Traslado gustosamente esta circular
recibida hoy, para quien quiera adherirse. Es una gozada repasar los
propios méritos en repitiendo el currículum una y otra
vez, pero (por ser realistas) también es ocasión de
mortificación, penitencia y sonrojo. Así que firmo:
Estimadas/os compañeras/os,
La Asociación de
Docentes e Investigadores de la Universidad de Sevilla (ADIUS) y el
Comité de Empresa del PDI Laboral hemos puesto en marcha una campaña de
recogida de firmas para que los Ministerios a los que correspondan
así como las Comunidades Autónomas, se pongan de acuerdo
y establezcan un único modelo de Currículum Vitae para el
PDI y una ÚNICA base de datos. Todas/os estamos sufriendo en los
últimos años (y cada vez más) la enorme
pérdida de tiempo que supone tener que cumplimentar en
innumerables ocasiones nuestro propio currículum en varios
formatos distintos e incompatibles, cada vez que tenemos que iniciar
algún trámite como solicitar una acreditación, un
proyecto, complementos, sexenios, etc.
Para ello, os pedimos que
firméis la carta de solicitud dirigida a la Sra. Ministra,
directora de la ANECA y responsables de las CC.AA., que ha elaborado Juan José Murillo
Fuentes, en la siguiente dirección web: http://www.petitiononline.com/BDPDIES/petition.html
y que la hagáis llegar a
cuántos conozcáis dentro del panorama investigador y
docente-universitario en España, ya que nuestra idea es que esta
petición se haga desde todo el sistema universitario
español.
Nota: por motivos de
protección de datos, en la página web de firmas
sólo se mostrará el número de adhesiones.
Muchas gracias de nuevo
LOS CLAUSTRALES DE ADIUS Y EL
COMITÉ DE EMPRESA DEL PDI LABORAL
Y añado este
comentario: "Utilícense por favor con talento los medios
informáticos de que se dispone, que en sí son ampliamente
eficaces si se les da buen uso."
Demasiada opinión repele, convengo en ello. Opino demasiado por
extenso (en Internet, lo bueno sí breve)—ya me lo han
dicho. Pero hoy me concentraré en mi dispersión: opino
demasiadas cosas, sobre demasiadas cosas. Esto no es un blog
temático—bueno, sí, pero el tema soy yo y mis
opiniones sobre lo que entiendo y sobre lo que no entiendo. Qué
limitación sería, limitarnos a opinar sobre lo que
entendemos. Vamos, se nos cortaría en seco la opinión, a
poco que reflexionásemos. Así que hay que opinar
también sobre aquello en lo que no somos Expertos de Reconocido
Prestigio. Bajar un poco la guardia, ¿no? Si un blog no sirve para eso,
es que no sirve para nada.
Qué lamentable
esa gente que sólo opina cuando puede dar una opinión bien pertrechada,
autorizada, o incluso autoritaria. Sobre las demás cuestiones,
encefalograma
plano, o ideas secretas y confidenciales, ns/nc. Eso es más
seguro,
desde luego, menos comprometido y más educado. Opinar demasiado
es presuntuoso, se pone uno en evidencia, pero sobre todo pone a los
demás en evidencia (estas cosas, ya lo decía Goffman,
suelen ir juntas). A veces sí opina la gente sobre temas
variados, como yo, no lo negaré. Pero se dosifican
cuidadosamente las opiniones, en general. Esta opinión la
reservo para Juanito y Periquito, ésta otra, para Pedrita y
Mariquita. Porque no todas gustan a todos, ni les interesan. Que no se
nos junten los círculos: quedaríamos en evidencia, y
quedarían en evidencia nuestros familiares y conocidos y colegas
y lectores.
Nuestras opiniones desagradan cuando son muchas y diversas
y salteadas—sobre todo si no siguen una lógica
identificable, una línea del Partido, o una doctrina optimista y
buenista. La variedad y combinación de temas y tonos ofende y
disgusta. Bueno, igual a alguien también le atrae y gusta, pero
esos no parecen muchos. ¿A quién le pueden interesan mis
opiniones sobre J. L. R. Zapatero?
¿O sobre Ibarreche y la Eta? ¿O mis especulaciones
neuronales? ¿O la problemática de la prosopagnosia?
¿O mi informe sobre esta película que nadie ha visto, con
perdón? —¿O mis despotriques sobre los malos rollos de mi
departamento?
De esas cosas se habla a la hora del café, con una audiencia
selecta y clasificada—en un blog están fuera de sitio, se
entera demasiada gente, y no gusta,
en la Administración en concreto es más elegante murmurar
por lo bajini y si es posible evitar poner recursos contra nadie. La
Administración lo agradece. Vocear opiniones, así en
público... nono, hay que especializarse, hoy en día si no
eres un especialista no eres nadie. Si eres un escritor famoso, o un
político o un actor, pues igual puedes soltar alguna
opinión de más en una entrevista, pero mejor que sea
pintoresca y simpática, y no dispersarse mucho, podrías
desagradarle a los lectores, al público, a los votantes que
compran las entradas. Mis opiniones políticas son sin duda
ofensivas para personas que de lo contrario me considerarían una
bellísima persona. Mis gustos literarios me desacreditan una vez
salen a la luz. Mis ateas ideas sobre religión y el sentido de la
vida son descorazonadoras, mejor no conocerlas.
Claro que menudas ilusiones la gente en su trato habitual—nos
tratamos con imágenes retocadas, filtradas; con ilusiones con
patas. Los soponcios que nos llevaríamos si supiésemos lo
que piensa la gente con quienes nos tratamos. Las personas a veces
se hablan tan tranquilas y como si fuesen aliadas intelectuales o
emocionales, sin saber que su interlocutor es un votante del PP,
o que este otro es gay, y si no, es partidario del matrimonio entre
homosexuales, o fan del Che Guevara. O que éste que parece tan
inteligente resulta que cree en la reencarnación. O que es un
ateo, o un mormón. Que este otro opina que los
funcionarios son unos vagos y chupópteros. Que tal otro
considera medio subnormales a
los que ven la telebasura, o a los que siguen la Liga. Que este
otro—ostrás, todo es
ofensivo. Mejor no enterarse... la ignorancia mutua engrasa el trato
social. Para que no rechinen los engranajes, lo mejor es
hablar del tiempo—mientras no digamos cosas demasiado originales
sobre él. Y si haces un blog, que sea estrictamente
temático, y si no, un
blog rosa y smiley.
Les va a preguntar el presidente de la autonomía vasca a sus
administrados un par de cosillas:
- Si están a favor de una "solución negociada" con la Eta.
- Si están a favor de que los partidos vascos elaboren un plan de
autodeterminación.
Son preguntas capciosas.
La primera es capciosa porque se aprovecha de la buena fe de la gente y
del discurso buenista y de la memez y sumisión ambientales, para
dar privilegios especiales a quienes los exijan a tiro limpio—en
lugar de ponerlos en su sitio, que es la cárcel. Los gobernantes
tienen el deber de saber mejor que sus gobernados cómo se tratan
estas situaciones. Pero... el nacionalismo vasco, y los demás,
se han aprovechado siempre de la violencia de Eta y de las debilidades
de las autoridades, para barrer
para casa.
La segunda es capciosa—y aún más que capciosa,
traidora—porque utiliza una institución constitucional
como es la autonomía vasca para proponer un plan independentista
que atenta contra esa constitución en la que se apoya su propio
cargo y de la que emana su autoridad. Se hace decidir al parlamento
vasco algo que no tiene
entidad legal ni atribuciones para decidir. Es lo que hemos llamado la
Falacia Democrática de los Órganos. O
también—una declaración de independencia.
Pero estos desmantelamientos graduales del estado de derecho se hacen
con el visto bueno de las autoridades, del gobierno, parlamento y
Tribunal Constitucional. Recordemos que lo primero que hizo Zapatero al
llegar al poder fue derogar las leyes que penaban explícitamente
este uso fraudulento de las instituciones autonómicas. Y el
Estatuto de los privilegios catalanes tiene pronto vía libre.
La segunda pregunta, por otra parte, incluye en el feliz consenso tanto
a los que ponen el tiro en la nuca como a los que ponen la nuca, sin
distingos—todos vascos al fin y al cabo, oye. Capciosa es
también la
presuposición (en la primera y en la segunda pregunta) de que la
Eta es fiable—gente de palabra que puede dar garantías que
la ciudadanía y gobernantes habrían de creer.
Sinvergüenzas interesados, y bellacos, son los que a estas alturas
pretenden vendernos estas motos.
Son preguntas capciosas, las de Ibarretxe, pero van a ser muy
bienvenidas por los vascos, que quieren ser (cómo no) aún
más vascos, gustan de este tipo de gobierno y total ya se han
acostumbrado a sentir el cuchillo a la espalda. A estas
dinámicas perversas les auguro una buena recepción y un
gran futuro en la España de la sopa boba.
PS: Comunicado de prensa del Foro de
Ermua:
El FORO DE ERMUA se opone
frontalmente al contenido de la Ley sobre el
prerreferendum de Ibarretxe, por ser absolutamente inconciliable con
nuestro
Orden Constitucional, y por pretender con él que los partidos vascos se
adhieran a sus objetivos secesionistas, llegado el caso bajo la amenaza
de
ETA, ignorando a aquella parte de la sociedad vasca, presente o
exiliada,
que no comparte la locura sabiniana.
Bilbao 30 de mayo de 2008
Ante la puesta en escena del proyecto de Ley por el que el Gobierno
vasco
pretende poner en marcha su prerreferendum y el conocimiento público de
las
dos preguntas protagonistas de esa consulta, el FORO ERMUA quiere
manifestar
a la opinión pública española su más absoluto y radical rechazo.
A nuestro juicio son tres las claves que permiten descifrar el
significado
verdadero de esta última actuación nacionalista:
Primera: Las trampas del lenguaje. Nada hay más antidemocrático que
actuar
al margen de una legalidad constitucional instaurada democráticamente
por el
pueblo español: pues ese supuesto acuerdo democrático -- del que
previamente
quedan excluidos quienes en el País Vasco no son nacionalistas, o los
vascos
que han tenido que abandonar su tierra por la misma causa y, por
supuesto,
el resto de los españoles a los que corresponde decidir qué es España --
pretende concluir en algo diametralmente opuesto a la Constitución, que
en
ningún caso ampara ese supuesto derecho a la autodeterminación de
ninguna
parte de la población española.
Segunda: La ambigüedad calculada. Lo que la segunda pregunta de ese
prerreferendum entraña es que pura y simplemente se firme un "acuerdo"
que
sólo pueda tener por contenido y fin la afirmación del derecho de
autodeterminación. No se trata de negociar para discutir si procede o no
afirmar y pedir tal derecho. No es por tanto un proceso de negociación,
sino
de adhesión a un objetivo ya previamente determinado. Y cuando lo que se
pide es una simple adhesión, automáticamente se está rebajando la
posición
de quien se adhiere respecto de la quien establece ese objetivo, se está
definiendo un reparto de poderes no igualitario en el que, en este
caso, los
partidos nacionalistas o los que asumen sus planteamientos gozan de una
situación de superioridad.
Tercera: La amenaza. ¿Cómo se consigue esa adhesión?. En algunos casos
con
la expectativa de golosos beneficios políticos o económicos. En otros,
con
las consecuencias funestas que derivan de la primera de las preguntas,
y que
nos conduce directamente a la "tercera pregunta" que ayer manifestamos
a los
medios: ¿Por qué ETA no ha matado nunca a un político nacionalista?
Pregunta
que evidentemente nos lleva inmediatamente a otra: ¿Por qué ETA sólo
mata
(cuando mata políticos, dado que la mayoría de sus víctimas no lo eran)
políticos no nacionalistas? Esa primera pregunta del prerreferendum
sobre la
negociación con ETA es una funesta herencia de la política del Sr.
Zapatero
en la pasada legislatura ahora empleada por Ibarretxe con un grado de
cinismo insuperable. Pero lo que ahora queremos resaltar es que esa
pregunta
no está vinculada a la segunda, en el sentido de que no se condiciona la
formación de ese acuerdo para la autodeterminación a la obtención de ese
"final dialogado de la violencia" (donde propiamente estaría la
verdadera
negociación cuyo contenido no se quiere hacer público). Pase lo que
pase con
esa última versión de la "tregua", el acuerdo para la autodeterminación
y la
convocatoria del referendum siguen su calendario. Y en consecuencia, la
amenaza de ETA, cuyos frutos tan bien sabe recoger el PNV, sigue
latente y
se convierte en un útil instrumento para la necesaria adhesión.
Todo esto no dejaría de ser un lastimoso y pobre ejercicio de
maquiavelismo
político de no ser que la letra de ese ensayo está escrita con tanta
sangre.
Ni la memoria de las víctimas, ni los ideales y valores de la sociedad
española, perfectamente encarnados por nuestra Constitución, consienten
esta
aberración.
Interesante
está el juicio contra Federico Jiménez Losantos, a quien el Alcalde de
la Villa y Corte, Alberto Ruiz Gallardón, ha llevado a los tribunales.
Jiménez Losantos, mosca cojonera de Libertad Digital, y abrigado de
momento por la Cope y El Mundo, es un artista de la radio, y parte de
su arte (siempre orientado a la crítica del PSOE y de las actitudes
PSOEísticas dentro del PP) consiste en una verborrea coloquial, un
stream of consciousness improvisado que vuelve y vuelve a los mismos
temas con variaciones humorísticas in crescendo, que exploran cada vez
más el lado grotesco de los personajes o situaciones que denuncia. Y
así le da un fregao cotidiano no sólo a Gallardón, sino también a
Rajoy, a Zapatero, a Ibarreche, a Montilla o a Piqué—que todos podrían
sin duda llevarlo a juicio con la misma razón que Gallardón.
Jiménez
Losantos es para muchos un cañón suelto, que rueda por la
borda y va
disparando a la redonda siguiendo una lógica propia pero
igualmente
peligrosa para propios y ajenos. Los propios son la Cope (pero
Jiménez
Losantos no es cristiano) y un ala del PP representada por Acebes,
Zaplana y Aguirre (pero ayer estos se desmarcaron de él en el
juicio).
También El Mundo y su director Pedro J. Ramírez (con
quien sin embargo
disiente a veces a voces) y que sí le apoyó ayer en el
juicio, como lo
hizo el ex-presidente de la Asociación de Víctimas del
Terrorismo,
Francisco José Alcaraz. A esta asociación pertenece
Jiménez Losantos,
que tuvo que huir de Cataluña porque amenazaban con matarlo los
terroristas de Terra Lliure (actualmente integrados en el partido de
gobierno Esquerra Republicana)—y le dieron un tiro para demostrar
que "no" iban en serio. Se fue Jiménez Losantos a tierras
supuestamente más
seguras, pero la lengua se le desató todavía más
contra el nacionalismo
y el terrorismo.
Y vaya, que no corren tiempos de criticar al
nacionalismo y secesionismo—que uno es facha si lo hace. Y a los
terroristas, se les
reprende con fórmulas ceremoniales pero se busca pactar con
ellos en
cuanto sea posible—como hacía espectacularmente Zapatero
hace sólo un
año, o propone hacer hoy el presidente de las vascas y los
vascos. Así que la fórmula Federico de denunciar a los
terroristas sin remisión como
alimañas, de señalar el frente común
antiespañolista que forman
nacionalismo y terrorismo, digamos como que no se lleva. No se lleva en
un país donde decir que alguien tiene planes para liquidar
España (la
pe con la a, vamos, y la evidencia misma para quien escuche cinco
minutos a un nacionalista) hace levantar un coro de "facha, facha".
Decir que España es un valor o una institución a
conservar y proteger
es, vamos, el fascio mismo, según la ideología que prima
entre
muchísimos votantes de este gobierno. Una extraña
dinámica
autodestructiva, ciertamente, con pocos paralelos que se le ocurran a
uno. Y de ahí siguen engordando las dinámicas y
administraciones
nacionalistas.
Lo que se lleva en España es seguir la
dinámica
bienpensante de sacar tajada a la chita callando, navegar con la
corriente, lleve a donde lleve, respetar el consenso entre caballeros y
barones cada cual con su proyecto, y llamar la atención lo menos
posible para que el dinero presupuestario circule a donde tiene que
circular, con buen entendimiento común de la clase
política. Estas
escandaleras del Federico no gustan ni a propios (cada vez menos) ni
a ajenos. Jiménez Losantos no sigue disciplinas de partido ni
protocolos
cortesanos: está contra el secesionismo nacionalista, contra la
ETA y
la dinámica de sumisión que impone, contra la igualdad de
derechos de
inmigrantes, contra la equiparación legal de homosexualidad y
heterosexualidad, y contra el oportunismo político; está
a
favor del nacionalismo español, de la independencia del poder
judicial, de la Asociación de
Víctimas del
Terrorismo, y del liberalismo. Ah, y contra el Islam: ante la
Sumisión, insumisión. Parece comprensible que con este
equipaje, coincidirá con algunos sí, con otros no, en
esto sí, y en
esto otro no. Si el PP está allí, está con el PP;
si no, no. Y le
aplicará la misma crítica deslenguada a Rajoy que a
Gallardón—o a
Aguirre, si cierra filas con ellos.
El razonamiento va así:
sobreentiende la casta política que términos como "traición" o "vileza"
no se pueden aplicar a actuaciones políticas. No cabe hablar de
traición ni
vileza en política (ya no es que no haya posibilidad de que estemos de
acuerdo en
que tal o cual actuación sea traidora o vil—no, no. Se trata de que son
términos inaplicables, inutilizables en el debate público, off limits).
Por tanto quien denuncie actuaciones traidoras o viles es un
antisistema—tanto más si suma dos y dos, y dice con todas las letras
que quien comete vilezas y traiciones es un vil traidor.
Estas cosas no es ya que no guste oírlas a la clase política, o que
haya acuerdo tácito de no decirlas así en crudo—ahora se pasa a dirimir
si se prohíbe decirlas o no. Todo una cuestión clave donde se ventila
el conflicto entre la libertad de expresión—y el derecho a la imagen de
quienes son denunciados como viles traidores oportunistas, como
Gallardón, o
favorecedores de los terroristas y secesionistas, como Zapatero.
