[aedean] REFORMA GRADO

Jose Angel Garcia Landa garciala@posta.unizar.es
 

[Circular enviada a la lista de distribuci—n de la Asociaci—n Espa–ola de Estudios Anglo-Norteamericanos con ocasi—n de la futura reforma de la titulaci—n de Filolog’a Inglesa en su adaptaci—n al Espacio Europeo de Educaci—n Superior, diciembre 2003]

Lun Dic 1 16:41:17 CET 2003

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Estimados socios de AEDEAN:

 

En el œltimo bolet’n de AEDEAN hemos recibido m‡s informaci—n sobre la propuesta de un grado en "Estudios Ingleses" respaldada por nuestra asociaci—n, informaci—n que es muy de agradecer, pues yo al menos ignoro muchas cosas sobre el proceso de reforma que se est‡ llevando a cabo. Desear’a hacer algunas reflexiones al respecto, con el ‡nimo de contribuir a un debate que nos ata–e a todos.

 

SŽ que es muy importante que la propuesta de grado que se vaya a hacer al Ministerio cuente con el mayor respaldo posible entre los departamentos relacionados con la ense–anza del inglŽs, y sobre todo con el apoyo de aquŽllos que tengan posibilidades de ofertar una titulaci—n espec’fica relacionada con la lengua inglesa (la que se desea implantar). Tambien sŽ que, como nos hace notar Mar’a Teresa Turell en su anterior circular a esta lista, Žsta es todavia una fase preliminar; es, cito: "un Proyecto-Marco para la inclusi—n de un grado en ESTUDIOS INGLESES en el cat‡logo de ‡reas que el MECD va a proponer con la entrada en el EEES (Espacio Europeo de Educaci—n Superior)- no un plan de estudios concreto. Los planes de estudio corresponden a la segunda etapa de este proceso cuando cada universidad decidir‡ que titulaciones del cat‡logo puede ofrecer y a partir de esa decision se elaborar‡n las propuestas concretas" Creo, sin embargo, que es importante que los primeros pasos esten bien dados.

 

Es sabido que parte del problema para la no admisi—n del proyecto de titulacion en primera instancia era la presentacion de otro proyecto llamado ESTUDIOS INGLESES Y NORTEAMERICANOS, con lo que entramos en un problema de denominaci—n. Y quiz‡ parte del problema sea que departamentos que estan ofertando una titulaci—n en FILOLOGêA INGLESA no se hayan visto atra’dos por la denominaci—n de ESTUDIOS INGLESES o ESTUDIOS INGLESES Y NORTEAMERICANOS, sin que muchos profesores hayan caido en la cuenta de que esto va a afectar a la impartici—n de la titulaci—n de FILOLOGêA INGLESA, que se ver’a suprimida al implantarse una titulaci—n en (por ejemplo) ESTUDIOS INGLESES. No creo que haya desacuerdos en cuanto al peso que tienen que tener los estudios norteamericanos ni naturalmente los ingleses en la carrera que se quiere proponer, y en todo caso hay mucho margen una vez se defina la troncalidad m’nima para que cada universidad ponga m‡s o menos Žnfasis en estudios norteamericanos, lingŸ’stica, literatura inglesa, etc. o en lo que vea oportuno. Todav’a habra mas margen a la hora de proponer diversos POSTGRADOS (que es otro asunto). Con respecto a la diferencia entre las denominaciones ESTUDIOS INGLESES y ESTUDIOS INGLESES Y NORTEAMERICANOS entiendo pues que en un sentido no valdr’a la pena entrar en disquisiciones, siendo v‡lida una y otra. Observo, sin embargo, que diciendo ESTUDIOS INGLESES se sobreentiende que son estudios relativos al ‡mbito de la LENGUA inglesa, y que nadie entiende alli "ingleses" como relativo a una region de Great Britain (en ese espiritu se escogi— esa denominaci—n). Si hablamos de ESTUDIOS INGLESES Y NORTEAMERICANOS la cosa cambia: ya hablamos de nacionalidades, culturas... ya quedan m‡s expl’citamente marginalizados (en principio) los estudios irlandeses, australianos, etc. y hasta canadienses, pues como todos sabemos, INGLESES Y NORTEAMERICANOS significa en primera instancia BRITANICOS Y ESTADOUNIDENSES, aunque (como sucede en el caso de AEDEAN, una asociacion de estudios "anglo-norteamericanos") se sea en la pr‡ctica menos exclusivista. Esta opci—n que propon’a la Complutense nos lleva pues a ciertos problemas terminol—gicos en los que es mejor no entrar, manteniendo el foco en el punto de union (y de relevancia social de nuestra disciplina), que es la LENGUA inglesa.      

