nolwennBlog de notas de José Ángel García Landa (Biescas y Zaragoza) - Noviembre 2007

Everybody's Wearing a Disguise

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Viernes 30 de noviembre de 2007

Spook Country

Bonita novela, como todas las de William Gibson, sin encumbrarse a las alturas de su Neuromante, que está difícil. Otra vez, como en  las recientes, nos ambienta en un presente cyberpunk, como si fuese un novelista de ciencia-ficción de los años 60 intentando imaginar la Red en 2007 (cosa que por los 60 no se dedicaban mucho a hacer; hay que hacer deberes retrospectivos). Gibson es un tecnófilo, lo que se dice un friki, pero tiene que hacer una novela legible para el público friki y no friki (por tanto no le conviene serlo de según qué maneras).

Ahí está la sustancia del libro, básicamente en la experiencia de la tecnología a través de la lectura, y en el estilo de cómo representar la realidad infiltrada por la tecnología. Las experiencias de los personajes están aquí supeditadas, como en toda ciencia ficción clásica, a la experiencia de la tecnología.

Porque la sustancia del argumento no queda en mucho, así resumido (ningún argumento, supongo). Una periodista debutante, ex cantante de rock, Hollis Henry, es contratada para seguir la pista a un movimiento extraño detectado por la red, de los que se controlan con GPS. Por una curiosidad de su jefe, friki detector de tendencias y curioso profesional, interesado en fenómenos únicos y punteros (Hubertus Bigend, de Pattern Recognition). Se trata, esta anomalía detectada en los flujos de datos, de un contenedor errabundo. ¿Qué contendrá? Descubrimos al fin que dinero negro de desvíos de fondos de la guerra de Irak; y aterrizamos con Cayce, digo con Hollis, en medio de un complot para marcar ese dinero radiactivamente, y que trinquen a los traficantes. Las motivaciones y decisiones de por qué hacer eso precisamente están cogidas con alfileres, y son la parte decepcionante de la novela—un wishful thinking en el que hay frikísimos justicieros profesionales que se dedican a chafarles el plan a los que se enriquecen con la guerra.  Vamos, un entretenimiento que de supercalculado, superfinanciado y supereficaz se pasa (ahora sí) a la fantasía. Sea como sea, Hollis da con los desbaratadores del blanqueo de dinero, y elige no decirle nada al curioso de su jefe, para no desbaratarles el plan a su vez. Son una especie de bromistas de vanguardia (buen, uno, "the old man"), que necesitan supertecnología y tradiciones locales de gangsterismo especializado para llevar a cabo su plan. Mientras, Hollis se reune con los antiguos miembros de su grupo rock (disueltos y de culto), y parece que van a rehacer su mayor éxito artístico en versión anuncio de coches: esto también para Hubertus, que no se sabe por qué ha perdido el interés en seguir la pista a los contenedores errantes, y ahora quiere promocionar coches chinos.

Este es el argumento central, que se alterna con dos líneas argumentales periféricas: la de Milgrim, un yonki especializado en traducciones extrañas, y que es reclutado a la fuerza como ayudante para el contraespionaje usado por los blanqueadores de dinero negro (contraespionaje incompetente, por mucho que se crean superespías). Milgrim es el Mortadelo o sirviente irónico del matón Brown, que se hace pasar por agente del gobierno para intentar proteger el contenedor de dólares de posibles intrusiones. No lo consigue. Al menos hacen buena pareja (desavenida) para el lector, una especie de Amo y Esclavo hegelianos.

No lo consigue, por arte del arte de sus contraespías rivales. Son una extraña familia chino/cubana pasada por Rusia, agentes especiales a sueldo, que mezclan tradiciones de guerra fría con entrenamientos ad hoc familiares, algo así como una cuisinelocal insuperable para gourmets del espionaje. ("Spook country", país de espías, se refiere a estas superposiciones de protocolos de espionaje y contraespionaje y tráfico y manipulación de datos). Tienen en la familia protocolos probados de vigilancia, planes organizados al milímetro, habilidades gimnásticas sobrehumanas, systemas especializados de doble espionaje a los espías, y hasta una religión singular de divinidades afrocubanas, orishas que los inspiran y ayudan en sus misiones. El protagonista de esta línea argumental, Tito, es un chaval encargado primero de sembrar pistas falsas, y luego de disimular los agujeros de balazo radiactivo que le han dado al contenedor para marcarlo. Una vez seguido el contenedor éste hasta la costa oeste de Canadá, donde converge una acción que empieza con Hollis en Los Angeles y con Milgrim y Tito en Nueva York.

Parte del encanto del libro, más fácil de leer que otros de Gibson, está en extraer el sentido de cada frase o percepción de los personajes y relacionarlos con este argumento que sólo poco a poco va cogiendo forma, claro. Por ejemplo, cada capítulo tiene un título críptico ("Into the Locative", "Eleggua's Window", "Glocking", etc.) que sólo se hace legible una vez has atado cabos tras leer el capítulo. Una manera estratégica de limitar la legibilidad de cada frase, percepción o escena. El libro desarrolla así un cierto culto a la propia oscuridad, o a sus propios protocolos especializados, o a las experiencias y tradiciones locales que crea, de manera que requiere atención ligar los pensamientos o palabras de los personajes a la situación. No por complejidad psicológica, a menos que sea representación de un cierto tipo de complejidad psicológica la ligazón de la atención de personaje y lector a la semiótica intensa de cada momento (pasada a veces por distintas gramáticas culturales y filtrada por tecnologías de la representación). Es ésa la experiencia más peculiar de la lectura de las obras de Gibson, más densa (me parece) en Neuromante o Idoru—quizá porque ahí las tecnologías son futuristas e inexistentes, y aquí en cambio son actuales. Hace Gibson lo posible, sin embargo, para que nuestra actualidad esté en perpetuo desfase consigo misma: siempre habrá una tecnología que no conocemos, y que podemos creer que es futura cuando resulta que ya se inventó hace diez años, no puede uno estar en todo, y ese es el papel de Hollis Henry, relativamente al día la chica pero indocumentada cuando se trata por ejemplo del locative art, esculturas virtuales en 3-D invisibles para quien no lleve tales cascos. Que es el hilo por donde empieza a salir el ovillo de la novela.

La novela termina con una vuelta al locative art, con Hollis y sus amigos mirando una representación virtual en 3-D del Gusano Mongol de la Muerte, encarnación de los temores irracionales e informes, enroscado alrededor del rascacielos del millonario friki Hubertus Bigend: invisible para todos, menos para quien tiene la tecnología adecuada para verlo.

Con el mundo invadido y controlado por la red, el ciberespacio ha pasado a estar fuera del ordenador, a ordenar más bien y a virtualizar la realidad en la que habitamos, como le dice a Hollis el hacker Bobby Chombo:

"Someone told me that cyberspace was 'everting'. That was how she put it."
"Sure. And once it everts, then there isn't any cyberspace, is there? There never was, if you want to look at it that way. It was a way we had of looking where we were headed, a direction. With the grid, we're here. This is the other side of the screen. Right here. (....) The world we walk around in would be channels" (64).

Y ese es el spook country en el que vivimos de momento: una época de intrigas avanzadas, con tecnologías especializadas e inaccesibles para otros, usadas para fraguar planes secretos, para organizar el caos a favor nuestro—el efecto percibido por quien no tiene las gafas 3-D o la información privilegiada seguirá siendo el de no ver nada, o ver caos. Pero los planes perfectos también se tuercen, y producen más caos en lugar de la comprensión que prometían. No podemos enterarnos de todo, ni procesar toda la información que circula por las ondas ahora mismo, en el aire que hay entre la pantalla y el ojo. Y así el final de la novela es imperfecto—Nos queda, sí, el consuelo marginal de que quizá algún malo haya sido castigado. Pero el arte se va a vender al márketing chino, y no parece muy halagüeño el futuro, con ese Gusano Mongol de la Muerte como emblema de la vigilancia online y del ubicuo Hubertus. Hollis parece desorientada al final, y Gibson a través de ella, y yo. Una historia que queda a medias—como tantas en la vida.

Claro que Hollis también está desorientada desde el principio, ex-icono del pop sin futuro claro, atrapada en una flotación postmoderna que no sabe dónde la lleva—veamos un párrafo ambientado en la California multicultural:

There was a cab, she saw, the driver reclining behind the wheel, possibly asleep, dreaming perhaps of the fields of Azerbaijan. She passed it, a weird exuberance rising in her as the wind, so wild and strangely random, surged along Sunset, from the direction of Tower Records, like the back-draft from something straining for takeoff. ("White Lego", 4).

El pasado rural queda doblemente atrás, filtrado no sólo por los sueños del taxista inmigrante y desubicado, sino por la percepción que de él tiene Hollis, todavía más desenraizada de un pasado en el que (si está marcada por algo) es por su pasado estrellato (Sunset Boulevard) que la mitifica, y por su presencia atemporal ahora en la Tower of Song—el ser la antigua cantante de The Curfew le va abriendo puertas en este argumento que ahora se esfuerza por despegar. Obsérvese también el viento, cuyo efecto es hacer que no nos sintamos en casa; aquí está tecnológicamente mediado por la experiencia de los reactores, que tanto nos desubican, y que nos proporcionan la experiencia del jet-lag como emblema de la sensibilidad postcontemporánea.

Otra metáfora gibsoniana para el cielo, al menos comparable a aquella famosa del cielo como la pantalla de la tele sin programa: "The sky had a Turner-on-crack intensity" (151).

Y ¿el futuro?  ¿el famoso futuro? Una mayor integración de la percepción y la red. No una red global, sino redes locales, selectivas, círculos, canales, channels...

"The locative (...) lots of us are already doing it. But you can't just do the locative with your nervous system. One day, you will. We'll have internalized the interface. It'll have evolved to the point where we forget about it".

Al parecer, gran parte de lo ya hecho ya está internalizado y lo vamos olvidando. Blogs. "The net of telephony, all digitized, and all, she had to suppose, listened to" ("Spook Country" 158).


William Gibson. Spook Country. New York: G. P. Putnam's, 2007.

Pattern Recognition










Jueves 29 de noviembre de 2007

El Zeitgeist proabortista

A cuenta de lo de las siniestras clínicas con trituradora de fetos/bebés. Se ha detenido a algún médico "rompecocos" (es el término utilizado por ellos para llamar a lo que hacen varias veces al día), pero la mayoría siguen rompiendo cocos en serie sin mayor problema: es legal sobre el papel, o sea, legal. Pero ha vuelto una vez más el tema del aborto a primera plana de las noticias. Y a última plana: me parece que la columna de Cristina Fallarás en la última página del ADN de hoy ("Aborto, qué sorpresa") es buena muestra del pensar mayoritario sobre el tema. Al menos, es representativa de las actitudes que hoy se aceptan como generalmente admisibles en torno a la cuestión.  La lógica que usa también me parece representativa, y digna de análisis. No es un sesudo artículo, sino más bien un artículo descerebrado, y de ahí su valor representativo. En rojo, su artículo; en negro, mi comentario:

Aquí, claro, nadie se había dado cuenta de que los hospitales públicos, "los del seguro," no practican abortos. Nadie se había dado cuenta de que, cuando las mujeres deciden abortar, se las suele enviar a clínicas privadas.

En efecto, todos fingíamos. Pero Fallarás acertará, y denunciará la hipocresía general, de la cual ella está exenta. Con su ironía.

Aunque habría que matizar que "se las suele enviar" es tendencioso. En un artículo que defiende el derecho de la mujer a elegir, tendría que decir que las mujeres eligen ir a clínicas privadas. A veces, siguiendo consejos de quien sea (eligiendo seguirlos); a veces, van tras haber sido denegado el aborto en un hospital público. Pero no "se las envía". Van. Y no se trata de que "las mujeres deciden abortar", decisión que (según nos contará luego Fallarás) sólo les compete a ellas: se trata de buscar colaboración y ayuda y financiación pública para la práctica de un aborto.

Este es otro punto muy importante del Zeitgeist: todo lo que no es punible es subvencionable. El gobierno PSOE trabaja cuanto puede, ciertamente, por implementar este criterio.

Pero evidentemente, este ideal no está aún plenamente realizado. Así que si no corresponde colaborar y ayudar en el lugar donde se ha solicitado, "se enviará" a la mujer a la clínica privada, o al cuerno, o a donde sea. Igual que si le van a Cristina Fallarás a exigir que ayude a practicar un aborto. Pues supongo que evaluará el caso, y luego enviará a la interesada a donde corresponda, habida cuenta de sus responsabilidades, su situación profesional, etc. Desde el principio del artículo se introduce la presuposición, claro, de que el seguro debería pagar todos los abortos sin condiciones. Lo cual es mucha presuposición. Para empezar, presupone una ley distinta de la que tenemos, que es a lo que va el artículo, y el Zeitgeist proabortista. Lo que va a hacer Fallarás es acusar a los hospitales públicos de hipocresía por cumplir la ley: —no a las clínicas privadas (o a usted o a mí) por no cumplirla. Ojo, que no es lo mismo.

Allí, en la privada, aborta más del 90% de las mujeres. Vamos, todas. Pero justo ahora la ciudadanía cae del guindo. Y digo la ciudadanía, porque en la Administración lo saben bien y lo toleran. Y lo practican.

Bueno, en la Administración practican la hipocresía en todo caso. El aborto, está menos claro. Quien practica el aborto libre y masivo (como el amor libre pero pagando que decía el catalán) es la privada, no la Administración.

Pongamos—porque los datos bailan—que el año pasado abortaran 80.000 mujeres en España, que se sepa.

80.000 españolas, será. Aparte hay una peregrinación de extranjeras que vienen aquí como antaño iban a Londres, sabiendo que la ética, o la ley, o las dos, están flojas si la bolsa sona. Una industria nacional, vamos, y una industria que va a ir a más en Cataluña en concreto con los planes del Tripartito, y no lo dudemos, también en España con sólo que continúe la cosa como está en términos legales: sin necesidad siquiera de que IU y el ala Progre-SSista del PSOE introduzcan el llamado "aborto libre". (Habría que preguntar, por cierto, si contaría técnicamente como aborto para ellos, y habría de ser subvencionable con los impuestos de todos, el infanticidio del bebé tras el parto natural, con tal de que se le rompa el coco antes de cortar el cordón umbilical. O si habría que recurrir a la inyección letal para que naciera muerto. Es un tecnicismo).

Eso quiere decir que, en 80.000 casos de gestación, la embarazada presentaba problemas psíquicos o físicos, corría riesgo la vida del feto o era fruto de una violación. Muchos casos, claro.

¿La vida del feto? De la madre, será. La del feto me temo que en el caso del aborto no importa que corra riesgo, puesto que de eso se trata, de que corra riesgo, ¿no? Creo que se refiere Fallarás (pero se ha liado) a graves malformaciones del feto. Físicas. Las graves malformaciones psíquicas no cuentan: esas las encontramos por la calle todos los días, y en cualquier página del periódico.

En fin, que reconoce Fallarás que algo falla en los 80.000 (o 160.000) casos. Que la ley es un coladero. Y nos va a proponer no que se aplique bien, sino que se suprima.

Y que sean tantos responde exactamente a una sola razón: a que la ley española exige que sea así. Porque para abortar aquí tiene que darse al menos uno de esos tres requisitos.

Obsérvese el razonamiento. La voluntad de abortar es lo dado, el punto de partida incuestionado. Queremos abortar. Y queremos bien, por supuesto. Ahora bien, sólo podemos si se da uno de esos tres supuestos (y no se da). Ergo... que se dé, y punto. Y el rompecocos lo dará por bueno. Y Fallarás, también. (Y encima nos llamará hipócritas a los demás).

Esto es como decir: no quiero ir al trabajo, que es muy duro y no lo deseo para mí. Pero: sólo puedo quedarme en casa si un médico me da la baja porque estoy enfermo (que no lo estoy, hay que joderse). Ergo: que me la dé (previo pago). Es más: que se cree una oficina de médicos especializada en dar la baja a quien la pida, y sin pagar. ¿Y los derechos del pagano, me dirán? Ah, pero es que el pagano no tiene derechos. En el caso que nos ocupa, sólo tiene derecho a que le rompan el coco.

Los de Sanidad lo saben, y por eso mandan a las mujeres a abortar a clínicas privadas.

Si eso hacen los de Sanidad, y Fallarás lo sabe, debería denunciarlos. Huy, pero qué digo.

No descarto que haya casos de médicos que no practican el aborto en su hospital, pero luego sí lo hacen en la privada, que renta más. Es evidente que falta inspección y voluntad de inspeccionar en estos casos. Y ahí estoy de acuerdo con Fallarás. Pero me temo que las consecuencias que extraemos son totalmente contrarias. Lo que me parece inadmisible es decir, como me temo que quiere decir Fallarás, que la Sanidad pública, en cuanto tal ("los de Sanidad") envía a las mujeres a abortar a clínicas privadas por el hecho de no practicarles el aborto ya mismo allí en la pública. Esto es como si me dicen que los del banco me obligan a atracarlo, me abocan a ello, vamos, si son tan cabrones que no me conceden un préstamo a fondo perdido porque eso no entra en sus roñosos parámetros.

Si no fuéramos todos tan hipócritas

—tranquilos, que no cambia el tono. Está utilizando esa persona verbal que no viene en las gramáticas, la primera persona del plural no inclusiva—

admitiríamos que los médicos de los hospitales públicos no quieren firmar los daños psíquicos que la madre alega.

¿Qué os decía? Fallarás admite esto, por supuesto, luego "no es hipócrita". Es más, admite, o reclama, que los médicos deberían firmar esos daños psíquicos que la madre alega, o mejor no firmar nada, porque ¿quién mejor que la madre ("madre" es un decir—la embarazada que no quiere ser madre,  sería más exacto... pero siempre da juego traer a las sufridas madres a colación, que madre no hay más que una—aun en una argumentación donde el papel de la madre es hacer triturar al "hijo")—quién mejor que la madre, digo, para autodiagnosticarse y conocer sus propios daños psíquicos? En especial los futuribles. De entre los cuales queda extraído del razonamiento, como con aspiradora, el posible daño psíquico causado por el acto de abortar. ¿Quién mejor que la madre, claman Fallarás, las Mujeres Dueñas de Su Cuerpo, e Izquierda Unida, para decidir si tiene un tumor o no, o si hay que amputarle la pierna o no?

A los de las privadas no les importa.

Ah, mira qué enrollados. Porque cobran, claro. A tanto el rompecocos, se me van los prejuicios rápido. Y si me suben el listón hasta los ocho meses, o hasta los nueve, o hasta estrangular al neonato, voy subiendo la tarifa—todo es cosa de coger la marcha.

Pero a estos tíos enrollaos no los critica Fallarás, no, ni a las tías enrolladas que usan su cuerpo y el del feto con libertad y autogestión. La elección y decisión de la mujer es sagrada; aparta y anula cualquier otra consideración. Por tanto es un pequeño defecto de los tíos enrollados el hecho de que cobren. Deberían hacerlo gratis. Y para eso está la pública. Y el dinero público, que no es de nadie. Es la propuesta de Fallarás. Igual ella misma se apuntaba a romper cocos, ya que tan bien le parece: honesto oficio, como cualquier otro. Con plus de progresía.

Si además tenemos en cuenta que cerca del 95% de las mujeres que abortan lo hacen acogiéndose a este supuesto, llegaríamos a la conclusión de que la mayoría de abortos son ilegales.

—¡Vade retro! Tanta ilegalidad es imposible. "¡Y si la hay, hay que cambiar la ley!"—me dice.

Como si me dicen que hay 80.000 atracos, es que debe ser que está mal la ley del atraco, y hay que cambiarla, y despenalizarlo. Que tantos atracadores no pueden estar equivocados.

Entonces los políticos tendrían que admitir que el error está en la Ley, que los supuestos sobran cuando se habla de un derecho.

Quod erat demonstrandum. Un derecho sin límites ni cortapisas de ninguna clase. Qué digo derecho: una obligación de todos, la de pagar los abortos barra libre.  El derecho al aborto deducido del derecho del uso ilimitado y subvencionado del cuerpo de uno, o de una, que es reina. Como el derecho al suicidio (asistido por la seguridad social, claro), el derecho a las amputaciones cosméticas y a las operaciones de cirugía estética creativa por autoodio (pasen la factura al erario), el derecho a autodeclararse inválido permanente (con obligación del médico de certificarlo), y similares derechos de uso del propio cuerpo, que para eso tenemos libertad, y derechos, y recaudadores de Hacienda.

abortionAsí el razonamiento de Fallarás (Fallarás), y el de los periódicos que tan insensatamente difunden estas ideas por así llamarlas.

Lo peor, saben, es que casi todo el mundo tiene un pensamiento así de débil y nebuloso. Y que por tanto irá la cosa a más y más: no tanto sobre la letra de la ley, sino por la vía de los hechos. En democracia acaba imponiéndose la debilidad mental de la mayoría, aunque lleve en fila india a Hitler. Por la fuerza de las cosas, sale más a cuento la no interferencia con las cuestiones que mueven dinero y voluntades, que buscarse líos saliendo en defensa de gente indocumentada (judíos, fetos de ocho meses, etc.) que vaya usted a saber si serán humanos para empezar.  El feto a la trituradora, el vivo al bollo, y pelillos a la mar. No jodamos la marrana, y por lo menos que se quede la cosa como está, con hipocresías y todo: que por lo menos quien se quiera pagar un aborto de dudosa legalidad, que se lo pague, que estamos en el país de la tolerancia, ¿no?

Así que bien tendremos que tolerar las opiniones de Cristina Fallarás, ya que se publican en diarios de tirada masiva y la gente las lee sin escándalo. De hecho, son ideas compartidas por casi todo el mundo, entiendo.  Los alemanes hace unos años veían tan normal no pensar mucho en lo que pasaba en Auschwitz. Y algo parecido nos pasa a nosotros. Nosotros inclusivo. Después de todo, bien hay que vivir en Alemania, si allí has nacido.

Debate sobre el aborto





Miércoles 28 de noviembre de 2007

Con Conectados

Está divertido este programa de Libertad Digital, Conectados, con Fabián Barrio. Me gusta su estilo. Borraos el enlace de Vanity Fea de los favoritos, y poned el de este programa en su lugar. O por lo menos, miradlo un rato: aunque sólo sea por protestar contra quienes quieren filtrar el acceso a Internet para impedir ver las páginas web antiEstatut.






Retroalimentación histerizada



Catando jarabes

Segundo día de gripazo en casa; también está mala la mitad de la familia con gripazos y algunos quizá con cosas peores, crucemos los dedos... (Me refiero al abuelo, que tiene noventa y tantos años y está empezando a desorientarse). Ayer también hicimos una expedición a urgencias porque Oscar apareció de repente cubierto de ronchas rojas en relieve, y chillando... pero para cuando llegamos a la clínica Montpellier ya le habían desaparecido. Pues buena limpia. Aquí están con Ivo los dos, ya tosiendo menos, y parece que empiezan a levantar cabeza a base de jarabillos. Alvaro también tosía sonoramente pero ha vuelto a ir al colegio, primero porque tenía un examen. y ya puestos sigue yendo.

Por cierto, que me comentaba Alvarillo que uno de los temas de conversación entre sus colegas, aparte de videojuegos y demás, es hacer comparativas entre jarabes, a ver cuáles están más ricos. Qué cosas, jamás me hubiera imaginado que los chavales de trece años tuviesen ese tipo de conversaciones; siempre se pregunta uno sobre qué hablarán, pues ya ves: que si sabe mejor el Junifén o la Toseína. Será que es aquí lo más que se acercan todavía al mundo de las drogas y las bebidas fuertes, toquemos madera. Pues para quien le interese: entre los chavales de la ESO, gana por goleada el Dalsy—jarabe preferido de todos los colegas.

Mientras no pasen a automedicarse... Aún recuerdo que Álvaro, a los tres años, y ya gran aficionado a la cata de jarabes por lo que se ve, agarró un bote que le estábamos dando para el catarrillo y se lo bebió en plan lingotazo. Total, que corriendo a la Montpellier a hacerle un lavado de estómago. Es curioso, con lo moderadillo y ordenado que es, aún resulta haber salido el más trasto de los tres chavales: de los otros ninguno se ha dedicado a tirar estantes por el suelo, ni a hacer "pinturas murales" según nos decía, cuánto menos a inflarse de jarabe. Y eso que también les gusta el saborcillo.

Querido hermanito



Martes 27 de noviembre de 2007

Sophie Scholl

Antes de las 13 rosas, estuvo la Rosa Blanca. Películas sobre la "recuperación de la memoria", que recrean iconos del bando antifranquista y antinazi, respectivamente. Sophie Scholl es una película pesada, que trabaja por el procedimiento de atornillar lentamente, con interrogatorios y confesiones graduales, tanto a la pobre heroína que repartía panfletos antinazis, como al desventurado espectador. Sigue un riguroso orden progresivo, con encuadres fijos y pausados, sin flashbacks ni florituras representacionales. Únicamente en la primera escena se ve a Sophie y su amiga cantando karaoke-jazz con la radio inglesa, y en la última, con la cabeza ya cortada, pero todavía consciente, oímos con ella en la oscuridad el último grito de su hermano antes de ser decapitado a su vez, "¡Viva la libertad!"

Entre una y otra escena, proporciona la película una experiencia a ritmo lento de la maquinaria de control y encarcelamiento físico y mental de los nazis. Al principio, tras ser cogida repartiendo panfletos subversivos, Sophie intenta librarse y escurrirse de la "justicia" nazi fingiéndose apolítica y ajena al movimiento subversivo; pero poco a poco, viéndose pillada, decide dejar de mentir, renunciando a salvar su vida (frágil esperanza) a cambio de su dignidad. Elige decir la verdad frente a la verdad oficial, la libertad frente a la falsedad robotizada de los nazis que la interrogan y juzgan. Y resulta inevitable elegir la muerte a la vez—sus compañeros, ligeramente menos dignos, procuran exculparse, alegan enajenación mental, etc.—Incluso frente a los monstruos mentales del nazismo tiene su valor el sostener la verdad: no tan obviamente en los juicios reales, aunque se presupone que se habla al hombre interno que sabe que hace mal, el futuro testigo avergonzado. Y no dudo que tendrían los juicios reales muchos elementos en común con lo que vemos en la película. Pero sí es imprescindible ese contraste entre tiranía hipócrita y abyecta y la verdad que resplandece, en otro juicio: en el juicio ficcionalizado y narrado, juicio que este sí seguro tiene espectadores invisibles y conciencias sensibles: el autor implícito, el receptor implícito de esta película, que abominan de Hitler y admiran a Sophie, sobre todo cuando ésta va adquiriendo firmeza y convencimiento, y se enfrenta con serenidad y valor al absurdo que la rodea.

