No tenía yo
noticia hasta hoy,
pero al lado de mi pueblo hay según parece una diminuta
república montañesa,
independiente desde hace siglos, aunque los franceses la ignoren y
hagan como si perteneciese a Francia. O igual son los
lugareños
los que hacen como si perteneciesen a Francia...
La república
de Goust,—nada
más cruce usted la frontera por el Portalet, y a mano
izquierda,
antes de llegar a Les Eaux-Chaudes, un sitio que cada vez que paso por
él me vuelvo a confundir, y me parece que se llama
Nez-Gorge-Oreilles. Pues eso, no hay que ir hasta ningún
horizonte perdido: a mano izquierda cruzando el cortado, pasa el Pont
d'Enfer, y
en un valle disimulado y
desapercibido, o más bien en un repecho de los montes,
ahí está esta supuesta república
fantasmal,
o aldea oficialmente olvidada. Olvidada hasta que la web se ha ocupado
de ella...
mínimamente. Me daré el gusto de ir
allí, un
día de estos.
Cosas veredes, y oiredes. Ni en la Paz
de Westfalia ni en el Tratado
de los Pirineos los nombran, claro... y mejor para ellos,
quizá. Tampoco tienen asiento en la ONU.
Aquí
hay una referencia de otro viajero, de 1828, en Nouvelles Annales des Voyages.
Quizá su tono irónico sea el origen de la leyenda
de la república perdida...
Hoy a las 11; un coche bomba con cincuenta o
setenta u
ochenta kilos de explosivo.Parece que hay víctimas.
Destrucción, caos, heridos...
Ahora a ver quién sale matizando que "claro, la
situación
de conflicto"... o "como no hay diálogo, pasan estas
cosas"...
ANV fuera de los ayuntamientos, YA. Que
aún hay quien encuentra
buenas razones para apoyar a esta gente de la dinamita y el tiro en la
nuca. Que los aguanten en su casa.
Y todos los indignados ahora, que hagan memoria de si hace unos meses
estaban a favor de una "solución
dialogada"
con esta gentuza lumpen. Medio país abducido por el "proceso
de
paz", llevados con un cordelico atado a la anilla de la nariz, por
nuestro inspirado presidente.
PS: Más de quince heridos, dicen—aunque parece que
no
graves. Aunque ha habido abundantes destrozos, y no ha habido muertos
por casualidad, pues esta vez no ha habido aviso previo. Que buenos los
etarras, que dan aviso antes... a veces. Gente razonable;
así
cuidan su imagen—entre los memos y canallas, que no hay
escasez
de ellos.
De momento, yo les iría pasando la factura del cristalero,
del
carpintero y del hospital a los miembros confesos de la
organización, y a las organizaciones que se manifiestan
apoyándoles. Y las facturas de los autobuses quemados, etc.
Iba
a bajar la violencia pero exponencialmente.
Mi lista de los 20 aragoneses más
influyentes... o
personas más influyentes "en Aragón", a
petición
de un periódico:
Marcelino Iglesias Federico
Jiménez Losantos Juan Alberto Belloch José Angel
Biel Alberto Larraz
Arturo Aliaga Romek Rytwinski Manuel Pizarro Miguel Iturbe Luisa Fernanda Rudi Fernando
García Vicente Felipe Pétriz Javier Lambán Eva Amaral José Antonio Labordeta Manuel José
López Pérez Jaime Armengol Eduardo Bandrés Amado Franco Lahoz Víctor
Morlán
No van en orden necesariamente.
Y
supongo que alguna mano influyente en la sombra se me
escapará;
demasiados hombres de partido hay. Igual eso dice poco de ellos, o de
mí, o de Aragón. Como decía Mecano,
andamos justos de genios.
Casi parece, por cierto, una lista de aragoneses-es... las mujeres,
como siempre, se
van a tener que poner las pilas. Bueno, es una opinión.
Y
observen las malas lenguas que no figuro yo.... menos como el que los
nombra, claro.
¿Es la chica la que cambia repentinamente, de girar en el
sentido de las agujas del reloj a girar en sentido contrario?
¿O
es tu cabeza la que lo hace?
(Es curioso lo mal que va este .gif en los ordenadores buenos... en mi
Mac viejo, se la ve girar sin dar sacudidas bruscas, lenta y regular;
en el nuevo parece que da sacudidas y cambia de sentido. Vamos, que
cambia totalmente la ilusión).
En fin, la cuestión es como siempre: ¿lo hace la
chica, o
lo hace tu cabeza por la manera de mirarla?
in academic writing—and about self-making, free Will,
Shakespeare, critical theory and much more. An excellent account of an
interview with major Shakespearean scholar Stephen Greenblatt at if/book:
"Greenblatt on Human Agency and the New Historicism".
And the future of the book. Greenblatt, too, wants to have academic
work published on the web—(but subscription-based "for the
sense
of community"—and he publishes books himself). The bit about
the
voice and professional self-making is worth reading.
Me voy librando de mis canciones obsesivas
colgándolas en la red—empezando por las que llevo
tarareando desde los años setenta. Lo malo es que cuantas
más pongo a descansar en paz, más siguen
saliendo. Esta fue de Pete
Seeger.
Espero que la Facultad de Filosofía tenga algo que decir al
respecto—y que no sea "Sí bwana" sin
más. Aunque en
una institución tan fosilizada, quién sabe. Igual
nos
mandan al exilio a perpetuidad, con el Decanato tan contento. Igual el
Decano se ha enterado de esto por la prensa
también—si se
ha enterado.
Por no prever, no se ha previsto ni construir un parking, que yo sepa,
en el edificio que allí se haga, como no se ha hecho en
ningún edificio de este campus. Esto es saber en
qué
siglo se vive. Claro que ahora también hablan de solucionar
la
falta de espacio para aparcar, por la vía rápida:
peatonalizando el campus, y que sólo aparquen los que (por
supuesto) tendrán trato especial.
Previsión miope, globos sonda fantásticos, e
improvisación si cuela, esta es la política de
espacios
docentes que nos ha regido y parece que nos va a seguir rigiendo. Pero
esto del pabellón de Filología demolido para
cambiarlo
por Periodismo parece ya un poco fuerte. A ver qué
reacciones
vemos a esto que no se sabe si es un globo sonda o una
puñalada
trapera.
Para más Inri, nos anuncia nuestro Decano que su plan de
reforma
de estudios "a la Boloñesa" en nuestra Facultad pasa por la
supresión de las distintas carreras de Filología
y la
implantación de UN GRADO UNICO EN FILOLOGIA. En efecto va a
haber que deducir que al Decano le traen al pairo las
filologías
y su ubicación.
Con lo cual volvemos, según previsto, al punto cero, en que
el
Ministerio quería suprimir nuestra titulación
propia de
inglés. Sólo que ahora por el procedimiento de
"hágalo usted mismo", como
habíamos anunciado
por otra parte. En lugar de exterminación por decreto desde
arriba, estrangulamiento y lucha por la vida en cada universidad, y la
supervivencia del más apto. Del más apto no se
sabe en
qué. En sobrevivir, será.
PS: Rectificación
parcial
(todo aquí es parcial...). He visto un documento de trabajo
de
la Facultad sobre la propuesta de grado único en
Filología, y parece bien razonada, coherente y adecuada al
contexto. Así que no se espere de mí una
oposición
frontal a un Grado en Filología (con itinerarios) en lugar
de un
grado de "Estudios Ingleses", whatever that means—yo,
al contrario que nuestros catedráticos, todavía
me
considero filólogo. La propuesta tiene una ventaja muy
importante (y que aprovecha bien la versatilidad del nuevo sistema de
grados): podrá haber más número de
itinerarios y
más combinaciones, como inglés solo,
inglés y
alemán, hispánicas y árabe, etc. Eso
es importante
desde el punto de vista del estudiante, que también sale con
un
título más versátil, y que le ha de
permitir (en
el caso de nuestros alumnos) ser tanto profesor de inglés en
España como de español en Europa o USA.
Hay puntos
importantes que habrá que aclarar, pues esto
todavía es
muy preliminar. Por ejemplo, si realmente va a poder mantenerse la
variedad de oferta que posibilitaría un grado propio de
inglés. Problema éste un tanto menor (excepto en
lo que
se refiere a la promoción de nuevos profesores...) pues
desde el
punto de vista del alumno una mayor diversidad de materias puede ser
fuente tanto de riqueza intelectual como de desorientación.
Así que una cosa por otra . Por supuesto nuestros
catedráticos y directores querrán un grado
propio, donde
puedan reinar y organizar sus territorios y pleitesías
más a sus anchas, pero... that's life. Un punto
más
espinoso es si una facultad que oferte un único grado en
filología en lugar de tres o cuatro va a ver mermados sus
recursos ya de oficio, por parte de la Universidad. Cosa que no
sería de sorprender—como no lo sería
que se le
pusiesen límites de expansión y
proliferación, a
un grado tan desparramao. Por mantener un grado de
moderación,
vamos... que tiene sus ventajas, desde el punto de vista del
estudiante, pero inevitablemente supondrá un recorte
relativo a
las Filologías. Y la cuestión de la
denominación... ¿podrá figurar el
itinerario en el
nombre del título? Todavía es incierto, pero
más
bien parece que no. Y así nuestra titulación
propia
perdería visibilidad y status. Con lo cual tendremos
Graduados
en Filología. Bueno... hay cosas peores. La
Filología
cabalga de nuevo, a la vez que se bate en retirada... Me dicen que
nuestro departamento piensa oponerse
frontalmente, una reacción que ya esperaban los proponentes.