No podemos
tener las dos cosas—derecho a la imagen de cada cual a su gusto, y a la
vez libertad de expresión. Hay que elegir, y lo que resuelvan los
jueces en este caso va a ser bastante relevante para determinar los
límites de la libertad de expresión. Como dice Losantos, parece que
España ya está madura para esta especie de dictadura
disimulada—la
dictablanda de los poderes fácticos y del consenso entre poderosos. La
libertad de expresión siempre está limitada por las leyes—el tema es
hasta qué punto está limitada; hasta qué punto es censurable. En el
asunto Jiménez Losantos, creo que ofende más la forma que el fondo: si
Federico dijese la sustancia de lo que dice, pero en un discreto
artículo y no más, en vez de volver día tras día sobre la cuestión, o
si formulase sus protestas en términos discretos, educados y
alambicados, a Gallardón por un oído le entraría y por el otro le
saldría. Pero evidentemente no habría comunicado Federico lo que quiere
comunicar: para eso es inseparable decirlo como lo dice, el raca raca
de todos los días, con inteligencia, mala baba y humor hispano. Cuando
lo hace con el lenguaje de la calle,
repetidamente y a través de un programa de gran audiencia, es cuando
llega el mensaje—y es cuando ofende y molesta de verdad. En parte es
también eso lo que se ventila en este juicio: si es aceptable utilizar
en un medio de gran audiencia los términos y expresiones que se
consideran aceptables en una conversación particular. Gran parte del
éxito radiofónico de Jiménez Losantos radica en esto (el de otros
también, pero son más inofensivos y sumisos con el poder).
También es
cierto que aquí se ventilan de modo muy evidente cuestiones de
caracteriología más que de ideología: personas que no aguantan la
libertad
de expresión del vecino las hay de todos los partidos. Pero sí sigue
habiendo una cuestión ideológica de fondo, relativa a la tolerancia y a
los límites a la libertad de expresión que puede poner el Estado. Como
muy bien ha señalado en el juicio Pedro J. Ramírez, lo que se dirime
aquí no es si Federico tiene o no razón en sus opiniones sobre
Gallardón, o si tiene derecho a opinar como opina, sino ante todo si tiene derecho a expresar esas opiniones
en un medio de comunicación.
En
suma, que si pierde Federico, pierde, que no lo dude nadie, la libertad
de expresión y de crítica, y se amordaza un poco más la libre
circulación de ideas y juicios—tanto es decir la libertad de
pensamiento, porque atenazar las comunicaciones atenaza el pensamiento.
Los juicios e ideas libremente expresados pueden ser ofensivos para
otras personas, cómo no. Los que no lo son no cuentan como casos
relevantes para determinar límites. Y si gana Gallardón, gana la
corrección política, y el derecho a la propia imagen de los "hombres
públicos", y el control del Estado sobre la crítica. Es decir: gana el
derecho a prohibir a los demás que vulneren la imagen de uno con
opiniones y expresiones desfavorables.. aunque sean verdaderas. El
derecho a la propia imagen y
la libertad de expresión son valores si no incompatibles, sí
antagónicos: hay que elegir, pues todo lo que se le dé a uno se le
quita a la otra. Insisto en que tampoco es nunca cuestión de todo o
nada: la libertad de expresión siempre está limitada, y el derecho a la
propia imagen nunca es absoluto. Y sin embargo éste es un juicio
importante sobre los límites de la libertad de expresión en España.
Y me parece que un elemento importante en la decisión de la juez
va a depender de si tiene o no esta juez ambiciones de hacer carrera en
las altas esferas de la política judicial. Porque si absuelve a
Jiménez Losantos, que se vaya despidiendo de pasar a tribunales
superiores.
Yo,
por supuesto, en este asunto estoy con Jiménez Losantos: que
critique a
quien quiera y como quiera, pues su crítica tiene un fundamento
político y un criterio, y aunque sea ofensiva no es arbitraria
ni se basa en la
animadversión personal—antes bien está muy
fundamentada en su visión de la política española,
se esté o no de acuerdo con ella. Y de los tupidos velos que
quiere correr
Gallardón para cubrir las vergüenzas propias y de la clase
política en
su conjunto, cuantos menos tengamos, mejor. Si la juez decide castigar
a Jiménez Losantos, los miopes que disientan de él se
felicitarán, pero
ya pueden poner sus barbas a remojar, pues es también su propia
libertad de criticar la que queda amenazada. Claro que muchos ejercen
no la crítica sino la consigna, y a éstos poco les
preocupará que haya
o no libertad de crítica. Les parecerá
prescindible—sobre todo la del
vecino.
Y es que, una vez enterrado Montesquieu (como se jactaba Alfonso
Guerra) hay que ir a por Voltaire.
PS: Sin sorpresas, la juez o jueza
decide condenar a Jiménez Losantos, y a la vez guardar la ropa
salomónicamente condenándolo sólo a la mitad de lo
que pedía Gallardón. Y así todos contentos, parece
sugerir la sentencia. Pues no: al menos no las asociaciones de
víctimas del terrorismo que han apoyado a Jiménez
Losantos y han denunciado este juicio como un juicio político
para amordazar a los pocos que los defienden. Pero la carrera de
la juez está a salvo, y Federico siempre puede acudir (sin
muchas garantías, la verdad) a un tribunal superior. La justicia
en España es (.... completar). Y ahora, a amedrentar a la
crítica política y a la libertad de expresión,
contradiciendo la letra de la Constitución. Eso se les da bien
últimamente, a la judicatura.
Desde luego la versión en papel que tengo (vigésimo
primera edición, dos volúmenes) no contemplaba
explícitamente la posibilidad de libros electrónicos o
libros en red—un libro eran muchas hojas cosidas o
encuadernadas—aunque éstos podían caber en la
segunda acepción, a saber "obra científica o literaria de
bastante extensión para formar volumen"—si es que lo
electrónico forma volumen. Vamos, que con esa definición
estaba muy fácil el decir que un texto electrónico no
puede ser un libro.
Veamos y apostillemos la nueva definición pergeñada por
nuestros Inmortales, ahora que tienen red y diccionario
electrónico. Primero, según el buscador, no existe la
palabra "Libro", pero hay otra muy parecida, que quizá sea la
que busque usted: "libro". En rojo, el texto de la Academia, y mis
comentarios (aclaratorios o pugnaces) en cursiva cuchicheadora.
libro.
(Del lat. liber, libri). (... será más bien de librum... que hoy estoy
picajoso)
1. m. Conjunto de muchas hojas de
papel u otro material semejante que, encuadernadas, forman un volumen. (¿O dos,
como el diccionario de la Academia? Ni entrar quiero a mirar la
definición de códice, volumen o tomo.
Quedémonos con que un libro puede estar en blanco, entonces, o
ser un libro de fotos. No es para nada un escrito,
sino meramente un encuadernado. Ahora habría que ver si si las páginas web son suficientemente parecidas a las hojas
de papel, o si se puede encuadernar
un montón de pdfs, "material semejante al papel", en un disco
duro o en un sitio web. Las semejanzas son libres, y a muchos efectos,
semejantes son. A otros, no. Los límites de esta acepción
son borrosos—por no hablar del muchas. Todo es borroso en la vida).
2. m. Obra científica,
literaria o de cualquier otra índole con extensión
suficiente para formar volumen, que puede aparecer impresa o en otro
soporte. Voy a escribir un libro. La
editorial presentará el atlas en forma de libro electrónico. (Alguien les dijo, su conciencia
quizás, que esto había que corregirlo. Según la
definición de la anterior edición eran sólo obras
científicas o literarias. Jamás la guia de
teléfonos o un "libro" de cocina. Ahora sí, pero se han
ido a la otra esquina. Ahora es una obra "de cualquier otra
índole". ¿Se presupone en todo esto la palabra "texto
escrito"? Uno diría que sí, pero vaya usted con
presuposiciones a los juzgados. Veamos... ¿es una obra cinematográfica ("cualquier otra
índole") un libro? Desde
luego, si bien no aparece impresa, sí puede aparecer en
cualquier otro soporte, por ejemplo una cinta, o por ejemplo un
disco—como cualquier otro libro. "Voy a esculpir un
libro—sus bellos volúmenes." Observemos que se han
introducido ejemplos aclaratorios, incluso sutilmente aclaratorios. El
libro que "voy a escribir" igual nunca lo publico. Vaya, se
quedará en mi ordenador, pero será un libro. Al menos
será un texto con letras. La sutileza del otro ejemplo, el del
atlas, es que aparte de introducirnos gráficos y mapas
explícitamente, introduce algo más de tapadillo la
noción de producto comercial de una editorial—y
aquí llegamos a los ISBNs y otros criterios
cualitativos/comerciales que aún reinan, y cómo reinan,
en nuestro panorama conceptual sobre lo que es un libro. Por ejemplo, ¿es
esto un libro? ¿O esto otro?—el blog, digo: ayer recogí dos volúmenes
de mi blog de la encuadernadora, unas 600 páginas
correspondientes a 2007. Volumen sí que tiene (seis tiene ya,
unas 1800 páginas impresas) pero claro, no lo vende
ningún editor. ¿Hará falta el aval de un editor
para que sea un libro? ¿Que sufrague su coste con sus perricas?
Bueno, entonces lo sufraga Blogia, que me lo edita gratuitamente, o la
Universidad de Zaragoza, que también le da soporte—aunque algunos no lo soporten. ¿Será
necesario que el libro requiera
un desembolso
mínimo por parte del editor? Me parece que esta
conceptualización es, por así decirlo, obsoleta.
Tendrá que tener en todo caso (como criterio mínimo de
calidad) el aval de alguna opinión que lo apoye, al margen de su
autor. Mi tesina sobre Dickens sí es un libro según ese
criterio, pues recibí por ella el Grado de licenciado, la
califiacación de Sobresaliente cum laude, y, es más, el
Premio Extraordinario de Licenciatura. Menos da un editor. Esta otra
cosa, por su parte, Objects
in the Rearview Mirror May Appear Firmer Than They Are,
ha pasado por capítulos por un buen número de peer
reviewers. Entonces,
¿es un libro? ¿Que no tiene ISBN? Pero si me lo puedo
sacar en un pispás, por Dios. Además, el ISBN es un
identificador comercial, y yo regalo mis escritos. Será que no
valen nada. Por libro se entiende siempre, en mayor o menor medida,
libro publicado por una editorial de prestigio... Claro que
también es cierto que el prestigio lo recibe de sus
autores—la editorial de prestigio es una compleja sociedad de
aval mutuo, como la Academia).
3. m. Cada una de ciertas partes
principales en que suelen dividirse las obras científicas o
literarias, y los códigos y leyes de gran extensión. (Ya. Libro IV de
la Eneida, Libro XII del Paraíso
Perdido, Libro
III de Vanity Fea...
Ups, no, que en esta acepción no entran las obras "de cualquier
otra índole"–sólo las científicas o literarias. Aunque sí es obra
literaria mi blog en el
sentido de referirse a la literatura, y también, por qué
no, en el sentido de que "emplea como instrumento la palabra" o es obra
"en la que caben elementos estéticos" (admitiendo que su
estética sea discutible y discutida). En cualquier caso, cuando
en SIDERAL, nuestro
archivo de producción científica, te preguntan
"cuántos libros has escrito" no se refieren a esta
acepción, sino a libros libros... Bueno, en realidad no
sé a qué se refieren. De eso iba en parte este post o
libro).
4. m. libreto (‖ obra dramática). (Sófocles y
Shakespeare, autores de libretos. El libreto Macbeth, en el que basó su libreto Francesco
Maria Piave su libreto para el Macbeth
de Verdi).
5. m. Contribución o impuesto. No he pagado los libros. Andan cobrando
los libros. (Paul
Ricoeur decía que no hay metáforas en el diccionario; se
precipitaba. Metonimias también hay, como vemos. Igual para
tener un libro publicado alguien tiene que pagar los libros...).
6. m. Der. Para los efectos
legales, en España, todo impreso no periódico que
contiene 49 páginas o más, excluidas las cubiertas. (Impreso...
¿impreso? ¿O "escrito producido con tecnología de
reproducción textual literal"? Me temo que cuando se lo
pregunten al Sr. Juez le llegará de nuevas. Cada vez. Y si se le
ocurre nos vendrá a vueltas con el ISBN, aunque el Diccionario
no lo mente ni nos aclare si la ley o la SGAE lo requieren. Total, que
acabo de echar un vistazo a mis "artículos"—si es que son
artículos—del SSRN, y al menos este de "Los
blogs y la narratividad de la experiencia" resulta que es un libro,
pues pasa de 90 páginas).
7. m. Zool. Tercera de las cuatro
cavidades en que se divide el estómago de los rumiantes.
(Esto está más claro. De estos aún no
tengo—aunque mira que rumio).
Este es el segundo vídeo de Álvaro, que lo ha
hecho con el iMovie grabando trozos del videojuego con Snapz Pro X, y
con vídeos de YouTube que se baja con Flash Video Downloader
2; los convierte de .flv a .mov con Zamzar, y los mezcla con la banda
sonora obtenida en Mininova... hasta títulos de
crédito le ha puesto el muy Freak.
Pero que tenga en cuenta
que le enseñé yo el juego de Myst allá
por el Año de García de 1997...
—En ese mismo año se sacó
Riven— puntualiza.
Es que yo voy con más que un poco de retraso. Menos mal que
Alvarete pronto me alcanza, jeje... Durante mucho tiempo creyó
equivocadamente que yo tenía dominadas y ocultas todas las claves del
juego.
— Ya se lo he enviado a Juan.
— ¿Y qué te ha dicho? ¿"Penas, me descubro ante tí"?
— Mm... No. No es su estilo.
Visiten, y comenten, por favor, su canal de YouTube,
primer canal televisivo de la familia.
Estoy estos días intentando poner orden en el
aluvión de trabajos de comentario de texto que me caen a final
de curso: aunque se supone que son trabajos de evaluación
continua las primeras semanas casi nadie me entrega nada; luego se
acelera el ritmo, en mayo ya caigo bajo una lluvia de trabajos las
últimas semanas de clase, y por estas fechas se ponen las pilas
encima los que no han entregado nada en todo el año, y
contribuyen a la inundación con sus esfuerzos de última
hora.
Encima, no les pongo fecha fija (sólo fechas deseables)
y les dejo hasta justo antes de la entrega de actas para que terminen
de entregarme trabajos... con lo cual van y lo hacen, todo sea por
evitar el examen, que es la otra opción, universalmente
aborrecida.
Me dice mi Patronio que no debería actuar así: que
debería ponerles fecha fija y punto, flagelar a los alumnos un
poco más, y no darles tantos detalles sobre las notas, que
sólo causa confusión y que me discutan si les parece bien
o mal o mucho o poco. Que rinde mucho más ir de profe
faraónico e inaccesible en su catafalco, me
dicen—limitarse a sacar una breve lista de notas sin
explicaciones, y poner una fecha y hora límite para la entrega
de trabajos.
Hasta algún alumno me lo ha sugerido de hecho, que sería
mucho mejor ponerles límites antes—para que se pongan las
pilas desde el principio, o den por perdida la asignatura ya al mes de
empezarla. Y yo que creía que la gente agradecía esto de
tener márgenes de maniobra...
Pues igual el año que viene todo a fecha fija, y junio
despejado. Por lo menos no me han enviado a la selectividad, crucemos
los dedos...
Esta es una película de la tradición solidaria gay—ya
se sabe, Dios los cría y ellos se juntan, como hombre y mujer.
Así tenemos a Benjamin Britten interesado en hacer óperas
sobre obras de Henry James o de Melville: Billy Budd, una de marineros pero
sin ballenas, con
libreto de E. M. Forster, y cantada por Peter Pears. O aquí
en Gods and Monsters tenemos
a Ian McKellen, que hace tiempo dejó el armario (si es que
jamás examinó sus interioridades) interpretando a James
Whale, adaptado por Bill Condon (—que ostras qué nombre el de
este hombre, en español—), y sobre una novela de Christopher
Bram, vamos, que entre todos deben ser medio lobby gay. Aunque la
historia
termina con Brendan Fraser como padre de familia, y empieza con Mary
Shelley que tampoco era gay, o con el monstruo de Frankenstein, que
como todo el mundo
sabe era heterosexual vocacional—vamos, si hasta Whale se
molestó en buscarle novia. De eso va la peli también, vamos—que a
fin de cuentas los gays están rodeados, son minoría vista con
suspicacia, y hay
sus muchas dificultades de encaje en la sociedad heterosexual, cuando
no
persecuciones de esas típicas de la horda de labriegos con
horcas y guadañas y horcas de las otras corriendo tras el
monstruo para emplumarlo o empalarlo o sacarlo del armario o meterlo en
él o lo que juzguen oportuno. Da gusto ver una
película tan cuidada hecha por semejante equipo, y
merecía sin duda varios oscars, empezando por el de McKellen
tremebundo como Whale, viejo gay retirado ya de la vida loca pero
aún arriesgando a su manera, y siguiendo por el director (que de hecho
se llevó un oscar como guionista adaptador), por el fotógrafo, por el
maquillaje, ambientación.... vamos, que hay que verla por gusto.