Y yo también la admiro. Pero la admiro más a ella que al director. Como digo, la película es machacona: los estudiantes reparten octavillas con grandes aspavientos de estar haciendo algo sospechoso e ilegal; Julia Jentsch hace buen trabajo, pero los nazis han de interpretar el papel de nazi, y allí vale ya más el estilo fantoche. La película es carcelaria, en la línea de la Alemania de Hitler (punto mimético para ella) o en la línea del género al que pertenece, el género Juana de Arco.

Sophie Scholl


Los mártires, al margen de sus fortalezas y debilidades (pues eran gente normal que llegó a ese punto por elección y circunstancias) tienen una segunda vida, su vida própiamente como mártires y no como víctimas; su vida póstuma como iconos y emblemas. Juana de Arco, como digo—objeto de incontables versiones y experimentos de representación (aunque le sienta especialmente bien a las Juanas el estilo austero, icono de la pureza y sencillez de la heroína y de la verdad, un triángulo figurativo que se establece entre el estilo narrativo, el personaje y la ideología).

El mártir rodeado por la maquinaria ejecutora no sólo es el representante de sus ideas, de la fortaleza de su voluntad y convencimiento, y de un conflicto histórico determinado. También es el representante del espectador en la película, nuestro delegado ético, que encarna nuestra propia confianza en nosotros mismos en tanto que sujetos de un conflicto. Esa confianza puede ser o no ser próxima realmente a la postura política o ética del espectador: se trata en todo caso de una perspectiva construida para instalarnos en ella, una posición estructural, en la que adquirimos la experiencia de la justificación póstuma de nuestras actitudes—la experiencia de un mundo organizado, por fin, por un sentido que es la victoria de la voluntad y libertad frente a quienes quieren torcerla.  Una experiencia catártica que es especialmente satisfactoria, quizá, precisamente para quienes sintiendo ansias de libertad, no se atreven a manifestarlas, por temor al martirio. Una película juana de arco es un martirio virtual, donde somos en tanto que espectadores tanto el martirizado como sus vengadores. Es una victoria póstuma y retroactiva para el mártir, para el autor y para el espectador, trío solidario.

Es normal que los alemanes busquen y aprecien iconos de resistencia a sus regímenes autoritarios (Bye Bye Lenin, o La vida de los otros, o la película sobre von Stauffenberg que pronto se va a estrenar). Testimonios, relecturas de la historia. Quizá El Hundimiento sea la más desoladora, y la más realista y desengañadora de estas películas recientes, por la carencia de una toma de postura clara y heroica contra el nazismo en ningún personaje de  ella—exonerando a todos por el procedimiento de mostrarlos atrapados en la rueda. Las películas alemanas suelen ofrecer redenciones póstumas, elementos de exoneración, blanqueos cuando procede. Ponen el foco en precisamente donde no estaba—en los cuatro gatos de la Rosa Blanca, no en los horizontes de alemanes que aclamaban al tirano. En estas películas, por tanto, se mezclan de modo inseparable la proclamación hoy posible de la verdad... y la falsificación histórica. Mediante grandes dosis de proyecciones fantasiosas y wishful thinking.

Se despide Sophie del tribunal diciéndoles que pronto estarían ellos siendo juzgados. (Quizá también se refiera al juicio de Dios: los resistentes al nazismo, como cuenta Joachim Fest en Yo No, eran por regla general creyentes y cristianos practicantes). Pero bueno, ya sabemos que el juicio de Dios puede esperar, y que además suele apoyar Dios a todos los bandos por igual, en opinión propia. Si se refería Sophie (o el director) a la derrota de los nazis.... mucho es de temer que se equivocaba, y que Alemania siguió siendo cripto-nazi, conformista a ultranza ante el poder (que es la auténtica esencia del nazismo, no las botas de cuero ni las gorras de oficial demasiado altas). Conformistas eficaces, como el buen funcionario que detiene a Sophie y su hermano. Media Alemania pasó sin solución de continuidad de un régimen totalitario a otro; la otra media pasó a vivir la ilusión de estar súbitamente en el bando de las libertades y la democracia: "The Germans now too have / God on their side" como dice Bob Dylan. Y antes también: Gott mit uns.

Y por eso después de sesenta años se siguen buscando mártires, y correcciones de la historia, exoneraciones simbólicas, experiencias vicarias por las cuales sustituir la realidad metonímicamente. Porque la realidad es demasiado triste: que las naciones se pliegan ante el poder, y que llegan hasta donde haga falta: hasta donde las lleva el que va en cabeza, empujándolo y empujándose unos a otros. Y que nadie redime a nadie, y que la esencia pura de la auténtica patria no se encarna en nadie, y menos en mártires estadísticamente no significantes.

Aceptan más riesgos estéticos y éticos las ficciones, películas o novelas que se enfrentan de maneras más ambiguas, menos idealizantes y heroizantes, a la experiencia del nazismo. Las que exploran desde dentro la lógica grotesca del sistema, y buscan enfrentarnos a nuestras propias contradicciones, en lugar de proporcionar la experiencia vicaria del heroísmo que se enfrenta a ese sistema desde fuera. Tal sería, por ejemplo, Les Bienveillantes de Jonathan Littell, que resultará incómoda a muchos alemanes y franceses, sin duda. Pero aun ahí tiene el protagonista que retorcerle la nariz a Hitler cuando le iban a poner una medalla... cuando en realidad, las narices suelen quedar sin torcer, menos las de cuatro chivos expiatorios, que nos ofrecen el negativo abyecto del martirio. La realidad está por lo general en el terreno intermedio entre uno y otro polo, un terreno que es muchísimo más extenso, infinitamente, y más representativo, con diferencia, de lo que hay. Y que no es para tirar cohetes, precisamente.

Sophie Scholl: Los últimos días. Dir. Marc Rothemund. Cast: Julia Jentsch, Alexander Held, Fabian Hinrichs. Germany: Lolafilms / German films / Bavaria Film / Media. DVD. Barcelona: SAV / DeAPlaneta, 2005.

El libro negro


Lunes 26 de noviembre de 2007

Sociedades académicas

Acaban de anunciarme por la lista de AEDEAN la publicación del último número de Atlantis, la revista de la Asociación (Española de Estudios Anglo-Norteamericanos). Está disponible en red gratuitamente en su página (aún figuro yo allí en el enlace del viejo Consejo de Redacción... y de hecho creo que fui el primero en pedir que AEDEAN hiciera sus publicaciones en Internet, hace como doce años.... claro que entonces se me oyó como quien oye llover. Ahora sólo soy miembro de esta asociación, lo más parecido a una asociación profesional de Filología Inglesa que hay en España. Y a través de ella, también pertenezco a la European Society for the Study of English, ESSE, que aún tiene que ponerse más las pilas en esto de las internés.

Bacon Y pertenecía hasta este año a PALA, Poetics and Linguistics Association, de modo intermitente, desde su fundación y cuando me acordaba de enviar el cheque anual. Estos tienen menos picardía y no te envían un cargo periódico al banco, con lo cual tienes que apuntarte cada año.  Hasta que este año tocaron fondo mis finanzas y ví que si pagaba la cuota anual se me quedaba la cuenta en blanco, por no decir en rojo. Y claro, llegados a ese punto.... aunque aún volveré por allí, supongo. 

Por la misma escasez de fondos, en realidad, más que por otra cosa, he dejado de ir a congresos. Antes iba como un clavo a los de AEDEAN. Pero aun con la ayuda de la universidad, he comprobado que te sale cara la osadía, a menos que tengas un proyecto de investigación subvencionado. No está el sueldo como para ir por ahí haciendo turismo académico.

Y visto que está la web, y hasta con contenido gratis... nos atendremos a ella, de momento. Puede ser la sociedad académica más extensa y más intensa, en realidad. Aunque todavía le falte un hervor a la academia en red. Ya dijo Foucault que la academia funciona mediante la rarefacción del discurso—ponerle obstáculos más que facilidades. E Internet pone demasiadas facilidades, lo cual lo hace sospechoso e indeseable.

Los académicos son esos entes curiosos que se recomiendan mutuamente (¿no tan distintos de los blogueros?) y que basan toda su actividad en la convención de que un discurso o publicación que ha sido autorizado por otro académico, o una pareja de ellos, pasa a un nivel superior de realidad, adquiere un aura que lo transforma en un mérito a los ojos de cualquier otro académico usador de baremos.

Es... una convención. Con efectos buenos, y con efectos malos. Útil para unas cosas, inútil para otras. Sobre todo porque a la hora de la verdad —a la hora de decidir sobre dineros, honores o puestos de trabajo— los académicos tiran tanto de sobreentendidos, normas no escritas, y telefonazos secretos, como de baremos. Más, probablemente. Son los problemas colaterales de la rarefacción del discurso, tanto más serios cuanto más se ha enrarecido el discurso. Pero a esos problemas no se suele prestar atención (por escrito, por escrito...) en la academia; y también se enrarece el discurso sobre ellos—cosa que también es parte imprescindible de la convención.

Contra el método








Narratology Blog(s)

Es un blog éste, el Narratology Blog, que todavía no existe, y que quién sabe si llegará a existir. No están los narratólogos muy puestos ni muy interesados, según voy viendo, en el bloguístico tema; en la lista de distribución Narrative-L se habló de instalar un blog para sustituir o complementar a la lista,* pero parece que no se anima mucho el personal. Yo hacía uno en cinco minutos, claro, pero es mejor que lo lance alguien desde un sitio más institucionalizado, supongo, para que la cosa tenga éxito. Para ser lo que debería ser, debería ser un blog colectivo con múltiples editores independientes, pero no infinitos...  y multilingüe pero no demasiado... Vamos, un equilibrio un tanto difícil de definir.Magritte, Le château des Pyrenées

De momento los sitios web con recursos narratológicos son escasos, no interactivos, y no crean comunidad. Yo enlazo algunos en mi bibliografía, claro; otros están en la sección de Links del Interdisciplinary Center for Narratology (Universidad de Hamburgo) donde me han puesto un enlace a mi página de publicaciones.

Entre las que espero contar pronto con una que tengo prometida sobre Narratología de los blogs (que no es lo mismo que Blogs de narratología)... ya irá tomando forma. Se hacenptan sugerencias. Para ir inaugurando la cuestión.

Y en fin, que si van saliendo por ahí más blogs de narratología o interesados en, les iré poniendo enlaces. De momento, y a falta de un candidato más obvio (o hasta que me lo señalen), queda inaugurada la lista de blogs de narratología con Vanity Fea. Y con Apostillas Literarias, que no me olvido no: que si pocos son los blogs narrateóricos en el mundo, menos lo son en el mundo hispanoescribiente. Aquí iré actualizando la lista, en letra pequeña los menos narratológicos, en letra gorda los más estrictamente, cuando los haya.

Para otros recursos sobre narrativa (libros, revistas, páginas institucionales, etc.)—ver la sección correspondiente de mi bibliografía.

Y otros en Gúguel, a donde seguiremos yendo para encontrarnos con otros y con nosotros mismos.


Blogs de/con narratología y teoría narrativa— en español:

Apostillas literarias

Espacio sobre literatura

Vanity Fea


—en inglés:



GrandTextAuto

jill/txt

Literature's Next Frontier



y en francés

Vox Poetica





Nota:

* Narrative-L (Georgetown University): To subscribe, send your message to: NARRATIVE-L@georgetown.edu
Subject: (blank)
message: subscribe NARRATIVE-L lastname firstname

(PS: la ilustración de Magritte, "Le château des Pyrenées", es la que hubiera elegido para portada del libro sobre narratologías que coedité en Longman hace ya... ¡doce años! Al final hubo que poner otra portada. Bueno, pues al menos aquí se quedará el aéreo y laputano castillo, ilustrando una colección más flotante y precaria, y todavía inexistente, de blogs narratológicos).

(Re.PS: Una búsqueda de Yahoo con los términos "blog narratology" remite en los cuatro primeros resultados a mi propio blog. Si cuando digo que está la cosa por hacer...).

Habrá que examinar, sin embargo, las páginas personales de los miembros del Project Narrative
en Ohio:
http://projectnarrative.osu.edu/people/default.cfm
Y de la página de ese proyecto, quizá cuente como videoblog su página de streaming videos:
http://projectnarrative.osu.edu/events/video.cfm

Por cierto, también me han puesto los de Ohio en su página de recursos un enlace a mi Bibliografía de Teoría Literaria, Crítica y Filología (que mucho muchísimo tiene sobre narración, claro). Thanks, Ohio.

Incluyo (también en letra pequeña) algunas páginas que no responden estrictamente a la definición de blog: por no permitir comentarios, por ser más bien revistas... con tal de que tengan mínimas características de este género: por ejemplo, Vox Poetica se actualiza poniendo los nuevos artículos en la parte superior y empujando hacia abajo los demás. Eso es bloguístico.

A partir de 2008, este artículo se actualizará con mayor frecuencia aquí: NARRATOLOGY BLOGS


Blogs en la Facultad



Domingo 25 de noviembre de 2007

Tarde de viento

Poquito que hacer un domingo por la tarde si la tarde es fría y ventosa... Álvaro está en la cama planchao con fiebre; el abuelo tampoco está muy católico. Ivo y Oscar parece que se mantienen. Ayer los llevamos a Villanueva de Gállego, al cumpleaños de su amigo Rodri. Hoy poco pueden hacer los pobres, aparte de los deberes y leer Mortadelo y Filemón, que es lo que más les va. Hemos salido a dar una vuelta a pesar del viento, y mira, en las avenidas soplaba fuerte, pero en el casco viejo no se movía un papel por el suelo. 

Ahora están los pequeños viendo Zathura,la película favorita de Ivo, con la mamá y el abuelo, y yo me re-repaso un artículo que quiero colgar en mi web americana del Social Science Research Network. Cuarenta páginas me salen... uf. Veo en la web que por primera vez paso a la primera mitad de su ranking de autores:

José Angel García Landa's Author Rank is 41184 out of 83508

Hora de irse a freír unas torrijas para celebrarlo.

A la recherche




Sábado 24 de noviembre de 2007

Se manifiesta

Se manifiesta este blog, su dirección, su consejo de redacción, secretarias, contables y empleados, todos en pleno como un solo hombre: a favor de las víctimas del terrorismo, y con la AVT en Madrid.

Que soy muy perro y me da pereza ir, es cierto. Pero vaya desde aquí mi apoyo. Contra la negociación con etarras y asesinos cobardes, y contra los politicuchos viles y falsos que les dan cancha, entre ellos nuestro gobierno en pleno. Por un gobierno mejor para este país. Pues si hay muchos dispuestos a dinamitar al país (con dinamita)—hay muchos más todavía dispuestos a dejarles hacer.

En concreto—todos los partidos del arco parlamentario, menos el PP, apoyan la resolución que permite y favorece la negociación con los terroristas. Y ponerlos en comisiones parlamentarias, si es preciso, en lugar de enviarlos a la cárcel. Como que iban a hacer menos mal en las comisiones parlamentarias que con las pistolas.

Es urgente poner a otros políticos en el parlamento y en el gobierno. Que estos sinvergüenzas e insensatos actuales no nos gobiernen nunca más—o mal nos irá.


PS: En cambio, el tres de diciembre, tras el asesinato de dos guardias civiles desarmados en Francia, hago las siguientes manifestaciones:

Hoy manifestaciones contra la ETA. OK, comprendo. Sin embargo, yo contra la ETA no me manifiesto, eso se da o se debería dar por supuesto. La Eta, o los rateros, no son interlocutores de manifas.

Ahora bien, me manifiesto gustosamente contra los incompetentes que mandan policías desarmados a buscar etarras armados. A esos hay que destituirlos.

Las manifestaciones, contra el gobierno.

Máxime cuando tiene la desfachatez de hacer declaraciones públicas el traicionero Rubalcaba, que van dirigidas en realidad a la ETA, diciendo que "había sido un tiroteo tras un encuentro accidental"—nada que deba contar como parte de una estrategia, ni de una negociación, se entiende.

Tiroteo insólito, en una sola dirección. Y con balas que van accidentalmente a la nuca.

Fuera esta gentuza de nuestros gobiernos.



Negociando con los terroristas





Unkörperlichen Vervielfältigung, Verbreitung und Zugänglichmachung

Acabo de firmar (not too soon) el contrato para la edición del libro Theorizing Narrativity, que coedito en una editorial "de las buenas", en Berlín, para la serie "Narratologia: Contributions to Narrative Theory / Beiträge zur Erzähltheorie".

Y me quedaba meditando viendo la sección de cesión de derechos del contrato:

§ 3 Rechteeinräumungen

3.1. Die Herausgeber räumen dem Verlag an dem Werk die folgenden Nutzungsrechte ein:
a) zu dessen Vervielfältigung und Verbreitung in gedruckter Form;
b) zu dessen maschinenlesbarer Erfassung (einschließlisch Digitalisierung) un zur Vervielfältigung und Verbreitung auf beliebigen Datenträgern (z.B. Dikette, Datenband, CDs und Derivate des CD-Formats wie CD-ROM, CDI, interaktive CD, MC, DAT, DCC, DVD), auch vorab und auszugsweise, vollständig oder in Teilen;
c) zu dessen maschinenlesbaren Erfassung (einschließlich Dititalisierung) zur elektronischen Speicherung in allen Speichermedien – insbesondere in Online-Datenbanken – und zur unkörperlichen Vervielfältigung, Verbreitung oder Zugänglichmachung – auch in elektronischen Medien und auch im Rahmen fon Intranet-, Extranet-, Internet- oder anderen Online-Nutzungen (sowohl Pull-Dienste als auch Push-Dienste), interaktiv nutzbaren Multimedia-Produktionen und elektronischen Büchern, einsließlich der Möglichkeit eines Print on Demand – gegenüber der Öffentlichkeit oder geschlossenen Benutzerkreisen am Orten und zu Zeiten ihrer Wahl, sowie zur Wiedergabe auf Bildschrimen oder anderen Lesegeräten und zum Ausdruck beim Nutzer, und zwar für beliebig viele Vorgänge, auch vorab un auszugsweise, vollständig oder in Teilen.

Hasta aquí pongamos que normal, pero luego además están los Nebenrechte:

3.2. Die Herausgeber räumen dem Verlag an dem Wek außerdem die folgenden Nebenrechte ein:
a) Recht zur Übersetzung in andere Sprachen, Dialekte oder Mundarten und zur Nutzung der Übersetzung ensprechend den Regelungen in § 3.1; die Auswahl der/des Übersetzer(s) erfolgt in Abstimmung zwischen Herausgeber und Verlag, wobei die Herausgeber dem Vorschlag des Verlages widersprechen können, wenn der vorschlag für sie nach Treu und Glauben unzumutbar ist;
b) Recht zum vollständigen oder teilweisen Vorabdruck und nachträglichen Abdruck, auch in Zeitungen und Zeitschriften;
c) Recht zur vollständigen oder teilweisen Veröffentlichung in sonstigen eigenen oder fremden Verlagserzeugnissen, ggf. - im Einvernehmen mit den Herausgebern - in gekürzter Fassung;
d) Recht zur Veranstaltung von Taschenbuch-, Paperback-, Volks-, Sonder-, Reprint-, gerkürzten (Digest-), Schul- oder Buchgemeinschaftausgaben;
e) Vervielfältigung und Verbreitung in einer Gesamtausgabe, auch nach ablauf von 20 Jahren seit dem Erschinungsjahr des Werkes.
f) Recht zur Aufnahme und Verwertung des Werkes in Sammlungen aller Art;
g) Recht zur Vervielfältigung und Verbreitung in allen sonstigen Verfahren, z. B. Fotokopie, fotomechanischer Nachdruck, Blindenschrift;
h) Recht auf Empfang von Vergütungen für Ausleihe in Bibliotheken in allen Ländern, in denen eine Vergütungspflicht besteht;
i) alle sonstigen von Verwertungsgesellschaften wahrgenommenen Rechte;
—etc. etc.

pero la madre del cordero está realmente en 2.3:

Die Herausgeber werden sich während der Laufzeit des Vertrags jeder anderweitigen Vervielfältigung un Verbreitung und/oder unkörperlichen Übermittlung oder Wiedergabe des Werks oder dessen Zugänglichmachung an die Öffentlichkeit enthalten. Die Herausgeber verpflichten sich für denselben Zeitraum, zum gleichen Thema ein anderes Werk, das geeignet erscheint, dem vertragsgegenständlichen Werk ernsthaft Konkurrenz zu machen, nur nach schriftlicher Zustimmung des Verlags zu veröffentlichen oder veröffentlichen zu lassen. Die Zustimmung darf nicht wider Treu und Glauben verweigert werden.

Y la puntilla en 8.1:

Die Herausgeber erhalten keine Vergütung.

Esto es lo que conlleva hacer publicaciones de calidad. En teoría, no puedo ni volver a publicar sobre la misma cuestión, y cuánto menos colgarme el texto (¿"mi" texto?) en la web—donde, según se mire, quedaría todo mucho más veroffentlicheado y zugänglichmacheado.

Te pagan en prestigio, se supone—pero el prestigio proviene, naturalmente, de los autores... a los que se ha pagado en prestigio. O sea que en ese sentido das tanto como recibes—presupone el contrato. Alguna cuenta falla aquí, desde el momento en que ya no dependes de la editorial para la difusión global del texto.

Yo la verdad no sé cómo a estas alturas sigo firmando semejantes contratos, pero voy aprendiendo rápido... de momento ya he perdido la fe. La fe según la cual el de las fotocopias o el mozo de almacén que transporta el libro tiene derecho a paga regular, pero el especialista-doctor que escribe el libro no, ni regular ni mala. Y esta vez ya estoy pillado con mucha gente comprometida en la publicación de este libro, pero ya me pueden esperar para la siguiente publicación de calidad.

Adiós, Gutenberg & Co.—yo me paso a otra galaxia donde haya menos letra pequeña.

Links liegen lassen




Viernes 23 de noviembre de 2007

Adiós al viejo Doctorado

Comunica a nuestro Departamento la Comisión de Doctorado de la Universidad de Zaragoza que por falta de alumnos se va a extinguir el programa de doctorado "viejo" que nos quedaba, "Análisis del discurso, traducción y lenguajes especializados." Mejor: porque tres programas de doctorado que venía habiendo en un departamento parece... demasiado. Mejor que haya uno, pero en condiciones. Ahora nos quedará el programa de doctorado del nuevo postgrado en Estudios Ingleses, que ya sigue el nuevo formato en el que según parece no va a haber cursos de doctorado, sino que se enviará a los estudiantes a hacer el máster. Lo cual pilla de través a algunos que ya han hecho segundo ciclo (Licenciatura) y que lo tienen que volver a hacer (Máster) para poder doctorarse, pero en fin...

Otra cosa es el estado en el que se encuentra este nuevo programa—de franca ilegalidad. Hay una conjura o corrillo de profesores que con el amparo de la Dirección han decidido hacerse con el programa para sí, y excluir sin más (sin criterio ni justificación) a la otra mitad del profesorado del programa y de la dirección de tesis. En principio, lo hicieron introduciendo unos criterios arbitrarios, y cuando el Rectorado los anuló, volvieron a poner a la misma lista restringida de profesores, excluyendo a los demás esta vez sin aducir ningún criterio. Eso sí, muy democráticamente: lo han hecho por votación.

O sea, que ahora los derechos que tenemos por norma superior se pueden eliminar en una reunión, por votación de los asistentes. Y si el rector les dice que no se puede hacer eso, pues —finta lateral, y lo seguimos haciendo. Repetición de la maniobra. El departamento decidirá, por votación, quién puede y quién no puede dirigir tesis doctorales (o cualquier otra cosa, probablemente). ¿Que hay normativa superior que dice otra cosa? Pues aquí votaremos si se aplica, o si no. Esto es autonomía, y lo demás son cuentos.

Se aprecia aquí, más que un programa concreto de actuación, toda una teoría política. Pero ahí los tenemos, tan frescos. A misa va lo que decide la Dirección (si "decidir" es el término adecuado). La decisión viene de poderes más fácticos, los grupos de investigación, que para más inri no incluyen en la lista de doctores capacitados para dirigir tesis ni siquiera al director del departamento que tan abyectamente les apoya. Hala. Y a la vez se dedican a investigar "la ética de la ficción", sin empacho. O era la ficción de la ética.

No va a pararse la cosa ahí, claro. De momento, esto va a ir a juicio. Aunque se ven tales cosas en los juicios... que igual queda así, en efecto.

Y cuidado, señores alumnos, cómo se matriculan en un programa (programa "de calidad") que incumple así las normas básicas de la propia universidad. Entran en territorio comanche: van avisados.

Una de calidad y otra de arena




Jueves 22 de noviembre de 2007

Literature in Internet

Tengo una nueva publicación británica, que si no es de Cambridge, al menos es scholarly. Al parecer, ha salido ya, o está a punto de salir, un libro en el que participo: The Texture of Internet: Netlinguistics in Progress. (Newcastle: Cambridge Scholars Publishing, 2007), editado por Santiago Posteguillo, María José Esteve y M. Lluïsa Gea-Valor. Que me invitaron a un congreso en Castellón para preludiar todo esto, y fueron amabilísimos conmigo, así que enhorabuena a ellos y a todos los demás participantes.

El capítulo de García Landa (pp. 143-61) al parecer ha sido retitulado "Literature in Internet". Hasta el título ha encogido... porque es una versión abreviada por imperativo editorial de lo que aparece más a mis anchas aquí en mi página de publicaciones como "Linkterature: From Word to Web (etc.)". Supongo que nos mandarán un ejemplar en hardback. En la web de la editorial están disponibles, en estado semimaterializado, la introducción, índice y el primer capítulo de Tim Shortis, sobre el lenguaje de los SMS—¡por suerte no tuvo que reescribirlo en SMS para abreviar!

Los libros académicos están bien, son una noble empresa casi desinteresada para sus autores, por el bien de las editoriales, y aportan indicios de calidad. Pero para the director's cut la autoedición en red es más adecuada—y más rápida. Así que todo depende. Para según qué fines... según qué medios.