Pero hasta ahora todo esto se ha tratado de despacho de druida a
pasillo de druida, sin pasar por ningún Consejo de
departamento.
De la volatilización de nuestro Pabellón de
Filología (apto símbolo de los tiempos,
quizá) no
he oído comentar nada más.
Un hervidero de gente hoy en Biescas, así que nos hemos
escapado
más arriba al valle, donde se estaba más
tranquilo, y
hacía una tarde de ensueño. Por fin nos hemos
paseado por
aquí:
Nos hemos llevado a Virsi y Cris, y las llaman de Tailandia mientras
bordeábamos el pantano. Sonia ha salido de la selva de Laos
con
bien, sin ser secuestrada ni devorada por las serpientes, y parece que
pronto vuelven por aquí. Los de Amsterdam, donde tenemos
otra
media familia visitando a Berta, también bien, gracias. Y
volvemos a Zaragoza en una larga fila inhumana, escuchando Juliette
Gréco, algo es algo.
Se dice con frecuencia, y una pregunta a Google da una
respuesta
en este sentido, que los artículos académicos son
leídos por poquísimas personas por
término medio:
las estimaciones van entre menos de un lector por artículo a
siete y pico—y la cifra que con más frecuencia se
da es de
una media de tres por artículo. También es, por
cierto,
la media de lectores que se dice que tendrá cada ejemplar de
un
libro publicado—que no es lo mismo, claro.
La mayoría de los artículos jamás son
citados.
Aunque los académicos se consuelan con el mero hecho de
lograr
la publicación, sin pensar que en general sus publicaciones
duermen el sueño de los justos esperando a que alguien las
lea
en el Juicio Final, o que consten en algún registro en la
eternidad.
Sin embargo, hay estudios que ofrecen cifras de lecturas totalmente
dispares a estas tan pesimistas: cifras de miles de lecturas por
artículo de media, entre 5.000 y casi 15.000, una
población, vamos. Ver aquí: Measuring
Total Reading of Journal Articles.
Son diferencias de estimación disparatadas, ¿no?
Claro
que esto se refiere a un estudio de una revista central en una
disciplina determinada, la pediatría. En las humanidades,
con la
proliferación de publicaciones, me
extrañaría que
incluso las revistas más leídas más
alcanzasen
esas cifras por artículo. Aunque sin duda los
artículos
más leídos sí que deben superarlas. La
mayoría estarán más cerca de los
mentados tres
lectores—o por debajo. Para
eso
nuestros esfuerzos.
Supongo que en realidad aquí las medias son
engañosas,
por lo mismo que la ley de lectura de los blogs expuesta
aquí: Power
Laws, Weblogs, and Inequality.
Las lecturas siguen la lógica de la larga cola: muy pocas
cosas
son leídas por muchísimos, y la curva del
gráfico
tiende a acercarse a las asíntotas. Puede que de hecho sea
cierto que la inmensa mayoría de artículos (o de
posts)
tengan sólo tres lectores de media (y aparte está
la
cuestión de qué proporción del texto
leen de
hecho esos lectores). Pero unos pocos tienen muchísimos
lectores.
Si sigue esta tendencia, la curva de lectura se igualará a
las
coordenadas cartesianas, y en el futuro habrá un
único
comunicador (al que llamaré el Gran Instructor) cuyos
comunicados serán leídos por todos los
demás—que a su vez se comunicarán
únicamente
con ellos mismos, y con el Gran Instructor. Antes de eso,
habrá
una fase de pocos grandes medios masivos y una miríada de
pequeños medios personales leídos por dos o tres
personas. ¿Quién dijo que Internet
sería el fin de
las grandes agencias de comunicación?
Así
que, entretanto, feliz el que llegue a la media, que es muy virtual
para la
mayoría, en virtud de la lógica
de la larga cola
que nos rige. No es mediocre quien quiere, sino quien
puede—en el
sentido de medianito. A menos que identifiquemos mediocridad no con la
media, sino con la moda. En ese sentido, ser mediocre no es
difícil, y además siempre está de moda.
Aquí una versión mejorada de la
canción de Labordeta. Mejorada con respecto a la primera que
he grabado, quiero decir. Hasta arrancar matojos con la voz
aún me falta un poco.
Y me gustan más, modestia
aparte, la versión de María José
Hernández....
El poema inglés medieval "Why
I Can't Be a Nun",
editado por James Dean, se encuentra junto con muchos otros textos del
inglés medio en un sitio artúrico y medieval, The Camelot
Project,de
la Universidad de Rochester (que una vez me concedió una
beca...
que no pude aprovechar. Pero gracias). Se llama la
colección TEAMS Middle
English Texts.
Y estas cosas que encuentro navegando por la red todos los
días, a decenas a veces,
normalmente no las pongo en el blog como hoy, sino que van a parar,
clasificadas por temas, a mi Bibliografía
de Teoría, Crítica y Filología,
a la que debería ir llamando ya BiblWebGrafía, y
que se
parece en parte a aquellos viejos directorios de Internet que
aún se encuentra uno por allí a veces. Si
clasificase
estas referencias por temas en el blog necesitaría poner
varios
miles de secciones
temáticas, como las que tengo allí, y
no es cuestión. Bastante sobrecargado tengo el tema ya. Y
miles
de páginas de referencias retrasadas por incluir en la
bibliografía.
Zapatero les va a dar a los bancos una
"inyección" de
30.000.000.000 euros de dinero público, ampliables a
50.000.000.000. Pongamos que se quedan en 40.000.000.000. Por
redondear, redondeando, nos cuesta la colecta mil euros a cada
español. MIL EUROS DE TUS IMPUESTOS, infeliz,
si eres
español—incluyendo catalanes.
Y encima con condiciones
inauditas: sin contrapartidas establecidas por
ley en lo referente a beneficios y sueldos, y en cuanto al modus
operandi repartiendo todo en secreto entre cuatro señores.
Vamos, que se trata
de un desvío de fondos en toda
regla, y con todas las de la ley, o por ser más claros, de
un atraco masivo votado en el Parlamento y avalado por
prácticamente todas las fuerzas políticas,
incluyendo al
PP que ya no se sabe si ejerce de oposición o de socio en
las ganancias, por lo
que le caerá a través de las cajas de
ahorro regionales.
Esto, con la complicidad de todos los partidos menos alguna protesta
por lo bajini de Izquierda Unida que he oído, y el
Benegá, me dicen. Hasta UPyD
se desentiende del tema,
apoya a los demás partidos, y nos dice de
apoquiñar "por
responsabilidad", pidiendo, eso sí, garantías en
la
gestión... que parece que no se van a tener.
Pero claro, los mayores responsables son los dos grandes partidos, PP y
PSOE, mayores beneficiarios de la trastienda de los bancos y del dinero
negro de los constructores. Y sobre todo, claro, el partido del
gobierno.
El PSOE, que no es muy socialista para financiar la Ley de Dependencia,
pero aquí casi pierde el culo de lo que corre a
echar dinero a la banca. Sabiendo que algo
siempre acaba revirtiendo, claro. En nuestros tratos con los bancos
nunca olvidamos el concepto de interés.
Como los famosos mil millones que le
regalaron a Montilla, que supongo que por esos y otros que
tal se
habrán desfondado la Caixa y otras caixas.
Y los sindicatos, punto en boca—no comment. Nada que observar
al
respecto, sobre esto que un economista llamaba hoy en la Cope "el mayor
atraco a la clase media y a los trabajadores que hemos vivido en los
años de democracia".
Qué vergüenza. Y todo con estruendoso silencio
mediático,
con los expertos felicitándose del dinero que tenemos para
echar
ahí, y pasando página a otra cosa mariposa los
telediarios y los
periódicos—menos la Cope, donde siguen dando
caña
con el tema, habiendo reñido ya con el PSOE y con el PP, de
perdidos al río.
Además, se hace esto ahora, esta alegre
inyección, sin tomar ahora medidas para evitar desfalcos y
desviaciones de
fondos masivas (encubiertas, eso sí, que somos caballeros).
Igualito igualito, pero al revés, que no se tomaron medidas
antes para controlar los préstamos desaforados a la burbuja
inmobiliaria, aunque se llevaba años avisando de
ella—pero
no interesaba ponerle freno por la alianza siniestra entre la
financiación a los partidos y el dinero negro de la
construcción. Ahora, a pagar con el dinero de todos, que no
es
de nadie.
¿Que cómo se pagará? Pues
endeudándonos
más, que de momento se nota menos—como si
España
tuviera ya poca deuda.
...Y como si no la fuésemos a tener que pagar. Ya
pagará el que apague la luz, claro.
¿Exigir
responsabilidades? A ninguno de los gestores, expertos y
asesores—Igual hasta se suben el sueldo
aprovechando la inyección, oye. De momento, los directores
siguen siendo directores,
los asesores asesores, los ministros ministros, y los expertos siguen
siendo expertos. Todos con sus pluses y sus primas especiales, que eran
de escándalo antes y lo siguen siendo.
