SpectatorBlog de notas de José Ángel García Landa (Biescas y Zaragoza) - Enero 2008

High Tower of Thought

Aquí mi clon para poner comentarios


También se pueden enviar comentarios no públicos a garciala@unizar.es

o por SMS al 685056264

BLOG DE HOY
Archivos:  2007/12 2007/11  2007/10   2007/9   2007/8   2007/7   2007/6   2007/5   2007/4    2007/3   2007/2   2007/1    2006/12   2006/11   2006/10 2006/9   2006/8   2006/7   2006/6   2006/5   2006/4   2006/3   2006/2   2006/1   2005/3   2005/2   2005/1   2004


Voy  leyendo...

 FOTOBLOG   Enlaces y blogs   Mi web   Indice  Free counter and web stats Estadísticas

Música que viene: C'est écrit (Francis Cabrel) - Y vuelve - Planète (Juliette Gréco) - y vuelve: Les naufragés volontaires (Enzo Enzo)


Jueves 31 de enero de 2008

La endogamia desde dentro

En el Consejo de departamento de hoy se hacía la "primera fase del POD", o sea del Plan de Ordenación Docente, que consiste en saber qué asignaturas y grupos se van a impartir para el curso que viene y planificar las necesidades de profesorado. Y ya nos ha avisado el subdirector encargado de estas cosas, Dr. Guillén, que este va a ser el año más imprevisible y volátil en estas cuestiones, pues hay muchas titulaciones que quizá acaben requiriendo profesorado de inglés y que aún no se sabe si se implantarán o no este próximo curso; está todo en fase de diseño y aprobación. Y hasta de improvisación, pues el hecho de que haya inglés o no en la carrera a veces depende más de la relación que tenga un profesor con la dirección del centro que de cuestiones más pedagógicas o formativas.

Se ha seguido la tradición universitaria de mantener "congeladas" las plazas de funcionario hasta que haya gente de la casa preparada o habilitada para ocuparlas. Una tradición universal en España, al parecer, y que puede que tenga algunos efectos deseables de estabilidad, previsión de la carrera a largo plazo, etc., pero también fomenta los favores debidos, el feudalismo, los sistemas de protección mutua, la endogamia.... En fin, muchas veces me dan ganas de protestar a título simbólico y pedir que salga  a concurso todo lo que hay pendiente, y que se cubran las plazas de una vez, que la gane el mejor y estabilidad para el profesorado, hala... pero claro, se me oiría como quien oye llover. Y además también entiendo que en este tipo de institución esas cosas sencillamente no pasan, tienen una lógica ajena a ella. Y crearían, es más, inconvenientes concomitantes...  

Así que a incubar todos plazas para el futuro, y a procurar no indisponerse con los posibles miembros de tribunales. Eso crea un determinado tipo de ambiente, desde luego. Lo que no se puede decir es que sea una política propia de este departamento, o interna a los departamentos. Es el propio rectorado quien quiere plazas "con bicho dentro" para minimizar riesgos—y evitar luego presiones y chantajes sobre cómo recolocar a los descolocados, o quejas sobre largas carreras sin estabilidad, y sobre expectativas frustradas.

Tenía hoy yo por lo menos intención de pedir que saliera a concurso de una vez la cátedra en formol, la cátedra de Filología Inglesa que se guarda desde la espectacular oposición donde nos suspendieron a tres candidatos del departamento y una de fuera, a la espera de personal más brillante o mejor visto por el tribunal. No es que haya prisa por encontrar a ese personal—porque quedó la cátedra desierta en 2003, y ahí sigue en formol. He preguntado por ella, y me han preguntado si seguía el asunto en los tribunales:

—Pues sí, en los tribunales sigue. Pero no sé si eso afecta a lo que quiera hacer este departamento con la cátedra.
—Ah, pero la universidad sí. La universidad no quiere tocar una cátedra que está sub iudice.
—Pues entonces ya podemos echarle años.

No es habitual ni previsible (visto el funcionamiento habitual de la ley con respecto a la Universidad), pero a veces ha sucedido que un juez ha anulado una oposición, ha quitado una cátedra "mal dada" o ha dado una retroactivamente, después de años de pleitos, con los consiguientes daños y perjuicios y retrasos y nuevos perjudicados y descolocados. O sea que quizá sea una medida prudente. Y mientras tanto, la gente va echando cálculos de para quién de los presentes será. (Un factor a tener en cuenta es que acaba de nombrarse a la Dra. Onega, presidenta de la comisión que la dejó vacante, como miembro de la comisión nacional que va a acreditar a los catedráticos. O sea, que hay alguien que ya sabe para quién será, con poco margen de error).

En cualquier caso no ha procedido pedir que salga a concurso la cátedra y que la gane quien la merezca (o quien la gane, vamos). Y lo del "aire fresco en las cumbres" quedará para otra ocasión.

Una cosa sí que me ha negado explícitamente el Consejo: pedía que no me pongan un profesor más de prácticas para la asignatura de comentario de texto. Ya tienen en el grupo tres profesores de momento: pero tras una elocuente arenga del Dr. Deleyto, el Consejo se ha rendido a sus argumentos y ha considerado muy pedagógico que los alumnos pasen por cuatro profesores distintos a lo largo del año para llegar a la nota final de la asignatura (de una sola). Yo he dicho que los alumnos aguantaban este chaparrón de maestrillos cada uno con su librillo como una maldición necesaria que les caía encima. Y que por mi parte, prefería mi comodidad de tener un grupo de alumnos, y la de los alumnos de tener un profesor, antes de aprovechar la mínima ocasión para generar una fracción de plaza más para algún ayudante en ciernes, e ir multiplicando los grupos ad infinitum. Pero claro, yo no estoy creando Escuela, y menos con estas ideas. Ni busco la expansión ilimitada del departamento como un bien en sí mismo.

(—Y me han dicho mis amistades que me puedo hacer impopular si voy diciendo estas cosas... con lo popular que soy.)

De todos modos, mal ubicado estoy yo en concreto para criticar la endogamia, casado como estoy con una colega. Podría decir en mi descargo que no somos la única parejita departamental, sin contar las afinidades electivas—pero lo dejaremos estar por hoy y pasaremos a la autocrítica. En mi fuero interno, por supuesto.

(PS: unos días más tarde, aparece un artículo sobre la endogamia universitaria en El Mundo. Vía Ibercampus).

El contencioso de la cátedra






Nos preocupa Gran Scala; nos preocupa Aragón...

(Un manifiesto que me llega contra el proyecto Gran Scala)

El proyecto Gran Scala, presentado recientemente de forma espectacular, nos preocupa profundamente. Nos preocupa por el modelo de desarrollo que entraña,  insostenible desde todas sus concepciones y por el déficit democrático con que ha sido gestado para que viera la luz. El gobierno de Aragón le ha brindado unilateralmente su apoyo, comprometiendo modificaciones legislativas sin haberlas sometido a debate y que habrán de ser financiadas con el dinero de todos los aragoneses y aragonesas.

El proyecto prevé 32 casinos, 70 hoteles, 200 restaurantes, grandes lagos artificiales con orcas, delfines, hoteles y restaurantes subacuáticos, 5 parques temáticos, hipódromo, plaza de toros y, por supuesto, campos de golf, como base para desarrollar una futura ciudad de 100.000 habitantes que espera acoger 25 millones de visitantes al año…

La empresa promotora, I.L.D., prevé una inversión de 17.000 millones de Euros por parte de inversores internacionales que aún no se han presentado. Esta empresa proyecta comprar 20 millones de metros cuadrados de monte comunal en Monegros, con el compromiso de nuestras autoridades de recalificarlos a urbanizables, operación en la que estos promotores pueden esperar beneficios que multipliquen por mil su inversión. En todo caso, la DGA adelanta ya su compromiso de construir 150 kilómetros de autovía (entre 4 y 14 millones de Euros por km), una estación especial del AVE, inversiones en aeropuertos, infraestructura eléctrica y obras hidráulicas para garantizar veinte millones de metros cúbicos de agua al año. Nos están hablando en definitiva de un número indeterminado de miles de millones de Euros del dinero de todos, como base de un negocio basado en el juego.

Como modelo se nos ofrece la ciudad de Las Vegas en EEUU. Un ejemplo paradigmático de consumismo, ausencia de principios éticos, desvertebración social, urbanismo especulativo e insostenibilidad. El modelo que los grandes empresarios del juego, vinculados con lo que podría llamarse el lado oscuro de la economía norteamericana, negociaron con las autoridades del Estado de Nevada: leyes laxas, agua y energía baratas (a costa de ingentes inversiones públicas y verdaderos desastres ecológicos), bajos impuestos para el juego y permisividad a todo tipo de negocios colaterales, como la prostitución o el tráfico de drogas…

Nos preocupa la evidente y abrumadora oleada de contradicciones que este proyecto suscita respecto al principio de sostenibilidad que hoy decimos defender. La sostenibilidad no consiste en usar bombillas de bajo consumo, si el objetivo es inundar de luz decenas de kilómetros cuadrados de fachadas, salones y jardines (se estima que Aragón aumentaría su producción de CO2 en más del 15%). La sostenibilidad no equivale a usar duchas, grifos o WC ahorradores si lo que se pretende es extender decenas de miles de metros cuadrados de lagos artificiales, miles de hectáreas de césped, exóticos jardines y cientos de ostentosas fuentes en medio de la estepa monegrina.

Nos preocupa  que se nos proponga este  modelo de desarrollo social y territorial y no queremos que se nos imponga algo tan ajeno y contrario al desarrollo rural por el que tanto se ha luchado, basado en promover nuestras capacidades productivas desde nuestros valores culturales, sociales y ambientales.

Nos preocupa y nos escandaliza que, tras años de conflicto hidráulico se acaben construyendo grandes presas para promover negocios de este estilo.

Nos preocupa el descrédito que proyectan sobre Aragón, quienes, habiendo usado los argumentos de la Nueva Cultura del Agua para luchar contra los Trasvases, promueven hoy un modelo de desarrollo, si cabe, más insostenible que el criticado en la costa mediterránea.

Nos preocupa y no compartimos la incoherencia del Gobierno de Aragón al promover con análogo entusiasmo el proyecto de la EXPO, bajo el lema “agua y sostenibilidad”, y el de Gran Scala, que bien podría ir presidido por la sentencia “todo vale”.

Nos preocupa que la degradación ética y política que subyace tras este modelo de desarrollo acabe imponiéndose. Un modelo en el que manda el dinero de negocios, cuando menos de dudosa moralidad, y en el que los derechos ciudadanos, sociales y sindicales se diluyen, en nombre de un mal entendido progreso, como de hecho ha ocurrido y ocurre en Las Vegas.

No compartimos el modelo de sociedad y el mundo de valores y expectativas que este proyecto auspicia, así como las perspectivas de inseguridad ciudadana y delincuencia organizada que este tipo de negocios favorece.

Nos preocupa que, una vez más, se juegue de forma tan irreflexiva con el dinero de todos para amparar y favorecer negocios privados de corte especulativo, lejanos al verdadero interés general de la sociedad aragonesa. Está todavía por hacer, cuando menos, un estudio riguroso que clarifique cual sería el balance económico-financiero para las cuentas públicas.

Nos genera cierta vergüenza ajena ese regusto a “¡Bienvenido Mr.Marshall!”, cargado de riesgos e intereses oscuros, que ya sentimos anteriormente con otros proyectos, como el famoso Rubiatrón, que al igual que Gran Scala, fueron rechazados por otros países más prudentes y sensatos, antes de que Aragón los acogiera con entusiasmo.

Por todo ello, desde posiciones ideológicas diferentes y preocupados de forma diversa por las cuestiones planteadas, queremos manifestar nuestra oposición a un proyecto que ni en el fondo ni en las formas nos gusta para nuestra comunidad, y llamamos a todos y todas a realizar un esfuerzo de reflexión y debate en torno a este proyecto, al tiempo que exigimos a la DGA prudencia, sensatez y sentido de la dignidad; especialmente cuando se juega con miles de millones del erario público.

Exigimos a la DGA que suspenda cualquier decisión de gobierno relacionada con el proyecto y que se abra un amplio debate social que aborde las necesidades reales de Aragón y su territorio y que marque las prioridades de desarrollo teniendo en cuenta el impacto social, medioambiental, económico y financiero de las propuestas desde la perspectiva del interés general.

                                                                            Zaragoza 24 de enero de 2008


Nombre y dos apellidos

D.N.I.

Firma

Los promotores y promotoras de este manifiesto queremos invitarte a participar en el acto público de arranque de la recogida de adhesiones, que tendrá lugar…

JUEVES 31 DE ENERO
A LAS 7.00 DE LA TARDE
EN EL RESTAURANTE “EL PRIOR” DE ZARAGOZA
c/ Santa Cruz nº 7. (Casco histórico)


Manifiesto recibido a través de la lista del Colectivo de Profesores. Como no dice a quien enviarle la carta, supongo que procede enviarla directamente al hombre de Bonansa:

D. Marcelino Iglesias
Presidente del Gobierno de Aragón
Edificio Pignatelli
Pº María Agustín, 36
50071 Zaragoza

Mesas y pasillos





Miércoles 30 de enero de 2008

Cronista oficial de la villa

Lleva publicando la Institución Fernando El Católico una colección de libros sobre "Historias municipales", que estoy esperando que le toque el turno a Biescas. Tenemos una historia del santuario de Santa Elena (Pedro Estaún Villoslada, La ermita de Santa Elena: Lugar emblemático del Valle de Tena. Zaragoza: Barrabes Editorial, 2005), pero aún ninguna historia propiamente dicha del pueblo. A ver si no tarda, aunque hace falta valor para ponerse a escribir una—no es cosa de broma el trabajo que lleva.

Un poco más abajo siguiendo el Gállego, pero lástima que no pase por allí el río, está Villanueva de Gállego, el llamado pueblo de las tres mentiras; y ellos acaban de estrenar historia, el volumen 10 de esta serie que decía: Villanueva de Gállego, un enclave rural en la huerta de Zaragoza (2007). Un 2007 muy tardío será, porque conozco al autor, que trabaja en mi departamento, Carlos Urzaínqui; me lo he encontrado hoy y me ha presentado el libro, que acaba de salir. Carlos vivió mucho tiempo en Villanueva pero era y es de Zaragoza—también somos del mismo año por cierto.

Pues como decía no es cosa de broma meterse a historiador local. Toda historia bien escrita es difícil escribirla—pero quizá tenga más disimulo la historia nacional, o la historia de acontecimientos famosos, pues hay tantas historias previamente escritas, y tanto material adicional ya estudiado y listo para seleccionar, que el trabajo puede ser de índole muy distinta. En la historia local, en cambio, suele el historiador ser el primero que se aventura por allí, y le toca recoger datos, hacer entrevistas, patear el campo, registrar archivos, digerir informes e impresos oficiales...  ánimo a quien se anime, y enhorabuena a Carlos que lo ha hecho de modo magistral.

Empieza por la orografía y geografía, pasamos por los restos romanos ("no es nueva...") y las menciones en autores medievales, las figuras que por allí pasaron, las anécdotas como el cambio de nombre por generación espontánea (pues mucho tiempo se llamó "Villanueva de Burjazud"), la economía de los habitantes y del municipio, el gobierno, las vicisitudes de la historia nacional a su paso por el pueblo, la arquitectura, las tradiciones, las cofradías y casinos y romerías... El precio de la cruz de plata que encargaron en el siglo XVI, los contratos y obligaciones del barbero y el secretario, las casas de campo, la banda de música, la proclamación de la primera y la segunda repúblicas, los fusilamientos realizados por los falangistas, las incursiones del maquis, los cines de posguerra...   En fin, como para no especializarse. O más bien para especializarse en cómo estos ingredientes se combinan de manera única en un espacio y en un tiempo irrepetibles pero de manera siempre cambiante, y seguirle la pista a todo como mejor se pueda—y se puede. Chapeau.

Un trocito sobre una época sensible:

La vida social de posguerra transcurría en un ambiente rural e introspectivo en el que abundaban las reuniones familiares, sobre todo alrededor de la radio o de la estufa, o de grupos cohesionados entre sí por lazos de afinidad. Se creó un prototipo de convivencia marcado por la pervivencia de supervivientes de ambos bandos que llevaba a la contención de determinadas ideas y sentimientos, aparte de la represión oficial. En este ambiente, la sociedad villanovense de posguerra vivía dentro de los cánones establecidos por el Régimen que se resumían, principalmente, entre el fútbol y el baile de los domingos. La amplia tarea musical del primer tercio del siglo continuó durante la posguerra. En 1944 ya existían dos locales de baile: uno de ellos situado en los bajos del Casino Agrícola Católico y otro llamado popularmente "El Bolo". Este último estuvo siempre controlado ya que, según aducían las fuerzas gubernamentales, "daba lugar a volver nuevamente a los tiempos de la República, pues se notaba en los vecinos la formación de dos bandos, siendo, como es lógico, los partidarios de la apertura de este baile los de ideología izquierdista" (Libro de Actas del Consejo Local del Movimiento, p. 57). Este último hecho no está constatado. (p. 226).

—Y de ahí a los cines de la generación de nuestros padres, la expropiación del Castellar, la democracia, con la sorprendente prevalencia de votantes del CDS, la circunvalación, la Universidad San Jorge, en construcción—mucho se construye últimamente en el pueblo, lo están dejando como nuevo.

En fin, que propongo que lo hagan villa de una vez, y que nombren cronista oficial de la misma a Carlos Urzaínqui. Y, ya puestos, que desvíen un poquito el Gállego hacia allí.

Muertes paralelas / No se fusila en domingo





Paycheck

Entra Paycheck en la categoría de películas sobre paradojas temporales y viajes en el tiempo. Esta vez complicadas con amnesias: emplean aquí las grandes compañías una técnica de borrado de memoria para que sus ingenieros no puedan vender secretos a la competencia. El juego entre recuperar el pasado y leer el futuro da mucho de sí; el guión está construido muy hábilmente y la dirige John Woo (con lo cual hay un exceso de palos y carreras, pero bueno, al menos están bien filmados).

Un ingeniero (aquí Ben Affleck) es contratado para renunciar a tres años de su vida (pues su memoria de esos años se borrará luego) para realizar un proyecto desconocido. Al final acaba a mal con la compañía, primero cuando no le pagan, y segundo cuando decide destruir su proyecto tras averiguar que era una máquina de ver el futuro (basada, por decir algo, en un cojo razonamiento pseudo-relativista).

Es interesante por qué decide destruir la máquina: habiéndola construido, es el único en haberla utilizado, y ve un futuro de guerra y destrucción masiva para la humanidad. Pero no un futuro sin más: es ése un futuro que ha sido construido mediante la predicción del futuro posible gracias a su máquina. Con lo cual entramos en recursividad: la máquina permite ver un futuro en el que el futuro está alterado y predeterminado debido a la existencia de la máquina. Por ejemplo, los temores a la guerra hacen que sea el propio gobierno quien la comience de modo preventivo. (¿A alguien le suena esto?). Affleck medita: si conocemos el futuro, dejamos de tener futuro, pues no está abierto. El futuro ha de tener, tiene, un ingrediente necesario de contingencia e imprevisibilidad. De hecho lo tiene hasta el que se ve con esta máquina, pues parte de sus predicciones resultan ser equívocas.

La memoria de Affleck el ingeniero va a ser borrada, con lo cual su plan de destruir la máquina podría verse comprometido. Pero (habiéndolo previsto) se ha dejado pistas y herramientas a sí mismo, y ha planificado exactamente lo que va a suceder y el momento en que se utilizarán esas pistas y herramientas. De modo totalmente inverosímil, claro: pero se hace verosímil por la convención básica a que se acogen estas películas de temporalidades revueltas y acción. Y que es la siguiente: el futuro o el pasado al que se viaja no es el del mundo sin más en el que están, sino que viajan al propio desarrollo preprogramado de la película. El futuro que vemos (imperfectamente) no es el futuro, sino las secuencias que seguirán más adelante (por tanto ya planificadas y establecidas, e incluso filmadas). En una película narrativa, el futuro está escrito, y por eso son especialmente hipnóticas las películas que juegan con su propio futuro textual superponiéndolo de manera imposible al futuro del mundo interno de los personajes. Y siempre dejando un espacio a la reinterpretación alternativa, al equívoco y la sorpresa.

El instrumental que reproduce el futuro en este tipo de películas puede ser variado: videncias o representaciones subjetivas, cuartas dimensiones e interferencias cósmicas, tecnologías avanzadas... En este caso, la máquina del tiempo no es sino una gran pantalla de cine. Y es que  en realidad no tenemos otra máquina del tiempo que los artefactos narrativos. Que nos permiten no sólo volver al pasado (aunque no sea en cuerpo serrano, algo es algo) sino también rebobinar, reorganizar secuencias a nuestro gusto, alterarles el orden o el ritmo, e hilar unos acontecimientos con otros haciendo bordados ornamentales en la textura del tiempo. 

Para paradoja temporal, el tiempo mismo—que de hecho ni siquiera existe si no es en una narración de algún tipo.


Paycheck. Dir. John Woo. Screenplay by Dean Georgaris, based on the story by Philip K. Dick. Cast: Ben Affleck, Aaron Eckhart, Uma Thurman, Paul Giamatti, Joe Martin, Colm Feore, Joe Morton, Michael C. Hall. Music by John Powell Coprod. Caroline Macaulay, Arthur Anderson. Visual effects superv. Gregory L. McMurry. Ed. Kevin Stitt, Christopher Rouse. Photog. Jeffrey L. Kimball. Exec. prod. Stratton Leopold, David Salomon. Prod John Davis, Michael Hackett, John Woo, Terence Chang. USA: Dreamworks,  / Paramount, 2003.




La insoportable levedad del ser

Insoportable levedadDe 1988, y por entonces la debí ver. Veinte años no es nada, pero cuarenta y tantos ya es otra cosa. Memorable la escena del bombín y el espejo.




En la película, la insoportable levedad se refiere sobre todo a que Teresa no sabía si Tomás la engañaba o no, y necesitaba una base más firme sobre la que edificar su vida, más certidumbres. Pero Tomás, y Sabine no digamos, son flotantes; y el ser, de por sí, también. Y cuando acaba tomando forma definida, es cuando ya no existe.

Twisted





Martes 29 de enero de 2008

Mañana habrá sido escrito

Desde hace tiempo me llamó la atención el caso de El Retrato de Dorian Gray de Wilde—me refiero a la manera en que a la vez aludía oscuramente a corrupciones inconfesables, y prefiguraba un desenmascaramiento espectacular o exhibición pública de pecados largo tiempo ocultos. También prefigura este texto, por cierto, la figura de Lord Alfred Douglas, su amante poco amante a quien Wilde conocería después de escribir la novela. Y prefigura la decepción que seguiría a este encuentro, tras una fascinación inicial.

Más que la hipótesis de que Wilde fuese profeta, yo me apunto a la teoría de una compulsión psicológica conocida y expresada por el autor antes de llevarla a efecto en su propia vida—quizá alentado por esa misma expresión, como para demostrar su teoría de que la vida imita al arte. También dice Wilde que el arte lleva a su perfecto cumplimiento y expresión ideal las tendencias que en la vida o la naturaleza son imperfectas o meramente potenciales. Y una vez hecho esto, la vida imitaría a ese arte. O, suprimiendo un paso por innecesario, sólo queda a la vida, considerada como obra de arte, el explorar y desarrollar formalmente su vocación oculta e imperfectamente desarrollada.

Muchas veces es el desastre lo que es oscuramente intuido.

Esta misma línea de pensamiento la encuentro excelentemente desarrollada en un libro de Pierre Bayard, Demain est écrit (Paris: Editions de Minuit, coll. "Paradoxe", 2005), que considera el caso de Wilde y el de otros escritores en los que el futuro queda anunciado de antemano en cosas que escribieron.  Es un libro precioso de crítica creativa y paradójica, y atenta al aspecto creativo y paradójico de la escritura y de la experiencia.

Hoy no hago sino apuntar este post. Mañana estará escrito.

En la vida de Wilde como en la de otros autores estudiados en Demain est écrit (Verhaeren, Melville, Woolf, Kafka...) el tiempo parece invertirse, y acontecimientos cruciales (y a veces fatales) de su vida están anunciados, a veces de modo repetido, en sus obras: y así, "se tiene la impresión de que la escritura jugó un papel en esta desorganización de los acontecimientos, por su capacidad de anunciar, o incluso de describir, hechos posteriores, como si no fuese únicamente el receptáculo del pasado sino también el lugar de una oscura presciencia de lo que no ha sucedido todavía" (14). Encuentros amorosos, crisis, suicidio... todo parece estar predicho en la obra de algunos autores. Un panorama muy atractivo para misteriólogos, oscurantistas y buscadores de sincronías preestablecidas. Y Bayard juega con el tono portentoso u ominoso, aunque su propuesta interpretativa es de hecho bastante más racional.

