Blog de notas de José Ángel García Landa (Biescas y Zaragoza) - Octubre 2007

"Yo Antes Era Como Ustedes"

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Miércoles 31 de octubre de 2007

El triunfo de la verdad... oficial

Tras una serie de retrasos y torpezas iniciales (comenzamos con "Buon Giorno" y un pique del traductor de italiano), pasa el juez Gómez Bermúdez a la lectura de un resumen de la sentencia sobre la matanza del 11-M. En resumen:

Comienza diciendo que se limitará la sentencia a considerar la culpabilidad o no de los encausados, pues otras consideraciones no son relevantes. (Es decir, no se investigan los últimos porqués).

No existe indefensión para los arrestados en prisión preventiva, pues se conocían elementos del proceso desde hace años.

Se rechaza la nulidad por la falta de autopsias de Leganés– de "los suicidas de Leganés"—pues hay informes médico-forenses. Oficialmente válidos.

La Kangoo: el tribunal no asume la tesis de que en la kangoo y el Skoda se monten todas las explosiones, pero esto no afecta al fondo. La actuación policial sobre la furgoneta fue "escrupulosa", y la cadena de custodia está plenamente acreditada. El juez considera suficiente la afirmación de que no se perdieron de vista la furgoneta o los efectos en ningún momento, y de que la cadena de custodia es válida a efectos oficiales.

En Leganés y Chinchón, por tanto: identidad de los detonadores, y de los participantes. Los demás objetos hallados en la furgoneta son corrientes y de uso común, reconocidos por el propietario de la furgoneta, Garzón Gómez. ¿Que los policías no los vieron ni los hicieron constar en sus declaraciones? No tiene base alguna esta afirmación, dice el juez. Las partes mezclan en "totum revolutum", dice, la cadena de custodia con la afirmación de que la bolsa no estaba entre los objetos custodiados.

Si la mochila fuese falsa, argumenta el juez, no hay cadena de custodia que valga, sería irrelevante el fallo en la custodia, dice (¡¡os-trás!!). Sería otro delito, que no tiene que ver con la cadena de custodia; los partidarios de esta teoría se limitan a insinuar que pudo ser puesta allí. El tribunal no encuentra indicio alguno sobre el particular. No es aceptable la nulidad de la mochila por prueba falsa. (Una falacia de razonamiento introducida por el presidente del tribunal... escandalosa. Escandalazo, que diría la vicepresidenta).

"La prueba es auténtica", pues: —la bolsa del parque Azorín procede de la Estación del Pozo, el tribunal no tiene dudas al respecto. Nunca se ha roto la cadena de custodia (cuando vuelven los policías a ver los efectos, dice, seguían allí las pruebas).... Reconoce el juez "el extravagante periplo de los efectos", pero dice que carece de efectos judiciales, ni es para él indicio de nada. (O sea, que a la vez una actuación irreprochable, y  una cosa extravagante que no se debe repetir –e indicio de nada).

Los detonadores, temporizadores, etc., son los mismos en todos los casos (El Pozo, Atocha, Azorín, Leganés)... Todos los detonadores proceden de Mina Conchita. Las tarjetas telefónicas son todas de la misma partida vendida a Yagual Mundo Telecom. La tarjeta encontrada en Chinchón es una de esos 30. La bolsa de basura también es igual. Hay conexiones suficientes, a juicio de la sala, entre todos los indicios de los artefactos explosivos.

Contra otras causas de nulidad aducidas por la defensa: El jefe de seguridad de Amena no vulneró ninguna norma al facilitar a la policía el punto de venta de las tarjetas; los datos mismos se facilitan sólo con orden judicial.

Toda la dinamita procedía de Mina Conchita. (¿?—Si no se podía determinar cuál era, dice el propio juez!!)  El explosivo: Goma-2 Eco. En los trenes no se sabe con certeza (no ze sabe con azoluta certeza", dice literalmente) cuál era el explosivo, aunque sí se sabe que era dinamita de Mina Conchita; pero en la vía del Ave y Leganés era Goma-2 Eco de Mina Conchita. Es suficientemente probatorio. (Para el tribunal... para el tribunal.).

¿Documentación de ETA en los escombros de Leganés, según adujeron las defensas?  OK: un policía vecino había estado destinado a seguimientos, y reconoció los documentos como suyos, se le devolvieron. La documentación no era de interés para la investigación, y nadie pidió que ese policía testimoniase. (Ni el juez. Cosa ciertamente pasmosa).

Identificación por huellas dactilares, genéticas, de los de Leganés... suficientes para el procedimiento. (No se aprecia nada atípico en los indicios que rodean estas muertes).

La falta de control en la mina, y la connivencia de los encausados, fue la causa de que se pudiese sustraer el explosivo. Está probado que en 2004 seguía circulando la Goma-2 EC aunque ya no se fabricaba. Que seguía en buen estado, y podría haber servido para el atentado.

El tribunal da por buenas las declaraciones relativas a los explosivos de Montoya Vidal y los demás encausados (menos en sus aspectos autoexculpatorios). El Chino y otros recogieron los explosivos en Avilés, según han declarado también otros testigos incidentales.

Las relaciones con ETA alegadas por las defensas (relaciones entre presos, cursillos de etarras en países árabes, etc.)—no son probatorias: por ejemplo, la ertzaintza extiende un certificado donde declara que no le consta que ETA use Goma-2. Entre informes de directores de prisiones y policiales, nada avala la tesis de la defensa.

(Inciso meditativo con la definición de terrorismo para el juez: la víctima es un mero instrumento, y se ataca la raíz del Estado, el delito tiene pues "un plus estigmatizante para la víctima").

Se establecen indemnizaciones: de 30.000 a  1.500.000 euros (máximo para 7 personas más un caso especial por el estado vegetativo de Laura Vega). Se dividen los niveles de indemnizaciones en varios grupos según los daños recibidos.

El juez, pues, avala todos los datos de la versión oficial, relajándola un tanto en lo referente a cuestiones insuficientemente probadas (así, absuelve a El Egipcio por falta de pruebas).

Y como otros jueces una vez han decidido dictar sentencia, pierde la voluntad de sopesar, en el éxtasis de la resolución, y se pasa a defender la propia versión como si el juez fuese parte interesada, y todo estuviese súbitamente claro en blanco y negro.  

Así establece lo que en la SER llaman la "verdad judicial" del asunto—a no confundir con la verdad, claro. La verdad judicial, si bien es verdad (más para unos que para otros) no es, contrariamente a lo que uno podría creer por los ecos de la frase, toda la verdad—a veces ni siquiera es nada más que la verdad.

Al trullo van (o más bien en el trullo siguen) cuatro chorizos que ya tienen (bueno, ni cuatro...): culpables sin duda, pero también chivos expiatorios. Cerebro, no hay, o no se le espera. O explotó en Leganés...  Los "autores intelectuales" propuestos por la fiscalía, con el Egipcio a la cabeza, son absueltos, con lo cual la conexión con la guerra de Irak resulta indemostrada. Pero quién diseñó u ordenó el atentado, misterio misterioso—no parece que sea cosa que intrigue al tribunal.

No se abren acciones contra los policías que ocultaron pruebas, ni interesan las pruebas falsas encontradas, y en general hay ceguera selectiva de cara a las conexiones policiales de todo el asunto. No echa en falta el tribunal ninguna necesidad de investigar más quién movió hilos para montar este atentado, o quién impidió que se impidiese. No hay ningún interés por las presiones y manipulaciones policiales, o las sorprendentes y continuados controles a que se venía sometiendo a la banda. Lo que sí hay es la posibilidad de sentar una verdad oficial, y esa será la verdad—a efectos oficiales.

Qué bien, desmontadas las teorías de la conspiración. Resulta que no había conspiración, sólo una conspiracioncilla de chorizos y confidentes policiales. Menos mal, que si llega a haber conspiración... cae el reino.

Pero lo importante: si nadie recurre, se recibirán las indemnizaciones, que es lo que cuenta a estas alturas para los directamente perjudicados.

Para Zapatero, que sale volao a hacer declaraciones— modélico: esto ha sido modélico, ha sido la "averiguación imparcial de la verdad y la protección de los derechos de las... víztimas, con todas las garantías que el estado de derecho asegura", asegura. Y finito.


Oh but you who philosophize disgrace
And criticize all fears,
Bury the rag deep in your face:
Now it's the time for your tears.


blind justice

PS: También ha habido much
as absoluciones, más de las esperadas (sobre todo sorpresiva la de los Toro), y sólo calderilla de condenas para algunos muy responsables... Todo lo no suficientemente probado a gusto del juez, un gusto que naturalmente debe ir con póliza certificada—o es un gusto especializado.

A mí lo que más me ha gustado así como gusto especializado ha sido la conclusión de la cadena SER: radiante, exultante, dándose puñetazos en el pecho y gritos de Tarzán.  Algo debe ir mal, por tanto... Como muestra un botón, sacan a hacer declaraciones a una víctima como portavoz de la autenticidad, un "chaval", que nos regala esta perla de doublethink, para ir abriendo boca:

 "Sólo pido que no se haga un uso partidista de la sentencia, ni se utilice para la confrontación política. Y, una cosa más: también pido que dimita toda la cúpula del Partido Popular y se retiren de la vida política, pues han quedado totalmente desacreditados".

 —hermoso, verlo tan en estado puro, ¿no?

Análisis lacaniano del 11-M








Martes 30 de octubre de 2007

Estreno SSRN

O sea, Social Science Research Network, sección "Humanities Network". Dos días tarda allí en aparecer en red este artículo, que lleva esperando publicación en papel desde 2005...

García Landa, José Angel, "Linkterature: From Word to Web. Or: Literature in the Internet - Internet as Literature - Literature as Internet - Internet in Literature" (July 2006). Available at SSRN: http://ssrn.com/abstract=1025231

Supongo que apareciendo en la serie de "working papers" no contará siquiera como publicación académica, lo mismo que en mi web. Pero leerse, ahí se lee, para quien por allí lo busque; lo que es hoy, ya se lo han bajado dos o tres personas. Así que me apunto al sistema, y colgaré mis artículos online también en mi página de allí, si tengo tiempo y paciencia para hacerlo. Y estudiaré cuáles son los límites de sus tragaderas en cuanto a convenciones académicas; promete ser interesante.

Se autodefine el SSRN como "la investigación de mañana, hoy"—y lo cierto es que no tienen justificación nuestras redes de investigación universitarias por no haber montado algo así hace tiempo. De América nos tenía que llegar, claro, mientras aquí seguimos reacios a utilizar las herramientas de comunicación que tenemos en las manos. Por ejemplo, un blog en un departamento universitario, válgame Dios, a dónde podríamos llegar...

En última instancia, la importancia relativa del peer reviewing en su actual formato descenderá una vez compita (en círculos académicos) con otros sistemas de valoración, como la influencia inmediata y prestigio adquirido que pueda desarrollar un working paper—abriéndose así camino quizá ese artículo al peer reviewing, cuando en el sistema clásico sucede al revés, y es la publicación con aura en una revista, preautorizada por un par de personas, la que proporciona lectores a un artículo. Me parece que se acabó eso de que dependa de una o dos personas el que un artículo se vaya a leer en círculos académicos....

Y no hablo de mis artículos... que aún no me consta que aun después de publicados los hayan leído o citado más de una docena o dos de académicos: tan escaso es nuestro índice de impacto.

Humanities Research Network




Lunes 29 de octubre de 2007

Un post lleva a otro

Pero rara vez tan descaradamente como en este post, que escribo para dar noticia de que he escrito este post, y este otro. Rozando los límites de lo reseñable en un blog, incluso en un blog personal—rozándolos por el otro lado, claro. Hay quien dice que le presto demasiada atención al tema del teatro dentro del teatro en Shakespeare.  Pero si le tienta este tipo de post a algún blog, bien habrá de ser a éste, ¿no? En todo caso, este post aún no me lo han retomado en ningún sitio, conforme al final del mismo voy llegando.

Ficcionalidad e inutilidad del blog personal





¿Me siguen?

Uno de los trabajos obligados de seguimiento a mi blog Vanity Fea, noblesse oblige, es autoguglearme y ver quién me sigue, y seguirles yo mientras me sigo. Así hoy veo que este post inmediatamente anterior sobre la sombra de un globo sonda ha sido retomado en Zaragózame, antes de que lo envíe yo. Mira qué bien. Yendo por ese enlace se vuelve aquí. Y este otro de hace un par de días, "Todos en la misma rama", ha sido retomado como sucede a veces cuando hablo de la Universidad, en Fírgoa: Universidade Pública— donde en un día y medio ya ha tenido 459 lecturas. No todos se lo habrán leído entero, vale, pero otros muchos habrán ojeado la primera plana sin hacer clic para artículo completo, y esos no cuentan. Y cien lecturas más o así en mi propio blog. Oye, más que una comunicación en un congresillo de esos de siete y el que presenta, ¿no? De aquí a la fama. También me he puesto un autoenlace, cómo no, en mi página recién inaugurada del Social Science Research Network. Y aparte he estado trasteando unas horas limando patas de mosca en papeleo relacionado con este congreso, "Linguistics and Persuasive Communication" que pronto tiene lugar en nuestro departamento. Así que si cuento una clase sobre Shakespeare a la que he asistido más que impartido (al gusto de las nuevas metodologías de aprendizaje activo), ya me vale por hoy. Pero me tenía que tomar el tiempo de escribir este post ombliguista, ¿no?

Ah,  y de colgar este bonito vídeo de mi ópera favorita de Romeo y Julieta: "On dit dans la rue".


Eso, como seguimiento de hoy, para quien me siga (m'aime ou pas).

Indeméiking




La sombra de un globo sonda

La sombra de un globo sonda pasa sobre el campus de la Plaza San Francisco de la Universidad de Zaragoza y flota misteriosa hacia el meandro de Ranillas. Alguien del gobierno de Aragón ha dejado caer así por la prensa que había planes de trasladar este campus al otro lado del Ebro una vez termine la Expo 2008. sombra globo

El Rector ha dicho que no sabía nada, y que se ha enterado por la prensa. Ahora a ver si tiene sustancia o no semejante globo sonda. Espero que quede en nada. Esta universidad ya se ha lucido bastante en el pasado dejándose caer o abandonando edificios históricos. 

Esto del traslado del campus de San Francisco suena a operación inmobiliaria gigantesca movida por los hilos de vete a  saber quién. No salió lo del traslado de la Romareda... pues a por el campus, que hay mucha excavadora que ocupar cuando se acabe la expo, y todo lo que están haciendo en Pla-Za.

Más de un goloso hay, desde luego, pues el suelo del campus, en el centro de la ciudad, tiene un valor casi incalculable, y como la Universidad es tonta, igual con cuatro perras la dejaban contenta. Ya en los años 80 casi consiguieron hacerle esta misma maniobra del truequemoche al rector anterior al anterior, Vicente Camarena. Aquí el que no corre vuela—menos algunos despistaos en la Universidad, y alguno con contactos interesantes habrá pensado a ver si por ahí sale la cosa. (O, a  lo mejor, con esta noticia le han pinchado el globo...).

Si hay entre los políticos planes serios de hacerlo, y voluntad decidida de sacar una tajada monstruosa a medias con los constructores, como suele ser el caso, pues con una negociación financiera leonina ahora con las reformas de los estudios, y amenazas de recortes a tutiplén... arreglado. A ver lo que vemos—y a ver lo que oímos no de este rector, sino de los candidatos a rector que haya para las elecciones del 2008, que será más interesante.

Investigaciones oficiales


Domingo 28 de octubre de 2007

Humanities Research Network

Se crea el Humanities Research Network, en el seno del Social Science Research Network (SSRN). Ver información en The Valve.

De entre las secciones, supongo que me cae especialmente cerca el HRN English & American Literature Research Network, y especialmente esta sección:

Literary Theory & Criticism
View Papers:
http://www.ssrn.com/link/English-Lit-Theory-Criticism.html
Subscribe:
http://hq.ssrn.com/jourInvite.cfm?link=English-Lit-Theory-Criticism

De momento hay poquita cosa, pero... es de suponer que irá creciendo, como vienen haciendo estas cosas en Internet. Primero hay que registrarse (gratis), y puedes además suscribirte a revistas específicas de cada área, que en mi caso sí son de pago. Los artículos se suben, y se bajan, gratis; la intención es difundir la investigación. Aparecen ya sea en la "Accepted Paper Series" o en la "Working Paper Series", y figura el número de veces que se han descargado—¿una nueva dimensión de "calidad" en el futuro?

Si me animo a ir subiendo publicaciones, aparecerán en esta página:

http://papers.ssrn.com/sol3/cf_dev/AbsByAuth.cfm?per_id=889468

De momento, he hecho una prueba enviando un artículo sobre literatura e Internet: "Linkterature: From Word to Web".

(PS: Y, en dos días, estreno SSRN).


P2Peer Reviews




Otitas censurado

Extracto de los deberes de redacción de Otas, con comentario de la seño...otas

Escribo un cuento - caperucita mata

Habia una vez que estaba mirando un cuento que os lo voy a contar.
Erase una vez caperucita que iva a la tienda de bazookas para ir a cojer uno reservado para matar lovos. También unos 4 cebos para lobos, pues el le molestaba un "poco". ¿Porque le molestaba? porque tenía rosquillas.
    - ¡No me gusta que escribas así los cuentos!

Satán revolution

Érase una vez una vella princesa que se encontro con el apuesto, musculoso y vello satán y decide vesars ¡pero que digo! se casaron y los ángeles murieron con un tridente de satán. El rey se convirtió en el vufón.
Colorin colorado este cuento a acabado.
    - ¡Ojo con lo que escribes Óscar!


El Gesto Macaco


Todos en la misma rama

Aprobado el Real Decreto de ordenación de enseñanzas oficiales: http://firgoa.usc.es/drupal/node/37590
—después de muchos tachados y destachados, sin novedades espectaculares con respecto a lo que ya sabíamos.

Éste responde a la reforma de la LOU aprobada este año, y sustituye a dos Reales Decretos aprobados hace sólo dos años. Se preguntaría uno si nuestras autoridades van dando palos de ciego.

Ya comenté hace tiempo algunos aspectos de esta reforma que supone la sustitución de diplomaturas, licenciaturas, ingenierías, arquitecturas, etc., por grados y másteres, manteniéndose la denominación del doctorado.

Otro aspecto significativo es la progresiva disolución del concepto de área de conocimiento. Lo más parecido al listado oficial de áreas de conocimiento que queda en esta nueva ley es el listado de "materias básicas" para combinar en los títulos de grado. Esto con suficiente ambigüedad como para que se diriman las batallitas en el seno de cada universidad—con lo cual me parece que se crean a largo plazo problemas ahora invisibles, aunque también se resuelvan otras cuestiones más inmediatas por la ley de la oferta y la demanda. (O de la fuerza).

Así, por ejemplo: en la Universidad de Zaragoza tenemos ahora que elaborar un nuevo título (de "Estudios Ingleses", según se ha propuesto) para sustituir a la actual "Filología Inglesa". Estas son las materias básicas de la "rama de conocimiento" de Humanidades. Esto de las ramas me recuerda al chiste aquél de "yo quiero un pupitre, como los blancos"—en todo caso, está claro que no son ni las áreas de conocimiento, ni los "ámbitos del conocimiento" del artículo 9 de la LOMLOU, que son una cosa así como vaga.

ARTES Y HUMANIDADES
Antropología
Arte
Ética
Expresión Artística
Filosofía
Geografía
Historia
Idioma Moderno
Lengua
Lengua Clásica
Lingüística
Literatura
Sociología

Nuestro departamento elaborará un título con una dosis de "Lingüística" y otra buena dosis de "Expresión Artística" (entiéndase cine) y sobre todo "Literatura", quizá incluso con algo de "Idioma moderno" a regañadientes, visto que es una carrera de "inglés"...

... ¿pero quién nos garantiza que los profesores de nuestro departamento somos profesores de "Expresión Artística" o de "Literatura"? ¿Será la "literatura inglesa" literatura? ¿O estarán otras personas, en otros departamentos, presuponiendo que la Literatura pertenece al área de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada, o a Literatura Española? ¿Y "lingüística"? ¿Seremos lingüistas los profesores de los departamentos de Filología Inglesa? ¿O, según dependan los juegos de fuerzas locales, serán lingüistas sólo los del departamento de Lingüística? Cosa que parece previsible si en un momento dado les faltan alumnos.  Y Ética... un grupo de nuestro departamento tiene un proyecto de investigación sobre "Ética de la ficción", por si hace falta ética.

Aquí ya entra en juego la Realpolitik a nivel de facultad. Estas enseñanzas no van distribuidas por áreas de conocimiento según una directriz ministerial, como sucedía en las reformas de titulaciones y planes de estudios de los 90. El catálogo de áreas, que sigue existiendo, queda un tanto más arrinconado o entelequizado. Esto es la descentralización para que ustedes se las compongan a nivel local, un poco como quien dice ¿no querían autonomía universitaria? Hale, pues ustedes se lo resuelvan, a ver quién se lleva el gato al agua.

Una de las ideas que parecen insinuarse detrás de esta desaparición de facto de las áreas de conocimiento como criterio de adscripción, es dar más flexibilidad a las plantillas: que las universidades puedan trasladar con más facilidad docentes de unas tareas a otras, mirando menos su adscripción a un departamento o a una área de conocimiento. O sea, en suma, procurar ahorrar gastos en la Universidad, que dejada a sus propios criterios seguiría creciendo como un hongo monstruoso. De este modo se les da más fuerza a unos para que actúen sobre otros o ejerzan su mayor influencia a la hora de justificar el uso de recursos humanos y económicos. Las alianzas de intereses, grupos y feudos... serán ahora factores más influyentes que nunca.

Así que ahora a ver a dónde me trasladan a mí... Porque ya preveo que por una razón u otra, si se deja al juego de las fuerzas locales, lo que yo haga en el futuro no van a ser Estudios Ingleses, ni lingüistica, ni literatura, por mucho que hasta ahora haya venido siendo Filología Inglesa.

Se acercan los Estudios Ingleses









Viernes 26 de octubre de 2007

Un auténtico carnicero

Detienen a un sospechoso de terrorismo, de financiación y reclutamiento para estos que ponen bombas por allí... bueno, pues la policía llevará sus investigaciónes y supongo que ya sabrán. No me refiero a la detención en sí.

Me refiero a los titulares con que ha corrido la noticia, que he visto repetir insensatamente en los telediarios y periódicos, anunciando en tono sensacionalista que el detenido era "terrorista, imán y carnicero"—No, no así, sino con más arte, sugiriendo, junto con la foto, que esas tres cosas son en realidad la misma. Que un imán ya debería ser sospechoso de ser un terrorista. Y que ser carnicero es, por supuesto, un agravante.

El carnicero, con sus carnicerías... y el mandil salpicado de sangre.

Cuánto zoquete en las redacciones, y cuanto xenófobo inconsciente.

Presuntos presos



Al arma social

Creía que no iba a tener que decir nada del asunto del macarra que le pateaba la cabeza a una chica en el tren. Lo normal todo el mundo (decente) sabe lo que hubiera sido: que la policía lo hubiera detenido, siguiendo las pistas del vídeo, y el juez lo hubiese enviado a la cárcel. Y punto. La página de sucesos, para quien se la quiera leer. Pero no. Resulta que ahora hay alarma social. Que no la causa un macarra de mala muerte, claro: la causan los absurdos legales y las canalladas de los jueces. A mí es el juez el que me alarma, y no el Seryi este loscojones. beware justicePrimero, anteayer, que el fiscal no aparece, y el juez dice que bah, total no hay motivo de cárcel, que lo deje estar. Luego, con la alarma social, ya todo teatralizado, con focos ante la nación, y para que sirva de caso modélico, el fiscal retoma el caso (pide cárcel), lo retoma el juez, y resuelve que no, mira, que resulta que acerté a la primera. Que el macarra no causó lesiones graves (de intenciones aquí no se habla) y que no está demostrado que pueda volver a las andadas. Que a esta chica no le pasa nada. Así que a la calle, que no se acerque a ella, y punto. Esperando el juicio, que le caerán dentro de dos años seis meses de cárcel virtual (porque ni la pisará). Mensaje lanzado con señales luminosas a todo macarra viviente: que adelante, que se puede. Que al juez no le parece muy mal—sólo de boquilla.

Este sinvergüenza—este canalla de juez, ¿qué opinaría si a él le pateasen la cabeza en un tren, así por las buenas? ¿Se le arreglarían las ideas? Creo que ni así. Elementos como éste —y los hay a patadas, a patadas en la cabeza— son los que hacen que la justicia en este país sea lo que es. Para empezar, redactando las leyes que han redactado: siempre atentos a los derechos de los criminales, y sólo si no queda más remedio a los de las víctimas que pasaban por allí. El gobierno, con su política hacia los terroristas, lidera la comitiva: y en este país de borregos todos van siguiendo al que tienen por encima dando indicaciones con la ceja; así nos va.

Mención aparte merece el acobardado argentino, el testigo que tiene el morro de declarar que sí auxilió a la chica, pero que no le dio mucha importancia al asunto, "porque esto ocurre a veces en el tren". Hombre, y también te asesinan a veces, total cuestión de nada, seamos tolerantes. Este seguro que está en mejor sintonía con el juez.

También hay quienes dicen que bah, casos como este, a patadas, sólo que no los captan las cámaras. Que no hay que sacarlo de quicio, total si no hubiese cámara nos habría dado igual.

Ah, pero es que la cámara hace una diferencia. El observador cambia el fenómeno observado. Pasa a ser responsabilidad directa nuestra, porque ahora somos también testigos. Como el argentino. Y muchos prefieren seguir sentados, como el argentino. Y, segundo, la cámara proporciona una prueba directa al juez que ya la querría en otros casos. Aunque para jueces como este, me temo que nunca habrá prueba suficiente.

Total, que alarma social. Hay que joderse y tocar la campana. No por los macarras y matones, no: estos van de oficio en la existencia, son en teoría extraños a la sociedad. Alarma, por los funcionarios que dejan hacer al matón, para mayor comodidad propia, por no significarse. Así que a alarmarse toca, y a comentar la infamia de este caso —y de tantos otros de los de sin cámara— para que no se siga pudriendo el sistema, y para que las leyes y derechos no se vayan convirtiendo en imaginaciones. Para que no sea la patada lo que va a misa, y siente derecho, y luego ya veremos si se atreve alguien a denunciar. Cada uno que dé la alarma como pueda, de que esto es intolerable. En los blogs y redes sociales, o en familia o donde sea. Que la gentuza la tenemos sentada en la sala de vistas... frente al banquillo y con toga.

¡ALARMA! ¡ALERTA! (Dios qué cruz...).


Muerte de un joyero






Jueves 25 de octubre de 2007

En la oposición

Hay quien dice que lee mi blog por enterarse de lo que se cuece en mi departamento. En ese caso, le aconsejaría que fuese a fuente mejor informada: el Diario Diario del Director, quizá, o el Correo de los Catedráticos. O algún Boletín de la Becaria, o Pasquín de Paseos por el Pasillo que se publique de boca de druida a oído de druida. Lo que es yo, con poca gente hablo en el pasillo, y me entero de las cosas normalmente por el correo institucional. Información privilegiada, cero: gajes de estar en la oposición... aunque creo que no soy el único desinformado, y que el personal anda en general silencioso y cada cual resignado a su nivel de información.

Pues hoy nos habían anunciado por e-mail que había un concurso de acceso para una plaza en nuestro centro y departamento: un anuncio así neutro, que no te dice "de quién es la oposición"—supongo que se seguirá utilizando la vieja terminología que pervive mientras van pasando los efímeros Reales Decretos que regulan el acceso a los cuerpos de funcionarios universitarios. Así que me he acercado a ver "de quién era la oposición", y era de una colega recientemente habilitada, la Dra. Silvia Martínez Falquina—que lo ha hecho a plena satisfacción del tribunal, y es por tanto felicitada también desde aquí en el momento de un right of passage tan importante en la carrera académica.

Es muy de agradecer que nuestro departamento nos comunique dónde y a qué hora tienen lugar estas pruebas (aunque no nos digan quién es "el interesado" ni la lista completa de concursantes). La Universidad envía anuncios a todo el profesorado, sí, bastante crípticos, tipo así: "Decimoctava resolución en la que se publica la relación de aspirantes a las dotaciones por orden de prelación del concurso público para la contratación de profesores asociados. Curso 2007/2008. Plazas nº150, 210, 211, 212, 220, 221, 235, 236, 259 y 277"—y si te dedicas a abrir todos los pdfs que te llegan por esta vía varias veces por día, pues no harías otra cosa. El exceso de información no es informativo, y es por tanto imprescindible que para mejor información estas cosas se comuniquen de modo más claro al departamento o centro en cuestión al que se refiere la plaza — aprovecho para recordar que nuestro departamento está desperdigado por dieciocho centros distintos. Bien, pues el departamento no tiene ninguna obligación de informar de esta manera—y esa falta de obligación la venía ejerciendo hasta ahora de manera ostentórea, a veces recordando a los que solicitábamos este tipo de información que no era obligación suya hacerlo, que en todo caso si se llegaba a hacer sería por cortesía.... No se hacía, como digo, y en la oposición de cátedras a la que me presenté, el director se sulfuró porque yo, uno de los opositores, envié un correo a los profesores del departamento indicando dónde tenía lugar la prueba de cátedra—la primera que había en quince años, cosa irrelevante, vamos. A juicio del director, por entonces el Dr. Collado, con pinchar el anuncio en la puerta de la sala en la que se hacía la prueba, era más que suficiente—y vamos, supongo que esperaría que todo el profesorado se pasease cada día por todas las salas de todos los centros a ver si había pinchado algún anuncio de algún concurso "público". (Luego hubo mangoneo en la oposición, cómo no).

Bien, pues hoy puedo decir que sí se nos ha avisado—primera o segunda vez, si no me fallan los cálculos. Me he pasado por la prueba, y he apreciado rápidamente que la Dra. Martínez Falquina era la única concursante. Y que en el tribunal estaban cinco miembros del equipo de investigación al que pertenece, o sea que era de prever que todo fuese sin novedad en el frente. Dicho sea no como crítica a la Dra. Martínez Falquina, en absoluto (pues no es ella quien designa los tribunales) sino como descripción objetiva de las circunstancias—un equipo que coloca a uno de sus miembros, o una profesora que lleva a buen puerto una carrera tras de muchos esfuerzos y trabajo, elíjase la descripción que se prefiera, pues las dos son seguramente ciertas. Mucho se ha ensalzado la labor de equipo por parte del tribunal—y bueno es que se trabaje en equipo, aunque no tan bueno cuando es para el apoyo mutuo de los miembros del equipo en contra de los derechos de otras personas, como hace con frecuencia el equipo dirigido por la Dra. Onega—y no es el único en hacerlo, tampoco digo eso.

Bueno, un momento un tanto chusquillo ha habido cuando describía la candidata su proyecto de investigación al tribunal "en tercera persona", como si estuviese hablando de una colaboración con investigadores de Sinsinnati, siendo que la directora del proyecto del que hablaba, y cuatro miembros del equipo, estaban en la mesa del tribunal... pero el opositor tiene que pasar por estos trances de circunstancias un tanto artificiosas, cuando no hay oposición real (me refiero a otros concursantes) y en un concurso que por tanto tiene un cierto aire de celebrarse por cubrir el expediente.

