POLONIO: Va a venir al momento.
Mostradle entereza; decidle que sus locuras han sido demasiado
atrevidas e intolerables; que vuestra bondad le ha protegido,
interponiéndose entre él y la justa indignación
que excitó. Yo, entretanto, retirado aquí,
guardaré silencio.
"Estamos gastando lo que no tenemos" me dicen por la radio; "nuestra
economía se basa en pilares no tan sólidos como los de
nuestro entorno"... Yo desde luego estoy en ese caso; hoy cobro,
paga extra incluida, y ya se lo lleva todo de un bocado la primera
factura que tengo que pagar. Tendré que vivir de patatas el
resto del mes. Claro que patatas, hace apenas unos meses, menos de un
año, con mi sueldo mensual se compraban en el super de la
esquina más de 7000 kilos de patatas; hoy se compran 2400. Ya me
vale de patatas, claro. Hoy comentábamos que la pérdida
espectacular del poder adquisitivo empezó con el euro (100
pesetas = 1 euro, como indica el tamaño mismo de la moneda.
Claro que nos dijeron que eran 160 y pico, y nos dieron 100...). Luego,
con la inflación del ladrillo. En mi barrio, va el metro
cuadrado a más de un millón de Lasantiguas. Y aún
se supone que tienes que invertir en ladrillo; será en medio
ladrillo. Menos mal que el Gobierno nos va a subir el sueldo un 3% el
año que viene. Entretanto, yo casi estoy pensando invertir en
patatas, para cuando me toque una por día.
Y de momento la semana que viene nos vamos, imparables, a París—a
terminar de chafar lo que no tenemos. Oro
virtual será.
Añado
a la web este artículo que ya va cumpliendo años.
Empezó como una comunicación en español para un
congreso de AEDEAN (Santiago de Compostela, diciembre de 2002). Por
error se quedó fuera de las actas del congreso... así que
lo convertí en un artículo en inglés que
envié a un número especial sobre La
interfaz Lengua/Literatura que publicaba la revistaBELL (Belgian
English Language and Literature)—nueva
serie, vol. 2 (2004).
Una
versión en español ligeramente diferente apareció
como "Tematización retroactiva, interacción e
interpretación: La espiral hermenéutica de Schleiermacher
a Goffman" en Hans-Georg Gadamer:
Ontología estética y hermenéutica(volumen coordinado por
Teresa Oñate y Zubía, Cristina García Santos y
Miguel Ángel Quintana Paz (Madrid: Dykinson, 2005), págs.
679-88.
- Y estreno un nuevo contador: Google
Analytics (para las visitas de Vanity
Fea).
Miedo me da firmar los contratos que redacta el ejército de
abogados de Google, pero en fin, allá va. Por cierto, me
pregunto quién me visita tanto desde Lima, en concreto.
-
He visto recientemente a mi hermana Amayita, y hasta me he enterado en
qué casa vive (en Zaragoza, calle Delicias) después de
muchos años. Y es que soy un dejado, ya se sabe. Pero ella
también será comodona, ¿eh? O igual es que somos
"hermanos lejanos" (yo el primero y ella la última). Bueno, pues
hay que anunciar que, como la Princesa de Asturias, espera niña.
En este caso a la Constitución le da igual, y a la
constitución de Amaya también; sigue teniendo paz
interior (barriga incluida—pues lucía una hermosa). Dicen
que las niñas alteran menos la hormona, no sé. Desde
luego, el género femenino, en general, tiene la hormona menos
alterada de por sí.
Vía Loïc
Le Meur:
500.000 chinos se sacan un sueldo trabajando en las minas de oro
virtuales de World of Warcraft, y revendiendo su oro a los occidentales
que se lo curran menos pero que están dispuestos a pagar para
hacer avanzar a su personaje. ¿500.000? Bueno, como si son 500;
es curioso que se pueda vivir de palear oro virtual, pero ya ven.
Podría verse como una forma de
ayudar al Tercer Mundo (al segundo más bien, parece) que estamos
dispuestos a practicar los decadentes occidentales: pagarles al
pagarnos nuestros vicios.
No es tan distinto de lo que hacemos al ir a ver una película
cuyos efectos especiales han sido apañados en talleres de
diseño por ordenador deslocalizados a la India. Y bien mirado,
todos excavamos en minas virtuales para satisfacer las necesidades
imaginarias del vecino.
¿A quién le interesa un juego donde se ganan puntos si
tienes fondos para pagarte jugar con ventaja? Pues a todo el mundo,
seguramente. La vida (virtual o real) es así; es un juego con
cartas marcadas y con tahures experimentados.
Pero en todo caso las relaciones entre virtualidad y realidad, y sus
vasos comunicantes y sus transvases mutuos, no dejan
de sorprendernos. The World (of Warcraft, too) is a Stage.
Comentando
títulos shakespeareanos para un blog, veo que salen muchos del
famoso parlamento "Signifying Nothing" de Macbeth, aquel que dice
To-morrow, and to-morrow, and to-morrow,
Creeps in this petty pace, from day to day,
To the last syllable of recorded time;
And all our yesterdays have lighted fools
The way to dusty death. Out, out brief candle!
Life's but a walking shadow; a poor player,
That struts and frets his hour upon the stage,
And then is heard no more; it is a tale
Told by an idiot, full of sound and fury,
signifying nothing.
What a load of possibilities
for blog titles in that quote. Just imagine (with the right image):
- "Tomorrow, and tomorrow, and
tomorrow"
- "This petty pace (from day to day)"
- "The Last Syllable of Recorded Time"
Or again:
- "All Our Yesterdays"
Or "Lighted fools" (screen, readers,
etc.- not nice, that one, and I'd also drop "Tale told by an idiot")
- "The Way to Dusty Death"
- "Brief Candle"
- "Walking Shadow"
- "Strutting and Fretting"
- "Sound Fury"
- "The Signifyin' Nothing"
Take your pick!
Aún me dejo unos cuantos en el tintero/teclero:
- "Life's Butter"
- "Out! Out!"
- "Poor player!"
- "My Hour Upon the Stage"
- "A Tale Told by a Walking Shadow" (este para blogs anónimos)
- "Herd No More"
- "Tu morro & tu morro & tu morro Too".
Sigo actualizando, naturalmente, mi Shakespeare
blog
particular, que utilizo como sitio de apoyo e información a las
clases sobre Shakespeare que estoy dando este cuatrimestre.
No
es un remake de Casino Royale
la
película, sino una adaptación de Casino
Royale
la novela. Y se ve muy bien, a pesar de lo larga, con ciertos fallos de
ritmo al final, cuando parece que ha acabado el argumento,
sólo
para volver a complicarse cuando la chica Bond resulta ser
(cómo
no) traicionera. Y mientras, los ingredientes de costumbre, lujosos
hoteles y mansiones de magnates del crimen, tecnología punta
o
futurista (ya ni se sabe), violencia a mansalva, persecuciones
espectaculares, intrigas detrás de intrigas.
Destaca una secuencia inicial
de persecución estilo parkour
por una ciudad africana, y destacan por lo bajo las secuencias de
partidas de póker excesivamente largas... pero claro,
estamos en
Casino Royale.
Los caballeros
con esmoquin juegan partidas interminables y se tratan con
cortesía exquisita y glacial en el salón
público del hotel,
pero cuando se levantan de la mesa a hacer un descanso, y se meten en
la trastienda—pues toma brutalidad, espadazos, karate a las
costillas, despeñamientos por las escaleras, tiros a
quemarropa—hasta que vuelve a empezar la partida y todos se
vuelven a sentar en un ambiente de aparente normalidad, tras haberse
cambiado a toda prisa la camisa empapada de sangre; con los moretones y
cortes en la cara no sé qué hacen.
Esta
es la manera propia que tienen las películas de Bond de
acercarse críticamente a la realidad: la cortesía
y lujo
del Occidente internacional de terminal de aeropuerto y gran hotel,
parecen decirnos, no son sino el barniz superficial que cubre la
realidad de las cosas, los contactos inconfesables entre los poderosos
y el crimen organizado, las guerras industriales y la
manipulación de las inversiones (capitalismo viril); el
caballero bien trajeado no es sino una fiera inhumana que lucha a
muerte y sin piedad en las bambalinas de la realidad oficial, en un
argumento que el espectador no acierta a entender bien
(¿Estará M a sueldo de alguien?
¿Quién
pondría la mano en el fuego?). La confusión
argumental y
las trampas detrás de trampas vienen a decirnos que estamos
indefensos en el mundo, que no nos enteramos, que los resortes del
poder están siempre más allá, que lo
que
percibimos como el orden mundial, o el orden público, o el
orden
de la comunicación, no es sino una apariencia cuya
auténtica cara gentes más expertas y puestas y
duras que nosotros (el propio Bond) tampoco alcanzan a
desentrañar plenamente. Un mundo en el que los poderosos y
admirados, las gentes de mundo, los ricos y sus bellas, son
invariablemente canallas de la peor especie. Vestidos de Dior y
tratando con soltura al servicio; eso sí.
Algunas
cosas no me han gustado. Este Bond es un poco pipiolo (el personaje
digo, no el actor, que está genial). Acaba de obtener su
licencia para matar y la usa con demasiada ligereza para el gusto de
Mm. M. Ésta echa de menos la guerra fría, y
claro, no
puede presuponerse que Bond conoce aquellos años, estamos
empezando de nuevo sin ninguna referencia al pasado del personaje como
agente secreto. (Algo que se requiere periódicamente, claro,
en el caso
de personajes clásicos como superhéroes etc.: la
historia
avanza y los va descolgando y dejando en un eterno presente imposible).
Este Bond, como digo, parece que tenga un pasado, de acomplejado
social, según la chica: la dureza de ambos resulta ser una
máscara y al final se la quitan en parte, él
más
que ella, para revelar un corazon tierno y amador y deseoso de
cambiar... pues no,
hombre, que
esto no me gusta; James Bond ni tiene que tener pasado, ni
sentimientos; tiene que ser frío, superficial,
imperturbable,
imposible, una pura máscara sin nada debajo.
¿Bond
enamorado, y con la hombría dañada? Anda
ya.
Me
quedo con esa visión de un mundo de apariencias, charadas,
traiciones, falsedades y máscaras detrás de
máscaras. Pero sin autenticidad debajo, por favor, que la
autenticidad aquí queda falsa, y lo falsea todo. Los
sentimientos son para fingirlos... las chicas.
Casino
Royale. Dir.
Martin Campbell. Written by Paul Haggis, Neal Purvis and Robert Wade.
Based on the novel by Ian Fleming. Cast: Daniel Craig, Eva Green, Mads
Mikkelsen, Judi Dench, Jeffrey Wright, Giancarlo Giannini, Caterina
Murino, Simon Abkarian, Isaac De Bankolé, Jesper
Christensen,
Ivana Milicevic, Tobias Menzies, Claudio Santamaria. Metro Goldwyn
Mayer / Columbia / Eon / Danjaq / Babelsberg / Stillking / United
Artists, 2006.
Interesante
artículo en el New York
Times sobre
los rectores y directores de centro que abren un blog. A veces hasta
con comentarios; qué atrevidos. Claro que van con bastantes
pies
de plomo en lo que escriben, faltaría
más.
Un
blog puede ser cualquier cosa, o sea que "abrir un blog" en
sí
no quiere decir nada. Puede ser desde una sonrisa profidén
que
muestre la cara oficial (y perfecta por tanto) de la Universidad, hasta
una
cosa obscena,
impresentable en público, y que metería a un
personaje
con cargo de gobierno académico en una serie de problemas
que harían
parecer chiquitos a los que ya tienen de entrada.
Yo
no tengo ningún cargo, y sin embargo sé que
llegará el momento en el que el blog me cree
algún tipo
de problemas profesionales, no sé si serios o no. Para
saberlo
no hay que ver sino la hiperprudencia con la que un medio de
comunicación tan fascinante como éste (me refiero
ahora a
los blogs en general, no sólo al mío) ha sido
recibido en
la pacata universidad. Los académicos, con muy contadas
excepciones, no se abren blogs. Y de hacerlo, optan naturalmente por el
blog especializado en un tema (en los blogs, por ejemplo, o en los
libros), no por el
blog blog, esa cosa que va de todo y de nada. Supongo que mucho es
cuestión de carácter, o de unos rituales de
vigilancia
mutua que ya se internalizan desde los tiempos del aula.
Vigilancia
mutua, digo, y a la vez miedo a la vigilancia mutua, que las dos cosas
van juntas. Tampoco creo que
sean cosas exclusivas de los académicos, claro. En cualquier
pequeña sociedad laboral puede resultar la convivencia
alterada
cuando no se observan de la manera acostumbrada las pequeñas
hipocresías que hacen tolerable la vida en sociedad y van
engrasando los mecanismos del trato comunicativo.
No
digo que los blogs escapen a este régimen de vigilancia,
secretismo, y de verdades oficiales. Lo observan a su manera, por
supuesto. Yo, por ejemplo, no me pongo aquí a pregonar todo
lo
que se me pasa por la cabeza ni a decir lo que pienso de todo el mundo
con nombres y apellidos, faltaría más. Se siguen
protocolos. A lo que voy es que la existencia de los blogs hace que los
protocolos se desplacen, siquiera ligeramente (ligeramente de momento,
al ser pocos los blogs; más a medida que vaya cogiendo
fuerza
este nuevo
régimen de la escritura pública).
Como
sucedió con el correo electrónico, los blogs
alteran el
orden existente entre la oralidad y la escritura. Hay dos dimensiones
importantes: cuestiones de tono, informalidad e intimidad, y cuestiones
de accesibilidad y publicidad. En el caso del e-mail, se ha comentado
mucho la manera en que se incorpora de una nueva manera el lenguaje
hablado a
la escritura; los protocolos escritos tradicionales de las cartas
quedan trastocados, y a veces los intercambios se aproximan mucho
más a una conversación informal. Lo cual puede
acarrear
problemas de protocolo comunicativo, cortesía...
También
en los blogs la informalidad espontánea con que se redactan
puede resultar ofensiva o descortés para muchos, aunque no
sea
más que por la superposición de temas y de
perspectivas que se dan en el
blog blog, y no digamos por la posibilidad de comentarios
anónimos públicos... Los trolls, desde luego,
explotan
todas las posibilidades de descortesía que tiene el medio,
dándole al bloguero, digamos, taza y media de su propio
caldo.
Pero
aún más que las cuestiones de tono, el
régimen de
las comunicaciones queda alterado por el nuevo acceso a la
comunicación múltiple y masiva por parte de los
individuos. Aún recuerdo la ira de un anterior director de
departamento nuestro al descubrir que no tenía manera de
controlar las comunicaciones por correo electrónico, y que
de la
misma manera que él podía enviar a todos los
colegas una
circular, podía hacerlo yo mismo con un mensaje que quisiese
comunicarles, y sin solicitar su autorización. Casi temor
reverencial despiertan las posibilidades de esta nueva
situación: de ahí que sean
contadísimos los casos,
por ejemplo, en los que alguien envía una
comunicación de
carácter dudoso o problemático a una lista de
distribución. (Un problema de esa índole dio
lugar a la
creación del Rincón de Opinión de la
Universidad
de Zaragoza, donde casi nadie menos yo mismo opina). Otro ejemplo de
este temor reverencial al nuevo régimen comunicativo
podría ser que a pesar de ventilarse en mi blog cuestiones
polémicas a veces sobre cuestiones de trabajo, y ser
bastante
bien conocido (y el único medio público en el que
se
habla de estas cuestiones) jamás ningún colega
pone
comentarios ni a favor ni en contra de mi opinion (ni siquiera
anónimamente, creo). Podría interpretarse
como un
caso de "a palabras necias, oídos sordos", claro, pero creo
que
no cabe la cuestión en esos términos
únicamente.
Existe miedo, miedo por una parte a la opinión libre en la
Universidad, y miedo por otra al nuevo régimen de
comunicaciones, por lo que tiene de desconocido, de protocolos fluidos,
de identidades problemáticas, de consecuencias imprevisibles.
Hasta
hace poco, que algo apareciese por escrito y en público
requería que el interesado dispusiese de imprenta y servicio
de
distribución propio, o que fuese el director de un
periódico—o que el escrito fuese filtrado
previamente por
los protocolos editoriales y censura preventiva de los periodistas y
editores. Por ejemplo,
a mí hace unos años, durante una huelga, un grupo
de
matones sindicales bloqueó la entrada a la Facultad y me
impidió entrar. Yo dirigí una carta de protesta
al
Rector, que fue ignorada, y al director del Heraldo de Aragón; también
fue ignorada, a pesar de que al director del Heraldo,
que era profesor de la Facultad, le podía haber preocupado
que
grupos de matones bloqueasen la entrada a su Facultad. O el Rector
podía haber protestado ante los sindicatos en
cuestión,
como yo le sugería. El caso es que se consideró
irrelevante (—matones, pschá); y ahí
quedó
la cosa, y yo con mi enfado. Hoy por lo menos lo ventilaría
en
mi blog, y con eso que me quedaría probablemente, pero al
menos
mi narración de los hechos no habría sufrido la
censura
previa a su publicación.
Claro
que aunque en los blogs la expresión sea más
libre, no es
que carezcan por completo de mediación. Y también
antes
uno podía fotocopiarse octavillas, o
escribirlas a mano, y repartirlas en la vía
pública para
dar a conocer sus opiniones, con lo cual se convertía en un
personaje mentalmente desharrapado y de dudosa reputación.
Los
blogueros que despotricamos demasiado nos vemos relegados un tanto a
ese papel, sobre todo si nuestras quejas se vuelven personales. Una
nueva tecnología no supone de por sí una
alteración súbita del sistema de
jerarquización
del valor de las enunciaciones. Y
sin embargo el nuevo régimen de la escritura y de las
comunicaciones existe, y no puede sino influir en ese orden
público de la comunicación. Los blogs no van a
desaparecer: en todo caso se van enriqueciendo, volviéndose
multimedia, incorporando sonido, imágenes, con sistemas de
tratamiento también cada vez más personalizados
(como ha
sido personalizado el sistema de publicación).
Así que me
temo que la estrategia de hacer como que no existen... tiene un
recorrido limitado. Predigo, en su lugar, que pasaremos a una mayor
regulación de los protocolos, como ha hecho la BBC (Pink
Blogging Allowed). Los profesionales viviremos
en China,
con obligación de identificarnos in propria persona en los
blogs. Y se establecerá de modo detallado qué
tipo de
expresiones, contenidos, alusiones, imágenes y
temáticas
son aceptables.
Los
pies de plomo con los que la academia (y la empresa, pronto lo mismo)
han recibido las nuevas tecnologías (ni hablar, ni ver, ni
oír), son ya una anticipación de ese Nuevo Orden,
que
será, en muchas cosas básicas, parecido al viejo.
El Gran
Hermano de Orwell no es una cosa del pasado, de 1984. Es, como bien
sabía Orwell, una cosa del presente, y del futuro que nos
espera
siendo el presente el que es.
Al Gobierno no le gustan
las
manifestaciones de la Asociación de Víctimas del
Terrorismo. Claro, querrían que se manifestasen contra los
terroristas nada más. Como las manifestaciones contra la
violencia doméstica. Esas sí molan, porque no se
protesta
contra las autoridades. Pero una manifestación que se precie
es
siempre una manifestación contra la autoridad. Parece que
flojea
la memoria de cuando esas manifestaciones contra la guerra de Irak, o
pidiendo "libertad, amnistía" en los tiempos franquistas.
Según el Gobierno, al parecer, habría
que
manifestarse contra cacos y criminales, y no criticar jamás
al
gobierno. Pues buenos íbamos a ir.
Por primera vez, por cierto, dice la Iglesia bastante clarito que la
eta no puede ser un interlocutor político. Bienvenida sea.
Bueno, no ha sido una declaración unánime; hay
obispos
que aún no entienden esto, será que
aún les hace
falta estudiar más teología. Aunque uno
pensaría
que no es una cuestión de estudios, ni de inteligencia
política, sino de decencia básica.
Y las manifestaciones, siempre contra el gobierno, por supuesto. En
especial si se hace el tonto, o el listillo, con los terroristas.
PS: Comentarios
oídos en la
SER: Los manifestantes no eran víctimas del terrorismo (no
hay
tantas, seguramente). También: Las víctimas
quieren la
continuación del terrorismo, y que haya más
víctimas. Este último comentario no provoca
disensión en la tertulia. Da una idea del nivel abyecto que
es
posible adoptar en España hoy, en un medio de gran
audiencia, y
que cuele. Cuánta canalla.
PS: Comentario que dejo hoy en el blog de Arcadi Espada
(26 de noviembre)—se ha sumado a las críticas a
los manifestantes y a la AVT:
"Arcadi, hasta las
personas brillantes
están a veces menos que brillantes. Pero no por eso pierden
la
oportunidad de rectificar. Los deja menos olímpicos, eso
sí. Pero creo que hoy sería de justicia."
PS: Ahora, que la joya
de la jornada es
la foto (foto única) que ofrece El País,
con unas decenas de personas manifestándose, y la titula
"Vista aérea de la manifestación de la AVT". Ojo:
eso, después de cifrar con sus propios cálculos
la asistencia en 120.000
personas.
La pongo aquí por si les echan un telefonazo de alarma y la
retiran:
Pero no. Deben haber calculado bien las inmensas tragaderas del
público. Ofrecer esto, como documentación
gráfica de una manifestación de cientos de miles
de personas. Y este es el periódico más vendido,
y sin duda más creído, de España. Este
infame lobotomizador de masas, digno de una pesadilla de Orwell. Da la
medida de algunos criterios, y de algunas ruedas de molino que dan para
comulgar, ¿no? Y aún tienen la cara de hablar de
la manipulación de la Cope.
Ayer
estuvimos en una ocasión memorable: la despedida de un
compañero nuestro que se jubila, Tim Bozman. Es la primera
vez
que se hace una comida para todo el departamento (grupitos siempre hay)
desde hace años... desde la jubilación de la
catedrática Carmen Olivares, que si mal no recuerdo
debió
ser el milenio pasado. Y en cuanto a quedar todos en un restaurante
fuera de la Universidad, bueno, pues la última cena de
empresa
debió ser hace doce años. Lo cierto, se lo
comentaba ayer
a Carmen Olivares, es que desde que se retiró ella ha
decaído el espíritu festivo del departamento, y
nos hemos
quedado con el lado tanático del trabajo nada
más. Cuando
ella era directora había hasta Comisión de
Festejos
(extraoficial, claro, como corresponde). A ver si va retornando la
costumbre de convocar comidas y fiestas si se tercia, aunque sea por
normativa de la Dirección. Desde luego si las convoco yo el
fracaso está asegurado. Ayer me decía una
compañera "si en realidad nos lo pasamos bien cuando
quedamos, y
luego además podemos volvernos a sacar los ojos en el
trabajo,
no pasa nada".
Pues en realidad no fui a
la comida por
una mala organización (transporte de nenes al cole, etc.)
pero
nos acercamos con la colega al café, y a la hora de los
discursos. Fue todo muy emocionante, y había más
de una
con la lagrimilla haciendo equilibrios. No es para menos, casi todos
habíamos sido alumnos de Tim, antes de ser colegas. Y ya
sabes:
cuando las barbas. Tim se despidió a su manera siempre un
tanto
original e inconformista (es que siempre ha tenido mucha retranca,
además de mucha honestidad)—por ejemplo, en sus
agradecimientos destacó sobre todo a un ausente
incómodo
para muchos, el catedrático anterior que tan mal recuerdo
les
dejó a muchos de la primera generación de
profesores del
departamento, la generación de Tim, y de la segunda. Y en
cuanto
a mensajes y consejos, nos dejó uno de Philip Larkin (otro
que
tal): Be kind
to one another, while there is time.