Especialmente divertidas son las escenas que juegan a recrear el rodaje
de La Novia de Frankenstein,
o los versionados de la Frankenstein
original, con Whale/McKellen como monstruo...
película metafílmica pues, para vocacionales de las
de terror clásico, ese género que ya en los
años 50 daba risa, como le da al propio Whale aquí. Y su
criada,
Lynn Redgrave, qué maravilla de actuación,
haciéndole asquillos a los vicios de su patrón,
debería casarse con ella,
que le quedase la casa. Total, con el joven jardinero Boone (Brendan
Fraser) no
liga, que es hetero-duro: y éste es el centro de la
película, la
relación entre un viejo gay artístico (Whale/McKellen) y
un viril homófobo (Brendan
Fraser/Boone) que se sienten atraídos mutuamente aunque no
precisamente de la
misma manera. Tiene sus momentos-denuncia, naturalmente, con
divertidas parodias de los prejuicios homófobos del
público de a pie. Otras
veces en cambio parece que se les cae demasiado la baba conjuntamente a
Whale, McKellen, Condon y Bram juntos, cuando ponen al joven cachas
hetero en situación de vulnerabilidad erótica frente a
McKellen—recuerdan estas escenas ("ay cámbiate la ropa,
que te has mojado, huy, no tengo pantalón de pijama para
prestarte", etc.) a comedias heterosexuales parecidas, con la
tía buena
artificialmente exhibida, o más exactamente, a alguna
película machota sobre una lesbiana que está
buenísima y que hay que convertirla al sexo del bueno. Vamos,
que el equipo no se
corta de ensoñaciones gayescas, reubicando al macizo jardinero
Boone fantasiosamente en un promiscuo paraíso de orgía
piscinera, o poniéndolo en situación casi casi de sufrir
agresiones sadomasoquistas, en cueros y con una máscara de gas
puesta, con fálicos tubos colgando... Allí el white
Whale de la
película no se puede reprimir y ya le salta encima al
jardinero a meterle mano ("ups, le ruego me perdone usted").
Allí ya
no se sabe quién fantasea, una fantasía colaborativa
quizá, pero va sugerida con la fea máscara el tema ese
del sado peligroso, y hasta eso que hacen los gays ingleses de cortarse
la respiración y medio asfixiarse para disfrutar
más—eso no es sexo seguro, Bill. La máscara que le
pone Whale al jardinero le ponía a Whale porque le recordaba las
trincheras de la Primera Guerra Mundial, donde aparte de las cartas a
la novia había todo un universo gay subterráneo entre
sacos terreros—que le pregunten a
Wilfrid Owen y Pat Barker. A esos recuerdos regresa Whale cada vez
más
frecuentemente, por disfunciones y colapsos cerebrales, que sirven de
excusa focalizadora para bonitos flashbacks—Aunque le
criticaría
yo aquí al decorador que las trincheras están demasiado
limpias y nuevas. En fin, en cualquier caso es inverosímil que
el
homófobo semidesnudo se deje meter la máscara de gas por
el
peligroso vejete—aquí desbarra un poco la
fantasía. E incluso es inverosímil, también, que
se preste a
acompañarlo a la fiesta de Hollywood como un equívoco
amante; eso
está out of character después
de los gritos que le había echado a Whale por mirarlo lujuriosamente, y
pertenece como digo a la fantasía ésta gay de
"ójala los pudiésemos convencer, a estos estrechos de heterosexuales,
ójala les
pudiésemos cambiar el cerebro", un poco como lo de convertir
lesbianas macizas a base de besazos viriles y castigadores, vamos...
Este Whale, deseoso de acabar su vida ya, por sus problemas
neuronales, quería terminarla en un espasmo orgiástico y
un regreso simbólico a la trinchera, mientras es estrangulado por su
bello jardinero. Cosa que no consigue, y mira que se esfuerza. Me
parece una relación
ésa menos recomendable que la otra escena que comparten de "vive y deja
vivir"
mientras se fuman un puro juntos. Bueno, dos puros, guardemos las
distancias, que con el simbolismo púrico ya va servido Condon. En
cualquier caso la película es tristemente
realista cuando Whale recurre a ahogarse en su piscina gay, a falta de
muerte más dulce. Y después de pescarlo lo vuelven a
echar al agua, el buen jardinero y el ama de llaves, para no involucrar
al Boone
que en efecto es ficticio y así se libra de salir en la Historia. Flota
Whale casi con gracia y abandono, pero... Al
parecer la nota de suicidio de Whale era también más
pesimista en la realidad que en la película. De esta experiencia el
jardinero parece
sacar la conclusión de buscarse vida de pareja (hétero) en lugar de la
vida promiscua y hetaira que llevaba hasta entonces. Se casa y hace un
niño en vez de un monstruo—no sé si se desprende todo esto de
la relación con Whale, realmente. Sí le había quedado claro eso de que no es bueno que el hombre esté solo,
pero igual más bien aprende
de la novia que se echaba Frankenstein. Pues insistamos que en cuanto
al monstruo (a quien termina imitando a solas por la noche el jardinero
Brendan/Boone), si bien es buena alegoría del perseguido, y de
reproducciones sin mujeres, no es para nada gay: es feo,
romántico y heterosexual. No me acaba de convencer el final para
una película de gays militantes—por lo menos no para una alegre.
Cierto también que un gay viejo y enfermo y sin pareja es con
frecuencia un gay triste; la película hace lo que puede por
endulzarlo, pero al fin y al cabo culmina en un suicidio, y la
expresión sweet suicide sólo
me suena de aquella canción de Patti Smith.
Gods and Monsters. Dir.
Bill Condon. Screenplay by Bill Condon, based on Christopher Bram's
novel Father of Frankenstein. Cast: Ian McKellen, Brendan Fraser, Lynn
Redgrave, Lolita Davidovich, David Dukes, Kevin J. O'Connor. Regent
Entertainment, 1998. Spanish DVD: Dioses y monstruos. Madrid: Columbia
Tristar Home Video, 1999.* (Oscar for best adapted screenplay).
Autoescaneo
Tenía el escaner changao, con lo cual he inundado la red menos
de lo que habría querido con materiales viejos,
analógicos, escaneados, y vigesimonónicos. Pero
volveré a la carga cuando tenga uno bueno, que este lo
partí no sé cómo, y escanea todo
agrietado—aunque Leonard Cohen dice que por las grietas es por
donde entra la luz. Entretanto, por lo menos, he conseguido que
vuelva a funcionar con un ordenador más viejo (con el mío
de ahora no se entiende) y aquí va mi autoescaneo de hoy, un
retrato del autor del Año de García de 1982—cuando
"paraba" en el Colegio Mayor Cerbuna, y cuando los usuarios de Internet
se estaban dedicando más a nacer que a otra cosa, supongo. Por
entonces debió comprar mi padre el primer Spectrum de la
historia...
A través de Reflexiones
e Irreflexiones
llego a este sitio donde cogen tus fotos de FlickR y te las analizan un
tanto; es como dicen "a high-level overview of any Flickr member's
public profile and recent and most interesting photos." Y se genera
casi una página personal tuya automáticamente: ésta
es la mía.
Supuestamente con mis fotos más populares, interesantes,
"mejores", etc. Cada vez más veremos por la red estas versiones
robotizadas de nuestras webs—cuanto más abundemos por
sitios sociales de éstos, tanto más, supongo. Compruebo
desconsolado que al parecer nadie me ha pillado aún ninguna foto
para su uso, y mira que las hay buenas. Últimamente lo bueno
abunda demasiado. Lo excelente, poco—como siempre.
Se han convocado elecciones a nuestro Consejo de
Departamento,
para renovar a aquellos representantes que lo sean de alguien (y no se
representen a sí mismos, como es mi caso, playing myself).
Y de la convocatoria se desprende que este departamento tiene un censo
teórico de 6372 estudiantes. No está mal,
¿eh? Con
menos se apaña más de una pequeña
universidad. El
consejo consta de 92 miembros, de los cuales el sector mayoritario son
los 65 profesores funcionarios y/o doctores. Representantes de
estudiantes sólo hay 15, menos de la mitad de los que
hubieran
tenido antes de la LOU. Así que tocan a un representante
para
cada 424 estudiantes máomeno.
Pero aún están peor representados los estudiantes
de lo
que parece, porque en los últimos años no
recuerdo haber
visto jamás a un solo representante de estudiantes en los
Consejos de Departamento.
Aquellos tiempos reivindicativos de los estudiantes (y manipulativos,
que de todo había, en un sentido y otro) han pasado a la
historia. Es mucho más prudente al parecer para un
estudiante (o
más cómodo, no sé, seguramente
también) ni
aparecer por estos sitios tan comprometidos y tan poco agradecidos.
Así, que los 3672, no se molesten ni en ir a votar. Porque
casi
les digo desde aquí, y ójala me equivoque, que si
eligen
algún representante, no lo vamos a ver ocupar su
"escaño"
en ningún momento. Pues es lástima, porque
sería
toda una iniciación a la política y sus
triquiñuelas, altamente formativa.
Por otra parte, hay que notar un mal que aqueja a las representaciones
en todos estos órganos y organillos. Al no haber partidos ni
programas ni proyectos hablados, cada representante, una vez resulta
elegido, es más bien una muestra qu un representante. Quiero
decir que la opinión de un estudiante es sin duda la
opinión de un estudiante, pero no la de los demás
estudiantes. No existe ni amago de comunicación de los
representantes con los representados, o de informe sobre su
actuación, ni nada de nada. Por supuesto, cómo va
a
existir en este caso si ni aparecen—pero es que algo parecido
pasa en la Junta de Facultad. A instancia mía se
incluyó
en la normativa un punto que decía que los representantes
establecerían canales de información y contacto
con sus
representados—pero el único que hay es cuando un
representado le pide algo a un representante. Ya sabemos que hoy hay
blogs, foros, listas de email... pero al parecer sólo se
emplean
para frikadas. Por no poner, en la Facultad ni siquiera ponen en la red
las actas, y eso que son totalmente inocuas y "mundo
perfecto"—cuánto menos ningún debate
real de los
que haya. Si los hay, que a veces parece que me los invente yo todos.
Me
dice Fer en un comentario:
Yo
creo recordar que
hubo un grupo de estudiantes hace unos años que estaban en
Junta
de Facultad y tenían una web o un blog. Yo conocí
a uno
de los del grupo y, por la chapa me me dio en su momento, me
pareció que sus intenciones eran buenas. Pero fueron
desapareciendo de escena y como quedaron pocos parece ser que
les
iba grande...
—Y ciertamente, los había, y aún los
hay (otros) si
no me equivoco, aunque son otros. La candidatura única de
estudiantes que se
presentó tiene este blog: e.d.u.
-
Filosofía y Letras.
Que aunque tampoco está muy activo, debe ser por el ambiente
general, que no da más de sí. En todo caso aclaro
que lo
de los representantes de estudiantes que no cumplen lo decía
yo
únicamente por nuestro Consejo de Departamento. En la Junta
de
Facultad, o en el Consejo de Gobierno, como ni he ido nunca ni tengo
información al respecto, pues no tengo ni idea de
cómo va
la cosa.
Esta es la pinta que tiene una autobúsqueda mía
en Kartoo.
Un mapa neuronal de nuestras actividades en la red, supongo. Pero
parcial, parcial. Y a veces también trabajamos sin
red—hop.
Preferencias exclusivas Hoy ha habido reunión de la comisión
de Postgrado,
donde se cambia la presidencia de la Dra. Herrero por la del Dr. Plo.
Pues enhorabuena, y que Vd. la presida bien. Pero ojillo, que yo
también la presidí esta comisión
durante
años, el siglo pasado, y ahora ni me autorizan a dirigir
tesis
en el programa de postgrado.
Bien, pues en la reunión no se tenía o
no se quería tener noticia de
este
escrito contra nuestra exclusión del postgrado, y
eso que lo habíamos entregado con sello de entrada
dirigido a tres de los asistentes. (Luego resulta que algunos
sí
sabían de él). Pero no se quería
contestar—y
de hecho en eso han quedado la presidenta de la comisión,
Dra. Herrero, y la directora del postgrado, Dra. Onega: en que no se
pensaba darnos ninguna contestación por escrito. Y cuando
hemos
pedido que se hiciese constar en acta que no se pensaba dar ninguna
contestación por escrito, también nos han dicho
que
nanay, que no constaría.
(¡¡!!—Aunque eso habrá que
verlo. Porque
aún estamos obligados a seguir los procedimientos
administrativos, me parece).
Sin embargo el nuevo director, Dr. Guillén, ha dicho que
haría una consulta al (también nuevo) rectorado
sobre
este tema que quedó mal resuelto y sin respuesta el
año
pasado.
La Dra. Onega nos ha explicado (pero sin querer poner su
explicación por escrito) que los durísimos
criterios de
la ANECA impiden que participe en los programas de doctorado de calidad
nadie que no pertenezca a un equipo de investigación
financiado.
El año pasado, nos ha explicado la Dra. Herrero (pero
también sin quererlo poner por escrito), como los
muñidores del postgrado "no entendían" que el
Rector
hubiese declarado contrario a derecho esto de excluir a funcionarios de
carrera de la docencia por el hecho de no pertenecer a sus equipos de
investigación, hicieron una consulta al Secretario de la
Universidad. Respuesta que no nos consta, porque tampoco está puesta
por escrito, y sin embargo surten efecto estos
oráculos cuando interesa...
Pues les contestó, así improvisando, el
Secretario (nos dicen) como
sigue: que
podría entenderse que si era contrario a derecho el utilizar
la
pertenencia a grupos de investigación como criterio
EXCLUYENTE, en
cambio igual colaba
(el término es mío) utilizar esa pertenencia como
criterio
PREFERENTE: es decir—que se da la PREFERENCIA a los
que
pertenecen a los grupos, y se excluye a los demás. Y listo.
¿Ven qué
fácil es interpretar lo que nos conviene? En cambio la
resolución del
Rector, que esa sí está escrita,"no
se entiende".
Esta interpretación tergiversadora y prestidigitadora, que
se le
atribuye al Secretario, deja la resolución del Rector en
letra muerta.
Así que le
gustó a la coordinadora, a la presidenta de postgrado y
dirección, o la encontraron práctica, y entonces,
PREFERENCIA
EXCLUYENTE que te
casco—y se vuelve a utilizar este criterio "preferente" como
único
determinante, contra la letra y contra el espíritu de la
resolución del rectorado. Que es lo
único que
hay como resolución por escrito al respecto.
O sea, que ya puedo tener trienios, quinquenios,
sexenios o libros o lo que quiera: el único criterio que va
a misa
aquí—pero que no me sienta excluido, por
favor—sigue
siendo la pertenencia a los equipos de catedráticos y
adláteres, o sea, el criterio que el Rector
declaró ilegal.
A este nivel de prestidigitación
lingüistica estamos... y es que aquí hay
gente que ha
leído a Orwell—o mejor dicho, a
Napoleon—con provecho:
"Todos
los animales son iguales,
pero algunos son más iguales que otros".
A esos, démosles la PREFERENCIA. Los demás
quedarán automáticamente excluidos, si
no
han tenido la prudencia de excluirse a sí mismos de
antemano, como se espera de ellos.
... y criterios sin
criterio
Una cierta clarificación de criterios sí ha
salido de la
reunión de hoy, sin embargo: la Dra. Onega ha
declarado
que hace suyos los criterios de calidad de la ANECA,
adaptándose
a los nuevos tiempos, y ateniéndose a lo que le pidan: su
criterio de lo que es calidad no es determinado por su cerebro y
juicio, sino por la ANECA, al menos entendida a su manera (que
llamaremos ANECA/Onega): la medida de la
calidad no es (por ejemplo) obtener resultados de
investigación, hacer
publicaciones, obtener sexenios de evaluación positiva,
etc.:
sino que la medida única y exclusiva de calidad y excelencia
es "tener un proyecto vivo
de investigación" (vivo
quiere decir subvencionado por organismos oficiales, en el lingo
Newspeak éste). Todo otro criterio sobra o no cuenta. Ah,
no:
también dirigir tesis es criterio—claro, porque
ese es
otro que yo no cumplo. Si no se me admite al programa de postgrado, es
cierto que mal podré dirigir ninguna tesis.
Yo he observado que parece existir entonces una ligera
confusión
de criterios: si los criterios que el Rectorado declara abusivos y
contrarios a derecho son por el contrario exigencias mínimas
para la ANECA.... aquí hay un desencuentro o algo que no
casa,
¿no? Por no mencionar los Estatutos de la Universidad de
Zaragoza, que dicen en su artículo 119 que el fomento de la
investigación en grupos es deseable, pero jamás
obligatorio, y que "La pertenencia a grupos no podrá ser
requisito absoluto o excluyente de adjudicación de recursos"
dinerarios—¡cuánto menos, supone uno de
adjudicación de docencia en un segundo ciclo, o de
habilitación para dirigir tesis doctorales!
La explicación de la Dra. Onega es que el Rectorado no se
entera
de los nuevos vientos que soplan y nuevos tiempos que corren, y de
ahí que se le pongan objeciones a su proceder, al menos con
la
boca pequeña.
La Dra. Onega, desde luego, lo tiene claro y ha hecho una
declaración muy explícita al respecto,
diciéndome que yo estaba anclado
en los años 80, y que ella es el futuro. "¿No ves que no
tienes Calidad, JoseAngel?" —Aunque ha
reconocido que igual
la ANECA se cae con todo el equipo próximamente, pues sus
criterios durísimos
tampoco son
universalmente aplaudidos... —y entonces supongo que si llega
otro viraje y patinazo ministerial, ella cambiará de
criterio súbitamente, al desaparecer la
fuente de las instrucciones y del criterio. Y todo el departamento en
fila india
detrás.
¿Así que ahora la Universidad debe aparcar su
criterio experto, y
plegarse al que ya le viene dado por los dictámenes de la
ANECA/Onega, y orientarse
exclusivamente por las directrices que le lleguen de esta
agencia—aun cuando lleguen como mercancías
averiadas?
Hombre, faltaría más. Pues todos los
que apoyan esta manera de actuar,
asintiendo en silencio, también están
haciendo una cierta dejación de criterio,
permítanme que les diga.
Conmigo que no cuenten para estas dejaciones de criterio. Yo, por el
contrario, he manifestado hoy también muy claramente mi
desacuerdo con la calidad entendida de
esa manera, o reducida al absurdo de esa manera: hay muchos otros
indicios y criterios posibles de calidad. Y, en cualquier caso, para
determinar qué es calidad y qué no lo es, me
atendré a mi
criterio, que
para eso soy Doctor, a lo que yo vea relevante en la realidad
multiforme, y no a las instrucciones que me manden
cuadriculadas en un impreso inspirado por el proyectista ministerial de
turno.