 

Por eso mismo creo que convendr’a que los delegados que van a seguir trabajando en proponer la titulacion reuniendo a representantes de todos los departamentos (que quieran asistir) har’an bien en reflexionar sobre las consecuencias que puede traer este cambio de denominacion propuesto, de FILOLOGIA a ESTUDIOS.

 

'Filologia' es una palabra que al parecer se considera gastada. Es antigua ciertamente, siendo definida as’ por el Diccionario de Autoridades:

 

PHILOLOGIA. s.f. Ciencia compuesta y adornada de la Gramatica, Rhetorica, Historia, Poesia, Antiguedades, Interpretacion de Autores, y generalmente de la Critica, con especulacion general de todas las demas Ciencias.

 

Es decir, el estudio de las lenguas y de sus textos en sus contextos, actualizando la definicion - que es suficientemente el‡stica. No creo que, en sustancia, nuestra disciplina vaya a reorientarse a hacer otra cosa (la historia la hacen mejor los historiadores, la sociolog’a los soci—logos, el Derecho los abogados, etc.). Teniendo en cuenta el contexto espa–ol, creo que ESTUDIOS INGLESES no es una buena traducci—n de la expresi—n inglesa ENGLISH STUDIES. Esta expresion no puede tener traduccion exacta, porque se usa en un contexto donde el inglŽs es la lengua nativa mayoritaria. En cambio, FILOLOGIA INGLESA tiene a su favor que es la denominaci—n actualmente existente y que abarca tanto estudios de lingŸ’stica como de literatura o de cultura, pero siempre conservando como centro de referencia el estudio de la lengua inglesa.

 

Pensemos que, una vez sea definida la troncalidad m’nima de una carrera llamada ESTUDIOS INGLESES con asignaturas como es previsible de gram‡tica, fonŽtica, historia de la lengua y literatura inglesa y norteamericana, quedan por definir los planes de estudio espec’ficos en cada universidad. Y el enfoque central filol—gico actual podria quedar desdibujado si se completa con un hipotŽtico plan de estudios que podr’a incluir (exagero): - Geograf’a humana de Inglaterra y EEUU (Departamento de Geografia) - Geograf’a econ—mica de los pa’ses anglosajones (Departamento de Geografia) - Historia del arte ingles (Departamento de Arte) - Historia del arte norteamericano (Departamento de Arte) - El sistema jur’dico anglosajon (Facultad de Derecho) - Historia de la Inglaterra medieval (Departamento de Historia Medieval) - El cine norteamericano (Departamento de Arte) - Estructura economica de EE.UU. (Facultad de Econ—micas). Todos son, sin lugar a dudas, ESTUDIOS INGLESES. Lo que no son es FILOLOGIA INGLESA. (Y si por "Estudios ingleses" se ha de entender "Estudios ingleses filologicos", cual es la diferencia con "Filologia inglesa"?)

 

Creo que nadie duda a estas alturas de lo que cabe en "Filologia" inglesa en la pr‡ctica. Un cambio de denominacion a "Estudios ingleses" supone quitar el Žnfasis de donde est‡ el meollo de la influencia de nuestra disciplina, la lengua inglesa (y los textos que arrastra), e invitar un desv’o hacia estudios human’sticos o de ciencias sociales m‡s generales, QUE NO TENDRêAN POR QUƒ SER IMPARTIDOS POR LOS DEPARTAMENTOS DE FILOLOGêA INGLESA. Dejar’a de definirse la carrera por su mŽtodo de estudio (Filologia, concretamente inglesa) para pasar a definirse por su objeto de estudio: Estudios INGLESES (lingŸ’sticos, literarios, art’sticos, econ—micos, jur’dicos, hist—ricos, geogr‡ficos). Ser’a muy legitimo que nuestros colegas de otros departamentos de humanidades sostuviesen su derecho a impartir otras modalidades de "estudios ingleses" no filol—gicos si la denominaci—n del grado se presta a ello. Por supuesto, repito, exagero lo que podria suceder, pero creo que adoptar una denominaci—n vaga es renunciar a la especificidad de nuestra disciplina, e invitar problemas - si no en una primera fase, s’ luego a la hora de elaborar planes de estudio concretos.