El problema con estos trabajos en equipo sintonizado es que te puede quedar la duda de si te colocas o te colocan. O sea, de si tus méritos son tuyos, o si te están comprando futuros apoyos, o pagándote los pasados. Este comentario lo he oído directamente de boca de personas que aun reconociendo actuaciones erróneas o injustas de alguien, me decían: "Pero yo no me puedo oponer. Es que le debo la plaza..." Vaya, baja autoestima, y poco sentido crítico. Y mucha fidelidad al equipo, eso  sí—y al líder sobre todo.

Por si llegase esto a oídos de la Dra. Martínez Falquina y se enfadase conmigo por aparecer en la gacetilla— (pues conflictos con ella no tengo ninguno, sino que más bien le deseo mucha suerte—aparte de las actuaciones en bloque de su equipo)... —Una cosa diré sobre la oposición de hoy, dicho sea "desde la oposición" (O sea, que considero mi versión aún más independiente que la del tribunal en este caso, por menos interesada): su actuación ha estado realmente bien; la exposición que ha hecho ha sido excelente en soltura y organización, ha exhibido un currículum más que suficiente para obtener la plaza, ha tenido experiencia docente tanto en EE.UU. como en Inglaterra, cosa que otros no tenemos, ha expuesto de modo convincente su actividad como profesora, y se ha expresado en un perfecto inglés: un ejercicio redondo, en suma. Con lo cual tampoco quiero decir que debido a los méritos propios pueda prescindir de un grupo de ayuda mutua: en Realpolitik, eso no se lo aconsejaría a nadie.

Porque los resultados de las oposiciones en la universidad no dependen siempre del currículum ni de lo bien que se haga el ejercicio, sino, sobre todo y en primer lugar, de cómo sople el viento y cómo se ubiquen las personas en la dinámica de grupo. Esta vez soplaba a favor—no como en mi oposición. En la segunda (la de cátedras), porque en la primera, la de titular, también soplaba a favor. También es cierto que en mi oposición de titular me presenté solo, y en la de cátedra no obtenida había varios concursantes, ninguno de los cuales sentó cátedra: Usted mejor ni se presente. O este otro usted— no tiene una monografía del perfil. Que usted sí la tiene... vaya... bueno, pero no me gusta su línea de trabajo, para mí eso no cuenta. Además no ha presentado usted proyecto de investigación —ah, ¿que sí lo ha presentado? Da igual, pongo que no.

Y aquí seguimos... de eterno opositor, y con el asunto en los juzgados. 

En el concurso de hoy, en cambio, todo buen feeling, jolgorio y desenfado, todo visiones positivas y palmaditas mutuas en la espalda, como ha de ser en los grupos bien avenidos. Así que he considerado que si me iba antes del final no me perdía gran cosa. "A concursos de acceso como este, me apunto a cien si hace falta", decía una de los miembros del tribunal. Toma, y yo. Sobre todo como opositor. Pero no siempre vienen así.

Más cátedras




Miércoles 24 de octubre de 2007

Asesinados, y abucheados

Comentario a un artículo de mi vecino de Facultad, Julián Casanova, aparecido en Público y retomado por un blog de la Facultad, Historiantes: "Lo que hace la Iglesia cada vez que beatifica es humillar más a los vencidos"—dice Julián Casanova.

Me parece una valoración muy desafortunada, hablando de víctimas de ejecuciones sumarias. ¿Supongo que no aprobará esas ejecuciones el Dr. Casanova? En ese caso, no entiendo cómo se fija únicamente en otras cosas que hace la Iglesia, cuando se está hablando de gente asesinada, mayormente. ¿Porque no querrá sugerir que estos "mártires" eran en realidad los asesinos? Igual alguno sí lo fue. Pero lo que se conmemora aquí, entiendo, son las muertes injustas y las persecuciones fanáticas. Que las hubo por todos lados. ¿Le parecería lógico al Dr. Casanova, como reacción a la película de "Las 13 Rosas", por ejemplo, decir que es una burda falsificación de la historia y un intento de ocultar los juicios sumarios y los fusilamientos del bando republicano? Supongo que eso le parecería tendencioso. Si la Iglesia ha sido cómplice de matanzas, también lo ha sido el PCE. O el PSOE. Tampoco han pedido perdón, que yo sepa. Hay por aquí ciertos empates: incluyendo el interés en ennegrecer al rival político y blanquear al aliado.

Sirva de comentario sobre la memoria histórica selectiva, y la confusión interesada entre víctimas de la barbarie desatada, y matones de esos que salen de debajo de las piedras en cuanto ven la ocasión. Dejen a la Iglesia que homenajee a sus víctimas, como se acuerda cada grupo de intereses de las suyas. Aunque parezca más cristiano (o más decente, sin más) acordarse de todos los que fueron asesinados brutal y cobardemente, o injustamente maltratados, y no sólo de los de nuestra cuerda. ¿Obvio? Parece que no tanto.

Guerra civil: el vaivén de la memoria










RefWorks

He estado en la presentación de RefWorks, un sistema de gestión de datos bibliográficos que ha comprado la Universidad. Bueno, ha comprado el acceso para el personal, porque es un sistema en red, http://www.refworks.com

Con muchas ventajas: compatibilidad, facilidad para importar datos de varias maneras, producción de bibliografías en distintos formatos, posibilidad de trabajo colaborativo a distancia, actualizaciones permanentes... en fin, que para quien maneje muchísimas referencias, le resultará útil.

Supongo que para creadores de bases de datos (entre los que me encuentro) es lo que hace falta: un sistema normalizado, difundido, atento a múltiples sistemas de referenciación... pero para el investigador de a pie, sobre todo en humanidades, se me hace un poco como el ProCite y otros que había visto antes, una especie de invento del Profesor Franz de Copenhague, máquina complejísima para resolver un problema que se resuelve mejor por la vía rápida: poniendo las referencias tú mismo. Pero está claro que hay gente que usa estas cosas, así que su público tendrán.

En realidad quería ver si habían inventado alguna manera de transformar archivos de Word, o de PDF, que tengo muchísimos. Pero claro, eso no es posible más que a base de cerebro: al cerebro electrónico no le da. Como no hayas etiquetado previamente el documento, lo cual sí que es matar moscas a cañonazos, para auténticos mataos vocacionales. Aunque eso sí que lo hace RefWorks, mira, una vez están los datos dentro: producir documentos en varios formatos, incluido Word, ya etiquetados invisiblemente para cada campo de la entrada bibliográfica (o de la nota a pie de página).

Pero a mí me llega tarde este RefWorks que me entero de que existe en 2007... cuando llevo veinte años introduciendo referencias sin etiquetar, decenas de miles de ellas, para mi Monstruosa Bibliografía. Tampoco me serviría de mucho haber usado mi propio sistema de fichero, porque igual tendría que importar los datos manualmente. Mi hermano Gerardo y otros bien intencionados me llevan años diciendo que cómo se me ocurre hacer bibliografías en formato Word.... y sí, ya lo sé. Pero para mí lo que pierdo me compensa el trabajo que me supondría volver a introducir los datos—unos 200 megas de texto, o sea, unos 50 volúmenes en imprenta—en una base de datos. Y, sobre todo, dado que hay cientos de listados, me evito tener que tener cientos de campos distintos en el fichero para ofrecer las clasificaciones por temas que he introducido.

Así que no me paso a RefWorks de momento, me temo. Que sigan investigando, y encuentren la manera de importar archivos de Word sin etiquetar y PDFs, y entonces me animaré... a dejar la elaboración de bibliografías, pues será una labor todavía más inútil y mecánica de lo que es hoy.

(Rendimiento del trabajo y Long Tail)



Tendencioso informe

Tendencioso y solapado documento, el elaborado por el Gobierno para enviarlo como informe de seguimiento al programa de lenguas minoritarias de la Unión Europea (el segundo enviado, este año). Es, sin más, un informe elaborado con los criterios y prioridades de los nacionalistas que hacen un instrumento político y de medre organizado de la supuesta "lengua propia" de varias comunidades autónomas (como si el español no fuese también su lengua propia, tanto real como legalmente).

2º Informe Periódico sobre la aplicación en España de la Carta Europea de lenguas regionales y minoritarias (PDF).

El informe comienza sugiriendo que todos los hablantes de estas comunidades son hablantes de lenguas minoritarias. Eso de preliminares. Luego sí que entra en detalles más exactos, y presenta muchas estadísticas, pero un dato no aparece nunca en ellas: el porcentaje de hablantes de esas comunidades que entienden y hablan (o no entienden y no hablan) español. Porque sería un incómodo 99% frente a un mísero 1%. El plan seguido es organizado y simple: presentar al español como una lengua que no es propia de esas comunidades, ni una lengua común hablada por todos los ciudadanos. Presentar un conflicto de comunidades de hablantes donde lo que hay es un conflicto de proyectos políticos.

Luego, está este informe muy pendiente del aranés y del bable, y el aragonés y otras lenguas más o menos imaginarias o voluntaristas o que crecen a golpe de subvención: todo lo que sean lenguas "identitarias" de supuestos territorios o naciones dentro de la nación. Pero se despacha en cuatro líneas con las lenguas no distribuidas territorialmente—con una alusión al romaní. Me temo que se olvida del árabe, y del inglés, y del francés, y del alemán, y del portugués, y del búlgaro, y del rumano, y el chino, y de otras lenguas muy habladas en España (frecuentemente con hablantes con problemas de comunicación) pero que no responden a la miopía selectiva o proyectos políticos de quienes han inspirado el informe. Yo soy aragonés pero jamás he oído a un hablante de aragonés. En más de cuarenta años. En cambio, he oído a muchos hablantes de chino en Aragón, y los oigo cada día. También a muchos africanos negros con problemas de comprensión de la lengua franca—aragoneses, cero. Catalanes creo que tampoco hay muchos. Está claro que el idioma sólo es cuestión cuando interesa que lo sea, por otros motivos muy poco relacionados con los problemas que tenga la gente para hacerse entender.

En el informe se ofrecen igualmente datos abundantes de los planes oficiales de apoyo a las lenguas """"""propias""""""(nunca se usarán aquí bastantes comillas)—subvenciones, oficinas de quejas para mantenerlas vivas y con respiración asistida (como si fuesen personas, vamos). En ningún caso se alude a la imposibilidad de escolarizar a los niños en Cataluña en la lengua hablada por la inmensa mayoría de la población. O a la marginación del español en documentos como el Estatut de Catalunya. En ningún punto se hace alusión a los programas de desactivación administrativa del español y de promoción del monolingüismo "propio" por parte de los nacionalismos regionales. (Eso por parte de políticos que a veces hablan un gallego o un vasco postizo e institucional, o ni lo hablan en absoluto).

En fin, un informe hecho a la medida del los extraños planes de este gobierno (y del anterior, y del anterior) para ignorar y sabotear en lo posible la existencia de una lengua que es española, y no "castellana", porque se habla en toda España,para empezar, y no en Castilla. Más alarmante parecen las actitudes de unos, y planes de otros, para acompañar este sabotaje lingüístico con un sabotaje político. La lengua como cuña que permita, planificadamente, fragmentar y desarticular la nación (o las naciones, que ya ni se sabe), en lugar de unirla e integrarla. Aviados vamos como realmente surtan efecto estas políticas, y vayamos en la dirección hacia la que tiran estos políticos. En Yugoslavia ya lo hicieron, mira, llevándose a la población como borregos, poniéndoles en la nariz la anilla de la lengua y de la nación, y arrastrando de allí, tras de los intereses de ellos. Y no fue ninguna broma lo que sucedió. Claro que aquí nos seguimos riendo por adelantado, de momento.

(Ps: Una más para la colección, de reír o llorar, de pena: "Morir por el idioma", de Crónicas Bárbaras).

Lenguas en guerra





Uno y trino

Ya se anuncia el siguiente congreso organizado por nuestro departamento:

Call for Papers:

Genre, Ideology and Culture in the Cinema

XIII SERCIA Conference
X Jornadas de Literatura y Cine en Lengua Inglesa
XIII Culture and Power Conference

 Conference organisers: Celestino Deleyto cdeleyto@unizar.es, Chantal Cornut-Gentille D'Arcy cornut@unizar.es, María del Mar Azcona maazcona@unizar.es

 The Department of English Philology of the University of Zaragoza, SERCIA and the Iberian Association of Cultural Studies (IBACS) announce their call for paper and panel proposals for the XIII SERCIA Conference, the X Jornadas de Literatura y Cine en Lengua Inglesa and the XIII Culture and Power Conference, 'Genre, Ideology and Culture in the Cinema', September 18-20 2008, at the Palacio de Congresos de Jaca.

Deadline for proposals: 31 March, 2007. [Debe querer decir "2008" - si no, es que la deadline está dead and buried*]
Más información se irá colgando en
http://ccs.filmculture.net

Me pregunto si darán tres certificados de asistencia, ya que son tres congresos en uno...

Y lo que no recuerdo es si este congreso se ha decidido organizarlo en algún consejo de departamento, o en una reunión de pasillo de los interesados. Convendría que fuese lo primero, ya que allí va dinero de la institución, pero no me llega la memoria para determinarlo. ¿A alguien le suena que se haya discutido esto en alguna reunión con orden del día, propuestas, etc.? Me temo que no. Estoy que trino con estas maneras de hacer las cosas que tienen nuestros catedráticos. ¿Les parecería aceptable que yo convocase por mi cuenta estas jornadas, y me hiciese con la subvención, sin preguntar a nadie? Pues así anda el embudo utilizado.

Mientras tanto tenemos, del 14 al 17 de noviembre, unas jornadas más inmediatas (y a las que sí he dado mi bendición) sobre Linguistics and Persuasive Communication.

* PS: Sí, fecha límite de propuesta de ponencias, 31 de marzo de 2008.

Propuesta de cartel










Martes 23 de octubre de 2007

¿"Pérez" Carod?

Me quedé intrigado el otro día con el tema del nombre de Carod-Rovira, a cuenta de su aparición en el programa de televisión. Había oído repetidas veces que se llamaba Pérez y se cambió el nombre, o suprimió ese apellido. Bueno, pues me he dedicado un rato a mirar por la red y el tema no está fácil de determinar. No se aportan en ningún sitio documentos fiables. Así que queda sólo la probabilidad: cotejar fuentes, leerse la página de debate de la Wikipedia, husmear el tono de quienes intervienen defendiendo una y otra...

Y en suma, mi diagnóstico (siempre provisional, claro, mientras no aparezcan mejores documentos que lo puedan contradecir): que Carod-Rovira se llama en efecto Carod-Rovira: que nació como Carod Rovira y escribe sus apellidos así con guión (pues nunca utiliza un segundo apellido) o se lo ha cambiado en el registro añadiendo el guión. Se podría poner la mano en el fuego que nació "José Luis" y no "Josep Lluís", porque en tiempos de Franco no estaba bien visto, y menos entre guardias civiles, poner nombres en catalán a los hijos—pero a buen seguro que catalanizó bien oficialmente su nombre hace muchos años. (También habrá quien le critique lo de ponerse un guión... ¡ahora que nos recomienda la Universidad que nos lo pongamos todos!).

Los foros que defienden que se llama "Pérez" o "Vélez" son de desinformados que remiten a otros desinformados, sin citar fuentes fiables, o de anónimos claramente malévolos, tendenciosos y enrabiados contra Carod-Rovira. En sitios como la Cope y Libertad Digital, donde a veces se ha proclamado a voz en grito que se llama Pérez, no aparece ninguna defensa ni justificación de esta aserción: todo indica que es un bulo propagado por sus adversarios políticos. Los que con su nombre y firma lo llaman "Pérez" allí son raros, y se puede sospechar que en más de un sitio lo habrán enmendado.

Yo, observado el tono y declaraciones de Carod-Rovira, y oído el bulo, daba por hecho que era cierto: ahora más bien creo que no. El personaje en principio invita a creer esta historia, ¡y parece claro que de haberse llamado Pérez se hubiera cambiado el apellido! Por eso el bulo transmite una cierta verdad poética, y de ahí su éxito, pero no conviene confundir esa dimensión con los hechos demostrables. Si es que existen estos en Internet, donde la realidad está ligeramente más irrealizada. 

Al parecer, si Carod-Rovira exhibía en la tele su tarjeta sanitaria y no su DNI, no es porque en éste vaya a figurar otra cosa u otro nombre, sino por alergia a un documento policial y español... la tarjeta hará las veces, pues, de DNI catalán. A múltiples efectos, aunque no a todos, Cataluña es una nación (otra nación) para muchos catalanes y en muchos contextos. Estas cosas no funcionan en binario.

Por otra parte: estoy de acuerdo con Carod-Rovira en que cada cual puede llamarse como quiera, y puede sentirse lo que quiera. Otra cosa es lo que digan los documentos oficiales (como el DNI que dice que Carod-Rovira es de nacionalidad española, no catalana). Así que muy bien me pareció la corrección que le hizo al que lo llamaba "José Luis". Sobre todo visto que la pregunta iba con intención provocadora, y visto que el tema de la lengua es una parte especialmente sensible del programa político de Carod-Rovira.

Otra cosa es por qué es parte tan sensible, y por que hace tal bandería de la lengua catalana, como si fuese la única lengua de Cataluña. Esto ya es decir que aparte de lo antes dicho creo que estoy de acuerdo con Carod-Rovira en muy pocas cosas—su diagnóstico de lo que es y necesita Cataluña me parece erróneo, miope, torticero, tendencioso, maximalista e interesado—aunque le reconozco su derecho a creer y querer lo que prefiera: y es más, a aprovechar el viento en popa mientras sople (que soplará). Que me guste su estilo de hacerlo... eso ya menos veces. A quien sí entiendo y justifico menos es a quienes no compartiendo ese proyecto se alían con él o le dan cancha o se abstienen de votarle en contra. Viendo a los de Esquerra Republicana, me entran serias dudas de si en efecto soy republicano y de izquierdas. Lo que me dejan clarísimo es que no soy forofo patriota ni nacionalista-secesionista. Y que cien veces prefiero la Cataluña de Boadella que la de Carod-Rovira.

Opinión sobre símbolos políticos










Lunes 22 de octubre de 2007

Más pegatinas al muro

rimas popularesQué práctico, un blog. Es una mezcla de videojuego, máquina de escribir, teléfono, aparato de música y de cine, bloc de notas, querido diario, editorial privada, repartidor de panfletos, puerta del báter para garabatear, revista autoeditada, galería de arte, territorio autónomo, foro de cotilleo, congreso online permanente, y puerta de la iglesia de Wittenberg para colgar puntos y tesis. O cuaderno de borrador, para exhibir al mundo nuestros foul papers

Hoy poco pasa por aquí, excepto que por fin he terminado mis artículos cósmicos en curso: dos comentarios o notas de lectura, una sobre La Galaxia Gutenberg de McLuhan y otra sobre la Breve Historia del Tiempo de Hawking. Las dos notas son compactas como la Galaxia; breves como el Tiempo. Hay quien dice que no se hizo el blog para esto. Pero vaya usted a saber.

A Letter to No Body


Junebug

Una película ésta muy buena, no en vano tuvo el premio de la crítica en Sundance, pero no sé si se ha visto por España. Va de las aventuras de una sofisticada galerista de arte inglesa de Chicago, Madeleine, mujer de mundo, cultura y carrera yuppie, cuando choca con el Sur profundo, la gente del pueblo y la suegra. Es una especie de contraste entre las raíces (el pasado, el pueblo, la familia con sus taras) y el libre vuelo del sujeto en la ciudad, donde las relaciones son más libres y sólo es la profesión lo que define a una persona, pero a la vez deja a las personas desenraizadas.

Madeleine está intentando "reclutar" a un artista sureño local medio pirado, un maniático que pinta escenas llenas de la violencia y obscenidad que lleva acumuladas no sólo él sino el país. La yuppie ve ahí sólo negocio, y no se detiene a pensar en la experiencia real de la que salen esos cuadros, totalmente incompatible con lo que se supone son los planteamientos de ella (liberales, progresistas, etc.). Y es que la chica a su manera es tan superficial como la placidez del pueblo. Lo malo es cuando aprovecha para ir a visitar con su marido a los padres de él, que viven no lejos del pintor. (Si no, no iban...).

Madeleine es educada, tiene buenas intenciones, pero vive ante todo para su carrera, no para relaciones personales. Conecta fatal con la familia: bien con el padre, hombre tranquilo e inexpresivo, pero resulta intrusa y falsa para la suegra, que es una imponente cateta hostil, al frente de una familia disfuncional. Inteligencia emocional cero (todos)—aunque las emociones las expresa abundantemente su co-nuera, Ashley, embarazada de nueve meses, sesos de chorlito encantadora y superficial, que la admira y cree hacerse amiga del alma con ella. Madeleine le sigue la corriente con elegancia, pero en realidad le importa Ashley tres pepinos. Peor va la cosa con su cuñado, que vive disfuncionalmente en casa, incomunicado con Ashley y con los padres, un mastuerzo que sólo se vuelve humano con sus compañeros de trabajo. Este se piensa que Madeleine está intentando ligárselo, nada menos, tan romos tiene los sensores—eso debido en parte a una relación de envidia, celos y hostilidad con su hermano. Madeleine va descubriendo con sorpresa el background de su marido—algo que al parecer tampoco le había despertado ninguna curiosidad antes. Tampoco tiene planes para el futuro: está sólo en una confluent relationship de las teorizadas por Giddens, pero viaja ligera de equipaje y no piensa tener hijos... Aunque la película nos coloca cerca del punto de vista de ella (cercana a los intelectuales que han hecho la película) es también sarcástica y autocrítica en ese sentido. Ahora bien: mejor el mundillo falso de intelectuales galeristas que esta comunidad asfixiante de sureños medio tarados—la película es casi guerracivilista en el retrato que hace del sur profundo, las limitaciones de horizontes de esos vecinos poco atractivos y reuniones comunitarias de amas de casa... bueno, es lo que hay, ¿no?

Otro detalle, así a lo tonto, para contrastar la terrorífica "autenticidad" de estos sureños con la falsedad subterránea de la yuppie Madeleine: el pintor local iba a firmar con una galería de Nueva York por puro machismo, aunque ella no parece darse cuenta de eso—hasta que cae en la cuenta de que el galerista era judío, y es que este supuesto genio subnormal es más antisemita que machista. Así que firma con ella—que le ha dicho que el otro es judío como quien no quiere la cosa, y se da cuenta de que está usando un prejuicio cuasi-nazi de él para hacer negocio, pero bueno, un contrato es un contrato... 

Cuando Madeleine se pone ojiplática es cuando ve a su marido reclutado, con brazo en los hombros, por el cura del pueblo, cristiano musculoso en una comunidad de cristianos musculosos, y se ve obligado a demostrar que sigue siendo el mismo que se fue, entonando un himno de agradecimiento a Jesús y a capella. Bueno, hasta entonces no se da cuenta la British de que hay mundos dentro de mundos, o de que se ha casado con un marciano, o de que la marciana es ella. "Pobre", parece decirle al acariciarlo compasivamente en el coche mientras se alejan y dejan atrás lo que fue la realidad de él....  En el pueblo está abducido, y se entiende que tuvo que escapar de allí por la presión ambiental. Está genialmente retratada la especificidad americana y sureña-blanca de esta presión.

Mientras, la pobre Ashley, casada con un mendrugo medio subnormal, ha dado a luz un niño muerto (Junebug iba a ser el mote que le tenían ya preparado al bebé, que iba a cambiar su vida, creía ella...). Y Madeleine, por razones profesionales, ni siquiera va a ver a su amiga del alma al hospital, aunque eso sí, le pide a la suegra que le de recuerdos. "Ya, ya", le dice ella mientras aspira el cigarrillo y la mira fijamente. Y el marido se vuelve a la ciudad con un garrotazo en la frente que le da su hermano, reviviendo las viejas rivalidades, y a modo de maldición cainita.  Ay el pueblo, donde está el pasado enrocado haciendo tiempo. Película tremebunda, pues, sobre las reuniones familiares, el peso del pasado, y las facturas que pasa el rehacerse dejándolo atrás; una especie de Almodóvar a la americana, pero con la mala baba más subterránea, e interpretaciones excelentes.

Junebug. Dir. Phil Morrison. Written by Angus MacLachlan. Cast: Amy Adams, Embeth Davidtz, Ben McKenzie, Alessandro Nivola, Frank Hoyt Taylor, Celia Weston, Scott Wilson. Photog. Peter Donahue. Music by Yo La Tengo. Prod. des. David Doernberg. Ed. Joe Klotz. Exec prod. Mark P. Clein, Ethan D. Leder, Daniel Rappaport, Dany Wolf. Prod. Mindy Goldberg, Mike S. Ryan. USA: Epoch Films, 2005. DVD. London: Eureka, 2006.

Hairspray







Sábado 20 de octubre de 2007

Se ve el dedo

Read my lips



Nuestro gobierno de sinvergüenzas ha optado por poner el dedo directamente en la balanza de la justicia, "para no hacerle perder el equilibrio" se supone. Por primera vez desde la creación de esta institución, ha recusado a dos miembros del Tribunal Constitucional—no para asegurar la independencia del tribunal, como ha salido a decir la siniestra vicepresidenta, sino para lo contrario, para asegurar su dependencia. Cosa bien distinta, vamos—como que es todo lo contrario. Pero este gobierno, y muy particularmente esta vicepresidenta, tienen la costumbre de mentir como bellacos (no es comparación) y de negar la evidencia ante las cámaras con un rostro de hormigón armado. "Para asegurar la independencia" dice la vice, "y no hay ninguna otra razón y es una cosa tan normal". "Y no hay dedo en la balanza" es capaz de decir ante la cámara, mientras levanta la balanza y aprieta para abajo.  Igual que dijo el año pasado que el Gobierno no mantenía ningún tipo de contactos con la ETA, y miró alrededor con esa sonrisilla de labios apretados, como quien dice "¿Ven? Se puede decir. Lo digo, y todos sabemos que es mentira, y no me pasa nada.  Nada tiene consecuencias. La verdad la manipulo YO—así está de podrida, y así va a seguir mientras de mí dependa."

Y mientras, el presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, procesado, por llamar traidores y mentirosos a esta panda por negociar a escondidas con el mismo criminal que hizo matar a su familia. Que no quede duda de hasta qué nivel están dispuestos a bajar.

Esta vez esperan, claro, que el tecnicismo de la operación la haga pasar desaparecida para el vulgo, y que no les pase factura en las urnas: igualito que un mago de tercera que ni se molesta en remangarse y se saca los pañuelos de colores de la manga, total el público es idiota. El dedo se les ve, claro. Ahora falta ver si el público en efecto traga, y si el "alto tribunal" en efecto se deja manipular de esta manera. Ya verán como sí. Llegan ya muy maleados a esas vertiginosas alturas, vamos, que para juez de barrio sirve cualquiera, pero para sortear obstáculos hasta el Constitucional, tienen que ser más maleables y flexibles que Elastigirl. Ahora les toca decir que el Estatut de Cataluña no atenta contra la constitución, y que la ley de matrimonios homosexuales tampoco. Como usted mande, jefe—que para eso tenemos criterio e ilustre posición.

Con semejante pandilla al timón del Ejecutivo y del Judicial/Legislativo... vamos apañados. Estamos al nivel de tener citar a Ricardo Tercero de Shakespeare, cuando toda la corte calla ante las obvias artimañas del tirano para saltarse la ley, quitar de enmedio a sus opositores, y salirse con la suya: "¿Quién es tan torpe que no ve este truco evidente? ¿Pero quién tan atrevido que no diga que no ve nada?"

Who is so gross that cannot see this palpable device?
Yet who so bold but says he sees it not?
Bad is the world, and all will come to naught
When such ill dealing must be seen in thought.

PS: Nota de prensa del Foro Ermua:

EL FORO ERMUA APOYA A JOSÉ ALCARAZ ANTE SU IMPUTACIÓN EN LA AUDIENCIA NACIONAL Y SE ADHIERE A LA CONCENTRACIÓN DE LA AVT DEL 24 DE NOVIEMBRE

·         Considera la imputación de José Alcaraz un ataque a la libertad de expresión y le ofrece proceder a autoinculparse en el proceso.

·         Hace suyas las palabras del Sr. Alcaraz: son numerosos los datos que avalan que Zapatero pactó con ETA su declaración institucional en el Congreso para iniciar el diálogo con ETA; la negociación política con ETA supone legitimar los cientos de asesinatos provocados por la barbarie terrorista; el Gobierno ha sido el valedor del proyecto de ETA expuesto en Anoeta.

·         La legislatura de Zapatero ha sido la de mayor hostigamiento a las víctimas y a quienes se oponen a sus proyectos de negociación con ETA y la de mayor docilidad con la banda terrorista.

·         La concentración convocada por la AVT para el día 24 de noviembre es totalmente oportuna: éste es el momento de exigir al Gobierno que reconozca su error, que deje las ambigüedades y demuestre que las medidas parciales contra el entramado ETA – BATASUNA son algo más que propaganda electoral. Para ello debe adoptar medidas concretas como: 1º.- revocar la resolución del Congreso que autoriza la negociación con ETA y recuperar el Pacto Antiterrorista, 2º.- terminar con la aplicación dosificada de la Ley, 3º.- Interesar de la Fiscalía para que pida prisión para toda la Mesa Nacional de Batasuna, 4º.- Ilegalizar ANV y el PCTV, 5º.- Adoptar todas las medidas, incluso legislativas, para sacar a los representantes del conglomerado terrorista ETA-BATASUNA de las instituciones, donde están gracias a la actitud del Gobierno de J. L. Rodríguez Zapatero.

Bilbao, 21 de octubre de 2007

La querella contra D. José Alcaraz por declaraciones en las que criticaba al ejecutivo del Sr. Zapatero y su negociación con ETA suponen un intento de amedrentamiento de las personas que discrepan del Gobierno y un grave ataque a la libertad de expresión, plenamente coherente con lo que ha sido esta legislatura. Una legislatura en la que hemos visto cómo se calificaba de hombre con discurso de paz a Otegi, mientras se insultaba y acosaba desde todos los ámbitos a las víctimas del terrorismo; cómo dirigentes del conglomerado ETA – BATASUNA actuaban en nombre de una organización terrorista con el beneplácito del Gobierno, de la Fiscalía y del Juez Garzón, mientras las víctimas del terrorismo tienen que sufrir procesos ante los tribunales: ahí está la querella felizmente archivada contra Mikel Buesa y, ahora, la admisión a trámite de la querella contra José Alcaraz. Ha sido, en definitiva, la legislatura de la docilidad con ETA y el hostigamiento a las víctimas del terrorismo y quienes nos oponemos a la negociación con ETA.

Las declaraciones del Sr. Alcaraz son tan básicas que cualquiera que haya estado informado de lo sucedido en la negociación con la banda terrorista debería compartirlas. Desde luego, el Foro Ermua las suscribe punto a punto; es cierto y hay datos más que suficientes para considerar acreditado que el Sr. Zapatero pactó con ETA su declaración en el Congreso; es cierto que al iniciar una negociación política con ETA legitimó los asesinatos de ETA; es cierto que el Gobierno del Sr. Zapatero asumió el proyecto de ETA expuesto en Anoeta: una negociación política dividida en dos mesas, la de ETA y la de partidos, con la inclusión del partido de los terroristas. Por ello, el Foro Ermua ofrece a la AVT y al Sr. Alcaraz en particular proceder a autoinculparse en el proceso.