Naturalmente, estamos aquí en el terreno de la falacia de la retrospección: hay tantos acontecimientos descritos en las obras de los autores, que no es sino esperable que algunos coincidan de manera inesperada con acontecimientos llamativos o trascendentales que sucedieron luego al propio autor. Los no coincidentes (o sea, el 99,999%) son ignorados, y la atención se centra en este 0,001 % de coincidencia "inexplicable" (excepto estadísticamente). Esto se magnifica, se agudizan los parecidos mediante la interpretación y se trazan las líneas de correspondencias entre la escritura y el futuro anunciado: así se leen fatalismos, destinos ya escritos, etc. Este papel dado a la atención es, desde luego, la explicación más poderosa.

Pero Bayard complementa esta interpretación con una teoría psicoanalítica de la escritura. En efecto, no es casual que grandes acontecimientos y destinos finales estén anunciados en la escritura, pues es allí donde surgen a la conciencia —o, primero, a la inconsciencia— antes de que el escritor los haga suyos y, como Wilde, imite a su obra de modo más o menos consciente. Es otra explicación complementaria y a veces entremezclada con la primera de modo difícil de desentrañar.

Los críticos académicos no suelen ser muy dados a este tipo de razonamientos. Y quizá no sólo por temor a parecer poco serios. En efecto, como señala Bayard,

Si se supone en efecto que lo que escribimos es portador, de alguna manera, de aquello en lo que nos vamos a convertir, tanto para lo bueno como para lo malo, pueden comprenderse las reticencias de los críticos a aventurarse por vías peligrosas, donde ellos mismos correrían el riesgo de ver dibujarse, entre líneas supuestamente referidas a otros, las formas inquietantes de su propio destino. (16).

También hay que tener en cuenta que mucha teoría literaria (Nueva Crítica, estructuralismos, postestructuralismos...) era reacia en el siglo XX a tratar para nada del autor, que quedaba relegado a concursos literarios, circuitos de conferencias, y biógrafos supuestamente desfasados en ese siglo formalista.

Los ejemplos de Bayard:

- Rousseau, que conoce a su amor Sophie d'Houdetot un año después de haber descrito en La Nouvelle Héloïse un encuentro que se diría autobiográfico. ¿La explicación? "Rousseau está preparado para encontrar en las mujeres que pasan a aquella que le ocupa el espíritu, y que no pide otra cosa que encarnarse" (25). La literatura se adelanta a la vida, y la vida se pliega a ella lo mejor que puede. Así pues, la literatura no sólo habla de la vida de los escritores ya transcurrida, sino también, indirectamente, de lo que vendrá (27).

- Otro encuentro amoroso preescrito es el de André Breton en L'Amour fou—el encuentro con su amada sigue los pasos de un texto anterior, "Tournesol", producto de la escritura automática. Pero... ese texto había sido publicado. Bayard sospecha que Jacqueline, la amada de Breton, lo conocía y preparó el encuentro con aires de predestinación. Por otra parte, están también las no coincidencias, que atraen mucho menos la atención selectiva.

- El caso de Verhaeren entra en las casualidades. Hay muchas descripciones angustiosas de trenes (síntoma de la modernidad) en su obra, y muere arrollado por uno. Aquí supongo que hay que recurrir a la estadística, y al efecto distorsionador de la atención antes mencionado. Desecha pues Bayard las hipótesis irracionales.

- Virginia Woolf liga de maneras extrañas (en Mrs Dalloway) el suicidio del personaje Septimus con la experiencia vital del alter ego de la autora en la novela, la propia Mrs Dalloway—una especie de comunión a distancia en el suicidio. Septimus no se ahga, como Woolf, sino que se tira por una ventana, pero hay mucha fascinación por el agua en las novelas de Woolf—incluso en la escena del suicidio de Septimus. (Habría que añadir por una ventana se defenestró Virginia Woolf en un intento fallido de suicidio en 1904, mucho antes de escribir Mrs Dalloway. Un suicidio fallido lleva a otro más logrado, desplazado primero a un personaje de ficción).

- Herman Melville, que tanto escribió cuando era joven, no escribió casi nada después de Moby Dick. Puede tomarse (como hace Bayard) la blancura misteriosa e inquietante de la ballena, sobre la que tanto se diserta en la novela, como un anuncio de la  página en blanco con la que se toparía el autor bien pronto. —Un símbolo reflexivo, pues, no tanto de la propia escritura como del bloqueo del escritor—pero quién lo iba a decir, en medio de un texto de proporciones cetáceas como Moby Dick.

-
¿Previó Borges el golpe que se dio en 1938 con la esquina de una ventana, y que contribuiría a su ceguera? No— hay elementos en sus cuentos anteriores que pueden releerse a posteriori asociando sangres, ventanas y esquinas, pero será el propio Borges quien recoja esos elementos en "El Sur" para asociarlos y darles un valor simbólico, y también a su accidente.

- Edgar Allan Poe también describió a sus heroínas macabras antes de su relación con su prima Virginia, en la que la vida parece imitar a la obra, y la obra a la vida en un círculo obsesivo. Aquí se inclina Bayard por la interpretación freudiana en la línea de Bonaparte, pero incluyendo al texto como mediador esencial:

"En esta perspectiva freudiana, el fantasma es la palabra clave de la organización de las relaciones entre vida psíquica y realidad, con la condición de introducir un tercer término, que es el de texto. Puede en efecto suponerse que los textos literiarios mantienen una relación de proximidad particular con el fantasma y que son así portadores de sus líneas de fuerza, antes mismo de que llegue a encarnarse en la realidad" (88—traduzco).

Aunque le falta a esta teoría freudiana (observa Bayard) el ingrediente de la retroactividad interpretativa, el papel del la relectura, y del lector, en la constitución de estos destinos.

- Los presentimientos juegan un papel muy importante en En busca del tiempo perdido de Proust. (Pero son presentimientos reinterpretados, recordados, por tanto carne de hindsight bias....). Así, por ejemplo, la muerte de Saint-Loup, o de Albertine, van precedidas (pero en realidad seguidas, pues la escritura es posterior) de muchos signos, premoniciones, avisos semiocultos. El narrador proustiano cae voluntariamente en estas falacias, pero lo hace de una manera tan bonita que nos hace repensar el sentido que tienen—"algunos acontecimientos son demasiado grandes para caber en el momento en el que ocurren, y se ven obligados por eso, con el fin de alcanzar la existencia, a desbordarse hacia el pasado" (Bayard 97).

En Proust, dice Bayard, tiene gran peso el sentimiento de finitud como organizador de los comportamientos psíquicos. Y eso mismo le hace más consciente del futuro posible:

Con la finitud, el fantasma ya no se orienta sólo hacia un pasado del cual sería la traducción activa; también lo está hacia un futuro que se infiltra en él infiltra con sus signos, y no es ilegítimo suponer que la escritura literaria agudiza en nosotros su presencia. (98)

Tanto más, cabría añadir, cuanto que la novela de Proust es esencialmente reinterpretativa, retrospectiva, contrastiva entre lo que parecía entonces y lo que se supo después. Por tanto esos fantasmas del personaje son fantasmas reinterpretados, vistos en perspectiva. Nuestros caracteres no nos son conocidos, dice Proust, requieren del Tiempo para desplegarse y revelarse en lo que son— pero entonces ya no es en lo que son, sino en lo que habrían de ser, en lo que llegaron a ser—y no sólo por sus "leyes esenciales" internas, aunque Proust (o James) pongan el énfasis en ésto, sino también por las contingencias de la acción y de la Historia. Por ejemplo, la Primera Guerra Mundial.

Es este ingrediente de reinterpretación y perspectiva el necesario para hacer surgir el "futuro que habita en nosotros"o los primeros signos de su manifestación que se dan en el lenguaje—en esas escenas en las que decimos la verdad sin querer, por ejemplo, "a veces el futuro habita en nosotros sin que los sepamos, y nuestras palabras que creen mentir dibujan una realidad cercana" (Proust, cit. en Bayard, 100).

En una novela esto está precocinado, y los personajes están sometidos a ironías futuras — como de hecho lo estamos a veces también en tanto que personajes reales, o no tan futuras, a veces borrosamente intuidas en el momento en que hemos escuchado nuestras propias palabras. Porque esas palabras que se impregnarán de ironía salen de algún sitio, tal vez a veces amañamos nuestras propias ironías futuras.  Aunque preferimos no pensar mucho en ello, y dejar que sea el futuro quien aclare las cosas, y extraiga de lo que decimos las consecuencias que estime oportunas. Demasiado trabajo es ser nosotros mismos y nuestros analistas a la vez.

Es interesante la contraposición que establece Bayard entre la teoría intuitiva o prospectiva de Proust (avant-coup) y la teoría retrospectiva-retroactiva de Freud (après-coup):

Mientras que ésta se edifica sobre la noción de "a toro pasado" (après-coup), es decir, sobre la reorganización psíquica de acontecimientos antiguos, la "teoría" proustiana, aunque evidentemente no excluye la relación con el pasado, impone la noción de "a toro futuro" o antelación (avant-coup), es decir, la organización prematura de acontecimientos del porvenir, que comienzan a actuar en nosotros antes mismo de producirse, a la vez que se escriben en parte en función de lo que está en juego en el tiempo presente. (Bayard 102)

Es en verdad un concepto imprescindible: al ser el futuro, al menos el futuro previsto, una representación de la consciencia humana, pasa a serlo también de su inconsciencia, que a veces ve más, o ve distinto. Muchas veces el futuro que prevemos con la parte trasera de la cabeza, pero no queremos expresar, o no nos atrevemos a expresar, aparece dibujado a modo de líneas de puntos en otras manfiestaciones que no hablan ostensiblemente de él.

En Wilde es especialmente vistoso el efecto porque, dentro del libro de Dorian Gray (que también es su retrato), hay un libro que fascina al protagonista (y que al parecer expresa el efecto que tuvo sobre Wilde A Rebours, de Huysmans). Ese libro "le pareció que contenía al historia de su propia vida antes de que la hubiese vivido", nos dice el narrador (citado en Bayard 104). Dado este reconocimiento explícito de modelos, no es sorprendente que a continuación la vida imite al arte.

Quizá haya entonces que combinar estos dos modelos, el de la predicción y el de la acción. La literatura, a un tiempo, presiente y crea. Situada en ese espacio intermedio de fragilidad extrema del sujeto en el que se agitan todas las fuerzas contradictorias que pueden producir un acontecimiento, está mejor situada que otras actividades para describirlo antes de su llegada, puesto que a la vez experimenta su hipótesis y fabrica su posibilidad. (105).

Aunque Bayard no emplea el término, podríamos decir (siguiendo a Wilde y su "Decadencia de la mentira") que si la realidad imita al arte, es porque el arte es un lugar privilegiado para la emergencia de nuevas realidades y experiencias humanas—aislándolas de sus circunstancias locales (pues también el arte imita a la vida, y al arte) y recombinándolas para crear una experiencia hipotética que, desde ese momento, se vuelve más posible, en parte porque se vuelve punto de referencia para la atención y consciencia del sujeto.

Dado este movimiento prospectivo de la escritura (como de la expresión de modo más general) no es sino natural que una vez acontecido el hecho oscuramente anunciado, se regrese hacia atrás a "profetizar el pasado" como dice Bayard a propósito de Joë Bousquet. Profetizar el pasado sería "no, claro, anunciar lo que ya se ha producido, un anuncio que no tendría dificultad alguna, sino localizar en el pasado todos los amagos de estas líneas temporales que se reúnen en nosotros. (118).

Esta actividad, leer el pasado desde el presente, es el campo propio de la distorsión retrospectiva (a la cual Bayard quizá parece insuficientemente atento)—y ha sido denunciado como una falacia por Michael André Bernstein en Foregone Conclusions y por Gary Saul Morson en Narrative and Freedom, con el nombre de backshadowing ("postmonición" o "postfiguración", podemos decir, en oposición a foreshadowing, "premonición, prefiguración"). Y es en efecto terreno debatido entre fuerzas que tiran hacia atrás y hacia adelante: lugar adecuado para lamentos póstumos ("lo sabía, lo sabía, no lo dije pero lo sabía") o para trazar falsas predestinaciones ("esto que ha pasado seguro que tenía que pasar: ahora me acuerdo de que ya antes tal y tal"). Falsas, porque lo que sucedió podría igualmente haberse torcido, por una voluntad más potente, o por las contingencias de que aportan otras personas, o las circunstancias. Toda interpretación sobre la veracidad y fiabilidad de esas líneas de fuerza, a toro pasado, está sujeta a debate. Lo cual no quiere decir que no puedan proporcionar conocimiento, en absoluto—pues siempre proporciona conocimiento el conocer en qué fueron a parar. future

Propone ir más allá Bayard, inventa nuevos tiempos verbales para formular estos lugares ambiguos habitados por el futuro. O bien propone una nueva concepción del género biográfico, con nueva atención a este aspecto de la experiencia temporal: "hacer manifiesto en la biografía el juego inverso, y tratar de escribirla liberando las fuerzas contrarias, que hacen de nuestro futuro uno de los orígenes de lo que nos sucede" (121). En un obra de ficción infiltrada de elementos autobiográficos (aquí el ejemplo es martin Eden de Jack London) hay biografemas pasados y biografemas futuros. "La obra lleva la doble huella de lo que la precede y de lo que la sigue. Y una auténtica biografía debería consistir en dar su justo valor al trabajo complejo de estas causalidades cruzadas" (127-28).  La concepción habitual de la causa y la consecuencia es demasiado simplista (y aquí podríamos acudir a la crítica nietzscheana o desconstructivista de la causalidad, como analogía para los razonamientos de Bayard). Hay acontecimientos que son la consecuencia anterior de algo que va a suceder más tarde (o, podríamos decir, causas subsiguientes) ¿Que no podemos saber lo que va a suceder más tarde? —ja...

Si la primera y la más importante de estas causas es la muerte, existen muchas otras, positivas y negativas, cuyos efectos sufrimos hasta el extremos de ser sus consecuencias, y que hacen de nosotros, que ya somos sujetos del pasado, sujetos del futuro. (130)

El penúltimo capítulo observa que esta atención a complejidad retroactiva del tiempo habría de conducir a nuevas consideraciones en estilística. Este capítulo se centra en el cuento de terror "Le Horla" y otros textos de Maupassant que intuyen o anuncian su demencia subsiguiente:

Pues el Horla no está en absoluto aislado en el universo de Maupassant. Lo que el relato escenifica —la lenta toma de un individuo por parte de una fuerza que él no consigue dominar— no es un accidente narrativo, sino un tema obsesivo que atraviesa toda la obra.  (133)

Mezclando yo y ello, sujeto y fuerza extraña, el Horla confunde los límites, pero también los límites temporales, pues parte de su horror está en esa premonición de algo que va a tener lugar y que ya actúa en el presente. Esta figura no procede del pasado de Maupassant, sino de una intuición orientada al futuro: "No se inscribe en la línea directriz ordinaria, que va del pasado al presente, sino en una línea opuesta, que hace del presente de la escritura la consecuencia del futuro de la vida" (135). La orientación al futuro, sea como intuición, esperanza, precaución o angustia, tiene un lugar insuficiente en la narratología de la creación literaria. Frente a lo intuido en el futuro, los escritores desarrollan mecanismos de defensa particulares, y éstos requerirían modalidades específicas de interpretación. Porque en este primer final del libro enfatiza Bayard el papel crucial de la interpretación, y de la perspectiva retrospectiva, para el surgimiento pleno de estos fenómenos:

Hace falta pues un tercer término para que la escritura llegue a producir predicciones. Estas predicciones no están contenidas en tanto que tales en el texto por toda la eternidad. No aparecen sino a toro pasado, cuando el trabajo del intérprete, avanzando al revés desde los acontecimientos realizados hasta su escritura anunciadora, dibuja en ellos las líneas de fuerza para él definitivas, pero que habrían sido dispuestas de modo diferente por otro lector. (139)

Con lo que quizá se nos remite al debate crítico, o al acuerdo con las personas que disciernan en el pasado las mismas premoniciones que nosotros. Señala también cómo la atención misma a estas cuestiones se presta a la repetición del mismo fenómeno en el crítico mismo que las estudia—tememos también estar hablando de nuestro propio pasado, o de nuestro futuro. De hecho, "este peso de nuestro futuro personal puede hacernos sensibles a ciertas virtualidades de la obra de los escritores que otros no habrían percibido" (141)—aunque aquí arriesga el crítico su propio pellejo, y se arriesga, es más, a que lo tachen de impresionista.

El último capítulo va sobre predicciones fallidas. No fallidas en esencia—tendían a realizarse, pero algo las frustró, un imprevisto, la muerte, etc. El carácter pedía un desarrollo determinado, pero éste no llegó a realizarse. Así, por ejemplo, el caso de Kafka, que parece (parece en El Castillo) iba perdiendo el miedo o aversión a las relaciones de pareja, tras sus eternas dilaciones con Milena—pero esto no tuvo tiempo de suceder, ni su amada de materializarse, a pesar de los amagos. Y quedan estos episodios futuros como parte fantasmática de una vida posible de Kafka.

Una vida esa a la que llevarían sus tendencias o necesidades inherentes, y por tanto quizá más cierta en algunos aspectos que la que (por accidente) llegó a producirse efectivamente. Somos productos de la necesidad y del azar, y si éste es recalcitrante, la necesidad (por necesidad) se deja leer al menos en parte, y hace sentir su peso desde el futuro, o desde el futuro que nos esperaba.

Todo es un código secreto









Pequeño vals

Pequeño vals

De Marlango—con la admirable y admirada Leonor Watling. Recomiendo, una vez comenzada la canción, y cuando lleve sonando un minuto, abrir nueva ventana y pegar este enlace:

http://www.youtube.com/watch?v=u6UXsPNs1RQ

—Y dejar que suenen las dos Watlings a la vez, para un efecto más envolvente y giratorio, y más mezcla desorientadora de tiempos.


Come together


A Fair(y) Use Tale

Un bonito vídeo contra el uso abusivo de la propiedad intelectual, que en América llegan al extremo de tener que pedir permiso para cada cita de una obra registrada con derechos de autor: algo que ya te desespera de ponerte a hablar sobre nada. Por suerte, en un contexto crítico, está el concepto de "fair use", lo cual no impide que los libros académicos estén por si acaso llenos de listas de permisos de autor concedidos para hablar de tal o cual cosa. Ya no es que te lo pidan los autores; lo exigen los editores académicos. Por si los pleitos. El vídeo es de Eric Faden, de la universidad Bucknell. 





Cultura gratis





Domingo 27 de enero de 2008

It's all over now baby blue

Revisiting Highway 61, after all those years:







Man in the long black coat


4 meses, 3 semanas y 2 días

En la sala grande inmensa de los cines Palafox echan Mortadelo y Filemón; en una salita pequeña, la primera película rumana que obtiene un premio de categoría mundial, y universalmente aplaudida por la crítica, aunque el público naturalmente se resiste. Esta es la reseña de RedAragón:

El director rumano Cristian Mungiu consiguió el pasado año con 4 meses, 3 semanas y 2 días, una meritoria Palma de Oro en Cannes. Exacto y preciso, el filme se centra en el aborto de una joven. Poco sabemos del antes. Solo interesa el ahora. Buena parte de la acción acontece en la habitación de hotel donde un tipo sin escrúpulos realiza el rudimentario aborto. Sorprendentemente la película está planteada desde el punto de vista de la amiga de la embarazada, que está con ella durante el aborto y protagoniza después una secuencia de "pesadilla", la de la cena en casa de los padres de su novio, de una tensión y virulencia moral insoportables. Un retrato social que recuerda al cine del austriaco Michael Haneke.

Está rodada con poquísimos medios y presupuestos, pero lo hace jugar a su favor, produciendo un realismo impactante—de realidad vivida, más que de documental. Ayudan a eso la cámara manual, las tomas atípicas y largas, a veces larguísimas, pocos cortes y poco artificio de montaje. Ejemplo, la escena de la cena con los padres del novio, con un larguísimo plano inmóvil donde toda la animación la ponen las palabras, gestos y contraste de actitudes de personas dándose ínfulas en un comedor diminuto, en un ambiente franquista diríamos aquí. La protagonista, Otilia, y su novio, están silenciosos aguantando mecha en el centro de la imagen, y adivinamos que éste día en que conoce a la familia será el último día de novios. Porque es el día en que madura Otilia, a golpes, y se da cuenta de que la vida no es como pensaba, y de que la gente (incluido su novio) no es absurdamente desinteresada y generosa como ella.

Generosa hasta la abyección y la estupidez: lo que ha hecho Otilia un rato antes (la acción transcurre en un solo día) es dejar que se la tirase en una habitación de hotel el abortero ilegal que le está practicando un aborto a Gabita, su compañera de residencia de estudiantes. Les faltaba dinero, o eso les dice el tipo, y la condición es dejarlas colgadas o beneficiárselas a la dos allí mismo, así como suena. Y luego el aborto. Absurdamente (pero a veces la gente es absurda) aceptan. Y luego a cenar con los futuros. El choque resulta demasiado brutal, sobre todo habida cuenta del ambiente opresivo, hipócrita y falso hasta la náusea de la Rumania de Ceaucescu, que queda retratado con todas las verrugas. También ayuda a entender ese ambiente enclaustrado, asfixiante, cómo una persona decente como Otilia puede acabar protagonizando semejantes pesadillas neorrealistas. Y luego salir corriendo de su patético novio, volver al hotel donde se ha practicado el aborto, temiendo que su amiga podría haber muerto. Para coger el feto que está tirado en el suelo del cuarto de baño, metérselo en el bolso y salir temiendo que le pidan el carnet a cada momento, a ver dónde lo tira. Sugiere una historia de maduración a través de la violencia psicológica, un día en el que el mundo cambia para Otilia, y la experiencia se nos transmite muy en vivo y en directo. Aunque hay espectadores que no entienden por qué las escenas son así de inmóviles a veces, o por qué la gente habla de cosas que no tienen que ver... A esos, les recomiendo Mortadelo y Filemón.

Si es indicativa la relación con el novio, que va a lo suyo, y sólo se preocupa por quedar bien ante los padres, también lo es la actitud de su "amiga" Gabita. Ésta está paralizada y con los plomos fundidos, comprensible, pero también se adivina en ella una indiferencia y pasividad, un dejarse querer irresponsable, que acaba por abrirle los ojos a su amiga. Apenas acierta a decirle "gracias" después de que ésta se baje valiente y estúpidamente las bragas para que el abortero la pase por la piedra. Y termina la película con Gabita que se ha bajado a cenar, ya tranquilamente, mientras la otra corría por la oscuridad con su feto en el bolso. La única preocupación de la Gabita (y poca, sólo por decir) era que le diesen sepultura al feto—aunque acaba en un colector de basuras. Y es que se respiran también clases sociales y buenos quedares en esta Rumanía supuestamente comunista—Otilia es de peor familia que su novio y que Gabita, cosa de matices, y se afana por agradar y por ser servicial; los otros van a lo suyo, y sobre todo a salir todo lo indemnes que puedan, haciendo que el vecino pague el pato si es posible. Cenando con Gabita, Otilia propone no hablar más del tema, pero adivinamos que también su amistad con ella ha terminado, con esta nueva perspectiva sobre la vida que ha descubierto.

¿Es antiabortista la película? Su aspecto general no parece indicarlo, y no veo que la crítica la interprete como un alegato contra el aborto. Como digo, parece una tranche de vie. Pero sí tiene una significación, y se subraya la irresponsabilidad moral de los personajes envueltos en este aborto en concreto—llegando hasta extremos que serían grotescos si la ilusión de realidad no fuese tan grande, los diálogos tan bien llevados y los actores tan excelentes. Magistral por ejemplo la escena en la que el abortero las va atornillando hasta ponerlas en una situación en las que se las tira una tras otra, sin contemplaciones y hasta como quien les hace un favor. ¡Evidentemente no es un alegato en pro del aborto ilegal! En todo caso vemos aquí una caricatura de éste, tanto más efectiva por no parecerlo, de la manera en que el aura de ilegalidad de los abortos pringa y ensucia moralmente a quienes se ven involucardos en esta situación, aunque no acaben físicamente follados. Por eso se centra la película precisamente en la amiga que ayuda (situación de tantísima gente...) y no de la propia abortadora, que, como digo, es un modelo de irresponsabilidad e hipocresía así por lo bajini y con aires de mosquita muerta. Buenas piernas, por cierto—son lo menos neorrealista de la película.