Bueno, Tim siempre ha sido
kind, desde luego, —kind
of, al menos, porque como digo, usa una buena dosis de dark sarcasm
que desde luego evita que su amabilidad sea para nada empalagosa.
Más bien peligrosa, uno nunca sabe si está a
salvo de su
ojo crítico; probablemente no. Ha logrado desarrollar una
mezcla
extraña y muy personal de ironía
británica y plain
dealing aragonés...
bueno, supongo que era de esperar, después de llevar
aquí, como nos dijo, media vida, pero no deja de ser una
obra de
arte conseguir esa mezcla. ¿La llevaría
ya desde
siempre en su potencial? Yo desde luego siempre lo he conocido
así. De hecho, fue el primer profesor del Departamento del
que
oí hablar, porque le tenía mucha
simpatía mi
profesora de Filosofía en el instituto de
Sabiñánigo, hace... treinta años.
Buf.
Hasta ahora las
jubilaciones han sido
muy raras en este departamento (la profesión es joven de
media
aún), pero lo cierto es que luego vendrán por
oleadas,
promociones enteras se jubilarán simultáneamente
cada
año, tenemos una estructura descompensada en este sentido.
En
fin, aunque no fue todo el mundo, ni siquiera la mitad de los ciento
y pico, fue buena ocasión para ver a Tim este
curso, y
esperemos que
hasta la próxima celebración. Y que no sea la
próxima jubilación... Y también
para ver a algunos de los profesores que se
habían jubilado antes, como a Carmen. O a Benno
Hübner, que
lejos de
convertirse en un hombre de-proyectado tras la jubilación,
ha
estrenado
una segunda carrera dando conferencias y lecciones por Rusia. Otros
colegas ya iban hablando de jubilaciones, y de prejubilaciones. Vaya,
prejubilados ya somos todos, en cierto sentido. Ya lo celebraremos por
partes. Rejoice, rejoice, there is no choice—iubilate. A Tim
todos le deseamos que la jubilación le vaya bien,
y que haya world
enough and time.
(Ps:
Me acabo de enterar de que
inaugura blog otra colega que se fue para no volver, Monica
Stacconi).
Si la ley no lo
prohíbe explícitamente... estamos cubiertos
El
Consejo de Gobierno de la Universidad de Zaragoza ha aprobado el nuevo
Doctorado en Estudios Ingleses. Pero no es cosa para celebrar, al menos
no del todo, porque
ese programa instituye criterios
abusivos, que han sido objeto de
recurso. El Vicerrector de Ordenación
Académica nos
aseguró a los recurrentes que se investigaría con
mucho
cuidado la legalidad del procedimiento, que se respondería
al
recurso, y que se hablaría de este asunto en Consejo de
Gobierno. Si se trató, mucha huella no ha dejado. Y en
cuanto al
recurso, aún estamos a la espera de una respuesta.
Entretanto, mal me parece que primero
la Comisión de Estudios de Postgrado,
y luego
el Consejo de Gobierno, den su visto bueno a estos criterios sin contar
con la garantía legal de que en efecto pueden hacerlo sin
incurrir en
prevaricación. De esta manera los órganos
encargados de
velar por la corrección administrativa de los procedimientos
se
van quitando responsabilidades o enfrentamientos desagradables de
encima, que van recaer sobre las espaldas de los profesores afectados
por los abusos. Malo será tener que deshacer una
decisión
del Consejo de Gobierno, llegado el caso. Aunque seguramente se
optará por corregir las erratas legales por lo bajini, y sin
que
trascienda mucho, con lo cual lo mal hecho ya está mal
hecho: o
sea, que no sólo nuestro
Consejo de Departamento,
sino la
Comisión de Postgrado y el Consejo de Gobierno,
habrán
aprobado un programa de postgrado con criterios ilegales, y ello a
pesar de habérseles hecho notar por adelantado esta
circunstancia. Menudo papelón: para cubrirse de gloria.
(¿O estará de verdad el pleno de nuestra
universidad por
la labor de reservar los postgrados a los miembros de equipos de
investigación financiados?).
Se
demuestra además con esto que si alguien mete la pala del
cristiano de
entrada, ya lleva mucho terreno ganado por delante, pues ante la duda
no se debate académicamente la cuestión, sino que
estos
cuerpos colegiados se inhiben de opinar hasta la resolución
del
recurso; de momento se deja hacer, se desconecta el debate, y se
buscan garantías jurídicas de que la Universidad
no
esté actuando ilegalmente.
Espero que aunque sea por ese triste procedimiento de remitir la
decisión al Gabinete Jurídico, la
Universidad vaya
bien aconsejada y opte por introducir
correcciones en el programa ya aprobado. Atención, Gabinete
Jurídico: este asunto va a ir a un contencioso
administrativo si
no se modifica; así que será mejor que
esté todo
atado y bien atado. Que sea legal—o sea, que sea un abuso cuya
ilegalidad sea difícil de demostrar ante un tribunal.
Con
sus vistos buenos, a eso están contribuyendo la
Comisión
de Postgrado y el Consejo de Gobierno. Por eso están
viciadas
estas decisiones que dan el visto bueno sin
entrar a valorar el tema
sometido a recurso:
su aprobación de entrada puede ser utilizada
luego como un criterio para apoyar la legalidad del procedimiento
recurrido, ante un tribunal que procure ser respetuoso y puntilloso con
los
criterios internos usados por la universidad: y así,
pescadilla
que se muerde la cola, acaba saliendo adelante la decisión
tomada por el corrillo más influyente, y no la
más
ajustada a derecho.
Pues
si esto sale adelante, ya saben, señores profesores:
impartir
docencia en
segundo ciclo o dirigir tesis doctorales, en las universidades
públicas, puede impedírseles a los profesores que
no
tengan en curso un proyecto de investigación financiado por
otros organismos. Habrá que cambiar la
redacción de
la LOU y, para ajustarla más a la verdad, escribir
ahí
que "los Profesores Titulares y Catedráticos
tendrán
plena capacidad docente e investigadora si disponen de
financiación adicional". (Con el
añadido de que los proyectos del Ministerio están
reservados, de
modo ya totalmente explícito y descarado, a los
"usuarios habituales"). Así iremos construyendo la
Universidad que nos
disgusta a unos, y les gusta a otros, pasito a pasito.
El Consejo de
Gobierno considera que puede ser exigible la pertenencia a grupos de
investigación financiados para poder dirigir tesis doctorales en
los nuevos postgrados.
Al menos, eso es
lo que se desprende de la aprobación que ha dado el Consejo de
Gobierno, tras la Comisión de Estudios de Postgrado, al nuevo
Doctorado en Estudios Ingleses, contra cuyos criterios de
ordenación docente (exigiendo dos sexenios de
investigación y la pertenencia a un proyecto financiado para
poder dirigir tesis) se había interpuesto recurso.
El recurso
está aún por resolver. Entretanto, la Comisión de
Estudios de Postgrado y el Consejo de Gobierno han hecho suyos los
criterios abusivos de este programa de postgrado, dándole el
visto bueno y certificando que a su juicio sí cumple los
requisitos exigidos por la Universidad (entrando así en
contradicción con la normativa aprobada por el propio Consejo de
Gobierno para dirección de Tesis Doctorales).
Quizá sea
la manera habitual de proceder ante un asunto sometido a recurso:
cerrar filas con el órgano universitario responsable de la
decisión recurrida, y darle el visto bueno sin entrar a valorar
la cuestión. Y que decida el Gabinete Jurídico. Pero se
podría pensar que entre tantos Doctores que tiene esta Iglesia,
alguno podría considerarse capacitado para opinar sobre la
cuestión. Siquiera sea para rebatir la argumentación
presentada por los recurrentes.
Si el Gabinete
Jurídico decidiera a favor del recurso presentado, el resultado
habrá sido que Comisión de Estudios de Postgrado y
Consejo de Gobierno habrán aprobado un programa que no cumple
los criterios. Y sin siquiera mirárselo ni discutir el asunto,
pese a conocerlo.
Y si sale
adelante el programa tal cual, haciendo exigible la
participación en proyectos de investigación
financiados... ¿no será en parte porque pasa el "filtro"
automático de tantos órganos, sin que ninguno entre a
opinar sobre la cuestión?
En cualquier
caso, una actuación brillante. Y típica, me temo.
Acabo de ver el
último número de Generación
XXI y me
encuentro en la columna "Anarcodiario" una selección "De la vida de José
Ángel García Landa",
en esta ocasión viviendo la vida intensamente en un consejo
de
departamento. (También
en red, me dicen: Aquí). Es mi primera experiencia
con el columnismo, y no
sé si diga con el anarquismo, eso depende (no es que me
sienta
muy anarquista yo, pero sin duda se lo debo parecer a algunos
anarquistas, y a algunos defensores del orden seguro que
también). Pero ya se sabe... ni lo que te sientes,
ni lo
que pareces, ni lo que dices, sino lo que haces es lo que hay
que examinar en estos casos para determinar el estado de la
cuestión. (Aunque lo que haces
es siempre lo
que alguien
dice que haces...).
A ver, en otro orden de cosas,
me han invitado al consejo de redacción de una revista
académica, Cuadernos
de Investigación Filológica.
Creo que debería decir que sí, ¿no? A
menos que
opte por el downshifting total, que tampoco parece ser el caso. Aunque
me había propuesto yo irme descolgando de consejos y
pía
review... Mañana les contesto. Y desde luego
agradezco a
los editores de estas publicaciones que se acuerden de mí
(mientras no se acuerden demasiado, jeje...).
Aparte,
hoy he tenido los exámenes de noviembre (esa convocatoria
itinerante, antes de septiembre, antes de diciembre, antes de febrero).
Y me da tiempo de pasarme un rato por unas jornadas de Neurociencias,
lo que me sugiere ampliar este
post de hace unos días).
Ah,
y otra cosa. Por fin consigo ver a mis padres (actualmente en
Amsterdam) en videoconferencia. Hasta ahora nuestros sistemas
habían sido incompatibles; ahora estoy en el Yahoo
Messenger,
donde soy "garciala1". De momento sin sonido. Lo iremos
perfeccionando...
O,
sobre las mutuas
evaluaciones de profesores y estudiantes en la Universidad....
Bueno, la semana pasada
me llegaron
las últimas evaluaciones del viejo sistema, basadas en las
encuestas que realizaron los alumnos del curso anterior. Las despido
sin gran dolor de corazón, porque siempre me han parecido
mal
diseñadas. De entre las cuestiones que tenían que
valorar
los alumnos del uno al cinco, a veces el cinco era "positivo" (muy
bien) y en otras preguntas era "negativo" (muy mal), lo cual
desorientaba bastante, y hacía imposible hacer una
valoración global. En esas encuestas, mis resultados se han
movido siempre en la mediocridad; obtenía buenas
puntuaciones en
cuestiones periféricas como si soy puntual, si atiendo bien
en
las tutorías, etc., pero en la cuestión
más
crucial, la eficacia y claridad de mis explicaciones….
flojo.
Siempre allí la nota más baja.
Y lo mismo ha pasado
con las
encuestas del nuevo sistema que estrenamos este año, el
sistema
online, completamente automatizado para el año en curso (lo
cual
es de agradecer). Como digo, sigo sacando resultados mediocres en
cuanto a claridad y eficacia en la transmisión de las ideas.
Sí se me puntúa bien en otras cosas: por ejemplo,
mi
única nota unánime máxima es que soy
"educado y
respetuoso con los alumnos"; también tengo excelente dominio
de
la materia, explico bien los objetivos y criterios de la asignatura,
soy bastante receptivo y dialogante (sin éxito, como se
verá), soy puntual y cumplidor con las clases…
A ver, resumiendo la
estructura de
la nueva encuesta, está dividida en tres partes: sobre la
labor
del profesor, sobre la propia labor del estudiante, y un apartado de
opiniones o sugerencias. Esta última parte es para redactar;
en
las dos primeras partes se marca de uno a cinco una serie de 25
preguntas, agrupadas en estos bloques temáticos:
a) Sobre la
información facilitada por este profesor al comenzar el
curso: 4'39 me ponen de promedio. b) Sobre el
cumplimiento de obligaciones del profesor: 4'85. c) Sobre las relaciones
de este
profesor con el estudiante: 4'33 (Mi peor puntuación es en
"promover el interés por la materia", aysss..). d) Sobre el desarrollo
de la actividad docente de este profesor, aquí bajamos: 3'57. e) Opinión
global sobre la
labor docente del profesor: 3'5 (¡Eh! ¡pero si mi
media de
todos los apartados es más alta! "Labor docente del
profesor,
global": 4'05. Será que gusto más en los detalles
que
cogido en bloque…)
La
autocrítica del alumno
(sobre si asiste a clase, si se siente preparado, si considera la
asignatura en sí formativa, si lleva al día la
materia…): media, 3'86. Aún les gano, en su
propia
estimación, jeje.
Bueno, esto
está basado en
ocho encuestas solamente, de los 43 estudiantes que tengo en lista en
esta asignatura. Sobre la opinión de los demás,
mejor no
contarla en media, supongo. Si no contesta, no sabe. Además
considerando que este año podían hacer la
encuesta
quienes no aparecen nunca por clase… aún he
salido bien
librado.
Les comenté
a los alumnos
estos resultados, para que tengan una visión global del
resultado (que si no creo que no la tienen). También les
expliqué que en relación a los puntos flojos, de
oscuridad o desorden en la explicación, tiene que haber un
toma
y daca, es decir, que si nunca me hacen preguntas en clase o me piden
que repita algo que no se ha entendido, etc., pues que no contribuyen a
controlar el nivel de claridad, que es algo necesario.
Podría
quizá suponerse que me dan por imposible de entrada, pero lo
cierto es que no hay costumbre de hacer preguntas en la universidad, en
general, y eso me parece muy malo… y, en mi experiencia,
difícil de cambiar. El alumno sólo abre la boca
en clase
(generalizo odiosamente) cuando le asignas un trabajo obligatorio.
Nunca—jamás—lo hace por iniciativa
propia. Y
así pues el feedback está bastante tocado del ala
de
entrada… porque uno puede ser dialogante, pero si
sólo
hay bustos escuchantes por el otro lado, el diálogo deviene
en
monólogo inevitablemente. Pasa como con los blogs. Pero
sería injusto echarme la culpa sólo a
mí.
Otro problema, claro, y
este no se
lo comenté tan abiertamente en clase por no herir
sensibilidades, es que, naturalmente… yo llego a final de
curso
y me encuentro con que de cuarenta estudiantes se presentan a los
exámenes veinte. El resto, autoevaluación de
entrada: no
quieren ni ver el examen. De los presentados, pues vienen a aprobar con
notas buenas (notable o sobresaliente) una
pequeñísima
parte. La mayoría de las notas pues van en campana de Gauss:
o
sea, muchísimas entre el cuatro y el seis. Lo
estadísticamente normal, vamos.
Y resulta entonces que
la
evaluación sobre mi conocimiento de la materia o mi
capacidad de
explicación la hacen en gran proporción alumnos
que
desconocen mayormente la materia y que tienen dificultades para seguir
las explicaciones. No es que quiera desautorizar a las evaluaciones,
que reflejan un punto de vista y una experiencia muy a tener en cuenta,
pero también se verá que en cuanto a la validez
de los
resultados que más evalúan la capacidad del
profesor
entramos en un regressus
in infinitum: el
profesor no se explica suficientemente bien —¿para
los
alumnos de sobresaliente, o para los de suspenso?
Añádase
que, al ser las clases en inglés, y las obras de Shakespeare
también en inglés, y tener muchos alumnos una
seria
dificultad con la lengua de Shakespeare… pues eso.
¿Quién evaluará a los evaluadores? Los
evaluados.
¿Y a los evaluados? Los evaluadores. Como digo, me interesa
conocer la opinión, y el nivel, de mis alumnos.
Más
discutible es que se pretenda hacer de estas encuestas una
medición exacta de la calidad docente de un profesor. A
menos
que entendamos calidad sólo en términos de oferta
y
demanda, sin criterios adicionales.
Bueno, en estricta justicia,
tengo que hacer una matización. Aunque se refiere a algo que
creo,
no algo que yo sepa ni que contemple la encuesta. Creo, digo, que de
hecho son los mejores estudiantes quienes nos evalúan: que
las
encuestas tienden a ser respondidas por los estudiantes más
competentes, informados, interesados, activos, y de mejor nivel en
general. (O, si se dice de otra manera... que las encuestas no reflejan
la opinión de los estudiantes, sino sólo de los mejores
estudiantes). Como digo, de esto no conozco otra prueba que la
intuición o el sentido común.
Lo que es en general,
los
estudiantes no se han interesado mucho por esta cuestión de
las
evaluaciones. A mí no me han hecho comentarios ni preguntas
al
respecto (como cuando les hablo de los sonetos de Shakespeare
más o menos). También he aprovechado para
sermonearles un
poco sobre lo poco que participan en elecciones y órganos
colegiados, y lo poco que los representan sus representantes (en mi
experiencia, no asiste ningún representante de alumnos a
consejos ni comisiones a los que yo asisto, y sí existen en
teoría esos representantes). La LOU ha rebajado la
representación de los estudiantes en los órganos
universitarios: antidemocráticamente quizá, pero
muy
merecidamente habida cuenta (según lo que yo veo) de lo
desaprovechada que estaba esa representación, y lo
manipulable
que es por tanto.
En cuanto a las
encuestas, parecida
indiferencia. Nos agradece el Vicerrector nuestra
colaboración,
y nos comunica lo siguiente:
Somos
conscientes de que la implantación del nuevo proceso de
evaluación de la actividad docente del profesorado implica
un
cambio cultural importante en nuestra Universidad, y que
serán
necesarios varios cursos para que se vaya consiguiendo una alta
participación en la primera fase del proceso.
La
semana pasada
se dio el primer paso y más de la mitad del profesorado ha
recibido al menos una encuesta en alguna de sus asignaturas/grupo. La
participación de los estudiantes ha sido superior al 5%.
Además, algunas de las novedades del cuestionario, tales
como el
punto 4, han sido bien recibidas por los estudiantes, de forma que
más del 15% de las encuestas tienen este campo rellenado, lo
que
supone más de 1300 opiniones que el profesorado va a poder
analizar y de las que muy posiblemente se concretarán
cientos de
pequeñas mejoras en el día a día de
nuestra
docencia.
Pues eso: cerca de un
5% de
participación estudiantil. Al menos una encuesta rellenada
por
un alumno en alguna asignatura, para más de la mitad de los
profesores… No es mucho, la verdad. Nuestros estudiantes
deberían ponerse más las pilas, me parece, en
esto y en
otras cosas. No sólo los profesores.
Los preliminares a este
episodio ya se contaron en
Seccionando el Departamento.
Al capítulo de hoy le voy a dar estructura de trailer para
no
enrollarme. Bueno, de trailer de los de ahora, que ya no hace falta ni
que vayas a ver la reunión. Como se recordará,
nuestro
departamento se dividió en tres secciones: A) Lengua y
lingüística; B) Literatura y cultura (en la que me
encuentro ubicado); C) Lenguas para fines específicos.
Esto se hizo en un
proceso confuso y posiblemente alegal, por diversas razones:
- Según los Estatutos de la
Universidad,
las secciones departamentales, caso de establecerse, han de
especificarse en el Reglamento del departamento con su
composición, funciones, etc. En nuestro caso se dejaron
fuera
del reglamento, pues no se comprendió que al adoptar el
Reglamento Marco, y hacerlo nuestro, había o bien que
suprimir
la referencia a secciones de ese reglamento marco, o bien crear
secciones y especificarlas en el reglamento. Y se dejó tal
cual
la redacción del Reglamento Marco: "podrá haber
secciones..." —con lo cual nuestro reglamento ni siquiera
dice si
las hay, y al crearlas (por decisión de Consejo) tienen una
existencia extrarreglamentaria, una especie de reuniones de pasillo
glorificadas, que se convocan en un limbo legal. Pero en fin, es lo que
ha gustado de hacer nuestra democrática
mayoría de votantes en Consejo.
- Según reza nuestro propio reglamento, las Secciones se
crearán por criterios a) geográficos, b) de
diversidad de
área de conocimiento, o c) "del marco en que se imparta la
docencia". La división arriba citada no responde a ninguno
de
los tres criterios. "Sí, por área de conocimiento
las
hemos creado", me dice nuestra catedrática en la
reunión.
Pero no: le explico (por enésima vez) que
Lingüistica /
Literatura no son áreas de conocimiento, que las
áreas de
conocimiento en nuestro Departamento de Filología Inglesa y
Alemana son Filología Inglesa y Filología
Alemana, no esa
línea fantasma sin existencia institucional por la que
"venimos
funcionando" desde siempre para perjuicio de la Filología, separando
las "subáreas" de Lengua y Literatura
(inglesas). "Pues entonces lo hemos dividido por 'marco'" me dice; a lo
cual le explico a ella y demás asistentes que por "marco" la
administración se referirá a marcos con
existencia
administrativa (no a esas "subáreas" que no la tienen): por
ejemplo, el marco de un centro,
la Facultad de Filosofía y Letras pongamos, o
el marco de una titulación
(Filología Inglesa, pongamos). Peeero... esta
división
por "subáreas" es la que promueven nuestros
catedráticos,
aunque contravenga a nuestro propio reglamento, y esta
división
es la que es mayoritariamente, y democráticamente, votada
por el
Consejo. Y yo, ¿qué hago? ¿Planteo
otro recurso?
Manías mías, claro, es que me encantan
los
recursos, se deben pensar mis colegas. Es de desesperarse.
- Bien, pues hoy se nos convoca para constituir las Secciones, pero de
hecho ya se han constituido a priori, porque se convoca al profesorado
a tres reuniones separadas—con lo cual ya estaban
preasignados a
cada sección. Y resulta que los criterios de
asignación
no estaban tan claros. Las secciones son para organizar la docencia,
OK. Pero no se sabía, por ejemplo, si esto
incluía la
docencia de Tercer Ciclo o no. O si se iban a encargar las Secciones de
hacer el Plan de Ordenación Docente (que se viene haciendo,
como
es lógico, por centros, no por Secciones). Etc. Se ha
sugerido,
y parece que el Director ha aceptado, que convenía que fuese
el
Consejo de departamento quien aclarase estas cuestiones, por coordinar
funciones entre las secciones. También se ha dicho que
hubiera
parecido más oportuno hacer esta constitución de
las
secciones en una reunión del consejo, por coherencia y
claridad.
- (Visto lo visto, le he sugerido al Director que ya que tenemos un
cierto número de Comisiones y de Secciones que no figuran en
nuestro reglamento, sino sólo en las actas del Consejo de
Departamento, y que no existe ninguna compilación de esas
actas,
y que no son lectura favorita de nadie, sería oportuno
redactar
una addenda o anexo al reglamento, con normas de uso interno aprobadas
en Consejo de Departamento, listando esas comisiones y secciones y sus
miembros y funciones, etc... Y que se dé a conocer
esto al
Departamento, o que se ponga en la web. Son cuestiones de
administración muy básicas, realmente, y en
principio ha
parecido bien la sugerencia).