Por otra parte, la Asociación Víctimas del Terrorismo ha convocado una concentración en la Plaza de Colón de Madrid para el 24 de noviembre de 2007 a las 17:00 horas exigiendo la ilegalización de ANV y del PCTV, la retirada de la resolución del Congreso que habilitaba al Gobierno a dialogar con ETA y la vuelta al Pacto por las Libertades y Contra el Terrorismo. El Foro Ermua, como es habitual, apoya a las víctimas del terrorismo y coincide plenamente con los objetivos de la marcha por lo que se suma a la movilización.

Pese a las declaraciones del Presidente del Gobierno, el Ministro de Justicia ya ha anunciado que se volverán a dar las condiciones para continuar la negociación con ETA. Es éste, por tanto, el momento para exigir al Gobierno que deje las contradicciones y las ambigüedades y demuestre que las medidas parciales adoptadas contra el entramado ETA – BATASUNA son algo más que meras decisiones movidas por intereses electorales y que: 1º) Promueva la revocación de la resolución del Congreso que autorizaba el diálogo con ETA y que ha traído las funestas consecuencias que conocemos, 2º) Termine con la aplicación dosificada y calculada de la Ley guiada por criterios meramente políticos; 3º) Interese de la Fiscalía General del Estado, de acuerdo con lo dispuesto en el Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal, la prisión para toda la Mesa Nacional de la organización terrorista Batasuna por su diaria reiteración en el delito, 4º) Inste la ilegalización de ANV y el PCTV ante el Tribunal Supremo y su suspensión en la vía penal, 5º) Adopte las medidas necesarias, incluyendo la iniciativa legislativa, para expulsar a los representantes de los terroristas de las Instituciones que ocupan gracias a los desaguisados legales y políticos cometidos por el Gobierno de Rodríguez Zapatero.

España no puede tener sobre sí la amenaza permanente del reinicio de una negociación política con los terroristas en las que se ha engañado a la población, se ha incumplido de manera sistemática la Ley, se ha puesto en actitud de semitregua al Estado y se han traspasado todas las líneas rojas que de manera reiterada se aseguró se respetarían, permitiendo con ello que ETA vuelva a recuperar la esperanza y se encuentre en uno de sus momentos de mayor fortaleza política de los últimos tiempos. La movilización ciudadana es fundamental para evitar que, como todo parece indicar, se retome la negociación después de las elecciones generales si gana el Partido Socialista de Rodríguez Zapatero. Por ello, hacemos un llamamiento a la ciudadanía para que acuda a la Plaza de Colón a las 17:00 el día 24 de noviembre de 2007. “POR UN FUTURO EN LIBERTAD. JUNTOS, DERROTEMOS A ETA”.


Masivo engaño, traición y deslealtad







La joven Jane Austen

Una película literaria del estilo heritage que les gustará evidentemente a las amantes de las películas de Jane Austen tipo Emma u Orgullo y prejuicio, y que no gustará a los aficionados a Bruce Willis, qué les voy a decir, a menos que tengan gustos tan variados como los míos—cosa que según vengo observando no suele ser el caso.

Jane Austen sale aquí embellecida y espontaneizada, corretona, apasionada, despeinada y sin bonete; atruena la casa como una rockera con su espineta, y alimenta a los cerdos que se revuelcan en el barro, mientras su padre el reverendo practica sexo oral la mañana del domingo. Pero no se me espante nadie, que insisto en que es básicamente lo mismo que las Sentido y Sensibilidad o Mansfield Park que ya hemos venido viendo—sólo que esta vez se sitúa a la incipiente autora Jane en el papel de sus heroínas.

La idea básica es que la vida sentimental de Jane Austen no debería haber sido tan sosa como fue: y de un leve galanteo durante el té con el abogado Tom Lefroy (que llegaría a un importante puesto judicial en Irlanda), se extrae aquí una historia apasionada de amor, interés, sacrificio y renuncia—y sin matrimonio feliz al final, claro, que hasta ese punto no se enmienda la historia. Como si fuese el director de la película, Lefroy, insolente galancillo londinense, viene a decirle a la autora campesina que lo que necesita una autorcilla sentimental y rebuscada como ella es un buen meneo. Emocional, digo; lo demás va en el paquete. Y se lo da, el emocional al menos; que sepamos, Jane sigue virgen técnicamente hablando. Porque al final se debe Tom ("Jones") a su posición como heredero de la fortuna de su tío, y renuncian a su amor—aunque no por vil interés, según parecía, sino por actuar con responsabilidad y que él pueda seguir manteniendo en secreto a su familia empobrecida, como venía haciendo tras sus aires de pollo del pay-pay.Jane Austen

Mientras, Jane renuncia a otros pretendientes, a un intrigante y al ricacho Mr. Wisley que la tienta con sus millones, y casi se la lleva al final... un personaje que se divide con Tom Lefroy el papel de Mr Darcy, y tras los malentendidos iniciales descubre su auténtico carácter y queda como amigo de Jane. La idea como se ve es reconocer en los personajes las actitudes de los personajes de Austen, básicamente de Pride and Prejudice, especulando cómo se podrían haber originado en experiencias posibles u observaciones de la autora... aunque claro, el camino seguido realmente es el inverso, proyectando la ficción a la vida, y presentándola como la proyección de la vida a la ficción (es decir, la táctica de Shakespeare in Love).

Más parecida fue la vida de Jane Austen, me temo, a la de la modosa Mrs. Radcliffe con la que aquí se entrevista en Londres. Y que le dice que cuando la experiencia amorosa no sea suficiente, que se supla con la imaginación. Bueno, es lo que hizo Jane, y lo que han hecho los guionistas Kevin Hood y Sarah Williams. Especialmente bonitas son la puesta en escena y fotografía, como viene siendo costumbre en esta cuasi-serie. Los actores, excelentes, empezando por los Mr Darcys. Me encanta siempre James McAvoy, o Maggie Smith haciendo el papel que hacía Judi Dench en Pride and Prejudice: sólo la vicepresidenta De la Vogue lo clavaría más. Y la protagonista, aunque demasiado becoming para Jane, está llamada para este tipo de película, como su nombre indica. A ver si se rinde a la evidencia y vemos un Shakespeare desenamorado, con Anne Hathaway ("like herself") asumiendo el porte de la oscura esposa.

Becoming Jane. Dir. Julian Jarrold. Written by Kevin Hood and Sarah Williams. Cast: Anne Hathaway, James McAvoy, Julie Walters, James Cromwell, Maggie Smith. UK, 2007. Spanish title: La joven Jane Austen.* 
http://www.lajovenjaneausten.com 


Los esclavos de Mansfield Park

Viernes 19 de octubre de 2007

El Nuevo Latín y el román paladino

En contra del imperialismo del inglés, un artículo en inglés, de Philip G. Altbach (Director of the Center for International Higher Education, Boston College). "The Imperial Tongue: English as the Dominating Academic Language." International Higher Education 49 (Fall 2007).  http://www.bc.edu/bc_org/avp/soe/cihe/newsletter/Number49/p2_Altbach.htm

—que defiende la importancia de las redes locales de conocimiento, problemáticas, intereses y comunicaciones, y por tanto de los idiomas científicos nacionales.

Y a favor, del inglés, este artículo en español:
Javier López Facal, "La lengua de la ciencia." El País 10 Oct. 2007.
http://www.elpais.com/articulo/futuro/lengua/ciencia/elpepufut/20071010elpepifut_6/Tes

—que arguye por la aceptación del inglés al mismo nivel que el español para cuestiones administrativas en centros de investigación, pues es hoy el primer idioma científico internacional, por no decir el único.

Yo, en mis publicaciones con pretensiones internacionales uso el inglés, y en mis clases también, por una vieja convención del departamento de la cual no se ha hablado en los últimos quince años, y no sé si seguirá en pie... en fin, es bueno para los alumnos oír hablar inglés en la carrera de Filología Inglesa, ya que poco lo hablan. Pero evidentemente se resiente la soltura de comunicación, tanto por su parte como por la mía. En clase, el inglés marca distancia, el español es desenfadado y extraoficial.

Y el blog... pues aunque de vez en cuando me descuelgo con algún artículo en inglés, lo escribo en lo que me pasa por la cabeza, mayormente español, o en todo caso Spanglish (otro idioma a potenciar, con grandes enemigos por todas partes).

El "foro" más internacional en el que participo con regularidad es la Narrative List, y allí todo es en inglés, claro, lista americana... aunque (más que nada por hacerles conscientes de esta circunstancia invisible) a veces les recomiendo un enlace en español—trabajo perdido, claro. En español no conozco comunidad académica interesante y vital en red. ¿Alguien me recomienda una? Desde luego, en torno a este blog no acaba de surgir una red de enlaces y conversaciones activa, ni en español ni en inglés.

Web, teoría, filología, anglística





Contestamos al Silencio

Contestamos al silencio.

No es poesía, es papeleo.

Me refiero al silencio administrativo, el que nos administra nuestro rincón de la Administración, para así mojarse lo menos posible en hacer cumplir las normas, y dejando mejor que las fuerzas vivas locales encuentren su equilibrio natural. Le escribo a mi abogada.

Estimada Abogada:

Bueno, por lo que parece la contestación esa que nos habían dicho en la Universidad que nos darían, primero antes del verano y después en septiembre, no llega. Otro fajo de papeles que se le pierde al Rector en el fondo del cajón. Así que vamos a hacer lo del escrito al Rector pidiendo la ejecución de modo formal de sus resoluciones, conforme habíamos hablado, y luego (como tampoco habrá respuesta) lo llevaremos a los juzgados. Recordarás que visto que había dos resoluciones en firme sobre el postgrado de Estudios Ingleses, relativas a la organización del Doctorado y del Máster, se trataba de pedir la ejecución de las mismas. Ya tienes esas resoluciones y nuestros escritos al Rectorado protestando por la manera en que el Departamento las evade. Dinos por favor si hace falta algo más, o si conviene que nos reunamos para comentar algún punto.
Un saludo,
jagl

Si esperan en el Rectorado, o en la dirección del departamento de Filología Inglesa, que por no pagar cuatro duros de juicios estoy dispuesto a que se me vete de los programas oficiales de estudio, por decreto digital de la catedrática... —están muy equivocados.

El Rectorado parece considerar que ha hecho lo suficiente recordando las leyes al Departamento, y emitiendo esas resoluciones a nuestro favor. Ahora, hacerlas cumplir, eso ya es demasiado pedir, que luego la gente va y se enfada. Y mejor tener enfadados a un par de profesores titulares que a tres catedráticos y a un departamento de taifas.

No negaré que la estrategia es efectiva. Aquí la mayoría de los atropellados no llegan ni a escribir un recurso. Si alguno lo escribe, y resulta que el Rectorado ignora las quejas, o el recurso no se contesta, ¿cuántos de esos lo van a llevar a juicio? Y así vamos rodando mal que bien, y las presiones de la ley y de los poderes fácticos encuentran su punto de equilibrio más adecuado para el ecuánime Administrador.

¿Estudios oficiales o feudales?




Jueves 18 de octubre de 2007

Martinus Scribloguerus, Peri Bloghous

El shock de las nuevas tecnologías de la palabra en la era de la impresión masiva, según Marshall McLuhan:

"A fines del siglo XVII se profujo una gran alarma y revulsión ante la creciente cantidad de libros impresos. Las primeras esperanzas acerca de una gran reforma del hombre por medio del libro habían quedado chasquedas, y en 1680 escribía Leibniz: (….) 'al final, el desorden se hará casi insuperable'" (La Galaxia Gutenberg 382). Libros

Es la época de la Batalla de los Libros de Swift, y de la pugna entre los antiguos y los modernos. El prefacio de Leibniz a su opúsculo podría modificarse, trayéndolo por analogía a la proliferación actual de publicaciones electrónicas evanescentes, despreciadas y despreciables:

"Me temo que continuaremos durante mucho tiempo en nuestro actual estado de confusión y miseria, por nuestra propia culpa. Temo, incluso, que tras haber agotado inútilmente nuestra curiosidad sin obtener en nuestras investigaciones ninguna ventaja apreciable para nuestra felicidad, las gentes lleguen a sentir disgusto por las ciencias y que una desesperación fatal pueda determinar la vuelta a la barbarie. A este resultado puede contribuir mucho esa terrible masa de blogs que continúa aumentando. Porque, al final, el desorden se hará casi insuperable; la infinita multitud de autores pronto los expondrá a todos al peligro del olvido universal; el afán de gloria que anima a muchos que se dedican al estudio, cesará súbitamente; quizá ser escritor llegue a ser considerado tan deshonroso como antes honorable. En el mejor de los casos, podremos distraernos con pequeños blogs del momento, que durarán algunos años, y que servirán para distraer al lector del tedio de unos cuantos minutos, pero que habrán sido escritos sin propósito alguno de enriquecer nuestros conocimientos o de merecer el aprecio de la posteridad. Se me dirá que, por ser tantos los que escriben, es imposible que se conserven todas sus obras. Admito esto, y no desapruebo por completo esos pequeños blogs de moda, que son como las flores de una primavera o como los frutos de un otoño, que apenas duran un año. Si están bien hechos, producen el efecto de una conversación útil, no simplemente agradable, y que mantiene al ocioso alejado de la conducta reprobable, formando su espíritu y su lenguaje. Frecuentemente, su propósito es inducir algún bien a los hombres de nuestro tiempo, y éste es el fin que busco publicando este pequeño trabajo." (Selections from Leibniz, ed. Philip P. Wiener, NY: Scribners, 1951, 29-30, cit. en McLuhan, La Galaxia Gutenberg 382). 

Un temor paralelo y más acusado reconoce McLuhan en La Pedantíada de Pope, con su conclusión apocalíptica:

"Por medio de la acción aglomerada de muchas de tales víctimas del conocimiento aplicado—esto es, autores engreídos, dotados de industria y capacidad pare el tráfago—asistimos ahora a la restauración del reino del Caos y de la Noche antigua, y al traslado del trono imperial de la Estupidez, su hija, desde la City al mundo Civilizado." (McLuhan 385).

Tal es la alarma que despierta la proliferación de texto en la era de la Reproducción Mecánica, ahora o hace trescientos años…

Bueno, los textos primera oleada de "escrituras" electrónicas (la  radio, el cine y la televisión) aún eran más evanescentes que los blogs, pero algo van rescatando los archivos, filmotecas y YouTube. Y por su parte las prensas siguen activas y aceleradas; los bestsellers no dejan de bestellear. La audiencia de esta marea del libros y blogs sigue la lógica de la cola larga: casi todo el mundo habrá leído algunas cosas de las que van en cabeza, y en cambio la infinita cola de lo poco demandado sólo tiene un lector y visitante: su autor. Que algunos buenistas dirán: "es tan digno y valioso como el primero". Será proporcionalmente.

En suma, la Web, y en concreto la autopublicación en red, o sea, los blogs, parecen potenciar los efectos de la imprenta—que a su vez potenció los de la alfabetización, según describe McLuhan. La blogosfera es el estallido como supernova de la Galaxia Gutenberg (en absoluto su desaparición), y a ella se aplica también, exponencialmente desarrollada, la dinámica del Lado Oscuro de la imprenta:

"La imprenta, con su uniformidad, su capacidad repetitiva y su extensión sin límites, da nueva vida y fama a cualquier cosa que sea. Esa especie de vida lánguida, conferida por mentes estúpidas a temas estúpidos, penetra de un modo formalista toda la existencia. Puesto que los lectores son tan vanidosos como los autores, se perecen por ver el conglomerado de sus propios viajes, y exigen por tanto a los espíritus más estúpidos que se esfuercen aún en mayor grado a medida que aumenta el público colectivo. El periódico de 'interés humano' es la útima manifestación de esta dinámica colectiva" (McLuhan, La Galaxia Gutenberg 389).

Eso, claro, hasta que salió el blog personal, o periódico de interés humano autoeditado por su propio público (hypocrite lecteur, mon semblable, mon frère).

La Galaxia Internet, y su centro




Miércoles 17 de octubre de 2007

El extranjero

Nos perdimos los macroconciertos de retorno de los Héroes del Silencio estas fiestas pasadas. A cambio, estaban en la megafonía y en las camisetas de todo el mundo—de silencio nada. Como público no les falta precisamente, a mí no me necesitan, vaya. Pero por si acaso, aquí promociono (o pirateo, no sé) esta canción de Enrique Bunbury, una de mis favoritas:



Los nacionalismos, qué penica me dan...

Dos Libertangos


Martes 16 de octubre de 2007

Que vienen los fachas

En San Sebastián, este pasado fin de semana, autorizaban los tribunales (vascos) una manifestación de la Falange para celebrar la fiesta nacional, y pasear sus banderas. Después de que el gobierno vasco la hubiese prohibido, y hubiesen recurrido los falangistas.  Un pequeño triunfo para la libertad de expresión, y para la justicia, en el País Vasco—que no es poco allí. Aunque personalmente me parezca excesivo darles una avenida a la Falange para que se manifiesten, dado su tirón popular.

Pero luego, ¿qué pasa? Que se cumplen las previsiones del gobierno vasco y hay una tarde de disturbios. No provocados por los falangistas (partido legal), válgame Dios, sino por partidarios de los batasunos (partido ilegal) y Aeneuvistas y Comunistas de las Tierras Vascas (partidos legales), y espontáneos aktivistas okupas, y otra basca "antifascista", Mauletque forman clásicos comandos de amedrentamiento, queman mobiliario urbano, se hacen con las calles para ellos como Fraga, y se enfrentan a la policía vasca. Que por su parte impide que se celebre la manifestación en la avenida céntrica donde estaba autorizada, y se lleva a los falangistas a las afueras a que se manifiesten en la explanada de un centro comercial.

De los disturbios culpa el gobierno vasco a los jueces que autorizaron la manifestación. Les falta decir que a los falangistas por existir. Lo más obvio sería culpar a los causantes de los disturbios, ¿no? Pero el gobierno vasco participa del mismo antiespañolismo que los matones callejeros, y se apunta a su lógica por lo bajini. ¡Que vienen los fachas! —pero fachas son para ellos los falangistas, y todos los que andan detrás de una bandera española, no los que amedrentan o destrozan o imponen su ley de matonismo por la fuerza.

Al grito de ¡que vienen los fachas!, los nuevos camisas pardas nacional-socialistas se apoderan de las calles mientras el gobierno de turno les deja hacer, o les afea su conducta con la boca pequeña. Así una mano agita el árbol, y otra recoge las nueces, sin que la izquierda sepa lo que hace la derecha. Para hacer patria—de la misma manera el gobierno italiano dejaba hacer a los de Mussolini, una estrategia de terrorismo de Estado que permite actuar y conseguir el efecto deseado sin mancharse las manos. Así la ley y los derechos se van convirtiendo en una entelequia, a aplicar según convenga, y nunca en ningún caso en favor de los fachas que sean de otra cuerda. Noches de cristales rotos, en el País Vasco, todas las noches. Pero el vecindario prefiere refugiarse en casa en silencio, esperando que al menos por hoy no sea el turno de su escaparate.

PS: hoy en Ibercampus: "La violencia política sacude a la Universidad vasca".

Artefactos autodesconstruidos


Ten Times Thyself (traduciendo poesía)

Análisis de la traducción del soneto VI de Shakespeare que ha tenido la amabilidad de enviarme uno de sus traductores. En forma de carta al mismo.

Hola, PP, pues a ver si te envío los comentarios sobre la traducción de los sonetos de Shakespeare (aparte de decirte que me gustan, que eso aporta poco). Yo parto de la idea de que no puede haber una traducción "ideal" de un poema, en el sentido de que no puede recrearse punto por punto las relaciones de sonido y sentido de la otra lengua; puede haber otros poemas que logren reproducir unas más y otras menos, pagando un precio u otro, forzando el sentido más o menos, añadiendo otras cosas que "peguen" con el espíritu del poema (o de la secuencia en este caso) para compensar las conexiones perdidas... Gemelosy puede que el resultado sea un poema más o menos logrado en sí, cuestión no siempre relacionada con el hecho de que sea una traducción fiel del original. —Supongo por tu práctica y por lo que te he leído que en estas cuestiones estamos más o menos de acuerdo; si no, también sería un tema interesante de reflexión. Igual te pareció, no sé, que con mi "traducción postmoderna" del soneto 6 iba a tener yo unas ideas muy tremebundas sobre la traducción, jaja! pero bueno, la más tremebunda que tengo es que no hay una diferencia radical entre traducciones fieles e infieles, versiones, críticas, comentarios, paráfrasis... y que todo forma un continuo, donde no todo es lo mismo, claro, igual que Europa es un continuo pero no estoy en Helsinki. Y que cada traducción o cada "operación intertextual" de estas en sentido más amplio tiene su función en un contexto, y que por tanto no hay traducción buena "en sí" sino buena para un determinado contexto, o más o menos adecuada para tal público o tal función.

Dado que la labor del crítico es odiosa, por no quedarme a medias me dedicaré a comparaciones odiosas, pero quizá útiles, con la traducción que da de estos sonetos García Calvo, que quizá convengas conmigo (y con mi amiga Micaela Muñoz, que hizo en tiempos una tesis sobre las traducciones de los sonetos de Shakespeare al español) es el autor de las mejores traducciones de los sonetos que andan por allí, aún no sé si mejorando o sin mejorar lo presente (que ójala veamos pronto publicado). ¡Ya que hablamos de Shakespeare, pongamos el listón alto!

Shakespeare, SONETO VI

Then let not winter's ragged hand deface
In thee thy summer, ere thou be distill'd:
Make sweet some vial; treasure thou some place
With beauty's treasure, ere it be self-kill'd.
That use is not forbidden usury,
Which happies those that pay the willing loan;
That's for thyself to breed another thee,
Or ten times happier, be it ten for one;
Ten times thyself were happier than thou art,
If ten of thine ten times refigured thee:
Then what could death do, if thou shouldst depart,
Leaving thee living in posterity?
Be not self-will'd, for thou art much too fair
To be death's conquest and make worms thine heir.


Soneto VI,  trad. Agustín García Calvo

No dejes pués que rabia del invierno aje
tu verano sin antes destilar tu aroma:
haz fragante algún vidrio, atesora un paraje
de hermosura, antes que ella sola se carcoma.

No es vedada usura el uso que alegrías
Les da a los que de grado pagan el arriendo;
para ti mismo es si otro TÚ de ti crías
o más feliz diez veces diez por uno haciendo.

Diez veces tú feliz más de lo que eres fueras
sie en diez de ti diez veces te multiplicaras:
¿qué podría hacer Muerte si, cuando partieras,
a ti viviente en descendencia te dejaras?

No seas tú tan tuyo: que eres tú muy hermoso
    para caer en manos
   de Muerte por esposo
y hacer de ti herederos a diez mil gusanos.


Y la traducción que vamos a comentar:

SONETO 6
No dejes que, invernal, la mano borre,
Por no ser destilado, en ti el verano.
Aroma un frasco; que algún cofre ahorre
Cara belleza o morirás en vano.
Esta que alegra, usura, no es prohibida
A quien préstamo paga de buen grado;
A otro "tú mismo" habrás de dar la vida,
Diez veces más feliz si diez has dado.
Más que ahora feliz fueras diez veces
Si diez veces de ti la copia hubieras
¿Qué podría la muerte si con creces
En tu posteridad vivo siguieras?
Que es mucha tu belleza, no te obstines,
Para darla a la Muerte y sus vermines.


Paso pues al análisis-comparación:

> No dejes que, invernal, la mano borre,

Al eliminar la traducción de "then" pierdes la conexión con el soneto anterior, con el que este podría formar una unidad más grande.
"La mano" no  se sabe de quién es; aunque podemos deducir que es del invierno, queda el sentido un poco impreciso. Quizá mejoraría suprimiendo las comas alrededor de invernal, aunque no todos estarían de acuerdo. Y en "deface" hay una alusión a la "cara" y a la deformidad que queda insuficientemente captada por un "borrar" neutralizador. ¡Cierto es que no cabe en un verso español lo mismo que en uno inglés... una lengua de bisílabos y trisílabos, no una de monosílabos y bisílabos!

> Por no ser destilado, en ti el verano.

Mucho más eufónico tu primer par de versos que el de García Calvo. Aunque el sentido preciso de que eres "tú" el destilado (no el verano) está mejor capturado en su traducción, quizá aún no lo bastante directamente.

> Aroma un frasco; que algún cofre ahorre
> Cara belleza o morirás en vano.

Aquí se pierde el contraste entre "sweet" y "vile (vial)"; el cofre y el ahorrar son adecuados, por el tesoro y porque vienen "importados" de otros sonetos donde se utilizan estas imágenes (y me gusta más que el "paraje de hermosura" de García Calvo). Además preparan la imagen de "usura" que sigue, con lo cual se refuerza por un lado lo que se pierda por otro. Pero también se debilita el sentido del suicidio de "self-kill'd" dejándolo en muerte inútil, una imagen menos atrevida (si bien también consonante con la secuencia de sonetos).

> Esta que alegra, usura, no es prohibida
> A quien préstamo paga de buen grado;

No veo la ventaja de la inversión, atípica en español y que dificulta la comprensión del sentido. "usura que alegra" o "feliz usura" o "usura benéfica" me gustaría más. Pero el sentido sigue quedando algo confuso: parece que la supuesta prohibición va dirigida al receptor del préstamo, en lugar de al usurero como era el caso en la Inglaterra isabelina.

> A otro "tú mismo" habrás de dar la vida,

Se pierde un tanto el hilo del sentido original en el que "dar la vida a uno mismo" es la "usura feliz", parece como si se introdujera una nueva imagen—igual con lo de "feliz usura" quedaría más conectado, o con "si le das la vida", o "te das la vida", ya puestos. No me acaban de convencer las comillas con el tú mismo, aunque parecen necesarias... ni tampoco el TU de García Calvo, aunque "criar" sí que armoniza con el tema de "multiplicar propiedades" mejor que "dar la vida"—¡es que no es un soneto de dar, sino de recibir!

> Diez veces más feliz si diez has dado.

"Ten for one" sigue recordando y desarrollando la imagen de usura o porcentaje, pero la traducción, aun recogiendo el sentido principal, lo transforma en caridad en lugar de usura e interés propio.

> Más que ahora feliz fueras diez veces
> Si diez veces de ti la copia hubieras

"refigure" tiene un sentido más positivo que "copia", que aunque es utilizado por Shakespeare no se opone en este caso con suficiente energía a "deface" - énfasis en los rostros bellos renovados. También la agentividad que se da a estas copias en el original (sujetos de la frase) sugiere que el interés y beneficio sigue creciendo exponencialmente (diez por diez); al dejarlo en diez veces, la traducción limita los beneficios. Aquí la traducción de García Calvo, al repetir más veces el diez, y sobre todo usando el verbo "multiplicar" sugiere mejor este sentido.

> ¿Qué podría la muerte si con creces
> En tu posteridad vivo siguieras?

Aquí eliminas "if thou shoulst depart" con lo que se refuerza el sentido de invulnerabilidad ante la muerte (¿pero por qué una muerte con mayúscula y otra con minúscula?)

> Que es mucha tu belleza, no te obstines
> Para darla a la Muerte y sus vermines.

Aquí consigues respetar la forma del soneto (en lugar del cuarteto estrambótico de García Calvo), lo cual es un punto; me gusta la manera de resolverlo con un "Que", y con la obstinación. ¿Me imagino yo, sin embargo, un juego de palabras picarón, "self-willed" como "guardador de su órgano sexual (will) para sí mismo"? Este quizá lo quiera señalar García Calvo con el "no ser tan tuyo", algo más vago pero que junta admirablemente los temas de obstinación y propiedad.

Los vermines me parecerían en principio más propios de García Calvo, que en su lugar propone "hacer de ti herederos a diez mil gusanos", imagen que tengo que admitir es más fuerte como conclusión, por ser "vermines" una palabra más rebuscada y atípica, y reforzarse el sentido multiplicatorio que decíamos antes con los "diez mil gusanos" que ciertamente no están en el original, pero que lo mejoran. El tema de la herencia también es más específico con cuestiones de propiedad que el simple "dar".

Así que, en conjunto, mi sentencia: me parece la tuya una excelente traducción, muy lograda como poema en eufonía, ritmo, y respetando con bastante fidelidad la estructura de pensamiento del original, pero desdibujando algunas de sus redes de imágenes; en este caso, y por no echarme atrás ante la odiosa comparación, aún me quedo en conjunto con la de García Calvo. ¡Pero no sin felicitarte por dos cosas: por la traducción, que me ha parecido buenísima, y por los ánimos valientes al pedir una crítica detallada! Distinto sería seguramente el diagnóstico si la hubiese comparado con otras traducciones que he visto; como te digo García Calvo pone el listón muy alto. Y, bueno, ¡tampoco espero que estés de acuerdo conmigo en todas estas cuestiones! Después de todo, si has optado por tal o cual solución, eso también es cuestión de prioridades y de interpretación. A ver si otro día saco un rato para comentar el soneto XX. Mientras tanto, un saludo muy cordial, y gracias por el voto de confianza al enviarme las traducciones, cosa que aprecio mucho. - Jose Angel García Landa


PS: Versión revisada, del mismo PPP:

SONETO 6

No dejes pues que mano invernal borre,
Sin ser tú destilado, en ti el verano.
Aroma un frasco; que algún cofre ahorre
A tu belleza el inmolarse en vano.

No es prohibida la usura que alegrías
Da a quien préstamo paga de consuno;
Va en tu propio interés si a otro crías,
Diez veces más feliz si es diez por uno.

Más que ahora feliz fueras diez veces
Si por diez esos diez multiplicaras:
¿Qué podría la muerte si feneces
y en tu posteridad vivo te hallaras?

Que es mucha tu belleza, no te obstines,
Para darla a la Muerte y sus vermines

Y para acabar: otra versión del soneto 6: la de Manuel Mújica Laínez—que renuncia a la rima:

No dejes, pues, sin destilar tu savia,
que la mano invernal tu estío borre:
aroma un frasco y antes que se esfume
enriquece un lugar con tu belleza.

No ha de ser una usura prohibida
la que alegra a quien paga de buen grado;
y tú debes dar vida a otro tú mismo,
feliz diez veces, si son diez por uno.

Más que ahora feliz fueras diez veces,
si diez veces, diez hijos te copiaran:
¿qué podría la muerte, si al partir
en tu posteridad siguieras vivo?

No te obstines, que es mucha tu hermosura
para darla a la muerte y los gusanos.

Esta traducción, también de las mejores, se va a reeditar en Losada, completada con el resto de los sonetos traducidos por Pablo Ingberg, autor además de una introducción excelente.

Ever fixèd mark


Lunes 15 de octubre de 2007

Much ado about Lessing

Enhorabuena a Doris Lessing por el Premio Nobel de Literatura. Dirá la gente que vamos más que servidos de anglófonos, pero no me voy a quejar yo... Africanas persas no hay tantas en la lista. Lessing me ha gustado lo suficiente como para leer varias novelas suyas, y aún pienso repetir.

Como cajón de sastre mental, narración parabloguística y para amantes de las crisis y desastres personales, recomiendo The Golden Notebook. Para etarras, The Good Terrorist—aunque serán incapaces de apreciarlo, ya están en ello. Para ancianas que no se resignan a serlo, Love, again. Como fantasía que se abre como un paisaje infinito en un mundo de rutina, Briefing for a Descent into Hell. Y a mí me recomiendo el próximo que me leeré, The Fifth Child (no apto para parejas jóvenes). Para adoradoras míticas del coño, la última de este año, The Cleft. A quienes aprecien una pizca de humor en su literatura, no les recomiendo ninguno.