Así que, sí: en conjunto una película sobre el pringue moral del aborto—además de otras cosas como el idealismo mal orientado, la hipocresía bajo las tiranías, etc. La chica empieza diciendo que estaba de dos meses, luego resulta que eran cuatro—el abortero sube el precio, al ser entonces ya "asesinato" segun las leyes rumanas. Pero todo era vaguedad sobre las fechas: nadie sino el título, la voz autorial de la película, nos dice eso tan preciso de "4 meses, 3 semanas y 2 días". Lo cual implica un cierto comentario, una llamada de atención al fetillo muerto, una atención que quieren evitar tanto Gabita como Otilia, pero que queda subrayada durante uno de esos planos atípicos y no hollywoodienses—en el que Otilia va a por algo para envolver al feto, pero la cámara se queda enfocándolo inmóvil, mostrándonos sus bracillos y su cara cubierta de cuajarones de sangre—señalando así a la manera directa y eficaz de la película que ésta es la historia de Otilia, una chica que abre los ojos, pero también, como no, la de otro que no llegará a abrirlos, en parte gracias a la colaboración prestada por Otilia no se sabe muy bien por qué.

4 meses, 3 semanas y 2 días. Director: Cristian Mungiu. Interpretes: Anamaria Marinca, Laura Vasiliu, Vlad Ivanov, Alex Protocean... Rumania, 2007.

El Zeitgeist proabortista






Mi Literaturas

 Esta es mi página en Mi Literaturas. Un sitio social creado en Ning, donde se pueden generar redes sociales sobre cualquier tema. A esta red me apunto hoy tras conocer el sitio (gracias a Magda).

Es una especie de Facebook de temática literaria.  Facebook no es que lo haya usado hasta ahora ni mucho ni poco: mis redes sociales, de existir, deben estar por otra parte. Se me hacen de hecho un poquito como asfixiantes las redes sociales, una especie de miniinternéts acotados y encerrados (y además siempre me han dicho que soy un insociable). Pero sin duda tienen sus ventajas para quiene las cultiven—que no sé si seré de ellos, todo es imprevisible en el desarrollo de la red.

Además tiene también este sitio un blog incorporado, el séptimo u octavo blog que adquiero, si no pierdo la cuenta. Lástima que no importe automáticamente los blogs existentes, como sucede en Facebook, aunque supongo que iré colgando por ahí artículos literarios. Por proliferar: aunque tiene un límite la existencia en red, puesto que lo tiene la real. Y eso pongo en el primer post:

No podemos proliferar al mismo ritmo que los medios, a menos que nos regalasen vidas adicionales. Como ya tengo un blog (Vanity Fea, http://garciala.blogia.com), iré poniendo en este algún artículo de interés literario que aparezca en él.

Y en el segundo post, un reprint de mi comentario sobre Ex Libris, de Ross King.

En una conversación sobre blogs literarios, y blogs y libros, se preguntan por qué los blogueros sueñan con ver su blog en forma de libro, si así se pierde precisamente la especificidad del blog... Y digo yo,

El libro supone cuerpo físico, transporte, inversión... al fin, dinero, y eso es la prueba de que alguien apuesta por él, jugarse el dinero. Es por tanto un marchamo de calidad: alguien da de su sangre por tu blog. ¿Y qué más quiere un bloguero? El libro es una forma de reconocimiento de calidad, o llámese de interés, y eso es lo que quiere todo bloguero, interesar. Aparecer nombrado en la prensa, o en la tele, es otra manera equivalente de obtener ese reconocimiento. Otro es recibir muchas visitas (sobre todo apreciativas), donaciones, etc. Por otra parte el blog sufre una cierta angustia de lo transitorio, como si estuviese perpetuamente desfasándose y quedando atrás, perdiéndose a sí mismo, y el libro proporciona la ilusión (ilusión, digo) de que todo se ha recuperado, que todo ha tenido sentido, ha recibido cuerpo y estabilidad, y queda monumentalizado para la eternidad. Así de ilusos somos los blogueros, y todos los demás escritores, dicho sea de paso.


Red Mundial de Escritores en Español




Viernes 25 de enero de 2008

Life is a Home Video






No quiere nenes creo


Jueves 24 de enero de 2008

La historia de Ben el Yeti, y Teresa la puta redimida, un cineasta, y la abuelita del gato

El juicio de Harold Bloom sobre Doris Lessing cuando le dieron el Nobel no fue benevolente: dijo que en los últimos años no había escrito más que ciencia-ficción de tercera categoría. Bueno, eso cuando sea ciencia-ficción. Su última novela (que no he leído ni pienso leer), The Cunt, o The Cleft más bien, tiene desde luego un planteamiento atroz—es una fantasía no inteligente sobre la diferencia sexual, que describe una utopía feliz primigenia habitada únicamente por mujeres-ninfas autorreproductivas; moran en un paisaje alegórico al lado de una gigantesca vulva geológica. Esta utopía se va al traste cuando nace un monstruo con colgajos deformes donde otras tienen la geología. Y empiezan a proliferar los monstruosos varones, que son inquietos y violentos, y llega con ellos el Mal al mundo, y se va al traste el feliz gineceo... vamos, literatura de horror. Se impone la tesis de que algo chochea Doris Lessing, o al menos que ha escrito cosas mejores antes. Aunque otras veces tampoco muy distintas, todo sea dicho.

A resultas del Premio Nobel me he leído una novela que tenía en lista de espera desde hacía años: The Fifth Child (1988) sobre una pareja que tienen un hijo monstruoso (otro monstruo sospechoso de estar plantado ahí por la autora) y les destruye la convivencia.  Resultó frustrante: parecía más media novela que una novela. Y en efecto, tiene una segunda parte, Ben, in the World (2000) —que no acaba de armonizar con la primera parte, y que es aún menos satisfactoria, con lo cual nos quedamos con dos medias novelas en lugar de una. En fin, es una novela cualquiera, de esas del montón montonazo, pero espero que no haya contribuido a que el jurado le diese a Lessing el premio Nobel.

La primera novela, The Fifth Child,nos habla de una pareja de clase media británica que (atípicamente en ese país) les encantan los niños y deciden tener una gran familia. Pero el quinto hijo, Ben, es raro—más que raro, no parece plenamente humano. Y ya de pequeñín tiene un aura maligna, un pelo y hechuras mal puestos y desagradables, y un comportamiento extraño e impropio de su edad que hace que le rodee un círculo de silencio e incomodidad. Parece un duende, o un marciano, o algo, antes que una persona. Las relaciones familiares se agrian, los parientes y amigos les hacen el vacío, la vida de la pareja se convierte en un tormento. No saben qué hacer con este fenómeno. Deciden internarlo (abandonarlo de hecho) en una institución "especial." Pero a la madre le entran remordimientos de conciencia, y lo vuelve a traer a casa. Sigue la desintegración personal y familiar, mientras se va alejando cada vez más de la familia, convirtiéndose en un adolescente precoz y problemático, miembro de bandas de gamberros o criminales juveniles, hasta que lo van perdiendo de vista poco a poco...   y plof, así se queda la cosa.

No extraña que a Doris Lessing le entrasen también remordimientos de conciencia de dejar a su novela así (seguro que algo le comentarían también); no podía quedarse sin saber cómo acababa la cosa, hasta que retomó la novela y le dio un final con el suicidio de Ben tirándose por un precipicio. Otro plof—esta vez definitivo.

The Fifth Child tiene sus momentos—por ejemplo está bien la escena en que la madre se horroriza a sí misma por haber entregado a su hijo a una institución para casos intratables. Porque (esto es típico en Lessing, y quizá más británico, de hecho) no van con medias tintas, no lo ponen en una residencia para irlo a visitar, etc. Lo internan de repente con idea de no volverlo a ver mas. Pero la madre, que no quería ni saber dónde estaba el sitio, lo localiza, y sigue una descripción impactante de esa noche, con lluvia intensa, caserón gótico solitario, enfermeros-carceleros asqueados de la vida, y una galería de niños monstruos a los que tienen ahí guardados. A ese pozo negro iban todos los seres horribles e infrahumanos nacidos en el país, supuestamente para cuidarlos, en la práctica para encerrarlos lejos y matarlos lentamente con dosis cada vez más fuertes de sedantes. Y ahí estaba su hijo, lleno de mierda en una celda. Tras firmar unos papeles se lo lleva bien lejos de allí—sin poder llegar sin embargo hasta un final feliz.

Aquí está interesada Lessing en subrayar la malignidad y peligrosidad imprevisible del niño éste—que básicamente es un humano primitivo, una especie de homo erectus (aunque Lessing no entiende de estos homos) o un neandertal de garrota clásico. Y malo malvado, con un toque de la semilla del diablo, un peligro para las mascotas y para los bebés de la casa. Una prima suya es mongólica, o sea que no se trata en principio de que a Lessing le horroricen los síndromes y retrasos mentales. Al menos para eso ha puesto allí a esta niña, tratada por todos con normalidad. Pero el quinto hijo, Ben, es inquietante, ominoso, alarmante...  su madre no lo quiere, desde luego, pero nadie lo quiere alrededor. No aprende, o poco y mal. Y se junta con lo peorcito de la sociedad. Todo dentro de una ligera atmósfera de implausibilidad. El resultado es un tanto histérico, como si la novelista compartiese una fijación obsesiva de la madre, un horror a un hijo decepcionante, y la proyectase contra el personaje haciendo que ese horror emane del personaje mismo y no de una mala relación con la madre. En fin, casos hay de espanto, no voy a decir que no, pero aquí no acaba de quedar bien tratado, porque el chaval sí tiene buena relación con los pandilleros que lo tratan bien y lo aprecian mínimamente... aunque ni la autora parece darse cuenta de eso, y parece ella misma alterada por el aura de malignidad que emanan este Ben y esas pandillas de gamberros barriobajeros...

Y el problema se agudiza cuando en la continuación  (Ben, in the world),el personaje tiene bien poco en común con el que hemos visto en la primera parte. Aquí no hay malignidad alguna en Ben, ni auras ominosas: ni para la autora, ni para la gente que lo rodea. No es tanto que ahora se presente la acción desde su punto de vista (en lugar del de su madre) cuanto que la autora se ha pasado a su bando, y ya no lo ve como un ente maligno—nos ha cambiado la semilla del diablo por un pobre subnormal marginado. Ben tiene un aspecto extraño ("un yeti", etc.), la gente se suele extrañar y apartarse de él, aunque con frecuencia lo tratan con normalidad en muchas circunstancias, o no se fijan especialmente. Es cortico, sí, y algunos lo explotan: va pasando de mano en mano, primero de una viejecita amable con gato, que le ayuda, a una prostituta que se lo beneficia con connotaciones de bestialismo, pero lo aprecia. Luego a su chulo, que lo mete a pasar droga a Francia con un colega suyo, luego lo adopta un cineasta fascinado por su aspecto, que se lo lleva a Brasil para hacer una película de hombres primitivos... Pero oye, entretanto no le va tan mal a este pobre yeti sin oficio ni beneficio; su familia lo abandonó, pero va encontrando quien le dé de comer y un sitio donde dormir, y hasta extras.

En Brasil el cineasta se olvida de él, pero lo adopta su ligue brasileño, Teresa: además el hombre del cine les ha dejado abundantes dineros; alegría, y van tirando. Aquí también parece perder interés en él la novelista, más interesada súbitamente en Teresa, y en su historia de favelas y prostitución infantil. Divagamos. Pero en fin, llega Ben a oídos de unos científicos que quieren estudiarlo como el eslabón perdido, una regresión evolutiva; lo secuestran y lo encierran en una jaula en un laboratorio de animales. Teresa y un novio lo liberan, y por quitarlo de Rio de Janeiro en parte se montan una excursión a lo que decían que era "un sitio de gente como él"— el novio había sido minero y había visto, casualidad, unas pinturas prehistóricas tan detalladas en un lugar remoto de los Andes, en las que se reconocía a gentes idénticas a Ben. Lo cual muestra, dicho sea de paso que Doris Lessing no tiene gran idea ni gran interés, o cree que su lector no tiene gran idea o gran interés, ni de iconografía prehistórica, ni de evolución humana— pues va a elegir precisamente Sudamérica, el continente más recientemente poblado, y eso sólo por el Homo Sapiens, para ir a situar allí sus eslabones perdidos... Como ciencia-ficción, desafía (y derrota) a la credibilidad y las normas de mínima seriedad del género.

En fin, que se montan estos pobres de solemnidad (de modo implausible) una expedición andina, sólo porque a Ben le hacía una ilusión loca ver a "su gente" y a todos les daba apuro decirle que eran sólo pinturas...  Vamos, que se suben a los Andes por quedar bien (mal), y el lector se sigue leyendo la novela como si fuese parte de la artificial expedición. Y en fin, al final ve las imposibles pinturas Ben, hace un canto a las estrellas y se suicida despeñándose al saberse solo en su especie.

¿Que no es ciencia-ficción? ¿Que es un drama humano? Pues no está bien llevado, por ejemplo esto último que he dicho. Conversaciones y motivaciones absurdas. Le falta estilo, le falta credibilidad (de la otra), falta de todo. En Lessing, las descripciones desmañadas en boca de la narradora, que sugieren una invención trabajosa y desganada, se alternan de modo impredecible y atropellado con escenas detalladas y conversaciones mal engarzadas, o irrelevantes, o divagantes. Y de repente, nos adelanta que "la historia de tal personaje tuvo un final feliz y se casó y a veces se acordaban de Ben", como si tales cosas se pudiesen decir seriamente no ya en el siglo XX sino en el XIX. Supongo que después se iría Lessing a dar de comer a los gatos, ya rellena la cuartilla de esa mañana. Creatividad u ocurrencia lingüística o de pensamiento, intertextualidad, sutileza o complejidad estructural, o representacional—cero. Ni siquera se usa la perspectiva particular de Ben de alguna manera interesante para lograr algún efecto estilístico especial—resulta ser un buen salvaje de lo más soso. Es una falta de maña narrativa la de esta novela, una falta de arte literario, como raras veces se habrá visto en un Premio Nobel (nunca, en mi caso).

La novela termina con unas palabras de la benefactora Teresa, diciendo de Ben que menos mal que se ha suicidado y así no tendrán que pensar más en él. Se supone que debemos apiadarnos de Ben y sentir la crueldad de esas palabras, pero no se nos ha convencido lo bastante para que no estemos de acuerdo. De hecho, hasta la autora parece a otro nivel aliviada de que este yeti suyo se haya quitado de enmedio, de un mundo en el que nunca debió aparecer—si es que hasta sus benefactores lo consideran un semianimal, por mucho que hable. No sabe uno qué pensarían de casos de subnormalidad profunda, si les plantearían dudas sobre si pertenecen a la especie humana. Y tipos feos, mal totoñados y peludos, tanto en mi pueblo como fuera de él he visto unos cuantos.

Vamos, que aparte de sus limitaciones estilísticas, la novela tiene mal combinado su proyecto de ciencia-ficción (traer un cavernícola a nuestros días) con sus preocupaciones por la exclusión social. Aquí interaccionan de forma forzada y nada convincente. Para observar el choque de las disfunciones sociales, o el egoísmo humano, con la subnormalidad y el estigma, no hace falta recurrir a unos yetis andinos que enfadan a nuestro antropólogo interno.  Me temo que le falla el interés, o le tiembla la mano a la autora; y es que son muchos años, y estar "bien de cabeza" a esa edad no siempre implica ser aún capaz de hacer grandes obras de arte, ni siquiera pasables. O llámenlo una temporada floja que le dio a los ochenta, en lugar de a los cuarenta; a veces pasa, pero ya suelen ser definitivas. Mejor quedarse con El cuaderno dorado. Las demás obras de Lessing no se leen mucho.

Hemingway meets Beckett



















Miércoles 23 de enero de 2008

Belleza, interacción e ideologíaFace

Comentario al post de María Dubón sobre la Belleza:

La belleza es un concepto elusivo y complejo, qué duda cabe. Y eso es porque responde, como señalas, a distintos criterios de valoración, algunos casi biológicos, otros con asociaciones éticas o culturales.

Una dimensión importante, creo, y que se suele pasar por alto, es la dimensión interaccional de la belleza. Es decir, algo nos parece bello porque así nos adherimos a los códigos estéticos de un grupo social al que aspiramos a pertenecer, o cuyos valores hemos interiorizado.

De este modo la fuerza de nuestra adherencia a esos criterios, ideales, o a los intereses creados entre ese grupo y nosotros, se suma o se resta de otros criterios estéticos.

El resultado es que los juicios de belleza parecen caóticos en relación con su objeto. Pero tienen cierta coherencia en relación con su sujeto.

Reflections



Grupos y prisa

Remitente: Dr. José Angel García Landa, Departamento de Filología Inglesa y Alemana.
Destinatario: Sr. Director del Departamento de Filología Inglesa y Alemana, UZ.
Asunto: Solicitud de convocatoria de comisión de Planes de Estudio
Fecha: 23/1/08


Sr. Director:

Como Vd. sabe, estamos en la fase de elaboración planes de estudio para la implantación de las nuevas titulaciones de Grado. No creo necesario extenderme sobre la trascendencia de este proceso para la actividad de este departamento. Por ello me sorprende que todavía no se haya convocado ninguna reunión de nuestra Comisión de Planes de Estudio con vistas a remitir a la comisión de la facultad las propuestas de este departamento, y más en concreto en lo relativo al Grado de Estudios Ingleses,

Conviene recordar que tanto la Dirección como los miembros de la Comisión de Planes de Estudio expresaron su compromiso de que las reuniones de ésta serían abiertas al profesorado del Departamento que desease asistir a ellas, por lo que se debería hacer pública su convocatoria.

Sería muy indeseable que se incumpliese este compromiso, y que nos encontrásemos, como sucedió en el caso del Postgrado, con prisas súbitas, obligados a votar una propuesta desconocida para la mayoría, y elaborada en una reunión particular de un grupo de profesores. Recuérdese que esta manera de proceder condujo en última instancia a dos resoluciones del Rectorado en contra de los criterios de ordenación docente de este Postgrado, resoluciones que a fecha de hoy siguen por cierto sin cumplirse.

Si se deja correr el tiempo apremiarán los plazos y nos veremos una vez más en esa situación de falsa prisa. Solicito por tanto que a la mayor brevedad se convoque una reunión de la Comisión de Planes de Estudio del Departamento, y que se invite a asistir a ella a los profesores del Departamento que lo deseen.

Zaragoza. 23 de enero de 2008

José Ángel García Landa

(PS: Vaya, efecto fulminante. Primera vez que sucede con un escrito mío, así que debe ser coincidencia. Apenas cuatro horas después, se nos invita a la reunión de la comisión de planes de estudios–si bien NO para elaborar una propuesta de plan de estudios, sino para tomar decisiones sobre la "
actualización y representación del Departamento respecto a las Comisiones que se han const[itu]uido y se están constituyendo para los nuevos estudios de Grado". Cosa que no es incompatible, en absoluto, con mis sospechas. Veremos qué propuesta "del departamento" llevan estos representantes. Llevo desde 2003 más o menos pidiendo que se reúna esta comisión para elaborar una propuesta de plan de estudios que pueda decirse que emana del departamento, y no de un grupo particular de profesores reunidos huis clos en petit comité. No se reunió la comisión para preparar el postgrado, y me temo que tampoco lo va a hacer para el grado. Claro que en todos estos años ha estado presidida por un profesor u otro de ese grupo particular—y supongo que consideran que es suficiente representación con que esté informado el presidente de la comisión, aunque no se lo cuente a nadie, y mantenga sin reunirse a la comisión que preside, durante años).

PS, continued: En la reunión, la coordinadora de la sección de ESP se queja de la total pasividad del departamento frente a las reformas o implantaciones de planes de estudio que están teniendo lugar. Nuestro departamento básicamente está a la espera de lo que le caiga encima, en lugar de intervenir activamente en el proceso de diseño de titulaciones, y luego se quejará de lo que le caiga o no le caiga encima.  Da vergüenza ajena la situación descrita por la coordinadora. Por cierto, que según nos dice otra profesora, la situación a nivel de junta de centro no es mucho mejor, y la Facultad también está esperando a ver lo que le aterriza encima, en lugar de tener una política clara sobre qué titulaciones quiere y cómo deben ser. El caos, pasividad o desinterés que se aprecia en nuestro departamento parece ser mal de muchos.

En cuanto a la titulación de Estudios Ingleses, intervengo para solicitar que esta comisión se reúna y haga su trabajo de diseñar una propuesta departamental. Me dicen que sí se han reunido—pero será en secreto, y sin producir actas. Ni plan de estudios. De hecho, sucede lo que me suponía: el Dr. Deleyto, presidente de la Comisión de planes de estudio del departamento, opina que no es necesario que esta comisión haga una propuesta de plan de estudios: que ya lo harán los miembros designados para la comisión a nivel de facultad. Yo arguyo que bien representarán a alguien esos miembros, además de a sí mismos, pero esto parece irritar sobremanera al Dr. Deleyto. Observo sin embargo que la Dra. Onega comparte mi opinión, cosa que no sé si tendrá algún efecto en las decisiones que se acaben tomando. Si ni el director del departamento ni el presidente de la comisión de planes de estudio parecen interesados en que el departamento tenga una propuesta sobre qué plan de estudios quiere, parece probable que nos quedaremos sin una.

Lo cual no quiere decir que quienes vayan a esa comisión que diseñe el plan de estudios en la Facultad no vayan a tener su propia propuesta, no consensuada en el Departamento. Según previsto.

Otro resumen me dan: "Primero como quieran, después como sepan, y luego como puedan".


Yes, Master






Martes 22 de enero de 2008

Wikilearning

Me inscribo en las redes de Filología y Filología Inglesa en Wikilearning. Es un sitio donde se pueden intercambiar intereses, dudas, etc. y colgar wikis de cursos, artículos o monografías sobre filología —o sobre cualquier otro tema. No lo veo yo muy activo, sin embargo, ni a los editores muy ocupados en dar al sitio coherencia quitando materiales no relacionados o desanimando a la gente en busca de ligues. Me he ofrecido como experto en Filología Inglesa, pero me parece que el ofrecimiento se ha perdido en el espacio. No sé si irá a mejor, o si se quedará en nada, cosa que parece más probable. Pero en fin: hay un sitio wiki de filología inglesa en español, pues ahí que voy; por mí que no se diga.

En todo caso aprovecho para colgar allí una página o espejo en español de la entrada a mi Bibliografía de Teoría Literaria, Crítica y Filología.

PS. Bueno, pues ya luzco en mi página de enlaces la banderita de  Wikilearning  en la comunidad de Filología Inglesa de Wikilearning. Aún tengo que desentrañar qué es lo que puedo hacer aparte de colgar cosas y esperar a que me hagan preguntas. Dicen que pronto van a ampliar la capacidad de acción de los expertos. Buena falta le hace, pues las posibilidades de ordenar, clasificar y editar contenidos parecen bastante limitadas de momento.