Pues en fin, aunque mal constituidas, ya están constituidas
las
secciones, y ahora veremos si esta extraña (aunque
tradicional)
división tiene alguna función coherente que
cumplir. En
principio, los temas que aquí se traten serán
meras
propuestas al Consejo de Departamento. De la tercera sección
poco sé; sólo que podría parecer
más
coherente su existencia por "marco" (pues se ocupan del
inglés
en otras titulaciones) de no ser porque también se ha echado
al
montón, de modo incoherente, al área entera de
Filología Alemana.
Ah, bueno, había que elegir Coordinadores para cada
sección. De la tercera aún no sé quien
ha salido.
En la primera ha sido elegida Beatriz Penas, por consenso. En la
segunda sección, la de Literatura y Cultura, se invitaba
también a nombrar por consenso a la catedrática,
Susana
Onega, única candidata, pero yo he solicitado
votación
secreta. El director y la Dra. Onega me han invitado a que no
solicitase la votación—"¿No ves que
estás en
minoría absoluta?" Supongo que de hecho la Dra. Onega
prefería no ser elegida sino que meramente se asumiese su
liderazgo natural y poco discutido. Pero he insistido en la necesidad
de votar, a pesar de no haber otra candidatura: por mis conocidas
desavenencias con los criterios y actuaciones de la Dra. Onega. Desde
luego, no voy a estar a la vez planteando recursos
de alzada y contenciosos
administrativos a sus repetidas actuaciones irregulares, y además
eligiéndola para cargos representativos. Así que
no ha salido aclamada, sino elegida
un tanto a
disgusto, con todos los votos, menos dos, a favor.
Por cierto, que ha protestado la coordinadora al saber que en la otra
sección se había nombrado a la otra coordinadora
por
consenso, en esta línea: "¿Pero sin hacer
votación? ¡Muy mal; no se ha dejado a las personas
expresar libremente su voluntad!" —ante lo cual ha habido que
explicar que cuando nadie pide que se haga por votación, es
que
no hacía falta. (Y eso que la Dra. Penas carece por completo
de liderazgo nato).
Creo que a varios de los electores de nuestra Coordinadora tampoco les
agrada tener que votar, decir explícitamente que
sí
eligen a nuestros catedráticos para los cargos.
También
ellos preferirían más bien una cosa
así que
descendiese de modo natural y por precedencia en la Gran Cadena del
Ser, sin que tuviesen que manifestar su acuerdo
explícitamente
con un voto. Pero con estas gratuitas e inútiles elecciones
vamos aprendiendo a hacernos responsables de los representantes que
nombramos, y de sus actuaciones. Y se nos refresca la memoria de que
los catedráticos no
mandan sobre los demás profesores (oh
sorpresa)—ni aterrizan en los cargos iure
divino: al
menos no según la ley. Así que... todo tiene un
potencial educativo. Hasta las votaciones ganadas.
Aquí
hay un paseito por el salón y por sus pantalones, mientras
explora las posibilidades de la cámara de fotos. El juego de
cámara es nervioso, moderno...
Jorn Barger fue uno de los primeros bloggers, hace unos
diez
años, y acuñó el término
"weblog".
Compartimos varias aficiones: los blogs, Kate Bush, James Joyce...
Tiene un artículo en la Wikipedia
donde narran además sus polémicas posturas (en
América) sobre Israel y sus políticas. Yo
venía
leyendo desde el año pasado su blog (o "weblog") Robot Wisdom,
donde ya no
ponía más que enlaces a lo más
interesante que se
encontraba por la red, sin comentarios. Ahora lleva un par de meses sin
actualizarlo;
no
es tampoco la primera desaparición.
Este artículo de Wired de hace dos años narraba
cómo Jorn Barger estaba sin casa, sin ingresos, viviendo de
limosna... e intentando relanzar su blog tras perder el dominio. Lo
hizo, durante un par de años; estaba intentando vivir sin
gastos, con un dólar al día. Me temo que se ha
hundido
otra vez en la miseria... ¿quizá para
siempre? Antes iba pidiendo con un cartel que
decía
"Inventé el término 'weblog'. Nunca
gané un
duro". Tampoco lo intentó mucho...
Me
pregunto si esta vez también ha desaparecido de la
gentesfera,
quizá para convertirse en el John Gawsworth de la
red. El
éxito en Internet es éxito virtual, y poco tiene
que ver
con lo que suceda de teclas para afuera. (Otro corolario,
quizá,
también de Barger: "cuanto menos interesante es tu vida,
más posteas"). ¿Ahora, a quién le
deseo una vida interesante?
Astí y au
d'astí Últimamente le he
sacado un poquito de
partido a una herramienta que tiene Blogia para la gestión
de
comentarios, llamada "Audasti", supongo que del aragonés
"fuera
de aquí". No por despachar a nadie, no (aunque lo de los
enlaces
a otros blogs siempre tienta en ese sentido)—sino
más bien
aludiendo a que con esta herramienta se pueden seguir los comentarios
que pones en otros blogs. Esto es una herramienta crucial para sacarle
partido a este medio, pues de repente tu blog pasa a incluir no
sólo lo que pones en él, sino también
lo que
comentas en otros blogs, o sea, pasa a quedar un registro de tus
conversaciones por la blogalaxia. Con la de posts que empiezo yo a
partir de un comentario puesto en otro blogs. Igual lo sigo haciendo,
aunque ya no por miedo a perder mis comentarios (y eso que
más
se perdió en Cuba).
Como digo, el peligro para un blog ombliguista como éste es
que
por la vía del comentario al otro blog se te vaya el lector
a
otro blog, pero bueno, más vale ciento lectores volando que
un
solo pájaro en mano en este caso. De momento no llego al
refinamiento de saberlo poner en un cuadradito en el propio blog como
hacen los virtuosi, pero bueno, todo llegará, hasta entonces
lo
pongo en un enlace llamado "Últimos
comentarios", arriba en el Blog
de notas, y
abajo a la derecha en Vanity
Fea.
Así queda más ambiguo que "comentarios externos",
porque
de hecho mato dos pájaros de un tiro e incluyo
también en
el Audasti otra cosa que tienen algunos blogs, normalmente por
separado, a saber, un listado de los últimos comentarios que
se
han introducido en el blog. Otra función crucial: mantener
activa (en la medida de lo posible) la
larga cola que arrastra el blog por detrás,
normalmente de modo bastante inerte. The
past is a long tale...
De hecho... aún le vendría bien al enlace de
comentarios
un título más general, porque también
puedo
incluir cualquier artículo antiguo en el que haya habido
novedades, como por ejemplo acabo de hacerlo con el de "¿Estudios
oficiales o feudales?" del viernes.
Claro que este audasti no es automático, lo tienes que
pulsar
cada vez que decides introducir un comentario, en tu blog o fuera de
él, y a veces no funciona: con los blogs de Blogger
me
parece que no va. También eso de que no sea
automático te
permite incluir sólo los comentarios interesantes o que
valen la
pena. Supongo que también se podría emplear como
registro
de páginas interesantes visitadas (sin comentarios). Y,
desde
luego, si has puesto comentarios en ellas puedes usarlo como
recordatorio para volver a pasar a ver si te han respondido. En fin,
que a esto, como a todo, se le aplica la
exaptación o ley de la calle.
Que sepáis, pues, que la conversación en este
blog va no
solo por el último post, sino también por el
enlace
"Últimos comentarios".
También se mueve el blog, por cierto, por el enlace antiguo
seleccionado, le
passé retrouvé. En este caso, un
aniversario, en tal día como hoy...
Hoy nos ha dado la ventolera y nos hemos ido de
excursión domiguera a las Cinco Villas, con la idea de
visitar unos restos arqueológicos del año la
polca que por ahí guardan (mal señalizados, por
cierto, pues en la carretera no había ningún
cartel que indicase que metiéndose por tal camino, llega
usted a las ruinas de tal ciudad romana).
La primera cosa excepcional que hemos visto ha sido una bandada de
cientos de cigüeñas—pero cientos— posadas
en tierra, delante de nuestras narices. Había
oído que la especie iba a más, pero desde luego
nunca había visto tantas juntas. Ni las volveré a
ver. Luego nos hemos parado en el castillo de Sádaba, que
estaba cerrado... y hemos hecho un picnic en una especie de mazmorra
muy bonita que tiene delante (—"bonita, y lóbrega" puntualiza
Álvaro). Siguiendo camino, nos hemos pasado de las
ruinas romanas (por la falta de cartel) y nos hemos ido hasta
Uncastillo ("otro castillo" que dice Otas), a donde nos hemos prometido
volver con más tiempo; es un pueblo precioso con otro
castillo, claro, iglesias románicas preciosas, una cantidad
impresionante de caserones antiguos, y una judería que ocupa
medio pueblo... se ve que prosperó durante la Edad Media, y
más, todo lo que quiso.
Y luego hemos llegado volviendo camino a Layana, cerca de
Sádaba, donde está la estela funeraria de los
Atilios, en medio de ninguna parte. No se sabe si impresiona
más la
voluntad de perdurar, o el hecho de que haya perdurado, o el hecho de
que todavía se pueda leer la inscripción dedicada
por Atilia "al mejor de los padres" hace dos mil años. Lo
que impresiona debe ser el conjunto, la combinación: la
casualidad de este monumento aislado en medio del campo, sosteniendo su
dedicatoria durante milenios, cuando de tantas otras cosas de su
época no queda ni rastro. Nuestra interpretación
del monumento, y de la inscripción: que Atilia,
probablemente heredera soltera (pues no aparece etiquetada como "vxor"
de nadie), al quedarse huérfana de
padre, hizo erigir el monumento uniéndola a ella
todavía viva a la memoria de su padre, y de su abuelo,
seguramente grandes terratenientes, como a modo de cédula de
propiedad y garantía de pedigrí, mostrando de
dónde venían sus derechos a la propiedad,
más cuestionables siempre para las mujeres. Lo cual
no quita para que echase de menos a Atilio padre, claro...
Pero vamos, que hizo el monumento porque era mujer, y
necesitaba sentar sus
reales.
Cruzando Layana se llega a las ruinas de la ermita de
Bañales, construida seguramente con piedras de las ruinas
romanas (ruinas de ruinas, y llena de cuervos que escapan al
acercarnos). Y lo que queda de la ciudad romana, de nombre desconocido
(Bañales la llaman ahora, antes Atilia, antes
quién sabe). Quedan los restos de la columnata del Foro... y
un pequeño trozo que excavaron los arqueólogos de
la Universidad hace veinticinco años, aunque de cualquier
otro trozo excavado saldrían los mismos cimientos de
viviendas, de hecho se ven por todas partes.
- ¡Mira, papá, hemos encontrado restos romanos!
- Sí, mira, aquí en esta roca está la
cara de un romano.
- ¡Jaja! Pues sí que le han puesto cara de romano,
mira el perfil... pero esto lo hizo, seguro, un estudiante bromista del
Dr. Beltrán. En esa roca de allá
también hay otra, se nota que las han tallado hace poco.
- Vamos a subir arriba, que allí está la ciudad
antigua, seguramente esa era ya prerromana, y luego los romanos
hicieron el barrio nuevo aquí abajo, cuando la cosa estuvo
ya más calmada. - Ay. Oscar me ha pegado una
patada en la cara
mientras trepaba.
- ¿Cuándo se extinguieron los romanos?
Por todas partes se ven montículos que son casas
derruídas, a veces el trazado de las calles, hasta las
habitaciones, bases de columnas, goznes de piedra para las puertas,
aljibes, mesas de piedra o (quizá) un altar, esquinas...
muchas piedras de las mejor talladas se han ido sin duda a
Sádaba, pero quedan los restos de centenares de viviendas.
Ni un habitante desde hace muchos siglos, por razones desconocidas. De
sus huesos tampoco queda ni rastro; de sus palabras sólo la
inscripción de Atilia hija. Las Ruinas, o meditaciones sobre
las revoluciones de los imperios. Paseamos hasta las ruinas del
acueducto, va lloviznando, no se ve a nadie en todo el horizonte,
y es amplio.
- Las ascuas de un crepúsculo morado.
- Mira cuantas huellas de jabalí.
- Pues ahora ya se hace de noche, mira que si viene uno y se lleva a
Otitas colgado del colmillo.
- ¿Pasarías la noche en esa ermita en ruinas,
Álvaro? ¿Con los cuervos?
- Ni loco. Igual me hablaban—me dirían "Nunca
más." Bueno, eso lo diría yo si me quedase.
- Tú nos haces andar demasiado, mamá. Hemos
andado más que en la plaza. Yo estaría muy bien
como una ostrita jugando al Tzar con mi ordenador. Como una
auténtica ostrita.
- Pues por eso os hacemos andar, hala.
Volvemos sin incidentes a Zaragoza, ya de noche cerrada a las siete.
Pibo nos anuncia que va a comer como un tiranosaurio.
Recomiendo leer esta interesante y polémica ponencia sobre "La
reciente evolución de la corrupción
universitaria", presentada por José J. Erviti en
el II Congreso nacional
contra la corrupción y el acoso en la universidad
pública española, celebrado en
Madrid los días 20 y 21 de octubre de 2006. La ponencia
está en la
web que está construyendo la Plataforma
contra la
Corrupción y el Acoso en la Universidad Pública
Española.
Me gusta la consideración
previa:
"Quienes nos ponemos a hablar de la corrupción universitaria
tenemos que reconocer que no estamos fuera o libres de ella, porque
cuando la corrupción sopla a favor de uno, no se percibe
como
tal. Es difícil percatarse de las inercias que nos
arrastran."
Aunque eso no quiere decir que no haya diferencias entre pajas y vigas,
ya estén en ojo ajeno o en el propio. "El régimen
del
bienestar", concluye Erviti, "se halla condenado a la
producción masiva de inutilidades y las Universidades no
escapan
de esa
condena, porque la dinámica de la evaluación de
méritos obliga a la
producción masiva de publicaciones perfectamente
prescindibles,
pero
que, valoradas al peso o en “esa grotesca casa de citas que
tiene
su
sede en Filadelfia" (según expresión del
destacado
catedrático de
matemáticas D. Antonio Córdoba el pasado 4 de
enero en El
País),
generan la “calidad” y la
“excelencia”
necesarias para la promoción personal, que es lo que
está
en juego para los autores."
Es interesante su crítica a la perversión
instrumental
de las evaluaciones de calidad, creando un sistema mecánico
que
busta autojustificarse y al fin se convierte en un fin en sí
mismo. A estos métodos estandarizados de
evaluación
podría aplicárseles, creo, el razonamiento de
Feyerabend
en su tratado Contra el
Método.
Con la peculiaridad de que cuando se aplica un método
estandarizado de evaluación a una investigación
metodológicamente predeterminada, lo que obtenemos es, por
una
parte, un método al cuadrado (pues el método se
estandarizará de modos acordes a la evaluación
que se
espera de él) y por otra parte una ficción
formalista
también al cuadrado: si el método nos da una
versión cuadriculada de la realidad, la
evaluación
metodologizada nos llevará a una imagen de la realidad que
como
mínimo será cubista.
Es difícil, sin embargo, concebir cómo va a
renunciar a
estos sistemas de evaluación estandarizada un sistema que se
ha
embarcado tan deliberadamente en una búsqueda de la calidad,
entendida ésta como homogeneización o
estandarización de procedimientos mediante la
retroalimentación
evaluación/financiación, y
reduciendo en última instancia la aerodinámica de
la
Universidad a una menor resistencia a las fuerzas del mercado
(utilizando la evaluación estandarizada para diezmar las
áreas menos productivas). Eso no garantiza que lo
seleccionado
sea necesariamente más valioso... Que se adapta mejor al
medio
ambiente, eso sí. Un darwinismo de la evolución
en
ecosistemas enrarecidos...
Yendo fatal de dinero, con hipoteca à la espagnole y
deudas millonarias, no he podido reprimirme de comprarme la Estética de
Hegel en versión bilingüe, y la segunda parte de la
Historia de Genji.
Y un disco de Barbara Strozzi: ochenta euros del ala. Como
decía
Wilde, si hay algo que soy incapaz de resistir, es la
tentación.
La hipoteca se me olvida en esos casos. ¿Seré
adicto al
gasto en estas cosas? Si es el caso, me podría ir
addicionando a
comprar estanterías, que estoy desbordado ya, y no
sólo
económicamente.
Y otra cosa que no controlo (ni yo ni Sra.): nos hemos saltado otra
vez, teniendo la cabeza en otra parte, la reunión de la
comunidad de vecinos. Aing. ¿Será que no nos
gusta ir?
¡Pero si consejos de departamento no nos saltamos ni uno....!
La única esperanza es que no me hayan nombrado
presidente in absentia.
Alguien hay dentro
de la cabeza que me va
seleccionando las cosas que tengo que recordar, y las que no; parece
claro. Va a haber que ponerse las pilas, o empezar a usar la agenda con
avisos luminosos del ordenador.
Nota
enviada hoy al Rincón
de Opinión
de la Universidad de Zaragoza, y a la lista de distribución
del
Colectivo de Profesores de la Universidad de Zaragoza.
¿Tendrá el Consejo de Gobierno realmente la
intención de sentar este precedente, haciendo depender la
docencia y la capacidad para dirección de tesis, de la
pertenencia a equipos de investigación? La semana que viene
lo
veremos.
[José Angel García
Landa]: ¿Estudios
oficiales o feudales?
Los criterios del
Postgrado en
Estudios Ingleses vulneran la normativa universitaria al exigir la
pertenencia a unos equipos de investigación para impartir
docencia en segundo ciclo y dirigir tesis.
La Comisión de Postgrado de la Universidad
ha
aprobado y sometido a información pública,
entre las demás propuestas de estudios de postgrado, el
programa
de doctorado en Estudios Ingleses que ha presentado el departamento de
Filología Inglesa y Alemana. Este programa incluye criterios
abusivos y feudales, excluyendo de la dirección de tesis
doctorales, así como de la docencia en el máster,
a los
profesores que no pertenecen a los equipos de investigación
dirigidos por los proponentes. Un criterio jamás visto antes
en
un programa de estudios oficial.
Según la LOU, tanto catedráticos como profesores
titulares de los departamentos universitarios tienen plena capacidad
docente e investigadora. Parece que eso garantizaría que
pueden
participar en los programas de estudios oficiales sin ser excluidos de
entrada por condiciones que (contradiciendo este principio)
serían ilegales. Ahora bien, la memoria del plan de estudios
propuesto, y ahora aprobado por la Comisión de Postgrado,
incluye los siguientes requisitos para el profesorado:
Con carácter
general, para ser
profesor del Doctorado perteneciente al Programa de Postgrado en
Estudios Ingleses se requiere un mínimo de cinco
años de
experiencia docente universitaria en el campo de los estudios ingleses,
además de un currículo docente e investigador
adecuado y
suficientemente relevante en dicho campo. A ello se añaden
los
siguientes requisitos:
Los Profesores
responsables de la
dirección de tesis serán Doctores en
Filología
Inglesa (o equivalente), pertenecientes a un equipo de
investigación reconocido y que estén
desarrollando un
proyecto de investigación competitivo, dentro de las
líneas de investigación de este programa.
Además,
deberán estar en posesión de, al menos, dos
tramos de
investigación positivos, el más reciente evaluado
en los
últimos nueve años, y tener evaluaciones medias
positivas
en su docencia de los últimos cinco años.
Excepcionalmente, podrán dirigir tesis y participar en las
actividades de investigación del Programa de Doctorado
aquellos
miembros de los equipos de investigación consolidados del
Departamento, existentes o futuros, que participen activamente en
proyectos competitivos, tengan más de cuatro años
y menos
de doce años de antigüedad como doctores, cuenten
en su
currículum con un tramo de investigación positivo
y
evaluaciones medias positivas en su docencia de los cinco
últimos años.
Bueno, les falta poner los nombres, ¿no? Y si tienen lunares.
Quizá no se comprenda plenamente el alcance de esta
normativa
sin leer la última convocatoria de proyectos de
investigación "competitivos" del Ministerio, que deja claro
que
pueden solicitar proyecto los "usuarios habituales", es decir, los
directores de proyecto ya financiados, y que no pueden optar a la
convocatoria quienes hayan participado en equipos de
investigación financiados anteriormente, si no eran los
directores. Una manera, blanco sobre negro, de institucionalizar el
feudalismo en la investigación.
La normativa aprobada para el doctorado en Estudios Ingleses va
igualmente destinada al apoyo mutuo de los directores de los equipos de
investigación y quienes les siguen, con criterios claramente
feudales. Ha sido recurrida ante el Rector y ante la
Comisión de
Postgrado. Pero teniendo en cuenta que ésta acaba de dar su
aprobación al programa (diciendo que sí cumple
los
criterios para la dirección de tesis y trabajos), y teniendo
en
cuenta que la comisión está presidida por el
Rector,
quizá quepa anticipar que la respuesta al recurso
interpuesto
será el silencio administrativo. Una solución
ampliamente
aplicada por las autoridades académicas, según es
bien
conocido, ante las denuncias de prácticas abusivas y del
acoso
administrativo.
Se dio a conocer el recurso contra este programa a la
Comisión
de Doctorado de la Universidad, competente a la hora de definir los
criterios para dirección de tesis doctorales. La
comisión
emitió una valoración negativa sobre estos
requisitos
para la dirección de tesis, pues no se atienen a la
normativa
dictada por la propia universidad (que requiere un tramo de
investigación o equivalente, y, según rezan los
Estatutos, "la pertenencia a grupos no podrá ser requisito
absoluto o excluyente de adjudicación de recursos para la
investigación o de becas", Art. 119.4). Ahora bien, la
Comisión de Doctorado de la universidad ya no es competente
para
aprobar estos postgrados elaborados en el marco del nuevo Real
Decreto—aunque opine que no cumplen con la legalidad, y haya
comunicado esa valoración al Gabinete Jurídico,
al
Vicerrector de Ordenación Académica, y al Rector.
De seguir adelante la aprobación de este postgrado, todo
este
procedimiento ignorante de la normativa universitaria se
someterá a un contencioso administrativo.
José Angel García Landa
Profesor Titular de Universidad
Departamento de Filología Inglesa y Alemana
http://garciala.blogia.com
PS: Se ha enterado del caso, supongo que a través deFírgoa,
uno de los organizadores del reciente congreso sobre
Corrupción
y Acoso en la Universidad Pública, y me ha escrito
interesándose por el tema. Estimado compañero, le
contesto,
Gracias por tu
interés por el
caso que me mencionas y que me ha tenido ocupado estos días.
Se
trata, como dices, de un postgrado (de Estudios Ingleses) en el que se
quiere restringir la capacidad de dirección de tesis
doctoral a
las personas que tengan un proyecto de investigación
financiado-
más en concreto, a los miembros de los proyectos dirigidos
por
los coordinadores del postgrado. Por suerte es, como ves, un asunto muy
local, unido a la situación muy concreta de un departamento
y a
la personalidad y planes muy específicos de los
coordinadores;
no se trata (¡espero!) de que la Universidad esté
planeando introducir este criterio como general. De hecho, aunque de
momento les deja hacer, y hasta puede que apruebe el postgrado con
estos criterios, es bastante posible que se haga corregir este punto:
esto está aún investigándolo el
gabinete
jurídico de la Universidad (cualquiera diría que
no
haría falta, pero en fin, si se investiga bienvenido sea).