Me parece en conjunto bastante ajustada, y entretenida, esta discusión sobre algunos aspectos de su obra en The Valve. Puede que no sea Lessing la elección más obvia para Premio Nobel, pero nadie lo es si lo miras bien. El Premio Nobel magnifica la atención, pero al nivel fundamental ni añade ni quita cualidades a un escritor. Con lo cual el Nobel resulta ser una decepción en la mayoría de los casos, pues el atractivo de un escritor para un público determinado ni a tiros se convierte en el atractivo universal que parece requerir un premio universal. Así que las reclamaciones, a la Academia.

The Long Tale






Domingo 14 de octubre de 2007

Historia del tiempo

black hole


Tarde me leo el bestseller de Stephen Hawking. Que no me ha dejado muy satisfecho, algo quizá de esperar en un libro que trata de cosas de las que nadie sabe nada, aunque muchos han creído saber (y siguen creyendo). Saber, saber... lo que se sabe es la certeza de un cierto consenso. El origen del universo y del tiempo se sabe con certeza en las sociedades donde hay certezas. En la nuestra, no las hay, ni certezas ni consenso. 

No puede haber un consenso, por ejemplo, entre los que saben matemáticas como Hawking y los que no saben, como yo. Pero al parecer, tampoco lo hay entre los que saben matemáticas. Ni entre los que no las saben, por supuesto. Más allá, tampoco parece haber un consenso entre el propio Hawking y sí mismo, en las distintas versiones que viene ofreciendo de las consecuencias físicas o experienciales de sus matemáticas. Estamos aquí al nivel de especulación en el que un cambio de notación o la admisión hipotética de ciertos tipos de cálculo redibuja drásticamente la imagen de la "historia del tiempo" y de la estructura del Universo. No parece que con mimbres semejantes se pueda aspirar a tener en un futuro próximo una teoría de todo, como especula Hawking. El conocimiento que puede ofrecer como científicas versiones tan remotas e incompatibles de... de todo, vamos, no es el mismo tipo de conocimiento científico que el que se utiliza para desarrollar tecnologías utilizables.

Hawking es un matemático, y su relación más firme con la realidad debe ser con las matemáticas (debe ser, digo, porque sus matemáticas ni las conozco ni las conoceré). La traslación que hace de esas matemáticas a una imagen del mundo me parece a veces, sin embargo, de lo más dudosa: son indistinguibles, dada la estrategia literaria del libro, lo que son las humoradas o analogías explicativas, de lo que serían las auténticas consecuencias, a nivel humano y observable, de las teorías de Hawking. Y sin embargo él lo plantea de modo poco ambiguo ni matizado al principio del libro:

"la ciencia moderna se ha hecho tan técnica que sólo un pequeño número de especialistas son capaces de dominar las matemáticas utilizadas en su descripción. A pesar de ello, las ideas básicas acerca del origen y destino del universo pueden ser enunciadas sin matemáticas, de tal manera que las personas sin una educación científica las puedan entender". (9).

Aserto que a mí me parece de lo más problemático. Las matemáticas nos llevan a una multitud de soluciones en distintos lenguajes matemáticos: pero en el lenguaje de la calle no aceptamos múltiples verdades científicas así enunciadas. De hecho, en cuanto abandonan el contexto y lenguaje de la discusión matemática, me temo que dejan de ser científicas. Y como divulgación, ni siquiera queda claro qué es lo que se está divulgando.

Introducción

Carl Sagan, en su introducción, nos sintetiza la "inesperada" conclusión de las especulaciones de Hawking:

"Hawking intenta, como él mismo señala, comprender el pensamiento de Dios. Y esto hace que sea totalmente inesperada la conclusión de su esfuerzo, al menos hasta ahora: un universo sin un borde espacial, sin principio ni final en el tiempo, y sin lugar para un Creador". (15).

El Creador no sé si tendrá sitio en el universo de Hawking, pero desde luego tiene un sitio muy raro en su discusión. Para tratarse de una obra supuestamente científica, el creador aparece constantemente en el debate, como hipótesis en suma inútil pero a la que vuelve una y otra vez la mente de Hawking de modo harto sorprendente, invitándolo para luego echarlo.

Obsérvese que en este resumen se contradice alegremente, de modo divulgativo, lo que es el entendimiento habitual de las teorías científicas sobre el Big Bang: que el Universo y el tiempo tuvieron un principio y tendrán un final. Cierto es que todo lo contrario podría ser igualmente cierto... según la notación que nos convenga. Pero no tiene sentido hacer semejantes obras de reforma en el Universo como consecuencia de un cambio de notación—la idea misma es bastante presuntuosa. El resultado quizá sea que va perdiendo sentido el pretender que sabemos cosas, o que podemos tener un conocimiento científico (ni científico ni experiencial) de ellas, a medida que nos acercamos a lo infinitamente grande o lo infinitamente pequeño. Por supuesto, el matemático conocerá sus matemáticas—pero siempre a la espera de un matemático posterior; y si nos hemos de atener a lo que vemos hacer a Hawking en este libro, el matemático no conoce en absoluto la relación de sus matemáticas con la realidad. Los ejemplos que presenta proyectando a la realidad sus modelos matemáticos son sólo ejemplos, resultado de una abstracción de todos los elementos de la situación menos de aquél que se desea ilustrar. Pero la realidad no es abstracta de esa manera.


1. Nuestra imagen del universo

"Un dato interesante sobre la corriente de pensamiento anterior al siglo XX es que nadie hubiera sugerido que el universo se estuviera expandiendo o contrayendo. Era generalmente aceptado que el universo, o bien había existido por siempre en un estado inmóvil, o bien había sido creado, más o menos como lo observamos hoy, en un determinado tiempo pasado finito. En parte, esto puede deberse a la tendencia que tenemos las personas a creer en verdades eternas, tanto como al consuelo que nos proporciona la creencia de que, aunque podamos envejecer y morir, el universo permanece eterno e inmóvil" (23).

Ya. Pero esto del deseo inconsciente y la tendencia a proyectar funciona en las dos direcciones. También podría decirse que con los mitos de creación y con el Big Bang hemos proyectado al Universo (a una dimensión que quizá no le corresponda) el fenómeno humano/biológico del nacimiento, vida y muerte. Dice Hawking que en los modelos clásicos el universo no se expandía ni contraía. Quizá no en términos físicos, pero el universo sí se expandía y contraía en el tiempo: tenía un origen en la creación divina y un final en el Apocalipsis. Porque los científicos eran creyentes: ahora bien, su ciencia no llegaba hasta el punto de conectar esta narración bíblica con el estado del universo que podían observar. Quizá el Big Bang haya sido el punto de conexión entre la ciencia y el mito, al ofrecer una versión narrativa de la física universal. El siglo XIX historizó muchas cosas (la geología, la biología) pero quedó para el siglo XX la tarea de historizar la física, desarrollando una narración evolutiva del origen de las moléculas, los elementos, las partículas fundamentales y las fuerzas mediante las que interactúan. ¿Ha quedado atrás, sin embargo, la dimensión de proyección que establecemos entre la dimensión temporal humana y el universo? ¿O seguimos haciendo proyecciones de las que ni siquiera somos conscientes? Una lectura suspicaz y postestructuralista de la ciencia nos llevaría a pensar lo segundo.

Me llama la atención a este respecto este párrafo de Hawking:

"Al principio, yo creí que el desorden disminuiría cuando el universo se colapsase de nuevo. Pensaba que el universo tenía que retornar a un estado suave y ordenado cuando se hiciese pequeño otra vez. Ello significaría que la fase contractiva sería como la inversión temporal de la fase expansiva. La gente en fase contractiva viviría sus vidas hacia atrás: morirían antes de nacer y rejuvenecerían conforme el universo se contrajese" (216).

A primer golpe de vista se ve que este razonamiento es una pura fantasía matemática, de una simetría que no tiene sentido en un mundo de leyes físicas. No parece chocarle esto así a Hawking, sin embargo; cuenta que estuvo al parecer años enzarzado con esta idea de una coincidencia entre las flechas del tiempo para la gravitación, para la termodinámica y para la psicología temporal—despistado por "el trabajo que yo había hecho sobre un modelo simple del universo, en el cual la fase colapsante se parecía a la inversión temporal de la fase expansiva" (217). Luego descubrió que esto era un error. Pero el hecho mismo de que lo cometiese hace altamente sospechosos todos sus razonamientos sobre la interpretación física de los modelos matemáticos sobre los que trabaja. De hecho, si se relee la cita anterior, puede verse como una de esas proyecciones de deseos inconscientes de las que hablaba el mismo Hawking: en este caso no sólo de la tendencia humana general a rechazar la idea de la muerte, sino más en concreto de una fantasía más personal de Hawking. Para mí, es una proyección de su ansiedad por el progreso de su enfermedad degenerativa: esta degeneración física del propio Hawking se asocia en su mente a la muerte por entropía del universo, y le tientan las soluciones en las que se revierte la tendencia degenerativa, y el tiempo se mueve hacia atrás... pero por desgracia todo es irreversible; no sólo la enfermedad de Hawking, sino también la nuestra.

Los filósofos clásicos, arguye Hawking, veían el mundo como algo eterno, sin principio ni final. Lo cual no es totalmente exacto, ya tomemos a Platón o a los estoicos. En todo caso, son más claramente narrativos los mitos cosmológicos prefilosóficos, que dan un principio al mundo en la creación. Más próximo aún a la concepción "bigbangiana" es por supuesto el cristianismo: Hawking cita a San Agustín como precedente de su noción de que "el concepto de tiempo no tiene significado antes del comienzo del universo" (26). Y es cierto que los mitos de creación sí parecen presuponer, antes del mundo, unos seres con experiencia temporal que "deciden" crear, como si la fenomenología del tiempo no se alterase por el hecho de la creación, y antes de ella hubiese decisiones, proyectos... San Agustín, en cambio, sostenía que "el tiempo era una propiedad del universo que Dios había creado, y que el tiempo no existía con anterioridad al principio del universo" (26).

Desde Hubble (1929), el Universo se está expandiendo. ¿El Universo, o nuestro rincón de él? Como mostrará más tarde Hawking, no hay diferencia entre una cosa y otra: nuestro rincón del Universo, el que es accesible a nuestra observación y susceptible de ciencia, es todo el universo que hay para nosotros. (Hay un cierto paralelismo entre esta reducción operada por la teoría cuántica, y la reducción fenomenológica que por los mismos años efectuaba Husserl para expulsar al terreno de la especulación metafísica todo lo que queda más allá de las estructuras fenomenológicas de la experiencia, como "la existencia real del mundo externo" y otros pseudoproblemas).

Con la expansión del Universo adquiere sentido la noción de un principio del tiempo. De nuestro tiempo, o sea, "del tiempo", pues no hay puntos de referencia externos a este sistema que puedan servir para una medición estable o que proporcionen una referencia temporal no sujeta a los principios físicos que detectamos en nuestro universo.

Todo sea dicho entre paréntesis... pues "cualquier teoría física es siempre provisional, en el sentido de que es sólo una hipótesis: nunca se puede probar" (29) —aunque a mí parece más exacto pensar que se está probando constantemente cada vez que no se está falsando. Y aun así... no estoy totalmente de acuerdo con que "se puede rechazar una teoría en cuanto se encuentre una única observación que contradiga sus predicciones", pues a veces hay más interés en mantener que en derribar la teoría, y "uno siempre puede cuestionar la competencia de la persona que realizó la observación" (29).

Sea como sea, sugiere Hawking que el cálculo del Big Bang pone unos ciertos límites al Creador (que ya aparece por aquí), pues en un universo eterno, el creador podría haber creado en cualquier momento lo que hay. En cambio, arguye Hawking,

"no tendría sentido suponer que el universo hubiese sido creado antes del big bang. ¡Un universo en expansión no excluye la existencia de un creador, pero sí establece límites sobre cuándo éste creador puede haber llevado a cabo su misión!" (28)

—Quedará siempre no obstante sitio para teorías de creación virtual y falsas pistas dejadas por Dios, como la de Gosse (o Galileo). Pero Hawking busca un dios que actúe con leyes comprensibles, no con trucos de prestidigitador, y en ese sentido sí tiene cierta lógica su razonamiento, en la tradición de la teología racionalizante.

Las leyes comprensibles no lo serán mientras no se logre armonizar las dos grandes teorías físicas existentes: la relatividad general, para fenómenos a gran escala, la gravedad, la estructura del universo observable, por un lado; y la mecánica cuántica por el otro. Esa "teoría cuántica de la gravedad" o "teoría unificada completa" es un nuevo sueño de Laplace, que lleva a Hawking a curiosas especulaciones aporísticas o en abîme:

"Pero si realmente existiera una teoría unificada completa, ésta también determinaría presumiblemente nuestras acciones. ¡Así la teoría misma determinaría el resultado de nuestra búsqueda de ella! ¿Y por qué razón debería determinar que llegáramos a las verdaderas conclusiones a partir de la evidencia que nos presenta? ¿Es que no podría determinar igualmente bien que extrajéramos conclusiones erróneas? ¿O incluso que no extrajéramos ninguna conclusión en absoluto?" (33).

En cierto modo, el principio antrópico que luego invoca repetidamente Hawking es una manera de cerrar este razonamiento de una manera circular (si bien no satisfactoria). Hawking confía en nuestra inteligencia desarrollada por selección natural para que hallemos esa teoría final, y evitemos conclusiones erróneas, antes de autodestruirnos. Lo cual es no sólo wishful thinking, sino también una cierta petición de principio... amén de, quizá, otra autoproyección vital del propio Hawking. Este tipo de excursos o especulaciones futuras revelan ciertas tendencias del pensamiento de Hawking relacionadas con sus repetidas referencias a Dios o invocaciones del principio antrópico. Hawking cree que todas las teorías anteriores han sido erróneas o falsables, pero que sin embargo llegaremos a la teoría universal o total, que será equivalente a una lectura de la mente de Dios. Esta falta de simetría entre lo alcanzado por la ciencia y lo alcanzable parece revelar una concepción un tanto ingenuamente antropocéntrica del universo—un antropocentrismo elevado a un grado superior de despersonalización, por supuesto, pero antropocentrismo. Al final, la ciencia será no una herramienta o instrumento sino el desvelamiento de una idea divina. Es una concepción curiosa para oírla en boca de un científico... claro que es un científico que ve como una decadencia la caída de la filosofía en la filosofía del lenguaje (con Wittgenstein et al.).

No preguntéis por filosofía de la ciencia a los científicos: preguntad a los filósofos. Pero para ver los curiosos motivos e ingredientes con que se hace la ciencia, aparte de con ciencia... pues sí, para eso, preguntad a los científicos.

La búsqueda de conocimiento de la Humanidad no cesará, dice Hawking, "hasta que poseamos una descripción completa del universo en el que vivimos" (34), y uno podría estar de acuerdo... ¡si no porque Hawking parece creer a veces que esa descripción completa va a obtenerse efectivamente un día!

2. Espacio y tiempo

"La tradición aristotélica también mantenía que se podrían deducir todas las leyes que gobiernan el universo por medio del pensamiento puro: no era necesario comprobarlas por medio de la observación" (35). (Curiosamente, la matematización de la física parece llevar a un nuevo aristotelismo... en el que la estructura del universo es tan cambiante o relativa como las matemáticas que lo describen).

Narra Hawking cómo la física aristotélica reposaba sobre la creencia errónea de que un cuerpo tiende a estar en reposo si no se le aplica una fuerza—extrapolación errónea de ciertas apariencias locales en nuestro campo gravitatorio. La física moderna comienza cuando Galileo demuestra que las fuerzas cambian la velocidad de un cuerpo, en lugar de simplemente ponerlo en movimiento. No existe un estado de reposo absoluto, es decir, "que no se puede asociar una posición absoluta en el espacio con un suceso, como Aristóteles había creído" (39). En Newton se ve la esquizofrenia de creer en un dios absoluto (uno de cuyos atributos es el espacio absoluto) que es irreconciliable con su teoría. Aun antes de los Principia, Roemer había demostrado que la luz viaja a una velocidad, y Maxwell (1865) estableció la velocidad fija de las ondas de luz y radio. Quedaba el tiempo absoluto, y el etéreo éter como última versión del espacio absoluto, pero en 1905 Einstein (y Poincaré) "señaló que la idea del éter era totalmente innecesaria, con tal que se estuviera dispuesto a abandonar la idea de un tiempo absoluto" (43)—y se abre así una nueva era para la física con la teoría de la relatividad, cuyo postulado fundamental era "que las leyes de la ciencia deberían ser las mismas para todos los observadores en movimiento independientemente de cuál fuera su velocidad" (43). Desde entonces, "Debemos aceptar que el tiempo no está completamente separado e independiente del espacio, sino que por el contrario se combina con él para formar un objeto llamado espacio-tiempo" (47).

(Lo cual no quita para que, con los pies en el suelo, sigamos midiendo el espacio en metros, o palmos, y el tiempo en segundos—con palmos es más difícil. Es decir, que el lugar apropiado para tales teorías es la física teórica y sus aplicaciones especializadas).

"Un suceso es algo que ocurre en un punto particular del espacio y en un instante específico de tiempo. Por ello, se puede describir por medio de cuatro números o coordenadas. La elección del sistema de cooredenadas es de nuevo arbitraria; uno puede usar tres coordenadas espaciales cualesquiera bien definidas y una medida del tiempo. En relatividad, no existe una distinción real entre las coordenadas espaciales y la temporal, exactamente como no hay ninguna diferencia real entre dos coordenadas espaciales cualesquiera." (48).

Pero no se asusten los físicos clásicos, ni se precipiten los humanistas, sino más bien relativicen: así, en gravedad, no existe diferencia entre un kilo de hierro y un kilo de paja. Lo cual dice algo sobre nuestro sistema de mediciones, y sobre la masa de estos cuerpos, pero no sobre las cualidades del hierro y la paja, para el estudio de las cuales necesitamos otras ciencias y mediciones en absoluto desacreditadas por una ciencia del pesaje que sólo atiende a ciertas dimensiones de los objetos.

Del mismo modo hay que relativizar los gráficos espacio-temporales a que da lugar la teoría: los conos de luz que delimitan (en atención a la velocidad de la luz) la información que es posible recibir del pasado, o emitir al futuro. Un suceso presente aparece así como un vértice común de dos conos que se encuentran en él: el del futuro absoluto, y el del pasado absoluto:

"Los conos de luz futuro y pasado de un suceso P dividen al espacio-tiempo en tres regiones (figura 2.5). El futuro absoluto del suceso es la región interior del cono de luz futuro de P. Es el conjunto de todos los sucesos que pueden en principio ser afectados por lo que sucede en P. Sucesos fuera del cono de luz de P no pueden ser alcanzados por señales provenientes de P, porque ninguna de ellas pueden viajar más rápido que la luz. Estos sucesos no pueden, por tanto, ser influidos por lo que sucede en P. El pasado absoluto de P es la región interna del cono de luz pasado. Es el conjunto de todos los cucesos desde los que las señales que viajan con velocidades iguales o menores que la de la luz, pueden alcanzar P. Es, por consiguiente, el conjunto de todos los sucesos que en un principio pueden afectar a lo que sucede en P." (53).

Los dos conos delimitan el área del futuro y del pasado "utilizables" o reales, por así decirlo, mientras que el futuro y el pasado no útiles, fuera de los conos de luz, se ven relegados a una especie de limbo ajeno a la realidad del suceso P, llamado el "resto":

"Sucesos del resto no pueden ni afectar ni ser afectados por sucesos en P. Por ejemplo, si el Sol cesara de alumbrar en este mismo instante, ello no afectaría a las cosas de la Tierra en el tiempo presente porque estaría en la región del resto del suceso correspondiente a apagarse el Sol (figura 2.6). Sólo nos enteraríamos ocho minutos después, que es el tiempo que tarda la luz en alcanzarnos desde el Sol." (54).

Valga como ejemplo divulgativo. Pero quédese en sus limitados límites, porque a poco que le busquemos las cosquillas, el ejemplo hace aguas. Se está refiriendo el ejemplo a un cono de luz puramente físico, pero parece querer darle un valor metafísico, definitorio de la realidad. Ahora bien, la realidad humana no es una realidad física en esos términos. Si el Sol se apaga, los efectos no serán inmediatos, sino que serían previos... porque estamos hablando de teorías científicas que permiten la predicción de estos acontecimientos, ¿no? En cierto modo, la extinción del sol ya ha empezado a tener efectos en la Tierra... Por lo mismo, acontecimientos situados mutuamente en el "resto" y fuera del cono de luz podrían sin embargo estar sincronizados, y en ese sentido comunicados, mediante una planificación. ¿Que esto no es física? Bueno, es física compleja, si queremos. En todo caso, si no es física, que la física limite sus ambiciones sobre la realidad, y no pretenda tener consecuencias metafísicas. Porque planteada en estos términos la teoría física no tiene un lugar para sí misma y para sus predicciones, y se autoanula de manera paradójica.

También es paradójico, en términos de la propia teoría, decir que cuando miramos lejos, a las estrellas, vemos el pasado del universo. Deberíamos decir más bien el presente definido en términos relativistas—los únicos posibles, ¿no? Aunque en realidad, expresado de modo más correcto, esta teoría no tiene un lugar bien definido para el acto de ver, y esa actividad es pues inherentemente paradójica. ¿Vemos lo que vemos, al mirar la estrella, o lo que sucedió en un tiempo pasado? Depende de nuestra teoría física: hasta que se midió la velocidad de la luz, veíamos simultáneamente, o eso creíamos. Ahora, la teoría se ha hecho un lugar implícito a sí misma diciendo que vemos lo que sucedió (lo vemos en efecto gracias a que tenemos esta teoría). Pero no termina de reconocer que en la misma medida también estamos viendo lo que sucederá... gracias a esta misma teoría, y si nuestros cálculos son correctos. Vemos, pues, lo que cae fuera del cono de luz, y eso también es nuestra realidad. No en términos de impacto de fotones, claro, sino con otros instrumentos de medida y observación, que son los que miden y observan nuestra realidad.

Esto como manera de decir que el estilo divulgativo de Hawking no sólo atenta contra la cualidad matemática de las teorías, sino también introduce una falacia física a la hora de definir la experiencia humana del tiempo... y no explica pues, realmente, cuál es la consecuencia de estas teorías "para el hombre de la calle", que es lo que se supone que hace la divulgación, sino que crea para los efectos de la explicación un homo physicus (producto colateral de las abstracciones disciplinarias) que es él mismo un objeto merecedor de explicación. (Veremos que también crea astronautas que se estiran como spaghetti, o que caen a agujeros negros... O los famosos gemelos que envejecen diferencialmente: otros tantos entes de física-ficción).

No es decir que estas teorías no tengan efectos medibles a efectos prácticos y tecnológicos, en absoluto:

"La diferencia entre relojes a diferentes alturas de la Tierra es, hoy en día, de considerable importancia práctica debido al uso de sistemas de navegación muy precisos, basados en señales provenientes de satélites. Si se ignoraran las predicciones de la relatividad general, ¡la posición que uno calcularía tendría un error de varios kilómetros!" (61).

La estructura del espacio-tiempo afecta a los cuerpos y fuerzas del Universo, y viceversa:

"El espacio y el tiempo no sólo afectan, sino que también son afectados por todo aquello que sucede en el universo. De la misma manera que no se puede hablar acerca de los fenómenos del universo sin las nociones de espacio y tiempo, en relatividad general no tiene sentido hablar del espacio y del tiempo fuera de los límites del universo" (63).

Y de la relatividad general arrancan las teorías del propio Hawking que le llevaron al premio Nobel, extrayendo consecuencias sobre la naturaleza del espacio-tiempo:

"Roger Penrose y yo mostramos cómo la teoría de la relatividad general de Einstein implicaba que el universo debía tener un principio y, posiblemente, un final" (63).

Pero cada cosa en su proporción y contexto. Mi padre pone un ejemplo muy gráfico: sabemos, la ciencia lo dice, que la superficie de la Tierra no es plana, sino curva, y que a pesar de lo que nos pueda parecer, el planeta es una esfera. Pero eso no es útil para viajar de mi pueblo al de al lado. De hecho, el terreno entre ambos no es ni un arco de esfera ni tampoco es plano, más bien es convexo, porque hay una hondonada allí. Del mismo modo, habrá que ver si esos principios y finales del Universo son lo que solemos entender en nuestro pueblo por "principios" y "finales"...  malamente lo serán, si el tiempo que vivimos como un trasfondo de acontecer inalterable es de hecho (o: desde otro punto de vista teorizable) un fenómeno físico local que se da en ciertas condiciones, y cambia radicalmente su naturaleza conforme nos aproximamos a los principios y a los finales en cuestión.

3. El universo en expansión

Desde Hubble, sabemos que hay otras galaxias, y que se separan unas de otras de modo constante, o sea, que el Universo se está expandiendo:

"El descubrimiento de que el universo se está expandiendo ha sido una de las grandes revoluciones intelectuales del siglo XX. Visto a posteriori, es natural asombrarse de que a nadie se le hubiera ocurrido esto antes. Newton, y algún otro científico, debería haberse deado cuenta de que un universo estático empezaría enseguida a contraerse bajo la influencia de la gravedad." (70).

Vaya, tanta cabeza privilegiada trabajando en problemas abstrusos y perdiendo de vista las líneas generales del asunto...  Pero así va la lógica del hindsight bias: una vez visto, todos listos. Por cierto, es igualmente llamativo (a posteriori) que nadie hasta Darwin sacase la conclusión de que el hombre está emparentado por descendencia con las especies animales. Preocupante. O que tantas personas hayan creído como un solo hombre, durante siglos, en la inmortalidad del alma y en la existencia de Dios. Pasmante. Debe haber algún mecanismo mental especializado que nos impide ver lo que tenemos delante de las narices—o nos hace ver allí lo que no tenemos ni tendremos delante.

Una frase que no entiendo ni le veo sentido, sobre la ausencia de un punto central en el universo:

"La situación es similar a un globo con cierto número de puntos dibujados en él, y que se va hinchando uniformemente. Conforme el globo se hincha, la distancia entre cada dos puntos aumenta, a pesar de lo cual no se puede decir que exista un punto que sea el centro de expansión" (75).

La analogía con el globo no funciona muy bien entonces, pues el globo sí tiene un centro geométrico. Y lo mismo el Universo, si se ha originado en una explosión y se está expandiendo. Lo tiene, claro, virtual, o matemático, en el presente, y más efectivo en el pasado.

Otro argumento de Hawking que exhibe una lógica ilógica es el que dice que

"la única manera de evitar la conclusión de que todo el cielo nocturno debería de ser tan brillante como la superficie del Sol sería suponer que las estrellas no han estado iluminando desde siempre, sino que se encendieron en un determinado instante pasado finito" (24)

—cosa esta última que no niego, pero que no se sigue necesariamente del razonamiento. Este argumento que parece tener muy poco en cuenta la posibilidad de una desproporción entre la cantidad de materia y las distancias que desafíe a toda escala pensable por el ser humano. Y parece suponer una única fase de creación de estrellas—todas a encenderse a la vez—una condición introducida por requerimientos científicos sobre lo observado en los límites de nuestro universo, claro, pero un paso dudoso desde el punto de vista puramente lógico de ese argumento.

No se conoce todavía si el Universo seguirá en expansión indefinida, si alcanzará una estabilidad en que la expansión infinitesimal se equilibre con la gravedad, o si habrá un Big Crunch. Las teorías del Big Bang derivan del trabajo del astrónomo ruso Alexander Friedmann, en los años 20, que trataba de hacer compatible la relatividad general con la gravitación en un universo no estático. Los cálculos llevan a un punto en el que la distancia entre las galaxias era cero. Un punto que según el razonamiento de Hawking no se encontraría en ningún punto de nuestro espacio ni de nuestro tiempo. Pues

todas nuestras teorías científicas están formuladas bajo la suposición de que el espacio-tiempo es uniforme y casi plano, de manera que ellas dejan de ser aplicables en la singularidad del big bang, en donde la curvatura del espacio-tiempo es infinita. Ello significa que aunque hubiera acontecimientos anteriores al big bang, no se podrían utilizar para determinar lo que sucedería después, ya que toda capacidad de predicción fallaría en el big bang. Igualmente, si, como es el caso, sólo sabemos lo que ha sucedido después del big bang, no podemos deteminar lo que sucedió antes. Desde nuestro punto de vista, los sucesos anteriores al big bang no pueden tener consecuencias, por lo que no deberían formar parte de los modelos científicos del universo. Así pues, deberíamos extraerlos de cualquier modelo y decir que el tiempo tiene su principio en el big bang. (81)

Esto no quiere decir que no sean pensables otras historias del universo (en religión, en ciencia ficción, etc.) que contemplen esta burbuja de tiempo en la que vivimos como parte de un todo más grande, o de una secuencia temporal más extendida. Sólo quiere decir que (al menos con nuestra ciencia) no puede haber conocimiento científico que vaya más allá de los límites de este proceso universal.

"A mucha gente no le gusta la idea de que el tiempo tenga un principio, probablemente porque suena a intervención divina. (La iglesia católica, por el contrario, se apropió del modelo del big bang y en 1951 proclamó oficialmente que estaba de acuerdo con la Biblia)." (81).

Puestos a hablar de gustos, confesaré que mi fe atea me hace antipático el Big Bang, y que prefiero con mucho la idea de un universo infinito, sin comienzo en el tiempo ni límites en el espacio. Un universo que creo que veo, pero no veo, claro, porque estoy encerrado en la burbujita temporal del Big Bang...  El universo del Big Bang, dicho sea sin ánimo de ofender, me parece pequeñito, un fenómeno local que nos lleva a establecer erróneamente paralelismos estructurales entre nuestra vida con principio, mitad y final, y el todo; y nos lleva a hablar de la muerte del universo. Mi creencia metafísica más descarada es esta creencia vaga en un universo (impersonal, infinito, eterno, sin centro ni historia ni principio ni final ni creaciones ex nihilo) más allá de nuestro universo. Pero esto no es ciencia. Incluso puede pensarse que es un subproducto de una creencia religiosa en la eternidad divina más allá del tiempo. Ciencia es lo que hacen (al menos la mayor parte del rato) Hawking y Penrose, aunque a veces sea igual de dudoso—o dure lo que un castillo de cartas inscritas con ecuaciones.

Roger Penrose, siguiendo un cálculo matemático análogo al que identificaba una singularidad en el Big Bang, desarrolló un modelo de colapso gravitatorio de las estrellas para formar singularidades a modo de pequeños "crunch", los agujeros negros. Hawking desarrolló esta idea, para probar la existencia de singularidades tanto al principio del tiempo como al final, o finales—introduciendo ciertas alegrías matemáticas como la inversión hipotética de la dirección del tiempo.

"No obstante, uno no puede discutir en contra de un teorema matemático. Así, al final, nuestro trabajo llegó a ser generalmente aceptado y, hoy en día, casi todo el mundo supone que el universo comenzó con una singularidad como la del big bang. Resulta por eso irónico que, al haber cambiado mis ideas, esté tratando ahora de convencer a los otros físicos de que no hubo en realidad singularidad al principio del universo. Como veremos más adelante, ésta puede desaparecer una vez que los efectos cuánticos se tienen en cuenta". (86).

O sea, que aunque uno no pueda discutir en contra de un teorema matemático, sí que se puede discutir su relevancia para describir la realidad. Porque una matematización de una mesa es una matematización de una mesa, y una mesa tiene cuatro patas. Algunas matematizaciones de una mesa, por ejemplo esta: (1), no—y no nos sirven para hablar de patas.