Sirva de ejemplo Greenspan, supuestamente el pope de los
entendidos, hombre de solvencia supuestamente
estratosférica,
que precipitó la crisis americana... al permitir a los
bancos
especular con las hipotecas, quitando una ley que se había
puesto en el
crack del 29. Pero tranquilos, que nadie le pasa factura, y
seguirán
invitándolo como experto y pope a todas partes, que
aquí
quien tuvo retuvo. Hay que joderse
vivo.
Un pobre mancebo
Robó sólo un huevo
Y al sol bambolea
Y otro se pasea
Con cien mil delitos
—o
con cuarenta millones de ellos, porque esto sólo funciona
haciéndolo a lo grande. Y aún habrá
memos que les
den, además de los mil euros, el voto.
(PS: El tema este del desmadre financiero y crediticio
debería
haber estado al alcance de los expertos, por supuesto. Ver este
vídeo sobre El
dinero como deudaque colgamos aquí
hace unos meses. Y este debate sobre el informe
Recarte y la manera del Gobierno de encarar la crisis).
Estoy leyendo estos días no a Walter Scott sino
a Browne, releyendo Hydriotaphia:Urne-Buriall,
o
quizá debería decir leyéndolo por
primera vez...
hay quien dice que es imposible releer, por lo de Heráclito,
pero me refiero a que en este ejemplar tengo que cortar muchas hojas
aún sin separar de la imprenta, y eso que la
edición es
de 1927. Hay algo melancólico, en leer este un
clásico
sobre la mortalidad, los ritos funerarios y los sueños de
posteridad, y ver que nadie se ha molestado sus líneas
cuidadosamente impresas y sus notas al margen, en ochenta
años.
También se hace melancólico contemplar con
distancia
irónica la propia ironía compasiva de Browne, sus
reflexiones desengañadas sobre la vanidad de la fama, y
sobre
los sueños de los viejos difuntos de ser recordados
años
después de su muerte, o de vivir de algún modo
para la
posteridad a través de la memoria de sus hechos, o de un
monumento funerario. Browne, cristiano ortodoxo, coloca más
esperanza de pervivencia en la inmortalidad del alma y en la
salvación. Sobre todo cuando reflexiona sobre los
descreídos del más allá:
It
is the heaviest stone that melancholy can throw at a man, to tell him
he is at the end of his nature; or that there is no further state to
come, unto which this seemes progressional, and otherwise made in
vaine; Without this accomplishment the natural expectation and desire
of such a state, were but a fallacy in nature: unsatisfied
Considerators wwould quarrel the justice of their constitutions, and
rest content that Adam
had
fallen lower; whereby by knowing no other Original, and deeper
ignorance of themselves, they might have enjoyed the happiness of
inferiour Creatures; who in tranquillity possess their Constitutions,
as having not the apprehension to deplore their own natures. And being
framed below the circumference of these hopes, or cognition of better
being, the wisedom of God hath necessitated their Contentment: But the
superiour ingredient and obscured part of our selves, whereto all
present felicities afford no resting contentment, will be able at last
to tell us we are more then our present selves; and evacuate such hopes
in the fruition of their own accomplishments. (135)
Quizá ya se apunta en Browne, en su manera de decirlo, la
sospecha (un médico siempre es sospechoso de descreimiento)
de
que esa tendencia a la futuridad y esa sed de vida eterna no es
suficiente prueba de que lo que desea sea una realidad. Un siglo
después Pope dirá con más sarcasmo eso
de que
"Hope springs eternal in the
human breast: Man never is, but always to be blest"
postponiendo así la fruición de las
esperanzas
humanas de inmortalidad a un mero deseo por defecto, un futurible que
por definición jamás se hará
presente— "a
fallacy in nature" como dice Browne, en efecto, o al menos un ejemplo
de esa paradoja inherente que nos hace "the glory, jest, and riddle of
the world". De ahí hay un breve recorrido de descreimiento
hasta
ver al hombre como pasión
inútil
que decía Sartre, o como un ser fundamentalmente desajustado
con
su propio ser, sin asidero seguro en sí mismo, un culo de
mal
asiento metafísicamente hablando. Que la mayoría
necesita
religiones, aunque muchos saben que no son sino sueños de la
razón y de la fe.
Browne cree un poco a la manera de quienes creen como
solución
rápida y conveniente, pero a la vez no para de cuestionar
otras
opiniones y creencias falsas—aquí, o en Pseudodoxia Epidemica (Vulgar
Errors),
con una fascinación extraña, un poco a la manera
de un
creyente que, por inteligente, no está muy seguro de que las
propias creencias sean menos falaces o menos absurdas, vistas desde
afuera.
The
particulars of future beings must needs be dark unto ancient Theories,
which Christian philosophy yet determines but in a Cloud of opinions. A
Dialogue between two infants in the womb concerning the state of this
world, might handsomly illustrate our ignorance of the next, whereof
methinks we yet discourse in Platoes
denne, and are but Embryon
Philosophers. (133)
Aunque también podemos imaginarnos que estamos fuera de esa
caverna, y ver
cómo todas las certidumbres parciales de Browne no
hacían
sino más inciertas las sombras de la pared, y todas sus
contemplaciones serenas e
irónicas de los errores de otros no descansaban sino sobre
los
errores propios, de una magnitud apenas intuida, a pesar de la sospecha.
Orígenes del
bable A cuenta de un reciente análisis
genético de neandertales
asturianos (en Biolinguistics):
en suma, todavía no sabemos si hablaban o no los
neandertales, y
menos aún qué decían. Aunque los
autores no pueden
descartar la posibilidad, no consideran que la estructura
genética descubierta sea prueba suficiente. Tampoco se
descarta
en el artículo la hibridación con otras especies
humanas.
Lo que me parece improbable es que se puedan explicar las mutaciones
observadas en genes "lingüísticos" de los
neandertales con
"the existence of two parallel selective processes with identical
molecular outcomes in two different species"—eso suena a
estadísticamente improbable. A mí me
parece que de
hecho, mientras la investigación no pueda descartar una cosa
y
otra, a saber, lenguaje neandertal e hibridación entre
especies,
más plausibles se van haciendo ambas—sobre todo si
tenemos
en cuenta que no es una cosa de todo-o-nada, sino de grado. El concepto
de una "capacidad de lenguaje" como algo bien delimitado que parece
presuponer el artículo (quizá por influencia
generativista) me parece lo más discutible del trabajo, y lo
que
sesga sus razonamientos. Porque lo de neandertales "speaking in a
modern way" (p. 226).... ¡ja, ja!
¿quién
exactamente propugna eso? Los generativistas corren el peligro de pasar
de un mecanismo lingüístico puramente conceptual y
racional
a uno puramente genético—o de identificar
ambos—saltándose a la mayor velocidad posible todo
el
terreno intermedio entre genética y estructura actual, el
terreno perteneciente propiamente a la evolución del
lenguaje y
a su modelación por los procesos comunicativos y por la
interacción social.
A este nuevo (y viejo) paradigma de la lingüística
chomskiana lo podríamos llamar lingüística
gene-rativa.
El artículo ("Also sprach Neanderthalis... Or Did She?", de
Antonio Benítez-Burraco, Víctor M. Longa,
Guillermo
Lorenzo y Juan Uriagereka) puede leerse en el último
número de Biolinguistics;
se registra uno gratis, como parte que es del Open Journal Systems.
Un caso especialmente llamativo de la separación
generativista
entre lenguaje y capacidad simbólica general puede verse en
la
reseña de Massimo Piattelli-Palmarini en ese mismo volumen.
"Symbolic systems are not relevant to language, and they
cannot be offered as an intermediate step in language
evolution"—nos dice, así con un par (240),
oponiéndose al evolucionismo en la línea de Arbib,
Deacon o Tomasello. Más acertada me parece la
contestación de Edmund Blair Bolles defendiendo
una postura evolutiva comprensible.
El lenguaje surge de la capacidad simbólica, y las
características "únicas" que le atribuye
Piattelli-Palmarini derivan de una capacidad más general de
articular símbolos complejos, de transformarlos, insertarlos
y
subordinarlos unos en otros—el tipo de procesos cognitivos
que
analiza Goffman en Frame
Analysis.
¿Qué es la sintaxis (ese icono generativista),
sino una
serie compleja de marcos invisibles trazados alrededor de los sonidos y
palabras, para ordenarlos unos con respecto a otros de modos cada vez
más complejos? Pues esa herramienta cognitiva pertenece a
una
capacidad simbólica general, y por ahí deben
buscarse no
tanto los orígenes del lenguaje (búsqueda sin
fin, esa)
sino los principios de desarrollo del lenguaje.
Claro que Piattelli-Palmarini parece creer que "No sentence in any
language requires “minutes” to be understood by a
ten-year-old, or by anyone at any age" (241). No, a veces requiere
años llegar a entender una frase—y otras veces no
llega a
entenderse nunca. Pero vete a explicarle esto a un generativista.
Tendría que mutarle algún gen, antes de
entenderlo.
En las universidades americanas. Aquí cobramos
menos—menos euros y menos dólares:
Bueno,
para ser
honrados deberíamos reconocer que no
estamos todos en primera división, como esos
entrenadores de fútbol... fútbol americano,
claro. (De PhD
Comics, un sitio imprescindible para los sufridos
doctorandos. Vía fernand0).