Espero, por tanto, que el asunto no llegue a merecer vuestra
atención... aunque por supuesto te agradezco que te molestes
en
escribirme, y puedes contar conmigo para que te dé
más
información en el futuro si esto siguiese adelante, que
ójala no. De lo que hay hasta la fecha, puedes seguir un
poquito
la historia en mi blog, http://garciala.blogia.com en especial en
el enlace "Departamento" de la columna de la derecha. En concreto, en
este artículo http://garciala.blogia.com/2006/111602-mira-a-ver-si-lleva-el-sello.php tienes enlaces a la
memoria del
postgrado, a los criterios generales sobre dirección de
tesis de
la Universidad, y al visto bueno que de manera un tanto por inercia le
ha dado al programa en cuestión la Comisión de
Estudios
de Postgrado, aunque de hecho la comisión está
pendiente
de la resolución del gabinete jurídico sobre el
recurso
que presentamos, y los responsables del Rectorado al menos
sí
manifiestan dudas sobre la legalidad de este procedimiento.
Como te digo, es un tema
que espero
quede en anecdótico, aunque por supuesto la "parte
contraria"
(los directores de los equipos de investigación del
Departamento) tienen mucha confianza en que estos criterios
sí
van a aprobarse para su postgrado, que consideran excepcional de todo
punto.
Aprovecho para
felicitaros por la
organización el reciente congreso sobre
corrupción y
acoso en la Universidad pública, y por la labor que
estáis realizando. Algunos por aquí os hemos
leído
con agrado (otros supongo que menos). Creo que la Red es un instrumento
de primer orden para exponer las maniobras de manipulación y
facilitar que estos casos se conozcan. Por cierto, sobre una
cuestión sí me gustaría llamaros la
atención: los criterios absolutamente personalistas y de
"grupito" que han aparecido para la concesión de proyectos
I+D
en la última convocatoria ministerial. No soy experto en
leyes,
pero dudo mucho de que sean legales. Hablé sobre esto en
otro
artículo de mi blog: http://garciala.blogia.com/2006/101902-esto-apesta.php
Claro que es posible que
este asunto
caiga fuera del ámbito de actuación de vuestra
asociación. Ya hay bastante faena con el tema que
habéis
elegido, o que os ha elegido.
Por encargo
de su profe de
Lengua, Álvaro ha escrito este mito de creación;
yo creo
que ha captado muy bien las convenciones del género. De
hecho,
se queda uno pensando lo bien que conectan los niños, de
modo
espontáneo, con estos esquemas narrativos básicos
que
unen el orden humano al divino y que nos cuentan el origen del mundo
tal y como lo conocemos. Casi podríamos decir que
aquí la
ontogenia de las narraciones en el individuo sí reproduce la
filogenia de las narraciones en la cultura."Mira, lo que más
me
gusta de mi mito",
me dice, "es estas cosas que suelen decir los dioses, cosas del estilo
de 'Esto aún no es bueno: los hombres no tienen con
qué
alimentarse...'". Pero claro, algunas diferencias hay: si los mitos de
creación suelen proyectar a una narración una
diferencia
socialmente relevante y narrar su supuesto origen, el mito de
Álvaro está especialmente influido por las
narraciones de
progreso, en especial del progreso a través de la
técnica
y de la carrera armamentística.
Título:
La Tierra primitiva.
Los
Albareños, pueblo habitante de Madagascar y selvas de
África, son un gente bastante avanzada que prefiere el
aislamiento; conocen la agricultura y la ganadería, la
escritura, la ropa y la técnica de fundición de
los
metales, tienen monedas rudimentarias y son
politeístas,
creen en muchos dioses, de los que el dios Álvaro, creador
del
mundo, es el más importante.
El dios
Álvaro,
según sus creencias, al principio de los tiempos
creó la
Tierra y en ella a dos clases de hombres, los
Albareños y
los Paqueros, dándoles en posesión toda la
tierra, que
por aquel entonces estaba toda unida, sin ninguna isla, solo un gran
continente llamado Ozark, y en éste un único y
gran lago,
el lago Rekol; tampoco en ella había animales,
así
que el dios Álvaro pensó:"Esto
aún no es
bueno, la gente no tiene con qué
alimentarse".–– y
pobló la Tierra con plantas y animales, y
enseñó a
la gente qué era lo que podía comerse y
qué no,
qué plantas podían curar y cuales eran venenosas;
también ensañó a las personas
cómo fabricar
utensilios con palos y a hacer lanzas y para cazar y
defenderse. Además les
enseñó a vestirse con
las pieles de los animales que cazaban para abrigarse.
Las dos
razas humanas
creadas por el dios, los Paqueros y los Albareños,
vivían
al principio en una sola tribu en el centro de lo que ahora es
España, pero pronto surgieron diferencias entre ellos,hasta
que se entabló una guerra por el control de Ozark,
que los
paqueros querían para ellos solos.
Los
hechiceros y
sacerdotes Paqueros hicieron sacrificios a Paquorl, rey del
infierno, y le pidieron que enviase una muestra de su poder para
destruir a los Albareños y someter al dios
Álvaro.
Paquorl envió a la Tierra a una bestia del infierno que los
Albareños no podían derrotar.
Fueron
enviados contra la
bestia los mejores guerreros, se usaron las mejores armas y se
construyeron murallas alrededor del poblado, pero nada podía
detener a la gigantesca bestia, así que pidieron ayuda a su
dios
para luchar contra la bestia y contra los Paqueros, el dios
Álvaro cogió sus armas y partió para
luchar con la
bestia.
Al
cabo de
algún tiempo el dios Álvaro llegó
hasta el lugar
en el que descansaba la bestia y se dispuso a atacarla, pero mientras
se acercaba la bestia se despertó, y cuando el dios
Álvaro atacaba a la bestia huía, pero
cuando el
dios se retiraba la bestia volvía a atacar, de forma que el
dios
nunca podía alcanzarla. Pronto Álvaro se dio
cuenta de
cómo la bestia huía ante el agua, de forma que
dijo a los
Albareños: "Rodead la muralla de un foso de agua del lago
Rekol"––pero la bestia saltaba el foso y
seguía
atacando el poblado.
El dios
vio que con las lanzas no bastaba y les mostró
cómo hacer catapultas y arcos.
Así
que el dios les
dijo:"Coged cocos y llenadlos de agua, ponedlos el las catapultas y
disparadlos contra la bestia". De esta forma los Albareños
lucharon durante un tiempo contra la bestia, pero esta
aprendió
a lanzar grandes piedras contra las catapultas y contra el poblado,
destrozando sus defensas y abriendo paso a los Paqueros, que
también atacaban el poblado."Ya solo queda una forma de
destruir
a la bestia"––pensó el dios, y cogiendo
de nuevo las
armas tendió una trampa a la bestia y, mientras esta
volvía a atacar el poblado el dios le atacó, la
ató con cuerdas y la arrojó al lago, donde
murió
ahogada.
El jefe
de los
paqueros, Atu – Pakó, envió
entonces a sus
guerreros a luchar contra los Albareños, que se
habían
visto muy reducidos debido a los ataques de la bestia.
Al
notar esto, el dios
Álvaro le dijo al jefe de los
Albareños: "Si
sois atacados ahora sereís fácilmente derrotados,
así que os entrego el conocimiento del manejo de
los
metales, un arte antes reservado únicamente a los dioses".
De esta
forma pronto
estuvieron listas armas de hierro y
bronce, en vez de
madera y piedras, siendo las nuevas armas mucho más duras y
resistentes que las antiguas, de forma que los paqueros
fueron rápidamente rechazados y atrapados, y
siendo el
dios del infierno castigado y sometido por el dios Álvaro.
Después
el dios
fragmentó Ozark en seis continentes y varias islas , para
que
nadie más pudiese pretender poseerlo todo. En una de estas
remotas islas desterró a los paqueros para que viviesen
alejados
del resto del mundo.
Después
de la
guerra el dios Álvaro les enseñó el
arte de la
escritura y el alfabeto, lo que les permitió comunicarse
más fácilmente.También les
enseñó
cómo podían intercambiar pequeños
círculos
de roca, a los que llamó monedas, dando origen al dinero.
Los
Albareños
se dividieron en dos grupos, uno se retiró a un gran
continente,
al que llamaron África. El otro grupo se
retiró a
una isla cercana a África, a la que llamaron
Madagascar.
El
segundo grupo se
retiró a Madagascar para no mezclarse con las
demás
personas, ya que recordaban lo que les había
ocurrido con
los Paqueros y no quisieron que volviera a ocurrir. Varios milenios
después los integrantes del primer grupo se extendieron por
el
mundo y dieron origen a los hombres y mujeres actuales.
Jueves 16 de noviembre de 2006
Mira a ver si lleva el sello
Qué raro. Si se mira esta
memoria de postgrado (PDF), dice
que en este programa (oficial y de una universidad pública)
sólo podrán dirigir tesis los señores
que
pertenezcan a unos equipos de investigación determinados. Lo
cual contraviene la
LOU (PDF)
cuando dice (Art. 56.1) que todos los profesores titulares y
catedráticos tienen plena capacidad docente e investigadora.
Contraviene también la normativa interna de la Universidad
de
Zaragoza, que establece estos
otros criterios
para la dirección de tesis (nada de participación
en los
proyectos de investigación de los catedráticos).
Contraviene los Estatutos
de la Universidad (PDF), que dicen que la pertenencia a
grupos de investigación no puede ser criterio excluyente
(para recibir recursos
de investigación—cuánto
menos, supondría uno, para estar capacitado
administrativamente
para la docencia en programas oficiales o la dirección de
tesis). Y contraviene el
dictamen de la Comisión de Doctorado de
la Universidad.
Que contraviene estas normas lo sabe muy bien el presidente de la
Comisión de Postgrado (o sea, el Rector de la Universidad de
Zaragoza, y por delegación el Vicerrector) porque se le hizo
llegar un recurso contra este programa de postgrado (del
cual se habla aquí).
Y sin embargo, la Comisión de Postgrado emite hoy este
informe (PDF) donde
puede apreciarse que todo está perfecto: informe positivo
hecho
con tiralíneas, y especificando en el punto clave que
"¿se cumplen los criterios para dirección de
tesis y
trabajos?— SÍ". Pues lo siento, pero yo opino que
es
más bien que NO. Y no se cumple, además, la Ley
Orgánica de Universidades, aunque eso no lo pregunte el
cuestionario del informe. ¿Será este informe positivo de la
Comisión
de Postgrado una respuesta al recurso? No creo que haya de tomarse como
una respuesta negativa implícita... de momento. La
universidad funciona bastante a piñón fijo, y da
curso a
los papeles de modo cansino, sin examinar mucho el fondo de los asuntos
a menos que se vea obligada a hacerlo. Es decir, si se
contesta el
recurso, se anulará esta decisión de la
Comisión
de postgrado, y la del Consejo de Gobierno también, si
aprueba
los postgrados presentados en su próxima reunión.
Entretanto, todo el mundo procura mojarse lo menos posible... y que nos
gobierne la Asesoría Jurídica, que al parecer es
la
única que sabe de normas.
Entiendo esta manera de proceder—digo que la entiendo, porque
conozco la Universidad. Entiendo también que desde el punto
de
vista de los proponentes del postgrado, que creen que cumplen la
legalidad (?—corramos aquí un tupido velo de
duda)—se vea como el proceder más adecuado. Ahora
bien, me
opongo a esta manera de actuar, y al informe de la Comisión
de
postgrado, en tanto que firmante del recurso presentado. Pues a la
espera del informe jurídico y de la posible respuesta del
Rectorado al recurso, lo que hace la Comisión de Postgrado
es
dar por buenos los criterios de este postgrado, que incumplen las
normas, informando de que a su entender sí cumplen las normas.
Producen un informe que ni sabe ni contesta sobre el recurso que
conocen, y que no entra a valorar los argumentos que allí se
presentan. Y eso me perjudica: a mí y al buen hacer en la
Universidad. Porque de optar el Rector por el silencio administrativo,
resulta que aquí no ha pasado nada, ni nadie en la
Universidad
ha opinado nada, en los órganos relevantes, sobre el meollo
del
tema: a saber, si sólo han de poder dirigir tesis doctorales
los
doctores que estén en proyectos de investigación
dirigidos por los coordinadores del postgrado. Es que dicho
así
suena patético y absurdo—es que lo es. No hace
falta tener
un doctorado en leyes para verlo. Son unos criterios para
dirección de tesis que no se han visto hasta ahora ni en las
tiranías orientales. Sólo les falta poner nombre
y
apellidos de los interesados en lugar de normas, o especificar
dónde han de tener el lunar quienes aspiren dirigir tesis. Y
ahora con el marchamo de Calidad que les ha endosado la
Comisión
de Postgrado, ¡PLAS!,
—siguiente.
Desde luego, de aprobarse los postgrados a nivel de Universidad, el
asunto irá a contencioso administrativo ipso facto,
sin esperar a una hipotética respuesta al recurso, ni a que
el
silencio administrativo nos juegue la mala pasada de hacer transcurrir
los plazos de recurso en los tribunales.
El tiempo que se pierde con este acoso administrativo de los corros de
influencia. Atacan primero, y así atacan dos veces, y te
hacen
perder el tiempo deshaciendo intrigas que nunca dan lugar a una
sanción. Si no tuviera yo que estar redactando recursos
contra
normas abusivas que nos quieren hacer tragar los poderes
fácticos (catedráticos y directores de proyectos)
con
cuchara y cucharón, pues estaría estudiando
Filología Inglesa, que es para lo que me pagan. Pero nada.
Lo
triste es cuando las instancias superiores prefieren dar paso libre a
quien va apartando a la gente del camino a empujones y contraviniendo
la normativa. Now it's
the time for your tears, que decía Bob Dylan.
Se
está preparando en China la
prohibición de nicknames en los blogs y la
obligación de
registrar y firmar el blog con el nombre real. Me pregunto si no lo
veremos pronto aquí también. Dicen que en cien
años todos chinos; igual empezamos por allí.
Miércoles 15 de noviembre de 2006
Polanco muy grave Al parecer
Jesús ("de") Polanco está
gravemente enfermo. Se
avecinan cambios importantes en la gestión del grupo Prisa y
por
tanto en una de las palancas que mueven el poder en España.
El
país también está bastante grave.
¿Supondrá eso un cambio de orientación
en las
extrañas políticas del gobierno para con
terroristas,
partidos separatistas y tiranos extranjeros? Una
reorientación o
crisis en Prisa podría suponer hasta la división
del
PSOE, pues el apoyo mediático es
esencial. Al tiempo.
Mientras, observo hoy que El
País se va convirtiendo poquito a poco en
periódico gratuito como 20
minutos o Metro.
Claro,
es más importante ser leído que cobrar por ser
leído (ya se demostró cuando intentaron hacer su
web de
pago y tuvieron que dar marcha atrás). Ahora, al menos en
sitios
selectos como la Universidad, te empiezas a encontrar con fajos de El País
para autoservicio gratuito. Nuestro tiempo limitado y nuestra
atención son el bien más preciado, en
última
instancia.
Alack, what poverty my Muse brings forth,
That having such a scope to show her pride,
The argument all bare is of more worth
Than when it hath my added praise beside!
O, blame me not, if I no more can write!
Look in your glass, and there appears a face
That over-goes my blunt invention quite,
Dulling my lines and doing me disgrace.
Were it not sinful then, striving to mend,
To mar the subject that before was well?
For to no other pass my verses tend
Than of your graces and your gifts to tell;
And more, much more, than in my verse can sit
Your own glass shows you when you look in it.
Poema sobre la incapacidad de
escribir, que se niega a describir y se autoanula. Pero por ese mismo
vaciarse de contenido, se convierte en una superficie reflectante, el
espejo que dice que no es—un espejo de tinta que pide al
lector
poner en él lo que no contendría sin su mirada.
Invitación a la autocontemplación del lector, que
más allá de ofrecernos el narcisismo de
contemplar
nuestra propia imagen, es una invitación a reflexionar sobre
qué quiere decir en realidad este poema cuando nos miramos
en
él. Y, quizá, también, una
invitación a la
escritura. Más de un soneto de Shakespeare se nos ofrece
así como una superficie
metalingüísticamente borrada
y ofrecida a la interpretación: "bla(n)ck lines".
Traducir también requiere interpretar, y por tanto requiere,
además de ser fiel al texto, serle infiel, borrar el
original
para reescribirlo, y proyectar en él la imagen del lector,
según decíamos. Aquí está
la
traducción que nos da García Calvo del soneto 141
de
Shakespeare, un soneto de amor oscuro:
A fe que con mis ojos no
te amo, pues ellos en ti mil faltas
notan: el que ama lo que desprecian ellos
mi corazón es, el cual, pese a la
vista, de pasión se inflama;
ni de tu lengua al son
mi oído se derrite, ni el tierno tacto, dado
a torpes cabriolas, ni olor ni gusto
ansían que se les invite a alguna fiesta sensual
contigo a solas.
Mas ni cinco sentidos ni
juicios cinco disuaden de servirte a
un corazón demente, que la imagen de un
hombre abandonó de un brinco para ser de tu orgullo
mísero sirviente.
Una ganancia en esta
plaga me conforta: la que me hace pecar mi
penitencia aporta
Los sonetos de Shakespeare se prestan bien a la relectura, y a la
retraducción. Cada soneto es como un cristal tallado con
múltiples facetas, que ilumina a algunos vecinos
suyos,
haciéndonos percibir destellos que una
interpretación
o traducción puede amplificar o sacar a la luz. El
conjunto de los sonetos invita de hecho a la relectura, a la
percepción de formas nuevas en lo que ya creíamos
leído, al crecimiento de los significados entrevistos entre
líneas. Por ejemplo, nos ofrecen la gama completa de formas
desde una interpretación global que los vea como una especia
de
novela versificada, la historia de un triángulo amoroso
contada
desde uno de sus vértices, hasta interpretaciones en
dístico (el ying de los sonetos del amigo contra el yang de
los
sonetos de la dama—con el autor en el lugar del tao, y no del
abyecto amante), o a formas más locales, pequeñas
series
y subseries, sonetos contrastados o variantes, poemas que surgen hechos
de sonetos amalgamados que continúan un mismo razonamiento o
imagen... Y releyendo, vemos que ni el amigo era tan amigo, ni el amor
hacia él tan puro, ni la dama es tan distinta de
él... y
todo ello lleva también al autoconocimiento del autor. Y del
lector, lector, si los lees: pero ver el espejo de tinta requiere
más que pasar los ojos por encima de lo ya escrito.
En
septiembre pedí un
complemento salarial por mejora a la docencia, y ahora me llega la
resolución de la ACPUA, o sea, la Agencia de Calidad y
Prospectiva Universitaria de Aragón, nuestra ANECA local,
que es
quien determina. Y es moderadamente positiva, o sea que
algún
eurillo me darán. Me han puesto un 1'4 sobre 2; o dicho de
otra
manera (puesto que teniendo encuestas positivas ya tenía
asegurada la mitad, un punto) que de otro punto que me
podían
dar por actividades de mejora e innovación docente, me han
dado
0'4. Será sabio, creo, reducir mi tiempo dedicado a
estas actividades a un 40% del que le he venido dedicando...
y destinar a menesteres más provechosos el tiempo
no perdido.
Tampoco sé cuánto me van a pagar de complemento.
De esos
detalles insignificantes no me informa el escrito que me ha llegado;
habrá que esperar a recibir la nómina, que es ya
un
galimatías de complementos girando en torno a un sueldillo
de
mil euros (1069 euros, con 62 céntimos, para titulado
superior
doctorado funcionario nivel A en nuestro rincón de la
administración). Más se vale de los
complementos...
Pero mejor preparar la dura jubilación, creo, que
seguir
acumulando complementos evanescentes.
Ahora, que para
mileuristas, los asociados.
Y divide eso por la mitad, porque sólo les dan medio
contrato. Y
sin peldaños ni trienios, que no son funcionarios.
¿Será esto la universidad de Calidad de la que
habla la
ministra—o igual era caridad
y entendí mal?
Primero los españoles importamos
al árbol
de navidad y a Santa Claus, que ahora se llama Papá Noel;
ahora
estamos en plena importación de Jálouin (que
diría
la Real Academia). Y en efecto, este último Halloween
fabricamos
en casa una calabaza o Lantern que encantó a los
niños, y
nos fuimos con los más pequeños a ver Monster
House.
A Álvaro nos lo dejamos en casa, y lástima, por
que es
una película más para preadolescentes que para
pequeñajos. No sólo porque está
protagonizada por
el trío de Harry Potter (aunque sin varitas) sino porque
tiene
que ver con ciertas ansiedades sobre la pubertad, y la sexualidad y la
vida adulta así un tanto oscuramente intuídas,
como conviene.
Por cierto que estos prepúberes no sólo no tienen
varitas
sino que no usan mayormente ni teléfonos móviles
ni
videojuegos ni televisión… bueno, haberlos
haylos, pero
no se llevan, y el énfasis de la película
está
más bien en un tipo de preadolescencia nostalgia americana,
atemporal. Para eso está ambientada en una
arquetípica
calle residencial que anda, mira que irte a generar eso por ordenador,
cuando lo tienes delante de la puerta, ya hace falta ganas de gastar
píxeles.
En fin, de la animación no hay queja, es espectacular, tipo Polar
Express, en ese sentido una obra de arte. Me
encantó la
secuencia inicial con las hojas de otoño volando, pero es un
poco como matar moscas a cañonazos, no sé si me
explico.
Ay, Occidente…
La temática es ésta, una vieja pareja que vive
una
relación enfermiza y obsesiva; el viejo con su casa. Se
casaron
por amor, pero ya había historia
detrás. Ella era una Mujer Gorda de circo, y de
ahí la
rescató el escuálido galán cuando era
galán. El casado casa quiere, y se pusieron a construir la
futura Monster House, llenos entonces de ilusión. Pero la
Mujer
Gorda odiaba a los niños que se reían de ella, y
cuando
murió por accidente cayendo al cemento de la
casa….
quedó milagrosamente convertida en una casa viviente, una
casa
dominada por el espíritu ofendido y agresivo de la Mujer
Gorda.
Así la casa, aterroriza a los niños y se traga
sus
juguetes… medio defendida medio aislada por el marido, ahora
convertido en un viejo Gollum con camiseta, que espanta a los
niños para que la casa no los dañe. Una pareja
absorbente
y enfermiza, vamos, como para recomendarte eso de crecer, hacerte
heterosexual y poner casa para recibir.
Pues estas ansiedades sobre la pareja y la mujer absorbente y la casa
devoradora parecen más bien de niños un poco
más
creciditos que los protagonistas (igual más bien
niños de
la edad de los guionistas) pero aquí se conectan con el
incipiente descubrimiento de la atracción sexual por parte
del
Harry Potter protagonista. Cuando llega la Hermione de turno y lo elige
implícitamente por encima de los genes más
inadecuados del gordito
Ron, tendrá que ponerse las pilas e investigar hasta el
final y
rescatar a la chica de la malvada casa…
Están bien llevadas
las referencias cinematográficas para mayores, como los
paralelos con La
Ventana Indiscreta.
Esa era una película sobre otro niño grande que
no
quería compromisos ni ataduras y que temía verse
con la
pierna quebrada y en casa dominado por su señora...
ahí
conecta el tema, claro; y se hace deliberadamente no sólo
con el
espionaje por la ventana al vecino (esto es muy
cinematográfico-reflexivo, lo del Peeping
Tom, y nos
pone al
espectador en situación
espontáneamente)—sino
también con el contraataque del espiado, invadiendo el
espacio
sagrado del observador con una siniestra llamada telefónica.