La relatividad general no es aplicable a la pequeña escala del principio del universo, pero a esa escala sí son notables, nos dice Hawking, los efectos de la mecánica cuántica—que explicará ahora antes de volver a los intentos de combinar ambas teorías en una unificada, una teoría cuántica de la gravedad.

4. El principio de incertidumbre.

Que es básicamente el resultado de la imposibilidad de medición a partir de una determianada escala, porque a esa escala los instrumentos de medida interfieren con el objeto medido. No podemos conocer a la vez la velocidad y la posición de una partícula.

"El principio de incertidumbre marcó el final del sueño de Laplace de una teoría de la ciencia, un modelo del universo que sería totalmente determinista: ciertamente, ¡no se pueden predecir los acontecimientos futuros con exactitud si ni siquiera se puede medir el estado presente del universo de forma precisa!" (91).

Otra razón que se invoca menos frecuentemente aquí es más obvia: la complejidad de los cálculos que pretendan hacer entrar todos los factores: o sea, la complejidad de un mapa que pretenda coincidir con el territorio, territorio que por supuesto habrá de incluir el mapa... etc. Hombre, llega a admitirlo Hawking entre paréntesis, como un pequeño detalle accidental, tras decir cómo la matematización de las órbitas atómicas permite describir con precisión los átomos elementales, y luego las moléculas:

"Ya que la estructura de las moléculas, junto con las reacciones entre ellas, son el fundamento de toda la química y la biología, la mecánica cuántica nos permite, en principio, predecir casi todos los fenómenos a nuestro alrededor, dentro de los límites impuestos por el principio de incertidumbre. (En la práctica, sin embargo, los cálculos que se requieren para sistemas que contengan a más de unos pocos electrones son tan complicados que no pueden realizarse)." (98-99).

—Vaya, ¡"unos pocos electrones"! ¡pues mira que hay unos pocos electrones en las meninges de Hawking! Y sin embargo, algunas regularidades o patrones recurrentes sí que podemos observar en su pensamiento, como en otros fenómenos. Pero esas regularidades no las calcula la física cuántica, sino otras ciencias más soft aunque más de mi gusto.

Dado el principio de incertidumbre, las leyes que determinan completamente los acontecimientos quedan fuera de nuestro modelo de universo, al igual que los seres sobrenaturales, los acontecientos anteriores al big bang, etc—todo por acción del "principio de economía conocido como la 'cuchilla de Occam'" (91). La navaja de Occam será... aunque este artículo de Thorburn dice que ni siquiera era de Occam la navaja... pero vaya, al menos no queda invalidado el principio de que no hay que multiplicar los entes sin necesidad—me pregunto si Occam lo aplicó a la Trinidad. Aunque las necesidades lógicas de unos no son las necesidades (lógicas, personales, emocionales...) de otros. Así, es irónico que Einstein, que tanto contribuyó al desarrollo de la teoría cuántica, no aceptase sus consecuencias epistemológicas, y sostuviese que "Dios no juega a los dados". Quizá... pero ese Dios no forma parte de la teoría, sino de las tradiciones familiares de Einstein, o su mitología personal.

Para incertidumbre, sin embargo, la de la solidez lógica de este razonamiento de Hawking en el experimento de las dos rendijas para medición de interferencias (on which more here):


Hay que ver: la partícula se siente observada y decide comportarse de una manera u otra... Je, con divulgación científica como esta, you can lose your marbles—no me extraña que la gente acabe creyéndose cualquier cosa que le cuenten de la nueva física.
 

En la versión de Hawking,

"Si los electrones se envían a través de las rendijas de uno en uno, se esperaría que cada electrón pasara, o a través de una rendija, o a través de la otra, de forma que se comportaría justo igual a como si la rendija por la que pasó fuera la única que existiese, produciendo una distribución uniforme en la pantalla. En realidad, sin embargo, aunque los electrones se envíen de uno en uno, las franjas siguen apareciendo. Así pues, ¡cada electrón debe pasar a través de las dos rendijas al mismo tiempo!" (96)

—lo cual sería un razonamiento si un solo electrón produjese franjas. Pero hacen falta bastantes más para hacer visible una franja... una serie de electrones que evidentemente habrán pasado unos por una rendija, otros por la otra, cada una de ellas la única para este electrón en particular, pero no para el conjunto de electrones...  en fin, lógica difusa. O más bien resultado de trasladar demasiado precipitadamente un modelo matemático a la difusa realidad, cuando precisamente estamos hablando de la imposibilidad de medir con precisión la trayectoria de una partícula concreta.

Llegados a los puntos paradójicos planteados por las singularidades, falla la relatividad general. Esperando el desarrollo de una teoría que unifique la relatividad general y la mecánica cuántica, se intentan ensamblar las teorías parciales de otras fuerzas de la naturaleza "en una única teoría cuántica unificada" (99).

5. Las partículas elementales y las fuerzas de la naturaleza

Hawking expone el desarrollo de la teoría atómica, y el descubrimiento y teorización de las diversas partículas, hasta llegar a los quarks de Gell-Mann, premio Nobel de 1969. Y sus dieciocho variedades, a la altura de los años 80...

... "la mecánica cuántica nos dice que todas las partículas son en realidad ondas, y que cuanto mayor es la energía de una partícula, tanto menor es la longitud de su onda correspondiente" (104) ... "tenemos algunas razones teóricas para creer que poseemos, o estamos muy cerca de poseer, un conocimiento de los ladrillos fundamentales de la naturaleza" (105).

(Creía que era de la naturaleza accesible a nosotros. Claro, que para la ciencia esa es la naturaleza. Aunque hay tantas ciencias que se suceden unas a otras, que me permito dudar del fundamentalismo de los ladrillos. Aquí el concepto de paradigma científico choca con sus límites—¿será ciencia lo que haya más allá del paradigma?)

Paul Dirac, predecesor de Hawking en la cátedra Lucasian de Cambridge y Nobel en 1933, teorizó el espín de las partículas para hacer consistente la mecánica cuántica y la teoría de la relatividad, introduciendo el concepto de antipartículas. Aparte están las partículas virtuales, que no podemos detectar directamente—las partículas portadoras de fuerza entre las partículas materiales. Cuatro tipos de partículas—aunque esta clasificación es un tanto arbitraria, pues se debe a nuestra incapacidad de desarrollar una teoría unificada:

- fuerza gravitatoria: Los gravitones—que me suenan a mí a éter o a flogisto, pero muchísimo—: partículas "tan difíciles de detectar que aún no han sido observadas" (110). Pero son convenientes para la matematizacion del asunto.
- fuerza electromagnética, mucho más intensa que la gravedad, con equilibrio casi global entre partículas cargadas positivamente y negativamente, con una fuerza neta (diferencial) muy débil.
- fuerza nuclear débil, responsable de la radiactividad, fuerza unificada con la electromagnética en los años 60.
- interacción nuclear fuerte, por fin, la fuerza que mantiene a los quarks unidos en el protón y el neutrón, y a los protones y neutrones juntos en los núcleos de los átomos—transmitida por los hipotéticos gluones, tan invisibles como los quarks, excepto con grandes aceleradores de partículas. Experimentos para detección de partículas por desintegración del protón, etc. Se apunta la posibilidad hipotética de la existencia de galaxias de antimateria, donde la proporción de quarks/antiquarks sea inversa. Pero "las leyes de la física no son exactamente las mismas para partículas que para antipartículas" (120) pues "la fuerza débil haría evolucionar al universo de un modo diferente a como evolucionaría la imagen especular del mismo" (121):

"Cronin y Fitch  probaron que si se reemplazaban las partículas por antipartículas y se tomaba la imagen especular, pero no se invertía la dirección del tiempo, entonces el universo no se comportaría igual. Las leyes de la física tienen que cambiar, por lo tanto, si se invierte la dirección del tiempo: no poseen pues, la simetría T.
    Ciertamente, el universo primitivo no posee la simetría T: cuando el tiempo avanza, el universo se expande; si el tiempo retrocediera, el universo se contraería. [—ya, y la Tierra se calentaría: dado el Big Bang, ¡esto ya lo predigo yo sin tener ni idea de física ni de matemáticas!]. Y dado que hay fuerzas que no poseen la simetría T, podría ocurrir que , conforme el universo se expande, estas fuerzas convirtieran más antielectrones en quarks que electrones en antiquarks (....) Así, nuestra propia existencia podría ser vista como una confirmación de las teorías de gran unificación, aunque sólo fuera una confirmación únicamente cualitativa" (121).

Falta por unificar la teoría de la gravedad, débil de por sí pero que en grandes masas determina la evolución y estructura del universo. Puede hacer que una estrella se colapse en un agujero negro, lo cual proporciona con el trabajo de Hawking un primer paso para el desarrollo de una teoría cuántica de la gravedad.

6. Los agujeros negros

Anticipados por una teoría de John Michell en Philosophical Transactions (1783). Un razonamiento resucitado y matematizado por el estudiante indio Chandrasekhar en 1928, determinando el tamaño a partir del cual una estrella se colapsa al acabársele el combustible. Es curiosa la manera en que lo verbaliza Hawking, atribuyendo intenciones a las estrellas, que no "desean" acabar como insondables agujeros negros y prefieren el suicidio por explosión, o perder peso para seguir viviendo en condiciones mínimas (¿otra proyección?). Las estrellas pequeñas acaban como enanas blancas o estrellas de neutrones.

Estrellas con masas superiores al límite de Chandrasekhar tienen, por el contrario, un gran problema cuando se les acaba el combustible. En algunos casos consiguen explotar, o se las arreglan para desprenderse de la suficiente materia como para reducir su peso por debajo del límite y evitar así un catastrófico colapso gravitatorio; pero es difícil pensar que esto ocurra siempre, independientemente de lo grande que sea la estrella. ¿Cómo podría saber la estrella que tenía que perder peso? (129).

—pregunta ociosa, claro. Oppenheimer (1939) hizo compatible con la relatividad general el estudio de este colapso, antes de que llegase Hawking.

El agujero negro crea una singularidad en la que la masa se hace infinitamente grande en proporción al espacio: un fenómeno teorizable, pero inobservable directamente, pues toda la luz de la estrella a partir de un límite llamado horizonte de sucesos no hay información que pueda llegar desde la estrella (es ese horizonte por tanto el que determina el límite del agujero negro para nosotros).

"El trabajo que Roger Penrose y yo hicimos entre 1965 y 1970 demostró que, de acuerdo con la relatividad general, debe haber una singularidad de densidad y curvatura del espacio-tiempo infinitas dentro de un agujero negro. La situación es parecida al big bang al principio del tiempo, sólo que sería el final, en vez del principio del tiempo, para el cuerpo que se colapsa y para el astronauta [hipotético que lo observa]" (134).

Hipótesis de los "agujeros de gusano" que conectarían un lugar del universo con otro pasando "cerca" de una singularidad, según "algunas soluciones de las ecuaciones"—unas soluciones que en ningún caso parece que se vayan a aplicar a astronautas, me temo.

"La versión fuerte de la hipótesis de la censura cósmica nos dice que las singularidades siempre estarán, o bien enteramente en el futuro, como las singularidades de colapsos gravitatorios, o bien enteramente en el pasado, como el big bang." (135)

Esta "censura" es la que dice que las singularidades sólo se producen tras un horizonte de sucesos y son, por definición, invisibles e indetectables. O hipotéticas, que me temo viene a ser lo mismo.

Hay más teorías complementarias sobre la esfericidad o tamaño de los agujeros negros, su estudio astronómico por indicios indirectos, etc. 

7. Los agujeros negros no son tan negros.

Paradójicamente, Hawking ha descubierto (o propuesto) una manera en que los agujeros negros "irradian" energía, o más bien hacen que el espacio que los rodea la irradie al absorber el horizonte de eventos una partícula inestable procedente de un par partícula-antipartícula, y dejar la otra mitad desparejada en nuestro lado del horizonte. Esto sucede, por una lógica curiosa, de modo más perceptible en las vecindades de los agujeros negros pequeños.

"Además, cuanto más pequeña sea la masa del agujero negro, tanto mayor será su temperatura. Así, cuando el agujero negro pierde masa, su temperatura y su velocidad de emisión aumentan y, por lo tanto, pierde masa con más rapidez. Lo que sucede cuando la masa del agujero negro se hace, con el tiempo, extremadamente pequeña no está claro, pero la suposición más razonable es que desaparecería completamente en una tremenda explosión final de radiación, equivalente a la explosión de millones de bombas H." (160)

—¿un pequeño Big Bang? No está clara la física de esta hipótesis, sobre todo cuando unas páginas más adelante se dice que "el agujero negro simplemente desaparecerá" (168), se sobreentiende que not with a bang but with a whimper. Hawking arruga mentalmente la cuartilla, ensaya una nueva fórmula, y los astros danzan de modo diferente.

8. El origen y destino del universo.

El Papa Wojtila en entrevista con Hawking en 1981:

"Nos dijo que estaba bien estudiar la evolución del universo después del big bang, pero que no debíamos indagar en el big bang mismo, porque se trataba del momento de la Creación y por tanto de la obra de Dios." (170)

—vaya, yo creía que el Papa creía que todo, antes y después del Big Bang, era la obra de Dios. En cualquier caso, para entonces Hawking ya había cambiado de ideas sobre el Big Bang, apuntando

"la posibilidad de que el espacio-tiempo fuese finito pero no tuviese ninguna frontera, lo que significaría que no hubo ningún principio, ningún momento de Creación" (170).

Dicha sea (supongo) entre comillas, la mayúscula de Creación. Para más inri, expone luego Hawking sus ideas sobre el origen espontáneo de la vida por reacciones químicas erróneas:

"unos pocos de esos errores habrían producido nuevas macromoléculas que serían incluso mejores para reproducirse a sí  mismas. Éstas habrían tenido, por tanto, ventaja, y habrían tendido a reemplazar a las macromoléculas originales. De este modo, se abrió un proceso de evolución que conduciría al desarrollo de organismos autorreproductores cada vez más complicados." (177).

Y de ahí al darwinismo, a Gould, y aquí. Se desarrolla así la breve historia del tiempo en su segunda acepción: el tiempo representado en la experiencia de los seres vivos. Uno de los límites de esas experiencias lo constituyen las teorías del tiempo como ésta (aunque falta en Hawking desarrollar esta dimensión reflexiva, y no aparece en su teoría noción alguna de este segundo tipo de tiempo, el tiempo representado)—como no sea en la forma del "principio antrópico", al que ahora vamos. Supongo que el futuro de las teorías del tiempo llevará a desarrollar más estas explicaciones antrópicas para integrar más ambas acepciones o aspectos del tiempo en teorías globales en otro sentido, teorías que ya no serán propiamente físicas.

De momento aquí está, tras la entrevista con el Papa, la tercera expulsión de Dios del Universo, repetición calcada de la maniobra de Aristóteles primero y Laplace después:

La ciencia parece haber descubierto un conjunto de leyes que, dentro de los límites establecidos por el principio de incertidumbre, nos dicen cómo evolucionará el universo en el tiempo si conocemos su estado en un momento cualquiera. Estas leyes pueden haber sido dictadas originalmente por Dios, pero parece que él ha dejado evolucionar al universo desde entonces de acuerdo con ellas, y que él ya no interviene. Pero, ¿cómo eligió Dios el estado o la configuración inicial del universo? ¿Cuáles fueron las 'condiciones de contorno' en el principio del tiempo? (179)

Es una expulsión que (como la racional-teológica) nos deja a Dios detrás del mecanismo. Es una manera un tanto sorprendente (y desafortunada) de plantearlo en un libro de divulgación científica, ciertamente. A lo que va Hawking es que, visto que podemos entender las leyes del Universo—¿por qué no entonces, dice, los principios que dicten la configuración inicial, si parece emerger un orden subyacente?

La existencia de este orden lleva a preguntarse por qué no es todo caos, y la respuesta antrópica es: "porque si hubiese caos el caos no sería perceptible a sí mismo"—o, dicho de otro modo, "pienso, luego las condiciones ambientales permiten pensar". Si es que tendremos que repasar primero de filosofía...

"Hay dos versiones del principio antrópico, la débil y la fuerte. El principio antrópico débil dice que en un universo que es grande o infinito en el espacio y/o en el tiempo, las condiciones necesarias para el desarrollo de vida inteligente se darán solamente en ciertas regiones que están limitadas en el tiempo y en el espacio. Los seres inteligentes de esas regiones no deben, por lo tanto, sorpenderse si observan que su localización en el universo satisface las condiciones necesarias para su existencia". (182).

El principio antrópico débil no tiene por qué suponer un antropocentrismo ni creacionismo. El fuerte no es tan distinto, sólo que especula con "universos o regiones del universo":

"solamente en los pocos universos que son como el nuestro se desarrollarían seres inteligentes que se harían la siguiente pregunta: ¿por qué es el universo como lo vemos? La respuesta, entonces, es simple: si hubiese sido diferente, ¡nosotros no estaríamos aquí!" (183).

Me parece un principio antrópico fuerte muy débil, éste, si se eliminan los "universos alternativos" por imposibilidad de comunicación con éste—se queda reducido al principio débil (184). Aunque otros reflexionadores invocan un principio ya no antrópico sino antropocéntrico que dice descaradamente: "el universo es así porque se conoce a través de nosotros—o es así para conocerse a través de nosotros", respuesta más hegeliana o Teilhardiana, que no debe confundirse con la anterior, al igual que resultados no son causas. Resultados pueden ser causa de que nos preguntemos por la causa del resultado—lo cual para nada es lo mismo.

La incógnita para Hawking es que hay pocas combinaciones posibles que hagan posible la vida tal como la conocemos—como si hubiesen sido ajustadas para ello, por su rareza. (Un efecto óptico del hindsight bias o distorsión retrospectiva en el razonamiento y la percepción, a la cual tampoco parece estar especialmente atento Hawking excepto en la medida en que el mentado principio antrópico llega a ser una teoría parcial del hindsight bias).

"Esto quiere decir que, si el modelo del big bang caliente fuese correcto desde el principio del tiempo, el estado inicial del universo tendría que haber sido elegido verdaderamente con mucho cuidado. Sería muy difícil explicar por qué el universo debería haber comenzado justamente de esa manera, excepto si lo consideramos como el acto de un Dios que pretendiese crear seres como nosotros" (186)

Un dios sentado sobre una pila de tortugas, sin duda. Pero por suerte las investigaciones científicas de Linde (1983) y otros parecen indicar otra cosa:

"Este trabajo sobre modelos inflacionarios mostró que el estado actual del universo podría haberse originado a partir de un número bastante grande de configuraciones iniciales diferentes. Esto es importante porque demuestra que el estado inicial de la parte del universo que habitamos no tuvo que ser escogido con gran cuidado. De este modo podemos, si lo deseamos, utilizar el principio antrópico débil para explicar por qué el universo tieen su aspecto actual." (194).

Si se aplicase la teoría cuántica a las etapas tempranas del universo, no tendría por qué haber ninguna singularidad paradójica en las que las leyes no funcionasen, como sucede con las de la relatividad general en esos puntos.

"No poseemos todavía una teoría completa y consistente que combine la mecánica cuántica y la gravedad. Sin embargo, estamos bastante seguros de algunas de las características que una teoría unificada de ese tipo debería tener. Una es que debe incorporar la idea de Feynman de formular la teoría cuántica en términos de una suma sobre historias. Dentro de este enfoque, una partícula no tiene simplemente una historia única, como la tendría en una teoría clásica. En lugar de eso se supone que sigue todos los caminos posibles en el espacio-tiempo" (196).

(No conozco la teoría de Feynman, pero estas historias múltiples y jardines de senderos que se bifurcan deberían ser analizados con una teoría de la retrospectividad).

La probabilidad de situar de las partículas en el espacio-tiempo se puede calcular introduciendo la variable del "tiempo imaginario" (concepto matemático: tiempo medido utilizando números imaginarios en la coordenada temporal). Así, dice Hawking, definimos un espacio-tiempo euclídeo, en el que no hay diferencia entre la dirección temporal y las espaciales.

"Por el contrario, en el espacio-tiempo real, en el cual los sucesos se describen mediante valores ordinarios, reales, de la coordenada temporal, es fácil notar la diferencia: la dirección del tiempo en todos los puntos se encuentra dentro del cono de luz, y las direcciones espaciales se encuentran fuera. En cualquier caso, en lo que a la mecánica cuántica concierne, podemos considerar nuestro empleo de un tiempo imaginario y de un espaco-tiempo euclídeo meramante como un montaje (o un truco) matemático para obtener respuestas acerca del espacio-tiempo real." (198).

Esta tipo de cálculo euclídeo con números imaginarios hace surgir una posibilidad a la hora de tratar las singularidades cósmicas:

"es posible que el espacio-tiempo sea finito en extensión y que, sin embargo, no tenga ninguna singularidad que forme una forntera o un borde. El espacio-tiempo sería como la superficie de la Tierra, sólo que con dos dimensiones más. La superficie de la Tierra es finita en extensión, pero no tiene una frontera o un borde" (199).

Pero no queda claro cómo este modelo matemático se corresponde con la experiencia humana ordinaria (no matematizada). La respuesta más probable debe ser que no se corresponde, y que la experiencia humana sencillamente no es posible en la proximidad de los polos de este universo cuatridimensional, excepto en una construcción mental tan abstracta como los números de Hawking. No olvidemos que por mucho que nos parezca así, no captamos el tiempo "en bruto" en su transcurrir, sino la fenomenología temporal creada por nuestro sistema nervioso y nuestra aculturación. Eso incluye a las matemáticas.

Siguiendo este modelo de Hawking,

"no habría ninguna frontera del espacio-tiempo y, por tanto, no habría ninguna necesidad de especificar el comportamiento en la frontera. No existiría ninguna singularidad en la que las leyes de la ciencia fallasen y ningún borde del espacio-tiempo en el cual se tuviese que recurrir a Dios o a alguna nueva ley para que estableciese las condiciones de contorno del espacio-tiempo. Se podría decir: 'la condición de contorno del universo es que no tiene ninguna frontera'. El universo estaría completamente autocontenido y no se vería afectado por nada que estuviese fuera de él. No sería ni creado ni destruido. Simplemente SERÍA." (200).

Es curiosa la manera en que Hawking parece suponer que la invocación a la acción divina (de existir 'fronteras') sería algún tipo de componente de una teoría científica, o cómo parece creer que este universo esférico autocontenido (que recuerda el Ser de Parménides—hasta es esférico, vamos) constituye algún tipo de prueba a contrario de la existencia divina, hablando de "sus implicaciones sobre el papel de Dios en la creación del universo" (que en su momento no apreció, dice; 200).  "La idea de que espacio y tiempo puedan formar una superficie cerrada sin frontera tiene también profundas implicaciones sobre el papel de Dios en los asuntos del universo" (206), más allá de decir que no infringe sus propias leyes: "si el universo es realmente autocontenido, si no tiene ninguna frontera o borde, no tendría ni principio ni final, simplemente sería. ¿Qué lugar queda, entonces, para un creador?" (206).

La respuesta, creo yo, es: en la física moderna, ni lo tiene ni lo ha tenido nunca. En las novenas y extremaunciones, su papel no cambia nada. Pero Hawking sólo ve en Dios un primer motor físico (y seguimos volviendo a Aristóteles); lo que no sé por es qué lo ve tan conveniente si en cualquier caso queda fuera de lo teorizable.

Dice que todo esto una simple propuesta, que podría ser juzgada como teoría científica si es capaz de predicciones, pero que esto es especialmente difícil de determinar en el caso de la gravedad cuántica, por la falta de una teoría unificada y por la imposibilidad de cálculos que incluyan el conjunto del universo.

"Este enfoque de una teoría cuántica de la gravedad sería mucho más satisfactorio, sin embargo, si se pudiese demostrar que, empleando la suma sobre historias, nuestro universo no es simplemente una de las posibles historias sino una de las más probables". (201).

Hawking parece suponer que para nuestro tiempo real nuestro sí hay en todo caso un big bang y un big crunch, por mucho que las matemáticas den una solución más armónica y esférica, en su tiempo imaginario. Lo que pasa es que a nuestra manera vivimos en Matrix:

"Todo esto podría sugerir que el llamado tiempo imaginario es realmente el tiempo real, y que lo que nosotros llamamos tiempo real es solamente una quimera. En el tiempo real, el universo tiene un principio y un final en singularidades que forman una frontera para el espacio-tiempo y en las que las leyes de la ciencia fallan. Pero en el tiempo imaginario no hay singularidades o fronteras. Así que, tal vez, lo que llamamos tiempo imaginario es realmente más básico, y lo que llamamos real es simplemente una idea que inventamos para ayudarnos a describir cómo pensamos que es el universo. Pero, de acuerdo con el punto de vista que expuse en el capítulo 1, una teoría científica es justamente un modelo matemático que construimos para describir nuestras observaciones: existe únicamente en nuestras mentes. Por lo tanto no tiene sentido preguntar: ¿qué es lo real, el tiempo 'real' o el 'imaginario'? Dependerá simplemente de cuál sea la descripción más útil." (204).

9. La flecha del tiempo.

Mal empezamos con Hawking con esta frase: "Las leyes de la ciencia no distinguen entre el pasado y el futuro" (208). Evidentemente, está pensando en cierta reducción matemática de la física, no en "las leyes de la ciencia" (de la geología, pongamos, o de la teoría de la evolución, o de la química). No es de extrañar que con semejante prejuicio matemático, se precipite luego a hacer modelos del universo que siguen bellas matemáticas, con el tiempo hacia adelante o hacia atrás, haciendo pelillos a la mar de las demás ciencias.

Aunque sí admite Hawking que tampoco se puede reducir a termodinámica la flecha del tiempo:

"El que con el tiempo aumente el desorden o la entropía es un ejemplo de lo que se llama una flecha del tiempo, algo que distingue el pasado del futuro dando una dirección al tiempo. Hay al menos tres flechas del tiempo diferentes. Primeramente, está la flecha termodinámica, que es la dirección del tiempo en la que el desorden o la entropía aumentan. Luego está la flecha psicológica. Esta es la dirección en la que nosotros sentimos que pasa el tiempo, la dirección en la que recordamos el pasado pero no el futuro. Finalmente, está la flecha cosmológica. Esta es la dirección del tiempo en la que el universo está expandiéndose en vez de contrayéndose.
    En este capítulo discutiré cómo la condición de que no haya frontera para el universo, junto con el principio antrópico débil, puede explicar por qué las tres flechas apuntarán en la misma dirección y, además, por qué debe existir una flecha del tiempo bien definida" (210).

La idea de que "El desorden aumenta con el tiempo porque nosotros medimos el tiempo en la dirección en la que el desorden crece" (213) es demasiado simplista para la realidad humana. Claro que Hawking equipara la flecha del tiempo humana con la de un ordenador. El problema es que no es así: una mente humana es un sistema consciente, y eso en parte porque exhibe un orden creciente (algo que al parecer no cabe en la teoría de Hawking)—así, por ejemplo, si somos capaces de identificar un objeto es porque se ha formado en nuestro cerebro una asociación de percepciones, recuerdos, conceptos: un orden. Y si somos conscientes es porque hay un complejo sistema fluido y flexible de reproyección y fusión informativa en nuestro cerebro,en lugar de meras instrucciones automatizadas. Por tanto, es simplista decir que "la flecha psicológica es esencialmente la misma que la flecha termodinámica" (219). La flecha psicológica depende de sistemas cerebrales especializados que no describe la termodinámica.

Una vez más, Hawking se lo plantea todo en términos excesivamente matematizados, y así se hace preguntas absurdas, como he dicho arriba, identificando tentativamente la fase hipotética de contracción del universo con una flecha del tiempo totalmente invertida. Cosa sin pies ni cabeza, excepto para quien piense describir la realidad con modelos de ecuaciones reflejados en un espejo. También es absurda su receta de "conocer" lo que sucederá en la fase final del universo saltando dentro de un agujero negro. Absurdo digo en términos de su propia teoría, pues si un agujero negro no permite emitir información, malamente podemos conocer nada saltando dentro de él.

O nos dice que el universo empezó en un estado "suave y ordenado"—frase quizá perdonable en un matemático cosmólogo, pero que evidentemente desconoce los parámetros humanos del orden. Aunque sí admite que "el progreso de la raza humana en la comprensión del universo ha creado un pequeño rincón de orden en un universo cada vez más desordenado" (220)—malamente puede decirse que sólo las ciencias naturales son la expresión de un orden humano.

Deduce (o especula) Hawking que si hay fase contractiva del universo ya no podrá existir vida inteligente entonces, pues habrá aumentado excesivamente el desorden:

"Esta es la explicación de por qué observamos que las flechas termodinámica y cosmológica del tiempo señalan en la misma dirección" (219).

Dicho más sencillo: no observamos la fase de contracción... porque nos hallamos en la fase expansiva.

Pero tampoco le veo sentido a decir que "la fase contractiva (...) no posee una flecha termodinámica clara del tiempo". Al parecer, sigue creyendo Hawking que en cierto modo el tiempo se para al contraerse el Universo por efecto de la gravedad—una noción sin pies ni cabeza, pues las tres primeras fuerzas descritas antes no son resultado de la fuerza de gravedad, y nada hace pensar que dejen de actuar cuando la materia universal se esté concentrando en lugar de expandirse—si es que tal situación llega a darse jamás.

10. La unificación de la física

Para Hawking, nos acercamos al final de la física:

"creo que hay razones para un optimismo prudente sobre el hecho de que podemos estar ahora cerca del final de la búsqueda de las leyes últimas de la naturaleza" (222).

Pues yo más bien creo que no. Otra cosa será que se asiente bien un paradigma (sentido más sensato de las palabras de Hawking). Pero la física de dentro de dos mil años, si existe, me parece que se reirá bien de nuestros mesones y gravitones, como nosotros de los cuatro elementos de los griegos. 

El mayor problema para asentar ese paradigma es reconciliar la teoría cuántica con la relatividad general, teoría "clásica" al decir de Hawking en el sentido de que no incorpora el principio de incertidumbre. Poco antes de la publicación del libro de Hawking se reformuló la teoría de las supercuerdas—que propone representaciones bidimensionales en el espacio-tiempo de la historia de una partícula, o tridimensionales, en forma de tubos que se empalman ("la teoría de cuerdas, en cierto modo, se parece bastante a la fontanería", 228).  Esta teoría lleva a complicaciones matemáticas, realidades de múltiples dimensiones de las cuales sólo tres son perceptibles a gran escala (las demás sólo existen a efectos prácticos, o teóricos, en las cuartillas de los matemáticos). Hawking especula sobre por qué somos seres de tres dimensiones, invocando nuevamente el principio antrópico—en una discusión sobre dimensiones alternativas que coloca extrañamente al mismo nivel problemas como la imposibilidad de existencia de átomos y la imposibilidad de circulación de la sangre.

Sobre la posibilidad de una teoría unificada, 3 opciones:
1) Que existe esa teoría y la descubriremos si somos bastante inteligentes (yo preferiría "que puede existir" y "la formularemos")
2) Que no hay teoría definitiva, sino sólo una sucesión de teorías que describen el universo cada vez con mayor precisión.
3)  Que no hay teoría posible, porque los acontecimientos son impredecibles y aleatorios.

"En los tiempos modernos hemos eliminado de hecho la tercera posibilidad, redefiniendo el objeto de la ciencia: nuestra intención es formular un conjunto de leyes que nos permitan reproducir acontecimientos sólo hasta el límite impuesto por el principio de incertidumbre". (237).