De conferencing






That Dangerous Supplement

Hay un error (o defecto) en el Suplemento Europeo al Título que se expide a los estudiantes de Filología Inglesa.

Los primeros estudiantes de Filología Inglesa de la Universidad de Zaragoza que han solicitado la expedición del suplemento europeo al título se han encontrado con una sorpresa. En la descripción de los estudios realizados, consta en dicho suplemento que las distintas asignaturas de la carrera se han cursado en español. (O castellano, no sé). NO en inglés. Ahora bien, aunque el título tiene un nombre español (Licenciado en Filología Inglesa), y los descriptores oficiales están en español, la práctica totalidad de las clases se imparten en inglés.

Otra cuestión es que quizá haya algún profesor que imparta docencia en español. Entiendo que, puestos a generalizar, es más exacto decir que la titulación se imparte en inglés que decir que se imparte en español. Pero, administrativamente hablando, es dudoso la Universidad tenga constancia oficial de que las clases en este departamento se imparten en inglés.

Es de esperar que se trate de un pequeño problema administrativo solventable rápidamente y sin complicaciones. Donde pone "español", póngase "inglés", Sr@s de la secretaría. Porque como hayamos topado con una incongruencia administrativa mayor—por ejemplo, que se esté presuponiendo que todas las titulaciones universitarias se imparten en español a menos que haya grupos desdoblados en inglés para ello... los problemas pueden ser mayúsculos.

Los profesores de inglés somos los únicos que por definición no podemos al parecer beneficiarnos de estos planes de desdoble de docencia al inglés, y duplicación consiguiente de materias, que se están implantando en algunos centros. Tendría gracia que, además, no constase como docencia en inglés la que se viene impartiendo en el departamento desde hace años. Y la solución vendría impuesta con lógica inflexible: habría que dar las clases de inglés en español.

Que se corrija el dichoso suplemento, y no se hable más.

(Nota enviada hoy al Rincón de Opinión de la Universidad. También he enviado mi opinión sobre el nuevo Centro de Lenguas Modernas. Observo que últimamente no desaparecen mis mensajes enviados al Rincón de Opinión... que siga así, esperemos).

PS: Sigue aquí la normativa universitaria que nos excluye, contradictoria de todo punto con el hecho de que no se reconozca en el Suplemento Europeo al Título el que nuestra docencia se imparte en inglés. Cara, gano; cruz, pierdes:

Acuerdo de 13 de noviembre de 2007, del Consejo de Gobierno de la Universidad de Zaragoza, por el que se establece un reconocimiento a los centros por impartición de asignaturas en lengua inglesa.

De conformidad con lo dispuesto en el artículo 9.1, párrafo 2º, del acuerdo del Consejo de Gobierno de 21 de febrero de 2006, por el que se establece el régimen de dedicación docente y retribuciones de los cargos académicos y de gestión de los departamentos, centros e institutos universitarios de investigación, el Consejo de Gobierno de la Universidad de Zaragoza acuerda, para el curso 2008/09, la asignación a los Centros de una descarga docente global por implantación de asignaturas impartidas en lengua inglesa, a excepción de aquéllas de o sobre lengua y literatura inglesas. Este reconocimiento tiene como objetivo incentivar y apoyar la implantación de asignaturas en inglés, durante una fase inicial de dos cursos, que se corresponde con su preparación y puesta en marcha. La descarga, expresada en horas de docencia, se calculará mediante la suma de los créditos que supongan estas asignaturas, multiplicada por 5, y reducida al múltiplo de 10 más próximo.


EEES... La Europa del Conocimiento




Miércoles 21 de noviembre de 2007

Lo que nos merecemos

Comunicado del Foro Ermua:

Este sábado día 24, a las 17:00h., tendrá lugar en Madrid la manifestación convocada por la AVT bajo el lema:   
 
POR UN FUTURO EN LIBERTAD.  JUNTOS, DERROTEMOS A ETA.
 
Desde su anuncio el Foro Ermua expresó su apoyo a esta oportuna convocatoria que hoy, tras revelarse en el diario El Mundo que en octubre se ha celebrado en el sur de Alemania una nueva reunión de dirigentes del PSE con ETA, adquiere todavía mayor importancia.lying
 
La manifestación formula dos exigencias al Gobierno: la ilegalización de ANV y del PCTV por formar parte del entrado de la organización ETA y la disolución de los ayuntamientos vascos y navarros que han quedado en manos de alcaldes de ANV en las elecciones del pasado mes de mayo;   en segundo lugar, la retirada del Congreso de los Diputados de la resolución aprobada en mayo de 2005 que autorizaba al Gobierno a emprender negociaciones con los terroristas una vez se comprobase la ausencia definitiva de toda violencia, que le ha servido de coartada a Rodríguez Zapatero para llevar a cabo su mal llamado "proceso de paz".

Y, esto ya no lo dice el Foro Ermua, sino que lo digo yo—con este PSOE (esta siniestra dirección, y este rebaño obediente detrás) no puede haber buen gobierno en España, y siempre habrá actitudes ambiguas hacia el terrorismo—y hacia el separatismo, con el que se hacen chistes muy divertidos y comentarios muy ecuánimes hasta que se ve uno pillado en una Yugoslavia bis.

Fuera los malos gobernantes, siempre, y en especial en las siguientes elecciones. Fuera los mentirosos compulsivos que pactaban con la Eta mientras declaraban que "España merece un gobierno que no les mienta". Quedó claro que no era así. Rubalcaba, o de la Vega, o Zapatero, estarían mejor quizá vistiendo un traje de cardenal en la Francia de Richelieu, o con traje de solapas en los pasillos y recámaras de Fernando VII. En el gobierno de España, hoy, no deberían tener sitio personajillos de este calibre. Pero claro, esto es por decir. Tuvimos, y tenemos, y volveremos a tener, lo que nos merecemos—y más.

Errores que (no) se pagan






Supresión de la Filología Inglesa

Estimados compañeros:

Prosigue avanzando la nefasta maquinaria de la llamada reforma de Bolonia, y digo nefasta porque, por tomar un ejemplo, la mayoría de las titulaciones y programas de postgrado de mi Facultad se van a suprimir ante la sorpresa de quienes se vean pillados a última hora sin haber pensado antes en la cuestión. Cosa que quizá tengan bien merecida, pero que sin embargo y globalmente hablando va a hacer un daño inmenso a las humanidades en España: siquiera sea por la confusión y oscuridad que rodea todo el proceso en su desarrollo y en cuanto a sus fines últimos.

En este sentido, tuvimos en el área de Filología inglesa un respiro cuando, tras las batallitas de hace un año y pico, el Ministerio dio marcha atrás, cambió totalmente de plan y renunció a imponer por decreto un pequeño listado de grados (en el que no estaba Filología Inglesa ni Estudios Ingleses). El debate y decisión sobre estos títulos u otros, la conveniencia o no de su implantación, etc., se remitió a las propias Universidades. Con lo cual es razonablemente seguro que existirá algún grado de Filología Inglesa / Estudios Ingleses en España, si bien seguramente no va a ser así en todas las universidades en las que se ha venido impartiendo.

Y más allá del grado, está la cuestión de postgrados oficiales o no. La página de AEDEAN ha venido recopilando los másteres oficiales relacionados con esta área de conocimiento que se han ido aprobando, lo cual es de agradecer. Sin embargo, nos falta información panorámica fiable, TOPSIGHT, sobre el rumbo que están tomando los acontecimientos. Quizá haya quien la tenga. En caso de que decida compartirla, creo que sería muy útil que lo hiciese saber a través por ejemplo de la página de AEDEAN, o a través de esta lista de distribución, que a mi entender son las principales herramientas de comunicación de que dispone nuestra profesión en España. Debemos utilizarlas más.

Es probable que nadie tenga esta información que digo, por lo cual se hace especialmente necesario reunirla y poner en común lo que se sabe, de modo que la supresión (y en su caso implantación) de estudios se haga con el mayor conocimiento posible de la situación. Los telefonazos entre personajes influyentes no son suficientes—al menos no para mí.

Esta información no es fácil de obtener. Acabo de oír, por ejemplo, que se ha suprimido la titulación de Filología Inglesa en la Universidad de La Rioja. Pero en la web de esta universidad
http://www.unirioja.es/estudios/filo_inglesa/index.shtml
aparentemente todo sigue como siempre. ¿Quién sabe?

En mi Facultad de la Universidad de Zaragoza parece ser que va a implantarse un grado en Estudios Ingleses y otro de Lenguas Modernas, pero ni siquiera aquí tenemos todos conocimiento de cómo van las cosas—tal es la carencia de información. Y el interés de algunos en que esta información circule lo menos posible.

Creo que sería útil que quien tenga información o experiencias que aportar sobre esta cuestión, en un momento tan trascendental para nuestra profesión como es esta reforma universitaria (para mí malhadada reforma, en lo que toca a las Humanidades) lo ponga en común. Quizá obtenga a cambio información que le gustaría tener. Y creo que es absolutamente necesario que nuestra organización (AEDEAN) haga un esfuerzo por centralizar y hacer visible esta información.

Un saludo muy cordial,
Jose Angel García Landa
Universidad de Zaragoza
http://www.garcialanda.net


(Carta enviada hoy a la lista de distribución de AEDEAN).

(PS: Contesta a la lista el director del departamento de La Rioja aclarando que no se ha suprimido ahí la carrera de Filología Inglesa. Con lo cual se echa de ver que en efecto es preciso disponer de mejor información, pues estas cosas se nos cuentan como verdaderas en nuestro departamento).


Se acercan los Estudios Ingleses






Martes 20 de noviembre de 2007

Reseñando reseñas

Dos reseñas de Letras Libres (donde me inscribo hoy). La primera, excelente, de Edmundo Paz Soldán: reseña de Tu rostro mañana. 3: Veneno y sombra y adiós, de Javier Marías —una novela excelente para seguir meditando sobre el tema de la retrospección, y de la retrospección anticipada, y de las anticipaciones de retrospección creadas a posteriori... en seguida la emprendo con este tercer volumen.

Y otra reseña de la que en cambio disiento totalmente: reseña por Ana Nuño de la recién publicada traducción de Les Bienveillantes de Jonathan Littell, Las Benévolas, novela a la que se llama "una novela Google" y "el absurdo libro de Littell"—pero me temo que lo que resulta modish es la reseña, no la novela. No sé si aparecerá en Letras Libres... de momento la he leído en el blog de Arcadi Espada. En absoluto le hace justicia Ana Nuño, ni Juan Bonilla días antes en el mismo blog, a la arquitectura y complejidad de esta novela.

Se aportan contra Littell argumentos tan insustanciales como que no es creíble que se juntaran en un solo nazi todas las características y atrocidades del nazismo, o que uno sólo viese los principales escenarios de las atrocidades, desde las oficinas a las limpiezas étnicas y campos de exterminio, o que tuviese perspectiva contemporánea sobre cosas que sólo después han pasado al conocimiento general. O que el nazi exponga ideas nazis ya desacreditadas.... (!).

Bueno, es que para eso es la ficción,  y la retrospección ficticia. Nos ofrece Littell la panorámica gigantesca y a la vez microscópica del nazismo; un nazismo a la vez elemental (en estado puro) y detallado en escenas concretas donde interactúa esa abominable pureza con la complejidad de la sucia y no menos abominable realidad. Y si algo falsifica la ficción por lo que de ficción tiene, también sintetiza y organiza, revela y explora, analiza e ilumina. Otra cosa es que lo iluminado sea absurdo: la iluminación no lo es. Pruebe Vd., Ana Nuño, a escribir esta novela con el procedimiento combinatorio de Google según la receta que describe, y gane el Goncourt. Me temo que será para otro día.

En cuanto a Arcadi Espada, me temo que no ha leído el libro de Littell para poder valorar estas reseñas estereoscópicamente... Una reseña ingeniosa, o desdeñosa, no es necesariamente equilibrada, ni inteligente, ni justa. Y al margen que lo que le resulta suficiente o interesante a un reseñista (o viceversa, insuficiente o ininteresante) pocas veces coincidirá con lo que encontremos nosotros en el mismo libro. Claro que para encontrar algo hay que leerlo; lo que nos llega ya leído no es nunca lo más interesante.

(PS: No os perdáis la entrevista con Jonathan Littell que me acaban de pasar, está colgada en Saber o Barbarie).


El principio de funcionamiento del sistema






Mysterious ObjectObject

Veo que nadie adivina qué es mi objeto misterioso en el concurso organizado en Big Bottle... Daré una pista. Ha sido mencionado (más o menos) en este blog este mes.

Aquí va el objeto, para ejercitar la imaginación. Y cuidado con usarlo, o usarla, demasiado fuerte.


Sodoma y Gomorra




Centro de Lenguas Modernas—¿al amparo de qué?

Se puede leer en el último Boletín Oficial de la Universidad de Zaragoza de fecha 13 de noviembre un acuerdo del Consejo de Gobierno de esa misma fecha (esto va rápido) por el cual se constituye el Centro de Lenguas Modernas de la Universidad de Zaragoza, transformando el actual Instituto de Idiomas. Un centro universitario sin profesorado de los cuerpos docentes universitarios, y donde los profesores son personal de administración y servicios y contratados laborales. Quizá sea una visión del futuro, incluso...

El Instituto de Idiomas, siendo una creación loable en sus fines, y que ha venido desempeñado una gran labor, nunca ha tenido una ubicación fácil desde el punto de vista administrativo en la Universidad. Recuerdo una temporada (hará unos dieciocho o veinte años) en que repentinamente se adscribieron los profesores de los distintos idiomas a cada uno de los departamentos universitarios correspondientes. El de ruso fue a aterrizar en nuestro departamento de Filología Inglesa y Alemana, amén claro de todos los de inglés y los de alemán. Claro que los profesores del Instituto seguían siendo personal de administración y servicios... Esto debió conducir a alguna reductio ad absurdum administrativa, y prontamente se deshizo lo hecho y se les extrajo de los departamentos universitarios tan rápidamente como se les había insertado. Alguna idea brillante que no funcionó.

Pues mucho me temo que estamos repitiendo la maniobra, por otro lado. Ahora el Consejo de Gobierno busca dotar de un marco legal al Instituto de Idiomas, y veamos lo que dice al respecto el acuerdo por el que se crea este Centro de Lenguas Modernas:

Primero. Marco legal
La Universidad de Zaragoza, al amparo del artículo 25 de los Estatutos, constituye su Centro de Lenguas Modernas (en adelante, CLM) al amparo de la figura de “otros centros” y concebido como una estructura transversal a las Facultades y Escuelas, para el desarrollo de la enseñanza instrumental de idiomas en la Universidad.

Y punto. La idea ya se ve ve por dónde va—ubicar esto en algún sitio. Lo malo es que los Estatutos de la Universidad de Zaragoza tienen otros artículos aparte del 25, por ejemplo el artículo 7, donde se definen los Departamentos de la universidad y sus funciones:

Art. 7. Concepto
Los departamentos son los órganos encargados de coordinar las enseñanzas propias de sus áreas de conocimiento en uno o más centros de la Universidad de Zaragoza y de apoyar las actividades e iniciativas docentes e investigadoras de su profesorado.

Observemos que no dice "enseñanzas oficiales", sino "enseñanzas propias de sus áreas de conocimiento" (por ejemplo, los idiomas son enseñanzas propias de las áreas de conocimiento de Filología). Y tampoco dice "en las Escuelas y Facultades", sino en "centros", en general. Aunque el articulado sobre "otros centros" prevé que tengan normativa propia, autonomía, etc., bien habrá de entenderse que esa normativa no puede contradecir a otros puntos de los Estatutos. Y veamos cuál es la definición de "área de conocimiento":

LEY ORGÁNICA 6/2001, de 21 de diciembre, de Universidades.
Artículo 71. Áreas de conocimiento.
1. Las denominaciones de las plazas de la relación de puestos de trabajo de profesores funcionarios de cuerpos docentes universitarios corresponderán a las de las áreas de conocimiento existentes. A tales efectos, se entenderá por área de conocimiento aquellos campos del saber caracterizados por la homogeneidad de su objeto de conocimiento, una común tradición histórica y la existencia de comunidades de profesores e investigadores, nacionales o
internacionales.

2. El Gobierno establecerá y, en su caso, revisará el catálogo de áreas de conocimiento, previo informe del Consejo de Coordinación Universitaria.

Esta es la definición oficial y legal. Observemos que en contra de lo que algunos parecen creer actualmente, no se crean las áreas para los cuerpos docentes, sino que los cuerpos docentes se ajustan a las áreas. Pues éstas son un concepto más amplio y fundamental, no limitado a la estructuración de cuerpos docentes universitarios.

En suma, que los Departamentos son responsables de la organización de todas las enseñanzas de sus áreas de conocimiento en la universidad, sean o no oficiales, y estén involucrados en ellas o no los Cuerpos Docentes Universitarios. Me temo que estamos viendo aquí un capítulo más de la devaluación de las áreas de conocimiento como concepto administrativo, una devaluación muy avanzada ya en la LOU y la LOMLOU. Pero... por devaluadas que estén, siguen existiendo, esas áreas de conocimiento, en un rincón de la legislación, y reposa sobre ese concepto mucho más de lo que parece, y mucho más de lo que se querría desde el punto de vista puramente administrativo (pues esas áreas suponen barreras para la libre reordenación y disponibilidad del profesorado para múltiples tareas... la realidad es tozuda, y no se deja administrar perfectamente).

La palabra "Departamentos" no aparece en esta normativa por la que se crea el Centro de Lenguas Modernas. Se organiza en "Secciones" correspondientes a cada idioma, pero sin imbricación alguna con los departamentos univesitarios. Y es que se tiene la intención de seguir manteniendo este centro, con uno u otro nombre, al margen de la estructura de los departamentos de la Universidad de Zaragoza. Posiblemente por una conjunción de intereses: ni a los departamentos de Filología les interesa meterse en este tema, ni a los del Instituto de Idiomas (ahora CLM) les interesa que se les metan. En nuestro departamento, al menos, jamás se ha mencionado esta cuestión en ningún Consejo.

Pero este desinterés es una base insuficiente, me temo, como marco legal. El que algo interese a dos partes por igual (y ninguna vaya a recurrirlo) no quiere decir que ese algo se atenga a derecho, o deje de incurrir, una vez más, en absurdos administrativos. En los cuales no nos embarcaremos impunemente, no... porque las incoherencias suelen acabar pasando factura.

A los profesores de idiomas ya nos pasa factura, directamente: la Universidad devalúa estos estudios (imprescindibles según parece) proporcionándoles un marco legal inestable y contradictorio, y encomendando la mitad de estos estudios a un profesorado al que no se concede el status ni el sueldo de profesorado universitario. Se hace un apaño para que todo salga más barato, con el resultado de que los profesores de idiomas sean en conjunto peor pagados que el resto (porque a la mitad se les da trato aparte). Me pregunto—y me respondo—si las profesiones bien colegiadas, médicos, ingenieros y abogados por ejemplo, se avendrían a perpetuar situaciones como ésta dentro de la Universidad.

(PS: Exponiendo estos puntos en un escrito al Director del Departamento de Filología Inglesa y Alemana, le pido como sigue:

Ruego por tanto que se incluya un informe sobre esta cuestión en el próximo Consejo de Departamento, o un punto del Orden del Día para tratarla, siendo que afecta directamente a la enseñanza de idiomas en esta Universidad y a las competencias de éste y otros departamentos. O que, de lo contrario, se explique al Departamento por qué esta cuestión no entra en el ámbito de sus competencias).

La sombra de un globo sonda





Lunes 19 de noviembre de 2007

Back to the beginning

Qué bonito anuncio, éste al que llego vía Tíscar (tuvo el premio al mejor anuncio en Cannes en 2005).  




A relacionar con el tema de las narraciones que se mueven hacia atrás que discutíamos otro día aquí: Backwards.

En realidad, hay en toda narración una serie de dinámicas superpuestas de movimientos prospectivos y retrospectivos, hacia "adelante" siguiendo la flecha del tiempo, y "hacia atrás", ya sea reelaborando mentalmente o discursivamente lo sucedido (en boca del narrador o de algún personaje) o presentando por primera vez, directamente y sin cambio de nivel narrativo, sino al mismo nivel de lo que se venía contando, una sección previa de la acción que no se nos había dado a conocer. Vamos, lo que podríamos llamar analepsis subjetivas y objetivas, respectivamente. Como ejemplo de analepsis subjetiva (y una de las primeras de la tradición literaria) tenemos el extenso relato de Ulises en la Odisea, cuando se le pide durante un banquete que cuente sus anteriores aventuras. 

En este anuncio no hay ninguna analepsis objetiva, y apenas están indicadas las subjetivas, aunque vamos captando poco a poco los recuerdos de los personajes: más bien, recorriendo hacia atrás un trayecto espacial, y el proceso de desnudarse los personajes, reconstruimos el tiempo que iba unido a ese recorrido espacial. Y es en la mente del receptor implícito en la que se efectúa esa reconstrucción de los acontecimientos pasados, invirtiendo el orden cronológico de las pistas que van surgiendo a lo largo del relato. En las narraciones con misterios ocultos o secretos, siguiendo la pista hacia atrás es como reconstruimos la secuencia (hacia adelante) de lo que sucedió; y muy frecuentemente el proceso de deducción va acompañado de analepsis subjetivas… o puede dejarse toda reconstrucción y representación del pasado a las inferencias del receptor, como en este anuncio.

O sea, que las analepsis, sean subjetivas u objetivas, son sólo una de las maneras en las que el relato puede volver sobre sí mismo y revelar sus orígenes. La reconstrucción que hace el receptor de los procesos y secuencias temporales y causales, mediante indicios, sin distorsión de la línea temporal del relato, es otro tipo de dinámica retrospectiva que se da en las narraciones.

La primera gran analepsis de la literatura occidental, quizá, (y una que tiene consecuencias interesantes para la interpretación y para la representación de la diferencia sexual) tiene lugar en el capítulo 2 del Génesis. Ya se nos ha contado anteriormente, en el capítulo 1, la creación del cielo y la tierra, y las aguas y plantas y animales y el hombre, etc. En esa primera narracion de la creación del hombre, más sumaria, se nos dice que los creó Dios "hombre y mujer".

Ahora llega el séptimo día, y Dios descansa. Pero inmediatamente después se narra el estado informe de la Tierra, pues no había aún lluvias, y la inexistencia de hierba aunque Dios ya la había creado... "una historia confusa", como cantaba Ana Belén. Poca duda queda de que hemos vuelto atrás en el tiempo (analepsis objetiva) cuando se nos vuelve a narrar la creación del hombre con barro; esta vez sólo hombre lo creó. Lo lleva al Paraíso (o sea, que lo crea fuera de él). Y es sólo tras haberle aleccionado sobre el Árbol de la Ciencia cuando se plantea Dios la creación de la mujer (esta vez de modo menos igualitario, con costilla).

Se vuelve atrás, a recontar la creación, como si hubiese que retomar la historia otra vez para explicar ese hecho central de la cultura, la diferencia sexual. Y explicarla por cierto por el procedimiento de la inversión, para asentar la prioridad masculina: en lugar de salir los hombres (y las mujeres) del cuerpo de una mujer, como indica la evidencia, se hace salir a la mujer del cuerpo de un hombre, por obra de un dios varón: y se inaugura así un mito del patriarcado. Es una larga historia la que ha de pasar hasta que los hombres van a comprar igualitariamente al supermercado.

Primera analepsis de Occidente: el capítulo 2 del Génesis. Un libro al que seguimos volviendo (back to the beginning) para ver cada vez cosas nuevas en él.

Hoodwinked by Aristotle




Domingo 18 de noviembre de 2007

Come Together

Venimos juntos ahora de un concierto de Dianne Reeves en la Sala Multiusos. Ha estado fantástica, divertida y lanzada, arriesgando un montón. Con dos guitarristas extraordinarios, Russell Malone y Romero Lubambo, a cual mejor, y que también se han dedicado a hacer lo que buenamente les ha parecido, solos o acompañando. Una voz la de Dianne Reeves que en directo es sonora y densa, intensa, impredecible, y a la que no le hacen justicia en absoluto los discos ni los vídeos que se pueden ver de ella por la red. Ni siquiera este "Come Together" tan bonito, en el que canta junto a otra de mis jazzeras favoritas, Cassandra Wilson:




Te deja pensando que igual no conoces para nada a las llamadas "grandes damas" del jazz, a las que conoces por los discos, claro, y a las que parece dejar tan chiquitas un concierto en directo como el que hemos oído esta noche.

Aullidos le han echado, que los he oído.

Do you Think I'm Sixty




Apto para navidad

Muñeco deberes


Ya se acerca la navidad en nuestra sociedad de consumo, y a Oscar le han dicho que haga un dibujo navideño para deberes. Me parece que con este quería matar dos pájaros de un tiro, a ver si se lo traían: al menos por desear que no quede:

"Muñeco que hace los deberes. ¡Cuenta chistes ¡mola! ¡baila! ¡Dulce Navidad! apto para navidad ¡Increible!"


Este otro muñeco que hace los deberes sí que es increíble... aunque las matemáticas se le dan algo peor. Esas llevaditas...

Ivo: ¿Y te los hace siempre bien?
Oscar: Ivo, es un robot. Le preguntas, ¿dónde vive el okapi? Y te lo dice.
I
vo: ¿Quién es Lokapi?
Oscar: El okapi. Es como un ciervito con patas de cebra, que vive en la selva. Es una pregunta de examen. Y te la dice. Tú te quedas quieto, y él hace los deberes.
Ivo: Te los escribe a velocidad de robot. ¿Oscar, te gustaría poder escribir a velocidad de robot?
Oscar: Lo hace todo él. Se inventa todos los deberes. Y después de contarte los chistes te hace ¡zummmmmm! (rayo en la frente) y te lo olvidas todo. Así te puede volver a contar el chiste otra vez, y te ríes otra vez, no dices "ese ya me lo sé"



Idea súbita


Sábado 17 de noviembre de 2007

Closing time

Nos echan de la Facultad de Derecho a los últimos supervivientes del congreso sobre "Linguistics and Persuasive Communication", el sábado a la hora de comer—sin tener que recurrir a la violencia. Para un sábado había bastante asistencia—quiero decir que había asistencia; el puñado de congresistas que han aguantado bravamente hasta el final, y algunas al menos de las estudiantes que se habían apuntado. Y poquito más; los vips ya habían mayormente desaparecido, y la mayoría de la gente no había aparecido siquiera—ha habido, desde el principio, una notabilísima ausencia de personal del departamento, no digo ya de la sección literaria, que eso se da por supuesto y viceversa, sino de la propia sección de lingüística que supuestamente organiza este congreso. Los asistentes del departamento, al margen de la misma organización... pues igual cuatro o cinco personas por día (en un departamento de unos cien profesores), y aún exagero. Los estudiantes, también, menos una decena de curiosos intelectuales... tenían mejores cosas que hacer, y eso que para la mayoría de ellos será el único congreso (gratis) al que vayan a ir en su vida. Y al menos en teoría, se organizaban estas cosas de cara a ellos. (Y se suspendían las clases de segundo ciclo para facilitar la asistencia).

