Aquí están los resultados de la última
prueba de
habilitación para cátedras de
Filología Inglesa
(primer ejercicio, en Granada).
Código de habilitación: 1/345/2005
RESULTADOS DE LA PRIMERA PRUEBA
Nombre y Número de votos
1. ACUÑA FARIÑA, JUAN CARLOS 7
2. AMORES CARREDANO, JOSÉ GABRIEL DE 2
3. BARBEITO VARELA, JOSÉ MANUEL 1
4. BRUTON, ANTHONY STEWART 1
5. CARRERA SUÁREZ, MARÍA ISABEL 4
6. COMESAÑA RINCÓN, JOAQUÍN 2
7. CONDE SILVESTRE, JUAN CAMILO 5
8. CORTÉS RODRÍGUEZ, FRANCISCO JOSÉ 4
9. CUDER DOMÍNGUEZ, MARÍA PILAR 1
10. DAVIS GARCÍA, ROCÍO MARÍA 6
11. DÍAZ FERNÁNDEZ, JOSÉ
RAMÓN 1
12. DURÁN GIMÉNEZ-RICO, MARÍA ISABEL 2
13. FUERTES OLIVERA, PEDRO ANTONIO 2
14. GÓMEZ LARA, MANUEL JOSÉ 2
15. GURPEGUI PALACIOS, JOSÉ ANTONIO 5
16. HERNÁNDEZ CAMPOY, JUAN MANUEL 4
17. INCHAURRALDE BESGA, CARLOS 2
18. JIMÉNEZ HEFFERNAN, JULIÁN
SEBASTIÁN 4
19. LLINAS I GRAU, MIREIA 3
20. LÓPEZ GARCÍA, DÁMASO 1
21. MARÍN ARRESE, JUANA ISABEL 5
22. MEDINA CASADO, CARMELO JOSÉ 1
23. MOTT, BRIAN LEONARD 2
24. NEFF VAN-AERTSELAER, JOANNE 4
25. POSTEGUILLO GÓMEZ, SANTIAGO 2
26. PRIETO PABLOS, JUAN ANTONIO GERMÁN 1
27. RABADÁN ÁLVAREZ, ROSA 5
28. ROMERO TRILLO, JESÚS 2
29. SÁNCHEZ-PARDO GONZÁLEZ, ESTHER 2
30. VARELA ZAPATA, JESÚS 1
Al parecer, hay treinta personas que aspiran a tener una
cátedra
de Filología Inglesa en España. Me refiero a que
(de los
muchos más que seguramente aspiran) son treinta los que de
hecho
se han presentado a la última habilitación. Como
se ve
por los resultados, son muchos los presentados y pocos los elegidos:
los tribunales parecen tener morro fino y no creen que la
mayoría de los colegas merezcan un pase; siete votos no
merece
más que uno, y eso que aún estamos en la primera
prueba.
No es por criticar ni a los más votados ni al tribunal (pues
no
sé qué sistema siguen de votación, y
los
resultados puede que sean inesperados para todos)… pero me
parece que los resultados no son muy indicativos de la calidad relativa
de los candidatos. Tampoco voy a dar ejemplos, y tampoco los conozco a
todos, pero la impresión que me produce es que esto de las
habilitaciones tiene mucho de lotería. Sobre si
están las
bolas trucadas, lo desconozco y no lo voy a decir por tanto: pero
sería indicativo saber en qué universidades han
salido
las plazas que se van a ocupar, y si hay alguna relación
entre
esa ubicación y los resultados de la
habilitación. Las
malas lenguas (entre las que me incluyo) dicen que suele haberla;
insisto en que no sé nada de esta convocatoria en
particular. Si
alguien sabe, pues que comente. Mi experiencia directa de los
exámenes de cátedras (antes de que se
introdujeran las
habilitaciones) no puede ser más negativa.
Los resultados de las habilitaciones parecen ser más bien un
cubrir un expediente: seguro que los candidatos propuestos tienen un
excelente currículum, y salen habilitados, y quedan
cubiertas
las plazas, quod erat desiderandum para el Ministerio.
Además,
probablemente las acabarán ocupando en la mayoría
de los
casos los candidatos más apoyados. Y los demás,
viento
fresco, a la siguiente si no se han quemado aún. La de gente
que
pierde el tiempo con estas convocatorias… Yo me
juré no
perder en habilitaciones ni un minuto: están verdes, pero
verdísimas. Sin apoyo en tu propia universidad, sin el
elemento
de suerte, y sin un currículum que tumbe de espaldas, no hay
nada que hacer. Si hay telefonazos subterráneos que
ayuden...
pues aún mejor. El trabajo y la capacidad así a
lo tonto
no aseguran nada de nada. Pero mientras tanto está la
profesión entretenida con esta zanahoria, y se ha echado el
alto
de hecho durante años, o para siempre, a la
promoción de
toda una generación especialmente numerosa y especialmente
bien
preparada en Filología Inglesa. Lo malo es que muchos puede
que
interpreten su único voto obtenido, o dos votos, como un
resultado injusto para toda una carrera. Y bien puede que, en suma,
todo este sistema sea más contraproducente que producente.
En fin, enhorabuena a los mejor situados… y a los
demás,
mejor los desanimo que los animo; animarles a volver a presentarse
sería flaco favor, creo, en un sistema de
promoción tan
engañoso y malgastador de energías. Que
esperen a las acreditaciones, a ver si pintan mejor, aunque
lo dudo.
Y sin embargo aquí como en todo se aplica una regla: el que
la
sigue la consigue. Ahora bien, para llegar a tener una
cátedra,
he observado, hay que seguir muchas normas y protocolos que no figuran
en el libro, ni en el baremo oficial de los tribunales.
Mucho es, desde luego, llamar a Samuel Johnson "feminista". Y sin
embargo, al comentar la obra de Milton, hace observaciones sobre el
patriarcado militante de este autor que no son corrientes en un
crítico de su época, anticipándose a
cosas que
diría la crítica feminista siglos
después. Cierto
es que a Johnson, defensor de la ley y el orden, y de la Iglesia
establecida, le horrorizaba la política de Milton, y eso
parece
que le hacía más sensible a otros aspectos que
veía criticables en su carácter e ideas:
Me
temo que el republicanismo de Milton estaba fundado sobre un odio
envidioso a la grandeza, y un hosco deseo de independencia; sobre una
petulancia impaciente con quienes le controlaban, y un orgullo
desdeñoso hacia sus superiores. Odiaba a los monarcas en el
Estado, y a los prelados en la Iglesia; pues odiaba a todos a quienes
se veía obligado a obedecer. Es de sospechar que su deseo
predominante era destruir, más bien que establecer, y que no
sentía tanto amor por la libertad como repugnancia hacia la
autoridad.
Se ha observado
que quienes con más ruido claman por la libertad, no la
conceden
de buena gana. Lo que sabemos del carácter de Milton en las
relaciones domésticas es que era severo y arbitrario. Su
familia
estaba compuesta de mujeres; y aparece en sus libros una especie de
desprecio turco hacia las hembras, como seres subordinados e
inferiores. Para que sus propias hijas no se saliesen de las filas,
permitió que se viesen deprimidas con una
educación
mezquina y tacaña. Pensaba que la mujer estaba hecha
únicamente para la obediencia, y el hombre
únicamente
para la rebelión.
Cuando habla del machismo de las obras de Milton piensa sin duda
Johnson ante todo en la subordinación de Eva a
Adán que
tanto se enfatiza en Paradise
Lost. El
retrato de Adán tiene allí mucho de
autobiográfico... sólo que Milton se consideraba,
sin
duda, un Adán perfeccionado, que ataba más corto
a su
mujer.
También disiente Johnson de Milton en cuanto a la libertad
de
prensa que defendía éste. Una libertad de prensa
que en
lo legal llegó a Inglaterra en cierta medida a finales del
siglo
XVII (antes la hubiese querido Milton, que publicó su
Areopagitica sin licencia previa). Y en la práctica
efectiva,
quizá sólo haya llegado la libertad de prensa con
los
blogs, si eso es prensa.... o quizás siempre esté
por
llegar. En cualquier caso, Milton se oponía a la censura
(con
importantes excepciones, sin embargo) y Johnson defiende la necesidad
política de la censura y no admite la libertad de prensa:
Por
entonces
publicó su Areopagitica:
Discurso del Sr. John Milton en favor de la Libertad de Prensa sin
Licencia.
El peligro de semejante libertad sin límites, y el peligro
de
limitarla, han producido un problema en la ciencia del gobierno que el
entendimiento humano parece hasta hoy incapaz de resolver. Si no se
puede publicar sino lo que la autoridad política haya
aprobado
antes, el poder habrá de ser la medida de la verdad; si cada
soñador de innovaciones puede propagar sus projectos, no
puede
haber orden seguro; si cada murmurador contra el gobierno puede
difundir el descontento, no puede haber paz; y si cada
escéptico
en cuestiones de teología puede enseñar sus
necedades, no
puede haber religión. El remedio contra estos males es
castigar
a los autores; pues todavía se admite que la sociedad puede
castigar, aunque no impedir, la publicación de
opiniones
que esa sociedad considere perniciosas. Pero este castigo, aunque
aplaste al autor, promociona el libro; y no parece más
razonable
dejar el derecho de publicación sin restricciones por el
hecho
de que se pueda después reprender a los autores, de lo que
parecería el dormir con las puertas sin cerrojo, por el
hecho de
que después se pueda ahorcar a los ladrones.
Johnson, me parece, llevaría muy mal lo de los blogs, de
autores
etéreos y difíciles de castigar. Y Milton
también
lo llevaría mal, por mucho que dijese defender la libertad
de
prensa. Y la igualdad de derechos de las mujeres (otro
desiderátum...) así así la
llevarían de mal
uno y otro, tan distintos sin embargo. Tales efectos produce la
distancia histórica.
My reply to a question in the Narrative-List (from Ellen Peel, San
Francisco State University) concerning the possibility of multiple
implied authors in film and fiction:
On the issue of
implied authors in film / novel:
Perhaps two separate
issues need clarification.
1) If the implied
author is taken
to be an interpretive construct, and is as such dependent on a reader's
construction of the text, it is of course to be expected that different
readers may construct different implied authors (or different implied
authorial values, attitudes, etc.). That would seem to apply to both
written fiction and film.
2) Perhaps the term
is not ideal
for use in film studies, given that it is an import from literature,
and is as such tailor-made for the standard literary situation in
fiction, that is: a text as the product of an individual author. That
said, there may be much more common ground than this would lead us to
assume, in particular in marginal or non-standard cases: auteur film,
pseudonymous multi-authored novels, etc.
As to myself, I think
that
"showing" (a story, values, etc.) the way a film does may be more
conducive to multiple constructions of intent, value, etc.; and that
would seem to provide a rationale for "multiple implied authors" as in
(1) above. But a given interpretation of an individual case need not
assume multiple implied authorship in the sense of a multiplicity or
indeterminacy of authorial stance, implied values, political outlook,
etc . "Collaborative authorship" is quite a different
problem—though not without interesting connections with this
issue, I should say.
Among the replies, Marie-Laure Ryan wrote:
> The posts on
the implied author
in film seem to take it for granted that the notion of implied author
is essential to the understanding of verbal narrative; but in fact its
theoretical necessity is far from established. See the entry "implied
author" in the Routledge Encylopedia of Narrative, as well as the
recent book by Tom Kindt and hans Harald Mueller, The Implied Author:
Concept and Controversy," Berlin: Walter De Gruyter 2006.
My reply to the list (Feb. 27):
There is much debate
on the
implied author, to be sure. The argument that we need to get rid of
"anthropomorphic" concepts in textual analysis has alwas struck me as a
surprising one, though, given that only anthropomorphic creatures
communicate through texts.
As to the Routledge
Encyclopedia
article on the matter, it concludes that it is a problematic concept
which continues to generate controversial debate, which is probably
true. On the way, though, the article seems to take for granted a
definition of the implied author as "a 'voiceless' and depersonified
phenomenon . . . which is neither speaker, voice, subject, nor
participant in the narrative communicative situation" —which
does
not seem to have much to do with Booth's original notion. The implied
author should be understood as a communicative textual voice: the one
responsible for the text as a whole, as an intentional communicative
(and rhetorical, and artistic) construct. The implied author is far
from silent: s/he speaks using the protocols and conventions of
literary and narrative communication—and this does not seem
to be
part of the assumptions of many of the critics of the concept. No
wonder such a concept (of their own making, I should say) will appear
to be controversial or problematic!
On the other hand,
film, while
being a narrative phenomenon, cannot be reduced to a linguistic
communicative situation. And that may account for some of the problems
which crop up when the concept of the implied author is applied to
film. There is much common ground, but also some significant
differences.
The conversation goes on... Marie-Laure RYAN writes:
> When I was
young and gullible
and soaked up the theory of the day uncritically, I did not dare use
the a-word “author” in my papers for fear of being
laughed
at as hopelessly naive: haven’t Barthes and Foucault
convincingly
demonstrated that the author is dead? Isn’t intention a
fallacy
and shouldn’t the text be a self-enclosed system of meaning?
Whenever I had to mention the author, I prefixed the a-word with
“implied” and that was much more respectable. Yet,
I
don’t see why I cannot attribute intents/beliefs/values to
the
author(s) rather than to a mysterious “implied”
double of
the author. Sure, the author as I imagine him/her is my own
construction, but do I imagine a human being who writes a text, or do I
imagine an abstract theoretical entity whose sole reason to exist is to
prevent the real author from expressing opinions? Is it illicit to ask
questions about what the author might have meant when reading a text?
And is it illicit to use one’s knowledge about biographical
authors and what one knows of their other works when interpreting a
text? When I say that in the late works of Camus there is a mystical
trend that is not present in the earlier works, am I speaking of an
“implied” or am I attributing a change in
world-view to
Camus himself? And finally, about the anthropomorphic question: if I
attribute belief, intents, values, etc. to an author, whether implied
or real, then of course this will be an anthropomorphic construct. Pure
theoretical constructs do not have a mental life. > > As for
language-dependency: I
think that narration is a verbal act, so I would get rid of the concept
of narrator in any mimetic form of narrative (drama, film, compute
games) and retain it for the diegetic forms. It is perhaps unfortunate
that our field of narratology developed as the study of literary
narrative and is burdened with terms that presuppose language. In fact,
even ordinary language does: one speaks of storytelling. So it seems
natural to ask: who tells? But what would narratology be like if
instead of story-telling one spoke of story-showing, which is much more
appropriate for film and drama? > If there are
narrators in fim, besides the source of voiced-over narration, are
there narrators in drama, and who are they?
Answer:
Dear Marie-Laure:
more views on the implied author...
- Yes, one may
attribute values, a
world-view, etc., to the author; only, insofar as you are doing that on
the basis of a given work, you are attributing them to the implied
author of a work. In many contexts there is no practical sense in
differentiating the two, but sometimes you do need the implied author:
if a socialist writer is forced to write conservative pamphlets, say,
for his job, then you need to differentiate the ideology of the writer
of those pamphlets (an implied author, possibly a pseudonymous or
anonymous writer or a ghost-author) from the person who holds other
beliefs in other contexts and perhaps in other works.
- And, as to
narration: VERBAL
narration is a verbal act, but narration in images, in choreographed
action-verbal or otherwise-as in drama, is not a verbal act, it is a
compositional act. If the net result is a narrative, though (in the
extended sense of "a sequential representation of a sequence of
actions, etc.") it makes some sense to speak of the act of composition
as a narrative act, even though the term "narration" does create some
confusion. Anyway, there is lot of verbal storytelling in drama and in
film, but what makes these genres central to narratology is not that
verbal storytelling they include: it is, rather, the fact that dramatic
and cinematic composition is a narrative act (though not a verbal act).
PS: In early March, the debate goes on. In a message I've lost, M.-L.
Ryan notes that narratologists do not usually include in their toolkit
both the author and the implied author, and that in any case they do
not use the implied author in order to explain such cases as unreliable
narration, etc. In her example, although Booth would interpret the
implied author of A
Modest Proposal to
be an ironist rather than an advocate of cannibalism, this is not the
use which is made of the concept nowadays: narratologists would assume
the implied author is in favour of eating babies... My answer:
Dear Marie-Laure:
- It is perhaps the
case that some
(or many) narratologists do not use the concept of implied author to
analyze such cases as unreliable narrators, ghost writing, etc. Well, I
don't think such analyses can go very far, for they would lack an
essential concept. Which is in any case no more than a tool, to be used
in practical analysis of a given text as flexibly as necessary. But
sometimes you just need a monkey wrench, or whatever: in literature,
you need implied authors all the time. Which shouldn't lead us to
forget real authors: if narratologists (not me!) do that all the time,
bad for them. Such narratological analyses will be restricted to a
predefined set of laboratory phenomena, and will not deal with the
actual dynamics of communication.
As to the Swift
example: that
would be, for Booth, the standard case in which we need to use the
concept of an implied author. Of course someone may interpret that the
implied author is advocating cannibalism... but that would be a
misreading of the text, one which of course Swift invites in order to
let his audience classify themselves between those who know how to read
and those who don't... but I shouldn't expect narratologists to fall in
the second group!
Dear Jose,
Back from a short trip, this explains why I haven't posted on the list.
A few thoughts on the implied author: if the implied author of "A
Modest Proposal" is NOT the one who advocates Cannibalism, as I thing
Booth would say, what are we going to call the one who advocates
cannibalism? For surely they should be differentiated. But if we do
differentiate them, we add one more entity to that already cumbersome
model of author-implied author-??-narrator.
My stance of this is as follows: ALL utterances--whether literary or
not, fictional or not--have an implied speaker and a real
speaker. The implied speaker is the one who fulfills the felicity
conditions of the speech act taken literally. It is the speaker in
Swift who advocates cannibalism. This implied speaker never lies, never
uses irony or sarcasm. Then there is the real speaker, constructed by
the hearer on the basis of the content of the utterance, the context,
what he knows about the personality of the speaker and his intent in
producing the speech act. Of course this speaker is inferred--we cannot
read minds--but this speaker is assumed to be a real person. Sometimes
the implied speaker and the real speaker differ, sometimes they do not.
They differ not only in the case of irony and lie, but also in the case
of incompatence: "I know what you mean, even though it's not what you
said."
In literature--fiction, to be more precise--we add a
narrator.
The narrator tells the story as true, while the author does not. That's
why we need the concept of narrator even in 3rd person. But why do we
need to add the concept of an implied author who is neither the
narrator not the real author? Is the implied author specific to
literature? To fiction? Do we need him in a biography of Napoleon?
I said above we need an implied speaker in ordinary language to
distinguish lie from sincere language and irony from literal language.
It would seem then that we need him in fiction too, since such ways of
speaking do occur in novels. But it seems to me that there is no need
to add an implied author: irony and lies and unreliability can be
attributed to the narrator. But narrator's irony can be transferred to
author when narrator is not an individuated human being. So my model of
what the reader needs to imagine goes like this:
1 Author(what author means)--2 Narrator (what narrator means)--3
Implied narrator (what narrator says literally), with 1 and 2
collapsing in non-fiction, and 2 and 3 collapsing in
straighforward expression.
The concept of imnplied author would only be useful if it were
potentially distinct from real author AND the reader would be able to
judge the difference, but since advocates of the implied author forbid
attributing any belief and intent to the real author, the notion
becomes totally non-operational.
I guess my main gripe about much of what is done in narratology is that
it is trying to complicate rather than simplify things and does not
adhere to the principle of Ockham's razor. The implied author, to me,
is a hedge that critics use to avoid committig themselves to saying
anything about the authoir. And yet, critical literature is full of
"Austen tells us that", "Sartre teaches us that," etc. Is there
something to be gained by outlawing these expressions?
The whole discussion of the number of implied authors in film takes the
theory to its absurd limits! Will we some day have multiple unreliable
implied authors in painting?
Cheers
Marie-Laure
Dear Marie-Laure, I hope you've had a
nice trip. And
thanks for answering in such detail to my ruminations: if you don't
mind an additional spell of intellectual ping-pong, I'll answer back
between the lines:
> Dear Jose, >
Back from a short trip, this explains why I haven't posted on the list.
A few thoughts on the implied author: if the implied author of "A
Modest Proposal" is NOT the one who advocates Cannibalism, as I thing
Booth would say, what are we going to call the one who advocates
cannibalism? For surely they should be differentiated. But if we do
differentiate them, we add one more entity to that already cumbersome
model of author-implied author-??-narrator.
Well, as
I take it, we
would call the one who advocates cannibalism "the narrator" or perhaps
"the speaker" since this is not a narrative proper. And the one who
doesn't, the implied author. Whom we know as Swift, or rather,
Swift-in-his-text. Should Swift have advocated cannibalism in his final
madness, that would be a matter relevant to the biographical author,
not to the implied author of this text. Anyway, we are constructing,
perhaps, a simplified model of Swift's irony here, for the sake of the
argument, because the actual Modest Proposal, or Gulliver, or any other
text by Swift, exhibit ambiguities and imperceptible transitions
between voices which would need to be analysed in greater detail.
>
My stance of this is as follows: ALL utterances--whether literary or
not, fictional or not--have an implied speaker and a real
speaker. The implied speaker is the one who fulfills the felicity
conditions of the speech act taken literally. It is the speaker in
Swift who advocates cannibalism. This implied speaker never lies, never
uses irony or sarcasm. Then there is the real speaker, constructed by
the hearer on the basis of the content of the utterance, the context,
what he knows about the personality of the speaker and his intent in
producing the speech act. Of course this speaker is inferred--we cannot
read minds--but this speaker is assumed to be a real person. Sometimes
the implied speaker and the real speaker differ, sometimes they do not.
They differ not only in the case of irony and lie, but also in the case
of incompatence: "I know what you mean, even though it's not what you
said."
I agree,
of course, though
there are some terminological problems. In your account here, the
"implied speaker" of an ironic utterance is not using irony (Swift's
cannibal), while the "real speaker" of an ironic utterance is the
ironist (Swift). The problem is that (as you stated before concerning
the differences with Booth's usage) your "implied" refers to the level
would call the (unreliable) narrator, and your "real" refers to Booth's
implied plus real author. This is understandable, because any
speaker/writer is "implied" in his text: the cannibal in his
cannibalistic text, and the ironist in his ironic text, when read as
irony.
>
In literature--fiction, to be more precise--we add a
narrator.
The narrator tells the story as true, while the author does not. That's
why we need the concept of narrator even in 3rd person. But why do we
need to add the concept of an implied author who is neither the
narrator not the real author? Is the implied author specific to
literature? To fiction? Do we need him in a biography of Napoleon?
Not
specific to literature;
this is a matter of general communication, especially writing. In a
biography of Napoleon? Well... perhaps. It depends on what you are
trying to do. If you are comparing the author-in-the-text (implied
author) to another expression or text of the same author, you might
need to distinguish the author you construct on the basis of this text
from the one you construct on the basis of his journalistic articles,
etc.
>
I said above we need an implied speaker in ordinary language to
distinguish lie from sincere language and irony from literal language.
It would seem then that we need him in fiction too, since such ways of
speaking do occur in novels. But it seems to me that there is no need
to add an implied author: irony and lies and unreliability can be
attributed to the narrator.
OK,
fictional narrators can
do anything authors can do (since fictional narrative may be motivated
as fictional authorship). But in order to interpret unreliability, you
need to contrast the unreliable narrator (e.g. Jason in The Sound and the Fury)
with someone who holds a reliable moral (intellectual, etc.) position:
and that is the author. The author-in-the-text, as you construct his
position, that is, the implied author. ("Faulkner", for Booth). If
you're a good reader, you don't read Jason's text as being endorsed by
the author, you read an implied evaluation between the lines. And
insofar as that is a textual, implied, constructed position, we're
speaking of an implied author, irrespective of our knowledge of other
Faulkner texts or anything about Faulkner as a person ("the real
author") apart from this novel.
> But narrator's
irony can be
transferred to author when narrator is not an individuated human being.
So my model of what the reader needs to imagine goes like this: > 1 Author(what
author means)--2
Narrator (what narrator means)--3 Implied narrator (what narrator says
literally), with 1 and 2 collapsing in non-fiction, and 2 and 3
collapsing in straighforward expression. > The concept of
imnplied author
would only be useful if it were potentially distinct from real author
AND the reader would be able to judge the difference, but since
advocates of the implied author forbid attributing any belief and
intent to the real author, the notion becomes totally non-operational.
But it is potentially
distinct from the implied author, there are many possible examples in
which it is not only operational, but necessary. Unwanted juvenilia.
Recantations. Conversions. Etc.—to take just one possible
line of
difference. I don't know about "advocates of the implied
author",
but Booth, in Critical
Understanding, often contrasts the implied author in a
given work and the author in other works or communicative interactions.
And me too!
>
I guess my main gripe about much of what is done in narratology is that
it is trying to complicate rather than simplify things and does not
adhere to the principle of Ockham's razor.
But
sometimes we need to
multiply the entities in order to deal with a complex case, because in
verbal art, art consists in a multiplication of such levels of
utterance. So, I'm all for simplification, but where it is advisable,
or possible, one should not simplify one's toolkit so that an essential
tool is missing. BTW, I read the other day an interesting paper (almost
a hundred years old) on Ockham's razor: I'm enclosing it in case you
feel curious about it.
>
The implied author, to
me, is a hedge that critics use to avoid committig themselves to saying
anything about the authoir. And yet, critical literature is full of
"Austen tells us that", "Sartre teaches us that," etc. Is there
something to be gained by outlawing these expressions? I'm not at all for
outlawing.
Rather, we need to speak of the author as a figure in the text, the
"implied author" and as someone who has designed (not always in a fully
conscious or controlled way) the appearance and features of such a
figure, and that would be "the author". The one who is bored to death
with writing potboilers is also the author, not the implied author! > The whole
discussion of the
number of implied authors in film takes the theory to its absurd
limits! Will we some day have multiple unreliable implied authors in
painting?
Hahah! well you never
know! That's
beyond myself for the moment, though. As to film, yesterday I read at
the end of the credits in a theater, "Columbia Pictures is the Author
of this film"... so yet one more candidate, and an authoritative
one! Cheers! JOSE ANGEL
Anyway, we both stood our ground in the end.
Thus far narrativeness or narrativity... Now for literariness.
Fatemeh
Nemati writes:
> Dear members of
Narrative group > Narratives told
everyday
everywhere by everyone are much similar to literaray narratives. It
seems that they follow the same principle of representing the world.