Qué se fizo de la ministra Sansegundo. Las Pilares del
Castillo, qué se fizieron...
Dó son los libros blancos de antaño. Y aquellos
proyectos chapados que traían...
Nuestro
Decano deja el puesto, llamado a nuevos cargos unipersonales (se supone
que voluntariamente). Nos
comunican a los profesores de la Facultad de Filosofía y
Letras:
Finalizado
el plazo de presentación de candidaturas para la
elección de Decano y
no habiéndose presentado ninguna, la Junta Electoral del
Centro, en
aplicación del Reglamento de la Facultad de
Filosofía y Letras,
proclama elegibles a todos los profesores doctores pertenecientes a los
cuerpos docentes universitarios adscritos al Centro, salvo aquellos que
renuncien expresamente y por escrito* ante la Junta Electoral de Centro
en el plazo establecido, que finaliza el 30 de mayo a las 14 horas.
Así
que no habiendo candidatos, me veo nombrado candidato, yo y todos los
demás. Aunque por la presente renuncio (y lo haré
también *según modelo
que pueden recoger en Secretaría).
Por prudencia renunciaré,
oigan. Porque al Decano lo elige la Junta de Facultad, elegida hace
unos días (también sin candidatos). Y
está claro que de la Junta de
electos ninguno es candidato (voluntario) a Decano, aunque ahora ya lo
son todos los no que no renuncien.
Así que no siendo ninguno candidato—igual
querrían
vengarse eligiendo a algún tercero, no sea que les toque a
ellos.
Uno
se pregunta—¿Por qué no hay voluntarios
para presidir esta antigua y
augusta Casa? ¿Al menos de entre los que han sido elegidos
para la
Junta de Facultad, qué menos? Una
interpretación popular es que es algo
así hecho por elegancia, por dejar pasar a los
demás y falta de ganas
de aparentar querer nada.
Aunque estudiando el ambiente, casi
duda uno de que de un Decano nombrado por obligación, por
electores que
lo son sin desearlo, vaya a salir el nuevo Cincinato...
Abscondita
Sapientia
es un juego de ingenio extremadamente friki que me ha
enseñado
Álvaro—también lo ha recomendado en su
foro
de D'ni (ya os digo que está frikifriki la cosa).
Él
ha llegado hasta el nivel 16 con la ayuda del tutorial: yo creo que no
paso del nivel uno.
Yo siempre en el primer nivel de tantas cosas.
Y eso que me despedía de mi curso de crítica y
teoría literaria enfatizando lo imprescindible que es hoy en
día la alfabetización informática, o cyberliteracy...
En el día de
la fecha
redactamos este escrito sobre el tema de siempre: nuestra
estúpida exclusión del postgrado, por pacto
previo, o
férrea y marcial disciplina, de un grupo de
catedráticos
y adláteres—grupo de investigación y de
apoyo mutuo.
Remitentes:
Dres. José Ángel García Landa, Beatriz
Penas
Ibáñez (Departamento de Filología
Inglesa y
Alemana).
Destinatario: Sra.
Presidenta de la Comisión de
Postgrado del Departamento de Filología Inglesa y Alemana
Asunto:
Petición de docencia en el postgrado de
Estudios
Ingleses y de inclusión en su Doctorado conforme a derecho.
Fecha: 21/5/2008
Sra. Presidenta de la Comisión de Postgrado del Departamento
de Filología Inglesa y Alemana:
En la memoria del Doctorado del postgrado en Estudios Ingleses
publicada por la Universidad de Zaragoza http://www.unizar.es/departamentos/filologia_inglesa/
se definen así los requisitos y características
del
profesorado encargado de su impartición y de la
dirección
de tesis:
"Con
carácter general, para ser profesor del
Doctorado
perteneciente al Programa de Postgrado en Estudios Ingleses se requiere
un mínimo de cinco años de experiencia docente
universitaria en el campo de los estudios ingleses, además
de un
currículo docente e investigador adecuado y suficientemente
relevante en dicho campo. Los profesores responsables de la
dirección de tesis serán Doctores en
Filología
Inglesa (o equivalentes), con capacidad para dirigir tesis
según
la normativa vigente en la Universidad de Zaragoza (un sexenio de
investigación positivo como mínimo) y con una
trayectoria
de investigación que se adecue a las líneas, los
objetivos y la orientación académica del Programa
de
Doctorado."
Estas líneas han sido definidas como sigue en esa misma
memoria:
"tres grandes
campos: la literatura moderna y
contemporánea en lengua inglesa; la cultura y el cine en los
países de habla inglesa; y el análisis
retórico
intercultural del discurso académico en lengua inglesa y su
impacto en la construcción y difusión del
conocimiento
científico. Estas tres áreas corresponden a tres
líneas punteras de investigación del Departamento
de
Filología Inglesa y Alemana, desarrolladas por tres de los
equipos de investigación actualmente existentes, reconocidos
tanto a nivel nacional como autonómico, y que
serán
responsables de la docencia del Programa de Postgrado en su conjunto."
Se observa en este párrafo la insinuación de que
únicamente los miembros de los tres equipos mencionados
podrán ser profesores en el postgrado y
Doctorado—y a este
planteamiento se atiene la lista efectiva de profesores incluidos,
únicamente los pertenecientes a esos equipos.
Este requisito fue declarado contrario a derecho por el Rector en sus
resoluciones de fecha 22/12/06 (relativa al Doctorado) y de 14-5-2007
(relativa al postgrado) El mismo Departamento, en consejo de fecha
15/2/07 modificó su memoria de doctorado para suprimir (al
menos
en apariencia) estos requisitos abusivos que como vemos no han
desaparecido de hecho. (ANEXO I: Resoluciones y acta del Consejo de
Departamento).
La decisión del Rectorado iba determinada por el hecho de
que
existen profesores habilitados por la normativa de la Universidad de
Zaragoza para la participación en programas de Doctorado,
que
además cumplen el requisito académicamente
comprensible
de trabajar en estas líneas—y que de hecho han
compartido
muchas publicaciones con los miembros de estos equipos en dichas
líneas de investigación. Lo que el Rectorado
consideró abusivo es la exigencia de que se pertenezca a
unos
equipos de investigación determinados—criterio que
como se
ve es el único que nos excluye, antes como ahora.
Solicitamos que la coordinadora del programa, la Dra. Onega, junto con
los demás profesores del programa, revisen sus criterios
para
ajustarlos a las resoluciones del Rectorado mencionadas, y que nos
incluyan entre los profesores del postgrado, ya que cumplimos todos los
requisitos exigibles y hemos expresado reiteradamente nuestra voluntad
de participar en este programa.
En concreto, la Dra. Penas solicita impartir docencia en la asignatura
de "Alternativas al Canon", y el Dr. García Landa en la
asignatura "La representación: formas, métodos y
problemas".
Pedimos por tanto que el turno de elección de docencia en
asignaturas de postgrado por parte del profesorado de este departamento
no se interrumpa al llegar a nosotros, tal como viene sucediendo desde
la entrada en vigor de este programa, y que no seamos objeto de un
acoso administrativo y laboral siempre injustificable, pero
aún
más en este caso en el que ya existen dos resoluciones del
Rectorado al respecto.
Exigimos que, de no atenderse a nuestra petición, la
coordinadora del programa proporcione una explicación
razonada y
académicamente coherente de los motivos de nuestra
exclusión. Queremos hacer notar que este asunto
quedó mal
resuelto el curso pasado, lo cual motivó que fuese sometido
a
recurso contencioso administrativo, proceso que se va a ver en Juzgado
Contencioso/Administrativo nº 3 de Zaragoza el 6/5/2009. A
este
proceso judicial tenemos intención de aportar la respuesta
que
den a este escrito la coordinadora del Postgrado o el Consejo de
Departamento.
Aunque la coordinadora no puede tener dudas sobre la existencia de
abundantes publicaciones de Calidad Reconocida en nuestros
currícula, y en las líneas maestras del programa,
gustosamente los ponemos a su disposición, así
como a la
disposición de las comisiones relevantes. (ANEXO 2:
Currícula). Después de tantos años
trabajando en
el mismo departamento, asistiendo a los mismos congresos y publicando
en los mismos libros, y una vez se nos apliquen igualitariamente los
criterios de cuerpo y antigüedad que rigen
férreamente en
la elección de docencia para los demás
profesores, puede
constarle perfectamente nuestra mayor idoneidad que la de otros
profesores actualmente participantes en este programa. Esto es, si se
emplean criterios objetivos y ecuánimes, los
únicos
válidos en la Administración Pública.
Protestamos una vez más enérgicamente por el
maltrato
recibido y por la falta de voluntad general para solucionarlo.
Enviamos este escrito, además de a la Dra. Onega, al
Director
del Departamento de Filología Inglesa y Alemana, y a las dos
comisiones competentes de la Universidad, la de Postgrado y la de
Doctorado, esperando que alguna de estas instancias ampare nuestra
petición en este asunto que ya debería estar
más
que resuelto para la Universidad.
Zaragoza, 21 de mayo de 2008
José Angel García
Landa
Beatriz Penas
Ibáñez
Es de notar
que en
ningún punto de la cadena de profesores, Gran Cadena del Ser
en
la que se elige docencia por turno de jerarquía y
antigüedad, nadie disputa la docencia a nadie de mayor
antigüedad en el puesto—excepto en lo que se refiere
a
nuestro caso: ahí hay consigna de barra libre, y voto masivo
en
contra nuestra. Al igual que hay consigna (consigna jamás
mentada, entiéndanme—es que no es preciso ni
hacerlo) de
no cuestionar la precedencia jerárquica en ningún caso sino en
éste que ha sido señalado por los
catedráticos.
Y si es posible, se nos echa además en cara que pedimos
estas
asignaturas sólo porque somos más antiguos, y no
porque
tenemos mayor currículum—que
lo tenemos.
O incluso se dice, y se hace constar en acta, con el visto bueno de la
Dirección del departamento, que no somos asignables para la
docencia en un máster de "Estudios textuales y culturales en
lengua inglesa" ni somos especialistas en estas materias,
cágate
lorito.
O, viceversa, que como no hemos sido admitidos al
postgrado así porque no, nuestras líneas
de
investigación (las nuestras y sólo las nuestras)
no son
relevantes para este postgrado. Cuya coherencia académica y
disciplinaria exige que se vea integrado únicamente por
especialistas en narrativa inglesa, en cine, y en la función
metadiscursiva del discurso académico—como quien
dice un
cóctel de patatas, coca cola y chanel 5.
¿A esto, cómo se le llama?
¿Hipocresía, quizá? ¿O la
conjura de los disciplinados?
PS (5 de junio):
Al igual que hicieron la Dra. Onega y la presidenta de la
comisión de postgrado, Dra. Herrero, el director del
departamento, Dr. Guillén, decide en el Consejo de hoy ignorar
el escrito que le habíamos dirigido, y no darle trámite,
alegando que es el mismo asunto de siempre y que seguimos a la espera
de una respuesta más clara del Rectorado, o de la
resolución judicial. Así que no se elaborará, como
pedíamos, ningún informe dando razón de por
qué (según declara la Dra. Onega) no somos especialistas
capacitados para impartir docencia en postgrado, ni hacemos una
solicitud de docencia coherente. El director ha intentado escurrirse,
no diciendo ni que sí ni que no ni todo lo contrario—sin
querer que constase en acta ni siquiera su negativa a elaborar ese
informe o a contestarnos—vamos, ni siquiera lo que acababa de
decir. Para que no quede ni rastro administrativo de nuestra solicitud.
Ante eso, pido que se incluya en el acta este texto, en la
sección de Ruegos y Preguntas:
"Ruego
conste en acta mi pregunta a la Dirección sobre el
informe solicitado en escrito de fecha 21/5/2008 pidiendo que se
dé una justificación académicamente coherente de
nuestra exclusión del postgrado (de la Dra. Penas y mía)
y de las palabras de la Coordinadora del Postgrado en el Acta 8 de la
Comisión de Postgraod aduciendo que "no somos especialistas" en
esas materias—un criterio supuestamente experto que nos excluye.
Ruego conste asimismo mi protesta ante la negativa de la
Dirección a tratar esta cuestión o elaborar dicho
informe, así como ante las evasivas de la Dirección para
evitar que haya siquiera mención de su postura en el acta de
esta u otra sesión del Consejo de Departamento."
Una actitud que me ha parecido inaudita—adjetivo
éste que ha molestado al Director, al parecer. Más nos
molestan a otros que se den semejantes actitudes inauditas por parte de
esta dirección, y de la anterior, y de la anterior, todas
sumisas a los dictados e instrucciones de la Dra. Onega—pues
estas medidas de acoso administrativo a quienes exigen que se respeten
sus derechos y se les trate con equidad tienen efectos muy negativos
sobre nuestro trabajo y sobre la atmósfera que se respira en
nuestro departamento.
Aclaremos, por fin, para terminar, que el asunto sometido a juicio es
la asignación de docencia del año pasado. Y que ahora
protestamos por la asignación de docencia para el año que
viene, que promete seguir exactamente los mismos criterios.
Observo también que en
el directorio de Google
está la bibliografía en primer lugar
(para
bibliografías de
literatura)... en primer lugar alfabético: claro, para eso
la titulé
astuta y alfabéticamente A
Bibliography of Literary
Theory, Criticism, and
Philology. Pero oigan: en la clasificación por
PageRank está la quinta, cosa que (si
Google no es un bluff) tampoco es moco de pavo: la primera
está la de la MLA,
cómo no, la segunda una de la Universidad de Georgetown.
Pero es que
son muchos contra uno, muchísimos,
vaya. La tercera y la cuarta de la lista, en cambio, son
pesos pluma comparados con la mía.
Después
de jubilarse como maestro, mi padre se está dedicando a
repensar la
manera de enseñar a leer y a contar a los más
pequeños. Se inventó un
sistema para aprender a leer rápidamente con letras
mayúsculas a la vez
que juegan los niños con cubos; y ahora enseña a
los pequeños a
escribir números y a contar con estos ejercicios de
matemáticas que
acabo de poner en la red: Números
para niños.
Pero cuidado: es para que un mayor se lo mire primero cuidadosamente, y
luego guíe al niño mientras los hace. Como toda
buena educación, ésta
requiere atención personalizada.
– En Babel's Dawn, a cuenta de este
artículo
sobre la evolución del lenguaje y sus bases
biológicas—en especial la evolución de
la laringe
en los homínidos:
Interesting
about the hyoid. Can we establish a sequence of hyoid bone evolution
for the different homo species? Are there any hyoid remains from Homo
Erectus, Homo habilis or the australopithecines? Can the evolution of
the larynx have something to do with the erect posture (no doubt it
has, but are there studies which try to reason to which extent)? So
many questions, sorry...
– En Mi
Literaturas, en la discusión sobre si
"¿Publicar es necesario?"
Creo que a estas
alturas
habría que reformular la pregunta, para extraer su
auténtica intención:
¿publicar en
papel, y vender esos libros, es necesario?
Parece que para unos
sí y para otros no. Pero para todos es deseable.
En
mi opinión, corriendo tras ese objeto de deseo,
más de uno se va a
dejar los cuartos (o invertir muchas horas, un número
desproporcionado,
para obtener pocos cuartos como la prueba de que se ha llegado a
algún
sitio).
Es
una manera como otras de engañarse a uno mismo. De ese
esfuerzo extra
invertido por los autores que se autoflagelan, los editores
harán su
agosto. Y un escaso agosto, que la competencia está fuerte.
(Me
recuerdan la importancia de
soñar y proponerse metas de superación personal,
como Pablo Coelho...):
Ah...
pero, ¿y cuando no se logra? Porque es muy bonito para los
optimistas
como Coelho proponerse metas muy altas, y soñar, etc., pero
luego
llegan los despertares, y si las metas eran muy altas resulta que la
mayoría se han quedado por el camino. Nos fijamos en los que
llegan,
pero a mí me llaman igualmente la atención los
demás. Y sobre todo,
como digo, el aspecto de zanahoria para nuestras vanidades que tiene
toda este juego de la literatura y la publicación.
Más de uno le labra
el campo entero al vecino, y al final ni siquiera se come la zanahoria. – Y en Tecnocidanos,
a cuenta de esos nuevos juegos de ordenador que hacen a la gente
colaborar en proyectos de investigación complejos haciendo
de curritos
mientras se entretienen matando marcianos o resolviendo
puzzles— "Ciencia
Tetris":
Bueno,
los jugadores serán en todo caso mano de obra barata
(gratuita) para el
proyecto de investigación, pagados en entretenimiento. O
igual una vez
plegada la proteína se publica el resultado con una lista de
firmantes
encabezada por el diseñador del programa y tres millones de
nombres
más. O igual se incluye sólo al que le
sonó la flauta... lo cual sería
injusto quizá con los demás. En todo caso
sí son maneras de coordinar
esfuerzos colectivos muy interesantes, y posibilitadas por la Red.
Aunque en medio de tanta cooperación, la idea misma de darle
el Nobel a
alguien va perdiendo sentido. Claro que aún están
a tiempo de premiar a
Cerf y a Berners-Lee, y a Brin y Page, y a unos cuantos más
que llevan
de retraso en este sentido.
Chanson d'Emmanuel Astier de la Vigerie ("Bernard") et
Anna
Marly. Bien que je mélange les paroles anglaises
(après tout, elle a
été écrite à Londres en
1943) je lui rends sa fin désabusée, en
supprimant les espérances futures ajoutées par
cet optimiste de Leonard
Cohen.
Les années
d'autrefois Chanson de Richard Cannavo et de Gérard
Jouannest, qui m'accompagne depuis... depuis...
Non, je ne m'en souviens plus. Depuis les
années d'autrefois.
Avec Juliette Gréco bien sûr.