Vamos, que no está la cosa para tirar cohetes. Este año nos suprimen la carrera de Filología Inglesa, y visto lo visto parece lo más adecuado. A ver si los Estudios Ingleses que al parecer se van a implantar concitan más interés... porque si no esto es de morirse de la depresión. Lo mismo que te traigas a personas de primera categoría mundial, que los ha habido entre los ponentes—y parecería que es una descortesía ignorarlos. Aún hay que contarlo como un éxito relativo al congreso por su dinámica interna y buen ambiente (menos ese caso de tres ponentes desaparecidos...) y por el interés de las cosas que se han oído. Pero hay que decir que no ha sido entusiasta la participación de los profesores de la Universidad de Zaragoza—to say the least. Están demasiado ocupados trabajando como para ir a un congreso de su especialidad que les organizan en su propia casa. Creo que en general mis colegas son demasiado especialistas—y no les interesa mucho la Filología Inglesa, sólo la especialidad de cada uno dentro de ella. 

Por cierto, que una de las ponencias iba sobre comunicación interna unidireccional en las empresas (o universidades) y la importancia de la comunicación bidireccional o multidireccional entre la organización y sus empleados. Expuse el caso de la Universidad de Zaragoza, donde hay un foro para comunicación bidireccional, pero nadie lo utiliza. Respuesta de la ponente: "Pues entonces hay un serio problema"...

XIVSHSZGZ07




Viernes 16 de noviembre de 2007

Últimos cuelgues

Estos son los últimos working papers que he subido al Social Science Research Network, tras su aparición inicial en este blog:

A Blogal Conversation


Benefit of Hindsight: Polibio, Vico, Wilde y el emergentismo crítico


Be Copy Now: Retroalimentación y dialéctica de la vida y el teatro en Shakespeare (Henry V, 3.1)


Netiqueta, Cortesía, Estrategia y Sabiduría

Mientras, sigue el congreso. Y el palique por los pasillos y a la hora del café, sobre todo con Michael Toolan. Como siempre, resulto ser el preguntador más activo de las sesiones (con la posible excepción de Alan Davies).  Hoy una excelente conferencia de Davies sobre el concepto de hablante nativo (desconstruyéndolo, claro, y muy bien por cierto); otra de Carol Weston sobre "Finding Your Voice"—con un encuentro inesperado con Ángel Orensanz que pasaba a saludarla—. También expone Andrea Pérez, una antigua alumna de Beatriz, un comentario de la intertextualidad en "I Have a Dream", y le paso mi traducción alternativa. Por la tarde, otra muy buena conferencia sobre las leyes de regulación de la incitación a la violencia racista, de John Joseph. Y una ponencia de Alon Lischinsky sobre los ejemplos, con unos cuantos como ejemplo. También una ponencia sobre la comunicación institucional mal llevada y sin feedback...  En todas hago mi preguntita, a veces hasta abusando, me imagino.

Y aparte corriendo corriendo a llevar a los niños al cole, y darles de comer, perseguir ponentes... uf.

Por la noche recibimos la visita de Azucena Penas Ibáñez, convertida para la ocasión en alter ego de Beatriz Penas Ibáñez. (Tanto así que le dice el abuelo, creyendo que era su hermana: ¡Huy, pensaba que iba a ser tu hermana!)

Autorrep(ub)licándome



Jueves 15 de noviembre de 2007

Persuasión, proselitismo, escepticismo

Hace unos meses comenté en un post sobre argumentación y voluntad de poder, a cuenta de un artículo de Paranormalidades donde se discutía si existe o no existe el proselitismo escéptico. Hoy respondo allí (y aquí) a quienes negaban que en toda conversación (aunque sea en defensa del escepticismo) intentamos no sólo establecer o consensuar una verdad, sino además ejercer la voluntad de poder, o ganar puntos interaccionales. Para quien esté dispuesto, habría que leer primero el post de Paranormalidades "¿Qué buscan los escépticos?", con al menos los primeros comentarios hasta que la cosa se calienta, y también mi respuesta original en este blog, "Vencer, convencer". Y esta es mi última respuesta en Paranormalidades (no creo que haya muchas más...).

Tarde llego, o tarde vuelvo, a este sitio, para ver que se (me) ha comentado mucho. Alguna puntualización añado, por alusiones, no con idea de tener la última palabra, claro, pues 1) el blog sigue abierto, y 2) viniendo tarde juego con ventaja, y se me descuentan puntos.

Al comentario de Psicopanadero:
- sobre la primera frase, la ética puede ser una de nuestras verdades, claro, pero hay otras, y en ese sentido está "fuera" de lo que consideramos verdad, y la usamos como punto de apoyo para intervenir en una conversación sobre (por ejemplo) paranormalidades, intentando sacar a la gente de sus errores, por ética. (Si entiendo bien a qué se refiere esta frase suya, que confieso tengo mis dudas).
- Sobre "todos aquellos que reducen las discusiones a una lucha de egos están descontentos con el tamaño de su pene"—pues sí, es una teoría a considerar. Pero ¿hay alguien que haga eso aquí? Yo he aclaro que mi comentario se centraba en un aspecto de la cuestión, el de lo que Vd. llama "lucha de egos", y que hay otros que dejo al margen, no por irrelevantes, válgame Dios, sino porque ahora estoy hablando de lo otro (de la "lucha de egos"). Que es más relevante en unos casos, menos en otros, pero es siempre un ingrediente de la discusión. En fin, que espero que no esté Vd. sembrando dudas sobre mi tallaje. Por ser más precisos, le diré que yo tengo otra teoría: que quien introduce el tamaño del pene en una discusión (observe que no he sido yo) suele ser una persona extraordinariamente bien dotada, satírica incluso, visto que no duda en extender el argumento irrefutable por encima de la mesa. Yo admito proporciones más razonables—pero mi drama es otro, como le digo: es no poderle convencer. Cuando Vd. elija plantear otro tipo de argumentos (;)) también podremos cotejarlos. Mientras, me remito como argumento al propio placer que Vd. siente en el combate virtual de una conversación, ya sea usando el argumento penetrante, o la distancia irónica.

Al comentario de Manolo_elmas
Me explica Vd. con tonillo docente que que el escéptico es un espíritu puro intocado por lo que hemos llamado la "lucha de egos", y que sólo obtiene puntos extra sin buscarlos. Y que en cambio los "magufos" no sólo creen en cosas risibles sino que (casualidad) son ególatras en su comportamiento conversacional. Permítame que le diga que esos dos (cuatro) grupos no coinciden, sino que se solapan en una gama de grises. Lástima, ¿no? —que el mundo no sea tan simple.

Al comentario de Asigan
Ya había tenido una respuesta en mi blog (aunque allí firmaba como "anasazi", no sé por qué). Pero reitero:

- Por supuesto que Vd. conoce, y practica, el proselitismo escéptico al que me refiero. Quizá sea laxo el sentido de "proselitismo" (no anda Vd. extendiendo carnets de escéptico, al menos no literalmente), pero es un sentido identificable; como he dicho antes, es un elemento de cualquier argumentación (—la voluntad de poder, o el poder relativo que se gana ganando argumentaciones y convenciendo, sea de dogmas o de antidogmas. Y ojo, que los antidogmas se pueden tratar como dogmas—¿O duda Vd. de que haya personas que debaten sobre escepticismo con actitudes o tonos dogmáticos?).

A su pregunta, pues sí, lo que me lleva a escribir este mensaje es voluntad de poder, aparte de los otros ingredientes más nobles que he mencionado antes (búsqueda de la verdad, de aclarar conceptualmente la situación, de iluminar almas...).

Me parece detectar que usted sugiere que yo creo estar extento de esta dimensión de la lucha de egos, y que mi argumento sería por tanto contradictorio en términos. Si es así, le aclaro que no, que no pretendo excluirme a mí mismo de este razonamiento.

Respecto a la pureza de intenciones de los escépticos le remitiría a lo que le he dicho a Manolo_elmas. Traer a alguien a la comunidad de pensadores críticos también es crear comunidad (en el sentido laxo si Vd. quiere del término) e intentar ganar adeptos para esta comunidad—hacer proselitismo en ese sentido, en el de intentar ganar adeptos o hacer que la gente cambie de opinión. No veo por qué le repugna a Vd. tanto esta noción que yo diría es bastante de sentido común. Por favor, reflexione y cambie Vd. de opinión.

Con respecto a lo del "imperativo ético que dejo aparte" y que Vd. considera el único punto objetivo, repito que lo dejo aparte por centrarme en este aspecto (de la voluntad de poder o lucha de egos), no porque diga que no existe o es irrelevante la ética o la verdad, en absoluto. Mientras que Vd. sí que dice que mi teoría del proselitismo escéptico sí es irrelevante e inexistente. Hombre, me parece que la postura maximalista es la suya, ¿eh?

Ups, perdón, no quería tratarte de usted, ya que hablamos de tú, no era por marcar distancia. Sí puede haber placer en sacar a los demás de la caverna, por supuesto, pero "más allá del principio del placer" está el crédito interaccional que se gana. E insisto que no me excluyo ni de uno ni de otro. ¿"Ese extraño placer tuyo", me dices? ¿Así que no te gusta ganar discusiones, o que tus argumentos se reconozcan, y convenzan a la gente? Por favor… aquí no puedo sino pedir un poquito de autocrítica, autoanálisis y honestidad. Porque ese extraño placer mío, en efecto (y los puntos interaccionales a los que me refiero más allá del placer) no es en efecto una invención o rareza mía, sino una condición de entrada de la interacción comunicativa. En unos casos más, y en otros menos prominente. Y no reduzcamos la cosa a mis defectos psíquicos, pues lo que estoy discutiendo es un aspecto de la comunicación, presente en mí como en otro hijo de vecino. Hasta en ti, Asigan, lo siento. Tu propio fuero interno te dirá que este punto lo he ganado yo—especialmente si sientes que tus argumentos siguen siendo mejores.


Con respecto al último párrafo, admítaseme por favor "energía psíquica" como manera coloquial de referirme a esta adquisición de poder y prosélitos mediante la interacción. Reconozco que el término tiene connotaciones magufas, de ponerse las manos en las sienes, etc., pero es que a veces no resisto la tentación de provocar un poquito. Civilizadamente, aclaro. Con respecto a este párrafo, reitero y reitero que mi argumento no pretende reducir todo proselitismo a voluntad de poder, sólo señalar que es un ingrediente irreducible, que va de oficio en la cuestión de convencer y vencer. Las comunidades creadas por el proselitismo o la argumentación no son supuestas, a pesar de andar sin carnet ni certificado de empadronamiento. Y la voluntad de poder no queda pendiente de justificación. Le remito una vez más a su propia experiencia, y al hecho evidente de que quien ha ganado una discusión no tiene que dedicar más energías a ella, sino que tiene en el convencido un nuevo aliado con quien argumentar contra la posición que acaba de refutarse convincentemente.

Así pues, mi mensaje no es curioso. Es bastante "normalito". Es el suyo el que es curioso, intentando negar la existencia de un elemento de voluntad de poder en la interacción y en la argumentación. Eso será el caso de seres de otra galaxia a los que no podemos ni siquiera imaginar desde aquí.

(Otro comentario de Psicopanadero, que dice que la teoría de Asigan es más completa que la mía):
Así que, volviendo a Psicopanadero… no, la teoría de Asigan es más incompleta, pues simplifica la cuestión eliminando la voluntad de poder en el caso del argumentante escéptico, y la tergiversa haciendo coincidir a los vampiros mentales con los magufos. Es un blanquinegrismo simplista: la creación de un personaje abyecto tanto en sus creencias como en sus maneras, frente a la comunidad de los iluminados por la razón e intocados por la voluntad de poder.

Al comentario de Pereque:
A Pereque le agradezco los puntos que me otorga, y gano más puntos con la aclaración que he hecho antes: lo de los "vampiros psíquicos" es una manera de hablar. Acéptesenos la metáfora, please.

Al comentario de Santosrios:
Anónimo/santosrios también considera mi texto "excelente (al menos hasta 'irónica')". Gracias. No sé qué es lo que le disgusta después. Quizá estos vampiros psíquicos, que tan pocos puntos me aportan… y es que son desagradables, los vampiros psíquicos. (Aclaro, Asigan: me incluyo entre ellos). Muy bien subraya santosrios que quizá les haya echado para atrás, a quienes me critican, el supuesto sentido peyorativo de "proselitismo". Pero yo sólo me refería a "intentar convencer a gente y ganar adeptos para una causa o postura que antes éstos ignoraban o rechazaban". Me parece irrefutable la existencia de proselitismo escéptico en ese sentido—si se niega, pues entonces ya no sé bien de qué estamos hablando, la verdad. En ese sentido utiliza santosrios los términos "pobres ignorantes" y "salvación". Creo que santosrios, aunque se caliente la discusión, sí señala ciertas debilidades del razonamiento de Asigan. Esa es mi distribución de puntos… y no sólo por recíproca alianza, malpensados: sino también por esa búsqueda ética de la verdad y de la coherencia de las cosas, etc., que dejábamos como consideración adicional.

A los últimos comentarios de Asigan:
No necesitas, Asigan, "hacerme ver" que mi propia discusión también es proselitismo. Creía que quedaba claro desde la base misma de mi argumento, pero por si acaso lo he reiterado bien explícitamente. Y eso no me refuta, como pareces sugerir, sino todo lo contrario. Es casi como si digo: "Estoy construyendo una frase". Lo que encuentro más sorprendente es que intentes refutar esa frase autoconstructiva, o autodesconstructiva si se prefiere. O decirme que haces una reducción al absurdo de mi argumento. Observa que a la vez dices que tiene un sentido evidente del cual mi propia discusión no está exenta, y que seguidamente niegas que haya que darme la razón por necesidad. Eso es más absurdo. No sé a qué viene tanta insistencia en negarme mis legítimos puntos.

Más adelante se me atribuye un cierto tono autoritario o incauto, al hablar de " la contundencia con la que el propio JoseAngel sentencia lo que los demás sienten y la seguridad con la que adivina las intenciones de todo el mundo." Pues sí, Asigan, es que con la misma seguridad voy por ahí presponiendo que todo el mundo tiene una columna vertebral, y diciendo que la gente quiere ganar sus argumentaciones, y obtiene crédito por ello. Así de atrevidas son mis presuposiciones.

Y, Asigan, créeme, no pretendo "endosarte" ningún placer. El que obtengas espontáneamente, nada más. De hecho espero, más bien, quitarte el placer de haberme refutado en esta discusión. Te lo cambio por el pequeño placer de adquirir un nuevo conocimiento: que la voluntad de poder está, también, entre los móviles de tu actuación argumentativa, como en los de cualquier hijo de vecino, ni más ni menos. Aunque no prometo no volver, me voy convencido de haber obtenido algún punto. Al menos ante terceros… a los que yo seleccionaré según vea lo que valen sus argumentos, y el crédito que me aporten.

El Tao
Jueves 14 de noviembre de 2007

XIVSHSZGZ07

El Seminario Susanne Hübner: Linguistics and Persuasive Communication se inaugura hoy a las 11 en el Aula Magna de la Facultad de Derecho; por la tarde, a las 4'30 se reanuda. Y dura hasta el sábado.

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Bien, académicamente hablando, todo transcurre en orden y según planificado. Por supuesto, también hay encuentros en los pasillos, cotilleos sustanciosos, intercambios de impresiones sobre la atmósfera del presente, etc.

Pero concretando, y por centrarnos más en el lado campus novel del asunto, aquí hay una anécdota sabrosa, sobre todo para los paladares capaces de apreciarla en su justa medida.

Se homenajeaba en este congreso, aparte de a quien su nombre indica, a la catedrática jubilada de lingüística que fundó este seminario. Se la invitó, a ella y a representantes académicos, a decir unas palabritas en la inauguración del seminario, justo antes de la primera conferencia plenaria. Bien, todo esto sucede con poca representación a decir verdad del profesorado del departamento (que son 100 personas más o menos); los poquísimos que había (con alguna excepción) eran del ala "lingüística" del departamento. El ala "literaria" ha sido siempre un tanto dominante, prepotente y expeditiva en sus maneras, ya antes de jubilarse esta profesora (son los que alardean de tener un "programa de calidad", frente a esos pobres lingüistas, etc.). Así que quizá no sea sorprendente, más bien tristemente esperable, que no haya asistido nadie de esos equipos de investigación de calidad de literatura, ni al pequeño homenaje a su ex-compañera (y profesora de todos) ni a la conferencia plenaria.

Ahora bien, vemos con alivio que sí aparecen, en bloque y masa (suele funcionar así la dinámica de partido) después de la conferencia, a la hora del vino español y al picoteo. Que lo había en abundancia, y además la gente se dedicaba más a hablar que a comer. Pero ahora viene lo bueno.

Conforme se iba vaciando la sesión... adivinen ¿qué hacen desde el ala literaria del departamento? Se hacen con los canapés que han quedado, vaciando bandejas enteras unas en otras, haciendo cucuruchos con ellas para poder con todo, que había bastante, y se lo llevan puesto, cátedra y ayudantías, arramblando con todo y dejando las mesas limpias. Todo esto, ante la mirada atónita de los camareros y el bochorno de los últimos congresistas. ¿Qué se podía pensar?— "será que lo llevan a Secretaría, a hacer partícipes a los administrativos del departamento que no han podido venir"… pero no, qué va. Las bandejas han desaparecido y no sabemos dónde han ido.

Venir, lo que se dice venir, no han venido a la conferencia, no; ni a la apertura-homenaje, mucho menos—pero a dar bocados a los montaditos y el jamón, no cabe duda que han contribuido. Y a barrer las sobras, también.

—¡No! Imposible.

—Como se lo cuento.

—Por favor... ¡pero si eso es como de los Simpson, o de esas series de risa de negros americanos!

—Pues a mí en cambio me parece sintomático, o no sé... simbólico.

A su manera bonito, por lo que tiene de escena ritual, casi arquetípica.

(PS: Me dicen que también se vio a lingüistas coleccionando empanadillas. Dejémoslo pues en dos grupos, pues esto de hacer secciones departamentales siempre es simplificar: los que van a la conferencia y la croqueta, y los que van sólo a la croqueta. Y que cada cual se ubique en la subárea correspondiente).

Vencer, convencer




Martes y trece de noviembre de 2007

Wuthering Heights

Bueno, pues visto que se ha convertido la cosa en tema internacional prioritario, y hasta han sacado un rap cantado por los protagonistas, el rap del "Por qué no te callas", voy a decir lo que opino sobre la temática de Chávez y el Rey y Zapatero. Breve, porque el tema ya cansa más que Chávez. (Ya, ya lo sé... no me lo digáis, que me lo imagino—eso).

Ridículo ver cómo la salida de tono del Rey se celebra como una gran intervención sesuda y oportuna de hombre de Estado sapiente—sobre todo entre las derechas. Puestos a comparar, ha estado mucho más elocuente Chávez en su línea manipuladora-antiespañolista, que nuestro Borbón. Bueno, se podrá decir que el Rey una vez abrió la boca fuera de guión, algo es algo. (Y al parecer tenía el hombre otros motivos de tensión acumulada, por las noticias de hoy). Lo malo es que su intervención no era una orden, sino una pregunta, con lo cual dio pie a que Chávez aún siga respondiendo...

Zapatero, patético en sus intentos de meter baza, a pesar de la ayuda del micrófono—la lección de modos que le intentaba inculcar a Chávez no es que esté mal, pero ni es su papel ni es el lugar de aprender esas cosas Chávez, si no se las enseñaron en la escuela. Para los mal pensados, entre los que me cuento: que Zapatero estaba intentando proteger a Chávez además de moderarlo: también "disintiendo extremadamente" de Chávez se esperará que los demás lo tratemos con respeto, aunque él vaya dando baquetazos y soltando improperios.

"Fasihta" es un término que dice más de la intensidad de la confrontación que de parámetros medibles (y en tanto que insulto está fuera de lugar en una cumbre de éstas). Evidentemente, si a ideología nos atenemos, tan fascista y tan votado por el pueblo es Chávez como Aznar... y hasta creo que un poquito más de las dos cosas Chávez.

Y "golpista"... Chávez era golpista vocacional, pero a él también le prepararon un golpe fallido. ¿Acaso es falso que lo querían derrocar los americanos? ¿No apoyó el golpe el embajador americano? ¿Y no recibió acaso instrucciones el embajador español de apoyarlo?  Este tema no se ha aclarado nunca plenamente, posiblemente porque a alguno se le caería la cara de vergüenza. Moratinos dijo exactamente lo mismo que Chávez, sin improperios, y Zapatero no lo ha cesado. Por tanto hay que pensar que nuestro gobierno opina lo mismo que Chávez: que Aznar dio instrucciones para apoyar a quienes deseaban derrocar a Chávez. Esa es la postura implícita (o explícita, vamos) del gobierno español—que supongo tendrá más información que yo al respecto. Si no, no sé que hace Moratinos todavía de ministro. De la postura del rey sobre ese asunto no sabemos nada, al menos en este blog. Pero a falta de más información, no es descabellado pensar que se le pudo informar de que se iba a apoyar el derrocamiento de Chávez.

O sea, que muy posiblemente no le faltaban razones a Chávez para quejarse. Claro que eso ni estaba en el orden del día, y lo hizo como un patán pelmazo autoritario (cosas que sin duda es). A esas alturas mareantes de la política internacional, y a estas alturas de estos años de distancia, hay que tratar la cosa de otra manera muy distinta. Chávez lo que quería era ganar puntos con su público, y figurar de indien terrible de puertas adentro de su país. O sea, que además de voceras, manipulador. Que lo aguanten en su casa, pues.

Y los demás también deberían haber tratado la situación de manera muy distinta. Porque si en una reunión hay un patán pelmazo autoritario y manipulador, no procede ponerse a discutir con él. Procede dirigirse a quien conduce la reunión, para que ponga orden, o levante la sesión si eso no es posible. Cherchez la femme. Y no proceden ni los sermones de Zapatero ni las salidas de tono del Rey. Las otras salidas, las salidas de la sala—pues sí, si un señor (otro parafascista votado) como Daniel Ortega tiene la cara dura de que le perdonen millones de euros de deuda, y encima se dedica a poner verde a quien se los perdona, pues mejor dejarlo que se escuche él solo, y tomar buena nota. Y si la presidenta no pone orden ni mantiene el turno de palabras, lo mismo. Puerta y hasta la siguiente.

Parece mentira que no tengan más experiencia. Pero claro, siempre hay una primera vez en que se producen salidas de tono inusitadas. "Señor Chávez, no se mee en la mesa. Exponga su punto de vista de modo más aceptable para los demás". ¿Pero para qué se lo vas a decir? Te vas, y punto. Y le dejas que siga haciendo el indio, para luego quejarse de lo mal que tratan a los indios. No a los indios, señor Chávez. A los que hacen el indio, o se hacen el indio, que no es lo mismo.

Y ahora que nos expliquen lo de Aznar de una vez, para centrar la cuestión.

Ejecutando a Saddam



Theorizing Narrativity (Review)

Dear members of the Narrative list:

You may already be acquainted with the series "Narratologia: Contributions to Narrative Theory / Beiträge zur Erzähltheorie" issued by Walter de Gruyter (Berlin and New York) and edited by Fotis Jannidis, John Pier and Wolf Schmid. It started publication in 2003 and has already published a dozen volumes. An immediately forthcoming one is Theorizing Narrativity edited by John Pier and myself, with contributions by the editors, Gerald Prince, Meir Sternberg, Monika Fludernik, Marie-Laure Ryan, Ansgar Nünning and several other theorists (as the title makes clear, the series is theory-focused).

If any member of the list is interested in writing a review, please contact me (garciala@unizar.es) and I will arrange for the publishers to send them a copy. I do need to know the title of the journal to which you would submit the review, and the reviewer's contact information (university, email, or whatever). I suppose if I receive too many requests  I'll have to use a combination of the abject criteria of first come first served, or having done previous work in the area that I happen to know. But I'll be thankful for any review proposals, and I'd be glad to pass up to ten names of prospective reviewers to the publishers (—wishful thanking!)

The well-wishing adventurer in setting forth,

Jose Angel Garcia Landa
Universidad de Zaragoza (Spain)
www.garcialanda.net

Mensaje pasado a la lista Narrative-L; recomiendo que se apunten a ella los interesados en teoría narrativa, ya que aún no existe (aparte de este) el Blog de Narratología:

NARRATIVE-L list - University of Ohio (To subscribe, send your message to: NARRATIVE-L@georgetown.edu - subject, blank; message: subscribe NARRATIVE-L lastname firstname)

Si a alguien que lea este blog le tienta hacer una reseña para alguna revista española de teoría literaria (¿?) pues que me lo diga. Una cosa que no he dicho es que se ahorra una pasta quien vaya a comprar el libro... porque los de esta serie están bien presentados, tapa dura y demás, elaboración cuidadosa, pero cuestan como cien euros la pieza. Y ojo, son para narratólogos de los de hilar fino, libros no aptos para quien quiera empezar a introducirse en la cosa esta de la narratología.