What makes the difference between a literary and a non-literary
narrative if they are alike in every aspects of representing
experiences of the real world? What happens to a narrative when it is
branded as literary in contrast to non-literary? Do they differ in the
meaning they convey or the way they convey it? Is it fictionality that
promotes a narrative to the status of being literary rather than
non-literary? Is it a magical transformation? How do you recognize that
this narrative is literary rather than non-literary? are there
yardsticks to measure it or are we again to depend on our intuition?
What is the elixir that causes a narrative to transcend beyond the
mundane reality, to enter the world of literature? I'm so perplexed
that i feel i will die in the maze if nobody comes to my help. Kind
regards > Nemati
Dear Nemati: I agree there is much
common
ground, certainly, between everyday conversational storytelling and
literary narratives. In the last analysis, literary narrative derives
from such oral stories. So there is in fact a continuum between
literary and non-literary narratives. And what makes a story more or
less literary (I would like to emphasize the "more or less", because it
is not a matter of either/or, but a question of degree, context, etc.),
what makes a story more or less literary is in part the use it is put
to, and in part whether it shares a number of characteristics, none of
which is in itself determinant. For instance, you mention fictionality,
and well, yes, there is much common ground between literature and
fiction, and a fictional conversational story would rate in principle
as more "literary" than an instrumental one (conveying practical
information, for instance). There are many other such parameters:
whether a story has a status as a cultural icon or reference point
(e.g. classical historical works, which nevertheless are supposed to be
"factual"). Whether we are focusing on the story for the sake of
narrative pleasure, and not for practical information. Whether the
story uses language in a distinct, creative, rhetorically effective
way. Whether it is tellable, repeatable... Whether it is written using
literary conventions, and published as "literature". Etc. As I say, I
see this as a number of criss-crossing parameters, none of which
determines whether a story is to count as literary. The context of use
is all-important. And the story's story: some stories are born
literary, some become literary, and some have literariness thrown upon
them!
Robert Scholes wrote:
The literary vs.
non-literary
distinction has nothing to do with fictional vs. real. It has
to
do with highbrow narrative vs. low-brow narrative, the stuff in
"little" magazines vs. the stuff in "pulps," for example.
The distinction was used
to
distinguished "quality" fiction from cheap, popular stuff.
Personally, I rejected that distinction long ago.
Bob Scholes
...and I reply:
There are many
different notions
as to what literature is, and many different contexts in which
literature is distinguished from non-literature, so there is no way a
clear-cut definition of literature can possibly be provided, from a
"bird's eye view" of cultural phenomena. That doesn't mean that in a
given context, or for one given person, the line between literature and
non-literature may be quite sharply drawn; my point is that this would
be just one context, or one notion, among many. That's why we need a
fuzzy definition of literature according to a number of criss-crossing
and grading scales.
Nonetheless, some
notions are more
widely shared than others, and some are more influential than others.
For instance, more people would agree that "the book which inspired the
film" is literature (good or bad, etc.), while "the film based on the
book" is not literature (but film). And more people (more influential
contexts, etc.) would agree that a highbrow, culturally valued text is
literature, while a joke I happen to invent and tell my friends is not
literature. Which is not to say that a given theorist may refuse to
make that difference, in a given context. Or, again, many people will
find it strange that Winston Churchill should be given the Nobel Prize
for literature (quite apart from the quality of his style), while not
many people will find it strange that Faulkner should be given the
Nobel Prize for literature (whether they like his fiction or not),
because "creative fictional writing" tends to be associated with
literature in the minds of many people, while "history" tends to be put
on another shelf by many people, libraries, bookstores, etc. I think it
is useful to keep in mind which are the usual senses given to words,
and uses given to books, whatever our theoretical preferences may be.
Our theoretical proposals will have to intervene and make sense in (or
try to change) that "real" cultural world, after all...
Este fin de semana, en Biescas, se ha perdido Kira, la
perra de
mis sobrinitas Cris y Virginia. Es una cocker spaniel color miel,
talmente como la de la foto que he puesto. La dejaron atada a la puerta
de casa media hora, y ha desaparecido. Algo totalmente fuera de sus
costumbres (es animal de costumbres) así que seguramente se
la
ha llevado alguien. Igual con buena intención y todo,
creyendo
que estaba abandonada, sobre todo si se ha soltado… aunque
por
Biescas casi todos los perros andan sueltos. Lo más probable
es
que la hayan robado. Con la de gente que está por el pueblo
de
paso los fines de semana… Muy tristes se han quedado Cris y
Virginia, sobre todo porque no saben qué vida va a tener a
partir de ahora Kira. Creo que no la volveremos a ver nunca. La vida de
Kira, segunda parte, acaba de empezar. Ojala le vaya bien, pobrecilla
perra, que es más inocente que ella sola. Y no van con ella
esas
historias de perros que se orientan y vuelven a casa recorriendo cien
kilómetros.
Llegamos a Biescas con la villa enmarcada por un arco iris
espectacular, lástima de cámara de fotos. Luego
ha habido
de todo: tanto lluvia abundante, como día de viento soleado.
Por
variedad no quedará el pueblo. Ahora que los
críos ni se
han enterado: no hay quien los despegue del ordenador, para ellos
Biescas se está convirtiendo en una sesión de
videojuegos. Eso de pasear por el campo con ellos no va;
sólo a
la fuerza. Lo mismo decía mi padre de mí en
1970...
aunque mi droga era otra, los libros y dibujos. Hoy me he ido de paseo
con él por Arratiecho; ayer, por simetría, me
llevé a Ivo, capturado a la fuerza, por el barranco de
enfrente,
Arás. Fuimos por la carretera vieja, subimos bordeando el
barranco hasta enfrente de las Señoritas, y nos paseamos por
la
presa más alta que vimos, qué vértigo
para el
Pibo. Tuvo el honor de escribir su nombre con una piedra junto al de
otros excursionistas. Luego bajamos por la carretera de Aso, y llegamos
ya de noche cerrada al pueblo. El crío aguantó
bien, pero
fue la excursión más larga de su vida,
decía: iba
largando todo el rato, produciendo ideas con la cabecilla sin parar.
"Papá, hemos
batido tres
récords. El de longitud, el de rato, y el de altura. Te has
pasado cinco pueblos, me parece. Mira: desde aquí se ven,
uno,
dos, tres, cuatro, cinco. Cinco auténticos pueblos. Se van a
preocupar por nosotros, nos llamarán por teléfono
móvil. Vaya, está apagado. Entonces
oirán
'piii-piii-piii. Y una voz. El teléfono está
apagado.
Puede usted participar en una lotería. Si desea participar
en
nuestra lotería, marque...' Cuelgo, clac. O mejor:
cerbatana.
Dardo venenoso por el... por el abricular. Va por el cable el dardo.
Zas. Le da al señor en la oreja—¿eeeh?
Papá.
¿Tú crees que mi nombre durará mucho
en la piedra?
Igual no saben que soy yo. El otro día escribí mi
nombre
con la bici. Mira: voy deprisa, y frenazo. I. Luego vuelvo, y frenazo,
frenazo. Uve. Luego cogiendo carrerilla un frenazo torcido, una
cé, y otra cé al revés. Mi nombre con
la bici.
¿Puedo poner aquí una marca, la del
récord de
altura? Qué cansado estoy. Estos árboles tienen
mucho
musgo: ¿puedo quedarme a dormir en un árbol con
musgo? En
bici bajaría a cien por hora hasta el pueblo. Como una
piedra de
Indiana Jones. A cien o a cien mil millones. ¿Te puedes
tirar en
bici por la vía del tubo? Yo quiero subir hasta arriba de la
vía a ver la vagoneta. Dice Álvaro que
está
oxidada, pero que está. ¿Iremos un día
a ver la
vagoneta? ¿Nos tiraremos en la vagoneta? ¡Aaaaaah!
Explosión. Papá. ¿Me puedes decir
cuál es
el lado positivo de este paseo?"
Y vuelta para Zaragoza. Por lo menos han visto a una buena
colección de primos, qué digo primos, primas:
Lizara,
Blanca, Víctor, Linza, Elsa, Virginia, Cristina... y
Álvaro se ha disfrazado de preso para carnaval; Lizara de
Eduardo Manostijeras—ahora le ha dado por Tim Burton, y
vieron
todos La novia
cadáver.
Los pequeños se olvidaron de sus disfraces respectivos, de
cebra
y de jirafa, pero bueno, no parece que los hayan echado en falta. (Creo
que es porque no eran de
jirafo y cebro,
que están en la edad sensible). Ahora los voy a extraer del
baño, que igual se me arrugan.
Llevamos dos semanas con la casa invadida de gremios, y pronto
serán tres. Estamos reformando un baño para
adaptarlo al
abuelo, que tiene noventa y no sé cuantos años y
se pega
unos castañazos de aúpa entrando y saliendo de la
bañera. Total que desde la punta la mañana los
tenemos en
casa, obreros de aquí para allá y los habitantes
medio
zombis aún en pijama tropezando con los ladrillos y las
hormigoneras. Y la casa con un palmo de polvo, pero ahora ya empieza a
volver a su ser. Lástima no haber plantado hierba por todo.
Aunque lo peor viene ahora, claro: factura millonaria para los
reformeros.... Lo de la reforma a coste cero sólo se lleva
en la
Universidad.
Así que hoy que han decidido tomarse una pausa los workmen
(la
mitad rumanos o búlgaros, creo), nos subimos a Biescas.
Parece
que el día acompaña, además. Pues
cierro y a ver
si recojo antes de salir todas las cervezas de una pizza party que
hicimos con un grupete de amigos ayer, justo dio tiempo de que saliesen
los gremios y entrasen ellos: veintitrés-efe,
cumpleaños
de Rosa era, y allí estuvimos celebrando, ya puestos a
cumplir
años...
Remitentes:
Dres. José Ángel García Landa, Beatriz
Penas
Ibáñez (Departamento de Filología
Inglesa y
Alemana). Destinatario:
Sr. Director de Departamento de Filología Inglesa y Alemana. Asunto:
Recurso POD POP Fecha:
23 de febrero de 2007
Sr. Director:
Los abajo firmantes
hemos
presentado ante el Excmo. Sr. Rector Mgfco. un recurso de alzada contra
una decisión del Subdirector de Ordenación
Académica del Departamento de Filología Inglesa y
Alemana
de fecha 19 de febrero de 2007, por la cual se niega el
trámite
a nuestra solicitud de impartir docencia en el Programa Oficial de
Postgrado de nuestro Departamento.
Entendemos que esa
decisión
se ha tomado conforme a una normativa interna de dicho programa de
postgrado que vulnera la legalidad y normativa universitaria, y que
debió reformarse al conocer la orden del Rector de anularla
en
su aplicación al Tercer Ciclo de este mismo postgrado. Como
ya
dimos a conocer en el Consejo de Departamento del pasado día
15
de febrero, entendemos que mal puede ser ajustado a derecho en Segundo
Ciclo lo que es contrario a derecho en Tercer Ciclo.
Habiendo sabido que
el lunes 26 de
febrero va a tratarse en la Comisión Permanente la
aprobación definitiva 1ª y 2ª fase del POD
de la
docencia de Máster del curso 2006-2007, juzgamos oportuno
que
usted dé a conocer a los miembros de la Comisión
la
existencia de este recurso.
Zaragoza, 23 de
febrero de 2007
José
Ángel García Landa Beatriz Penas
Ibáñez
Sobre este tema tuve una entrevista con el Decano de la Facultad de
Filosofía y Letras esta semana, visto que nos
habían
pasado una lista con la primera remesa de los Programas Oficiales de
Postgrado aprobados por el gobierno de Aragón (—Top of the POPs—)
y allí aparecía la Facultad de
Filosofía y Letras
como responsable de este programa de Postgrado. Pero el Decano
dejó muy claro que la responsabilidad de la Facultad es
meramente nominal, o simbólica, o delegada en el
Departamento, o
errónea... Que, en cualquier caso, ni entran ni salen en el
asunto de la organización docente del Postgrado, ni en las
normas a aplicarle, ni tienen opinión al respecto ni por
supuesto tienen intención de solicitar al Departamento que
introduzca ninguna modificación, algo que según
entiende
el Decano caería fuera de las competencias de la Facultad.
(O
sea, que si la Facultad es responsable del Postgrado... es poca
responsabilidad la suya, ciertamente). En cualquier caso me dijo el
Decano que así se lo podía expresar al Rector:
que la
Facultad se limita a conocer (que no aprobar o controlar) las
actuaciones del Departamento. Será quizá porque
es una
Facultad de Filosofía, ya se sabe, la
contemplación pura.
En fin, pues queda el asunto entre el Departamento y el Rectorado. Sea
cual sea la respuesta del Rectorado a nuestro recurso, será
muy
ilustrativa. Si dictamina que se puede exigir la pertenencia a los
equipos de investigación de los Coordinadores del plan de
estudios para impartir docencia en él.... pues ya lo sabemos
para otra vez.
En la web de la Fundación Española para la
Ciencia y la
Tecnología del Ministerio de Educación y Ciencia
emiten directrices
para estandarizar los nombres
de los investigadores españoles en las publicaciones
científicas: para que yo, José Ángel
García
Landa, no sea nada de esto en las bibliografías:
1) García Landa, José Ángel
2) Landa, José A. García
3) García, J. Ángel
4) García Landa, J.
5) Landa, J. A. G.
6) García-Landa, José,
7) Gª Landa, José-Angel.
Y sea, en su lugar, sólo ésto
8) José Ángel García-Landa (firma
recomendada), o sea
9) García-Landa, JA (su resultado en la ISI Web of
Knowledge).
Suponiendo que yo sea investigador y aparezca por la ISI, que es mucho
suponer.
Bueno, pues esta normativa o recomendación tiene como todo
su
lado bueno y malo. No entiendo a las personas que multiplican sus alias
y sus firmas (utilizando todas las formas del 1 al 9), pero haberlas
haylas, y eso sin contar con los catalanes que son tan pronto Peras
como Pedros, y otras cuestiones aledañas. En particular
entiendo
poquísimo a los que tan pronto utilizan como dejan de
utilizar
su primer apellido vulgaris, o lo abrevian, tantos González
que
aparecen intermitentemente o se quedan en Glez., y Garcías
en
Gª (nº 7)—absurdo, digo. Aunque oye, cada
cual que haga
como quiera y multiplique sus entidades, como Guillermo de Ockham u
Occam. Luego igual le piden un test de ADN junto con el
currículum-bite, para probar que es él mismo.
La reforma sigue el principio anglófono según el
cual
sólo hay un apellido, la última palabra suelta
del
nombre, y todo lo que va delante son nombres. O sea, que si yo firmo
con mi firma habitual española más completa y
lógica, "José Ángel García
Landa", esta
normativa me va a convertir en una bibliografía en "Landa,
JAG".
Que ya lo hacen algunos al incluirme en una bibliografía,
ya. La
idea es resignarse a morir al palo y juntar los apellidos como hacen
los americanos en este caso (número 8-9). Muchos colegas ya
lo
hacen cuando publican en inglés, y especialmente en las
publicaciones en el extranjero, como resignados a rebautizarse para
evitar confusiones, o adoptando una identidad más
aerodinámica e internacional.
Pues yo no, qué leshes. Más bien he preferido
siempre
aclarar con mucho cuidado con los editores cómo hay que
alfabetizar y escribir los nombres españoles, y si me han
publicado algo en Londres o en París, Texas, pues ha
aparecido
con mi nombre auténtico y no anglofonizado ni adaptado a la
normativa globalizada. Y si me citan mal, oye, que aprendan ellos a
citar, que todo esto funciona en dos sentidos, y también
nosotros tenemos que aprender que John Fitzgerald Kennedy no era hijo
del Sr. Fitzgerald y de la Sra. Kennedy.
Bueno, reconozco que en la Universidad Brown, donde saqué un
Máster, le expidieron el título a un tal
Jose-Angel
Garcia-Landa, creo; debía ser por normas de la casa...
El resultado de esta práctica recomendada ahora es que el
segundo nombre de los nombres dobles ("Ángel" en mi caso) se
convierte en un "middle name", y que los dos apellidos desaparecen para
convertirse en uno solo, como si todos tuviésemos
ínfulas
nobiliarias de apellidos rimbombantes, como en la partida de bautismo,
"José Ángel García y Landa", hale,
pero ahora con
bautismo americano. Peor les va a los que tienen "des" y "de las":
así, "Emilio de la Banda García" se convierte en
"Emilio
Banda-García"; "María del Mar Valero Ruiz" se
convierte
en "María M Valero-Ruiz", y Carlos García de la
Torre en
"Carlos García-de-la-Torre".
Pues de momento que se rebautice quien quiera a la moda del XXI. Yo
seguiré firmando como firmo ahora, todo lo más
destaco el
apellido en un tipo distinto para que se sepa dónde
alfabetizar,
José Angel García Landa. Eso si me cita alguien,
que ya
querría yo, ya.
Paso por al lado del Instituto Goya, uno de mis trayectos habituales, y
me dan al ojo una serie de pegatinas distribuidas por paredes y farolas:
SARA
TE QUIERO
JOSE ANGEL G. L.
(EL BOINA NEGRA)
Vaya. ¿Es a mí? Lo que llevo en la cabeza no es
propiamente una boina (vade retro), sino una gorra negra.
¿Distinguirá Sara, me pregunto, entre boinas y
gorras? El
firmante ¿es Sara? ¿Más bien
José Angel G.
L. el boina negra?… ¿Habré puesto yo
las
pegatinas? ¿Estaré metido, en mis horas de
sonambulismo,
en un argumento tipo Amélie?
¿Me quiere Sara, o la quiero yo a ella, o es otro
José
Angel? Igual hasta es otra Sara. Los escritos echan a rodar y cada cual
los interpreta a su gusto, o hace con ellos lo que quiere.
Y nunca mejor dicho lo de abstract. Esta abstracción la he
escrito hoy, estilo César, en tercera persona, tras releer
mi
artículo "Narrating Narrating: Twisting the Twice-Told
Tale".
Que aparecerá en la serie "Narratologia" de Walter de
Gruyter
este año, espero. Conforme a mi teoría, la
autorelectura
me ha aportado ciertas cosas que no sabía que
había dicho
en mi artículo. Si es que las había dicho. Bueno,
en todo
caso, ahora leídas están, y el abstract escrito, post hoc et propter hoc:
José
Ángel
García Landa approaches narrativity from the vantage point
of
narrativization and narrative doubling, understood as interactional
communicative phenomena. Narrative, as a dialogic phenomenon, is a
rearrangement of previous narratives in order to articulate a new one,
more complex or more to the point in a given interactional exchange.
Effects of doubling ('narrated narratings', stories within the story,
etc.) add semiotic intensity, and suggest that repetition and retelling
are basic to narrativity. Narrativization is therefore a remaking of
previously narrativized events. Notions like "tellability", "point of
view" and "event" need to be redefined in view of this interactional
situatedness of narratives. Discursive phenomena involving the response
to narratives, their use in conversation or criticism, or their
theoretical analysis, also partake of this interactional situatedness.
The connectedness between events characteristic of narratives (and
which is subject to reinterpretation and retelling) is shown to be
relative to the communicative dynamics of discourse interaction. Some
definitions of narrativity are examined and criticised in order to
emphasize the configurational dynamics of narrativity—a
dynamics
of constant remaking through communicative interaction. In this light,
García Landa addresses the retrospective dimension of
narrative,
in particular the "narrative fallacy" and its diverse aspects, such as
the post hoc/propter hoc
confusion, hindsight bias, foreshadowing, sideshadowing, the double
logic of narrative, simulated contingency, etc. His narratological
analysis extends into intertextuality, cognitive theory and
hermeneutics, and ends by retaking the question of narratives which
retell or represent narrative acts. Literary works which narrate acts
of narrating keep us aware of the continuity between everyday
conversation and elaborate literary genres, and build bridges between
them, re-appropriating orality for literature and constructing complex
interactional forms precisely through a return, with a difference, to
the source of narrative interaction.
Hoy hemos presentado con Beatriz un recurso al Rectorado, contra la
decisión del Departamento (tomada por su Subdirector de
Ordenación Docente, el Dr. Ignacio Guillén) de no
admitir
a trámite nuestra solicitud de impartir docencia en el nuevo
segundo ciclo de Estudios Ingleses. No se nos admite como capacitados
para la docencia en segundo ciclo por no estar recibiendo
financiación externa para nuestra investigación.
Amén de otros criterios abusivos, que ya fueron declarados
contrarios a derecho por el Rector para el Tercer Ciclo de ese mismo
postgrado. Pero el Departamento ha decidido no sacar conclusiones de
esa decisión del Rector, y seguir aplicando en Segundo Ciclo
esos mismos criterios abusivos. Así que ha habido que
presentar
un nuevo recurso. Unas veinte páginas de recurso.
Es ésta una labor a la que dedicamos bastantes horas por
semana
quienes somos víctimas del mal hacer de la
administración. Pero es absolutamente necesario hacerlo,
pues si
no presentásemos recursos estaríamos aceptando
los abusos
que se producen, e invitando además a que el acoso
administrativo pasase a la siguiente fase. Porque acoso administrativo
es lo que hay, cuando los grupos de investigación del
Departamento funcionan como partidos políticos para
arroparse
mutuamente y defender sus intereses, aprobando en Consejo de
Departamento normas y actuaciones contrarias a derecho. En el contexto
claustrofóbico e histerizado de este pequeño
mundo
parecen estas votaciones "democráticas" sencillamente porque
se
ganan. Se olvida el hecho de que (como pequeños Planes
Ibarreche) están decidiendo sobre cuestiones que no son de
su
competencia, y saltándose las normas de funcionamiento
general
de la Administración. Pero esta viene siendo una
tónica
muy general en nuestro Consejo de Departamento: muchísimas
ausencias, muchas abstenciones, y disciplina de voto férrea
para
los equipos de investigación. Así se toman
numerosas
decisiones que vulneran los intereses de alguien que no tiene un grupo
que le apoye—y muchas veces, también, los derechos
de los
mismos miembros del partido, que votan por disciplina a favor de
decisiones contrarias a derecho y que, encima, les perjudican.
Normalmente ni se recurren estas decisiones injustas: por asqueo, por
inercia o por pereza, por ignorancia, por inocencia… Pero
últimamente estamos empezando a recurrir. Sobre todo porque
vemos que es una dinámica que no cambia: una
minoría
actúa como un partido político decidido a
saltarse las
normas que haga falta si es preciso; una mayoría o no asiste
o
se abstiene. Y de los que asisten (y se abstienen) siempre hay quien
reprocha a los que se quejan del maltrato administrativo que esas cosas
son asuntos que sólo conciernen a los que se quejan, y que
no
intenten esos involucrar al Consejo en algo que no le interesa (pero
que en cambio sí es de su competencia legal), que le
aburren… y así, abstención al canto,
aun si se
está votando vulnerar alguna norma. De este modo se lleva el
gato al agua el grupo que actúa como un partido controlado:
a
saber, los catedráticos y sus satélites.
Víctima
típica del maltrato: alguien que ni es
catedrático ni
satélite, normalmente algún profesor titular que
va por
libre y cuyos derechos chocan con la voluntad de control y
distribución de bienes de los catedráticos.
Me he encontrado en un aula una fotocopia de alguna clase anterior, en
la que ponía este texto procedente de algún
manual de
historia de Francia, de interés crucial para analizar el
funcionamiento de la Universidad:
Feudalismos
y sociedades
feudales
"¿Queréis
ser mi
hombre?" "Quiero". Durante toda la Edad Media estas fórmulas
rituales han sido intercambiadas por los señores y vasallos.
Ni
siquiera era preciso un contrato para sancionar la entrada de un hombre
dentro del vasallaje de otro: bastaba una serie de gestos
minuciosamente reglamentados, realizados en presencia de varios
testigos para que se establecieran entre los miembros de las clases
dominantes de la sociedad unos lazos personales y
jerárquicos.
En su acepción más restringida, la palabra
feudalismo
designa el conjunto de estos vínculos que unen a los
señores y a los vasallos, vínculos que crean
entre las
partes contratantes ciertos derechos y obligaciones, el primero de los
cuales es la concesión al vasallo de un beneficio a cambio
de
los múltiples servicios que éste debe a sus
señor.
Al ser el beneficio, en la mayoría de los casos, una tierra,
el
feudalismo tiene una clara base rural, y de ahí que sea un
sistema de posesión y explotación de la tierra
que
favorece a las clases dominantes de la sociedad; algunos incluso lo
consideran un modo de producción que perdura hasta la
destrucción del régimen feudal, por la asamblea
constituyente, en agosto del año 1789. No obstante, no
conviene
olvidar otro aspecto del feudalismo: a causa del fraccionamiento del
poder público, el feudalismo apareció como un
sistema de
gobierno que intentaba establecer un orden político basado
en
unas solidaridades voluntarias y privadas. Los ritos del homenaje,
varias veces repetidos, sirvieron a los dueños de los
castillos,
a los príncipes y, luego, a los reyes para restaurar la
autoridad y, en última instancia, la propia
noción de
Estado. Hubo, pues, una evolución de las relaciones
feudo-vasalláticas, diversidad en el tiempo y en el espacio,
incluso si las clases dominantes de la sociedad compartían
el
mismo género de vida.
Donde pone "príncipes" léase
catedráticos, donde
pone "castillos" léase grupos de investigación
financiados, etc. Los becarios, ayudantes, asociados son siervos de la
gleba; los Profesores Titulares somos pequeños
terratenientes y
granjeros, freeholders;
y también está el yeoman,
Titular que
ha hecho rituales de homenaje y se debe al señor del
Castillo. Buen vasallo, si oviere buen señor.
Bueno, pues hoy hemos recibido la resolución a uno de estos
recursos que presentamos los descontentos del feudalismo. Sentencia el
Rector:
HE
RESUELTO
PRIMERO.- ESTIMAR
INTEGRAMENTE el
recurso de alzada interpuesto por Dª Micaela Muñoz
Calvo y
con ello, estimar nulo de pleno derecho el Acuerdo del Consejo de
Departamento de Filología Inglesa y Alemana de la
Universidad de
Zaragoza de 10 de noviembre de 2006 en lo relativo al punto 5 del Orden
del Día, ratificación del Acta nº 153 de
la
Comisión Permanente y declarar plenamente ajustado a derecho
el
Acuerdo reflejado en dicha acta nº 153 en la parte referida a
la
asignación a la profesora Dº Micaela
Muñoz Calvo la
impartición de la asignatura "English for Earth Sciences".