Bardadrac
(2006) es una especie de autobiografía o blog o
cajón de sastre
escrito por Gérard Genette, que no tiene otra
autobiografía conocida, ni blog, ni quizá otro
cajón de
sastre. Consta de recuerdos, escenas, asociaciones, evocaciones de
sitios favoritos,
ideas que le rondan, notas sobre viajes y estancias, personas de su
vida,
aficiones, curiosidades, chistes, observaciones
irónicas sobre la gente, definiciones
paradójicas, a la
manera del Diccionario de Ideas
Recibidas o del Diccionario
del
Diablo... todo ordenado alfabéticamente a modo de
diccionario, o
quizá más bien desordenado
alfabéticamente, pues
la palabra que titula cada entrada y la ubica en el conjunto tiene a
veces una relación indirecta con su contenido: "de ses
entrées, on pourrait dire, comme l'auteur des Coches: 'Les
noms de mes chapitres n'en embrassent pas toujours la
matière;
souvent ils la dénotent seulement par quelque marque'. Reste
parfois, si l'on y tient, à deviner laquelle, et selon
quelle
figure". Bajo el signo de Montaigne (primer bloguero), pues, se coloca
este bric-à-brac mental, una
de esas obras light en las que los autores se relajan y se
dan rienda suelta.
Resulta de esta estructura alfabética un
curioso efecto de autobiografía simultánea, vida
vivida
en muchos tiempos a la vez, no lineal sino complejamente
anacrónica: lo cual es en muchos
sentidos más fiel a la verdad que otras estructuras
más
lineales. Los episodios se
suceden sin orden cronológico, es verdad, pero es que en
nuestra
vida sólo se suceden en orden cronológico la
primera vez.
Luego, todas las veces que volvemos a un episodio, un recuerdo, un
verano, una escena—(¿y para qué valen
aquéllos a los que no volvemos nunca?)—todas las
demás veces, digo, el orden es imprevisible y
caótico.
Cuántas veces habré estado yo este
año,
mentalmente, en la granja de los abuelos en Francia... Otro efecto de
experiencia auténtica revivida se produce con la
inclusión de ideas fijas, curiosidades, y aficiones. Nuestra
vida está repleta de estas cosas, que en una
autobiografía normal quedarían también
por los
márgenes, si la autobiografía se preciaba, o
desaparecerían para dejar sólo un trayecto de
crecimiento, trabajo, familia y amistades—sin las ideas,
paisajes
y observaciones que nos rondan la cabeza, y de las que está
tan
hecho el día a día y el momento a momento.
Así
empieza la entrada correspondiente a Bardadrac:
Bardadrac.
Par
ce vocable de sa façon, Jacqueline désignait un
sac aussi
vaste qu'informe, qu'elle traînait partout, au-dedans comme
au-dehors, et qui contenait trop de choses pour qu'elle pût
jamais y en trouver une seule. Mais la certitude trompeuse qu'elle y
était la rassurait, et le mot s'appliquait par
métonymie
à son improbable contenu, par métaphore a toute
espèce de désordre, et par extension
à l'univers
entier, environs compris. Il faisait tache d'huile, en extension, en
compréhension, en usage et en mention. Il devait rester dans
l'idiome de la famille, et même un peu du village. Je
souhaite
qu'il s'étende au-delà.
Pues aquí contribuiremos diciendo que la vida, y las obras
que a
ella se amoldan, como los blogs, son también un bardadraque
de
éstos. Los acarreamos a cuestas y sus contenidos reaparecen
y
vuelven a salir a la luz en orden impredecible.
Hay en este libro también, como se ve, mucha
semántica,
mucha reflexión estética y mucha calderilla
semiótica, curiosidades y excepciones que no han cabido en
los
libros de teoría crítica de Genette; a veces en
un tono
desenfadado, escéptico o menos serio, ironiza sobre la
profesión profesoral y la disciplinada disciplina, sobre
sí mismo, o sobre sus críticos, sus maestros y
sus
"admiradores". Me gusta esta anécdota sobre Roland Barthes:
en estos
mismos años setenta, al
acabar una larga defensa de tesis, antes de levantarse y salir de la
sala, rasga una hoja de papel y, a falta de papelera, deja los trozos
en la mesa del tribunal. Como yo aún no había
salido, me
pregunta una estudiante si puede recoger el precioso manuscrito. Le
contesto que desde luego yo no tengo ninguna autorización ni
para dar ni para negar nada, pero que puede en todo caso hacer como si
yo no estuviera allí. Recompone ella la hoja rasgada, y
constatamos juntos que —grado cero absoluto—
está
virgen de toda inscripción. La estudiante fetichista se
lleva
sin embargo esos fragmentos, que quizá un día
aparezcan
en alguna exposición realmente exhaustiva. Poco
después
le pregunto a RB la clave de este misterio. "Muy fácil", me
contesta: "no quería que viesen que no había
encontrado
nada digno de anotar en toda la sesión. Pero sin duda mejor
habría hecho llevándome esa página en
blanco."
Vamos, que la ausencia de huella sigue siendo una huella. (433).
También se compara el bardadrac a los platos culinarios
misceláneos, tipo zarzuela de pescado u olla podrida, donde
todo
cabe. Invita Genette asimismo a desarrollarlo mediante la lectura,
pues al texto acumulativo del autor se suman las propias asociaciones
del lector. Que tiene que traer algo de su parte si quiere sacar algo
en limpio también—al menos empatía.
A
mí no me es difícil empatizar con el libro
éste:
Genette siempre me ha parecido ameno aun escribiendo teoría
literaria (fue toda una revelación intelectual encontrarse
con
sus libros en los ochenta) y ahora muchas veces me he reído
a
carcajadas si es que con el humor socarrón se puede
reír
uno a carcajadas, y se puede.
También es un libro nostálgico, sin embargo, que
nos
lleva constantemente a sus recuerdos de infancia, esos que se vuelven
más insistentes con los años, a las casas que
hemos
perdido de vista, a los baños en el río con los
amigos, y
a los coches que teníamos el siglo pasado. Y los avatares de
la
profesión, las visitas internacionales, los
éxitos
críticos, aun en un personaje tan destacado como Genette,
quedan
como una curiosa ilusión, esfuerzos y ajetreos casi
insustanciales, dreams,
empty dreams,
que han pasado en un suspiro, vistos desde la atalaya
desengañada de la jubilación. La luz del verano
brilla
más en los recuerdos cuanto más atrás
nos
remontamos.
Escríbanse unas memorias parciales; divídanse en
secciones; únase esto a un batiburrillo de notas, divagaciones y
observaciones, mézclese con los
intertextos de hace años
que nos rondan por la cabeza. Extráiganse palabras clave
(clave
secreta, clave obvia, o no clave, para despistar) al azar, procurando
que las haya abundantes, comenzando por todas las letras del alfabeto.
Ordénese (desordénese)
alfabéticamente... y
bardadrac personal al canto. Y se verá que en la vida
llevamos a
cuestas un equipaje de recuerdos adquiridos al azar, por las
circunstancias, por los avatares de la vida y de la gente que nos ha
tocado al lado. Y que vuelven y vuelven a reaparecer, con una
lógica a la vez arbitraria e inflexible, porque no nos hemos
librado de todo eso, que es lo que nos iba haciendo y no lo
sabíamos, y nos enteramos ahora que (habiendo llegado al
final)
sabemos por fin quiénes íbamos a ser, y
quiénes
hemos sido.
Hoy nos llega al personal de la Universidad de Zaragoza
este mensaje:
Se comunica
que a las 12 h. de
hoy, miércoles, 14 de mayo, habrá una
concentración silenciosa de 1 minuto como
manifestación
de condena por el último atentado terrorista.
La
concentración se celebrará:
- Los centros del Campus
de la Plaza
de San Francisco se concentrarán en la parte trasera del
edificio Interfacultades, junto al estanque, - En el Campus
Río Ebro, el acto tendrá lugar en la Plaza de las
Ingenierías. - En el resto de
centros, la concentración se hará en la
puerta de cada uno.
Se invita a toda la
comunidad universitaria a sumarse a esta concentración.
También he visto otras convocatorias a concentraciones de
ayuntamientos, del Foro Ermua, etc.
Ya llevábamos varios años sin estas convocatorias
y
concentraciones: hace unos años, sin embargo, eran moneda
corriente estas concentraciones, y yo solía ir. Pero ya no
iré más, me parece. Me parece que me parece...
contraproducente. O, como poco, perfectamente inútil.
Ahora bien, me parece bien que la gente vaya si les ve alguna utilidad,
o si es así como mejor expresan su rechazo al terrorismo.
Nada
que objetar en ese sentido—y sin embargo también
yo tengo
derecho a expresar lo que me parecen.
Estas concentraciones son ambiguas. Por una parte, son un gesto de
apoyo a las víctimas, de rechazo del crimen, una
manifestación de solidaridad social y de apoyo a la
convivencia
en paz en el orden político generalmente aceptado. Hasta
ahí, bien y amén, como he dicho.
Por otra parte, el interlocutor de estas concentraciones es (en parte
al menos) la banda
terrorista, a la que se pide que deje de matar, que se inserte en
vías de convivencia, etc. Y esto ya me parece menos bien.
Entiéndase: lo que me parece menos bien es que se
sitúe a
la banda terrorista en la posición de interlocutor de nada.
A
los terroristas no hay que hablarles ni hacerles razonar: hay que
detenerlos, juzgarlos, etc.—en todo caso y a una mala hay que
hablar de ellos, en tercera persona, como hago yo aquí, pero
incluso eso debería sobrar en una sociedad bien ordenada. No
deberían ser cuestión en absoluto, y sus acciones
no
deberían ser más relevantes que las de cualquier
acuchillador de esposas o conductor kamikaze. A esos no les hacemos
concentraciones, ni los tomamos como interlocutores, ni intentamos
razonar con ellos en plan "¡Deponga su actitud,
señor!
¡Sea razonable!" Al trullo, y punto.
Así pues, en la medida en que estas concentraciones dialogan con el terrorista
(e insisto en que su interlocutor es ambiguo, o flotante, o
múltiple), cometen un error de base.
Un error de base, el diálogo
con el terrorismo,
que ha sido el numerito central de la pasada legislatura Zapatero:
espectáculo grotesco con mentiras públicamente
emitidas
por las pantallas,fiasco
monumental con traca final en Barajas, repetición abyecta de
la jugada tras la "ruptura de la tregua", insultos
a quienes denunciaban
que el rey iba en cueros, y, en fin, más indignidades y
ridiculeces de las que nadie quiere recordar. Un ridículo
abyecto,
inmenso, nacional
—qué digo, internacional,
con el traslado de la cuestión al Parlamento Europeo. Un
plató para piruetas legales, iluminado ante el votante
embobado, donde el también iluminado
presidente protagonizó el
espectáculo del mayor de los ridículos
y la puesta en evidencia, en público catafalco, de su total
falta de criterio y de visión
política—diga lo que diga el Rey, otro que va en
cueros, éste.
Fiasco grotesco, el plato fuerte de la pacificación de
Euskalherria,que
sólo se ha vuelto más grotesco cuando el memo del
electorado
da por bueno todo lo hecho. y reelige al Talento para que repita. Para
que repita todo. Y es que, bravo por el
show, ha logrado no sólo lucirse él sino que se
ponga en
evidencia el borreguismo global de la nación de naciones,
ceguera voluntaria, a conciencia y con repetición de la
jugada.
Pero con
brío, vamos: tapándose los ojos con los
puños y
cogiendo carrerilla para abalanzarse a tropezar con la misma piedra.
Bien, de eso ya
hemos hablado por aquí
mucho, demasiado (por mucho que nos sorprenda el tener que volver a
hablar del tema), pero era por dejar claro en qué contexto y
en
qué país tienen lugar estas concentraciones
silenciosas.
Es útil que sean silenciosas las concentraciones, porque
así cada cual piensa que está haciendo lo que
quiere. La
autoridad se despacha con unas generalidades que no compromenten
políticamente a nadie, y luego aplauso y a correr. Y cada
cual
es libre de seguir pensando que esto se arregla suspendiendo la
autonomía vasca (unos), o renovando el pacto antiterrorista
(otros) o dándole a la Eta lo que pide, "por qué
no lo
hacen de una vez" (otros—de estos patéticos hay
muchos). Y
así el expediente queda cubierto y aquí no
ha
pasado nada de nada. Si tomase la palabra cualquiera de
éstos,
uno para insultar a los etarras, otro para criticar a Zapatero, otro
para poner verde al gobierno vasco por sus subvenciones y apoyo al
entorno etarra, otro para pedir que les den la independencia ya, otro
para aclarar que esto es un episodio indeseable pero inevitable en un
contexto de colonialismo, etc.—pues se vería que
el tema
no tiene solución, y que toda unidad es fingida a poco que
se
rasque la superficie.
Las concentraciones de protesta comme
il faut
se
hacen contra el gobierno, siempre contra el gobierno, no contra los
carteristas y rateros. O mejor dicho contra el desgobierno:
contra las autoridades torpes que causan problemas en lugar de
solucionarlos. No así estas concentraciones: estas son
inspiradas por la Autoridad, y van destinadas más que a otra
cosa a evadir responsabilidades y confundir la
cuestión—en
el silencio donde no se sabe qué es lo que condena cada
cual.
Vamos, que aunque la intención de los que van sea buena,
tanto
da ir como no ir.
De hecho, la mayoría de la gente (el 99'9 %, supongo) no va
a
estas concentraciones. Y desde luego no cabe suponer que apoyan a la
Eta, ni que la condenan, ni todo lo contrario. En todo caso cabe
suponer que así, a ojo de buen cubero
estadístico,
participan de un sistema social que a la vez que condena
mayoritariamente al terrorismo, sí que favorece su
actuación con ciertas actitudes—las famosas subvenciones
al entorno, las famosas mociones de censura que no llegan, el famosoproceso
de paztan
cacareado y usado contra el PP y contra los críticos de ese
proceso...
En una república bien ordenada, estas cosas no
sería
cuestión. No habría alcaldes y concejales y
diputados que
jalean a los terroristas, o los comprenden o
defienden
o justifican. Habría terrorismo, eso sí, en la
quinta
página del periódico, porque no sería
cuestión de posicionamiento político
relevante—como
los cortacarnes de la violencia doméstica. No
habría
concentraciones de este estilo, porque serían redundantes:
la
condena al terrorismo vendría de oficio con el orden social
decente—y por tanto no habría la menor
ambigüedad
sobre si se está cometiendo una vez más el error
de tomar
a una banda de facinerosos como interlocutores políticos.
Con
buena intención o con ignorancia.
Por desgracia, esta idea, que hay que negociar con los facinerosos, o
que hay que ponerles puente
de plata a los piratas,
está a la orden del día. Es lo que opina la
mayoría de la población española, o es
lo que
apoya con su voto. Y en esas estamos. En estas circunstancias es
imposible concentrarse.
Tras su defensa
del suicido
como (el) acto que nos hace más humanos, Víctor
Gómez Pin protesta contra el apelativo de "monstruo"
aplicado al
ogro
Fritzl,
y arguye que el hecho de la consanguinidad de violador y violada es
(prácticamente) irrelevante. El incesto es puramente
cuestión de relaciones legales entre roles familiares
legalmente
definidos, no realmente entre parientes consanguíneos en
primer
grado, arguye. Lo contrario sería para Gómez Pin
(una vez
más) someternos a la facticidad del hecho
biológico y
renunciar a la ley social que edificamos como algo diferente de las
leyes biológicas:
"desde luego esta variable
cuenta...
pero cuenta en menor grado. Estamos obligados a que cuente en menor
grado; lo contrario equivaldría a tirar por tierra lo que
caracteriza a la sociedad humana en relación a las
demás
sociedades animales, a saber, que la ley prima sobre el orden
biológico. Por decirlo llanamente: el
caso Fritzl no
sería menos tremendo si Elisabeth fuera hija adoptiva, y no
biológica, de Joseph."
Y yo, como siempre, disiento y comento:
Creo que no son totalmente
exactas
estas apreciaciones sobre el incesto. Obsérvese que la ley
social presupone la biológica, aun en los casos en que
parecería escapar a ella. Edipo no se acostó con
su madre
"oficial", ni mató a su padre "social", pero sí a
los
biológicos— y
por tanto a los sociales,
q.e.d. Es una de las lecciones del mito: que lo social no puede escapar
totalmente a lo biológico ni anularlo, o, si se prefiere,
que no
podemos trascender totalmente nuestra naturaleza animal por mucho que
la sociedad pretenda edificar un orden puramente humano. No hay tal.
Y puntualizo además que, diga lo que diga el
Filósofo,
desde luego que Herr Fritzl es un monstruo—un monstruo moral.
No
es que a Fritzl se le llame monstruo metafóricamente,
como parece creer Gómez Pin, sino al contrario muy
literalmente.
No tiene, en efecto, una trompa en la frente. Pero desde luego no ha
desarrollado ciertas potencialidades humanas que muchos consideramos
mínimas, mientras que sí ha obtenido un
título de
ingeniero (como nos recuerda el filósofo). Y allí
está la monstruosidad, en esa descompensación muy
real—y peor que una microcefalia.
Dicho esto, me parecen muy interesantes (conceptualmente hablando)
todas las zonas de gris entre incesto y sexo legal, así como
entre la normalidad y la
monstruosidad—que quizá sean todo tonos de gris.
Así, por ejemplo, los incestos entre hermanastros de padres
y
madres distintos, en parejas recasadas, que se crían como
hermanos pero luego se casan ellos al divorciarse sus padres. O los
morreos entre hermanos. O el caso
Byron.
O el caso Woody Allen, otro monstruito según quien lo
mire. Monstruos hay, pero lo que no hay es una frontera tajante entre
los monstruos y los no monstruos. Algún monstruito
más o
menos grande siempre se pasea por nuestro interior. Y los monstruos
también son gente normal en gran medida, o muchas horas al
día. Que le pregunten si no a los vecinos de Fritzl.
(Comentario enviado hoy al Rincón de
Opinión de la Universidad de Zaragoza)
¿Hay algo
sobre lo que
opinar o debatir en esta universidad? Es pasmoso el nulo uso que se
hace de este foro de opinión (el Rincón de
Opinión) único en su género en nuestra
Universidad.