El original magistrado Baltasar Garzón ha
decidido, con
un poco de retraso, procesar a Franco y sus aliados en el fallido golpe
de estado del 18 de julio del 36. Lo malo es que el golpe
falló
por
donde no debía, y hubo matanzas, y
guerra civil.... y Franco estuvo casi cuarenta años
mandando sin que nadie se atreviera a procesarle. Y uno no puede evitar
la sospecha de que aunque Garzón pida el certificado de
defunción de Franco, lo hace sólo porque le
consta
fehacientemente que ha muerto.
Así que es un capítulo más de las miserias
de
la
guerra, y de esa guerra antes de la guerra que fue la
República.
Probablemente el efecto del proceso éste que abre
Garzón
sea tan beneficioso (estrenando y agotando la vía legal)
como
pernicioso, por lo que tiene de Zapa-teril al socavar las bases del
actual Estado, edificado sobre el franquismo como no podía
ser
menos, pues revolución contra él no hubo
más que
pacífica y ordenada. Y quizá tengan
así mayor
apoyatura legal las personas que quieran identificar los
cadáveres de los masacrados durante las campañas
de
terror del Alzamiento ése. O ponerles un pleito, por fin, a
los asesinos, o echarles un galgo a ver si los pilla.
Incluso tiene su cierta lógica, dentro del tufillo
tendencioso
que emana del auto del juez, el que Garzón no quiera
investigar
los "supuestos" (dice) crímenes de Paracuellos, las matanzas
organizadas por Santiago Carrillo y otros, puesto que al no ser delitos
contra el Estado no serían competencia de la Audiencia
Nacional,
sino del juzgado local. Pues nada, que vayan con la denuncia y el
razonamiento de Garzón al juzgado de Paracuellos.
Aunque sorprende que Garzón se olvide (precisamente
Garzón, el de la investigación del GAL) que
sí son
competencia de la Audiencia Nacional los crímenes de
terrorismo,
e incluso de terrorismo de Estado, como el que practicaba la ahora
idealizada República, tan democrática ella.
Porque en cualquier caso la
tesis de Garzón de que eso de Carrillo y de las
demás matanzas republicanas "ya lo investigaron y juzgaron
los
franquistas" se cae por su propio peso—él mismo
acaba de
declarar criminales a esos investigadores; sin contar con que no
pudieron juzgar a Carrillo por no haberle atrapado. Si a Franco no se
le aplica la amnistía del 76, bien parece que tampoco a
Carrillo.... pero hasta ahí no quiere llegar
Garzón,
bastante interesadamente.
Y es lástima que semejantes abolladuras estropeen este flamante auto.
Porque sí tiene cierta justicia poética lo de
llevar a
Franco, Mola, Queipo de Llano, etc., ante los tribunales, no lo
negaré. A mí también me parece bien
que lo
juzguen, pero mejor en 1936. Igual a base de justicia poética
podríamos conseguirlo también. Lo malo de la
justicia
poética de Garzón es que viene a ser eso,
poesía
pura en el peor sentido de la palabra—palabrería
sin
efectos en la realidad. Si no manipulación de la
opinión
pública, y maniobra autopublicitaria descarada, que
también hay lo suyo de eso. Inevitablemente, el auto se
convierte, en contexto, en una caricatura de sí mismo: el
justiciero espadachín que sale a luchar contra el
dragón
cuando éste ya se extinguió hace años,
o el leguleyo que
levanta acta solemne de que aquí han fumao. No confundir con
quijotismo. En fin, un
capítulo grotesco más de la larga historia de
cobardía de los españoles ante su dictador.
¿Mejor tarde que nunca? Pues igual sí... y que se
los
legajos vayan a donde tengan que ir, de una puñetera vez. Lo
malo es que con su auto superveloz, Garzón ha contribuido a
batir el récord de lentitud de la justicia
española.
Ahora ya llevan los juzgados setenta años de retraso, en
lugar
de los cinco o seis que solían.
Ya pueden poner tasa por préstamo si quieren a las
bibliotecas
públicas. Desde que está la red hay una
explosión
de texto y edición: se puede leer gratis por doquier, cada
vez
más, y coleccionar e-libros sin pagar un e-uro.
Incluso
libros carísimos de los que vende(rían) por
muchas
decenas de euros las editoriales académicas; hoy he
localizado algunos ejemplares más de publicaciones
mías
e-lectrocutadas. Como
utilizo el Google Preview Wizard, y
se trabuca si aparecen dos en la misma página, los pongo en
página aparte enlazada. Son: un libro sobre
ficción narrativa postmoderna británica,
En el primero hablo de Beckett, en el segundo de Shakespeare, y en el
tercero (con la Dra. Penas) de Salman Rushdie. Los tres de Rodopi y los
tres en inglés, claro. Bien es
cierto que lo de
Google Books
son "previsualizaciones selectivas", pero está la mayor
parte
del texto. Y los de Amazon, aunque sólo dejan ver unas pocas
páginas de vez, tienen un enlace aleatorio
que te permite acceder en realidad a todo el texto, si de verdad
necesitas hacerlo. Decía Samuel Johnson, sin embargo, cuando
le
acusaban de que no se leía los libros
íntegramente, que
tampoco necesitaba beberse toda una cosecha para saber la calidad de un
vino. Así que una idea se puede hacer uno, con estos
libros.
Me adhiero al manifiesto, y manifestación hoy
en La Coruña, de la Mesa
por la
Libertad Lingüística—contra la
"normalización lingüística" que la
llaman, no de normalidad sino de norma,
la norma administrativa de poner el gallego de plato único,
fruto de la alianza Popular-nacionalista-socialista. Como si en Galicia
no hablaran español, o fuese éste una lengua
extranjera.
Los que dicen que está prohibido decir La Coruña,
vamos,
e imponen sanciones a quien lo dice. Porque, según razonan
ellos, los gallegos deberían hablar gallego, quieran o no.
Les
ven estos puntos débiles a los gallegos, que flaquean en su
fe,
según estos normalizadores:
• A lingua non
se percibe como
factor radical de identidade e os seus problemas parece que non
preocupan á maioría social • Aumento da
xente nova para a que o galego xa é lingua aprendida,
segunda, non emocional e non necesaria, que xa non saben por
que a deben falar. • Indiferenza
social ante a promoción do galego: a sociedade galega só
se deixa levar.
(Plan Xeral de
Normalización da Lingua galega, «Puntos
débiles» Parlamento de Galicia., 21/09/2004)
Por suerte los gallegos al parecer son amorfos y se dejan llevar.
Aún es algo.
Pero quién vota a esta gente, por favor...
Lo que pide el manifiesto de la Mesa ésta es:
—la
derogación de la
prohibición del español a los escolares en las
materias
troncales (decreto 124/07) —la libertad,
la igualdad y la
paz lingüística, perturbadas por la injerencia de
los
poderes públicos a favor de un proyecto excluyente, — Contra
la
planificación lingüística: por la
denuncia y el
desistimiento del Plan Xeral de Normalización y sus
secuelas, y
la renuncia a cualquier acción inspirada en la supuesta
anormalidad de la conducta lingüística de los
ciudadanos, — Contra
la
"normalización", coactiva o indicativa, de cualquier grupo
de
ciudadanos por razón de lengua. Todos somos normales,
cualquiera
que sea la lengua que empleemos.
Fírmalo ahora y habrás hecho algo,
en lugar de nada, contra la marea de "normalizaciones" de los
nacionalistas.
Como
llego tarde
(como siempre) al estreno, remito para una visión general de
esta película de Woody Allen a la reseña
de Roger Ebert del Chicago
Sun-Times,
la de Scott Foundas en Village Voice
o la de Kenneth Turan en Los Angeles Times.
Más sarcástica era la de Arcadi Espada
hace unas
semanas en su blog. Y es que lo que le ha impactado la gente
aquí en España es que una de las americanas
pseudointelectuales de Woody
Allen estuviera haciendo un máster en identidad
catalana,
razón para el viaje de las amigas a Barcelona. Máster en identidad
catalana en
el que sin duda estudiará la monarquía catalana,
la
invasión de las fuerzas armadas españolas en el
siglo
XVIII, etc. Un poco fuerte, claro, como condición puesta por
los
productores filonacionalistas, quizá—aunque en la
peli se trata en
realidad como una pseudointelectualidad light que les da
ocasión
a las chicas para echar unos polvetes por aquí y por
allá, lejos del ambiente de los USA que hemos de suponer
más puritano. Vamos, lo más propio para ese
máster, que no parece que vaya a colocar a Vicky (la mastera
Rebecca Hall) a la cabeza de ningún museo, como supone
ella—de hecho ya se casa con un broker de Wall Street que (si
no
lo han echado uno de estos días del crack) ya la
retirará
de la
circulación, y la tendrá organizando
cócteles y
viendo exposiciones de arte catalana subvencionadas por la
Generalitat, en Nueva York. De hecho las condiciones de
financiación impuestas a Allen eran generosas y al parecer
ni
siquiera estipulaban que la chica aprenda catalán, ni
español, vamos; de hecho ni llegamos a saber que exista el
catalán. Y la película transcurre en un limbo
lingüístico que la hace todavía
más irreal.