SEGUNDO.- La nulidad
del acto
comporta la de cuantas actuaciones dimanen del mismo como son el
traslado a la Comisión de Ordenación Docente y
actuaciones subsiguientes de dicha Comisión o del propio
Consejo
de Departamento.
TERCERO.- DAR
TRASLADO de esta
Resolución a la Dirección del Departamento de
Filología Inglesa y Alemana para que se de el debido
cumplimiento a la misma.
La raíz del problema y del recurso, para nada visible en
esta
respuesta al recurso, es de orden feudal-partidista. En sustancia,
había habido una desavenencia entre la Dra. Muñoz
y otro
profesor de su centro sobre la impartición de una asignatura
y
el Departamento en principio asignó la docencia a la Dra.
Muñoz, tras la renuncia del otro profesor. Ahí
habría quedado la cosa si no hubiera tomado cartas en el
asunto
el Partido de la Investigación… que lo
hizo— menos
por proteger a uno de sus miembros que por castigar a la Dra.
Muñoz, pues ésta había tenido la
osadía de
firmar, como lo hice yo, un recurso contra el programa de postgrado
monopolizado por dicho Partido. (Aquí
el recurso y su resolución favorable a los recurrentes).
¿Ah sí, recurso hay? Pues los
catedráticos tomaron
cartas en el asunto. A instancias de la Dra. Onega y el Dr. Deleyto,
coordinadores del Máster recurrido, el
Departamento—aunque
fuese meses más tarde, fuera de plazo, contra las normas de
funcionamiento, etc.— votó por anular la
asignación
de docencia a la Dra. Muñoz. Con muchas abstenciones, pocos
votos en contra, y los votos a favor del Partido. Que no
dudó en
vulnerar una normativa y dar lugar a un absurdo administrativo, todo a
instancias de los jefes. Argumentó la Dra. Onega que la
decisión original se había tomado sin su
conocimiento,
pues ella estaba de viaje (aunque no es que le concerniese el asunto
éste, ni dependiese de ella su resolución). Y el
Dr.
Deleyto propuso la votación a pesar de que tampoco
tenía
nada que ver en el asunto, que atañía a otro
centro y
otra titulación. Pero en el Partido votaron quienes
tenían que votar, se abstuvieron como siempre quienes
siempre se
abstienen… y nueva vulneración de la normativa.
Democrática, sí, porque se había
votado. Cualquier
día se deroga la Constitución, o el Estatuto de
Autonomía de Aragón, en este consejo de
departamento.
Curioso es que el otro profesor supuestamente "beneficiado" por esta
actuación del Partido Catedrático se
negó a
manifestarse en contra de la decisión original, y a promover
públicamente esta decisión contraria a derecho.
Como
digo, era directamente una maniobra de castigo de los equipos de
investigación a alguien que había contravenido
sus
intereses (en este caso la Dra. Muñoz), utilizando una
ocasión que creyeron se podía coger por los
pelos. Lo feo
es que tantos colegas hayan dejado hacer, en este caso. Y en otros.
Explico las circunstancias para que se entienda algo si no
incomprensible: que a un grupo de gente le dé por
contravenir
las normas para cambiar una decisión tomada conforme a
derecho
meses atras, sin que les vaya ni venga nada en ello a primera vista.
Hay mucho margen en la Universidad para acosar a la gente por lo
bajini, sin que se note, y siguiendo aparentemente las reglas del
juego. Pero cuando se coge confianza, se mete la pata y se pasa a
actuaciones que pueden ser recurridas y anuladas. Y en fin, ahora esa
decisión improcedente del Departamento, retroactiva y
contraria
a derecho, ha sido anulada.
Es cosa que lleva su esfuerzo, y atención, esto de seguir al
pie
del cañón defendiendo los derechos de uno. Sobre
todo
porque, si pasiva es la actuación de los miembros del
Consejo de
Departamento, peor que pasiva es la actuación de la
Dirección del Departamento. El Director hace suyas por
sistema
las decisiones improcedentes inspiradas por los grupos/partidos de
investigación, y las favorece en todo momento; no impide la
celebración de votaciones contrarias a derecho, y no recurre
el
resultado cuando se produce, sino que lo tramita
adhiriéndose
automáticamente a las decisiones del Consejo, sean o no
legales.
Lo de velar por la legalidad de los procedimientos, o no sabe hacerlo,
o no es una de sus prioridades. Así, por ejemplo, se ha
negado
el Director a tratar en Consejo de Departamento la cuestión
de
si los criterios que son ilegales para Tercer Ciclo podrían
asimismo considerarse ilegales para Segundo Ciclo… una
cuestión molesta para los intereses de los equipos de
investigación que pretenden seguir aplicándolos.,
lo que
nos ha llevado a presentar hoy este nuevo recurso. Tampoco ha exigido
el Director que se lleve a cabo una reforma del Doctorado para
ajustarlo a derecho según ordenó el Rector, y ha
optado
por promover un simple maquillaje a ver si pasa. Y así
sucesivamente. Son asuntos que al entender del Director no son de su
responsabilidad, o de su interés. Y esto lo hace este
director,
y la dirección anterior, y la anterior, y así
sucesivamente. Una actitud muy extendida, como se ve, en la
Administración: dejar vulnerar la norma, abstenerse de
actuar, y
a ver si gana por votos el vulnerador o el vulnerado. Es decir, dejar
que quien corta el bacalao por sus propios poderes, lo siga cortando,
pues en la mayoría de los casos ni siquiera se
recurrirán
sus actuaciones contrarias a derecho, por la propia dinámica
de
las cosas. Y si se recurren, pues mejor que haya sido muy descarado y
con huellas, que si no también sale a cuenta no
hacer mucho caso a las protestas.
Y así la sociedad neo-feudal encuentra su
estructuración
y jerarquización natural, por las líneas de
fuerza que se
establecen entre los grupos de apoyo mutuo.
Nuestro Departamento parece acatar de mala gana y a medias la orden del
Rector de reformar su normativa contraria a derecho. Como
aún
habrá que volver sobre el tema, pongo aquí el
recurso que
presentamos al Rectorado de la Universidad de Zaragoza, y a
continuación la respuesta recibida.
Remitentes:
Dres. José Ángel García Landa, Micaela
Muñoz Calvo, Beatriz Penas Ibáñez
(Departamento de
Filología Inglesa y Alemana). Destinatario:
Excmo
y Mgfco. Sr. Rector de la Universidad de Zaragoza. Asunto:
Recurso
alzada contra programa de doctorado de Estudios Ingleses. Fecha:
5 de octubre
de 2006.
Excmo. y Mgfco. Sr.
Rector:
Interponemos ante
V.E.M. por la
presente Recurso de Alzada contra una decisión del Consejo
de
Departamento de Filología Inglesa y Alemana adoptada en su
reunión de fecha 2 de octubre de 2006.
En dicha
reunión, el
Consejo de Departamento aprobó el programa de Doctorado
"Estudios Ingleses", programa adaptado al nuevo Real Decreto de
Postgrado de 2005. A nuestro juicio la normativa de este programa de
Doctorado en "Estudios Ingleses" vulnera tanto el
espíritu
como la letra de la normativa universitaria al respecto.
El RD de postgrado
requiere que el
director de Tesis deberá ser un doctor con experiencia
investigadora acreditada, y que la Universidad establezca un listado de
profesores encargados de la dirección de Tesis Doctorales en
cada programa. En acuerdo del 12 de julio de 2005, el Consejo de
Gobierno de la Universidad de Zaragoza determinó la
interpretación del RD de postgrado en este sentido:
"se
entenderá que tienen
experiencia investigadora acreditada aquellos doctores que la
Comisión de Doctorado reconozca, de acuerdo con criterios
públicos y objetivos, por ámbitos
científicos, de
los que se informará al Consejo de Gobierno.
En todo caso,
se considerarán acreditados aquellos doctores que tengan
reconocido algún periodo de actividad investigadora o
sexenio."
Si bien esta
redacción no
excluye que pueda haber profesores sin sexenio cuya experiencia
investigadora pueda acreditarse, sí garantiza que
están
en cualquier caso acreditados para la dirección de Tesis
todos
aquellos que tengan sexenios reconocidos.
Ahora bien, la
normativa interna
al programa de postgrado y doctorado en "Estudios Ingleses" se
contradice con la normativa de la Universidad, pues impone como
criterio para la dirección de tesis en dicho programa el
tener
dos sexenios, y tener un proyecto de investigación
subvencionado
en curso de realización (haciendo algunas excepciones).
De hecho, se ha
adoptado como
criterio excluyente tanto para poder optar a docencia de segundo ciclo
como para poder dirigir tesis doctorales el pertenecer a un equipo de
investigación que actualmente tenga en curso un proyecto
subvencionado. (Según estos criterios, sólo valen
a los
doctores los proyectos en curso, o sea, los puramente en fase de
proyecto, no los resultados conseguidos, ni los proyectos anteriores
cumplidos). Se requerirán, además, dos tramos de
investigación para poder enseñar en segundo ciclo
o poder
dirigir una tesis.
Esto salvo
excepciones que
confirman la regla y acentúan la injusticia de su
régimen. Así, doctores jóvenes con un
tramo de
investigación y pertenecientes a los grupos
podrían estar
en el programa de postgrado y máster del departamento, o
dirigir
tesis, pero no los doctores con tres sexenios recientes que investiguen
fuera del grupo. Con lo cual se puede dar el caso de que un profesor
que tenga tres tramos de investigación y un historial de
participación en varios proyectos nacionales no pueda
enseñar en postgrado ni dirigir una tesis por no formar
parte
actualmente de un proyecto en curso: porque, insistimos, se ha hecho de
esto criterio excluyente y requisito eliminatorio de entrada, en lugar
de considerarlo un mérito muy loable que ha de recibir
consideración dentro de un baremo en el que otros
méritos
investigadores, académicos e incluso docentes, igualemente
loables, obtengan reconocimiento, tal como ocurre en los concursos de
acceso a cuerpos de PDI.
Inciso:
Tendría
quizá más sentido aplicar un buen baremo para la
asignación de docencia en el programa de postgrado a nivel
de
máster oficial, si se ha de priorizar la
participación de
los profesores interesados en su docencia, en caso de haber muchas
peticiones de participación en él. En lo
referente a la
dirección de tesis se pierde este sentido, dado que no se
trata
de asignar la docencia de un número de créditos
limitado.
Por tanto, resulta arbitrario establecer este criterio doble (tener dos
sexenios y pertenencia a grupo investigador, primando el segundo).
No parece tener
sentido alguno
impedir la dirección de tesis doctorales en el postgrado del
área a los profesores Doctores a los que una norma de rango
superior declara acreditados para la dirección de tesis. La
normativa aludida tiene consecuencias prácticas abiertamente
negativas en caso de su implantación, y se recurre pues por
diversas razones que aclaramos.
1) Vulnera los
derechos de los
Doctores de esta universidad, muchos de ellos doctorados por el mismo
departamento que ahora invalida su título o
devalúa sus
funciones, y lo hace en contra de una normativa de rango superior
establecida por la Universidad que los garantiza.
2) Crea diferencias
entre
departamentos, haciendo que imperen varias leyes en la Universidad, y
que profesores con similares méritos y circunstancias puedan
en
unos casos dirigir tesis en el postgrado de su departamento y en otros
no. O, alternativamente, que un mismo profesor se vea desacreditado
para dirigir tesis en su departamento y tenga que dirigirla en otro de
su universidad, o, peor, que se vea obligado a sacarla de su
universidad para (co)dirigirla en otra universidad que la
registrará a efectos de cómputos de tesis
leídas y
consiguiente reconocimiento futuro.
3) Vulnera
innecesariamente el
derecho de los alumnos a la libertad de elegir Director/a de tesis al
hacer invisibles a doctores capacitados para la dirección de
tesis que no pertenezcan a grupo investigador reconocido, y vulnera el
derecho a la libertad de investigación tanto de profesores
como
de alumnos, dejando fuera las líneas de
investigación no
deseadas; ello va en detrimento de la diversidad de perfiles de
profesorado y de alumnos de doctorado de nuestra universidad,
potenciando una forma de pensamiento único.
4) Se daña
de modo especial
el horizonte de matrícula abierto a los alumnos mayores de
25
años y la idea de la formación permanente, pues
los
mayores accederán con retraso a un título de
Doctor que
en la práctica es vaciado de contenido por el propio
departamento. Ellos, ya doctores, nunca podrán cumplir las
condiciones de entrada al postgrado como doctores o directores de
tesis. Esta falta de solidaridad intergeneracional daña
tanto a
particulares como a la institución.
5) Es así
una norma
intrínsecamente perversa, pues devalúa el propio
título al que pretende dar acceso el programa,
vaciándolo
de contenido en el ámbito de su aplicación.
6) El efecto
más perverso
de la estrecha normativa que rige esta propuesta de programa de
Doctorado es que potencia la inactividad investigadora y la
inhibición general del profesorado y parte del alumnado,
mermando así las posibilidades mismas de
promoción y
desarrollo de la universidad en su conjunto, al colocar a menos
personas en situación de acceder a proyectos de
investigación subvencionados (es decir, el propio requisito
exigido). Hace esto añadiendo unos requisitos muy por encima
de
los exigidos por la propia normativa universitaria.
7)
Condiciona negativamente
el horizonte investigador del Departamento, que en el futuro se
mermará de modo pernicioso, ya que de hecho reduce a la
mitad
las líneas de investigación administrativamente
existentes, sin multiplicar la capacidad de los grupos existentes, que
trabajan ya a pleno rendimiento y dedicación.
8) Fomenta la
autoexclusión
de profesorado competente que se ve desmotivado por las presiones y
apoyo mutuo de los grupos de investigación, que ahora
imponen la
pertenencia a ellos como criterio básico para discriminar a
buenos y malos directores de tesis. Estas dudas repetidamente
expresadas sobre su capacidad para dirigir tesis tras la
implantación del nuevo régimen de Doctorado han
llevado a
los Doctores que no están de baja por enfermedad a una
notable
falta de participación en los momentos y lugares decisivos
para
su futuro. Hecho que se demuestra con el resultado de la
votación en la cual se aprobó este programa y su
normativa: un exiguo total de unos 17 votos a favor de su
implantación, en un Consejo que está compuesto
por
más de 60 miembros, y al que sólo asistieron la
mitad.
Todo ello dentro de un departamento cuyo total de miembros alcanza el
centenar.
9) Fomenta los
intereses
particulares de feudos y grupos por encima del interés
general,
y daña la independencia necesaria para la docencia y la
investigación de calidad. Es naturalmente la
dinámica
desquiciada de dominio y apoyo mutuo—y ahora de
exclusión—de los grupos de
investigación la que ha
permitido que semejante despropósito administrativo sea
aprobado
en Consejo de Departamento, a pesar de que parezca absurdo seguramente
incluso a varias personas que lo han apoyado.
10) Se ha presentado
esta
normativa al Consejo de Departamento de modo falaz, dándole
a
entender que se trata de un requisito exigido por la ANECA para
mantener la existencia del programa de postgrado, cuando la Dra. Onega,
coordinadora del programa, que ha colaborado ampliamente con la ANECA,
ha de saber bien que no pueden imponerse a un programa de doctorado
exigencias como las que aquí se han aprobado. Todo este
asunto
es una tergiversación de la normativa con el fin de
favorecer
los intereses de los equipos de investigación, y
más en
concreto de los dirigidos por los catedráticos del
Departamento.
Solicitamos, por
tanto:
Que se anule el
acuerdo del
Departamento de Filología Inglesa y Alemana de fecha
2-10-2006
en el que se aprobaba el programa de postgrado de Estudios Ingleses, y
que se notifique a la Dirección del Departamento y a la
coordinadora del programa la necesidad de rectificar y de atenerse a la
legalidad administrativa en sus acciones y en las normas que promuevan
para la organización de los estudios.
Quizá no
están
claras todavía las normas que han de regir la
relación
entre los estudios oficiales de postgrado y las demás
normativas
departamentales y universitarias, ni los límites de
acción de los coordinadores a la hora de seleccionar al
personal
docente. Pero esta decisión y estos criterios se adoptaron
con
plena consciencia de lo polémicos que iban a ser y de lo
dudoso
de su legalidad. El punto de vista que en este recurso se expone fue
defendido en la reunión del Consejo de Departamento
según
consta en el voto particular en contra que se incluye como anexo al
acta de la misma. (Ver Anexo a este recurso).
Sea como sea, las
decisiones que adopte la Universidad al respecto serán sin
duda ilustrativas:
a) sobre los
límites de aplicación de la nueva normativa
universitaria,
b) sobre los
límites que ha de tener la relación entre
docencia oficial y proyectos de investigación,
c) y sobre las
prácticas
aceptables o no por medio de las cuales los grupos de influencia pueden
intentar favorecer a sus miembros orientando a su favor la normativa
universitaria y excluir a quienes no son miembros del grupo: esto es,
sobre los límites legítimos de lo que puede
considerarse
buena práctica o prevaricación dentro de la
Universidad.
Enviamos copia de
este recurso al
Presidente de la Comisión de Postgrado de la Universidad y
al
Director del Departamento de Filología Inglesa y Alemana. Zaragoza, 5 de
octubre de 2006.
José
Ángel García Landa Profesor Titular de
Universidad Departamento de
Filología Inglesa y Alemana, Facultad de
Filosofía y Letras
Micaela
Muñoz Calvo Profesora Titular de
Universidad Departamento de
Filología Inglesa y Alemana, Facultad de Ciencias
Beatriz Penas
Ibáñez Profesora Titular de
Universidad Departamento de
Filología Inglesa y Alemana, Facultad de
Filosofía y Letras
ANEXO
Voto particular en
Consejo de
Departamento de Filología Inglesa y Alemana (Universidad de
Zaragoza) con respecto a la aprobación de una propuesta de
nuevo
programa de Doctorado (Reunión del 2 de octubre de 2006).
Los abajo firmantes
queremos que
conte a todos los efectos nuestro voto personal en contra de la
aprobación del nuevo programa de doctorado "Estudios
Ingleses",
propuesto bajo la coordinación de la Dra. Onega, en los
términos en que se propone.
Los motivos de nuestro voto en contra son:
1) La existencia en
dicha
propuesta de un oscurecimiento de la realidad de los datos
departamentales que parece deliberado. Cuando se dice que la media de
alumnos de los dos programas de doctorado a extinguir es de 20 alumnos,
se están promediando los números de
matrícula en
ambos programas, el que tiene mención de calidad pero pocos
alumnos, y el que no tiene dicha mención pero tiene mayor
número de alumnos. Esto contribuye a ocultar la realidad de
que
no existe correlación entre mención de calidad y
número de alumnos interesados en un programa, como prueban
los
números de matrícula que operan en la
sección de
Tercer Ciclo desde el año de la obtención de la
mención de calidad por parte de uno de los programas. Esta
ocultación merece ser
resaltada porque es esta correlación entre
mención de
calidad y número de alumnos el único fundamento
que se
esgrime en la página 6 de la memoria para justificar la
aprobación de este nuevo programa de doctorado por parte del
Departamento y de la Universidad.
Por otra parte,
en caso de salir adelante la propuesta de un nuevo máster de
Lingüística Aplicada que se presenta hoy, las
cifras
prospectivas de alumnos presentadas serán contradictorias
entre
sí.
2) En la memoria del
nuevo
programa de Doctorado propuesto se hace una interpretación
que
consideramos abusiva del concepto de "acreditación" del
profesorado para dirección de tesis, que tiene el objetivo
de
beneficiar a un grupo limitado de profesores. Es una mala
práctica universitaria aquella que se basa en la
confusión de resultados de investigación con
proyectos.
Sin mermar el mérito de los doce profesores mencionados en
la
memoria, podemos afirmar que quedan excluidos de esa lista otros del
mismo o superior mérito objetivo. Ello sólo es
posible
sobre la base de una aplicación tergiversada para la
selección de un criterio coyuntural, con voluntad
excluyente.
Tomemos como ejemplo la posibilidad real de que como producto de la
aplicación de esos criterios se consideren no capacitados
para
dirigir tesis doctorales profesores con uno, dos, o tres sexenios de
investigación y con experiencia previa de
dirección de
tesis aprobadas con cum laude. Siendo meritoria la
participación
en proyectos, no es un criterio que como exclusivo sea razonable para
juzgar la acreditación, que debe fundarse en resultados
obtenidos, no en proyectos en curso. Los resultados de la
investigación no aparecen en esta memoria como criterio
acreditatorio.
4) El
único hecho
constatado es la escasez de alumnos matriculados en el pasado y en el
presente en el programa de doctorado y máster de "Estudios
Textuales y Culturales en lengua inglesa", y que los alumnos del
área de Filología Inglesa de la Universidad de
Zaragoza
se matriculan mayoritariamente en las asignaturas de
Lingüística tanto en segundo ciclo (optativas) como
en
Doctorado.
Pensamos que
sería
perjudicial para la Universidad de Zaragoza, tanto para sus alumnos
como sus profesores, el aprobar un programa de doctorado cuyo
único horizonte de éxito se basa en la
inexistencia de
competidores externos e internos, y todo ello a pesar de tener su
mención de calidad.
Zaragoza, a 2 de
octubre de 2006
(Fdo: Beatriz Penas
Ibáñez, Micaela Muñoz Calvo,
José Angel García Landa).
Estimar el recurso de
alzada
interpuesto por Don José Ángel García
Landa,
Dª Micaela Muñoz Calvo y Dª Beatriz Penas
Ibáñez y, en consecuencia, anular el Acuerdo del
Consejo
de Departamento de Filología Inglesa y Alemana de 2 de
octubre
de 2006 en el punto relativo a la aprobación de la Memoria
del
Programa de Posgrado "Doctor en Estudios Ingleses" señalando
que
el Departamento no es órgano competente para establecer los
requisitos que deban poseer los profesores susceptibles de dirigir
tesis doctorales dentro de dicho programa.
Ordenar al
Departamento de
Filología Inglesa y Alemana que ajuste su
actuación, en
esta materia , a lo establecido por la Comisión de Doctorado
de
la Universidad de Zaragoza y a la normativa vigente.
El Rector,
Fdo.: Felipe
Pétriz Calvo
Aunque muchos colegas aún no están convencidos
del estado
de la cuestión. Hoy mismo me decía una colega que
por
allí se rumoreaba que son los coordinadores de un programa
de
doctorado los que deciden, a dedo, quién puede y
quién no
dirigir tesis en ese doctorado... y de hecho esa es la postura que han
venido asumiendo nuestros coordinadores. Atribuyéndose, como
se
ve por la resolución, unas prerrogativas que en absoluto les
pertenecen, y menos aún en una universidad
pública.
En esta página, Chevalier
Beaumont, o en la Wikipedia
francesa, puede leerse la curiosa historia del Chevalier
d'Eon, espía travestí que se vio obligado a
cambiar de sexo oficial por órdenes de la autoridad... algo
que quizá podía hacerse con más
facilidad todavía en el siglo XVIII que hoy en
día. Me encontré con la historia en este pasaje
del libro de John P. Muller y William J. Richardson The Purloined Poe,
que explica una alusión de Lacan. Traduzco:
El Chevalier d'Eon
era Charles de Beaumont (1728-1810), un oficial y espía de
Luis XV apostado en las cortes de Rusia y Londres. Comenzó
por disfrazarse de mujer en Rusia para obtener acceso a la emperatriz,
y a continuación "se disfrazó" de hombre. Tras
hacerlo volver de Londres, donde sus galanterías se
arriesgaban a comprometer a la Corte inglesa, el gobierno
francés insistió en que mantuviese su disfraz
femenino y que entregase ciertos papeles comprometedores.
Había mantenido una correspondencia con Luis XV sobre
asuntos políticos, y dejó sus Loisirs
du Chevalier d'Eon
en trece volúmenes (1775). Quizá
también aluda Lacan a una correspondencia publicada en
París en 1778 titulada "Pièces relatives au
démêlés entre Mademoiselle d'Eon de
Beaumont, chevalier de l'Ordre Roial & militaire de Saint Louis
& ministre plénipotentiaire de France, &c.
&c. &c. et le Sieur Caron, dit de Beaumarchais,
&c. &c. &c." (Pierre Augustin Caron de,
1732-99). Tras su muerte un examen físico
demostró que era en efecto un hombre.
Al parecer propuso Eon, durante la Revolución, organizar una
compañía de amazonas,
probablemente en el doble o triple sentido de la palabra.
Según la Wikipedia francesa, está enterrad@ en el
condado de Middlesex...
lo que ya casi parece una broma. Ahora están
haciendo, por cierto, una serie manga supuestamente sobre el Chevalier
que no tiene gran cosa que ver con el original.
Es curiosa la historia del doble disfraz superpuesto (indistinguible de
la falta de disfraz, claro, en el caso de un espía). En el
teatro de Shakespeare se daban casos parecidos, pero la
situación del teatro es muy distinta. Allí el
personaje disfrazado ha de interpretar simultáneamente a los
dos géneros para el ojo del espectador. En la vida real no
hay espectador, si descontamos al propio espía. En el
teatro, el disfraz ha de ser imperfecto, de una imperfección
invisible para los demás personajes pero visible para el
espectador; es un disfraz translúcido. Hasta para un
travestí de andar por casa, quizá, sea necesario
este doble nivel. Para un espía travestido, sin embargo, el
disfraz ha de ser opaco... aunque quizá no fuese tan opaco,
porque dice la historia (o rumor) que Catalina la Grande
descubrió el sexo de su dama de
compañía y quiso aprovecharse, sin
éxito. Igual no era tan buen espía el Chevalier,
y era más bien un actor...
Dice Goffman que en la vida cotidiana jugamos el papel de actores
imperfectos, y que esa es la garantía de nuestra
autenticidad:
La doctrina asociada
con el marco del comportamiento cotidiano efectivo es que el actor
tiene un control incompleto sobre su expresión emocional.