Landa's Original and Promising Thesis


Lunes 12 de noviembre de 2007

Invasión

Remake, se supone, de la Invasión de los Ladrones de Cuerpos (Don Siegel, 1956) basada en la novela de Jack Finney The Body Snatchers, 1955, que se ha reeditado en español convenientemente a rastras de esta película. Es básicamente una regresión a las histerias de la guerra fría, que provocaban en los años cincuenta esas angustias paranoicas de comunistas/marcianos infiltrados entre los americanos de teléfono negro, sombrero y cigarrillo; entes inquietantes que se hacían pasar por gente normal y robaban la mente, o el cuerpo, o las dos cosas. Ahora es la histeria terrorista quizá la que nos hace volver a ese tipo de argumentario. invasion

Los infiltrados de los años 50, zombis sin podre, eran fácilmente identificables por un supuesto je-ne-sais-quoi; en la práctica, por un andar rígido, abducido e hipnotizado, una carencia de sentido del humor y de movimientos de ojos (te miran al centro de la frente), y unas actitudes sonámbulas y coordinadas por las calles. Bien, pues como digo volvemos a lo mismo. Añadiendo, sí, más suspenses de agresión física, acoso sexual y acorralamiento en espacios cerrados, y toques de manías persecutorias y divorcios ("mi marido ya no es mi marido") —todo lo cual contribuye a actualizar el complot y multidimensionalizar la angustia, inyectando una dosis de abyección histerizada. Sobre todo si se añaden desórdenes urbanos por saqueo, y bombas terroristas, y vagas amenazas de epidemias televisadas, vacas locas y comités de expertos gubernamentales secretistas y manipuladores. O accidentes de los transbordadores espaciales, que con eso empieza todo. Lo que se dice un remake, vamos, como si pasas la película por Corporación Dermoestética y le hacen un lifting integral con implantes mentales. Lástima que no hayan cambiado las actitudes de los abducidos, pues hacen un tanto retro.

La Kidman da bien de punto histérica, acosada y divorciada, así que funcionan adecuadamente las escenas de claustrofobia y persecución. El amigo negro se salva, y encima—toma ya—descubre la vacuna para esta gripe espacial que te convertía en zombi descerebrado. Esto de la supervivencia del negro sí que llega como una auténtica sorpresa, en el genocida Hollywood. Vamos, es que el tío ni se contagia del virus. Los zombis, por otra parte, son igual de exterminables que siempre... aunque lástima por ellos, porque luego resulta que con una vacuna se curaban, y se ha cargado la Kidman a un buen número de probos ciudadanos. Pero bueno, eran mayormente exmaridos antipáticos—por ahí empezó el daño. Todos los exmaridos tienen algo de abducidos, ya se sabe. Mucho mejores son sus sustitutos, siempre, como el nuevo ligue de Kidman, que acabará haciendo de nuevo padre para su hijo (al que que ella corre corre intenta salvar de los marcianos). Este nuevo amor de Kidman sólo recibe un tiro en la pierna, cuando empieza a decir eso de "debes unirte a nosotros". Luego pinchazo y como nuevo.

Lo que más inquieta (pandemias y gripes del pollo aparte) es el mensaje que quiere proyectar la película. Comienza con informativos televisivos (muchos hay, imagen dentro de la imagen; ya se sabe que esto intensifica el efecto de realidad). Informativos que van sobre lo que suelen ir los informativos: atentados, bombas en Irak, etc. Los chicos del "ven con nosotros" prometen convertirnos en una raza superior, deshumanizada y sin guerras—"todos seremos uno" dicen, como si estuviesen en la versión de Los Simpson. Un toque fundamentalista-sectario sí que tienen estos ciudadanos, sí: lo curioso es la ambivalencia de toda la situación, no se sabe si los perseguidores son maccarthystas bienpensantes acorralando comunistas y disidentes, o si los vainas son los propios comunistas-terroristas que estan ya por todas partes. (Aquí las vainas por cierto son una especie de moco repugnante que exuda el cuerpo cuando duermes, y caes víctima del control mental alienante—alusión por otra parte a los contagios de sida; también son seropositivos perseguidos, tanto los vainas como los últimos hombres cuerdos).

Pero lo peor no es que se infiltren fundamentalistas o psicópatas en la sociedad americana, o que cualquiera pueda ser un ruso o un terrorista, sino que al final, restablecida la normalidad, se supone que nos tenemos que alegrar de que haya bombazos en Irak: señal de normalidad, de la humana condición de la que no debemos querer salir. Es nuestro ámbito de actuación: los americanos tenemos una parte inherente de mal, pero eso nos hace humanos, menos da una piedra. Así que podemos casi casi emprender la siguiente invasión con la conciencia más tranquila. Ven con nosotros, Irán.


The Invasion. Dir. Oliver Hirschbiegel and James McTeigue. Written by David Kajganich, based on the novel The Body Snatchers by Jack Finney. Cast: Nicole Kidman, Daniel Craig, Jeremy Northam, Jackson Bond; Jeffrey Wright, Veronica Cartwright. Photog. Rainer Klausmann. Ed. Joel Negron and Hans Funck. Music by John Ottman. Prod. des. Jack Fisk. Prod. Joel Silver.  USA: Warner, 2007.

La Guerra de los Mundos




Domingo 11 de noviembre de 2007
elizabeth blanchett

Elizabeth: The Golden Age

Nos fuimos a ver anoche la excelente película de Shekhar Kapur, continuación de su igualmente excelente Elizabeth de 1998 (también conocida como Elizabeth: The Virgin Queen). Esa terminaba con Elizabeth convirtiéndose espectacularmente en un icono viviente, y renunciando a la sexualidad para asumir mejor su papel de emblema político y encarnación de la Nación. En ésta vuelve a flirtear con la humanidad y el amor, en la persona del aventurero/pirata/explorador Walter Raleigh, pero resuelve sus tentaciones (aparte de un único beso en secreto) acostándose con él por persona interpuesta. Lo lleva casi de la mano a seducir a su dama de compañía Bess Throckmorton ("otra Elizabeth", dice él), y tiene un hijo con él usando el cuerpo de su sirvienta. Con ese hijo en brazos, otra escena-emblema de la reina como "Madre de Inglaterra", termina esta película. Quedamos a la espera de la tercera parte, con Essex y Shakespeare, que nos llegará sin duda hacia 2015 si el Tiempo no lo impide.

La película no es amable con los españoles, aquí unos morunos católicos liderados por un Felipe II Ahmadineyad, que han jurado invadir Inglaterra, y convertirla a golpes de cirio mayor, y urden planes para asesinar a la reina. Los actos de piratería de los ingleses se contemplan con mucho mayor desenfado y buen humor—aunque las salas de tortura de Walsingham no tienen nada que envidiar a las de la tan cacareada Inquisición. Si Felipe está constantemente rodeado de imágenes religiosas y prelados, a Elizabeth se le da un aire de modernidad, y se la mantiene lejos de las influencias eclesiásticas, en un gineceo cortesano donde Walsingham es su único contacto con el mundo de la política sucia—ahorrándole detalles. Sólo cuando ha de firmar la ejecución de su prima, la intrigante María Estuardo, que esperaba que Felipe la pusiera en el trono, le tiembla la mano a Elizabeth. Ahora tiene que mojarse, aunque la ejecución le repele. Su autoritarismo la lleva a decir que las leyes no están hechas para los reyes. A eso responde Walsingham, sin llegar a la insolencia de decir que también el Rey debe obedecer a la ley, pero sí recordando que la ley está ahí para proteger al pueblo. Y Elizabeth firma, a pesar de que sus instintos personales le gritan que eso de decapitar reinas es una idea mala-mala. Elizabeth

Retrata la película admirablemente estas maneras de hacer política de la reina, a la manera de gran emblema, mezclando cortesía y razón de Estado, buscando su propia manera irrepetible, y haciéndose a sí misma en ausencia de modelos claros. Su actitud pragmática e instintivamente sabia se expone claramente en una escena inicial, en la que se niega a extender persecuciones masivas contra los católicos, diciendo que no va a juzgar las opiniones de sus súbditos, sino sólo sus acciones. Se enfatiza en exceso la soledad e independencia de la reina, resumiendo y sintetizando en Walsingham sus hombres de Estado de confianza. También se exagera su vena sentimental (pues menuda era...)—pero esto es cine, claro, y además un tipo de cine en el que se busca sintetizar, crear escenas simbólicas antes que recrear literalmente momentos históricos efectivos. Es un equilibrio difícil entre la interpretación y la estereotipación de la historia, y se tiende un tanto a lo último... pero en conjunto lo resuelve la película de un modo admirable en su género. Y entretanto proporciona un espectáculo visual extraordinario, donde destacan los vestidos, peinados y maquillajes de la reina—y la fotografía, espectacular. Y la actuación imponente de Cate Blanchett, que se funde con el rol intepretado, y nos pasea hipnotizados por todas las actitudes del personaje. Desde los peores momentos de la reina, cuando tiraniza los sentimientos del obsesivo círculo que la rodea—y castiga a Raleigh y Bess Throckmorton por hacer lo que ella misma había estimulado (allí no es "una gran dama")—hasta los mejores, como cuando arenga a sus tropas en Tilbury a lo Juana de Arco, preparándolas para combatir la invasión española. O cuando le da una colleja a Walsingham por atreverse a sermonearla en público.

Son excelentes las escenas más diversas, como el patético cortejo del pretendiente alemán, o la batalla contra la Armada Invencible. (Con demasiadas tarzanadas y errolflynadas para el sweet Sir Walter, lástima). Como mensaje "actual", está el asunto de la guerra contra el fundamentalismo, y la manera correcta de tratar a todos esos fundamentalistas islámico-católicos que tenemos en Inglaterra. La postura de Elizabeth es clara: son inocentes de ninguna conspiración, mientras no se demuestre que conspiran. Pero ojo Ahmadineyad... porque la Reina avisa a los de la fatwa chiíta de que quien amenaza con tormentas recoge tempestades—que ella también "puede dar órdenes al viento, y que tiene en sí un huracán atómico que dejará Irán pelado si se atreven a ponerla a prueba". Muchos avisos vamos recibiendo—y también Elizabeth, cómo no, se apunta a invocar el apoyo divino para sus huracanes.

Elizabeth: The Golden Age. Dir. Shekhar Kapur. Written by William Nicholson and Michael Hirst. Cast: Cate Blanchett, Clive Owen, Jordi Mollá, Geoffrey Rush, Samantha Morton,  Abbie Cornish, Adam Godley, Robert Cambrinus, Vidal Sancho, Rhys Ifans, Samantha Morton. Music by Craig Armstrong and A. R. Rahman. Photog. Remi Adefarasin. Ed. Jill Bilcock. Prod. des. Guy Dyas. Art dir. Christian Hubend, Jason Knox-Johnson, Phil Simms, Andy Thomson. Set decor. Richard Roberts. Costume design by Alexandra Byrne. Exec. prod. Liza Chasin, Debra Hayward, Michael Hirst. Assistant prod. Chris Emposimato. Prod. Tim Bevan, Jonathan Cavendish, Eric Fellner. Studio Canal / Working Title, 2007.


300



Sábado 10 de noviembre de 2007

Lions for Lambs

Creo que la traducción de este título debería ser Leones para corderos, no Leones por corderos— En una escena están comparando a los ineptos políticos republicanos y sus estrategias de invasión de Irak of Afganistán con los clasistas e indignos mandos del Ejército Británico en la primera guerra mundial, malgastando las vidas de unos jóvenes muchos más valiosos que ellos (leones, y no borregos). Y de eso va en parte la película: sobre las mal encaminadas estrategias USA en sus invasiones, y el despilfarro de vidas americanas a que eso conduce.

Vidas americanas, digo—porque es una película americana americana, y no me refiero a quién la filmó o quién la pagó. Comienza con un rosario del goteo de víctimas americanas en Irak: muertos iraníes no entran en el planteamiento, ni esos coches bomba diarios en los mercados o academias de policía. Y de ahí pasamos a seguir angustiados el destino de dos soldados americanos en un monte de Afganistán, rodeados de enemigos invisibles, o inhumanos. La aviación va exterminando a esos aliens como moscas, pero siguen llegando. La película tiene un punto ciego en el cerebro a la hora de percibir a las víctimas no americanas (o aliados inmediatos). ¿Alguien ha dicho que esta película es antibélica, o anti-Bush? Yo la veo más bien como una justificación para conciencias Demócratas dispuestas a caer una y otra vez en los mismos errores y dinámicas.

Las muertes de esos dos muchachos, un negro y un chicano, son modélicas, eligen morir de pie y peleando. El director explica su actitud hacia ellos: no aprueba su decisión de ir allí, dice, pero la comprende y la admira. El director es Robert Redford, antiguo profesor de teoría política de los dos soldados. En medio de una exposición en clase, revelan teatralmente su decisión de alistarse. En la práctica, los motivos no son tan loables: antes que un análisis sopesado de la actuación de su país en Oriente, lo que los muchachos buscan es que el Ejército les pague la carrera, y un puesto de trabajo. Esto no queda muy analizado. Esta pareja eran partidarios de la lucha en el frente interior: contra la pobreza, la marginación, la exclusión social, etc., dentro de USA. Pero el camino por alguna razón pasaba por las montañas de Afganistán. Mala decisión, como dice su profesor. Y sin embargo, admirados quedan,  y sube la música gloriosamente mientras los masacran. (A los otros masacrados, patada en el culo y fumigado rápido). También muy americana en su fidelidad a la regla inflexible así formulada por El Desternillador: "En abundancia de buenos / Siempre palmará el moreno"—cosa por otra parte estadísticamente ajustada.

Esta es una de las tres historias simultáneas de la película. Los soldados han sido abandonados por accidente en un monte, en una operación fallida de despliegue militar. Pero el Ejército controla, y los vemos todo el rato en una imagen por satélite, o por avión espía, con sus mandos que procuran rescatarlos, a cualquier precio, por supuesto masacrando a todo afgano que se ponga por en medio a base de potencia de fuego. A esto llevan las cosas: aunque al espíritu de la película o a su espectador implícito, no parece producirle vergüenza ajena el desequilibrio de medios bélicos entre los norteamericanos y esos afganos desharrapados que los tienen en jaque. La posible cualidad "leonina" de esos otros jóvenes equivocados no entra en el cómputo.

Otra historia entrelazada con esta es la del estratega que pretende volver a ganar ahora la guerra de Afganistán, y de paso allanar su camino a la presidencia. Es un senador republicano ("Jasper Irving") interpretado muy adecuadamente por Tom Cruise, con toda la tensión y crueldad y falsedad inherente que puede proyectar el personaje, que no es poca. Esta estrategia puede que fracase. Y sin embargo, Cruisenador expone con pasión y convencimiento la importancia de la Guerra contra el Terror en los términos en que está planteada, y la amenaza del integrismo, y de los talibanes, y de Irán armado nuclearmente.... Se perfila en el horizonte que va a ganar la guerra también a cualquier precio, haciendo lo que sea necesario ("you can quote me there"), entendiendo por ello el uso de armas nucleares cuando llegue el momento para exterminar a las bestias (aunque eso se guarda de decirlo explícitamente). Todo esto lo explica a la periodista Meryl Streep, "Janine Roth", contando con ella para vender la idea al público americano. Ella, la prensa demócrata, se resiste a ser nuevamente manipulada como hizo con la invasión de Irak, cuando la histeria de las torres gemelas... le horroriza la idea de la guerra nuclear. Y sin embargo, presionada por su jefe, acabará escribiendo la historia. Que de todos modos se pierde entre la telebasura. La historia seguirá su curso mientras los americanos ven los programas del corazón en la tele.

La tercera historia simultaneada ese mismo día ya la he mencionado: es la de Robert Redford como profesor de ciencia política ("Stephen Malley"), tratando los problemas de responsabilidad social, motivación y sentido de la vida con un estudiante brillante al que ve a punto de hundirse en el escepticismo y la molicie comodona. Le recuerda a sus compañeros de clase (esta historia, como la central que es estructuralmente hablando, es la única que soporta flashbacks), y le anima no a alistarse precisamente, sino a seguir "la batalla interior" por la justicia social. Pero el muchacho al parecer, rico y con el futuro asegurado, prefiere la vida fácil. Como tantos americanos de su generación, ha decidido que el mundo no tiene remedio y que más vale dejar hacer a los políticos y maleantes, y disfrutar la propia vida. Sin embargo, queda el final abierto: el muchacho se ha quedado pensando tras la conversación con el profesor: puede optar por un notable sin dar pique, y aceptar su bajeza moral, o trabajar en un proyecto y jugársela. Final abierto, pero no seamos optimistas.
Bomba
La película va de decisiones graves por tomar, de la responsabilidad moral de tomarlas como algo que nos define como personas. Está bien planteada en ese sentido, aunque resultan un tanto confusas las decisiones tomadas en todos los casos. La más errónea, la que llevará al ataque nuclear contra Irán, es la más convincentemente argumentada por el falso Tom Cruise. Visto lo mucho que hay en juego si se demuestra que los USA no pueden poner orden en el mundo. Frente a esa determinación (sobre todo por llegar a la Casa Blanca) las demás decisiones—la de la periodista, si colaborar o no, la de los pobres parias, alistándose— parecen confusas o torpes.  Los gestos y las acciones efectivas (con la sonrisa Cruise, con la cámara Redford) contradicen el discurso teórico pronunciado. Se acaban por tomar decisiones por compromiso, o presas todavía en parte de la manipulación que se denuncia. Es la posición de la periodista en esta película, y es la posición de la película misma. Y así (the best lack all conviction, while the worst are full of passionate intensity) la dinámica de la guerra "contra el" Terror seguirá su curso. Para dejarte pensando, y temblando por los iraníes que pillen por enmedio.

Lions for Lambs. Dir. Robert Redford. Written by Matthew Michael Carnahan. Cast: Robert Redford, Meryl Streep, Tom Cruise, Michael Peña, Andrew Garfield, Peter Berg, Kevin Dunnn, Derek Luke. Music by Mark Isham. Cinematography by Philippe Rousselot, Ed. Joe Hutshing. Prod. des. Jan Roelfs. Art dir. Françis Audouy. Assoc. Prod. Bill Holderman, Daniel Lupi. Exec. prod. Tom Cruise. Prod. Matthew Michael Carnahan, Tracy Falco, Andrew Hauptman, Robert Redford. USA: Andell Entertainment / Brat Na Pont / Cruise/Wagner, United Artists, Wildwood Enterprises, 2007.

No descartamos ninguna medida






Viernes 9 de noviembre de 2007

Amigos para siempre

Bueno, es lo que espera uno, ¿no? Hace quince años de esta canción, y también hace quince años que Beatriz se trasladó a vivir a Zaragoza, con las consecuencias fatídicas que todos conocemos. Ya por entonces parecía que queríamos ser amigos para siempre.

El nueve de noviembre es / nuestro aniversario.







A lo lejos alguien canta


El acoso laboral en la Universidad

Nos comunican esto las listas sindicales de la Universidad:

La Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas (AMIT) en Aragón y la Asociación de Mujeres Científicas y Técnicas (MUCIT) con objetivo de debatir sobre la problemática que puede surgir en la Universidad en casos de acoso laboral, que constituye un fenómeno social preocupante por su extensión en los centros de trabajo, organiza la Mesa Redonda "Acoso Laboral en la Universidad" que se celebrará el próximo jueves 8 de noviembre a las 18 horas en el salón de Actos del Edificio de Matemáticas de la Universidad de Zaragoza.
Sala de fumadores

En esta mesa participarán:
- Fidel Cadena Serrano, Fiscal del Tribunal Supremo.
- Teresa Conde-Pumpido Tourón, Magistrada de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Galicia
- Santiago Gascón Santos, Psicólogo y Profesor ayudante en la cátedra de Medicina Legal de la Universidad de Zaragoza
- Emilia Moruno García, Secretaria de Salud Laboral de la Federación Estatal de Enseñanza de Comisiones Obreras
Moderadora:
- Mª Ángeles Rueda Martín, Profesora Titular de Derecho Penal en la Universidad de Zaragoza y miembro del Grupo de investigación de Estudios Penales.

Para favorecer la conciliación de vida profesional y familiar se ofrecerá servicio de guardería en un centro de tiempo libre próximo.

http://www.unizar.es/mutem

Pues allí asistimos, con una veintena de personas, parte de ellas de representación institucional de sindicatos, organizadores, vicerrectorado, defensor universitario y asesor... vamos, que igual eran cinco o seis los "espontáneos" interesados en el tema. Curioso, cuando se dan cifras y porcentajes según los cuales debería haber varios centenares de acosados en esta universidad–sin contar con la posible asistencia de los acosadores, que si hablamos de mobbing deberían ser también millares los implicados y posibles interesados en conocer más estas prácticas en las que se involucran.

Se queja la representante sindical de CCOO que no habían aceptado pasar el anuncio de este acto por las listas de correo de personal docente e investigador. Eso a pesar de la "sensibilidad y atenta disposición del Rectorado" ante estos temas. Vamos, que seis y el de la pandereta. No es tema que preocupe a las masas, si a las pruebas me remito. Yo sí asistí, a título de directamente afectado por la cuestión, y estas son las notas que extraje de la reunión. Cum commento en cursiva, cuando proceda.

Ya oigo a algunos decir... no estará usted tan acosado, ¿no? Pues no, en efecto. No tanto. Sólo un poquito. Lo justo para haber enviado decenas de escritos de protesta al Rectorado, la mayoría de los cuales han quedado sin respuesta.

Claro que el segundo paso es admitir que hay altos porcentajes de acosados, en algún sitio de las estadísticas, pero que el que protesta efectivamente (aunque sólo proteste el cero coma uno por ciento) es un quejica o un manipulador o se inventa las cosas. Ese caso no cuenta, y se le ponen todo tipo de trabas—las autoridades prefieren suspirar por los anónimos porcentajes que guardan silencio.


Contenido de la exposición (en paréntesis y cursiva, mis comentarios).

Tras agradecimientos y presentaciones, la moderadora introduce el debate asociando la fenomenología del acoso laboral a otros tipos de acoso que a veces se solapan con él, como son el acoso sexual, el psicológico y el moral. Recuerda que en la recientemente propuesta reforma del código penal se proponía tipificar el acoso laboral como delito, con pena de prisión de seis meses a dos años los casos graves de acosos repetidos con actos humillantes para el acosado. (Al parecer esta reforma era un proyecto del anterior ministro de Justicia que ha sido aparcado por el actual, y no es previsible que salga adelante). Tal como está el tema ahora jurídicamente, tiene una definición imprecisa, y se da siempre la dificultad de aportar las pruebas que permitan la valoración, llegado el caso a los tribunales. Por otra parte, según un estudio de la Universidad de Granada de 2003, hay muchas estrategias de acoso, que además se van diversificando con la inventiva y sutileza de los acosadores. Las formas más frecuentes de acoso son:

- Ocultar información (en más del 50% de los casos).  (En un ambiente tan secretista como la Universidad feudal, esto va a darse de modo sistemático. Pues abundamos en planes secretos, estrategias e intrigas que pocas veces aparecen en las memorias departamentales ni en el blog del personal. El problema tal como lo veo es determinar a partir de qué momento la ocultación de información, que siempre la habrá, deviene acoso).

-
Infravalorar el trabajo del acosado (también en cerca de la mitad de los casos estudiados), o su esfuerzo. (Como cuando a mí me llaman "vago" a gritos en una reunión, pongamos—y luego los asistentes niegan que se haya dicho tal cosa).

-
Retirar responsabilidades y tareas a los acosados. (Me pregunto si contará el no incluirte en la lista de doctores capacitados para dirigir tesis doctorales, o el sacar una norma según la cual no eres "asignable" para dar clases en segundo ciclo. No me lo invento, no).

- O lo contrario, sobrecargarles de trabajo (esto en menos casos, el 32%).

En la intervención de Fidel Cadena se contempla el acoso laboral desde el punto de vista del Derecho Penal. Que es por supuesto el último nivel en el que se ha de tratar la cuestión, pues antes corresponde actuar al Derecho Laboral, o al Administrativo. Sólo en las formas más intensas de ataque procede la intervención del Derecho Penal. Tal como está la cosa, sin caracterización específica en el Código Penal, la definición de acoso laboral es imprecisa jurídicamente en Derecho. No viene propiamente cubierto por las prohibiciones de discriminación establecidas en el Art. 4.2 del Estatuto de los Trabajadores—pues las causas objetivadas de discriminación por raza, sexo, etc. allí detalladas no incluyen la discriminación por envidia. Tampoco con la protección del derecho a la intimidad queda bien caracterizada la cuestión desde el punto de vista jurídico. Cadena (como los demás ponentes) recurre a los estudios de Marie-France Hirigoyen y otros sobre la cuestión, para determinar la tipología de estas actuaciones de acoso y ver su posible caracterización jurídica. Se dan en el acoso moral un hostigamiento psicológico y un trato degradante sistemáticos; si esto sucede en un entorno laboral, hablamos de acoso laboral; se crea un entorno de trabajo hostil. Los penalistas disienten sobre la manera de enfocar su tratamiento. Unos alegan que no procede la caracterización específica como delito, sino que basta con detallar las actuaciones punibles concretas que se den: calumnias, lesiones, robo, etc. según los casos. Pero lo característico del mobbing es precisamente su carácter sistemático y la actuación leve en muchos frentes. ¿Puede caracterizarse como un ataque contra los derechos de los trabajadores, artículos 311, 316? Realmente no lo cubren, no son suficientemente específicos: son artículos que hablan de seguridad en el trabajo, de abusos posibilitados por el estado de necesidad del trabajador, etc. No han fructificado en nuestro Derecho las regulaciones especificas alentadas por las Cartas europeas sobre la cuestión. Otro artículo: 173.1, referido a tratos degradantes que menoscaban gravemente la integridad moral, cosificando al trabajador, en un marco laboral. Este es demasiado exigente para la caracterización de las actuaciones que normalmente constituyen el mobbing. La reforma propuesta en el Código Penal (y que no saldrá adelante) no requería tal nivel grave de menoscabo, sino que prestaba más atención a la humillación continuada. Otras figuras delictivas a las que se iba a extender la caracterización de acoso era al acoso en un marco ya no laboral sino contractual (por ejemplo el block-busting, acoso inmobiliario).

     Desde el punto de vista del Derecho Procesal, con la reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal están más protegidos los derechos de las víctimas: derecho de personación inmediata, con derecho a recibir comunicación del juicio y derecho de personarse en el proceso, aunque ya haya intervenido el ministerio fiscal, para aducir nuevas pruebas. O la posibilidad de aportar testigos protegidos anónimos para la otra parte. Esta es una cuestión aquí muy necesaria, pues en un ambiente laboral los compañeros de trabajo siempre temen hablar a favor del acosado. En efecto, con frecuencia saben que si toman partido se convertirán también en víctimas de acoso, y esto produce conspiraciones de silencio en torno al caso de acoso. Señala Cadena que con mucha frecuencia el ac
osador es un psicópata, con un perfil de carácter que le lleva a desentenderse de los sentimientos ajenos, y esto es percibido por los demás empleados, que temen sufrir acoso ellos mismos si hablan.

