Para fotografías, ver mi fotoblog de
Flickr,
en especial los álbumes de la barra de la derecha, que seleccionan las
mejores. Aquí hay un widget que pasa por las últimas, por las buenas o
por las malas:
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En cuanto a dibujos, son de otra persona,
de hace veinte o treinta años, pero bueno, manteniendo la ficción de
que aún somos los mismos, puesto que no hemos cambiado de nombre, aquí
hay algunos.

No recuerdo bien cuándo pinté esta chica de pelo verde, pero hace tantos años que puedo asegurar que desde luego entonces no se veía ningún pelo verde ni por la calle ni en la pantalla (de la tele, digo, porque Internet no existía). Aclaro que no se parece a mí más que en las gafas... porque curiosamente sí que tuve unas así una temporada que se me volvía un ojo vago. No sé si el ojo se normalizó o si el resto del cuerpo se puso a su ritmo.

Este debe ser uno de mis últimos dibujos, de 1987. A pesar de tanta agua y tanta acuarela, the pool of invention se secó de repente, o pasé a otras cosas, no recuerdo.


Este es de 1978. ¿Habría yo oído hablar de Escher por entonces?

Este siniestro Mickey Mouse es de 1981. Shades of Sade, Dante and Goya. Doré también me gustaba mucho. La técnica es una de mis favoritas por entonces, boli bic naranja de punta fina sobre papel de bloc Discóbolo. Si pudiera digitalizaría mi opus magnum, en tamaño me refiero, mi capilla sixtina en Titanlux sobre papel de embalar, pero aparte de que no cabe la he ido perdiendo con el tiempo, como una convicción.
(Vaya, pues me olvidaba de que aún me queda éste: el ojo de Magneto; técnica: pues lo dicho, brocha gorda, Titanlux sobre papel de embalar:)


Esto es una hoja de mis apuntes de cuando era estudiante, no todas eran así, claro, pero en tiempos concebí la idea de organizar una exposición de apuntes. Igual un día lo hago (aquí, probablemente). Reconozco que una selección de ellos podría parecer obra de un psicótico, pero también lo parecería toda selección cuidadosa de lo que cualquiera hace cualquier día.

En el original de este dibujo el chiste era que uno de los lápices es de verdad, y el otro está dibujado; aquí están los dos digitalizados, con lo cual no sé si pierde la gracia o si empieza a tenerla ahora. Si quieres puedes pegar un tercer lápiz a la pantalla y ver qué tal queda.