¿Será
que no hay
nada públicamente opinable? Porque seguro que la gente en
corrillos o pasillos o cafés o reuniones de grupitos
sí
que opina. Pensar lo contrario sería ya dudar de la realidad
en
la que vivimos (aunque a veces entran ganas), y tener que preocuparse
muy seriamente sobre las capacidades de pensamiento independiente del
personal.
La
cuestión es: ¿Por
qué no existe debate público en esta universidad?
Yo he
pensado a veces que el Rincón de Opinión no es
adecuado
para muchos tipos de información o debate posibles o
relevantes
y que cumplirían mejor esa tarea foros más
específicos para cada centro o titulación. En una
entrevista con el Adjunto al Rector para la informática y
comunicaciones me dijo que era totalmente imposible desarrollar estos
medios. En su ausencia, uno pensaría que el
Rincón de
Opinión debería estar sobrecargado, a pesar de
sus obvias
limitaciones: pero espeluzna (a mí me espeluzna) su falta de
uso—siendo que no hay nada más.
¿Por
qué no opina
nadie en esta universidad? ¿Por qué en el blog de
uno de
los candidatos a rector no había comentarios, y en el otro
sí había, pero la gente escribía
comentarios
anónimos en general? ¿A qué tanto
miedo?
¿Feudalismo? ¿Paranoia?
¿Hiperprudencia y
discreción? Puede ser muy loable la discreción,
pero un
exceso de ella puede petrificar el ambiente y el pensamiento
crítico.
Más
relevante,
quizá: ¿Por qué los grupos de
"pensamiento
político" o "corrientes ideológicas" de nuestra
universidad tampoco tienen un foro público de
debate—ni
siquiera un ideario o programa contrastable? ¿Qué
pasa
aquí? ¿Le extraña a alguien?
¿Le preocupa a
algún representante o representado todo esto?
¿Opina
alguien al respecto?
Perdonen, pero es que
me cabreo.
Buenos
días.
PS: Me pasa fernand0
esta página del grupo Plataforma donde hay enlaces a
páginas de otros grupos http://www.unizar.es/plataforma/
También parecen un poquito monodireccionales las que veo,
sin embargo...
—y así le contesto a fernand0:
gracias por la información. A veces hablo sin saber, claro
que
ese es el problema, por qué no sé...
¿Hay enlace a
estas cosas en la página de la universidad? A veces me
parece
que hay una voluntad deliberada de borrar pistas o de impedir que sean
accesibles fácilmente desde la Universidad o desde los
centros
las cosas que hay por Internet que les afectan. ¿Para cuando
una
sección de blogs de la universidad en la página
universitaria? (...) No una plataforma de blogs, sino una
página que los recopile. Como plataforma de blogs ya
están los "Arablogs"
del CATEDU aunque creo que hay pocos de la Universidad, igual me
equivoco. Claro que si en la universidad no van a poner una de blogs,
si no hay ni siquiera una página que recopile a esos "grupos
de
pensamiento" políticos... porque yo no la he visto;
hay una de colectivos culturales
pero tampoco es que haya mucha web por ahí. Supongo
que si
interesase los blogs se enlazarían unos a
otros, pero
yo no veo tampoco muchas redes de ese estilo, al menos no en mi
facultad. Igual es que me entero de poco, o no está muy
visible
lo que hay. Si algo se mueve, o se va haciendo visible, que supongo que
sí, es muuuy despacito. Saludings.
Una de las últimas películas de Chaplin, una
película curiosamente fallida pero interesante precisamente
por
su tono ambiguo y la autodramatización ambivalente, casi
chirriante, del viejo cómico en el papel de un asesino en
serie.
Esta película puede verse en el contexto de los problemas de
Chaplin con la ley, investigado por su conducta sexual inmoral y por
sus relaciones problemáticas con jovencitas (sin contar las
sospechas de comunismo, etc.):
"Chaplin’s
biggest
public-relations misstep may have been the film he released in 1947:
Monsieur Verdoux, a parable about a poor Frenchman (played by Chaplin,
who also co-wrote and directed the movie) who marries and kills rich
widows for their inheritances so he can support his crippled wife and
young son. In the movie’s climactic courtroom speech, Chaplin
asks, “As for being a mass killer, does not the world
encourage
it? Is it not building weapons of destruction for the sole purpose of
mass killing? Has it not blown unsuspecting women and little children
to pieces? And done it very scientifically? As a mass killer, I am an
amateur by comparison.” American moviegoers spurned what
seemed
like a justification for murder and an indictment of the United States.
The audience at the New York premiere actually hissed."
Adding injury to insult,
the House
Un-American Activities Committee subpoenaed Chaplin that September; he
responded by sending each of its members an invitation to Monsieur
Verdoux. He was never called on to testify. A bill that could have led
to his deportation had been introduced on the Senate floor two years
earlier, and after it failed, the sponsor, William Langer of North
Dakota, asked in March 1947 how “a man like Charlie Chaplin,
with
his communistic leanings, with his unsavory record of law-breaking, of
rape, or the debauching of American girls 16 and 17 years of
age,” could be allowed to remain in the country."
En la película se presentan en clave de comedia un tanto
agriada las aventuras de Monsieur Verdoux, asesino en serie de viudas.
Chaplin recicla su personaje charlotesco (asociado con Monsieur Verdoux
en diversos carteles promocionales, y en manera de actuar en las
escenas cómicas), y lo convierte en un refinado asesino de
señoras que al parecer también debe algo al
Wainewright
glosado por Wilde en "Pen, Pencil and Poison", y quizá a su
Lord
Arthur Saville. La película era políticamente
incorrecta:
tuvo célebres problemas con la censura por su planteamiento
de
base, intentando hacer simpatizar al espectador con el asesino, frente
a las desagradables, feas o ridículas víctimas.
El punto
de vista crea simpatía, decía Wayne Booth, y si
Chaplin
no lo consigue del todo hay que reconocer que lo intenta mucho. Cuando
Monsieur Verdoux renuncia a matar a una de las mujeres (no por
casualidad una chica joven, bonita, algo ladronzuela y sin dinero)...
bueno, es que casi parece el hombre un sensible y un dechado de
ternura, un modelo de humanidad. Desorientadora sí que es la
película, pues, deliberadamente, y provocadora. Chaplin
toreó a los periodistas y críticos que lo
acosaban como
sospechoso de comunismo, y a los censores que le exigían
cambios
en el guión, y lo hizo casi con deleite.
También ofendió el que no se dejase consolar o
confesar
por el cura, ante quien se presenta como quien no tiene de
qué
arrepentirse; y con su abogado aún es más
explícito: él mata sólo por "negocios"
y es un
insignificante aprendiz al lado de los héroes nacionales,
que
organizan guerras y matan a millares. "Los números
santifican",
es una crítica directa de Chaplin al poder coercitivo del
Estado
y al belicismo... pero ay, lo dice en justificación propia
un
asesino múltiple y estafador sentimental, un terrorista
secreto
de la violencia doméstica. Y su ánimo
autoexculpatorio
(es ésto lo que realmente ofende y turba de la
película)
parece en buena parte compartido por el director. Es revelador que los
actos de asesinato nunca se presentan
directamente, sólo se mencionan, con lo cual Monsieur
Verdoux
queda bastante exonerado, y el tono de su autoexculpación
final
lo presenta no tanto como el monstruo que dice el juez
señalándolo (se vuelven todos a mirar, hasta
Verdoux mira
atrás), sino más bien como la víctima
inocente de
un sistema
penal arbitrario e hipócrita.
En suma: que si es posible que cuando acusaban a Chaplin de
filocomunismo no anduviesen desencaminados, cuando lo acusaban sus
críticos de presentar una tesis inmoral o provocadora, hay
que
reconocer que lo hacía a sabiendas y quizá
buscando
pelea. Y sí: la tesis es políticamente
incorrecta: se
piense lo que se piense del antibelicismo, es hipócrita y
abyecto, o deliberadamente ofuscatorio, el utilizarlo para justificar
asesinatos domésticos—es curioso que tantos
intelectuales
defensores del Chaplin "perseguido por MacCarthy" no vean esto.
Un paso en falso tan deliberado requiere quizá una
explicación más allá de lo meramente
político.
Chaplin no era asesino de viudas, evidentemente, pero
en las vidas múltiples de polígamo de Monsieur
Verdoux se
presenta en clave de farsa una especie de versión
alternativa de
su propia vida de mujeriego y engañador. La
trasposición
es un tanto provocadora, y desde luego en su autoexculpación
Chaplin no piensa por un momento en presentar a su personaje como otra
cosa que un
manipulador frío y despiadado, y a la vez sin embargo
procura que
simpaticemos con el personaje al hacernos compartir su punto de vista y
tribulaciones. Las mujeres a las que manipula son patéticas,
ridículas o carentes de interés. Y los
asesinatos...
bien, Chaplin no asesinó a nadie, ¿no?
Pero aparte
de los "cadáveres" simbólicos que iba dejando
atrás, al parecer sí forzó en diversas
ocasiones a
abortar a sus múltiples parejas. Y también a eso
quizá se aplique la autoexculpación de que en
efecto es un matador, pero a pequeña escala.
Hay una escena reveladora (para quien busque revelaciones) en este
sentido. La única chica por la que parece sentirse
atraído, y a la que sin embargo pensaba matar simplemente
para
probar su nueva receta de veneno, es como decimos una de las que se
libran. Acababa de salir de la cárcel, y en sus maneras un
tanto
ligeras, acompañando a un caballero a su casa
sólo porque
la lleva con el paraguas, reconoce Monsieur Verdoux a una muchacha
marginal, recién salida de la cárcel.
Bien, pues
simpatizan, y la chica le enseña un gatito que se
había
encontrado por la calle y llevaba escondido en su gabardina, criaturita
que "adoptan" durante unos segundos. Le dan leche (que les sienta fatal
a los gatos)—vamos, es como un bebé
simbólico. Y
OK: la chica es perdonada, Verdoux no le da el veneno, y la deja ir.
Pero ni ella ni él se vuelven a acordar de que se tiene que
llevar el gato: éste se ha volatilizado. Ojo, que la
película está cuidadosamente diseñada
y escrita y
dibujada previamente escena a escena. El gato desaparecido parece un
símbolo desplazado de ese hijo imposible que no va a tener
Verdoux, o Chaplin, con esta chica.
Otra escena reveladora, en otro sentido, es con el hijo que
sí
tiene el Monstruo de Crueldad. Se nos presenta a Verdoux como un
asesino que mata para mantener a su auténtica
familia.
Esto se hace con un poco de ambivalencia mental—a la vez
aceptando y no aceptando sus explicaciones en este sentido. Y hay una
escena en la que sí sale su mujer "real",
paralítica, a
los que sí quiere... o eso nos dicen; otras
también lo
apreciaban y acabaron en el horno. En todo caso estos personajes son
presentados un poco de refilón y mala gana: no se desarrolla
la
relación de Verdoux con ellos, y desaparecen casi como el
gato:
en un momento dado se nos dice que Verdoux los perdió.
Claro, ha
perdido a tantos.... y sin embargo se espera (la película
espera) que no cuestionemos esta versión. Se nos dice que
vivió Verdoux su vida "necesaria" de crímenes
como un
sueño o una compulsión.... Y muerta la causa,
desapareció el asesino. ¿Algo nos impide
especular con
que el propio Verdoux los mató, como a tantas otras
personas?
¿No por necesidad, sino por gusto o adicción?
Absurdo,
claro... pero el que esto sea absurdo sólo demuestra hasta
qué punto la película da por buena la
versión del
asesino en serie. Hay un partido decidido de aceptar sus
autojustificaciones y su versión de los
acontecimientos—no
puede uno sino pensar que el director/guionista ha proyectado en el
personajes más energías emocionales de las que
parecen
justificables, y quizá por una afinidad que
diríamos no
confesada si no porque está precisamente tan confesada, a su
manera.
Es sólo medianamente interesante analizar Monsieur Verdouxdentro
del marco de su ficción que nos propone. Su significado
más
revelador surge, como no podía ser menos, en
relación a
la autobiografía emocional y política de su
director y
protagonista. Y es un significado más bien desagradable, y
que
termina de aclarar por qué esta película es
incómoda y rechina tanto. Una hipócrita denuncia
de
hipocresías muy reales, hipócritamente rechazada
por el establishment
e hipócritamente loada por la intelectualidad progre. Todo
un caso, el caso Verdoux...
Edmund Blair Bolles has been emphasizing in many posts of
his blog Babel's Dawn
the primacy of the linguistic function of directing someone's attention
in order to explain the origin of language. In his post "Speech
Includes Gesture" he comments on a
paper by Simone Pika which compares children's and apes' use
of gestures. He argues
"that the really
peculiar aspect
of speech is the presence of what this blog calls the speech triangle,
and what Pika calls triadic form. That is, humans are peculiar in
having a speaker, a listener, and an outside topic.
Dyadic
gestures—actions
used to attract attention to the actor—are common enough
among
apes, but informative triads among apes in the wild are almost unknown.
(The one exception: a free bonobo once was observed probably pointing
out human observers hiding in the bushes.) Pika says a little
ambiguously, “It is therefore quite puzzling why only human
beings comment on outside entities simply to share
experiences.”
I would put it a little differently. It’s quite puzzling how
we
came to comment on outside entities when no other animal seems to share
the need. Once we can give a solid explanation for that puzzle, we will
have come a long way in understanding why humans are different.
Because of the thoroughness of the Pika’s review I feel
confident
in taking the dyadic/triadic distinction as settled. A human
peculiarity is our interest in and attention to neutral topics that
have nothing to do with the brute facts of survival."
My commentary:
Quite illuminating. I would like to point out (ahem) that the ability
to point outside the situation of dyadic interaction in a "triangular"
way, peculiar to humans, has to do with the peculiar specular quality
of dyadic communication. That is, if I am interactant A, I can only
point out C to interactant B once I can take for granted that B can see
what I can see, that is, that B is a subject like myself and constructs
a perceptual world much like mine but "mirrored" (in the sense that he
recognizes me in the same way). Some philosophical reflections about
mutuality, the Other, and reciprocal recognition would seem to stretch
their roots back to some neurological mechanism which allows this
specularity (and I'm thinking of mirror neurons). In a nutshell: the
third in question can only appear in a process of interaction which is
mutually reflexive (Ok that sounds redundant, but then reflexivity
leads you into infinite regress, unless you bring in some third element
into the situation, that is).
Celebradas
las elecciones a
Junta de Facultad en Filosofía y Letras, y descontando a las
personas que renunciaron
explícitamente a ser miembros de la Junta...
... (como los tres
desdichados miembros de la mesa electoral que sufrieron ese castigo en
plan ah sí pues ahora verás)...
... he aquí el ránking de popularidad,
sea entendida en términos
administrativo-políticos, del
profesorado de nuestra Facultad, en función del
número de
votos recibidos:
BARLÉS BÁGUENA,
Elena
49
CUADRAT PRATS, José
Mª
49
RIVA FERNANDEZ, Juan Ramón de
la
49
SOLANO CAMON,
Enrique
48
FRUTOS MEJIAS, Luisa
Mª
45
MARTIN ZORRAQUINO, Mª
Antonia
45
REDONDO VEINTEMILLAS, Guillermo 43
HÜBNER,
Daniel
42
MAGALLON BOTAYA, Mª de los
Angeles 38
ALVARO ZAMORA, Mª
Isabel
37
ARCE OLIVA,
Ernesto
37
ARMILLAS VICENTE, José
Antonio
37
LORÉS SANZ,
Rosa
37
RUIZ CARNICER, Miguel
Ángel
37
ECHEVERRIA ARNEDO, Mª
Teresa
36
BELTRÁN CEBOLLADA, José
Antonio 35
DELEYTO ALCALA,
Celestino
33
GARCIA LARRAÑAGA, Mª
Asunción
32
VAL ALVARO, José
Francisco
32
CORCUERA MANSO, Juan
Fidel
31
MARCO SIMON,
Francisco
31
BELTRÁN LLORIS,
Francisco
29
CALVO CARILLA, José
Luis
29
BIEL IBAÑEZ,
Pilar
27
FORCADELL ALVAREZ,
Carlos
27
ONEGA JAEN,
Susana
27
ESCOLANO UTRILLA,
Severino
26
MAESTRO ZALDIVAR, Elena
Mª
26
RUBIO JIMENEZ,
Jesús
26
BUESA GOMEZ, Mª
Carmen
25
ENGUITA UTRILLA, José
Mª
25
COLLADO RODRIGUEZ,
Francisco
23
ESCOBAR CHICO,
Angel
23
MUELA EZQUERRA,
Julián
23
ESCRIBANO PAÑO, Mª
Victoria
21
LOYO GOMEZ,
Hilaria
21
RODRIGUEZ GARCIA, José
Luis
21
ROMERO SALVADOR,
Carmelo
21
VAZQUEZ ORTA, Ignacio
Simón
21
Suplentes
ALMAZÁN TOMÁS,
David 20
CASANOVA RUIZ, Julián 19
MARIN PINA, Mª Carmen 19
RODANES VICENTE, José
Mª 19
BOROBIO ENCISO, Pilar 18
BURGOS DÍAZ, Elvira 18
MONTANER FRUTOS, Alberto 18
Luego están
los que no
figuramos ni nos pasan palabra de que hay que votar a tal o cual.
Sería interesante ver el ránking completo de la
lista
(había unos 340 "candidatos" si mal no
recuerdo)—Yo debo
estar entre los últimos puestos, supongo, dado mi alto
índice de cinismo y mi bajo índice de corrección
política.
Consultando el recuento de votos, averigüo que han confiado en
mí cuatro personas en la Facultad, una de ellas mi esposa
(que
ya es decir). De lo cual tengo que deducir que mis ideas repugnan o no
convencen—pues conocidas hay que suponer que son, siendo que
en
el único foro de opinión de la Universidad soy el
autor
de la mitad de los artículos, mientras que todos estos
candidatos electos, no sé de qué
conocerán sus
votantes lo que piensan, no habiendo candidaturas organizadas ni
programas.