      Otro beneficio de la ley reformada es la ayuda de abogado si la persona acosada carece de recursos. Una cuestión relevante es la de la presunción de inocencia. La Sala 2ª del Tribunal Supremo entiende que basta el testimonio de la víctima para entender que los hechos son ciertos. El Tribunal Supremo da unas pautas intepretativas a tener en cuenta para valorar los casos:

- Ausencia de incredibilidad subjetiva (por ejemplo que no puedan presumirse motivos de rencor personal o enemistad previa en quien hace la denuncia).

- Verosimilitud objetiva, si se aportan datos periféricos que ratifiquen la denuncia por acoso (por ejemplo anteriores denuncias policiales o judiciales, bajas médicas, etc.).

- Persistencia en la incriminación (se refiere a la consistencia intrínseca de la acusación).

Reconoce el Tribunal Supremo la importancia de la actuación del primer tribunal que vea el caso efectivamente: la presencia, los gestos y actitudes, la impresión causada ante el juez y el testimonio directo son cruciales y no pueden ser sustituidos por otra interpretación judicial que no los tenga en cuenta. También es importante la declaración de personal especializado en estas cuestiones, responsables sindicales, etc. Es importante subrayar que no se puede justificar la propia mediocridad alegando que se es víctima de acoso. El perfil psicológico del presunto acosador y la presunta víctima ha de ser valorado por un forense. Entretanto se llega a una resolución, los jueces pueden dictar medidas cautelares, como prohibir la comunicación entre las partes, o en casos extremos impedir que el presunto acosador acuda al lugar del trabajo. Legalmente, la empresa es responsable civil subsidiaria, en tanto que garante de las condiciones de trabajo.


Teresa Conde-Pumpido comienza distinguiendo varios tipos de acoso: el acoso discriminatorio (por razones de prejuicios sexistas, racistas, homófobos, etc.) está basado en estereotipos y prejuicios y tiene más entidad penal legalmente establecida que el acoso moral individualizado o mobbing. El acoso sexual también tiene sus propias características y tipología.

     El valorar las cuestiones de intencionalidad es difícil; el acosador no va a reconocer que tiene esas intenciones, y en el caso de personalidades psicopáticas esta intención ni siquiera es transparente para ellos mismos. Lo esencial en todo caso no son las intenciones de los comportamientos sino las consecuencias que tienen.
     Podemos hablar de mobbing horizontal, entre compañeros de trabajo situados al mismo nivel, o vertical, entre jefes y subordinados. Puede darse mobbing ascendente, en el que los empleados acosan al jefe (típicamente a un jefe nuevo), pero el más frecuente es el mobbing descendente, en el que es el jefe quien acosa a algún empleado con la connivencia o silencio de los demás, que temen por sus puestos. Se dan casos de hostigamiento grave o de escenas puntuales de humillación espectacular, pero lo más típico es la "gota china": pequeños actos casi imperceptibles de hostigamiento, como negar el saludo, hacer el vacío, hacer correr rumores, alguna escena de gritos, etc.

(En estas cosas, como en tantas otras relacionadas con el mobbing, nuestro departamento de Filología Inglesa y Alemana es, como se suele decir, "de libro." Puede seguirse por ejemplo aquí la saga de la implantación y apropiación de los nuevos postgrados por parte de los grupos de in(ve)stigación. Es un caso sólo, pues muchos otros podrían contarse, pero en este caso la documentación es pública y deja huella administrativa clara).


   
Continúa Teresa Conde-Pumpido observando la dificultad de obtener pruebas y testimonios. Mucho antes de llegar a cuestiones judiciales, los testigos en el trabajo (testigos/colaboracionistas a veces) suelen no percibir el acoso de la manera en que lo percibe el acosado. Es el síndrome del "mujer, tampoco es para tanto". A veces, ni la propia víctima identifica su propio caso como un fenómeno de acoso laboral, sino que se siente irritada o que alguien la enfada continuamente, y a la vez piensa que "tampoco es para tanto". Se piensa a veces que esto sucede con personas hipocondríacas, maniáticas o hipersensibles, y cierto es que todas las personas personas reaccionan de modo diferente ante la misma situación—pero en el caso del acoso es frecuente el desmoronamiento de personas que antes no tenían problemas psicológicos, o que tenían un carácter fuerte y estable.

   
En Derecho Laboral, una cierta protección legal contra el acoso laboral puede basarse en el artículo 4.2 del Estatuto de los Trabajadores, en cuanto que es un derecho básico de los trabajadores el ser tratados con dignidad y el trabajar en condiciones aceptables. En cualquier tipo de acoso laboral se dan conductas ofensivas, o discriminatorias, intimidatorias, humillantes, etc. que vienen reconocidas como tales por la normativa comunitaria. El derecho laboral resguarda el derecho del trabajador al honor, a la propia imagen... lo cual es una manera de tipificar estos actos penalmente (Art. 10). La vía que debe seguirse para la defensa contra el acoso es la de tutela de los derechos fundamentales (el proceso es más rápido, y hay mejores medidas cautelares).

    La empresa está obligada a proteger al trabajador contra el acoso (Arts. 14, 15, 16 de protección de riesgos laborales). Las bajas sufridas como consecuencia del acoso son contingencias profesionales. En el caso del acoso sexual hay una prevención obligada. Las empresas son responsables de los casos de acoso por omisión,  por no sancionar a los acosadores.

(En tal caso, si el "patrono" es quien debe determinar si ha habido o no acoso.... mejor determinar que no lo ha habido, y así ni sanción ni responsabilidad, mientras no se diga lo contrario. Según veo).

   
Por la vía del Derecho Administrativo, es difícil encontrar una manera de tratar el acoso laboral. Se especifican en la legislación las faltas de respeto, pero todo está insuficientemente tipificado. Por otra parte, es difícil acudir a los responsables de poner fin al acoso, por ejemplo a los directores de departamento en la Universidad, porque muchas veces son ellos los primeros cómplices de los acosadores. Es importante en cualquier caso la atención de la Administración al asunto, abriendo expedientes de investigación o sancionadores.

(Abriéndolos... y cerrándolos sin medidas, como sucedió en mi caso. Bueno, a mí de hecho, tras la oposición a cátedras manipulada, y las denuncias que presenté, me abrió el Rector un expediente informativo a mí, al denunciante—por cubrir el expediente, y también para intimidarme y procurar que retirase las denuncias... Lo mismo le sucedió a otra persona asistente a esta jornada, según comentó en la sesión de preguntas. Manda huevos, como se decía por entonces).

Si se desea combatir el acoso laboral, la Administración debe actuar con diligencia, con confidencialidad, e investigar efectivamente. En cualquier caso, se incurre en responsabilidad por deficiente funcionamiento de la Administración.


(Pero vaya usted a materializar esta responsabilidad. Esto es como cuando el presidente Zapatero se hace personalmente responsable de las torpezas de sus ministros—y qué elegante queda. El resultado: nadie es cesado, nadie dimite, y todo lo absorbe como un colchón, sin inmutarse, el intocable vértice de la Administración).


Santiago Gascón trata, desde el punto de vista psicológico, las consecuencias para la víctima de acoso laboral. La finalidad perseguida por los acosadores es obligarle a abandonar el puesto de trabajo. Eso se intenta lograr con acciones de hostigamiento intencionado, leve pero continuado, aunque pueda haber casos con agresiones contundentes pero infrecuentes. Lo característico es ir minando la moral de la víctima día a día. Médicamente no tiene sentido hablar de "síndrome de mobbing", pero estos hechos sí tienen consecuencias negativas para la salud—lesiones, de hecho.

    Con frecuencia las personas se cuestionan la existencia o realidad de estos casos, y es frecuente quitarles importancia atribuyéndolos a problemas de hipersensibilidad de la víctima, o a una percepción incorrecta o equivocada de la situación—cuando no al falso mobbing, fenómeno que por supuesto también existe, la acusación de mobbing fingido por motivos de venganza personal, resentimiento.... (o por motivos de mobbing, pues hasta ahí llega la sutileza).

   
No se trata de fenómenos que se puedan separar con un si/no, blanco/negro: existe un continuo que va desde el falso mobbing pasando por problemas de percepción o enfrentamientos enquistados hasta lo que propiamente llamamos mobbing, o acoso laboral más propiamente dicho, cuando se actúa de manera deliberada contra una víctima por motivos inadmisibles.

(Observo que en la discusión se habla a veces de personalidades patológicas y psicóticas, de "el acosador" como una persona con un perfil agresivo determinado, y otras veces de acoso en grupo—mobbing propiamente dicho—siendo que es difícil imaginar que se junte una vez tras otra un grupo de personas con un cuadro psíquico semejante. Cada caso de hostigamiento es diferente, claro. Pero creo que es especialmente "de libro" aunque aquí no se discute este asunto, el caso de una organización, llámese la Universidad o la empresa, que por su estructura jerárquica o grupal se preste a la manipulación por parte de personas con un perfil psicótico/autoritario—o que se preste a que personas con este perfil lleguen a ocupar puestos de poder. En realidad es inevitable suponer que los puestos de poder, y el poder por el poder mismo, en cualquier caso, atraerán a personas que gustan de ejercerlo y de manipular a los demás. Y la manipulación caprichosa, el ejercicio de torcer las voluntades, es el más refinado de los placeres del poder arbitrario. Especialmente contra las personas que pueden criticar la actuación del manipulador, o hacer peligrar su puesto—pero en cualquier caso es un placer cambiar el ritmo de la batuta y observar que todos lo siguen en perfecta sintonía. Una estructura autoritaria o feudal se presta a utilizar así peones contra una víctima, peones que en cierto modo son acosadores (the mob) pero que en realidad no actúan por motivaciones ni planes propios. Y que, en todo caso prefieren estar del lado del acosador, o con la mayoría, creyéndose neutros, antes que ser acosados y marcados por tomar postura contra el acosador o contra el grupo. Es decir, el perfil psicótico/autoritario/manipulador es muy individualizado, pero fácilmente se convierte en una acción de grupo por la propia dinámica de los grupos y por la acción del liderazgo y del seguidismo).


     Cita Gascón cifras muy variables sobre la incidencia del acoso laboral. A la pregunta de si han padecido acoso laboral en los últimos 12 meses, obsérvense estas variaciones en los porcentajes por países:

Finlandia, 17% - Holanda, 12 % - España, 4% - Italia, 2 %. La media de la Unión Europea es de 9 %.

Esto no quiere decir que se acose más en Finlandia que en España. Más bien es señal de una mayor sensibilización social hacia el problema, y la existencia de legislación más específica y de una conciencia más aguda de esta cuestión y de la posibilidad de probar su existencia en un caso concreto. Con la mayor conciencia, también se van identificando nuevas conductas de hostigamiento antes no percibidas como tales: críticas sistemáticas a la vida privada del sujeto en cuestión, imposiciones que limitan su capacidad de expresión...

 (… bueno bueno, aquí tengo que recordar los distintos criterios seguidos en nuestros Consejos de Departamento, de manera espontánea y no regulada, cuando es un catedrático quien toma la palabra, interrumpiendo a los demás o extendiéndose a su gusto, y cuando es otro profesor quien lo hace. Los distintos directores, uno tras otra, actúan aquí como un solo hombre para limitar la expresión a quienes argumentan contra los catedráticos, y para dar campo libre a éstos en el uso de la palabra. Pero esto, claro, no es acoso a nadie en concreto, sino un favoritismo abyecto que se concede de entrada al cuerpo de "entes superiores" —superiores en sueldo, que no en formación académica ni en atribuciones docentes o investigadoras según la ley. Esto sigue sucediendo a pesar de reiteradas protestas por parte de este sujeto que escribe y otras personas).
 
   
Otras maniobras de acoso: se puede buscar interferir con la vida privada de la víctima, desacreditarlo ante su familia, favorecer las profecías autocumplidas sobre su fracaso o su búsqueda de problemas—cuando se busca provocar su protesta, o se busca su fracaso encomendándole tareas difíciles o confusas, en las que sea imposible acertar, o se le crea inseguridad con amenazas o actitudes hostiles. Se extienden calumnias, rumores, se sugiere que el acosado padece de trastornos mentales.
   
(De nuevo todo esto lo hemos oído una vez tras otra cuando alguien ha criticado actuaciones de los líderes feudales. "Está mal de la cabeza", o "está transtornado", o "debería ver a un psiquiatra, a mí me da mucha pena".

    Observemos que se plantea aquí el problema de una
battle for sanity: se acosa a alguien diciendo que se ha trastornado o que tiene desequilibrios mentales, o un carácter destructivo, etc.— pero la propia caracterización de estos fenómenos por los especialistas sugiere la presencia de rasgos psicopáticos de comportamiento en muchos líderes acosadores. Por lo tanto... quien más convence a un tercero es quien se lleva el gato al agua. Y ya se sabe quién convence más en un ambiente laboral: en la empresa, es el jefe quien ha acertado con el diagnóstico mental; en la Administración, si hay grupos contra uno, se decide la cosa por votos, cautivos o espontáneos).

     
En cualquier caso, dice Gascón, es un error echarse atrás ante el 
acoso (actitud frecuente sin embargo). Un acosador puede acostumbrarse, e insistir si no se le paran los pies—una vez ha probado sangre, vuelve una y otra vez. A veces es eficaz la resistencia. Si la víctima se retrae, el acosador con frecuencia se ensaña; en otras situaciones, si no va gran cosa en el acoso, puede buscar otra víctima. Con frecuencia, además de autoritarios e intrigantes, los acosadores son mediocres, cobardes e inseguros, son envidiosos y con frecuencia carrieristas (el típico "trepa"). De este modo, es frecuente que se ensañen con personas que despiertan su envidia y que según ellos perciben hacen peligrar su carrera. Es frecuente que las víctimas sean gente brillante, generosa, independiente, y además modesta (vamos, mi perfil psicológico, clavao)—muchas veces el motivo del acoso en este tipo de casos es que han salido en defensa de otro a quien veían acosado injustamente. En realidad, no se puede establecer un perfil psicológico único, pues cualquier persona, fuerte o débil, competente o incompetente, puede convertirse en víctima de acoso en una situación dada. (La envidia es libre...).  

    Por otra parte, también hay situaciones, o tipos de relación laboral, que se prestan más a que se den en ellas las situaciones de acoso, o a que se den con éxito:

- Jerarquías excesivas, y confusas. En la Universidad: superiores e inferiores de muy distintos géneros: directores, decanos, catedráticos, doctores, PDIs, PAS, Rectores, sexeniados y no sexeniados, etc. Unos criterios interfieren a veces con otros (—y a río revuelto, ganancia de pescadores. Especialmente en nuestra actual situación de reorganización masiva y apocalíptica de las enseñanzas, procedimientos, criterios, planes de estudio...).

- Tipos de tareas y responsabilidades mal definidas. (Un ejemplo: en nuestro departamento, y en otros, se oye a veces, literalmente, la frase: "A ver si os enteráis de quién es el catedrático aquí"—cuando según la ley un catedrático tiene la misma capacidad docente o investigadora que un profesor titular. ¿Qué querrá decir esa frase, si no es una invocación de oscuros derechos y normas no escritas?).

- Mala distribución de la información.
(Si se oculta información, si circula por grupos, etc.). (Así, es impensable la existencia de un blog departamental, o un blog de centro—y mira que es fácil crear uno. Hay interés activo en controlar y limitar la información y el uso de la palabra—¡a los propios funcionarios públicos de la institución! Lo mismo se echa de ver con el uso de la censura en las listas de distribución por correo electrónico, o en el Rincón de Opinión de la Universidad).

- (Y el síndrome del capataz:). Con frecuencia, el acosador es la persona que consigue que todos los demás trabajen de la manera que desea la empresa. O es quien más clientes consigue para la empresa. Es frecuente, por tanto, que los superiores no vean ninguna ventaja en sancionarle, y toleren (o alienten tácitamente) el acoso, prefiriendo en última instancia pactar con el agredido si llega el caso, antes que actuar contra el acosador.

(A mí como que me suena todo esto, punto por punto).

Los daños o lesiones físicos o psíquicos que pueden producirse como resultado del acoso laboral son:

Estrés. Es en principio una respuesta adaptativa, subida defensiva de adrenalina, que prepara al organismo para la huída o el combate. Pero el estrés continuado en una situación que no conduce ni a la huida ni al combate desgasta al final el organismo. Produce alteraciones inmunológicas—la "bajada de defensas": y siguen

los daños físicos propiamente dichos: se pillan gripes con facilidad, o se recae en enfermedades a las que el sujeto tenga tendencia: trastornos digestivos, úlceras, cefaleas...

Patologías psíquicas: Ansiedad, depresión, trastornos adaptativos. Y hasta TEP: trastorno del estrés posttraumático, aun en casos en que sea un trauma a cámara lenta: terrores, miedos injustificados y ataques de pánico, trastornos resultantes de estrés prolongado como rememoraciones involuntarias de escenas obsesivas, ensueños o sueños repetitivos, interferencias en las asociaciones de ideas, alteraciones de la memoria, temores de acercarse al puesto de trabajo y alteraciones psicosomáticas, nudos en el estómago, enfermedades súbitas justo a la hora de reincorporarse al puesto de trabajo, hipersensibilización, alteraciones del sueño, apatía, pérdida de la capacidad de concentración, disminución del deseo sexual, irritabilidad generalizada que causa problemas familiares, peligro de caída en conductas adictivas, alcoholismo, drogas, etc. etc. etc.  Cáncer...

Aislamiento psicológico. Sentimientos de desesperanza, de encontrarse en una situación sin salida, de falta de futuro... Todos estos problemas se agudizan cuando la víctima está aislada, o llega a estar aislada como consecuencia del acoso; son los casos de aislamiento serio los que derivan en las alteraciones más graves, conduciendo a veces al suicidio.
La gravedad y sintomatología de las lesiones sufridas depende de múltiples factores, como la duración e intensidad del acoso, o del apoyo percibido por parte de colegas, familia, amigos.

(Inciso necesario. Muchos de estos daños psicosomáticos se dan en varias personas de nuestro departamento, desde hace tiempo. Pero diciendo esto un servidor no desea en absoluto "hacerse la víctima", actitud que le desagrada especialmente. Más me desagrada que haya víctimas que efectivamente sufran estos males como consecuencia de un acoso laboral, claro. A lo que voy es que no sólo no tengo la menor intención de suicidar a nadie, ni sufro alteraciones dignas de mención, sino que creo que estas situaciones de cuadros ansiolíticos y depresivos surgen espontáneamente en todas las organizaciones como causa de enfrentamientos y tensiones, sin necesidad de que se den acosos organizados. Surgen menos, claro, si no hay acoso. Y en cuanto a los acosos organizados: los que más me preocupan en mis actuales batallitas administrativas no son los difíciles de probar, o subjetivos, o patológicos, etc., sino precisamente los administrativos: las vulneraciones abiertas, descaradas, organizadas, y toleradas por la autoridad, de la normativa administrativa. Esas son las que a mí me preocupan en este momento, pues si no se pueden acotar ni esas, malamente se puede pensar en intervenir sobre cosas más difíciles de demostrar. Aunque comprendo que a otros más dados que yo a las úlceras, gripes, depresiones y taquicardias les puedan parecer prioritarias esas otras cuestiones más imponderables).

 Las consecuencias laborales del acoso son la creación de un pésimo clima de trabajo, el descenso de la calidad del trabajo producido, menor eficiencia laboral, con absentismo frecuente, bajas, y mayor inseguridad, con riesgo de accidentes laborales. A la larga, las personalidades acosadoras, aunque puedan ejercer de controladores activos y capataces vocacionales, no son rentables para la empresa. Para consultas y asesoría, deja Gascón su e-mail: sgascon@unizar.es


Emilia Moruno habla desde el punto de vista sindical, sobre las medidas preventivas que pueden tomarse contra el acoso laboral. Cita el concepto de salud de la OMS, entendido no sólo como falta de enfermedad sino como estado de bienestar—es lo que pretendía promover la directiva de la Comisión Europea en 2002, al hablar de promover el bienestar en el trabajo en medio de las transformaciones que actualmente están sufriendo las actividades laborales; un bienstar físico, moral y social, no sólo la falta de accidentes y enfermedades. Esto requiere medidas de prevención y organización.

    El acoso psicológico es una forma de violencia y de agresión, conforme a las definiciones de los organismos internacionales relevantes, que no limitan este concepto sólo a la agresión física, sino que incluyen las conductas intimidatorias, abusivas o acosantes. Según la OIT, en un informe del año 2000, habían sufrido acoso el 5% de los trabajadores con los datos de 1998, y el 7% con los datos de 1999. Una encuesta de la Unión Europea de 2005 daba la cifra del 5%. Es de notar que los datos para trabajadores de educación sextuplican a los de trabajadores industriales en cuanto a amenazas de violencia recibidas. La VI Encuesta Nacional sobre este tema del Ministerio de Trabajo daba datos para España de un 4,3% de trabajadores que decían ser víctimas de acoso—una cifra sin duda inferior a la realidad. Hay pocas denuncias, pero cuando se llega a una denuncia es que ya ha habido mucho acoso antes. La gran mayoría de los casos se sobrellevan sin denuncias, y con una actitud fatalista, tipo "esto es lo que nos ha tocado y no lo podemos cambiar". Esta actitud es errónea, y hay que concienciar a los trabajadores, empresarios y administración de la posibilidad de mejorar las situaciones con medidas concretas. Es necesaria la prevención primaria: desde la base misma de la organización del trabajo. Una mala organización da lugar a riesgos, a confusión y a malas conductas.

   La Ley de Prevención de Riesgos Laborales tiene en cuenta la organización y ordenación del trabajo. Los "daños relacionados con el trabajo" que contempla van más allá de enfermedades o accidentes, y su objetivo es promover un ambiente laboral seguro y saludable en todos los sentidos. Prevenir riesgos supone:

- evaluar situaciones y casos
- priorizar actuaciones
- intervenir en origen
- evaluar el resultado de las intervenciones

Hablamos pues ahora de prevención, y no de cura o solución de daños ya producidos. Pero en las discusiones del acoso laboral se habla muy pocas veces de prevención. No hay que reducir el problema a cuestiones de "cómo se lleva la gente" entre sí, o a resignarse a que las cosas son así. Hay riesgos determinables, y la participación de los trabajadores es crucial. Por ejemplo, en la empresa en cuestión, ¿existe competitividad? ¿hay horarios restrictivos? ¿hay malas comunicaciones?  Si estas cuestiones son objeto de conflictos, debe determinarse así, y reducir su impacto. Los procesos y relaciones de trabajo no son cosas inamovibles caídas del cielo, sino que pueden rediseñarse y cambiarse. Hay para ello razones democráticas, metodológicas, y de eficacia productiva. Y es un asunto que no es incumbencia sólo de técnicos especializados en diseño de relaciones laborales, sino de todas las personas implicadas en estos procesos.  Lejos de presentarlo como un problema entre dos personas, hay que centrarse en cuestiones concretas, medidas y estrategias, y llevar a cabo las reformas que se consideren necesarias. Pueden ser también necesarias reformas legislativas que ayuden a tratar la cuestión. Es importante que se reglamente la necesidad de establecer en empresas o instituciones unos protocolos explícitos para tratar con situaciones de acoso, como ya existen en la UNED o en la Universidad del País Vasco. Claramente, esto requiere un desarrollo normativo y una concienciación por parte de directivos, trabajadores y Administración para enfrentarse a esta cuestión.

(Como se ve, Moruno pone el énfasis no en las personalidades psicopáticas etc. de los acosadores individuales, o en las dificultades para enjuiciar estas conductas, sino en defectos de organización o interferencias estructurales que pueden identificarse y remediarse. Es una postura que quizá no cubra todas las dimensiones del problema pero que sí ofrece una vía para empezar a tratarlo de manera constructiva y preventiva).


Sesión de preguntas:

Es una sesión activa, tanto que un preguntador vocacional como yo no puede ni siquiera meter baza. Ya me desquito escribiendo este reportaje.

Eva Cerezo, de la asociación organizadora, pregunta al Vicerrector de Profesorado, presente en el público, si la Universidad de Zaragoza tiene algún estudio, protocolo o plan que trate la cuestión del acoso laboral.

   Respuesta del Vicerrector: Es un tema complejo, se ha detectado la necesidad de tratarlo. Se han dado pasos para establecer criterios, para clarificar el proceso de toma de decisiones, existe la figura del Defensor universitario, y gabinetes de apoyo psicológico. Pero el Vicerrector "se va con deberes" dice, consciente de la necesidad de establecer protocolos de actuación en estos casos y de seguir trabajando en la cuestión. Preguntado sobre la frecuencia de estos hechos en la Universidad de Zaragoza, dice que en efecto hay casos, pero no puede porcentuar ni medir su incidencia. Se han intentado resolver con investigaciones, mediaciones, arbitraje, etc. Y el Vicerrector se ofrece para interesarse personalmente por los casos que se le planteen.

(Muy bien. Lo malo es que no es el Vicerrector quien resuelve y actúa por escrito, sino el Rector. Y es necesario no sólo hablar, sino escribir, llegar a resoluciones, y ejecutarlas.  Empezando por contestar a los escritos que se quedan sin respuesta, por ejemplo en este caso).

Un miembro del público observa que este problema tiene muy mala solución en la Universidad, pues ¿quién es responsable de la toma de medidas en un entorno tan jerarquizado y tan complejo?

    Responden los penalistas que cada acto administrativo tiene un responsable. Si estos actos se efectúan de manera incorrecta, y la Universidad no actúa, se le pueden pedir responsabilidades y obligar, desde fuera, a que se haga aquello que era responsabilidad de la institución el hacer. E indemnizar a los damnificados.