Pero en fin, la malvada gorda es derrotada (hasta se reconcilia su
espíritu con su marido al verse liberado) y se promete al
viejo
Gollum una jubilación en Florida y un ligue de la tercera
edad... ¿quién dijo miedo? En fin, que se
ventilan
ansiedades ante la Esposa Succionadora, pero se nos promete que se
superarán, y que los niños se
socializarán
adecuadamente sin temores primigenios a la Hembra Dominante.
Lo que no cogí de buenas a primeras fue la referencia a la
"uvula" de la casa—el chiste de "eso que sólo
tienen las
chicas"—¡creía yo que estaban hablando
del
clítoris! Es que los mayores a veces no nos
enteramos.
Los ortodoxos judíos, furibundos contra la
autorización de la marcha del "Orgullo Gay" en
Jerusalén,
lograron tras abundantes disturbios que las autoridades redujeran la
marcha a una concentración en un estadio cerrado. Aunque
había habido grupos radicales que ofrecían 3000
dólares por cada gay muerto ese día
(según nos
informa la poco sospechosa COPE), por fin hubo relativamente pocos
incidentes; eso sí, 30 gays detenidos por desfilar sin
autorización fuera del estadio.
El Vaticano emitió una nota de protesta no contra las
amenazas
de muerte ni contra la intolerancia de los radicales, sino... contra
los gays, naturalmente. Por ir por ahí provocando con su
existencia. En la Ciudad Santa. El Papa no ha considerado oportuno, en
cambio, condenar la política asesina de Israel y sus
asesinatos
de civiles estos últimos días; como EE.UU.,
aquí
corre un tupido velo, y aplica un embudo de calibre 1/10.000.
En un artículo de la BBC, Peter
Tatchell contrasta
la problemática tolerancia de las
autoridades
judías con la persecución activa y
brutal de que
son objeto los gays por parte de las autoridades palestinas y otros
gobiernos árabes de la zona. Una zona donde se cuecen habas
a
calderadas, claro.
Hay que decir que si hay algún sitio en Jerusalén
donde
se hayan oído críticas públicas no
sólo a
la homofobia atmosférica de la zona sino
también a
la política terrorista israelí y a los ataques
criminales
de su ejército contra civiles palestinos, es en este
festival de
gays y lesbianas. Puestos a meterse en líos, mejor meterse
hasta
el corvejón...
Esta es una película de-liciosa sobre Cole Porter. Me
encantan
sus canciones, y aquí vienen arregladas y reinterpretadas
por un
buen plantel de estrellas y figuras. Qué más se
puede
pedir. Pues un acabado perfecto, buena coreografía, buenas
actuaciones, ambientación lograda... Y Hollywood
emprendiéndola casi de frente con el tema de la
homosexualidad,
que no es poco. Bueno, de frente sería mucho decir, en la
historia de un homosexual casado y bien casado (con señora
rica)
como Cole Porter. Y sobre todo si la historia va del amor que
tenía a su señora, a pesar de los pesares. Lo que
digo es
que no han puesto en la portada a Cole Porter besando a un
bailarín, o atacando por la espalda a un electricista, que
sería otra opción más arriesgada.
Sí se
muestran los hábitos bisexuales (bueno, bisexuales por decir
algo) de Porter, pero las escenas con caballeros son tan castas como
casto era Porter con su señora.
O sea que a mitad de camino va ésta entre la
clásica que
habían hecho sobre Cole Porter (pura ficción
heterosexual, una cosa simpática a lo Fred Astaire) y la
realidad de las cosas. Se nos presenta como una historia de amor entre
un señor con libertades y gustos difíciles y una
esposa
generosa, poco exigente, dolida en sus sentimientos pero entregada a la
felicidad y el arte de su marido. En realidad se justifica bastante la
manera de actuar de la época, cuando tantos homosexuales se
buscaban un apaño oficial para aparecer en
público y en
sociedad, y sus intereses eróticos iban por otro lado y en
secreto. Si esto daba lugar a sordideces, miserias morales,
engaños y confusión de sentimientos,
aquí queda
todo un tanto estetizado a base de música bonita, elegancia
en
el vestir, muebles de estilo y casas que te cagas. Parece claro que las
prioridades eran esas, muy claritas, y el resto bah. La
película pues hace double duty, a la vez mostrando la
miseria
moral escondida bajo tanta modernidad elegante y tanta pasta (como
cuando Porter y su señora se dejan chantajear por un amigo
común) y a la vez dándole un encanto de
época y
poniéndole música de fondo. El amor propio, desde
luego,
lo tenían sólo mal entendido esta pareja por lo
que se
ve; y el amor mutuo pues queda bastante en entredicho. Agridulce, pues,
y no es extraño que en ese sentido no haya acabado de
gustar; es
que el material no da para más... al menos en la
línea
romántica.
Lo que sí me ha encantado es el planteamiento general, que
muestra a un Porter post-póstumo, viendo desde su vejez un
ensayo de una comedia musical tipo Cole Porter basada en su vida. (Como
esos ensayos de Kiss Me
Kate, que a su vez nos llevan al teatro dentro del teatro
shakespeariano)... Vamos, que De-Lovely
va,
reflexivamente, sobre el proyecto de sacar adelante De-Lovely,
con las canciones adaptadas a los distintos momentos. Muchas veces el
resituar una canción en el contexto decadente u homosexual
de la
vida de Porter se le saca a la luz una interpretación
aún
más picarona de lo que parecía en un momento;
desde luego
algunas se las traen desde el momento en que se hace la lectura
homosexualizante. O si se interpretan desde el punto de vista del
drogadicto.... un ángulo que aquí falta casi
completamente, aunque alcohol se bebe abundantemente (a eso iban los
americanos a Europa, y si no que se lo pregunten a Hemingway).
También faltan, escandalosamente, las dos guerras mundiales,
que
aquí han debido pasar entre cóctel y
cóctel sin
dejar rastro. Aún se podría de-construir
más esto
y dejarlo más de-lovely de lo que fue. Por otra parte, el
formato de ensayo para comedia musical, si bien es ingenioso y funciona
cinematográficamente hablando, sí se presta otra
vez a
hacer lo que de hecho hace después de todo la
película,
es decir, darnos una nueva comedia musical de Cole Porter, en lugar de
una visión más crítica.
¡Pero oye, que es
una comedia musical, ya le vale! Y me lo pasé muy bien
viéndola, y de-leitándome con ella, y
de-nostándola. Es de-lovely.
De-Lovely.
Dir. Irwin Winkler. Screenplay by Jay Cocks (based on the life of Cole
Porter). Cast: Kevin
Kline, Ashley Judd, Jonathan Pryce. With Natalie Cole, Elvis Costello,
Sheryl Crow, Diana Krall, Alanis Morrisette and Robbie Williams. Prod.
des. Eve Stewart. Music by Cole Porter, arr. Stephen Endelman. Ed.
Julie Monroe. Photog. Tony Pierce-Roberts. Prod. Irwin Winkler, Rob
Cowan, Charles Winkler. United Artists, 2004. Spanish DVD: MGM Home
Entertainment, 2005.
Lo que no queda claro, señor
Schmucke,
es cuál es el argumento ad hominem que Vd. me acusa de
utilizar.
Que yo sepa, he criticado únicamente las ideas que Vd.
expone, y
no la persona de Vd. (sobre la que desconozco todo, por otra parte,
así que malamente podría utilizar argumentos ad
hominem).
¡No vaya a cometer Vd. la falacia lógica de
atribuirme un
argumento que no he utilizado! Un saludo.
Ayer tuvimos Consejo de Departamento, una experiencia que desde que
entró en vigor la LOU se ha vuelto más
minoritaria y
restringida, con lo cual da más para el ego. Antes iban al
Consejo todos los profesores del Departamento; con la LOU
sólo
los que van con derecho propio (como yo) y representaciones de los no
permanentes y no doctores. Que haberlos hay muchos, circulando en todas
direcciones, ayer nada más le "dieron la bienvenida" in
absentia
a dieciocho nuevos profesores, mayormente asociados con un pedazo de
contrato. "Pedazo contrato" no en el sentido de Forges, sino "pedazo"
porque es a tiempo parcial. Pues eso, que de los ciento y pico miembros
profesores del Departamento, tienen derechobligación de ir a
Consejo unos sesenta, y de esos van unos cuarenta... en horas puntas,
pues cuando la sesión se alarga o hay que preparar la
comida, ya
muchos van clareando. Yo y mi Media Naranja aguantamos bravamente hasta
el final, pidiéndole a la nanny que hiciera horas extras
recogiendo a los nenes del cole y dándoles de comer.
Mucha gente ya no va al Consejo de entrada. Unos porque viven en
ciudades a cientos de kilómetros de distancia; otros porque
se
les sube la taquicardia, otros porque no van a opinar (de hecho pocos
toman la palabra, y menos mal porque si no no acabaríamos
nunca)—o no saben no contestan, o tienen cosas más
interesantes que hacer que ésta que es su
obligación por
la cual les pagan. Otros para ahorrarse sofocos, vergüenzas, o
porque confían en que su grupo que sí asiste
defenderá suficientemente sus intereses. Y es que un Consejo
es
aburrido sólo según se mire. Visto como Living
Theatre,
da bastante de sí.
En el Informe de la Dirección se nos comunica que nuestro
escrito solicitando
la revisión del programa de doctorado de Estudios Ingleses
no va a ser atendido... puesto que ya que hemos planteado un recurso, a
pesar de las indicaciones a nuestro favor de la Comisión de
Doctorado de la Universidad, se va a esperar a la resolución
del
recurso. Así que entre tanto sigo
expulsado del Doctorado.
También se nos dice que por fin va a ser publicada la
memoria de
actividades de nuestro departamento, con un retraso considerable este
año... y es que hay gente que la boicotea y no
envía los
datos de lo que hacen.
Luego hay una sección de la reunión en la que se
ratifican las actas elaboradas por las distintas comisiones. Se revisan
31 actas con numerosos anexos, escritos satélites, etc. Por
supuesto son las comisiones las que hacen el 98% del trabajo del
departamento en reuniones y papeleo; si lo tuviera que hacer el Consejo
in person pues viviríamos en consejo y encima no se
haría. En los veinte años que llevo desde la
constitución de este departamento, aún hay un
tema que
las distintas direcciones y Consejos no han logrado
desentrañar... o que no están interesados en
desentrañar, porque se presta muy bien para que se aplique
la
ley del embudo en cuanto conviene. Es el siguiente. El orden del
día reza así, por ejemplo:
"Ratificación, si
procede, de las actuaciones de las diferentes comisiones
departamentales". Y llega el acta de una comisión (a veces
incluso son comisiones que no existen administrativamente, reuniones
extraoficiales con actas; y otras veces las reuniones de las comisiones
van precedidas de estas reuniones extraoficiales con acta o sin ella:
un pequeño caos legal, realmente). Resulta que la
comisión nunca ha aprobado previamente el acta que presenta
al
consejo, por operatividad o por no multiplicar las entidades; y
así el Consejo tiene que aprobar a la vez el
carácter
fidedigno del acta (supongo que eso se refiere a los miembros de las
comisiones en cuestión que estén presentes
allí) y
tiene a la vez que ratificar la actuación de la
comisión
en tanto que delegada del Consejo. Con lo cual, a veces se dice "esto
ya está aprobado y es decisión tomada, no se
puede
tocar", otras veces "No, a revisar, que sólo se ha aprobado
la
redacción del acta". Uf. No es extraño que a
veces se
líe el tema: ayer fue una sesión especialmente
caótica en ese sentido. Un presidente de comisión
manda
una carta comunicando un acuerdo unánime que otros miembros
dicen que no se tomó; una comisión presenta un
acuerdo
que luego es impugnado por uno de los supuestos acordadores, o por su
grupo, y hay que deshacer la actuación de la
comisión,
etc. etc. A veces parece que no se aclaran ni los propios presentes de
lo que se ha acordado en una reunión; otras veces se
desconoce
el derecho de hacer voto particular y disociarse de la
decisión
tomada colegiadamente. Me parece que unas lecciones de derecho
administrativo básico nos vendrían bien a todos.
Por
suerte esta vez no hubo muchas antinomias administrativas aparte
del plomazo...
Sí hubo alguna, resuelta por
votación, y unida a
penosos agravios personales—aunque esto último no
cuenta
para la
Administración. En cuanto a resolver el asunto por
votación, me temo que no era el procedimiento más
adecuado... pues si a un absurdo administrativo se le suma una
votación improcedente y recurrible se crean dos absurdos en
lugar de uno. El tema es que un profesor se sentía
perjudicado
por un acuerdo de una comisión, pero lo acataba, aunque
quería que constase su oposición. Los
catedráticos
que lo apoyaban decidieron que había de revisarse el
acuerdo,
aunque ya se había decidido en un Consejo de Departamento
anterior que la decisión de la comisión
iría a
misa (o sea, a instancias superiores). Y forzando la
votación
(de algo imposible de votar, porque ya se había decidido y
pasado la decisión hace meses a otras instancias) pues se
lograron dos efectos: uno, lograr un absurdo administrativo; dos,
castigar a una de las firmantes de aquel
recurso presentado contra el programa de doctorado diseñado
por los catedráticos.
Me temo que el absurdo administrativo vuelve absurdo el intento de
castigo, pero ya veremos. Las antinomias mal se resuelven por
votación. Como decía Roberto Carlos: errores no
corrigen
otros, eso es lo que pienso.
Un asunto espinoso y recurrente nos atormenta reunión tras
reunión: la discusión sobre qué es lo
que hay que
hacer constar
en acta y qué no es objeto de innumerables disquisiciones, a
pesar de que según la ley está claro que han de
recogerse
los acuerdos, y sólo necesariamente las intervenciones que
explícitamente deseen hacer constar los miembros del
órgano colegiado.... Ayer vivimos momentos de
surrealismo
kafkiano revisando actas (¡y grabaciones de las sesiones! de
marzo pasado) A veces las votaciones también son un caos,
porque
no queda claro cuál es la implicación de lo que
se vota,
si va a haber una segunda vuelta entre propuestas más
votadas,
etc. Pero el debate y votación de la
división del departamento en tres secciones
debería quedar para los anales de la Circumlocution Office
de Dickens.
Un dato que pasó casi desapercibido. La Comisión
de
Planes de Estudios propone que se parta, para la reforma del plan de
estudios de nuestra carrera, de la ficha del grado de Estudios Ingleses
propuesta por AEDEAN. Que
a mí no me gusta,
pero en fin. Supongo que en cuanto a la denominación del
título se irá con pies de plomo antes de
abandonar una
denominación existente y asociada a un área de
conocimiento oficial ("Filología Inglesa") por una
todavía inexistente y a la que se le han puesto pegas
administrativas.
Ayer vimos, por otra parte, el Triunfo y Apoteosis del Sexenio. La LOU
requiere que los miembros de algunas comisiones y tribunales de acceso
a puestos universitarios tengan "experiencia investigadora acreditada",
y en nuestra universidad eso se ha interpretado en el sentido de que
tengan un complemento salarial de esos que se dan por sexenios de
investigación. Eso de usar un complemento salarial como
criterio
administrativo fue muy polémico, y hubo un movimiento en
contra
del Sexenio (en tanto que cuerpo administrativo fantasma) que
sacó un manifiesto al cual me adherí; y se
recurrió el tema, por lo visto sin éxito
apreciable. Los
primeros tiempos era un secreto bien guardado eso de quién
tenía sexenio y quién no. Naturalmente es un tema
que se
presta bien a las pequeñas miserias y acosos que tan bien se
nos
dan en el medio académico: Juanito me parece que no tiene
sexenio, no lo pongas en el tribunal, o ¿alguien sabe si
Periquito tiene sexenio? Es que no ha venido a la reunión.
Bueno, pues el sexenio va a más, y las ocasiones de sexar al
personal in praesentia o in absentia también. Algunos no han
pedido nunca sexenio por estar en contra; a otros se les ha denegado
(cosa que provoca humillaciones y ofensas que no creería
quien
no las ve—¡y eso antes de conocer las consecuencias
locales
que va a acarrear!), otros pavonean sus sexenios peacock-like,
otros, humildes, esperan su turno y aguardan instrucciones. Pues eso,
que a medida que la LOU se va aplicando, los sexenios van causando
efecto, en especial a la hora de nombrar tribunales. Y es que para un
tribunal hay que nombrar a doce
personas
con sexenio, entre miembros titulares, suplentes, y ternas propuestas
al Rectorado para que designe a sus propios designables y sus
respectivos suplentes. Yo renuncio de entrada a formar parte de
tribunales, mientras haya voluntarios. Así nadie se
pondrá a investigar si tengo sexenio o no.
Vuelve el sexenio a la carga a la hora de tratar el punto 8 de la
reunión de ayer, "Propuestas para la composición
y
funciones de la Comisión de Posgrado del Departamento". Como
funciones, se acuerda, claro, que se ocupe de los asuntos de postgrados
(nuevos, incluyendo nuevos doctorados) y de doctorado (viejo plan).
Lógico. En cuanto a composición... hasta ahora
eran
miembros todos los doctores del departamento. Ahora se somete a
votación si han de ser miembros todos, o sólo los
doctores con sexenio. (El plan de nuestras fuerzas vivas Investigadoras
me parece oler que era que sólo fuesen miembros de la
Comisión de Doctorado los doctores sexeniados y miembros de
un
equipo de investigación. Pero se han debido cortar cuando
presentamos el recurso el otro día). En fin, que sale por
mayoría que los doctores sin sexenio no formen parte de la
comisión. (Votos, de todo hay: los sexeniados mayormente
votan
esto, claro, otros no; de los des-sexeniados, algunos se abstienen,
quizá porque no se les llame resentidos o parciales,
quizá sintiéndose perros apaleados—o
quizá
creyendo de buena fe que no tienen derecho a estar allí,
jeje...
; otros votan disciplinadamente la propuesta de los SenexSeniati, otros
votan en contra también...). Yo voté a favor de
que
fuesen todos los doctores a la comisón, pero ná.
En Ruegos y Preguntas, ruego que se me informe del número de
estudiantes matriculados en el nuevo Máster de Estudios
Textuales y Culturales (con cuyos criterios e implantación disentí
fuertemente en su momento).
Este era al parecer el secreto mejor guardado, pues esta misma pregunta
causó indignación y furor en el pasado Consejo de
Departamento, aunque (¿a pesar de que?) no se
tenían los
datos y no se me pudo contestar. Esta vez se me contesta
educadamente que hay ocho estudiantes matriculados, y que se espera que
sean más en años venideros. Inocente no es que
sea la
pregunta, pero desde luego tengo derecho a
conocer los datos, y el Consejo también, así que
bienvenida sea la
respuesta. También le pregunto al Director por la cifra de
estudiantes matriculados en Filología Inglesa, y por su
evolución en años recientes. No se tienen los
datos, me
dice, y no ha sido costumbre informar sobre ellos... así que
solicito que se incluyan en futuros informes de la
dirección,
por ser todos estos datos de interés y relevancia para
nuestra
actividad. ¿O no?
Ah, estudiantes. Eso es lo de menos. De hecho, estos últimos
años no asiste a los Consejos ni uno
solo de los
representantes elegidos por los estudiantes. Fracaso
del sistema representativo: rotundo. No es extraño que los
profesores nos dediquemos a nuestras batallitas y obsesiones, con tan
poco marcaje.
Hola David, Encantado de saludarte,
sí que
conozco la revista, la leo de vez en cuando, claro! Lo que no tengo tan
claro es lo de colaborar, porque tengo una mezcla curiosa de
ombliguismo agudo y humildad abyecta; te explico: por una parte, no me
atrevo a presentar nada así espontáneamente
porque no
sé si puedo comprometerme a escribir nada con la promesa de
que
vaya a ser interesante para alguien más; por otra parte todo
lo
que escribo no puedo evitar publicarlo en mi blog, es una especie de
fase aguda de eso que decía de ombliguismo o más
bien
ombloguismo. En esta fase aguda estoy tan a gusto
autopublicándome a mis anchas y sin tener que pactar con
nadie
más ni longitudes ni temas ni tonos adecuados, que renuncio
con
agrado a la ilusión que por supuesto me haría
publicar
mis escritos en otros medios, y la cambio por escribir estrictamente a
mi aire sin otras aspiraciones. Dicho esto, por supuesto que me
encantaría colaborar en vuestra revista y os cedo gustoso
cualquier cosa que os pueda gustar de las que publico en mi
blog—¡si os interesa esta modalidad de
"participación"! Como ventaja, tiene que podéis
seleccionar más variedad que si os mando una cosa hecha a
piñón fijo. En este blog hay una
clasificación por
temas: http://garciala.blogia.com Ya me
comunicarás si decidís coger algo. Un saludo,
JOSE ANGEL
En otro orden de cosas, me invitan a hacer un informe para Poetics
Today... y sale un libro más de la serie
Narratologia, The
Implied Author. Donde,
desdichadamente, no se nombra a este autor implícito, a
pesar de
lo que ha especulado sobre el tema. Desventajas de escribir en
español, supongamos.
(A Good Year).
Joven ejecutivo agresivo del parquet bursátil de Londres
hereda
caserón francés de un tío, primero
piensa
venderlo, y luego decide quedarse para dedicarse a la vida rural y a
una bonita francesa que va en el lote. De paso se vuelve generoso y
comparte la herencia con su prima ilegítima
recién
descubierta.
Pasable la película
de Ridley
Scott—bueno, es de Ridley Scott, ¿no?
Qué menos.
Pero un tanto predictable de más, lo cual detrae. El casting
y
el acting: bueno, pues este señor Crowe tiene casi tantos
tacos
como yo, y le quitan diez por el morro, cosa que no acaba de colar.
Para joven galán tiburoncillo pues no sé si
está
ya; su cosecha será buena pero es más gran
reserva que
vino joven. La francesa (Marion Cotillard) está deliciosa
como
debería estar, pero para ser mujer difícil y
exigente se
deja seducir echando virutas por el primer asshole simpático
que
pasa, comprometiéndose de por vida con él tras
apenas
cambiar diez frases y un polvo. El tema del romance
está
precipitadamente llevado; falla el ritmo lento que quiere transmitir la
película al colisionar con el calendario acelerado que nos
llega
desde Londres, y el efecto es de eso, de efecto predeterminado.
Defecto. Tampoco
me acaba de llegar el encanto indiscutible para todos del
Tío
Henry... aunque su moto era tan encantadora como la
mía, y
sin duda para su sobrino bien podía
tener encanto el tío que iba encima. Los flashbacks poco
aportan
al argumento, sólo al
ambiente campestre de niñez idílica;
así que
parecen bastante irrelevantes y gratuitos. Menos uno, cuando
descubrimos que la francesita ya le había dado un beso al
muchacho cuando eran niños y él veraneaba con su
tío... abriendo así la posibilidad de que
quizá
sabía ella más de él que él
de ella. Por
ejemplo, sabía dónde estaba el grifo de la
piscina. Lo
increíble de este flashback es que se hubiese olvidado
él
de la niña, vamos hombre. Y es que tanto éste
como los
otros, aunque técnicamente bien ligados, quedan curiosamente
inconexos con el personaje que se supone los experimenta; igual es por
lo repelente de su caracterización, todo efecto de
conciencia o
memoria íntima sobre el personaje parece gratuito y ajeno a
él.
