Lijando y pintando la moto hoy. ¿Por
qué me la compraría? ¿Bat out of
hell?
¿Easy Rider?
¿Dos en la carretera? ¿Al Bano y
Romina Power?¿O
para pegarme un piñazo como el de Bob Dylan? La
mímesis
nos arrastra hasta extremos. Ya está la pobre moto viejilla
en
todo caso. Hoy Pibo se iba a subir encima estando parada en un sitio
inclinado y me la ha tirado por el suelo, mira que le pesa la cabeza a
este chaval. Por suerte no le ha caído encima, que son
doscientos kilos; y la moto tampoco se ha hecho nada. De hecho
aún me ha preguntado un tipo media hora después
que si la
vendía—igual debería mientras
esté a tiempo,
y no la haya escabechado, ni ella a mí. Pero para otra me
parece
que ya no ahorro. La moto de mi vida, supongo.
Bonito artículo cuelga hoy Voto en Blanco: "Por
qué es preciso criticar a Zapatero".
Casi dan ganas de firmarlo, de no ser porque tampoco tengo yo tanta fe
en el pueblo. El pueblo sale por peteneras, è mobile o
inmóbile, de maneras inesperadas. No sabemos si el pueblo
está por la liquidación de España, por
ejemplo, o
todo lo contrario; supongo que a donde se le lleve de la argolla de la
nariz, ahí irá el pueblo (el catalán o
el vasco,
primero; el español, detrás). Lo que no sabemos
es
quién lo va a llevar, ni a dónde.
Hoy nos pasan para apuntarnos el
plan de pensiones de la DGA que ha suscrito la Universidad.
- ¿Tú entiendes de planes de pensiones?
- Lo que sales ganando es lo que pone la Universidad. Así
que
tú pon el mínimo posible. Creo que funciona
así,
pero no me hagas mucho caso.
- ¿El mínimo? Bueno, lo que ponga bien lo
recuperaré, ¿no?
- Ya, sí, se supone. Dentro de veinte años. Vete
tú a saber si dentro de veinte años existe la
DGA, para
empezar. O España.
- Así está el patio.
(El trasfondo de estas
sensaciones es
el proceso de autodeterminautomatización del País
Vasco,
y el guiñol del gobierno catalán que
también
está en la por la independencia, al menos parte de
él.
Fantoches, se dirá, haciendo fantochadas... pero es que
estos
fantoches están en los gobiernos. No es una pesadilla, o
más bien es una pesadilla viviente).
The XIV Susanne
Hübner
international seminar, "Linguistics and persuasive communication", will
take place in Zaragoza,14-17 November 2007.
CALL FOR PAPERS:
The XIV Susanne
Hübner
international seminar (Department of English and German philology,
University of Zaragoza, Spain), will welcome paper proposals in the
traditional disciplines of linguistics as well as in neighbouring
disciplines insofar as these are deemed to be of interest to linguists
and students of natural language.
With Plenary lectures
and papers
as its main Scientific Events, this international seminar aims to focus
on the ways in which Linguistics and persuasive communication matter in
the realms of language, higher education, literature and the arts,
culture, history and sociology, etc., transnationally and globally.
The following list of
topics
(proposals for 20 minute papers) is meant to be suggestive rather than
restrictive; we welcome inter/transdisciplinary proposals:
- Linguistics and
linguistic diversity.
- Cognitive
linguistics and higher education (language as an instrument for organizing,
processing and conveying information in the context of the European Space for HE).
- Linguistics and ESP
(English for specific purposes)
- Linguistics and
literature,
- Linguistics, media
and arts
- Applied Linguistics
- Rethinking
persuasive communication (does rhetoric face new challenges in the 21st
century?).
- Cultural production
and
persuasive communication (literature, film, visual art, performance,
music, blog-culture, web-art, etc.).
- Persuasive
communication, language learning and language acquisition.
We welcome proposals
for 20 minute papers -with a 150-word abstract (including 3-5
keywords).
DEADLINE FOR
PROPOSALS: 29 April 2007.
Further details
Scientific committee:
Professor Jane Arnold
(University of Sevilla-Spain) Professor Francisco
Fernández (University of Valencia-Spain). Dr José
Ángel García Landa (University of Zaragoza-Spain). Professor John Joseph
(University of Edinburgh-UK) Dr
Purificación Ribes (University of Valencia-Spain).
Opening lecture:
"English
Lexicology & Lexicography Today: The heritage of 20th century
linguistics", by Professor F. Fernández (University of
Valencia-Spain).
Registration Fees:
Deadline for payment
of registration fee is July 5, 2007
Participants:
70 Euros (90 Euros beyond the deadline for payment)
Students:
25 Euros (30 Euros beyond the deadline for payment)
XIV Susanne
Hübner international seminar, "Linguistics and persuasive communication" Key
Dates:
Deadline for
submission of paper abstracts is 29 April 2007 (to be sent to
martacl@unizar.es) Notification of
acceptance will be sent by June 30, 2007 Deadline for payment
of registration fee is July 5, 2007 Deadline for receipt
of full papers is September 3, 2007 Seminar
starts/finishes: 14-17 November 2007.
For further details,
please contact the organizing committee:
Dr Marta Conejero
López (coordinator), martacl@unizar.es Department of English
and German Philology, University of
Zaragoza (Spain). C/. Pedro Cerbuna,
12. 50009 Zaragoza (Spain).
Miércoles 28 de marzo de 2007
PSOEicoanálisis de la Castración Transcendental
Me tiene un poco intrigado la jurisprudencia
semiótico-sexual del gobierno Zapatero. Leía
últimamente la Ley
para la Igualdad Efectiva de Hombres y Mujeres—menos
portentosa de lo que su título permitiría
suponer, puesto
que (de manera sólo aparentemente paradójica)
descansa
esa igualdad en la desigualdad. Hombres y mujeres han de ser
iguales, y ha de asegurarse su igualdad por ley... precisamente porque no
son iguales. Lo que produce, sin embargo, toda una serie de
interesantes paradojas... Asegurada la igualdad por ley, y
prohibida la discriminación por razón de sexo,
¿no
sería la propia ley (de igualdad) ilegal,
al hacer referencia a hombres y
a
mujeres, términos prohibidos por la ley? Si (por ejemplo)
hay
que asegurar la presencia equilibrada de hombres y mujeres en un
tribunal, ¿no estamos introduciendo un criterio de
discriminación sexual a la hora de nombrar miembros/as (members)
para ese tribunal—y presuponiendo quizá, hecho
injustificable, que esos miembros y miembras votan por preferencias
sexuales y no estrictamente disciplinarias—lo cual nos
conduce a
un regressus in
absurdum?
No dudo de que la Ley
para la Igualdad Efectiva de Hombres y Mujeres
vaya a hacer mucho bien, y mucho mal también seguramente,
dando
una vuelta de tuerca más a la interpretación.
Como lo
haría, sin lugar a dudas, una Ley con el mismo
título
pero más radical, que eliminase
definitivamente las categorías "hombre" y "mujer" de la
legislación—una
opción sin duda tentadora para el legislador, pero que se
toparía mucho más de narices con la realidad.
Aquí, como siempre, la diferencia sexual nos lleva a su
perpetuación y proliferación, en el acto mismo de
intentar controlarla o suprimirla.
En lugar de esa utópica supresión, esta ley ha de
entenderse en conjunción con otras leyes de
política
sexual del gobierno, como la reforma de la ley
del matrimonio (con el famoso "matrimonio unisexual"), y la ley
de identidad sexual
(o "transexualidad sin operación"). Son operaciones
semióticas que abandonan decididamente el terreno del sexo
para
adentrarse a abonar el terreno de su representación
semiótica o género.
Podríamos
decir por tanto que presuponen estas operaciones (virtuales) una
teoría de la representación, toda una
semiótica de
la identidad, y de la referencialidad; una semiótica
postmoderna
radical, que es lo que designo como el "PSOEicoanálisis de
la
Castración Transcendental". En sustancia, se trata de
eliminar el
sustrato referencial del signo, y dejarlo en su valor puramente
representacional, como un significante flotante que no refiere sino a
sí mismo. Es una teoría del Falo
Semiótico
Identitario desgajado de toda apoyatura corporal—de
ahí el
nuevo sentido recargado que adquiere aquí la
noción
psicoanalítica de castración. Hombre y mujer
devienen
meros disfraces genéricos (si no lo eran ya), efectos de
maquillaje sobre un cuerpo indefinido y plásticamente
moldeable
por la semiosis, el maquillaje, la cirujía y la ley, en un
totum
revolutum de semiosis identitaria en vuelo libre. Esta
flotación
dada a los signos tiene, cómo no, consecuencias
más
amplias para toda interpretación (textual, situacional). Estoy releyendo (en Muller y Richardsdon, The Purloined Poe)
las oscuras especulaciones de Lacan y Derrida a cuenta del cuento de
Poe "La carta robada". Es una batalla por la interpretación
donde Poe es sólo parte del campo de batalla; otra parte es
Freud. En efecto, Lacan sugiere que la carta robada del cuento, la que
tiene a todo el mundo a vueltas con los secretos
político-sexuales que oculta, y que está
escondida a la
vista de todo el mundo (como su sentido quizá)—esa
carta
es una alegoría o efecto textual de la lógica
freudiana
del Falo como efecto simbólico constituido por (y
constituyente
de) la diferencia sexual.
En palabras de Barbara Johnson, que reinterpreta las interpretaciones
de Lacan y Derrida, existe el peligro, en la explicación
freudiana, de llegar por medio de este Falo Semiótico a una
síntesis armoniosa del deseo—algo que nunca puede
darse
por hecho ni por seguro:
El proceso se centra en el
falo como el
lugar de ubicación del lugar de la diferencia sexual; cuando
la
observación de la falta de pene de la madre se une a la
amenaza
de castración del padre como castigo por el incesto, la
criatura
pasa de la alternativa (tesis frente a antítesis; presencia
frente a ausencia de pene) a la síntesis (el falo como
señal del hecho de que la criatura puede entrar en el
circuito
del deseo sólo asumiendo la castración como la
presencia
y ausencia simultánea del falo; es decir, asumiendo la
castración como la presencia y ausencia
simultánea del
falo, es decir, asumiendo el hecho de que tanto el sujeto como el
objeto de deseo serán siempre sustitutos de algo que nunca
estuvo realmente presente. (Barbara Johnson 224)
O, por decirlo en palabras del propio Derrida, el falo
no puede
desempeñar su papel
sino velado, es decir, en tanto que siendo él mismo signo de
la
latencia que aflige a cualquier objeto significable desde el momento en
que queda elevado (aufgehoben)
a la función de significante.
El falo es el significado de esta Aufhebung
misma que inaugura (inicia) con su
desaparición. (Derrida, en Barbara Johnson 224).
Me desagradan en realidad este tipo de especulaciones
semiótico-psicoanalíticas que vienen a fundar la
inauguración de toda significación en
la diferencia
sexual; tienen, creo, las prioridades mal puestas, por establecer
prioridades (entre sexualidad y significación)
allá donde
no hay prioridades. Para mí, sexualidad y
significación
se constituyen por la articulación y
complejificación de
signos, y signos de signos, pero no hay manera creíble de
fundar
un origen de la significación en el falo—parece un
poquito
interesado u obsesivo de más, ese interés, un
poco como
si el investigador o psicoanalista quisiera asegurar la importancia
trascendental de su falo—y la teoría se convierte
a la vez
en síntoma de lo que pretende explicar.
Pero hay que concederles que en tanto que teorías de la
diferencia sexual al menos se ocupan de un pequeño objeto al
que
se concede una importancia transcendental en la simbología
social y en la organización del orden humano. Sirva eso de
justificación para la atención pasajera que les
prestamos—a estas teorías y al Objeto en
cuestión.
Dicho esto, volvamos a la
crítica
derrideana de la fálica teoría de
Lacan—a lo que
podríamos llamar la
falibilidad del falo.
La carta robada, alegoría del significante, es una
alegoría del falo transcendental. Esta teoría,
como bien
señala Barbara Johnson, ya estaba bien desarrollada en la
lectura de Poe que hace Marie Bonaparte (la freudiana literalista por
excelencia) de la que se burla Lacan:
Para Bonaparte, era
precisamente la
analogía entre la chimenea y el cuerpo femenino lo que
llevaba a
la función fálica de la carta. El falo se
consideraba un
referente real, anatómico, que servía como modelo
para
una representación figurativa. El marco de referencia de
Bonaparte, pues, era la referencia
misma.
Para Derrida, sin embargo, el marco de referencia
del falo
es la manera en que la "teoría psicoanalítica"
conserva
el status referencial del falo en el mismo acto de negarlo. Comentando
la la discusión de Lacan en "El Significado del Falo",
Derrida
escribe:
El
falogocentrismo es una cosa.
Y lo que se llama hombre y lo que se llama mujer podrían
estar
sometidos a él. Tanto más, se nos recuerda,
cuanto que el
falo no es ni una fantasía ("efecto imaginario") ni un
objeto
("parcial, interno, bueno, malo"), aún menos el
órgano,
pene o clítoris, que simboliza [Lacan, 1969, 690]. El
androcentrismo debería pues ser otra cosa.
Y sin embargo, ¿qué sucede? Todo el
falogocentrismo se articula sobre el punto de partida de una
determinada situación(demos a esta palabra todo su
peso) en la que el falo es el
deseo de la madre en tanto en cuanto no lo tiene. Una
situación
(individual, perceptual, local, cultural, histórica, etc.)
sobre
la base de la cual se elabora una cosa llamada "una teoría
sexual": en ella el falo no es el órgano, pene o
clítoris, que simboliza; pero en gran medida y en primer
lugar
sí simboliza el pene. . . . Había que
seguir la
pista a esta consecuencia para reconocer el sentido
[dirección, sens]
de la carta robada en la "trayectoria que
le es propia" (1975a,
98-99).
Así,
dice
Derrida, es la misma no-referencialidad del falo, en última
instancia, la que asegura que sea el pene su referente. (Barbara
Johnson, 239, trad. mía)
De aquí extraen Derrida y Johnson la necesaria
interdependencia entre el sentido del signo y el marco de
interpretación aplicado, un marco de
interpretación que
siempre deja huellas, haciéndose así vulnerable a
una
interpretación posterior.
Parece pues que el marco
de referencia
teórico que gobierna el reconocimiento es un elemento
constitutivo de la ceguera de toda lucidez interpretativa. El marco de
referencia permite que el analista deje atrapado en su montaje (frame)
al autor del texto que está leyendo, como culpable de
prácticas cuyo lugar de ubicación está
a la vez
más allá de la letra del texto y más
allá
de la visión de su lector. El lector queda atrapado en el
marco
de su propio montaje, pero ni siquiera está en
posesión
de su propia culpa, ya que es lo que impide que su visión
coincida consigo misma. Al igual que el autor de un montaje criminal (frame) transfiere
la culpa de sí a otra persona dejando señales
que espera sean leídas como huellas o referentes del otro,
insuficientemente borrados, así el autor de cualquier
crítica queda él mismo atrapado en el montaje que
monta
para el otro, por muy culpable o inocente que pueda ser el otro.
(Barbara Johnson 240)
– Primero,
que la
impulsión de la diferencia sexual en el orden
político reduciéndola al
orden de categoría no natural, sino meramente institucional
(con
el matrimonio unisexual, con la ley de identidad sexual) supone lo que
Baudrillard llamaría una satelización
de la
semiosis,
jugando a su propio juego, volviendo la relación entre el
Falo y
el Pene todavía más indirecta, semiotizada e
indeterminada, problematizando el orden sexual preexistente en la
Humanidad...
– y por tanto, (Segundo)
es
un ejercicio descontextualizado de semiosis en vuelo libre, que corre
el peligro de volverse intraducible a las categorías
semiótico-sexuales utilizadas por el resto del mundo.
– Tercero,
que la interpretación que se haga de esta purloined letter,
de este pequeño
objeto a,
no es en ningún caso neutral, sino que está ella
misma
situada (—no hay metalenguaje—) y sitúa a su vez a
quien la
interprete. Es (obviamente) un objeto de debate que es transformado por
el mismo debate, y sitúa y transforma a quienes
debaten.
—Cuarto,
que aún
está por explorar la conexión entre este vuelo
libre de
la semiosis y la hermenéutica textual del gobierno, en
concreto
su hermenéutica jurídica. Sólo dos
notas en este
sentido:
a) La ley del matrimonio unisexual se basó, en efecto, en
una
hermenéutica textual en vuelo libre, desgajada de elementos
tales como la intención del legislador, el contexto habitual
de interpretación, o la tradición
histórica: pasó a presuponerse que la
Constitución
garantizaba el derecho al matrimonio unisexual, cuando una
interpretación más contextualizada
históricamente
hubiera interpretado lo contrario, a saber, que la
Constitución
presuponía la necesaria bisexualidad del matrimonio.
Aquí, como en otros casos, es "la letra" de la ley lo que se
quiere cumplir, y no el espíritu, declarado inexistente, o
mero
efecto de la letra (en la práctica, una negación
performativa de la pragmática situacional).
b) Como efectos subsiguientes de esta teoría
jurídica (y
de su implementación práctica en el Tribunal
Constitucional) cabe suponer que se llevará más
adelante
el principio proclamado en El
País
de que "en una lectura adecuada de la Constitución cabe casi
todo"—es decir, que la Constitución no significa
nada en
sí misma, sino que es (como el referente de la identidad
sexual)
infinitamente
moldeable por sus lecturas.
Por las adecuadas y por las inadecuadas—por las buenas y por
las
malas, una diferencia ésta puramente teórica, y
que deja
en realidad de tener apoyatura en la jurisprudencia.
—Quinto,
que no
está descartado que, en España como en otros
sitios, las
palabras (y los signos) signifiquen no tanto lo que dicte el libre
juego de la semiosis social, cuanto lo que ordena el jefe que
signifiquen. El efecto
Alicia, que señala Gustavo Bueno, o
más bien el efecto Humpty Dumpty. Con finales a veces
desastrosos—All
the King's Horses And All the King's Men...
El lehendakari Ibarretxe se declara sorprendido porque se le aplique la
ley como a todo quisque, qué vergüenza:
"No entiendo lo que
pasa", dice;
"este proceso penal es una obra de teatro sin pies ni cabeza."
...Pues qué bien, —the play inside the play:
Igual
que en un escenario finges tu dolor barato, tu drama no es necesario ya conozco ese teatro. Entiendo que bien te queda el
papel después de
todo parece que esa es tu forma de
ser. Teatro lo tuyo es puro teatro falsedad bien ensayada estudiado simulacro. Perdona que no te crea me parece que es teatro. Perdona que no te crea lo tuyo es puro teatro.
PS: Y ahora una de intriga y detección:
"El gobierno ve indicios de que el nuevo partido llamado Batasuna
podría ser heredero de la ilegalizada Batasuna y
vulneraría la ley de partidos".
Vaya. Aquí han fumado. Menos mal que tenemos gente fiable
investigando, y entre Bermejo y Conde-Pumpido nos van a librar de estos
pícaros batasunos que entraban a escena con capucha.
Más
teatro tenemos. Venga, hagan pasar al sustituto rápidamente,
que
ya nos sabemos esta historia. Ya la hicieron en la pasada legislatura
con el Partido Comunista de las Tierras Vascas; ahora, con esta
pantalla de humo, ya pueden pasar los julays del gobierno por
defensores de la ley de partidos y todo.
Cuánto sinvergüenza. Creo que el teatro
español
está listo para un segundo Siglo de Oro—aunque
esta vez el
género favorito no va a ser la comedia de capa y espada,
sino
Living Theater de Marionetas.
Contra la
instalación de una base de la OTAN en Zaragoza
(Reproduzco
aquí el contenido
de un pasquín que me han dado en el Campus esta
mañana
unos activistas de la Asamblea Universitara contra la Base de la Otan
en Zaragoza—con cuya postura estoy "básicamente"
de
acuerdo)
Peligro:
OTAN en tu ciudad: - No a la base de la
OTAN - No a la
investigación militar. - Por la
rectificación de las declaraciones del rector a favor de la
base - Por una cultura de
la paz
Manifestación
29 de marzo – 12’30h – Rectorado
– Asamblea
Universitaria contra la Base de la OTAN en Zaragoza.
¿Qué
es la OTAN? La OTAN es una
organización militar multinacional nacida durante la Guerra
Fría (1949). Esta alianza
armada del mundo capitalista
tenía como principal objetivo enfrentarse al bloque
soviético, quien más tarde, en 1955,
crearía su
propia alianza militar (Pacto de Varsovia).
Una vez
desaparecido el sistema soviético la OTAN permanece activa y
es
de hecho el brazo armado de los países ricos y
desarrollados.
Sin embargo es EE.UU. el que realmente la controla, de tal modo que la
usa como si de su franquicia militar se tratase.
¿Qué
pretende hacer la OTAN en Zaragoza? En este nuevo
contexto mundial, la
OTAN pretende legitimarse enfocando su papel hacia la lucha contra el
terrorismo mundial. Con objeto de hacer frente a este enemigo de una
forma más efectiva, la OTAN está
rearmándose. Y es
aquí donde entra el papel de Zaragoza: El
gobierno municipal, autonómico y estatal han ofrecido a
Zaragoza
como el lugar idóneo para instalar una nueva base de la
OTAN. Desde
esta nueva base se planificarían las nuevas agresiones de
las guerras de la OTAN(Irán,
Argelia, Siria, Corea del Norte…).
Concretamente,
nuestra ciudad albergaría una base desde la que se
obtendrían imágenes en tiempo real de cualquier
punto del
mundo. Sería la base de los aviones espías de la
OTAN,
gracias a los cuales se podría identificar objetivos
militares y
planificar bombardeos. Asimismo sería la escala necesaria
para
los bombarderos B-52 que desde EE.UU. partiesen hacia cualquier punto
de Oriente Medio.
¿Qué
pinta en todo esto la Universidad de Zaragoza? El domindo 21 de
enero, día
de la multitudinaria manifestación contra la base de la
OTAN, el
rector se descolgó con unas declaraciones al Heraldo de
Aragón a favor de la instalación de la OTAN,
argumentando
que sería un buen yacimiento de empleo para los titulados/as.
Resulta
contradictorio que el máximo representante de esta
universidad
se declare partidario del proyecto de la Base, cuando la U de Z apuesta
en sus estatutos por una investigación que fomente la paz y
el
desarme. Resulta igualmente
contradictorio
el hecho de que el rectorado tenga bloqueado algún proyecto
de
investigación por su relación con la industria
militar
por considerar que aceptarlo entraría en serio conflicto con
ese
propio texto estatutario, pero no se mencionen inconvenientes
normativos en la colaboración tecnológica con una
instalación militar de tamaño alcance. Es esa
norma
superior de nuestra institución la que debiera haber sido
recordada en las declaraciones públicas de su
máximo
responsable en este asunto y no sus opiniones personales, tan
respetables como subjetivas.
Es de sobra
sabido que la tecnología e investigación militar,
debido
entre otras razones a su carácter de alto secreto, ostenta
una
de las más bajas ratios en la relación
"inversión
económica – puestos de trabajo". El
beneficio de sus elevados presupuestos pasa a engrosar las arcas de
media docena de empresas extranjeras controladoras de esta industria de
la muerte. Además
consideramos quees una bajeza moral
justificar la base de la OTAN a través de los puestos de
trabajo o por las inversiones.
Por
todo esto solicitamos: Que se observe el
más escrupuloso cumplimiento de los estatutos, que obligan a
la Universidad de Zaragoza a velar
"para
que sus invenciones y contratos de investigación se utilicen
para fomentar la paz y el desarme y para contribuir a la
desaparición de las desigualdades sociales y
económicas
entre las personas y entre los pueblos"
– lo que
razonablemente
parece muy difícil de llevarse a cabo mediante la
colaboración con una organización militar
rearmada que,
además, se sitúa fuera de la legalidad
internacional
cuando le conviene.
noalaotan@listas.unizar.es
Algunos
datos para reflexionar: España
es
proporcionalmente el 2º país del mundo que
más dinero invierte en I+D militar
por detrás de EE.UU. España es el 2ª
país que
menos inverte en I+D civil de la OCDE. España invierte un
20% de
su PIB en educación, cuando la media europea está
en el
27%.
España
derrochará este año el 12% de sus presupuestos
generales
en gasto militar, un 5,7% más que durante el año
pasado,
a razón de 63.000.000€ por día. Tres
días de
gasto mundial en armamento invertido en la lucha contra el SIDA
podría solucionar esta enfermedad.
La OTAN según sentencia del tribunal de La
Haya, del 8 de julio de 1996, está
fuera de la legalidad internacional, e incumple todos los
acuerdos respecto al armamento nuclear.
En 1999
aprobó una declaración en virtud de la cual
señalaba que en adelante sus acciones militares no
tendrían por qué ajustarse a una
resolución
específica del Consejo de Seguridad de la ONU.
En
los estatutos de la
Universidad de Zaragoza se especifica "que
sus invenciones y contratos
de investigación se utilicen para fomentar la paz y el
desarme".
(Sigue un gráfico de la Fundación por la Paz: "Informe sobre el proyecto de
presupuestos para I+D civil y militar en el estado español
(2007),
Barcelona, 2006": la I+D militar (casi 1600 millones de euros) supera
ella sola a todos los gastos conjuntos en I+D civil (unos 1400 millones
de euros).
Hasta aquí el pasquín de la Asamblea
Universitaria contra la Base de la Otan en Zaragoza.
Y añado yo:
No va a faltar quien defienda esta base de la OTAN, no sólo
militares y empresarios varios (con sus argumentos propios) sino
también las autoridades "socialistas" de nuestro
ayuntamiento,
comunidad autónoma y gobierno nacional.
Visto eso, ¿hace falta que se sume a ellos la Universidad de
Zaragoza, incumpliendo sus estatutos —y el deber de los
intelectuales de señalar hacia el mayor bien, fuera de otras
consideraciones de orden práctico, y de intereses ya sean
reales
o bastardos?
José Ángel García Landa
Profesor Titular de Univesidad,
Facultad de Filosofía y Letras
http://garciala.blogia.com
(Envío hoy
esta opinión al Rincón de Opinión de
Opinión de la Universidad de Zaragoza).
El ministro de Justicia ("Bermejo viene, ca era
almorzado") nos acaba de
revelar que el Proceso de Paz de Zapatero (Das
Prozeß)
no
sólo pretende ofender a la justicia y a la ley, sino
además ahora a la lógica aristotélica
y a los principios elementales de la
física. Le oigo declarar por la radio que "es evidente que
tenemos un proceso de paz que sigue adelante" que "tenemos un proceso
de paz que no para, pero que en estos momentos está
suspendido".
Vaya, qué maravilla de la vida; igual quiere decir que
está suspendido de boquilla pero que sigue por lo bajini,
con
consignas secretas y mensajes enviados con ligeros movimientos de cejas
del presidente. Claro que nada nuevo.
¿Suspenderlo?
Hay algunos suspensos con enchufe que no hay quien los pare, van
directos a la colocación.
Y protestando contra el proceso, "el franquismo puro y duro" que dice
Polanco—porque cualquiera que señale a una bandera
de
España es un franquista, claro. Ahora agrediendo y todo: hay
un
facha de estos, uno del Foro Ermua, que con sus genitales le ha pegado
un golpe en el pie a un pobre manifestante del PNV. Y encima
aún
tienen la cara de denunciarlo.
Es que apelar a la justicia en este país se está
convirtiendo en instrumentalizar a la justicia. Si le preguntan al
ministro, seguro que se siente instrumentalizado cada vez que se
denuncia a un camisa parda de estos que hacen avanzar el proceso de
paz. Porque a patadas seguro que avanza más.
Por fin le han reformado el blog a Arcadi Espada, y se ha
puesto enlaces permanentes. Este va al artículo de hoy, "Yo
no sabía que se pudiera".
Paso a cortapegarlo íntegramente, vamos, a recortapegarlo,
pues
es la introducción de Richard Dawkins a su libro contra la
religión, editado por Espasa en español:
The God
Delusion
se llama en español El
espejismo de Dios. Su
hermosa introducción, yo no sabía que se pudiera.
"De
pequeña, mi mujer
odiaba su colegio y deseaba poder abandonarlo. Años
después, siendo una veinteañera,
reveló este hecho
tan desafortunado a sus padres. Su madre se quedó
horrorizada:
«Pero, hija, ¿por qué no nos dijiste
nada?».
La respuesta que dio Lalla es mi texto de hoy: «Pero yo no
sabía que se pudiera».
Yo no
sabía que se pudiera.
Me imagino
—bueno, estoy
seguro— que hay montones de personas ahí fuera,
que han
sido educadas en una u otra religión, que se sienten
insatisfechas, que no creen en ella o están preocupadas por
las
maldades que se cometen en su nombre. Personas que sienten imprecisos
deseos de abandonar la religión de sus padres y que les
gustaría poder hacerlo, pero que simplemente no se dan
cuenta de
que ese abandono es una opción personal. Si es uno de ellos,
este libro es para usted. Tiene el propósito de mejorar la
conciencia —mejorarla hasta el punto de considerar que ser
ateo
es una aspiración realista y, además, valiente y
espléndida—. Se puede ser un ateo feliz,
equilibrado,
moral e intelectualmente realizado. Este es el primero de mis mensajes
de concienciación. También quiero concienciar de
otras
tres formas, que luego indicaré.
En enero de 2006
presenté
un documental televisivo en dos partes en el Canal Cuatro de la
televisión británica, llamado ¿La
raíz de
todos los males? El título no me gustó desde el
principio. La religión no es la raíz de todo mal,
dado
que nada es raíz de nada. Sin embargo, me encantó
la
publicidad que Canal Cuatro incluyó en los
periódicos
nacionales. Era una fotografía del perfil de Manhattan con
la
frase: «Imagine un mundo sin religión».
¿Qué relación hay entre ellas? Las
Torres Gemelas
del World Trade Center estaban llamativamente presentes. Imagine, con
John Lennon, un mundo sin religión. Imagine que no hay
terroristas suicidas envueltos en bombas, que no existe el 11-S o el
7-J, que no hay cruzadas, caza de brujas, ni el Complot de la
Pólvora 2, ni la partición india, ni las guerras
árabe-israelíes, ni las masacres
serbo-croatas-musulmanas, ni la persecución de los
judíos
como «asesinos de Cristo», ni los
«problemas»
de Irlanda del Norte, ni las «muertes de honor», ni
telepredicadores con vestidos brillantes y cabello cardado, desplumando
a sus crédulos espectadores («Dios quiere que le
des todo
lo tuyo hasta que te duela»). Imagine que no hay talibanes
para
volar estatuas antiguas, ni decapitaciones, ni blasfemias
públicas, ni azotes en la piel de mujeres por
enseñar una
pulgada de esa misma piel. Por cierto, mi colega Desmond Morris me
cuenta que esa magnífica canción de John Lennon
se canta
a veces en América con la frase «y ninguna
religión
también» suprimida. Incluso una versión
ha tenido
la desfachatez de cambiar esa frase por «y una
religión
también».
Quizá
perciba que ese
agnosticismo es una postura razonable, pero ¿no es el
ateísmo algo tan dogmático como una creencia
religiosa?
Si es así, espero que el capítulo 2 cambie su
modo de
pensar, persuadiéndole de que «la
Hipótesis de
Dios» es una hipótesis científica
acerca del
Universo, que debería analizarse tan
escépticamente como
cualquier otra. Tal vez le hayan dicho que los filósofos y
teólogos han propuesto buenas razones para creer en Dios. Si
piensa esto, puede que disfrute con el capítulo 3 sobre
«Argumentos para la existencia de Dios»
—los
argumentos resultan ser espectacularmente
débiles—. Puede
que piense que es obvio que Dios debe existir, porque
¿quién más podría haber
creado el mundo?