(Ya, para indemnizaciones estamos. Con que enderezasen la cuestión, nos dábamos con una piedra en los dientes. Estamos ahora mismo con dos juicios entre manos, por la voluntad de manipulación y apropiación de los "bienes administrativos" del departamento —plazas, programas de estudios— de que han hecho gala algunas personas, y la falta de voluntad para intervenir en la cuestión tanto de la Dirección del Departamento como del Rectorado, en cuanto se han denunciado los hechos.  Y lo más probable es que acaben los juicios en nada, además, aparte de en gastos de abogado para los demandantes. Pues los jueces se remiten al juicio de los entendidos, a la discrecionalidad técnica de las comisiones, a .... esas cosas de la Universidad que ellos sabrán lo que hacen ahí dentro, y no son en ningún caso enmendables. En la Universidad suele salir más a cuenta rendir pleitesía que poner pleitos).

Hay que recordar que según el Art. 450.1 del Código Penal, existe la figura de comisión de delito por omisión: en este caso por omisión de corrección y control por parte de quien consiente el atropello. Esta falta está caracterizada en el Estatuto Básico de la Función Pública como falta muy grave. Según los Estatutos de la Universidad de Zaragoza, es el Rector el responsable de corregir estos abusos si se producen, y responsable de no haberlos corregido si no lo hace.

(Genial. Todo a la cabeza del Rector. Garantía de que en la práctica nunca sea responsable de nada, y sea la suya una responsabilidad virtual, tan virtual como la institución misma—porque en esta Universidad al menos, ya puedes creer que hablas con el Rector de estas cuestiones, ya: el Rector sólo existe por escrito, es uno de esos entes de papel que decía Barthes).

Se pregunta desde el público si constaban casos efectivos de denuncias y juicios por esta cuestión en la Universidad española. O si estamos hablando de puros casos hipotéticos.

(En el caso de rectores castigados, ya pueden tener por seguro que ésta es la más pura de las hipótesis).

    R: Un estudio de la Universidad de Granada señalaba un 11% de miembros de la Universidad que decían haber sido víctimas de acoso. Pero casos concretos, en los tribunales... no se tiene ninguno en mente concretamente. Señal de lo difícil que es que llegue a la luz pública una cuestión de estas características en el enrevesamiento administrativo de la Universidad. En todo caso, puesto que no es una figura delictiva como tal, habrá habido juicios por faltas de otro tipo: lesiones, atentado contra la dignidad, etc., pero no como "acoso laboral".

Otro miembro del público señala la paradoja de que la Universidad debe velar porque no se produzca el acoso laboral, pero que a la vez su propia estructura y sus prácticas corrientemente aceptadas fomentan el que se produzca acoso laboral. Y pone un ejemplo muy gráfico (—y tan frecuente en los anales de sucesos universitarios que me ha sucedido algo parecido a mí mismo, en la famosa oposición de cátedras). Es el

Apólogo de las Manzanas y las Mandarinas
La Administración te contrata como especialista en la producción de fruta, pongamos. Y tú produces excelentes manzanas. Pero aterrizas en un entorno en el cual todos hacen mandarinas. Y te presionan, y te dicen: haz mandarinas. Y tú respondes: no, perdona. Yo hago fruta, es lo que dice mi contrato. Las manzanas son fruta.  —Ya, pero aquí hacemos mandarinas. Y llegas a una oposición, y te encuentras en el tribunal a los productores de mandarinas, que dicen que las manzanas que tú haces no son fruta, o que se las han arreglado para poner entre paréntesis "(mandarinas)", tras la especificación de que la función de la plaza es hacer fruta.

Así, la arquitectura misma de la Universidad reprime la libertad de cátedra que se supone es también uno de sus principios básicos.
(Y eso antes de que empecemos a hablar de si los equipos de investigación se convierten en logias de apoyo mutuo y se exceden en sus atribuciones).

    Otra de las organizadoras (creo) pregunta por la conjunción entre acoso por razón de sexo (a veces acoso sexual) y acoso laboral. Son casos que se solapan con frecuencia, y surge la pregunta de si existe una percepción más aguda de las mujeres de esta situación, por hallarse sujetas en ocasiones a una doble discriminación. También se llama la atención sobre el hecho de que los hombres, por prurito de aguantar y de hombría, tardan a veces más tiempo en darse por aludidos o en protestar ante una situación de acoso, por no parecer débiles o indefensos. Se comenta el caso famoso de Nevenka Fernández (que fue quien tuvo que abandonar su tierra por fin, al estar mejor aposentado y más apoyado socialmente su acosador, que se libró con una multa poco proporcionada con la situación).

    La nueva Ley de Igualdad Efectiva en el trabajo de hombres y mujeres viene a introducir exigencias concretas de hacer seguimientos anuales de estas circunstancias: se hace preciso crear comisiones, etc., y se producirá mayor concienciación. También la ley aragonesa de violencia en el trabajo, en nuestro caso, es relevante. Para estas cuestiones se recomienda acudir a las juntas de seguridad y salud de los sindicatos—aunque en el caso de la Universidad, se reconoce que las actuaciones sindicales se han limitado siempre al personal de administración y servicios, y que el personal docente e investigador está un tanto dejado de lado en estas cuestiones.

    Otro representante sindical recuerda que es muy reciente, un par de años, el primer Convenio Colectivo en esta Universidad, y que esta democratización de las relaciones laborales mejora la situación de los trabajadores. La Ley 7/2007 del Estatuto del Empleado Público también mejora la capacidad de interlocución de los empleados públicos, e introcuce una democratización y juridicidad de las relaciones laborales muy necesaria en un ámbito como la Universidad, donde la hiperjerarquización y la fosilización de relaciones cuasi-feudales dificulta el determinar responsabilidades y establecer relaciones laborales definidas.

     Observa un letrado que las relaciones laborales nunca serán plenamente democráticas: manda el jefe, y punto. Lo que sí puede darse es una mayor definición y mayor salvaguardia de los derechos de los trabajadores. En la empresa privada existe un amplio margen de arbitrariedad para las actuaciones de los jefes, pero en la empresa pública es diferente: no hay lugar para la arbitrariedad, y toda decisión debe estar fundamentada con criterios objetivables. Ahora bien, en la Universidad, la superposición de criterios académicos, laborales, profesionales, feudales, etc. propicia el mobbing, y esto no terminará con la negociación colectiva, si bien es necesario trabajar en esa dirección, diseñar los mencionados protocolos de actuación, etc.

    Y termina un representante de Comisiones Obreras, quejándose en concreto del funcionamiento administrativo a este respecto en la Universidad de Zaragoza. Las tomas de decisiones son lentas, no hay mecanismos específicos para tratar las cuestiones de acoso laboral, ni criterios—NADA, insiste. Con lo cual, ante la pasividad de los responsables administrativos, los intereses enquistados, y las actuaciones insuficientes ante las quejas, queda el terreno libre para los acosadores.

(A lo cual, siendo claro como el agua, poco tengo que añadir de momento. Sólo decir que de un año a esta parte, he presentado algo así como trescientas páginas de escritos de recursos ante el Rectorado—y en la medida en que se han respondido, se me ha dado la razón, en efecto. Y sin embargo, la situación sigue como estaba: los grupos de investigación, en actuación coordinada y abusiva, han suspendido mis derechos por votación democrática: me han excluido de la dirección de tesis y de la docencia en segundo ciclo. Las resoluciones del Rector, o se niega que existan, o se desoyen, o se maquillan; quedan en letra muerta, cosa que por otra parte no parece preocupar mucho al Rector. Y si llegados a este punto me parece mal que el Rector no intervenga, y tolere estas cosas, ya pido mucho: me tengo que ir al Juzgado. Y allí estamos).


________


Más sobre mobbing en la Universidad: un libro de José Penalva, "Corrupción en la Universidad", y un artículo de Ibercampus.


Feudalismos y sociedades feudales



Jueves 8 de noviembre de 2007

Massive Shirt-Loss for Precipitant Investors

Estoy leyéndome a pequeñas dosis Infinite Jest, la monumental novela de David Foster Wallace (1996), una especie de cóctel entre Pynchon y Barthelme sólo apto para ciertos paladares especializados (como el mío). Abstenerse de recomendarlo a amantes de la literatura así en general—aunque algunos sí apreciarán su creatividad lingüística y su ironía despiadada.
Focke Wulf Triebflügel
La acción tiene lugar en un futuro/presente alternativo, una postmodernidad que ya gira en vacío produciendo sus complots y fenómenos paraculturales de modo incontrolado, donde un mundo conectado por un InterLace informático/televisivo va consumiendo ficciones indistinguibles de la realidad. La infinite jest comienza desde la página de copyright, que nos avisa de que "Any apparent similarity to real persons is not intended by the author and is either a coincidence or the product of your own troubled imagination"—bien, también me tomaré un poco a broma la prohibición de reproducir fragmentos, porque quiero llamar la atención sobre un excurso que anuncia la burbuja de las empresas en red en 2000, o "the dotcom bubble" como se la viene conociendo, y otras burbujas que sin duda nos esperan en el presente, pasado y futuro indistinguibles. Profecía, profecía, pero basada naturalmente en la observación.

Bien, el caso ficcionalizado en la novela es el desarrollo de la videotelefonía. Resulta que tras un desarrollo espectacular de los videoteléfonos, se hunde el negocio cuando la gente descubre que le horrorizaba la manera en que aparecía en la pantalla ante los demás, con caras de memo, distorsionadas (ver aquí), caras poco gustables. Y se desarrolló un comercio de máscaras idealizadas primero, para hablar por teléfono, luego de imágenes retocadas, etc.—que a su vez llevaban luego a avergonzarse del propio aspecto en los encuentros en directo—hasta que por fin quebró todo y la gente se dio cuenta de que ofrecía mejor imagen de sí en la vieja telefonía sonora sin más, mejor que en la llamada videophony (de phony). De ahí que el mundo de Infinite Jest mezcle aspectos futuristas con otros retro. Bueno, pues esta es la lección sobre el mercado tecnológico que extrae el narrador, profetizando como digo la crisis de las dotcom... para quien se hubiese leído el libro, y se lo aplicase. Volveremos a repetir la misma maniobra, supongo, esta vez con las empresas dospuntocero, y otras que vendrán.

But there's some sort of revealing lesson here in the beyond-short-term viability-curve of advances in consumer technology. The career of videophony conforms neatly to this curve's classically annular shape: first there's some sort of terrific, sci-fi like advance in consumer tech—like from aural to video phoning—which advance always, however, has certain unforeseen disadvantages for the consumer; and then but the market-niches created by those disadvantages—like people's stressfully vain repulsion at their own videophonic appearance—are ingeniously filled via sheer entrepreneurial verve; and yet the very disadvantages of these ingenious disadvantage-compensations seem all too often to undercut the original high-tech advance, resulting in consumer-recidivism and curve-closure and massive shirt-loss for precipitant investors. In the present case, the stress-and-vanity-compensations' own evolution saw video-callers rejecting first their own faces and then even their own heavily masked and enhanced physical likeness and finally covering  the video-cameras altogether and transmitting attractively stylized static Tableaux to one another's TPs. And, behind these lens-cap dioramas and transmitted Tableaux, callers of course found that they were once again stresslessly invisible, unvainly makeup- and toupeeless and baggy-eyed behind their celebrity-dioramas, once again free—since once again unseen—to doodle, blemish-scan, manicure, crease-check—while on their screen, the attractive, intensely attentive face of the well-appointed celebrity on the other end's Tableau reassured them that they were the objects of a concentrated attention they themselves didn't have to exert.
     And of course but these advantages were nothing other than the once-lost and now-appreciated advantages of good old Bell-era blind aural-only telephoning, with its 6 and (62) pinholes. The only difference was that now these expensive silly unreal stylized Tableaux were being transmitted between TPs on high-priced video-fiber lines. How much time, after this realization sank in and spread among consumers (mostly via phone, interestingly), would any micro-econometrist expect to need to pass before high-tech visual videophony was mostly abandoned, then, a return to good old telephoning not only dictated by common consumer sense but actually after a while culturally approved of as a kind of chic integrity, not Ludditism but a kind or retrograde transcendence of sci-fi-ish high-tech for its own sake, a transcendence of the vanity and slavery to high-tech fashion that people view as so unattractive in one another. In other words a return to aural-only telephony became, at the closed curve's end, a kind of status-symbol of anti-vanity, such that only callers utterly lacking in self-awareness continued to use videophony and Tableaux, to say nothing of masks, and these tacky facsimile-using people became ironic cultural symbols of tacky vain slavery to corporate PR and high-tech novelty, became the Subsidized Era's tacky equivalents of people with leisure suits, black velvet paintings, sweater-vests for their poodles, electronic zirconium jewelry, NoCoat LinguaScrapers, and c. Most communications consumers put their Tableaux-dioramas at the back of a knick-knack shelf and covered their cameras with standard black lens-caps and now used their phone consoles' little mask-hooks to hang these new little plasticene address-and-phone diaries specially made with a little receptacle at the top of the binding for convenient hanging from former mask-hooks. Even then, of course, the bulk of U.S. consumers remained verifiably reluctant to leave home and teleputer and to interface personally, though this phenomenon's endurance can't be attributed to the videophony-fad per se, and anyway the new panagoraphobia served to open huge new entrepreneurial teleputerized markets for home-shopping and -delivery, and didn't cause much industry concern. (Infinite Jest, 1996, 150-51)

Veo desde aquí el fin de la era de los blogs, estos dioramas idealizados o máscaras retocadas que nos ponemos... O que algunos ponen encima de una cara vacía de maniquí, para crear sujetos virtuales que nunca pisarán las calles. Una vez estalle la blogosfera como una globosfera demasiado inflacionada, será el momento de los espacios personales tipo facebook, accesibles vía teléfono móvil. Mientras duren.

Bueno, pues avisados van todos los que invierten demasiado en estas cuestiones de tecnología de la imagen y la comunicación. Y no sólo dinero, sino también tiempo y energías y esperanzas.

Léete mi blog, anda...




Miércoles 7 de noviembre de 2007

Proletarios a las barricadas

Apenas creo a mi vista ante la regresión histórica emprendida por el PCE. Ya no Izquierda Unida, sino el PCE, que vuelve a ir asomando la cabeza después de tenerla tanto tiempo hundida bajo el ala izquierda de la Izquierda Hundida ésta. Y además aparece ahora sistemáticamente con una bandera republicana al lado—nada sorprendente en la Era Zapatero, claro, pues IU viene haciendo de franquicia de este PSOE, y conocida es la afición del conglomerado éste a la bandera republicana, y su aversión a la constitucional. Si las banderas quieren decir algo (y por algo la ponen, evidentemente) esto es indicativo de la voluntad del PCZOE de trabajar contra la constitución desde dentro, o sea, aplicándola en lo que les favorezca y transgrediéndola en lo que oportuno parezca—y de su intención de sabotear el estado de derecho para llevar adelante sus intereses. Claramente expuesto, y con logotipo, para que nadie se equivoque.Lenin

Bien, pues el PCE aún va más lejos, y desentierra la Momia de Lenin. Lo que no hemos visto en treinta años de PCE lo vemos ahora: llamadas a la  Revolución, a los Soviets y al Leninismo. De regresión histórica y mental, vamos. Veo en el campus un gran cartel conmemorativo del PCE, a los 90 años de la Revolución de Octubre (o sea, de noviembre)—con la cara de Lenin, todo rojo (el cartel), y con el lema "1917-2007: '¡¡Ahora os toca a vosotros!!'" (nos dice el Gran Hombre).

Bien, ¿esto es por marcar estilo, sin examinar mucho los fundamentos?  ¿Cuestión de quedar bien en plan chorras pijoprogre, como esos activistas anti-USA y enemigos de la pena de muerte que van con camiseta del Che Guevara (gran aficionado a los fusilamientos)? ¿Una cosa así estilosilla nostálgica, decadente-fashion, pues todos vivimos en la era de la imagen? Me parece que sí.

¿O quizá está llamando el PCE — Llamazares, el psocio del gobierno, vamos— al fusilamiento masivo de propietarios, a la invasión de las fábricas, y destrucción de oficinas? ¿Pretende prohibir la empresa privada, y masacrar a los agricultores? ¿Suprimir los partidos políticos, prohibir la libertad de expresión, fusilar a la familia real, mandar al exilio a quien no se someta, controlar todas las publicaciones, radios y medios, y blogs también supongo, desde el Estado totalitario? ¿Querrán Llamazares y compañía llenar el gulag (en Soria por ejemplo) con disidentes, a centenares de miles? ¿Y poblar España de estatuas gigantescas de Llamazares en actitudes heroicas? ¿Sí? ¿O no?

Pues eso. Creía que iba en serio.

Payasos...

Pero payasos sanguinarios, cuando se salen con la suya.


A mí que me gobiernen












Elsa - Sous ma robe





Tu viens me visiter


Martes 6 de noviembre de 2007

Interrogación
Otitas agradecido

Otas se va a la cama esta noche, junto con su Pibo compañero de cuarto; siempre reclaman una despedida de los padres, por turno estricto. Es la hora del besito, los balances y las oraciones, unos días más católicas y otros más existencialistas. Otas es el que más vueltas le da al tema existencial:

- Buenas noches, mamá. Una cosa... Gracias por crearnos.
- ¿Qué dices, eh? ¿Gracias por criarnos?
-
No, no, por criarnos no, por crearnos. Que si no no existiríamos.
- (Y viene la mamá y me lo cuenta, este niño, mira qué cosas dice...)

Es cosa de carácter, desde luego. Cada cual sale con unas cosas, le digo.

(Pues que no se diga que no me enseña nada Otitas. A mis padres también: ¡gracias por crearnos!)

Los reinos de Otas



Poetry, Nobel, Criticism

Me llega esta circular:

El Director del Departamento de Filología Inglesa y Alemana de la Universidad de Zaragoza le saluda y le comunica que el Comité para el Nobel de la Academia Sueca invita a todos los profesores de literatura e idiomas modernos a proponer candidatos para el Premio Nobel de Literatura del 2007. Las propuestas pueden dirigirse a la siguiente dirección antes del 25 de enero de 2008:

The Nobel Committee of the Swedish Academy
Box 2118
SE-103 13 Stockholm
Sweden

Carlos Inchaurralde Besga
Aprovecha la ocasión para reiterarle su consideración más distinguida


Pues aunque no les enviaré mi sugerencia, yo sugiero que por un año se deje vacante el premio, y que se saque una declaración pidiendo a los escritores que suban el nivel y nos dejen realmente impresionados.

O que se lo den a algún novelista novel, no por lo que ha hecho sino por lo que podría hacer—antes de que no lo haga.  Mi candidato: Jonathan Littell—se acaba de publicar Las Benévolas, la traducción española de Les Bienveillantes.

Aún mejor: que vaya el premio a un poeta popular—y aún mejor que a Bob Dylan, que se lo den a Luis Eduardo Aute, o a Leonard Cohen:









Pero todavía mejor: sugiero que le den el premio, de una vez, a un crítico literario. Pues es sólo en la crítica donde la literatura logra ciertos efectos de elaboración, y la literatura alcanza su perfección, o llega a decir lo que parece que quería decir pero no conseguía.

En ese caso propongo que le den el premio Nobel a J. Hillis Miller.

J. Hillis Miller, Speech Acts in Literature



Shakespeare blog
will power
Aparte de este blog voy actualizando a ritmo más suave mis blogs de seguimiento de las asignaturas que imparto en la Universidad; en este momento mi blog de Shakespeare, que esta semana dice lo siguiente:

Lunes: Comentamos textos de los actos II y III de Henry V. Procurad tomar notas para aportar vuestros puntos de vista al comentario; que no sean sólo las personas que hacen la exposición las que opinen al respecto.

Un comentario "libre" del principio del acto III lo tenéis en esta página "Be Copy Now".

También una reflexión sobre el belicismo de la obra: "Enriques Quintos y la guerra de agresión." 

Y quien se meta más en el asunto de Henry V, de sus interpretaciones ideológicas, y de sus adaptaciones cinematográficas, puede encontrar aquí un PDF más extenso de un artículo que escribí hace poco sobre el tema: "Adaptation, Appropriation, Retroaction: Symbolic Interaction with Henry V."

Variedades del inglés con los cuatro capitanes en la versión de Laurence Olivier: Gower (inglés), Fluellen (galés), Macmorris (irlandés), Jamy (escocés):



Y de la versión de Kenneth Branagh, la lección de inglés de la princesa:




Sobre todas estas películas basadas en Shakespeare (y sobre todas las demás también) tenéis mucha más información y opiniones en la base de datos de la Internet Movie Database, por ejemplo, aquí sobre la adaptación de Kenneth Branagh: 
"Henry V (1989)" IMDB  http://us.imdb.com/title/tt0097499/
Seguimos con los sonetos el martes y el miércoles. Acordaos de traer el libro para poder seguir el hilo cuando leamos alguno.
Aparte, otras cuestiones:

Nos pasa el Decanato una esta información para los alumnos de quinto: se ruega cumplimentar esta "encuesta sobre satisfacción del alumnado" (o insatisfacción, se entiende). Hasta se sortean premios entre los que respondan:

http://www.unizar.es/encuestascalidad/satisfaccionestudiantes/

Y no olvidéis apuntaros en Secretaría de Filología Inglesa para asistir la semana que viene (miércoles a sábado) al XVI Seminario Susanne Hübner: Linguistics and Persuasive Communication que se organiza en nuestro departamento, aunque el lugar de celebración será la Facultad de Derecho. En el enlace encontráis más información, y el programa.


Poco feedback me llega de los alumnos en este blog. Lo del supuesto éxito arrollador de la docencia con nuevas tecnologías... para mí aún está por ver.

Me clonan automáticamente
 



Lunes 5 de noviembre de 2007

C'était bien




Qué bonitos estos dúos imposibles; tienen un encanto especial para los aficionados a la retrospección como yo, sobre todo cuando la canción es nostálgica, y va aún más atrás, como ésta de Le p'tit bal perdu que yo conocía por Juliette Gréco, y que aquí canta Elsa junto con Bourvil, que la cantaba en 1961. Por aquel entonces yo me dedicaba a nacer... y tardé en enterarme que era tout juste après la guerre. El tiempo pasa a velocidad huracanada, y sin embargo, el pasado está siempre cerca.
El dúo a distancia, y el contraste entre la guapa y el feo armonizan bien con el tema de la canción. 

Le p'tit bal perdu  (Paroles: Robert Nyel. Musique: Gaby Verlor)

C'était tout juste après la guerre,
Dans un petit bal qu'avait souffert.
Sur une piste de misère,
Y'en avait deux, à découvert.
Parmi les gravats ils dansaient
Dans ce petit bal qui s'appelait...
Qui s'appelait...
qui s'appelait...
qui s'appelait...

Non je ne me souviens plus
du nom du bal perdu.
Ce dont je me souviens
ce sont ces amoureux
Qui ne regardaient rien autour d'eux.
Y'avait tant d'insouciance
Dans leurs gestes émus,
Alors quelle importance
Le nom du bal perdu ?
Non je ne me souviens plus
du nom du bal perdu.
Ce dont je me souviens
c'est qu'ils étaient heureux
Les yeux au fond des yeux.
Et c'était bien...
Et c'était bien...

Ils buvaient dans le même verre,
Toujours sans se quitter des yeux.
Ils faisaient la même prière,
D'être toujours, toujours heureux.
Parmi les gravats ils souriaient
Dans ce petit bal qui s'appelait...
Qui s'appelait...
qui s'appelait...
qui s'appelait...
....
Et puis quand l'accordéoniste
S'est arrêté, ils sont partis.
Le soir tombait dessus la piste,
Sur les gravats et sur ma vie.
Il était redevenu tout triste
Ce petit bal qui s'appelait,
Qui s'appelait...
qui s'appelait...
qui s'appelait...

Non je ne me souviens plus
du nom du bal perdu.
Ce dont je me souviens
ce sont ces amoureux
Qui ne regardaient rien autour d'eux.
Y'avait tant de lumière,
Avec eux dans la rue,
Alors la belle affaire
Le nom du bal perdu.
Non je ne me souviens plus
du nom du bal perdu.
Ce dont je me souviens
c'est qu'on était heureux
Les yeux au fond des yeux.
Et c'était bien...
Et c'était bien.


Pour que tu m'aimes encore



Público (notorio, patente...)

"... manifiesto, visto o sabido por todos. // 2. Vulgar, común y notado de todos. Ladrón PÚBLICO." Son las dos primeras acepciones del DRAE. La tercera acepción opone público a privado: y desde luego este periódico, Público, parece a veces el BOG, Boletin Oficial del Gobierno, pero de un gobierno muy particular.

Es público que lo fundó un grupo editorial más afín aún al presidente que Prisa, grupo éste que aparte de prisa tiene su lío propio dentro, y que con El País no venía siendo tan incondiZional como se deseaba (que era mucho) y venía dándole al gobierno Zapatero una de cal y otra de arena. (Lástima que estuviese ya cogido lo de "grupo Zeta"...).

Bien, pues aquí un ejemplo de la línea editorial al gusto de la casa—se aplican lo de que más vale una imagen que mil palabras, y muestran a Zapatero liberando a las azafatas españolas retenidas en Chad, mientras se usa a Moratinos para literalmente tapar a Sarkozy. Aún que figure en letra pequeña lo de "gracias Nicolás"—porque lo que he oído a Zapatero en la radio era una insistencia descarada en ponerse en primer plano con Sarkozy, como si él hubiese ido también a África en esta "operación conjunta franco-española".
Público
Patético—pero aún sale en la foto de los incondicionales que vienen a remendar lo que se pueda, mientras trague el respetable. Una portada que sin embargo es auténtica cien por cien según como se mire, y donde se retratan fielmente los dos: el presidente y su diario.

Las acepciones décima y undécima de "Público", que creo pretendían darle nombre a este diario, tengo entendido que se van echando en falta. Y es que es lo malo de parecer un periódico gratuito, y ni siquiera serlo. 

Mala señal, por cierto, que aquí se subraye el "fervor nacional" de Ceuta. Donde hay bandera española, para esta ala del penzamiento de la Zquierda, hay gente del PP y fachas en general. Y entre llevarse bien con unos fachas que enarbolan la bandera nacional, y llevarse bien con "el hermano alahuita"—con quien nuestras relaciones son de sincera cordialidad y franca amistad, nos dice la vicepresidenta...—

... ¿alguien duda de las preferencias de Zapatero, o de Moratinos, o de la vicepresidenta, a este respecto? También son públicas, notorias, patentes y manifiestas.

