ciber y de las zonas wifi que pillemos, si las pillamos. Por Biescas
estaremos algún fin de semana todo lo más, me parece. Tiramos hacia
poniente.
Pero no renuncio a darme un paseo por aquí también (me mandan mis
padres la
foto):

|

(también tengo
el IBSN 0-000-0000-1
... ná menos)