¿Cómo, si no, podría existir vida, en
toda su rica
diversidad, si parece misteriosamente que cada especie ha sido
«diseñada»? Si sus pensamientos siguen
estas
líneas, espero que consiga una aclaración en el
capítulo 4, sobre «Por qué es casi
seguro que no
hay Dios». Lejos de apuntar hacia un diseñador, la
estética del mundo viviente se explica mucho mejor con la
mayor
economía y la devastadora elegancia de la
selección
natural darwiniana. Y, aunque la selección natural por
sí
misma está muy limitada para explicar el mundo viviente,
puede
concienciarnos acerca de la existencia de otras explicaciones que
mejoren nuestra comprensión del Cosmos en sí
mismo. El
poder de explicaciones tales como la selección natural es el
segundo de mis mensajes de concienciación.
Quizá
piense que debe
existir un Dios o muchos dioses, ya que los antropólogos y
los
historiadores dicen que los creyentes dominan cada cultura humana. Si
esto le convence, consulte el capítulo 5, sobre
«Las
raíces de la religión», que explica por
qué
las creencias son omnipresentes. O ¿piensa usted que las
creencias religiosas son necesarias para tener una moral aceptable?
¿Necesitamos a Dios para ser buenos? Lea, por favor, los
capítulos 6 y 7 para ver por qué esto no es
así.
¿Todavía tiene usted un punto a favor de la
religión, considerándola algo bueno para el
mundo,
incluso aunque usted mismo haya perdido su fe? El capítulo 8
le
invitará a pensar en las formas en las que la
religión no
es algo tan bueno.
Si se siente atrapado
en la
religión en la que le educaron, podría merecer la
pena
que se preguntara a sí mismo por qué le
está
sucediendo esto. La respuesta es, normalmente, por alguna forma de
adoctrinamiento en la niñez. Si usted es religioso, es
más que probable que su religión sea la de sus
padres. Si
usted nació en Arkansas y piensa que el cristianismo es
verdadero y que el islam es falso, no tenga duda alguna de que
pensaría lo contrario en el caso de haber nacido en
Afganistán y que ha sido víctima de
adoctrinamiento en su
niñez. Mutatis mutandis, lo mismo vale si usted ha nacido en
Afganistán.
Todo lo relativo a
religión
y niñez es el tema del capítulo 9, que
también
incluye mi tercer mensaje de concienciación. Igual que las
feministas ponen un rictus en sus caras en cuanto escuchan
«él» en lugar de
«él o ella», un
«hombre», en lugar de «humano»,
quiero que todo
el mundo se estremezca siempre que se oigan frases tales como
«niño católico» o
«niño
musulmán». Deberíamos hablar de
«hijo de
padres católicos», si queremos; pero si usted oye
a
alguien hablar de un «niño
católico»,
párele y educadamente indíquele que los
niños son
demasiado pequeños para conocer cuál es su
postura en
esos temas, de la misma forma que son demasiado pequeños
para
conocer cuál es su postura en cuanto a la
política o a la
economía. Precisamente porque mi propósito es el
aumento
de la conciencia, no me disculparé por mencionar esto
aquí, en el Prefacio, y hacerlo también en el
capítulo 9. Puede que usted no lo diga muy a menudo. Yo lo
diré siempre. Ese no es un niño
musulmán, sino un
hijo de padres musulmanes. Ese niño es demasiado
pequeño
para saber si es musulmán o no. No existe nada llamado
niño musulmán. No existe nada llamado
niño
cristiano.
Los
capítulos del 1 al 10
comienzan y finalizan el libro al explicar, de distintas formas,
cómo un entendimiento apropiado de la magnificencia del
mundo
real, mientras no se convierta en religión, puede asumir el
papel inspirativo que histórica e inadecuadamente ha tenido
la
religión.
Mi cuarto mensaje de
concienciación es el orgullo del ateísmo. Ser
ateo no es,
en absoluto, algo de lo que avergonzarse. Muy al contrario, para
alguien ateo es algo de lo que estar orgulloso y llevar la cabeza muy
alta el hecho de que, casi siempre, indica una sana independencia
mental e, incluso, una mente sana. Hay muchas personas que saben, en el
fondo de su corazón, que son ateas, pero no se atreven a
reconocerlo frente a sus familias o incluso en algunos casos frente a
ellos mismos. Esto se debe en parte a que normalmente la propia palabra
«ateo» se ha etiquetado como algo terrible y
espantoso. El
capítulo 9 cuenta la tragicómica historia de la
humorista
Julia Sweeney, cuando sus padres descubrieron, al leer un
periódico, que se había vuelto atea. Ellos
podían
comprender que su hija no creyera en Dios, ¡pero ser
atea…! ¿Una ATEA? (La voz de la madre se
convirtió
en un grito.)
Al llegar a este
punto, necesito
decir algo a los lectores americanos en particular, en cuanto que la
religiosidad actual en América es algo verdaderamente
excepcional. La abogada Wendy Kaminer exageraba muy poco cuando
advertía que hacer bromas sobre religión era algo
tan
arriesgado como quemar una bandera en un Salón de la
Legión Americana. La situación de los ateos hoy
día en América es comparable a la de los
homosexuales
cincuenta años atrás. Ahora, tras el movimiento
del
Orgullo Gay, es posible, aunque no muy probable, que un homosexual sea
elegido para un cargo público. Una encuesta de Gallup
realizada
en 1999 preguntaba a los americanos si cambiarían su voto y
se
lo darían a una persona bien cualificada que fuera mujer (un
95
por 100 lo haría), católico romano (94 por 100),
judío (92 por 100), negro (92 por 100), mormón
(79 por
100), homosexual (79 por 100) o ateo (49 por 100). Claramente, nos
queda un largo camino por recorrer. Pero los ateos son mucho
más
numerosos, sobre todo entre la élite educada, de lo que
muchos
creen. Esto ya era así incluso en el siglo XIX, cuando John
Stuart Mill fue capaz de decir: «El mundo se
sorprendería
si supiera qué gran proporción de sus
más
brillantes próceres, incluso de aquellos que la
opinión
popular distingue como ejemplos de sabiduría y virtud, son
completamente escépticos sobre
religión».
Esto
debería ser más
cierto hoy día incluso y, de hecho, presento evidencias de
ello
en el capítulo 3. La razón de que muchas personas
no se
fijen en los ateos es que muchos de nosotros somos reacios a
«salir a la luz». Mi sueño es que este
libro pueda
ayudar a la gente a mostrarse. Exactamente igual que en el caso del
movimiento gay, cuanta más gente salga a la luz,
más
fácil será para otros unirse a ellos. Tiene que
existir
masa crítica para el inicio de una reacción en
cadena.
Las encuestas
americanas sugieren
que los ateos y los agnósticos superan en número,
con
mucho, a los judíos, e incluso superan en particular a la
mayoría de otros grupos religiosos. Sin embargo, al
contrario
que los judíos, claramente uno de los más
eficaces grupos
de poder en Estados Unidos, y al contrario también que los
cristianos evangélicos, que ejercen un poder
político
incluso mayor, los ateos y agnósticos no están
organizados y, por lo tanto, ejercen una influencia casi nula.
Realmente, organizar a los ateos se ha comparado con el intento de
reunir un rebaño de gatos, porque tienden a pensar de forma
independiente y no se someten a la autoridad. Pero un buen primer paso
podría ser generar masa crítica con aquellos que
desean
«salir a la luz» y así animar a otros a
hacer lo
mismo. Incluso aunque no puedan juntarse en un rebaño, un
número considerable de gatos puede hacer mucho ruido y es
difícil de ignorar.
La palabra
«espejismo»
del título ha inquietado a algunos psiquiatras, que la
consideran un término técnico del que no debe
hablarse
mal. Tres de ellos me escribieron proponiéndome una palabra
técnica específica para los espejismos
religiosos:
relusión. A lo mejor se pone de moda. Pero por ahora
insistiré en «espejismo», y debo
justificar por
qué la uso. El Penguin
English Dictionary
define «espejismo» como «una falsa
creencia o
impresión». Sorprendentemente, la cita ilustrativa
que da
el diccionario procede de Phillip E. Johnson: «El darwinismo
es
la historia de la liberación de la humanidad del espejismo
de
que su destino está controlado por un poder mayor que
él
mismo».
¿Puede ser
Phillip E.
Johnson el mismo que lidera el ataque creacionista contra el darwinismo
en América hoy día? Efectivamente, así
es; y la
cita está, como podemos imaginar, sacada fuera de contexto.
Espero que se valore este hecho, dado que esa misma cortesía
no
se ha tenido conmigo en numerosas citas creacionistas de mis trabajos,
sacadas fuera de contexto engañosa y deliberadamente. Sea lo
que
fuere lo que Johnson quería decir, me hubiera encantado
apoyar
su frase tal cual está. El diccionario que
acompaña a
Microsoft Word define «espejismo» como
«una falsa
creencia persistente, mantenida pese a fuertes evidencias contrarias,
especialmente como síntoma de un desorden
psiquiátrico». La primera parte refleja
perfectamente la
fe religiosa. Y con respecto a si es o no el síntoma de un
desorden psiquiátrico, me inclino a seguir a Robert M.
Pirsig,
autor de El Zen y el
arte del mantenimiento de motocicletas,
cuando dice: «Cuando una persona sufre espejismos, eso se
denomina locura. Cuando muchas personas sufren espejismos, se denomina
Religión».
Si este libro
funciona tal como yo
lo he concebido, los lectores religiosos que lo abran serán
ateos cuando lo dejen. ¡Qué presuntuoso optimismo!
Por
supuesto, quien tiene fe es inmune a toda argumentación; su
resistencia ha sido construida durante años de
adoctrinamiento
infantil, utilizando métodos que han tardado siglos en
madurar
(ya sea mediante evolución o mediante diseño).
Entre los
recursos inmunológicos más eficaces figura el
cuidado
extremo para evitar incluso abrir un libro como este, que seguramente
es obra de Satán. Pero yo creo que ahí fuera hay
multitud
de personas de mente abierta: personas cuyo adoctrinamiento infantil no
fue demasiado insidioso o que, por otras razones, no tuvo lugar, o
aquellos cuya inteligencia natural es lo suficientemente fuerte como
para superarlo. Esos espíritus libres solo
deberían
necesitar un pequeño estímulo para evadirse
totalmente
del vicio de la religión. Al menos, espero que nadie que lea
este libro pueda decir «Yo no sabía que se
pudiera»."
End of quote y pegue.
Estoy de acuerdo con muchas de las cosas que dice Dawkins (y aplaude
Espada, supongo), pero en realidad su actitud me parece bastante
simplista. Y también me parece un engaño ilusorio
su
presuposición básica ("engaño
ilusorio" capta
mejor que "espejismo" el significado del término "delusion").
Como digo, parece que Dawkins escribe presa de un engaño
ilusorio. A pesar de que en cierto modo tiene razón. Por
supuesto, no hay Dios. En mi mente, ni en mi universo. Pero
sí
hay Dios en las mentes y universos de otras personas, que,
pequeño problema, están en mi universo. Por
tanto, Dios
existe en cierto modo—como un problema de
comunicación,
ante todo. Y es una "ilusión engañosa" creer que
ese
problema se vaya a arreglar en ningún futuro concebible para
nosotros.
Y eso es parte de un error más enraizado (hablando de "la
raíz de todo mal"). No puede creerse seriamente que la
religión sea la raíz de todo mal, como no lo es
de todo
bien. La religión es un sistema de prácticas y
creencias
complejas, engarzado en las vidas y costumbres de las personas y las
sociedades, y creer que no existiría el 11-S o los talibanes
si
no hubiera creencias religiosas es como creer que
desaparecerían
los conflictos con los musulmanes si les obligásemos a
quitarse
el turbante, que les aprieta la cabeza. Aunque estoy de acuerdo en que
el turbante les aprieta la cabeza, y en que las creencias religiosas
pueden servir de apoyatura a ideologías y
prácticas
deleznables y repugnantes (lo hacen constantemente), esas
prácticas no desaparecerían con la
desaparición
(tan hipotética, tan ilusoria) de la religión.
Sólo se transformarían, adoptarían
otras formas:
las religiones del comunismo, por ejemplo, o del fascismo, no son
analizadas por Dawkins como parte de este proceso. Establece de entrada
una separación artificial entre prácticas
religiosas y el
resto de las ideologías de control y conformación
social.
¿Quitando la apoyatura extraterrestre, les
quitaríamos la
palanca que permite mover el mundo (a decir de Hume)?
—Quiá (por citar ahora a Arcadi Espada). Hay
muchos otros
sitios donde apoyarla, esa palanca, pues hace falta mover siempre parte
del mundo, no todo él.
Sí estoy de acuerdo con Dawkins y Espasa en que hace falta
mayor
espacio público para el ateísmo.
Después de todo,
muchas veces nos resultan ofensivas intelectualmente las creencias de
otras religiones, y no por ello nos abalanzamos a refutarlas punto por
punto. Malo es que el ateísmo, más cargado de
razones que
todos estos dogmas, tenga que andar pidendo permiso por no ofender.
Pero es que los fieles tienen la susceptibilidad más a flor
de
piel que los escépticos. Aunque en muchos casos la
fé en
el más allá sea sólo la letra
pequeña de la
religión entendida como un contrato de convivencia social,
letra
pequeña que ni se lee ni preocupa demasiado en
principio—hasta que alguien llama la atención
sobre ella,
y entonces buf, tiemblan los montes. Para parir algún
ratón intelectual, normalmente.
—"¿Cuál es la auténtica cara
de Dios?", me
preguntaban Pibo y Otas volviendo del cole. "¿Por
qué a
Adán y Eva les prohibían comer manzanas?"
- Bueeenoo… les digo (problemas de una educación
religiosa y laica a tiempo parcial). Eso de la manzana es una historia
que se cuenta para que se sepa que hay que hacer bien las cosas. Ellos
habían dicho que iban a obedecer a Dios, y luego no le
hicieron
caso. Y lo que nos cuenta esa historia es que no está bien
hacer
lo que hemos dicho que no haríamos.
(Aunque tantas veces lo hacemos… Me acuerdo de un
monseñor obispo que cita Benda, al que le decían
"¿Qué haría usted,
monseñor, si le diesen
una bofetada en una mejilla"?— Y el obispo: "Sé
perfectamente lo que debería hacer. Pero no sé lo
que
haría". También con Álvaro
hablábamos de
esto. Mi versión de la enseñanza
evangélica es la
siguiente: Si recibes una bofetada en una mejilla, pon la otra. Si
también te dan en ésa, entonces tu respuesta ha
de ser
violenta, contundente y decisiva).
Y la cara auténtica de Dios: a los pequeños les
he dicho
que en cada cultura hay ideas distintas sobre Dios, y que el retrato de
la barba blanca (al que se apuntaba Ivo: "Yo le pondría una
barba de nueve mil metros") es sólo una manera de pintarlo,
pero
que en realidad se le pone la cara que se quiere, porque no tiene
ninguna, y las historias que contamos sobre Dios son maneras de decir
que hay que ser buenos.
– "Bien pero"—insisten—
"¿Quiénes
fueron los primeros humanos? ¿Adán y Ella?"
(pasábamos por delante de la tienda de modas).
"¿O eran
los simios?"
Y les digo que hay muchas historias distintas: que la Biblia cuenta la
de Adán y Eva, que en realidad no era así pero es
para
entender que hay que hacer las cosas bien; pero que la ciencia es la
que nos cuenta esa historia de que la gente cambiaba poco a poco, y que
antes sabían menos cosas, y que antes aún no
sabían ni hacer fuego, y eran primitivos, y antes eran casi
simios", y antes...
– "Como Rahan", me dicen "—porque antes
éramos todos simios"
– "Bueno, tú
nunca has sido simio" le digo, "aunque seas muy monito, ya
naciste de niño pequeño, sin andarte por las
ramas".
—"Yo echo de menos la vida simia", suspira Oscar. "No nos ha
tocado mucho rato de vida simia a nosotros. Yo querría comer
plátanos en un árbol. Y que me pusiesen una cola
postiza
duplicada".
– "Hombre, no, Oscar, que hay que ir a mejor. Lo de los
simios,
déjalo para los simios, y tú aprende bien a hacer
las
cosas de humanos."
(Traduzco aquí el cuento de Donald
Barthelme "On the Steps of the Conservatory", de Sixty Stories, aparecido
en Great Days, 1979).
– Vamos Hilda no te preocupes.
– Bueno Maggie es que es un golpe.
– Que no te preocupes, no dejes que no te vaya a deprimir.
– Antes pensaba que me iban a admitir al Conservatorio pero
ahora
sé que nunca me admitirán al Conservatorio.
– Sí son muy suyos con la gente que admiten al
Conservatorio. Nunca te admitirán al Conservatorio.
– Nunca me admitirán al Conservatorio, ahora lo
sé.
– No tienes madera de Conservatorio me temo. Esa es la verdad
pura y simple.
– No eres importante, me dijeron, sólo
acuérdate de
eso, no eres importante. ¿Qué tienes tan
importante?
¿Qué?
– Vamos Hilda no te preocupes.
– Bueno Maggie es que es un golpe.
– ¿Cuándo te vas a cambiar, a
convertirte en un pan o en un pez?
– Enseñan simbología cristiana en el
Conservatorio,
también simbología islámica, y la
simbología de la Seguridad Pública.
– Círculos rojos, amarillos y verdes.
– Cuando me lo dijeron, agarré las
guías de mi calesita china, y me alejé trotando
pesadamente.
– Los grandes portalones forjados del Conservatorio, cerrados
para tí para siempre.
– Me alejé trotando pesadamente, hacia mi casa. Mi
casa pequeña, pobre.
– Vamos Hilda no te preocupes.
– Sí, todavía estoy intentando entrar
en el
Conservatorio, aunque seguramente tengo menos oportunidades que nunca.
– No quieren mujeres embarazadas en el Conservatorio. –
No se lo dije. Les mentí sobre eso.
– ¿No te preguntaron?
– No, se olvidaron de preguntarme y yo no se lo
conté.
– Bueno, pues malamente será por eso por lo que...
– Noté que lo sabían.
– El Conservatorio es hostil al nuevo espíritu,
allí el nuevo espíritu no se aprecia.
– Bueno Maggie de todos modos es un golpe. Tenía
que volver a mi casa.
– Donde aunque recibes a los artistas e intelectuales
más
destacados de tu tiempo te vas desesperando y deprimiendo
progresivamente.
– Sí era un desastre como abogante.
– ¿Como amante?
– Eso también, de espanto. Dijo que no me
podía
hacer entrar en el Conservatorio por mi falta de importancia.
– ¿Había gastos de matrícula?
– Siempre hay gastos de matrícula. Libras y libras.
– Estaba yo en la terraza trasera del Conservatorio y
estudiaba
las losas enrojecidas con la sangre vital de generaciones de
estudiantes del Conservatorio. Allí de pie me dije: Hilda
jamás será admitida al Conservatorio.
– Leí la Circular del Conservatorio y mi nombre no
estaba entre los de la lista.
– Bueno, supongo que fue en parte tu adherencia al nuevo
espíritu lo que influyó en contra tuya.
– Nunca abjuraré del nuevo espíritu.
– Y además eres una veterana. Habría
pensado yo que eso inclinaría la balanza a tu favor.
– Bueno Maggie es una decepción. Tengo que
admitirlo francamente.
– Vamos Hilda no llores ni te arranques el pelo
aquí que te pueden ver.
– ¿Están mirando por las ventanas?
– Probablemente estarán mirando por las ventanas.
– Se dice que importan un cocinero los días de
fiesta.
– Tienen modelos desnudos también.
– ¿De verdad, crees? No me sorprende.
– A los mejores estudiantes les suben la comida en bandejas.
– ¿De verdad, crees? No me sorprende.
– Ensaladas de cereal y grandes porciones de viandas selectas.
– Ay, duele, duele, duele.
– Pan espolvoreado, y los días de fiesta pastel.
– Tengo tanto talento como ellos, tengo tanto talento como
algunos de ellos.
– Decisiones tomadas por un comité de
espíritus. Dejan caer judías blancas o negras en
un cuenco.
– En tiempos pensé que me iban a admitir. Hubo
cartas alentadoras.
– No tienes madera de Conservatorio me temo. Sólo
la mejor madera es madera de Conservatorio.
– Soy tan buena como algunos de esos que ahora descansan en
blandas camas de Conservatorio.
– El mérito siempre se examina con detalle.
– Podría devolverles la sonrisa a las caras
sonrientes de los rápidos, peligrosos profesores.
– Sí, tenemos modelos desnudos. No, no tenemos
relaciones emocionales con los modelos desnudos.
– Podría trabajar con arcilla o pegar cosas juntas.
– Sí, a veces les pegamos cosas encima a los
modelos
desnudos—ropa, mayormente. Sí, a veces tocamos con
nuestros violines de Conservatorio, violonchelos, trompetas, para los
modelos desnudos, o les cantamos, o les hacemos correcciones
lingüísticas, mientras nuestros hábiles
dedos vuelan
sobre los blocs...
– Supongo que podría rellenar otro impreso de
solicitud, o varios.
– Sí, ahora llevas una tripa bastante notable. Me
acuerdo cuando era plana, plana como un libro.
– Me moriré si no entro en el conservatorio, me
muero.
– Naaa.. no te morirás, eso sólo lo
dices.
– La palmaré del todo si no entro en el
Conservatorio, te lo prometo.
– Las cosas no están tan mal, siempre puedes hacer
otra
cosa, qué sé yo, vamos Hilda sé
razonable.
– Toda mi vida depende de esto.
– Ay Dios me acuerdo cuando estaba plana. Menudo si
rompíamos cosas. Me acuerdo de ir corriendo por esa ciudad,
escondiéndonos en sitios oscuros, era una ciudad estupenda y
qué pena que nos fuimos.
– Ahora hemos crecido, adultas y decentes.
– Bueno, te engañé. Sí
tenemos relaciones emocionales con los modelos desnudos.
– ¿Sí?
– Los amamos, y nos acostamos con ellos continuamente. Antes
del
desayuno, después del desayuno, durante el desayuno.
– ¡Oye, pues eso está muy bien!
– ¡Oye, pues está genial!
– ¡Me gusta!
– ¡No está tan mal!
– Ójala no me lo hubieses contado.
– Venga Hilda no seas tan obsesiva, hay muchas otras cosas
que puedes hacer si quieres.
– Supongo que operan con algún tipo de principio
de
exclusividad. Mantener a algunas personas fuera, mientras dejan entrar
a otras personas.
– Tenemos ahí dentro un indio Coushatta, un
auténtico indio Coushatta de pura sangre.
– ¿Allí dentro?
– Sí. Hace muros colgantes de retazos de tela y
palitos,
muy bonitos, y hace pinturas de arena y toca silbatos de varios tipos,
a veces canturrea, y le da a un tambor, trabaja la plata,
también es tejedor, y traduce cosas del inglés al
Coushatta y del Coushatta al inglés y también es
un
tirador de élite y puede tumbar reses como un bulldog y
coger
siluros con hilos de pescar múltiples y cabalgar sin silla
de
montar y hacer medicina con ingredientes comunes, aspirina mayormente,
y canta y también es actor. Tiene mucho talento.
– Toda mi vida depende de ello.
– Escucha Hilda, quizá puedas ser una Asociada.
Hay un
trato que tenemos según el cual pagas doce
dólares al
año, y eso te convierte en Asociada. Recibes la Circular y
tienes todos los privilegios de una Asociada.
– ¿Que son?
– Recibes la Circular.
– ¿Y eso es todo?
– Bueno, supongo que tienes razón.
– Me voy a sentar aquí sin más no me
voy a ir.
– Tu profunda pena me resulta conmovedora.
– Tendré al niño aquí mismo
en estos escalones.
– Bueno, quizá uno de estos días haya
buenas noticias.
– Me siento como un muerto sentado en una silla.
– Aún eres bonita y atractiva.
– Qué bueno oírlo, me alegro de que lo
pienses.
– Y cálida, eres cálida eres muy
cálida.
– Sí tengo una naturaleza cálida muy
cálida.
– ¿No estabas hace años
también en Peace Corps?
– Sí, y conduje ambulancias allá en
Nicaragua.
– La vida en el Conservatorio es igual de
paradisíaca que como te la imaginas—exactamente
así.
– Supongo que tendré que volver a mi casa sin
más, hacer la limpieza, sacar los papeles y la basura.
– Supongo que ese chaval nacerá uno de estos
días, ¿no?
– Y continuar trabajando en mis Estudios digan lo que digan.
– Eso es admirable creo.
– La cosa es no dejar que te venzan el espíritu.
– Supongo que después de un tiempo
nacerá el chaval, ¿no?
– Supongo. Esos mierdamocos de verdad que me van a dejar
fuera, ¿sabes?
– Tienen mentes inflexibles y rígidas.
– Probablemente porque soy una pobre embarazada,
¿no crees?
– Decías que no se lo habías dicho.
– Pero quizá sean psicólogos muy
penetrantes y lo podían saber con sólo mirarme a
la cara.
– No aún no se nota ¿de cuantos meses
estás?
– Dos y medio, se nota justo cuando me quito la ropa.
– No te quitaste la ropa, ¿verdad?
– No, llevaba sabes lo que llevan los estudiantes, vaqueros y
un poncho. Llevaba una cartera verde.
– Llena a rebosar de Estudios.
– Sí. Me preguntó dónde me
había formado antes y se lo dije.
– Ay chica me acuerdo cuando estaba plana, plana como la
cubierta de algo, un barco, un navío.
– No eres importante me dijeron.
– Ay cariño lo siento tanto por tí.
– Nos separamos entonces, yo andando por la preciosa luz de
Conservatorio hasta el hall, y luego pasando por los grandes portalones
de hierro forjado del Conservatorio.
– Yo era una cara al otro lado del cristal.
– Mi aspecto mientras me alejaba extremadamente digno y
sereno.
– El tiempo todo lo cura.
– No, no lo cura.
– El labio cortado, el labio gordo, el labio hinchado, el
labio partido.
– ¡Jua jua jua jua!
– Bueno Hilda hay otras cosas en la vida.
– Sí Maggie, supongo que sí. Ninguna
que yo quiera.
– La gente que No Es del Conservatorio tiene su vida propia.
La
gente del Conservatorio no es que tenga mucho trato con ellos, pero nos
dicen que tienen su vida propia.
– Supongo que podría inteponer un recurso si se
puede interponer un recurso a alguien. Si hay alguien.
– Sí, es una idea, nos llegan remesas de recursos,
remesas y remesas.
– Puedo esperar toda la noche. Aquí en los
escalones.
– Me sentaré contigo. Te ayudaré a
formular las palabras.
– ¿Están mirando por las ventanas?
– Sí, creo. ¿Qué quieres
decir?
– Quiero decir que toda mi vida depende de eso. Algo
así.
– Va contra las reglas que la gente del Conservatorio ayude a
la gente que no es del Conservatorio, sabes.
– Joder, vaya, pensaba que me ibas a ayudar.
– Vale, te ayudaré. ¿Qué
quieres decir?
– Quiero decir que toda mi vida depende de esto. Algo
así.
– Tenemos modelos desnudos hombres y modelos desnudas
mujeres,
arpas, plantas en macetas gigantes, y cortinajes. Hay
jerarquías, unas personas situadas más alto,
otras
más abajo. Se mezclan unos y otros, en la luz preciosa. Nos
divertimos un montón. Hay montones de mobiliario verde,
sabes,
con pintura. Con pintura verde desgastada. Líneas de dorados
a
un centímetro del borde. Líneas doradas
desgastadas.
– Y probablemente llamitas ornamentales en hornacinas en las
paredes, ¿no?
– Pues sí, tenemos llamitas.
¿Quién es el padre?
– Un tío, Roberto se llama.
– ¿Os lo pasásteis bien?
– El rollo siguió el trayecto habitual. Fiebre,
aburrimiento, atrapada.
– Caliente, a remojo, centrifugado.
– ¿Es todo maravilloso allí, Maggie?
– Tengo que decir que sí. Sí.
Maravilloso.
– ¿Y te sientes genial, estando allí?
¿Te sientes de maravilla?
– Sí, se siente uno muy bien. Con frecuencia hay,
en la bandeja, una rosa.
– Nunca me admitirán al Conservatorio.
– Nunca te admitirán al Conservatorio.
– ¿Qué aspecto tengo?
– Bien. Mal no. Muy bien.
– Nunca entraré. ¿Qué
aspecto tengo?
– Muy bien. Genial. El tiempo lo cura todo, Hilda.
– No, no lo cura.
– El tiempo lo cura todo.
– No, no lo cura. ¿Qué aspecto tengo?
– Discutible.
Ponte las pilas, vente a las Termópilas. Es éste
un tebeo
visual basado como quien dice plano por plano en una
narración
gráfica en viñetas, y que utiliza las texturas,
composición y a veces las modalidades de
transición entre
escenas propias del cómic. El resultado, si se le
añade
un impresionante trabajo de animación digital, es delicioso
para
amantes del cine visualmente impactante, y sólo por eso
conviene
no perdérsela. Ahora, viniendo de donde viene, no es para
gente
que le haga asquillos a la extravagancia, ni para amantes de la
exactitud histórica, ni para quienes quieran finura
ideológica. El género es
épico-patriótico,
heroísmo macho tanático a tutiplén,
así que
quien vaya se prepare para ver nuevas versiones del
patriótico
discurso de San Crispín en Enrique V de
Shakespeare (hay
que ver si da de sí Shakespeare)—"Quien sea hombre
de
verdad, que me siga; vamos a la muerte, pero ganamos la inmortalidad y
el honor". Otra vez la
band of brothers, muriendo para que el futuro hable de
ellos, como en la Troya
de Petersen o en Alejandro Magno de
Oliver Stone.
Bien, pues sí, así está el patio, en
el siglo XXI
como en el XVI como en el V a.c.—al menos si te metes en
según qué películas.
Los iraníes han prohibido esta cinta, aunque tienen sus
dificultades mentales para identificarse con los persas de
antaño, que eran infieles, y además negros,
según
se ve en la película. Tampoco será la
única que
prohiban, vamos. Pero ésta es especialmente ofensiva porque
da
ciertos síntomas de ir preparando la avanzadilla del
próximo ataque a Persia por parte de Bush. Claro que esto es
cuestión de interpretaciones, y puestos a interpretar,
podrían haberse identificado los neopersas con
Leónidas.
Arriba pongo una ilustración de Ahmadineyad resistiendo las
seducciones del Nuevo Orden Mundial: hombre negro quererle aplicar la
ley del embudo, y hablar con lengua de víbora.
Lo bueno y lo malo del género popular hiperhisterizado de
una
producción de Hollywood basada en un comic es que los
mensajes
ideológicos son a la vez primarios y ambiguos;
extremadamente
simplistas y extremadamente reversibles, a la manera en que funcionan
estos retornos súbitos de lo reprimido. Para empezar, nos
las
vemos aquí con una cultura de hipermachos infanticidas, los
espartanos, que educan a sus hijos en la perpetuación de la
violencia. Ah, sí, también son al parecer la
única
esperanza de que la Humanidad alcance el estado de bienestar que le
vaya a permitir iluminarse, y liberarse, y elaborar esta
película. Para terminar de potenciar esa imagen no
está
mal que los ilotas brillen por su ausencia, y que veamos en Esparta una
democracia de hombres libres dispuestos a resistir a las
tiranías orientales.