Será del boca de druida a oído de druida. (O
igual en
realidad es que no interesa lo que se piense). Un hecho probado en todo
caso es que la Junta de Facultad tiende a perpetuarse bastante, suelen
salir los que ya
estaban, en general. Como si esto fuese el Congreso, y hubiese
partidos.... secretos.
(PS: Me hace observar Fer que en
la web de la Facultad no sale ni mención del
proceso electoral... Típico, y en esas estamos, y
seguiremos. Como anuncio de las elecciones a los estudiantes se
pinchó un papel en un tablón de anuncios).
La
Universidad de
Salamanca acaba de poner en marcha en colaboración con la
Fundación de la Lengua Española el Programa de
Formación Continua "Prácticum en Estados Unidos"
que es, como se puede ver a través del enlace que aparece
aquí abajo, un programa de prácticas remuneradas
de 10
semanas para Asistentes de Español como Lengua Extranjera en
centros educativos de Estados Unidos, y que lleva asimismo asociado un
curso previo de formación en Didáctica del
Español
como Lengua Extranjera para Niños y Jóvenes de 30
horas
de duración.
El plazo de
matrícula para participar en este programa estará
abierto hasta el 30 de mayo.
Hale, estudiantes de
Filología Inglesa,
(corrijo: si sois recién graduados de educación
infantil,
primaria, educación física, educación
musical o
educación especial)— ¿a qué
esperáis?
Yo por aquellos años me moría por ir a USA, lo
intenté un par de veces sin conseguirlo. Luego se me
pasó, y entonces fui.
He completado la encuesta de la Universidad sobre
quemazón en el trabajo, que no sé si me la
habrán
enviado como caso selecto o
modélico—decía el
mensaje que he sido elegido al azar. Es una batería de
preguntas
automáticas y a veces repetitivas sobre si notas
alteraciones en
tu comportamiento o emociones, si tomas drogas, si te encomiendas a
Dios, si crees que desempeñas bien tus labores, etc. Me
envían esta solución o puntuación
obtenida:
El
"Síndrome de Quemarse
por el trabajo" o "burnout" es una respuesta prolongada a estresores
crónicos a nivel personal y relacional en el trabajo,
determinado a partir de los aspectos: agotamiento, cinismo e ineficacia
profesional".
Agotamiento: altas puntuaciones indican
sensación de no poder dar más de sí a
nivel emocional.
Puntuación
obtenida: Media(baja)
Cinismo:
altas
puntuaciones indican actitud distante ante el trabajo, las personas
objeto del mismo y compañeros.
Puntuación
obtenida: Alta [mi mejor puntuación]
Eficacia: bajas puntuaciones indican
sensación de no hacer adecuadamente las tareas y ser
incompetente en el trabajo
Puntuación
obtenida: Media(baja)
Aclararé que mi sentido de incompetencia es
más bien de impotencia:
no
puedo ser competente en mi trabajo por las convenciones y exclusiones
absurdas que se le aplican, y que yo no puedo cambiar: por ejemplo si
me excluyen del programa de doctorado mi departamento por no formar
parte de un equipo de investigación, o si no se reconoce
como
válida mi investigación por no formar parte de un
equipo
de investigación. (Ya sé, ya sé:
asóciese
usted a un equipo... "Ven con Nosotros", como dicen los abducidos en
Los Simpson).
Claro que aquí sólo se mide la
reacción del
quemado en el puesto de trabajo: no se evalúa para nada si
las
circunstancias de ese puesto contribuyen a la quemazón o no.
Se
convierte todo en una problemática psicológica
individual
del sujeto en cuestión por el planteamiento mismo de la
encuesta.
Tiene por tanto sus limitaciones este estudio, que no
solucionará ninguna
encuesta automática. Ni ninguna investigación
sobre el
terreno, me temo, si nos atenemos al interés demostrado por
el
Rectorado en los mangoneos de los grupos de investigación de
nuestro departamento.
Que no doy abasto. Debería reseñar
la última película que he visto, Johnny
Mnemonic,
con guión de William
Gibson ná menos, y que me
perdí hace dieciocho años (ya digo que llevo
retraso—al menos tanto como Gibson lleva de adelanto). Pero
no sé
si debería más bien contar la conferencia sobre
Dinópolis y dinosaurios Turiasáuridos que he
escuchado
esta tarde con Álvaro aquí enfrente de
casa, en iberCaja Zentrum. O si debería hacer
una desconstrucción del programa
de Doctorado en Estudios Ingleses de mi departamento,
programa que me sigue excluyendo, con retórica y blablabla
de
pseudo-calidad y coherencia, pero coherencia con pies de barro (y, como
digo, altamente desconstruibles).
No me da tiempo a todo. También me he
requeteleído esta
tarde el artículo de Foucault "¿Qué
es un autor?"
para su explicación en clase, y han salido interesantes
interesantísimas conexiones con el tema de la retroactividad
y
la emergencia: que no estaban antes allí la
última vez
que me lo leí, y sin embargo ahí están
ahora. De
hecho se referieren a esta misma cuestión
hermenéutica de
"lo que no estaba antes en el texto y ahora está
allí":
si al final voy a salir más foucaultiano de lo que pensaba,
y
eso que no me va el sadomaso ni las máscaras de cuero (ni el
fuck all,
actually). Tengo también que contestar un par de
interesantes
encuestas en red, una sobre la proyección internacional de
nuestros estudios, y otra sobre la manera en que reacciono a las
situaciones de stress y burnout
en mi entorno laboral, que las hay como bien
saben mis sufridos lectores. Otra novedad de hoy es que la Universidad
vuelve a la carga con su gestión informática de
la
investigación, y apenas terminaba yo de lanzar un sarcasmo
sobre
cómo la
red investigadora pierde fuelle, resulta que ahora
vuelve con energía redoblada, en forma de la web Sideral, que
nos pone nuestro currículum en red pero sólo en
parte,
con lo cual ahora tengo que rellenar y completar mi
currículum
en red, uf. Que no llego. También tengo que archivar de
momento
y sólo hablo de las que tengo entre manos, 340
páginas de
referencias bibliográficas que se me han acumulado a pesar
de
mis esfuerzos (para la Bibliografía
Famosa),
y corregir unas docenas de trabajos de comentario de
texto, que no sé qué hago que no las corrijo en
vez de
escribir este memorándum. También me he dado hoy
de baja
de Ono y me apunto a Telefónica, más barato y con
más interneses y wifis. Y hay que bañar y pasear
a mis
nenes y
hacerles un poco de casico, pequeño detalle. Y
reseñar
que van a aparecer un par de reseñas de publicaciones
mías en CLC Web,
revista
de Purdue University, según me comunican; y tengo completar
un
par de artículos que tengo en el escritorio, sobre
teoría
crítica, que hay pocos en el mundo. La vida social
por supuesto ni la atiendo. Creo que hoy no me da para
nada más que terminar este post aquí mismo.
Some guidelines on how to comment a critical text:
• Read the text carefully. Make sure you understand the
meaning of
all the words and the contextual sense of the sentences. Use the
dictionary.
• If you are given the name of the author, use your knowledge
of
the author's work as background information for your commentary. Point
out the relationship between the text and the author's main ideas, but
do not drift away from the text at hand. You are required to write a
commentary of a specific text, not an essay on the author in question.
• Is the text an original text or a translation? Does the
language
of the text give you any clue as to its possible origin or date?
• If you do not know the author of the text, do not write as
if
you did. Be more tentative, find ideas, concepts, etc. which can be
related to theories or to the work of authors you do know.
• Try to point out the main idea of the text.
• How is this idea developed through the text? Is there an
exposition? a conclusion? Examples? Try to analyse the rhetorical
structure of the text. Does this structure tell you anything about the
author's style, method or approach?
• Be especially attentive to the author's assumptions about a
shared context, and the presuppositions used in the text. Do they
enable us to determine the expected ideology, ideas, attitudes, etc. of
an implied reader or addressee? Can we share those presuppositions, or
should they be questioned in any way? Does the text's argumentative
concerns enable us to reconstruct a critical conversation or an ongoing
debate, a critical or literary problematics beyond the limits of this
specific text?
• Which are the main critical concepts, whether explicit or
implicit, which are used in the passage in question? Locate these
concepts in the history of ideas. You can also comment on the
relationship between these concepts and the intellectual and cultural
milieu of the period you think they belong to: to the work or
contemporary or near-contemporary authors.
• Do not read the text as a statement which is simply and
literally true (or false). Try to see these ideas as the product of a
given mind, a given culture and intellectual milieu. Point out the
aspects of the text which support your decisions.
• Does the text include a discussion of previous works,
previous
theories or ideas? Try to read the passage as an implicit dialogue with
other critical conceptions, in order to determine its aims and the
historical significance of its ideas in a given period. Find, if
possible, the “implicit texts” behind the text you
are
reading. (Intertextual dimensions).
• Compare these ideas with other critical theories or
statements
which may clarify or modify them. Are there any similar or contrary
positions in other authors, other periods or schools?
• Which are the main strengths / the main weaknesses of the
author's analysis? The most striking or memorable passage?
(–and
why?) Which are the reasons for those strengths /weaknesses? (the
author's preconceptions, ideology, aims, etc.). Do your views on this
issue differ from the author’s? Which is the reason for these
differences?
• Evaluate the conceptions in the passage. Which is the
present-day significance of these ideas? Are they still relevant in any
way? Do they comment significantly on critical practices or ways of
thinking which are still in use? Try to point out, if possible,
parallels or equivalents in the critical or literary scene of our own
period, whether in popular or in academic reception.
Comentario a una nota del Rincón de Opinión de la
Universidad de Zaragoza, en la que se quejaba nuestra
compañera
Marta Gómez de Valenzuela de la bajísima
participación de los estudiantes en las elecciones a Rector:
un
diez por ciento de participación—ni
llega.
Es cierto, como dice
Marta
Gómez de Valenzuela, que es preocupante la
abstención de
los alumnos y su pasotismo-- en todo lo que tiene que ver con la
organización de la universidad, y no sólo con las
elecciones a Rector. Otro síntoma, más grave si
cabe, que
vengo observando, es que los representantes elegidos por los
estudiantes, al menos en el Consejo de mi departamento, ni aparecen ni
se les espera. Cada ciudadano hace uso de su voto o no según
vea
conveniente. Hay quienes prefieren sin duda no tener derecho al voto, o
más bien no prefieren nada de nada, y merecen por tanto lo
que
hay. Pero un representante, una vez elegido, debería ser
más consciente de que no es únicamente su
opinión
o sus intereses los que va a defender a un órgano colegiado.
Con
una "élite" ciudadana así (pues hay que suponer
que los
estudiantes universitarios son los ciudadanos más
intelectualmente preparados, y que sus representanntes son los
más políticamente motivados)-- da
lástima pensar a
qué nivel está la consciencia y responsabilidad
política del país, y hacia dónde se
dirige.
No, no me traslado, aunque igual debería. Es
sólo
que esta mañana hemos tenido Consejo de Departamento (de
Filología Inglesa y Alemana, Universidad de Zaragoza), y se
ha
elegido nueva dirección. Había una
única
candidatura, la del Dr. Ignacio Guillén, y ha salido votada
con
amplísima mayoría: 52 votos a favor, uno en
contra (el de siempre, supongo), y dos votos en blanco (que
curiosamente tenían que marcarse como "voto en blanco" en
una
tercera casilla de la papeleta). Con muchos votos "por correo" por si
hubiesen sido necesarios. Al parecer no ha habido votos en blanco
blanco de verdad; y las abstenciones y ausencias no se han
contabilizado pero deben
ser unas 15 o 20 así a ojímetro. Personas sin
derecho a
voto debe haber unas 30, sin contar a los estudiantes. Ya sé
que
tienen representantes, pero, si no me equivoco, no
había ni un solo representante de los estudiantes presente.
Tras un aplauso, el nuevo director ha recordado cuál iba a
ser
su equipo: la Dra. Mª Dolores Herrero, Subdirectora de
ordenación académica; la Dra. Martínez
Falquina,
secretaria, y la Dra. Pérez-Llantada, Subdirectora de
gestión departamental. Enhorabuena y que Vds. lo subdirijan
bien.
Cuando una elección es así a la
soviética, con
candidato único (o a la búlgara, que se dice
últimamente), puede atribuirse a dos razones: una, que hay
una
situación de enquistamiento que se ve insalvable, con lo
cual es
inútil la presentación de otras candidaturas, o
dos, que
la situación sea ideal, la armonía plena y
unánime
y la felicidad perfecta. Yo siempre he sostenido la
hipótesis
del enquistamiento, pero a la vista de estos resultados creo que voy a
reflexionar y me atendré a la hipótesis de la
perfecta
felicidad sobre la tierra. Está claro que nuestro
departamento
así en conjunto está encantado con el director
elegido y
no le ve peros.
Yo alguno más, por eso de mantener la llama del
espíritu
crítico. Mis objeciones a la vieja dirección (y a
la
nueva supongo, ya que el nuevo Director era antes Subdirector) eran en
sustancia:
1) Se siguen criterios feudales en este departamento a la hora de
asignar de docencia, al haberse convertido la pertenencia a los grupos
de investigación de los coordinadores del máster
en criterio
excluyente para poder optar a la docencia de postgrado. No
sabemos si esto va a cambiar este año o no.
2) Se vulnera la normativa universitaria, al no permitir la
dirección de tesis doctorales en el programa de doctorado
del
departamento a profesores que cumplen sobradamente los requisitos
legales para ello (como es mi caso). También para esto se
saca
el departamento una normativa ad
hoc del bolsillo—hasta ahora con
el visto bueno del antiguo y del nuevo director. Y por mucho que esa
normativa la
anulase el Rectorado,
ahí sigue la misma lista de doctores "bien vistos"
incólume, sin invocar criterio alguno que la justifique.
Únicamente que no me quieren incluir, así por
democracia.
A mí y a tantos otros doctores de este
departamento—claro
que la mayoría parece que hacen este razonamiento,
"¿Que
me excluyen los Propietarios del Postgrado? Ah, bueno, sus razones
tendrán. Yo por si acaso los voy a seguir votando".
3) Se tolera que se invadan las competencias estatutarias del
Departamento, como es organizar la docencia en su área de
conocimiento. LA DOCENCIA, digo, no LA DOCENCIA EN TITULACIONES
OFICIALES, que es la única que parece existir para este
Departamento, o al menos la única que se discute y reparte
públicamente y siguiendo procedimientos administrativos
(aunque
sean incorrectos). Los estudios propios se organizan en clubes de
amigos, y el Rectorado crea un Centro de Lenguas Modernas en el que el
Departamento ni pincha ni corta, digan lo que digan los Estatutos.
Creando serias interferencias de criterios y competencias, como no
podía ser menos, e incertidumbres sobre la
función de los
profesores de lengua inglesa. Pero a la Dirección antigua
esto
le daba igual, o al menos no puso ninguna objeción
administrativa a ese Centro de Lenguas Modernas. La nueva creo que
hará lo mismo.
4) Se ha permitido que las enseñanzas ("reformadas") se
organicen en reuniones
a puerta cerrada
de grupitos, sin discusión pública de
ningún tipo
ni política departamental conocida sobre cuál es
la
orientación que hay que dar a los estudios, titulaciones y
postgrados. El resultado de esas reuniones es luego votado a la voz de
’¡AR! en el Consejo, o aprobado en
reunión de
urgencia por alguna comisión cuyo cometido no es ese. Todo
sin
discusión pública de objetivos, criterios,
orientación, materias... Y repartiendo el pastel
sólo a
los previamente convocados. Veremos si en el diseño del
grado
ahora en curso se hace lo mismo otra vez.
Claro que ahora que se estrena un nuevo período de cuatro
años hay ocasión de enmendar estos vicios. No es
imposible que el nuevo Director se aplique a ello; así que
démosle la enhorabuena por una elección tan
unánime, y a ver si ahora se siguen los procedimientos
administrativos de verdad (aunque el personal ya es feliz y parece que
pasa del tema), y llegamos a la auténtica felicidad perfecta.
Únicamente le recomendaría, caso de que piense
hacer algo más que subdirigir, prudencia
en la
manera de llevarlo a cabo. Si quiere ser un día
catedrático—¿Y quién no
quiere?
"Su testimonio nos va a enriquecer" dice el presidente del
gobierno. Pero lo que queda como la última
intervención
pública de Leopoldo Calvo Sotelo fueron sus declaraciones en
contra del
insensato proyecto del gobierno PSOE de buscar un modelo de futuro para
España nada menos que en los oscuros años 30 y en
la
torpe gestión de la República.
Denunció
Calvo Sotelo la voluntad del gobierno de ignorar o desautorizar la
transición de los años 70—que sigue
siendo la base
en la que se funda este gobierno, o la rama que asierra estando sentado
en ella.
Así que eso, a enriquecerse, que falta hace.
Lástima que
en Zapatero sea esto, como tantas otras cosas, palabrería y
hablar por hablar.
Y dos notas más que no dicen nada bueno de los tiempos. El
Rey,
en Móstoles, diciendo eso de que "España va bien"
y
felicitándose de lo unida que está la patria,
contra toda
evidencia. Cegueras voluntarias, vamos—o
irresponsabilidades borbónicas, para seguir la costumbre,
como
ya hicieron sus ilustres, en tiempos del Alcalde de
Móstoles, o
en los del otro Calvo Sotelo.
La otra viene del Tribunal Constitucional, o de sus filtraciones y
cañerías agujereadas: que en efecto se
dará por
bueno eso de que Cataluña es una "nación". Bueno,
si no
lo ha sido nunca, ahora lo será. Y mientras, a la otra
nación, qué digo nación: estado,
lo van desguazando, o haciendo una voladura más o menos
controlada, los mismos responsables de mantenerlo. Pero desde luego no
se podrá decir que no lo hacen a la luz pública y
que se
vea bien.
Veinte años hace que me compré el
disco, pero la canción debe tener más
años. Recuerdo oírsela cantar en la tele al
cadavérico cantante e Gabinete Caligari cuando
vivíamos en el piso de la calle Jesús
Comín... o sea, el ochenta y cinco/ochenta y seis. A Soria
aún no había ido.