 

Recordemos que ya viene de entrada un recorte en el nœmero de creditos, recorte que tambien van a sufrir otras carreras vecinas todav’a m‡s necesitadas de alumnos. Por otra parte, se cede terreno de este modo ante una ‡rea de conocimiento que Sê se va a centrar en cuestiones filologicas: el ‡rea de TRADUCCION.  Lo importante no es c—mo se defina el grado propuesto en s’, sino c—mo se defina con respecto a los m‡s cercanos, y muy en concreto al de traducci—n. ƒsa si que es ya una "filolog’a moderna" sin necesidad de que la reinventen. Habria que estar atento, por otra parte, a lo que se proponga como grado de lengua o filolog’a espa–ola, pues es con esta ‡rea con la que deber’amos compararnos, y no con otras modernas minoritarias. No parece plausible que los hispanistas pretendan ofrecer un grado en "Estudios espa–oles". Otras filolog’as no estan en la posici—n de fuerza que l—gicamente tiene Filolog’a Inglesa, y por tanto no pueden plantearse quiz‡ el optar a una titulaci—n propia. Propongo que no malinterpretemos nuestra situaci—n creyendo que es la misma que la de Filolog’a Francesa o Portuguesa.       

 

Est‡, por œltimo, la cuesti—n de las ‡reas de conocimiento. No se si quienes proponen este grado en ESTUDIOS INGLESES son partidarios o no del mantenimiento de la actual ‡rea de conocimiento que como sabŽis se llama FILOLOGêA INGLESA (me refiero al ‡rea mayoritaria en AEDEAN). Cambiar el nombre de la titulaci—n supondr’a SUPRIMIR UNA TITULACIîN ESPECêFICA DE ESA çREA DE CONOCIMIENTO. Tampoco sŽ si tienen noticias fiables de que se vaya a solicitar una divisi—n del ‡rea de conocimiento  (Àcortando por donde?), o de que esta hipotŽtica divisi—n tenga visos de realizarse. En cualquier caso, existiendo una ‡rea de conocimiento con esta denominaci—n, FILOLOGIA INGLESA, y existiendo actualmente un grado en FILOLOGIA INGLESA, y dese‡ndose la pervivencia de un grado espec’fico "en inglŽs" parece lo m‡s l—gico, por la ley del m’nimo esfuerzo, por el peso de esa ‡rea de conocimiento, por la importancia del estudio del inglŽs, amŽn de otras circunstancias l—gicas, el mantener la denominacion de FILOLOGêA INGLESA para el grado que se solicite. No veo quŽ se gana con separar la denominacion de titulacion y area, pero s’ me imagino muy bien lo que se puede perder: especificidad y especializaci—n, en primer lugar; lo dem‡s sigue a eso.       

 

Ruego por tanto, a los socios de AEDEAN y en especial a los delegados departamentales que consensœen el proyecto de grado, que mediten sobre el valor que puedan tener estas reflexiones y que recapaciten sobre la conveniencia de no abandonar la denominaci—n de FILOLOGêA INGLESA en el grado que se presente consensuadamente entre los distintos departamentos. Creo que en todo caso no se nos ha explicado suficientemente por quŽ se estima que ese cambio es necesario o aconsejable antes de darlo por hecho.      Ser’a deseable, por otra parte, que existiese un debate mas abierto sobre estas cuestiones, pues no sŽ si en todas las universidades se habr‡ actuado de la misma manera, pero al menos en nuestro departamento no se ha debatido en ningun momento la conveniencia de adherirse a una u otra propuesta de grado, sino que hemos ido todos un poco a mesa puesta, sin una postura elaborada de modo participativo, y sin recibir muchas explicaciones sobre por quŽ una opcion ha de ser m‡s conveniente que otra. Tambien AEDEAN deber’a sondear la opinion de sus socios al respecto, pues no conviene confundir su estructura con la de los departamentos universitarios. Creo que la importancia de los cambios que vienen merece mayor intŽres activo y m‡s reflexion por parte de todos. 

 

Un saludo muy cordial,

 

JOSE ANGEL GARCIA LANDA

Departamento de Filologia Inglesa y Alemana Universidad de Zaragoza