Hombres, digo. Porque las contradicciones de los buenos siguen
apareciendo. Primero son liberadores de las mujeres—al
emisario
persa le sorprende que se deje intervenir a una mujer en una
conversación de hombres. Luego vemos que en todas partes
cuecen
habas, y en Esparta a calderadas. No sólo brillan por su
ausencia los filósofos, sino que la casta sacerdotal a la
que
siguen los espartanos tiene serios problemas de enfermedades
cutáneas. Leónidas los desprecia, es un ilustrado
progresista, pero son estos asquerosos sacerdotes los que deciden si
hay que hacer la guerra a los persas o no. Y en Esparta a las mujeres
las tratan como basura, estos iluminadores del mundo occidental;
aún gracias que la mujer que más vemos es la
reina, pero
con su dignidad real y todo, la viola con su consentimiento (sic) el
malo de la película, mientras su marido está mostrando
su metal a los persas. "Esto te va a hacer pupa", le dice con
su cara de Willem Dafoe.
La idea era que la dejasen hablar a la reina, aunque sea mujer, ante la
Cámara de Representantes, y al final la dejan, pero con
asquillos (y allí mata a su violador). Estos representantes
son
los Demócratas, que se niegan a enviar más tropas
a la
guerra contra el terror, mientras unos pocos valientes están
defendiendo en un congosto (alegórico de la
penetración
anal) si Occidente ha de caer o pervivir.... Al final, tras
la
muerte de Leónidas, se impone la razón, y por fin
los
griegos luchan contra el Terror Oriental usando todo el poder de sus
armas nucleares, en lugar de quedarse en casa con los niños
y
las mujeres.
Oriente es que da asco. Todo orgías a tiempo completo de
lesbianas deformes, o bien ninjas sin vida sexual concebible; brigadas
sobrantes del ejército clon del General Grievous, orcos de
las
cavernas... gente a la que no se le puede conceder el sufragio.
Está liderado Oriente por Jerjes—un Cleopatro de
catafalco, un guardián de club gay sado/maso, que quiere
hacer
que todo dios se arrodille ante sus calzoncillos dorados y pague peaje
poniendo el culo. Es justo que ya que Leónidas no logra
matarlo,
al menos le arranque algunos de los piercings de más que
lleva,
ensartándoselos con un lanzazo. Lo que supongo
será
también una expresión más indirecta de
deseos
alocados... Es ésta una película muy interesante
para
gays de los de gimnasio, aceite y braguero prieto, pero
únicamente si tienen ciertos problemas de auto-odio. Como
digo,
lesbianas jorobadas, homosexualidad sado-maso, satanismo (del de
choto), la parada de los freaks, todo eso es lo que nos ofrece Oriente.
¿Pero no era Occidente el que traía la decadencia
al
mundo? Yo creía que a los gays en Teherán los
ejecutaban. En fin, que termina Leónidas con
más
flechas clavadas que San Sebastián. Y es que en estas
batallas
de homosociales contra homosexuales, al final ya no sabe uno en
qué equipo juega.
Como digo, los mensajes a este nivel de histerización pop
son
totalmente reversibles; los salvadores del mundo son también
los
suicidas que se vuelan a sí mismos por la fe. El desembarco
de
Jerjes es el desembarco del Imperio, la Tormenta del Desierto que ya no
se sabe si ataca a Oriente o a Occidente. La barba de
Leónidas
se parece más a la de Bin Laden que a la de Bush, eso
también queda bastante claro en la película.
Cuánta mala conciencia hay acumulada, y qué bien
la
exhiben estas películas como quien no quiere la cosa...
300. Dir.
Zack Snyder.
Written by Zack Snyder, Kurt Johnstad and Michael Gordon, based on the
graphic novel by Frank Miller and Lynn Varley. Cast: Gerard Butler,
Lena Headey, Dominic West, David Wenham, Vincent Regan, Michael
Fassbender, Tom Wisdom, Andrew Pleavin, Andrew Tiernan, Rodrigo
Santoro, Giovanni Cimmino, Tyler Max Neitzel, Tim Connolly, Marie-Julie
Rivest. Music by Tyler Bates, Cinematogr. Larry Fong, ed. William Hoy,
prod. des. James D. Bissell, Art dir. Isabelle Guay, Nicolas Lepage,
Jean-Pierre Paquet; set decor. Paul Hotte, costume des. Michael
Wilkinson. USA: Warner Bros. / Hollywood Gang /Atmosphere / Legendary
Pictures / Virtual Studios, 2006.
Aquí hay dos versiones de la canción
central de esta obra cumbre del kitsch, más recomendable
musicalmente en estas interpretaciones originales de la primera
Christine, Sarah Brightman, que en las de la
película de
Joel Schumacher (2004). Además, está
aquí el kitsch aderezado y apuntalado, en esta primera
versión que sigue, con elementos de
sobreactuación grotesca (malamala) por parte del Fantasma,
que le termina de dar el carácter de una pesadilla. Por lo
menos Sarah canta bien. En la segunda versión tenemos al
fantasma de Antonio Banderas, pero no lo hace nada mal. Y
además es que soy un incondicional de la Brightman.
Bien, pues para compensar
tanto kitsch,
vamos a traducir un fragmento del cuento "El amigo del Fantasma de la
Ópera", del sarcástico Donald Barthelme:
... Pero
sé que no es feliz. Su
situación es simple y
terrible. Debe decidir si arriesgarse a vivir en la superficie, o
seguir siempre escondido, en los sótanos de la
Ópera. Sus exploraciones
tentativas,
probatorias, por la ciudad (siempre por la noche) no le han decidido a
adoptar una u otra opción. Además, la ciudad ya
no es la
ciudad que conoció de joven. Ha cambiado su significado. Ante una mesa de
café, en
un lugar donde la luz de las farolas la interrumpe un árbol
grande, estamos sentados silenciosos ante nuestras consumiciones. Todo lo que se pueda
decir ya se ha dicho muchas veces. No tengo
observaciones nuevas que hacer. La decisión a la que se
enfrenta lleva décadas atormentándolo. "Y si
después de todo yo—" Pero no puede
terminar la frase. Los dos sabemos a qué se refiere. Yo estoy fuera de
mí, un
poco enfadado. ¿Cuántas noches he pasado de esta
manera,
atendiendo a sus suspiros? En los primeros
años de
nuestra amistad, proponía yo medidas vigorosas.
¡Una nueva
vida! Los adelantos de la cirugía, le decía,
hacían que fuese posible una existencia normal para
él.
Nuevas técnicas de— "Soy demasiado viejo". Uno nunca es
demasiado viejo, le
decía yo. Todavía tenía muchas
satisfacciones a su
disposición, por no hablar de la posibilidad de ayudar a los
demás. ¡Su música! Un hogar,
quizá
matrimonio e hijos, no estaban descartados. Lo que hacía
falta
era atrevimiento, voluntad de salir de cauces viejos... Ahora, cuando estos
pensamientos nos cruzan la mente, sonríe con
ironía.
Me llega un email de una
colega de la universidad:
Estimados compañeros:
Acabo de conocer la noticia del fallecimiento de Ángela
López, la esposa de
nuestro querido compañero Tim Bozman (...)
Es una muerte antes de
tiempo, y
más dolorosa por tanto. Eran (eran) vecinos de nuestro
barrio,
además. Acompañamos a Tim, es un decir. Luego, a
Ángela.
Unos criminales han matado a un pobre joyero en La Almunia, mientras
atracaban su tienda. Uno más de tantos crímenes
"comunes", sin significación política, y que por
tanto
pasan sin pena ni gloria, y son noticia un
día—noticia
local. Reconozco que es peor el caso cuando el gobierno busca
justificaciones para los criminales, o urde
triquiñuelas para exculpar a la banda.
Por eso los crímenes "políticos" (es decir, los
crímenes normales con resonancia política, tanta
más resonancia cuando los políticos y cargos
públicos prevarican o delinquen para cubrirles las espaldas)
son
más graves que las "tragedias" pasionales con muertas, o que
los
vulgares atracos de los chorizos.
Y sin embargo todos estos crímenes tienen una resonancia y
una
significación política. Alguna visibilidad
política alcanzan últimamente las
víctimas de la
"violencia de género", y bueno será si estas alarmas sociales
sirven de alguna manera para encarar el problema en su
dimensión
política. Pero estas cifras en concreto se recuentan
cuidadosamente, se desgranan en los telediarios, como si fuesen
crímenes "especiales" o víctimas especialmente
dignas de
conmiseración. Son dignas de conmiseración, y de
la
acción de la justicia, pero no sé si tan
especialmente...
Mueren más hombres que mujeres víctima de la
violencia
agresiva—eso sí, de la violencia de otros hombres.
Los
asesinatos de mujeres son una parte importante, y especialmente voceada
y destacada, de la violencia ambiental. Pero hay muchos,
muchísimos otros asesinatos que no se consideran tan dignos
de
estadísticas. Igual porque las víctimas no son
tan
políticamente correctas como una mujer maltratada, sino que
igual son hombres—un joyero, por ejemplo.
Qué vergüenza ajena, ser joyero,
¿verdad? Igual
hasta era de derechas. Los joyeros, todos fachas al fin y al cabo. O
esta otra noticia de hace unos días: muere
un guardia civil
durante un atraco—a otro joyero, por cierto. Como le
sucedió al primo de mi mujer, asesinado por atracadores. Eso
les
pasa por ser guardias. O por tener joyerías. Son profesiones
impresentables; al imaginario colectivo le caen mejor los ladrones y
atracadores—qué majos, qué alternativos
son. Gente
libre. Y si no te molan tanto, en todo caso es de mejor gusto
compadecerse del criminal que de la víctima. Es
señal de
más ecuanimidad, de más refinamiento
ético-intelectual.
Así que vamos a tratarlos bien. Que se degüelle a
un
joyero, o se le rompa la cabeza (como a uno, vecino de nuestro barrio,
hace poco), o se le pegue un tiro, pues oye, mala suerte, peor para
él; él se lo buscó. Ya
actuará la justicia:
en primer lugar, se ocupará de respetar escrupulosamente los
derechos de los detenidos o acusados, si los hay—todos
encorbatados para el juicio, con traje recién comprado y con
su
abogado: "el Sr. Talycual rechaza todas las imputaciones,", "mi Cliente
quiere dejar claro..." Y el otro, con el cráneo roto, o en
la
tumba—agua pasada, al fin y al cabo. Ese que se pudra; a este
del
traje a ver si lo reinsertamos cuanto antes, que la sociedad se hace no
con muertos sino con vivos, cuanto más vivos mejor.
Excelente. Tenemos una justicia garantista. Pero
¿cuándo
se va a ocupar un poquito más de las garantías de
las
víctimas? Endureciendo las penas, por ejemplo. Y la
interpretación de los delitos. Quien entra en una
joyería
armado, ¿acaso es juzgado como un cortacarnes embrutecido,
un
hanniballecter sin cultura? ¿como un asesino de los de "la
bolsa
y la vida", que es de lo que va el tema, —una mala bestia
seriamente inhabilitada para la vida en sociedad? En absoluto,
qué va. Es un "intimidador", es "mi cliente"—es un
mero
estratega, un señor bien peinado, normalmente, para la
ocasión. Es un Presunto Inocente, con el garrote
ensangrentado aún. Malo para tí si te dejas
intimidar,
peor si no te dejas. La "justicia" no te va a dar la razón
ni en
un caso ni en otro.
La justicia cubrirá mínimos, seguramente.
Mínimos.
El muerto, al hoyo. Y la sociedad, una selva—Pero ojo, dentro
de
un orden: no le vayas tú, si eres el joyero atracado, a
descerrajar un tiro a "mi cliente", que hasta ahí
podríamos llegar. Eso sí que es un ejemplo de lo
que no
se debe hacer bajo ningún pretexto. Y espera que no sea el
atracador un inmigrante—que suele ser el caso: el crimen se
convierte a veces en una garantía contra la
expulsión, y
garantía de inserción social.
En fin, que estos crímenes también tienen una
dimensión política. Y más parecida de
lo que
parecería en un principio a la política de
tolerancia con
el
matonismo y la mafia,
política aceptada y esponsorizada por el gobierno y los
fiscales. Me parece que mal camino lleva una sociedad con las
prioridades tan cambiadas, y trastocadas. Y no lleva traza de cambiar,
me temo. Quien quiera seguridad, que se pague una
Protección—a eso nos empuja cada vez
más el nuevo
orden mundial.
Como hoy no lo arreglo, me limitaré a tararear una
variación sobre un tema de Brassens:
Quand je vois un voleur
malchanceux
Poursuivi par un bijoutier
Je lance la patte et, pourquoi le taire,
Le voleur (ouais) se retrouve par terre.
Je ne fais pourtant de tort à personne
En laissant tomber les voleurs de monnaie.
Mais les braves gens n'aiment pas que
L'on suive une autre route qu'eux.
Non, les braves gens n'aiment pas que
L'on suive une autre route qu'eux.
EL FISCAL GENERAL,
CÁNDIDO CONDE PUMPIDO, EL MEJOR ABOGADO DE ETA
El
Foro Ermua
llama a los demócratas a concentrarse hoy jueves, a las
20h.,
ante la Fiscalía General del Estado, en Madrid
Bilbao. 22 de marzo
de 2007. El
Foro Ermua, en relación con la retirada ayer por parte de la
Fiscalía de la acusación contra Arnaldo Otegi por
la
comisión de un delito de enaltecimiento del terrorismo, en
el
juicio que se celebró contra él en la Audiencia
Nacional, manifiesta que:
1º.-
La actuación de la Fiscalía ha supuesto la
ilegítima, inmoral e injusta
absolución, tras la
comisión de un flagrante delito de enaltecimiento del
terrorismo, del portavoz del brazo político de ETA. De esta
manera, la Fiscalía se ha convertido, como en otros muchos
casos
en los últimos tiempos, en el mejor abogado de ETA. La
Fiscalía ha abandonado la petición de condena que
mantenía contra Otegi desde hace varios años,
provocando
el archivo de la causa y la salida a la calle de Otegi libre de cargos,
cuando se encontraba a las puertas de ingresar finalmente en
prisión.
2º.- El
Gobierno de
Rodríguez Zapatero, cuyas instrucciones viene obedeciendo el
Fiscal General, ha vuelto a traicionar la democracia, ha cometido una
burla a la Justicia y un atropello al Estado de Derecho, uno
más. Todo ello en aras de mantener vivo el mal llamado
"proceso
de paz ", cuya trega-trampa anunció ETA hace exactamente un
año.
3º.-
El Portavoz socialista, Diego López Garrido, miente una vez
más cuando dice que es una decisión independiente
y
ajustada a Derecho, basándose en que existían dos
personas absueltas por los mismos hechos. Es radical y absolutamente
falso tanto que la decisión sea independiente y ajustada a
Derecho, como que existan dos personas absueltas por los mismos hechos:
en primer lugar los actos cometidos por Otegi son totalmente diferentes
a los de las otras dos personas. En segundo lugar, una de esas personas
no está absuelta, sino en rebeldía.
Sólo un
ignorante o un canalla que pretende confundir a los ciudadanos puede
decir lo que ha dicho el Portavoz socialista.
4º.-
La decisión de la Fiscalía es una
decisión tomada
exclusivamente por motivos políticos y no
jurídicos y
acredita que el proceso de negociación con ETA
continúa a
espaldas de los españoles y después del asesinato
de dos
personas en el terrible atentado de Barajas y de la muerte de una
tercera víctima por inhalar los humos de un incendio
provocado
por la kale borroka en enero. Las afirmaciones solemnes de
Rodríguez Zapatero se ven sistemáticamente
desmentidas
por los hechos. Fue el actual Ministro de Interior, Señor
Rubalcaba, quien dijo que los españoles nos
merecíamos un
Gobierno que no mintiera.
5º.-
El proceso de búsqueda de acuerdos claudicantes con ETA por
parte del Gobierno y la renuncia a la firme actuación del
Estado
de Derecho en la lucha contra la banda son contrarios a la promesa
electoral del Partido Socialista de mantener vigente el pacto
antiterrorista. Al haber roto los compromisos adquiridos con los
ciudadanos en uno de los asuntos más esenciales de la vida
política el Gobierno ha perdido su legitimidad, y ya no
actúa en absoluto en función de los intereses del
conjunto de los españoles. Su obligación
democrática sería dimitir y convocar elecciones
generales
y dejar que los españoles pudiéramos
pronunciarnos sobre
sus negociaciones con ETA.
6º.-
El Fiscal General Cándido Conde Pumpido y el Fiscal de la
Audiencia Nacional Fernando Burgos (que fue el mismo fiscal que
solicitó la excarcelación de De Juana) han
abandonado la
defensa de la legalidad. Su actuación no sólo es
indigna
y cobarde, sino que puede ser constitutiva de un delito de
prevaricación y otro de omisión del deber de
perseguir
delitos, por lo que el Foro Ermua estudiará la
interposición de la correspondiente querella para exigir las
responsabilidades penales a que hubiera lugar.
En cualquier caso, la
Fiscalía no tendrá ninguna credibilidad mientras
no se
produzca la dimisión del Fiscal General del Estado,
Cándido Conde Pumpido.
7º.-
Para oponerse a tanta traición y defender nuestra libertad,
el
Foro Ermua ya anoche en declaraciones de nuestro Presidente, Mikel
Buesa, hemos convocado a los demócratas, tengan la
ideología que tengan, a concentrarse hoy jueves, a las 20
h.,
frente a la Fiscalía General del Estado, situada en el Paseo
de
la Castellana, en torno a su número 17, cerca de la Plaza de
Colón y junto a la calle Fernando el
Santo. Hacemos
un llamamiento a todos los ciudadanos de convicciones
democráticas para que acudan a las nuevas movilizaciones que
seguirán convocándose y mantengan viva la
rebeldía
cívica contra un Gobierno que está dispuesto a
pasar por
encima de la Ley, de las víctimas del terrorismo y de la
libertad de los ciudadanos para alcanzar acuerdos ignominiosos y
degradantes con una banda terrorista que hace sólo tres
años estaba cerca de ser derrotada.
A question, out of the blue, to all members of the
Narrative List who care to answer:
—Which is the most productive, useful, or innovative concept
in
narrative analysis developed in recent years?—say (but be
flexible) in the 21st century? One that you would like us
narrativists/narratologists/labelless people to turn our attention to,
because it might be an eye-opener, a new paradigm, a... useful idea in
the analysis or understanding of narratives? A new one, mind, not the
standard tools we may be supposed to be teaching to students of
narrative structure.
Answers:
That*s
easy: sideshadowing.
One of the great
mysteries in contemporary literary study is how THE most interesting
single work of *postclassical* narrative theory, Gary Saul Morson*s
NARRATIVE AND FREEDOM (1994), could have passed without any notice
(try looking him up in the ROUTLEDGE ENCYCLOPEDIA or the BLACKWELL
COMPANION). One hindrance, no doubt, was Morson*s tendency to present
his ideas as mere glosses on themes from Bakhtin. They are not.
:David Gorman, Northern
Illinois University (A clarification: "Sideshadowing
pertains to
events that could have happened, but didn't."- DG)
And a question:
Given that
definition, how does sideshadowing differ from the "disnarrated"? - Emma Kafalenos
My answer: I'd say there is some
common ground
between sideshadowing and the disnarrated, but "sideshadowing" is a
concept which is more fully articulated within an overall theory of
temporal perspective (in Narrative and Freedom, or in Michael André
Bernstein's Foregone Conclusions).
It is, more specifically, a deliberate attempt to reconstruct a past
perspective which preserves the openness of the present (a "past
present") and thus avoids, or at least tries to counter, the fallacious
element inherent in hindsight bias. (I quite agree with
David Gorman on the importance of Morson's Narrative
and Freedom. That's
1994, though!)
More
on sideshadowinghere.
There follow a few exchanges on sideshadowing, and by the end of March
I insist—and get some answers which follow my re-question:
An
assessment on "innovative concepts or tools"
Interestingly (or
uninterestingly),
this thread is running out its allotted span, and /nobody/ has pointed
out an interesting, seminal, crucial or original critical concept for
the analysis of narrative developed within the last.... say ten years?
There has only been one candidate for the post: "sideshadowing", an
interesting concept to be sure, but only one, and moreover it is a 1994
concept, deriving from a much earlier Bakhtinian background.
Surely there must be
more to draw our
attention to—certainly there must have been as many books on
the
theory of narrative published in the last ten years as in the previous
twenty-five centuries.
Or, perhaps, are we
working within a
well-established paradigm which is no longer developing any significant
new ideas or methods in recent years? I am sure many people in the list
would appreciate some of these significant novelities being pointed out
to them, perhaps as an exercise in revaluation. Myself, for one!
Jose Angel
García Landa
Hi Jose - for myself
- as i've
replied on a number of threads previously to this list - have found
Hilde Lindemann's 2001 Damaged Identities Narrative Repair a crucial
development in narrative on the concept of counterstories.
While
work has been done previously on the concept of narrative and identity,
developments that critique the kinds of stories that ought to be told
to resist oppressive master narratives pose interesting questions for
analysis. the way in which Hilde Lindemann uses the counterstories
concept is certainly an innovation that i have not seen in structural
or socio-linguistic approaches to narrative analysis. Though she did
begin the development of this concept in a 1997 journal publication in
the first instance it is not full fleshed out until this publication.
It is an interesting question you suggest in terms of the paradigm of
narrative analysis and whether it's an established field because
certainly when one attends narrative sessions or presentation! s there is
not universal
agreement on the kind of narrative analysis presented or discussed, and
there is so much material and people using narrative now that you would
think there'd be many more innovations and concepts from people.
that's my
contribution vikki
Victoria Palmer Research Fellow Faculty of Arts and
Social Science University of
Sunshine Coast
Jose's observation --
"Interestingly (or uninterestingly), this thread is running out its
allotted span, and /nobody/ has pointed out an interesting, seminal,
crucial or original critical concept for the analysis of narrative
developed within the last.... say ten years?" -- is really
interesting to me. I wonder if people on the list feel it is too
charged a question, given that many here are professional
narratologists? Does the question produce the impulse to say, "My
concept is better than yours." Or "Everyone thinks his idea is great,
but I know her idea is best of all, but how can I say it here when he
is waiting to pounce?", and then when that impulse is stifled (this is
a self-aware and smart group after all), there seems to be less to say
more generally? Does the question about "crucial contribution" produce
a disincentive to rank ideas? Is it perhaps even seen as somewhat crass
to do so on a generally friendly list? And is this disinclination more
common in humanities than in sciences? Silences are always hard to read
so perhaps the relative non-response is really about spring break and
no time. Anyway: I am interested and would like to hear more both about
the new crucial concepts and the (relative) silence. Peggy Phelan
For most of us the most interesting and
innovative
concepts are those we have been recently working on, and it is a little
bit embarrassing to promote one's own research. In my case it has been
concepts coming from digital culture, interactivity, virtuality (the
what-could-have-been), and immersion (the last two very worth
exploring in literary narrative), as well as the concept of
transfictionality proposed by Richard StGelais. (A variant is the
remediation of Bolter and Grusin). (Marie-Laure Ryan) Peggy, OK, you've drawn me
out--at least to the point that I can share a few thoughts. 1. The form of the
question--what
is the most useful, productive, or innovative concept?--with its
implicit call for a single answer means that answering it with
confidence and conviction involves making a large claim to knowledge of
the field: "I not only single out this concept but I'm comfortable
proclaiming it to be more innovative than those anyone else on this
list of knowledgeable and thoughtful people might advance."
That's a lot to take on, though I imagine that Jose did not intend the
question to carry that weight. [–no,
of course not! I think no one is supposed to be claiming, just because
they find a given notion is useful or innovative, that their knowledge of the field is
superior to that of anyone else! - J.A.G.L.] 2. Most individual
concepts
function within larger projects so it's hard to separate the
identification of "crucial concept" from the question of "crucial
project," and it seems to me that we are happily in a situation in
which many people are carrying out valuable projects and generating
valuable concepts. David Gorman, Victoria Palmer, and
Marie-Laure
have named a few. 3. I can easily name
several more
concepts I've found valuable, and I'm sure that many others on the list
could as well. But, in doing so, we would shift Jose's
original
question from "what is the?" to "what are some?" and thus lower the
stakes of an answer. At the same time, shifting the question in this
way means that there's no clear place to stop. For example,
among
the many concepts I'd want to list, are both Sue Lanser's specific
distinctions among attached, detached, and equivocal texts because I
think they advance our ability to think about the fiction/nonfiction
distinction and Harry Shaw's meta-analysis of why our terms won't stay
put because I think it inspires a healthy skepticism that can keep us
from mistaking our terms for The Truth. If the range of
candidates for inclusion goes from specific distinctions to
meta-analyses, and, if, as I suggest in #2, there are multiple valuable
concepts in multiple valuable projects, my answer to "what are some?"
can go on for quite a long time. Jim P.S. More details
about Lanser's
distinctions and Shaw's meta-analysis can be found in their essays in
the Blackwell Companion to Narrative Theory (2005).
an interesting and
thought
provoking reflection, thank you, Jim. I was struck by your insight into
how the question posed a singular answer and note that my response
reads as if i see nelson's counterstories and THE most crucial
development in narrative analysis. also, the 'crucial' lends itself, as
people have suggested in discussions, to proposing some scale or at
least need for the concept which is invariably driven by the purpose
for which one engages with it; i guess. but i do hold
overall, as
you are succinctly drawing out, that there are probably many concepts,
perspectives and modes of analysis within narrative that are both
crucial and have developed over recent years - perhaps another reading
of our silence on these is that there are so many that we may not even
know where to begin!
(There is much exchange
on
transmediality and transfictionality; some relevant references go to my
bibliographical page. And then, on April 1...)
Dear
Professor Garcia Landa,
As both Peggy Phelan
and Jim
Phelan have pointed out, there are many of us who wouldn't be doing the
work we are doing if we didn't think it was innovative, creative, and
important.
But I wonder whether,
when you
raised this question to the list, you yourself had one or more concepts
in mind that you thought we might name? Would you tell us which new
directions in narrative theory you are finding interesting and valuable?
With best wishes,
Emma Kafalenos Washington University
in St. Louis
Dear Emma:
Er– well, no; it was just a question. The list had been
somewhat
dormant for some days and I just thought this type of question might
enliven it. And it was a real question, I mean, I am genuinely
interested in knowing what other people working in narrative have found
especially helpful, illuminating, break-through-ing, etc.—in
the
hope that I (and we) might get to read interesting responses, which we
have, although not many concepts or tools or research areas have been
actually proposed, as most of the exchanges have focused first on
"sideshadowing" and hindsight-bias-related phenomena, and then on
"transfictionality"/"intermediality". I know that I would
learn
much about concepts people find useful etc. by reading their own
papers, and I try to do that as well within my limitations, but I
thought that having people address the subject explicitly would be
helpful; and in a way it is. As to any suggestions of my own, well,
since you ask I suppose I would point generally in the direction of the
"new media ecology" and the way it reshuffles the cards in narrative
theory as in anything else. Come to think of it, the interface between
the phenomena pointed out here, "hindsight bias" and "intermediality",
or "sideshadowing" and "transfictionality" would be fruitful and
challenging.
But you know, "the questioner who sits so sly will never know how to
reply"...
All best wishes and thanks to all members for their answers (and
questions) to this thread.
Jose Angel García Landa
University of Saragossa
http://www.unizar.es/departamentos/filologia_inglesa/garciala
Poco da de sí el día, un
día cualquiera de
cosas que no pasarán al futuro "por su naturaleza
evanescente".
¿Cómo que no? Mira si pasan cosas, suponiendo que
el blog
"sea el futuro, y no el presente".
- El transporte de nenes de rigor, de acá-acullá.
Hoy hasta transporto al de la vecina.
- Clase de comentario de textos. Comentamos un poema protofeminista, "The
Emulation", y me llega un estudiante indio. Creo que indio.
- Café en El Universal, como viene siendo costumbre
últimamente.
- Corrección de trabajos de comentario de texto. Muchos
alumnos
de Filología Inglesa con serios problemas de
gramática
básica, así está el tema.
- Leo en una revista, Generación
XXI,mis propias impresiones sobre el Aragosaurus
y la película sobre la
Reina de Inglaterra. "Álvaro, mira, hablan de
tí en la prensa".
- Compras en una cadena de supermercados que dicen tiene conexiones
financieras con la izquierda abertzale.
- Saco un disco de la biblioteca para pirateármelo, previo
pago
del canon correspondiente (ninguno de los autores pirateados es
español ni recibe dinero de la SGAE).
- Nadie se sale de sus carriles habituales para hablarme, no me salgo
de ningún carril habitual para hablar con nadie.
- Sesión de tutorías, sin ningún
alumno que venga
(lo habitual). No tienen dificultades en sus estudios, aunque no
parecen indicar lo mismo los trabajos que sigo corrigiendo. (Sobre
Carlos I. Carlos II. Shakespeare: "That in black ink my love may still
shine bright").
- Clase de crítica literaria: sobre Oscar Wilde,
Mallarmé, simbolismo, poesía pura... El
periódico,
lo contrario de la poesía para Mallarmé. Sirve
para
envolver pescado, pero no recrea milagrosamente el lenguaje. (Eppur lo
mueve).
- Hago fotos a Pibo y Otitas jugando con sus cartas de
Pokémon:
Latios, Lombre, Rayquaza, Deoxys. Toda una mitología que
discuten acaloradamente. Pibo dibuja un Tiburón Tigre como
el
que vio una vez a un palmo de sus naricillas en el acuario.
- Asisto con Álvaro y su amigo Juan a una conferencia de
orientación para la formación de los estudiantes,
en el
Centro de Exposiciones de Ibercaja. Los chavales procuran no perderse
entre tanto itinerario posible, pero les recuerdo su objetivo: directos
por el bachillerato, a la Universidad, y a acabar de estudiar en
algún máster o doctorado a los veintimuchos
años... se les hace largo.
- Uno de los ponentes era el Vicerrector de Ordenación
Académica, con quien hablaba la semana pasada. Le pregunto
si la
reforma de los estudios va a conllevar una transformación
radical, impulsada desde arriba, de los sistemas de
evaluación.
Y en efecto: se valorará lo que ya hemos oído: el
trabajo
práctico realizado por el estudiante, el trabajo en equipo,
el
esfuerzo, las horas dedicadas... con la intención de acabar
con
el fracaso académico. Ya veremos. "Como en los institutos",
le
digo. (Por cierto, hoy se ha aprobado en el Senado la LOU).
- ¿Leer lo que se dice leer? Leo un poquito (poco) a Arcadi
Espada... a Derrida... a Poe y otros poetas.
- Indignación y hastío al enterarme de las
continuadas
bajezas de la Fiscalía ante los batasunos, retirando sus
acusaciones contra O'Tegui por orden del gobierno. Alfombra roja, e
impunidad, que hay proceso de Zap. El Gobierno desea tener a ETA en las
instituciones (pero no en las penitenciarias). Se creen en Irlanda
todos. Qué asco.
- Apenas da tiempo de darles un besico a los nenes en la cama, y de que
recuerden que existo. Qué angustia da, pero todo parece poco
con
ellos.
- Oigo a Álvaro repasar cuestiones de poética y
retórica para su examen. Le recito un soneto de
Góngora—aunque vendría más
al pelo uno de
Quevedo, aquel de "caduca ya su valentía". (Qué asco, repito).
- Tengo cartas pendientes de escribir, pero estoy incomunicativo. Y
nada queda para la posteridad, ni negra tinta en este caso.