Por extraño que parezca, no son mis canciones
en la televisión lo que ha llegado a una hit
parade, sino mis artículos académicos en el Social Science Research Network.
Aquí está la
lista de los mayores éxitos del SSRN en el campo de la
crítica literaria y literatura inglesa y americana:
aún no he llegado a la columna de la izquierda, me falta un
poquillo, para entrar en la lista de los all time hits, pero
a cambio soy el único que tiene dos
peipars en
la lista de éxitos recientes, de los dos últimos
meses
(columna derecha). Como sic transit gloria, me guardo una copia
permanente de la página aquí.
Comentario en un artículo en Tecnocidanos
sobre la Wikipedia—ahora que ésta supera los diez
millones de artículos:
Si
sirvo como ejemplo de académico desconfiado ante la
Wikipedia, diré que
por mi parte admiro enormemente el funcionamiento, éxito y
calidad
general de la Wikipedia: ninguna otra enciclopedia está a su
altura en
actualidad y en cantidad de información; las comparaciones
ya ni se
plantean cuando sobre un tema dado NO EXISTE un artículo en
otra
enciclopedia y sí en cambio en la Wikipedia. Eso para
empezar. Ahora
bien, lo terrible de la Wikipedia es su mismo
éxito—amenaza con
convertirse en la fuente única de conocimiento no ya para el
hombre de
la calle, sino para el estudiante universitario. Y eso sí
que puede
tener efectos tremendos sobre la capacidad crítica del
personal, y
empobrecer el panorama que la circunda, por imposibilidad de competir.
Cuando es, como dices, la primera y ÚLTIMA referencia, ya
hay que
temblar. Y es el caso de muchos de nuestros estudiantes, no
sólo por
sus defectos de carácter o de tiempo, que los
tendrán, sino por la
lógica misma de las cosas.
La Wikipedia como globalización apisonadora del
conocimiento... tiene otras facetas, pero ésta es
quizá
la más característica.
Y,
de hecho, en la nueva economía de la información,
lo único que nos
libra de la globalización cognitiva de la Wikipedia es otra
globalización cognitiva que la modera o matiza: la de
Google. Tiene
interés el artículo de Tecnocidanos por lo que
habla de la interacción
entre estos dos gigantes. Detrás de la Wikipedia hay otra
enciclopedia
todavía más grande, la Web, y Google es su
índice. A todo el
conocimiento se le aplicará la lógica de la cola
larga: unos pocos
sitios serán intensificados y destacados
desproporcionadamente (ahí
está la Wikipedia) mientras que el resto se
difuminarán en una asíntota
decreciente pero que cada vez está más pegada al
eje inferior de
coordenadas, dejando sólo a unos pocos sitios en la cada vez
más
gigantesca cabeza.
Película totalmente prescindible de la
factoría
Marvel, que esta vez no va de estudiantillos arañados por el
amor, sino que nos lleva directos al corazón hueco del
Establishment. Tony Stark playboy/millonario, rey de la industria
armamentística, que "se vuelve bueno" (a la vez que se
vuelve
Iron Man) y tiene que luchar a la vez contra malvados afganos guiados
por un calvorota cruel que quiere reconstruir el imperio de Gengis
Khan, y contra el trepa de su segundo de a bordo en la multinacional,
que quiere seguir vendiendo armas a todo quisque. Observemos que lo
criticable era que las armas iban a parar a los enemigos de
Améirica. (Aquí hay una confusa
alusión a los
antecedentes usanianos de subvencionar a Bin Laden y a los
muyahidines—y eso que el Islam brilla por su ausencia en esta
película, sólo quedan de él las cuevas
y
montañas y kalashnikovs). Vamos, una peli mala mala de esas
de
soltar adrenalina matando moros malos, y luego un aburrido combate
contra el segundo de a bordo, otro calvorota que ha conseguido hacerse
en un pispás una armadura más gorda
aún que la de
Aianmeen. Todo como que no convence mucho: ni su amistad picajosa con
el militar negro, ni sus soledades y desamparos repentinos, ni su
timidez vergonzante (un pipiolo de repente) con su secretaria Pepa
Paltrow, a la que por supuesto tiene en el bote, pero se corta, se
corta... un mal rollo más falso que falso, vamos; la
película como que hace gestos falsos de criticar el
imperialismo
agresivo USA para luego dejarlo intacto o más reforzado.
Iron
Man es como la derecha americana regenerada por el sufrimiento ahora
que ve los efectos destructivos de su apoyo a las guerrillas
tercermundistas, y más decidida que nunca con Bush a
mantener un
control propio sobre la supertecnología de la
información
y las armas inteligentes, restringiendo la capacidad de las empresas
para comercializar estas tecnologías. Pero el enemigo
está en el corazón del propio sistema, y de hecho
el
sistema no tiene corazón sino tecnología
determinista, y
que como hemos visto se difunde (por necesidades del argumento)
más rápido que un meme.
Hay que reconocer que la peli tiene sus golpes, como cuando se sube
Stark a su convoy militar en Afganistan y manda al negro al coche de
atrás: "No, YO voy en el diverti-jeep; el aburri-jeep es el
de
atrás". Hombre, como políticamente incorrecto, ya
se
pueden quedar anchos, ya: les sale solo a poco que suelten.
Es una película bastante buena sobre la ley del silencio, la
ETA
y el tribalismo en el País Vasco. Extraño que no
se haya
filmado hace veinte años ya, pero bueno, así
están
las cosas. Esta es la sinopsis que da la distribuidora:
El
joven Josu ha resultado herido al intentar saltarse un control de la
guardia civil despúes de haber incendiado un
camión. Una
bala ha impactado en el lóbulo izquierdo y ha perdido la
memoria. Es tratado en un hospital penitenciario, a la espera de lo que
decidan el juez y la autoridad competente. Él no sabe muy
bien
quién es, por lo que las monjas que lo atienden le
enseñan a rezar y a ser un buen cristiano. Pero otros
internos—de su misma organización—le
ayudan a
recordar que él es, en realidad, un valiente gudari, y que
pronto podrá reincorporarse a la lucha, si es que consigue
salir de la cárcel.
Mientras tanto, los sucesos siguen su curso en el
País
Vasco. Un profesor de Universidad, Xabier, es amenazado por sus
opiniones muy críticas sobre la situación en
Euskadi. Es
un poco donjuán. Tiene amores con una de sus alumnas,
Francesca,
italiana, que naturalmente se sorprende todos los días ante
lo
que está sucediendo por las calles y lugares de Euskadi.
Francesca, bella y simpática, es además
psicóloga
en un establecimiento psiquiátrico.
Xabier no renuncia a ir a las cenas de sus sociedad
gastronómica pese a las advertencias que recibe por parte de
la
policía.
Una serie de comidas y cenas se repiten mientras Josu Jon,
el
activista desmemoriado, vuelve a escena, pero siempre bajo la
supervisión de un centro psiquiátrico,
precismanete el
centro psiquiátrico en el que trabaja Francesca.
Entre Francesca y Josu Jon hay una corriente de
simpatía.
Francesca quiere ayudarle a recobrar la memoria. Pero
¿quiere
Josu Jon recobrar la memoria o prefiere olvidar quién ha
sido?
Llama la atención, en contraste con la película,
que es
abiertamente antietarra, la estudiada equidistancia de este resumen:
"el joven" en lugar de "un pandillero terrorista", "su misma
organización" en lugar de "los etarras", "gudari", "la
lucha",
"el activista"...
Las opiniones "muy críticas" de Xabier eran sólo
atreverse a hablar a la prensa, y decir que si los etarras
querían que se les perdonase tenían que pedir
perdón por sus crímenes, en lugar de seguir
ordenando
atentados desde la cárcel. Claro que decir eso en el
País
Vasco es muy crítico: en su universidad le organizan
pintadas y
pitadas (patético el retrato de la Universidad del
País
Vasco que se ofrece en la película, y por desgracia se ven
cosas
así con bastante frecuencia). Tiene que llevar
guardaespaldas,
recibe amenazas y avisos, unos anónimos otros no, y empieza
a
morirse de miedo.
En el club gastronómico, muy bien retratado, no se habla de
política. Xabier les molesta porque saca alusiones al
respecto.
Y es en el propio club gastronómico, donde uno de los
socios,
abogado de los etarras, le dice que disfrute de las cocochas, que
serán las últimas que se va a comer. Los
demás
hacen como que no han oído nada, ante el horror de Xabier.
En el
baño, un viejo colega le confiesa que tienen que callar
todos
por miedo, como en efecto les echaba en cara Xabier. Es mejor para
vivir en el País Vasco seguir la corriente, atenerse a los
rituales tribales y no andar contra corriente. Hay una escena
espeluznante en el club gastronómico, una vez se ha ido ya
Xabier definitivamente, en la que están todos los colegas,
hombretones de cincuenta y sesenta años todos, practicando
toques de tambor para su desfile, tocando todos a una como zombis. La
escena, grotesca y patética, capta a la
perfección el insondable borreguismo colectivo
de fondo del País Vasco, que es el que permite que la mafia
etarra y los grupos nacionalistas lleven al país de la nariz
a
donde quieran, una vez desenchufado medio lóbulo cerebral de
toda la población. Y encima todos tan contentos de estar
haciendo patria y hay que ver qué vascos que somos.
Hay otras escenas bastante logradas: el principio de la
película, con unas colinas primigenias del país
Vasco,
paraíso de los verdes valles, hasta que la cámara
se
mueve ligeramente hacia abajo y aparecen los característicos
bloques de apartamentos de obreros (donde vive Josu) encajonados entre
las colinas. O examínese la foto que he cogido: aparece
Josu,
antes perfectamente integrado en la pandilla de borrokas, un chico de
la gasolina más, con el encefalograma plano como ellos.
Ahora
está con las ideas confundidas, medio subnormal (aunque en
su
caso es un progreso), y con los instintos divididos pues algo dentro de
él le dice que pierda de vista a la banda. Pero estos lo
presionan, lo vigilan... la imagen capta muy bien cómo el
fantoche de la Eta, medio imaginario, medio pintado por ellos mismos,
le apunta a la cabeza al propio "activista" que flojea. Y que es la
misma pintada, con su presencia en la calle, la que recuerda
quién manda allí. (Hay que decir que lo
primero que
necesita el
País Vasco para ir a buenas es una brigada de
arrancacarteles y
borrapintadas—con manguera de pintura). En suma,
que son
los mismos vascos muy vascos quienes
presionan y amenazan a los otros vascos muy vascos, y que en suma
"todos están invitados" a los siniestros banquetes
gastronómicos y peñas de chiquitos, que son la
pantalla
de humo nacional para no
pensar en otra cosa—como decía Savater hace poco
en
un
artículo muy atinado. (Por
cierto, ha desaparecido la web de Basta Ya... mal
síntoma, malo...).
Para escenas que logren retratar vívidamente en una imagen
la
infinita hipocresía de tantos ambientes vascos, no tiene
igual
esta película.
Pasa con toda fluidez del realismo documental a escenas
emblemáticas, simbólicas u oníricas.
Por ejemplo,
la siniestra llamada a la puerta con la que termina la
película
(—son sus colegas que vienen a pasar factura a Josu Jon). O
las
escenas en las que Xabier se siente perseguido y vigilado por todo el
mundo al pasear por la ciudad: es un sueño paranoico, pero
no
tan distinto de las mismas escenas cuando se filman de modo realista.
El mundillo asfixiante donde "todos se conocen", todos los ambientes
están cercanos, y donde nadie mueve ficha porque todos saben
que
quedará fichado, todos haciendo como que no saben ni piensan
nada, pero mirando con el rabillo del ojo al vecino—uf. No es
de
extrañar que el éxodo vasco se cuente por decenas
de
miles. Pero el terreno va quedando tomado por quienes se someten, o por
quienes someten. Todo un viaje a ninguna parte, que queda
aquí
retratado de modo espeluznante.
El atentado contra Xabier tiene lugar, a modo también de
contraste para la atención, enmedio de las fiestas: entre
desfiles de cocineros, pachangas y alardes de fusileros
decimonónicos, los bravos gudaris le dan un tiro
por la espalda. Pero la gente sólo ve los
fuegos artificiales. Lástima que esta escena de la
película está montada de manera
desmañada y
confusa, y tiene (como alguna otra también) fallos de
sonido—ahí hay que esmerarse más.
Como otros puntos flojos de la película, quizá la
trama amorosa
siempre viene a complicar todo un poco, introduciendo Hollywood donde
quizá quedaría mejor una cosa más
prosaica e hiperrrealista cutre, que es lo que le va al batasunamen.
Josu
Jon sabe que quieren asesinar a la Incontrada, la novia de Xabier, pero
a él le gusta.... así que va siguiendo a los
perseguidores, y les pega un tiro por la espalda cuando ellos la iban a
matar. Vamos, que este será más candidato que
Yoyes para
pasar por la piedra. Esto hace dramático pero no es
típico del ambiente borroqueño éste,
para nada. El
que un personaje haga un cambio de bando tan espectacular queda pues
eso, más espectacular que atento al paisaje (y tampoco es
que
cambie Josu de actitud política, por la confusión
de
ideas del muchacho éste, que ahora parece medio
lelo…
pero eso no acaba de arreglar la cuestión). Hay
una escena
alegórica sobre una psicomaquia en la mente de Josu, donde
una
víctima del terrorismo hace de ángel bueno y la
borroca
batasuna de ángel malo, y esta escena también
rechina un
tanto. El personaje del cura no se entiende bien su actitud,
parece inconsistente entre un apoyo más o menos
implícito
a la Eta o un disgusto por sus acciones. Aunque igual eso lo hace
más realista, no sé. La actuación
falla un poco en
estas escenas, aunque en general están bien los actores. El
tema
lingüístico en cambio está mal
orientado. No queda clara la
poética traductológica de la película
en sus escenas, no
sabemos si los personajes saltan del vasco al español
inopinadamente, o si sólo se nos indicaba con unas frases
iniciales que están hablando en vasco. Quedaría
mejor en
vasco el vasco, todo el tiempo que hiciera falta, y con
subtítulos.
El defecto más grande de la película no es su
intencionalidad política, que es muy deliberada y necesaria,
y
en eso estamos y es un género. Es más bien que a
pesar de
su precisión en el retrato ambiental en tantas ocasiones,
queda
desdibujado el paisaje político. Vamos, creo que ni se
menciona
a la Eta—aunque igual podrías estar un
año en el
País Vasco sin que nadie la mencionase, no digo que no. Pero
tampoco a ningún grupo, y mira que es un lugar de grupos y
grupillos, que tienen tomada la vida pública, un vasco medio
sin su peña no es nadie. Tampoco se nombra ni al
gobierno vasco, ni a los partidos políticos—en
este
sentido queda un tanto incorpórea la historia.
También este Xabier
está totalmente aislado, al margen de sus cocinadores y
co-cenadores: no está en contacto con ningún
movimiento
ciudadano ni político... para enfatizar el acorralamiento de
fondo, supongo. Pero esto resulta en una extraña
deslocalización que no me parece un acierto, queda una
ficcionalización un tanto desetiquetada. Claro que... vete a
mencionar a
grupos y grupúsculos en el guión, supongo que
sería una pesadilla legal: que para eso tienen sus abogados.
E igual hasta le cae algún pleito aún, al
director, por
ofender a la patria y al pueblo vasco, vete a saber. Porque la verdad
es ofensiva. El retrato,
desde luego, queda clavao—y es penoso, penoso de dar
vergüenza ajena por las dobleces e hipocresías que
llevan
tantos vascos alrededor de sí, como un campo de fuerza,
impregnando toda la atmósfera de mala conciencia cuando se
juntan. Y decir que en la
mitología nacional antes pasaban por sanotes y directos, los
vascos...
Todos estamos invitados.
Director: Manuel Gutiérrez Aragón.
Intérpretes:
Oscar Jaenada, José Coronado, Vanessa Incontrada,
Iñaki
Miramon... España: Cipi Cinematográfica /
Telecinco /
Telemadrid / Alta Films, 2008.
Nos llega esta noticia a través de la lista del
Colectivo de Profesores: Estimados
compañeros: Una excelente noticia
para la
Universidad de Zaragoza y que nos abre la puerta en el nuevo ministerio
de Ciencia e innovación. A Felipe Petriz le acaban
de
nombrar Director General de Universidades del Gobierno de Madrid
(Ministerio de Ciencia e Innovación)
De algo le han servido al rector Pétriz sus
buenas relaciones con
las más altas esferas,
visto lo visto. La financiación externa de la universidad
parece
que va a ser una piedra angular de la nueva política
ministerial, ahora que ya no estamos en Educación sino en
Ciencia e Innovación—con lo cual ahí
tenemos a
Botín y sus planes de infiltración a gran escala
en la
Universidad.
En cuanto a que vaya a tener "mano" la Universidad de Zaragoza en el
"Gobierno de Madrid", como tan curiosamente sugiere el
mensaje—pues vaya usted a saber. No tanto la universidad como
algún universitario—que aquí todo va
por conocidos
y grupillos.
En lo que a mí respecta, lo que sí tengo
acreditado es la
capacidad del (ex-)rector Pétriz para cubrir el expediente,
quedar bien con todo el mundo o hacer como que, y dejar que las cosas
sigan su curso y que mande quien manda—toreando a la ley todo
lo
que haga falta. Es lo que aplicó hace cinco años
con las
diversas protestas, recursos y denuncias que le hice llegar por actuaciones
fraudulentas en oposiciones,
contestadas con silencio administrativo. Y es lo que aplicó
el
año pasado cuando un corrillo de nuestro departamento se ha
apoderado de los estudios oficiales de postgrado,
reservándolos
para los miembros su grupo de apoyo mutuo ("equipo de
investigación"). El Rectorado saliente les afeó
su
conducta así como con la boca pequeña, pero
les dejó hacer. ¿Por qué?
Pues porque eran más numerosos e influyentes los
perjudicadores que los perjudicados.
Recomiendo esta línea de actuación a todo el que
quiera medrar en la vida. Y ascender, ascender como un globo...