 Ejemplares sin soporte tangible


Lunes 21 de enero de 2008

El proceso de las nostalgias

Estoy leyendo, y disfrutando, la tercera parte de la novela de Javier Marías Tu rostro mañana (3. Veneno y sombra y adiós). Aquí hay un fragmento lúcido, proustiano y despiadado sobre la nostalgia de las personas que perdemos por el camino. Y sobre la distorsión retrospectiva:

Es extraño e incongruente el proceso de las nostalgias, o del echar de menos, tanto si es por ausencia como por abandono o por muerte. Uno cree al principio que no puede vivir sin alguien o alejado de alguien, la pena inicial es tan afilada y constante que se siente como un hundimiento sin límite o como una lanza interminable que avanza, porque cada minuto de privación cuenta y pesa, se hace notar y se nos atraganta, y uno sólo espera que pasen las horas del día a sabiendas de que su pasa no nos llevará a nada nuevo sino a más espera de más espera. Cada mañana abre uno los ojos —si se ha beneficiado del sueño que no permite olvidar del todo, pero que confunde—con el mismo pensamiento que lo oprimió antes de cerrarlos, 'Ella no está y no va a volver', por ejemplo (sea volver a mí o de la muerte), y se dispone no a atravesar la jornada fatigosamente, pues ni siquiera es capaz de mirar tan lejos ni de diferenciarlas, sino los siguientes cinco minutos y luego otros cinco fatigosamente, y así seguirá de cinco en cinco si es que no de uno en uno, enredándose en todos y a lo sumo tratando de distraerse durante dos o tres de su conciencia, o de su parálisis cavilatoria. No será por su voluntad si esto sucede, sino por algún azar bendito: una noticia curiosa en el telediario, el rato de completar o de empezar un crucigrama, la llamada irritante o solícita de alguien a quien no soportamos, la botella que se nos cae al suelo y nos obliga a recoger los añicos para no cortarnos cuando por pereza andamos descalzos, la infame serie de televisión a la que le vemos la gracia —o es simplemente que nos acostumbramos a la primera a ella, de golpe— y a la que nos entregamos con inexplicable consuelo hasta los títulos de crédito concluyentes, deseando que se iniciara al instante otro episodio que nos permitiera aferrarnos a un estúpido hilo de continuidad hallado. Son las rutinas halladas als que nos sostienen, lo que a la vida le sobra, lo tonto inocuo, lo que no entusiasma ni nos pide participación ni esfuerzo, el relleno que despreciamos cuando todo está en orden y nosotros activos y sin tiempo para añorar a nadie, ni siquiera a los que ya se han muerto (aprovechamos esos periodos para sacudírnoslos de nuestras espaldas, de hecho, aunque eso sirva sólo temporalmente, porque los muertos se empeñan en seguir muertos y siempre vuelven más tarde, para hacernos sentir la punzada de su alfiler en el pecho y caer como plomo sobre nuestras almas).

Pasa entonces el tiempo, y a partir de un día difuso volvemos a dormir sin sobresaltos y sin recordar el sueño, y a afeitarnos no ya al azar ni a deshoras sino por la mañana; ninguna botella se rompe ni nos irrita ninguna llamada, prescindimos del culebrón, del crucigrama, de las salvadoras rutinas sobrevenidas que observamos con extrañeza en la despedida porque ya casi ni comprendemos que nos hicieran falta, y hasta de las personas pacientes que nos entretuvieron y nos escucharon durante nuestra temporada de luto, monótona y obsesiva. Alzamos la cabeza y miramos a nuestro alrededor de nuevo, y aunque no haya nada promisorio ni llamativo, ni que sustituya a lo añorado y perdido, empieza a costarnos mantener esa añoranza y nos preguntamos si de verdad perdimos. Apareze una pereza retrospectiva respecto al tiempo en que amábamos o nos desvivíamos o nos exaltábamos o nos angustiábamos, uno se siente incapaz de volver a prestar tanta atención a alguien, de tratar de complacerla y de velar su sueño y de ocultarle lo ocultable o lo que le haría daño, y en la asentada ausencia de alerta halla uno un enorme descanso. 'Fui abandonado', piensa 'por la amante, el amigo o el muerto, tanto da, todos se fueron, el resultado es el mismo, me quedé a lo mío. Acabarán lamentándolo, porque gusta sentirse querido y entristece saberse olvidado y yo ahora los voy olvidando, y el que se muere, más o menos, también sabe lo que le espera. Yo hice cuanto pude, aguanté a pie firme, y aun así se me apartaron'. Cita uno entonces para sus adentros: 'La memoria es un dedo tembloroso'. Y añade luego de su cosecha: 'Y no siempre atina a señalarnos'. Descubrimos que nuestro dedo ya no atina, o que lo logra cada vez menos, y que quienes nos absorbieron la mente noche y día y noche y día, y estaban fijos en ella como un clavo martillado y hundido, se desprenden poco a poco y comienzan a no importarnos; se tornan borrosos, temblorosos ellos mismos, y hasta se puede dudar de su existencia como si fueran una mancha de sangre ya frotada, lavada y limpiada, o de la que sólo queda el cerco, lo que más tarda en quitarse, y ese cerco ya va cediendo.

Pasa entonces más tiempo y llega un día, antes de que desaparezca el rastro, en el que la mera idea de acercarse a ellos nos representa de pronto una carga. Aunque no vivamos contentos y todavía los echemos en falta, aunque aún suframos por su lejanía o su pérdida en alguna ocasión suelta —una noche miramos desde la cama nuestros zapatos solos, dejados al pie de una silla, y nos invade la pesadumbre al acordarnos de los de tacón de ella que solían ponerse a su lado año tras año, subrayando que éramos dos hasta en el sueño, en la ausencia—, resulta que quienes más quisimos, aún queremos, se han convertido en gente de otra época, o perdida por el camino —el nuestro, a cada uno le cuenta el suyo—, en seres casi pretéritos a los que no apetece volver porque ya nos son consabidos, y el hilo de la continuidad se ha roto con ellos. Miramos siempre el pasado con un sentimiento de superioridad soberbio, hacia él y hacia sus contenidos, así sea nuestro presente más bajo o más desdichado o enfermo, y el futuro no nos augure mejoría de ningún tipo. Por brillante y feliz que fuera, lo pasado se nos aparece contaminado de ingenuidad, de ignorancia, en parte de tontería: en ello nunca sabíamos lo que vendría después y ahora sabemos, y en ese sentido sí es inferior, objetiva y efectivamente; por eso lleva consigo siempre un elemento de irremediable tontuna, y nos hace sentir vergüenza por haber permanecido en Babia, por haber creído en su tiempo lo que hoy nos consta que era falso, o quizá no lo era entonces, pero ha dejado también de ser cierto, al no haber resistido o perseverado. El amor que parecía firme, la amistad de la que no dudábamos, el vivo con el que contábamos como vivo eterno porque sin él era inconcebible el mundo o que el mundo fuera aún tal mundo, y no otro sitio. A nuestro muerto más querido no podemos evitar mirarlo un poco de arriba abajo, más al cabo del más tiempo que va haciéndolo más caduco, no sólo con pena sino con lástima, sabedores de que no se ha enterado —oh, fue un iluso— de cuanto sucedió tras su marcha, mientras que nosotros sí estamos al tanto. Asistimos a su entierro y oímos lo que allí se decía, también lo que se murmuraba entre dientes, como si los que hablaban temieran que él aún pudiera escucharlos, y vivmos a sus dañadores presumir de íntimos suyos y fingir que lo lloraban. Él no vio ni oyó nada. Murió en el engaño, como todo el mundo, sin saber nunca lo bastante, y es eso precisamente lo que nos lleva a compadecerlos a todos y a considerarlos pobres hombres y pobres mujeres, pobres niños adultos, pobres diablos.

Tampoco saben ya de nosotros los que dejamos atrás o se fueron de nuestro lado, para nosotros han quedado fijos e inamovibles igual que los muertos, y la sola perspectiva de volver a encontrarlos y tener que contarles y oírles se nos hace muy cuesta arriba, en parte porque nos parece que ni ellos ni nosotros querríamos contar ni oírnos nada. 'Qué pereza', pensamos, 'esa persona no ha asistido a mis días durante demasiado tiempo. Solía saberlo casi todo de mí, o lo principal al menos, y ahora se le ha hecho un hueco que no podría ser colmado, aunque yo le relatara con todo detalle lo habido sin su conocimiento inmediato. Qué pereza tratarse de nuevo, y explicarse, y qué trastorno reconocer al instante las viejas reacciones y los viejos vicios y las viejas zozobras y los viejos tonos, los míos con ella y los suyos conmigo; y hasta los mismos celos mordidos y las mismas pasiones, sólo que acalladas. Ya nunca podré verla como a alguien nuevo, tampoco como a mi ser cotidiano, me resultará gastada a la vez que ajena. SiudmakIré a casa a ver a Luisa, y a los niños, y tras estar largo rato con ellos y empezar a reacostumbrarlos, me sentaré al lado de ella otro rato más corto, quizá antes de salir a cenar a un restaurante, mientras esperamos a la canguro que tarda, en el sofá compartido durante tantos años pero ahora como una visita extraña, de confianza y desconfianza, y no sabremos cómo comportarnos. Habrá pausas y carraspeos, y frases estúpidas e inauditas estando los dos cara a cara, como "Bueno, ¿qué tal te va?" o "Te veo con muy buen aspecto". Y entonces nos daremos cuenta de que no podemos estar juntos sin estarlo de veras, y de que además no lo queremos. No habrá entera naturalidad ni artificialidad completa, no se puede ser superficial con quien conocemos profundamente y desde siempre, tampoco hondo con quien nos ha perdido el rastro y escondido el suyo, y tanto ignora. Y al cabo de media hora, tal vez de una, de dos a lo sumo, a los postres, consideramos que ya está, y lo que será más raro, que con esa vez basta y me sobrarán trece días. Y aunque impensablemente cayéramos el uno en brazos del otro y ella me dijera lo que llevo tanto tiempo deseando oírle, "Ven, ven, estaba tan equivocada antes. Ocupa de nuevo este lugar a mi lado. No he ahuyentado tu fantasma, esta almohada es aún la tuya y no había sabido verte. Ven y abrázame. Ven conmigo. Regresa. Y quédate aquí para siempre"; aunque en vista de eso yo cerrara mi apartamento de Londres y me despidiera de Tupra y de Pérez Nuix, de Mulryan y Rendel y aun de Wheeler, e iniciara la tarea rauda de convertirlos en un largo paréntesis —pero hasta los interminables se cierran y luego puede uno saltárselos—, y regresara a Madrid entonces con ella —y no digo que no lo hiciera si hubiera esa oportunidad, si me la diera—, lo haría sabiendo que lo interrumpido no puede reanudarse, que aquel hueco permanece siempre, quizá agazapado pero constante, y que un antes y un después nunca se sueldan.'

Es curioso, un tanto escheriano, el uso de las comillas. Claro que es muy adecuado en un texto donde el narrador presenta su experiencia posible (o real) como paradigma y ejemplo del trayecto que siguen todas las almas.

Nostalgia por el futuro





Domingo 20 de enero de 2008

Ideas de especie y especies de ideas

Un artículo en el blog de Víctor Gómez Pin, "Especies y genoma", expone problemas sobre la definición genética de las especies. Yo propongo una definición discursiva, y le pongo este comentario:

Una especie es un genoma, sí... pero eso desde el punto de vista genético, que quizá no esté preparado todavía para delimitar adecuadamente las especies, según se colige de lo que dice en el artículo.

Ahora bien, hay otros conceptos delimitadores de especie aparte del genético: el anatómico, sin ir más lejos. O el de la capacidad de reproducción (observando anatomías y descendientes, no analizando genes).

Estos quizá también sean insuficientes en muchos casos.

Una especie es, seguramente, un concepto variable según el contexto en que se usa, y quizá nunca se llegue a una integración total de esos diversos parámetros, pues proceden de discursos y objetivos prácticos diferentes.

Una especie es... un concepto conveniente a veces, e inoportuno otras veces.

De hecho, el concepto de especie es una especie de constelación de conceptos.

Vuelve Lamarck






Sábado 19 de enero de 2008

Peluquería virtual

Por si sois de esos que ya sólo pueden permitirse cortes de pelo virtuales. Ay qué tiempos aquéllos.

(Es una holofonía. Hay que oírlo obligatoriamente con auriculares, si no, no vale la pena. Y aún mejor con los ojos cerrados).







The Rape of the  Beasts




El Club de los Quemados

Algunas veces me dicen (por lo mucho que despotrico) que soy un caso típico de burnout o quemado. Yo no hacía mucho caso, pero tendré que resignarme, visto este artículo de El Mundo que se recoge (sin firmar) en Ibercampus. Lo pongo enterito: tantas son las cosas que al parecer se me aplican en primera persona (pongo algunas en negrita). Ahora bien, me tranquiliza ver que soy un caso leve. De grandes quemados, dice una encuesta que hay muchos depresivos: un tercio de estresados/frustrados/deprimidos, y hasta un 8% con pensamientos suicidas. Sí que veo a mi alrededor tendencias depresivas. Pero yo, para nada. Frustración, algo tendré—pero bah, se me va todo por la boca.


El estrés crónico, un peligro

Los profesores se "queman" cada vez más con la Universidad

www.ibercampus.es     17 de enero de 2008   

El estrés laboral encuentra en el sector docente una víctima habitual. Varios estudios demuestran que el número de afectados no sólo es mayor de lo que se cree, sino que a menudo, sus víctimas piensan de forma cada vez más alarmante en el suicidio. En una encuesta realizada entre varias facultades españolas, el 8% de los encuestados ha confesado habérselo planteado.        
       
       
En 1572 el Santo Oficio irrumpía en la Universidad de Salamanca para apresar a Fray Luis de León, acusado de traducir sin licencia ´El Cantar de los Cantares´. Le habían denunciado, entre otros compañeros, los catedráticos León de Castro y Bartolomé de Madina.

Si Fray Luis de León hubiera vivido en la actualidad, sin duda se vería encuadrado en ese 31,7% del profesorado universitario que dice estar afectado de estrés laboral crónico a causa del ´mobbing´ al que le someten sus colegas. Si bien, la posibilidad de ser condenado a morir en la hoguera parece un caso extremo de síndrome del ´quemado,´ como normalmente se denomina al estrés laboral crónico o ´burn out´.

El profesor de la Universidad de Murcia José Buendía, uno de los expertos mundiales en ´burn out´, define este síndrome «como un cuadro clínico cuyos síntomas principales son el cansancio emocional, la despersonalización -de los que le rodean en su ámbito laboral- y la falta de realización personal».

Buendía es también director de una investigación sobre los niveles de esta afección en el personal de las universidades españolas. Los resultados son escalofriantes: el 83,6% del profesorado Universitario evaluado en la Universidad de Murcia dice sufrir de estrés laboral crónico. Más extremo aún parece ese «30% que admite tener sentimientos de inutilidad y carecer de esperanza de futuro; o el 8% que ha reconocido pensar recurrentemente en quitarse la vida». Los datos de este turbador estudio confirman que algo falla en la Universidad española.

MOTIVOS. El informe enumera algunas de las razones por las que el porcentaje de profesores afectados por ´burn out´ es tan escandaloso: «La arbitrariedad en la promoción que genera relaciones de apadrinamiento y vasallaje y no admite críticas; la evaluación del profesorado -un sistema que no siempre es apto para calificar adecuadamente los resultados -; la relación profesor/alumno. Pero sobre todo la falta de participación en la toma de decisiones y saber que se trabaja muchas veces sin apoyos». Esta opinión coincide con la de Rosa Caramés Balo, profesora en la Universidad de La Coruña, y Francisco Ramos, catedrático en Salamanca, autores de sendos estudios sobre ´burn out´ en sus respectivas instituciones. «El profesor de universidad siente que se ha convertido en un instrumento -despersonalización-. No se cuenta con él para abordar las reformas que debe afrontar la universidad española».

Un ejemplo claro es la adaptación al tratado de Bolonia. Un cambio que requiere «un giro de 180 grados. Preparar nuevo material, metodología, reducir las aulas y consecuentemente dar más clases». En efecto, muchos profesores sienten que no tienen tiempo material -el 40% del estudio de La Coruña- y que no se ha escuchado su opinión sobre como enfocar este proceso. «Y un profesor quemado siempre acaba contagiando a los alumnos.», sentencia Francisco Ramos.

Habría que hablar también del raquitismo salarial de muchos contratos, como los de los adjuntos; o la relación con los alumnos que, como indica Pedro Álvarez, de la Universidad de Extremadura «llegan cada vez menos preparados, algo que también nos desilusiona».

Pero todo se resume en un argumento: es la propia idiosincrasia de la Universidad Española la que quema a su profesorado. Una institución que, como se atreve a declarar Buendía, y suscriben anónimamente muchos de sus compañeros, «amenaza cada vez más la libertad de expresión de las voces críticas -algo que también frustra- y que hay que cambiar». Una opinión que ha supuesto la relegación profesional de muchos de los que se han aventurado a denunciar lo evidente.

José Buendía sabe de lo que habla ya que acaba de presentar su libro ´Más allá del Poder y de la Muerte´ (Aguaclara)´.´ Una de las partes versa sobre la Universidad española y lo que para él supuso la publicación, en estas mismas páginas, de un artículo denunciando esta situación. ¿El retorno de la Inquisición?

Un último dato: un informe de la National Education Association descubrió que un tercio de los profesores no se dedicaría a la docencia si pudiese elegir de nuevo. ´Dichoso el humilde estado / del sabio que se retira / de aqueste mundo malvado´.

Como decíamos... ¿ayer?


Añadiría yo la pasividad desesperante de las autoridades universitarias ante las denuncias presentadas por acoso o manipulación, y la tolerancia (es decir, el estímulo) a los feudalismos y corrillos con normas extraoficiales propias.

Y la actitud irritante de los que se someten a las cacicadas, o que con su comportamiento sugieren que todo esto se lo inventa uno, o que el que protesta es que "se ha vuelto loco".

Contestamos al Silencio



Viernes 18 de enero de 2008

Nota de prensa del foro Ermua

COMUNICADO DE JUVENTUDES DEL FORO ERMUA.- 17 de Enero de 2008.

 
En la Universidad del País Vasco impera el terror. Esta situación ha permitido que desde el curso 2005/2006 el Presidente del Consejo Central de Estudiantes de la UPV sea Galder González, quien pudo ser elegido gracias a una sucia votación sumida en la amenaza y la coacción que provocó la menor participación electoral en la historia de la UPV.  

Se presentó como única candidatura el brazo político proetarra Ikasle Abertzaleak, con González a la cabeza para su reelección.  Galder González pasó cuatro meses en la cárcel de Alcalá Meco acusado de un presunto delito de colaboración con banda armada y se ha destacado por declaraciones como:

 "la izquierda abertzale siempre ha reconocido que ha causado sufrimiento. Siempre que ha habido un atentado"- añade, "hemos dicho que es lamentable que se den estas situaciones. Pero para mí es jugar sucio exigir a la izquierda abertzale que diga eso y que luego nadie diga que nosotros también hemos sufrido. Yo he sufrido la violencia tanto como alguien que está amenazado. Yo he sido detenido y encarcelado. Yo conozco a uno que le han quemado el coche, pero no reconozco que haya sufrido más que un familiar de un preso. ¿Quién ha sufrido más que otro?"  (El País, 08-01-08)

O, en relación al juicio a los asesinos de Miguel Ángel Blanco:  

 "Yo he visto más impresentable -si se puede decir que es impresentable lo de Txapote- lo de la familia de Blanco, bastante más.� (El País, 08-01-08)

Miembros de Juventudes del Foro Ermua de Euskadi comprueban a diario cómo esta presencia proetarra boicotea desde la propia institución del Consejo Central de Estudiantes el normal funcionamiento de la comunidad universitaria y cómo este grupo de violentos coacciona, amenaza e incluso agrede a estudiantes, profesores o miembros de seguridad de los distintos campus de la universidad pública vasca con total impunidad. En los últimos meses se ha agravado la situación en la Universidad del País Vasco y vemos cómo los actos de violencia por parte de Ikasle Abertzaleak van en aumento. Fue Ikasle Abertzaleak quien convocó las movilizaciones que dieron lugar a los últimos disturbios, como puede comprobarse en su página web. La interrupción de la apertura del curso 2007-2008, la terrible
agresión a una alumna, destrozos en las instalaciones, paralización de una sesión de Claustro y dos Juntas de Centro en el Campus de Álava y otros episodios de violencia y agresiones a trabajadores de seguridad vienen sembrando el terror en un foro como el universitario que debería ser ejemplo de libertad.

El Rector de la Universidad, Iñaki Pérez, ha venido demostrando una incomprensible condescendencia con este grupo de extorsión al que lo que menos le importa es la Universidad, su buen funcionamiento y la preservación de las libertades de sus miembros. El Consejo de Gobierno de la UPV ha establecido medidas disciplinarias, contemplando incluso la expulsión de los violentos del centro universitario. Sin embargo, desde Juventudes del Foro Ermua estamos convencidos de que estas medidas son un mero lavado de imagen y que no se llevarán a efecto; hemos constatado en demasiadas ocasiones y durante demasiado tiempo el permanentemente clima de impunidad y
desprotección de los miembros de la universidad como para confiar en el buen fin de las medidas adoptadas.

Dada la presencia de este grupo de vándalos violentos el equipo de seguridad privada que tiene la responsabilidad de preservar el orden y la libertad dentro de la UPV es insuficiente en personal y medios. Además, no se toman medidas de prevención y dicho equipo no se encuentra respaldado por la Ertzaintza porque el Rector, que es quien debe reclamar su entrada en los campus, o no lo hace o lo hace tarde. Como consecuencia los violentos campan a sus anchas por la universidad y no ha habido detenciones en ninguno de los ataques.

El incremento de la actividad violenta de los proetarras de Ikasle Abertzaleak está directamente vinculado con su necesidad de elevar, en la antesala de la elección, el nivel de coacción a los posibles aspirantes y votantes en la nueva elección a Presidente del Consejo Central.

Por todo lo expuesto:

1.        Juventudes del Foro Ermua de Euskadi condena la violencia y el terror que el sindicato proetarra Ikasle Abertzaleak siembra en la comunidad de la universidad pública del País Vasco, y se solidariza con los estudiantes, profesores y trabajadores que no pueden ejercer normalmente sus libertades individuales.

2.       Juventudes del Foro Ermua de Euskadi da la cara por la libertad de todos los miembros de la comunidad universitaria y denuncia públicamente las agresiones y las coacciones a las que se ven sometidos, así como los destrozos consecuencia de la violencia Ikasle Abertzaleak, brazo de ETA en la universidad pública vasca. Reclamamos al Rector de la UPV la revisión de los protocolos de seguridad y la necesidad de la colaboración con la Ertzaintza para preservar la libertad y la normalidad en la comunidad universitaria.

3.       Juventudes del Foro Ermua de Euskadi exige que se tomen las medidas oportunas para garantizar, de aquí en adelante, unas elecciones libres y participativas, sin agresiones, coacciones o amenazas.

4.       Juventudes del Foro Ermua de Euskadi solicita al Fiscal General del Estado

[—¡¡¡JA, JA, JA!!! — JAGL]

que inicie una  investigación de Ikasle Abertzaleak, disfraz universitario de los proetarras en la UPV, que posibilite la ilegalización de esta presunta fracción del entramado de la banda terrorista. Se solicita se pida su memoria de actividades de los últimos años, las subvenciones recibidas por las diferentes instancias de la UPV o por cualquier otro organismo, sus inscripciones como asociación en la UPV, en la Universidad

Pública de Navarra y en cualquier otra institución, así como su estado de cuentas en los últimos años, la vinculación de sus miembros y actividades con las organizaciones terroristas Jarrai / Haika / Segi y cualesquiera otros extremos que pudieran acreditar el carácter instrumental de esta organización para el entramado terrorista.

Terrorismo tolerado... o subvencionado



A defender el sueldo

Acudo hoy a esta asamblea:

Los sindicatos CC.OO, CGT, CSI-CSIC, OSTA y UGT convocan al PDI de la Universidad de Zaragoza a una ASAMBLEA INFORMATIVA sobre:

Punto 1) Complementos retributivos autonómicos
Punto 2) Evaluación de la docencia y programa DOCENTIA en la UZ
Punto 3) Incremento del IPC y pagas extraordinarias

Día y hora: Viernes, 18 de enero, 13:OO horas. Lugar: Campus San Francisco, Salón de Actos de Geológicas.

ACUDE, SI NO NOS MOVILIZAMOS, NO COBRAMOS

En sustancia: El PDI (personal docente e investigador) somos el colectivo de funcionarios peor tratado. Por ejemplo, en esta universidad, hay un convenio colectivo del personal de administración y servicios que asegura la equiparación de los sueldos con la subida del IPC. Para los profesores, no. Como si fuésemos menos que el PAS. O, por ejemplo, sobre el punto 3: todos los funcionarios nacionales cobran pagas extraordinarias equivalentes a un sueldo mensual. Nosotros, no: cobramos menos. (Los catedráticos salen menos perjudicados). Y el gobierno central y los gobiernos autonómicos se pasan la pelota diciendo que esta diferencia la tienes que pagar tú, —no, tú; —no, tú.... Y al final, en unas comunidades se paga, y en otras no (en ésta no): otra bendición que nos aporta el Estado de las Autonomías universitarias.

En los últimos 15 años hemos perdido un 20% de poder adquisitivo. Más que ningún otro colectivo de funcionarios, y esto a pesar de estar altamente cualificados por exigencia legal.