Nuestro único deber
para con la historia es reescribirla (Oscar Wilde, The
Critic as
Artist)
Ayer explicaba yo en clase de
crítica literaria El
crítico como artista, de
Oscar Wilde, una obra que en su tiempo quizá
pareció un
juego o una colección de paradojas ingeniosas, pero que ha
envejecido bien, y ha crecido tiempo en popa. Las paradojas de Wilde,
más allá de entretener a la mente y ejercitar el
ingenio,
son un instrumento de exploración de la verdad, continuando
la
aplicación de la lógica allá por donde
parece
perder su honesto nombre—ya decía W. que nada hay
más inflexiblemente lógico que una paradoja.
Invirtiendo
la idée
reçue,
nos lleva la paradoja más allá de lo que
habíamos
pensado, al lado inesperado de la verdad cuya revelación ha
preparado la gramática misma de nuestro
pensamiento—el
lenguaje, "que es el padre, y no el hijo, del pensamiento". Y
así va desgranando aquí sus paradojas Wilde: que
el arte
no imita a la naturaleza, sino la naturaleza (siempre naturaleza es
humana, más allá de la naturaleza humana) al
arte. Que la
crítica no ha de estar subordinada al arte, sino el arte a
la
crítica. Que el artista no es el auténtico
creador—lo es el crítico. Que el
crítico no ha de
decir lo que dice la obra, sino lo que no dice, o lo que no puede
decir, o lo que quiere decir, o lo que no quiere decir, o lo que
podría querer decir—y ya dice, pues el
crítico la
hace hablar.
Pareció una paradoja. Para paradoja, ésta
relativa a la
apariencia: "Sólo la gente superficial desconfía
de las
apariencias"—es en la superficie donde se manifiesta todo lo
manifestable. A veces Wilde tentaba a la suerte, o buscaba
escudriñarse a sí mismo, o desvelarse, como
cuando habla
aquí de lo que le hace intuir una obra de arte:
"Esta noche te puede
llenar de ese eros ton
adynaton, ese
amour de l'impossible, que
cae como una locura sobre muchos que creen que viven con seguridad y
fuera del alcance del daño, de modo que enferman de repente
con
el veneno del deseo ilimitado, y en la persecución infinita
de
lo que no pueden obtener, desfallecen, se desvanecen o tropiezan y
caen."
¿Cómo no leer aquí una referencia a la
propia tragedia de Wilde? Hindsight
bias,se
dirá… pero es una distorsión
retrospectiva muy
justificada, pues la tragedia de Wilde estaba amañada por
sí mismo, fue una tragedia muy buscada, premeditada o
compulsiva, una especie de regreso de lo que se ha
reprimido... a
la superficie. (Ver De
Profundis— o ver la prefiguración de
su relación con Lord Alfred Douglas en Dorian Gray.
Wilde escribía, luego su vida imitaba su arte…
aunque la
imitación nunca es fiel—ni siquiera la
compulsiva—: nunca es imitación).
"No, Ernesto, no me hables
de la
acción. Es una cosa ciega, dependiente de influencias
externas,
y movida por un impulso de cuya naturaleza no es consciente. Es una
cosa incompleta en su esencia, pues la limitan los accidentes, e ignora
su dirección, al errar siempre por necesidad su objetivo".
Pero la interpretación es acción. El
crítico (casi
un dios soberano e hiperconsciente en Wilde) es un artista, pero por
eso mismo es un pobre hombre. Un pobre hombre de acción. Los
hombres que hacen la historia (nos decía Wilde en The Rise of Historical Criticism)
no saben su lección: la extraerá el historiador.
Lo mismo
le sucede al crítico, en su teorética que es
también una praxis. Ignora el sentido de su
acción, al
igual que el urdidor, que el terrorista, que el artista. Pinta una
crítica, pero desconoce su sentido, como Leonardo
desconocía el de la Gioconda. Ha de venir otro
crítico
detras a ver el sentido que se esconde detrás de la
composición, o a hacer su propia obra de arte con estos
materiales intelectuales (ésta es la intuición, y
la
ceguera, de Paul de Man en Blindness
and Insight).
Hay una analogía o parentesco profundo, en el pensamiento
de Wilde, entre estas obras de arte que marran su auténtica
vocación, y esos deseos alocados que resultan ser una
maldición si los dioses nos los conceden. Pero pierdo, sin duda, el hilo. Yo iba a
explicar (con las limitaciones de mi blindness
and insight)
una frase oscura, o luminosa, de El
crítico como artista.
Reza así. Está Wilde explicando cómo
el
crítico no debe someterse a la obra, y decirnos el mensaje
predeterminado o contenido por la obra, sino hacerla más
compleja, más difícil, más profunda.
Podría
decirse que a la vez que lo explica, lo hace, a cuenta del mito de
Edipo:
"El crítico
ciertamente
será un intérprete, pero no tratará al
Arte como a
una Esfinge que plantea acertijos, cuyo secreto superficial puede ser
adivinado y revelado por uno cuyos pies están heridos y que
no
conoce su nombre. Más bien, contemplará el Arte
como una
diosa cuyo misterio debe él intensificar, y cuya majestad es
privilegio de él hacerla aparecer más maravillosa
a los
ojos de los hombres."
Esto lo explica (a medias) la Norton
Anthology of Theory and Criticism con esta nota de los
editores:
"Los padres de Edipo
(literalmente,
'pie inflamado') abandonaron a su hijo recién nacido, con
los
pies perforados y atados juntos, en una montaña, para que
muriese. Creció, para resolver el enigma de la esfinge y
cumplir la profecía que ellos habían
esperado
contrarrestar al hacerlo morir (la profecía de que
mataría a su padre). Su historia se cuenta en la Ilíada y
en muchos dramas griegos, en especial en Edipo Rey de
Sófocles(c.
430 antes de la era cristiana)."
Para más claridad, recordemos que el enigma de la esfinge
era
una pregunta que ésta hacía a los viandantes
camino de
Tebas, antes de devorarlos cuando fallaban en su respuesta:
"¿Cuál es el animal que camina a cuatro patas por
la
mañana, a dos patas a mediodía, y a tres patas a
la
caída de la tarde?" La respuesta del ufano Edipo fue "El
hombre". La esfinge quizá lo engañó
haciéndole creer que acertaba. Y acertar, acertaba, en
cierto
modo. (Aquí
hay otra versión de esa respuesta).
El caso es que Edipo, triunfante de la Esfinge,
reinó en
Tebas, y así cumplió su funesto destino: tras
haber
matado a su padre, sin saberlo, pues no se había criado con
él, se casó con su madre, la reina viuda de
Tebas,
Yocasta (Yocasta—"eso creía ella"). Y luego,
investigando por las
razones de la peste que enviada por los dioses asolaba la ciudad,
investigando el asesinato del rey... descubrió Edipo que
él
mismo era el asesino, y el ofensor, y se descubrió a
sí mismo.
Wilde, Wilde, también se investigaba a sí
mismo—sabiendo lo que iba a encontrar, eso sí. Le
interesa
el ejemplo de Edipo como modelo de la interpretación que
cumple
su objetivo local y limitado, pero que ignora sus implicaciones
más profundas. La manera en que Wilde nombra a Edipo apunta
al
modo específico en el que éste es ciego a
sí mismo
y a las implicaciones de su respuesta, que sólo salen a la
luz
(si salen) en la interpretación de Wilde. Veamos: Edipo
dice,
"El hombre", y se queda tan satisfecho al ver el desconcierto
(¿es real? ¿es fingido?) de la Esfinge. Edipo
dice "El
hombre" en tercera persona, "el hombre" es un "él"; la
respuesta
no va con Edipo, o en todo caso sólo va con él en
tanto
que es hombre. Pero la respuesta más precisa al enigma de la
esfinge no es "el hombre", sino "yo"… una primera persona,
no
una tercera persona. Porque Edipo ha andado a cuatro patas en su
infancia, pero no sólo por ser pequeño, sino
porque
tenía los pies heridos (algo que ignora en su respuesta,
como
señala Wilde). Edipo anda ahora a dos piernas, en la cumbre
de
la vida, el rey del mambo, pero pronto andará a tres
piernas,
con un bastón... aunque no tendrá que esperar a
hacerse
viejo para tener que depender del báculo de su vejez, pues
en
horas veinticuatro pasa de ser un rey a ser un mendigo ciego. Eso
tampoco lo sabe Edipo (quizá sí lo sepa la
Esfinge, esa
esfinge). Edipo no conoce su propio nombre, no piensa en su
significado, no se conoce a sí mismo—parricida
incestuoso—, no
conoce ni siquiera el mito de Edipo, ni el complejo de Edipo. Vive tan
feliz, y aún se atreve a ir por allí
interpretando
enigmas.
En fin, que Wilde, como un Lacan avant
the letter,
nos avisa sobre ciertos peligros de la interpretación. En su
comentario sobre Poe, Lacan nos mostraba a los hermeneutas
compitiendo en cuanto al topsight
sobre la situación; un sujeto ve lo que otro sujeto no ve, y
actúa en consecuencia, pero a la vez que lo hace se coloca a
sí mismo en la posición de no ver...
y
ofrece su flanco (digamos) al ataque y a la visión superior
de
un tercer intérprete—que a su vez se las
dará de
listo y tampoco verá que va a repetir la misma maniobra y el
mismo error....
"¿Y
qué es lo que no ve?
Precisamente la situación simbólica que
él
había sido tan capaz de ver, y en la cual ahora es visto
él mismo, viéndose a sí mismo no
siendo
visto"—dice Lacan. No siendo visto B por A, claro, pero
siendo
visto por C, a quien no ve."
Es la hermenéutica intersubjetiva del avestruz, para Lacan (autruicherie,
dice):
"Para captar en su unidad
el complejo
intersubjetivo así descrito, gustosamente
buscaríamos un
modelo en la técnica legendariamente atribuida al avestruz
que
se intenta guarecer del peligro (...) dividida como está
aquí entre tres asociados: el segundo creyéndose
invisible porque el primero tiene la cabeza clavada en el suelo, y
así deja mientras que el tercero le desplume el trasero
tranquilamente"
El crítico, el intérprete, es el rey del mambo en
su
juego, y nos desvela una verdad, aletheia, pero siempre hay
más
letheia por desvelar de la que creemos, una interpretación
que va
más allá de la nuestra. Y de te
fabula, a
veces la lección que explicamos sobre otro, sobre "el
hombre",
se nos aplica con especial relevancia. Wilde aquí
también
estaba preparando por anticipado, quizá, su propia escena
trágica, y su autocegamiento—también
hablando de
sí mismo, sin saber o sabiendo sólo a medias que
lo hace,
mientras contempla con ironía a Edipo por no haber sabido
reconocerse en su propia interpretación. Parece Wilde, de
hecho,
proponer un modelo de la interpretación según el
cual
nuestras interpretaciones son una ilusión de
comprensión,
y de hecho una broma cruel, que nos expone a sentidos profundos que ni
captamos ni podemos captar, sentidos que se leen en nuestras palabras
sólo desde lejos, cuando otro nos las oye pronunciar, y son
sentidos de nuestras palabras que compromenten nuestra identidad hasta
la médula, y nos hacen aparecer como ciegos que
creían
que veían.
En este pasaje de la Esfinge, como en otros pasajes, Wilde hace un
strip-tease del deseo y la interpretación,
señalando hacia
revelaciones personales, a sí mismo aplicables, que ocultan
sus
palabras, u oscuramente dejan intuir. No en vano vuelve a ser la
Esfinge la figura elegida como
oráculo—oráculo
mudo, pues nada aclara, sólo interroga—como ya lo
era en
su poema The Sphinx. Allí
era Wilde el que interrogaba a la esfinge sobre sus amantes, los de
ella, y quizá también los de él, y se
echaba
atrás ante el sentido erótico que revelaban y
perseguían y ocultaban sus palabras:
Get
hence, you loathsome
mystery! Hideous animal, get hence! You wake in me each
bestial sense, you make me what I would not be.
You make my creed a
barren sham, you wake foul dreams of sensual
life, And Atys with his
blood-stained knife were better than the thing I
am.
False Sphinx! False
Sphinx! By reedy Styx old Charon, leaning on
his oar, Waits for my coin. Go
thou before, and leave me to my crucifix,
Whose pallid burden,
sick with pain, watches the world with wearied
eyes, And weeps for every soul
that dies, and weeps for every soul in vain.
Como se ve, la tendencia de Wilde a la
autodramatización—aún más, a
la
dramatización de un comportamiento compulsivo
premeditado—venía de lejos, desde esta obra de
juventud al
menos. Aquí aparece Cristo como el analista
último,
espectador de los engaños y autoengaños
humanos–y
es la posición de Cristo la que Wilde se propone como modelo
también en De
Profundis, la
obra en la que recoge los restos del naufragio anunciado, cuando ya va
errando por los caminos como Edipo o como Melmoth el vagabundo. Una
historia esta ya escrita de antemano, pues, y reescrita por la vida,
con las diferencias de rigor y los fracasos
inherentes a todo plan, aun al más perfecto.
Buscando en el espejito, espejito mágico de la
pantalla, descubro que me enlazan (la bibliografía, claro)
en BibSonomy,
un sitio folksonómico de la Universidad de Kassel, para
compartir en red publicaciones, enlaces literarios y listas de
favoritos etiquetados: algo así como los bookmarks o
favoritos
de tu ordenador, pero en red, para poder acceder a ellos desde
cualquier sitio. Tiene rsseses, y tagclouds, y todo eso tan
fashion. Pero mis propios favoritos están en mi
bibliografía, ordenados por temas. Eso, los compartibles en
red.
Los incompartibles, enredados en algún rincón del
alma,
si es que ésta se encuentra en algún
rincón.
Es una suerte que en el día del padre te toque
tanto dar
como recibir felicitaciones. Además a mí
(y a uno de
los abuelos, José) nos caen por partida doble las
felicitaciones, al ser tocayos de nuestro sufrido patrono.
Ahora que se me ocurre, pocas veces se celebra a San José
como padre de Judas, pero debió serlo, si
las Escrituras no nos engañan. También
de Santiago, Simón, y otro pequeño
José. Al menos
otro padre no se les atribuye, que yo sepa. De Jesús fue
padre
putativo (de ahí lo de "pepe", dicen), una broma un poco
chusquilla—a costa de la Virgen me parece que es, entre
líneas.
Pero vete a saber.Los
padres enseñan lo cierto y lo no-cierto, y ningún
padre
jamás enseña a sabiendas lo que no es cierto. En
una nube
de desconocimiento, pues, el padre procede adelante con su
instrucción... Esto viene del "Manual para
hijos" de
Donald Barthelme, una lectura no recomendable para este
día. Prefiero poner la versión
escaneada de una
felicitación improvisada por Otas, que incluye una
orquestación de mi música favorita simultaneada
con
varias explosiones atómicas, y naves espaciales con
instrumentos
perforadores; todo en homenaje al patriarcado, y a mí:
Si nos diésemos cuenta de las responsabilidades no nos
dedicaríamos a ser padres. Felizmente tenemos la mente en
otro
lado.
También me han regalado una lupa. Debe ser para que me fije
más en las cosas pequeñas.
Es ésta una película de
animación
espectacular, e ideal para ver en familia (que es lo que hicimos con
los críos). Va sobre la crisis de fe, la primera
(preparatoria)
cuando los niños descubren que no existe Papá
Noel, la
segunda cuando descubren que no existe el otro señor de
barba
blanca. Al que nunca se menciona aquí, claro. Un
niño
escéptico que ya empieza a dudar de la existencia de
Papá
Noel, viaja hasta el polo en el Polar
Express,
quizá en sueños, para ver su fe y su
ilusión en la
vida reforzada con un encuento (soñado, real) con
Papá
Noel. Como sucede con la flor de Coleridge, descubre al
despertar
el regalo que le había dado Papá Noel en el
sueño,
un cascabel de su trineo. Un cascabel que sólo suena para
aquellos que creen en Papá Noel.
Es excelente y virtuosista la
animación, ya dándonos la versión en
animación digital de los actores reales, ya en complicados
juegos de perspectivas, de reflejos, o de sucedáneos de
videojuegos y parques de atracciones; logran hacer de cada escena un
auténtico espectáculo. Los niños la
están
viendo otra vez, y se meten dentro completamente (al final, cuando
aparece Papá Noel entre una muchedumbre de elfos que impiden
que
el protagonista pueda verlo bien, Oscar también
movía la
cabeza de lado a lado ante la pantalla, a la vez que el
niño,
intentando lograr mejor visibilidad).
La película presenta la Navidad, y por extensión
la
religión, como una ficción necesaria, una manera
de
relacionarse con el sentido de la vida y de participar en la vida de la
comunidad, cuyo sentido no hay que buscarlo literalmente
(aquí
contradice hábilmente su propio mensaje), sino a un nivel
simbólico y emocional. A la vez, es todo un ejercicio
descarado
de nostalgia, que busca asentar las certidumbres (políticas,
religiosas, emocionales) del adulto en las del niño que fue,
y
en las de una sociedad hipotéticamente más sana,
sólida e integrada (representada por la máquina
de vapor
o por el Lightning del niño)—todo ello a la vez
que se
muestra el ejercicio de malabarismo mental que esto supone, un poco
como levantarse a uno mismo del suelo tirando de los cordones de los
zapatos.
La frase de la película, del revisor Tom Hanks: "Los trenes
son
maravillosos. Es importante saber a dónde van, pero los
más importante
es decidirse a subir a ellos".
El espíritu de la navidad es el de la solidaridad entre
generaciones, y el de la conservación de la
tradición que
liga a la sociedad en rituales comunes de participación y de
recuerdo, rituales que tienen una relación especial con la
verdad, y con las certidumbres morales. Tienen un lugar especial porque
se basan en un nexo entre la propia infancia y la de las generaciones
siguientes. En este sentido, es ésta una excelente
película sobre la
navidad, esa ficción de solidaridad universal tan
conveniente.
Una película
también sobre cómo en materia de
religión las
cosas ni son, ni dejan de ser, en un sentido simplista; podemos a la
vez creer y descreer de Papá Noel, o de Dios, y sin embargo
su
potencia como símbolo cultural se perpetúa, y la
suspensión de la incredulidad o doublethink
que
fomenta la sociedad ante estos
mitos adquiere formas complejas—como por ejemplo esta
película, que reflexiona sobre cómo
América
necesita a Dios—sin atreverse a mencionar siquiera este tema
de
modo explícito hasta su última palabra, y aun
allí
por exclusión: el cascabel que le regaló
Papá
Noel sigue sonando para el protagonista ya mayor, como lo hace "para
aquellos que realmente creen".
Polar Express.
Dir. Robert Zemeckis. Cast: Tom Hanks, Leslie Harter, Eddie Deezen,
Nona M. Gaye, Peter Scolari, Brendan King. USA: Warner Bros., 2004.
Oía esta mañana por la radio una
entrevista con Juan Manuel de Prada a cuenta de su última
novela, El
séptimo velo, que
al parecer versa sobre el colaboracionismo y la ceguera interesada,
durante la Segunda Guerra Mundial. Decía el autor que
escribe
sobre estas cosas por vocación, por necesidad, guiado por un
sentido casi religioso del arte. En suma: que escribe hacia donde lo
lleva la necesidad de saber, o la sabiduría que ya ha
alcanzado.
Y, preguntado por si esa sabiduría da felicidad, responde
que
no, que la mayor consciencia de saber cómo son las cosas, y
las
personas, no produce felicidad (ni optimismo para con el curso del
mundo). Pero que queda la satisfacción de, habiendo pasado
por
esa educación de la experiencia, no vivir
engañado, o
atontado.
Es un poquito la conclusión a que llega la novela suya que
me estoy leyendo, La
Tempestad,
ambientada en una Venecia decaída, empapada de agua sucia y
corrompida en sus palazzos y tapices: un paisaje del
espíritu,
sin duda. Sin resistir la tentación de saber si el final iba
a
confirmar el principio, he mirado haciendo trampa, y ahí
está:
Otros rostros se alejan y
precipitan en
la común argamasa del olvido, pero no el de Chiara. A veces,
mientras me lavo y me enfrente conmigo mismo ante el espejo del lavabo,
me pregunto qué sería de mí si me
faltase ese
consuelo y esa condena. Como aún no estoy despejado del todo
y
las legañas y el abotargamiento embrutecen mi
expresión,
encuento en seguida la respuesta: sería un animal que no se
comprende a sí mismo, atrapado entre un presente mostrenco y
un
futuro que no existe. Así, por lo menos, tengo un pasado, y
lo
rememoro, y lo habito.
Así llega a ser quien es el personaje que,
retrospectivamente,
nos narra la historia desde la primera página. En muchas de
estas novelas de la experiencia o el desengaño, existe una
convención mediante la cual el yo personaje y el yo narrador
(dos yoes diferentes al principio) llegan a coincidir, si no
temporalmente, sí al menos temperamentalmente al final de la
narración. Se complementa este movimiento con otro
complementario, y compensatorio, que lleva al narrador a enmascararse
parcialmente al principio bajo la piel de su personaje, y aparecer
más inocente, menos sabio o desengañado de lo que
en
efecto llegará a ser, de modo que también la voz
que nos
cuenta la historia es más inocente al principio que al
final, o
al menos ha de fingir esa inocencia y no desvelar toda su experiencia
inmediatamente, de la misma manera que respeta los secretos de la
historia en su desarrollo.
Pero, sea como sea, a pesar de estas convenciones atenuantes que
posibilitan la narración, en el principio de ésta
ya
está contenido su final. Todo en la organización
de un
relato responde a la lógica narrativa: una lógica
en gran
medida retrospectiva, organizada desde el final una vez éste
ha
sido alcanzado e ilumina, o crea retroactivamente, los pasos que han
llevado hasta él. La narración entera
está
organizada por la distorsión retrospectiva, y lo que nos
parecía un principio era ya en realidad, una vez lo
releemos, un
final.
En una escena de la novela, el narrador Ballesteros (que ha hecho una
tesis sobre La Tempestad
de Giorgione) justifica su interpretación de ese cuadro que
da
título al libro. Para él, puede leerse como la
historia
del nacimiento de Eneas, hijo ilegítimo de la diosa Venus y
el
mortal Anquises; éste fue castigado, y quedó cojo
por
culpa de Zeus, cuyo rayo quizá se vea en el cielo tormentoso
del
cuadro. El catedrático Gabetti, interlocutor de Ballesteros,
no
encuentra satisfactoria esa interpretación:
—De satisfactoria
nada —empezó—. En primer lugar, atenta
contra la
lógica narrativa, quiero decir, contra la secuencia natural
de
los acontecimientos: ¿cómo se justifica que
Anquises ya
se apoye en el báculo, cuando el castigo de Zeus
todavía
no lo ha alcanzado? El rayo aún está suspendido
en el
aire.
—Pero es que hay una cosa que se llama
síntesis iconográfica
—protesté, y mi
protesta sonó como un clamor en el museo
desierto—.
Estamos cansados de ver, pongo por caso, cuadros que representan a Eva
extendiendo una mano para recoger del árbol la ciencia del
fruto
prohibido; todavía no ha consumado su pecado, y sin embargo
con
su otra mano trata de ocultar su desnudez; así se
reúnen
en una sola expresión la caída en la
tentación y
la primera consecuencia de esa caída, la vergüenza
que le
causa la exhibición de su cuerpo (... )
Pero el catedrático exige entonces que la
interpretación
explique todos los elementos, por ejemplo las columnas rotas del cuadro:
—Hombre, no me fastidie. Las columnas rotas representan el
amor arruinado entre Afrodita y Anquises.
Chiara intervino, decididamente decantada por
mí:
—O también
podrían ser un augurio de la destrucción de Troya.
—También, por qué
no
—asentí—. Eso corroboraría la
existencia de
una síntesis iconográfica: ya no
serían dos, sino
tres, los momentos compendiados en un solo cuadro.
La "síntesis iconográfica" a que alude
Ballesteros es
frecuente en los cuadros de temática narrativa, que
condensan en
sí mismos diversos momentos de una historia conocida, o
alusiones veladas a esos episodios. Un cuadro, icono no
secuencial—espacial, y no temporal—puede
así sin
embargo asimilar la temporalidad contenida en una historia. De hecho
esa temporalidad ya está contenida en la elección
del
momento clave o característico para su
representación,
aun si no se detecta síntesis iconográfica.
Podemos decir
que el cuadro mismo es la síntesis iconográfica
de la
historia, si es narrativo. La ruptura de marco que supone la
síntesis iconográfica no lleva sino un paso
más
allá esa irrupción del pasado en el presente que
supone
la mera existencia de una imagen, o de una narración.
La narración escrita o cinematográfica, aun
siendo un
icono secuencial, que imita al transcurrir el transcurso de la historia
que narra, también realiza esos ejercicios de
síntesis
iconográfica, y contiene su final en su principio, y su
principio en su final, y de hecho está toda impregnada de la
razón que lleva a contar, y a volver al pasado para explicar
el
presente. Sin la narración y sus plegamientos temporales,
seríamos ese animal que menciona de Prada, "un animal que no
se
comprende a sí mismo, atrapado entre un presente
mostrenco y un futuro que no existe. Así, por lo menos,
tengo un
pasado, y lo rememoro, y lo habito."
Nos pasan por la lista de AEDEAN esta
invitación de reclutamiento:
Subject:
Convocatoria para profesores de Inglés
Date: Fri, 16 Mar 2007 14:01:10
+0100
From: Marjorie Eljach
<Meljach@etseurope.org>
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hará de forma mensual por cada sesión
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Reciba un cordial saludo,
GABRIELA ALLMI
DIRECTORA DE ETS EUROPE
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C/Colombia 63 6ª Madrid 28016
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Marjorie Eljach
Academic Relations Manager
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Meljach@etseurope.org <mailto:Meljach@etseurope.org>
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Muchos colegas se buscan pluriempleillos de este tipo, y es que nuestro
sueldo no nos tiene satisfechos. Yo de momento no me apunto nada;
será que el cinturón aprieta pero no ahoga.
Además, si la profesión que tengo es una de las
mejores
del mundo, también tiene sus inconvenientes (como se
verá
leyendo mi blog) y uno es la vigilancia de exámenes. No es
que
tenga nada terrible la actividad, pero no me gusta, sencillamente, y la
evito todo lo que puedo.
En cuanto al inglés estandarizado y acreditado por controles
de
calidad internacional, iremos a más, sin duda. Nada
más
lógico que la globalización del idioma de la
globalización. Nuestros titulillos locales de
España ya
ví que no valían en América para
acreditar tu
conocimiento de inglés ni con un título superior.
Allí querían el TOEFL. Y cada vez lo
querrán
más. Y cada vez nadie querrá menos nuestros
títulos, a menos que estén un poquito
más
estandarizados a la europea. El futuro, ya lo vio Macdonald's,
pertenece a la estandarización. Un buen bocado de
él al
menos—un Big Mac. Alimentos éstos que pasan todos
los
controles de calidad; hasta fecha de caducidad tiene el TOEFL:
"consumir preferentemente antes de..." Así,
además, te lo
pueden vender dos veces, que es mejor que una.
Esta mañana me decía una amiga que
está
totalmente en contra de la ley de Igualdad Efectiva de
Género,
que creo que se llama, y que acaba de ser aprobada por el Congreso. Yo
tengo la mente dividida con esto de las cuotas, pero ella lo
veía como completamente inconstitucional desde el principio:
es
"discriminación por razón de sexo"—y
supongo que si
se entiende así, de hecho debería ser
inconstitucional
hasta la discriminación positiva (que siempre es
discriminación negativa para quien no tiene el rasgo
positivo,
claro).
Pero "inconstitucional" quiere decir dos cosas muy distintas, le
decía yo: (1) "que a tí esa ley te parezca
inconstitucional". Esta no va a misa. Otra, (2) la que sí va
a
misa: "que el Tribunal Constitucional haya dictaminado que esa ley es
inconstitucional". Hay cosas que son inconstitucionales en los dos
sentidos, otras sólo en el primero, otras sólo en
el
segundo.
A lo que voy es que hay leyes del actual gobierno, por ejemplo
ésta, o la del matrimonio gay, o la de la transexualidad, o
el
asunto de la Educación para la Ciudadanía en la
LOE, que
parecen inconstitucionales a mucha gente, y de hecho se opone a ellas
el primer partido de la oposición. Ahora bien,
¿se
recurren ante el tribunal constitucional? ¿Prosperan esos
recursos? Eso ya es más dudoso.
Me llama especialmente la atención que, siendo que
organizaciones como la Iglesia, o el PP, se hayan opuesto tan
frontalmente al asunto del matrimonio gay, no está en las
noticias que nadie haya presentado un recurso contra esa ley. Es
curioso que frente a tantos gritos airados no haya una
actuación
jurídica efectiva, o al menos no llegue a las noticias y no
sea
objeto de debate. De hecho, a esta otra ley de las cuotas femeninas ni
siquiera ha votado en contra el PP (se ha
abstenido)—cuánto menos presentar un recurso de
inconstitucionalidad.
Otra cosa sería que prosperase, claro. Porque ya hemos visto
que
cosas claramente inconstitucionales (en el sentido 1) resultan ser
plenamente constitucionales (en el sentido 2). Hace poco
leía yo
en El País
que
según un eminente jurista "casi todo" cabía en
una
lectura adecuada de la constitución. Y en una inadecuada,
añadiría yo, cabe todo, sin
casi.
¿Alguien sabe, por cierto, qué
aplicación efectiva
va a tener esta ley en la Administración? ¿Se
convocarán plazas de funcionario "para mujer", o
será la
constitución física del opositor un criterio
eliminatorio, si el órgano en cuestión, o el
cuerpo en
cuestión (me refiero al organismo administrativo, o al
cuerpo de
catedráticos, etc.) ya cuenta con un exceso de varones, o de
mujeres?
Tenemos unos chavales que hacen un uso bastante abundante
de la
biblioteca pública (en concreto de la Biblioteca de
Aragón). Lo que me ha sorprendido es que el
pequeñajo de
Oscar comparta además las ideas de la Sociedad General de
Autores sobre el pago de canon en la biblioteca
pública—esto me decía esta
mañana:
- En la biblioteca son unos ladrones. Porque un señor
escribe un
libro, y en la biblioteca se lo dejan leer a todo el mundo.
Muchos opinan de modo diferente, ver aquí.
Pero parece ser que el canon sigue adelante. Ya veremos si nos libramos
del más tremebundo con el que nos amenazan. O de este otro,
que
aún sería peor:
Se nos acaba de ir Alvaro a Biescas, a ver a la familia y
a que
su abuelo le dé unas lecciones de esquí. Es la
primera
vez que hace un viaje solo. Lo acabo de dejar en el autobús,
y
lo recogerán sus tíos en
Sabiñánigo. Le
hacía bastante ilusión salir, y la verdad es que
ya va
siendo hora de que espabile un poco, que es demasiado casero. En estos
momentos andará por Monrepós.
Por séptimo
año
consecutivo, y como seguramente recuerda, el diario EL MUNDO
está elaborando el SUPLEMENTO ESPECIAL '50 CARRERAS' (cuya
publicación está prevista para el 9 de mayo) Nos
ponemos
por ello de nuevo en contacto con usted, como integrante del colectivo
de profesores, para conocer su opinión acerca de la
Universidad
en nuestro país.
Le rogamos que nos
conteste estas
preguntas sobre su titulación, a ser posible antes
del 30
de marzo. En total, se realizará esta misma consulta a
más de 2.000 profesores de toda España. Conocemos
el
importantísimo papel que desempeñan los docentes
dentro
de la institución universitaria y su opinión
sobre ella
resulta imprescindible.
Todas y cada una de las
respuestas a
las preguntas que a continuación le detallamos se
tratarán de forma confidencial, salvo que indique lo
contrario.