Puede intentar suprimir esta fuente de información sobre
sí mismo, o falsificarla, pero en esto (presuponemos) nunca
puede lograr un éxito completo. Así, por ejemplo,
puede contar una mentira directa y descarada, pero mal podrá
evitar mostrar alguna expresión de culpa, duda o
matización en sus actitudes. Se supone que su misma
naturaleza asegura que será así. El que puede ser
completamente falso en su trato con los otros puede ser considerado
"psicópata" o, Dios nos ampare, "sociópata", y en
cualquier caso si le conectamos cables, el
polígrafo—nuestra última
línea de defensa
cosmológica—mostrará que en realidad no
contradice a la naturaleza humana. (Frame
Analysis 573)
Los espías se ven obligados a ir más
allá de estas premisas de la vida cotidiana. Y por tanto
ofenden a nuestro sentido de la personalidad y de la naturaleza humana
(en el cine no; ahí estamos con ellos).
¿Será necesario ser un tanto psicópata
para ser un buen espía, o tener algo de esquizofrenia para
alcanzar la perfección del agente doble? Al Chevalier no le
podían aplicar el polígrafo, pero muchos lo
consideraban un caso de manicomio. ¿Sería por
interpretar a la perfección (su doble papel o no papel de
hombre)—o por interpretar a la perfección el de
mujer? Al final de su vida la gente sí que lo tomaba por
mujer, y él mismo... vaya usted a saber.
Buena película (aquí
resumen) del género "horrores y temores de la
guerra", en la línea de películas sobre la
Segunda Guerra mundial como La
Delgada Línea Roja, o la del Soldado
Ryan del
propio productor Spielberg. Esta vez con muy pocas heroicidades y pocas
posibilidades de identificación con los protagonistas, pues
se nos presenta la acción desde el punto de vista del
enemigo, no como en la película compañera de
ésta, Banderas
de nuestros padres, también dirigida por Clint
Eastwood. Las dos son críticas con el patriotismo comecocos
que manda a la gente marcando el paso a la muerte. Pero en este caso al
esfuerzo militarista de la guerra se suma la crítica a unas
estructuras de pensamiento y actitudes sociales poco menos que
medievales todavía...
Entre estos soldados enemigos los hay más y menos
ilustrados, y fanatizados, y la película juega a mostrar un
abanico de actitudes que se pueden tomar una vez se ve uno encerrado en
una ratonera absurda, en la que la propia mentalidad planta la mitad de
los barrotes. Así pues, poca empatía se fomenta
entre el público (al menos este público) y el
mundo retratado en la película. Aviso, de entrada, que hay
pocas cosas en el mundo que me repugnen más que el
feudalismo Mishima y su conclusión lógica, el
harakiri, y ese es el trasfondo ideológico del mundo que
aquí vemos retratado; de él participan hasta los
personajes más humanos, como los tres protagonistas, el
general, el jinete olímpico y el panadero Saigo. En la
película los malos son los que (por un problema de
carácter, se ve) se crecen en semejante ambiente, y acogotan
a los demás poniéndolos firmes y
haciéndoles gritar las consignas patrióticas con
voz que les sale falsa; algunos personajes tanáticos no
dudan en ir a la muerte de cabeza pero llevándose primero
por delante a todos los subordinados que puedan. Los buenos son los que
dudan, los que intentan vivir y dejar vivir, los que interpretan de
modo benevolente el reglamento, los que dan opciones a los
demás.
En última instancia, la película es una defensa
del individualismo liberal, y una condena del feudalismo, fascismo y
autoritarismo. Y aun presentando todas las actitudes en un contexto
histórico y cultural, también deja claras, por
tanto, las responsabilidades individuales. El totalitarismo como un
problema de carácter, vamos, tanto de carácter
nacional como individual. Y el tratamiento elegido es poco
hollywoodiense; hasta el color apagado, casi blanco y negro, contribuye
a ello. Sin escapar a la marca de la casa (que todo lo devora), casi
vemos aquí un caso de lo que Bordwell llama la
estética del materialismo histórico, como si lo
hubiese filmado Kozintsev.
Hay sin embargo, a pesar de la multiplicidad de líneas y la
apariencia de acción colectiva, una historia claramente
recortada: es la historia de una pistola, en cierto modo. Se la
regalaron a Kuribayashi sus amigos americanos, y sí es
cierto que su estancia en América, si bien no le resquebraja
sus valores patrióticos, contribuye a hacerlo más
comprensivo y humano. La pistola la empleará no para matar
americanos, como temía en broma y serio una
señora durante la cena en la que se la dan, sino para
matarse a sí mismo, acción de dudoso gusto moral.
En lugar de aceptar la derrota y volver a casa a reformar el suelo de
la cocina... bueno, casi lo comprendo. Pero Kuribayashi se mata tras
haberle dado al panadero-soldado raso Saigo una salida de la ratonera
del honor: le exime del suicidio, y le dice: quédate a
quemar mis papeles (y que te cojan prisionero los americanos, que es lo
mejor que te puede pasar). Y lo es. Algún yankinazi
también hay, pero la bondad general de los individuos y del
sistema americanos se demuestra al final. El panadero Saigo ve la
pistola de Kuribayashi en el cinto de un americano que la ha
encontrado, y pierde el oremus, les ataca, casi opta de nuevo por el
suicidio (esta vez por cuestión de fidelidad a su amigo, no
al Emperador). Pero los americanos, en lugar de darle un tiro, lo
tranquilizan de un mamporro, y lo devuelven a su familia. Como al
país entero, parece decirnos la película.
Por otra parte, puede leerse todo esto en clave iraquí. El
asalto a la isla es la Tormenta del Desierto tecnológica, y
la mentalidad de turbante prieto de los orientales es en cualquier caso
el máximo obstáculo. De ahí la
importancia de mostrar cómo es necesario liberarlos primero
de sí mismos, y de los paraísos imaginarios que
les prometen, y de la mentalidad gregaria que les hace preferir volarse
por los aires a quedar mal con los compañeros de trabajo.
Los ataques suicidas eran en mis años mozos una
excepción al orden de las cosas en la que sólo
incurrían los kamikazes: desde entonces ha proliferado lo
del cinturón de explosivos, y una de las finalidades de esta
película es desautorizar la ideología que lleva a
esas abominaciones. Pocas escenas hay más
patéticas y abyectas que esa en la que el grupo de
fanatizados se van volando por los aires uno tras otro, llorando de
miedo pero adelante, no me vayan a criticar estos colegas. El mensaje
es el mismo a japoneses y sunitas: "Os habéis metido con un
enemigo contra el que no podéis. Habéis
llegado lejos, a base de echarle mucha fe y mucha estupidez colectiva,
con un coste personal desproporcionado, y gracias a una
ideología oficial que desprecia a la vida propia y ajena.
Pero el destino de esa ideología es desaparecer, y vuestro
destino ser derrotados. Lo mejor que le puede pasar a Japón,
y a Irak, es que América le invada y le libre de sus
actitudes y voceros más patrióticos, pues no son
sólo peligrosos para los demás, sino
autodestructivos: es triste decirlo, pero sois una
vía muerta en la evolución de la mente
humana. Así que mamporro y vuélvete a
casa con tu familia, hijo, luego nos darás las gracias. Ya
te pondremos tele, y películas americanas; hasta en
japonés si hace falta te las pondremos. Y tus jefes, oye,
por mí como si se hacen el harakiri, allá ellos,
pero que nos dejen en paz a los demás. La verdad es que
creíamos que estaba la cosa más avanzada, pero
bueno... por lo que parece les hace falta a estos valientes samurais y
jihadistas un poquito más de exposición a los
valores de Occidente".
Un vídeo de Savina Yannatou, una de mis cantantes favoritas,
griega pero cantando aquí "Lu purtuni", una
canción italiana, o dos. Hace años que tengo el
disco, Songs from the
Mediterranean:
Bueno, no sé si
la canta o la pasea. ¿A
quién le echa un aire esta Savina? ¿A Sigourney
Weaver, quizá? Lo que es en mi casa, la llaman "La Gallina".
¿Que por qué? La explicación,
aquí:
La canción no está en francés
masacrado por la
cantante, tranquilos, sino en un patois de Guadalupe; muchas de las que
canta la Savina son dialectales. Esta es del disco Virgin Maries of the World.
Me remito a las palabras del comentarista de YouTube: "great song. She
has such a versatile voice! my friends hate that thing she does at the
beginning of the song and in other songs ... i love it though."
Nos ha pasado un correo nuestro Subdirector de Ordenación
Académica, comunicándonos que, a estas alturas,
la
Universidad, y a instancia suya el Departamento, se ha planteado por
fin organizar la docencia para el curso 2006-2007 de los
Másteres oficiales que se implantaron el año
pasado. Es
decir, organizar la docencia de unos estudios que se vienen impartiendo
desde 2006. Pequeño detalle, resulta que no
habían
adscrito las asignaturas a ningún profesor. Se les
olvidó
abrir el plazo de solicitud, de alegaciones, etc. Claro que alguien las
está impartiendo ya (quiero suponer, si no ... pobres
alumnos;
ya se llevarán bastante sofoco, si se enteran de
cómo se
organizan estas cosas). En nuestro departamento, se hizo un reparto a
puerta cerrada entre un grupo de profesores que se apropiaron
así por las buenas del segundo y tercer ciclo: los
catedráticos y directores de equipos de
investigación;
saltándose a la torera las normas de asignación
docente,
baremos propios y ajenos, y categorías
académicas. Esta
asignatura para tí, Periquito, que eres de mi equipo.
Mientras
no chistes demasiado, ¿eh? —que aquí no
queremos
respondones. Y ojo, que contamos los votos.
Pero claro, luego resulta que los papeles tienen que cuadrar... y mira
tú qué inoportuno, resulta que hay que abrir un
plazo
más o menos ficticio, y cubrir el expediente haciendo que
los
profesores soliciten ahora impartir la docencia que ya impartieron el
cuatrimestre pasado... ridículo, pero no doloroso: lo
doloroso
es que también otros profesores "no invitados" podemos
solicitar
que se nos asigne (por primera vez con un procedimiento
público
y transparente) la docencia de este año académico
en
curso, no sé si incluso, en buena ley y legalidad, la ya
impartida por otros profesores.
Claro que las reuniones en petit comité ya dejaron todo esto
atado, y ahora se resolverán por la vía
rápida las
posibles disensiones que surjan de esta confrontación entre
los
procedimientos huis clos
(en los que el infierno son los
otros)
y los procedimientos conformes a derecho, publicitados y abiertos. En
nuestro departamento se solucionó la cuestión
introduciendo un doble rasero oficial: la docencia ordinaria se
asignaría con el procedimiento establecido y ordinario de
jerarquía, antigüedad en el cuerpo docente, y
aplicación de baremo. La docencia extraordiaria, porque todo
es
extraordinario en estos nuevos másteres, se
solventaría
con unos criterios ad hoc que, si bien es una lástima que
contradigan a los otros criterios ordinarios, y a la normativa
universitaria, y a la LOU, pues en cambio sí resultan
convenientes para la protección mutua de los intereses de
los
equipos de investigación. A saber: sólo
podrán
docer en el máster, y dirigir tesis, los miembros de los
equipos
de investigación de los susodichos catedráticos
et al.
En el caso del doctorado, esto ha sido recurrido y declarado ilegal por
el Rector. Pero los coordinadores del máster (Dra. Onega,
Dr.
Collado, Dr. Deleyto, y Dr. Vázquez), mantienen y sostienen
que
esta normativa contraria a derecho para el Tercer Ciclo
(según
el Rector) se va a seguir aplicando en el Segundo Ciclo.
Único
caso en el mundo será en el que para un ciclo de
enseñanza inferior se exijan capacitaciones mayores que para
el
ciclo superior.
Sea como sea, como esto es todo un absurdo sin pies ni cabeza, yo he
solicitado hoy (aunque soy el diablo con pezuñas para los
coordinadores del máster) que se me asigne una, u otra, u
otra
de las materias de este año académico 2006-2007.
Con un
poco de suerte, igual hasta me asignan una que ya se ha terminado de
impartir, y han estado trabajando para mí, hala. O igual
entonces habrá de admitir la universidad que la
alteración del pasado es una ficción
administrativa
conveniente a veces, pero en última instancia irrealizable.
Esta es la carta enviada al subdirector de ordenación
académica del departamento:
Remite: Dr.
José Angel García Landa Destinatario:
Dr. Ignacio Guillén,
Subdirector de Ordenación Académica, Dpto. de
Filología Inglesa y Alemana Asunto: POD
Máster 2006-07 Fecha:
16/2/07
Estimado colega:
Bastantes personas
hemos recibido
con sorpresa el mensaje en el que nos comunicas que "el plazo para
realizar el POD del curso 2006-2007 de los "Máster"
será
del 12 de febrero al 2 de marzo".
Es extraño
que la
Universidad ponga los bueyes detrás del carro, y se plantee
sobre la asignación de docencia de unos estudios que ya
están impartiéndose.
Sería
deseable que ante
este ejercicio de incompetencia de la Universidad, nuestro Departamento
hubiese asignado ya el encargo docente de estos estudios. De hecho,
como sabemos, se ha hecho DE FACTO, y así consta el encargo
docente en la propia memoria del máster de Estudios Ingleses
publicada en la página web del departamento. Esta
asignación se hizo de manera no pública, en
reuniones de
grupos particulares que (si nos hemos de atener al mensaje que ahora
nos haces llegar) no tenían ninguna validez oficial. Es
más, sabemos que se hizo esa asignación en base a
unos
criterios que según reciente resolución del
Rector han
sido declarados contrarios a derecho (por su exceso de requisitos) para
el nivel de enseñanzas superior: cuánto
más lo
serán para este segundo ciclo.
Sea como sea, parece
que nuestro
departamento no da por asignada esta docencia, y se abre un plazo para,
cito de tu mensaje, elevar la "propuesta de Fase 1 y 2 del POD de
Máster al órgano correspondiente para su
aprobación, si procede, o para derimir casos, de haberlos,
en
los que dos o más profesores deseen impartir la misma
asignatura
total o parcialmente".
Por lo cual procedo a
solicitar el
encargo docente de UNA de las asignaturas del máster de
"Estudios Textuales y Culturales en Lengua Inglesa", si no se han
impartido aún en este curso académico; y
también,
con vistas al precedente que pueda suponer la impartición
(precipitada, quizá) de las mismas este año, de
cara a su
reasignación el curso que viene.
La asignatura que
solicito es una de éstas, en orden de prelación:
"60700 APROXIM. AL
ESTUDIO DEL TEXTO LITERARIO EN L.INGLESA"
"60707 LA
REPRESENTACIÓN: FORMAS, MÉTODOS Y PROBLEMAS"
"60710
APLIC.TECNOLÓGICAS A LOS ENTORNOS INVEST,PROF Y DOC. EN L.IN"
Por si fuera
necesario dirimir la
asignación acudiendo a la antigüedad en el cuerpo o
en el
doctorado, recordaré que soy doctor desde 1988, y Profesor
Titular de Universidad desde 1992. Vistos los precedentes habidos en el
Doctorado, también creo que no sobra recordar que la
asignación docente habrá de realizarse conforme a
derecho.
Zaragoza, a 16 de
febrero de 2007
JOSE ANGEL GARCIA
LANDA
Ah... veo que ya me responde nuestra Administración del POP:
Estimado
colega: Le
comunico
que su petición de asignación docente en el
Máster
en Estudios Textuales y Culturales en Lengua Inglesa por Vd. cursada a
esta Subdirección hoy viernes 16 de febrero de 2006 no ha
lugar
y, por tanto, no será tramitada, porque Vd.,
según los
datos que obran en los archivos del Departamento, no cumple todos los
requisitos de admisión de profesorado vigentes en dicho
Máster, a saber, -
ser doctor y
perteneciente a los cuerpos docentes universitarios de
Catedrático de Universidad, Profesor Titular de Universidad
o
Catedrático de Escuela Universitaria; -
estar en posesión de, al menos, dos tramos de
investigación evaluados positivamente; y -
pertenecer a
grupos de investigación reconocidos y relacionados
estrechamente
con las enseñanzas que se imparten en la
titulación. Le
recuerdo
que el pasado jueves, día 15, la modificación de
criterios de admisión de profesorado que el Consejo del
Departamento aprobó por mayoría concierne, hasta
la
fecha, en exclusiva a la PROPUESTA de incluir un Programa de Doctorado
dentro del Programa Oficial de Posgrado (POP) en Estudios Ingleses, POP
dentro del cual sólo consta un título efectivo
(vid. BOE
de 3 de julio de 2006), que es el de Máster en Estudios
Textuales y Culturales en Lengua Inglesa, Máster sobre cuyos
criterios de profesorado, arriba enumerados, no pesa, que yo sepa o
haya sido informado desde el Rectorado de la Universidad de Zaragoza,
resolución rectoral alguna de modificación por
existir
recurso de alzada admitido a trámite y resuelto.
Ignacio
Guillén Galve Subdirector
de Ordenación Académica Departamento
de Filología Inglesa y Alemana
Dear Jack: message(s)
received! it's
been a hectic week around here, it's the start of the second semester,
and there's a small scare in our usual internecine wars and
machiavellian plotting, not to mention a commando of workmen who have
demolished one of our bathrooms and are in control of half the flat.
But I promise I'll be back on Sunday or early next week with the
Preface plus missing parts. I see there is much narratological ado in
Paris (where else?—everywhere! but Paris is Paris, not least
for
narratology), and I keep track of some of it with the two websites you
recommended to me, Fabula and Vox Poetica. I also take a peek now and
then at the Hamburg narratology page, although German is rougher going
for me! Anyway I'm afraid that's the most I'll get to do; what with the
proletarian commando and my fancy dentist I can barely make ends meet
with my salary here, so there's no question of my attending expensive
international conferences for the time being. I told you about the
difficulty of applying (successfully I mean) for a research project
here; well, now the cards are on the table, and we've been told we
can't even apply. Official research projects (others don't count as
such around here, your ideas aren't worth a dime if they aren't worth a
grant)—official research grants, I was saying, are reserved,
according to the latest bulletin, to "habitual users", meaning those
professors who have already received previous grants. What's more,
applications from their former their team members are explicitly ruled
out! So, as I was a member of one of those teams some years ago, I
cannot apply for a research grant. Only people younger than 40 and who
have never done any research in those teams before can
apply—and
the usual users, of course. Can you believe such an arrangement is
actually the case? So that doesn't exactly help or encourage me to keep
going at full steam. At least I try to enjoy the little I do, with
limited means. And sometimes it pays off—I can't wait to see
our
volume between two covers, for instance! Although of course it's yours
to a greater extent, so my first suggestion for the preface is going to
be that we put your name first, it's only fair, betalphatical is just
as good as alphabetical to me, indeed it's much better in this case.
And as to the order of the papers, I am also ready to follow your
suggestion—as long as you don't put me first! I really think
there are better candidates for that position, as my paper deals with a
side issue really. Anyway,— back here soon, JAGL
Nuestro departamento es un departamento enfermo. ¿Le suena a
alguien eso de una sociedad enferma, en la que las normas legales se
aplican selectivamente, en la que se funciona por corros de influencia
y sumisión a poderes fácticos, por
exclusión de
elementos disidentes y chivos expiatorios, en la que las normas no
escritas y aplicadas de facto contravienen a las leyes, y donde las
votaciones están viciadas por la dinámica del
voto
cautivo, la sopa boba, el temor de los castigados, y la
abstención masiva? ¿Una sociedad prietas las
filas, en la
que el que se mueve no sale en la foto, y es motivo de
escándalo
el se atreve a pedir lo que las leyes supuestamente le garantizan? Pues
esa sociedad la tenemos, en miniatura, en nuestro departamento de
Filología Inglesa y Alemana de la Universidad de Zaragoza.
Una
pequeña sociedad de cien profesores y unos millares de
alumnos
(éstos desconocedores de todas estas cuestiones).
Hoy teníamos Consejo de Departamento con un punto
único a
tratar: la reforma de nuestro programa de Doctorado para ajustarlo a la
normativa universitaria, pues según resolución
del
Rectorado (en respuesta a un recurso que presentamos tres profesores)
resulta que era contrario a derecho. Aquí
están explicados los preliminares.
Se trata del doctorado (y postgrado) en Estudios Ingleses, dirigido por
la Dra. Susana Onega con la colaboración de sus
coordinadores,
los Dres. Francisco Collado, Celestino Deleyto, e Ignacio
Vázquez. En sustancia: estos coordinadores del postgrado
impusieron una serie de condiciones para que sólo los
doctores
del Departamento que pertenezcan a los equipos de
investigación
de ellos puedan dirigir tesis doctorales. Los demás doctores
del
departamento que no cumpliesen ese requisito eliminatorio eran, pues
eso, eliminados del programa, o no eran incluidos en él. En
la
práctica, se hacían así con el segundo
y tercer
ciclo del estudios del departamento los grupos de
investigación
de estos doctores, vetando a quien no perteneciese a ellos. Nuestro
castigado consejo de departamento, hecho de ausentes, votantes en
blanco, personas que no quieren líos, profesoras de baja por
depresión, y votantes cautivos, dio el visto bueno a esta
normativa. El bando disidente recurrimos la normativa, y en efecto el
Rector estimó nuestro recurso. Se anuló la
aprobación del Doctorado en Estudios Ingleses, y se
ordenó al Departamento que rectificase la normativa,
ajustándola a derecho. Más en concreto:
ajustándola a la normativa de la Universidad de Zaragoza,
según la cual pueden dirigir tesis doctorales todos los
doctores
que tengan un sexenio o equivalente (sin que el Departamento pueda
imponer requisitos de pertenecer a tal o cual grupo o de llevar un
gorro verde).
Bien, pues... la reincidencia que decía. Hoy el Departamento
ha
suprimido algunas disposiciones que contravenían
explícitamente a la normativa universitaria, pero sin que
eso
cause efectos de ningún tipo. Resulta que los programas de
doctorado deben incluir una relación de los doctores que
pueden
dirigir tesis doctorales en el programa. En el programa anulado por ser
contrario a derecho, se establecían unos criterios
(abusivos,
etc.) según los cuales podían dirigir tesis unos
determinados profesores, a saber, los pertenecientes a determinados
equipos de investigación: los coordinadores Dres. Onega,
Collado, Deleyto y Vázquez, y sus miembros de equipo o
votantes
silenciosos: Dra. Marita Nadal, Dra. Chantal Cornut-Gentille, Dr.
Ramón Plo, Dra. Carmen Pérez-Llantada, Dr Luis
Miguel
García Mainar, Dra. M. Dolores Herrero Granado, Dra.
Constanza
del Río (... y fin. Los demás miembros de sus
equipos
tampoco están autorizados a dirigir tesis, pero apoyan esta
normativa por orden de la autoridad).
Vale: dados tales criterios (contrarios a derecho), obtenemos tal lista
de doctores. —Anúlese, dice el Rector, y
corríjase.
¿Y qué encontramos, una vez suprimidos los
criterios y
párrafos ofensivos a las leyes en la reunión de
hoy? Pues que la lista
es la misma. Se
ha rechazado nuestra propuesta de que la lista se atuviera a los
criterios que según el Rector son los válidos:
los
establecidos por la Universidad. Que no se nos excluyese a quienes los
cumplimos, y tenemos por tanto derecho a dirigir tesis en el que va a
ser el programa de doctorado de nuestra área de
conocimiento.
Por ejemplo, lo tenemos por ser Profesores Titulares con la plena capacidad docente e
investigadora que
garantiza la LOU. Pues de eso nada. La opción de los
coordinadores, y de sus falanges de votantes, ha sido suprimir algunos
criterios pero mantener una lista de personas seleccionadas ahora en
base a ningún criterio: por inercia, será, o por
su cara
bonita: ya no por pertenecer a esos grupos de investigación,
pues este criterio ya ha sido declarado ilegal. Pero ahí
siguen:
somos los que éramos, no ha pasado nada. Una manita de
pintura,
y queda invisible, ves qué bien.
Y tira palante. A ver si cuela.
No es la primera vez que, cuando se le enmienda la plana desde el
Rectorado a este departamento, opta por el empecinamiento y la
reincidencia en el error. Es la opción favorecida por la
Dra.
Onega, responsable última de estas normativas y actitudes
(pues
los demás bailan al son que ella dicta). Hasta que al final
tienen que echar marcha atrás cuando se topan con la pared,
como
hemos visto en otras ocasiones parecidas. Y es un
espectáculo
triste, la dejación de criterio de tantas personas
inteligentes,
capacitadas, únicamente por una dinámica
partidista
que si es perniciosa cuando ofusca a la razón en cualquier
otro
contexto, resulta especialmente ofensiva al sentido común en
un
contexto universitario—donde habría de primar el
pensamiento, la racionalidad, y el respeto a las normas. Y total, todo
para dar clase a ocho
alumnos
que se han matriculado en el nuevo máster, cortado por unos
intereses que si son los de sus organizadores no parecen ser los de
mucha más gente. Es una mala orientación y
gestión
de los recursos de este departamento.
Especialmente triste es la postura de los doctores que votan a favor de
su propia exclusión del programa de doctorado. Oye, muy
suyos
son ellos de autoexcluirse. Lo malo es que utilizan su humilde criterio
para excluir también a los vecinos, y privarnos de los
derechos
que nos garantiza la ley y, por si ésta no estaba clara, la
resolución del Rector.
Pues volveremos a recurrir. No con otro recurso, no... sino con el mismo recurso.
Pues la cosa está exactamente donde estaba. Seguimos
expulsados
del Tercer Ciclo por criterios contrarios a derecho. Los mismos, pero
ahora—presto!—invisibles.
Por si alguien no se ha enterado todavía, éste es
un
largo ejemplo, diseccionado por capítulos, de
cómo
funciona el mobbing
en la
universidad: por intereses de grupos para auparse mutuamente, por
exclusiones y abyecciones organizadas, por aplicación
selectiva
de la normativa (Ley del Embudo), por procesos de atemorizamiento, de
desviación de los reglamentos para castigar
con
disimulo administrativo, estrategias de apropiación de
recursos y prerrogativas...
Todo con el beneplácito del director del Departamento, Dr.
Inchaurralde, que nos ha aclarado que su prioridad como director es que
los catedráticos y su clá no se le pongan a la
contra, y
que prefiere no opinar sobre la justicia o no de los procedimientos,
pues ante todo quiere "que haya paz" en el departamento, literal.
¿Y justicia?—le pregunto. "Bueno, eso..." dice,
"ante todo
paz, que para mí es lo más importante".
Así que una vez más el Departamento
hará suya una
decisión contraria a derecho, volviéndonos a
excluir a
bastantes profesores del Tercer Ciclo, y esta vez contraviniendo
directamente las instrucciones del Rectorado.
La universidad está muy mal servida por estas escaramuzas.