(Y, aunque esto no se dice en la asamblea, la culpa es tanto de gobiernos del PSOE como del PP. Recordad por cierto, antes de votar en estas elecciones, que el PP incumplió un compromiso in extremis del PSOE para compensar los perjuicios que ellos mismos habían causado durante su mandato, y hasta consiguió la anulación de sentencias judiciales que obligaban a cumplir este compromiso. Y huelga decir que el PSOE de Zapatero, al recuperar el poder, se había olvidado de este compromiso).

En 2007 se aprobó en Consejo de Gobierno una vía legal para compensar el bajo sueldo con un complemento específico que llegase a (prácticamente) todo el personal universitario: un complemento de disponibilidad horaria, uno de investigación y otro de docencia. Complementos provisionales, nada "consolidable", no crean. Bien, pues una de esas Anequillas o agencias de calidad que han proliferado por todas partes estos últimos años, la ACPUA, que es la nuestra, lo ha echado abajo (gracias en concreto al vocal Michavila). La ACPUA recomienda al Gobierno de Aragón no subirnos el sueldo, y aplicarnos unos criterios más estrictos y menos "generosos". Por ejemplo, que en lugar de obtener el complemento de disponibilidad horaria por el hecho de no tener una sentencia en contra (lo cual asume que los profesores cumplimos con nuestras tareas), que en su lugar, dicen, sean los "jefes" (¿decanos? ¿directores de departamento?) quienes firmen si el interesado merece o no el complemento. Un instrumento, nos han dicho claramente los representantes sindicales, que se utilizará para presionar al profesorado para que realice tareas por encima de las que entran en contrato, para probar su "disponibilidad"—como por ejemplo, eso de cambiar horas de tutorías por horas de clase que les quiere imponer el Rectorado a los profesores ayudantes. O, en vista de las tensiones que se viven en los departamentos, será con frecuencia un instrumento para el acoso laboral sin más. Que se da mucho en la Universidad.

Recomienda la ACPUA también supeditar este complemento al cumplimiento de criterios de calidad externos—por ejemplo el programa DOCENTIA—en lugar de subirnos el sueldo para recuperar poder adquisitivo—criterio que no pertenece a su universo conceptual, claro.

Observemos de paso que también somos el único colectivo universitario y funcionarial al que se realizan continuamente evaluaciones sobre su rendimiento.

Además, el Rectorado no informa a los sindicatos de su postura sobre estas cuestiones, procura mantenerlos fuera del proceso de decisiones, y no los recibe para tratarlas, o les oculta información sobre documentos ya existentes, por ejemplo sobre este programa DOCENTIA que también va a repercutir al parecer sobre nuestro sueldo. Nada bueno augura tanto solapamiento.

Ante esto, los sindicatos proponen comenzar a ejercer medidas de presión:

—Primero, que si eres profesor de la Universidad de Zaragoza (tú, hipócrita lector), le cuentes esto a cinco o seis profesores conocidos, para difundir la cuestión.

—Segundo, organizar una pitada / cacerolada ante el Departamento de Ciencia, Tecnología y Universidad de la DGA, Avenida Gómez Laguna, 25, el miércoles 23 de enero.

—Tercero, una concentración de protesta ante el Consejo de Gobierno de la Universidad de Zaragoza, el jueves 24 de enero a las 11:00.

—Se nos informará más, pero se sugiere también una protesta "de celo" entregando las actas en fila india, y en el Registro de la universidad, con sello de entrada (pues la puntualidad en entrega de actas va a ser uno de los criterios para conceder o no el complemento).

Yo sugiero que, vista la displicencia del Rectorado y su tibieza (por no decir frialdad) a la hora de defender los acuerdos salariales del propio Consejo de Gobierno, hay que aprovechar la coyuntura de que estamos en año electoral, y que los sindicatos presionen a los posibles candidatos para que se posicionen sobre esta cuestión—si es posible, interviniendo en la campaña para hacer constar esta postura.

Se trata de una pura reivindicación salarial, cosa que da apuro al profesorado universitario, medio tonto a la hora de tratar estas cuestiones (muy lejos de los médicos, ingenieros o profesionales del Derecho). Estamos mal colegiados, y poco sindicados (yo el primero).

Y en cuanto al Rector, nos han dicho los sindicatos, representará a la Universidad, pero en absoluto a los trabajadores de la Universidad.

Por cierto, no estaba el Rector en la asamblea, claro, sino reunido con Emilio Botín. A modo de señal de que quedaron atrás sus tiempos de profesor—y como está en funciones, incluso los de Rector.

Reforzando la futura colaboración entre dos entidades amigas. Y quizá también defendiendo el sueldo.

PS. Mensaje recibido de la Junta de Personal Docente e Investigador:

Tras la asamblea informativa celebrada el 18 de enero los sindicatos CC.OO., CGT, CSI-CSIF, OSTA y UGT convocan a todos los profesores de la Universidad de Zaragoza a:
-        Una concentración de protesta ante la Consejería de Ciencia, Tecnología y Universidad el miércoles 23 de enero a las 13:00.
-        Una concentración de protesta ante el Consejo de Gobierno de la Universidad de Zaragoza, el jueves 24 de enero a las 11:00.

Reivindicamos:
-        El pago de los complementos retributivos autonómicos conforme a los criterios de asignación acordados en la Mesa de Negociación Sindical el 23 de enero de 2007, ratificados el 17 de febrero de 2007 por la Comisión Mixta Gobierno de Aragón-Universidad de Zaragoza y el 29 de marzo de 2007 por el Consejo de Gobierno de la Universidad de Zaragoza.
-        El pago del incremento del IPC.
-        El pago completo de las pagas extraordinarias.

PORQUE SOMOS LOS ÚNICOS EMPLEADOS PÚBLICOS QUE ESTAMOS PERDIENDO 2.260 € anuales en concepto de complemento autonómico de dedicación, 740 € en concepto de complemento autonómico de docencia, un mínimo de 320 € por desfase del IPC y un mínimo de 300 € por pagas extraordinarias.
--
José Luis Olleta Castañer
Presidente de la Junta de Personal Docente e Investigador
Universidad de Zaragoza


La asamblea en el Heraldo de Aragón.

Fontanería universitaria





Miércoles 16 de enero de 2008

Narrativas 9

Debe haber varias Magdas Díaz Morales en la red, todas mexicanas y dedicadas a lo mismo a tiempo completo, porque una sola tendría que ser ubicua, tantos son los rincones de la red donde se inmaterializa. Bien, pues una de ellas me anima a participar en el próximo número del proyecto xalapeño-zaragozano-ubicuo Narrativas, y envía esta convocatoria:

El número 9 de Narrativas (http://www.revistanarrativas.com) abre su convocatoria de recepción de ensayo, reseña, cuento, capítulo de novela, entrevista y literatura e imagen (a los ilustradores les pido por favor me envíen su imagen en jpg.  La ilustración que envíen tendrá relación con la literatura). El número se publicará el primero de abril y cierra la recepción de textos el 20 de marzo. El envío de textos es a mi correo-e:  apostillas@gmail.com

Gracias, Magda: lo intentaremos.

Palinodia timorata


Beatriz
Hallados en los setenta, perdidos en los ochenta

Y remembrance of time past  en 2008. Gracias a Google, nos localizamos hoy con Beatriz, que tantos años pasó a unos metros de mí, antes de desaparecer súbitamente en las décadas y los kilómetros. ¿Nos volveremos a ver? A saber.

En la foto, otra Beatriz.


Despedidas





Martes 15 de enero de 2008

Bajando el listón

Tenemos un listín, tenemos un listón.  (En uno, los aprobados, en otro los suspensos). Ahora va a empezar el período de exámenes de febrero, en el que se aplica la nueva normativa de nuestra Facultad sobre evaluaciones, y el principio de los suspensos compensables:


                EVALUACIÓN CURRICULAR (SUSPENSOS COMPENSABLES)

    La Junta de Facultad aprobó por acuerdo de 24 de mayo de 2006, además del nuevo régimen de convocatorias, un conjunto de medidas adicionales entre las que figura la evaluación curricular.

    Las condiciones del sistema de evaluación curricular son las siguientes:

        1. Suspensos “compensables”. Calificaciones que, a juicio del profesor, se consideran como tales en el acta (se recomienda que la calificación obtenida sea igual o superior a 4).

        2. Evaluación por ciclos.

        3. Criterios para la “compensación” de suspensos:

            a) Todas las asignaturas del ciclo deben tener como mínimo la calificación de suspenso compensable.

            b) El número de créditos con esta calificación no podrá ser superior a 18.

            c) La nota media ponderada a créditos de todas las asignaturas de cada bloque deberá ser igual o superior a 5,5 cuando se compensan hasta 6 créditos, e igual o superior a 6 cuando se compensan entre 6 y 18 créditos.

    El Acuerdo entra en vigor en el curso 2007-2008 por lo que las calificaciones a compensar deberán tener este carácter en actas de examen a partir de este curso, sin que quepa la posibilidad de compensar suspensos obtenidos con anterioridad al curso actual.


Podría algún mal pensado considerar que esta normativa es un atentado a una prerrogativa del profesor (una aún mejor asentada que la libertad de cátedra) que es el criterio para aprobar o suspender. En realidad esa prerrogativa no es absoluta, pues está regulada por normativas de revisión de exámenes ante tribunal. Y además, puede entenderse como una indicación al profesor de que el aprobado, o al menos el semiaprobado, está ahora en el 4, y ya no en el 5, como venía siendo tradicón inmemorial. Y si no el aprobado, entonces el compensable o semiaprobado, zona gris entre el 4 y el 5 en la que el profesor subordina su criterio a los resultados obtenidos en otras evaluaciones. Bueno, digo el cuatro por decir, visto que "se recomienda"—pero en atención a la letra de la normativa, bien puede el profesor poner un cero (compensable).

Donde sí podría acertar más un malpensado es en que esta medida supone una bajada general del listón: no es una norma indiferente (o sea, sencillamente diferente de la anterior) sino un rebaje de exigencias. Una manera de luchar contra el fracaso escolar por la vía rápida. Y eso se ve en que se aplica asimétricamente, sólo para "subir nota".   Por ejemplo, si alguien tiene una matrícula de honor, no se va a mediar esa nota con las demás notas del ciclo para bajarle la calificación. Ni tampoco a quien tenga un solo aprobado entre todas las asignaturas, se le va a poner suspenso también en esa asignatura aprobada, en aras de compensar y mediar.

Pero que conste que me parece bien la medida. Y mejor aún me parece la supresión de la tercera convocatoria de exámenes anual, que también entra en vigor ahora.


NIP, NPI




Lunes 14 de enero de 2008

Destaca Filología Inglesa

—en nada bueno, claro: en que las estudiantes, y en particular los estudiantes, terminan la carrera con varios años de retraso: hasta cuatro años de media de retraso. Según Ibercampus, que aporta datos de la Universidad de Málaga.

Ahora que no debe ser distinto el caso en otras universidades (como la nuestra de Zaragoza). Es sindromático el caso de las orlas: a buena parte del personal que figura en la orla lo sigues viendo en años sucesivos a vueltas por la Facultad...

... y menos mal que no han preguntado cuánto tiempo tarda uno en doctorarse. En mi departamento, debe andar la media de tiempo para culminar el tercer ciclo en unos diez años. De treinta a cuarenta años tienen los egresados—casi listos para una prejubilación. Es que el listón está muy alto, y subiendo (hasta ahora, que se le han visto las orejas al lobo, y empieza a ser más importante producir un mínimo de tesis que hacerlas de una calidad astronómica—para la mera supervivencia del programa).

Animando (?) a estudiar Filología Inglesa





Enfermedad profesional

Es conocido mi interés (puramente académico) por la vanidad. En lo que no había caído es en que se trata de una enfermedad profesional. En Fírgoa: Universidade Pública hay un interesante artículo sobre esto, y otras cuestiones: sobre la evolución de la Universidad, y sobre el cambio en la figura del profesor e investigador: José Carlos Bermejo Barrera, "La traición de los profesores y la pérdida de la dignidad académica". En línea con las diatribas de Julien Benda contra los "clérigos" que se metían a comisarios políticos—aquí se denuncia también el abandono de su "espacio propio", el conocimiento, especialmente en estos años de privatización de la Universidad.

Se trata únicamente de analizar cómo los profesores universitarios se han definido a sí mismos en relación con el cultivo del conocimiento, con el poder político y con la riqueza, y cómo, en un determinado momento histórico (a partir de comienzos del siglo XIX europeo) consiguieron crearse un espacio social propio en el que lograr su reconocimiento social a partir de su trabajo y su labor específicos.

Ese fue el espacio académico, del que se derivó en otros tiempos un prestigio social que se desprendía del reconocimiento, tanto por parte de las comunidades académicas como por parte del cuerpo social, de un conjunto de valores propios de las universidades, diferentes de los valores políticos, y por supuesto del valor básico de la economía: el valor de cambio.

Aunque, por matizar, creo que no existe una oposición tajante, sino más bien un continuo, entre los valores académicos y el valor de cambio. Porque el reconocimiento académico también es una forma de valor de cambio, al haber una cierta circulación, todo lo indirecta que se quiera entre el prestigio intelectual y profesional, y la influencia política o los beneficios monetarios que le acompañan.

Traza Bermejo una genealogía del "intelectual" (desde los escribas, los sacerdotes y los filósofos griegos) y de su autoimagen. A San Agustín se remonta el análisis de la libido académica, que lleva a distinguir entre "profesores monjes" (los clérigos de Benda, interesados por el saber mismo) y "profesores cortesanos", en los que su actividad va subordinada al poder político o económico. De Pierre Bourdieu importa Bermejo el concepto del prestigio como ideología (—y por aquí llegamos a la vanidad). Es interesante cómo se reorganiza el prestigio en la era del trabajo en equipo y la investigación a base proyectos organizados y cuantificados (cuantificados en su financiación y en sus índices de calidad, a veces indistinguibles):

En ese mundo de la producción científica masiva ya no existen figuras de grandes pensadores o científicos, sino grupos de científicos industrialmente organizados, y de aquí se deriva un problema.

Ya no existe la distinción intelectual entre grandes, medianos y pequeños científicos. Sin embargo los científicos tienen que ser jerarquizados. En primer lugar por razones económicas e institucionales, y en segundo lugar por motivos académicos y psicológicos.

Todo científico busca el reconocimiento, pero es imposible encontrarlo destacando en esa enorme masa de trabajadores anónimos de la ciencia. Por ello se han establecido criterios de distinción, o excelencia, de tipo cuantitativo, que han llevado a desarrollar un sistema absurdo de clasificación de trabajos (Bermejo Barrera, 2007, pp.2 1/40). En ese sistema, tal y como hemos analizado, desaparecen los criterios cualitativos y son sustituidos por otros meramente cuantitativos.

Se supone que existe una unidad de medida de la ciencia, que es el paper, o artículo, independientemente de su contenido, que nunca se juzga. Los artículos se suman, matizando su número con índices externos de calidad que dependen de un rango convencional de publicaciones científicas, que asumen la distinción intelectual, ausente del trabajo científico anónimo. Sumando artículos, tipos de revistas y número de citas (consideradas también como de valor absoluto, ya que cada cita es una unidad) se puede numerar a un científico con un índice, en el que la cantidad sirve como sustituto de la calidad y la antigua distinción o jerarquía intelectual.

Es evidente que estos índices no tienen ningún valor, más que el de satisfacer la necesidad de reconocimiento de cada científico, muy necesaria en el caso del trabajo intelectual, como ya habíamos visto, y de proporcionarle así una satisfacción personal, que además le puede ser útil para progresar en el ámbito de su comunidad científica, o dentro de las instituciones académicas o la industria.

(—Aquí habría que matizar, claro: los índices cuantitativos de calidad se basan, al menos idealmente, en una cuantificación de valoraciones positivas, y naturalmente tienen un valor en la institución que sustenta la disciplina, que es a lo que van: porque estamos hablando de organizar una institución, reparto de puestos jerárquicos, de dinero... etc. Otra cosa es el valor o interés que pueda tener para una persona un artículo que es "de calidad" por haber sido valorado positivamente por otra persona).

La asunción de la tecnociencia como valor exclusivo del conocimiento supone, pues, la sentencia de muerte de las viejas universidades como promotoras básicas del conocimiento, y el inicio de este proceso de extinción parece alcanzar una velocidad imparable, a pesar de que muchos científicos académicos no quieran darse cuenta de ello.


Lo curioso del caso es que ese mismo proceso parece que quiere ser imitado por parte de aquellos universitarios que cultivan las Humanidades y las Ciencias Sociales, dos tipos de conocimiento diferentes a las tecnociencias, tal y como ha señalado Wolf Lepenies (Lepenies, 1994), y que no pueden ser medidos por los mismos patrones.

....

... se pretende convertir el estudio de todas las humanidades en un recurso secundario para el desarrollo de la industria del entretenimiento y del ocio, y para el desarrollo del turismo. De ser esto así las humanidades, complementarias de las técnicas de publicidad y marketing necesarias para la venta de recursos turísticos y de objetos culturales de consumo masivo, habrían perdido todo su sentido.

Si aquellos que cultivan las humanidades pretenden seguir el camino de la tecnociencia acabarán por rematar el proceso agónico en el que las universidades inevitablemente están entrando, puesto que la investigación en estos campos estaría financiada no por un tipo de empresas que ante todo necesiten demostrar la eficacia de sus productos frente a otros de la competencia, sino por otras que simplemente tienen que crear productos para el entretenimiento - carentes de función práctica- , como todos los dedicados al ocio que sólo valen en cuanto que son rentables. La ley de Gresham, una ley básica de la economía, nos hará comprender fácilmente que en ese mercado del ocio la moneda mala desplazará necesariamente a la buena y se desarrollará un proceso de empobrecimiento y trivialización de la cultura, al que ya estamos asistiendo, y que parecen saludar con entusiasmo unos académicos que han decidido sustituir los valores del conocimiento por el único valor del dinero, sentando así las bases para la pérdida de la dignidad de sí mismos y de las instituciones en las que se mueven.

....

La dignidad de los intelectuales ha sido enormemente frágil en la historia occidental, debido a su falta de independencia económica y a su vinculación y dependencia de los poderes religioso y político. Pero hubo algunos intelectuales y profesores, quizás no muchos, que hicieron que esa dignidad fuese posible. Los intelectuales y los profesores, como todos los demás seres humanos, están caracterizados por una serie de vicios y defectos que a veces derivan de la estructura sociopsicológica de su profesión. Y uno de esos defectos fue casi siempre la vanidad, a la que se confundió con la dignidad, y que pudo ir unida al elitismo y al espíritu de cuerpo.

Esa vanidad, fruto de la fragilidad psicológica de los intelectuales, fue muchas veces la fuente de errores garrafales, como los de Heidegger, Unamuno y Ortega, y puso de manifiesto, en estos casos y en tantos otros, que la grandeza intelectual no es incompatible con la torpeza social, e incluso con la lisa y llana estupidez personal y política.
....

El juego del reconocimiento y la relación dialéctica entre el especialista en el conocimiento, al que llamaremos el  sabio, y su comunidad tiene una historia muy larga y compleja, en la que los factores económicos, sociales y políticos se entremezclan con la compleja interrelación que en las personas de estos especialistas en el conocimiento tiene lugar entre la vanidad y la dignidad, a veces muy difíciles de distinguir.

(—Y tan difíciles. La dignidad de uno es vanidad para el otro).
....

Hoy en día, cuando muchos profesores querrían ser empresarios, o una caricatura de los mismos, políticos, o simples aduladores de los verdaderos políticos, o quizás compartir el poder y el terror que puede proporcionar el uso de la fuerza militar, deberíamos reivindicar la frágil dignidad de los intelectuales que alguna vez brilló momentáneamente en el transcurso de la historia.

Por ello, quizás fuese oportuno concluir con unos breves versos de Leonard Cohen:

“Like a bird on the wire,
like a drunk in a midnight choir,
I have tried in my way to be free”

(“Bird on the wire”).

Pero a ver quién es el guapo que lo consigue, cuando en la historia esto ha sido un ideal (ideológico) más que una realidad. Un ideal necesario, claro. Hay que intentarlo— siendo conscientes de la vanidad de esos intentos.

Interprétese en línea con mi diatriba crítica sobre la investigación en grupo (o tribu).


Investigaciones oficiales



Seis mujeres de negro

Edith Piaf, "La foule":






Juliette Gréco, "J'arrive":





Barbara, "Ma plus belle histoire d'amour":





Mireille Mathieu, "Une femme amoureuse":

 




Maurane, "Les uns contre les autres"




Catherine Lara, "Petit homme":

 


Barbara, "Göttingen"



Domingo 13 de enero de 2008

Un sueño de noche de solsticio

Logramos arrastrar a los niños, esos enemigos jurados del teatro, a la versión de El sueño de una noche de verano que cerraba hoy en el Teatro Principal. Versión gitana y playera, dirigida por Tamzin Townsend, y con música de Antonio Carmona. Con Tomy Álvarez (Teseo/Oberón), Flor Aragón (Hipólita/Titania), Claudia Giráldez (Hermia) Mingo Ruano (Demetrio), Alejandro de los Santos (Lisandro), Marta Aledo (Helena), José Luis Torrijo (Bottom, "Fondón"), Eduardo Mayo (Robin) y Alba Flores (Polilla), y músicos. Bien actuada, buenas acrobacias, y buenas canciones. Sólo he echado en falta una cabeza de burro más completa en Bottom.

A observar que ya en el siglo XVI hablaba Shakespeare del cambio climático. Algo que, como el Bardo, es al parecer de perpetua actualidad.

Los niños se han ablandado conforme avanzaba la obra, se han reído todo lo que han querido, y al final aplaudían como locos. Eso sí, nos ha costado cien euros la broma, como para dejar al teatro sin público—pero bueno, una noche es una noche es una noche.

Midsummer night's dream

Por supuesto han disfrutado de lo lindo con la obra dentro de la obra, especialmente con Píramo, y Tisbe, y con la Pared. (Esta parodia del teatro tiene un antecedente en Shakespeare en el desfile de los Nueve Grandes en Love's Labour's Lost). Pero El sueño de una noche de verano es una obra llena (no sólo en esta escena) de espectadores internos contemplando la acción, cosa que produce ese efecto de irrealidad flotante o de desorientación ensoñadora que tanto le gustaba a Shakespeare. El contraste entre la realidad y el teatro queda difuminado, a la vez que se subraya la calidad de visión, de inmersión en una realidad alternativa que se da en el espectáculo. Y a ese carácter intercambiable de la realidad y la ficción alude el epílogo/despedida de la obra, en boca de Robin / Puck—o del actor que lo representa, o de alguien entre uno y otro, una sombra suspendida entre una realidad y otra:

Si hemos, sombras que somos, a alguien enfadado,
Pensad sólo esto, y queda solucionado:
Que aquí habéis estado nada más que durmiendo
Mientras estas visiones íbais viendo.
Y que este asunto débil y baladí
Nada deja, como un sueño, tras de sí...

Un parlamento que anuncia el aún mas célebre de Próspero en La Tempestad, "Our revels are now ended". Un caso más complejo, este último, pues es una falsa despedida, al formar parte del cuerpo de la obra: despedida a la vez de La Tempestad y de la obra que contiene en su interior. Y quizá también de la ilusión teatral que resulta ser la vida, que es en realidad el auténtico sueño de una noche de verano.

Bueno, y ahora me voy a dormir, que ya ha terminado our little life por hoy. A dormir, perchance to dream. Igual soñamos que la vida no es sueño.

Nought but Shows (Music for a While)




Expiación




La novela de Ian McEwan Atonement se transforma aquí (casi se materializa por generación espontánea, tan conseguida está la adaptación) en una excelente película de Joe Wright (el director de Orgullo y prejuicio), película que vuelve a estar protagonizada por Keira Knightley. Excelente la ambientación (un poquito escasa de medios en la retirada de Dunkerque, pero hecha con un instinto infalible en las escenas de la casa de campo). Y la actuación, en especial la de Keira Knightey como Cecilia, y la de la joven Briony. Esta es interpretada por tres actrices—Vanessa Redgrave es la escritora septuagenaria que nos confiesa que lo que hemos visto no era la conclusión real de la historia, sino su ficción de cómo debería haber terminado, su intento de expiación por la manera en que destrozó con su gigantesca metedura de pata la vida de su hermana Cecilia y de su novio Robbie—éste fue víctima de los prejuicios de clase tanto como de la precipitación culpable de Briony al acusarlo de violación.