Para cualquier duda o
aclaración al respecto, puede ponerse en contacto con
nosotros,
bien a través de los teléfonos: 91 585 63 11; y
preguntar
por Cristina Torrico, o bien a través de este e-mail:
cristina.torrico@elmundo.es
Agradeciéndole
de antemano su colaboración, reciba un cordial saludo.
Atentamente, Cristina Torrico. Equipo de Especiales EL
MUNDO
Titulación en
la que imparte clases: Filología Inglesa
Universidad a la que
pertenece: Universidad de Zaragoza
1.-
¿Podría
señalar, por orden y a su entender, cuáles son
las cinco
universidades donde mejor se imparte la titulación de la que
usted es profesor, excluyendo la suya? Le agradeceríamos nos
indicara el porqué de sus respuestas y un rasgo destacado de
cada centro que mencione.
- Universidad de Salamanca (Tradición filológica
y pensamiento abierto)
- Universidad Complutense (Madrid) (Centralidad, capitalidad, medios,
comunicaciones)
- Universidad de Barcelona (UB) (Internacionalismo cultural, variedad
intelectual)
- Universidad de Murcia (Profesorado activo, con experiencia y
modernidad)
- UNED (Accesibilidad y apertura)
2.- Si tuviera la
posibilidad de elegir el centro universitario donde impartir docencia,
¿cuál escogería?
Universidad de Barcelona
3.- La
investigación es uno de
los factores que determina la calidad de una universidad.
¿Podría comentarnos los puntos de
investigación en
que destaca su facultad o escuela (o su departamento, si así
lo
considera más correcto) y el reconocimiento que
éstos
tienen tanto a nivel nacional como internacional?
El departamento destaca por su investigación en
pragmática lingüística y cultura
postmodernista. La
repercusión nacional e internacional es escasa, aunque
sí
se producen suficientes publicaciones internacionales y hay grupos que
obtienen continuadamente financiación en las convocatorias
oficiales.
4.- ¿Cree
usted que los
alumnos de su titulación concluyen sus estudios superiores
con
la preparación adecuada para responder eficientemente a las
demandas del mercado laboral?
No. Al principio y al final de sus estudios, su conocimiento de la
lengua inglesa (si bien aumenta, por supuesto) es mediocre en cuanto a
lectura, escritura, comprensión y comunicación
hablada.
El conjunto de asignaturas y sistema de evaluación no
está bien orientado hacia el futuro laboral de los alumnos,
sino
más bien hacia los intereses de investigación del
profesorado. El dominio a un alto nivel de la lengua inglesa no forma
parte de las prioridades de evaluación del Departamento,
siendo
que el conocimiento del inglés es el punto de anclaje de la
relevancia laboral de la titulación, y la razón
de su
existencia.
5.- Por
último,
¿qué tres rasgos destacaría de la
Universidad en
la que usted está impartiendo su titulación?
- Es reaccionaria bajo un discurso de corrección
política
- Está instalado el conformismo en sus planteamientos
docentes, de investigación y de gestión
- Es más bien pobre en cuanto a medios
económicos, y se nota.
Muchas gracias por su
colaboración y un saludo muy cordial.
(Bien, pues esa es mi
respuesta. No
sé si bien fundada, pues un punto de vista es
sólo un
punto de vista, y en cuanto a las otras universidades del
país,
a veces juzgamos más por prejuicios que por conocimiento de
causa auténtico. Algunos dirán que
también en el
caso de la mía... pero en fin, así lo veo yo. Hay
que
decir que hace unos cinco años el Departamento hizo una
autoevaluación oficial, con resultados más
favorables.
Comenté esa memoria de autoevaluación en tiempos;
aquí
está mi versión anotada. Para terciar y
sobrecompensar, termino un enlace a una opinión
más favorable).
Me dice el diccionario que un recurso es una "vuelta o
retorno
de una cosa al lugar de donde salió"; y la verdad es que ya
empiezo a tener esa impresión. Desde que mis queridos
colegas me
expulsaron del Doctorado
con malas artes, esto es un tema recurrente. Los razonamientos no han
valido de mucho, así que algunos de los damnificados hemos
recurrido a la vía administrativa. El Rectorado resolvió
a nuestro favor,
ordenando que se anulase la resolución contraria a derecho
que
establecía unos criterios abusivos (para excluirnos); y se
anuló, y nuestro Departamento hubo de corregir esos
criterios
(suprimirlos, vamos). Y se hizo, muy a regañadientes. Pero
el
Departamento (en una jugada que le caracteriza) reincide,
se
hace el bobo, o pone el sello de "Arreglado" en el impreso y devuelve
la misma moto averiada que le mandaban arreglar, pero arreglada con una
mano de pintura. Ahora, tras haber suprimido los criterios abusivos,
nos excluye sin aducir ningún criterio—nos excluye
porque
sí, vamos, sin entrar en por qué. Siguen
participando en
el Doctorado revisado los mismos que podían hacerlo cuando
se
cocinaron unos criterios que eran ilegales pero muy a su gusto: sigue
la misma lista de profesores exactamente. O sea, que los criterios
siguen surtiendo efecto, pero ahora están presupuestos en
lugar
de figurar explícitamente. Y ese es el cambio que se ha
hecho y
la respuesta que se ha dado: lo cual es un mareo
de la perdiz, si no directamente un desacato a la
resolución del Rector.
¿Es aceptable esta actuación? Bueno, pues todos
los responsables echan
balones fuera.
La darán por buena mientras no se vean obligados a hacer lo
contrario. Sólo actuarán por orden del Gabinete
Jurídico. Se vuelve a sentar el viejo principio: todo lo que
en
la Administración se diga es mera palabrería que
no surte
efecto; las razones ni valen ni dejan de valer, simplemente no existen
si no están por escrito. Y en un recurso. Qué
ganas de
hacernos perder el tiempo a todos, empezando por la Universidad.
Así que es lo que hemos hecho: 1) dirigir un escrito al
Director
del Departamento protestando y recordándole sus
obligaciones, 2)
empaquetar una copia del mismo en un escrito al Decano
rogándole
que vele por el cumplimiento de las normas en el postgrado que es
responsabilidad de su centro (al menos nominal, porque control efectivo
no se ejerce ninguno), y 3) volver a fotocopiar todo y anexarlo en un
recurso al Rector, solicitando que se anule esta acción de
maquillaje administrativo, y que se cumpla efectivamente la
resolución original.
Pero, o mucho me equivoco, o volveremos a saber más de este
asunto. Y es que hay posiciones enrocadas, aparte de la
mía—que al menos mi enroque tiene el
mérito de que
me enroco en que se cumpla la normativa, no como nuestro
trío de
catedráticos/coordinadores del postgrado. Que me reprochan
en el
Consejo de Departamento que siempre estoy defendiendo mis derechos.
Pues ójala no tuviese que hacerlo. Pero lamento anunciar que
seguiremos defendiendo nuestros derechos, como si de una
obsesión recurrente se tratase, o de un return of the repressed.
Creo que el debate de las
fotos pornográfico-religiosas de J.A.M. Montoya
subvencionadas por la Junta de Extremadura sale a cuenta de la
fotografía promocional de la película sobre Santa
Teresa (más las próximas elecciones).
Como la película no ha sido mayormente criticada por las
autoridades religiosas, han buscado algo más fuerte aunque
ya
estaba un tanto desfasado. Al parecer, se va a presentar una denuncia
considerando que constituyen esas fotos un delito contra los sentimientos
religiosos, tipificado en el Código Penal. Helo
aquí, extraído de la Ley
del Código Penal:
Artículo 525.
1. Incurrirán
en la pena de
multa de ocho a doce meses los que, para ofender los sentimientos de
los miembros de una confesión religiosa, hagan
públicamente, de palabra, por escrito o mediante cualquier
tipo
de documento, escarnio de sus dogmas, creencias, ritos o ceremonias, o
vejen, también públicamente, a quienes los
profesan o
practican.
2. En las mismas penas
incurrirán los que hagan públicamente escarnio,
de
palabra o por escrito, de quienes no profesan religión o
creencia alguna.
Que haya miembros de confesiones religiosas o ateos que se sientan
ofendidos por las fotos de Montoya, o por otras cuestiones (caricaturas
de Mahoma, por ejemplo), es indudable. Otra cuestión es la
interpretación de intenciones en que se basa el delito,
según la ley. Escarnio
es, según el DRAE, "befa tenaz que se hace con el
propósito de afrentar". Aquí hay mucho margen
para la
interpretación: ¿qué es tenaz? ¿Diez
fotos pornográficas, o diez libros? ¿Ha de ser afrentar
el propósito único, o queda desactivado si hay
otros
propósitos aledaños, o prioritarios al de
afrentar?
¿Vale el envoltorio del arte
como justificante de otro propósito que de oficio no es el
de
afrentar? ¿A qué perito se citará?
¿Es un
libro de filosofía materialista, que desmonte punto por
punto
las creencias y dogmas de la Iglesia Católica, o del Islam,
una befa tenaz? ¿Lo
son las obras de Voltaire? ¿O
este post?
Podría parecer que con tantos imponderables, resulta
imposible condenar a alguien en España por un delito contra los sentimientos
religiosos.
Y, sin embargo, no es así. Pues todo se reduce a una
asignación de propósitos e intenciones. Como
ésta
es, en puridad, imposible de probar con fiabilidad
científica
(vista la inherente ambivalencia de los actos humanos, las complejas
relaciones entre el consciente y el inconsciente, el conflicto de las
interpretaciones, etc.)—precisamente por esa dificultad, se
reduce la cuestión a la simple interpretación.
¿Cuáles son las intenciones de alguien? Las que
se le
atribuyen en el contexto institucional adecuado, basándose
en la
evidencia que considere relevante el intérprete en
cuestión.
En suma, que en España es perfectamente posible, y legal,
condenar a alguien por ofender los sentimientos religiosos del vecino.
Es más, ni siquiera es preciso que el juez encuentre
ofensiva la
acción o befa concreta: basta con que tenga la certidumbre
de
que la expresión en cuestión (por ejemplo, un
retrato de
un demonio cocinando en su olla a un humillado ateo, o diez retratos,
por lo
de la tenacidad) se haya hecho con el propósito
de afrentar. Aunque la opinión general no considere que la
expresión sea ofensiva. Tanto más si hay muchos
que lo
consideran, supongo. Al parecer la ley no exige ni siquiera que se haya
conseguido
ofender los
sentimientos religiosos o ateos del personal: sólo que esa
intención haya animado al sujeto. Así pues, la
blasfemia
no es delito en sí... mientras no haya un juez que
así lo
decida, con una atribución de intenciones. Así
está la ley, y ni socialistas ni materialistas han propuesto
cambiarla, que yo sepa. Estamos en manos de las interpretaciones de
intenciones (ya no de hechos) que hagan los jueces—como para
echarse a temblar, en muchos casos.
Les ruego por la presente que cancelen el envío de los
recibos
periódicos que vienen haciendo a mi cuenta corriente del
Deutsche Bank, pues en las actuales circunstancias mi
situación
económica no me permite seguir haciendo contribuciones a su
organización.
Ruego asimismo cancelen mis datos personales de su fichero.
Les agradezco la gestión durante estos años de
mis donativos con fines de apoyo al desarrollo.
Atentamente,
José Ángel García Landa
(La verdad es que lo
siento mucho por
los leprosos, pero a estas alturas ya no se puede saber si esto les va
a suponer alguna diferencia o no, tras la detención del
presidente de Anesvad y anteriormente la destitución de
otros directivos por
apropiación indebida de fondos. Lástima, pues era yo
socio desde el siglo pasado.
Espero que la organización se depure y siga cumpliendo sus
funciones, pero me temo que será sin mí.
Aún me
quedan Ongs que me envían por cierto cantidades
desproporcionadas de papel y revistas, señal de unos
importantes
gastos administrativos que yo preferiría ver orientados otra
manera. En fin, que las ONGs son, antes que nada, empresas, y puestos
de colocación para occidentales. Aparte de lo que mucho o
poco
consigan hacer en el sur y el oriente, como efecto casi colateral).
(PS: Me llamaban de Telecinco, que han leído esto, a ver si
quería participar en un programa que preparan sobre esto de
Anesvad; pero he dicho que no, gracias. Espero que encuentren
testimonios más interesantes que el mío).
Hoy hemos tenido por fin una reunión con el
Vicerrector
de Estudios de Postgrado. La habíamos solicitado tras la
solución en falso dada por el Departamento al problema del
programa de Doctorado de nuestro departamento, que había
sido
elaborado con criterios contrarios a derecho. ¿Para
excluirnos?
El caso es que nos excluía, con contumacia. Detalles
y antecedentes aquí. Queríamos
saber los recurrentes si el Vicerrectorado iba a cuidar de que se
aplicase la resolución del Rector a nuestro favor, o si iba
a
dar por buena la resolución del Departamento (que
continúa excluyéndonos).
Pues bien, en sustancia, el Vicerrectorado da por hecho que mientras no
se diga lo contrario (es decir, mientras no lo diga el Gabinete
Jurídico) el Departamento ha cumplido con la
resolución
del Rector, y que el problema está zanjado, puesto que la
solución dada por el Departamento no ha sido recurrida y por
tanto es buena a efectos oficiales. Le hemos hecho notar al Vicerrector
que por este procedimiento, el problema podría seguir
rodando
eternamente, pues el Departamento seguiría dando soluciones
fingidas (pantallas de humo administrativas) a las resoluciones que
siguiese recibiendo del Rectorado. Ante esto, el Vicerrector nos ha
manifestado que seguramente esto dejaría de ser problema
suyo en
cuanto terminase su mandato.
También nos ha sugerido que dirigiésemos nuestros
recursos exigiendo el cumplimiento de la ley y de la
resolución
del Rector o bien al Director del Departamento (presente con nosotros
en la reunión) o bien al Decano de la Facultad. Pero el
Director
ya nos ha manifestado muy claramente que siendo que había
criterios dispares en el Departamento, él no iba a tomar
ninguna
postura a menos que se le obligase por instrucciones de la
superioridad. (En la práctica, claro, acepta la
solución
votada por el Departamento, aunque sea un toreo a la
resolución
del Rector). En cuanto al Decano, tras una entrevista con él
nos
manifestó que la Facultad no cuenta entre sus competencias
la
organización de los postgrados, y que en ningún
caso
intervendría en cuestiones de organización
docente,
reclamaciones, etc. (Cosa que ha sorprendido bastante al Vicerrector,
pues ha insistido en que es la Facultad la responsable de la
organización del postgrado).
Total, que ni el Director del Departamento, ni el Decano, ni el
Vicerrector entienden que sea labor suya hacer interpretaciones de
ningún tipo sobre si el postgrado se ajusta a derecho, o
sobre
si la solución dada por el Departamento es aceptable. Como
no
las hicieron antes de la resolución del Rector a nuestro
favor.
Recordemos que la solución en falso propuesta por el
Departamento consiste en suprimir los criterios contrarios a derecho de
la memoria del postgrado, pero seguir aplicándolos
implícitamente, pues siguen excluidos del postgrado los
profesores que estaban antes excluidos por esos criterios contrarios a
derecho—sólo que ahora quedan excluidos por arte
de
birlibirloque, sin criterios que lo justifiquen. Pero, aun considerando
que eso es lamentable, ninguno de los responsables se siente capacitado
o inclinado a intervenir—ni a tener una opinión o
un
criterio al respecto, de hecho. Al parecer, sólo el Gabinete
Jurídico conoce, en esta Universidad, los principios
básicos de la organización docente (por ejemplo,
que hace
falta mayor capacitación académica para impartir
un nivel
de estudios superior, y menor para impartir un nivel de estudios
inferior). Los demás responsables no saben, no contestan, y
se
remiten a lo que se resuelva por vía de recurso.
Balones fuera. Pues bien, plantearemos un nuevo recurso para que se
aplique el recurso anterior—visto que esta Universidad
sólo se mueve a golpe de gabinete jurídico en
cuanto hay
que contradecir a los poderes fácticos. El cascabel
está
sobre la mesa. Pero todo el mundo tiene alguna buena razón
para
no ponerlo. Ahora, eso sí: darle el visto bueno a un
postgrado
con criterios abusivos, denunciados por activa y por pasiva por este
que firma, y corroborados por el Rector luego como
ilegales—ante
eso nadie se echa para atrás, es curioso. Cualquiera
diría que eso mojaría más al
personal—pero
no.
Y el que molesta es el que protesta de que eso suceda, claro, no los
que se apropian de los programas oficiales en beneficio propio y del
grupito. Mientras la Universidad deja hacer—a ver si nos
cansamos
de protestar, con lo trabajoso que es.
Pues saben qué, que igual nos cansamos. Entonces
sí que
será el mundo feliz. Resultado: que sean los directores de
proyectos de investigación quienes organicen la docencia de
los
postgrados, situando sólo a los miembros de sus equipos y
excluyendo a quienes no trabajen para ellos. Porque de eso se trata
este asunto, de dar por bueno o no ese proceder.
¿Es eso lo
que quiere la Universidad? Pues si no lo es, poco se le nota.
Hoy nos vamos con Alvarete a escuchar una
conferencia sobre
los dinosaurios en Aragón, pronunciada por José
Ignacio
Canudo, del grupo
Aragosaurus, descubridores del ídem.
(También tienen un blog: Weblog
Aragosaurus).
Como era de esperar, la ha seguido embebido, y luego he participado yo
en el turno de preguntas; me han aclarado que todas las aves, hasta las
más corredoras, descienden de aves voladoras, y no de
dinosaurios emplumados que jamás despegaron del suelo. Lo
cual
no quita para que en efecto seamos dinosaurívoros cada vez
que
optamos por el pollo. También ha expuesto el conferenciante
que
la extinción súbita fue, en su
opinión, menos
súbita: al meteorito que acabó con los
dinosaurios le
precedió una larga época (corta en
términos
geológicos) de decadencia, extinciones graduales, cambios
ambientales por actividad volcánica, etc. O sea, que te
puedes
extinguir súbitamente sin darte cuenta de lo repentina que
es la
cosa, y eso puede ser por dos razones: por lo rápido, o por
lo
lento.
Con respecto al Aragón prehistórico
(oxímoron
quizá), recomiendo también, para compensar, la
lectura de
un artículo de Marcos José Correa,
"Función y
enseñanza de la historia: Acerca de la identidad colectiva
(reflexiones sobre individuo y sociedad)", en Usos
públicos de la Historia (2002),
volumen coordinado por unos colegas de mi Facultad (Carlos Forcadell,
Carmen Frías, Ignacio Peiró y Pedro
Rújula).
Puede encontrarse el volumen en PDF en la página
de
publicaciones electrónicas de la Institución
Fernando El
Católico—que vale un valer, por otra
parte, esta página.
Entre otras cosas comenta Correa allí sobre esa tendencia
que
tenemos a proyectar las identidades políticas actuales,
retrospectivamente, a los anteriores habitantes del territorio.
¡Aunque sean dinosaurios, digo yo! Aunque en el caso de los
dinosaurios suele haber un elemento de chiste retrospectivo deliberado.
Otros lo hacen más en serio.
me parece que van a salir escaldados esta vez, pues
publicaron
una foto de un señor con una bandera preconstitucional
haciéndola pasar por una foto tomada en la
manifestación
del domingo (todas las fotos que sacaban en la edición
digital
eran de banderas con águila, aunque el texto
decía que se
había evitado su presencia—con la sugerencia
implícita de que era "para engañar", claro).
Bien, pues
el señor nostálgico de otros tiempos les va a
poner una
querella, porque lleva meses enfermo, y la foto era de otra
manifestación. O sea, falsificación directa, ya
no selección
manipuladora.
Todo esto, claro, en la línea potenciada por el gobierno:
una
manifestación de nostálgicos del franquismo, de
fachas,
etc. De gente vieja y fea, incluso. Añadiendo el insulto al
agravio. Si es que, decididamente, no se enteran, o calculan muy mal.
Ven banderas españolas y pierden los papeles, es una cosa
visceral.
Y con el chiste añadido de que ahora hacer manifestaciones
es
"atacar a las instituciones", "deslegitimar la democracia"... dicen los
de las manifestaciones del Prestige y de Irak—a alguna de
estas
fui, seguramente también en compañía
de bastantes
fachas "pieles rojas". Qué memoria más corta, o
más sectaria. En la SER, parecido. Los medios de Polanco
dejan
chiquitos a los manipuladores de la historia de 1984. Eso no les
impide quejarse de la Cope, claro, faltaría plus.
Nos fuimos por la noche al cineclub Cerbuna, donde tantas
películas ví en tiempos, a ver The
Queen,
de Stephen Frears. En versión original, imprescindible en el
caso de una película sobre la familia real inglesa, por los
acentos. Se han comentado sobre todo las actuaciones; no voy a criticar
que le hayan dado el oscar a Mirren, que está bastante real,
pero yo se lo habría dado a James Cromwell, que hace de su
impresentable marido, el Príncipe Felipe de Edimburgo. Me
gustó la mezcla de imágenes de archivo y
televisadas con
las imágenes de ficción (la supuesta realidad);
se
aprecia de manera bastante vívida cómo (en
palabras del
impagable consorte) "la Diana de los medios de comunicación
y la
nuestra no tienen nada que ver una con otra".
La película va, básicamente, sobre la crisis que
supone
la muerte de Diana no por la muerte en sí, sino por el
daño que sufre la imagen de la corona, y cómo la
insensibilidad y las mentes protocolarias de la familia real pierden el
contacto con la realidad pública del país, y
quedan en
triste evidencia. Argumento suplementario: cómo Tony Blair
se
hace con la situación, y no sólo gana
popularidad, con su
respuesta a la altura de las circunstancias, sino que toma la
iniciativa y salva a la familia real de las peores consecuencias que
podría haber traído su encastillamiento, de haber
seguido
sin ofrecer o fingir unas mínimas señales de
sensibilidad.
La película es en realidad un tanto ambigua; supongo que
tiene que seguir un
sendero un tanto difícil y peligroso para ser
creíble,
realista, provocativa e inofensiva, todas cosas necesarias. La
reacción de la reina a la muerte de Diana es desde luego de
una
indiferencia casi cruel. Al final derrama unas lágrimas
estando
sola, pero ni ella ni nosotros sabemos mucho por qué. Hay
declaraciones de dolor; y sin duda dolor en los más
jóvenes. Cuanto más viejos, menos. La familia no
tiene
remedio, desde luego: los nietos son víctimas de un mal
matrimonio y una mala educación, y de un ambiente
estúpido, sometidos a pésimas influencias y a una
hipocresía atmosférica. Empezando por su padre el
príncipe Carlos—que está
aquí más
preocupado por su posición inestable y por la manera en que
esto
vaya a afectar a su futuro como monarca, apocado ante su madre, que lo
desprecia, tirando de hilos para hacer intervenir a Blair sin mojarse
demasiado... patético, really. Aunque el peor es el
príncipe
consorte, llevándose a los nietos de cacería,
totalmente
indiferente a la muerte de Diana como no sea para seguir
maldiciéndola.
Hay un argumento secundario simbólico, la caza del ciervo al
que
quiere matar Felipe de Edimburgo. El ciervo interrumpe el lagrimeo
solitario de la reina, y ésta va a verlo cuando sabe que lo
han
cazado; aparece colgado de los pies y decapitado.
- "¿Lo hirieron?"
- "Sí señora. Un banquero inversionista de
Londres.
Nuestros cazadores tuvieron que seguirlo durante millas para rematarlo".
El ciervo es una alegoría de Diana, puesto allí
supongo
que nadando y guardando la ropa frente a la teoría de la
conspiración, según la cual el accidente de Diana
fue
provocado, murder most royal. A saber lo que dirán de la
muerte de Diana en el
futuro; hoy por hoy, con la conspiración reducida a rumores
tras
la investigación oficial, no queda sino tratar el tema de
modo
puramente simbólico, y que cada cual entienda lo que quiera.
Otra línea argumental, por supuesto, es el pulso entre la
reina
y Blair, o entre Blair y su antimonárquica esposa. Blair
llega
como un renovador, pero enseguida encuentra su misión en
rescatar a la familia real de sí misma cuando la ve cometer
un
suicidio político. Claro que así obtiene
también
una pequeña venganza por haber tenido que hincar la rodilla
ante
la reina para su nombramiento (la película se abre con la
victoria electoral de Blair). Un titular durante la crisis
dirá
que Blair hace arrodillarse ante él a la familia real. Pero
lo
que vemos es más bien una entente cordial: los primeros
ministros laboristas son seducidos por la reina, y por el sistema, y
pronto están más interesados en perpetuarlo que
en
cambiarlo. Al final de la película se reduce la
tensión
entre la reina y Blair, y pasean por los versallescos jardines de
palacio mientras
descubren nuevos intereses comunes y la manera de colaborar para
mantener la tradición con los cambios que requiera: una
solución que la película contempla con
ironía y
aprobación a la vez. The Queen. Dir.
Stephen
Frears. Written by Peter Morgan. Cast: Helen Mirren, Michael Sheen,
James Cromwell, Sylvia Syms, Alex Jennings, Helen Mc Crory, Roger
Allam, Tim McMullan, Douglas Reith, Robin Soans, Lola Peploe, Joyce
Henderson, Pat Laffan, Amanda Hadingue, John McGlynn. Music by
Alexandre Desplat. Cinemat. Affonso Beato. Ed. Lucia Zucchetti. Prod.
des. Alan MacDonald, Art dir. Matthew Broderick, Franck Schwarz. Exec.
prod. François Ivernel, Cameron McC racken, Scott Rudin.
Prod.
Andy Harries, Christine Langan, Tracey Seaward. BIM
/Canal+/Granada/Pathé/Scott Rudin, 2006.
Thriller con fantasmas de Demi Moore, que encarna a la
escritora
de thrillers Rachel Carlson, en crisis tras haberse ahogado su
niño mientras ella le daba a la máquina de
escribir y le
preparaba una ensalada, en lugar de jugar con él como le
había prometido. (¿Escritora de thrillers?
Quizá
la última imagen deje imaginar que todo ha sido una
creación de su mente). En crisis, se separa, se retira a
Escocia, a una casita aislada de la costa, liga con el
guardián
del faro... pero ay, era un faro automático, el
guardián
se había suicidado años atrás. Y se
complica el
argumento cuando la viene ayudar una amiga suya muy lagarta.
La película tiene críticas espantosas, pero se
deja
ver bastante bien (alguno le criticará que haya fantasmas,
claro... o que el argumento sea de thriller). Los paisajes, preciosos,
y si resultan kitsch algunas bonitas escenas era con segundas. Las
actuaciones, muy buenas. El género da de sí lo
que da de
sí, y ésta es una excelente pieza de
género, ideal para
un viernes noche. Con frecuencia te pone en situaciones de alta
tensión, y lo logra a veces de las maneras más
simples:
por ejemplo al principio, sólo mostrando un niño
andando
al borde de un canal. Claro que sabemos que se va a ahogar; lo que no
sabemos es que lo van a ahogar, como en realidad sucede. Y el
argumento, a pesar de recurrir a tópicos que enfurecen a la
crítica (o quizá precisamente gracias a que
recurre a
ellos) logra mantener el interés, pasando del Escila del
complot
imposible de los asesinos, al Caribdis de las apariciones del
más allá de su niño... que a veces son
sueños, de esos en los que se entra sin
transición
aparente y se despierta el espectador y el personaje con alivio
retrospectivo.
Un thriller se basa en el juego entre la parte de la
realidad que es sólida y la que es una charada urdida por
los
enemigos del protagonista. Hay que transformar una en otra de manera no
demasiado ofensiva (pero siempre será ofensiva a la
lógica), hay que mantener la incertidumbre, o suprimirla y
volverla a avivar, y cambiarla de sitio. Esto lo hace varias veces bien
esta película, a pesar del vapuleo crítico. Un
thriller
sobrenatural se basa en la interferencia del mundo del más
allá con el de menos allá: pongamos que, como en El Sexto Sentido o Los Otros,
se trata de saber en última instancia quiénes son
fantasmas y quiénes son reales. (Aunque en el cine todo son
fantasmas—no en vano tiene su origen en la fantasmagoría).
Cuando tenemos intriga con
charada, más fantasmas, más sueños, ya
es
lógico sumar un elemento más, que es la
pérdida
del sentido de la realidad de la protagonista, y del espectador. Hay
una imagen muy bonita en la película, a cuenta de una de las
frases claves que le llegan del más allá:
"acuérdate de mirar detrás de tí".
Cuando mira, encuentra su rostro en un espejo. Pero ese rostro,
mirándose inmóvil al espejo, se convierte casi en
una
máscara, en una escena de actuación
inmóvil e
inexpresiva muy conseguida: una máscara, la propia cara,
detrás de la cual se podría ocultar, a estas
alturas,
cualquier mala sorpresa. Y ese momento lo enfatiza la
música, y
la cámara, que nos muestra a Demi de espaldas
mirándose
paralizada, para centrarse luego en el reflejo del espejo—y penetra la
cámara en
el espejo, cruzando el plano imposible de cruzar, y gira alrededor de
la cara fija allí dentro, y nos la muestra desde
atrás,
con la mirada clavada en ella de una imagen enmarcada en el
espejo—que ya no sabemos si es el original o el reflejo.
Ya no
abandonaremos el lado imposible del espejo en lo que queda de
película. Y eso es lo bueno que tiene el cine.
Half Light.
Written and dir.
by Craig Rosenberg. Cast: Demi Moore, Hans Matheson, James Cosmo, Henry
Ian Cusick, Kate Isitt, Therese Bradley. Prod dir. Guy Tannahill. Music
by Brett Rosenberg. Ed. Bill Murphy. Prod. des. Don Taylor. Photog.
Ashley Rowe; Exec. prod. Andreas Schmid. Prod. Clive Parsons, Andreas
Grosch, Steve Samuels, Joe B. Michaels, Garh H. Drabinsky. VIP
Medienfilms 3/Half Light / Rising Star, 2005.
Se ha muerto Baudrillard, a quien yo leía en un
librito titulado Simulations,
palabra
en inglés, no en francés, pues el librito me lo
encontré por el suelo en América—ese y
otro
titulado América,
que también explicaba algunas
características de mi experiencia americana.
Me intrigaba si a Baudrillard le escandalizaba la sociedad del
espectáculo televisado, o si la disfrutaba como un enano;
posiblemente las dos cosas, como a todo el mundo, pero en grado sumo, y
eso le hacía más consciente de algunos aspectos y
extremos de lo que teníamos ya entonces delante—y
más que tenemos ahora que nos mudamos al ciberespacio. "La
ilusión ya no es posible porque lo real ya no es
posible"—bueno, ya será menos, aunque es cierto
que la proliferación
de
imágenes da sustancia a lo que no la tiene, y nos
hace dudar de
la sustancia de lo que la tiene, nos perdemos entre nuestras
fotografías; y perdemos el sentido, "la
simulación
sugiere", nos dice B., "que la ley y el orden podrían no ser
sino un simulacro". Zapatero ha hecho mucho por potenciar esa
impresión. Aunque nadie está inmune; he ido a
estar de
cuerpo presente (ITF) en una de las concentraciones contra su
política antiterrorista, y están más
penetradas
por la mediatización de los medios (mucho más) de
lo que
lo estaba su supuesto original, el "espíritu de Ermua";
supongo
que en realidad Zapatero capta mejor el espíritu de los
tiempos,
donde la imagen es todo y la sustancia quedó traspapelada.
Ahora
bien, toda imagen tiene su sustrato real, y a veces aterrizamos en la
realidad de bruces, como cuando leemos la imagen de Baudrillard
según la cual las Torres Gemelas son el emblema de "la
duplicación del signo, que es la que destruye su
sentido"....