Se nos toca guitarra española en los patios, y
los machos ibéricos son incontestablemente
españoles, no
catalanes para nada—de hecho, quizá tras olisquear
brevemente el panorama, Allen decide que el latin loverBardem
mejor sea un charnego asturiano en lugar de un catalán. Y
a Asturias nos lleva para perpetrar la seducción de las
americanas, no se sabe si con subvención
autonómica del
Principado. La seducción está literalmente
tirada, pues
ambas mozas están en un paréntesis de irrealidad
y
deseando ser seducidas, sólo que una lo sabe y la otra no, y
el
asturcón al parecer es irresistible. El caso es que Cristina
(Scarlett
Johansson), que es la que quería mojar y acepta la descarada
invitación del interesante bohemio para viajar con
él y
hacer el amor, se pone mala, y sus amigos en lugar de hacerle
compañía en el hotel la plantan ahí
sin más
explicaciones y se van de parejita a cenas románticas,
excursiones y conciertos; parejita mal avenida al principio, pero ay,
es que Vicky sólo era frígida de boquilla, y
sólo
le gustaba su novio "oficialmente"; en realidad tiene un rechazo
reprimido a la idea de casarse con el broker tan soso y convencional, y
Bardem se la lleva al huerto fácilmente. Pero la chica tiene
un
alto superyó, así que vuelve con el novio y se
casa, por
mucho que la aburra la idea y el novio. Aunque sólo la
casualidad y la irrupción de Penélope con pistola
impedirán que eche otro casquete de despedida con Bardem,
antes
de enfrentarse a su destino de ama de casa americana. En los meses
entre uno y otro escarceo, Bardem ha estado viviendo un
ménage
à trois con su ex Penélope, y con Cristina,
siempre
ansiosa de experimentar nuevas sensaciones. No se echa atrás
ni
ante el lesbiansimo la chica—aunque no quiere definirse como
bisexual, dice "soy yo y ya está"—lo que no
sabemos es si
tiene algún tipo de orientación o se
entregaría
con la misma placidez a cualquier amante y sus experiencias prometidas,
fuera albañil pegador, chimpancé o mariscadora
gallega.
Nada hace pensar lo contrario. Aunque más bien
sospecha
uno que esto es todo un complot entre guapos (contando provisionalmente
a Bardem entre ellos): todas estas experimentaciones con sexo libre,
fantasías eróticas y apasionamientos desgarrados
molarían bastante menos si fuesen gente fea esta que vemos.
Por
ejemplo, la Penélope ("María Elena"),
supuestamente
pintora genial pero apasionada hasta el desequilibrio; aparece
despeinada gritando a su hombre en una relación de amor
odio,
una tigresa de mujer, un magnífico ejemplar de hembra fatal.
Pero todo su encanto psicológico y mistérico se
desvanece
si en lugar de ser una mujer guapa fuera una vacaburra con granos: no
queda psicología ni para un remedio, y se vería
con
más claridad lo zafio, brutal, insoportable y grosero que es
este personaje. Quedaría el lumpen psicológico un
poco más clarito. Igualmente, la liberada
propuesta de cama redonda del Bardem
sería menos vitalmente aventurera y liberadora si viniera de
un
oficinista calvo, supongo yo. Vamos, que el supuesto estudio
psicológico que
nos plantea la película (con Vicky y Cristina como opciones
contrapuestas ante la erótica de la vida) tiene menos
profundidad y sustancia que un máster de identidad catalana.
Para empezar, ni siquiera son opuestas: las dos están con
unas
ganas locas de pillar macho ibérico, lo confiesen o no. Los
casos contrapuestos serían una chica
auténticamente feliz
con su novio y otra una vivalavirgen: tal como se presenta la cosa en
cambio, se pone el dedito en la balanza, y se nos presenta a la que
elige la pareja monógama como una reprimida
hipócrita,
que lo es—pero hay que suponer que no es el caso de todo el
mundo. La otra, Cristina, al parecer encarna la filosofía
preferida ahora por el guionista Allen: vida erótica
caprichosa
y sin compromiso, la que elige la vida como "pasión y
sufrimiento" en lugar de la seguridad emocional. Pero están
mal
leídos los personajes: la que de hecho sufre de amores es
Vicky,
por su represión y sus conflictos (y también su
prima/tía, que también tiene un amante y
también
está atormentada por su infidelidad y por su propia falta de
decisión para romper su matrimonio); Cristina en cambio,
nada,
es un cacho carne agradecida para sobar, y la cara ovejuna de la
Scarlett Johansson desde luego redondea el papel de rubia tonta y
puramente sensual. Esta ni se enamora ni se desenamora, sólo
va
por ahí apuntándose a lo que le echen, y va a
vivir una
vida muy light y muy promiscua pero (paradójicamente) sin
pasiones. Para psicología no da para mucho. Y a eso se suman
las
incoherencias del erotismo español: Bardem va supuestamente
de
desinhibido, asaltando a las chicas monas en el bar y
proponiéndoles una cama redonda allí mismo. Pero
luego
resulta que no sólo arrastra penas de amor imposible (algo
que
aún se entendería) sino que está tan
libre y poco
comprometido y dispuesto a entregar su corazón y su
exclusividad, que se lleva a vivir a casa a la primera que le dice
sí. Esto ya no se sabe si es promiscuidad o todo lo
contrario.
Casi entiende uno que a la promiscua Cristina, que se había
apuntado a la propuesta de un revolcón, se le haga pesado
sobrellevar una relación continuada, aun con la sal
añadida de la ex que se les suma. Vamos, que no solo las
chicas
sino también la película llevan un cierto bollo
mental de
cuidado en el planteamiento de opciones vitales y eróticas.
No
ayuda el comentario en off, algo tan torpe
cinematográficamente
que casi parece una parodia al principio, hasta que uno se resigna a
estar viendo una versión cum
commento
de algún Cuento Moral de Eric Rohmer. O más bien,
por no
exagerar, algún culebrón sudamericano bien
cuidado en su
filmación y bien interpretado.... pero para poca
más
sustancia da el guión. Sí, se pueden hacer
lecturas
suplementarias, verle un poco más de profundidad e
ironías de las que manifiesta la voz narrativa... pero ya no
se
sabe quién es el responsable de estas ironías, si
el
comentador o el guionista. Por ejemplo, que es una historia de
niñas ricas caprichosas y desocupadas, eso quizá
llegue a
verlo el guionista. Que las pretensiones intelectuales y
artísticas de estas mozas (por no hablar de las plastas que
pintan Bardem y señora) son un camelo—pues
quizá
también lo vea, pero ya no está tan claro. Que
aquí los hombres manejan el dinero, mientras las mujeres se
dedican al amor y a ensueños eróticos... pues
también se puede ver. Valga el caso del pintor Bardem,
supuestamente un vil imitador de su mujer como artista, pero que pasa
por creativo impetuoso y bohemio: es él el que hace
exposiciones, promociona su obra, hace contactos, etc. etc., mientras
que ella sólo va por ahí dando gritos,
desmelenada y
pintando en arrebatos a lo Pollock, sin saber que la supuesta obra de
arte es ella. En fin, una versión más de los
inocentes
americanos en la Europa exótica, y del descenso a la
experiencia
auténtica, pero la autenticidad se nos queda corta...
¿Será una versión lolái de
La Tesis de Nancy?
¿O será la Tesis de Woody? También
él es un turista americano, después de todo.
Vicky
Cristina Barcelona. Dir.
Woody Allen. Cast: Scarlett Johansson, Rebecca Hall, Javier Bardem,
Penélope Cruz, Patricia Clarkson, Chris Messina, Kevin Dunn.
Exec. prod. Jaume Roures. Metro Goldwyn Mayer,
2008. http://www.vickycristinabarcelonalapelicula.es
Acabo de recibir una carta de Vdes., casi diría
un
"anónimo", pues entiendo que son Vds. una Sociedad
Anónima, y no ponen en su carta firma de persona alguna, ni
dirección ni teléfono a donde responderles.
Flotan Vds. en el Espacio.
Así que me veo obligado, o quizá impelido, a
contestarles
por la misma vía, así al Espacio en
general. La firma que ponen en su carta es "ONO
Servicio al cliente"—aunque más propio
sería, en este caso, advertencias
y amenazas al
cliente. O al ex-cliente, entre los cuales me felicito de contarme.
Desde luego, después de leer el tono de esta carta que me
envían, pueden contar con que jamás
volverán a
contarme entre sus clientes. De hecho, aunque Vdes. hablan de un
contrato "celebrado" (sí, digo bien, "celebrado") entre ONO
y yo
mismo, les recordaré que yo "celebré" un contrato
con
otra compañía con mejores modales que luego
adquirieron
Vds. en una absorción, opa, o similar.
(Me
he ido con
Telefónica, por cierto, y quizá les alegre saber
que son tan julays
como ustedes, y no estoy en absoluto satisfecho).