Una película con mensaje tipo feelgood, beatus ille, etc.,
aunque a decir verdad la decisión de Crowe de irse por la
apartada vía, back to basic kiss, no parece nada
difícil, dada la comunidad utópica campestre que
lo rodea
al final. Más increíble es que un personaje del
calibre
que vemos al principio cambie jamás, y cuánto
menos que
coja una brocha o una escoba. Eso sí es ciencia
ficción,
y no lo que hacía antes Ridley Scott. Para comedia,
aún
le falta mano, a él o al guionista.
Lo que más me ha gustado.... Que yo también de
niño veraneaba en Francia, en el caserón de la
aldea de
mis abuelos. Y que aquellos también fueron buenos
años,
buenos veranos... de los que siempre te acompañan
aunque
te acabes dedicando al parquet bursátil. En realidad el
lugar de
los recuerdos sagrados está en el pasado, ahí
están bien guardados si es que es un sitio donde algo se
ubique;
e inútil sería intentar viajar a ellos en el
espacio-tiempo, ni a Francia. Están en otra
dimensión.
Vamos a dedicarle al buen año ese (y a aquella tarde soleada
que
nunca pasa) una jotica de Carmen París que lo resume:
Como si fuera un tesoro Llevo en mi pecho
guardados La emoción de
aquellas horas Y el azul de aquel
verano...
Quién cada nueve de
noviembre. Hace diez
años que nos casamos la polémica pareja
(polémica
a veces de puertas afuera, otras de puertas adentro), y veinte
años hace que nos conocimos. En Laguardia era (—prends
garde à toi).
Gracias
a los blogueros universitarios de Fírgoa
que me han colgado otra vez una cosa en portada, esta vez la nota sobre
evaluación en la universidad que pasé ayer: "La
evaluación evaluada."
Era mayormente, recuerdo, una visión crítica que
nos ha
hecho llegar la UGT. Hoy nos pasaba Comisiones Obreras una
intervención ante la Comisión de
Educación del
Congreso donde se expresaban similares temores de que la
evaluación de calidad universitaria se convierta en un fin
en
sí mismo que vaya a distorsionar la propia actividad de la
universidad...
Y cosas aún más interesantes pueden encontrarse
en la portada de
Fírgoa. No
os perdáis las conclusiones del congreso que se ha celebrado
sobre corrupción, acoso y endogamia en la Universidad,
expuestas
por su organizador Guillem Bou: "Investigar la
Universidad: Una tarea restringida".
Para muestra un botón:
Corrupción
y acoso, por lo general, van unidos a la casuística
universitaria. Es decir, no existe la figura del ‘corrupto
simpático’ o delincuente popular tipo Robin Hood.
Al
contrario, se trata siempre de personas ambiciosas en extremo, sin
ningún tipo de empatía por el prójimo,
tendentes
al abuso reiterado de poder y capaces de cualquier crueldad. En esta
tesitura, por tanto, la persona corrupta acosa sin piedad a todos
aquellos testigos no participantes de sus corruptelas y, por
añadidura, a cualquier persona mínimamente
creativa,
honrada o con un mínimo de conciencia personal o profesional.
Los casos de
corrupción son
tremendamente complejos; ello se debe a los múltiples
recursos
financieros a que da acceso la vida universitaria y al poco control
sobre los mismos. Además, se dispone de un marco legal
claramente insuficiente para perseguir la corrupción ya que
las
leyes, quizá malentendidas bajo el pretexto de la
‘autonomía universitaria’, garantizan la
impunidad
de quien corrompe.
La
situación de
corrupción en la asignación de plazas en la
universidad
pública española no es, en absoluto, nueva. Se
remonta
quizá a sus orígenes y, como muestra, disponemos
de un
artículo impagable del mismísimo Ramón
y Cajal en
el que opina que “la situación no tiene manera de
ser
arreglada”.
Pues seguro que Ramón y Cajal lo tenía bien
estudiado... así que es desalentador.
Otra noticia interesante recogida en Fírgoa:
un documento de trabajo del Ministerio sobre la reforma universitaria
en curso que tantas vueltas nos ha hecho y nos hará
dar: "Aclaraciones
sobre el documento de 26 de septiembre de 2006: La
organización
de las enseñanzas universitarias en España"
Lo de
"aclaraciones" suena prometedor, pero lo cierto es que hay cosas que
siguen sin estar nada claras. Por ejemplo: ya creíamos que
con
la reforma del registro de titulaciones se había alejado de
momento el fantasma de la supresión de Filología
Inglesa
(y otras titulaciones). Ahora vuelven tímidamente asomando
las
orejas los Libros Blancos aquellos de la ANECA, que serán
criterios, no se sabe si requisitos, para las nuevas titulaciones que
se implanten. Con lo cual ¿volvemos a estar en las mismas?
Recordemos que la ANECA (la necat
en este caso) rechazó
la existencia de un título de Estudios Ingleses, que
están por tanto sin libro blanco... Tampoco queda nada claro
si
las titulaciones actualmente existentes y que no tengan Libro Blanco
serán suprimidas, reformadas, amalgamadas, o qué.
Hará falta una aclaración de la
aclaración. Y
quizá volver a desempolvar los silbatos y las pancartas, ay
qué cruz.
Y he estado explorando la web con Google, con combinaciones de los
términos "profesor" "titular" "experiencia" "investigadora"
"acreditada" "doctor", intentando resolver un conundrum legal, pero sin
éxito—o sólo con éxito en
egorías,
porque Google me devolvía a mi propio blog que debe ser uno
de
los pocos sitios donde se plantea el tema. A ver, la cosa es que la
LOU
exige para dirigir tesis que el director tenga "experiencia
investigadora acreditada". Allí está hablando de
doctores
directores, no de catedráticos ni de profesores titulares,
ni
nada similar sobre los cuerpos docentes universitarios, porque este
punto también es aplicable a las universidades privadas.
Bien,
el Consejo de Gobierno de la Universidad de Zaragoza
dictaminó
que tienen "experiencia investigadora acreditada" a estos efectos
quienes tengan un sexenio o tramo de complemento salarial investigador
reconocido. O méritos comparables (pues sexenio o tramo
sólo lo pueden tener los funcionarios).
Y mi duda es: ¿no se contradice esto con otro punto muy
claramente expuesto de la LOU, aquél donde sí
habla de
los cuerpos docentes universitarios, y dice, cito: "Los
Catedráticos y Profesores Titulares de Universidad
tendrán plena capacidad docente e investigadora".
¿Acaso
no incluye esta "plena capacidad investigadora", por
definición,
la dirección de tesis doctorales? La ley no considera
oportuno
introducir ninguna matización ni limitación en
este
punto. Creo que es un asunto que se va a tener que plantear nuestra
Universidad, no vaya a ser que la normativa emanada del Consejo de
Gobierno contradiga a la LOU.
Ah, y otra noticia de la ANECA (ultima
necat).
Es posible trabajar desde hace quince años en la
Universidad,
sacarte hace años tu título de doctor, tener
todos los
informes de docencia de tu centro positivos, teniendo tus
publicaciones, un libro recién salido en una excelente serie
de
tu campo de estudio, bien reseñado... y es posible, digo que
te
den informe negativo de la ANECA para poder
presentarse a concurso
a una plaza de contratado doctor. (No sé si se entiende: es
que
ni siquiera puedes presentarte a concurso a competir con otros
ciudadanos a sacar una plaza de profesor no permanente de la
categoría que vienes ocupando desde hace años).
Es lo que
le ha pasado a un compañero nuestro. Claro que
también se
lo habían cargado injustamente en unas oposiciones antes, y
eso
igual marca. ¿Será que le pasaron la mota negra?
En fin, que esto es lo que se llama hacer atractiva la carrera docente.
Nos hacen
llegar los
representantes sindicales de FETE-UGT esta valoración tan
negativa del novedoso programa de evaluación de la actividad
docente del profesorado recién implantado por la Universidad
de
Zaragoza:
Habréis
recibido
(seguramente con sorpresa) una carta del Vicerrector de Profesorado en
la que nos comunica, sin grandes explicaciones, que se ha implantado el
nuevo proceso de evaluación de la actividad docente del
profesorado, por supuesto, sin conocer ni publicar previamente los
criterios de valoración ni el modelo de encuesta.
La evaluación de la actividad docente del profesorado
constituye, tanto por el contenido como por la forma de implantarlo,
otro ejemplo de IMPOSICIÓN por parte del actual equipo
rectoral.
UGT quiere manifestar que comparte el interés por mejorar la
calidad de la docencia universitaria, esto siempre ha sido una voluntad
reiteradamente expresada en sus congresos, pero rechaza frontalmente
los métodos utilizados por el equipo rectoral, imponiendo un
procedimiento que puede terminar desvirtuando la actividad docente del
profesorado con el único fin de conseguir la
evaluación
positiva. Somos conscientes de que los defensores a ultranza de este
procedimiento (¿con qué intenciones?),
rápidamente
nos acusarán de corporativismo, por esa razón y
ya desde
el principio, queremos dejar claro que no hay que jugar a la
confusión, que nuestro compromiso es defender a todos los
miembros de la comunidad universitaria (PDI, PAS y alumnos), y en este
caso, entendemos que se lesionan gravemente los derechos del
profesorado.
Así pues, VALORAMOS MUY NEGATIVAMENTE:
• Las actuaciones del
vicerrector de profesorado
durante el proceso hasta la aprobación del documento
“Normativa básica sobre el procedimiento y los
criterios
de evaluación de la actividad docente del
profesorado”.
• El contenido de la propia
normativa, sobre la
que se presentaron numerosos escritos y alegaciones por parte de la
Junta de PDI en su totalidad.
• El apresurado comienzo del
procedimiento a
pesar del desacuerdo mostrado por la mayoría de los
representantes de los trabajadores.
Como en otros temas relativos a las condiciones laborales del PDI, la
actitud del vicerrector de profesorado se ha limitado a reunir a los
representantes, comunicarles lo que el equipo piensa llevar al Consejo
de Gobierno e indicarles lo que no están dispuestos a
negociar,
es decir todo. En este contexto, UGT DENUNCIA LA FALTA DE
NEGOCIACIÓN con los representantes legales de los profesores
de
la UZ. A diferencia de otras universidades españolas donde
se
están firmando numerosos acuerdos que van permitiendo
mejorar
las condiciones laborales, encorsetadas por la legislación
nacional de su personal, en la Universidad de Zaragoza se
continúa en el oscurantismo, defendiendo a ultranza una
normativa calcada de la anterior (de nefasta experiencia....) y que no
sirvió para mejorar la docencia que era su objetivo, sino
todo
lo contrario, para crear malestar e incluso fomentar el
“mobbing
laboral” o acoso psicológico o moral en el
trabajo.
Entendemos, pues, que no es suficiente poner sobre el papel que
“…se cumplirá con los requisitos
legales de
información, análisis y negociación
con los
órganos de representación de los
trabajadores…”, ¿con quién
se ha negociado?,
¿quién le ha dado las bendiciones?. Desde luego,
UGT no.
Con respecto al procedimiento para la evaluación docente,
RESALTAMOS y CRITICAMOS los siguientes aspectos:
• El proceso resulta complejo,
generando gran
cantidad de burocracia, para terminar limitándose a la
encuesta
anónima de los alumnos. En este sentido, es preciso
señalar que, salvo la encuesta a los alumnos, los restantes
elementos de evaluación están sin regular, lo que
ofrece
una idea muy clara de la importancia que se les piensa conceder a pesar
de todas las “buenas palabras”.
• Generará
indefensión y malestar
en el profesorado al verse sometido a la valoración
subjetiva
tanto de los alumnos como de los miembros de las diversas comisiones
implicadas. Para detectar incumplimientos o deficiencias en la calidad
de la actividad docente, indudablemente existen métodos
más objetivos. Además, la Universidad no puede
delegar en
otros una función que como gestora de fondos
públicos es
suya.
• Algunas etapas del proceso
crean serias dudas
respecto a lo establecido en la Ley Orgánica 15/1999 de 13
de
diciembre de Protección de Datos de Carácter
Personal. La
confidencialidad no se garantiza en el caso del profesor, dada la forma
en que se pretende dar a conocer el resultado.
• Las encuestas de
opinión son
herramientas de sondeo muy útiles para detectar cuestiones
específicas a mejorar. A modo de ejemplo, en los EEUU, de
donde
algunos siempre quieren aprender, se inventaron las encuestas de
opinión para saber, por ejemplo, si un coche
gustaba a los
usuarios, nunca se pretendió saber con ellas si un coche ere
mejor que otro, y mucho menos para saber si era bueno o malo. Sin
embargo, como ya se ha apuntado al principio, la mala
utilización de las mismas puede incentivar al profesorado a
que
no sea riguroso y exigente en la docencia para conseguir una
evaluación positiva. Apoya lo anterior el hecho de que los
profesores universitarios vivimos de nuestro trabajo, necesitamos
complementos que ayuden a pagar nuestras hipotecas, necesitamos
consolidar una plaza tras años de
dedicación, etc.
Desde UGT entendemos que un programa de mejora continua de la calidad
de enseñanza, debe partir de un análisis
exhaustivo de la
situación actual (por ejemplo analizando las consecuencias
de la
excesiva masificación en las aulas,…), para poner
en
marcha programas concretos de actuación, que posteriormente
deberán ser evaluados, de forma que el proceso se vaya
perfeccionando en etapas sucesivas. En la UZ parece que lo
más
importante es poner en tela de juicio al profesor, amenazarle con la
penalización (se habla de complementos, pero pensemos en lo
que
puede suponer para los profesores que todavía no tienen
plaza
consolidada). ¿Es una buena estrategia para motivar al
profesorado?. ¿Casi veinte años de experiencia
negativa
ha servido para algo?.
FETE-UGT. SECCIÓN SINDICAL UNIVERSIDAD.
Recuerdo a este respecto que en la última
oposición a la
que me presenté, la presidenta del tribunal me
echó en
cara que no les hubiese presentado entre la documentación
para
la plaza los resultados de las encuestas de docencia de los alumnos. A
lo que repliqué que le había presentado al
tribunal el
documento que creía oficial y relevante sobre este
particular, a
saber, la certificación por parte de la Comisión
de
Docencia del centro (que había tenido en cuenta las
encuestas
como parte de su proceso de evaluación). Una
certificación en la que se comunicaba la
valoración
positiva de mi docencia y se me felicitaba por la labor realizada. Pero
la presidenta del tribunal insistía:
- ¿Que por qué no les entregaba las
encuestas al tribunal?
- Pues porque era un documento previo a la elaboración del
informe, y además de carácter confidencial, y no
se
requería para presentarse a la oposición.
- Pero el Tribunal deseaba verlas, me recordaba la Presidenta, y
tenía derecho a solicitarlas.
- Bien, ustedes tienen derecho a expresar ese deseo, pero yo tengo
derecho a no dárselas, les dije, y a que se me
evalúe de
acuerdo con los documentos que tienen validez oficial, es decir, los
informes emitidos por mi centro.
Y así quedó la cosa, y así me fue en
la
oposición, supongo... (Por cierto, mis encuestas de alumnos
eran
todas positivas si bien no brillantes, así que, con hindsight,
le ahorré al tribunal el trabajo de esgrimir ese argumento
para
dejarme en la cuneta. Tampoco pondría yo la mano en el fuego
de
que mis clases sean necesariamente peores que las de profesores que
sean mejor puntuados por los estudiantes).
Evaluación e inspección ha de haber en la
Universidad,
eso parece claro. Pero habrá que regular los procedimientos
y
usos y límites adecuados de las diversas fases del proceso
de
evaluación, además de su resultado final. El mal
uso
interesado de las evaluaciones nunca quedará
descartado. Con lo cual la energía perdida en
medios, y en
medios para examinar los medios, va a ser realmente notable.
Este delito de amenazas, leemos, "evitó que fuera
excarcelado en
febrero de 2005, después de haber cumplido 18
años de
cárcel de los casi 3.000 a los que había sido
condenado
por 11 atentados en los que murieron 25 personas."
Espero que ahora cumplirá su condena de 18 años
en 0'072
años, que es lo que me sale de aplicar una regla de tres. Si
de
tres mil nos resulta dieciocho (con agravante de muertes), de doce nos
da equis, o sea, menos de dos días. Ya lo tenían
que
haber soltado, en estricta "justicia".
¿O es que nuestras leyes, quizá, en las sucesivas
ediciones del Código Penal e interpretaciones
(elásticas)
de las mismas, están redactadas, y aplicadas, por
imbéciles que nos desgobiernan, que no conocen la medida ni
la
proporción, y que en su propio ámbito hacen gala
de una
irresponsabilidad criminal y un desprecio por la vida comparable al de
las personas que son juzgadas con estos códigos?
Y para los del 11-M, dos mil setecientos siglos de condena. O eran
cuarenta años. O eran doce, que me bailan las cuentas. Eso
para
que vean que vamos en serio. Lo dicho: leyes redactadas e interpretadas
por payasos. Eso sí: solemnes.
Escrito al
Director del
Departamento circulado hoy a los miembros del Consejo de Departamento
de Filología Inglesa y Alemana, Universidad de Zaragoza:
Remitentes:
Dres. José Angel García Landa, Micaela
Muñoz
Calvo, Beatriz Penas Ibáñez, Departamento de
Filología Inglesa y Alemana. Destinatario:
Sr. Director del Departamento de Filología Inglesa y
Alemana, UZ. Asunto:
Solicitud de asuntos a tratar en Consejo de Departamento. Fecha:
3 nov. 2006
Sr. Director:
Con fecha 5 de
octubre le
remitimos a Vd. copia del recurso presentado ante el Excmo y Mgfco Sr.
Rector de la Universidad de Zaragoza, contra la decisión del
Consejo de Departamento de Filología Inglesa y Alemana de
fecha
2 de Octubre de 2006, en el que se aprobaba la propuesta de programa de
Doctorado en "Estudios Ingleses" con unos criterios de
organización docente que vulneran la legalidad vigente y
atentan
contra las prácticas deseables en nuestra Universidad.
Enviamos asimismo una
copia del
recurso a la Comisión de Doctorado de la Universidad,
órgano encargado de la aprobación de programas de
doctorado, y a la Comisión de Postgrado. Vd. ha recibido una
comunicación de la Comisión de Doctorado, que en
su
respuesta (sin entrar a resolver el recurso, pues va dirigido al
Rector) deja muy claro cuáles son las normas a las que ha de
atenerse la participación de doctores en Tercer Ciclo.
Reproducimos aquí la resolución de la
Comisión de
Doctorado de la Universidad sobre el particular:
En
relación a su escrito con registro de 19 de octubre de 2006,
desearía comunicarle lo siguiente:
1. Dado que, según nos indica, se trata de un
recurso ya
presentado ante una instancia superior, esta Comisión
entiende
que debe inhibirse de emprender cualquier acción tendente a
la
resolución del mismo, limitando su actuación a la
de
emitir informe al respecto, próximamente, si así
se le
requiriese desde el Rectorado (circunstancia que no se ha producido
hasta el día de la fecha).
2. Esta Comisión entiende, por ello, que la
respuesta a
su escrito debe limitarse a ratificar —según
acuerdo
tomado en el día de la fecha, en sesión
ordinaria—
cuál ha sido y cuál continúa siendo su
criterio
respecto al asunto de su interés:
2.1. De acuerdo con lo que establece el Real Decreto
56/2005, en
su art. 11, el director de Tesis será un doctor con
experiencia
investigadora acreditada. La elaboración de los criterios
que
deben definir esa "experiencia investigadora acreditada" y la
responsabilidad de su aplicación fue encomendada por nuestra
Universidad a esta Comisión de Doctorado, cuyos acuerdos a
tal
efecto se hallan reflejados en las normativas vigentes y de actual
aplicación (Acuerdos de Consejo de Gobierno de 12 de julio
de
2005 y de 6 de julio de 2006, y de Comisión de Doctorado del
27
de septiembre, 2 y 14 de noviembre de 2005).
2.2. Intención de dichas normativas fue la de
dar
cumplimiento al nuevo marco jurídico, la de garantizar, en
consonancia, una mínima calidad exigible en la
dirección
de Tesis y composición de tribunales y asimismo —a
pesar
de la dificultad del proceso que tal decisión
suponía— la de permitir el acceso a
dirección de
Tesis y a tribunales a cuantos candidatos acreditasen
—independientemente de cualquier otro criterio—
experiencia
investigadora suficiente a juicio de esta Comisión, de
acuerdo
con criterios objetivos y públicos.
2.3. La relación de profesores e investigadores
encargados de la dirección de Tesis elaborada por los
Departamentos y órganos responsables de Posgrado (cap. III,
art.
7 de nuestra normativa sobre posgrados de 6 de julio de 2006) debe
ajustarse a lo establecido en dichas normativas. Es esta
Comisión de Doctorado la única encargada de
aprobar o
desestimar la dirección de proyectos de Tesis y la
composición de tribunales, a propuesta de dichos
órganos,
dentro de nuestra Universidad ("Disposición adicional
única" de la normativa antes mencionada).
2.4. El establecimiento de criterios mínimos de
nuestra
Universidad —en consonancia con los aplicados por otras
muchas— responde al mandato de garantizar la calidad de las
Tesis, pero también al de preservar la plena capacidad
docente e
investigadora de cuantos investigadores cumplan dichos requisitos
mínimos, considerados por esta Comisión como
necesarios y
suficientes.
Dada la trascendencia y posible gravedad del asunto que se
nos
comunica, como posible precedente, se remite copia del presente escrito
al Gabinete Jurídico de nuestra Universidad, al Excmo. Sr.
Vicerrector de Ordenación Académica y al Excmo.
Sr.
Rector.
Lo cual pongo en su conocimiento a cuantos efectos
considere oportunos.
Como se
verá, el dictamen
de la Comisión de Doctorado al respecto es clara, y se
considera
que los criterios propuestos por el programa de Doctorado "Estudios
Ingleses" vulneran la normativa existente—como ya expusimos
en su
momento en el Consejo de Departamento. Consideramos que, ante esta
información, el Departamento está obligado a
corregir la
decisión de aprobar un programa de Doctorado ilegal.
Sería del todo improcedente e irregular que el Departamento
optase por no actuar correctamente. Solicitamos, por tanto, como
medidas a adoptar en el próximo Consejo de Departamento del
día 10 de noviembre:
a) Que aunque se
apruebe el acta
del Consejo de Departamento del 2 de Octubre en tanto que reflejo de lo
que allí se trató, se informe de la imposibilidad
de
aprobar el programa de doctorado de "Estudios Ingleses" en los
términos allí propuestos, y se trate como asunto
de
trámite o urgente su modificación.
b) Que se
actúe en
consecuencia revisando los criterios aprobados en diciembre pasado para
la docencia en el Máster de Estudios Textuales y Culturales.
No
tendría sentido académico alguno que se
mantuviesen para
el máster, o en lugar alguno del postgrado de Estudios
Ingleses,
unos criterios que la Universidad considera ilegales por su
carácter restrictivo incluso en lo que es el nivel superior
al
máster, es decir, el Doctorado. Por otra parte,
habiéndose aprobado esos criterios de asignación
docente
para el postgrado, se ha creado un absurdo administrativo, pues se ha
ignorado la existencia previa de criterios objetivos baremables
(académicos, profesionales y de investigación).
Es
urgente aclarar qué criterios rigen para la
asignación de
docencia en este Departamento, y aclarar si el Postgrado puede ser un
coto aparte con normas propias que vulneren la normativa universitaria.