La 2, dice Hawking, "está de acuerdo con toda nuestra experiencia hasta el momento" (237), pero el aumento de energía proporcionalmente requerido para la existencia de las partículas topa con un límite posible, por lo que "debe existir alguna teoría definitiva del universo" (238). Este límite, no parece darse cuenta Hawking, es sólo el límite de una dirección posible de investigación dentro del actual paradigma. Claro que otro paradigma igual no sería "física", como no es para nosotros propiamente física la física aristotélica. Es este paradigma físico completado el que Hawking cree se desarrollará y se convertirá en objeto de estudio en las escuelas una vez se "digiera".  Pero esa teoría total no permitiría predecir acontecimientos en general, por dos razones:

"La primera es la limitación que ell principio de incertidumbre de la mecánica cuántica establece sobre nuestra capacidad de predicción. No hay nada que podamos hacer para darle la vuelta a esto. En la práctica, sin embargo, esta primera limitación es menos restrictiva que la segunda. Ésta surge del hecho de que no podríamos resolver exactamente las ecuaciones de la teoría, excepto en situaciones muy sencillas". (240).

Así que nuestra ciencia aplicada siempre será ciencia entre comillas, o ciencia en teoría, aunque sí haya situaciones tratables para ella dentro de unos márgenes. (Por ejemplo, cómo provocar una explosión nuclear: eso fue un resultado casi inmediato de la teoría atómica...).

"Por lo tanto, incluso si encontramos un conjunto completo de leyes básicas, quedará todavía para los años venideros la tarea intelectualmente retadora de desarrollar mejores métodos de aproximación, de modo que podamos hacer predicciones útiles sobre los resultados probables en situaciones complicadas y realistas". (249).


11. Conclusión

La ciencia trata de determinar el orden existente en un universo desconcertante.

"Sabemos ahora que las esperanzas de Laplace sobre el determinismo no pueden hacerse realidad, al menos en los términos que el pensaba" (243)—debido al principio de incertidumbre.

"En realidad, hemos redefinido la tarea de la ciencia como el descubrimiento de leyes que nos permitan predecir acontecimientos hasta los límites impuestos por el principio de incertidumbre. Queda, sin embargo, la siguiente cuestión: ¿cómo o por qué fueron escogidas las leyes y el estado actual del universo? (243)

(—reconozco que el uso del término "escogidas" a estas alturas, con la intencionalidad divina como un tentetieso que vuelve y vuelve, me resulta profundamente irritante). En todo caso, arguye Hawking, la combinación de la mecánica cuántica y la relatividad nos daría "un espacio de cuatro dimensiones finito, sin singularidades ni fronteras, como la superficie de la Tierra pero con más dimensiones" (244)—y esto tendría consecuencias para nuestra idea del papel de Dios:

"si el universo es totalemnte autocontenido, sin singularidades ni fronteras, y es descrito completamente por una teoría unificada, todo ello tiene profundas implicaciones sobre el papel de Dios como Creador.
   Einstein una vez se hizo la pregunta: '¿cuántas posibilidades de elección tenía Dios al construir el universo?'. Si la propuesta de la no existencia de frontera es correcta, no tuvo ninguna libertad en absoluto para escoger las condiciones iniciales" (245).

Lo cual se dice con más precisión de otra manera: que Dios no es un concepto que pertenezca al discurso de la física.  Lo cual puede dejar perfectamente indiferentes al Papa y a quienes elijan creer que el mundo es algo más que materia, porque el misterio "se oculta detrás" (en lugar de delante, como yo creo). Los límites del discurso científico Hawking no parece tenerlos claro a veces (¡como para quejarse de los filósofos que se conforman con analizar el lenguaje, abandonando la gran tradición de la filosofía!)—y así cree que hasta ahora los científicos no se han ocupado del "por qué" es el universo porque han estado "demasiado ocupados" describiendo el cómo. Los filósofos no han podido seguir el paso de las teorías científicas por falta de divulgadores—y termina el libro con una esperanza en la divulgación para todos de la Gran Teoría que permita el diálogo entre filósofos, científicos y la "gente corriente", para encontrar "una respuesta" a la razón de por qué existe el universo y nosotros. "Si encontrásemos una respuesta a esto, sería el triunfo definitivo de la razón humana, porque entonces conoceríamos el pensamiento de Dios" (246). Fin.

Mala palabra esta última para terminar un libro de ciencia. No parece consciente Hawking de que "respuestas" las hay a patadas, pero que nunca va a haber "una" respuesta—y menos aún proveniente de la física. La física no participa de estos sueños—los físicos, en cambio, vemos que sí tienen sus quimeras de la razón.

(Siempre hay finales tras los finales...  Añade Hawking al final un anexo impromptu con biografías de grandes físicos, supongo que situándose en su tradición. De este postfacio, la última frase nos dice que Newton "llevó a varios hombres a la horca", comentario que nos viene al pelo para señalar que no todo lo que hace un físico es física. Aunque física aplicada haya en la horca, qué duda cabe, ya comprobaron los pobres reos la gravedad de la pena. Termina el anexo con Newton, en retroprospección, pero empieza con Einstein, que rechazó la presidencia de Israel, según interpreta Hawking, por no perder su tiempo en cosas terrenales: "las ecuaciones son más importantes para mí, porque la política es para el presente, pero una ecuación es algo para la eternidad" (249). Bueno, yo más bien diría... "para la historia de la ciencia".

Entre ambos, la nota sobre Galileo, ofensor de Dios o del Papa, con quien se compara analógicamente Hawking, que nació exactamente 300 años después de su muerte. Se trata aquí el tema clave de si el hombre puede poner restricciones a la omnipotencia divina. Hawking cree que sí. Galileo defendía en su 
Diálogo sobre los dos máximos sistemas del mundo que no, "que el hombre no podría determinar en ningún caso cómo funciona el mundo, ya que Dios podría producir los mismos efectos por caminos inimaginados por el hombre"—una irracionalidad que Hawking se niega a aceptar. Y nos dice cómo Galileo se vio obligado a introducir esta matización, obligado por el Papa. Hawking prefiere un Dios aristotélico, totalmente racional—y en paro y con la mente leída. Pero claro, Dios sirve también a otras personas para otras cosas, aparte de crear y ordenar el cosmos, y dejarse leer la mente).

Nuestro espacio-tiempo, y el otro











Sábado 13 de octubre de 2007
Plaza Europa
Pulida mogollonera

Unas ganas de que pasen los Pilares... por volver al trabajo.... no, eso no, pero sí por que se despejen un poco las calles (tenemos el centro tomado, pero vas a otros sitios y también están igual). Ayer dicen que cuatrocientas mil personas en la ofrenda de flores. Hala, venga, uno más. Y hoy toca la ofrenda de frutos, que sale como quien dice de nuestra calle. 

Encima caes en el error de ir a parar a algún sitio lleno de gente... o si no es queriendo, es sin querer, porque todo está lleno. Ayer se nos perdió Oscar en un parque, menos mal que reapareció al poco rato, ya me veía yo de protagonista en la novela esa de Ian McEwan del niño desaparecido.  Todo entre equipos de animadores disfrazados de insecto contratados por el Ayuntamiento. Me llevé a Oscar a casa y dejé a los demás viendo los fuegos artificiales. (Foto cortesía de Zaragózame).

De momento hoy huimos un rato a Biescas... poco, porque no podemos dejar al abuelo desatendido. Volveremos, aún a tiempo de pasear más calles llenas de gente, todos con camisetas de Héroes del Silencio, y de toparnos por sorpresa con gente de modo inesperado. Raro es eso en Zaragoza, produce un efecto hasta onírico cuando son de los que no ves desde hace años. Ambiente festivo, vamos—todo para quien lo quiera, si me preguntan a mí.


La toma simbólica del centro






Viernes 12 de octubre de 2007

Zozobras completas

Me acabo de encargar  Bardadrac,  de Gérard Genette, un cajón de sastre de ideas y anécdotas, que es más o menos eso lo que significa el título. Y me acabo de leer lo que considero casi como el blog de Carmen Martín Gaite, Tirando del hilo (artículos 1949-2000) (Siruela, 2006)—reseñas de lo que iba leyendo, "a vuelapluma" que se decía, hoy supongo que a vuelateclado.

Me gustan las obras acabadas y diseñadas, preconcebidas y planificadas (con un argumento complejo, por ejemplo) pero también me gustan, y casi más, estas cosas hechas sin grandes pretensiones, improvisadamente, donde salen quizá más insistentemente y vuelven y vuelven las obsesiones de cada cual, las cosas a las que tiende de manera espontánea. A veces, claro,no se han hecho para publicarse—diarios, cuadernos de notas...  o se han hecho para usar y tirar, en lugar de encuadernar juntas, como las reseñas de periódico. Es cierto que muchos diarios personales, la mayoría de los literarios, supongo, son como los blogs, que nacieron ya publicados avant la lettre. Algo de espontaneidad, improvisación y contingencia les quedará o se les pegará, sin embargo; y conversamente a los géneros efímeros algo de durabilidad, por el hecho mismo de que lo escrito permanece.

Muchos escritores tienen así su blog o sus papeluchos prescindibles que hemos guardado: el libro de notas de Coleridge que comenta John Livingston Lowes en The Road to Xanadu, el Libro de almohada de Sei Shonagon, los Ensayos de Montaigne...  Hace poco hablábamos aquí por cierto del ensayo como modelo de esa forma precaria, abierta y un poco "a lo gitano" como dice Martín Gaite—para quien hay dos tipos de ensayos, a lo payo y a lo gitano:

"Los primeros, aun cuando nos enseñan cosas, nos las proponen como resultados; cada enseñanza viene empaquetada con su letrero, no invitan a meter baza, con su mera armazón. Los otros, en cambio, son su devenir nos arrastran con ellos al viaje que van haciendo, nos sorprenden y provovan. Pues bueno, La infancia recuperada es un excelente ejemplo de ensayo a lo gitano. Y también un libro de memorias. Y un cuento. Y un acertijo. Y un libro de viajes. Todo esto y nada de esto." (91).

(—a Savater, por cierto, o a su partido, espero votarlos en las próximas elecciones, aparte de que merezca estas loas como ensayista). Otro tipo menos exuberante y más precario de ensayo inestable lo comenta Martín Gaite en "La impotencia como pesquisa. Notas a El testamento de Rilke"—un comentario sobre las formas fragmentarias, divagantes o tentativas que salen en respuesta a una crisis, la de la inabarcabilidad del trabajo o la vida,

"cuando la intensidad de la vida es al mismo tiempo marca que ofusca el trabjao y acicate que multiplica las ansias de acometerlo. El desafío de lo inabarcable agudiza la tensión cuanto más revela el obstáculo; y así el conflicto viene a desembocar en la exasperación por encontrar una fórmula que lo refleje.
    Tal es el origen de estos cuadernos (que unas veces se destruyen y otras no) donde el escritor, incapaz de otra cosa, al dejar testimonio de esa incapacidad la hace argumento subsidiario de su labor. Borradores marginales que oscilan entre el orden y el caos, entre el no ser y el pretender ser, textos de balbuceo, de zozobra. (...)
    Texto contradictorio y truncado este de Rilke, puro fermento de su elaboración, alterna la incoherencia con la lucidez.
    Sin meterme ahora en la discusión sobre si esta 'literatura de zozobra' tiene o no la suficiente entidad para ser editada como libro, lo que sí digo es que hay que enfrentarse con ella con un criterio de lectura distinto del habitual y no exigirle arraigo, conclusiones ni mucho menos consuelo. Creo que son textos absolutamente minoritarios. Y que sólo conseguirán clavar su aguijón en quienes hayan avanzado a duras penas por yermos de incertidumbre similares, donde no cabe otro recurso que el asirse a la impotencia—precaria tabla de salvación—y convertirla en material de pesquisa." (101-2).

Y por el valor, la liminalidad y carácter exploratorio de las pesquisas, estas zozobras impublicables pasan a ser con frecuencia el volumen Z de las Sobras Completas...

Otra perspectiva sobre la textualización de las zozobras cotidianas presenta Martín Gaite en "Cosa por cosa", donde compara la labor de tejer un texto a la de desenmarañar lo que se ha acumulado, y e ir dando puntadas pacientemente, ordenando el caos de la memoria y los afectos—esta vez con cuidado y con un diseño en mente, aunque el hecho mismo de tirar del hilo y hacer un texto (aunque sea uno de estos textos para nada que decimos) ya es poner un orden por el hecho de desenredar una maraña mental:

"Coser es ir una puntada detrás de otra, sean vainicas o recuerdos, y la solidez del tejido (no en vano "texto" y "tejido" tienen la misma raíz) depende de que no hayamos dejado simplemente 'prendido con alfileres' lo que vamos colocando y archivando dentro de ese desván donde tiende a almacenarse sin orden ni concierto lo visto, lo imaginado y lo aprendido. De la misma manera que se enmarañan los hilos en una cesta de costura donde todo yace tirado y revuelto a la buena de Dios, y luego nos desesperamos cuando vamos a buscar algo.
    Precisamente, a medida que avanzamos en edad y, como diría Cervantes, 'las ansias crecen y las esperanzas menguan', es menor también el estímulo para luchar contra ese enmarañamiento en que yacen las cosas y para tirar (procurando que no se rompan ni se confundan) de los distintos hilos de la labor, cada uno de los cuales remite a su propio ovillo. Aislar los asuntos que estaban antes de los que estaban después supone, en definitiva, recuperar el hilo de la memoria. Y el del discurso que la investiga. Aquel hilo que nos mantiene en vida, porque cose nuestros orígenes con nuestra identidad fluyente y variable, estimulando en nosotros la querencia a superar el carácter efímero del lote de tiempo que nos ha tocado vivir. Día por día. Cosa por cosa." (482).

Si bien enfatizaría yo que no sólo es desenredar, ordenar y aislar lo que se hace al escribir, sino sobre todo combinar ordenadamente, crear dibujos y patrones, asociar, organizar. Organizar más, o menos... he ahí la cuestión: las obras de alto diseño (que añaden unas cosas y quitan otras) o las más happenstance, más respetuosas con el azar en que han caído las cosas, o las combinaciones extrañas que nos sugiere la intuición. Las combinaciones y los patrones posibles son muchos. (Algunos llevan a la palabrería, o worse, worse, worse... hay que admitirlo).

Termino con otra perspectiva más: una visión nihilista del narrador de las Memorias del subsuelo, de Dostoievski, "uno de los monólogos más sugerentes, densos y complejos de la literatura 'antiheroica' moderna, a la cual, sin embargo, abrió camino" (Martín Gaite 201)—en una reseña titulada "Debatirse en la madriguera: Memorias del subsuelo, de Dostoievski".

Es curioso, hace poco leía una reseña de un reciente libro sobre blogs de Michael Keren, Blogosphere: The New Political Arena, en el que Keren compara el espíritu que preside la actividad del bloguero (no de este bloguero en concreto, sino de la blogosfera en tanto que estructura comunicativa) a la melancolía de las Memorias del subsuelo de Dostoievski: un rechazo del mundo externo, una inhibición e indiferencia que lleva paradójicamente a sentimientos de culpa y delirios de castigo...

—Como Jill Walker, no estoy nada seguro de que las observaciones de Keren sean acertadas como un diagnóstico de la blogosfera en su conjunto, . Pero si Keren espera picar así a la blogosfera, debe ser que algún ajo le ha visto comer... El blog es ante todo un tipo de herramienta, pero eso le lleva a constituir una familia de géneros que conectan todos con el diario de experiencia personal, y es al blog-diario personal al que son más aplicables los diagnósticos de Keren y otros críticos escépticos de la blogosfera.

Termino pues con un comentario de Martín Gaite sobre el hombre del subterráneo, extendible para quien así lo desee a ciertas sensibilidades blogosféricas, y no miro a nadie por supuesto:

"Y nos enteramos de que el hombre subterráneo se siente rechazado por la sociedad, por los 'otros', nos muestra sin pudor alguno la mezcla de desprecio y envidia que siente por esos seres que le humillan, nos describe con voluptuosidad esas situaciones degradantes en las que se ha comportado de una determinada manera, justo en el instante mismo en el que con toda claridad comprendía que debía actuar contrariamente a como lo hizo. Lo más significativo de este personaje dostoievskiano es que sus contradicciones no son espontáneas, sino que se rigen por la ley del deseo envenenado, del deseo subterráneo. Quiere ser apreciado y no lo consigue, quiere ser excepcional y resbala en el anonimato, quiere odiar, atacar, agredir, y no encuentra al enemigo: está solo. Su historia es la triste historia del individualismo contemporáneo, en sus esfuerzos baldíos y continuamente renovados por justificar una voluntad de autonomía para la que se necesita el espejo de un prójimo que no aparece o es totalmente indiferente a esos grotescos conatos de excepcionalidad. Nada puede humillar más el orgullo del hombre subterráneo que su necesidad de acudir a otro, ya que se jacta con compulsiva fanfarronería de su superioridad. Por eso sus llamadas al otro son insultos, pugna por llamar servilmente la atención del otro, para hacerle patente la inefable calidad de su desprecio, para demostrarle que puede pasarse sin él. Pero no puede: su voluntad de autosuficiencia se le envenena y sólo engendra abyección y esclavitud. Y no halla otra salida que la de aceptar con jactancia su callejón sin salida, 'esa pútrida fermentación de deseos reprimidos, esa fiebre de vacilación', y abrazar voluptuosamente un yo tan rechazado por los demás como, en el fondo, odiado por él mismo. Ése es su revolcadero.
    Con el hombre del subterráneo se implanta en la literatura moderna ese animal de madriguera, afrentado por la sociedad industrial, para quien el mundo se vuelve cada día más angosto" (202-3).

Dostoievski, claro, a juicio de Martín Gaite, no es el hombre subterráneo, sino que lo muestra o imita; otros lo son; y otros, las dos cosas.

La aporía de Shandy





Jueves 11 de octubre de 2007

Cogito non sequitur

"Je pense, donc je ne suis pas.

Tu ne penses pas, donc tu suis"

Pas à suivre, je pense...

¿Cómo sabes que exixto?



Timeline View

"Timeline view" es una funcionalidad de búsqueda experimental de Google, potencialmente de enorme interés. Organiza los resultados de modo selectivo según el momento histórico al que se refiere el mayor volumen de ellos, y presenta un gráfico de barras que según la búsqueda puede seleccionar los últimos años o ir organizado por siglos.

Yendo a esta página, se llega a la vista en línea temporal de los resultados de "Narratology", que tiene este aspecto:

Narratology timeline


Observo que mi disciplina favorita está bastante de moda: con éxito moderado en las décadas finales del XX, tiene un boom espectacular a principios del XXI. Una búsqueda anterior me ha dado también resultados alrededor de la época de Aristóteles, con siglos vacíos luego hasta el XX. Lógico, pero ignoro por qué luego varían los resultados. Se pueden hacer búsquedas desde la página que he enlazado, simplemente cambiando el término que precede a view:timeline (—si no funciona, ir a esta página y registrarse para el primer experimento, "alternate search views"). Aunque simplemente añadir eso en el buscador de Google no te llevará a esa búsqueda; yo he llegado vía Webb.

Otras búsquedas dan resultados tanto esperados como inesperados. Así pues, "Chomsky" también surge con fuerza renovada en el XXI, supongo que por sus posicionamientos políticos y no sólo por la convergencia de lingüística y neurología; "Ramón y Cajal", ignorado durante los 60 y los 70, vuelve con fuerza hacia el 2000—¿pero es el mismo?—Beckett también crece y crece... (Shakespeare no: un fallo). El hipertexto tuvo su mejor momento a principios de los 90. La filología es (como dicen en mi departamento) decimonónica, y en cambio los Estudios Ingleses aparecen repentinamente de unos años a esta parte. Los Beatles están firmemente aposentados en los años sesenta. El gnosticismo, tras una aparición en el siglo I y II, guarda siglos de silencio y vuelve a la moda hoy. "Basque ETA" (por eliminar a Hoffmann) da resultados tristemente creíbles, cada vez más continuadamente en la actualidad.

Algunas de estas distribuciones se entienden. Creo que en otros casos muchos resultados son más ajustados si se ignora un súbito crecimiento aislado en los últimos años—debido a alguna distorsión sin corregir todavía.

Resultados hay aquí para múltiples investigaciones, narraciones y especulaciones. Una vez se perfeccione el instrumento, claro, para no especular sin base.

John Battelle: The Search



Miércoles 10 de octubre de 2007

Yo me remendaba, yo me remendé

Hoy salía en el periódico (el 20 Minutos, y es la primera vez que lo veo comentar por escrito) la noticia de la gran cantidad de operaciones de remiendo de virgos que se hacen en Zaragoza (y supongo que en todas partes). Entrevistaban a una especialista, que dice lo importante que es esta operación para que los himeneos gitanos no empiecen con pésimo pie... y es que los pobres maridos prefieren vivir engañados en sus ilusiones, al parecer, o si no podría correr otra sangre.

Incluso la sangre de la remendadora, pues dice que hay familias que la amenazan de muerte si la operación no da el resultado requerido en la noche de autos. Al parecer hay cientos de operaciones, mayormente de gitanas y musulmanas. Y aún debe echar la cuenta por lo bajo la doctora, porque supongo que no tiene la exclusiva.

Pues lo de las gitanas canta bastante, cuando ves a todas las féminas de la familia que van juntas a visitar al ginecólogo, acompañando a una en la edad crítica. Como que me da que no van a hacerse chequeos periódicos en masa. Es que tenemos varios ginecólogos por alrededor, y muchas veces las mujeres de negro están cuchicheando apasionadamente en el patio de entrada, o llaman a la puerta de mi casa por error—yo ya las mando en la dirección adecuada.

Qué país—haciendo ver que hay modernidad, ahí con el coche tuneao y el estéreo a toda pastilla, y seguimos como en tiempos de la Celestina. El país autónomo ese digo; y el otro, que tampoco va muy a la zaga: resulta que otras operaciones son para prostitutas de lujo, jovencitas lagartísimas que se venden como vírgenes a precio de oro, y otros más para señoras maduras que contentan así las fantasías sexuales desvirgadoras de sus maridos. Por favor, que me da... Lo poco que le ponen a uno las fantasías sexuales del vecino, ya lo decía Freud. Aún menos que las realidades.

Penis Enlargement, Guaranteed



Room at the top

Los interesados en la reforma en curso de las titulaciones de la Universidad española (grados y másteres) estarán interesados en leer este artículo de Montserrat Galcerán publicado en Rebelión y recogido en Fírgoa-Universidade Pública, "Oxford en provincias"— donde se muestra muy escéptica con la viabilidad económica de los másteres introducidos, al menos en los términos que se han anunciado, y pronostica que de hecho los alumnos de máster en prácticas van a convertirse en mano de obra barata para las empresas interesadas en promover esos estudios y colaborar con su implantación.

Y en cuanto a las Humanidades... pues recortes universales prevé. Veo aquí como en un mapa la desaparición de las asignaturas de especialización que imparto, una vez termine esta reforma de adelgazamiento.

También en los doctorados se han recortado alegremente los programas desde hace años, y hay que pedir su continuidad por favor y con grandes alharacas administrativas... Si continúan por esta vía, la exterminación de estudios de tercer ciclo también va a ser masiva. Como contribución al desarrollo del conocimiento, esta reforma puede ser el ratón que parió la montaña.

Para los excelentes siempre habrá sitio, claro. Lo malo (y esto se suele perder de vista) es que si se elimina la base de la pirámide, porque por definición no todos podemos ser excelentes, la puntita también se queda más abajo. Las licenciaturas y los programas de Tercer Ciclo proporcionaban una buena base. Veremos qué nos queda después de la reforma. Si sólo es lo "excelente", una vez cuadriculado por la Aneca, vamos apañados.

El Graduado


Martes 9 de octubre de 2007

Do you Think I'm Sixty

Nos vamos dentro de un rato a un concierto de Rod Stewart, el falso escocés, a quien venimos siguiendo la pista a ratos desde los setenta—que por cierto los cumplirá antes que volver a ver los sesenta. A ver viejos rockeros, mientras vivan.

Otras experiencias musicales de estos días: me he agenciado un disco excelente de canciones y arreglos de Karl Jenkins cantados por Kiri Te Kanawa: Kiri Sings Karl—de no perdérselo, o tú te lo pierdes.

Y asimismo he ayudado a subvencionar un tremebundo disco de arias de óperas de Vivaldi, Arie d'Opera, de esa serie de las portadas con chicas guapas o raras: con Sandrine Piau, Ann Hallenberg, Paul Agnew y Guillemette Laurens. Modo Antiquo / Federico Maria Sardelli. Música moderna, que ya querría haberla oído Vivaldi así en el diecisiete...

Y una película-concierto-homenaje: Leonard Cohen: I'm Your Man, de Lian Lunson. Mira, mientras sacamos tiempo para verla, aquí hay una versión increíble de "Who by Fire":



—con Sonny Rollins dándole fuerte hasta la bocanada final.

(Bueno, pues Rod Stewart también le sigue dando fuerte, por lo menos a los saltos, a las posturitas y al balón, pues nos hizo su clásico numerito de chutar balones al público, con éxito notable y sin víctimas aparentes. A la voz le pega un poco menos, y es que lo de llevar voz cascada de jovenzuelo vale, pero cuando de viejo se te casca la voz cascada... allí ya fallaba más el fuelle, y se arropaba bien a base de coros de señoras estupendas—tampoco faltó la rubia con piernas más altas que yo tocando el saxofón—y en general la velada fue un éxito, aunque a pesar de que los músicos son muy buenos hubo algún descuido y alguna vez falló el sonido o la coordinación, llegando al desafine total pero sin perder la compostura... Bueno, lo que es el público estaba entregado (la Doctora que me acompañaba, por ejemplo), y se sabían las canciones hasta el punto de corearlas a veces en plan masivo. No me sospechaba yo que siguiese teniendo Rod Stewart tal predicamento pero ya ven, los viejos fans del rock también son duros de pelar. Por cierto, que nos cantó sus éxitos de siempre con alguna versión de sus coetáneos (Cat Stevens, Bonnie Tyler, Van Morrison...) en lugar de los standards americanos que viene vendiendo últimamente. Pero en conjunto optó por el volumen atronador y el arrebato orquestado más que por la sutileza—es a lo que se presta el pabellón. Se le veía bien no sólo por el sistema de arrastrarse hasta primera fila, sino con el asunto de la pantalla gigante que te muestra lo mismo que la escena—y a veces vídeos de él de joven, sus padres, su hijo, su club de fútbol, su barrio... el hombre consigue hacerse simpático y comunicar, desde luego. Me gustó especialmente la idea de poner viejos vídeos de sus conciertos de hace cuarenta años, con camisas pretas de colores, pero igual de feo, y parte de la misma historia. El sistema del vídeo gigante tiene el pequeño inconveniente de minimizar al cantante real y maximizar su imagen virtual, ya no sabes si vas al concierto o a ver la tele; comparas una imagen con otra, sopesas lo que se ve en pantalla y lo que no se ve. Y en los riffs de saxo y guitarra eléctrica más extáticos pasa a veces que al cámara se le va la mano queriendo o sin querer y enfoca no sólo al músico de la escena sino a la imagen que tiene detrás, que es naturalmente el músico en la escena que está enfocando y proyectando, y se produce una mise en abyme o regressus in infinitum de la imagen que combina un tanto vertiginosamente con la música—no mal, pero desmaterializante, desmaterializante).

Retransmitiendo desde 1979





Lunes 8 de octubre de 2007

Una de calidad y otra de arena

Mensaje enviado hoy por la lista de distribución de AEDEAN (Asociación Española de Estudios Anglo-Norteamericanos), como apostilla a una circular de la Dra. Onega sobre el postgrado en Estudios Ingleses de Zaragoza.

Estimad@s colegas:

Con respecto a la información difundida por la Dra. Onega sobre el Postgrado en Estudios Ingleses y Doctorado con mención de calidad de la Universidad de Zaragoza, es preciso hacer alguna puntualización.

El mensaje alude a "tres equipos de investigación que imparten docencia en el máster." En efecto, en la organización docente de este postgrado se ha excluido arbitrariamente a varios doctores de este centro y departamento, por el motivo de su no pertenencia a equipos de investigación subvencionados.

Esta apropiación de los programas oficiales de estudio por parte de los equipos de investigación ha sido objeto de recurso ante el Rectorado de la Universidad de Zaragoza, que ha fallado por dos veces en contra de los criterios anómalos de organización de este programa de postgrado.

A estas alturas, no obstante, siguen sin aplicarse esas resoluciones del Rector a nuestro favor, por empecinamiento de los coordinadores de este postgrado. Estamos a la espera de que el Rectorado ponga fin a esta situación anómala e indeseable, pero de momento continuamos excluidos del postgrado los investigadores independientes que no nos planteamos ingresar en dichos equipos de investigación—criterio éste, la pertenencia a equipos subvencionados, que se aplica de modo excluyente sin tener en cuenta ningún otro criterio académico ni de excelencia ni de pertenencia a cuerpos docentes.

Parece que en este caso la "calidad" está reñida con la excelencia.

Es una circunstancia que creemos debe darse a conocer a nuestra profesión, pues las buenas prácticas y el respeto a la normativa general y específica universitaria han de estar en la base de toda mínima pretensión a la calidad.

Un saludo muy cordial

José Angel García Landa
Beatriz Penas Ibáñez
Universidad de Zaragoza

PS: Trascurren los días y ni la Dra. Onega ni los otros responsables del Máster envían respuesta alguna a este mensaje. Algunos colegas sí me escriben expresando sorpresa (o no tanta sorpresa) por la situación en nuestro postgrado. Pero este mensaje queda sin respuesta ante la comunidad académica de referencia para los estudios de nuestra especialidad (por más datos, la Dra. Onega fue presidenta de la AEDEAN durante varios años). Claro que responder hubiera requerido tener argumentos con qué hacerlo. Así que se ha optado por aguantar el chaparrón sin llamar más la atención sobre el asunto. En fin, escójase al gusto uno de estos dos refranes para describir la situación:
- A palabras necias, oídos sordos (—que es la respuesta implícita)
O bien:
- Quien calla, otorga.

Otra vez nos dan la razón




Me clonan automáticamente

Aquí hay una versión de este blog (bueno, de Vanity Fea) que aparece por generación espontánea vía RSS en un sitio llamado BonVote, por obra de quién no lo sé. Tampoco sé su grado de evanescencia. Ya conté una vez que me encontré una versión en catalán de mi blog minutos después de publicar un artículo. Me pregunto en cuántos multiplicadores automáticos de estos andaremos por ahí sin saberlo.

Voy a actualizar Vanity Fea, a ver cuánto tarda en cambiar...

Blogs: La conservación de la conversación


Abandoned Love

Seguimos canturreando. Aquí una casi desconocida canción de Bob Dylan, que es una de las que más me gustan, especialmente en la versión de los Everly Brothers. Dylan está propuesto para el Nobel de literatura: creo que se lo darán cuando a mí me den el Grammy.







Early morning rain

Domingo 7 de octubre de 2007

Hipertextualización total automatizada

Acabo de ver cómo sigue en progreso la extensión universal de una idea lógica e inevitable: la hipertextualización global de todo el texto escrito—de todo el texto de la Red, al menos. Evidentemente, la World Wide Web es un hipertexto, y así una página que está en red siempre está en principio enlazada automáticamente con otras. Pero la manera estándar de hacerlo es establecer puntos específicos de enlace, que por tanto se destacan generalmente en un color distinto al del resto del texto. La hipertextualización automática total consiste en convertir toda palabra del texto en un enlace—con lo cual ya no se distingue por color (tipografía, etc.) lo que es un enlace de lo que no lo es, sino que se distinguen diferentes tipos de enlaces. Es una idea que hasta ahora sólo había visto aplicada de manera limitada en algunas páginas como la del New York Times—con lo cual la hipertextualización sería automática, pero no era universal más que en los límites de ese sitio web.