Me exigen que les devuelva no sé que pieza de equipo que
quedó en mi casa al finalizar el contrato, y me dan unas
indicaciones para ello—por correo, en un sobre que dicen que
me
enviarán, con cargo a mí, supongo. Hasta
ahí,
bien. Lo que sobra son las amenazas que siguen en caso de que no lo
haga, las medidas punitivas que tomarán en caso de que no
les
pague antes de setenta y dos horas, etc. Sobra el tono. ¿No
tienen ustedes un asesor de imagen,
un
redactor de estilo? Lo necesitan urgentemente.
También me dicen que tome precauciones contra ustedes: que
selle
bien el sobre con acuse de recibo, y lo guarde como prueba por si
ustedes me meten un pleito. Me parece bien que desconfíen
tanto
de las buenas intenciones de Vds. Ya me aconsejaba todo el mundo que me
trate con Vds. sólo por burofax, que no me darían
de baja
así como así sólo con una
comunicación
escrita. Sin embargo, les haré notar, que puestos a
demostrar
culpabilidades, la carta anónima que me envían no
tiene
acuse de recibo: igual soy tan listo que no la he recibido, miren,
¿cómo lo demostrarían ustedes, que tan
listos van
con acuses de recibo sellados? ¿Y si jugásemos
todos al
juego del burofax? Pero tranquilícense, que les
pagaré.
Aunque no hayan tenido a bien enviarme la factura.
Les recordaré, por otra parte, que al finalizar el contrato
enviaron ya a un recadero a recoger el descodificador. Hace un mes,
cuando entendí que ya me había dado de baja con
ustedes.
No entiendo por
qué no se llevó entonces el enchufe o el cable o
todo lo
que quisiesen ustedes llevarse. Y por qué han tardado un mes
más en darme de baja. Empiezo a sospechar que era para
cargarme alguna tasa extra.
Aluden ustedes, aparte de a las multas que me pondrán por
día de retraso, a una factura que supuestamente les debo.
Claro
que no me envían detalle ninguno de la misma, ni el
período a que se refiere, ni el consumo, ni nada de nada.
Solo
el cazo, a ver si cae dinero. Supongo
que se refiere al período en el que Vds. no se han querido
dar
por enterados de mi solicitud de baja. Aunque podían haber
tenido el detalle de seguirme enviando las facturas. Como
les digo, les pagaré, por librarme cuanto antes de ustedes
(—espero—), y guardaré mi recibo en caja
fuerte,
según me aconsejan. No necesitarán Vds. enviar
mis datos,
como amenazan, a los ficherso de morrosidad. Ahora bien, yo a ustedes
sí que los incluyo en mis ficheros de
morrosidad.
Porque no me parecen maneras las de ustedes. Como si no tratasen
habitualmente más que con chorizos ("piensa el
ladrón",
quizá)—cuando creo que no les he dado
ningún motivo
para ello. Hasta el "cordial saludo" que me envían al final
suena a sarcasmo. ¿O
no?
Así que quédense su cordial saludo, y espero que
sigan
perdiendo clientes. No dudo que será el caso, pues la fama
de
Vds. ya les precede.
Y yo tampoco les envío un saludo a sus robots y ficheros
automatizados. Como ven, nada personal.
Pongamos, en cifras redondas, que tengo 80.000
visitas por año en este blog (si le sumo las visitas del
Blog de Notas).
Eso quiere decir, a ojímetro, no 80.000 lectores del blog,
sino
80.000 lectores de alguna página, suponiendo que lean algo.
Pero
si el blog tiene miles de artículos... ya me tocan a menos
de ochenta lectores del
blog
en conjunto—aunque habría que contabilizar
allí el
número total de lectores, no el número anual. Por
lecturas anuales, si publico mil artículos por
año, que
es más que posible que lo haga... pues tengo ochenta
lectores al
año, a todo tirar. Son entes imaginarios, claro: en realidad
han
pasado por delante de alguna página ni ochenta personas ni
ochenta mil, sino quizá setenta y cinco mil, con algunos
habituales repetidores. Y como digo, no hay manera de saber
quién ha leído qué, de media.
Comparado con una edición de libro, parecen cifras
míseras. Un libro, para contabilizar parecidamente sus
visitas,
habría que contar su número de
páginas. Un lector
de un novelón de ochocientas páginas cuenta por
ochocientas visitas de página. Y ese novelón, en
tirada
de diez mil ejemplares, nos daría un desiderátum
de
ochocientas por diez mil, o sea ocho millones de visitas. Anuales,
pongamos, en su primer año de vida. Para que se vea la
diferencia entre un libro de éxito y un mísero
blog con
centenares de miles de visitas.
Pero para el carro... que un libro editado,
y comprado,
en diez mil ejemplares, no es un libro del cual se han leído
diez mil ejemplares ese año. Aunque el libro pueda ser
leído y leído por distintas personas (en una
biblioteca,
por ejemplo). Cuántos libros se quedan sin leer, y
cuántos blogs. Y cuántos leen algo y se quedan
como
antes... pero eso ya es otra cuestión. La
cuestión es que un libro se cuenta por ejemplares vendidos
(misión cumplida), y un blog por páginas visitadas. Dos
mediciones inconmesurables, que se cruzan sin verse como dos barcos en
la noche.
Datos interesantes sobre hábitos generales de lectura y
escritura en los blogs, y estadísticas diversas sobre su
uso, se
pueden leer en el último informe de Technorati, State
of the Blogosphere 2008.
También
figuro en el comité editorial de esta
serie. Acaba de salir ahora el volumen 14, Narrative Unreliability in the
Twentieth-Century First-Person Novel, editado por Elke
D'hoker y Gunther Martens. En cuanto al volumen 12, Theorizing
Narrativity, que acabo de editar
junto con John
Pier, me dicen que va a aparecer una reseña en Style. (Veo que hay un pequeño fallo de
script en el
Google Wizard: cuando aparecen dos en la misma página, los
junta. Estos dos libros aparecen por separado en el enlace permanente
de cada artículo. Así que paso cada Google Wizard
a
página aparte).
(Y PS: de repente, desaparece la versión en Google Books de
este
libro. Entretanto se decide a reaparecer o no, pongo el enlace a Amazon
Reader).
Martes 14 de octubre
de 2008 Gender, I-deology
Otra manera de coleccionar libros electrónicos, a
través
del Amazon Online Reader. Aquí aparece en red una
selección de Gender,
I-deology, libro que coedité hace tiempo y
luego he encontrado por la red:
Fíese de la
calidad Amenazan las absconditas autoridades de las comisiones
europeas con reducirnos a método, por fin, a las
humanidades, y construir un "European Reference Index for the
Humanities" (ERIH), que establezca listados de calidad de las
publicaciones, más en concreto de qué revistas
están "in" y cuáles están "out". Como
referencia para los sistemas de evaluación de la
investigación a nivel nacional. Aunque ya avisan en contra
de usar sus listas como índice único...
... y más vale, porque aparte de quién ha entrado
y quién no, miren en la lista que sacaron en 2007 de
revistas de calidad en Lingüística: cómo
la misma revista con el mismo ISSN, "Le Français moderne",
figura dos veces, una con subtítulo y otra sin (de
ahí el error). Pero la que no tiene subtítulo es
superguay, Categoría A, mientras que la que tiene
subtítulo, ay, baja a categoría B.
Resultado o bien del trabajo a la mecagüen diez del
comité, o bien de dos evaluaciones rigurosas
mecánicamente procesadas por vía diferente, o de
las dos cosas. Pero erratas semejantes son nimiedades, comparado con la
presuposición básica del asunto: que un
artículo debe valorarse más por haberse publicado
en una revista de calidad teóricamente superior. Y parece
razonable, parece... pero sólo es un parecer.
Además, al evaluar, pongamos, a un lingüista, en un
sitio sumarán a piñón fijo sus puntos
obtenidos en revistas de lingüistica, y en otro le
aplicarán un perfil corrector o una "subárea"...
con lo cual se fue al garete la semblanza de objetividad. Los
evaluadores evalúan en todo caso, y recopilan, evaluaciones
previas de datos, nunca se ponen a evaluar "directamente" los
méritos de un candidato. Y entre la evaluación
primera, y la evaluación de la evaluación....
cualquier parecido con la calidad del dato original ya es remoto. Pero
el mundo debe establecer índices "objetivables" para rodar,
y para que las instituciones hagan actos administrativos. Ahora, que me
esperen a mí a presentarme voluntario para establecer
índices de estos y mover puntos virtuales de estos de
aquí para allá. la vida, desde luego,
está en otra parte—y la calidad que le importe a
uno mismo (que no es una Administración con patas),
también.
Philosophize disgrace Nuestro impromptu musical de hoy es
"The Lonesome Death of
Hattie Carroll," una
canción de Bob
Dylan sobre la Justicia que es un cachondeo, aquí y en
Maryland. Siempre me había parecido especialmente cargante
la
canción ésta hasta que se la oí en
directo "a Bob" (como
diría algún pedorro), en el concierto de Huesca,
en 1993.
Por
cierto que fue
ése, si no me equivoco, el último día
que ví a mi tía
Felisa; ella no sé si me vio, la pobre.
Veo que efectivamente funciona esta nueva
aplicación de
Google, el Preview
Wizard, que te permite insertar un libro entero en el post de
un blog. Aquí la estreno con el libro Theorizing
Narrativity, que he coeditado para publicación
este año
en Berlín y Nueva York, y también, por lo que
veo, en el
ciberespacio:
Vía If:Book.