Patriotas y patriotas




Domingo 4 de noviembre de 2007

Nihil in intellectu auctoris

Ayer me citaba Arcadi Espada en su columna de El Mundo (p. 18, "De los intelectuales en política", retomada aquí en su blog). Pero tranquilos, que al menos allí no soy uno de esos intelectuales en política que tan mal suenan... al menos no más que Arcadi Espada, sutil analista del periodismo y miembro fundador de Ciutadans, Partido de la Ciudadanía.

A lo que va el artículo de Espada es a criticar la conocida tesis conspiranoica de que los atentados del 11-M hubieron de tener un autor intelectual—tesis aquí atribuida al Partido Popular, "hija, finalmente, de la estupefacción y del orgullo" de un partido sonado tras la derrota electoral. Para Arcadi Espada, falla por su misma base la idea de que alguien pudo planificar que un atentado brutal haría cambiar el curso previsto de las elecciones—¿por qué no suponer, en efecto, que habría de preverse más bien el efecto contrario? La respuesta obvia y socorrida que da la teoría del "autor intelectual" (expresión que desagrada a AE) es: porque ahora sabemos lo que sucedió después. Cosa que ofende a la lógica racional de Espada: semejante milagro de previsión haría suponer un Intelectual casi divino, y de abultado cerebro, tras los atentados (o debería decir antes de ellos).

"En la teoría del autor intelectual se agrupan muchas falacias. La primera, desde luego, es como la copa de un pino mallorquín y finge desconocer que la teoría no habría sido tan fácil de sostener con los suicidas de Leganés vivos: los cadáveres son como los posos de café y cada uno ve en ellos lo que les conviene. Otras son falacias genéricas, inscritas en los manuales. La más evidente es que lo que sucede después de algo (el triunfo socialista) tenga que ser a causa de ese algo (el atentado). También la 'falacia retrospectiva' (hindsight bias) que José Ángel García Landa tuvo el castizo acierto de describirme con el refrán una vez visto todos listos, y que debería aplicarse, en especial, al juicio sobre el trabajo policial y a la relación entre policías y confidentes."

En lugar de un cerebro sutil y prodigioso, concluye Espada, nos tenemos que conformar con lo mal que el gobierno gestionó la crisis en su momento (con la insistencia en la hipótesis etarra), y con lo hábil e inmoralmente que se aprovechó el PSOE de la situación para sacar tajada a costa del PP—partido que sigue soñando con encontrar un genio maligno capaz de justificar el batacazo que se ha dado.

"A ras de tierra, sin embargo, la Justicia en prosa sólo ha encontrado un mísero hedor de sangre, suciedad y delirio. Claramente insuficiente para devolver la vida a nada."

Es un excelente artículo para defender la tesis de Arcadi Espada. Que, críticas a la actuación del PSOE aparte, parece que viene a coincidir en sustancia con la hipótesis del presidente Zapatero y la vicepresidenta de la Vega—que el juicio ha dejado todo claro, y que ya sabemos todo sobre los
atentados. Con la diferencia, quizá, que lo que aquí se presenta como opinión o juicio sobre las limitaciones del conocimiento, es en el gobierno una consigna. También es, en sustancia, la tesis de Garzón: que el concepto de "autor intelectual" no procede, no ha lugar—hasta tiene el término para Espada una indeseable ascendencia "intelectual" que lleva de Alfonso Sastre a Fidel Castro.

Bien, dejémolo en el cerebro, pues bien puede utilizarse el cerebro de que se disponga, bueno o malo, de pequeña o gran cilindrada, para el mal como para el bien—o para inducir, o instigar, o planear.

¿Fallos en la tesis de que no hay cerebro? Bien, en principio se basa también en un razonamiento insuficiente. Por ejemplo, que (al igual que hasta los paranoicos del PP tienen enemigos reales)—que un atentado delirante, un plan improbable, lleno de ruido y furia, diseñado por una panda de idiotas sin criterio, puede sin embargo (y precisamente por lo imprevisible y contingente y múltiple de las reacciones humanas) resultar en un "éxito" si no de crítica al menos de público. Que la mayoría de las veces no sucederá, es obvio. Pero en el momento en que suceda, por el famoso hindsight bias, creeremos que era un cráneo privilegiado el cabeza hueca que hizo sonar la flauta por casualidad. Este mismo razonamiento infundado de Espada, que los planes estúpidos y simplistas no pueden tener éxito, lo hacía también hace unos meses Javier Marías.


Otro corolario de la teoría de la retrospectividad relevante aquí, y que conduce a otras falacias, ya se ha apuntado. La multiplicidad de intenciones y planes, su combinación contingente. La causalidad es múltiple: la asignación de causalidad es un acto interpretativo a menudo falaz en tanto que aísla una causa como la causa. La causa de los atentados. El aislamiento de una sola línea causal identificándola como la más relevante, o como la única relevante, en un caso dado. Este ejercicio es, más allá de un análisis, una toma de posturas, o una búsqueda de aliados, o una asignación de responsabilidades con criterios no limitados a la pura interpretación. Muchas causas ha habido para esta sentencia sobre los atentados del 11-M—por citar una causa polémica, el juez instructor ordenó destruir pruebas (vagones de tren, etc.) inmediatamente tras el atentado. ¿Es eso una causa—no la causa, válgame Dios—de que la justicia sea hoy más prosaica? ¿Quién pondría la mano en el fuego diciendo que ese juez no va a ser imputado en un futuro, y separado de la carrera judicial? Yo no, desde luego. Por menos han empapelado a otros.

De modo más sofístico, dadas las limitaciones  de los parámetros en los que se emitía esta sentencia
(limitaciones reconocidas de entrada por el propio tribunal), presupone la tesis de Espada que sólo hay (¿y habrá?) lo que "la Justicia en prosa ha encontrado". Pero la Justicia no sólo ha encontrado pocas cosas, sino que ha encontrado muchos agujeros, sobre los que ha pasado de puntillas o con zancadas de equilibrista precario. La falacia es identificar lo que hay con lo que habrá, o con lo que es posible que haya. Desde aquí oigo a Arcadi tronar contra estos futuribles. Pero el descartarlos sí que nos podría llevar a otra falacia asociada a la distorsión retrospectiva—la distorsión prospectiva, o profecía autocumplida. Si creemos que ya sabemos lo que pasó, no dedicaremos esfuerzo (intelectual, policial, periodístico, judicial) a investigar más lo que pasó: y por tanto no lo reconstruiremos, y no aprenderemos nada más. retroante

Por suerte esta última hipótesis (que nunca sabremos nada más ni descubriremos nada más sobre estos atentados) sí que es un wishful thinking. Tan seguro como que el futuro viene después del presente, se tendrá en el futuro más conocimiento (público) de lo sucedido del que ahora se tiene. Pues varios cabos sueltos acabarán siendo atados, y cosas relevantes que algunos ya saben (no hablo de futuribles, sino de presentibles) se difundirán a los medios; hipótesis hoy favorecidas o sostenibles se refutarán y se harán (intelectualmente) insostenibles, y otras menos favorecidas obtendrán mayor favor. Eso es fácil de prever: colocar nombres y apellidos a los algunos y a las hipótesis concretas ya es más arriesgado, y no va de eso este post. Yo también escribiré un post, post hoc, una vez se haya cumplido la profecía de Cristo:
"Porque nada hay oculto, que no deba ser descubierto: ni escondido, que no haya de ser conocido y publicado" Publicado post hoc, claro, y a veces a pesar de hoc.  

Algunas de esas cosas que han de ser publicadas seguramente ya están escritas. En papel, unas; en la dinámica propia de las cosas, otras. Aunque tengamos que esperar al periódico del futuro para leerlas. Y cuando en efecto se vuelvan legibles, no siempre será siguiendo la intentio auctoris.

Benefit of Hindsight






Feist - One Evening




Esta canción parece un clásico que debería haber existido antes (y no es sólo por el look años 60 que le echa Feist al vídeo).

Más cosas: acabo de actualizar mi página de favoritos poniendo algunos vídeos que se echaban en falta.


Todos dicen I love you moi non plus



Sábado 3 de noviembre de 2007

Autorrep(ub)licándome

Visto que la cosa funciona, estoy animándome a preparar más artículos para colgarlos en la sección "Humanities Network" del Social Science Research Network (SSRN). De momento, sólo en la serie "Working Papers", porque los que ya tengo publicados en sitios "de calidad" no los reconoce el sistema y no pueden entrar en la serie de "Published Papers". Así que, en su lugar, me voy a dedicar a colgar cosas que no sé si están publicadas o no, pues vienen de Internet y de mi blog. Recuerdo que a efecto de derechos de autor, en la ley española, Internet no "publica" sino que "difunde". Pues a difundir, y hablaré de mis difusiones (palabra cuyo aire difuso me gusta) mejor que de mis publicaciones. Pueden verse las cuatro o cinco difusiones que he colgado hasta ahora aquí:

Página de José Ángel García Landa en el Social Science Research Network:
http://papers.ssrn.com/sol3/cf_dev/AbsByAuth.cfm?per_id=889468

(y la página de "My Papers" en el SSRN es ésta: http://hq.ssrn.com/submissions/MyPapers.cfm?partid=889468)

Las primeras cosas que he colgado son un artículo sobre literatura e internet ("Linkterature"), una nota sobre una novela histórica de Robert Graves ("Husband to Mrs Milton"), una reseña de un estudio sobre blogs personales, The Mirror and the Veil, un análisis de un soneto de Shakespeare ("Soneto, espejo, reloj, bloc y libro"), y, colgado esta mañana, un comentario sobre una novela de William Gibson, Pattern Recognition, subitulado "Presentimientos del presente con jet-lag"—o, mejor en inglés, "Jet-lagged intimations of the present". Los artículos que difundan por el SSRN pueden estar en cualquier idioma, pero el título y el resumen iniciales han de estar en inglés, aunque nadie avisa de eso, sólo se presupone. Una pequeña concesión a la lengua internacional... y a la lengua local de los organizadores, de paso.

Tanto más difusas serán estas difusiones mías, supongo, si se quedan como working papers. Pero en sólo cuatro días, ya se han bajado unos veinte ejemplares de los artículos que he colgado. Menos da un congresillo. Y creo que con este nuevo paradigma digital, la diferencia entre working papers y published papers se va a ir difuminando gradualmente; no puede ser de otra manera. En la red están todos, y si a un published paper lo avala el criterio supuestamente experto y anónimo y neutral de un par de informadores de una revista, también puede servir de cierto aval el éxito que tenga un trabajo "provisional" (qué no lo es...) que sea muy descargado, leído y comentado. A la larga, este sistema invierte los términos, y es el éxito e influencia el que lleva a la publicación, en lugar de lo contrario. Lo cual no quiere decir que esté deseando publicarlos en papel de árbol; la verdad, a estas alturas me es bastante indiferente.

Esto me recuerda que hace como diez años, cuando era director de la revista del departamento, la Miscelánea de difuso nombre, desarrollé la edición electrónica de la revista, haciendo accesibles los contenidos de modo gratuito, cosa que algunos colegas les desagradó y extrañó, aunque no se opusieron. Ahora los nuevos editores han cambiado la dirección de la revista aquí: http://www.miscelaneajournal.net/ – y todo el formato electrónico tampoco es el que yo puse en su momento con la ayuda del técnico informático de la Facultad (por entonces Luis Julve, que me ayudó a manejar las técnicas básicas de Internet). También hice por entonces, por el morro, la primera página web del departamento, en la que no conseguí interesar a la dirección, ni a la que le sucedió. Ahora andan buscando alguien que la haga: pagando, si es técnico; gratis, si es profesor (y tonto).

Bien, pues el caso es que, haciéndoseme eterna y a veces arbitraria la selección de los artículos con el sistema de los informes a ciegas para la revista, se me ocurrió que se podría desarrollar una colección de working papers en red, de modo que cualquier profesor pudiera dar a conocer allí su trabajo, tenerlo accesible (y hasta "publicado" o difundido, según gustos). Pero por una parte me faltaba expertise técnica para hacerlo, y por otra, a nadie le interesó la idea lo más mínimo. Con lo cual pasé, en lugar de eso, a hacerme mi propia página o editorial samizdat, en cuanto tuve la ocasión... que fue cuando por fin me despedí de las limitaciones del espacio web de la facultad y me pasé a los blogs y también a este sitio alojado en el Servicio de Informática universitario, http://www.garcialanda.net

Bien, ahora veo que lo de los working papers en red lo hacen los americanos, y desde 1994... así que seguro que no era tan mala idea. Y seguro que dentro de nada mola mucho, hasta por aquí.

Humanities Research Network









Man and his Mate

No es tan fácil encontrar en Internet las letras de las canciones de Cole Porter, ya que los propietarios del copyright cuidan mucho de que no estén disponibles gratis. No hay gran cosa, por ejemplo, en Cole Wide Web, aunque sí puede leerse allí una pequeña biografía de Porter. Según David Barber, que comentaba la reciente edición de sus letras completas, una de sus habilidades más características (aparte de las rimas inesperadas e intertextualidades sorprendentes) está en las alusiones promiscuas y dobles entendidos sexuales.
Anything goes

En realidad deberíamos decir triples entendidos, porque si bien estas canciones sicalípticas y picantillas aparecían en el contexto normativo del cortejo y ligue heterosexual, Porter con frecuencia hace que sus canciones contengan alusiones entre líneas a relaciones eróticas homosexuales, pues hasta allí llega el "anything goes". A la manera en que llevaba su vida el propio Porter (homosexual notorio pero casado por cubrir mínimamente las apariencias), estas alusiones están a la vista para el que entiende, y no existen para quien prefiere ver sólo el contenido heterosexual que se presenta como pantalla. Así que estas parejas en frac y traje de noche sobre el escenario en realidad eran para Porter una representación pública de cara a la galería, un instrumento comunicativo público subordinado a su función expresiva y comunicativa para el círculo de entendidos—colocando así el sentido normativo heterosexual en una posición semióticamente subordinada, instrumentalizada para la articulación de una erótica gay, que aparece así como el auténtico sentido oculto tras una parafernalia heterosexual meramente oficial.

Veamos una de esas canciones que tan ejemplarmente han servido para expresar el romanticismo heterosexual, y cómo en realidad dice algo bien distinto. Bueno, "en realidad".... dice lo que elijamos oír:

As Time Goes By

You must remember this
A kiss is still a kiss, a sigh is just a sigh
The fundamental things apply
As time goes by

And when two lovers woo
They still say, "I love you"
On that you can rely
No matter what the future brings
As time goes by

Moonlight and love songs
Never out of date
Hearts full of passion
Jealousy and hate
Woman needs man
And man must have his mate
That no one can deny

Well, it's still the same old story
A fight for love and glory
A case of do or die
The world will always welcome lovers
As time goes by
Oh yes, the world will always welcome lovers
As time goes by

No habla sólo esta canción de los roles cambiantes del hombre y la mujer en la modernidad, con las "New Women" liberadas que todavía han de rendirse al amor. También afirma que el discurso del romanticismo, la seducción, etc., es aplicable (o será aplicable, as time goes gay) a las parejas gays igual que a las parejas heterosexuales—que un un beso es un beso, el riesgo y la pasión funcionan parecido en cualquier tipo de pareja, etc. Los lovers del final, por los que el mundo está agradecido, son de sexo indeterminado. Pero es difícil oír ese sentido, claro, si a la vez que suena vemos en el escenario a Bogart y Bacall, o a Fred Astaire y Ginger Rogers. Esta es la maniobra de ocultación favorita de Cole Porter como prestidigitador del erotismo gay. Visto y no visto—y en escena, siempre visto elegante.

Obsérvese cómo juega con rozar la revelación autobiográfica—de hombre casado pero con muchas aventuras homosexuales—en estos versos que se presentan en principio como expresión de la norma heterosexual: "woman needs man / and man must have his mate". "His mate" no es woman, por el doble sentido de la palabra: más bien, los dos mates, los dos colegas, viven una relación homosocial hecha posible por la presencia de woman como mediador (y donde woman sale perdiendo), a la manera en que señala Eve Kosofsky Sedgwick en Between Men. Bajo la cubierta del matrimonio que engrasa la vida social, "man must have his mate".

Lo más sorprendente de todo es cómo estas canciones se oyen y se cantan, y funcionan, antes y ahora, ignorando ingenuamente este subtexto gay tan específico. Ya se reía bien Cole Porter de las superficies, y jugaba con las convenciones sociales como quien sabe que son sólo una parafernalia teatral a disposición de quien las sepa mantener y manipular hábilmente. Los demás no verán más que el espectáculo que se les preparado, y tan felices. Es una educación semiótica en la que han aguzado el oído muchos homosexuales. Me llamaba especialmente la atención en los análisis culturales de Roland Barthes —otro entendido en estos asuntos— esa hiperconsciencia de que la realidad evidente y obvia, el mundo natural y de sentido común, es en realidad una convención y construcción cultural. Y la vida social, una elaboradísima commedia dell'arte. La vida está en otra parte, al menos, para los que entienden, tras unas lecciones intensivas de teatralidad social interpretando una versión revisada de su propio personaje.

De-Lovely







Viernes 2 de noviembre de 2007

Terrorismo tolerado... o subvencionado

Hay que leerse este excelente artículo de Mikel Buesa en Basta Ya,  "Eta y la financiación del terrorismo".

Cuánto elemento hay que se cree más de izquierdas y progresista cuanto más dinero haga derivar hacia el entorno de la mafia nacionalista. Y los que denuncian esta situación, claro, fachas. Es el pensamiento único y la consigna que ha logrado imponer, con éxito notable, el departamento de aborregamiento del PSOE—esa maquinaria psoeudosocialista de generar colocaciones para quienes repitan los mantras con suficiente apariencia de fe.

Como añadido al artículo de Buesa, y explicación de lo que allí queda como una pasividad inexplicable por parte del gobierno, he aquí un análisis sociopolítico, con la panorámica de cien años de distancia, sobre la rentabilidad del uso del terrorismo en política. Viene de un libro que traduje hace tiempo, El siglo rebelde, 1830-1930, de Charles Tilly, Louise Tilly y Richard Tilly (Prensas Universitarias de Zaragoza, 1997). ¿Es rentable políticamente el uso de la violencia, se preguntan los autores? Pues...

Depende de las posiciones de poder que ocupan los grupos en cuestión. Casi por definición, para un grupo poderoso raramente tendrá sentido elegir una forma de acción colectiva que tenga alta probabilidad de producir violencia: la principal excepción surge cuando la violencia puede inutilizar a un oponente importante. Por otro lado, para un grupo sin poder puede a veces ser rentable el buscar la violencia o incluso iniciarla deliberadamente. Esto es así por varias razones. Primero, un grupo sin poder cuyas reivindicaciones tienen ciertas simpatías entre los poderosos más importantes, pero que no ha sido escuchado, puede a veces ganar el apoyo de esos poderosos por medio de un uso dramático de la protesta y convirtiéndose en víctima de la represión oficial. Los poderosos forman una coalición tácita y temporal con los que no tienen poder, en contra del gobierno o de otros poderosos. Los fasci italianos, en alianza temporal con los burgueses liberales de la isla, son un ejemplo claro del éxito a corto plazo (y del fracaso a largo plazo) de esta táctica.

Segundo, las vías de acción colectiva abiertas a un grupo que carece relativamente de poder son muy pequeñas. Su programa, sus formas de acción y su existencia misma probablemente serán ilegales y, por lo tanto, serán objeto de represión violenta. Por consiguiente, tal grupo elige entre realizar acciones que tienen una alta probabilidad de causar una respuesta violenta (pero que tienen alguna posibilidad de alcanzar los objetivos del grupo) o no actuar en absoluto (asegurando así la derrota de sus objetivos).

Tercero, donde la represión gubernamental es débil o ineficaz, el terrorismo selectivo  y violento magnifica el poder de un grupo pequeño al desacreditar al gobierno; también amenaza a los enemigos del grupo pequeño con represalias. Nuestra panorámica europea ha sacado a la luz poco terrorismo no gubernamental. Los principales casos son grupos que disfrutan del apoyo tácito del gobierno, como sucedió con los nazis y los fascistas antes de llegar al poder. (...) Por estas razones, nos sorprendería descubrir muchos grupos inicialmente sin poder que consigan partes importantes de sus objetivos sin recurrir de algún modo a la violencia. (327).

¿A alguien le suenan los equivalentes españoles y actuales de estas alianzas non sanctas—por ejemplo, entre el gobierno del PSOE y los enemigos de los fascistas centralistas españolistas, o entre los que agitan el árbol y los que recogen las nueces? ¿Queda claro cuál es el "oponente importante" a inutilizar, con una alianza tácita?

El único desfase venía dado en el País Vasco, donde la alianza tácita tradicional venía siendo PNV/Eta contra los centralistas (algunos de éstos en alianza con el gobierno vasco, para mayor ironía). Zapatero ha venido a intentar deshacer esa asimetría, y a poner al PSOE vasco, y al entorno de ETA, en el lado que considera más ventajoso para sus planes: todos contra el PP, que es quien le disputa el poder y la influencia—bastante más que la Eta. Había que buscarles algún tipo de utilidad a estos chicos, ya que tanto les pagamos.

Eskerrik asco





Señorita

Vía Ireth, me leo este divertido (es un decir) contrato de maestra para la Escuela Pública de niñas Casasimarro (Cuenca).

contrato maestra

Si así eran los de la escuela pública, temblad ante los de la privada... Aunque supongo que no serían tan diferentes: es una de las bellezas que puede llegar a tener la autonomía total de los poderes locales para dictar normas propias. Por suerte, en Biescas las maestras se podían casar en los años veinte; si no, esto lo estaría escribiendo otra persona.

Me pregunto (bueno, en realidad no me pregunto) si los contratos de los maestros eran igulamente draconianos: usar dos pares de calzoncillos, etc. Un viaje en el tiempo nos dejaría temblando de pavor, en más cosas de las que suponemos normalmente. Por favor, que continúe avanzando la Ilustración, y desatándose los turbantes externos o internos al cráneo.

La táctica de Don Recesvinto




Jueves 1 de noviembre de 2007

El sueño de Casandra

Es la última película de Woody Allen, no comedia sino tragedia, llena de ecos de las tragedias de Shakespeare (especialmente Macbeth) y de las griegas. Es éste un género que la novia del protagonista, actriz aspirante, considera difícil. Y cierto es que queda convenientemente rebajado a las motivaciones prosaicas de dos aprendices de asesino.

Una pareja de hermanos endeudados y ávidos de medrar aceptan matar a un enemigo de un tío suyo, rico y corrupto—a cambio de que éste se haga cargo de sus vidas y haciendas. En ellos confluyen por un lado Macbeth y Lady Macbeth, y por otro lado las conversaciones en Shakespeare de asesinos a sueldo como los contratados por el propio Macbeth o por Ricardo III.

No acaba de hacer clic el guión con los actores en este punto—en los momentos cruciales en los que han de decidir dejar de ser buenos chicos y convertirse en asesinos falla o el tono, o la luz, o las palabras—aunque no es de descartar que la realidad sea así de torpe, en efecto.

Continúa Woody Allen explorando temas que le interesaban en las películas anteriores de su serie inglesa: las ansias por medrar y aparentar, la presión de la clase social, el deseo sexual y el dinero guiando las motivaciones de las personas, el papel del azar determinando quién sale adelante y quién no... Y también el análisis de caracteres. Los dos hermanos se ven arrastrados uno por otro, en una de esas sociedades cerradas de emulación mutua que a veces forman las parejas de hermanos cuando no se enzarzan en rivalidadesYa siempre será este momento, dicen tras darse cuenta de lo irremediable de su crimen. Pero lo viven de maneras distintas. Uno de los hermanos se ve destrozado por los remordimientos (un poco como Lady Macbeth), mientras que el otro, menos tierno, está a punto de matarlo (en connivencia otra vez con el tío, para evitar ser delatados)—y muere accidentalmente en la  pelea a la que le lleva su angustia. El primero, ya antes desesperado y atormentado, se suicida. Y así acaban como Eteocles y Polinices, matándose en el barquito que había sido su sueño, mientras sus novias discuten cómo vestirse para gustarles a los dos."Cassandra's dream" es el nombre del barco que simboliza sus ilusiones inocentes al principio. Lo compran movidos por un recuerdo idealizado de una barquita que les regaló su tío cuando eran niños—pero al crecer todo se tuerce, por la presión de la ambición y el dinero, y salen a la luz los trapos sucios y unos caracteres sin sustancia moral para enfrentarse a las consecuencias de sus actos. Y lo que empieza como un plan ilusionado acaba como una tragedia griega narrada en las páginas de sucesos.

Es una de las cosas que me parecieron flojas en Match Point—la facilidad con la que una persona se plantea sin más convertirse en un asesino, y sigue siendo una "persona normal" a todos los efectos para el guionista/director y para sus vecinos—pero está claro que es una de las cosas que impresionan a Woody Allen y que quiere comunicar: cómo en esos pequeños gestos de indiferencia a los demás, que muestran la voluntad de aprovecharse de ellos, se trasluce lo que puede dar de sí una persona. Comienzan los hermanos con una indiferencia hacia las consecuencias de sus acciones, embarcándose en la borrachera del juego a la manera de una droga (también hay abundante droga de por medio...). Siguen adelante, medrando y figurando, "tomando prestado" sin permiso el coche de sus clientes en el garaje—acción presentada como aparentemente irrelevante o incluso simpática. Continúan pidiendo prestado primero a amigos y familia, luego a prestamistas y mafiosos, sin valorar nunca su capacidad de devolver el préstamo... Con visión selectiva, miden siempre su posible beneficio o placer inmediato, nunca el precio a pagar según un cálculo prudente. El padre de estos chicos (un perdedor, claro) nunca buscaría medrar perjudicando a otras personas, al menos nunca hasta el punto de llegar al asesinato— ni su nuera la novieta rubia. La actriz morena y tiburona, parece claro que sí: organiza sus relaciones personales de acuerdo con sus planes de carrera. De esta pasta se hacen los triunfadores, y los criminales. Y le bastaría, como a los hermanos, con verse en la situación adecuada y tener algo que ganar para transigir con lo que hiciese falta a costa del vecino.  A los asesinos, nos dice Woody Allen, no hay que ir a buscarlos a remotas situaciones, sino que basta con observar a las gentes que nos rodean—a muchas de ellas. Un tema que también es muy judío, por otra parte.

Cassandra's dream. Written and dir. Woody Allen. Cast: Colin Farrell, Ewan McGregor, Hayley Atwell. Music by Philip Glass. 2007.




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