Ahora descubro lo que debe ser una nueva (nueva para mí) funcionalidad de Firefox: apretando la tecla "alt" a la vez que pinchas una palabra cualquiera del texto mostrado en el navegador, te lleva a un sitio web, Answers.com, que define la palabra en cuestión y te ofrece una serie de enlaces para seguir tu búsqueda. No conozco la relación entre Answers.com y Firefox: una manera de empezar a investigarlos será pinchar en la palabra Answers.com una vez cuelgue este artículo. Por reducirlo a un enlace "clásico": si en un texto que contiene la palabra "bibliography" pinchas "alt+bibliography" llegas a esta página de Answers.com: "Bibliography"

En el artículo enlazado al final de éste proponía yo una convergencia entre las funciones de búsqueda y enlace en el la web: el hiperhipertexto sería ese hipertexto potenciado con Google (pongamos), de modo que pinchar (o doble pinchar, o comando-pinchar) en una palabra (o frase seleccionada) te llevase a un resultado tipo "I'm feeling lucky" a través de un buscador incorporado al navegador—abriéndolo en una ventana emergente, por ejemplo. Sería una funcionalidad interesante pero evidentemente menos útil que ésta por la que se ha optado aquí: no un enlace "salvaje" obtenido por búsqueda, sino un enlace-tipo que lleva a una base de datos predeterminada, más organizada, sistemática e informativa—que luego puede seguir llevándonos a otros puntos de la red, por supuesto. Es algo parecido a lo que hacían en el New York Times, que te llevaba a un diccionario para explicar la palabra en cuestión—pero ahora potenciado con múltiples obras de referencia (incluida la Wikipedia), traducciones del término, enlaces asociados—y también cómo no, anuncios y ofertas. Utilísimo—y una idea admirable por la manera en que se ha desarrollado en Answers.com...

En nuestra mente, cada palabra es potencialmente un enlace que lleva a muchas otras. Ahora esa potencialidad se materializa cada vez más en la red, y todo texto va pasando poco a poco a su intensificación hipertextual. La búsqueda ya conecta unos textos con otros con principios objetivables desde que llegó Google, pero aún sigo esperando el desarrollo de esa herramienta que permita pasar directamente de un fragmento de texto a una búsqueda en la red, sin realizar la ceremonia de abrir la ventana de Google (aunque ya venga incorporada) y escribir o pegar allí el texto. El texto a buscar ya está escrito: en lugar de hacernos escribirlo otra vez o copiarlo, sólo falta hipertextualizarlo un poquito más.

El problema con un hipertexto total puede ser que la infinitud de caminos por seguir desde cualquier punto equivalga en cierto modo a la falta de camino. Quizá una mayor integración con la funcionalidad de la búsqueda sirva de hilo de Ariadna en este laberinto de enlaces.

(Dicho y hecho: colgado este artículo, pinchado "alt+Answers.com", nos incluye un enlace a información sobre Firefox donde sí se menciona una colaboración de Answers.com con Firefox de hace dos años, cuando incluyeron su buscador en la barra del navegador.  Pero nada más reciente—que sin embargo existe, y es espectacular. Ahora el buscador de Answers.com ha desaparecido de la barra de buscadores de Firefox, integrándose al conjunto del texto: un pasito que es todo un paso).

Hiperhipertexto: Hipertextualizar todo el texto




Sábado 6 de octubre de 2007

Dion en bilingue

Una canción de Céline Dion, "Zora sourit", de uno de mis discos favoritos en francés, S'il suffisait d'aimer:




Y otra bonita canción, en inglés esta vez, "To Love You More"—con un tema difícil para el directo,  pero bien acompañada: y ya querrían, ya, ser capaces de esto algunas que la llaman pijonauta y con eso se quedan. Lo que es la perfección...




Pour que tu m'aimes encore





Viernes 5 de octubre de 2007

Espejito, espejito...

Sobre la vanidad de la escritura y en la escritura... Hay un bonito artículo de Rafael Gumucio, "Literatura y cosmética",  reproducido en Apostillas Literarias. Irresistible para mí, que tengo por la vanidad un interés casi profesional. Le comento:

Los escritores son vanidosos (ellos, yo no), pero no se les tiene que notar: la vanidad ostentosa tira para atrás. Aunque tanto más taimada es la vanidad de los escritores "humildes", y para vanidad torticera la de los que no se llegan ni siquiera a enterar de lo vanidosos que son. Cree el ladrón, me dirá algún humilde observador.


Me ha gustado mucho el primer párrafo:

Es difícil no enamorarse por carta, por correo-e o por Messenger. Nada enamora más que la distancia, que la espera, que la impotencia, la imposibilidad de poseer al otro ahora mismo. El amor se nutre de los aplazamientos; el sexo puede detestar la impotencia, el amor es finalmente siempre una forma de ésta. Amamos lo que no tenemos, porque es nuestra única forma de tenerlo. O de sentir al menos por un segundo que lo tenemos. Amamos a la que se fue, porque a través de las cartas, de los Messenger, de la urgencia siempre aplazada de nuestros sentimientos, podemos mentirnos y pensar que no se ha ido. Amar es en gran parte una forma de salvar las distancias, de negar la muerte -esa distancia final.

Y siguiendo esa lógica, supongo que si amarse a sí mismo es como podría decir Wilde la más continuada historia de amor—el narcisismo del escritor es en parte una manera crear esa distancia necesaria para amarse, y también de intentar preservar el tiempo, de salvar la distancia que nos separará (también) de nosotros mismos. Pero esa distancia sin embargo ya nos separa de todo lo que hemos sido y de todo lo que hemos escrito, manchas de tinta o rastros de letras que vamos dejando por los días.

En la máquina de escribirnos





¡Otro coleguita!

El colega Marco, pensando en sus cosas. Este sí que es más adorable que el de ayer, ¿eh? Enhorabuena a los tres... —cuatro! —Ocho. Cincuenta y siete. Agg....

Marco



Un Marco Incomparable



Jueves 4 de octubre de 2007

El Coleguita

coleguitaPibo y Otas, los pequeñajos, no salen aún a la calle solos, pero a pesar de eso ya van apropiándose a su manera de los trayectos y del paisaje urbano de Zaragoza. Una de las maneras en que lo hacen es siguiendo la pista a un monigote de graffitti que algún artista callejero va dejando a modo de firma por distintas partes de la ciudad. Este monigote tiene cara de ser alguien zumbado por ver demasiado rato la tele, y aparece en actitudes variadas y en los sitios más inopinados, en tapias, en pegatinas, a veces fuera de alcance en la pared de un edificio (ya se lo curra el grafitero, ya).

Los falsos gemelos lo han adoptado, y lo llaman "El Coleguita"— se alegran enormemente cada vez que descubren uno nuevo, y se dedican a seguirle la pista por las calles por donde pasan. "’¡Mira! ¡El coleguita con tupé!" —"¡He visto un coleguita que dormía, y echaba zetas!" —"¡Uau! , mira! ¡Un supercoleguita tamaño gigante!"—"¡Qué majo es! Bueno, mejor, adorable." Hasta tienen pensado hacer un comic protagonizado por el Coleguita y otro santo de su devoción, el abyecto Fluvi. —"Papá, ¿sacarán peluches de El Coleguita?"

Ahora en seguida los recojo del cole, y tenemos que bajar a casa por la calle Hernán Cortés, para que Ivo le enseñe un nuevo coleguita a Otas. Bueno, pues que sepa el infatigable artista que su coleguita, que igual tiene un nombre auténtico que desconocemos, tiene fans por aquí cerca.

—"¡El coleguita sonríe con la barriga!"

El fin de Darth Veidel



Miércoles 3 de octubre de 2007

Leyéndonos la mente: dos artículos sobre narratología cognitiva

Para iniciar un coloquio sobre narratología cognitiva en Ohio, el 5 de noviembre (Project Narrative and the Working Group in Narrative and Cognitive Theory) se han colgado aquí las ponencias de Alan Palmer y H. Porter Abbott:
http://people.cohums.ohio-state.edu/herman145/CNworkshop.html

Pensamiento narratológico en curso; especialmente útil para desarrollar los conceptos de focalización y de fiabilidad en la narración—y muchas otras cosas, como pragmática e interacción, comunicación no verbal, etc. Pasa la noticia Anne Langendorfer por la lista de correo del Project Narrative.

Palmer habla de "Mentes sociales", la cognición socialmente distribuida—los aspectos públicos, intersubjetivos de la mente, y cómo se tratan en la narración. Nuestras mentes no son ilegibles mutuamente, sino que mediante la comunicación desarrollamos estrategias de atribución de estados mentales, especialmente en grupos sociales unidos. Y frente a los novelistas de la introspección solitaria, del indirecto libre o del stream of consciousness, Dickens es el novelista del mundo social, de las "exterioridades", que son sin embargo comunicativas y creadoras de mentalidad social. Otro aspecto al que señala Palmer aunque no desarrolla es que tampoco nuestra mente privada nos es accesible a nosotros mismos directamente y sin más.

Nuestro propio pensamiento es dialógico, y hay grados de accesibilidad a los demás (a según quien) incluso de muchos pensamientos que en principio se consideran privados y secretos. Gran parte del trabajo de una novela (aquí Little Dorrit) se dedica a trazar estos mapas de mundos mentales, accesibilidades relativas, hipótesis sobre ellos y su estructura cambiante: análisis de las cosas que llegan a conocimiento público y cómo, de las que se saben sin que nadie las diga, de las estrategias comunicativas elegidas por los personajes y su éxito relativo, etc. El análisis de estas interactuaciones comunicativas de los personajes, y sus estrategias respectivas, proporciona un puente crucial entre análisis de los caracteres y desarrollo narrativo, algo que venía descuidando la narratología.

Este análisis también lleva a integrar más atentamente en el análisis narrativo el análisis de la comunicación no verbal: expresiones faciales y gestos, movimientos, posturas, analizados magistralmente por los narradores (Ver aquí un ejemplo mío sobre Nabokov: "Poética de la consciencia subliminal"). Es especialmente interesante el caso de los "sistemas privados de signos" desarrollados mediante la interacción continuada entre personajes que se conocen bien, y la manera en que esto se vuleve materia de análisis para el novelista. A veces la ausencia de un signo es un signo—y otras elaboraciones surgen. (Podría añadirse el desarrollo paralelo de estrategias de interacción verbal, de comunicación por debajo de la comunicación, extrayendo implicaturas sólo válidas en determinado círculo y contexto comunicativo). En Little Dorrit, novela de la mente social y de la observación mutua, es especialmente notable el desarrollo de un vínculo comunicativo ad hoc entre Clennam y el impenetrable Pancks.

Los personajes crean, pues, con sus lazos comunicativos, unidades intermentales superiores a los individuos, grupos con estrategias intersubjetivas y rituales comunicativos propios cuya constitución, historia o funcionamiento son descritas por el novelista—la "Sociedad" como tal en el lenguaje de Mr. Merdle es un grupo tal en Little Dorrit, un grupo especialmente atento a las apariencias establecidas.

La mirada (aparte del uso que se hace de ella en el análisis de la focalización) tiene una importante función intersubjetiva y comunicativa: puede expresar búsqueda de información, conceder información, avisar, agradecer, expresar curiosidad, crear lazos, intimidar, controlar… Y estas funciones pueden ser bien interpretadas o malinterpretadas por los personajes. (Aquí usa Palmer un bonito neologismo para designar a la persona mirada: "the lookee").

Otro concepto útil es del de cognición físicamente distribuida, que consiste en atribuir y adjudicar nuestras tareas cogniticas al entorno, con textos etc.—o convirtiendo lo que nos rodea en texto o "ayuda cognitiva" (Dennett). Un entorno familiar es cognitivamente más informativo: como dice Dennett en el caso de los ancianos, "sacarlos de su hogar es literalmente separarlos de grandes secciones de su mente"—algo que Dickens también analiza, nos dice Palmer, por ejemplo en el caso del Sr. Dorrit, tan acostumbrado a la cárcel Marshalsea que se desorienta cuando lo echan de allí—. Una teoría semiótico-narrativa de la familiaridad cognitiva, pues.

Especialmente divertido (o patético, o trágico) es el esfuerzo dedicado por los personajes a fingir y comunicar la ficción de que no hay comprensión intermental. Algo que podríamos relacionar con los análisis de Goffman sobre las estrategias interaccionales para preservar mutuamente el rostro social propio y de los demás (en Interaction Ritual)—me extraña no ver a Goffman citado en un artículo sobre la interacción intersubjetiva.

Estos análisis de la perceptibilidad de otras mentes, y su carácter más o menos fiable, pueden ayudar a completar, dice Palmer, las discusiones sobre focalización (perceptible, imperceptible, etc.) o narración (fiable, no fiable…). En suma, ha de tenerse en cuenta en narratología el análisis de la comunicación intermental, y no sólo el de la mente introspectiva y cerrada a la percepción externa.

Frente a esta teoría intersubjetiva e interaccional sobre la mente, Porter Abbott pone un énfasis en las "Mentes ilegibles"—y a las mentes socialmente legibles de Palmer les opone Porter Abbott dos tipos de mentes ilegibles.

Especifica que no se refiere a interpretaciones mentales erróneas (misreading minds), que es otro problema de gran interés para la teoría narrativa, ya porque los personajes malinterpreten estados mentales de otros personajes, o porque lo haga el lector. (Otra cuestión insuficientemente diferenciada es si el lector tiene o no tiene interpretación privilegiada sobre esos estados mentales y malas lecturas—cuestiones de orientación de punto de vista).

Las mentes ilegibles pueden ser patológicas (como en las novelas de Mark Haddon  El curioso incidente del perro a medianoche, o en Talk Talk de T. C. Boyle). El autismo, la sociopatía, etc. plantean problemas de interpretación (una cuestión a relacionar con los narradores no fiables, si estos personajes son además narradores). La atribución de locura es con frecuencia el resultado de la incapacidad de interpretar a una persona o personaje—otra cosa será que la obra, o el lector, sancione o contradiga las atribuciones de "locura" hechas por un personaje sobre otro. Distribuciones relativas de la ceguera o impenetrabilidad mental, vamos, como elemento a tener en cuenta en la interpretación y análisis de la novela. Es interesante la alusión de Abbott a una novela como Regeneration, de Pat Barker: allí la patología mental o "shell shock" sufrida por los soldados en las trincheras es diagnosticada por el médico Rivers como una reacción ética contra la demencia oficial de la guerra, una protesta que no puede hallar otro tipo de expresión en ese ambiente político y social. 

(Me pregunto si no existe, por otra parte, un continuo entre las mentes ilegibles de Porter Abbott y las mentes mal leídas—pues la ilegibilidad o no legibilidad depende en parte del lector, y una ilegibilidad sancionada por la obra misma en la figura de su lector implícito puede transformarse en legibilidad para un lector "resistente" o disonante).

Más detalladamente comenta The Life and Times of Michael K de Coetzee (una K que alude a un ilustre precursor de la ilegibilidad). Es ésta una novela en la que se reconoce la simplificación inherente a "nombrar" o "entender" a alguien, a través del personaje del médico que busca contactar con Michael K: "El resultado es un monólogo esforzándose sin éxito por volverse diálogo, y curvándose continuamente otra vez hacia el sujeto en primera persona". Algo parecido sucede en Waiting for the Barbarians con la mujer bárbara, y en otras novelas de Coetzee—eso a pesar de los esfuerzos de los narradores, tan atentos al Otro como Levinas.

Otro ejemplo es "Bartleby el escribiente" de Melville—una narración "dickensiana" en la que irrumpe la ilegible figura de Bartleby y su inexplicable "preferiría no hacerlo". Bartleby también desafía nuestra tendencia a ascribir motivos y a categorizar a la gente en tipos, estrategias útiles para hacerlos comprensibles. (Observa Porter Abbott un precedente más "legible" de Bartleby en el casi inexistente escribiente Nemo de Bleak House). Tras pasmar a su jefe, Bartleby desafía luego los poderes de interpretación de los críticos, que también buscan atribuirle significado, alegorizarlo, hacerlo legible convirtiéndolo en un símbolo—pues en tanto que personaje es ilegible. Y si el cuento apunta una explicación o rumor—que Bartleby había trabajado en la Oficina de las Cartas Muertas—quizá exprese así la necesidad de normalizar o explicar lo ilegible.

Frente a estos ejemplos de ilegibilidad por empobrecimiento representacional, otra estrategia posible es crear ilegibilidad mental por exceso: personajes demasiado variados o con demasiada información asociada.

También se podría tratar la ilegibilidad no de la mente de un personaje, sino del texto—en tanto que sentido producido por un autor implícito que resulta ser impenetrable o enigmático. Quizá estas cuestiones de interpretación o "lectura" de personajes se desarrollen en culturas altamente alfabetizadas, mientras que los textos orales se presentan como todo superficie, sin nada que haya que interpretar.

Ahora bien, siempre es labor del lector encontrar lo que falta, y lo que hay, y descubrir no sólo lo que hay de legible sino lo que hay de ilegible en un texto. Muchos huecos no existen hasta que se abren un hueco en la experiencia lectora.

En suma, dos ensayos muy sugestivos y recomendables. En los que si echo en falta algo—bueno, se empieza a echar en falta en todas direcciones, de tantas ideas que sugieren para desarrollar—sería, en todo caso, un enfoque más sistemático a la hora de ver cuál es la dimensión específicamente narrativa de la ilegibilidad de un personaje. O de una persona. Que se vuelve un personaje, más o menos legible, desde el momento en que contamos una historia sobre ella.

La dimensión esencial que parece aportar la narración al problema de la legibilidad es, me parece, la retrospeccióncon lo cual quizá arrimo esa sardina a una ascua muy central—la diferencia que hay entre la legibilidad/ ilegibilidad del carácter en directo, y las complejidades de presentación de esos problemas de legibilidad vienen dadas la comprensión mayor, la ironía proporcionada por la retrospección: así, en general, hay una mayor legibilidad que surge con el paso del tiempo, que casi todo lo acaba trayendo a la luz, y casi todo lo hace en última instancia comprensible. Al menos en la versión que nos dan los narradores.

O bien puede perfilarse más claramente, mirando hacia atrás y con el paso del tiempo, una ilegibilidad que después de todo sigue desafiando la comprensión. O incluso una que se crea retroactivamente, abriéndose como un espacio en negro o un agujero blanco de impenetrabilidad en el seno de lo que antes creíamos entender.

PS, noviembre 2007: Puede verse en la página web del Project Narrative el debate en Ohio tras la presentación de los artículos de Palmer y Porter Abbott: http://projectnarrative.osu.edu/events/video.cfm

La narratividad 



Martes 2 de octubre de 2007

Patriotas y patriotas

Comentario de texto de una viñeta aparecida en ADN ayer, lunes 1 de octubre:

Patriotas

Es una viñeta política, con lo cual  la polémica y el posicionamiento están servidos (aunque la viñeta parezca sugerir lo contrario). El humorista de la prensa busca ofrecernos sobre la situación política, aquí y en general, una mirada crítica con los partidismos; representa (o se coloca en el lugar de) la visión certera del pueblo llano, que no se deja engañar por los discursos de sus representantes. Ahora bien, el humor no escapa a la regimentación ideológica, y el humorismo de un medio suele estar en sintonía flexible pero coherente con la línea marcada por quien paga las judías.

No conozco bien la línea ideológica de ADN (presidido por José Manuel Lara Bosch); pongamos que no es un periódico obviamente partidista, y tomémoslo, quizá precipitadamente, como representante (no necesariamente certero) de la opinión pública media española. O sea, de un país en el que Rodríguez Zapatero es presidente por votación popular (mi voto, ay, entre otros), y en el que la mayoría de las cadenas de televisión y posiblemente la mayoría de los ciudadanos son favorables a la política del Gobierno. Eso como contexto general. Como contexto más preciso, hay que remitirse obviamente a la polémica de la nueva guerra de banderas y más generalmente al debate de estos días y décadas en torno al significado de los símbolos políticos de la nación española y de sus diversas comunidades autónomas—esto en un momento en el que los dirigentes vascos y catalanes optan abiertamente (abiertamente sin decirlo nunca, claro) por la secesión, y en que el gobierno da señales ambiguas (por ejemplo negociando de tapadillo con la ETA, o declarando que la ley de banderas es de imposible cumplimiento). 

Para más cotexto textual, la portada de este número lleva un gran titular de política, relativo a la convocatoria anunciada de un referéndum por la "autodeterminación" del País Vasco: "Ibarretxe: 'No me temblará el pulso' / Zapatero: 'Ibarretxe se equivoca de siglo'" (—lo cual sugiere a la vez una equiparación "neutral" de la validez de los puntos de vista, y también una actitud determinada y serena por parte de Zapatero). Y la última página lleva un artículo de Lucía Etxebarria argumentando que "Rosa Díez ha iniciado su campaña desde el discurso de la provocación"—de la "provocación pepera" por más señas—; eso por declarar que no se sabe la letra del Eusko Gudariak.

Pongamos, pues, que en la polémica de la simbología sobre la que versa la viñeta, ADN está más próximo a los puntos de vista defendidos por El País o La Vanguardia que a los defendidos por El Mundo. Ya vamos más contextualizados.

En la viñeta vemos a dos patriotas opuestos pero idénticos, perfectamente idénticos hasta el punto de que incluso la bandera contrapuesta que los opone es la misma. Son intercambiables a todos los efectos. Esto quiere decir que son idénticos no uno para otro—naturalmente—sino idénticos para el autor implícito, llamémosle "Ernesto Rodera", que se hace cargo del juicio político expresado entre líneas por la viñeta. Formulemos ese juicio tentativamente: para "Ernesto Rodera" los patriotas son extremistas obsesos, siempre a vueltas con sus banderas, que no dejan a la población vivir tranquila; sus obcecaciones con esos trapillos son materia de viñeta. Las banderías patrióticas son actitudes mecánicas indignas de un ser pensante (ver La Risa de Bergson) y por tanto invitan a la contemplación irónica desde fuera de la viñeta: el espectador implícito se ve invitado a sumarse al sano escepticismo de "Ernesto Rodera" y a contemplar esta esquizofrenia vexilofílica como un ejercicio de patriotismo mal entendido: para "Rodera" y para "nosotros", como para Samuel Johnson, el patriotismo es el último refugio de un sinvergüenza, y debemos desconfiar por igual de los que izan como de los que arrían banderas. Toda bandera es mala, de hecho, si de verdad hemos de llegar hasta el fondo del asunto. Tal es la doxa popular de la que participan y nos invitan a participar "Ernesto Rodera" y ADN.

(Hay otra lectura posible, en la que el patriota es efectivamente el mismo mismísimo, en dos viñetas "secuenciadas" y no dos patriotas "simultáneos/contrapuestos". Pero esta lectura nos remite al mismo posicionamiento, pues el antagonista y alter ego del patriota está entonces presente in absentia, y dice lo mismo que él in absentia).

Esta es la lectura amistosa de la viñeta, la que saca a la luz y expresa el discurso ideológico con el cual sintoniza el autor implícito y la formación ideológica a la que representa—tal como éste quiere ser leído.

Ahora bien, pasemos a una lectura propiamente crítica, antagónica, o antipática, a la que yo soy mucho más aficionado, porque es más compleja. La lectura antagónica de un texto es más compleja, porque contrapone dos lecturas: a la ya vista, la manera en que el texto invita a ser leído, le opone una lectura no invitada, una lectura contraria al punto de vista ideológico del texto, que saca a la luz los aspectos de la referencia contextual, o del propio texto, que la retórica del texto intenta disimular; o expone las tensiones y contradicciones inherentes al propio texto—cuestionando así o desacreditando la coherencia ideológica de su proyecto.

En este caso, el efecto crítico equivale a lanzar una mirada irónica sobre la mirada irónica de "Ernesto Rodera" que va implícita en la viñeta.

Los dos patriotas son presentados por la retórica del texto como idénticos (en su antagonismo entre sí y en el rechazo por parte de la ética textual implícita). Son visualmente idénticos, y están simétricamente enzarzados en un absurdo y estéril círculo vicioso, que nos va llevar al aburrido espectáculo de subir y bajar banderas sin sentido ad infinitum. De lo cual se desvincula el espectador implícito: sale del marco de la viñeta para alcanzar su significado implícito, se coloca a un nivel superior irónico de observación, y escapa así del círculo vicioso, alzándose hasta la libertad de contemplación de los espíritus libres.

Vale. Idénticos insectos políticos, estos patriotas. Pero... no tan idénticos. Por ejemplo, si acudimos al contexto extratextual, podríamos deducir fácilmente que el primer patriota está arriando la bandera española por la fuerza, lo cual es ilegal, mientras que el segundo la está izando, lo cual es legal e incluso obligatorio a veces. Pequeño detalle—pero ay, si observamos eso nos convertiremos para el punto de vista implícito en uno de los dos insectos: tomamos partido, nos volvemos patriotas... incluso nos podría decir Lucía Etxebarria que nos dedicamos a la provocación pepera por el mero hecho de mentar las leyes.

Limitándonos al texto en sí, observemos otra diferencia (—puesto que los dos dibujos invitan por su mismo parecido a jugar al juego de las diferencias—aunque la gracia de la viñeta, en la medida en que la tiene, se basa en encontrar los parecidos... lo cual es un ejercicio ciertamente superficial en el caso del juego de busque las diferencias).

Esa diferencia es que el primer patriota—llamémosle abertzale por no liarnos—quita la bandera de los otros. Mientras que el segundo iza la bandera propia. Hummm...

Observemos que el abertzale no es que sea un enemigo de las banderas. Tiene su propia bandera, distinta para él (aunque "Ernesto Rodera" solo vea trapos idénticos). Y sin duda piensa izar esa bandera después de quitar la bandera de los otros.

Volviendo al punto de vista externo, vemos que la viñeta, en la medida en que (también) admira irónicamente la energía y empeño patriotero de los unos y los otros, se sitúa tanto fuera del ordenamiento jurídico invocado por unos—los abertzales, o sea la patria vasca in fieri—como por los otros—o sea, la Constitución española y las leyes de banderas que de ella derivan. "Ernesto Rodera" es libre—no tiene ni bandera, ni rey, ni ley, y nos invita a participar de esa infinita libertad intelectual. Allá se las compongan los unos con su Euskalherría / Polonia Libre, y los otros con su Constitución. (Fascistas, probablemente, estos últimos, según dictaminaba el agudo olfato de Polanco cuando veía mucha bandera constitucional).

Observemos que el segundo patriota, el exaltado pepero de extrema derecha según la sabiduría popular a la que apela la viñeta, tiene una actitud hacia su propia bandera—no la nuestra, válgame Dios, ¡nosotros los lectores NO TENEMOS BANDERA! –  su bandera, digo, que, por cierto, es la constitucional, la que izan para irritación de los abertzales los provocadores peperos como la alcaldesa de Lizarza, mientras otras personas más equilibradas, razonables y brujuleadoras la mantienen sabiamente arriada, para no tensionar... El segundo patriota, digo, insiste en izar "su propia" bandera, pero hay que reconocer que no va arriando la del primero, menos aún por la fuerza. También es una significativa diferencia, vaya. A ver: no arría la del primero, porque la del primero también es (que sepamos) legal: la ikurriña, por ejemplo. Ni el PP ni la Constitución dicen que haya que "quitar" ikurriñas en las provincias vascas. Distinto es no izar lo que debe ser izado por ley, o arriar a la fuerza lo que otros han izado siguiendo la ley. 

Observemos también que el abertzale no es alguien que meramente se limite a no izar la bandera que no le gusta, no: esa bandera ha sido izada (quizá por algún facha, optativamente, pero en cualquier caso, siempre y de modo obligatorio, por las autoridades encargadas de poner símbolos por ley). Y este espontáneo abertzale, que no es cargo público, sino patriota vocacional, va y la quita, con dos huevos. Ahora, ¡que no le quiten a él la suya! Porque quizá trabaje técnicamente fuera de la ley, pero sí sigue en cambio una ley inflexible (tan del gusto vasco, y ahora extensiva a nivel nacional): la ley del embudo, por la cual ha de imponerse mi voluntad sea cual sea la legislación vigente. La ley que haya, se seguirá o no, según convenga. Y de aquí pasamos al territorio comanche, donde ya se sabe quién dicta la ley más fundada: el que tiene el gatillo más suelto. No andan éstos lejos de los descolgadores de banderas.

Ah, pero déjenlos estar... nos invita a decir la viñeta. Y el Ministro del Interior.

El segundo patriota, patriota oficial de un Estado existente, si iza banderas, puede que sea como la alcaldesa de Lizarza, que quizá la ize por gusto y vicio, o quizá no, pero en todo caso al hacerlo sigue la letra de la ley (y así provoca, parece decirnos la viñeta). ¿Estamos mejor sin ley, quizá? ¿O con una ley flexible, que se cumpla o no según respiren los próceres locales, y los de la pistola?

Pero estas diferencias no son relevantes para "Ernesto Rodera": como decíamos, los dos patriotas son iguales, para él y para el hontanar de la sabiduría popular. Porque al pueblo, la Constitución y las banderas se la traen floja. Y el pueblo es sabio.

En suma: una viñeta falsa, de una mala fe que tira para atrás, pero muy adecuada para que la rían hoy por españa. Pues está basada en una posición política hipócrita, insostenible y autodestructiva—que es básicamente la del actual gobierno español, y posiblemente también la de la mayoría de la sociedad española, una sociedad dispuesta a venderse barato a quien más apriete, pues está libre intelectual y moralmente de compromiso con ningún símbolo ni ninguna ley.

Que la ley la cumplan sólo los convencidos, como dice la Vicepresidenta, sin imposiciones de las autoridades—y ya veremos lo bien que nos va a todos en esa utopía de la tolerancia y el falso buenismo.

Siniestras normalizaciones











Otra de oposiciones

La Universidad de Zaragoza llegando a la prensa y a los tribunales.

Desde luego, si con todos los mangoneos oposicionales actúan como hicieron en mi última oposición, intentando tapar todo, pues no me extraña que acabe así la cosa. El juzgado de lo contencioso administrativo, por cierto, también se lució en este caso, según parece.

Comentario de otra sentencia


Lunes 1 de octubre de 2007

Mala como Zabaleta



Y chingás. La envidia sí que es mala, mala...


L'amour n'est rien


Ficción narrativa y evolución

Notas sobre Steven Pinker, "Toward a Consilient Study of Literature" (PDF), una reseña de The Literary Animal, libro editado por Jonathan Gottschall y David Sloan Wilson, publicada en Philosophy and Literature 31 (2007): 161-77. Llego ahí a través del comentario y respuesta de Bill Benzon en The Valve.

Pinker aboga por una convergencia entre teoría literaria y teoría de la evolución, o más bien por una teoría de la evolución (una psicología evolutiva) que haga extensivas sus investigaciones a la centralidad de la ficción y la narración en la experiencia humana.