Google, como siempre, pasmosos. A kowtow is in order.
Como esta herramienta es un verdadero hallazgo, comparable a la
inserción de vídeos de YouTube, la
utilizaré poco
a poco para ir insertando de momento los libros míos que
encuentre por allí digitalizados.
"Enoch
Soames",
relato de Max Beerbohm sobre un poetilla decadentista, de Max Beerbohm,
es una parodia deliciosa de las pretensiones e ilusiones literarias, y
uno de los mejores cuentos recogidos en la Antología de la
Literatura Fantástica
de Borges, Ocampo y Bioy Casares (1940). Según el relato,
Enoch
Soames había pasado al más completo olvido en
1997. Para
dar un poco de relumbre a su fama, aquí pongo uno de sus
poemas.
Me
gusta como ejemplo de
esa curioso subgénero de obras literarias: las escritas por
una persona
que no ha existido, y que, sin embargo, ellas
existen. El poema "Nocturne" de Enoch Soames no lo escribió el autor Max
Beerbohm,
que se limitó a imaginar a su autor y a hacerle escribir.
NOCTURNE
Round
and round the shutter'd Square I
stroll'd with the Devil's arm in mine. No
sound but the scrape of his hoof was there And
the ring of his laughter and mine. We
had drunk black wine.
I
scream'd, "I will race you, Master!" "What
matter", he shriek'd, "to-night Which
of us runs the faster? There
is nothing to fear to-night In
the foul moon's light!"
Then
I look'd him in the eyes, And
I laugh'd full shrill at the lie he told And
the gnawing fear he would fain disguise. It
was true, what I'd time and again been told: He was old—old.
La
antología me la
regaló MJ en
1991—ahora me la he leído. Yo también
estoy
más viejo, como el diablo. Hace pensar este relato,
¿quién hablará de nosotros en 2097?
¿Y
qué importará lo que digan?
Bueno... serán nuestros nietos, si los hay. Y seremos para
ellos
seres de palabras, ni más ni menos fantasmales que Enoch
Soames.
Y todas nuestras obras, poemas de autor inexistente.
Por la mañana, registrando el bolso de Tata,
encontramos
una foto misteriosa. Misteriosa hasta ahora. Nos despedimos de los
padres en Biescas, y bajamos hasta Villanueva, donde tenemos comida (no
japonesa) con Carmen y Paco —y Rodri y Valma, claro. Pero no
contentos, seguimos camino hasta las urgencias de la clínica
Montpellier, donde me tratan de una crisis aguda de
alergia—con
Urbasón al canto, y más pastillas pal pastillero.
De
ahí a casa, a enviar un artículo que me
pedían de
Inglaterra—y a cenar al vegetariano con Chusa y
José Mari.
Hablamos de la incertidumbre de si petará o no Occidente: ni
los
expertos tienen ni idea, concluimos. El futuro es impredecible
(qué cosas, en tantos años de Biescas, nunca
hasta
había visto una garza al pasear por el río). Y el
pasado
también, quién decía que no sabemos
qué
pasado nos espera... la prueba, la historia esta de las revelaciones
familiares. En el restaurante, la camarera rusa tenía mal de
amores, al parecer. Nada podemos por ella. Plegamos tarde, y recorremos
la ciudad en fiesta en nuestra Vulcan, nosotros buscando farmacias. Al
volver a casa encontramos a los nenes pacíficamente
dormidos. A
estas horas sigue la fiesta, pero sin nosotros.
No lo digo por las cifras, que son normalitas, sino por la
herramienta estadística en sí. Acabo de descubrir
unas
detalladísimas estadísticas de mis
vídeos en
YouTube, un sitio que no para de sorprenderme por la cantidad de datos
y posibilidades que ofrece. Mirando el "insight" de un
vídeo,
disponible sólo para su propietario, el usuario tiene
montones
de datos sobre visitas, pudiendo seleccionar el período al
que
se refiere la estadística simplemente deslizando unas barras
bajo la gráfica. Una interfaz de lo más
ergonómica, clara, informativa, y eficaz. Vamos, algo
pasmoso a
lo que pronto nos acostumbraremos. Aunque supongo que nos
seguirá dando sorpresas continuas YouTube, que junto con
Google
(y tan junto) es uno de los fenómenos más
pasmosos que se
han dado en la red. Y tan infravalorado.
Una muestra:
Estos son mis top hits; sólo os recomiendo el primero. Pero
estas estadísticas, por países, reproducciones,
etc., las
hay para cada vídeo, y también con las opciones
de las
demás pestañas que te muestran una
aproximación al
público que tienes por edades o sexos, así como
la
popularidad o ritmo de difusión de tus
vídeos, si
van subiendo o bajando con respecto a la media. Bueno, lo que digo,
pasmoso. Y, aparte de eso, por supuesto ya escucho
más
música en YouTube que en ningún otro sitio o
formato.
Esperemos que esta empresa al menos sobreviva al batacazo empresarial
de estos días, aunque se me escapa cómo puede
alguien
ofrecer tanto por tan poco y aún esperar obtener beneficios.
¿Tanto valen nuestros hábitos y datos
estadísticos?
Esta canción de Labordeta nos suena a todos, me
parece. Esta u otra parecida.
Martes 7 de octubre de 2008
Language, Cooperation,
and Natural Selection My comment to a
post in Babel's Dawn
which discusses the advantages of group cooperation in early humans and
its effects on the development of language: You are right to point
out the
importance of group selection, which becomes all the more important
when a group has developed technologies (including language
technologies) which give it a definite advantage over other groups.
Bows and arrows and stone axes too. I suspect much "group selection" in
human history has taken the form of genocide, the extermination of
neighbouring tribes or ape-like cousins who did not quite speak "in the
right way" or didn't interact profitably with the dominant group. To
coin a
phrase: the history of human evolution is a history of genocide. And a
shared language is a key element in this tale. So, cooperation within
the group goes hand in hand with competition with neighbouring groups;
it may actually hone the edge of competition.
Edmund Blair Bolles's answer:
Long ago I was partial to the genocide idea myself. It is
melodramatic and decisive, but I have changed my mind. There is no good
evidence that it has been as important as the more familiar mechanisms
we see in history: the stronger move in and push the weaker aside,
either by shoving them off into highland or desert margins, or by
dominating the older group and taking a region's wealth, or by
absorbing the weaker so that they become part of the new power.
And my reply:
Well, call it "soft" genocide then. How do you "push" someone to the
margin, in fact? Of course I agree all kinds of domination strategies
are influential—including extermination through infectious
diseases, which according to Jared Diamond also tends to wipe out less
'globalized' peoples. But we are not lacking in evidence for more or
less deliberate genocides in recent history (take for instance the case
of all-white Argentina or Australia). A story along that line has long
been a matter of speculation as regards the spread of Homo Sapiens, of
course—for instance in William Golding's The
Inheritors.
Resumen: Este artículo presenta
una reflexión
sobre la
perspectiva temporal, el conocimiento retrospectivo y la
distorsión producida por la retrospección, y
algunas de
sus manifestaciones en literatura y crítica, sobre la base
de
una lectura crítica del libro de Pierre Bayard Demain est écrit,
complementando la perspectiva psicoanalítica del autor con
un
enfoque interaccional aplicado a diversos aspectos de la escritura
literaria y la crítica. En español el
artículo,
aunque la página del SSRN esté en
inglés. El
meollo de mis averiguaciones sobre la escritura profética es
que, aunque nuestros escritos no contengan hoy profecías,
mañana sin duda las contendrán... a toro pasado.
Quien quiera leer a W. H. Auden tendrá que hacerlo en
inglés. Por suerte puede hacerlo con cierta abundancia en Los Señores del
límite,
antología bilingüe editada por Jordi Doce; pero por
desgracia las traducciones de Doce son con frecuencia un
fiasco—aunque no dudo de que este libro se habrá
promocionado como una edición de calidad (en Galaxia
Gutenberg /
Círculo de Lectores, 2007). No le pedimos a un traductor
sólo que no tenga errores de juicio o de
elección, que
los tiene Doce, ni que tenga aciertos, que también los tiene
a
docenas. Le pedimos ante todo y por favor que no meta la pata
escandalosamente, cosa que aquí sucede con demasiada
frecuencia.
¿Por qué traducir el título "The
Watershed" como
"La poza" (53-54)? ¿O "stranger" por "extranjero", en lugar
de
"forastero"? ¿O en el verso final de "1929" (p. 72-73) por
qué traducir "the bridegroom, beautiful" por "la novia,
hermosa"—en el poema de un homosexual, para más
inri? Hace
falta, o manda huevos... O, en el
verso final
de "At the Grave of Henry James", por
qué traducir "make intercession / for the treason of all
clerks"
por "ampáranos / Haz frente a la traición de los
oficinistas"? Seguramente
al
traductor no le suena la alusión a La
trahison des clercs,
de Julien Benda, que Auden leyó al parecer demasiado tarde,
y ya
por los años 40 le hacía pensar y arrepentirse de
algunos
excesos de intelectuales. Así que, mejor, "la
traición de
los intelectuales". Hablando de eso, también está
mal
traducido ese verso crucial de "Spain" que provocaría la
crítica de Orwell, cuando dice Auden eso de que hoy toca
"The
conscious acceptance of guilt in the fact of murder", y que
aquí
se vuelve en "La aceptación consciente de la culpa ante el
hecho
del crimen" —como si estuviese Auden hablando de
crímenes
cometidos por otros, y no de asesinatos propios o asumidos como propios
porque los comete, a sangre muy fría, el
bando de los nuestros.