"Las dos torres del World Trade Center son el signo visible de la
clausura del sistema en un vértigo de
duplicación"...
Hasta el fin de la historia tiene su fin, y su historia,
según
parece, y las torres eran algo más que un signo.
Además
de, digo. "La definición misma de lo real pasa a ser aquello de lo que es posible dar
una reproducción equivalente", o sea, "lo que está siempre
ya reproducido. Lo
hiperreal"—frase que también sugiere (como su
reflejo o
torre gemela) la contraria: lo real será lo que escape a
esta
lógica de la hiperrealización, lo que produzca la
impresión de lo único y contingente e
irreducible.
Recuerda Baudrillard que los "pilotos del Tupolev que se
estrelló en Le Bourget pudieron verse morir
en directo en sus
propios
televisores", una escena postmoderna de lo más,
emblema
de la
satelización de lo real, y
otras experiencias
portentosas que nos reserva la postmodernidad
multimediatizada. Cierto, y sin embargo, ya lo decía Ralegh,
sobre la propia hiperrealidad de aquella su época, we die in earnest, that's no
jest. No sólo de simulacros vive, y muere, el
hombre... En compensación, a
kiss is still a kiss,
sometimes.
Revoluciones, y
catástrofes, y cataclismos y muertes masivas
Como muchas otras personas, Stephen Jay Gould leyó el libro
de T. S. Kuhn La estructura de las
revoluciones científicas,
pero a diferencia de otras personas, que lo leyeron y se quedaron como
antes, a Gould le plantó una semilla en el cerebro, o
más
bien le produjo una revolución conceptual. Los cambios en
las
concepciones teóricas, sostiene Kuhn, no tienen lugar de
modo
gradual, sino por la sustitución súbita de
paradigmas
explicativos: teorías nuevas que parten de nuevos supuestos,
hacen nuevas preguntas y resuelven distintos problemas. Gould
está así muy atento a la evolución de
las
teorías de la evolución (una bonita
reduplicación
se produce aquí) y descubre en ellas este paradigma
catastrofista: la teoría que él aporta es, pues,
una
catástrofe teórica, como lo fue la de Darwin en
su
momento. La historia (catastrofista) de la teoría es parte
de la
teoría evolutiva de Gould; no puede entenderse la
evolución, nos dice Gould, sin entender las
teorías de la
evolución; su teoría es también una metateoría
de la evolución.
Gould desarrollaría pues a lo largo de su carrera una
compleja
teoría de la evolución, expuesta en detalle en The Structure of Evolutionary
Theory
(título que quizá aluda al de Kuhn, y no
sólo a
estructuras "estables"). Esta teoría evolucionista
reformulada
supone una crítica al darwinismo clásico (en su
formulación clásica dominante en el siglo XX, la
Nueva
Síntesis). Sin rechazar totalmente las ideas de Darwin (al
cual
profesa gran respeto y admiración), Gould las matiza, las
limita
y las incluye como un componente de un proceso evolutivo global que va
más allá del darwinismo. Básico en el
darwinismo
era el concepto de gradualismo: pequeñas transformaciones
imperceptibles pero graduales, por efecto de la selección
natural y a base de tiempo (mucho tiempo), producen grandes
diferencias, y dan origen a la variedad de formas vivas.
Frente a esta teoría gradualista, la teoría de
Gould es catastrofista. Aquí está el segundo
catastrofismo
al que me refería. La teoría de Darwin supuso una
"catástrofe teórica" y un cambio de paradigma,
pero en el
caso de Darwin no se da esta bonita reduplicación: su
novedad,
su catástrofe teórica, fue terminar con el
catastrofismo
en historia natural y (siguiendo a Lyell) desarrollar una influyente
teoría gradualista.
Para Darwin todo sucede de modo gradual; de la misma manera que la
acumulación de empresas individuales produce una fuerte
economía nacional en la economía
política de Adam
Smith, así en Darwin la lenta acumulación del
trabajo de
la selección natural da origen a las especies—de
modo
gradual y en absoluto catastrofista.
Para Darwin, las especies se transforman lentamente, se subdividen...
en realidad el concepto de especie
no es tan importante para él. Se fija en los individuos, y
no
llega a extraer las consecuencias de que no formen los individuos un
continuo—de que las especies sean algo más que
clasificaciones arbitrarias sobre una gama continua de formas.
Para Gould, no. Las especies cambian poco: aparecen bruscamente, se
mantienen durante un tiempo corto (es un decir) o largo (largo de verdad). En
general, se
mantienen fijas. Y luego desaparecen—siempre.
Como los individuos al morir... claro, que también pueden
dejar
especies hijas, que quizá (o quizá no) las
sobrevivan. El
caso es que las especies aparecen de modo comparativamente
súbito: normalmente por la evolución producida en
una
población aislada, que luego se expande a otro
ámbito
geográfico más extenso. Este es uno de los
sentidos en
que el contenido de la teoría de Gould (y no sólo
su
efecto en la disciplina de la biología) es catastrofista.
Las
especies no aparecen de modo gradual, sino catastrofista, o
revolucionario. Es lo que se llama la teoría del equilibrio puntuado,
desarrollada por Gould junto con Nils Eldredge. Equilibrio, por la
fijeza relativa de las especies, y puntuado por momentos relativamente
breves de especiación: un origen "súbito"
(súbito
a escala geológica).
Y muchas veces también desaparecen las especies de modo
súbito y catastrófico. Este es el tercer sentido
en el que la
teoría de Gould es catastrofista. Enormes cantidades de
especies
desaparecen de modo súbito en períodos de extinciones masivas.
Las extinciones masivas son producto, literalmente, de
catástrofes: cósmicas, climáticas,
ecológicas. Observemos que sólo este tercer tipo
de
"catástrofe" en Gould responde a nuestra noción
habitual
de lo que es una catástrofe.
Veamos. De los dinosaurios, que dominaron la tierra durante muchos
millones de años, sobrevive sólo una rama
colateral,
multiplicada eso sí hasta la saciedad de
variaciones—las
aves. De entre los mamíferos, los monotremas (si merecen ser
llamados mamíferos) se juntan con los marsupiales en un
rinconcito del planeta, en el resto, todo placentarios y alguna
zarigüeya. De todos los homo
que había hace unos millones de años,
sólo queda
(mira tú) una especie que además está
exterminando
a sus parientes evolucionarios más cercanos... Una de las
razones principales por las que el árbol de la vida muestra
la
extraña distribución que contemplamos son las
catástrofes súbitas, que acaban con familias
enteras de
especies de manera brutal, y al azar, dejando que los supervivientes
luego se diversifiquen y proliferen en variedades
ecológicamente
similares a veces a las especies desaparecidas. Pero delfines en lugar
de ictiosaurios, pongamos. El azar reina en la teoría de
Gould:
el azar y la estadística. Las formas vivas tienden a
proliferar
hasta alcanzar los límites estadísticamente
tolerables.
Al borde del equilibrio hay pocas especies; la mayoría se
concentran en la intersección de los valores medios de un
gráfico.
La posición del hombre es particularmente atípica
e inestable según esta teoría—Hetero
sapiens.
Si nos atenemos a ella, son de prever más revoluciones y
catástrofes. Porque hasta en cuestiones de
catástrofes y
revoluciones se sigue un cierto orden. Pero... calma. Hablamos
aquí a escala geológica, y antes de que llegue la
madre de todas las catástrofes,
da tiempo a que llegue una nueva revolución en la
teoría,
posiblemente para restaurar algún gradualismo que nos deje
menos
revolucionados.
A falta de disponer de un panóptico
universal,
un Aleph o un ansible, una mirilla omnisciente, o una bola de cristal o
algo así.... cosa imposible... qué más
quisiéramos que nuestro blog fuese un
panóptico
invertido, donde todo el mundo nos leyese y estuviese pendiente de
nuestros escritos y discurrires vitales. Como la cinosura de todas las
webcams del mundo, e imán de paso para la cornucopia
publicística de Google. Por suerte tampoco ese deseo nos
conceden los dioses, y no tenemos que rogar, de momento, que nos libren
del toque dorado y el tocado a juego.
Pero a veces me siento
observado.
Si digo que sería una pesadilla llevar un blog muy
leído,
no es sólo por la experiencia ajena, sino por ligeras
alteraciones que produce en la experiencia cotidiana incluso este
modesto e inmodesto blog (supuestamente el 95 más
leído
de Aragón según Alianzo:
oye, no está mal entre un millón de posibles
blogueros).
Vamos, que algunos me leen, y para eso escribo. Y hasta me leen algunos
de mi perímetro social presencial, y también para
eso
escribo, también, aunque no sólo para eso.
Y me refiero a que sí produce una cierta
sensación de
paranoia no tanto el que me lean, sino el no saber si la gente con la
que me cruzo me ha leído o no. Algunos me lo comentan, hasta
ahora favorablemente. También me llegan ecos de opiniones
desfavorables, claro ("está
loco",
etc.)—pero esos son indirectos. Mis vecinos presenciales, con
poquísimas excepciones, si bien algunos a veces me leen, no
comentan nunca en el blog (de hecho no comenta casi nadie,
pero vamos, menos que nadie mis conocidos). Creo, vamos:nunca
se sabe, como no te dediques a rastrear IPs y maniobras aburridas de
esas. En fin, que nunca sabes si es de dominio común lo que
acabas de poner en la red o no. Conversas con alguien y no sabes si le
estás contando una novedad o repitiéndole un
digesto de
tu último post. Que finge no haber leído.
Quizá
utilicen esa información privilegiada para manipular mi
mente. Crearme
asociaciones de ideas, que luego convertiré en futuros
artículos. Es como cuando te mira un
gato, nunca sabes si te
está controlando.
Abro el periódico de la Universidad, y ahí
aparecen datos
de mis últimos paseos por el monte,
con Ivo. Hay una sección especial, "De la vida de
José Angel García Landa". Otro
día, la noticia de que he reventado un sillón en
casa. No
sé si esto le pasa a todo el mundo. Hay algún
reportero
que me sigue; hoy todos somos el Hermano
Mayor,
o hasta el Gran Hermano. ¿Leerán mis alumnos
estas
chuminadas? ¿Cómo saberlo? Quizá
continúe
la conversación en el Messenger, en mis tiempos
hablábamos bastante de los profesores, y hasta
tenían
mote algunos; hoy sin duda todo esto deja traza digital.
Quizá
hasta nos graben con la cámara del móvil mientras
damos
clase, y los datos pasen a diversas pantallas gigantes, en sitios
lejanos. No parará la paranoia, esto va a ir a
más.Apofenia.
Debería encriptar el blog, o volver al diario en clave, como
Pepys, el blog es un diario de la señorita Pepis en
comparación con un buen diario secreto en clave, de los de
siempre. Con candado.
Escrito en caracteres góticos. Los años que
estuve yo
escribiendo en cursiva gótica, ahora que me acuerdo.
Ahora me leen el diario por encima del hombro. Tal como está
el tema, alguien toma notas de las cosas que digo y hago,
sin duda. Es como un detective que te sigue los pasos, un rastreador de
rastros en red como el Case de Neuromante.
Hay un archivo sobre mí, que va engordando. Esperan la
ocasión
propicia, sin duda. Quizá me sigan hasta por la calle,
cuando termino
de postear, o geolocalizando mi móvil. Necesito
un retrovisor.
Hay en alguna parte un gráfico complejo de los ordenadores
que utilizo; los
datos se van acumulando en una base y un programa los analiza
impasible, como Dios tomando nota en su pizarrín:
God's
philosophical and so can
wait for the blasphemer and
the reprobate — He calmly chalks their
crimes up on His slate.
—In
that immortal copy The conscience of us all Can read without its
glasses On revelation's wall.
Las terribles matemáticas,
con sus proporciones,
me resultan antipáticas—
pues para hacer unas razones
se necesitan muchas operaciones.
Además las matemáticas
me parecen poco prácticas
ya que si te haces fontanero
para colocar un tubo
no te sirve de nada
hacer un cuatro al cubo;
aunque si te haces arquitecto
y no sabes medir un ángulo
es que eres un cateto
y estarás en un apuro.
Así pues, no hay que andar con disimulo
y estudiar matemáticas
si quieres sacar un título.
Es una "rima o poema" que ha hecho Álvaro para
su clase
de Lengua de hoy. En cuanto a Pibocho, hoy cumple ocho años.
Ha
llorado lo suyo porque no le comprábamos el supermodelo
radiocontrol que quería. "Buaaa. Y tú por
qué te
compras un ordenador supercaro en vez de un PC de cien euros". Pero por
fin se ha conformado con uno mucho más baratito y bien
bonito, y
con un precioso avión con lanzadera que le ha regalado Rosa.
Y una tarta con sus velas, que ha soplado con todo el
entusiasmo
del mundo.
Nos pasa esta comunicación la presidenta del
tribunal de
una plaza que sale en nuestro departamento. Dicen que no hay doctores
de Filología Inglesa en paro... pero para esta se necesita,
además, estar habilitado para titular de universidad en
Filología Inglesa, o ser un profesor titular que busque
traslado.
> Estimados
colegas: En el BOE
nº 55, de 5 de marzo, se ha publicado la Resolución
de 13
de febrero de 2007 de la Universidad de Zaragoza por la que se convoca
a concurso una plaza de Titular de Filología Inglesa con las
características que reproduzco a continuación.
Esta plaza
se ha generado por jubilación.
Agradeceríamos la
difusión de esta información en los Departamentos. Saludos afectuosos.
Susana Onega
>
PLAZA-PROCEDIMIENTO Nº: 7-07 > NUMERO DE
DOTACIONES: 1 > CUERPO:
Profesores Titulares de Universidad > AREA DE
CONOCIMIENTO: Filología Inglesa >
DEPARTAMENTO: Filología Inglesa y Alemana > CENTRO:
Facultad de Educación > LOCALIDAD:
Zaragoza > ACTIVIDADES
DOCENTES: Tareas docentes y actividades investigadoras en el
área > FECHA
COMUNICACIÓN CCU: 09/05/06
¿Será obligatorio anunciar las plazas
así, en
circulares? Se hace desde hace muy poquito tiempo. En todo caso, si se
presenta alguien, que venga bien pertrechado, porque seguramente
habrá candidatura de
la casa.
(Y el mismo
día, se anuncian
ciento treinta y cinco plazas para profesores de inglés en
la
enseñanza pública en Aragón este
año.
Ochocientas entre todas las materias. Un récord;
ánimo a
los concursantes).
Muy
interesante el
artículo de Miguel Ángel Sabadell en el
último
ídem, muy interesante. Y controvertido, como anuncia. Se
titula
"¿Ciencia electoralista? La turbulenta relación
entre
políticos e investigadores". Y narra los avatares de un
fenómeno en absoluto nuevo, pero que está
volviéndose más llamativo en tiempos recientes:
la
aparición de una "ciencia de pegolete" que les sirve a los
políticos como manera de ponerse un medallón,
mostrando
que apoyan a la ciencia, a la vez que encauzan los fondos hacia
orientaciones deseables. Siempre hay un equipo asesor de
científicos dispuestos a firmar que la dirección
deseada
por el político es la deseable, sobre todo si hay cuantiosos
fondos de por medio. Parte de la retórica de esta ciencia
vendida a la política es "la utilidad social": en efecto, se
priman los proyectos de investigaciones aplicadas y de "relevancia
social" antes que las investigaciones puras y duras en las fronteras
del conocimiento. Tanto más se derivará en esa
dirección ahora que las universidades reorientan sus
actividades
explícitamente hacia la formación profesional,
con la
reforma que tenemos en curso.
Muchos científicos "oficialistas" hacen así
carrera a
base de proyectos, equipos y complementos salariales disfrazados de
partidas destinadas a la investigación. Partidas que en todo
caso les permiten hacer un pequeño reino de taifas. Los
científicos posan junto a los políticos en la
foto, y los
proyectos
oficiales de investigación adquieren un tinte...
pues eso, oficialista.
"Debido a los habituales vaivenes políticos, los
investigadores
han desarrollado un curioso tropismo, pues son capaces de orientar su
línea de investigación en función de
las modas, ya
sea el cáncer, la nanociencia o la proteómica. El
instinto de supervivencia les ha enseñado a redefinir su
trabajo
para que encaje en los temas más 'financiables' y poder
continuar con sus investigaciones."
Tira con bala Sabadell, que quizá se esté
refiriendo a la
Universidad de Zaragoza, quién sabe, con eso de la
nanociencia... ¡desde luego no se priva de aludir a nuestro
antiguo rector, Juan José Badiola, como el prototipo del
científico bien versado en bandearse bien con los
políticos, importante referencia mediática y
"experto en
enfermedades inexistentes"! Para Sabadell, el uso político
de
los comités de expertos está alcanzando tal grado
de
politización (muy vistoso en la administración
Bush) que
se corre el riesgo de desacreditar la fiabilidad de la ciencia.
También menciona el caso de la Generalitat declarando a la
homeopatía medicina oficial.... ¡a la vez que la
exime de
los requisitos que tienen los demás medicamentos de probar
su
efectividad! Y también alude a la sustanciosa
parte del
presupuesto de investigación destinado a gastos militares
(otra
promesa rota más de Zapatero, por cierto). Así
interpreto
yo, al menos, la frase de Sabadell de que quizá con otro
tipo de
control de los recursos, los científicos
encontrarían la
investigación sobre Venus más interesante que la
investigación actual sobre Marte.
Y sigue la lista: manipulación de pánicos
sociales para
orientar la investigación, especulación urbana
con la
edificación de supuestos "parques científicos y
tecnológicos" que luego proporcionan suelo barato a empresas
que
poco tienen que ver con la investigación; las subvenciones
ocultas.... Vamos, un artículo que hay que leerse, porque
nos
aclara muchas cosas que oímos a veces sin saber por
dónde
van los tiros. Una para terminar: la reconducción de fondos
de
ayuda europeos a la investigación a financiaciones
espúreas e inyecciones de dinero políticamente
orientadas:
"esté atento a qué empresas amenazan con
marcharse y a
los seis meses busque aquellas que se llevan una importante tajada del
pastel de I+D."
Comunicado
de prensa del Foro Ermua: El Foro Ermua apoya la
manifestación
convocada por el Partido Popular en Madrid para el sábado
día 10 de marzo de 2007, así como las
concentraciones
ante los Ayuntamientos de toda España el viernes, a las
21:00h.
Bilbao, 5 de marzo de
2007. Ante
la evidencia de la implacable determinación del Gobierno de
Rodriguez Zapatero a la cesión a la banda terrorista ETA, el
Foro Ermua apoya la manifestación convocada por el Partido
Popular en Madrid para el sábado día 10 de marzo
de
2007, a las 17:00h bajo el lema “España
por la
libertad, no más cesiones a ETA”, que
partirá de la
Puerta de Alcalá. Asimismo nuestra asociación
secunda,
sin lugar a dudas, las concentraciones ante los Ayuntamientos de toda
España el viernes, a las 20:00 o 21:00h según las
ciudades.
El Foro Ermua vuelve
a manifestar
su preocupación ante la evidencia de un gobierno que
claudica
ante las exigencias de ETA. La excarcelación de De Juana
Chaos
lo ha puesto de manifiesto. Estamos asistiendo, además, a la
preparación para la relegalización de Batasuna o
la
posibilidad de un gobierno en Navarra, que formado en torno al Partido
Socialista Navarro (PSN) permita el acceso de la izquierda abertzale al
poder en esta Comunidad foral.
Por estos motivos,
apoyamos las
iniciativas del Partido Popular para los próximos
días a
la vez que agradecemos la firmeza del PP en
política
antiterrorista y llamamos a todos los ciudadanos de bien, sindicatos,
partidos políticos y asociaciones a movilizarse hasta lograr
la
radical rectificación de la actual deriva de
cesión al
chantaje terrorista que lidera el presidente Rodriguez Zapatero.
(Y mientras tanto, una
idea luminosa:
si estás contra las cesiones a la ETA, lleva las luces del
coche
encendidas durante el día. Oye, y quien esté a
favor, que
las apague. Acaba de morir, por cierto, una nueva
víctima de la "izquierda aberchale". Pero bah, era
sólo
porque quemaban un cajero, eso no cuenta como terrorismo, a lo sumo
gamberrismo, o muchachos que expresan su amor a la patria).
Se supone en buena lógica aristotélica que no
puede haber
ciencia del accidente, sino sólo de los principios
generales.
Por eso es un tanto paradójica la idea de una
teoría de
la contingencia, a primera vista; teoría de las cosas que no
se
pueden reducir a principios, sino que son producto del azar, y de
combinaciones impredecibles de causas convergentes. Sólo post hoc se pueden
describir esos fenómenos. Si hay ciencia posible de ellos,
es una ciencia
narrativa, no predictiva;
una ciencia que se limita a establecer lo que de hecho
sucedió,
y a describir las modalidades principales de interacción
entre
las diversas causas. Esa ciencia, que parece menos ambiciosa que una
ciencia matemática o física, trata sin embargo de
los
fenómenos que más de cerca nos atañen,
y que son
contingentes, impredecibles. Como la constitución
específica del mundo en que vivimos, la evolución
de la
vida, la transformación de unas especies en otras, la
aparición de nuestra propia especie, y los avatares de su
historia y cultura. Incluyendo, en una fase tardía, la
aparición de teorías que reconstruyen o esa serie
de
procesos complejos e impredecibles.
Me acabo de terminar The
Structure of Evolutionary Theory (2002),
libro en el que culminó la vida y obra de Stephen Jay Gould
(aunque han salido otros escritos póstumamente). Ya se
tradujo
al español, una labor de titanes, supongo, como su
composición. Gould pasa repaso a la historia de la vida y
formula su propia teoría de la evolución, a la
vez que
repasa las teorías anteriores en detalle, entendiendo su
lógica desde dentro. Se plantea Gould el estudio de la
evolución como una empresa en la cual el elemento
teórico
es absolutamente fundamental. No importa sólo la calidad de
las
respuestas o hallazgos concretos, sino también la calidad de
las
preguntas y presuposiciones teóricas que permitan organizar
esos
hechos. El estudio de la evolución es así, para
Gould,
inseparable del estudio del
desarrollo de la teoría de la evolución:
es decir, estudia las dos cosas a la vez, la evolución como
teoría, y la evolución de la propia
teoría
evolucionaria, su descubrimiento gradual de nuevos ámbitos
de
explicación, su acotamiento de qué problemas es
relevante
o posible plantear en un determinado momento... una ciencia
histórica que no puede prescindir de su historia. Convergen
así en Gould las humanidades y la ciencia experimental, en
una
combinación fascinante de seguir. Cuando sacó
este libro,
mientras moría de cáncer, Gould llevaba muchos
años escribiendo artículos sobre
biología y
evolución en Natural
History, una serie llamada "This View of
Life"—una frase extraída de la
conclusión de El
origen de las especies de Darwin. Estos
artículos, recopilados en libros como El
pulgar del panda,Brontosaurus y la nalga
del ministro, etc.,
podían parecer a algunos meras curiosidades eruditas de la
ciencia, una especie de marginalia anecdótica, en especial
cuando Gould los llevaba hacia territorios de su interés
específico como la estadística, la bibliofilia,
los
piques profesionales entre científicos, el
béisbol...
Pues bien, detrás de cada uno de esos libros de
curiosidades,
había una cabeza extraordinariamente organizada (tanto
más si se tiene en cuenta que esta organización
se
expresaba con máquina de escribir, y no con ordenador). Casi
todos los temas de esos ensayos mensuales reaparecen en The Structure of Evolutionary
Theory,
pero esta vez como pasos de un razonamiento gigantesco, o como ejemplos
de un problema concreto que halla su lugar en el marco de una
teoría global. Una teoría que, como digo, es
también una teoría de teorías, una
clasificación de los problemas a los que se han enfrentado
sucesivamente los biólogos y evolucionistas, y de las
respuestas
que les han dado.
No reduce Gould la evolución a un principio
único, o a
una teoría perfectamente cuadriculada. Más bien,
siendo
su objeto la complejidad y la contingencia, las soluciones que ofrece
dejan un papel a todos: incluso a la ciencia caduca y a las
explicaciones superadas, por el papel que han tenido en plantear
problemas e indicar posibles soluciones. Todo vuelve con el tiempo, o
encuentra su lugar adecuado, hasta las extravagantes teorías
de
Geoffroy de Saint-Hilaire que pretendían relacionar la
segmentación de los artrópodos y de los cordados
sobre la
base de un esquema corporal común. Una teoría de
la
contingencia no buscará una causa al origen de las especies,
sino un complejo de causas, unas más activas que otras en
según qué momentos, o a según
qué nivel.
¿Es la selección natural de los organismos un
principio
importante? Pues claro, dice Gould, siguiendo a Darwin. Y sin embargo
no puede reducirse a ella la evolución de las especies. Han
de
tenerse en cuenta otros niveles de explicación, como la
selección de especies (y no de individuos), la
producción
de variedades locales mediante el equilibrio puntuado, y
también
las extinciones masivas ... o menos masivas. Lejos de
fórmulas
simples, la evolución de la vida es una historia compleja,
que
sólo puede entenderse con relación a principios
generales actuando en circunstancias muy locales.
Y es una historia narrativa, incluso narratológica, pues
Gould
está atentísimo a las falacias narrativas
producidas por
la perspectiva: el hindsight
bias,
la ilusión retrospectiva, los argumentos
teleológicos,
las narraciones antropocéntricas que favorece el progreso...
Una
cita-resumen, traduzco:
La descripción
en una frase
más adecuada de lo que he intentado al escribir este volumen
se
sigue mejor como una refutación de la supuesta paradoja
antes
expuesta [la supuesta paradoja de desarrollar una ciencia de lo
contingente]: Este libro intenta expandir y alterar las premisas del
darwinismo, para construir una teoría de la
evolución
específica y ampliada que, aun permaneciendo en el seno de
la
tradición, y bajo la lógica del argumento
darwiniano,
pueda también explicar una amplia gama de
fenómenos
macroevolutivos que quedan más allá de la
capacidad
explicativa de la extrapolación de los modos y mecanismos de
la
microevolución, y que por tanto se asignarían a
la
explicación contingente si han de ser esos principios
microevolutivos los que [como en el darwinismo] construyen en principio
el corpus completo de la teoría (...).
En los términos
más generales, y para
formar una unión más perfecta entre la
jerarquía
de niveles estructurales y escalas temporales de la
evolución,
esta teoría revisada descansa sobre una expansión
y
reforma sustancial de cada uno de los tres principios centrales que
constituyen el trípode sobre el que descansa la
lógica
darwiniana: (1) la expansión de la base tomada por Darwin
(la
selección a nivel de organismos) para proponer un modelo
jerárquico de selección simultánea a
varios
niveles de individualidad
darwiniana
(gen, linaje celular, organismo, deme, especie y clade); (2) la
construcción de un modelo interactivo para explicar las
fuentes
del cambio evolutivo creativo fundiendo las constricciones positivas
impuestas por las vías de desarrollo estructurales e
históricas internas a la anatomía y desarrollo de
los
organismos (el enfoque formalista) con la guía externa
procedente de la selección natural (el enfoque
funcionalista); y
(3) la generación de teorías apropiadas a los
ritmos y
modalidades característicos de las escalas temporales
superiores, para explicar la amplia gama de fenómenos
macroevolutivos (particularmente la reestructuración de las
biotas globales en episodios de extinción masiva) que no
pueden
interpretarse como simples consecuencias extrapoladas de los principios
microevolutivos. (1139).
El ejemplo clásico, estándar y espectacular: la
extinción de los dinosaurios. Según el
gradualismo
darwinista, la extinción se habría debido a
causas
microevolutivas: la mejor adaptación de los
mamíferos en
la lucha por la vida, y la supervivencia en última instancia
del
más apto. Aun en el seno del darwinismo, teoría
no
teleológica, queda así un elemento de
antropocentrismo:
el hombre aparece como la culminación lógica de
una
evolución orquestada por principios que aseguran la
supremacía de los más aptos... en un ambiente
relativamente estable que permite la acción
significativa
de la microevolución.
Ahora bien, según el neocatastrofismo de Gould, las
especies,
generalmente, no evolucionan. Una vez formadas, se mantienen fijas o
relativamente estables hasta su extinción, si bien con
frecuencia un pequeño grupo aislado da lugar a una nueva
especie.... que quizá acabe desplazando a la anterior.
Así es como funciona en general (siempre en general, no
maximalicemos) la evolución según Gould: por equilibrio puntuado,
un equilibrio de base en las especies, puntuado por súbitos
cambios en grupos pequeños que dan lugar a nuevas especies.
Es
la supervivencia relativa de estos grupos ramificados, y no la
transformación de especies enteras, lo que marca la pauta
general de la evolución. Y, luego, están las
extinciones
masivas. Así, los dinosaurios perecieron como consecuencia
de
una transformación súbita del medio ambiente
producida
por un impacto cósmico. No fueron desplazados por los
mamíferos, que nunca compitieron con ellos de modo
significativo: sencillamente, la extinción global
dejó
vacías muchas casillas ecológicas que luego
ocuparían los mamíferos... desarrollando, por
cierto, una
variedad de formas no tan diferentes a las de los antiguos dinosaurios,
formas adaptadas a esas casillas ecológicas. El hombre no
apareció como consecuencia lógica de la
supervivencia de
los más aptos y el refinamiento progresivo, sino que
apareció como consecuencia de un hecho fortuito: la
extinción de los dinosaurios en una catástrofe
cósmica. Y si bien ahora estamos muy adaptados a nuestro
medio
ambiente, bien puede ser que la era del hombre, o de los
mamíferos, termine de la misma manera en que terminaron los
dinosaurios, en un episodio de extinción global
súbita.
Lo que hoy sirve, y permite triunfar, mañana no
servirá,
y será lo que nos lleve a la ruina. Nadie es el
más apto,
siempre, en un universo sujeto a cambios súbitos. El
gradualismo
darwiniano queda así desplazado por una nueva
teoría de
la catástrofe: catástrofe en el origen de las
especies
(por equilibrio puntuado) y catástrofe en su final
(frecuentemente por extinción masiva). Y al menos tan
importante
como la adaptación darwiniana es la exaptación, el
uso de estructuras corporales para una finalidad distinta de su origen
adaptativo y evolutivo: así las plumas, originadas para la
termorregulación, pero que inesperadamente permiten
emprender el
vuelo.
Gould termina sin embargo su libro con un homenaje a Darwin, que
más que muchos darwinistas, supo ver el elemento de
contingencia
e impredecibildad que hay en la evolución, y la ausencia de
un
plan maestro que la guíe. No
hay orden humano en el universo,
en el sentido en que a veces deseamos pensar que lo hay, y honra a
Darwin el haber sabido ver eso. Gould sin embargo afirma el sentido
moral de la contingencia, pues nos lleva a apreciar lo que hay de
único e irrepetible en cada fenómeno, y en cada
experiencia humana que se hace capaz de apreciarlo. Tal fue la
experiencia de Darwin, que no sólo discernió
importantes
principios de la evolución, más allá
de las
fantasías, creencias y teorías
antropocéntricas de
sus contemporáneos, sino que también
logró
transmitir la dignidad y valor de esa nueva visión en una
obra
lúcida y de gran valor intelectual y literario. Gould sigue
sus
pasos, lo propone entre líneas como analogía para
interpretar la teoría que él nos ofrece, como
refutación y continuación a la vez de la obra de
Darwin.
Y convence, convence la analogía propuesta. There is grandeur in This View
of Life—ha
sido el suyo, a fin de cuentas, un admirable intento de saber de
dónde venimos y a dónde vamos, más
allá de
las historias que al respecto se cuentan en nuestra tribu: un esfuerzo
por alcanzar la sabiduría que esté a nuestro
alcance, en
el tiempo que tenemos asignado. Es una manera, más limitada
pero
más realista, de poner un orden humano en el universo.