Si
seguimos así, esto va a terminar con la anulación
de un
postgrado que claramente no atiende a los intereses de la Universidad
de Zaragoza, con estas apropiaciones por influencias, ni a los de los
Estudios Ingleses (con ocho alumnos), ni a los de un departamento
ausente y abstinente de cuerpo y mente. Sí sirve a los
intereses
de sus organizadores, pero son intereses un poquito demasiado
interesados.
PS: Carta enviada a la
Dra. Onega,
coordinadora del postgrado, intentando determinar (tras la nube de
tinta de calamar emitida por el Consejo de Departamento) si se ha
atendido o no a las órdenes del Rector.
Remite:
Dr.
José Angel García Landa Destinatario:
Dra.
Susana Onega Jaén, Coordinadora del programa de Doctorado
"Estudios Ingleses" Asunto:
Modificación de la memoria del programa Fecha:
16/2/07
Estimada Dra. Onega:
Solicito mi
inclusión en la
lista de Doctores encargados de la dirección de Tesis
Doctorales
del programa de doctorado "Estudios Ingleses", tras haberse suprimido
por orden del Rector el requisito de pertenencia a un equipo de
investigación con subvenciones oficiales, una vez estimado
el
recurso que interpuse junto con otras profesoras.
Adjunto algunas de
mis
publicaciones de los últimos cinco años para su
inclusión en el apartado correspondiente de la memoria. Como
puede verse por mi actividad investigadora, puede
incluírseme en
cualquiera de las tres líneas de investigación
diferenciadas en el programa: "Literatura en lengua inglesa", "Cine y
estudios culturales", o "Estudio del Metalenguaje, etc.". Me es
indiferente mi adscripción a una u otra, o a las tres.
Observará
Vd. que cumplo
todos los requisitos establecidos por la Universidad de Zaragoza para
la dirección de Tesis Doctorales, amén de haber
venido
participando desde hace años en el Doctorado de Calidad que
fue
uno de los fundamentos de este nuevo programa. Pero comoquiera que la
situación tiene los antecedentes que conocemos, y que
llevaron a
la interposición del mencionado recurso, creo oportuno
hacerle
saber a Vd. que, de no incluírseme en la relación
de
doctores una vez se revise la memoria del programa, esta
decisión se verá sometida una vez más
a
recurso—con el resultado previsible que ambos conocemos. Le
sugiero considere Vd. los riesgos en que incurre la continuidad del
programa, de persistirse en semejantes actuaciones contrarias a derecho.
Y, en fin,
permítame
expresar, una vez más, mi protesta más
enérgica
por la manera personalista en que Vd. entiende y lleva a cabo la
coordinación de los estudios de Tercer Ciclo en este
departamento.
Zaragoza, 16 de
febrero de 2007.
José
Ángel García Landa
Dr. José
Ángel García Landa Publicaciones relativas
al quinquenio 2002-2006
García Landa, José Ángel.
“The Chains of
Semiosis: Semiotics, Marxism, and the Female Stereotypes in The Mill on
the Floss.” En George Eliot: THE MILL ON THE FLOSS / SILAS
MARNER. (New Casebooks). Ed. Nahem Yousaf and Andrew Maunder.
Houndmills y Nueva York: Palgrave, 2002. 73-82.
García Landa, José Ángel.
“Catastrophism and
Hindsight: Narrative Hermeneutics in Biology and in
Historiography.” En Beyond Borders: Redefining Generic and
Ontological Boundaries. Ed. Ramón Plo-Alastrue y
María
Jesús Martínez-Alfaro. (Anglistische Forschungen,
303).
Heidelberg: Winter, 2002. 105-119.
García Landa, José Ángel.
“An Apocalypse of
Total Communication: Utopian and Dystopian Perspectives in Star Maker
and The Matrix.” En Memory, Imagination, and Desire. Ed.
Constanza del Río y Luis Miguel García Mainar.
(Anglistische Forschungen, 337). Heidelberg: Winter, 2004 253-268.
García Landa, José Ángel "Adaptation,
Appropriation, Retroaction: Symbolic Interaction with Henry V." En
Books in Motion: Adaptation, Intertextuality, Authorship. Ed. Mireia
Aragay. (Contemporary Cinema, 2). Amsterdam y Nueva York: Rodopi, 2005.
181-199.
García Landa, José Ángel. "Overhearing
Narrative."
En The Dynamics of Narrative Form: Studies in Anglo-American
Narratology. ·Ed. John Pier. (Narratologia: Contributions to
Narrative Theory / Beiträge zur Erzähltheorie, 4).
Berlin and
New York: Walter de Gruyter, 2005. 191-214.
García Landa, José Ángel.
“Tematización retroactiva, interacción
e
interpretación: La espiral hermenéutica de
Schleiermacher
a Goffman.” En Hans-Georg Gadamer: Ontología
estética y hermenéutica. Ed. Teresa
Oñate y
Zubía, Cristina García Santos and Miguel
Ángel
Quintana Paz. Madrid: Dykinson, 2005. 679-88.
García Landa, José Ángel.
“The Hermeneutic
Spiral from Schleiermacher to Goffman: Retroactive Thematization,
Interaction, and Interpretation.” BELL (Belgian English
Language
and Literature) ns 2 (2004): 155-66. (Special issue, “The
Language/Literature Interface).
García Landa, José Ángel.
"Rereading(,)
Narrative(,) Identity(,) and Interaction." En Interculturalism: Between
Identity and Diversity. Ed. Beatriz Penas Ibáñez
and
Mª Carmen López Sáenz. Berna: Peter
Lang, 2006.
207-26.
García Landa, José Ángel.
“The Poetics of
Subliminal Awareness: Re-reading Intention and Narrative Structure in
Nabokov’s ‘Christmas Story’.”
European Journal
of English Studies 8.1 (2004): 27-48. (Special issue, “Beyond
Narratology,” ed. Roy Sommer).
García Landa, José Ángel.
“Hindsight,
Intertextuality and Interpretation: A Symbol in Nabokov’s
‘Christmas’.” Symbolism: An International
Annual of
Critical Aesthetics (New York: AMS Press), 5 (2004): 267-94.
García Landa, José Ángel.
Reseña de
Literature as Communication: The Foundations of Mediating Criticism.
Por Roger Sell. Miscelánea 25 (Language and Linguistics
Issue,
2002, publicada en 2003). 183-88.
García Landa, José Ángel..
Reseña de
Mediating Criticism: Literary Education Humanized. Por Roger Sell.
Language and Literature 12.3 (Londres, Thousand Oaks, California, y
Nueva Delhi, 2003): 283-85.
García Landa, José Ángel.
Reseña de We, the
"Other Victorians": Considering the Heritage of Nineteenth-Century
Thought. Ed. Silvia Caporale Bizzini. Atlantis 27.1 (2005): 111-15.
García Landa, José Ángel.
Reseña de The
Mirror and the Veil: An Overview of American Online Diaries and Blogs.
Por Viviane Serfaty. Atlantis 27.1 (2005): 117-22.
García Landa, José Ángel.
Reseña de
Children's Literature as Communication: The ChiLPA Project. Ed. Roger
Sell. Language and Literature 14.2 (Londres, Thousand Oaks, California,
y Nueva Delhi, 2005): 205-8.
García Landa, José Ángel, ed. A
Bibliography of
Literary Theory, Criticism and Philology. 10ª ed.
Edición
electrónica en el Oxford Text Archive. Oxford: Universidad
de
Oxford - Arts and Humanities Data Service, 2005.
http://ota.ahds.ac.uk/
Onega, Susana, y José Ángel García
Landa.
Anlat1bilime Giris. Trad. Yurdanur Salman y Deniz Hakyemez. Estambul:
Adam Yay1nlar1, 2002.
Pinter, Harold. "Arte, verdad y política." Nobel lecture.
Trad.
José Ángel García Landa y Beatriz
Penas
Ibáñez. En Fírgoa: Universidade
pública 9
Dic. 2005. http://firgoa.usc.es/drupal/node/24005
Participación
en proyectos de investigación subvencionados en los
últimos cinco años
Miembro asociado, a título de experto internacional, al
equipo
coordinado de investigación “Forschergruppe
Narratologie”, dirigido por el Prof. Dr. Wolf Schmid,
Entidad financiadora: Deutsche Forschungsgemeinschaft
Período: 2001-2004
He colaborado especialmente en dos proyectos de dicho grupo de
investigación:
A) con contribución bibliográfica a la
bibliografía de narratología común a
los diversos
proyectos (incluida como tal en la Narratology Net.
http://www.narrport.uni-hamburg.de/,
B) en el proyecto nº 4, “Paradoxale
Grenzüberschreitungen von Kommunikations- und/oder Seinsebenen
literarischer Erzähltexte: Die narrativen Verfahren mise en
abyme,
Metalepse, Meta-/Hypo- und Pseudodiegese”. Director del
proyecto:
Prof. Dr. Klaus Meyer-Minnemann (Universidad de Hamburgo), Dr. Sabine
Schlickers (Universidad de Hamburgo), Elaine Padilha (Universidad de
Hamburgo), Otros colaboradores: Dr. Dieter Janik (Universität
Mainz); Dr. Andreas Kablitz (Universität Köln); Dr.
John Pier
(Universidad de Tours).
Al verse declarados
contrarios a derecho
los criterios promovidos por la coordinadora Dra. Onega para el
Doctorado de Estudios Ingleses, la coordinadora nos hizo llegar una
propuesta de reforma de los mismos con vistas al Consejo de
departamento de este jueves en el que se trataba la reforma del
programa por orden del Rector.
Bien, la enmienda propuesta es suprimir todo lo que
explícitamente contradice la normativa universitaria... pero
que
siga surtiendo efecto por arte de birlibirloque, al presuponerse
todavía entre líneas esos criterios abusivos como
los
únicos válidos para determinar quién
puede y
quién no puede dirigir tesis en Estudios Ingleses en el
postgrado de este departamento. Tras el recurso presentado, la orden de
reforma del rector, y tras la enmienda, resulta que el Departamento
sigue proponiendo la
misma lista de doctores,
elegida en base a los mismos criterios. Es decir, los doctores elegidos
por la Dra. Onega y por sus co-coordinadores, en lugar de los doctores
que cumplen los requisitos establecidos por la Universidad, conforme
ordenaba el Rector.
La enmienda propuesta por la Dra. Onega, y aprobada por el Consejo de
Departamento, es, por tanto, una mera maniobra de
distracción,
como ha sucedido ya en otras ocasiones.
Por nuestra parte, los profesores que habíamos recurrido la
normativa abusiva, que exigía pertenecer a los equipos de
investigación de los coordinadores del postgrado para poder
dirigir tesis, presentamos estas tres propuestas de reforma:
Revisión
del
Programa de Doctorado en Estudios Ingleses (15-2-07)
Propuesta
(1) de correcciones a cuestiones formales y de procedimiento
Vista la respuesta
del Rector
estimando favorablemente el recurso que se presentó contra
algunos aspectos del nuevo Programa de Doctorado en Estudios Ingleses
propuesto por este Departamento, se ha hecho llegar a los miembros del
Consejo una nueva propuesta de redacción del apartado
"criterios
para la dirección de tesis y trabajos", que en su
redacción original incluia criterios contrarios a derecho.
Ante la propuesta que
hemos
recibido por correo u otras que se puedan plantear en la
reunión
del Consejo, queremos llamar la atención sobre estos puntos:
1) La necesidad de
modificar la
propuesta de programa de doctorado ateniéndose a la
resolución del Rector. Es decir, ha de hacerse sin modificar
la
resolución del Rector, según la cual "el
Departamento no
es órgano competente para establecer los requisitos que
deben
poseer los profesores susceptibles de dirigir tesis doctorales dentro
de dicho programa". 2) En la propuesta
recibida se
introducen criterios para que los asuma el Departamento, criterios
que—si se aprobasen—implicarían la
modificación de la resolución del Rector. 3) Es decir, la
resolución
del Rector y la propuesta recibida son contradictorios,
independientemente de lo que pueda votar este Consejo. 4) Deben suprimirse
todas las
condiciones relativas a orientación de la
investigación,
líneas, y objetivos del programa, así como el
requisito
de antigüedad de cinco años como doctor exigido
para
participar. 5) Debe
añadirse, a la
lista restringida que se presentó, la nueva
relación de
doctores encargados de la dirección de tesis, que debe
incluir
obligatoriamente a todos los doctores del Departamento con un sexenio o
equivalente (criterio establecido por la Universidad), según
ha
resuelto el Rector. 6) Sería
deseable someter
de nuevo a la consulta de los miembros del Departamento la memoria
completa, una vez corregida de acuerdo con la resolución del
Rector. Recuérdese que esta memoria se sometió a
información de modo muy restringido al Departamento, sin
autorizar hacer copias de ella, mientras que una vez salida del
Departamento sí se publicó en la red para su
consulta
general. Es una manera de proceder injustificable para con los miembros
de este Departamento. 7) Rogamos a la
Dirección
que vele por la transparencia de los procedimientos administrativos en
este Departamento, y por que las resoluciones futuras adoptadas por el
Consejo no vulneren la normativa universitaria.
Propuesta
(2) relativa a la relación de Doctores encargados de dirigir
Tesis Doctorales
Nuestra propuesta en
lo relativo a
la relación de Doctores encargados de la
dirección de
tesis doctorales, relación que debe incluirse en la
propuesta
del programa de doctorado, es la siguiente:
Que esa
relación incluya a
todos los Doctores del Área de Filología Inglesa
de la
Universidad de Zaragoza, y sus líneas de
investigación,
pues todos ellos caben perfectamente bajo la denominación
del
programa de doctorado "Doctor por la Universidad de Zaragoza: Doctor en
Estudios Ingleses".
Revisión
del Programa de Doctorado en Estudios Ingleses (15-2-07)
Propuesta
(3) relativa a los criterios de organización docente del
Postgrado.
El Rector
estimó
favorablemente el recurso presentado contra algunos aspectos del nuevo
Programa de Doctorado en Estudios Ingleses propuesto por este
Departamento, lo que ha forzado a revisar algunos de los criterios
aplicados en su elaboración original, pues eran contrarios a
derecho.
Proponemos y
solicitamos que se
apliquen los criterios emanados de esta resolución del
Rector al
conjunto del Programa Oficial de Postgrado en Estudios Ingleses, para
que se ajuste todo él también a derecho.
Parece evidente que
si los
criterios excluyentes que han debido corregirse eran contrarios a
derecho en el ciclo de rango superior, tanto más lo
serán
si se aplican en el segundo ciclo o máster. En
ningún
ciclo de estudios se requiere para grados inferiores
capacitación o requisitos mayores que para los superiores.
Es más,
como nos acaban de
comunicar que se abre ahora por primera vez el plazo para solicitar la
asignación docente en los Másteres oficiales,
vemos
necesario clarificar los criterios a seguir en esta
asignación
docente, por si hubiese profesores interesados en impartir determinada
docencia que se vean excluidos por unos criterios que ya han sido
declarados contrarios a derecho por las autoridades
académicas.
(Las tres propuestas iban firmadas por mí mismo y las Dras.
Muñoz y Penas).
Bien, pues se abrió un turno de palabra donde defendimos
estas
propuestas, y los coordinadores del postgrado sostuvieron que lo que
procedía era dar rápidamente carpetazo al asunto,
cambiando la redacción de los párrafos que
atentaban
contra el derecho, pero sin admitir a ningún otro doctor al
programa: es decir, un maquillaje legal que dejase sin efectos
prácticos la resolución del Rector.
También se nos
reprochó que defendiésemos nuestros derechos, y
que
apelásemos a valores como la razón, la
justicia... etc.
Claro que ellos no pueden apelar a esto, ahí duele,
sólo
al interés del grupo. Ah, y a la Calidad, me olvidaba, a la
Calidad, bien entendu.
En primera instancia, el Director ignoraba sistemáticamente
las
propuestas que acabábamos de leer y entregar por escrito a
la
mesa, y repetía que se iba a pasar a la votación
de la
propuesta única, la de la Dra. Onega. La propuesta
única,
y dale. Fue necesario que me pusiese a gritar indignado que no iba a
tolerar que se ignorase que se habían presentado otras
propuestas, para que el Director hiciera caso de mi existencia y
procediese a volver a leer la propuesta que yo acababa de leer y
entregarle como si fuese la primera vez que la oía en su
vida.
Increíble, pero cierto, así gritando, oiga,
¿pero
yo es que soy invisible o qué?
Se sometieron a votación la propuesta de la Dra. Onega y la
propuesta número 1 de las de arriba, y ganó,
cómo
no, con pocos votos en congra y gran abstención, como
siempre,
la propuesta de la Dra. Onega. La propuesta número 2
quedó automáticamente desestimada, y la
número 3
se negó el Director a considerarla, argumentando que la
resolución del Rector no afectaba en modo alguno al
Máster.
Así que nuestro departamento ha optado por devolver al
Rector la
misma burra, pero pintada a rayas. A ver si esta vez pasa por cebra.
Al nuevo ministro de
Justicia:
haciendo ejercicios de equidistancia entre las víctimas del
terrorismo y los terroristas. O, más bien, como dice
él
"los acusados de delitos de terrorismo", lo que deja entrever que
quizá esas acusaciones no sean compartidas por el ministro,
que
ve en todo caso como una obligación prioritaria suya el
tratarlos con justicia... no sabemos si defendiéndolos de
tales
acusaciones. Y es que a las víctimas las tiene su gobierno
en
contra, porque ya lo conocen. Y con los terroristas hay que pactar,
única esperanza de aislar al PP y así seguir,
quizá, en el poder... La justicia, mientras, ni se sabe. Y
por
este camino, se desmantela España: la política de
aliento
al nacionalismo que está dispuesto a dar el PSOE es
fatídica. También en Yugoslavia se
reían,
seguramente, antes, de frases como esa. Hoy el PSOE aún ha
tenido la última decencia de impedir la
destitución del
Defensor del Pueblo por enfrentarse a los independentistas. Pero
estamos yendo a peor en esto, y es una política suicida. Ya
le
han dicho desde el grupo socialista "que se esté
quietecito"—¿qué hace el Defensor del
pueblo
defendiendo la Constitución? Hasta ahí
podríamos
llegar.
El asunto Chaos:
Pues eso,
chaos. Resultado de unas leyes absurdas que le han dado ocho meses de
condena por cada asesinato cometido. A juicio habría que
llevar
a quienes las votaron, por irresponsables. Y, desde luego, regular
más cuidadosamente el cumplimiento de las penas. La pena es
lo
de menos: diez años o cuatrocientos mil, ya pueden cantar
misa.
Nuestros ilustres magistrados y legisladores, sumergidos en sus
legajos, han perdido de vista la realidad. Y las contradicciones
resultantes son terreno abonado para que los etarras pregonen las
injusticias e inconsistencias del Estado de Derecho, con un gobierno
muy dispuesto a dejarse hacer (igual que hace poco estaba activamente
dedicado a "construir imputaciones" ad hoc contra el etarra).
Más prioritaria veo yo una dimisión colectiva por
incompetencia y prevaricación de todos estos prohombres, que
nada de lo que se pueda decidir sobre el etarra en cuestión,
que
por mí como si lo guardan en formol.
Sobre las Armas de
Destrucción + IVA.
Vaya, pequeño fallo que tuvo el Sr. Aznar, apellido que
significa Pastor de Burros, y al que aquí hizo honor. O sea,
que
"entonces no sabía" pero "creía" y ahora en
cambio "sabe"
pero antes "no sabía nadie". (Aunque lo que dijo "antes" en
realidad era que tenía la certeza absoluta, una falsedad,
como
se ha visto). Resulta que algunos, independientemente de saber o no
saber, o creer o no creer, sí sabíamos y
creíamos
que el gobierno Bush tenía unas prisas inexplicables, o
demasiado explicables, por atacar a Saddam. Y que para llevar adelante
esos planes inconfesables se manipuló la evidencia, se
engañó a la opinón pública,
se torcieron
voluntades y se maltrató a la famosa Patria y su (?) buena
fama.
Dicen desde Izquierda Unida que Aznar no ha pedido perdón.
¿Pero qué pedir perdón ni
qué niño
muerto? Por no pagar a una comunidad de vecinos, en este
país se
lleva a la gente a juicio. Y es lo que hay que hacer con el
señor Aznar: llevarlo a juicio por embarcar a su patria en
una aventura inexplicable. A base de gastar recursos
públicos,
desde la pasta hasta la decencia nacional. Hasta las buenas intenciones
merecen juicio si el criterio es insolvente e irresponsable, y si los
resultados son desastrosos. ¿Es posible que nadie le haya
puesto
un pleito por esto al ex-presidente? Cuánta democracia nos
falta
por aprender. Y su partido, sigue sin hacer autocrítica. Le
preguntan a Rajoy por el tema de Irak, y naturalmente, escurre el
bulto. Él trata con problemas reales, Irak es una
ficción
o una entelequia para este señor, o un invento de la
oposición. Creo que Rajoy no se hubiera embarcado en esto
con el
mismo entusiasmo que Aznar, de haber estado al frente; hubiera sido
más escurridizo. Pero... era el segundo de a bordo cuando se
invadió Irak, y tiene la responsabilidad que le toca por
dejación de criterio—entonces. Y por negarse a
reconocer
los errores, ahora. Si os tienta no votar al PSOE por sus pactos con
etarras, recordad muy mucho no votar al PP por apoyar una guerra de
agresión. Los muertos son muy reales, aunque
estén a
cinco mil kilómetros de aquí. Y son, nos
decían en
The Lancet,
unos seiscientos mil, y subiendo.
Me deprime pensar en la judicatura, y en el gobierno, y en los
terroristas, y en la oposición, y en la Nación
manipulable, y en la alianza nacionalista-socialista, y en la
presuposición de impunidad, y en la ceguera selectiva de los
partidos... Pero de estos ingredientes está hecha la
realidad
pública. Qué cruz tan gorda.
Tired with all these,
for restful death I cry, As to behold desert a
beggar born, And needy nothing
trimm'd in jollity, And purest faith
unhappily forsworn, And gilded honour
shamefully misplac'd, And maiden virtue rudely
strumpeted, And right perfection
wrongfully disgrac'd, And strength by limping
sway disabled And art made tongue-tied
by authority, And folly, doctor-like,
controlling skill, And simple truth
miscall'd simplicity, And captive good
attending captain ill: Tir'd with all these,
from these would I be gone, Save that, to die, I
leave my love alone.
Como el día se presta, pongo esta bonita canción
de enamoramiento para quien esté enamorado, o crea estarlo,
o quiera estarlo, o lo estuvo en tiempos... qué tiempos. Que
los dioses nos libren de volver a vivir tiempos tan interesantes. La
cantante es Nolwenn Leroy, la música ya se sabe de
quién es, y la letra... la letra me la
enseñó hace veinticinco años una chica
francesa que ahora andará por los cuarenta. A Nolwenn ni la
habían inventado, claro.
En clase de literatura hoy leemos "Sapho
to Philaenis" de John Donne.
Un poema de amor atípico, inspirado en Ovidio, pero
también, supongo, en los propios arrebatos de John Donne, y
en el original, como este fragmento de la propia Safo, "Oda a
Anactoria":
El igual de los dioses
me parece quien se sienta a tu
lado, y oye cerca de sí
tu voz dulce y tu risa encantadora;
eso sí hace que el
corazón se me acelere en el pecho. Porque cuando te veo
aunque sólo sea un poquito, me quedo sin
palabras, la lengua se me
avería, un fuego sutil se me echa a correr bajo
la piel; con los ojos no tengo
vista, me zumban los oídos, se me escurre el sudor,
y me entra un temblor por todo el
cuerpo. Me quedo
pálida como la hierba seca, y en este ataque de
locura casi parezco muerta. Y sin embargo tengo que
atreverme a todo, pues alguien tan
insignificante...
¿Se va a pasar al Moodle la Universidad de Zaragoza, visto
el limitado éxito del WebCT? Algo así parece
insinuarse en este mensaje que nos dirige el adjunto al Rector para las
tecnologías de la información y
comunicación:
Estimado profesor:
En
relación con la oferta de materiales de índole
informativa, formativa y práctica que permiten a cualquier
usuario comprender el alcance y la significación de lo que
hoy en día se conoce como la “cultura del software
libre”, y siguiendo la filosofía iniciada en Mayo
de 2004 por el Equipo de Dirección de esta universidad, se
comunica a todos los profesores de nuestra comunidad universitaria que
existe la posibilidad de usar la herramienta Moodle. /Moodle/ es un
sistema de gestión de cursos libre
<http://es.wikipedia.org/wiki/Software_Libre> (/course
management system/ CMS
<http://en.wikipedia.org/wiki/Course_management_system>)
que ayuda a los educadores a crear comunidades de aprendizaje en
línea. La licencia que utiliza /Moodle/ es la GPL
<http://es.wikipedia.org/wiki/GPL>. Para conocer algunos
datos más sobre Moodle puede consultarse el enlace siguiente
http://es.wikipedia.org/wiki/Moodle
En el
ámbito de nuestra universidad, la información
para su uso, la página de acceso al servidor, la
documentación para la autoformación, la solicitud
de apertura de cursos, etc… puede encontrarse en el enlace
En estos
momentos no es nuestro propósito provocar en el profesorado
un cambio de actitud con respecto a la herramienta institucional WebCT,
ni ejercer de defensores a ultranza de ningún tipo de
instrumento o cultura, más bien lo que ofrecemos es la
información y la herramienta que le van a permitir analizar,
desde su independencia intelectual, el posible interés
práctico que ofrece este nuevo recurso
informático.
Atentamente
F. J.
Serón
Adjunto al
Rector para las TIC
En lo que a mí se me alcanza, el mensaje me parece
indicativo por ser la primera vez que desde instancias oficiales se nos
remite no ya a Moodle, sino a la Wikipedia como lugar desde el cual
orientarnos en estos temas... (¿Alegoría de la
transformación de la Academia bajo la presión de
la Web 2.0?). En cualquier caso, los alumnos, por no hablar de los
profesores, están de momento demasiado ocupados llevando sus
fotocopias y sus lecturas al día como para dedicarse a hacer
blogs para clase. Yo hago un par de ellos, pero con sistemas
más caseros y bajo mínimos, tirando de correo
electrónico personal, y a correr. Y es que para llevar a la
vez la docencia y la docencia virtual, haría falta que el yo
virtual se nos viniese también a echar una manica por la
vida real, y hacernos las compras o algo. O que se añadiesen
a las veinticuatro horas reales del día otras tantas
virtuales. Todo tan apretado apenas cabe en los días de toda
la vida. Estamos aún insuficientemente conectados (y no
hablo por mí). Así que la Gran
Transformación Interactivo-Apocalíptica de la
Docencia que se nos viene encima... pues no sé, ya veremos
en la práctica si no queda en cubrir un poco el expediente.