En fin, que la traducción me ha distraído de la
poesía y del pensamiento de Auden. Aunque no lo bastante
como
para no quedarme pasmado de las cosas que se molestaba en escribir
Auden mientras el mundo ardía a su alrededor—y de
las que
no se molestaba en escribir. Eso, a la vez que conseguía
pasar por un
poeta "comprometido con su tiempo". Elegantemente comprometido,
sería. Mal de muchos clérigos,
supongo—disertar sobre poesía mientras el planeta
va
petando; de eso ya tenemos bastante por aquí mismo. Vamos,
que me ha
hecho una impresión bastante desagradable en conjunto este
caballero, en su mundo hiperprotegido de medias palabras sobre su
homosexualidad, sobre momentos eróticos memorables, y
reflexiones
desengañadas sobre los límites del arte y sobre
su
cristianismo voluntarioso y descreído. Vigilante
cuidadoso
del
límite de lo
decible, eso sí que está claro que lo era: como
en "Bruselas en
invierno", poema que extrae la poesía que hay en comprar los
servicios
de una prostituta, pero sin llegar al exceso de mencionar el sexo
masculino de la prostituta. Cierto es
que
la necesidad apura, y que la ocultación prudente era por
entonces un ejercicio necesario en
todo homosexual que pretendiese tener una figura pública
respetable. Pero de tanto guardar la ropa, y de tanto nadar en alcohol,
Auden acabó teniendo
una de esas caras que te retratan, una cara construida por
él con trabajo y constancia, y
no es la más recomendable la personalidad que
allí se
trasluce—allí, ni elegancia ni nada. Parece
autobiográfico este aforismo "Contra Blake" de 1971:
The Road of Excess leads, more often than not, to The Slough of Despond.
—versos que, sean o no poesía, son gran verdad
para
muchos. Auden como poeta me gusta, por lo demás, sin llegar
a la
idolatría ni a
cien metros de ella; pero me recomiendo dedicar más tiempo a
mejores cabezas y mejores ensayistas, y vamos, a personas
más
honradas en sus emociones y en su intelecto, y con las prioridades
mejor establecidas a la hora de cometer excesos.
hace
un día
increíble, por lo menos en Zaragoza—no
sé
qué hago aquí delante el ordenata. Bueno,
sí: es
que la calle la tenemos invadida por las fiestas, así que
seguramente nos iremos a refugiar un rato a algún camino
campestre. Y entre tanto tengo que colgar esta imagen del planeta, uno
de los primeros experimentos de Álvaro con el Photoshop, que
está empezando a darle. Ya está fascinado desde
hace
tiempo por sitios como DeviantArt o Worth1000, que aún
quedan
lejos... pero ya hace cosas así de bonitas:
Aún me acuerdo que cuando era pequeño
dormía la
siesta por orden gubernativa, y era tan obediente que nunca se bajaba
de la cama hasta que le dábamos permiso. Tres
años
tenía, y un día le autorizo a bajar de la cama
después de la siesta, salta y dice mientras aterriza en el
parquet, "¡Hop! —¡Al planeta Tierra!".
Nos vamos a ver El
niño con el pijama de rayas. Un
poco fuerte para los nenes ha resultado, no tanto por la
temática del genocidio nazi sino porque acaba mal. La
mente infantil aguanta mejor el Holocausto que la Tragedia.
Et moi donc. Le tube d'aujourd'hui: une vieille chanson de
Juliette Gréco. "Pour ceux qui
poussent sans
espoir / La porte froide de l'histoire / Au nom de l'idéal /
Mon fils, chante".
Thanks for the references you give me on "prosaics"; I attach a file
with some titles by Gary
Saul Morson, who has written on the subject
too. I think his essay on "Sideshadowing and Tempics" might be
interesting for the subject you mention, about authors not planning the
whole of the story in advance, there's a whole theory there on
"prosaics": and also, I insist too much, in his book Narrative and Freedom,
which is a masterpiece of criticism, it was a revelation to me because
of his treatment of narrative time. Don't let it pass you by unnoticed.
Stanzel is fine in his own line; I haven't read him much since the 80s
though. There's the danger with that grand model of his narrative
situations that one may find him too totalizing and close off other
aspects of the texts from sight, but he's all right (like Genette) as
long as you take him as a source for further ideas, and not as a
finished method for application. As to frame narratives and narrative
frames... I think I'll just enclose a bibliography on narrative
embedding. Of course the great book on "frames" as such (inside and
outside literature) is Erving
Goffman'sFrame
Theory
(1974)—he uses them to explain the whole structure of human
reality and action, another MUST, to my mind. In the field of
literature, I would read Mieke
Bal's and Dällenbach's works on
narrative structure if you haven't come across them yet, and also a
more recent book, William Nelles's Frameworks: Narrative Levels and
Embedded Narrative. I also write occasionally on
these subjects—but I don't know whether you read Spanish;
here's a blog post anyway: http://garciala.blogia.com/2005/120702-la-realidad-flojea.php
And good luck with your seminar; I think what you say about working
from the important issues you see in the texts is the right approach,
theories are all right to make you see aspects you would otherwise
overlook, but don't let the formal methods "methodize" the text for you!
I'll be around if you want further
conversation on these and suchlike issues. Best regards,
JoseAngel
Acabo de enterarme de un secreto guardado muchos
años por
una persona que me fue muy próxima, un secreto de esos que
salen
a la luz por una tercera persona, años después de
la
muerte del secretista, sin que decida revelarlo quien lo
ocultó
durante tantos años. Es una historia a la vez
increíble y
muy característica, digna de Amar en
Tiempos Revueltos
si no de La Casa de
Bernarda Alba. No
lo contaré aquí, pues hay muchas sensibilidades
en juego.
Pero en fin, tiene que ver con la aparición de familiares
cuya
existencia desconocíamos hasta ahora.
Pero sí diré que me ha hecho reflexionar una vez
más sobre cómo el pasado cambia, no sigue en su
lugar
como se supone que debería, y los secretos son una de las
cosas
que lo hacen cambiar. La persona que guardaba un secreto se transforma
cuando el secreto sale a la luz, y sufre una disociación:
sigue
siendo (en cierto sentido no puede dejar de ser) la persona que
conocíamos, y sin embargo se transforma en una desconocida.
Y a
la vez conocida de otra manera: hay que juntar las dos
imágenes,
atar cabos, reinterpretar viajes, rituales, costumbres, maneras de ser.
Se conoce mejor, claro, en un sentido, aunque se corre el peligro de
que desparezca la persona que conocíamos, que ha tenido su
realidad, aunque sea la realidad de una ilusión, o de algo
que
sólo se ve desde un punto de vista. Porque,
¿sobre
quién sabemos todo? Sobre nadie.
Hay que relativizar, claro; hay secretos más y menos
espectaculares. Si no, no estaría escribiendo esto. Pero, si
vivimos una realidad ilusoria como si fuese sustancial, con
presuposiciones erróneas que creemos a pies juntillas....
(piénsese en las creencias religiosas....) y para nosotros
es
real mientras dura, e incluso mantiene su realidad tozudamente tras la
anagnórisis...
... ¿no queda toda la realidad cuestionada en
cierto
modo, por esta inestabilidad del pasado? Del pasado que es, pues lo ha
sido, el presente. O del presente, que pronto será pasado.
Lo que semeja non es,
creo que
era el Arcipreste de Hita quien lo decía. Y así
puede
decirse que nuestra realidad, la que habitamos, la que habito ahora que
conozco el secreto, y la que habitas tú, que no conoces
tantos
secretos que el tiempo desvelará, no es sino una variante de
la
ilusión.
¿En qué verdad pues ponemos los pies? En
algún tipo de ilusión
consensuada,
en la verdad que aún no ha sido desenmascarada para
mostrarnos
otro rostro. Un secreto desvelado nos proporciona la certidumbre, o la
ilusión, de que por fin conocemos la verdad: su solidez
viene
medida por la magnitud de la revelación. Pero muchas
revelaciones quedarán sin hacer—y muchos mueren,
por
ejemplo, creyendo que resucitarán en otra vida: una
revelación ésta que tiene el mérito
singular de no
poder, por definición, desmentirse. Así otras
muchas
certidumbres que nos acompañan. ¿Y nada cierto
hay
entonces? Sí—que sólo llegaremos a
conocer las
verdades que lleguemos a descubrir con lo que nos den el tiempo, las
fuerzas y el azar. Otras (verdades, ilusiones) serán el
trasfondo de supuesta realidad en el que tengan lugar estos hallazgos y
descubrimientos.
"De la materia de los sueños estamos hechos": de
algunos despertaremos; otros durarán hasta el fin de los
tiempos, y hay secretos que nadie descubrirá nunca.
Quizá
a local habitation and a
name
es a lo máximo a lo que podemos esperar, pues somos al fin y
al
cabo entes de palabras, hechos de las historias que nos cuentan y que
nos contamos.