Parece claro que no puede ser.
Recordamos por
último a Vd.
que el Consejo no puede tomar decisiones que vulneren la normativa
universitaria, y que en caso de que lo haga por votación,
corresponde al propio Director velar por que se aplique la normativa
vigente, apelando si es preciso a instancias superiores. Los Directores
no deben en ningún caso hacer suyas las decisiones
contrarias a
derecho que hayan podido tomar los cuerpos colegiados que presiden,
sino antes bien adoptar las medidas necesarias para normalizar la
situación cuanto antes. Zaragoza, a 3 de
noviembre de 2006.
Firmado:
José
Ángel García Landa
Profesor Titular de
Universidad
Departamento de
Filología Inglesa y Alemana, Facultad de
Filosofía y Letras
Micaela
Muñoz Calvo
Profesora Titular de
Universidad
Departamento de
Filología Inglesa y Alemana, Facultad de Ciencias
Beatriz Penas
Ibáñez
Profesora Titular de
Universidad
Departamento de
Filología Inglesa y Alemana, Facultad de
Filosofía y Letras
Es curioso que este
principio de que
los funcionarios han de seguir la normativa vigente es tan obvio que es
difícil localizar puntos específicos de la Ley de
la
Función Pública que se refieran a él.
Sólo
en términos ya de palabras mayores se habla del asunto:
prevaricaciones, cohechos, etc. Y es curioso también, pero
muchos miembros de órganos colegiados entran con cierta
frecuencia en una dinámica (dinámica de grupos, o
de
partidos) en la que parecen creer que todo lo que se apruebe en esos
órganos es legítimo por el simple hecho de que
haya sido
votado por una mayoría, aunque esa mayoría haya
votado
algo que no es de su competencia y cae fuera de las atribuciones del
órgano colegiado en cuestión.
Podríamos llamarlo
la "falacia democrática" de la Administración. La
vemos a
todos los niveles, y con frecuencia las instancias superiores prefieren
tratar la situación con paños calientes en lugar
de
interpretarlo como acciones que utilizan grupos influyentes para acosar
a minorías tergiversando las leyes, y manteniendo a las
minorías a la defensiva permanente y en un estado de
inseguridad
legal, y teniendo que nadar sólo para seguir en el mismo
sitio.
Una consideración que podría ser susceptible de
un
tratamiento muy diferente. ¿Mobbing? ¿Acossing?
Pero
qué dice usted, hombre, aquí somos más
finos...
PS: Adjunto
aquí un e-mail enviado a parte del profesorado por
la Dra. Onega, coordinadora del programa de Estudios Ingleses
propuesto, dando a conocer un escrito que ha dirigido al Rector.
Hola
a todos. Os mando copia del mensaje que acabo de enviar al Rector, con
copia de la carta de J.A. Voy a mandar otra al Presidente de la
Comisión de Doctorado. Saludos, Susana
Querido Rector: Te
mando copia de
esta sorprendente carta que ha envíado José Angel
García Landa a todo el Departamento de Filología
Inglesa
y Alemana. Como verás, la carta que adjunta va dirigida al
Director, y en ella trata de evitar que se ratifique en el Consejo
ordinario que tendremos este viernes al Acta del consejo anterior en la
que se aprobó la adaptación del Doctorado de
Calidad que
dirijo al nuevo postgrado aprobado el año pasado. La
razón por la que he decidido darte conocimiento de este
escrito
es porque en él se cita literalmente un amplio
párrafo de
una carta supuestamente enviada por el Presidente de la
Comisión
de Doctorado al Director de nuestro Departamento. Me pregunto
cómo ha llegado esta carta al Dr. García Landa y
también cómo es posible que siendo yo la
coordinadora del
Programa de Doctorado no se me haya enviado una copia para mi
conocimiento. Además, considero muy grave que el Presidente
de
la Comisión de Doctorado se haya dirigido por escrito al
Director sobre un tema que, como él mismo reconoce en el
escrito
que se le atribuye, está aún en manos del
Gabinete
Jurídico, y fuera por tanto de sus competencias. Comprenderás
el desanimo
que me invade viendo cómo se está manejando este
asunto y
te ruego encarecidamente que tomes las medidas oportunas para
reencauzarlo antes de que perdamos uno de los pocos Programas de
Doctorado con Mención de Calidad que tenemos en nuestra
universidad. Ni que decir tiene que ésta es la
única meta
que ha movido al Dr. García Landa a emprender esta
campaña. Saludos afectuosos,
Susana Onega
Prof. Susana Onega Dpto. de
Filología Inglesa y Alemana Facultad de
Filosofía y Letras 50009 Universidad de
Zaragoza
Nota
Tras
recibir el anterior mensaje de la Dra. Onega, el Dr. García
Landa envió
esta respuesta por correo electrónico a los miembros del
Departamento
de Filología Inglesa y Alemana:
Nota aclaratoria al e-mail de la Dra. Onega:
La
carta al Director y a los miembros del Departamento a que se alude va
firmada por tres personas, no sólo por "el Dr.
García Landa". En cuanto
a la imputación de motivos que se me hace, es injusta. Me
opongo, eso
sí— nos oponemos—a que se intente llevar
adelante la implantación de un
programa de doctorado con una normativa abusiva e ilegal. Insistir en
que han de hacerse las cosas según las normas no es una
manía personal
mía, o nuestra. Es nuestra obligación.
Sería deseable, por supuesto, el
mantenimiento de la mención de calidad al programa, pero no
ayudará a
ello la tergiversación de la normativa. Los fines importan,
pero
también los medios.
Re-PS. Con fecha 8 de noviembre, enviamos este escrito al Rector.
Destinatario:
Sr. Rector Mgfco. de la Universidad de Zaragoza
Remitentes: Dres. José Ángel
García Landa, Micaela Muñoz Calvo, Beatriz Penas
Ibáñez (Dpto. de Filología Inglesa y
Alemana)
Asunto: Recurso programa de Doctorado Estudios Ingleses
Fecha: 8 de noviembre de 2006
Sr. Rector Magnífico:
Con fecha 5 de octubre presentamos ante V. E. un recurso contra la
decisión del Consejo de Departamento de Filología
Inglesa y Alemana de fecha 2 de Octubre de 2006, en el que se aprobaba
la propuesta de programa de Doctorado en "Estudios Ingleses" con unos
criterios de organización que a nuestro juicio vulneran la
legalidad vigente y atentan contra las prácticas deseables
en nuestra Universidad.
Enviamos asimismo una copia del recurso a la Comisión de
Doctorado de la Universidad, órgano encargado de la
aprobación de programas de doctorado, y a la
Comisión de Postgrado. En su respuesta, la
Comisión de Doctorado (sin entrar a resolver el recurso,
pues va dirigido al Rector) deja muy claro cuáles son las
normas a las que a su juicio ha de atenerse la participación
de doctores en el Tercer Ciclo.
Dimos a conocer esta comunicación de la Comisión
de Doctorado a los miembros del Consejo de Departamento de
Filología Inglesa, y a su Director, en una carta que
incluimos como ANEXO I, en la que solicitamos que en el
próximo Consejo a celebrar este viernes 10 de noviembre se
trate el asunto y en lugar de meramente ratificar el acta de la
reunión anterior donde se adoptó el acuerdo, se
lleve a cabo una rectificación del mismo. Todo ello con
vistas a evitar las mayores complicaciones legales que surgen cuando
han de deshacerse decisiones mal tomadas, una vez han tenido
consecuencias.
Ante esta comunicación nuestra, la Dra. Onega ha enviado a
distintos profesores del Departamento y entendemos que a V.E. un
escrito que incluimos como ANEXO II, sobre el cual deseamos hacer
algunas precisiones:
a) En primer lugar, hacer notar que somos tres los firmantes del
escrito a que alude la Dra. Onega, aunque la Dra. Onega lo atribuye
exclusivamente al Dr. García Landa.
b) Rechazamos las imputaciones de intenciones que hace la Dra. Onega
sobre el Dr. García Landa, a saber que "que perdamos uno de
los pocos Programas de Doctorado con Mención de Calidad que
tenemos en nuestra universidad. Ni que decir tiene que ésta
es la única meta que ha movido al Dr. García
Landa a emprender esta campaña". Semejante
valoración busca presentar el recurso como obra de un
demente resentido o un elemento destructivo que actúa por
razones personales e inconfesables, cuando antes bien ha sido
presentado por tres profesores que piden únicamente que se
respeten los principios generales de organización docente
que rigen en la Universidad, y que son vulnerados por la propuesta
recurrida. Es del todo improcedente intentar llevar este conflicto al
terreno de las disputas personales, como pretende hacer la Dra. Onega
al ignorar a dos firmantes del recurso y centrarse en los supuestos
motivos malintencionados del Dr. García Landa, desviando
así la atención del tema fundamental.
c) Es más, puntualizaremos que en el programa de Doctorado
de Calidad al cual se refiere la Dra. Onega ha venido participando el
Dr. García Landa desde hace años y contribuyendo
con su trabajo a que el mencionado programa tenga la
mención de calidad en cuestión. Está
fuera de lugar atribuirle intenciones destructivas hacia ese programa
que, si bien coordina la Dra. Onega no es propiedad o
interés exclusivo de ella. Antes bien, consideramos que
procurar que el programa se atenga a derecho en sus normas es la mejor
manera de trabajar por la calidad bien entendida.
d) Sobre las extrañezas que expresa la Dra. Onega ("Me
pregunto cómo ha llegado esta carta al Dr. García
Landa y también cómo es posible que siendo yo la
coordinadora del Programa de Doctorado no se me haya enviado una copia
para mi conocimiento"), cabe decir simplemente que la
Comisión de Doctorado respondió a nuestro escrito
en los términos citados en el ANEXO I, y por supuesto lo
notificó también al Director del Departamento. No
se entiende por qué la Dra. Onega considera "muy grave" que
la Comisión de Doctorado le haga saber cuál es la
normativa aplicable, establecida además por esa misma
Comisión, o cómo podría caer "fuera de
sus competencias" la aprobación de programas de Doctorado.
Por último, su queja de no haber sido informada tampoco es
muy procedente, pues tan pronto como se conoció la respuesta
de la Comisión de Doctorado la dimos a conocer nosotros
mismos a la Dra. Onega así como a los demás
miembros del Departamento mediante la carta reproducida en el ANEXO I,
y no dudamos de que hizo lo propio el Director del Departamento.
e) En cuanto a los conflictos precedentes. Si bien el Dr.
García Landa ha recurrido anteriormente decisiones
administrativas impulsadas por la Dra. Onega que a su juicio le han
perjudicado a él y a la institución
universitaria, lo que aquí recurrimos es una nueva
decisión administrativa, en esta ocasión de
nuestro Departamento, que no cumple a nuestro juicio la normativa a que
debería de atenerse y que, en efecto, sí ha sido
impulsada también por la Dra. Onega en tanto que
coordinadora del programa propuesto. Como se ve, las imputaciones de
metas particulares personalizadas pueden funcionar en los dos sentidos,
y es mejor no entrar en atribuciones de intenciones sino atenerse a la
cuestión de fondo de si el programa recurrido cumple o no
los requisitos establecidos por la universidad.
f) Así pues rogamos a V. E. que aclare cuáles son
los límites establecidos por la Universidad para la
ordenación docente de los programas de Doctorado y la
dirección de Tesis dentro de un programa, y concurrimos con
la Dra. Onega en la oportunidad de dar una pronta solución
al asunto, que entendemos debe ser una respuesta fundamentada al
recurso presentado el 5 de octubre.
(Adjuntamos copia de este escrito al Presidente de la
Comisión de Doctorado).
Zaragoza, 8 de noviembre de 2006
José Ángel García Landa
Profesor Titular de Universidad
Departamento de Filología Inglesa y Alemana, Facultad de
Filosofía y Letras
Micaela Muñoz Calvo
Profesora Titular de Universidad
Departamento de Filología Inglesa y Alemana, Facultad de
Ciencias
Beatriz Penas Ibáñez
Profesora Titular de Universidad
Departamento de Filología Inglesa y Alemana, Facultad de
Filosofía y Letras
Mirando un contrato relativo a derechos de
publicación, me llama hoy la atención este
párrafo:
OBRAS PUBLICADAS: Son las obras que se
divulgan
públicamente mediante ejemplares físicos.
Así se
desprende de la ley de Propiedad Intelectual cuando define la
"publicación" como "la divulgación que se realice
mediante la puesta a disposición del público de
un
número de ejemplares de la obra..." (Artículo 4
del Texto
Refundido de la ley de Propiedad Intelectual). Por tanto, entran
dentro del
concepto de "obras publicadas", por ejemplo, los libros y revistas
impresos, y también las obras editadas en CD-ROM y otros
soportes físicos similares, pero no las obras que se
divulgan
sin soporte tangible, como las disponibles en Internet o de alguna otra
manera exclusivamente en línea. Estas últimas
son, de
acuerdo con la Ley, obras "divulgadas" pero no "publicadas", al no
poderse hablar de "ejemplares".
OK: capto la idea, de acuerdo. Pero los conceptos hacen aguas, me
temo... Tangible, tangible, un ordenador es tangible. Y
también
puede llevar cuenta del número determinado de copias
electrónicas que genera. Por otra parte, las revistas
electrónicas han de considerarse, entiendo, como meramente
"divulgadas" y no "publicadas"... Ojo los que quieran tener
publicaciones, y no "divulgaciones" en ellas. Sin soporte tangible no
existen los objetos semióticos, me parece que eso no lo
acaba de
captar esta ley... que desde luego está más
diseñada para separar modalidades de
comercialización que
para dar una definición coherente de lo que es "publicar" o
"divulgar" algo. Las modalidades de transporte y envase llevan
así, por un extraño conducto, a distintos
derechos y
consideraciones sobre la naturaleza del objeto semiótico (el
mismo) que se ha transportado o envasado. Lo que está claro
es
que a efectos legales (de propiedad intelectual al menos) en este blog
no se ha publicado nada.
Pruebo a bajarme música con el programa Transmission de un
sitio descaradamente titulado The
Pirate Bay, con
la ayuda de JMC (graciankiu) y ¡funciona! Por primera vez me
hago
con música gratuita de la red que sea grabable (y,
según
dice una sentencia de esta semana, no robada). Ahora que entro en
crisis financiera, por lo menos me gastaré unos euros menos
en
música, que he subvencionado a la industria con millones... y lo
seguiré haciendo, me temo.
Y me compro Los
trabajos de Persiles y Sigismunda,
que me costó encontrarlo en el famoso año Quijote
dios y
ayuda. Por fin ha caído el primer ejemplar que he visto en
venta
en toda mi vida, tenga usted clásicos para esto. A ver si le
hinco el diente, que esa será otra. También al
último del último Nobel, Ohran Pamuk, aunque mi
degustadora previa y devoradora de libros me dice que no es tan
recomendable como dicen por ahí. Han
caído
también últimamente a la bolsa (ay) El
hombre sentimental, ahora
que se reeditan en barateiro las obras de Javier Marías... y
las
obras de Winnicott, y las de Binswanger, uf... me pesan en las
estanterías y en la conciencia, tantas cosas por leer de las
que
no podré leer más que una breve
selección.
(Aunque, para aligerar, hoy he terminado por fin mi reseña
sobre
Film Adaptation).
Leyendo leyendo, me voy leyendo, lo que más estos
días, La
misteriosa llama de la reina Loana,
de Umberto Eco. Pura intertextualidad, claro, lleno de ecos, y para
amantes de ellos. Y de la identidad problemática, y de la
memoria que nos hace. Este ecchoing
Eco es otro cuasi-sosia mío: si no en books, en
conexiones
mentales y hasta en looks a veces nos parecemos. ¿La prueba?
Ècco:
Llevaba años buscando este vídeo de
Bob Dylan: veinte, exactamente, que son los que tiene. Por fin ha
aparecido por YouTube, y aquí os invito a verlo. Con Bob
Dylan siempre he tenido un je
ne sais quoi; a la vez me identifico
muchísimo con él y otras veces me sorprende
desagradablemente y repugna. O las mismas veces, que es peor.
Pero
aquí estaba inspirado. Y teníamos veinte
años menos, que siempre se agradece.
Igual de bonito, si no más (gracias a Scarlett Johansson) es
este otro vídeo de su último disco; la
canción es "When the deal goes down":
Yo también quiero irme a París, al
París ambiental
de estas fotos. Y me voy a ir, quizá, dentro de unos
días.
Decía Roland Barthes que la fotografía siempre
tiene algo
de funerario implícito; supongo que aún
más cuando
uno de los implicados ha muerto; quien contempla la foto siempre ve en
todo caso la muerte y eternidad del pasado en ella. Lo mismo sucede con
los
vídeos caseros a los que imita "When the Deal Goes
Down".
Nos ponen
en contacto cruel, casi insoportable, con el pasado cuando era
presente. Yo soporto hacer fotos, pero lo de los vídeos
caseros
me hiere la hipersensibilidad. El vídeo de
"Jokerman" también incluye una reflexión sobre el
pasado,
sobre las multitudes que contenemos, algunas de ellas de viejos alter
egos nuestros. "Shedding off one more layer of skin / Keeping one step
ahead of the persecutor within". También esta fase
pasará, jokerman.
...he pasado hoy varias horas,
pero unas cuantas.
Que,
curiosamente, se me han hecho cortas, no largas, como sería
de
esperar. ¿Me estaré aficionando?
¿Volviéndome masoca? Mi dentista es muy bueno,
ciertamente, pero nunca será para tanto. ¿O
serían
las drogas que me han dado? (Luego no se fiaban mucho de dejarme andar
hasta casa solito...).
De momento no me apunto, como Martin Amis en Experience, o
Nabokov en Speak,
Memory,
a la lista de quienes han descrito en detalle sus desventuras con los
dentistas. Esperaré a tener más en
común con
ellos, aunque sólo sea más desastres.
En febrero de 2003 me presenté, junto con otros tres
candidatos,
a una oposición de cátedras de
Filología Inglesa. La
plaza se declaró desierta,
no pasando ninguno de los candidatos al segundo ejercicio. De los
cuatro aspirantes, fui el único en recurrir la
decisión
de la comisión juzgadora; primero ante la propia
comisión
haciéndoles notar que los criterios que habían
establecido no se atenían a derecho (por lo cual se me
consideró insolente). Tras la prueba, envié
numerosos
escritos al Rector detallando las abundantes irregularidades cometidas.
El Rector me recibió, intentó que retirase mis
denuncias,
y ante mi negativa me aseguró que todo sería
investigado
debidamente. De hecho me abrió un expediente investigador,
que
quedó en nada, cuando le dije que si la única
manera de
investigar el asunto era que me abriesen expediente, que adelante. Esta
investigación no dejó huella documental que yo
haya
visto: nunca recibí una respuesta por escrito, y
se me dio
a entender que los escritos que había presentado no se
consideraban recursos, sino denuncias, que el Rector podía
oír o desoír. Se optó así
por no contestar
a ninguna de mis "denuncias" y por ignorar mis exigencias de una
respuesta en regla. Ante el silencio
administrativo del Rectorado, presenté (ya con
abogado) un recurso donde ponía "esto
es un recurso de alzada",
y también este escrito quedó (esta vez ya
previsiblemente) sin respuesta.
Con lo cual pasó el asunto a los tribunales, y
presenté
un contencioso administrativo. Tenemos juicio para el día 2
de
julio de 2007. He estado examinando por primera vez el escrito del
contencioso administrativo, redactado por mi abogada en lenguaje
jurídico del que no podemos proferir el común de
los
mortales. Si hubiese contratado a la abogada ya desde el momento en que
el tribunal cometió la primera irregularidad, otro gallo nos
cantaría. Excuso colgar aquí el recurso, pero
sí
pondré las cuatro irregularidades básicas que se
alegan.
(Conste que muchas, muchísimas de las que yo le
exponía
al Rector en mis denuncias se
han quedado por el camino y no han llegado a este escrito,
por darle una forma manejable y no marear al juez).
Principales irregularidades, pues, según reza el escrito:
-
Irregularidades en relación a la fijación del
perfil de
la plaza y la aplicación de éste por parte de la
Comisión Juzgadora. - Incumplimiento de
lo dispuesto en el artículo 9.1 b) del Real Decreto
1.888/1984 de 26 de septiembre, por el
que se regulan los Concursos para la provisión de Plazas de
los Cuerpos Docentes Universitarios
(modificado por el Real Decreto 1427/86 de 13 de junio) en
relación con los artículos 10, 38 y 39 de la
misma norma
por cuanto la Comisión Juzgadora introduce la exigencia de
un
requisito no contemplado en la legislación vigente
(presentación de proyecto investigador). - Irregular
composición de la Comisión Juzgadora. - La
Comisión Juzgadora
introduce unos criterios de valoración en los que se prima
antijurídicamente la docencia ante la actividad
investigadora,
lo cual supone vulneración del RD 1.888/1984 que
regía el
proceso de referencia.
(...)
Como
conclusión a todo lo
expuesto hay que manifestar que en el proceso selectivo objeto de
impugnación concurren una multitud de vicios de
antijuridicidad
que deberían producir la estimación del presente
recurso,
y es que a la irregular fijación de los criterios de
valoración, con una ilegal exigencia de
presentación de
un proyecto de investigación en su informe razonado, la
comisión (irregularmente constituida) procede a realizar una
valoración disconforme a derecho del primero de los
ejercicios
(haciendo un traslado de votos a puntos) y todo ello con un total
desconocimiento en la normativa de aplicación,
desconocimiento
que para más inri pusieron de manifiesto dos miembros de la
Comisión Juzgadora, Dra. Onega y el Dr. González
Groba
que se declararon abiertamente como poco cualificados para juzgar una
plaza de lingüística inglesa.
Todo lo anterior
unido a que el actor ("el
actor" soy yo: a
player's heart wrapped in a doctor's hide)
tiene reconocidos dos tramos de investigación en esa
área
de conocimiento, hace que la presunción de la que gozan las
Comisiones de juzgar con imparcialidad decaiga en el presente caso,
provoca la necesidad de anulación de la
resolución del
proceso por el que se declaraba desierta la plaza, y con el
nombramiento de una nueva Comisión Juzgadora se retrotraiga
el
procedimiento al momento en que debieron de fijarse los criterios de
valoración.
El Rector estaba algo alarmado
porque en los
escritos que le dirigí acusaba a la Comisión
Juzgadora de
"prevaricación". Así que le tuve que explicar en
un nuevo
escrito el significado de "prevaricación" según
el
Diccionario de la Real Academia. Es la acción y efecto de
prevaricar:
prevaricar.
(del lat. praevaricare). intr.
Delinquir los empleados públicos dictando o proponiendo a
sabiendas o por ignorancia inexcusable, resolución de
manifiesta
injusticia. // 2. Der.
Cometer el crimen de prevaricato [o sea, "incumplimiento malicioso, o
por ignorancia culpable, de las funciones públicas que se
desempeñan"]. //
3. Por ext., cometer uno cualquier otra falta menos grave
en el ejercicio de sus deberes. // 4.
fam. desvariar, decir
desatinos. // 5. desus.
Hacer prevaricar.