Y gracias.
Empieza a aparecer por YouTube algún vídeo de
Juliette Gréco, y por primera vez la puedo ver en
grabaciones antiguas cantando algunas de mis canciones favoritas. Por
ejemplo, ésta: "Il n'y a plus d'après":
La canción es de Guy Béart, y expresa a la
perfección cómo a la vez nos reconocemos y no nos
reconocemos en los viejos amigos, o los viejos amores, de quienes nos
separa el espacio y el tiempo. Encontrarnos, saliéndonos de
nuestro circuito habitual, es creerse rejuvenecidos por un momento,
sólo yendo a los sitios a donde solíamos ir,
viajamos en el tiempo; es volver al pasado, pero es encontrar que no es
realmente habitable. "Il n'y a plus d'autrefois": el pasado ya no
existe. "Il n'y a plus d'autre fois": no habrá una segunda
vez, y es inútil intentar repetirlo. Durante un momento se
vive la ilusión de que en el presente del encuentro se
recupera lo que ya no hay, pero... un presente separado de un futuro en
el que se vaya instalando con naturalidad, un presente en el que
sólo podemos fingir que somos los que
éramos—o confesar que ya no los
somos—nos deja sin posibilidad de habitarlo de un modo
creíble. Tampoco la siguiente vez (si la hay) volveremos a
ser los que éramos, porque ya no lo somos. No hay un
día a día, no hay un mañana, no hay un
luego... Y
qué cambiada está la ciudad. En el
vídeo aparecen Sartre y Simone de Beauvoir, aparte de
Juliette. La que era años antes, y la que era cuando se
grabó la canción—sólo en el
cine hay autrefois.
Maintenant que tu vis A l'autre bout d'Paris Quand tu veux changer
d'âge Tu t'offres un long
voyage Tu viens me dire bonjour Au coin d'la rue Dufour Tu viens me visiter A
Saint-Germain-des-Prés
Il n'y a plus
d'après A
Saint-Germain-des-Prés Plus
d'après-demain Plus
d'après-midi Il n'y a qu'aujourd'hui Quand je te reverrai A
Saint-Germain-des-Prés Ce n'sera plus toi Ce n'sera plus moi Il n'y a plus d'autrefois
Tu me dis "Comme tout
change!" Les rues te semblent
étranges Même les
cafés-crème N'ont plus le
goût qu'tu aimes C'est que tu es un autre C'est que je suis une
autre Nous sommes
étrangers A
Saint-Germain-des-Prés
Il n'y a plus
d'après A
Saint-Germain-des-Prés Plus
d'après-demain Plus
d'après-midi Il n'y a qu'aujourd'hui Quand je te reverrai A
Saint-Germain-des-Prés Ce n'sera plus toi Ce n'sera plus moi Il n'y a plus d'autrefois
A vivre au jour le jour Le moindre des amours Prenait dans ces ruelles Des allures
éternelles Mais à la
nuit la nuit C'était
bientôt fini Voici
l'éternité De
Saint-Germain-des-Prés
Il n'y a plus
d'après A
Saint-Germain-des-Prés Plus
d'après-demain Plus
d'après-midi Il n'y a qu'aujourd'hui Quand je te reverrai A
Saint-Germain-des-Prés Ce n'sera plus toi Ce n'sera plus moi Il n'y a plus d'autrefois
Lo cierto es que más de un punto en común
(además de las diferencias esperables) tiene con este texto,
donde Norberto Bobbio describe y elogia a Julien Benda:
"En la lucha contra el
fascismo y el nazismo se pone resueltamente de parte de los duros, es
decir, de los que no admiten transacciones temerosas y lo que
querrían es que Francia, Inglaterra y la Sociedad de
Naciones resistiesen a las provocaciones con la fuerza real y no con la
amenaza de una fuerza seguida de innobles rendiciones sin condiciones.
No pierde ocasión de protestar contra el falso liberalismo
de los que, en nombre de una mal entendida libertad (que es el amor a
los propios intereses), toleran a los sepultureros de la libertad;
contra el falso pacifismo de los humanitarios que predican la paz por
encima de todo, cuando los valores supremos son la justicia y la
libertad, no la paz; contra el falso universalismo para el que todos
los hombres merecen respeto, también los injustos y los
violentos; contra el falso racionalismo que quiere someterlo todo a
discusión, también los principios fundamentales
de la democracia. La guerra de Etiopía, la guerra de
España, Múnich son, a su juicio, otras tantas
etapas de esa voluntad de compromiso, de ese espíritu de
conciliación, propio de los falsos amigos de la democracia."
(Prólogo de Bobbio a La traición de los
intelectuales de Benda).
Ay quién se podría picar (por comer muchos ajos)
y darse por aludido con este párrafo... A mí me
suena bastante mucho al plan Rodríguez-Z, y al de muchos
nacionalistas de vía estrecha, sputniks mutuos con el
gobierno actual. Pues si además de un Reagan especialmente
inspirado, denuncian esos ideales y esas políticas Benda y
Bobbio, ya es para irse preocupando. Sobre el mismo Benda prologa
Savater:
Nunca los males del
intelectual (mercenario por busca de halago o influencia) al servicio
del nacionalismo o de la clase social han sido denunciados con tanto
vigor panfletario y tanta elegancia estilística.
Especialmente el nacionalismo, esa lacra vergonzosa y
criminógena del siglo XX, mereció su
más rotundo repudio en cuanto poseyó las almas y
las plumas de tantos autores ilustres.
Lo malo es que a estas alturas tenemos nacionalismo sin los autores
ilustres.
Este fin de semana está Blogia que no rula; menos mal que el
blog de notas (este mes titulado "Self-Fashion") me ha vuelto a
funcionar. Está demostrado que en esto de los blogs hace
falta tener un repuesto... y hasta ahora no he tenido que usar el
tercer blog de seguridad que me abrí en Blogger, pero
quién sabe. Hay bastantes veces que uno de los dos que uso
no funciona, sólo es cuestión de tiempo hasta que
coincidan los dos.
Más valoración de la situación: los
comentarios parecen haberse reducido, definitivamente, a un
mínimo. El personal se anima, como mucho, a llevarme la
contraria en algún tema polémico. Con lo cual, si
sigo publicando esto, es por amor al monólogo: la
conversación es claramente insuficiente y desde luego no
compensa el esfuerzo. Cuestión visitas: subieron
(inexplicablemente para mí) hasta mantenerse en casi unas
mil diarias en noviembre pasado, y de repente, sin que yo hiciese nada
espectacular ni a favor ni en contra, declinaron hasta la
décima parte; últimamente hay un leve repunte.
Hoy hablaban de los japoneses sin vida social que se lo organizan todo
en línea y no viven más que en la red. Je,
tendrían que venir por este rincón tranquilo de
la web... se iban a hacer el harakiri, pero ya. Y, a pesar de los
famosos miles de blogs por minuto, la gente que yo conozco sigue sin
abrirse un blog. A veces ni contestan al correo, vamos. Esto se va a
quedar en algo parecido a lo de los radiotelegrafistas aficionados.
Demasiadas posibilidades para el cuerpo (social).
A veces echo en falta, andando por la calle, no llevar retrovisores. No
es que los eche de menos deliberadamente, vamos, que no es que me
tiente instalarme unos en los hombros; lo que pasa es que
espontáneamente a veces echo una mirada al retrovisor... y
me encuentro con que no tengo retrovisor, porque no voy en mi moto (o
coche), sino a pie. En la moto no ando escaso de ellos, parece la vespa
de Quadrophenia, con cuatro retrovisores; y el coche tiene los tres de
rigor, que creo que miro tanto como lo que tengo delante (no es que eso
sea muy aconsejable, no...). Por la acera, me tengo que conformar con
echar un ojo a los escaparates que pillan al bies. El caso es que,
leñe, sí que vendrían bien unos
pequeñitos, en la esquina de las gafas... Esto de los
retrovisores es un caso curioso, y muy de andar por casa, que muestra
cómo interiorizamos esquemas perceptuales no "naturales".
Los saltos de secuencias en el cine son otro ejemplo. Los
interiorizamos sobre todo si son convenientes, y nos permiten
relacionar rápidamente dos imágenes con poco
esfuerzo. Lo de volver la cabeza es un rollo, estamos deficientemente
diseñados para eso, y la mitad de las veces no nos enteramos
de lo que pasa a nuestras espaldas. Qué limitado se
encuentra uno de repente sin sus retrovisores, abocado a la vista al
frente; es como llevar anteojeras. Y qué
práctica, la polvera de la femme fatale, para estos casos, o
el bruñido mechero del investigador privado.
Un comentario en
Journal LittéRéticulaire sobre
el status de identidad del autor en los blogs. Se proponen
allí tres tipos de situación identitaria:
- Anonimato, caracterizado por querer establecer una
disociación total entre identidad real e identidad en red.
- Veronimia, o sea, el uso de la identidad real en la red: voluntad de
establecer una continuidad o no disociación entre identidad
virtual y real.
- Pseudonimia, el uso de una identidad identificable en la red, en
relación variable o modulable con la identidad real. Tanto
la pseudonimia como el anonimato pueden usarse para amalgamar varias
identidades reales.
Algunos critican al autor por taxonomizar lo intaxonomizable. Yo le
pongo este comentario:
Moi par contre j'aime bien les taxonomies, si on les utilise come
points de répère, et non pas comme des
compartiments étanches. Chaque blog (à
l'occurrence chaque lecture de blog) se situe quelque part entre les
trois statuts identitaires. Ainsi, on peut utiliser son vrai nom mais
sans adresse géographique, ou seulement dans notre
capacité professionnelle, ou justement à
l'envers... Le degrè d'interaction avec un cercle de
blogueurs proches géographiquement, ou professionnellement,
ou thématiquement, ainsi que leurs statuts à eux,
ont aussi des conséquences... bref, chaque blog est unique,
mais il y a bien sûr des façons de mesurer et de
définir cette originalité. L'activité
publique dans d'autres médias est aussi une
donnée importante. Ou la solidité,
l'activité ailleurs en ligne et la stabilité
relative du pseudonyme... etc.
Parece que los dos polos son: 1) el anonimato absoluto
(página monomedia, sobre un tema impersonal y aislada de
todo otro discurso identificable como proviniente del mismo autor o
autores—un extremo por tanto no alcanzable en los blogs), y
2) el uso intenso, continuo, personal, multitemático y
multimedia de una identidad bien conocida además fuera de la
red, y situada explícitamente en parámetros
familiares, profesionales, geográficos... El terreno de
enmedio está ocupado por diversos grados de ocultamiento
parcial, medialización variable, pseudonimia,
discreción, etc.
Yo me sitúo cerca del polo (2), al que no llego sin embargo,
por falta de presencia en otros medios, falta de intensidad
multimediática (no pongo podcasts de mis canciones en la
ducha) y débil interacción con el
público. Pero bueno, como parece que es el que de
más cerca me toca, pongo aquí el comentario de
Berlol sobre quienes eligen el veronimato ("onym@t ou
véronym@t" que lo llama):
1. Le choix de l'onym@t revient à ne pas vouloir faire de
différence ou de séparation identitaire entre le
soi virtuel et le soi réel (ce qui n'empêche pas
des différences de style, de thème, etc.). Il
consiste aussi à ne pas craindre les
interférences entre virtuel et réel. Il peut
être motivé par l'engagement (artistique,
théorique, politique ou autre), la recherche (ou le
maintien) de notoriété d'un individu ou de
visibilité d'une œuvre ou d'un travail, le
désir d'influence ou de pouvoir, même symbolique,
à plus grande échelle par le virtuel.
Pues eso será... Si "no temo" las interferencias entre lo
real y lo virtual, es en todo caso porque creo que la realidad es en
gran medida realidad virtual, y que la realidad virtual es, en
realidad, totalmente real.
Continúo releyendo y comentando aquí la
conclusión de Frame
Analysis de
Goffman. Comienza la segunda parte diciendo que es tentador establecer
una oposición simplista entre la actividad efectiva y sus
"formas transformadas": por ejemplo, entre realidad y
ficción.
Es tentador creer que las formas derivadas de la realidad son copias de
un original localizable. Y entonces el análisis de marcos se
limitaría al análisis de estas transformaciones,
partiendo de un nivel de base simple e inanalizable, la realidad
efectiva, no enmarcada.
Pero ya se ha mostrado a lo largo de todo el libro cómo la
realidad, al incluir esos marcos, no puede aislarse de ellos. La
realidad incluye a la ficción, con o cual se establece entre
ellas una relación paradójica, o, si se prefiere,
dialéctica. Totus
mundus agit histrionem.
La realidad, siendo una estructuración semiótica,
no
puede comprenderse sin analizar estas estructuraciones que la invaden,
complican o constituyen.
"Pues la
actividad
efectiva no ha de
contrastarse únicamente con algo obviamente irreal, como los
sueños por ejemplo, sino también con los juegos,
rituales, experimentaciones, ensayos, y otras disposiciones, incluyendo
los engaños, y estas actividades no es que sean tan
fantásticas" (563, traduzco).
Conclusión: el análisis no puede establecer una
diferencia simplista entre la realidad original y la transformada, y el
análisis de marcos se aplica al conjunto de la realidad.
"Sostenemos,
pues, que los
segmentos de
actividad, incluyendo las figuras que los habitan, han de tratarse como
un único problema para el análisis. Los
ámbitos
del ser son aquí los objetos adecuados de estudio, y
aquí, lo cotidiano no es un dominio especial que haya de
ponerse
en contraste con los otros, sino que es meramente otro
ámbito"
(564).
Aquí Goffman trata en términos de "marcos" lo que
otros
teorizadores han llamado "mundos posibles". Sí creo que
conviene
aclarar que por supuesto existe una posición relacional
llamada
"mundo real", aunque es relacional, precisamente: es decir, ese "mundo
real" también existe dentro del marco de una
película
para los personajes. Y, además de relacionalmente definido,
es
un ámbito complejo, atravesado y constituido por
múltiples marcos no "tan" reales, como aclara Goffman. Y
procede
a continuación a explicitar la complejidad que subyace al
nivel,
supuestamente básico, de la "realidad real".
Ejemplo de Goffman: Así como los actores interpretan a su
personaje para clarificar de cara al público el sentido de
los
actos y pensamientos del personaje, de la misma manera nosotros
interpretamos a nuestro personaje ("playing himself", interpretando el papel de
sí mismo,
como diría Shakespeare) especialmente cuando nos sentimos
observados por un público no familiarizado con nosotros y
que
podría malinterpretar nuestros actos, "most evidently when
an
individual finds he must do something that might be misconstrued as
blameworthy by strangers who are merely exercising their right to
glance at him before glancing away" (564). Verbigracia, hablamos
ostentosa o innecesariamente con algún
acompañante
nuestro, para que nos oigan terceras personas, cuando se produce
algún tipo de confusión interactiva en el grupo
que
formamos conocidos y desconocidos. O cuando, bajo la mirada de la
señora de la limpieza, pasamos por su suelo
recién
fregado con aspavientos de humildad y precaución, para que
no se
sienta ofendida por nuestra indiferencia a su trabajo.
En un caso de interacción "real", "efectiva", "cotidiana",
puede
haber marcos entrecruzados delimitando secuencias de actividad
diferenciables.
1). Primero, marcos que delimitan las secuencias de actividad,
simultáneas, como en una grabación de varias
pistas:
- La actividad principal, la "historia" oficial de lo que
está
pasando, compartida por todos. Por ejemplo, una reunión de
trabajo en una oficina.
- Hasta cuatro canales de actividad subordinados:
a) Uno relativo a acontecimientos
ignorados. Por ejemplo, los ruidos de tripas de uno de los
participantes.
b) Una secuencia de actividad direccional, que
orienta y regula la línea de actividad principal pero no es
en
sí misma objeto de atención. Por ejemplo, los
rituales
establecidos de toma de palabra, posición en la mesa
según la jerarquía, etc., en la
reunión de trabajo.
c) Una secuencia relativa a la
comunicación superpuesta: lo que para los participantes
queda
fuera de su ámbito perceptual. Por ejemplo, los
participantes
suponen mutuamente que ninguno de los participantes puede ver lo que
está pasando en otra habitación de la oficina.
d) Un canal de ocultación.
Por ejemplo, si un
jefe antipático interrumpe la reunión con un
telefonazo,
mientras uno de los participantes le habla, todos pueden hacer caras o
gestos de fastidio al respecto.
2) Al margen de las secuencias de actividad, están los
marcos relativos a laminaciones.
Por
ejemplo, la reunión podría ser no una
reunión tal
cual, sino estar sometida a algún tipo de
modulación o
derivación: un ensayo
de reunión, una reunión ficticia
en el marco de una obra de teatro, etc. Una determinada secuencia de
acción, con sus canales de actividad subordinados, puede
así verse modulada y reenmarcada en otro contexto de
actividad.
3) La actividad puede verse atravesada por diferentes marcos relativos
al status de
participación
de los interactuantes. Por ejemplo, en una conversación
entre
dos personas, ambas son participantes en igual medida y pueden
intercambiarse los papeles de hablante y oyente. Si se añade
un
tercero, puede mantenerse la plena participación de todos, o
puede aparecer en mayor o menor medida el papel del participante sin alocución:
si la conversación se centra en dos, el tercero presente
puede
convertirse en una especie de espectador del marco comunicativo formado
por los otros dos. También pueden aparecer modalidades de
comunicación limitada entre algunos participantes y que
excluya,
por connivencia, a parte de los presentes:
"Con un
tercer
participante, se ha
creado también la posibilidad de una red colusiva y una
distinción entre colusionadores y excolusionados.
Añadamos, en lugar de eso, a un tercero que sea un
extraño no participante y tenemos el papel del
transeúnte
que pasaba por allí, y su actor está aislado de
los
demás por la falta de atención que dicta la
cortesía. Si hacemos un guión con esa
situación de
dos personas o cualquiera de las situaciones de tres personas, y lo
representamos sobre un escenario, ya tenemos, además, los
roles
del actor y del público." (565)
Bien, pues una vez establecida la posibilidad de este
análisis
en marcos de la interacción comunicativa, Goffman pasa a
aplicarlos al teatro interior del sujeto. Con toda lógica,
pues
(según nos enseña el
interaccionalismo simbólico) la subjetividad
emerge por interiorización
de la interacción.
La interacción consigo mismo, la
auto-interacción, es una
dimensión esencial del comportamiento. Según
Blumer, el
sujeto se dirige continuamente a sí mismo self-indications, señales
relativas a su propio comportamiento. No olvidemos que las
señales dirigidas por el organismo a sí mismo son
un
elemento crucial en el surgimiento de una consciencia compleja y
reflexiva, ya al nivel de las estructuras cerebrales evolucionadas. El
sujeto consciente y complejo es sólo posible gracias a la
multiplicidad originaria de sistemas de señales internos, en
comunicación unos con otros. De ahí que el
análisis de la interacción y su estructura de
marcos
pueda aplicarse también a la actividad subjetiva de cada uno
de
los participantes en un encuentro comunicativo—aunque el
encuentro sea de una sola persona consigo misma, claro.
Así pues, Goffman complica los sujetos "simples"
presupuestos en
el análisis anterior, con este elemento de
autointeracción. La comunicación colusiva puede
por tanto
darse aun entre dos personas:
"Puede
darse la
comunicación
colusiva en la conversación entre dos personas ya sea bajo
la
forma de la auto-colusión, cuando uno de los participantes
hace
apartes gestuales durante el turno de habla de la otra persona, o (por
así decirlo) en forma de comunicación
colusivo-colusiva,
con los dos participantes jugando los papeles de colusionador y
excolusionado. También un participante puede estilizar la
externalización de su respuesta de modo que se estimule al
otro
para percibirla pero sin embargo actuar como si no lo hubiese hecho; se
anima así al otro a aportar dos modos de funcionamiento, no
uno,
y se expande así de hecho la situación bipersonal
para
convertirse en algo más complicado". (565)
La vida cotidiana incluye una teatralidad, como bien supo ver
Shakespeare, que potenciaba con el teatro de la vida cotidiana la
teatralidad de su propio drama, para devolver al público esa
teatralidad social reinterpretada, exteriorizada y comentada. Esa
teatralidad nos vuelve actores y da profundidad a nuestros personajes,
como comenta Goffman en relación a un caso frecuente: cuando
repetimos o contamos las palabras y acciones de una persona a un
tercero, o cuando narramos sin más:
"Y
cuando un hablante
re-presenta una
secuencia de experiencia para deleite de su interlocutor,
éste
último (y hasta cierto punto también el hablante)
puede
ponerse a contemplar y funcionar de manera no distinta a un
público; el oyente y
el hablante pueden dar señales de su aprecio a
lo que el hablante les está presentando.
En suma, las situaciones que articulan la
interacción multipersonal pueden plegarse y pasar al
interior de
la conversación entre dos personas, para recibir
allí un
papel estructural." (565-66).
Todavía enfatiza poco Goffman en este punto, me parece, la
naturaleza interactiva de la interioridad. Pensemos en un ejemplo
clásico de interioridad, la intimidad, ejemplificada en los
secretos que no se cuentan ni salen a la luz en la
interacción
comunicativa con el otro. Pues bien, el sujeto que se estructura
alrededor de un secreto ya ha interiorizado la situación
comunicativa consistente en la ocultación del secreto. En
sí mismo ha de regular, por supuesto en la
interacción
con otros, pero también en su economía interna,
la
representación de dos papeles, el del sujeto-con-secreto y
la
del sujeto-que-oculta-el-secreto, y ha de ser los dos. No es sino un
ejemplo bastante claro de interacción internalizada que
ayuda a
constituir al sujeto como un ente esencialmente relacional.
Generalizando la denuncia del bolero, podríamos decir que
según Goffman, lo nuestro es puro teatro.
"Igual que en un escenario", la actividad supuestamente
espontánea o natural es inherentemente teatral para Goffman.
La
organizamos de modo comunicativamente eficaz; y así a veces
reímos o lloramos (actos corporales, vitales, supuestamente
"descontrolados") en el momento que resulta comunicativamente
más adecuado. La narración ordena secuencialmente
acontecimientos simultáneos, para comunicarlos. El teatro o
el
cine clásico, algo menos los modernos, secuencian
ordenadamente
los turnos conversacionales que en la práctica se solapan.
Pues
bien, en esto nos dan la forma idealizada de la interacción:
y
también somos teatrales (aunque menos) fuera del
escenario, dejando que cada cual interprete su papel y
colaborando con ellos para que lo redondeen bien, y nos dejen luego
hacer bien el nuestro—aun en medio de una
confrontación, a
veces.
"Y
aquí, en
lugar de seguir la
práctica habitual de 'secuencializar' lo que de hecho sucede
a
la vez, nos permitimos ver como si estuviese solapado lo que de hecho
se ha organizado de modo secuencial—y con eso utilizamos los
procedimientos de enmarcación para comprometerlos
profundamente
en la conspiración general para mantener las creencias
existentes sobre nuestra naturaleza humana, en este caso, la creencia
en que detrás de nuestras cortesías melindrosas,
se halla
un elemento indisciplinado y animal" (566)
En la acción social, el cuerpo no se utiliza como una
presencia
inmediata, sino que se ve implicado en la organización
interaccional de la acción, orquestada mediante el juego de
cuatro posiciones de sujeto, o funciones de interacción,
diferenciables:
- La figura o personaje representado
- El estratega que diseña la acción
- El animador que lleva la acción a cabo
- El "principal" cuyos intereses se sirven mediante la acción
A veces los cuatro papeles están representados por "una
misma"
persona; otras veces se disocian. Por ejemplo, un cantante puede
interpretar a un determinado personaje, cantando las palabras escritas
por un autor, y sirviendo los intereses de tal o cual productor,
ideólogo, etc.
En las actividades reguladas y organizadas, como trabajo, deportes,
ceremonias y rituales, etc. hay diferentes reglamentaciones en cuanto a
la presencia y uso del cuerpo: comparemos así una
competición deportiva, con sus reglas, etc., a un debate,
por
ejemplo: en cada actividad hay unos límites y convenciones
en
cuanto al uso que se da al cuerpo. Eso está regulado, con lo
cual la actividad podría parecer totalmente
convencionalizada.
No es así, sin embargo, y se produce lo que
podríamos
llamar un efecto de realidad, pues al margen de la actividad
oficialmente regulada y usos "oficiales" del cuerpo, hay toda una serie
de acciones adicionales, producción de signos y
emisión
de señales colaterales, realización
simultánea de
otros rituales interpersonales.
"Y, como
producto
colateral de sus
acciones, el actor proporciona indicaciones de, por ejemplo, su
personalidad, posición social, salud, intenciones, y
afiliación a otros presentes. Así pues, en el
caso de la
mayoría de las secuencias de actividad ordinaria y no
representada, parece perfectamente posible mostrar que aunque el
comportamiento corporal del actor es aprendido y convencional, que
aunque se esté llevando a cabo una actuación
establecida,
la acción se percibe sin embargo como directa y no
transformada.
(...). Esta cualidad de "directo" es un rasgo distintivo del marco de
la actividad cotidiana, y en última instancia debe uno
recurrir,
para entenderla, a explicaciones basadas en marcos, no en cuerpos".
(569)
Así pues, hay todo un lenguaje no verbal que
acompaña y
modula a la actividad "oficialmente realizada" y que apunta
constantemente otros posibles usos del cuerpo.
El papel concedido a la emotividad y expresividad corporal
está
regulado y limitado por el marco de actividad. Una actividad regulada
puede verse interrumpida por accesos de emoción que rompen
el
marco, pero la sintaxis de esta ruptura está en
sí
regulada (los abrazos o desesperaciones de los futbolistas, por
ejemplo, o un músico que falla una nota y
continúa con un
gesto casi imperceptible de disculpas/complicidad hacia el
público. En la interpretación de canciones
populares, hay
una "sinceridad" convencional, pues en los casos más
logrados el
intérprete o animador usa su personaje "real" como trasfondo
o
garante de la "autenticidad" de la emoción expresada:
"En
tanto que cantante, un
individuo
luce el corazón en la garganta; en tanto que interactor
cotidiano, es menos probable que se exponga. Y así como se
puede
decir que se emociona según requerido en tanto que cantante,
también se puede decir que no lo hace en tanto que
conversador.