Hoy informan en e-defensor
que el Tribunal Supremo ha anulado una sentencia por la cual se
condenaba por estafa a una médium-curandera que
prometía
curar el cáncer a un paciente.
El
Supremo, en una sentencia de la que ha sido ponente el magistrado
José Antonio Martín Pallín, considera
que no se da
el engaño bastante para condenarla por un delito de estafa,
porque «el ciudadano medio de nuestra sociedad tiene un nivel
de
información sobre estas enfermedades y sus
características, que difícilmente puede alegar
confianza
racional en poderes paranormales».
«Se considera que
no existe estafa cuando el sujeto pasivo acude a médiums,
magos,
poseedores de poderes ocultos, echadoras de cartas o de buenaventura o
falsos adivinos, cuyas actividades no puedan considerarse como
generadoras de un engaño socialmente admisible que origine o
sean la base para una respuesta penal. En estos casos, se considera que
el engaño es tan burdo e inadmisible que resulta
inidóneo
para erigirse en el fundamento de un delito de estafa»,
explica
la resolución.
Asimismo, el Supremo
entiende indiscutible que los denunciantes «estuviesen
angustiados ante la grave enfermedad que padecía su padre y
que
buscasen desesperadamente cualquier tratamiento que pudiera curar su
enfermedad», pero «en el mundo intercomunicado en
el que
vivimos, cualquier persona media está en condiciones de
conocer
cuáles son los efectos de los padecimientos que
genéricamente se recogen bajo la denominación
genérica de cáncer.
Me pregunto cuántas cosas deben presuponerse en "el mundo
interconectado en que vivimos".... ¿Por ejemplo, que las
misas
por los difuntos son un burdo engaño? Seguramente no.
¿O
que gran parte del dinero que damos a muchas ONGs no llega nunca al
destino que pensamos? ¿Se sabrá eso?
¿Será
presuponible que es un engaño obvio?—me pregunto.
O... a
ver... ¿que las loterías y quinielas
están basadas
en una ilusión estadística producida por las
grandes
cifras? ¿Es eso tan obvio que lo sabe todo el mundo, o
precisamente no tan obvio y por eso sigue todo moviendo dinero? Me
parece que esta sentencia ignora que no se estafa al público
en
general, sino a una persona en concreto que tiene un conocimiento
determinado: no por "estar en condiciones de conocer" se conoce, igual
que no por "estar en condiciones de defenderse" se defiende uno de un
atracador con pistola de plástico.
No se aclara en la sentencia si, dado que el conocimiento de estas
cosas es tan
obvio, el estafador por supuesto sabe que es un estafador. Lo cual
también parece que habría de ser penalmente
relevante.
Oscar -
Oye, mamá, estás muy gordita. ¿Vas a
tener
algún hermanito? O igual una hermanita, que no tenemos
ninguna. Ivo - No,
Oscar, ¡mejor otro hermanito! ¡Que así
seremos cuatro! El interrogatorio, hoy, en el Club Deportivo
Río Ebro, un
día de invierno/verano fantástico. Nos hemos
propuesto
hacer más natación. Que es buena para todo. Y
más
ejercicio.
Los pobres ven, en cuanto pueden, películas sobre ricos. A
veces
los ricos (ricos en hipotecas, en mi caso) vamos a ver
películas
sobre pobres de solemnidad, como ésta. Una
película
visible, si bien no apasionante, sobre el sueño americano,
basada en la historia auténtico-arquetípica del
hombre
hecho a sí mismo que se levanta del fracaso y el paro, a
fuerza
de fuerza, voluntad, y de deseos de no fallarle a su hijo
pequeño. De hecho la película se centra en el
descenso de
mal a peor, de un Will Smith viajante de medio pelo, con su familia en
precario, hasta la separaración de la pareja, la
pérdida
de la vivienda y de todo su dinero, las noches en los albergues
municipales o en el metro, todo mientras prepara el examen que
quizá lo saque de la miseria o quizá termine de
hundirlo
en ella.... cosa que no sabemos hasta el final, y de tragedia pasa de
repente a comedia al recibir el Contrato que le permitirá
ascender por el rascacielos. Pero durante toda su duración
recuerda más bien a Ladrón
de Bicicletas que a Ciudadano
Kane.
Así pues, la película es un tanto tendencioseta o
ambivalente, pues se centra en mostrarnos la pobreza sin salida posible
(para todos los de la cola del albergue menos el protagonista), para al
final prometernos el triunfo que todo americano logra si lo consigue,
como prometió Jefferson. No en vano tiene el niño
del
cartel al Capitán América (no al
Nómada, ni al Halcón) en la mano. Partiendo de
esta
ambivalencia básica de guión, está muy
bien
llevada, y te angustia de verdad por momentos metiéndote en
el
pellejo de un pobre hombre que tiene que fingir no ser tan pobre para
mantener abierta una posibilidad de no hundirse del todo... Y hay
escenas duras emocionalmente, como cuando él se queda con su
hijo por decreto, supongo que porque no tienen dinero para divorciarse,
y en ausencia de papeles él podría pegar
más
fuerte. Así que si ella se quiere ir, tendrá que
ser sin
el niño. En fin, buena actuación de Will Smith, y
un
canto ambivalente al valor de la iniciativa
privada—después de mostrarnos cómo
exprime a la
gente con contratos
tan basura que ni te pagan... con la esperanza de
que un día iguál lleguen a pagarte, y contrates a
otros
veinte infelices esclavos de los cuales salvarás a uno, el
que
más trabaje, etc. Si en esto acaba el
sueño americano, a mí que me despierten.
The Pursuit of Happyness.
Dir. Gabriele Muccino. Written by Steve Conrad. Cast: Will Smith, Jaden
Smith, Thandie Newton, Brian Howe, James Karen, Dan Castellaneta, Kurt
Fuller, Takayo Fischer, Kevin West. USA: Overbrook / Escape Artists /
Columbia / Relativity, 2006.
Hay un interesantísimo artículo de
Robin Marantz Hening "Darwin's
God: Evolution and Religion"
en el New York Times de hoy. Repasa los argumentos evolucionistas sobre
el origen del sentimiento religioso, y el debate actual entre los
adaptacionistas y los colateralistas.
Los adaptacionistas sostienen que las creencias religiosas se han
desarrollado porque proporcionan ventajas evolutivas, ya sea a los
grupos o a los individuos, en el marco de la selección
natural
darwiniana. Los colateralistas las interpretan como... eso, como un
resultado colateral de la evolución, un efecto secundario de
algunos mecanismos mentales que se desarrollaron por otras razones.
Así, por ejemplo, es importante en el desarrollo de la
interacción entre seres vivos la detección de
sujetos
intencionales. Una detección rápida de agentes
permite
organizar esquemas de acontecimientos atribuyéndolos a la
acción de un agente (un posible depredador, una posible
presa) y
proporciona así ventajas competitivas. Y bien puede ser que
valga la pena en esto pecar por exceso, y no por defecto, y (en un
alarde de precaución) ver agentes incluso donde no los hay.
Dios
surgiría así de nuestra capacidad innata para
proyectar
agentes y sistemas intencionales como esquemas interpretativos. (Se
puede ver, por cierto, otro producto colateral de nuestra capacidad de
proyectar agentes en lo que sucede cuando, en la lectura, proyectamos la
figura del autor).
Tenemos según los colateralistas una tendencia innata a
creer en
la omnisciencia, en seres todopoderosos que controlan la realidad, algo
que por supuesto está ligado también al periodo
de la
infancia y a las figuras paternas. Esta tendencia innata, producto
colateral de otros mecanismos mentales, se desarrolla luego de manera
acorde a las culturas y tradiciones de un grupo social determinado.
Para explicar estas tendencias innatas, no hace falta recurrir a un
valor adaptativo o competitivo inmediato: simplemente surgen como lo
que Stephen Jay Gould denominaba enjutas
(spandrels)—como resultado de una arquitectura
mental que evolucionaba por otras razones. Ahora bien, estas enjutas
pueden exaptarse,
y proporcionar funcionalidades ajenas a su origen evolutivo. Y
seguramente también hay un elemento de exaptación
en las creencias religiosas, en especial una vez se organizan como
estructuras de comunicación social, con rituales de grupo, y
ayudan a cohesionar una sociedad. Dios pasa a ser así un
emblema
del orden moral deseable, o incluso del orden político. De
este
modo, la capacidad desmedida de proyección de un agente (un
agente universal) pasa a converger, de modo evolutivamente
beneficioso, con la cimentación de un orden social
organizado en
torno a tal agente imaginario, que aglutina el torno a sí el
orden humano del universo.
Aunque lo que ata por un lado, desata por otro: si se crean
enfrentamientos entre grupos religiosos y órdenes sociales
superpuestos, la fe puede disgregar el cuerpo social en lugar de
agregarlo.
En fin, que al ser la creencia en dioses un fenómeno
complejo,
no tiene una única causa, sino un complejo de causas que
convergen; por eso es probable que tengan su parte de razón
tanto las teorías adaptacionistas como las colateralistas y
las
exaptacionistas. Es en todo caso un artículo que merece la
pena
leer a todas las personas interesadas en el fenómeno
religioso:
en promoverlo, en combatirlo, o en entenderlo.
(PS: Por cierto, viendo este artículo del New York Times
caigo en la cuenta de que han introducido un sistema de
hipertextualización muy útil: haciendo doble clic
en
cualquier palabra del artículo (incluso las no marcadas como
enlaces) se abre una ventana de referencia que explica el
término. Esto me recuerda en parte a mi
vieja propuesta del hiperhipertexto,
claro que la diferencia es que mi propuesta era combinar este enlace
ubicuo con una búsqueda por la red que nos llevase al mejor
resultado para esa palabra (o frase). Para la mayoría de los
efectos prácticos es más útil el
glosario del New York
Times, supongo. Aunque es en principio cerrado, y no
abierto como lo sería una búsqueda).
Acabo de localizar la publicación en Project
Gutenberg
(2006) de uno de mis textos críticos favoritos, el
prólogo-dedicatoria a La
Vie littéraire(primera serie, 1888
) de Anatole Fance. Y de La
Vie littéraire completa,
de hecho. Me gusta especialmente el fragmento donde expone la
subjetividad irremediable de todo lo que vemos o decimos, en la
literatura o en la vida. Toda literatura, y toda crítica, es
una
autobiografía oculta para quien la sabe leer, pues es la
expresión y síntoma de la mente que narra o que
juzga.
Aquí va el original francés del
prólogo, y va siguiendo la traducción.
ANATOLE FRANCE, LA VIE
LITTÉRAIRE, PREMIÈRE
SÉRIE
(PARIS: CALMANN-LÉVY, 1888)
À MONSIEUR ADRIEN HÉBRARD, SÉNATEUR,
DIRECTEUR DU TEMPS
Cher monsieur,
Permettez-moi de vous offrir ce petit livre; je vous le dois bien, car
assurément il n'existerait pas sans vous. Je ne songeais
guère à faire
de la critique dans un journal quand vous m'avez appelé au
_Temps_. J'ai
été étonné de votre choix
et j'en demeure encore surpris. Comment un
esprit alerte, agissant, répandu comme le vôtre,
en communion constante
avec tout et avec tous, si fort en possession de la vie et toujours
jeté
au milieu des choses, a-t-il pu prendre en gré une
pensée recueillie,
lente et solitaire comme la mienne?
Mais rien ne vous est étranger, pas même la
méditation. Ceux qui vous
connaissent intimement assurent qu'il y a en vous du rêveur.
Ils ne se
trompent pas. Seulement Vous rêvez très vite. En
toutes choses vous
possédez au plus haut degré le génie
de la promptitude. La facilité avec
laquelle vous pensez est prodigieuse. Vous comprenez tout à
la fois.
Votre conversation, rapide et brillante comme la lumière,
m'éblouit
toujours. Pourtant elle est toujours raisonnable. Éblouir
avec la
raison, cela n'a été donné
qu'à vous. Quel écrivain vous feriez, si vous
aviez moins d'idées! Une magicienne russe, qui a longtemps
vécu dans
l'Inde, parle dans ses écrits d'un
procédé qu'emploient les sages indous
pour communiquer leur pensée aux profanes. À
mesure qu'elle se forme en
eux-mêmes, ils la précipitent dans le cerveau d'un
saint homme qui
l'écrit à loisir. Voilà un
procédé qui vous conviendrait! Quel dommage
que notre barbare Occident ignore encore la
«précipitation» de la
pensée! Mais je vous connais: si un saint homme se mettait
à rédiger vos
idées précipitées, vous iriez tout de
suite le prier de n'en rien faire.
Vous aimez à rester inédit. Homme public, vous
avez horreur de paraître:
c'est une de vos originalités, et non pas la moins charmante.
Je crois que vous avez un talisman. Vous faites ce que vous voulez. Vous
avez fait de moi un écrivain périodique et
régulier. Vous avez triomphé
de ma paresse. Vous avez utilisé mes songeries et
monnayé mon esprit.
C'est pourquoi je vous tiens pour un incomparable
économiste. M'avoir
rendu productif, je vous assure que c'est merveilleux. Mon excellent ami
Calmann Lévy lui-même n'avait pas
réussi à me faire écrire un seul livre
depuis six ans.
Vous avez un très bon caractère et vous
êtes très facile à vivre. Vous
ne me faites jamais de reproches. Je n'en tire pas vanité.
Vous avez
compris tout de suite que je n'étais pas bon à
grand'chose et qu'il
valait mieux ne pas me tourmenter. Sans me flatter, c'est la principale
cause de la liberté que vous me laissez dans votre journal.
Vous me
savez incorrigible et vous désespérez de
m'amender. Un jour, n'avez-vous
pas dit de moi à un de nos amis communs:
--C'est un bénédictin narquois.
On se connaît mal soi-même, mais je crois que la
définition est bonne.
Je me fais assez l'effet d'un moine philosophe. J'appartiens de coeur
à
une abbaye de Thélème, dont la règle
est douce et l'obédience facile.
Peut-être n'y a-t-on pas beaucoup de foi, mais
assurément on y est très
pieux.
L'indulgence, la tolérance, le respect de soi et des autres
sont des
saints qu'on y chôme toujours. Si l'on y incline au doute, il
faut
considérer que le pyrrhonisme ne va pas sans un profond
attachement à la
coutume et à l'usage. Or, la coutume du plus grand nombre,
c'est
proprement la morale. Il n'y a qu'un sceptique pour être
toujours moral
et bon citoyen. Un sceptique ne se révolte jamais contre les
lois, car
il n'a pas espéré qu'on pût en faire de
bonnes. Il sait qu'il faut
beaucoup pardonner à la République. Pourtant
voulez-vous un conseil? Ne
confiez jamais le bulletin politique du Temps à
un de nos thélémites.
Il y répandrait une mélancolie douce qui
découragerait vos honnêtes
lecteurs. Ce n'est pas avec la philosophie qu'on soutient les
ministères. Quant à moi, je garde une modestie
qui me sied, et je m'en
tiens à la critique.
Telle que je l'entends et que vous me la laissez faire, la critique est,
comme la philosophie et l'histoire, une espèce de roman
à l'usage des
esprits avisés et curieux, et tout roman, à le
bien prendre, est une
autobiographie. Le bon critique est celui qui raconte les aventures de
son âme au milieu des chefs-d'oeuvre.
Il n'y a pas plus de critique objective qu'il n'y a d'art objectif, et
tous ceux qui se flattent de mettre autre chose qu'eux-mêmes
dans leur
oeuvre sont dupes de la plus fallacieuse illusion. La
vérité est qu'on ne
sort jamais de soi-même. C'est une de nos plus grandes
misères. Que ne
donnerions-nous pas pour voir pendant une minute, le ciel et la terre
avec l'oeil à facettes d'une mouche, ou pour comprendre la
nature avec le
cerveau rude et simple d'un orang-outang? Mais cela nous est bien
défendu. Nous ne pouvons pas, ainsi que Tirésias,
être homme et nous
souvenir d'avoir été femme. Nous sommes
enfermés dans notre personne
comme dans une prison perpétuelle. Ce que nous avons de
mieux à faire,
ce me semble, c'est de reconnaître de bonne grâce
cette affreuse
condition et d'avouer que nous parlons de nous-mêmes chaque
fois que
nous n'avons pas la force de nous taire.
Pour être franc, le critique devrait dire:
--Messieurs, je vais parler de moi à propos de Shakespeare,
à propos de
Racine, ou de Pascal, ou de Goethe. C'est une assez belle occasion.
J'ai eu l'honneur de connaître M. Cuvillier-Fleury, qui
était un vieux
critique fort convaincu. Un jour, que je l'allai voir dans sa petite
maison de l'avenue Raphaël, il me montra la modeste
bibliothèque dont il
était fier:
--Monsieur, me dit-il, éloquence, belles-lettres,
philosophie, histoire,
tous les genres y sont représentés, sans compter
la critique qui
embrasse tous les autres genres. Oui, monsieur, le critique est tour
à
tour orateur, philosophe, historien.
M. Cuvillier-Fleury avait raison. Le critique est tout cela, ou du moins
il peut l'être. Il a l'occasion de montrer les
facultés intellectuelles
les plus rares, les plus diverses, les plus variées. Et
quand il est un
Sainte-Beuve, un Taine, un J.-J. Weiss, un Jules Lemaître, un
Ferdinand
Brunetière, il n'y manque pas. Sans sortir de
lui-même, il fait
l'histoire intellectuelle de l'homme. La critique est la
dernière en
date de toutes les formes littéraires; elle finira
peut-être par les
absorber toutes. Elle convient admirablement à une
société très
civilisée dont les souvenirs sont riches et les traditions
déjà longues.
Elle est particulièrement appropriée à
une humanité curieuse, savante et
polie. Pour prospérer, elle suppose plus de culture que n'en
demandent
toutes les autres formes littéraires. Elle eut pour
créateurs Montaigne,
Saint-Évremond, Bayle et Montesquieu. Elle
procède à la fois de la
philosophie et de l'histoire. Il lui a fallu, pour se
développer, une
époque d'absolue liberté intellectuelle. Elle
remplace la théologie, et,
si l'on cherche le docteur universel, le saint Thomas d'Aquin du XIXe
siècle, n'est-ce pas à Sainte-Beuve qu'il faut
songer?
C'était un saint homme de critique, je
vénère sa mémoire. Mais, à
vous
parler franchement, cher monsieur Hébrard, je crois qu'il
est plus sage
de planter des choux que de faire des livres.
Il est des âmes livresques pour qui l'univers n'est qu'encre
et que
papier. Celui dont une telle âme anime le corps
apaisé passe sa vie
devant sa table de travail, sans souci des
réalités dont il étudie
obstinément la représentation graphique. Il ne
sait de la beauté des
femmes que ce qui en est écrit. Il ne connaît des
travaux, des
souffrances et des espérances des hommes que ce qui peut en
être cousu
sur nerfs et relié en maroquin. Il est monstrueux et
innocent. Il n'a
jamais mis le nez à la fenêtre. Tel
était le bonhomme Peignot, qui
recueillait les opinions des auteurs pour en faire des livres. Rien ne
l'avait jamais troublé. Il concevait les passions comme des
sujets de
monographies curieuses et savait que les nations périssent
en un certain
nombre de pages in-octavo. Jusqu'au jour de sa mort, il travailla d'une
ardeur égale, sans jamais rien comprendre. C'est pourquoi le
travail ne
lui fut point amer. Il faut l'envier, si l'on ne peut qu'à
ce prix
trouver la paix du coeur.
Bénissons les livres, si la vie peut couler au milieu d'eux
en une
longue et douce enfance! Gustave Doré, qui imprimait
quelquefois à ses
dessins les plus comiques je ne sais quel sentiment de fantaisie
profonde et de poésie bizarre, a donné un jour,
sans trop le savoir,
l'emblème ironique et touchant de ces existences que le
culte des livres
console de toutes les réalités douloureuses. Dans
le moine Nestor, qui
écrivit une chronique en des temps barbares et
troublés, il a symbolisé
toute la race des bibliomanes et des bibliographes. Son dessin n'est pas
plus grand que le creux de la main, mais qui l'a vu une fois ne peut
plus l'oublier. Vous le trouverez dans une suite de caricatures qu'il
publia lors de la guerre de Crimée, sous ce titre: _la
Sainte Russie_,
et qui n'est pas, je dois le dire, la plus heureuse inspiration de son
talent et de son patriotisme.
Il faut voir ce Nestor. Il est dans sa cellule avec ses livres et ses
papiers. Assis comme un homme qui aime à s'asseoir, la
tête enfoncée
dans son capuchon, le nez sur sa table, il écrit. Tout le
pays alentour
est livré au massacre et à l'incendie. Les
flèches obscurcissent l'air.
Le couvent même de Nestor est si furieusement assailli que
des pans de
mur s'écroulent de toutes parts. Le bon moine
écrit. Sa cellule,
épargnée par miracle, reste accrochée
à un pignon comme une cage à une
fenêtre. Des archers s'entassent sur ce qui reste des toits,
marchent
comme des mouches le long des murs et tombent comme la grêle
sur le sol
hérissé de lances et
d'épées. On se bat jusque dans sa
cheminée; il
écrit. Une commotion terrible renverse son encrier; il
écrit encore.
Voilà ce que c'est que de vivre dans les bouquins!
Voilà le pouvoir des
paperasses!
Les bibliothèques abritent encore aujourd'hui quelques sages
semblables
au moine Nestor. Ils y viennent accomplir le travail de patience qui
remplit leur vie et qui comble leur âme; ils ne manquent pas
une séance,
même dans les jours de troubles et de révolution.
Ils sont heureux. N'en parlons plus. Mais j'en connais plusieurs, d'un
esprit fort différent. Ceux-ci cherchent dans les livres
toutes sortes
de beaux secrets sur les hommes et les choses. Ils cherchent toujours et
leur esprit ne demeure jamais en repos. Si les livres apportent la paix
aux pacifiques, ils troublent les âmes inquiètes.
Je sais, pour ma part,
beaucoup d'âmes inquiètes. Elles ont tort de se
plonger dans trop de
lecture. Voyez, par exemple, ce qu'il advint à don Quichotte
pour avoir
dévoré les quatre volumes d'_Amadis de Gaule_ et
une douzaine d'autres
beaux romans. Ayant lu des récits enchanteurs, il crut aux
enchantements. Il crut que la vie était aussi belle que les
contes, et
il fit mille folies qu'il n'aurait point faites, s'il n'avait pas eu
l'esprit de lire.
Un livre est, selon Littré, la réunion de
plusieurs cahiers de pages
manuscrites ou imprimées. Cette définition ne me
contente pas. Je
définirais le livre une oeuvre de sorcellerie
d'où s'échappent toutes
sortes d'images qui troublent les esprits et changent les coeurs. Je
dirai mieux encore: le livre est un petit appareil magique qui nous
transporte au milieu des images du passé ou parmi des ombres
surnaturelles. Ceux qui lisent beaucoup de livres sont comme des
mangeurs de haschisch. Ils vivent dans un rêve. Le poison
subtil qui
pénètre leur cerveau les rend insensibles au
monde réel et les jette en
proie à des fantômes terribles ou charmants. Le
livre est l'opium de
l'Occident. Il nous dévore. Un jour viendra où
nous serons tous
bibliothécaires, et ce sera fini.
Aimons les livres comme l'amoureuse du poète aimait son mal.
Aimons-les;
ils nous coûtent assez cher. Aimons-les; nous en mourons.
Oui, les
livres nous tuent. Croyez-m'en, moi qui les adorai, moi qui me donnai
longtemps à eux sans réserve. Les livres nous
tuent. Nous en avons trop
et de trop de sortes. Les hommes ont vécu de longs
âges sans rien lire,
et c'est précisément le temps où ils
firent les plus grandes choses et
les plus utiles, car c'est le temps où ils
passèrent de la barbarie à la
civilisation. Pour être sans livres, ils n'étaient
pas alors tout à fait
dénués de poésie et de morale; ils
savaient par coeur des chansons et de
petits catéchismes. Dans leur enfance les vieilles femmes
leur contaient
_Peau-d'Âne_ et le _Chat botté_, dont on a fait
beaucoup plus tard des
éditions pour les bibliophiles. Les premiers livres furent
de grosses
pierres, couvertes d'inscriptions en style administratif et religieux.
Il y a longtemps de cela. Quels effroyables progrès nous
avons accompli
depuis lors! Les livres se sont multipliés d'une
façon merveilleuse au
XVIe siècle et au XVIIIe. Aujourd'hui la production en est
centuplée.
Voici qu'on publie, seulement à Paris, cinquante volumes par
jour; sans
compter les journaux. C'est une orgie monstrueuse. Nous en sortirons
fous. La destinée de l'homme est de tomber successivement
dans des excès
contraires. Au moyen âge, l'ignorance enfantait la peur. Il
régnait
alors des maladies mentales que nous ne connaissons plus. Maintenant,
nous courons, par l'étude, à la paralysie
générale. N'y aurait-il pas
plus de sagesse et d'élégance à garder
la mesure?
Soyons des bibliophiles et lisons nos livres; mais ne les prenons point
de toutes mains; soyons délicat, choisissons, et, comme ce
seigneur
d'une des comédies de Shakespeare, disons à notre
libraire: «Je veux
qu'ils soient bien reliés et qu'ils parlent
d'amour.»
Je ne me flatte pas que ce petit livre ait rien d'amoureux ni qu'il
mérite une belle reliure. Mais on y trouvera, vous le savez,
cher
monsieur, une parfaite sincérité (le mensonge
veut un talent que je n'ai
pas), beaucoup d'indulgence et quelque naturelle amitié pour
le beau et
le bien.
C'est pourquoi j'ose vous l'offrir, cher monsieur, comme un trop faible
témoignage de gratitude, d'estime et de sympathie.
A.F.
Anatole France, La vida
literaria,
primera serie (París: Calmann-Lévy,
1888). [Prólogo-dedicatoria:]
Al Sr. Adrien Hébrard, Senador, director de Le Temps.
Estimado Sr.:
Permítame ofrecerle este librito; bien se lo debo,
porque con toda seguridad, sin Vd., no existiría. En
absoluto pensaba
yo en hacer crítica en un periódico cuando me
llamó Vd. a Le
Temps. Me
extrañó su elección, y aún
me dura la sorpresa. ¿Cómo es que un
espíritu alerta, activo, diverso como el de Vd., en
comunión constante
con todo y con todos, tan fuerte y vital, y siempre lanzado en medio de
las cosas, ha podido apreciar un pensamiento recogido, lento y
solitario como el mío?
Pero a Vd. nada le es ajeno, ni siquiera la meditación.
Quienes le
conocen en la intimidad aseguran que tiene Vd. algo de
soñador. No se
equivocan. Sólo que Vd. sueña muy deprisa. En
todas las cosas posee
usted en su grado más alto el genio de la prontitud. La
facilidad con
la que piensa Vd. es prodigiosa. Entiende Vd. todo de golpe. Su
conversación, rápida y brillante como la luz,
siempre me deslumbra. Y
sin embargo siempre es razonable. Deslumbrar con la razón,
eso es un
don que sólo tiene Vd. ¡Qué escritor
sería, si tuviese Vd. menos ideas!
Una maga rusa, que vivió mucho tiempo en la India, habla en
sus
escritos de un procedimiento que emplean los sabios hindúes
para
comunicar su pensamiento a los profanos. A medida que se va formando en
ellos mismos, lo precipitan en el cerebro de un santón que
lo escribe a
su gusto. Este procedimiento le convendría a Vd.
Lástima que nuestro
bárbaro Occidente ignore todavía la
"precipitación" del pensamiento.
Pero le conozco a Vd. Si un santón se pusiese a redactar las
ideas
precipitadas por Vd., iría Vd. enseguida a rogarle que no
hiciese nada
con ellas. Le gusta a Vd. permanecer inédito. Siendo hombre
público, le
horroriza parecerlo. Es una de las originalidades de Vd., y no la menos
encantadora.
Creo que tiene Vd. un talismán. Hace Vd. lo que quiere. De
mi ha hecho
un escritor periódico y regular. Ha triunfado sobre mi
pereza. Ha
utilizado Vd. mis ensoñaciones y ha hecho acuñar
mi espíritu. Por eso
le tengo a Vd. por un economista incomparable. Haberme vuelto
productivo, le aseguro que es maravilloso. Ni siquiera mi excelente
amigo Calmann Lévy había conseguido hacerme
escribir un solo libro
desde hace seis años.
Tiene Vd. muy buen carácter y es Vd. fácil para
vivir. No me reprocha
nunca nada. No es que me vanaglorie de ello. Comprendió Vd.
enseguida
que no sirvo para mucho, y que más valía no
atormentarme. Sin hacerme
ilusiones, es la principal causa de la libertad que me deja Vd. en su
periódico. Sabe Vd. que soy incorregible y no tiene
esperanzas de hacer
que me enmiende. No le dijo Vd. acaso un día a uno de
nuestros amigos
comunes,
--Es un benedictino burlón.
Uno se conoce mal a sí mismo, pero creo que la
definición es buena. Me
produzco bastante el efecto de un monje filósofo. Pertenezco
de corazón
a una abadía de Thélème, cuya regla es
suave y de fácil obediencia.
Quizá no haya allí mucha fe, pero sin duda son
muy piadosos.
La indulgencia, la tolerancia, el respeto a sí mismo y a los
otros
son santos cuya fiesta aún guardamos allí. Si nos
inclinamos hacia la
duda, hay que tener en cuenta que el pirronismo es inseparable de un
profundo apego a la costumbre y a los usos. Pues bien, la costumbre de
la mayoría, es propiamente la moral. Nadie como un
escéptico para ser
moral y buen ciudadano. Un escéptico no se rebela nunca
contra las
leyes, porque no tiene esperanzas de que puedan hacerse otras buenas.
Sabe que hay mucho que perdonarle a la República.
¿Quiere Vd., sin
embargo, un consejo? No encomiende jamás el
boletín político de Le Temps
a uno de nuestros telemitas. Difundiría por él
una melancolía suave que
desanimaría a vuestros honrados lectores. Con
filosofía no se apoyan
los ministerios. En cuanto a mí, practico una modestia que
me sienta
bien, y me limito a la crítica.
Tal como la entiendo y me la deja practicar Vd., la crítica
es,
como la filosofía y la historia, una especie de novela para
uso de los
espíritus agudos y curiosos, y toda novela, correctamente
entendida, es
una autobiografía. El buen crítico es el que
relata las aventuras de su
alma entre las obras maestras.
No hay crítica objetiva, de la misma manera que no hay arte
objetivo, y todos los que se precian de poner en su obra otra cosa que
ellos mismos, son víctimas de la ilusión
más falaz. La verdad es que
uno no sale nunca de sí mismo. Es una de nuestras mayores
desgracias.
Qué no daríamos por ver durante un minuto el
cielo y la tierra con el
ojo compuesto de una mosca, o para comprender la naturaleza con el
cerebro rudo y simple de un orangután? Pero eso lo tenemos
completamente prohibido. No podemos, como hizo Tiresias, ser hombre y
acordarnos de haber sido mujer. Estamos encerrados en nuestra persona
como en un prisión perpetua. Lo mejor que podemos hacer, me
parece, es
reconocer con elegancia esta situación espantosa, y confesar
que
hablamos de nosotros mismos cada vez que no tenemos la fuerza de
callarnos.
Para ser franco, el crítico debería decir:
–Señores, voy a
hablar de mí mismo a propósito de Shakespeare, a
propósito de Racine, o
de Pascal, o de Goethe. Son una bonita ocasión para hacerlo.