Briony está perdiendo la memoria (muy a propósito se elige su enfermedad, para una persona obsesionada con el recuerdo)—y escribe una novela autobiográfica, Expiación, en la que a la vez confiesa lo que ocurrió, intenta compensar a esta pareja (muertos ambos en los años 40) por la vida que no tuvieron por su culpa, y por la guerra. Aunque en la película (al contrario que en la novela) parece dar su expiación por válida. Se pregunta uno, sin embargo, por qué no hizo su confesión al menos a la madre de Robbie, ama de llaves de su familia, a la que ni siquiera se vuelve a mencionar...  A la pobre mujer la vemos por última vez pegando palos al coche de policía que se lleva a su hijo, y gritando "¡Mentirosos! ¡Mentirosos!" Y luego, nada. Hasta el guionista parece que se ha olvidado de ella, como Briony: ¿un último prejuicio de clase?

El tecleo de una máquina de escribir en varias escenas nos sugiere que lo que vemos está siendo escrito por Briony—pero se mezclan sin transición ni aviso las escenas "reales" con las recreadas por Briony, como señal de que lo que sucedió está para siempre mediatizado por la memoria. También están bien llevados los flashbacks iniciales y las escenas repetidas desde otro punto de vista.

Algo que no puede ser tan eficaz, sin embargo, como en la novela, es la fusión entre el medio usado por Briony y el medio de la obra misma—una fusión de niveles que produce una sensación muy particular en la novela. En la novela, Briony es escritora y autora de la novela; aquí es escritora también—pero no autora ni directora de la película que vemos. Así se simplifica y desvía un tanto el efecto. Para encontrar un equivalente, podría haberse hecho algo así como, de repente, echar la cámara hacia atrás para mostrarnos un equipo cinematográfico rodando la escena que creíamos "real", y mostrar que es una adaptación de la novela que está siendo filmada. De este modo se habría enfrentado también la película a su status de adaptación, de película literaria, además de recrear mejor el efecto de ruptura de marcos que se da en la novela.

Pero en fin, no le hago ascos, para nada: en conjunto es una una película más que recomendable. Y como adaptación, crea (sobre todo al principio) la sensación extraña de que es nuestra propia mente la que está proyectando la novela a la pantalla, tan logrado está el ambiente y el tono preciso que pedía la novela.
       
Atonement. Dir. Joe Wright. Based on the novel by Ian McEwan. Cast: James McAvoy, Keira Knightley, Romola Garai, Vanessa Redgrave. 2007. Spanish title: Expiación.
http://www.expiacion.es


Film adaptation, ed. James Naremore



Les chemins de traverse

Ensayando la canción de Francis Cabrel, junto al brasero—ahora que ya no vamos por ahí viajando a dedo...





Pas d'âme, pas d'âme



Twisted

Otra película donde el malo es derrotado gracias al teléfono móvil. Tened siempre uno a mano. Se trata de Twisted / Giro inesperado.

Resumen, según la carátula:

Recién ascendida a inspectora de policía, Jessica Shepard (Ashley Judd) está tras la pista de un asesino en serie. Horrorizada, descubrirá que las víctimas son hombres con los que ella ha mantenido relaciones sexuales en días anteriores. La investigación se hace más y más complicada cuando su compañero (Andy Garcia) empieza a comportarse de un modo extraño y el comisario de policía (Samuel L. Jackson) es requerido por las autoridades para relevarla del caso ya que ella es la principal sospechosa de los crímenes.

Y continuación del resumen, con espoilers añadidos:

Pero no la releva, y la apoya. Es que JessicAshley es la protegida del comisario, algo así como su ahijada desde niña, pues su padre había sido compañero de él de jóvenes. Y necesita padrinos, porque el padre de ella mató a su madre (de ella) cuando era una niña. Al menos eso se nos dice...

...  luego descubrimos que en realidad era el propio comisario/padrino el que mató a los dos. Era amante de la madre (promiscua)—aunque, que sepamos, ha sido un policía modelo aparte de esa ocasión, en que actúa por celos patológicos debido al parecido entre Ashley y su madre. Celos que ahora le están llevando otra vez, se supone, a vigilar a JessicaAshley obsesivamente y a matar a todos sus amantes. Hasta que lo pillan, por fumador (no fuméis—fumar te vuelve sospechoso en esta peli) —y porque no está al tanto de lo que le graban con el móvil.

Móviles reales no es que tenga el asesino—salvo los necesarios para despistar al público. Lo esencial (como indica el título español) es que el espectador crea saber quién es el asesino, hasta el giro inesperado. La película nos invita en primer plano a pensar que la propia Jessica es la asesina (tiene desmayos inexplicables durante los cuales suceden los crímenes, parece ella la psicópata). En segundo plano, se nos hace sospechar de Jimmy, otro policía antiguo amante suyo, y por último de su colega Andy Garcia. Y al final nos cuenta la historia, a nosotros y al móvil, el comisario Jackson, mientras prepara la muerte de Andy como siguiente víctima. Pero, arrestado por el anterior compañero de Ashley, se queda sin ligar con ella. Serán Asley y Garcia quienes se emparejen al final.

Un tema también presentado en primer plano es el machismo que lleva a todo el mundo a criticar a Ahsley por su promiscuidad (cosa que no harían con un hombre). Claro que es una promiscuidad sospechosa, en plan viuda negra, visto que todos sus ligues van muriendo.

Y un tema muy presente pero más extraoficial es la cuestión racial. De psicopatologías, de promiscuidad, de mujeres policías, de todo esto hablan en las entrevistas que van con la película . Pero de blancos y negros, nada: sólo de cine negro, o de que este tipo de película se solía filmar en blanco y negro... Pero ni media de que hay dos negros en la película: uno, Samuel L. Jackson, el comisario, antiguo amante de una blanca, y asesino obseso de los amantes de su hija, a quien sigue como una sombra. Otro es el antiguo compañero de Jessica antes de que la ascendiesen, y que ayuda al final a arrestar al comisario Jackson. Bien, pues Jessica se acuesta con casi todo el mundo en la película, menos con los negros—con quienes tiene excelente trato, pero les aplica la ley de Hollywood de no besarás al negro. De hecho, hay poquísimas películas con escenas eróticas interraciales—y es más, las actrices que han besado a un negro en la gran pantalla no hacen carrera. Ni aunque seas Denzel Washington podrías besar a Julia Roberts. Así que el tránsito que hace la película de la perfecta normalidad interracial al crimen oculto del protagonista negro es como la  salida a la luz de un trauma racial mal curado. Tanto más cuanto que no se sabe si la película narra un trauma, o si es el síntoma de un trauma.

Porque es sospechoso que todo el personal, tanto fuera como dentro de la ficción, ignore este tema: que actúen como si fueran todos blancos, o incoloros. Color-blind roles, que los llaman, en los que (se supone) es irrelevante que sea un blanco o un negro quien los interprete. Vamos, que te hacen sentir como un idiota al decir que el negro que ha llegado a comisario es un asesino (—"Oigan, que es negro"—"¿Y qué que sea negro? Aquí no hacemos distingos, esto es América"). Y es muy posible que de hecho (esto no me consta) el guión original fuese color-blind. Pero América, aunque se haga la ciega, trata el tema racial con blindsight. No es inocente elegir a un negro para el papel del asesino, aunque todos actúen como si lo fuese. Sólo un trauma y una ley de silencio tan fuerte como la aplicada en la película puede dar sentido a las acciones del comisario. Muy improbable que un policía negrazo, por muy compañero que fuese, tuviese un trato tan cercano y personal con la niña de sus ojos de su amigo. En América, casi surreal. Y la prueba de una mala conciencia de la película a este respecto, o de que ha considerado prudente tratar el tema con prudencia, es que el antiguo compañero de AshleyJessica, el que la salva, es otro negro: esta vez uno bueno y sin patologías asesinas, que no se diga que somos racistas: un negro sano que no se acuesta con blancas—al menos no lo hace con Jessica, y así salva el pellejo. Y se ve que distribuimos los papeles sin hacer distingos. La chica, para Garcia, que ya es bastante negro.

Las leyes raciales de Hollywood son severas: hay que matar al negro, aunque sea bueno, o bien no hay que besar al negro, aunque sea bueno. Y, a la manera americana, estas cuestiones se tratan como hechos consumados sobre los que no es oportuno hacer comentarios: con un silencio elocuente, disfrazado de normalidad. Un silencio un tanto retorcido—twisted.


Twisted. Dir. Philip Kaufman. Written by Sarah Thorp. Cast: Ashley Judd, Andy Garcia, Samuel L. Jackson. Davy Strathairn, Russell Wong, Mark Pellegrino. Music by Mark Isham. Ed. Peter Boyle. Prod. des. Dennis Washington. Photog. Peter Deming. Exec. prod. Stephen Brown, Robyn Meisinger, Michael Flynn. Coprod. Peter Kaufman, Sherryl Clark. Prod. Arnold Kopelson, Anne Kopelson. Prod. Barry Baeres, Linne Radmin. USA: Intertainment / Paramount / Kopelson. Spanish DVD: Giro inesperado. Barcelona: Filmax, 2004.

Un tipo calvo llamado Estela






Sábado 12 de enero de 2008

C'est écrit

Una de las mejores canciones de Brel (no Jacques, sino Francisca):



Le reste du temps



Douce France

Les Enfoirés à nouveau, esta vez con un medley dedicado a Francia. Que también es, por cierto, uno de los países de mi infancia:



Impensable que en España un grupo de cantantes se atreviese con algo parecido. Al momento los pondrían de fachas para arriba los cursis de la consigna. Aquí sigue traumado e hipotecado el país por Franco—y muchos tienen toda la intención de seguir traumados hasta el fin de los tiempos. Ahora, que les canten "El Segadors" o el "Eusko Gudariak"... y de repente les sale a flote el patriotismo rancio que denuncian en otros.

Y la que se ha montado con la letra del himno nacional... Deberían saber que no está el horno para bollos ni para himnos nacionales, cuando es el propio gobierno quien alienta y tolera la desintegración del país. Ahora que también cuesta creer que la letra escogida sea la mejor, de entre 7.000 propuestas. Cuando digo que está baja de tono la cuestión...

El Extranjero



Viernes 11 de enero de 2008

Paradojas abortistas

Hay un muy buen post sobre el aborto selectivo de niñas en China en el blog de María Dubón A mi manera: "Las ignominias se pagan". Dentro de poco los chinos se van a encontrar como en la novela aquella de Amin Maalouf, El primer siglo despues de Béatrice, donde se descubría un sistema para que naciesen sólo hombres... y la gente lo utilizaba a mansalva, con desastrosas consecuencias. El sistema no es fantasía, y está más que inventado, claro.

Esto puede plantear ciertas dudas metafísicas a las defensoras del aborto libre y enemigas de la discriminación misógina. El post no se decanta a favor ni en contra del aborto como tal, sino que habla en contra de su uso sexista, así que no se sabe en realidad si la ignominia a que se alude es el aborto como tal, o únicamente el aborto sexista (según parece). Le pongo este comentario:

Se me ocurre una paradoja o duda sobre esto, no sé cómo la verás. Hablas de infanticidio o feticidio. Pero hay una petición de muchos colectivos feministas que es el aborto libre. Ahora bien, si se considera que se puede abortar al feto por no ser todavía ser humano, tampoco se podría considerar que es mujer (si se considera que el feto no es ser humano siquiera, malamente podría ser mujer, supongo). Por tanto, no habría según ese razonamiento tantas "muertes de mujeres" en China ni en ningún sitio. Aunque infanticidio femenino sí hay, desde luego. ¿Le ves lógica a lo que digo, o lo ves de otra manera?
Un saludo.

Más comentarios al post:

Tere Rubio
A mi entender se está suprimiendo un embrión femenino, una futura mujer. Otra cosa es entrar en el quid de la cuestión, ¿un feto es una persona? 

JoseAngel
Hum... pues no sé. Visto así, podría parecer que el aborto parece mal sólo cuando se abortan mujeres.

María Dubón
Las discrepancias vienen de muy lejos. Los primeros pensadores mantuvieron opiniones encontradas entre la “animación inmediata” del feto (en el instante mismo de la concepción) y la “animación retardada” (el alma entraría en el cuerpo pasado cierto tiempo, no se sabe cuánto). Muchos siglos después, el abanico de dudas sigue abierto. La ciencia establece que para considerar humano un cigoto, éste debe tener cierto desarrollo de la corteza cerebral. La Iglesia católica se decanta por la animación inmediata y con esta base moral condena el aborto. Individualmente, cada persona tendrá su criterio.

¿Consideramos mujer a un feto XX o no?

Lo que cuenta son los hechos: se ha impedido el nacimiento de millones de mujeres, y sus consecuencias: el equilibrio demográfico entre sexos está severamente alterado en Asia.

—(O sea, que desde este punto de vista no parecería mal a priori el aborto, sino sólo el sexismo—pero que, paradójicamente, el aborto, aunque de por sí neutro, es un agravante del sexismo).

PS: Hoy, ofensiva en la SER y otros medios gubernamentales contra "la ofensiva antiabortista" que "nos recuerda tiempos pasados". Se critica a los jueces que investigan las clínicas abortistas y que han llamado a declarar a mujeres que abortaron allí. Lo que en ningún momento se plantea ni se discute en estos medios es si se pueden haber cometido actos ilegales—porque al parecer en lo tocante al aborto no hay posibilidad de hacer nada condenable, ni investigable, para estas mentes progresivas.


El Zeigeist proabortista



Viernes 11 de enero de 2008

Internética académica

Hoy a vueltas con las publicaciones en red. Envío esta cartita para participar, siquiera sea de refilón en las II Jornadas de Innovación Docente, Tecnologías de la Información y la Comunicación e Investigación Educativa en la Universidad de Zaragoza:

Estimado compañero:
en respuesta a la solicitud sobre material docente para las II Jornadas de Innovación Docente, podéis contar si lo consideráis oportuno con estas dos referencias a materiales en red elaborados por mí­:
A Bibliography of Literary Theory, Criticism an Philology
http://www.unizar.es/departamentos/filologia_inglesa/garciala/bibliography.html
Artí­culos de José Angel Garcí­a Landa en el Social Science Research Network: 
http://papers.ssrn.com/sol3/cf_dev/AbsByAuth.cfm?per_id=889468

En este sitio he publicado esta semana, por cierto, dos artículos más de mi blog, uno sobre los sonetos de Shakespeare, "Deep-brained Sonnets", y otro sobre Oscar Wilde: "Wilde y el enigma de la Esfinge"—dos temas que tuvieron su punto de encuentro en el juicio en el que se condenó a Wilde por comportamiento indecente.

También les podía haber pasado mi Shakespeare blog, ahora que lo pienso.

Y otra cartita, esta enviada al Colectivo de Profesores para que presenten alegaciones a la nueva normativa universitaria para determinar el compromiso investigador de los profesores. Por fin decide nuestra Universidad considerar las publicaciones como actividad investigadora, pero....

Sobre la propuesta del vicerrectorado de investigación para introducir nuevos  indicadores de la actividad investigadora, en concreto publicaciones y gestión  de la investigación.
    En el capí­tulo de publicaciones, se sigue hablando de "libros" y "revistas".  Habrá que entender que las revistas electrónicas están incluidas bajo este  concepto, especialmente si figuran en el JCR o han sido aprobadas en el listado de la  Comisión de Investigación. Pero hay un tipo de publicación electrónica, la  publicación en sitios web, que no entra necesariamente en el concepto de
revista: las bases de datos del estilo del Social Science Research Network: http://www.ssrn.com/
—que van adquiriendo cada vez más relevancia.
Serí­a deseable que se especificase en esta normativa el status de las publicaciones electrónicas.s
.

Claro que, como en el caso de los proyectos, sólo se van a tener en cuenta méritos preevaluados. Así que mis publicaciones electrónicas en el SSRN y otros sitios no me las van a contar para nada, habiendo decidido pasar (como he hecho) del sistema del peer reviewing y de las revistas con índices de impacto. Están verdes—o ellas, o la publicación electrónica académica. Pero de momento me permite escribir más a gusto, y ateniéndome a mi propio tono y criterios.

Aunque aquí barro para casa, solicitando que se tengan en cuenta las publicaciones electrónicas, no siempre hago así. Por ejemplo, mi departamento sacó un baremo para valorar publicaciones en el que se daban más puntos a publicaciones "de alto impacto" o de "publicaciones en revistas del área con sistema de peer reviewing", pero se daba también bastante puntuación, comparativamente, a "otras publicaciones" sin más, sin especificar tema ni criterio de calidad. Yo alegué que no parecía coherente valorar tanto las autopublicaciones, o los artículos de prensa, o las publicaciones no relacionadas con el área de conocimiento, por ejemplo. Pero viniendo de mí, cualquier propuesta es sospechosa, y así se mantuvo el baremo. Espero que llegado el caso lo apliquen coherentemente y me den puntos por cada artículo de blog. (Y de  estos y de otras autopublicaciones tengo yo más que el resto de mi departamento juntos).

Eso, o que se acepte mi enmienda al baremo. Creo que todavía no ha caído el personal en la cuenta de cómo ha cambiado el concepto de publicación con la Internet.

Otra cosa curiosa de esta normativa en ciernes del Rectorado son los distingos a la hora de calcular la relación entre publicaciones y "producción científica"—distingos donde, como en la granja de Orwell, unas áreas o campos de conocimiento son más iguales que otros. Cito de la propuesta de normativa:

La valoración de las publicaciones y patentes en un año se obtiene sumando los puntos obtenidos en los apartados 3.1 y 3.2 en los seis años anteriores.

A partir de esta valoración, se determina el número de unidades de producción científica por publicaciones y patentes mediante la fórmula:

K2 = máximo{6[(valoración/F)‐1], 0}

siendo F el parámetro que se indica en la siguiente tabla, dependiendo del campo de evaluación.

Campos                                                 F

1. Matemáticas y Física (Físicas)         100
2. Química                                           100
3. Biología Celular y Molecular           100
4. Ciencias Biomédicas                         80
1. Matemáticas y Física (Matemáticas) 60
5. Ciencias de la Naturaleza                 60
6. Ingenierías y Arquitectura                 40
7. Ciencias Sociales, Políticas, del
  Comportamiento y de la Educación    20

8. Ciencias Económicas y
    Empresariales                                     20

9. Derecho y Jurisprudencia                 30
10. Historia y Arte                                 20
11. Filosofía, Filología y Lingüística     20


Curioso que la producción científica sea distinta hasta en "matemáticas y física" dependiendo de en qué Facultad estés. Alguna buena razón habrá—para otros. Yo en cambio, mirando desde aquí, no veo bien que un artículo mío (de alto impacto, etc.) valga cinco veces menos que uno de Matemáticas o de Biología. ¿Será que publicamos demasiado en Filosofía y Letras, y hay que ponernos un ? Pues yo había oído que en las áreas duras también se hacían artículos como churros, y es más, que

por convención o tradición,
los firma todo el equipo de investigación,
aunque a veces ni hayan tenido mención
del artículo en cuestión...


Net prof it








Jueves 10 de enero de 2008

Michael Clayton

En una semana he visto dos películas donde el argumento se clausuraba gracias a un teléfono móvil. En ambos casos había un malo/mala malísima falso falsísima, y el héroe lograba empapelarlo gracias a que en el último minuto está retransmitiendo por teléfono móvil (a la policía, a una grabadora) la conversación donde el malo se traiciona a sí mismo presumiendo de su superior credibilidad, o mostrando su cara mala, pensando que estaba en privado ante un impotente o molestia menor. Gracias a la tecnología de espionaje que ahora forma parte de nuestra indumentaria, el protagonista logra manipular los marcos de la interacción, hacer colisionar las múltiples caras del carota a desenmascarar, convertir el escenario privado en un espacio abierto a la vista de todos, o de la autoridad, y no sólo derrota a su enemigo sino que demuestra que este no está al loro de las nuevas tecnologías, que no las ha interiorizado aún (ni nosotros tampoco en el público, porque este tipo de argumento aún es posible).

Las películas en cuestión eran Twisted y Michael Clayton. En Michael Clayton, es Michael Clayton (George Clooney) el desenmascarador. Es un abogado con problemas de desvinculación familiar, divorciado, adicto al juego. Trabaja para una firma de abogados de primera, que son unos chorizos de primera—todos de alto standing y alta corbata, eso por supuesto. Pero el asunto es que le llevan la defensa a una compañía multinacional que va por ahí envenenando al personal a conciencia con sus productos agrícolas, una vez hecho el cálculo de costes/beneficios (los costes para otros, los beneficios para ellos).

Bien, pues Clayton/Clooney no es mucho mejor que la media en esta compañía. Sigue la política de la compañía, defiende a quien tenga que defender, y punto en boca. Se juega su dinero, lleva a su hijo al cole sin hacerle mucho caso, y a correr. Pero tiene una crisis cuando un socio clave de su firma (un tío brillante, en la crisis de los 60, con una previa historia de episodios neuróticos) "se vuelve loco": es decir, tiene una revelación súbita sobre la inmoralidad y estupidez de su vida, y empieza a dar escándalos, se despelota en público... y es más, decide sacar a la luz los trapicheos de los poderosos clientes, en lugar de defenderlos. Que se pasa al enemigo, vamos, lo que nadie quiere que haga su abogado...

Entra aquí otro personaje clave: la asesora jurídica de la multinacional, interpretada por Tilda Swinton, que ha contratado a la prestigiosa firma de abogados y no está dispuesta a que esto salga a la luz. Es una "mujer de carrera" o "carrierista", sin familia, workohólica, agresiva, cruel y tanática. La mala, vamos. El consejo directivo la ha contratado porque es eficaz y les hace el trabajo sucio del cual no quieren ni llegar a saber nada. Así que es ésta la que actúa por su cuenta (pero por el bien de la compañía y suyo, que es lo mismo, pues no tiene otros valores adicionales). Y actúa contratando a una compañía de seguridad-sin-límites, que primero espían a todo quisque, y llegado el momento reciben instrucciones de hacer "lo que sea" para poner fuera de la circulación al despendolado abogado. Así que lo matan eficazmente, simulando un suicidio. "Tenía problemas", etc. Lo que no sabía la Rottenmeier/Swinton, después de tanto pinchar teléfonos, es que le pudiesen a ella pinchar su conversación en directo.

En todo esto se ve mezclado Michael Clayton, primero intentando "razonar" con su colega despendolado (aquí Tom Wilkinson), que le resulta bastante más lúcido de lo que esperaba para haberse vuelto loco, y le mete dudas en el cuerpo. Pero duda, duda, porque tiene deudas terribles con mafiosos, y debe pedir un préstamo/adelanto a su firma (o sea: jurar pleitesía a su actual jefe (Sydney Pollack), y competir en eficacia y falta de escrúpulos con otros colegas tiburones). Así que también es una película articulada en torno a una elección ética / vital entre la indiferencia y el compromiso (como Leones por corderos). En un momento dado esto se representa gráficamente con Clayton sujetando en una mano el cheque que le acaba de dar su jefe y en otra las pruebas terribles que le había ido a presentar y que el otro no quiere ver—y no sabe qué hacer.

Pero se acaba de decidir cuando se entera de que los agentes de la Tilda vienen a por él, ahora que se han enterado de que sabe más de lo que debía. Le ponen una bomba en el coche, de la que se salva sólo porque tiene un momento de duda, una epifanía, se ha apeado en un campo para ver unos caballos hemingwaianos o cormacmaccarthianos, los caballos del vaquero que nunca será, símbolo de la pureza que deja atrás... y explota su coche tras él.

Ahora Clayton se convierte en vaquero, y entra directamente a por la Swinton, a la que ha calado—le graba la conversación incriminatoria, y hace que la arresten a ella y a todo el consejo de administración en plena reunión de negocios. Observemos que según el criterio de muchos jueces españoles, todo esto sería agua de borrajas, por haberse hecho sin mandato judicial, y es que aquí no está el patio para vaqueros. (Hasta al "padre coraje" aquél, ciudadano andaluz que se infiltró en la banda de los asesinos de su hijo para grabarles pruebas del crimen...  le echaron para atrás las grabaciones en el juzgado). ¿Grandeza del sistema americano? Para nada: resulta que si Clayton consigue que la policía y la justicia funcionen, es porque tiene un hermano comisario—con el que no se llevaba bien, pero el futuro promete mejor. También se reconcilia al final, ahora ha hundido a su firma y que va huyendo de su pasado, con otro hermano perdulario que tenía. Mucha familia, parece decirnos la película, que sin ella el sistema se va a la ruina siguiendo la ley de la oferta y la demanda.