Al igual que otros aspectos de la realidad humana estudiados por la psicología evolutiva (el amor, la religión, la guerra, la moralidad...), nos dice, la ficción y narración parecen no tener utilidad biológica. Y aquí ya se echa de ver lo que será la limitación del enfoque de los darwinistas literarios (incluido hasta cierto punto Pinker): el reduccionismo biológico, saltándose alegremente todas las disciplinas de conocimiento que han venido reflexionando sobre estas cuestiones durante siglos, y despejando la mesa para la ciencia por el procedimiento de hacer un rebullón con el mantel, los platos y la sopa primigenia.

La cuestión es si estos fenómenos de la psicología humana (ficción, religión, etc.) son adaptativos, productos de la selección natural, o productos colaterales de la adaptación, o sea enjutas (spandrels) que las llamaba Gould—o bien resultados de procesos aleatorios como la deriva genética.

Confieso que la tercera posibilidad me parece irritante incluso plantearla en semejantes términos. En cuanto a la primera y la segunda, van tan unidas, y dependen tanto del punto de vista interpretativo en cuanto tratamos cuestiones culturales, que quizá sea vano intentar desenredar el ovillo. A título de ejemplo, hace poco discutíamos en la Narrative-List el valor adaptativo que puede tener la creencia religiosa en seres sobrenaturales,  como  extensión a la naturaleza de procesos de comunicación interactiva. Nuestra paranoia, en origen bien fundada, nos lleva a la religión. Esta proyección de intencionalidades a donde no las hay produce (o resulta de) una  hipersensibilidad para la detección de intenciones que va ligada al comportamiento inteligente. Por supervivencia, atribuimos intenciones a seres que acechan tras signos interpretables—originalmente, posibles depredadores o víctimas; por extensión, o exaptación, proyectamos una intencionalidad divina al cosmos, en tanto que signo interpretable. Y esa interacción virtual ayuda al ser inteligente a sobrevivir, tanto en el Paleolítico como en la soledad urbana.

Pero volviendo a Pinker, se las promete muy felices con la ficción como una especie de burbujita experimental que muestre en estado puro, y presumiblemente aislado de interferencias distorsionadoras, una proyección de los intereses de la mente:

La ficción en concreto ofrece un don valiosísimo a la psicología evolutiva: podemos suponer que las personas y acontecimientos mostrados en los mundos ficticios reflejan las preocupaciones de nuestra especie, y proporcionan una fuente de datos ecológicamente válida sobre lo que nos importa. (163, traducciones mías)

Reduccionismo, como se ve: aquí no se considera la existencia de modas o convenciones literarias, ni el problema mismo de qué es exactamente lo que se muestra en un mundo ficticio, o cuál es exactamente el "dato" que observamos: porque lo que ve un ojo ahí delante como significativo, no era en absoluto obvio para otro. No niego que puedan salir datos mensurables de un planteamiento como el de Pinker... pero como en tantos otros casos, los gráficos que resulten tendrán una relación o trivial o tenue con aspectos más complejos de la realidad estudiada.

Pinker llega a los estudios literarios en plan renovador, y habla alegremente de "el actual estancamiento de los estudios literarios" por no estar abiertos a las ideas científicas. Esto es de traca, realmente. Nunca la teoría literaria ha sido más variada, dinámica y creativa que hoy. O, si lo ha sido, era sólo en proporción a las limitaciones de planteamientos anteriores. Nunca ha habido tanta interacción interdisciplinaria, ni tanto interés por los contactos entre ciencias humanas y otras ciencias. ¿Que aún son insuficientes para Pinker, y que aún va a haber más? Vale. ¿Que cada estudioso de la literatura tiene sus limitaciones, y que sumadas deben ser muchas? Pues también será cierto, seguramente. Pero primero habría que hablar con cierta prudencia, y no generalizar alegremente diciendo que el área de la teoría literaria está comprometida como un solo hombre con la idea de que la mente es un folio en blanco, o cerrada en banda a todo lo que no sea construccionismo social. (Un ejemplo, hala...: "Interacción internalizada: el desarrollo especular del lenguaje y del orden simbólico").

Esta convergencia de teoría literaria y evolucionismo sería para E. O. Wilson un paso hacia su ansiada consilience, la conciliación o unificación del conocimiento—Algo que podríamos relacionar con las reflexiones de Gell-Mann sobre consciencia, reducción y emergencia. Pero ojo con unificar o reducir demasiado el conocimiento: aparte de los detalles que se pierden por el camino, el conocimiento vive de la tensión y del debate ente perspectivas distintas, y de hecho no es de prever que vayan a faltar.

Una de las cuestiones fundamentales en este proceso de reducción es que las cualidades emergentes a un nuevo nivel de complejidad, precisamente, no se reducen, y han de ser tratadas con los instrumentos propios de su nivel. Poco me importa la composición química exacta de mi ejemplar de la Ilíada, por muy científicamente que se haya determinado, y por poner un ejemplo simplista. Necesito la crítica literaria—enriquecida por otras disciplinas, pero nunca reducida a ellas, o a una de ellas. Entre otras cosas, porque partiendo de la noción de que tanto la literatura como la crítica son en última instancia resultado de la evolución, precisamente esa evolución, en sus extremos más acabados, es la que ha hecho que surja la crítica como respuesta a la literatura, y que evolucione como lo ha hecho para cumplir su función comunicativa y social. La crítica ya es y siempre ha sido evolucionaria en el sentido de que presta atención a la función y evolución de la literatura como fenómeno cultural. Que pueda enriquecerse con injertos más directos nuevas ideas procedentes de las teorías evolucionistas en estudios biológicos y psicosociales? Pues interesantísimo va a ser, pero no es de esperar que transforme radicalmente el núcleo de la disciplina, que ya es evolucionaria en lo esencial, aun sin saberlo, por ser histórica.

La reseña de Pinker de Evolution and Literary Theory es favorable, aunque encuentra que es insuficiente todavía el desarrollo de la disciplina de la teoría evolucionista de la literatura—por ejemplo, la teoría psicológica que subyace a los ensayos de D. S. Wilson y Joseph Carroll sobre teoría narrativa es limitada; en ocasiones se peca de reduccionismo a juicio de Pinker, y el libro inaugura líneas de investigación que si bien son interesantes están sin embargo aún por desarrollar.   

Sobre los ensayos del libro, según la noticia de Pinker:

E. O. Wilson coloca este proyecto en el marco de su teoría de la consilience / conciliación, estableciendo conexiones entre las disciplinas: la neurociencia cognitiva y la psicología evolucionaria ya han "integrado" a las ciencias sociales, y ahora llega el turno de las humanidades.

Frederick Crews señala el énfasis empírico y analítico de este nuevo campo, y observa que la conciliación científica de la teoría literaria deberá ir más allá de la psicología evolucionista.

Ian McEwan observa la unidad de la experiencia humana que permite apreciar las mismas obras literarias en culturas y épocas remotos.

La introducción narra los esfuerzos de Gottschall para defender una tesis "psico-evolucionista" sobre los motivos de los personajes de la Ilíada frente a una academia escéptica o llena de prejuicios ante unas ideas tildadas de racistas o de simplistas.

Dylan Evans critica las limitaciones teóricas de los departamentos de inglés, encerrados en el postestructuralismo/feminismo/postcolonialismo/queer, y cerrados a otras cosas.

Denis Dutton, en un postfacio, defiende la conciliación en teoría estética, y señala algunas bases evolucionistas de la estética visual.

D. S. Wilson propone una teoría de la evolución cultural que Pinker encuentra simplista por pretender explicar la evolución cultural con mecanismos demasiado calcados del seleccionismo biológico. Aquí refuta Pinker la teoría de los memes si se hubiese de entender literalmente como selección natural:

"Las ideas, al contrario que los genes, no se copian a través de las generaciones con alta fidelidad, y no mutan por procesos aleatorios y ciegos. En lugar de eso, son elaboradas por un cerebro humano con diez billones de sinapsis, guiado por una previsión de cómo las historias van a afectar a los cerebros similarmente complejos de lectores u oyentes" (165).

Es decir, sería una teoría de la cultura absurda por ignorar el papel de la mente. Obsérvese el papel que da Pinker a la anticipación, a la intencionalidad, y a la interacción comunicativa en su refutación de la memética mema.

Joseph Carroll sí tiene una teoría de la mente: demasiado modular, por cierto, al segmentar arbitrariamente las funciones en compartimentos estancos. (Acabaremos con la modularidad como en el aquel episodio de The Faerie Queene en el que se visitan una por una las estancias de palacio alegórico de la mente...). Y Pinker sugiere que sí son cuestionables (no dice racistas) sus ideas tomadas de J. Philippe Rushton sobre las diferencias en modalidades de inteligencia de europeos, africanos y asiáticos, à la Taine. (Tanto más cuanto Carroll sostiene la importancia de la 'inteligencia general' como entidad identificable–dudoso para Pinker– y critica por ello a la teoría mucho más matizada de modalidades y grados de inteligencia propuesta por los pioneros de la psicología evolucionista John Tooby y Leda Cosmides. La teoría, pues, parece decepcionante, tanto más cuando a Carroll le correspondía el honor de ser el fundador de la disciplina del darwinismo literario en su versión moderna, con su Evolution and Literary Theory (Columbia: University of Missouri Press, 1995). (Por cierto, no olvidemos recordar a evolucionistas literarios más clásicos, más metafóricos, y sin embargo también influyentes, como Ferdinand Brunetière ya en el siglo XIX). En Carroll sí aprecia Pinker el análisis de Orgullo y Prejuicio como un ejemplo de la psicología de la selección sexual: el conflicto entre el papel relativo que hombres y mujeres dan a belleza-juventud por una parte y status-estabilidad-influencia por otra. Pero también critica que lo esencial no son los impulsos básicos en sí, sino la manera en que están "exagerados y codificados en su tiempo y cultura" (167), y el conflicto básico es ente interés individual y demandas sociales, no entre interés individual e interés evolucionario. Los impulsos evolucionarios estarán por supuesto en ese sentido en el trasfondo de las acciones de los personajes en cualquier narración, pero "pueden estar más agudamente delineados, y ser así más indispensables para el análisis literario, en relatos ambientados en una cultura cuyos valores actúen en contra de esos impulsos, antes que en una cultura cuyos valores los asuman o los exageren" (167). En cualquier caso, los motivos humanos que siempre están en el trasfondo de una narración sí pueden ser entendidos mejor con las aportaciones de la psicología evolucionista.

Una cuestión de trabajo a la contra que habría que tener en cuenta a la hora del análisis, aparte de la señalada por Pinker, es si el análisis que proporcione el crítico evolucionista de tal o cual obra es un caso de crítica amistosa o de crítica sintomática y desmitificadora. Es de suponer que los mejores ejemplos y más característicos de este tipo de crítica, así como los más polémicos e irritantes para quienes no compartan estos puntos de vista, serán los que reduzcan una cuestión aparentemente compleja a términos muy simples —irresistiblemente simples y convincentes—introduciendo la explicación sociobiológica como un cortocircuito en la idea que la obra tiene de sí misma, o los personajes tienen de sí mismos, o los críticos tienen del personaje. Algo así como la explicación fisiológica que da Swift de las prédicas e ínfulas puritanas en The Mechanical Operation of the Spirit. La polémica está servida, con este tipo de crítica crítica.

Robin Fox examina la tensión que hay en épicas muy distintas (Gilgamesh, Beowulf, La Ilíada, Le Morte D'Arthur y La Chanson de Roland) entre la solidaridad masculina y agresiva de los héroes y los lazos familiares emocionales y afectivos—una constante en distintas épocas, y no un accidente social.

Marcus Nordlund defiende la universalidad del amor romántico como fenómeno sociobiológico de cortejo/apareamiento, contra la idea predominante en teoría literaria de que se trata de un constructo social. Los ejemplos vienen de las heroínas cómicas de Shakesepare, libres para elegir pareja e interpretar su carácter. Son comedias de apareamiento, en las que se ponen de manifiesto las tensiones contradictorias inherentes a la naturaleza humana. (No está tan lejos de esta noción el famoso ensayo de Greenblatt sobre "Fiction and Friction", aunque ofrece un modelo de análisis mucho más complejo, pasado por la historia cultural y las convenciones literarias, y donde la biología es sólo el material sobre el que se trabaja).


Catherine Salmon compara las distintas tendencias en el consumo de fantasías eróticas populares en hombres (pornografía visual) y  mujeres (narraciones románticas, con el reciente desarrollo de la "slash fiction")—enfatizan así "el abismo psicológico que separa a los sexos", dicen—pero claro, escogiendo lo más exclusivo se han dejado por el camino lo más frecuente y común en los dos sentidos de 'común': las narraciones visuales del cine y la televisión que son disfrutadas por los dos sexos, aunque no siempre de la misma manera).

Parte de la convergencia con las ciencias, dice Pinker, debería resultar en el desarrollo de métodos experimentales por los estudios literarios, con hipótesis comprobables. (Lo cual no es lo mismo, espero, que la desaparición de los estudios literarios tal como los hemos conocido, en los que muchas veces lo más interesante y sugerente es lo que nunca podría ser objeto de comprobación experimental).

Así, Gottschall hace un muestreo estadístico de cuentos populares de muy diversas culturas, y llega a la conclusión de que las "estructuras patriarcales" denunciadas por la crítica feminista como resultado de una construcción social son de hecho universales. Y lo interpreta en términos darwinianos de selección sexual, en la que compiten y seleccionan ambos sexos. Los cuentos expresan los criterios biológicos de interés reproductivo de nuestra especie, en la que las mujeres se dedican más a la progenie, y por tanto tienden a elegir a hombres capaces de apoyarlas en esa tarea (por capacidad, potencia económica o dedicación a la familia), mientras que el sexo masculino, como sexo menos dedicado al cuidado de la progenie, hace primar el criterio de fertilidad a la hora de elegir compañera. El matrimonio, nos explica Pinker, no es una conspiración femenina para sujetar a hombres con tendencia a huir de los pañales, sino un pacto biológico a dos bandas, que intercambia la renuncia sexual con la promesa de que la pareja contribuirá a que primen y prosperen nuestros genes y no los del vecino. Lo cual no quita para que en efecto los hombres tengan más deseos (evolucionarios) de variedad sexual tanto antes como después del matrimonio.

También observa Pinker que las estrategias óptimas de relación sexual difieren en cuanto a relaciones breves o continuadas. En las relaciones esporádicas, las mujeres también priman a los hombres vitales, fuertes y agresivos; en las largas, a los estables y entregados al cuidado de la pareja y prole (cads versus dads)—lo cual también nos proporciona ciertos arquetipos literarios... y no literarios, claro, donde la fantasía interactúa con la realidad.

Pasa Pinker luego a discutir si el arte y la producción de ficciones son en sí mismos el resultado de una adaptación o no. Tiende a creerse vagamente que sí, que el arte y literatura cumplen (adaptativamente) la función de crear lazos comunitarios. Pinker no cree ni lo uno ni lo otro, y enfatiza la importancia de dejar claro esto a la hora de sentar las bases de una estética evolucionista.

Se tiende a creer que el arte (o cualquier otra cosa) es adaptativo en el sentido de que es bueno, que potencia la supervivencia humana —pero Pinker señala que lo adaptativo es moralmente neutro cuando no contrario a la moral: "las tendencias a cometer genocidio bien pueden ser adaptativas, mientras que la capacidad de leer casi seguro no lo es" (170). (Aquí una vez mas cae en el error de considerar estas cuestiones fuera del punto de vista del desarrollo de las culturas humanas—en las que la capacidad de lectura sí proporciona una capacidad muy superior de adaptación al medio, o aún más, de adaptación del medio, superior en su poder de actuación a la mera 'disposición' a cometer genocidio —si no se disponen los medios para hacerlo organizadamente).

Se demuestra que algo es una adaptación, nos dice Pinker, no porque "la gente lo haga, o le guste," etc, sino porque ese factor "es capaz de producir un resultado que aumente la reproducción en un medio ambiente similar a aquel en el que evolucionaron los humanos" (170)—Pero no parece caer Pinker en la cuenta de que con esta limitación se reduce al absurdo la misma idea de una teoría darwinista de la cultura. El desarrollo cultural no tiene lugar en un medio ambiente similar a aquel, sino en un medio ambiente cambiante, emergente y transformado por la cultura humana. Y lo que sea adaptativo a ese medio ambiente nuevo necesita parámetros totalmente distintos de los biológicos y de la mera reproducción de los genes. Y tampoco son memes lo que se produce y reproduce, sino combinaciones emergentes de ideas, tecnologías, procedimientos organizativos y procesos comunicativos.

Mientras que hay mucho en los orígenes humanos y en nuestra base biológica que debemos conocer para entender la evolución de la cultura (el ejemplo de Pinker: por qué nos gustan los dulces), no podemos reducir el evolucionismo cultural a ese tipo de explicaciones primigenias y biológicas. El estudio de la adaptación a un medio cultural emergente requiere un tipo de planteamientos totalmente diferentes, que son los que estudian desde siempre las ciencias humanas.

Pinker sostiene que una teoría post hoc o retrospectiva de la evolución no es suficiente: "La pregunta es, por qué podría uno haber predicho, a priori, que las personas estarían constituídas de una manera tal que sucederían estas cosas"? (como gustar de la música, contar cuentos, etc.).—Realmente no veo posibilidad de plantear la cosa en esos términos apriorísticos. Los fenómenos emergentes sólo pueden estudiarse a posteriori—y la gramática misma de la pregunta de Pinker parece sugerir que esta supuesta pregunta a priori no es sino un experimento mental planteable sólo post hoc.

Con estos limitados planteamientos llega Pinker a su conclusión de que "muchas de las artes no tienen en absoluto una función adaptativa" (adaptativo-reproductiva, pues la cuestión se ha circunscrito a esos términos). Las artes serían en gran medida (biológicamente hablando, insisto) un producto colateral de mecanismos psicológicos desarrollados para otras funciones, a saber:

"sistemas motivacionales que nos dan placer cuando experimentamos señales correlacionadas con resultados adaptativos (seguridad, sexo, estima, entornos ricos en información) y la capacidad tecnológica de crear dosis purificadas y concentradas de estas señales (como las pinturas de paisajes, obras eróticas o historias de héroes). La ficción puede ser, al menos en parte, una tecnología del placer, una recuperación del lenguaje y las imágenes en tanto que tecnología de realidad virtual que permite a un lector disfrutar alucinaciones placenteras como explorar territorios interesantes, vencer enemigos, tratarse de igual a igual con poderosos, o conquistar parejas atractivas" (171).

Bueno, para darnos estos resultados ya estaba la teoría de Freud.  También señala Pinker la función comunicativa virtual de la ficción, simulando el cotilleo, la información social imaginada sobre personajes virtuales—pues el cotilleo también tiene una función de supervivencia en el entorno social.

Ahora bien, la ficcionalidad en concreto sí tiene para Pinker un origen adaptativo, y ve la piedra de toque en el desarrollo de la inteligencia artificial (que proporcionará experimentos predictivos, y no sólo razonamientos post hoc). La ficcionalidad, el diseño de situaciones posibles, es una función útil para que los sistemas inteligentes traten con un problema, con situaciones cuyo resultado no es predecible de antemano.

"La ficción, pues, sería una especie de experimento mental, en el que se hace a unos agentes jugar una serie de interacciones plausibles en un mundo virtual más o menos sometido a leyes, y un público puede tomar nota mental de los resultados" (172)

—lo cual nos recuerda a la noción de la novela experimental de Zola, o la literatura realista, pero queda aún lejos de explicar otros tipos de escritura experimental y de por qué la representación misma y la noción de realidad en la representación están sujetas a evolución y reelaboración constante. Para eso necesitamos una teoría más atenta a la complejidad de la interacción social humana, no la interacción un tanto primate que Pinker parece tener en mente.

La ficción narrativa es pues, para Pinker, una especie de razonamiento práctico basado en casos, resolviendo así la distancia entre la norma abstracta y los detalles específicos de las situaciones reales: Algo que no deja de recordar al razonamiento de Sir Philip Sidney en An Apologie for Poetry, cuando situaba a la ficción poética en una posición ideal entre las abstracciones de la historia y los casos concretos pero caóticos de la historia. Un Sidney pasado por la psicología neural y la teoría de la computación, claro. Sería una explicación neurológica de una importante función social de la ficción narrativa—"la ficción cumple con frecuencia una función didáctica, enseñando implícitamente a los lectores las reglas de su entorno social y cultural".

En suma, la ficción sería tanto una adaptación (en tanto que instruye con un tipo de razonamiento basado en casos o permite experimentos mentales combinatorios) como un producto colateral (o spandrel) de la evolución, en tanto que deleita con simulaciones de realidad virtual y de cotilleo virtual.  Las dos son razones por las cuales narramos, según Pinker. Volviendo a los últimos ensayos de The Literary Animal (—por cierto, poco énfasis se pone aquí en deslindar entre literatura, ficción y narración):

Brian Boyd se opone a las teorías según las cuales el arte es un producto colateral de la evolución, y sostiene que tiene la doble función de potenciar la cohesión social y captar una atención compartida—aunque no a modo de elemento de lucimiento del artista con fines de promoción personal y lucimiento sexual, como sostiene Geoffrey Miller. A Pinker le parece insuficiente la explicación de por qué el arte promociona la cohesión social, pero debería releerse su propio razonamiento dos párrafos atrás. Tampoco le parece convincente la ventaja evolutiva de captar atención compartida—pero eso parece despreciar la ventaja evolutiva crucial que dan al ser humano la comunicación y la organización social compleja. Si la comunicación social en todas sus formas (incluida la "gimnasia semiótica" de Eco) es importante para desarrollar la inteligencia propiamente humana, no es una cuestión sólo de que nos guste oír historias juntos alrededor de la hoguera.

Daniel Nettle se inclina más por la teoría del placer, con la ficción como una especie de droga comunicativa para animales intensamente sociales. Partiendo de este planteamiento, clasifica los tipos de conflicto social presentados en las obras de Shakespeare:

                                                                            Resolución positiva            Resolución negativa

Conflicto de status social                                     Drama heroico                    Tragedia

Conflicto de emparejamiento sexual                    Comedia                               Tragedia amorosa


Michele Scalise Sugiyama enfatiza por el contrario la función didáctica y socialmente útil de la ficción: para adquirir información, ensayar estrategias, resolver conflictos de objetivos. Pone más énfasis tanto en la teoría cognitiva como en el aspecto lingüístico de la comunicación narrativa literaria (las otras teorías, dice Pinker, podrían igualmente referirse a ficciones televisivas o cinematográficas).

Observaciones de Pinker para el mejor desarrollo de la teoría literaria "darwinista" y científicamente conciliada:

(1) Hay que deslindar el problema psicoevolutivo de por qué hacemos ficciones del análisis crítico de las ficciones. Quizá la teoría evolutiva no pueda aportar gran cosa significativa a la crítica literaria—y los teorizadores que sí aspiren a hacerlo deberán justificar qué es lo que aportan al análisis de las obras, y por qué es significativo. Y nuevas justificaciones adicionales de la utilidad de la crítica, esta vez desde el punto de vista de la psicología evolutiva....

(2) Las teorías requieren más desarrollo experimental, y eso quizá sea factible potenciando sus contactos con el desarrollo de la Inteligencia Artificial—diseñando sistemas inteligentes, y viendo qué valor tiene en ellos la funcionalidad del razonamiento mediante mundos hipotéticos o ficciones.

(3) Se requiere más convergencia con otras ciencias de la naturaleza humana: el cognitivismo, la lingüística, la genética del comportamiento, la psicología social... Hasta ahora, se han restringido las cuestiones "evolutivas" a problemas demasiado centrados en diferencias sexuales y selección sexual, cuando hay otros temas evolutivamente relevantes en literatura, "como conflictos padres/hijos, rivalidad entre hermanos, autoengaños, reciprocidad, tabús, psicología de las coaliciones, emociones morales" (176) (—vaya, ¡pero si no ha tratado de otra cosa la teoría literaria durante siglos! No en conexión con la familia primigenia de antropoides, cierto, pero sí en el ecosistema propiamente humano).

(4) Habría que centrarse menos en el arte elitista y el canon, para llegar a conclusiones estadísticamente relevantes, y estudiar productos de consumo masivo. Pues el arte de minorías precisamente busca contradecir los presupuestos y gustos del arte popular, y dará una idea distorsionada de la generalidad de la experiencia humana.

(5) La noción del argumento como combinatoria infinita de posibilidades debe relacionarse con la resolución de conflictos de intereses variados y sin fórmula previa. La teoría del conflicto, y la teoría evolucionaria de los juegos, deberían servir de base para el análisis de argumento y carácter. (Ver, por cierto, aquí un par de artículos sobre narratología mentalista, que ayudan a integrar el desarrollo argumental con la lectura mutua de las mentes de los personajes—y por tanto con la teoría de la interacción y comunicación social).

(6) Según Pinker, "los analistas literarios evolucionistas deberían ser mucho más escépticos con la idea de que la 'cohesión de grupo' sea un motivo humano básico y que se pueda explicar fácilemente con la 'selección de grupo'" (!!)—y arguye que la selección de grupo quedó obsoleta desde los años 60/70. Pues lamento disentir, pero por suerte creo que los razonamientos de S. J. Gould en The Structure of Evolutionary Theory a favor de la actuación diferenciada de la selección natural en múltiples niveles, del gen a la especie, pasando por el individuo y el grupo, está más en la línea de lo que pienso. Por supuesto no se seleccionan y heredan los rasgos de los grupos como se transmiten los genes... pero la historia de la globalización nos dice que unos tipos de organización social tienden a "reproducirse" y a potenciar sus características (aglomeraciones urbanas, especialización creciente del trabajo, etc.) y a arrinconar a otros tipos de organización grupal nómada o cazadora-recolectora o feudal. Y si no se expanden mediante memes, lo hacen mediante estructuras organizativas y sistemas ideológicos. Que tienen su propia dinámica evolutiva emergente, a no confundir con el éxito reproductivo—y es que los humanos primamos en realidad la reproducción de nuestras estructuras sociales (no quiero llamarlas memes, que parece que van a trozos) antes que la de nuestros genes. Y si no actuamos así nosotros en persona, ya lo hacen nuestras estructuras sociales por nosotros, con una lógica mucho más poderosa.

Frente a eso, sí me gusta el énfasis de Pinker en la complejidad de comportamientos y actitudes que tenemos frente al grupo social: con "cohesión social", dice, no se nombra adecuadamente "la mezcla ambivalente de motivos egoístas, nepotistas, estratégicos y de autopromoción que en realidad animan los sentimientos de una persona hacia su grupo, y que la ficción nos dramatiza de modo delicioso"—un tipo de relación y unos conflictos que, con sus generalidades de base biológica, que nos puede ayudar a explicar la teoría de la evolución, siempre son únicos en sus circunstancias y combinaciones. Y para eso no necesitamos sólo una teoría evolucionista de la literatura, sino sobre todo una antropología—que integre en ella los conocimientos que tenemos de la evolución biológica y cultural, de la sociedad, de la historia, de la  acción, del lenguaje, de la comunicación, de la narración y del arte—la eterna Ciencia Nueva de Vico, siempre por renovar y reinventar.


PS: Table of Contents

Wilson, E. O. "Foreword from the Scientific Side." In The Literary Animal: Evolution and the Nature of Narrative. Ed. Jonathan Gottschall and David Sloan Wilson. Evanston (IL): Northwestern UP, 2005. viii-xii.*

Crews, Frederick. "Foreword from the Literary Side." In The Literary Animal: Evolution and the Nature of Narrative. Ed. Jonathan Gottschall and David Sloan Wilson. Evanston (IL): Northwestern UP, 2005. xiii-xvi.*

Gottschall, Jonathan, and David Sloan Wilson. "Introduction: Literature—A Last Frontier in Human Evolutionary Studies." In The Literary Animal: Evolution and the Nature of Narrative. Ed. Jonathan Gottschall and David Sloan Wilson. Evanston (IL): Northwestern UP, 2005. xvii-xxvi.*

McEwan, Ian. "Literature, Science, and Human Nature." In The Literary Animal: Evolution and the Nature of Narrative. Ed. Jonathan Gottschall and David Sloan Wilson. Evanston (IL): Northwestern UP, 2005. 5-19.*

Wilson, David Sloan. "Evolutionary Social Constructivism." In The Literary Animal: Evolution and the Nature of Narrative. Ed. Jonathan Gottschall and David Sloan Wilson. Evanston (IL): Northwestern UP, 2005. 20-37.*

Evans, Dylan. "From Lacan to Darwin." In The Literary Animal: Evolution and the Nature of Narrative. Ed. Jonathan Gottschall and David Sloan Wilson. Evanston (IL): Northwestern UP, 2005. 38-55.*

Nettle, Daniel. "What Happens in Hamlet? Exploring the Psychological Foundations of Drama." In The Literary Animal: Evolution and the Nature of Narrative. Ed. Jonathan Gottschall and David Sloan Wilson. Evanston (IL): Northwestern UP, 2005. 56-75.*

Carroll, Joseph. "Human Nature and Literary Meaning: A Theoretical Model Illustrated with a Critique of Pride and Prejudice." In The Literary Animal: Evolution and the Nature of Narrative. Ed. Jonathan Gottschall and David Sloan Wilson. Evanston (IL): Northwestern UP, 2005. 76-106.*

Nordlund, Marcus. "The Problem of Romantic Love: Shakespeare and Evolutionary Psychology." In The Literary Animal: Evolution and the Nature of Narrative. Ed. Jonathan Gottschall and David Sloan Wilson. Evanston (IL): Northwestern UP, 2005. 107-25.*

Fox, Robin. "Male Bonding in the Epics and Romances." In The Literary Animal: Evolution and the Nature of Narrative. Ed. Jonathan Gottschall and David Sloan Wilson. Evanston (IL): Northwestern UP, 2005. 126-44.*

Boyd, Brian. "Evolutionary Theories of Art." In The Literary Animal: Evolution and the Nature of Narrative. Ed. Jonathan Gottschall and David Sloan Wilson. Evanston (IL): Northwestern UP, 2005. 147-76.*

Sugiyama, Michelle Scalise. "Reverse-Engineering Narrative: Evidence of Special Design." In The Literary Animal: Evolution and the Nature of Narrative. Ed. Jonathan Gottschall and David Sloan Wilson. Evanston (IL): Northwestern UP, 2005. 177-96.*

Gottschall, Jonathan. "Quantitative Literary Study: A Modest Manifesto and Testing the Hypotheses of Feminist Fairy Tale Studies." In The Literary Animal: Evolution and the Nature of Narrative. Ed. Jonathan Gottschall and David Sloan Wilson. Evanston (IL): Northwestern UP, 2005. 199-224.*

Kruger, Daniel J., Maryanne Fisher, and Ian Jobling. "Proper Hero Dads and Dark Hero Cads: Alternate Mating Strategies Exemplified in British Romantic Literature." In The Literary Animal: Evolution and the Nature of Narrative. Ed. Jonathan Gottschall and David Sloan Wilson. Evanston (IL): Northwestern UP, 2005. 225-43.*

Salmon, Catherine. "Crossing the Abyss: Erotica and the Intersection of Evolutionary Psychology and Literary Studies." In The Literary Animal: Evolution and the Nature of Narrative. Ed. Jonathan Gottschall and David Sloan Wilson. Evanston (IL): Northwestern UP, 2005. 244-57.*

Dutton, Denis. "Afterword." In The Literary Animal: Evolution and the Nature of Narrative. Ed. Jonathan Gottschall and David Sloan Wilson. Evanston (IL): Northwestern UP, 2005. 259-64.*


La evolución de Ibarretxe













 



    







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