Tuve el honor de conocer al Sr. Cuvillier-Fleury, que era un viejo
crítico muy convencido. Un día en que lo fui a
ver a su casita de la
avenida Raphaël, me mostró la modesta biblioteca de
la que se sentía
orgulloso:
–Señor, me dijo; la elocuencia, bellas letras,
filosofía, historia, todos los géneros
están representados en ella, sin
contar la crítica, que comprende a todos los
demás géneros. Sí, señor:
el crítico es sucesivamente orador, filósofo,
historiador.
Tenía razón el Sr. Cuvillier-Fleury. El
crítico es todo eso, o al
menos puede serlo. Tiene la ocasión de mostrar las
más raras facultades
intelectuales, las más diversas, las más
variadas. Y cuando es un
Sainte-Beuve, un Taine, un J.-J. Weiss, un Jules Lemaîre, un
Ferdinand
Brunetière, no deja de hacerlo. Sin salir de sí
mismo, escribe la
historia intelectual del hombre. La crítica es la
última en aparecer de
todas las formas literarias: quizá termine por absorberlas a
todas. Le
conviene de forma admirable a una sociedad muy civilizada cuyos
recuerdos son ricos y cuyas tradiciones son ya largas. Es
particularmente apropiada para una humanidad curiosa, erudita y
refinada. Para prosperar, requiere de más cultura que todas
las otras
formas literarias. Tuvo por creadores a Montaigne,
Saint-Évremond,
Bayle y Montesquieu. Procede a la vez de la filosofía y de
la historia.
Requirió, para desarrollarse, de una época de
absoluta libertad
intelectual. Reemplaza a la teología, y si se busca al
Doctor
universsal, al Santo Tomás de Aquino del siglo XIX, no es en
Sainte-Beuve en quien debemos pensar? Era un santo de la crítica, yo venero su
memoria. Pero, por hablarle
con franqueza, querido Sr. Hébrard, creo que es
más sabio plantar coles
que hacer libros.
Hay
almas librescas para las que el universo no es más que tinta
y papel.
Quien ve su cuerpo apaciguado animado por un alma así, se
pasa la vida
ante su mesa de trabajo, sin preocuparse por las realidades cuya
representación gráfica estudia obstinadamente. No
sabe de la belleza de
las mujeres más que lo que se escribe de ella. No conoce de
los
trabajos, los sufrimientos y las esperanzas de los hombres
más que lo
que puede coserse con nervios y encuadernarse en marroquín.
Es
monstruoso e inocente. Nunca ha asomado la nariz por la ventana.
Así
era aquel buen tipo Peignot, que recogía las opiniones de
los autores
para hacer libros con ellas. Nada le había turbado
jamás. Concebía las
pasiones como temas de monografías curiosas y
sabía que las naciones
perecen en un cierto número de páginas in-octavo.
Hasta el día de su
muerte, trabajó con ardor constante, sin entender nunca
nada. Por eso
el trabajo no le resultó en absoluto amargo. Hay que
envidiarlo, si es
que la paz de espíritu sólo puede alcanzarse a
ese precio.
¡Bendigamos los libros, si la vida puede fluir entre ellos en
una
infancia larga y feliz! Gustave Doré, que
imprimía a veces a sus
dibujos más cómicos un cierto sentimiento de
fantasía profunda y de
extraña poesía, proporcionó un
día, quizá sin saberlo, el emblema
irónico y conmovedor de estas existencias a las que el culto
de los
libros consuela de todas las realidades dolorosas. En el monje Nestor,
que escribió una crónica en tiempos
bárbaros y revueltos, simbolizó a
toda la raza de los bibliómanos y los
bibliógrafos. Su dibujo no es
mayor que la palma de la mano, pero quien lo ha visto una vez ya no
puede olvidarlo. Lo encontrará Vd. en una serie de
caricaturas que
publicó cuando la guerra de Crimea, bajo este
título: La
santa Rusia, y que no es, he de reconocerlo, la
inspiración más feliz de su talento y de su
patriotismo.
Hay que ver a este Nestor. Está en su celda con sus libros y
papeles.
Sentado como un hombre que gusta de estar sentado, con la cabeza
hundida en su capuchón, y la nariz en la mesa, escribe. Todo
el país a
su alrededor está entregado a la masacre y al incendio. Las
flechas
oscurecen el aire. El convento mismo de Nestor es tan furiosamente
asaltado que se derrumban trozos de paredes por todas partes. El buen
monje escribe. Su celda, milagrosamente intacta, permanece enganchada
en un aguilón, como una jaula en una ventana. Se agolpan
arqueros sobre
lo que queda de los techos, andan como moscas por las paredes y caen
como granizo sobre el suielo erizado de lanzas y espadas. Se pelean
hasta en su chimenea; él escribe. Una conmoción
terrible vuelca su
tintero; sigue escribiendo. ¡Eso es vivir en los libracos!
¡Tal es el
poder de los papelajos!
Las bibliotecas de hoy todavía acogen a algunos sabios
semejantes al monje Nestor. Vienen a ellas a cumplir el trabajo de
paciencia que llena su vida y que colma su alma: no se pierden una
sesión, ni siquiera en los días de agitaciones y
de
revolución.
Son felices. Dejémolos. Pero conozco a varios que tienen un
humor
harto diferente. Estos buscan en los libros todo tipo de hermosos
secretos sobre los hombres y las cosas. Siempre buscan y su
espíritu
jamás permanece quieto. Si los libros traen la paz a los
pacíficos,
turban a las almas inquietas. Estas cometen un error al sumergirse en
un exceso de lecturas. Vea, por ejemplo, lo que le sucedió a
Don
Quijote por haber devorado los cuatro volúmenes de Amadís de Gaula
y otra docena de bonitas novelas. Habiendo leído los
encantadores
relatos, creyó en los encantamientos. Creyó que
la vida era tan bonita
como los cuentos, e hizo mil locuras que en absoluto habría
hecho si no
hubiese tenido espíritu lector.
Un libro es, según Littré, el ensamblaje de
varios cuadernos de páginas
manuscritas o impresas. Esta definición no me contenta. Yo
definiría el
libro como una obra de hechicería de la cual escapan todo
tipo de
imágenes que turban los espíritus y cambian los
corazones. O mejor aún:
el libro es un aparatito mágico que nos transporta al meollo
escenas
del pasado, o entre sombras sobrenaturales. Quienes leen muchos libros
son como los comedores de hachís. Viven en un
sueño. El veneno sutil
que penetra en su cerebro los vuelve insensibles al mundo real y los
hace víctimas de fantasmas terribles o encantadores. El
libro es el
opio de Occidente. Nos devora. Llegará el día en
que todos seamos
bibliotecarios, y será el fin.
Amemos los libros como la enamorada del poeta amaba su mal.
Amémolos:
bastante caros nos cuestan. Amémolos: por ellos morimos.
Sí, los libros
nos matan. Créame, pues yo los adoré, me
entregué a ellos sin reserva
durante mucho tiemo. Los libros nos matan. Los hombres han vivido
largas eras sin leer nada, y es entonces precisamente cuando hicieron
las cosas mayores y más útiles, pues en ese
tiempo pasaron de la
barbarie a la civilización. Para estar sin libros, no es que
estuviesen
totalmente desprovistos de poesía y de moral;
sabían de memoria
canciones y pequeños catecismos. En su infancia las viejas
les contaban
Piel de Asno
y El gato con botas,
que mucho más tarde se editaron en ediciones para
bibliófilos. Los
primeros libros fueron gruesas piedras, cubiertas de inscripciones en
un estilo administrativo y religioso.
De eso hace mucho tiempo. ¡Qué espantosos
progresos hemos
hecho desde entonces! Los libros se multiplicaron de manera
maravillosa en el siglo XVI y en el XVIII. Hoy se ha multiplicado por
cien su producción. Ahora se publican,
sólo en
París, cincuenta
volúmenes al día, sin contar los
periódicos. Es
una orgía monstruosa.
Saldremos locos de ella. El destino del hombre es caer sucesivamente en
excesos contrarios. En la Edad Media, la ignorancia daba a luz al
miedo. Reinaban entonces enfermedades mentales que ya no conocemos.
Ahora, corremos, por vía del estudio, a la
parálisis
general. ¿No sería
más sabio, y más elegante, mantener una justa
medida?
Seamos bibliófilos y leamos nuestros libros, pero no los
cojamos a
manos llenas. Seamos exquisitos: escojamos, y como ese gentilhombre de
una de las comedias de Shakespeare, digamos a nuestro librero: "Quiero
que estén bien encuadernados y que hablen de amor".
No me hago ilusiones de que este librito tenga nada de amoroso, ni de
que merezca una bonita encuadernación. Pero se
encontrará en él, lo
sabe Vd., estimado señor, una sinceridad perfecta (la
mentira requiere
un talento del que carezco), mucha indulgencia y cierta amistad natural
hacia lo bello y lo bueno.
Por eso me atrevo a ofrecérselo a Vd., como un testimonio,
demasiado endeble, de gratitud, de aprecio y de simpatía.
Organiza la sección de narrativa de la Poetics and Linguistics
Association un congreso sobre "Narración y
Multimodalidad" en el que se prometen oír cosas muy
interesantes. (Conference
at the School of English, U of Birmingham: Narrative and Multimodality -
27th-28th April, 2007).
Repesco de su web ( List
of Abstracts)
el resumen un artículo especialmente interesante de Paul J.
Thibault sobre los blogs y la representación de la
identidad, a
cotejar con el libro Viviane Serfaty que reseñé: The Mirror and the Veil: An
Overview of American Online Diaries and Blogs. Aquí
está la reseña en versión completa,
y aquí
en PDF
la versión recortada que apareció en Atlantis.
También en mi sección temática sobre
blogs trato a
veces yo temas similares. Creo que voy a abrir aquí una
vanity
section sobre autoanálisis
de este blog... El tema de la
narratividad que
toca Thibault también me ha traído a vueltas
últimamente, pero aún no me he puesto a analizar
en
detalle la narratividad específica de los blogs. En este
abstract hay un buen comienzo:
Paul J. Thibault, Agder
University College, Kristiansand, Norway HYPERMEDIA
Selves and Hypermodal Stories: Narrativity, agency and meaning-making
in personal blogs
People create stories
to make
sense of their lives to themselves and others (Bruner 2001,
Harré 2001). In their self-narratives, people reflect on and
transform their personal experience through the emergent meanings that
they create and discover along the trajectory of the narrative.
Narratives are situated and reflexive: they are tied to the
perspectives and values of the selves who narrate their lives and they
enact a form of reflexive or second-order consciousness that interacts
with first-order consciousness of what is experienced and in this way
the second level experiences the experiencing as a knowing self.
Narratives are also characterised by their power to connect the
heterogeneity of events experienced, activities participated in and
meanings made into an overall sense of unity that gives a sense of
wholeness and continuity to one's life.
Hypermedia
meaning-making
practices strongly foreground cross-scalar and cross-modal linkages in
the creation of a hypertext trajectory in ways that disrupt this
(always constructed) sense of wholeness and continuity. Hypermedia
narratives of the self in personal blogs foreground the movement of the
self between different institutional places and contexts and their
associated meanings and practices. The technological affordances of the
Internet and hypermedia and the new kinds of meanings and practices
that have emerged through the reorganization of precursor technologies,
media, practices and meanings have made this possible. Through their
hypermedia traversals (Lemke 2002) or trajectories (Baldry and Thibault
2006: chap. 3), bloggers connect meanings, media and semiotic
modalities from potentially many different persons, activities,
contexts and places and weave them into the temporal trajectory of
their self-narratives. In doing so, they enact and represent themselves
and their relations with others in cyber space. In the process, they
foreground the tensions, inconsistencies and contradictions between
different contexts, different media, different institutions, and their
associated activities, meanings and voices. They accordingly draw
attention to the manner in which the strong insulation of contexts 'in'
separate times and places, along with the concomitant separation of
their meanings, roles and activities, obscures these same
contradictions.
In this paper, I will
look at the
ways in which the hypermedia traversals of bloggers across diverse
institutional times, places and activities emphasise the construction
of multiple identities and multiple communities of practice by virtue
of the way in which agents move between multiple and parallel
activities and contexts which place very different demands on the self.
The narrative construction of the 'self' in personal blogs thus
involves horizontal movements between various activities and their
participants. I will also look at the kinds of social spaces that are
produced in and through the meaning-making practices of personal blogs,
the hypermedia trajectories created, the forms of multimodal semiotic
integration that emerge, the forms of embodiment that agents in the
virtual space of the web enact and the ways in which they represent
this space to themselves and others.
Some relevant
questions: How do
'real' physical space, cognized (represented, symbolized) space and
cyber space interact? How do agents position themselves in this nexus
of spatial relations? How does cyberspace transform our familiar
spatial orientations yet remain tied to them? What kind of alternative
forms of place and embodiment are created in the personal narratives of
bloggers? A key area to be explored here are the forms of multimodal
interdiscursivity whereby the hypermedia traversals of bloggers
construct relationships between different genres and semiotic
modalities – linguistic and non-linguistic – in
ways which
enable bloggers to both enact and represent diverse social identities
and to resist others. In the case of hypermedia web-based genres like
personal blogs, this form of analysis requires the tools of multimodal
discourse analysis in order to analyse the ways in which diverse
semiotic modalities are coordinated in the enacting and representing of
the narratives of the self which bloggers create. Recent work on
multimodal text and discourse analysis (e.g. Kress and Van Leeuwen
2001; Lemke 2002; O'Halloran 2004; O'Toole 1994; Thibault 2000, 2004,
2006; Baldry and Thibault 2006) will inform this perspective and will
be used to analyse a number of examples of personal blogs and other
hypermedia self-narratives.
References
Baldry, Anthony and
Thibault,
Paul J. (2006). Multimodal
Transcription and Text Analysis: A
multimedia toolkit and coursebook. Foreword by Jay Lemke.
London and
Oakville, CT: Equinox.
Bruner, Jerome 2001.
'Self-making
and world-making'. In Jens Brockmeier and Donal Carbaugh (eds.),
Narrative and Identity.
Amsterdam/Philadelphia: John Benjamins, 25-37.
Harré,
Rom 2001.
'Metaphysics and narrative: singularities and multiplicities of self'.
In Jens Brockmeier and Donal Carbaugh (eds.), Narrative and Identity.
Amsterdam/Philadelphia: John Benjamins, 59-73.
Kress, Gunther, Van
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communication. London: Arnold.
Lemke, Jay L.
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O'Halloran, Kay
(2004). "Visual
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O'Toole, Michael
(1994). The Language of
Displayed Art. London: Leicester University Press.
Thibault, Paul
(2000). 'The
multimodal transcription of a television advertisement: theory and
practice'. In Anthony Baldry (ed.), Multimodality
and Multimediality
in
the Distance Learning Age. Campobasso, Palladino Editore,
pp. 311-385.
Thibault, Paul J.
(2004). Agency
and Consciousness in Discourse: Self-other dynamics as a complex
system. London and New York: Continuum.
Thibault, Paul J.
(2006).
'Multimodal Meanings and Trajectories: or Some Reflections on
Hypertextual Stories, Place, Embodiment, and Agency in CyberSpace'.
Guest lecture, Università di Trieste, 28-11-2006.
Dice nuestra (nuestra, por desgracia) vicepresidenta, que el Gobierno
actúa en el caso/caos de Juana por razones humanitarias, por
amor a la vida, y que nadie chantajea al gobierno. Y que las protestas
del
Partido Popular son irresponsables. Más aún: la
Vicepresidenta dice que aunque ella no hace valoraciones, las actitudes
del PP son "innominiosas y ofscenas".
Claro que no hay chantaje: los chantajes al gobierno sólo
pueden venir de sus
adversarios. De la ETA no, por tanto; el chantaje sólo puede
venir del Partido Popular. Es imposible que la Eta chantajee al
gobierno, puesto que ambos están en lo mismo: en la
promoción del Proceso-de-Pa-Z, y en el amor a la vida, y la
búsqueda de soluciones pacíficas que logren por
fin
interpretar la Voluntad del Pueblo Vasco. Y ambos están
contra
los Chantajistas, y contra los Crispadores.
¿Cómo te van a chantajear aquellos en quienes
tienen
puestas tus esperanzas más sinceras?
¿Cómo, si
estás de acuerdo con ellos en tantas cosas? Dos no se
chantajean
si uno no quiere. Y el gobierno no quiere chantajes de la Eta. Quiere
colaboración, entendimiento, cooperación, buen
rollito...
y es lo que tienen uno de otro. Hola, mi amor: soy yo, tu lobo. Si con
tus garras me quisieras tú abrazar... El Love feroz. Loewe,
en
el caso de la Vice.
Hasta hoy, los poderes públicos estaban
especialmente
interesados en la estructura cromosómica y la
configuración genital de les ciudadanes. Hoy
súbitamente,
se desinteresan de tales cuestiones (siempre determinables en
última instancia por análisis
citológicos e
inspecciones oculares, premortem o postmortem). La ley, hoy, ya no se
interesa por la identidad sexual de sus sujetos y sujetas, sino por su
identidad genérica. Las feministas (hasta que
llegó
Judith Butler) solían decir que el sexo, en el sentido de
diferencia sexual, es biológico e innato, mientras que el
género es una construcción cultural,
superimpuesta sobre
esa diferencia biológica. Hoy el Congreso ha aprobado una
ley
por la cual el sexo desaparece como categoría administrativa
del
registro civil, o en todo caso se subordina al género.
Añade un poco de confusión la
terminología, pues
me temo que se seguirá hablando de "sexo" donde
debería
decir "género", y así, de señoras con
un
impresionante y bien formado pene se dirá que son de "sexo:
mujer" cuando en puridad debería haberse
sobreañadido la
categoría género, y especificar: "sexo:
varón;
género: mujer". En este caso de abundante maquillaje y
depilación y bolso, digo...—en otros casos,
más
frecuentes, género y sexo irían unidos
(accidentalmente)
como lo han estado hasta ahora (oficialmente). A partir de hoy, no: a
los individuos se les asignará género (no sexo)
según su conformación genital. (Digo yo... igual
una
apostilla de la ley nos dice pronto que podrán los padres
elegir
"sexo" arbitrariamente para el neonato—warum nicht? Es la
suma de
la corrección política, o sea que al Gobierno le
ha de
tentar). Los transexuales —perdón, los
travestís,
que transexuales ya no hay— ya no tendrán que
operarse
para que en su DNI figure la dichosa letrita que tanto les soluciona la
vida. Oye, y puesto que no hay que operarse,
¿quién va a
pensar en operarse? Siempre habrá algún
maniático
entre la vasca, no digo yo que no. Pero ya queda esto de la
cirugía para aficionados muy voluntariosos, escultores del
cuerpo, gente poco práctica. Después de todo,
puestos a
dedicarse al gender bending, ¿a quién le va a
molestar
algún colgajillo de más, o algún pecho
demasiado
voluminoso? Pierde la cosa su razón de ser, pues ahora tanto
los
hombres como las mujeres pueden tener ovarios, cuerpos cavernosos, etc.
Algunos más cavernosos que otros, pero oye, todos somos
tanto
hombres como mujeres. Los travestís son en general
especialmente
tolerantes con estas cuestiones, así que probablemente se
ahorren muchas operaciones innecesarias, lo cual es bueno. No hay que
llevar las manías hasta el extremo de atacar al cuerpo con
cuchillo, ni con la celulitis ni con lo demás. Ojo, que
siempre
habrá casos y necesidades, no digo que no. Pero en general,
visto que la pluma es más fuerte que la espada, cambias la
letra
en el registro civil y ya está. ¿Que hace falta
certificado médico? Nou problem, si para abortar
también
hace falta, y se solventa siempre; para esto se han inventado las
fotocopiadoras. Lo de operarse es, una vez votada esta ley, un
overkill, matar moscas a cañonazos. Un defecto le veo: que
por
qué no le han añadido un "no sabe/no contesta"
como
tercera opción sexual, yo me apuntaba a esa. Y lo que no
está tan claro con esta ley es si va a ser obligatorio para
las
transexualas ir de uniforme femenino obligatorio, porque seguro que a
alguna viciosa que nació hombre, pero que quiere ser mujer,
y
lesbiana por más señas, le da además
por ir de
traje y corbata y barba, en plan dragking. ¿Quién
le va a
decir que no? Porque la ley es ley de ropa, peinado y maquillaje, pero
por supuesto no entra en cuestiones de ropa, peinado y maquillaje.
Hasta ahí podríamos llegar, que nos diga el
Gobierno
cómo nos tenemos que vestir, peinar y maquillar.
Nos llega un mensaje del Decanato con un poquito más de
Zeitgeist, para continuar abriendo boca a la brave new University:
"La
implantación de la nueva
estructura de estudios y de los Créditos Europeos (ECTS),
dentro
del proceso de convergencia hacia el Espacio Europeo de
Educación Superior, exigirá la
adaptación de las
metodologías docentes existentes y modificar el sistema
tradicional de exámenes para sustituirlos por formas
alternativas de evaluación que permitan medir el esfuerzo
del
estudiante, ya que su trabajo se convierte en el eje de la
organización de la actividad docente." Pocas veces nos lo ponen tan claro...
O sea, que los exámenes se van a suprimir. Y se
van a
sustituir por formas alternativas de evaluación. Cuya
finalidad
no es medir el conocimiento de la materia por parte de los estudiantes,
o su capacidad de razonar, o su capacidad de resolver problemas, sino
su esfuerzo.
Que uno puede
ser un incapaz total pero descollar en esfuerzo, ojo. O sea:
¿a
ese indocumentado le ponemos un sobresaliente, si lo que valoramos con
el nuevo sistema es el esfuerzo?
Es el trabajo
del estudiante, y no los resultados de ese trabajo, lo que
será
el "eje de organización de la actividad docente". Los
títulos, supongo, serán también una
acreditación del esfuerzo
realizado, no de la capacidad
o conocimientos de una disciplina.
Bien. Vale. Genial. Pero, para más claridad,
querría que
se mojase aún
un poquito más la Universidad. Que nos imponga a los
profesores
un porcentaje obligatorio de aprobados, blanco sobre negro. O mejor,
aprobado obligatorio, que se suprima el concepto de suspenso. Bastante esfuerzo
es pagar una matrícula, como para irse sin nada de la
Universidad. ¿No habría de garantizar la
realización de sus resultados una empresa? Pues la
Universidad
también: que garantice un título a quien se
esfuerce,
independientemente de lo que sepa o aprenda.
Porque en eso piensa el
presidente,
en dimitir, ya, ya... vamos buenos. ¿Hacerle una
moción
de censura? Ja. En eso piensa su partido de chupópteros: en
atender a principios antes que al interés sectario local. Y
sólo con una reacción dentro del PSOE
sería esto
posible, porque los nacionalistas le van a dar toda la cuerda y apoyo
que necesite. O sea que ni dimitirá, ni se le
obligará a
ello. Pero la excarcelación del Chaos es la prueba del
algodón de que el Gobierno tiene pactos secretos con la Eta.
Algo por lo que deberían estar en el banquillo por alta
traición, en lugar de estar desgobernando al
país.
Qué vergüenza, y qué inconsciencia la de
quienes no
se escandalizan de estas cosas. Una democracia de borregos es carne de
cañón para fascistas, trapicheadores y mafiosos.
Y con el
poder judicial totalmente sectarizado, capaz de decir blanco donde ve
negro cuando la conveniencia lo dicta... mal le va a ir la justicia en
España, cuando sus máximas autoridades
actúan con
semejante falsedad y doblez oportunista. Está visto que todo
vale, y que los principios constitucionales, códigos
penales,
leyes y principios éticos son sólo una pantalla
retórica para estos caballeros, papel para envolver incautos.
Esta es la opinión del Foro Ermua en un comunicado de prensa:
COMUNICADO
DE PRENSA DEL FORO ERMUA ANTE LA
EXCARCELACIÓN DE
IÑAKI DE JUANA CHAOS EL FORO ERMUA PIDE LA
DIMISIÓN
DE RODRÍGUEZ ZAPATERO Y LLAMA A EXTENDER LA
REBELIÓN
CÍVICA
Bilbao, 1 de marzo de
2007.
Ante el anuncio hecho esta madrugada de la salida de prisión
del
asesino terrorista De Juana Chaos cuando todavía le queda
por
cumplir casi un año de su rebajada condena por amenazas,
queremos hacer llegar a los ciudadanos lo siguiente:
1º.-
El FORO ERMUA sabe de fuentes absolutamente fiables que la
decisión de excarcelar a De Juana Chaos ha sido una
decisión personal del Presidente del Gobierno, Sr.
Rodríguez Zapatero.
2º.-
La salida de
prisión de De Juana cuando aún le queda por
cumplir casi
un año de la nueva condena impuesta es un repugnante insulto
a
las víctimas del terrorismo, a la justicia, a la democracia
y a
la sociedad española.
3º.-
La excarcelación de De Juana Chaos significa la
rendición
definitiva del Gobierno frente a ETA, con esta grave cesión,
y
acredita que el Ejecutivo continúa negociando en secreto con
la
banda terrorista y ha mentido nuevamente a los
españoles.
En los días posteriores al atentado de Barajas, tanto el
Presidente Zapatero, como la Vicepresidenta Fernández de la
Vega
y el Ministro Pérez Rubalcaba afirmaron repetidamente -si
bien
el primero lo hizo de forma calculadamente confusa- que “el
proceso de fin dialogado del terrorismo está roto,
liquidado,
acabado y es insalvable”.
4º.- Fue el
actual Ministro
de Interior quien en su día dijo: “los
españoles se
merecen un Gobierno que no les mienta”. Ciertamente nos
merecemos
un Gobierno que no nos mienta y que no nos traicione. Y las
afirmaciones categóricas del Gobierno del Sr.
Rodríguez
Zapatero son, desde hace tiempo, sistemáticamente
desmentidas
por unos hechos que prueban que estamos siendo traicionados por nuestro
propio Gobierno.
5º.- Desde
el comienzo del
proceso el 22 de marzo de 2006, el Foro Ermua, el Partido Popular y
prácticamente todas las asociaciones cívicas y de
víctimas del terrorismo hemos renovado
periódicamente -la
última vez, tras el atentado de Barajas- nuestro
ofrecimiento al
Gobierno de apoyarle en una política para derrotar a ETA.
Rodríguez Zapatero ha rechazado y despreciado una y otra vez
nuestra mano tendida, eligiendo a Batasuna y a los demás
independentistas como sus socios, en un intento
antidemocrático
de arrinconar a más, a muchos más, de la mitad de
los
españoles que están representados por el Partido
Popular
y por el movimiento cívico que incluye muchas bases de la
izquierda social española, entre ellas a numerosos
militantes
del PSOE.
6º.-
Con esta
excarcelación Rodríguez Zapatero ha agotado
definitivamente la poca credibilidad y legitimidad
democrática
que le quedaba ante la mayoría de los españoles,
porque
millones de ciudadanos hemos salido en nueve ocasiones a la calle -en
poco más de dos años- sin que el Presidente haya
hecho
otra cosa que ignorar y despreciar este clamor ciudadano, el Foro Ermua
no puede esperar ya que este Gobierno cumpla con su
obligación
de defender la libertad de los españoles frente a la amenaza
terrorista. El Foro Ermua pide la dimisión del
Gobierno de
Rodríguez Zapatero y la convocatoria anticipada de
elecciones
generales, en la que el pueblo soberano decida qué
política frente al terrorismo merece su confianza.
Ningún
trapicheo con ETA de última hora nos hará
apartarnos de
esta posición.
7º.-
Si
Rodríguez Zapatero siguiera agarrándose al Poder
de la
mano de ETA, en un nuevo acto de irresponsabilidad, los dirigentes
socialistas, si quieren salvar una mínima dignidad para su
partido y evitar su descalabro colectivo, deberían poner en
marcha sin demora su sustitución de las responsabilidades
que
ostenta y para las que supone un gravísimo peligro.
8º.-
Es radicalmente falso que la legislación penitenciaria
obligue a
la liberación del asesino De Juana Chaos. Más
aún,
es radicalmente falso que la legislación penitenciaria
permita
la liberación de De Juana o la atenuación de su
prisión[1]
El Gobierno hace los pagos que ETA le exige sin importarle pisotear la
ley, las víctimas o la ética.
9º.-
El Gobierno
ha traspasado todos los límites éticos y morales
concebibles al acordar el regreso de De Juana Chaos a su casa. Esta
decisión no puede quedar sin respuesta.
Hacemos un
llamamiento a los
españoles para que prosigan con tenacidad su
rebelión
contra la situación a la que nos está llevando
este
Presidente. Sólo la recuperación de la revuelta
de Ermua,
sólo un movimiento ciudadano masivo e imparable que
anteponga
los principios éticos a las siglas partidistas,
podrá
detener la locura a la que nos conduce el Gobierno de
Rodríguez
Zapatero.
Especialmente
llamamos a dar la
cara, a comprometerse públicamente y a poner los valores por
encima de los intereses mal entendidos del partido a la multitud de
socialistas que en privado abominan de las decisiones que toma un
Gobierno que cada vez se distancia más de la
población y
de la esencia de la democracia, y también del socialismo. En
la
actual situación permanecer en silencio es convertirse en
cómplice de los desastres que está provocando
Rodríguez Zapatero.
[1] El artículo 63 de la Ley Orgánica General
Penitenciaria establece que la clasificación del interno
–primero, segundo o tercer grado- deberá basarse
en la
personalidad, historial individual, familiar, social y delictivo del
mismo, duración de la pena, el medio al que probablemente
retornará y los recursos, facilidades y dificultades
existentes
en cada caso y momento para el buen éxito del tratamiento
[resocializador]. Asimismo, el artículo 72.5 de la citada
Ley
establece que para acceder al tercer grado deberá haber
satisfecho la responsabilidad civil derivada del delito.
Todos los criterios de valoración en el caso de De Juana son
contrarios a la concesión del tercer grado penitenciario.
El apartado 104.4 del Reglamento General Penitenciario establece que,
por motivos humanitarios y atendiendo a su escasa peligrosidad, se
podrá clasificar en tercer grado a los penados enfermos muy
graves que tengan enfermedades incurables. Obviamente no es el caso de
De Juana, quien no está enfermo, sino en huelga de hambre
voluntaria, ni se encuentra en una situación incurable, ni
tiene
una peligrosidad escasa, sino todo lo contrario.
Por otro lado, las medidas correspondientes al tercer grado (regreso al
domicilio) sólo se pueden aplicar a quien esté en
otro
grado inferior dentro de un programa de resocialización
inexistente e imposible en este caso.
Convoca el Foro Ermua a una concentración de
protesta
esta tarde a las 20:00 en la puerta del Ministerio del Interior (Paseo
de la Castellana, 5).
Nota: Según
el juez y el
ministro del Interior, de Juana no queda excarcelado, sino que
está en un régimen de segundo grado
penitenciario. (O
sea, en un tercer grado disfrazado de segundo grado). El
artículo 102 del Reglamento Penitenciario prevé
la
posibilidad de combinar aspectos propios de distintos grados
penitenciarios, siempre y cuando responda esa medida a un programa de
tratamiento que no pueda ser ejecutado de otra manera. En este caso, la
interpretación está claramente viciada, y llamar
a esta
liberación encubierta un segundo grado es un fraude de ley.
Como
en otros casos, el Gobierno hace prestidigitación y
tergiversa
los conceptos. En cuanto a Chaos le pongan ertzainas en lugar de
policías, la transición de estar vigilado a ser
una
personalidad con guardaespaldas oficiales va a ser insensible.