Es sintomático que la Swinton sea soltera y sin novio y sin amigos ni vida ni interés familiar discernible (ni sexual, aunque aquí nadie lo tiene, no hay intriga erótica). La perfecta mujer de empresa, disponible para todo. Supongo que alguno acusará a la película de antifeminista, por criticar a esta mujer de fuerte carácter y drásticas decisiones, pero feministas thatcherianas-castigadoras como ésta, mejor que te caigan bien lejos. (Y para colmo la pobre es sufridora e insegura, ensayando interminablemente ante el espejo sus intervenciones ante la prensa o ante el consejo de administración, y tan tensa que parece que se le vaya a saltar una vena de la sien—la Swinton, genial actuación; los principales actores son todos muy buenos).

Me ha gustado la manera en que se representa el reparto de responsabilidades y la cadena perversa de colaboración con el mal. Los directivos permiten la comercialización de productos tóxicos sin ninguna intención deliberada de dañar a nadie: sólo quieren ganar dinero, y no probablemente no dedican ni dos minutos de tiempo a planificar el mal. El manejo de la mierda y la toma de decisiones le toca a la spin doctor de la Tilda, eficaz profesional, y que será malvadísima, pero que se limita a decirles a sus eficaces matones que "hagan lo que tengan que hacer", y casi ni le sale decírselo—todo entre medias palabras, sobreentendidos y eufemismos. (¿Los muertos intoxicados? Son sólo gente que pleitea contra la empresa, un problema a controlar). Los abogados, son gente eficaz, sin más, defienden a sus clientes lo mejor que pueden. Y los matones no son unos criminales así de la baja vida, sino una compañía de seguridad y servicios especializados: hacen unos asesinatos eficaces y clínicos, y sin la menor animadversión contra nadie. Todo en aras de la mayor eficacia laboral, aquí los únicos malos profesionales son Clayton y su colega, el que destapa la cacerola—y no tardan en quedarse sin empleo, faltaría más.

También está bien llevada, por otra parte, la cadena contagiosa de la ética: la manera en que la crisis de conciencia de su colega (Wilkinson) y su toma de postura, precipita el cambio en Clayton/Clooney.

Otro rasgo llamativo de la película es la estructura temporal: comienza con un viaje de negocios de Michael Clayton durante el cual le vuelan el coche, y luego vuelve atrás cuatro días para presentarnos los antecedentes, y repite la misma escena (ya casi al final de la película)—con lo cual la vemos con otra perspectiva. (Observemos que los términos flashback o flashforward están propiamente hablando fuera de lugar, ya que lo que tenemos es una analepsis objetiva continuada que vuelve a alcanzar el punto inicial del relato primero, repitiendo la escena inicial y siguiendo más allá del punto de inserción de la retrospección, con una alteración de la estructura perspectivística, pues ahora conocemos también el punto de vista de los asesinos). El efecto es interesante. Lástima que se haga sobre un hecho en realidad colateral como es el atentado frustrado contra Clayton, y no con alguna escena más sustancial o en la que la repetición / reinterpretación aporte más interés psicológico.

Pero en suma, película intensa, bien llevada, bien interpretada. Vuelve el hombre, liberado de su bufete, y vuelve la familia. Pero todo esto es antisistema, en la América en la que vivimos. Vale para un día de furia, o de cine, pero hay tantos días de trabajo...

Michael Clayton. Writer and dir. Tony Gilroy. Cast: George Clooney, Tom Wilkinson, Tilda Swinton, Michael O'Keefe, Sydney Pollack, Denis O'Hare, Austin Williams. Music by James Newton Howard. Cinemat. Robert Elswit. Ed. John Gilroy. Prod des. Kevin Thompson. Art dir. Clay Brown. Exec. prod. Goerge Clooney, James A. Holt, Anthony Minghella, Steven Soderbergh. Prod. Jennifer Fox, Kerry Orent, Sydney Pollack, Steve Samuels. USA: Samuels Media / Castle Rock, Mirage / Section Eight, 2007.

In Good Company


Miércoles 9 de enero de 2008

Ça marche

Hace un año intenté sacarme tickets en París para ver Le Roi Soleil, el último gran musical que ha arrasado por allí. Demasiado tarde reaccioné, y me fui a ver otro sobre Edith Piaf. Y aún no me he hecho con el disco, pero en YouTube se ven trozos salteados, como esta pegajosa canción, "Ça marche".




Por si aún no está pegajosa, aquí pongo otra versión de la misma, interpretada por el mismo Christophe Maé, esta vez sans culotte ni rastas, a ver cómo les gusta más a las chicas. YouTube es el paraíso del comparativista.



Por cierto, ça ne marche pas si bien que ça. He retomado mi gripazo del cual me creía ya curado, y voy andando (eppur si muove, ça marche) arrastrando las zapatillas de aquí para allá, frrrup, frrrup. Como allure, no es muy alluring.

Les rois du monde


Family Man

Tras mucho insistir los niños, les llega para Reyes la película de los Simpson.  Que empieza fuerte, con un corto de Rasca y Pica, y con Homer diciéndonos que todos los que pagan por ver esto que echan gratis en la tele son unos pringaos.  

Y desfilan buena parte de los personajes de la serie, cada cual con su rinconcito en un argumento en el que el Malo Malo es el gobierno republicano, y Homer salva a Springfield de la destrucción a que lo condenaban los servicios secretos, después de haberlo puesto en peligro él mismo a la ciudad, al emporcarla de mierda de cerdo tóxica.

En conjunto le ha quedado bien la película al ejército de guionistas (al éxito me remito) y nos reímos como tontos con las gamberradas de Homer, esa parodia del padre de familia en el que a veces nos reconocemos demasiado—si hemos de juzgar por las miradas que nos echa nuestra Marge local en ciertas escenas críticas.

Homer en principio se desentendía del destino de la ciudad, encerrada bajo una cúpula irrompible y luego amenazada por una bomba con cuenta atrás—y se lleva a su familia a Alaska a empezar una nueva vida. Pero Marge y Lisa, los elementos responsables de la familia, quieren salvar la ciudad, y lo dejan. Ante la amenaza de perderlas, Homer se convierte en un héroe de acción y consigue echar la bomba fuera de la ciudad.

No por nada el nombre de Homer significa el que crea hogar. Homer, sweet Homer, macho adulto blanco/amarillo y centro por tanto de la serie, basa su comicidad en ser irresponsable sin límites, egoísta y zafio hasta allá, y dado a la gratificación inmediata sin más contemplaciones. En todo, menos en lo que a su matrimonio atañe: quizá quizá en algún episodio que no conozco, Homer se haya extralimitado en alguna aventurilla extramatrimonial, supongo, pero será en todo caso para llevarlo al arrepentimiento y resaltar su carácter fundamental de marido devoto. La lujuria o la infidelidad no están en la lista infinita de sus impresentabilidades, por alguna razón que se nos escapa. Y añadamos a eso el misterio insoluble básico en el que descansan los Simpson, a saber, cómo la medianamente razonable Marge aguanta a su Homer de infrahumanos instintos. Y es que "es su hombre"—otra lección entre líneas, como quien no quiere la cosa...

Con este planteamiento de base ya en la serie, no es de extrañar que la película sea una loa a la célula matrimonial, y que esta institución quede en lo fundamental exenta del sarcasmo corrosivo, humor negro y escepticismo que se aplica a todo lo demás. En la adaptación a la gran pantalla y público "familiar" (que supongo que en realidad será el mismo de la tele) se han suavizado aspectos potencialmente ofensivos del humor de la serie, como el tratamiento del Reverendo, o la figura del creyente Flanders, que en la serie es objeto de burla y aquí en cambio es un modelo de comportamiento para Homer, y casi adopta a un Bart deprimido por lo inadecuado de su figura paterna. Pero Homer se pondrá a la altura y se convierte en el Padre-ídolo de Bart, dejando de ser un colegui irresponsable.

Al proyectar la sátira sobre un argumento básico de película de aventuras, también se convencionaliza y dulcifica la ideología de la serie. Lisa descubre el amor, una parodia de amor ideal que no es sino un amor ideal; al igual que la parodia de regeneración y heroísmo de Homer se confunde con una auténtica regeneración y heroismo. Y como en el más clásico cine conservador de Hollywood, las parejas en riesgo de divorcio se recomponen, y el matrimonio contra viento y marea regenera la comunidad social.

En fin, que entre eructo y eructo, se nos transmite una subrepticia ideología por lo bajini: los Simpson nos enseñan (y ahora más que nunca) virtudes cívicas, responsabilidad social, ética marital, y valores familiares. Vivir para ver.

The Simpsons the Movie. Dir. David Silverman. Written by James L. Brooks, Matt Groening, Al Jean, Ian Maxtone-Graham, George Meyer, David Mirkin, Mike Reiss, Mike Scully, Matt Selman, John Swartzwelder, Jon Vitti.  Animated feature; voices by Dan Castellaneta, Julie Kavner, Nancy Cartwright, Yeardley Smith, Hank Azaria, Harry Shearer and A. Brooks. Music by Hans Zimmer. Coprod. Jay Kleckner. Prod. superv. Richard Rayni. Prod. James L. Brooks, Matt Groening, Al Jean, Mike Scully and Richard Sakai.  Twentieth Century Fox / Gracie Films / Matt Groening, 2007. Spanish DVD: Los Simpson la película. Fox 20th Century Fox España, 2007.


Leones por corderos



book stack Martes 8 de enero de 2008

Una pila de libros como yo de alta

Y un poquito más. Eso es lo que ocupan, según me explican aquí, los 200 megabytes de texto de la última edición (la número 13, que hoy acabo de colgar) de mi bibliografía, A Bibliography of Literary Theory, Criticism and Philology. O, dicho de otro modo, 40 veces el volumen de las obras completas de Shakespeare. En cantidad, digo, no en calidad.

En impresora, y poniendo un folio a continuación de otro, creo que vienen a ser unos diez o quince kilómetros de folios.

Poniendo en Google cosas como "bibliography criticism linguistics" o "philology bibliography" o "literary theory bibliography", sale en los primerísimos puestos mundiales. En Harvard la enlazan, o en el MIT.

Sus logros al peso son impresionantes. Sus limitaciones en cambio son sangrantes. Seguiremos trabajando en ellas, a ratos perdidos—y tan perdidos—desde 1989. No quedarán subsanadas, nunca.

Y sin embargo sí me joroba que en la oposición a cátedras me dijeran que no había trabajado yo en estas cuestiones, y dejasen la plaza vacante. Los doctores Onega, Garrudo, Martínez Vázquez y González Groba fueron—con todo el morro.

Igualito que si no hubiera hecho yo en mi vida más que bibliografías.

Editando, editando...












Los jodidos etarras

ikurriña
Aquí mismo los tenemos, a los jodidos etarras, en la puerta de casa: en Sabiñánigo han encontrado un zulo. Con explosivos y demás. Los vienen empleando para destrozar gente e instituciones, recuerdo.

Mucho vasco huyendo de la dulce patria viene por el norte de Huesca, y mucho enrollado del montañismo, y entre ellos mezclados llegan estos sacamantecas.  A la cárcel con ellos, y si es posible que contusionen también a los manifestantes que les apoyan. Aplicando la más estricta.

Y los que sacan notas de protesta por la detención (PNV y demás nazionalistas), no hace falta ser un lince para saber con quién están.

Ciegos guiando ciegos




Comunicado de prensa  del Foro Ermua
 
El Foro Ermua felicita doblemente al Rey por su setenta cumpleaños así como por su posicionamiento claro y reiterado al lado de las víctimas del terrorismo
 
Bilbao. 7 de enero de 2008.  El Foro Ermua desea felicitar doblemente al Rey Juan Carlos I por su setenta cumpleaños y por su posicionamiento expreso sobre la lucha antiterrorista, por la derrota de ETA y a favor de las víctimas del terrorismo tanto en su discurso de Nochebuena como en el que pronunció ayer durante la Pascua Militar. El Foro Ermua quiere llamar la atención sobre el carácter tan llamativamente seguido e intencionado que han tenido esas dos intervenciones que considera de referencia por su contenido y porque llenan un grave vacío institucional que es inédito en nuestra democracia y que no ha existido con los gobiernos anteriores al actual.
 
El Foro Ermua valora, como ya lo hizo en Año Nuevo por boca de su presidente en declaraciones a diferentes medios de comunicación, la importancia de este apoyo expreso a las víctimas del terrorismo porque han sido las grandes estigmatizadas durante toda esta legislatura, las humilladas y las ofendidas, las acusadas de "poner palos a las ruedas de la paz" y de traer a España una crispación que sólo la ha traído la política irresponsable del Gobierno de Rodríguez Zapatero, que ha resucitado a ETA y de la que todavía no ha rectificado con hechos efectivos y contundentes que están al alcance de su mano.
 
El Foro Ermua entiende que el papel de la Corona no es criticar a un partido ni a un Gobierno por irresponsable que sea la política de éste en una materia tan grave como la lucha antiterrorista, pero sí marcar -como el Rey lo ha hecho  reiteradamente en sus dos últimos discursos- el camino a seguir en un asunto no ya sólo de Estado sino de cultura y civilización
apelando a los principios, valores y derechos democráticos que él mismo representa y de los cuales es garante.
 
El Foro Ermua quiere resaltar lo que tienen de referencia para todos los ciudadanos  españoles y deseablemente para el propio Gobierno de la Nación los dos discursos del Rey, el de Nochebuena y el de la Pascua Militar.  De este último valora el posicionamiento emotivo y necesario de cercanía con las víctimas del terrorismo así como del primero de ellos la exposición sin ambigüedades de la clase de unidad que es necesaria por parte de la sociedad y de los partidos: unidad no para respaldar la política negociadora del Gobierno "aunque se equivoque" sino para usar "todos los
resortes del Estado de Derecho en esa lucha".
 
En el discurso de Nochebuena el Rey no dejó ninguna puerta abierta a negociaciones ni habló de diálogos sino que invocó con nitidez todos los medios coercitivos, desde "la abnegada y eficaz labor de nuestras Fuerzas de Seguridad"  y "la firme acción de la Justicia" hasta el apoyo "a nuestras instituciones en defensa del imperio de la Ley"  o "el recurso a todos los instrumentos del Estado de Derecho y de la cooperación internacional". La alusión a la cooperación internacional era especialmente oportuna en un momento crítico en el que las graves torpezas cometidas por el Gobierno de Zapatero en el Parlamento Europeo en Estrasburgo en octubre de 2006 internacionalizando el mal denominado "proceso de paz" han permitido que sea
admitido a trámite el recurso contra la ilegalización de Batasuna por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos y que ANV esté en estos momentos intentando un paso similar.
 
Asimismo es importante en aquel discurso la alusión a "todos los instrumentos del Estado de Derecho", no a unos pocos instrumentos ni a una dosificación en el uso de éstos como la que el Gobierno está practicando en estos últimos meses con fines exclusivamente electoralistas. Otro punto importante es la referencia a la defensa de las instituciones ya que no se puede luchar contra ETA cuestionando los pilares institucionales que ETA desea destruir. Eso es tanto como facilitarle la tarea a ETA, dar sentido a sus acciones y animarla a que siga existiendo.
 
Otro aspecto destacable del discurso de Nochebuena es la referencia no sólo a las víctimas sino a la propia democracia y a toda la ciudadanía para avalar la lucha contra ETA porque -como decía el Rey- "es un objetivo urgente e imperativo para el Estado, un deseo de los ciudadanos, una obligación de todas las fuerzas democráticas y un deber frente a las víctimas y sus familias". Se trata de una referencia a la sociedad civil que coincide con la que también concluía el discurso de ayer, domingo, en la celebración de la Pascua Militar al señalar como "un elemento clave la identificación y la participación solidaria de la sociedad en defensa de los valores y principios que compartimos".
 
 El Foro Ermua considera importante este punto porque no se trata sólo de ser leales con los estigmatizados por el terrorismo sino con nosotros mismos y con nuestros principios. El "no" al chantaje de ETA no puede ser un "no" desde las víctimas únicamente sino un "no" desde la ciudadanía y desde la democracia. Finalmente, el Foro Ermua exige al Gobierno de España que haga suyas las palabras del Rey y, para que su rectificación fuese creíble, las ponga en práctica ilegalizando a ANV y al
PCTV, anulando explícitamente la resolución del Congreso de Diputados del 17 de mayo de 2005 a favor de negociación con ETA e instando a la detención de la mitad de los  miembros de la  Mesa Nacional de Batasuna que todavía se hallan escandalosamente en libertad.


ETA fuera de las instituciones




Lunes 7 de enero de 2008

Nolwenns (¡oh Wow!)

Uno de los efectos colaterales de YouTube (o sea, de la conjunción de la televisión y la ordenación) es lo fácil que resulta, no, lo irresistible que resulta el comparar versiones de canciones (y de otras cosas). Esto va a tener profundos efectos.

Se nos sirven en bandeja versiones de distintos artistas, o distintas interpretaciones por el mismo cantante. Por ejemplo, aquí hay dos versiones de una bonita canción escrita por Laurent Voulzy para Nolwenn Leroy, "Nolween Ohwo!"—una canción de falsa modestia que va sobre ella misma, una cosa para gourmets de la vanidad. Claro que la Nolwenn es un fenómeno cancionable, no voy a decir que no.

Un vídeo, y una actuación en directo (que  también es un vídeo, claro). La actuación en directo (o en pseudo directo, no sé) es una adaptación del vídeo, que a su vez supongo es la simulación de una actuación en directo. O simulación de pseudo directo, vaya usted a saber...

Como siempre, recomiendo comparar, pero no elegir—ni siquiera entre esta chica y ella misma.

El vídeo:





Y la actuación en "directo", en el Zenith (que es donde está la chica permanentemente, aunque "nada haya cambiado" para ella):





Y aquí va otro vídeo de Nolwenn, el que da título a su último disco, "Histoire(s) Naturelle(s)". Una obrita de arte—mi chapó para el director:






Elsa - Sous ma robe




Como Nicolas Cage en Leaving Las Vegas

A veces los dioses por reirse de nosotros nos conceden nuestros deseos; otras veces, también por reirse, nos los niegan, como a Amaral en este vídeo:





Triste, pero anda que si llega a conseguir sus deseos y morir por vos... Mejor seguir viendo la tele.

Y veo en efecto en mi teleordenador Leaving Las Vegas,película bien llevada en algunos aspectos, pero basada en unos personajes absurdos, que se dejan arrastrar por sus adicciones e impulsos irracionales, hasta la propia destrucción sistemática de su vida y la muerte en el caso de Nicolas Cage. Se nos invita a admirar el amor conmovedor, y la posibilidad del sacrificio aun en las situaciones más tiradas (—su amiga prostituta hace el amor con Cage in articulo mortis, por hacerle un último favor, aunque tenía sus partes laborales malheridas, pues venía de sufrir una triple violación). Pero la belleza de estos dolorosos sacrificios queda empañada un tanto por la profunda estupidez e inmoralidad de las elecciones fundamentales de los protagonistas. La belleza desorienta el norte. Bastaría con poner a una actriz gordaburra y bizca en el papel para ver el argumento en sus auténticas dimensiones éticas.

Pero la película precisamente las emborrona: aparte de presentar a la pareja "objetivamente" en sus circunstancias, juzga, y elige, y lo que elige es presentarla como una pareja romántica-trágica; y, como hacen ellos, da por supuesto o implanteable el paisaje de fondo sobre el que se desarrolla la historia amorosa. Película sobre adicciones suicidas, y hecha a medida de los adictos y suicidas, para su mayor dignidad, una vez perdidos de vista mejores ideales. (De hecho John O'Brien se suicidó tras vender los derechos de adaptación para su novela).

Cage se suicida ni sabemos por qué (porque le deja su mujer, o quizá hace que le deje su mujer para suicidarse, y lo de beber es una excusa...). Lo suyo es una adicción terminal al suicidio por delirium tremens. La chica también es adicta, a la prostitución, y al juego, y aún peor, al psicoanálisis, porque la adicción pierde su honesto nombre cuando en medio de tanto análisis ni se plantea la moza la posibilidad de bajar el nivel de vida para coger un trabajo menos remunerativo. Deja, deja, que eso de madrugar e ir a currar.... mejor quejarse de los gordos peludos y babosos que le tocan esta noche. Pobre chica, una tragedia, como el Cage con su proyecto de matarse a lingotazos de ginebra. Tragedias de esas que elige uno voluntariamente. Cuánto más trágicas, ¿no? que si sólo te aterrizasen encima porque sí, como una teja.  

De hecho, eso es el ingrediente que salva a la película, esta dosis de tragedia por insuficiencia, o de bien desaprovechado por el desarreglo fundamental de sus personalidades: el amor que sienten uno por otro está bien, es lo único salvable de sus vidas, pero es una pasión subordinada a otras fuerzas y pasiones mucho más poderosas e irresistibles: la pasión por el riesgo, por la autodestrucción, por la autodegradación masoquista, o por el dinero fácil.

O es un amor subordinado a la inercia sin más, que dada una pendiente suficiente, tiene más fuerza que cualquier pasión.

Leaving Las Vegas. Dir. Mike Figgis. Written by Mike Figgis. Based on the novel by John O'Brien. Cast: Nicolas Cage, Elisabeth Shue, Julian Sands, Richard Lewis, Steven Weber, Valeria Golino, Graham Beckel, Carey Lowell, B. Lee Ermey, Mariska Hargitay, Laruie Metcalf, Julian Lennon, Lou Rawls, Ed Lauter, Xander Berkeley, Susan Barnes. Music by Mike Figgis, vocals by Sting. Prod. Ula Cazes and Annie Stewart. USA, 1995.


Deseos de ser piel roja




Domingo 6 de enero de 2008

Babas de camello

No sabíamos si este año habría sorpresa, porque en estas cosas ya casi no creemos, pero al volver a casa en la madrugada de Reyes, después de arrastrar nuestros cuerpos por el trasnoche, nos asomamos a la galería y allí estaba todo listo como otros años: en efecto, iban a pasar los Reyes Magos:

Reyes Magos


(Había cartelitos en cada tentempié: "Melchor", "Gaspar", "Baltasar", "Camellos". A los pajes, ni agua).

Luego han estado Abo, Pibo y Otas haciendo nervios porque no podían abrir los regalos hasta después de desayunar.

Oscar- Mamá, ya no puedo comer más roscón. Es que me he terminado unas galletitas que no se habían comido los camellos, y ya no tengo hambre. Igual son las babas de camello, que quitan el hambre...

Los reyes les han traídos cosas que yo desde luego jamás les habría comprado: un peluche de Fluvi, una caja de Gormitis, unos robotillos saltarines a cuerda... Pero en fin, éxito total. Y con los misterios que acompañan a estas apariciones de lo numinoso:

Ivo:- Mira, ¡esto seguro que lo han traído los Reyes del VIPS, porque lo ví allí! ¡Igual es que no tienen tanta magia, y lo tienen que comprar con dinero en las tiendas! 

A mí me han regalado unas obras completas de Oscar Wilde, en un rincón de las cuales puede leerse la frase "high tower of thought".

Los Reyes y la mente modular




Sábado 5 de enero de 2008

Medley: L'Amour / Ella, elle l'a





... de dos conciertos de Les Enfoirés. Con Garou, Elsa, Patricia Kaas, Maurane el primero. Y Francis Cabrel y France Gall el segundo:





Jamais connu de loi


Viernes 4 de enero de 2008

No-vedades

Cada día se supone que aporta sus novedades, pero a veces me da la impresión de estar siempre dando vueltas a lo mismo, andando las mismas calles arriba y abajo, y pensando las mismas ideas. ¿Será que me sientan mal las vacaciones? Así de limitados somos.

Así que hoy pocas novedades como digo: más de lo mismo. He colgado un artículo en el SSRN: "Essaying the Blog—Your Post's Contribution" (en realidad está en español: "Ensayando el blog — Qué aporta tu post")—pero tampoco allí aporto nada nuevo: reciclaje ex post factum de posts ya hechos. Estaré pasado, o postista.

Por la red, lo mejor que me he encontrado hoy es un artículo muy a propósito para estos días de post-comilonas: "Vomitorio", de Fernando Savater. También dando vueltas a lo mismo de siempre, en el enquistado y euskaldunizado Euskadi (que cualquiera lo deseuskalduniza....).

Creo que me peinaré a partir de ahora en pantalla usando la iSight (que al contrario que el espejo y otras aplicaciones, no te intercambia la derecha por la izquierda y versavice). Veremos más claramente al mismo de siempre.