Allí se
prevaricó hasta en el sentido desusado. Pero
este asunto de la prevaricación
es otra de las cosas que se han caído en el presente
contencioso
administrativo, que además no se presenta, naturalmente,
ante
los tribunales penales. Quizá se desestime el contencioso
por
cuestiones de fechas, tecnicismos de consideración
administrativa del proceso judicial en sí,
atención a la
"solución" dada por el Rector, etc. Pero en lo que se
refiere a
las irregularidades cometidas, son flagrantes e incuestionables. Y,
habiendo tales irregularidades en el proceso, y habiendo
valorado
mi trabajo en el área de Filología Inglesa con
una
puntuación de 1'8 sobre 10, ¿no hay acaso decisión de
manifiesta injusticia? Decisión
de manifiesta injusticia que al parecer esperaba el tribunal que yo
aceptase "deportivamente". Pues no: me van más otros
deportes.
Aunque por ello algunos me consideren insolente, o contencioso. Y
aunque
pleitos tenga, y los pierda. Pues mal perdedor no soy, cuando no se
amaña la partida.
Si tuviera dinero me compraría este libro de
cuya existencia me entero con retraso: Mirror Neurons and the Evolution
of Brain and Language (Amsterdam:
Benjamins, 2002), editado por Maxim I. Stamenov (de la Academia
Búlgara de Ciencias) y Vittorio Gallese (de la Universidad
de
Parma). Es el volumen 42 de la serie "Advances in Consciousness
Research". Me parece que en él se tratan cuestiones
interesantes
de la interfaz entre neurología y semiótica, que
en
concreto podrían darme pistas sobre una nueva manera de
entender
el problema de la reflexividad (en semiótica, arte,
literatura)
y de la importancia central que tiene esta cuestión para una
teoría evolutiva y emergentista de la mente y de la
percepción. A falta del libro, traduzco aquí la
información que sobre el mismo proporciona la editorial:
Fueron
la emergencia del lenguaje, la inteligencia social, y el desarrollo y
uso de herramientas lo que supuso la diferencia para el homo sapiens al
diferenciarse de todas las otras especies biológicas del
mundo.
Tanto el uso del lenguaje como el desarrollo de habilidades sociales e
instrumentales presuponen e implican una consciencia de
intención y la consideración de que uno se
enfrenta a
otro individuo con una actitud analógica a la de uno mismo.
La
metáfora del "espejo" que esto sugiere resulta apropiada.
Investigaciones recientes han
mostrado que la capacidad humana de "reflejar" las acciones de otros se
origina en el cerebro a un nivel mucho más profundo que el
de la
consciencia fenoménica. Recientemente se
descubrió una
nueva clase de neuronas en el área premotriz del cerebro del
mono, que se llamaron "neuronas espejo". Es llamativo que
están
sintonizadas para excitarse tanto cuando se llevan a cabo como cuando
se observan algunas clases específicas de comportamientos y
acciones: acciones manuales de precisión, y acciones
efectuadas
con la boca. Se activan independientemente del agente, y ya sea el
propio sujeto o un tercero quien realiza la acción
observada. La
activación de esta clase de neuronas es
automática
(inconsciente) y liga la realización y la
observación de
algunos comportamientos y acciones del sujeto o de otra persona a quien
éste se encuentre observando. La peculiar
"intersubjetividad"
del funcionamiento de esta clase de neuronas espejo y su sorprendente
complementariedad con el funcionamiento de la interacción
comunicativa estratégica y presencial (cara a cara) puede
arrojar nueva luz sobre la arquitectura funcional de los procesos
mentales conscientes frente a los inconscientes, y sobre la
relación entre las acciones de comportamiento y
comunicativas de
monos, primates y humanos. Este volumen discute la naturaleza del
Sistema de Neuronas Espejo (MNS) tal como lo presenta el equipo de
investigación del profesor Giacomo Rizzolatti (Universidad
de
Parma), el primero en descubrir las neuronas espejo y sus implicaciones
para nuestra comprensión de la evolución del
cerebro, la
mente y de la interacción comunicativa en los primates no
humanos y en el hombre.
Participantes:
Samuel W. Anderson, Marina Koulomzin, Beatrice Beebe & Joseph
Jaffe, Bernhard H. Bichakjian, Aude Billard & Michael Arbib,
Steven
M. Boker & Jennifer L. Rotondo, Stein Braten; Leonardo Fogassi
& Vittorio Gallese, Oliver Gruber, Charles N. Li, Loraine
McCune,
Francis Mcglone, Matthew Howard, Krish Singh & Neil Roberts,
India
Morrison, Giacomo Rizzolatti, Laila Craighero & Luciano Fadiga;
Gerhard Roth Roth, Jennifer L. Rotundo & Steven M. Boker, Ava
J.
Senkfor, Maxim I. Stamenov, Michael Studdert-Kennedy, Marilyn May
Vihman, Kay vogeley & Albert Newen, Edda Weigand, Andreas
Wohlschläger & Harold Bekkering, Steve Womble
& Stefan
Wermter, Sugita Yuuya y Tani Jun. (Tapa dura, viii, 376 p.,
índice temático, ISBN 90 272241665; 99 euros;
rústica, 9027251622; 66 euros).
Me consuelo comprándome a precio reducido Cajal and Consciousness:
Scientific Approaches to Consciousness on the Centennial of
Ramón y Cajal's Textura
(Annals of the New York Academy of Sciences, 2001), editado por Pedro
C.
Marijuán, actas de un congreso que se celebró en
1999. (Y
sugiero los dos para la biblioteca universitaria, que no figuran en su
catálogo...). El otro día me compré la
famosa Textura del
sistema nervioso de
"Cajal" como le dicen allí; de hecho le llevaba dando
vueltas al asunto desde
que hicieron el congreso centenario en 1999, porque me intriga por
dónde andarán ahora las investigaciones sobre la
interfaz de
la neurología y el complejo psicología
cognitiva-semiótica-teoría de la
percepción. A ver
si consigo leerme estos libros y sacar algo en limpio.
Cajal estudiaba más bien la "textura", o sea, la
histología y morfología del sistema nervioso,
aunque por
supuesto tenía interesantes especulaciones sobre las
funciones
de esa textura a un nivel que no podía estudiar
experimentalmente. En las últimas décadas, me
parece,
están los estudios de la consciencia conectando con la
neurología a un nivel que antes hubiera parecido
improcedente.
Me leí hace poco libros como Consciousness
Lost and Found
de Lawrence Weiskrantz (1997) y The
Mind's Past
de Michael Gazzaniga (1998) que señalan importantes
progresos en
esta dirección. La consciencia, problema antes completamente
intratable para la ciencia experimental, comienza a estudiarse como el
resultado de una compleja red de representaciones elaboradas por
sistemas neurológicos relativamente autónomos.
Estas
"neuronas espejo" podrían ser uno más de estos
sistemas
(uno altamente revelador). Hay sistemas como los que describe
Weiskrantz que son tan específicos que controlan el
reconocimiento de caras (no de otros objetos), dando lugar a la
prosopagnosia
cuando funcionan mal. Otros sistemas de
representación visual periférica pueden permitir
que
existan fenómenos como el de visión
ciega
(blindsight), cuando el sistema visual central está
dañado y no permite la representación a la
consciencia de
una imagen de los objetos... y sin embargo el sujeto sí
puede
(sa)"ver" que tiene delante un determinado objeto, aunque no vea
ninguna imagen. (Supongo que son fenómenos como estos los
que
han hecho a veces que la gente sospeche popularmente de algunos ciegos
como fingidores o taimados o menos ciegos de lo que parecen). A su vez,
Gazzaniga presenta el funcionamiento semiótico global del
cerebro concibiéndolo como un "intérprete" que
elabora
una representación de la realidad, un tanto a lo Matrix o a
lo
"genio maligno" de Descartes, una representación que
(efectuando
una grandiosa eliminación del signo, un borramiento de la
mediación semiótica que dejaría
turulato a Derrida) confundimos,
sin más, con "la realidad". O, por así decirlo,
la
realidad es constituida por el "intérprete" cerebral, no hay
nada
"fuera" que se parezca a ella en sus propios términos. Son
éstos razonamientos que nos llevan a ideas
filosóficas ya
añejas en teoría del conocimiento: a Hume, o al
Berkeley
de la New Theory of
Vision.
Bien, pues estas "neuronas espejo" parecen ofrecernos el
correlato neurológico de otras cuestiones
filosóficas que
han hecho correr mucha tinta. Por ejemplo, no sé si el uso
de
"emergencia" en este resumen apresurado del libro para hablar de la
"emergencia" del lenguaje se tratará en términos
de la
teoría de la emergencia de George
Herbert Mead, pero
podría, y debería hacerse. También esa
relación de cara a cara con el otro, la alteridad
fundamental
del ser humano frente a la inercia de los objetos, la
percepción
del otro como un objeto con una entidad particular, reflexiva, son
cuestiones que han sido tratadas detenidamente por la
fenomenología del siglo XX. Recordemos el observador de
Sartre
en El Ser y la Nada
cuando
siente que se vuelve objeto de la mirada. Recordemos a Merleau-Ponty y
su tratamiento de la fenomenología de la alteridad como un
problema específico. Por primera vez parece que estas
cuestiones
van a poder tratarse de una manera que tienda puentes o abra un terreno
común entre la neurología experimental y las
teorías filosóficas del conocimiento que van
más
allá de la psicología behaviorista. Nada menos
que una
base neurológica para la filosofía de la
interpersonalidad.
En cuestiones de espejos y reflexividad, a mí me
interesaría de modo especial saber si se ha hecho algo en
una
dirección también muy interesante y parcialmente
relacionada con ésta. Si ha llegado a identificarse
un funcionamiento neuronal que se corresponda con el reconocimiento de
un objeto como tal objeto. Hay una dimensión reflexiva y
conceptual en la percepción, especialmente elaborada en la
percepción humana, y muy particularmente en la
percepción
mediada por el lenguaje. Una vez ordenado el mundo "exterior" a base de
marcos de referencia y conceptos, el acto de percepción no
se
limita, creo, a recibir estímulos externos y procesarlos
como
tales, sino que este procesamiento conlleva un elemento de proyección,
digamos que el sujeto no sólo percibe lo que hay, sino que
proyecta al órgano sensorial (o al sistema
neurológico
correspondiente, no sé) lo que ha de percibir, un poco como
esas
teorías de la visión renacentistas que figuraban
rayos
saliendo del ojo hacia los objetos (no sé si escojo una
buena
imagen). Un caso especial de esta proyección reflexiva se
ve en la aplicación de esquemas cognoscitivos, perceptuales,
estructurales, o narrativos, para captar y organizar la estructura de
un objeto de conocimiento. Es especialmente vistoso el caso en que una
representación (representación en segundo grado,
digo, no
representación elaborada por el "intérprete"
cerebral) se
reprocesa como tal signo, si en origen se había
confundido con el objeto original: así un objeto
reinterpretado
como un
reflejo, una figura humana reinterpretada como un
maniquí, una mise
en abyme, un falso suelo narrativo o ruptura
de marco, etc.
Estas formas curiosas, paradojas, relaciones especulares y problemas
semióticos de la percepción nos hacen
especialmente
conscientes de que vivimos en un sistema de
representaciones—they
bring the unreal world too strangely near.
La existencia de neuronas espejo y su relación con la
comunicación interpersonal nos hace intuir,
además, que
estamos especialmente atentos no sólo a los mundos virtuales
que
construimos mediante la manipulación semiótica,
sino
también al lugar de los otros en estos mundos... y a los
mundos
que ellos construyen dentro de nuestro mundo. Hay materia
aquí
para abundantes reflexiones y especulaciones que por hoy
interrumpiré. Me voy a llevar la moto a la ITV.
(PS: Pues fantástico; logro asistir a unas poquitas
ponencias de
la jornada de Neurociencias, incluida una sobre la risa del propio
Marijuán. Se han oído cosas muy interesantes:
análisis de la respuesta la sensibilidad de heridas y
cicatrices
a luz de colores (sorprendente), estudios del reconocimiento de sonidos
de niños disléxicos, la risa analizada como un
complejo
comunicativo/fisiológico, con elementos de
interacción
social y también de reorientación de tensiones de
elaboración interpretativa en el sistema nervioso.... Vamos,
que
ha sido una experiencia bastante interesante en cuanto a las relaciones
de la medicina
semiótica
con la neurología y con otras disciplinas. A mí
me iba la
cabeza todo el rato a lo mío: esquemas repetitivos
interiorizados como patrones de respuesta, ya se llamen conceptos,
marcos, palabras, signos escritos o identificados... signos
que a
mi entender son reproyectados
a los sistemas sensoriales para permitir la experiencia consciente de
los mismos. Para hacer la piedra pétrea, tenemos que
interpretarla como tal piedra.
Bueno, pues hasta he hecho una sugerencia. Una ponencia iba sobre el
tratamiento de la fibromialgia... en realidad no la llamaban
así, pero para mí que la fibromialgia tiene que
estar muy
relacionada con los sistemas centralizados de procesamiento del dolor
que se describían. El dolor no es una experiencia simple,
sino interpretada,
contextualizada... y muchas veces imaginada. Así, puede
haber
dolores reflejos en partes del cuerpo simétricas a la
herida,
por un elemento de reproyección de la sensación.
En la
ponencia se hablaba de cómo en estados depresivos, etc., se
puede activar este complejo de asociaciones y crear dolor donde no
debería haberlo en puridad desde un punto de vista
fisiológico en sentido estricto. Hasta puede haber
tratamiento
de alivio mediante procesos repetitivos de atención y de
manipulación que "desvíen" o desconecten estos
circuitos
neuronales mal acostumbrados.... (mi terminología no es muy
buena). Bueno, pues yo he hecho la sugerencia de diseñar
videojuegos que obliguen al paciente a realizar estos movimientos
repetidos y que estimulen estas percepciones que puedan educar la
atención hacia otro lado. Podrían
diseñarse con
esquemas narrativos o visuales que capten la atención y
estimulen las respuestas deseadas. Y, en un sistema de realidad
virtual, podría incluso convertirse en un tratamiento
incorporando movimientos corporales, una especie de gimnasia que no
dependiera de la acción de un fisioterapeuta ni tampoco
exclusivamente del paciente. En fin, una sugerencia.
Y todavía con estas cosas en la cabeza, entro en una
discusión sobre narración y universales
que se está desarrollando en la lista de
distribución Narrative-L.
Robert Scholes comentaba sobre el innatismo
lingüístico así: "We
don't know what is there before it takes the shape of an actual
language. We have some quality that enables us to acquire
grammar
and vocabulary. Calling it "deep structure" makes it sound as
if
we know that it is a "structure," but we don't really know even
that. It is an ability, a disposition. We humans
are all
born to communicate, born to sign. What conclusions do you
want
to draw from that?"
Pongo esta respuesta:
If the human ability to
make and
interpret signs is "an ability, a disposition" one might think that
these cognitive processes can be traced back to specific neural
networks, and patterns of action in neuron firing, for instance.
Perhaps the aural recognition of a word as a word, and not as a mere
sequence of sounds, consists in the triggering of some specific
feedback processes in the brain. Same thing for visual input (written
words), and, mutatis mutandis, for the recognition (or perhaps
projection) of larger patterns or linguistic macrostructures (frames,
scripts, etc.). Nature and culture have been discussed as perhaps not
very useful terms; I think they are useful so long as we think of them
as relational, relative to a context of discussion. Perhaps the
humanities have tended to see everything as cultural, and the hard
sciences (including neurology) as natural, But there must be,
certainly, an area of interaction where the interesting things are to
be found: when culture becomes naturalized, so to speak, or where
nature
is culturally expanded and modified. If the neural systems and patterns
which make up our "natural" hardware are not that stable but are
instead some kind of modifiable software (in early age for some
purposes, and in old age as well in some cases) we might find there a
fruitful line of research for the investigation of linguistic and
narrative universals, and for an increased dialogue between the
"natural" sciences and the "social" humanities.
—Y días más tarde, esta otra, sobre la
cuestión de la película dentro de la cabeza que nos
proyecta el cerebro, según Antonio Damasio, The Feeling of What Happens (1999,
2000):
This Platonic cavern discussion about
Damasio's "film in the head" reminds me of Michael Gazzaniga's concept
of the mind's "interpreter" (in The Mind's Past),
a brain function which constructs (in a way reminiscent of The Matrix)
an ongoing sense of reality, our world in fact, inside our heads, not
just with "bottom-up" input from the senses but also with a good deal
of "top-down" functions which might be described in terms of schemata,
frames, scripts, and so on. There is much ground to explore there in
terms of building bridges with narrative theory. I suppose much future
discussion about "nature" and "culture" in narrative structures or in
the analysis of universals, ideology, etc. will be carried out in
neurological terms… not by me, though!
El 19 de octubre pasado presenté, junto con dos profesoras
de mi
departamento, un recurso contra una decisión del Consejo de
Departamento. Apelaba contra la aprobación del nuevo
doctorado
en Estudios Ingleses que incluía unos criterios abusivos,
que en
sustancia exigían a los doctores tener un proyecto de
investigación subvencionado actualmente en curso para poder
dirigir tesis doctorales. Aquí
expuse mi protesta contra esos criterios abusivos
(que son producto del feudalismo académico, y por supuesto
irían dirigidos a realimentarlo). Máxime cuando
los
requisitos para obtener subvenciones para un proyecto de
investigación o reconocimiento como equipo investigador son
también absurdos,
abusivos y
feudales, como he expuesto recientemente.
No es sorprendente que en un órgano dominado por los
miembros de
los equipos de investigación, como es el Consejo de
Departamento, pueda salir aprobado, de modo supuestamente
"democrático", un plan que vulnere la legalidad y los
derechos
de quienes no pertenecen a esos equipos. Es triste que así
sea,
desde luego, máxime cuando se exponen con toda claridad a
quienes apoyaron este programa los motivos por los que éste
es
injusto, ilegal, y puede ser recurrido. Otros casos de ceguera obcecada
hemos visto antes, y también ha habido que recordar
cuáles son las leyes generales a las que hemos de sujetarnos
todos. Tanto más preocupante es que no se aprendan estas
lecciones, cuando se vienen repitiendo.
Bien, pues el recurso no está resuelto, pues no ha
contestado
todavía el Rector. Ahora bien, también
habíamos
enviado una copia a la Comisión de Doctorado, el
órgano
que efectivamente se encarga de aprobar, a nivel de Universidad, los
programas de Doctorado y los criterios a los que se atienen. Y esta es
la respuesta que he recibido esta semana de la Comisión de
Doctorado:
En
relación a su
escrito con registro de 19 de octubre de 2006, desearía
comunicarle lo siguiente: 1. Dado que,
según nos
indica, se trata de un recurso ya presentado ante una instancia
superior, esta Comisión entiende que debe inhibirse de
emprender
cualquier acción tendente a la resolución del
mismo,
limitando su actuación a la de emitir informe al respecto,
próximamente, si así se le requiriese desde el
Rectorado
(circunstancia que no se ha producido hasta el día de la
fecha). 2. Esta
Comisión entiende,
por ello, que la respuesta a su escrito debe limitarse a ratificar
—según acuerdo tomado en el día de la
fecha, en
sesión ordinaria— cuál ha sido y
cuál
continúa siendo su criterio respecto al asunto de su
interés: 2.1. De acuerdo con
lo que
establece el Real Decreto 56/2005, en su art. 11, el director de Tesis
será un doctor con experiencia investigadora acreditada. La
elaboración de los criterios que deben definir esa
"experiencia
investigadora acreditada" y la responsabilidad de su
aplicación
fue encomendada por nuestra Universidad a esta Comisión de
Doctorado, cuyos acuerdos a tal efecto se hallan reflejados en las
normativas vigentes y de actual aplicación (Acuerdos de
Consejo
de Gobierno de 12 de julio de 2005 y de 6 de julio de 2006, y de
Comisión de Doctorado del 27 de septiembre, 2 y 14 de
noviembre
de 2005). 2.2.
Intención de dichas
normativas fue la de dar cumplimiento al nuevo marco
jurídico,
la de garantizar, en consonancia, una mínima calidad
exigible en
la dirección de Tesis y composición de tribunales
y
asimismo —a pesar de la dificultad del proceso que tal
decisión suponía— la de permitir el
acceso a
dirección de Tesis y a tribunales a cuantos candidatos
acreditasen —independientemente de cualquier otro
criterio—
experiencia investigadora suficiente a juicio de esta
Comisión,
de acuerdo con criterios objetivos y públicos. 2.3. La
relación de
profesores e investigadores encargados de la dirección de
Tesis
elaborada por los Departamentos y órganos responsables de
Posgrado (cap. III, art. 7 de nuestra normativa sobre posgrados de 6 de
julio de 2006) debe ajustarse a lo establecido en dichas normativas. Es
esta Comisión de Doctorado la única encargada de
aprobar
o desestimar la dirección de proyectos de Tesis y la
composición de tribunales, a propuesta de dichos
órganos,
dentro de nuestra Universidad ("Disposición adicional
única" de la normativa antes mencionada). 2.4. El
establecimiento de
criterios mínimos de nuestra Universidad —en
consonancia
con los aplicados por otras muchas— responde al mandato de
garantizar la calidad de las Tesis, pero también al de
preservar
la plena capacidad docente e investigadora de cuantos investigadores
cumplan dichos requisitos mínimos, considerados por esta
Comisión como necesarios y suficientes. Dada la trascendencia
y posible
gravedad del asunto que se nos comunica, como posible precedente, se
remite copia del presente escrito al Gabinete Jurídico de
nuestra Universidad, al Excmo. Sr. Vicerrector de Ordenación
Académica y al Excmo. Sr. Rector. Lo cual pongo en su
conocimiento a cuantos efectos considere oportunos.
¿Dará ahora marcha atrás nuestro
Consejo, u
optará, como hizo en su último conflicto
planteado ante
la Comisión de Doctorado, por obcecarse, hacerse el loco,
marear
la perdiz, huir hacia adelante, y al final tener que morir al palo
gloriosamente?
Recuerdo que ese caso fue cuando se optó por presentar un
curso
de doctorado de literatura que yo impartía como si fuese un
curso de "metodología" (tipo A), por la real voluntad de la
coordinadora del programa de Doctorado, y se hizo así en
contra
del criterio del propio profesor que impartía el curso (yo),
y
en contra naturalmente de la normativa que exigía incluir un
curso de metodología. En esa ocasión
llevé el
asunto hasta el final, to
the bitter end, forzando al final al departamento a
reasignar mi
curso como no metodológico, a modo de ejemplo
práctico (e insignificante probablemente) de lo que sucede
cuando se actúa no según la normativa, sino con
criterios
de mera obediencia al poder fáctico... aun cuando el poder
fáctico ande desencaminado, falto de autoridad legal, y se
salte
las normas.
La memoria de las cohortes de votantes de nuestro Consejo parece
siempre corta, cuando corta es la memoria de los poderes
fácticos a quienes siguen. Muchos tienden a votar lo que
decida
el poder fáctico (o sea, los catedráticos o
directores de
proyecto) aunque el criterio de éstos flojee. Es
ésa una
actitud irresponsable por parte de los miembros de los equipos, una
actitud que no por volverse habitual deja de suponer una
dejación de criterio repetida y continuada. Claro que
tampoco es
que se les pida su opinión sobre estas cuestiones,
sólo
su voto... Decía Bacon que es alta traición
aconsejar mal
al príncipe a sabiendas, pero no parece ser el caso
aquí,
donde ni se pide ni se acepta consejo.
¿Habrá de repetirse, pues, la lección
de que
existen normas superiores y generales, o rectificaremos sin esperar
más? Aunque sólo sea porque rectificar no es
privilegio
exclusivo de los sabios, sino también de los estrategas.