Ningún comentario no habla de personas en sí; los
dos nos
hablan de figuras en un marco de actividad" (572).
En el "marco cotidiano" de interacción, sostiene Goffman, la
convención a aplicar es que los actores tienen un control
incompleto de sus expresiones emocionales. Aun si disimula, ha de
traicionarse a sí mismo, o emitir señales que nos
permitan interpretar esa ambivalencia. De otro modo, pasa a
considerárselo un psicópata. El comunicador
cotidiano ha
de revelar sus emociones en adición al control impuesto por
la
actividad en curso: "En suma, en tanto que personas naturales, se
supone que somos contenedores limitados epidérmicamente",
indicando nuestro contenido mediante la expresión
explícita o mediante señales corporales emitidas
que
indican la supresión de expresión
explícita. La
simulación perfecta no se consigue, o en todo caso no se
considera aceptable. Y sin embargo lo es, y se consigue
fácilmente, en otro marco de actividad al que no se aplique
esta
ley: el juego del póker, por ejemplo. Así pues,
la
"sinceridad" o "espontaneidad" del sujeto, y la tensión
entre
expresión explícita y subliminal, está
también sujeta a reglas del juego y a contextos de actividad.
El sujeto individual actúa en un contexto u
ocasión
social determinada. Allí llega con una identidad
biográfica y desempeñando un papel socialmente
definido.
Y representa ese papel pero sin limitarse a él, a la vez
dejando
traslucir (en esos apartes, señales subordinadas, estilo de
representación, etc.) que su personalidad no se ve agotada
por
el papel: que aparte del rol social hay una personalidad definida, una
entidad moral, una pasión animal, etc. Pero la manera en que
se
orqueste esta disociación entre persona y personaje depende
mucho del tipo de actividad social, de las laminaciones o
reenmarcaciones a que se haya visto sometida... Y también de
las
modas:
al igual que
varía según contextos sociales o
épocas la
longitud o anchura de la corbata, también
varía la
amplitud y tipo de disociación aceptable o deseable entre
persona y personaje, "entre la figura proyectada y el motor humano que
la anima" (573):
"Sí
existe una
relación
entre personas y rol. Pero la relación responde al sistema
interaccional —al marco—en el cual se representa el
rol y
se entrevé el yo del actor. Así pues, el yo no es
una
entidad a medio esconder entre los acontecimientos, sino una
fórmula cambiante para manejarse entre ellos. Al igual que
la
situación en cuestión prescribe la actitud
oficial en el
seno de la cual nos ocultamos, así también
estipula
dónde y cómo habremos de desvelarnos algo, y la
cultura
misma prescribe qué tipo de entidad debemos creer que somos
para
tener algo que desvelar de esta manera" (574).
A continuación ejemplifica Goffman la manera en que un
subastador o una azafata interpretan su papel... algo que recuerda al
análisis sartreano del camarero en El
ser y la nada, a
no ser porque para Goffman, el sujeto no desaparece tras el rol, sino
que se constituye en interacción con el rol: en lugar de
tener
una superficie alienada, una interpretación perfecta,
tenemos un
complejo juego de interpretarse a sí mismos en el rol y a la
vez
a otro personaje "real" que trasluce... todos, podríamos
decir,
seres de papel o entes teatrales. "En suma, a la vez que se nos asigna
un uniforme, se nos asigna también una piel. Por su propia
naturaleza, los marcos establecen los límites a partir de
los
cuales son reenmarcados" (575).
El sujeto es una serie de funciones que se superponen o van juntas en
la actividad "normal", pero que en otros marcos de acción se
desligan: y en lugar de ser nuestra propia figura, animador, estragega
y principal, vemos estos papeles distribuidos en una serie de sujetos
coordinados para la acción.
Concluye Goffman su libro Frame
Analysis citando el análisis que hace
Merleau-Ponty (en La
prosa del mundo)
de la experiencia del "otro" con quien dialogo— alguien que
no es
propiamente ni la actitud "oficial" del otro, ni el cuerpo que tengo
frente a mí. El otro está no propiamente en su
cuerpo,
sino en la experiencia de interacción que se crea entre yo y
él, y que también noto que me desplaza o me crea
a
mí. Pues bien, Goffman enfatiza ese propio desplazamiento
interactivo que me crea a mí a la vez que crea la
experiencia
del otro. Soi-même
comme un autre,
también aquí. Y la imagen del yo que se trasluce
es,
desde luego, un yo relacional, un juego de espejos y situaciones que,
en el momento en que queremos anclar en una sustancialidad, no nos
remite sino a una identidad significada que se fragmenta en incontables
"realidades" de similar sustancia: interacciones, marcos, situaciones,
actitudes hacia otros, resignificadas y reenmarcadas, traslucidas y
comunicadas incesantemente. No tenemos más sustancia: "me
parece
que es teatro".
Bueno, no Ségolène, sino un cartel suyo:
"Ségolène Royal: Pour que ça change
fort"—en
la Facultad de Filosofía y Letras. Aquí le ha
tomado la
delantera a Sarkozy. Primera vez que veo un cartel electoral de otro
país europeo, por vecino que sea, por aquí.
Aunque ya
había visto el año pasado uno de Alan
García, ese
sí que fue el primero de los primeros. Y de
Cataluña o de
Navarra aún no he visto ninguno, de hecho. No sé
si en
Madrid o Barcelona habrá más costumbre de que
lleguen
estas campañas foráneas, como no sea a
través de
la prensa; en este caso seguramente es por la abundancia de estudiantes
Erasmus franceses. Aunque las dos únicas Erasmas que tengo
yo en
clase ahora mismo son lituanas. La esfera se contrae; el globo se
globaliza.
Entre los objetivos de la Educación Secundaria se potencia
"estimular el diálogo y la negociación", y a
cuenta de
ese fin en principio tan loable se escribió este
artículo en Wonkapistas, buscándole los
límites al tema del "diálogo y la
negociación" con el ejemplo del
bullying.
Hasta dónde, se pregunta el autor, puede solucionarse la
actitud
de Perikito el Matón sólo con diálogo
y
negociación (como propondría, llegados a un
extremo, el
"pensamiento Alicia"). Y concluye que sin fuerza o autoridad que lo
respalde, no hay diálogo eficaz con Perikito.
Bien, pues por el tono del autor y de alguno de los comentadores,
parece (o a mí me ha parecido) que se está
hablando en el
artículo no sólo de Periquito el
Matón, sino de un
Perikito a nivel político, a saber, el terrorismo y en
concreto
el etarra, con quien también se está intentando
aplicar
el principio de "diálogo y negociación".
Curiosamente, ninguno de los participantes mencionaba el tema, con lo
que mandé yo un comentario preguntando lo siguiente,
impulsado
por curiosidad de analista del discurso, y no en este caso para opinar
sobre si hay que dialogar o no con los de la (metrall)ETA. Preguntaba,
con tono amable y educado:
1) Si el autor, efectivamente, había presentado a "Perikito
el
Matón" (Perikito con ka, ojo) como una figura
alegórica
del terrorismo etarra, o (versión menos estricta) si
consideraba
que el terrorismo es una especie de bullying
a nivel político, y que por tanto hay una
dinámica
común en los dos fenómenos, que justifica su
equiparación retórica (y la alusión
indirecta al
terrorismo en el post). O, por el contrario, si yo deliro y el
artículo no tiene nada
que ver con el terrorismo, y a nadie se le ha ocurrido tal cosa
más que a mí.
2) Si le ha extrañado ver que todos los comentadores se han
atenido al tema del bullying, sin pasar abiertamente a tratar el tema
del terrorismo que parecía (¿a mí
sólo?)
sugerir el post.
Bueno, pues he enviado el comentario dos veces estos últimos
días, pero el blog tiene moderación de
comentarios y no
aparece. ¿Se habrá perdido? ¿O lo
habrá
considerado inconveniente el autor por alguna razón?
¿Será, incluso, por la misma razón por
la que se
evitaba nombrar explícitamente el terrorismo? Posiblemente
nunca
lo sepamos. Pero en fin, ya que no puedo poner el comentario en ese
blog, pues lo pongo aquí para quien le interese reflexionar
sobre este paralelismo entre matones de patio de recreo y terroristas.
¿Seré yo el único que ve una
analogía?
¿O se ha producido en ese debate una conjura
espontánea
para hablar del terrorismo sólo entre líneas?
Sería un caso más que curioso. ¿Era
inoportuno mi
comentario? Se queda uno sin saber qué pensar.
PS: Aclara el autor que
los
comentarios debieron perderse, y que su intención era
escribir
únicamente sobre bullying, no sobre terrorismo. Le contesto:
Muchas gracias por
contestarme,
Wonka. Debe ser el sistema ese de seguridad de los comentarios, el de
poner una clave de letras, que por lo que se ve produce fallos. En todo
caso me resulta muy aclaratoria tu respuesta, primero porque haya sido
accidental la desaparición de los comentarios, y luego
también por la aclaración que das de la
intención.
Se ve que la mayor parte de la alegoría "Perikito=Eta" la
había producido yo, aunque me parece que también
le
rondaba por la cabeza a algún otro comentador. Ah, y por
supuesto también creo que esa alegoría que he
interpretado también es producto por una parte de las
circunstancias políticas, el "proceso de paz" en candelero,
etc., y, como señalo, por algunos elementos que tienen en
común el bullying y el terrorismo, uno a pequeña
y otro a
gran escala. Hasta es posible que, "atmosféricamente", te
haya
influido un poco todo esto al escribir el post (y así me
descargo de la responsabilidad completa de alegorizar yo, jeje!...).
Bueno, eso ya son interpretaciones. Me alegro de concurrir contigo en
que para solucionar estos casos hace falta, sobre todo, bastante
negociación entre los no matones. Y un colegio con
reglamentos
claros en este sentido ayuda. ¡Un saludo!
... sería para jugar allí a Second Life
—supongo
que existirá, digo yo— y en esa Second Life
recrear mi
First Life en su estado actual. Y hacer blogs en Second Life.
¿Para qué dedicarse a estas cosas, si no?
Mirando por la red, llego a la página de la Fundación Gustavo
Bueno,
que contiene gran cantidad de materiales interesantes. Algunos muy
polémicos últimamente, como los relativos al
último libro de Gustavo Bueno, Zapatero y el
Pensamiento Alicia,en
el que le zurra a la ideología y política del
Presidente
del Gobierno de modo inmisericorde, le pisotea hasta las muelas. Dice
Bueno que ha escrito el libro por sentido de deber cívico,
porque le avergüenza que su país esté
presidido por
un presidente que hace gala de un simplismo como el de Zapatero. Y le
acorrala los argumentos simplistas con razonamientos lógicos
que
aspiran a no dejarle escapatoria. Si lo consigue del todo o no...
quizá sea tema para otro ensayo comparable. Pero desde luego
promete una lectura interesante.
¿Cómo
es posible desde
el determinismo ontológico propio del materialismo
filosófico escapar del fatalismo ordo essendi?
¿Es el
principio de symploké, propio del Pluralismo del Orden, el
que
podría fundamentar estas «bifurcaciones»
que
permitirían varios «futuribles» ordo
essendi, y no
un único futuro como es propio del fatalismo
ontológico
(pues la imposibilidad del determinismo ordo cognoscendi propio de la
«futurología» estaría dada
por los sistemas
de caos deterministas, además del principio de
symploké)?
Esta pregunta no
está
formulada con la intención de preguntar por qué
es
imposible conocer el futuro (y que por tanto los profetas o el Dios
omnisciente son puros mitos metafísicos); se da por supuesta
esta imposibilidad por la constatación del principio de
Symploké y de los sistemas de Caos determinista. Lo que
quiere
señalar es por qué, desde el determinismo
ontológico, no se cae en un fatalismo, aunque
éste no
podamos conocerlo (o sea, que los futuribles serían
«ilusiones» producidas por nuestra incapacidad de
predecir
el futuro). Las «bifurcaciones» reales que al
parecer
tendría que haber para escapar del fatalismo
ontológico
son muy «fáciles» de explicar desde el
indeterminismo ontológico que apele a la causa sui o a las
emergencias metafísicas (explicaciones tan
fáciles que de
hecho son incomprensibles cuando vemos que tanto la emergencia
metafísica como la causa sui designan procesos imposibles),
pero
desde el determinismo ontológico estas
«bifurcaciones» que al parecer serían
necesarias
para escapar del fatalismo, me recuerdan al libre arbitrio de
indiferencia, que es sencillamente ininteligible.
Gustavo Bueno afirma en sustancia que la concepción
tradicional
de la causalidad, de la Escolástica a Kant, era binaria,
tipo y=f(x),
siendo x
la causa e y
el efecto. Con esta concepción, nos vemos obligados a tener
en
cuenta una multiplicidad de universos, y dar cuenta de una primera
causa sin causa (como hacía Kant, con el libre
albedrío),
si se ha de negar el fatalismo. El fatalismo implicaría que
todo
está en todo, y daríamos en un monismo donde todo
en el
Universo está encadenado inflexiblemente. En
última
instancia, esta concepción se remite a la causa
única,
Dios, y queda especialmente clara en las doctrinas ocasionalistas (en
Malebranche o Geulincx).
El materialismo filosófico, explica Bueno, tiene en cuenta
no un binarismo, sino que introduce una tercera variable h, de hylé,
la materia (la causa material aristotélica). El efecto no
aparece así en relación única con la
causa, sino
con la fracturación de un esquema de identidad.
(Aquí
subraya Bueno la importancia filosófica del principio de
inercia
de la mecánica moderna, que viene a negar la necesidad de
una
acción causal continua para explicar el cambio. Hay que
explicar
no ya el movimiento, sino los cambios de trayectoria o
aceleración). La y es función de h
y de x. Introduciendo h
hemos disociado x
("la causa") que no determina a la integridad de h,
sino a aquellas partes de h que producen el efecto. Y las relaciones
causales se dan a dos niveles: de lo que llama texto (el
fenómeno causal observable, medible) y lo que llama
ultratexto
(el nivel cuántico, pongamos, un nivel no manipulable). El
sujeto operatorio, la teleología, etc., son
fenómenos que
tienen sentido a nivel de texto, pero no operan a nivel de ultratexto
(podríamos decir quizá que el sujeto es un
fenómeno emergente
a
nivel de "texto"). Al no poderse tener en cuenta los
fenómenos
ultratextuales en el cálculo, podemos conservar la
noción
de determinismo sin caer en un fatalismo. El fatalismo presupone una
continuidad causal que no se da de hecho en esta concepción
al
haberse introducido la variable h y la disociación entre
fenómenos "textuales" y "ultratextuales".
Bien, parece que esta teoría de la causalidad sí
sería útil para coordinarla con el estudio de
fenómenos emergentes (no
una emergencia metafísica, sino
interaccional-simbólica) y con la
discusión sobre la reducción.
En ese sentido me ha parecido interesante. Sin embargo, echo en falta
una dimensión reflexiva o semiótico-comunicativa
de esta
cuestión. Es decir, que creo que no puede obviarse en la
discusión de causalidad la crítica nietzscheana a
la
causalidad, que tiene una interesante dimensión retroactiva. Y
perceptual-semiótica, también—dos
aspectos que van bastante unidos.
Según Nietzsche, al establecer una relación
causal,
pasamos por alto que es la percepción del efecto la que nos
lleva a remontarnos en el tiempo a buscar su causa. La descubrimos, o
asignamos, y es entonces cuando queda establecida la secuencia familiar
causa-efecto
en su orden cronológico familiar: pero queda establecida una vez ha tenido lugar esa
retrospección.
Es decir, Nietzsche introduce un doble plano de relación: el
ontológico, en el que la causa determina al efecto, y el
epistemológico, en el que dado un efecto necesitamos asignar
una
causa (por cuestiones de índole práctico:
éticas,
pragmáticas, legales...). Y es fácil ver, dado
este
planteamiento, que el plano ontológico no es ni con mucho el
prioritario, antes bien, es él mismo el resultado de una
interpretación epistemológica. La
disociación
entre uno y otro es, o bien puramente regulativa, para explicar una
teoría de la causalidad en dos planos (como hacemos
aquí)
o bien es el resultado de una disparidad de interpretaciones a la hora
de establecer una relación causal dada. Si digo, "el
imperialismo de EE.UU. fue la
causa del 11-S",
quedan contrapuestos un fenómeno (complejo) y una
interpretación (entre comillas) simplista, en
contraposición a otras igualmente simplistas como "el
fanatismo
de bin Laden fue la causa del 11-S"—que pueden aducirse como
explicaciones causales de un determinado fenómeno.
El
fenómeno, por un lado: las representaciones y narraciones
del
fenómeno, por otro. Pero es obvio que el fenómeno
no
existe como objeto (cultural, histórico, de debate,
comunicativo, científico, etc.) al margen de sus
representaciones. Casi deviene, de hecho, un epifenómeno
entre
la multiplicidad de interpretaciones enfrentadas. Tanto como el hecho causado
en sí (que forma parte del pasado), adquieren prominencia, y
orientan la acción, y la atribución de
causalidad, otro
tipo de fenómenos: planes, proyectos (de invasiones, por
ejemplo). Y así, la atribución de
causa entre dos
fenómenos pasados viene modulada y orientada por fines
aledaños, o proyectos
actuales y futuros.
Hume creía que la atribución de causalidad es
gratuita.
La causalidad no se percibe como tal: se atribuye por hábito
a
secuencias repetidas de fenómenos. Las narraciones, que
organizan secuencias causales interpretadas y valoradas, son un
instrumento cognitivo de primer orden para comprender la causalidad.
Para comprender la causalidad, el analizar las estructuras narrativas
ayuda.
Las secuencias causales se asignan, podríamos decir, por distorsión
retrospectiva, o hindsight bias.
Volviendo al análisis de Bueno, podemos decir que
la
relación indeterminada entre x y h queda determinada (a
efectos
discursivos) por la asignación de causalidad. Determinada,
claro, mientras no se conteste o rechace la determinación,
mientras no se conteste la atribución de causalidad o
mientras
no se someta a crítica la estructura narrativa impuesta
sobre
los hechos. El fatalismo, visto desde la teoría de la
narración, es el triunfo absoluto del principio causal
ignorante
de su construcción semiótica, el triunfo del hindsight bias.
Se ignora la flecha del tiempo y pasa a considerarse el orden de los
acontecimientos como enteramente reversible; se equipara
determinación hipotética y efectiva mediante una
maniobra
retórica y perspectivística: "ha
sucedido y, porque antes ha
sucedido
x. De hecho ya
sabíamos cuando sucedió x
que iba a seguir y como su
efecto". La mitad de las veces decimos
que lo sabíamos, y lo decimos... luego, a toro pasado. Nos
llevamos sorpresas, claro: alguien se suicida, pongamos. Pero luego,
enseguida, ya se veía venir. Y se debió a... tal.
Las
causas de las cosas se ven más claramente cuando han tenido
lugar los efectos. Pero antes de los efectos, está el
conflicto
de las interpretaciones. Y durante, y después,
también.
Es decir, que lo que echo en falta, creo, en el análisis de
Bueno es que se mantiene a un nivel puramente ontológico,
mientras que la discusión de la causalidad es incomprensible
sin
tener presente cómo esa ontología deriva de una
epistemología y una semiótica (a la vez que las
fundamenta): la causa existe en un proceso hermenéutico de
reinterpretación que pasa del efecto a la causa y viceversa.
Una
teoría materialista de la causalidad ha de incluir esta
dimensión reflexiva, que dé cuenta del
surgimiento de la
causalidad como un esquema interpretativo y un fenómeno
interaccional. La atribución de causas tiene una
dimensión cognoscitiva, interpretativa, que no se puede
soslayar
en la discusión de este asunto, pues quedaría la
propia
teoría flotando en el aire sin sustentación
material. La
ontología materialista necesita esta dimensión
reflexiva,
precisamente para no hacer del mundo material un apriori idealista, y
darle una sustentación (todo lo firme que puede ser) como un
fenómeno de la experiencia, y como tal relacionado
dialécticamente con los procesos de
interacción
comunicativa. O, dicho de otra manera, para explicar la causalidad, y
su percepción, como fenómeno emergente.
También la explicación narratológica
evita la
identificación de determinismo y fatalismo, por una parte
porque
ve en el último una especie de exacerbación del
propio
principio narratológico: contemplar el libro del destino
como si
estuviese ya escrito, cuando es un work
in progress. Y, en última instancia, porque
considera a ambos, determinismo y fatalismo, como dos historias, dos
representaciones de la realidad que está siempre ya,
narrativizada. Aunque el destino de toda narración sea
volver a
ser narrada de otra manera.
Os juro que esta cosa, "ETA
y el PP, la pareja suicida",
contra "ambos polos del antisistema democrático, emparejados
en
ser derechas extremas", la ha escrito, según El
País, un
catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de
Barcelona, un tal J. A. González Casanova. Lo malo no es que
la
haya escrito, sino que la haya publicado El País. Y que este
Sr.
González sea catedrático nada menos que de
Derecho
Constitucional.
La flor de la canela: "ETA perderá su mejor aliado cuando el
PP
pierda las elecciones". O ésta, sobre ETA: "Su mayor
adversario
es el Gobierno actual, firme frente a la violencia, de acuerdo con el
leal Josu Imaz y dispuesto al diálogo con Batasuna si
ésta se distancia de ETA."
Y va ilustrado el texto que González tecleó, con
un
emblema combinado del hachaserpiente etarra y la paloma del PP. Ni
Prisa ni el PSOE suelen llegar a estos abismos de bajeza, aunque mira
que llevan buena carrera. En un ambiente similar se generó
el
emblema de la rosa psoeudocialista y la serpiente etarra,
sólo
que aquél era, por desgracia, bastante más
acertado.
Este señor catedrático es un
sinvergüenza, aparte de un ignorante. Van buenos los alumnos
con él.
(Parece que el PP le va
a poner una
querella. Con especialistas así en Derecho Constitucional
sacando cátedras, no me extraña que la mitad de
las
eminencias del Tribunal Constitucional vean tan normal el Estatuto de
Cataluña. Hombre, a éste catedrático
González Casanova lo podía poner el gobierno para
sustituir al magistrado que han recusado, y que hace peligrar la
aprobación de esta Declaración de Independencia.
Al
parecer sigue habiendo allí muchos con instrucciones claras
de
no ver nada que no convenga ver. Me han publicado en
Generación
XXI, por cierto, la nota sobre la petición que le
presenté al Defensor del Pueblo para que impugnase el
Estatut
por su política
lingüística anticonstitucional).
Teoría y
práctica "En teoría, no hay diferencia entre
teoría y
práctica. En la práctica, la hay".
Los límites entre teoría y práctica
son difusos, y
las relaciones entre estos dos conceptos son paradójicas. De
ello da buena muestra que esta frase que me llamó la
atención en un blog (Making
Light, creo que era) también puede volverse de
adentro afuera como un guante:
"En teoría, existe una diferencia entre la teoría
y la práctica. En la práctica, no existe"
—como puede atestiguar cualquiera que dé clases
(teóricas o prácticas) de Teoría.
Análisis del
Discurso: Gramáticas, Contextos, Conversaciones, Estilos
Algunas nociones sobre análisis del discurso
extraídas del libro de James Paul Gee, An Introduction to Discourse
Analysis: Theory and Method (Londres: Routledge, 1999).
Distingue Gee dos funciones primordiales que lleva a cabo el lenguaje:
- Sostiene y da forma a la realización de actividades
sociales.
- Sostiene y da forma a la afilición humana en el seno de
las culturas, grupos sociales o instituciones.
discurso
y Discurso
Llama discurso (con d minúscula) al lenguaje usado en
contextos
específicos para la realización de actividades e
identidades.
Discurso (con D mayúscula) será la
realización de
esas actividades e identidades con medios tanto
lingüísticos como no
lingüísticos. El Discurso
con D mayúscula proporciona una estructura para el discurso
con
d minúscula. Le proporciona sus contenidos
básicos, es
decir: lo que es posible decir o pensar.
Gramática
1 y Gramática 2
Además de esta distinción entre Discurso
(pragmático) y discurso (lingüístico),
Gee distingue
entre dos "Gramáticas":
- Gramática 1, la gramática de las clases de
gramática.
- Gramática 2 es el uso de la Gramática 1 para
crear
esquemas de interacción y de significación, para
expresar
y representar identidades, y para estructurar la realidad social.
Así pues, por ejemplo, al hablar o escribir usamos
1) un determinado idioma: inglés, español, etc.
2) diferentes lenguajes sociales cuya estructura discursiva hay que
analizar.
La
dimensión constitutivo/reflexiva del lenguaje
El lenguaje se usa en un determinado contexto. Pero además
de
una función de adaptación a ese contexto, el
lenguaje
tiene una dimensión constitutiva (o "reflexiva", como la
llama
Gee —ojo, no confundir con otros usos de "reflexivo").
El lenguaje es constitutivo porque no sólo parte de una
situación social, sino que ayuda a definir esa
situación
social. No sólo se usa dentro de un contexto comunicativo,
sino
que puede usarse para modificar o redefinir ese contexto, o para crear
un contexto nuevo.
Identidades,
estilos, discursos, conversaciones
El analista del discurso debe atender a estos factores:
- Las identidades
situadas, identidades
de los interlocutores y sujetos discursivos en su situación
social. Las identidades situadas se expresan y representan en el curso
de las interacciones, y también se ven sometidas a
redefinición o negociación entre los
interlocutores.
- Los lenguajes sociales
(estilos).
Un ejemplo serían los géneros literarios, en un
tipo de
discurso muy específico. Así, en este texto de
Pope (del Essay on Man),
habría que atender a la combinación de diversos
géneros, o participación en diversos
géneros:
sátira, ensayo, teodicea…
- Los Discursos: maneras
de
asociar comportamiento, lenguaje, el uso de símbolos u
objetos,
situaciones concretas, etc…. cn el fin de expresar o
representar
identidades y actividades, organizar la experiencia y privilegiar
algunas maneras de conocer sobre otras, es decir, construir la realidad
social. Los Discursos se usan para identificarse a uno mismo como
mienbro de un grupo determinado, y para crerar la realidad social
usando los procedimientos adecuados, en el momento adecuado, de una
manera que sea reconocible para otros. (Ejemplo:
los protocolos del discurso académico, y la manera en que
sus
ritos de paso, exámenes, etc., habilitan para una
capacitación académico-social: una identidad como
"licenciado", "doctor en Medicina", etc.) Los Discursos
conllevan el uso no sólo de discursos (textos, habla,
lenguaje),
sino tamibén de lugares, edificios, tecnologías,
y
procedimientos establecidos. (La
Universidad, pongamos, que es a la vez una actividad Discursiva, una
serie de procedimientos establecidos, y una colección de
personas y edificios).