La pinta calva






Jueves 3 de enero de 2008

Puzzle, clave Z

 Que no tiene nada que ver con Zapatero, ni con su antecesor el Zorro. Sino con el texto de Leandro Gay Puzzle, clave Z (PDF aquí en su sitio web). Lo llama novela el autor, aunque de novela no tiene mucho; es más bien una sátira menipea o rabelesiana en prosa o versículos whitmanianos, sobre los avatares reales e imaginarios de la ciudad de Zaragoza pillada en los conflictos internacionales, en las crisis identitarias o en en conflicto entre el ideal mítico y la realidad globalizadora. ibercajaA pesar de la dificultad de seguirle el hilo a las asociaciones o elucubraciones del narrador, me gustan sus excesos verbales, es una cosa así tipo cornucopia-paja mental joyceana a veces, satírico-libertaria bruegheliana otras; a veces cuenta la historia de la ciudad y otras el inconsciente profundo que le diagnostica.  Les da unas curiosas transformaciones a muchos sitios emblemáticos—como a esta sede de iberCaja neorrenacentista.  Son los sitios y la gente (en especial la masa numerosa) los protagonistas, y los próceres locales y políticos conservadores los malvados, pero todo a vista de pájaro, o de observador desde el más allá, entre dopado y lúcido por el sarcasmo. 

Aquí hay un párrafo sobre los temores (que bien recuerdo en los 80) a los misiles rusos apuntados a la ciudad, temor por el posible ataque atómico a la base americana y temor al invierno nuclear imaginado—... a la vez que se satiriza a la burguesía de derechas local:

Brindaban por el eficaz aprovisionamiento de las fortalezas volantes desplazadas en acciones contra Bagdad y Belgrado aunque hubiera daños civiles, que estos vecinos asumían bajo la consideración de ser colaterales. Incluso aplaudían tal escarmiento, pues no en vano los sacrificados eran residuos socialistoides que en el dictador segundo, "centinela alerta de Occidente", tuvieron acérrimo enemigo durante los años de emponzoñar la guerra fría. Ninguno de estos quejicosos firmó la petición, avalada por el doscientos mil zaragozanicos, a Reagan y Gorbachov para que desactivaran los misiles que entonces, en defensa o ataque, apuntaban desde o a la capital maña.

Descendientes de gascones y montañeses que se hicieron con la flor de la ciudad desposeída a los moros, biznietos de los patricios que dieron brillo a las academias aragonesas de medicina y jurisprudencia, y al fin presidentes de clubes deportivos y de compañías de seguros; sin embargo se han dejado cuartear el casino principal que en dos siglos de auge ilustrado mantuvo regias recepciones y tertulias para expandir cultivos industriales y extraer lignitos, que son pura historia tras el abandono bajo la excusa de los carbones o el azúcar en ofertas globales a mejores precios. Tampoco estos cicateros contribuyen a restaurar las
pinturas de Goya en las bóvedas del Pilar ni ya legan alhajas para el museo de la gloriosa, si bien justo es reconocer que la patrona se ha mostrado reticente en favores y milagrillos desde que hace tres centurias se empalmó la pierna amputada a uno de Calanda, dado que en los quirófanos del hospital clínico y en la mutua de accidentes, como algo cotidiano, se reinsertan extremidades.

En prevención de la explosión atómica sí invirtieron sus excedentes dinerarios al otro lado de las terrazas del Ebro; tras los cerros excavaron fiable refugio, a resguardo del aniquile que la nuclear pudiera deflagar. Blindados los exteriores y los sótanos de la urbanización con refractarios, el fortín de cada una de las cien familias dispone de pasadizo de urgencias al "Mamut",

búnker horadado en roca viva,
a prueba de ondas de choque
para pervivir era de malignidades que haya.
Con energía autónoma,
filtros para el aire y yodar el agua,
en sus anaqueles salvaguardan los tratados
sobre los avances posmodernos en ciencias básicas
y sus aplicaciones técnicas para el confort.
Almacenan vitaminas,
antibióticos, magnesio en suspensión y herbolario,
serpentario y acuario;
estructuras de elementos para recrear la atmósfera,
semillas y gérmenes de variantes
que sin tierra o en otras matrices se reproducirían.
Despensa pues sintética para óptimos resistir
y aguantar lo preciso,
hasta que desaparezcan los restos de contaminación
y espontáneos rebroten el musgo y los anfibios.

Enfilando el siglo XXII sus biznietos, cautos, investigarían qué fue de la Zaragoza inmolada y volverán para reclamar las posesiones registradas a sus nombres. Le consta que en el acto de inauguración, top secret, este patricio declaró: "Caesaraugusta se fundó con pretensión de inmortalidad. Nuestras estirpes de continuo renovándose para vivir imperecederas a orillas del Ebro. No reblaremos frente a cualquier cataclismo que venga; el desastre nuclear no nos borrará, que por algo fuimos seleccionados en el devenir de los tiempos. Sobre los escombros nuestros herederos alzarán la Z segunda o Neocaesaraugusta".


Antonio Ramos, Los Sátrapas de Occidente







Miércoles 2 de enero de 2008
 

Libros conectores

myst
IVO- Papá, te vamos a contar cómo Álvaro se teletransportó a J'nanin.

OTAS- Lo hizo con un libro. Mira, aquí tienes la foto. En ese icono.

YO- ¿Y Álvaro está allí dentro ahora? ¿Dentro del ordenador?

IVO- Sí. En un mundo que se llama J'nanin. Ves, mira. Si abres aquí, lo verás. Está teletransportándose.

OTAS- Con el libro conector.

YO- ¿Y esa mano era de Álvaro?

OTAS- Sí.

YO- ¿No está hecha con diseño gráfico?

IVO- No. Ves, su camisa, su jersey.

YO- Pero.. bueno, ¿tú crees que volverá de ese mundo?

IVO- ¡Papá...! que ya ha vuelto. Sólo estuvo dos minutos.

OTAS- Siempre vuelve.

(Me llama la atención en Myst la tecnología gráfica de la inmersión en los libros y el paso de páginas. En Myst se pasa de unas "eras" o mundos a otros a través de la inmersión en un libro, un poco como en La Historia Interminable. Este tipo de presentación gráfica del libro en pantalla luego ha pasado a algunos e-books auténticos, para dar más sensación de manejo de libro. Pero la idea intermedial de integrar libro e imagen viene de más lejos...  aparece en muchas películas antiguas basadas en algún libro, para simbolizar el proceso de adaptación. Dos ejemplos clásicos son en películas para niños el principio de El Libro de la Selva y del primer Winnie the Pooh. En Harry Potter sorprenden ya menos los periódicos con imágenes móviles, cuando ya partimos de una cultura multimedia donde la imagen y el texto se han superpuesto de maneras imprevisibles. Aún recuerdo la extraña sensación de ver por primera vez un vídeo integrado en una página web...).



Un sueño con eudimorphodons




Quebrantahuevos

Reproduzco aquí una entrevista con mi hermano Luis (el segundo de los once) en el número 19 de Pedalier: La revista del cicloturismo, precedida por la presentación que le hace el entrevistador, Jordi Escrihuela.

Gente: Luis García Landa

Si hay alguien en este país responsable de que año tras año, miles de ciclistas nos hayamos ilusionado por el cicloturismo y aceptado el reto de finalizar una de las marchas con más renombre mundial, no es otro que Luis. Y es que este deportista altoaragonés de Biescas, pero residente en Sabiñánigo, es el auténtico padre de la Quebrantahuesos junto a su esposa Tere, su amigo José Antonio Ferrer y el entonces presidente de la peña J. Navasa.

Luis llevaba varios años participando en la Marmotte y siempre había pensado el trasladar la idea para su tierra: organizar algo bonito, no sólo en el aspecto cicloturista, sino también para sacar de la profunda crisis en la que había quedado inmersa la comarca. Estamos hablando de principios de los 90 y en cuanto arreglaron las carreteras, se lanzó a completar su sueño, porque además el recorrido ya lo tenía claro, tantas veces sufrido y disfrutado por los pocos integrantes, por entonces, de su peña Edelweiss.

Los inicios fueron difíciles y él mismo explica que la primera oficina de la organización fue el comedor de su casa, donde trabajó duro para enviar 3000 cartas informativas a todos los clubes de españa y a 700 del sur de Francia.

El premio a este esfuerzo todos lo conocemos: en 5 ediciones se llegó a los 2000 participantes y hoy ya son casi 8000.

Luis nos podrá explicar miles de anécdotas sobre la Quebrantahuesos, pero ¿sabías que estuvo a punto de llamarse la Sarrio—el rebeco del Pirineo Aragonés? Pero finalmente Luis, ecologista recalcitrante y mimbro fundador de ADEPA, la Asociación para la Defensa del Pirineo Aragonés, y ya que en aquel entonces se ocupaban de llevar comida a un quebrantahuesos, pensó… ¿y por qué no llamarla así?

Luis daría para escribir un libro, y a mí se me acaba el espacio, pero vamos a añadir, si cabe, que es el ganador (o como él mismo dice, "el que ha llegado en menor tiempo") en la Madrid-Gijón-Madrid (MGM), y como también siempre comenta, "lo he hecho sin pájaras".

Randonneur, corredor, cicloturista… tiene en su palmarés pruebas tandispares como dos victorias en la carrera de las 24 horas de Pomps (Francia), subcampeón de la Copa de Europa en Mallorca el año 94 y décimo del mundo en el Tirol en 2001 como Master 30, como Master 40 subcampeón de Europa en Torres Vedras (Portugal) en el 2004, y es un habitual, por ejemplo , dela Vuelta a Maspañomas, del Tour de Flandes y, por supuesto, de la Quebrantahuesos en la cual ha participado en todas sus ediciones menos en dos ocasiones.

Como buen ciclolistero que es, siempre podremos pedirle sus sabios consejos, sobre todo en alimentación,, para poder acabar una MGM "de la cual te puedo asegurar que acabé fresco, y eso que no soy de Bilbao".

 

- ¿Qué es para ti el cicloturismo?

- Es mi forma de vida.

 

- ¿Y el randonneurismo —si se me permite el término?

- Una faceta indispensable del cicloturismo y desconocida para la masa.

 

- ¿Es más duro ser…?

- Currante.

 

- ¿Doble o triple plato?

- Compact.

 

- La prueba que más te gusta es…

- Quebrantahuesos.

 

- ¿MGM o PBP?

- En la PBP no he participado.

 

- Explícame cómo eres capaz de ir de Madrid a Gijón y volver, en bici, en sólo dos días y medio…

- Bueno, pues te subes a la bici y a dar pedales, y cuando llegas a Gijón, media vuelta que ya sólo queda la mitad.

 

- ¿Qué te dice la gente que no te conoce deportivamente?

- Digan lo que digan, yo a lo mío.

 

- ¿Te atreverías con Le Tour Ultime?

- Lo dejo para Julián y Amat.

 

- ¿Tu puerto preferido?

Coll d'Espandelles.

 

- No volverías a…

- Sí que volvería.

 

- ¿Pincho de tortilla o barrita energética?

- Pincho.

 

- Las vacaciones,¿con bici o sin ella?

- Con bici.

 

- ¿Prefieres montar en solitario o en grupo?

- En grupo.

 

- ¿A quién le dejarías chupar rueda?

- En cicloturismo a todo el mundo.

 

- ¿Y a quién no?

- En competición a nadie.

 

- ¿Cuántos kilómetros recorres al año?

- 17.000.

 

- ¿Qué otros deportes practicas?

- Esquí, natación…

 

- ¿Papá Noël o Reyes Magos?

- Todos traen regalos.

 

- ¿Y qué les vas a pedir para el nuevo año?

- Bici nueva.

 

- ¿Objetivos para esta temporada?

- Mil.

 

- ¿Pulsómetro o sensaciones?

- Las sensaciones son engañosas.

 

- ¿Un lugar para perderte con la bici?

- Los Dolomitas.

 

- ¿Una marca a la que seas fiel?

- Cerveza Ámbar.

 

- Una película.

- Ghost.

 

- Un actor o actriz…

- Marlon Brando.

 

- Un libro…

- Chacal.

 

- ¿Beatles o Rollings?

- Beatles.

 

- Un/una ciclista.

- Valverde.

 

- ¿Una comida?

- Fabada.

 

- Naciste con madera de…

- Con la cabeza de madera.

 

- Eres un negado para…

- Cantar.

 

- Eres forofo de…

- Freire.

 

- Te aterran…

- … los incompetentes, sobre todo si son políticos.

 

- Un vicio…

- Una cerveza con los amigos.

 

- ¿Quién te elige la ropa?

- Tere, mi mujer.

 

- No sales de casa sin…

- El móvil.

 

- En el kiosko compras…

- Pedalier, Ciclismo a Fondo, Ciclismo en Ruta y Meta 2Mil.

 

- Lo peor de la bici…

- La lluvia con frío.

 

- Si fueras Presidente del Gobierno…

- … no lo sería Zapatero.

 

- ¿Está en peligro el planeta?

- El planeta no, la vida quizás sí.

 

- Si volvieras a nacer…

- A repetir.

 

- ¿A quién te gustaría conocer?

- A mis tataranietos.

 

- ¿Prefieres seguir el ciclismo por la tele o desde la cuneta?

- Tele.

 

- ¿Una espinita clavada?

- Participar en la PBP.

 

- Un sueño…

- Ganar el Mundial de Veteranos.

 

- Una fecha inolvidable…

- El nacimiento de mis hijos.

 

Mi hermano Luis es un matao





Martes 1 de enero de 2008

El anclaje narrativo

Cada cual celebra el año nuevo a su manera. A mí me ha dado por inaugurarlo inventándome un nuevo concepto narratológico: el anclaje narrativo. Tiene algo que ver con otros conceptos ya existentes (pauca nova sub sole) como la teoría de la interpretación, la metanarracion o la intertextualidad, pero intentaré darle un toquecillo personal.

Y relacionarlo con y diferenciarlo de otro concepto primo hermano que podemos llamar el anclaje discursivo—siendo la diferencia específica, claro, que el primero atañe a anclajes específicamente narrativos.

El anclaje discursivo, sobre el que habrá que volver más adelante, se referiría a la manera en que un determinado texto o discurso se engarza con la producción discursiva global. Nada menos. El anclaje es una operación teórica efectuada por un estudioso de estos anclajes. Pero determinadas maniobras de anclaje discursivo pueden encomendarse (implícita o explícitamente) al lector u oyente, y parte de ese anclaje lo puede realizar expllícitamente el propio discurso, con maniobras retóricas y modalidades específicas según los géneros que aquí dejaremos sin determinar, y sólo con una vaga promesa de volver sobre ellas, y sobre las maneras en que se han tratado teóricamente en lingüística, teoría literaria, filología… Y sirva esta vaga alusión a un futuro y un pasado como ejemplo práctico de anclaje discursivo efectuado por un determinado discurso.

El anclaje discursivo (o el narrativo) propuesto de modo explícito y reflexivo por el propio discurso puede ser aceptado, completado, matizado o contestado por el anclaje discursivo/narrativo que efectúe un analista crítico o, de modo más espontáneo, por el que efectúe un lector o espectador para sí durante el proceso de la lectura o recepción.

La ubicación de una palabra en el contexto de la Palabra Humana, o de una enunciación en la Galaxia de Enunciaciones puede parecer una cuestión que ofrece un panorama (potencialmente) de proporciones colosales: un marco teórico, éste del anclaje discursivo, del cual el anclaje narrativo sería un rinconcito local, como una  simple carretera específica en la maraña de carreteras que cruzan los países.

Pero la cuestión de la especificidad narrativa, según cómo se atienda a ella, tiene la entidad suficiente como para convertira en una maraña propia de relaciones, sólo parcialmente coincidentes con las relaciones discursivas y no necesariamente de proporciones menores, ni menos descaradamente ambiciosa en cuanto a los amplios horizontes que nos abre para la reflexión.

 En efecto, si en el anclaje discursivo una palabra nos remite a otras palabras (según explicaba Bajtín en su teoría de la polifonía textual), en el anclaje narrativo tal como quiero definirlo una narración nos remite a otras narraciones y fenómenos protonarrativos que pueden ser de naturaleza verbal o no verbal—manteniendo así la voluntad interdisciplinaria de la narratología como parte de una semiótica interdisciplinaria.

Hemos (mayestático) hablado en otro sitio de procesos, representaciones, narraciones y narratologías. Puede resultar útil demarcar estas cuatro fases, niveles o marcos de referencia para la discusión del anclaje narrativo.

Tomemos como marco global unificador y trasfondo de toda narración lo que es la mayor master narrative (en absoluto decaída, al contrario de lo que nos podría hacer pensar Lyotard). Me refiero al proceso global del tiempo—el único tiempo existente, ligado a la existencia del cosmos, como base última de todo anclaje. Se me dirá que hay muchas versiones de ese tiempo: desde las cosmogonías y teogonías tradicionales hasta las actuales Historias del tiempo como la de Hawking (y, generalizando, el discurso científico). Ante esta variedad, una labor del anclaje narrativo puede consistir en proyectar intertextualmente unas historias cósmicas sobre otras, ubicar unas con respecto a otras, y por qué no, elegir una como marco principal, la "verdadera" historia del tiempo, en el seno de la cual surgen las otras como versiones ideológicas o aproximaciones. Hay aquí un elemento de relativismo heurístico, pero difícilmente podrá una narratología que se pretenda intelectualmente poderosa acudir a versiones míticas de los procesos cósmicos. Es con la ciencia, y sobre la ciencia, con quien hay que entablar un diálogo metodológico y filosófico—ahora bien, teniendo en cuenta que hay una ciencia de la ciencia misma, una teoría cultural de las funciones y límites de la ciencia. En este sentido, una narratología de los procesos debe tener una orientación filosófico-científica.

Una narración determinada puede presentar puntos de anclaje a este nivel cosmológico por así decirlo, ubicando su pequeño modelo o representación temporal en relación a la naturaleza misma de la temporalidad y a la naturaleza procesual del Universo. Y un analista puede completar o modular esta caracterización reflexiva de la propia narración, por ejemplo desmitologizándola, sustituyendo por una versión científica del tiempo y el cosmos la versión mítica que una determinada narración propone.

El tiempo "cósmico" al que nos hemos referido es un tiempo concebido al margen de las representaciones temporales que de él hacen los seres vivos en general o los hombres en particular. Una frase ésta que precede tan paradójica como ésta que le sigue, a buen entendedor. Quiero decir que naturalmente no es posible concebir ningun proceso temporal al margen de nuestras propias potencialidades, capacidades o esquemas de percepción temporal. Y hay aquí una semilla de reflexión para el papel de la representación, y de la reflexión sobre ella, en la emergencia de los fenómenos temporales. Hay tiempos más básicos, más animales, y tiempos más elaborados, y tiene sentido distinguir entre unos y otros como si los primeros fuesen más inherentes al cosmos mismo, y los segundos más mediatizados por las capacidades y culturas específicamente humanas. Pero evidentemente hay que estar atentos a la  manera en que los descubrimientos sobre la experiencia temporal de los animales, o sobre el papel estructurador de la memoria, van modificandoo sustancialmente nuestra concepción de qué es lo que es el tiempo que existe independientemente  de su percepción. Remitamos, por ejemplo, a las reflexiones sobre la naturaleza y modo de existencia del presente, el pasado y el futuro en la Filosofía del presente de George Herbert Mead.

Un fenómeno procesual que afecta tanto al primer nivel como al segundo (pongamos: tanto a la historia del cosmos como al desarrollo de capacidades de representación temporal) tiene especial relevancia: el estudio de las formas vivas capaces de realizar tales representaciones, o temporalidades de segundo nivel si se quiere. Es decir: la teoría de la evolución, y dentro de ella, la teoría de la evolución de la consciencia, culminando (sí que digo "culminando") en la teoría de la evolución de la inteligencia humana.

Con el tiempo "percibido" entramos pues no sólo en una nueva fase de consideración de los fenómenos temporales (y añadimos una nueva cimentación a lo que ha de ser una narratología temporal) sino que nos vemos obligados a volver continuamente a la fase anterior para reformularla y reconsiderarla dialécticamente. Porque en ese "tiempo al margen de la percepción y de la cultura" ya están siempre, cómo no podrían estarlo, nuestra percepción y nuestra cultura. Por ello volvemos a toparnos con la cosmología en todos los niveles de consideración: primero como hecho y marco global en el que vivimos, pero más adelante como fenómeno discursivo (el discurso de la cosmología) en el marco de una cultura o contexto intelectual determinado.

Volvemos a recordar que una narración puede referirse (o no) explícitamente a este segundo momento de la narratividad, para anclarse en él—o puede quedar remitido este anclaje a protocolos de recepción bien establecidos culturalmente, o puede ser un analista o crítico quien efectúe explícitamente el trabajo de anclaje, remitiendo los fenómeno de una narración relativos a la percepción y establecimiento de procesos a lo que es una teoría general de la percpeción de semejantes procesos. Habría que reescribir desde este punto de vista la teoría del punto de vista, perspectiva o focalización—por ejemplo.

Hemos hablado del papel central de una cosmología y de una teoría de la evolución/teoría de la consciencia para la fundamentación de los anclajes narrativos a los que nos referíamos. Bien, pues el siguiente nivel de consideración ya es una teoría de la historia humana—la historia de la especie como marco para la historia de las culturas y de los fenómenos comunicativos específicos que en ellas se dan. Las culturas están asentadas, desde un determinado punto de vista, en capacidades y procesos comunicativos y representacionales. La aparición del lenguaje, y la historia del mismo, es un marco de referencia crucial a tener en cuenta, pues aquí ya entronca el anclaje narrativo con el anclaje discursivo que antes mencionábamos (y pido disculpas si ahora parece más pequeñito aquel magno panorama de Todas las Enunciaciones, comparado con una narración más larga). Una historia del lenguaje que como sabe cualquier filólogo, de los que aún quedan por ahí, que es inseparable de la historia de la escritura y de la literatura. Que son otros tantos marcos posibles de anclaje para fenómenos narrativos.

No olvidemos entretanto que al margen de la Teoría de la Historia de la Escritura o la Teoría de la Historia de la Literatura que tenga el analista a la hora de valorar una narración, el propio autor, y otros analistas, pueden tener Teorías de todo ello (por no mencionar teorías de la evolución cultural humana) distintas, por lo que el conflicto de las teorías y la confrontación crítica es inherente a toda discusión de estos anclajes narrativos de un texto dado en una Textualidad o Realidad más amplia.

Entre estas teorías narrativas de la Historia hay que destacar (y relacionar con esto la historia de la literatura, la comunicación, etc.) la interpretación de la historia como una gran narrativa continua: ya sea la Fenomenología del Espíritu de Hegel o el evolucionismo cultural que explica desarrollo de la consciencia y las formas del conocimiento como fenómeno emergente. Una narrativa con lazos posibles a establecer con teorías de la organización económico-social:  la Historia como narrativa de la globalización, o de la división del trabajo, o de la especialización de la producción y distribución comercial. Y de ahí a otras Grandes Historias más concretas: el desarrollo del capitalismo/liberalismo en oposición a las estructuras y relaciones feudales, el colonialismo/postcolonialismo, la difusión de modelos culturales, lenguajes y procedimientos occidentales u orientales…. Pero dejo esto de lado para ir terminando con una alusión más específia al desarrollo de la narración. (Y de la narratología como su sombra).

En el seno de una historia de las enunciaciones, y de una historia de la literatura, los anclajes narrativos ya toman formas más conocidas o familiares: la intertextualidad, la teoría de los mitos de Frye, etc. Hay que recordar sin embargo que estas intertextualidades se asientan sobre una base más fundamental de fenómenos temporales y procesos que, conceptualizados de diferentes maneras, realimentan constantemente las narraciones aportándoles elementos no previamente textualizados, ajenos a la literatura o al lenguaje, pero propios de la acción y de otros procesos comunicativos. Procesos que naturalmente pueden alcanzar representación consciente o textualizada (y continuar así su proceso de emergencia) en la obra de un determinado autor o en la lectura que de ella haga un determinado crítico.

Voy terminando, que es uno de enero y hace sol, y voy a pasear a los críos; ya está bien de teoría para una mañana de Año Nuevo. Sólo recordaré que a toda teoría de los procesos, a toda teoría del Tiempo, de la Vida, de la Evolución, de la Humanidad o de la Historia, le corresponden siempre principios, mitades y finales. Siguiendo a Aristóteles, dejamos el final para el final. Todo final específico puede encontrar también su anclaje narrativo en una teoría de los Finales.

La narratividad