No inventamos los Discursos. Aunque podemos modificarlos, mayormente
los llevamos a efecto, los "vehiculamos" o funcionamos en su seno. Por
ejemplo, el Discurso de la Física (pongamos) está
distribuido y disperso por muchas instituciones, prácticas,
textos, personas… no está contenido, en su
totalidad, en
la cabeza de nadie.
Los Discursos existen en contraposición a otros Discursos, y
se
contestan (o ignoran) mutuamente. Pueden surgir híbridos, y
los
Discursos emergen, se funden o desaparecen continuamente en la
interacción efectiva. La educación
podría
definirse como la construcción de mapas de Discurso.
- Por último, otro concepto introduce Gee para analizar la
interacción discursiva: las
Conversaciones. Las
Conversaciones se refieren a temas importantes que han sido objeto de
diversos textos e interacciones en diferntes instituciones o Discursos.
(Será
útil diferenciar
estas Conversaciones con c mayúscula, medidas a escala
histórica o disciplinar, con las conversaciones con c
minúscula concretas que podamos mantener al respecto).
Por ejemplo, volviendo al ejemplo del Essay on Man de Pope. Podemos
decir que este fragmento, o la obra entera, participa de una
Conversación en curso sobre el significado del mal en el
mundo,
y en el plan divino del Universo.
Otras Conversaciones que
se pueden detectar en este fragmento del Essay on Man incluirían:
- El Discurso
racionalista frente al Discurso dogmático - El optimismo frente al
pesimismo - El deísmo
de Pope frente al cristianismo (catolicismo,
también en el caso de Pope) - El Orden
Cósmico (The Great Chain of Being) frente al Caos (atomismo,
combate irracional de los elementos). - El Saber, la Ciencia,
la Filosofía, frente a la Ignorancia, o la Inescrutabilidad
de Dios.
Es en
relación a estas
Conversaciones como habría que estudiar el uso que hace Pope
de
identidades del hablante (así, habla como
filósofo,
poeta, satírico…) y de los géneros
literarios
usados, antes mencionados (sátira, ensayo
poético,
tratado filosófico, teodicea…).
Hoy nos enteramos de que un trabajo de B-Penas sobre Hemingway va a
aparecer en un libro que se publicará en Kent State
University Press, editado por Carl Eby, y con el título
provisional de Hemingway's Spain: New Essays. El título del
capítulo es: "A Creative Spiral: from Death in the Afternoon
(1932) to The Dangerous Summer (1960)". El capítulo ya
existe (lo leyó a la Hemingway Society cuando
fuimos al congreso de Ronda), pero el libro no
saldrá en uno o dos años. Éste
sí que estará full of balls and bells and bulls,
que diría Nabokov. Y de Anís del Toro.
("Camarerou—the bill").
Otas está
entusiasmado porque Alvaro le va a abrir una cuenta en el O-Game... y
desea información:
- Papá, ¿cómo se registra uno para
tener una cuenta?
- Pues vas a la página del juego que quieras, y donde pone
"registrarse", pues aprietas. Y entonces te tienes que inventar una
clave secreta que sólo la sepas tú, y un nombre
que sólo vas a utilizar tú, y eso los escribes, y
te tienes que acordar, claro.
- Huy, pues a ver a ver, me parece que mi clave secreta... ya
sé cuál va a ser-¡rrr!.
Y cómo me voy a llamar... : Cachalotito.
- (Álvaro): Huy
que bonito, vas a ser Cachalotito...
Cachalotito va a ser su
primer avatar en la Red, se nos adelanta a todos, nadie
tenía un alias online a los seis años... aunque
igual se queda en avatar virtual. A este Cachalotito le gusta imaginar;
quema etapas así. Luego, la realización efectiva,
ya se verá.
(Otas ha rescatado un
mapa de una isla que hizo a los cuatro años, con ordenador
por cierto, único caso, y le está haciendo
revisiones):
"Mira, ésta es mi isla. La Isla Sorna. Le estoy poniendo sus
reinos. Me la llevaré al cole para
enseñársela a los niños. Ya he puesto
el primero: "Puerta del Reino de la Piedra." También voy a
poner el Reino de los Dragones. Y el Reino de los Golems Voladores (- ¡Halá,
golems voladores... A quién se le ocurre!) -
No, pero es que son voladores con avión. Luego pongo el
Reino de las Mutaciones Genéticas. Ahí no quiere
entrar nadie. Y el Reino de las Plantas Carnívoras. Les
salen dientes y se convierten las hojas en bocas. Y de estos reinos,
cada uno tiene un tanto por ciento. El reino de la Piedra, tiene un
cien por ciento. El reino de los Dragones, tiene un tres por ciento.
Porque está el Dragón de Komodo, y otros dos
dragones. También está el reino de las
Cobraciones, tiene su porciento. Porque ahí todo cobra vida:
las casas, por ejemplo, les salen patas de hormiga gigante y se echan a
andar-¡rrr! —Es muy incómodo el reino de
las Cobraciones; nadie quiere que las casas vayan andando por
ahí. Luego, el Reino de la Luz, porque hay tanta luz
deslumbrante. Ahí todo cobra luz. Hasta el suelo cobra
luz..."
Esta es una película de Paul Verhoeven, la mayor
superproducción holandesa de los últimos treinta
años, nos comentan en la
IMDB.
Y a su manera se ve bien, en el género "película
de nazis y aventuras". Ahora bien, tiene sus serios defectillos,
mayormente de guión. Es la historia de una cantante
judía, Rachel/Ellis (Carice van Houten), escondida de los
nazis, que en su huida por la vida se ve envuelta en una
célula de la Resistencia holandesa, célula
totalmente infiltrada de espías nazis, según
vemos al final. En el curso de la guerra, pasa Rachel/Ellis por
prácticamente todas las posiciones disponibles para una
mujer en la guerra: refugiada, trabajadora, colaboracionista,
espía, enamorada, heroína, perseguida... casi un
personaje alegórico se vuelve; para al final acabar de
maestra en un kibbutz, donde empieza y acaba la película con
un breve marco, con la guerra contenida en un flashback.
El marco tiene su importancia, pues es un tanto
"pro-israelí", al presentar a los judíos atacados
y asediados por los nazis tanto como por los invisibles atacantes
árabes que llegan al final, mientras se cierra la
película. Se presenta así una historia de
continuas persecuciones pero con una identificación de unas
y otras un poquillo tendenciosa, pues no es la misma la
posición de los judíos bajo el régimen
nazi y en Israel.
El kibbutz en cuestión lo financió la maestra con
el botín que es el "money interest" de la
película, botín obtenido ilegalmente por nazis
corruptos (nazis, y además corruptos porque se quedaban el
dinero para ellos, no para el Führer), matando
judíos cuidadosamente seleccionados por la red de
infiltrados. La lista y el botín se apuntaba en el librito
negro que llevaba uno de los traidores, y éste sirve a
Rachel/Ellis para probar que no era una agente doble (a pesar de sus
revolcones —no se sabe si nauseabundos o gustosos—
con los nazis). Y ésta es la historia que es demasiado
artificiosa para sonar real, la historia de tanto doble agente
infiltrado en las células resistentes, sólo para
el lucro personal de un teniente que había por
allí. Más que de alevosía, el efecto
logrado es más bien de arbitrariedad; los personajes parecen
cambiar de personalidad súbitamente según las
necesidades del guión: ahora resulta que tal o cual es un
traidor; excelente, vale, pero eso vuelve absurdas e incomprensibles
muchas de sus acciones anteriores (arriesgadísimas misiones
y rescates, por ejemplo); tampoco se sabe qué hacen que no
detienen a un grupo tan vigilado de resistentes. La gente hace cosas
absurdas e incomprensibles, quizá más en tiempo
de guerra, pero tantas como estas no. (Vaya, ya se me ha ocurrido el
contraejemplo. Los terroristas del 11-M, tan infiltrados de confidentes
y policía... Bueno, aunque la realidad supere a la
ficción eso no convierte a la ficción en
ficción realista. Ya lo dijo Aristóteles: para
ser realista, antes que ser realista, hay que parecerlo).
También me resultan especialmente desagradables los amores
de la judía con el capitán nazi. Excelente, era
una magnífica persona, suponemos, a pesar de masacrar a la
población, pero sobra que la espía se tome tan en
serio su papel, en especial cuando acaban de asesinar a su familia.
¿Ambigüedades del carácter humano?
Seguramente, pero también (y más bien)
arbitrariedades de la película. La realidad es mucho menos
frívola, me temo, y menos aventurera que esta
judía que tan alegremente canta para los nazis y se acuesta
con ellos y hasta se enamora de ellos. Aunque miren a Hannah Arendt, si
es que ya no sabe uno qué decir.
También, en muchas escenas, se comprime la acción
de modos implausibles para el carácter, y los personajes se
comportan de modo inconcebible en alguien que diez segundos antes
estaba en una situación incierta de peligro mortal, o siendo
masacrado, o perdiendo un hijo, etc. Es una convención
cinematográfica de la que aquí se abusa bastante.
En suma, que los personajes parecen creados para las necesidades del
guión, y renuncian alegremente a toda credibilidad o
sustancia cuando se hace necesario seguir las vueltas y revueltas que
les impone el curso preestablecido de los acontecimientos. Los actores
hacen lo que pueden (a veces mucho) para seguir al personaje en estas
piruetas vitales. Me pregunto si en realidad también pasa
eso en la vida, y si será éste el
auténtico mensaje de la película.
"Enjuta" o "albanega" es, en arquitectura, el espacio triangular que
queda entre los arcos; entiendo que "albanega" se aplica al que queda
entre arcos semicirculares colocados en fila, y "enjuta" a los espacios
triangulares inclinados que quedan entre una bóveda
semiesférica y el encuadre cuadrangular de los arcos que la
soportan.
Bien, la traducción inglesa es "spandrel", y es el
término usado por Stephen Jay Gould para denominar a los
elementos estructurales no buscados en sí, pero que surgen
como consecuencia colateral de una determinada opción
estructural. De la arquitectura lo traslada a la morfología
de los seres vivos, como analogía o explicación.
Spandrel, "enjuta", es un término central en su
teoría de la evolución, y viene a moderar o
restringir las explicaciones adaptacionistas de la Nueva
Síntesis darwinista, que minusvaloravan el papel de los
planes constructivos heredados, y trataban de explicar toda la
evolución mediante la selección natural y los
desarrollos adaptativos al medio.
La importancia que tienen estas "enjutas" es que abundan en la
arquitectura de los organismos vivos, y muchas veces reciben un uso
colateral para el cual ni fueron "diseñados" por la
selección natural, ni conlleva ese uso actual que surgiesen
por adaptación para él.
Un ejemplo que pone Gould es el de los pezones masculinos. No tienen
ninguna función adaptativa, sino que son una herencia
estructural. Estructuralmente, es más económico
(o al menos ha sido así de hecho en la historia de los
mamíferos) construir los dos sexos sobre la base de una
similaridad básica, en lugar de diferenciarlos a un nivel
más básico. Y los machos tienen pezones
("tetillas", vamos) no porque los necesiten, sino porque son necesarios
en las hembras.
El clítoris: lo mismo, otra enjuta, esta vez en sentido
inverso. Resultado de un proceso selectivo-adaptativo será
el pene en los machos, pero el clítoris en las hembras es
resultado colateral de un plan constructivo, no de la
selección natural. Es el elemento correspondiente
constructivamente al pene, pero sin las funciones
selectivas-adaptativas para la reproducción de
aquél. Aunque Gould tampoco descarta que tenga
algún papel adaptativo indirecto en la
reproducción, y, por supuesto, en lo tiene en el
comportamiento sexual, pero éste no es sólo
reproductivo.
Se me ocurre que a algunos/as les podrá parecer esta
teoría machista, como casi todo lo que vayan a decir los
hombres sobre el clítoris (Freud, pongamos). Pero eso
habría que argumentarlo en términos
biológico-evolutivos.
Cuando una enjuta pasa a desarrollar una función colateral
para la que no fue desarrollada, habla Gould de exaptación
en lugar de adaptación, otro concepto básico del
paradigma que propone. Si no podemos distinguir una
exaptación de una adaptación, sería
más propio, dice, hablar de aptación.
Al margen del valor y utilidad que estos conceptos tienen en
biología y teoría de la evolución,
parece claro que contribuyen a desarrollar la dimensión
narratológica de estas disciplinas, y la consciencia de que
narramos la función y origen de un órgano desde
un determinado punto de vista, que además puede variar con
nuevos descubrimientos. Para que una estructura sea interpretada como
una exaptación, necesitamos conocer no sólo su
función, sino su origen como adaptación (para
otro fin) o como enjuta. Necesitamos contraponer distintas
interpretaciones de la misma estructura—casi distintas
teorías de la evolución. Gould desarrolla
así una teoría de la evolución mucho
más consciente de su dimensión
metateórica y narratológica: en su propia
teoría y en las de los demás que analiza y
comenta en su libro The
Structure of Evolutionary Theory. Es una de las cosas que
lo convierten para mí en un pensador fascinante.
Pues aunque no estoy en Madrid, manifiesto una vez más mi
apoyo a esta manifestación y su ideario. Vergüenza
para los partidos españoles importantes, que aparte del PP
(y el recién estrenado Ciutadans) no apoyan ni esta
manifestación ni esta política. Prefieren, sin
duda, seguir tratando a los mafiosos como prohombres de Estado, y
llamar fachas a todo el que haya sido víctima de la Eta o
proteste contra ella de verdad, no con la boquita pequeña:
"por favor, señores de Eta, sean pacíficos, no
nos maten... a ver si logramos hacer con Vds. un pacto de gobierno..."
¿Socialistas, izquierdistas, esta pandilla de julays? Anda
ya.
Fuera mafiosos, y asesinos, y mangantes. Fuera criminales de las
instituciones y de la vida pública. Y fuera todos estos
politicuchos que les bailan las aguas y les echan oxígeno y
paños calientes. No hay por qué aguantarlos ni
por qué votarlos, a ver cuándo se entera el
país.
(ADDENDA sobre la lógica nacional, aplicada a rajatabla:
- El PP se opone a la
negociación con bandas terroristas - Tú te
opones a la negociación con bandas terroristas
ergo
- Tú eres del
PP y suscribes todas sus ideas.
...y así nos va, con estas cabezas incapaces de procesar el undistributed middle).
Bueno, es que a mí me pasan unas cosas con la Entrerred, y
con el Tejido Que Cubre El Mundo, que espero que no les pasen a quienes
los inventaron. O sí, mejor que les pasen, a ver si incluyen
una sección sobre Gremlins en los manuales. La
última: se me ha vuelto invisible el blog, no Vanity Fea sino el Blog de Notas, que
me elaboro yo en plan manuscrito y cuelgo en esta dirección,
donde normalmente se lee:
Bien, pues si pinchas en la dirección en
cuestión, llegarás a una página
invisible. No a una página inexistente, porque no te dice
eso de Mensaje de Error 404: Página no encontrada que te
dirá si, por ejemplo, quitas la última letra de
la dirección y lo dejas en .htm, o pones "bof.html" en lugar
de "blog.html" —no, la página está,
pero es invisible. Te sale una página en blanco, cosa
inaudita en Internet y que no verás, aparte de mi blog,
más que en algún servidor zen. Ni anuncios tiene,
vamos. Y por supuesto, el original que yo cuelgo no está en
blanco, pone lo mismo que en este blog. Cualquier otra
página de ese servidor se ve, por ejemplo mi
página inicial:
Y lo mismo si en lugar de "index" escribes "enlaces", o "bibliography",
etc. La única página que se ha vuelto invisible
(pero está, la veo en el servidor con el Fetch, y la cambio,
y la actualizo, y sigue sin verse) es el blog.html —
¿Por qué? Y, sobre todo, ¿por
qué a mí? No dudo que el problema le
fascinaría a Tim Berners-Lee, o a David Sifry, o a
cualquiera de estos mataos geniales de la web. Pero a mí me
despierta más irritación que curiosidad
intelectual. ¿Soluciones, alguien?
(Bueno, se ha resuelto el problema, si no solucionado el misterio,
cambiando el programa de diseño, NVU, por otro nuevo. Algo
se habría changado, y dejaba los documentos en blanco al
colgarlos...).
Aunque aún seguimos sin clases, en la "pausa de
exámenes", tampoco estoy mano sobre mano. Para empezar, hoy
madrugo excesivamente, para llevar a Abo en moto al autobús;
se
iban de excursión colegial a Candanchú. Y luego
llevo a
Pibo al cole, en un segundo viaje. Parece la Hormiga Atómica
con
el casco. Se lo pone pocas veces, pero hoy estaba Otas malito, se ha
quedado en casa y he podido llevar a Pibo en moto en vez de en coche.
Luego me releo un ratito a Goffman, para hacer mañana
quizá un post sobre la internalización del teatro
social
cotidiano como origen de la subjetividad. Seguidamente, un
café
con churros en el Universal, y una visita a la asesora
jurídica
de la Universidad, y al Secretario General. Para aclarar que el
célebre recurso que ganamos sí tiene
consecuencias, y que
el Departamento ya sabe oficialmente que tiene que modificar el
programa de doctorado del cual pretendía excluirnos a unos
cuantos. Aunque no sé si va a haber muchos doctorandos en el
futuro. Luego, más Goffman y más Pibo, y a casa a
comer.
Y otra vez en la moto con Pibo; en la gasolinera me encuentro a mi
banquero, que me alaba la moto. "Ya tiene añicos..." le
digo,
pero bonita sí que es. Luego, examen sobre Shakespeare, tres
horas de la tarde. Aprovecho para leerme la mitad de The End of the
Affair, de Graham Greene, una autor que ya no se lleva. Bonitas
maniobras temporales de retrospección larga y corta, pero
este
narrador no piensa nunca en el presente, ni en el futuro; yo
sí,
por mucho que me inquieten, y por más que prefiera la
retrospección. Más curioso aún el
juego del autor
entre su propia vida y la de su personaje.. al que presenta como
aficionado a maniobras arriesgadas. Anochece mientras hacemos el
examen. Catorce se han presentado. En la pizarra quedan como huella de
nuestro paso unas palabras de Macbeth, que aparecían mal
escritas en el texto: "Wash your hands, put on". Y así se
genera
una de esas frases curiosas que a veces descubrimos en las pizarras. La
Facultad, un desierto. La semana que viene se anima más la
cosa.
Abo ha vuelto sin novedad de Candanchú; único
accidente,
que se ha llevado a Amalia por delante en el trineo, no sabemos si
calculadamente o no. Por la noche, vamos de propio al garaje a coger la
lectura favorita de Pibo, Gerónimo Stilton, que se lo
había dejado en el coche. Tenemos la calle invadida de
largas
filas de Ferraris rojos, todos (menos uno histórico)
idénticos para mí. Yo preferiría uno
verde uva.
Optar por tanta exquisitez para acabar en tal uniformidad. No somos
nadie.
Jueves 1 de febrero de 2007 Han Jodido el Planeta Este era un famoso verso de Allen Ginsberg. Lo mismo
parece
opinar James Lovelock, el de la teoría Gaia, pues nos dice
que
el calentamiento global es irreversible. Bueno, tan irreversible no
será cuando otros nos aseguran que a lo primero que puede
llevar
el calentamiento global es a una nueva Edad del Hielo (como en El día de
mañana)
por la alteración de las corrientes marinas... Vamos, que no
tengo claro yo aún el alcance de estas previsiones a largo
plazo.
Lo que sí parece es que el tiempo anda revuelto, muy
revuelto, a
plazo más corto (hablemos de la vida humana). Cuando yo era
jovenzuelo, los cierzos de Zaragoza y ventoleras de Biescas eran de
aúpa, y al parecer habían sido una constante del
clima
local desde que se inventaron estos sitios (cosa que habría
que
contrastar, claro). Los inviernos, nevaba, si no en Zaragoza,
sí
invariablemente en Biescas. Íbamos a esquiar a las afueras
del
pueblo; a veces, hasta por las calles del pueblo. Los
cañones de
nieve eran no sólo una idea inconcebible, sino absurda por
lo
superfluo. La nieve aguantaba meses en los pirineos; los glaciares no
parecían peligrar. En primavera y verano había,
quieras o
no quieras, tormentas de verano. En otoño llovía,
mucho.
En abril, aguas mil.
Al quedarnos sin nieves, y sin vientos, y con lluvias
erráticas,
nos hemos quedado, algunos, sin agua (pequeño detalle en
África...). Y, además, sin puntos de referencia,
sin
valores fijos, en un estado de flotación postmoderna donde
las
viejas certidumbres no sirven, y parece que todo vaya a tener que
improvisarse o descubrirse de nuevo. Parece que no nos valgan los
refranes, que estemos fuera del alcance del sentido común y
del
orden de las cosas. Y, bueno, sí; quizá estemos
en pleno
vuelo libre o huida hacia adelante, o salto del trampolín
hacia
el futuro... pero la modalidad del aterrizaje aún no
está
bien estudiada.
El futuro es fundamentalmente imprevisible. Quizá dentro de
cuarenta años se hablará de cuando
creían en el
calentamiento global. Mayores sorpresas ha habido. Pero con los datos
de más a mano, por no hablar del Protocolo de Kyoto, parece
oportuno apagar todas las luces y aparatos eléctricos hoy,
de
ocho menos cinco a ocho, según pide la Alianza por el
Planeta:
Participate
in the biggest mobilization of Citizens Against Global Warming!
The Alliance
for the Planet [a group of environmental associations] is calling on
all citizens to create 5 minutes of electrical rest for the planet.
http://www.lalliance.fr
People all over
the world should turn off their lights and electrical appliances on the
1st of February 2007, between 13.55 pm and 14.00 pm in New York, 18.55
for London, 19.55 for Oslo and 19.55 for Paris, Bruxelles, and Italy.
1.55pm in Ottawa, 10.55 am on the Pacific Coast of North America, 1.55
and 2.00 am in Vietnam.
This is not
just about saving 5 minutes worth of electricity; this is about getting
the attention of the media, politicians, and ourselves.
Five minutes of
electrical down time for the planet: this does not take long, costs
nothing, and will show all political leaders that global warming is an
issue that needs to come first and foremost in political debate.
Why February 1? This is the day when the new UN report on global
climate change will come out in Paris.
This event
affects us all, involves us all, and provides an occasion to show how
important an issue global warming is to us. If we all participate, this
action can have real media and political weight.
Please circulate this call to your utmost ability to your network.
Never doubt
that a small group of thoughtful, committed citizens can change the
world.
Indeed, it is the only thing that ever has. M. Mead
Cambiar el mundo...
de hecho
es lo que hemos estado haciendo; demasiado deprisa lo hemos cambiado.
Tampoco parece que Occidente vaya a parar por voluntarismo, y Bin Laden
con sus VHS y su jaima no parece una alternativa ni deseable ni viable
(¡esperemos! Según los filmes futuristas tipo Mad Max, es lo que
nos espera en el futuro, la barbarie feudal otra vez... e Irak como
prototipo).
Sea como sea, lo importante no es salvar
el planeta.
El planeta se salva muy bien él solito, hasta que le toque
perecer en el Fuego Final, cosa que le dará igual, por otra
parte. El equilibrio ecológico no es deseable por el bien del planeta,
diga lo que diga Lovelock. El planeta se siente igual de bien poblado
de bacterias que de dinosaurios o de humanos. A los rinocerontes no los
va a echar de menos ningún rinoceronte, ni ningún
chimpancé. Sufrirán los individuos antes de
morir, pero
eso siempre lo hacen, y todos mueren. El dolor por las especies y por
el orden del mundo es un dolor propiamente humano. Todas estas
preocupaciones y valores ecológicos son valores puramente humanos, pues
sólo a los humanos les preocupa la diversidad
ecológica,
el equilibrio climático, etc. Nos preocupa, en
última
instancia, para preservar la sociedad humana tal como la conocemos,
queremos y nos gusta—o nos gustaría. Un cambio
climático provocará, sí, extinciones
masivas (ya
estamos en ello), pero por quien nos debería preocupar eso
es,
sobre todo, por nosotros.
Sin duda, a río revuelto, ganancia de pescadores.
También
habrá a quien las catástrofes, la
alteración
ecológica mundial, los desequilibrios súbitos,
las
migraciones masivas, etc. le hagan feliz y le permitan prosperar. Pero
lo que promete este cambio global unido al transporte y comunicaciones
globalizados es mucho sufrimiento y angustia global. Y es la
expectativa de esa angustia global lo que nos va angustiando ya. Peores
años vendrán. No necesariamente para los
ricohombres
occidentales, que flotamos sobre la mayoría de los tsunamis
como
un corcho. Pero sí para el ciudadano de a pie. Crucemos los
dedos. Sólo con el tiempo veremos si éramos unos
alarmistas, o unos irresponsables que se peleaban en la cabina mientras
el avión caía en picado. Ahora sólo
podemos
anticipar retrospecciones: "Si
lo hubiéramos sabido entonces... "
Una gran historia, el cambio climático, con interesantes
dimensiones narratológicas. En realidad, es
la
historia, porque
en ella culminan las pequeñas historias de cómo
se forman
e interaccionan sociedades, hasta crear una sociedad global. Y de
cómo esa sociedad global logró o no
logró
encontrar una relación con su medio ambiente, es decir,
consigo
misma, que la hiciese viable durante otros cuatro mil años
de
historia, por poner una fecha poco ambiciosa, o durante los millones de
años que duraron los dinosaurios, si nos ponemos optimistas.
Pero ese punto de vista retrospectivo es demasiado
hipotético, y
lejano. Nunca conoceremos el final de la historia, y nos conformamos
con pensar, de momento, en qué mundo les tocará
vivir a
nuestros hijos cuando tengan nuestra edad, y qué
expectativas
tendrán al respecto para sus hijos, para seguir mirando al
futuro con esperanza, a finales de este siglo que tan incierto empieza.